Cómo hacer el cierre de una relación de Abuso Narcisista

En la mayoría de los casos, el abuso narcisista es perpetrado por un ser querido o cercano, lo que dificulta a la persona que está siendo abusada ser consciente del abuso. De forma muy general, se produce en las relaciones de pareja pero esto no es exclusivo, ya que también puede darse en relaciones familiares, con amigos o relaciones de trabajo.

Tipos de Abuso Narcisista en las Relaciones

Comúnmente, el abuso en general se asocia únicamente con el abuso físico, cuando en realidad hay otras forma de abuso que también son muy dañinas. Más abajo tienes una descripción de las principales:

  • Emocional: el tratamiento de silencio, hacer luz de gas o gaslighting, ignorar o despreciar tus emociones, cosificarte, pegar golpes a tu alrededor para asustarte,…
  • Físico: pegar golpes, patadas, coscorrones, pellizcar, empujar, zarandear, pisar,…
  • Verbal: poner apelativos degradantes, insultar,…
  • Sexual: infligir coerción para tener sexo, negarse a utilizar anti-conceptivos, utilizar el sexo para manipular o controlar,…
  • Espiritual: burlarse de tus creencias espirituales o no tenerlas en cuenta, utilizar tu espiritualidad para manipularte,…
  • Financiero: limitar tu acceso a los recursos, tomar decisiones unilaterales sobre los recursos compartidos,…
  • Digital: exigencia de contraseñas o acceso a tus dispositivos digitales sin tu permiso,…
  • Laboral: no apoyar tu carrera profesional, sabotear o no reconocer tus logros laborales,…

Es importante que, si tienes dudas acerca de si estás en una relación de abuso narcisista, te des cuenta a qué tipo de abuso estás siendo sometida con o sin tu consentimiento.

Secuelas muy frecuentes al finalizar una relación de Abuso Narcisista

Cuando has finalizado una relación de abuso narcisista, es común experimentar algunas (o incluso todas) de las siguientes secuelas:

  • Disonancia cognitiva: donde todo lo invertido en la relación, puede empujarte a querer volver a ella a través de una manipulación a ti misma.
  • Sentirte solo o aislado: sobre todo si no cuentas con una persona o personas de confianza que entiendan y te apoyen sobre lo ocurrido.
  • Sentirte insegura o incapaz de tomar decisiones por ti misma.
  • Síntomas de ansiedad o depresión.
  • Hipervigilancia.
  • Pensamientos paranoicos.
  • Síntomas del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, que puede incluir miedo a estar sola, tener flashbacks emocionales, experimentar muchos detonantes, no sentirte segura en tu propio cuerpo, tener la sensación de estar en peligro todo el tiempo,…

Qué es el cierre de una relación de abuso narcisista

El cierre se refiere a tener un sentido de comprensión, paz y finalidad aceptada de la relación, ya sea que haya terminado debido a la pérdida, el rechazo o el distanciamiento.

Todas las personas experimentamos pérdidas en las relaciones a lo largo de la vida, y algunos cierres son más complejos, dolorosos o confusos que otros. En el caso de las relaciones de abuso narcisista no suele ser fácil. No sólo por las secuelas más arriba comentadas sino también porque el/la narcisista no suele facilitar el cierre, donde si ambas personas colaboran, el cierre es más llevadero.

Esto significa que si estás haciendo el cierre de una relación de abuso narcisista, ya se sea de pareja, de un familiar, amigo, jefe,… es muy probable que tengas que hacerlo sin la colaboración del narcisista, que se negará a hacerlo, podrá excusas, desaparecerá,… Por ello, es muy posible que tengas dificultades para hacer un cierre real de tu relación de abuso narcisista.

5 Señales de que no has hecho el cierre de tu relación de Abuso Narcisista

A veces luchamos por soltarnos por completo y el final natural de la relación se prolonga durante meses o incluso años. Otras veces, el final ha sido tan abrupto que luchamos por darle sentido a lo que sucedió o aceptar que la relación ha terminado. En otros casos, albergamos intensos sentimientos de culpa, vergüenza, confusión o dolor que son difíciles de superar.

Rumiación: no puedes dejar de pensar en la relación

Rumiar y obsesionarse con la narcisista y lo que sucedió son señales claras de que aún no has encontrado el cierre. Todavía hay un enredo energético, mental o emocionalmente con la narcisista.

Esto puede presentarse en forma de tener pensamientos intrusivos, tener dificultades para dormir o completar las tareas diarias o revisar continuaente sus redes sociales.

No puedes entender lo que pasó

Comprender por qué la relación ha terminado de la manera que lo ha heccho trae una sensación de paz interna. Si te cuesta entender cómo terminaron las cosas, esto puede atormentarte y hacerte sentir que el capítulo aún no se ha cerrado. Esto es muy habitual en las relaciones de abuso narcisista, ya que el cierre suele ser abrupto, sin explicaciones, caótico o directamente un ghosting. Esto dificulta mucho que puedas entender qué es lo que ha ocurrido realmente y porqué se ha tomado la decisión de que la relación termine.

Tienes dificultades para soltar al narcisista

La dificultad para soltar al narcisista y experimentar las emociones asociadas a un cierre como de dolor, angustia, vacío, vergüenza,… puede llevarte a la auto-trampa de intentar mantener a la persona en calidad de, por ejemplo, amigo. Esto es algo que no suele funcionar y que sólo dificulta el cierre y poder estar disponible para una nueva relación.

Confundes lo que ha pasado en la relación con tu valor como persona

Cuando termina una relación importante, es natural experimentar dolor y tristeza. Esto es universal y parte de la experiencia de vida de todas las personas. Sin embargo, si a través de acusaciones de tu ex narcisista, como “No eres suficiente” o pensamientos propios tuyos como “No soy digna de amor” pueden prolongar el proceso de duelo y trasladarse como un pesado bagaje emocional de una relación a otra.

Te estás aferrando a la rabia o al resentimiento

Si las cosas terminaron mal o abruptamente, podrías tener una profunda sensación de rabia, frustración o resentimiento. Si estos sentimientos persisten mucho, es posible que te estés aferrando a ellos porque inconscientemente, te parecen mejores o estás más acostumbrado a ellos que a emociones como el dolor a la tristeza. Esto, a la larga, es muy perjudicial para ti porque estás arrastrando emociones intensas durante demasiado tiempo y porque para que haya un cierre real es necesario sentir tristeza y dolor. No son agradables pero se terminan pasando y, después de esto, estarás emocionalmente disponible para tu siguiente relación.

Cómo conseguir el cierre de una relación de abuso narcisista

Sentir que no hay un cierre puede causar angustia y malestar y dificultar que puedas estar disponible emocionalmente para tu próxima relación u otras partes de tu vida. Aquí hay algunas maneras en las que puedes soltar, recuperarte y seguir adelante.

Deja de buscar el permiso de la narcisista para dejar la relación

Para muchos de nosotros es un acto radical abandonar una relación, especialmente cuando tenemos que hacerlo sin que la otra persona haga lo mismo. Es importante dejar de intentar que la narcisista te ‘de’ esto sino que te lo des tú a ti misma. Esto por sí solo te liberará de inmediato, y es muy fortalecedor.

Observa tu relación como si no fueras una parte integrante de ella

Esto te permitirá verte más objetivamente a ti misma y a tu pareja y quizás dejar de hacer eso de “pedirle peras al olmo”. Cómo una persona ha estado en una relación es un indicativo importante de cómo la va a dejar. Si el narcisista no ha estado disponible emocionalmente durante la relación, no lo va a estar para cerrarla. Esto puede ayudarte a soltar un cierre ideal y aplicar por ti misma un cierre más realista.

Acepta y gestiona un periodo de “síndrome de abstinencia”

En las relaciones de abuso narcisista suele haber una subida y bajada de hormonas como cortisol, adrenalina, endorfinas y dopamina muy constante y abrupta que termina siendo adictiva. Cuando una relación de este tipo termina, es normal tener un síndrome de abstinencia a estas subidas y bajadas de hormonas. Saber y aceptar que eso es lo que ocurre en tu cerebro y tu cuerpo, puede ayudarte a pasarlo de la mejor manera posible.

Construye una red de apoyo para atravesar el cierre

Si bien hay poder en navegar las cosas por tu cuenta, apoyarte en la ayuda de otros es una señal de fortaleza. Comunícate con amigos y familiares en los que confías y apóyate en ellos para poder sobrellevar el cierre de la relación de abuso narcisista de la mejor manera posible.

Busca una terapeuta experta en narcisismo que te acompañe en el cierre

El cierre es complejo y no es una línea recta. No hay un camino establecido que te lleve a la línea de meta, y es posible que te encuentres con momentos de ir hacia adelante y hacia atrás. Tener una terapeuta que te acompañe en este camino, te puede ayudar a gestionar tus emociones, elaborar lo que tengas pendiente y facilitarte darle, por fin, un cierre digno a tu relación de abuso narcisista.

Imagen de Radu Florin en Unsplash

Abuso Narcisista: cómo evitarlo o sanarlo

El abuso narcisista es un tema todavía bastante desconocido a nivel social en general. Casi todo el mundo está familiarizado con el abuso físico: la persona que golpea a su pareja. Pero el abuso emocional y el abuso psicológico también son componentes integrales del abuso, muy frecuentes y más difíciles de detectar poque no dejan secuelas físicas (a menos que se acabe desarrollando una enfermedad, como el cáncer, a causa del abuso y que en la mayoría de los casos la víctima no la relaciona), por ello se le llama el abuso invisible.

A menudo, las personas que abusan de otras tienen algún tipo de trastorno de la personalidad que aumenta sus posibilidades de convertirse en abusadoras. Muchos de estos trastornos de la personalidad tienen raíces en el narcisismo, un mecanismo de defensa psicológica en el que la persona alberga fantasías grandiosas sobre sí misma y se siente egoístamente con derecho a que se satisfagan todas sus demandas.

Las narcisistas requieren un flujo constante de admiración, o «suministro narcisista», en su vida. Logran esto a través del encanto, la manipulación emocional y psicológica, y todo tipo de tácticas y comportamientos oscuros o muy poco éticos. Cuando un(a) narcisista quiere algo de ti, o quiere que hagas algo, se aprovechará de tu buena voluntad para sus propios fines sin pensarlo dos veces.

Perfil de las personas Víctimas de Abuso Narcisista

Si crees que podrías ser o ya has sido víctma de abuso narcisista, hay una serie de factores a tener en cuenta que te pueden ayudar a verlo más claro:

Tienes una carencia emocional

Esa carencia emocional que tienes, y de la que el narcisista se ha dado cuenta y cubre al principo de la relación, comenzará a retirarla con el tiempo. Esta carencia puede ser falta la de autoestima, necesidad de validación o de reconocimiento, tener inseguridades, pensar que «no eres suficiente»,… La mayoría de ellas, las arrastramos desde la infancia porque fueron necesidades no cubiertas por nuestros cuidadores primarios.

Eres muy ingenuo para la media de los seres humanos

Si tiendes a ser inocente o te crees fácilmente lo que te cuentan sin discriminar, es mucho más fácil que una narcisista te enrede. ¿Sabes esa frase de que si algo es demasiado bueno para ser verdad, es que no lo es? ¡Pues es cierta! Normalmente, un narcisista se presenta con una fachada encantadora y carismática prometiendo cosas de forma directa o indirecta que son bastante inverosímiles en un contexto realista.

Estás en un momento vital de mucha vulnerabilidad

Ese momento vital de mucha vulnerabilidad es cuando se da el primer encuentro con la narcisista. Este momento de mucha vulnerabilidad puede consistir en una ruptura de pareja reciente, el duelo por la muerte de un ser querido, estar en un lugar nuevo donde no conoces a nadie, acabar de ser despedido de un trabajo,… Este momento es aprovechado por la narcisista para introducirse en tu vida de forma fácil y a mucha velocidad. Fingirá que está ahí para ti y para hacerte sentir que puedes confiar en ella.

El proceso de preparación por el Narcisista

El abuso narcisista no se da forma casual ni de un día para otro. El proceso de preparación implica un sondeo progresivo de los límites de la víctima, mientras que al mismo tiempo se desarrolla una base de confianza. Es le receta perfecta para un desequilibrio de poder. El propósito principal de la preparación es normalizar el comportamiento inapropiado.

El narsisista expresarán exactamente las mismas emociones que su víctima, sintiéndose ésta agradecida de haber conocido finalmente a alguien que sabe cómo se siente. No importan los detalles (que a menudo son confusos), es alentador para ella darse cuenta de que alguien puede identificarse con ella. Esto es algo que el narcisista consigue hacer, en el caso de relaciones de pareja, a través del mirroring. Simplemente se trata de imitar a la otra persona, al punto de que se vea reflejada como en un espejo, con pensamientos del tipo “por fin he encontrado a mi alma gemela”, cuando en realidad el narcisista se está adaptando a lo que se da cuenta de que la víctima quiere oír.

Todo es en realidad una farsa, se trata de una interpretación perfecta para que la víctima se confíe, sienta que el narcisosta es una persona que merece la pena y generar dependencia emocional. Es una fase de preparación del terreno para que después el narcisista pueda cubrir sus necesidades de una forma abusiva sin que lo parezca. Esta fase, en el caso de las relaciones de pareja, se conoce como bombardeo de amor o love bombing.

Además, parecerá que el narcisista te abre su corazón muy rápido, contando muy cosas personales sobre sí mismo. Esto es algo preparado, su intención es que creas que se está generando intimidad entre vosotros y hagas lo mismo. Más tarde, toda la información que le proporciones, será utilizada para manipularte.

Pautas para sanar el Abuso Narcisista

Si ya has tenido una experiencia de abuso emocional o pisocológico, aquí tienes algunas claves para recuperate de ella. Recuerda que si tú cambias, todo a tu alrededor cambia también. Si no das los pasos para cambiar internamente, aunque termines con esa relación, es muy probable que vuelvas a encontrarte con una persona similar a la anterior en la siguiete relación, una y otra vez, porque harás un «match» energético con ella.

  1. Sé realista acerca de la naturaleza humana. Abandona la creencia ingenua de que, debido a que generalmente eres buena, todos los demás son básicamente iguales. Date cuenta de si cuando te dices que estás siendo buena, en realidad estás siendo sumisa.
  2. Aprende a observar a los demás con una cierta objetividad y distancia. Deja de creerte lo que te dicen al pie de la letra y observa a las personas desde un lugar de más neutralidad. La coherencia es fundamental. Date cuenta de si hay coherencia entre lo que la persona dice y hace, porque si no es así, es muy probable que sea una narcisista.
  3. Si has crecido en una familia en la que había una o más personas narcisistas, psicópatas o sociópatas, es muy posible que hayas normalizado comportamientos disfuncionales como normales. Informarte sobre qué es el narcisismo, la psicopatía y/o la sociopatía es importante para comprender los patrones y comportamientos de estas personas.
  4. Conócete mejor de lo que te conoce el narcsista. Si no te conoces mucho a ti misma, hay más probabilidades de que otras personas te manipulen. Dedica tiempo a conocerte a ti misma.
  5. Responde estratégicamente, no reacciones emocionalmente. Las reacciones emocionales te dejan a merced de lo que haga la narcisista y te hacen perder poder y autonomía personales. Aprende a responder (tomando pausas para respirar) en lugar de a reaccionar a los comportamientos del narcisista.
  6. Amplía y cultiva tu red de personas seguras. Las narcisistas tienen éxito, entre otras cosas, porque aíslan progresivamente a sus víctimas. Una persona que está sola y no puede apoyarse en otras es mucho más susceptible de ser manipulada, utilizada, explotada, engañada,…
  7. Practica la gratitud en tu vida. Una actitud de gratitud, llama a la abundancia en lugar de a la carencia, que es el estado que el narcisista buscará en el que estés y, si lo consigue, después explotará.
  8. Date cuenta de si confundes la intimidad con la intensidad en las relaciones. Muchas personas que terminan en relaciones con narcisistas, se vuelven adictas a las subidas y bajadas emocionales en la relación, debido a la liberación muy intensa de hormonas como oxitocina y dopamina en las subidas y cortisol y adrenalina en las bajadas. Una relación de ese tipo es intensa pero no segura. En una relación segura, sientes que puedes abrirte, ser tú misma, ser escuchada, ser vulnerable con la otra persona. Hay una seguridad que hace que no porque haya un conflicto, toda la relación se ponga en juego. Esto puede resultar aburrido si estás acostumbrada al sube y baja de algo inestable pero no es sostenible en el tiempo, y en última instancia, tus necesidades emocionales básicas no podrán ser cubiertas en una relación que funciona como una montaña rusa.
  9. Haz conscientes tus detonantes emocionales. Cuanto más consciente seas de cuáles son tus detonantes emocionales y aprendas a gestionarlos, será más difícil que la narcisista intente controlarte o manipularte a través de ellos. Ejemplos de detonantes emocionales son sentirte culpable por determinadas cosas, reaccionar ante frases como «Estás gorda», «Eres muy sensible» o «Estás loca».
  10. Aumenta tu autoestima. Esto puedes hacerlo con comportamientos como no ignorar tus fuerzas, aceptar cumplidos de otras personas, cuidarte con pequeños gestos, abrazar tus cualidades y tus defectos, dejar de exigirte tanto, ser más compasiva contigo misma, cuidar las relaciones en tu vida que te importan, poner límites, defenderte si es necesario, expresar tus opiniones y criterios, ser proactiva para conseguir lo que quieres.
  11. Recupera tu poder personal no dejando que el narcisista te controle, te diga lo que tienes que hacer, te defina, te agreda, quiebre tus límites o te trate como si fueras inferior a él.
  12. Date cuenta de cuál es la dependencia emocional que tienes hacia la narcisista y practica para darte eso a ti misma: amor, atención, validación, apoyo,…

Superar el abuso narcisista es una tarea que puede resultar difícil de hacer en soledad. Es recomendable que busques la ayuda profesional de una terapeuta que sepa sobre narcisismo y te pueda acompañar en tu proceso personal de sanación.

Imagen de William Farlow en Unsplash

Señales de que estás sufriendo Abuso Narcisista

Sobrevivir al abuso narcisista requiere involucrarse en una autosanación activa, y eso a menudo comienza con mirar hacia dentro, a nosotros mismos y nuestras emociones.

Si te armas de voluntad y proteges el bienestar y las necesidades que te pertenecen por derecho, puedes encontrar el camino de regreso a la libertad. Sin embargo, es un proceso que requiere que profundices y veas el panorama más amplio que te espera al otro lado de este camino.

El Abuso Narcisista no es un Mito sino una Realidad

El abuso narcisista siempre incluye manipulación y control y puede ser lento e insidioso, destruyendo tu sentido de identidad antes de que te des cuenta de lo realmente está sucediendo.

Cuando te conviertes en víctima de abuso narcisista, pierdes completamente el sentido de tu valor y la importancia de tus necesidades y sueños. Dejas caer tus límites y cedes el control a otra persona, y con eso entregas partes de tu personalidad y tu libertad.

El abuso narcisista se refiere a los comportamientos que usan los narcisistas en sus relaciones con otras personas. Estos comportamientos erosionan la autoestima de estas personas e incluso pueden cambiar drásticamente su personalidad. Es una forma tóxica de vivir y tiene efectos duraderos para las víctimas involucradas.

El abuso narcisista ocurre a través del abuso verbal y psicológico, la manipulación emocional e incluso campañas de miedo, amenazas y terror. Un narcisista es incapaz de ver el valor inherente en nadie más, porque sólo puede ver sus propias necesidades, deseos y perspectivas.

Liberarse de ellos es sólo el primer paso en la sanación. Para prosperar por completo tras el abuso narcisista, has de entender cómo te ha afectado este abuso y luego trabajar para cambiarlo a través del amor propio y la compasión.

Las Señales reveladoras de Abuso Narcisista

Cuando eres víctima de abuso narcisista, hay una serie de señales reveladoras que pueden ayudarte a advertirlo y ayudarte a protegerte.

No tienes que aceptar el maltrato y el mal comportamiento de la narcisista en tu vida, puedes encontrar la libertad y la felicidad de nuevo, pero es necesario aprender a detectar las señales de que te están despreciando y pisoteando.

Caminando sobre cáscaras de huevo

Cuando construyes una vida con una narcisista, estás construyendo una vida sobre arenas movedizas. Las narcisistas utilizan las emociones para manipular los sentimientos y comportamientos de quienes les rodean.

Si manifiestas tus vulnerabilidades o conoces a la narcisista en un momento de tu vida en el que estás especialmente frágil (porque te has ido a vivir a un sitio nuevo, estás buscando trabajo, acabas de terminar una relación importante para ti,…) la narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará después en la relación.

La narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará durante la relación.

Tener una relación con una narcisista significa caminar sobre cáscaras de huevo, en un estado permanente de hipervigilancia y evaluar constantemente tu forma de ser y tu comportamiento para evitar molestarle o alejarle.

Sentirás que no puedes ser tú mismo en la relación, que hay ciertos temas sobre los que no se te permite hablar y que si haces algo contraviniendo su voluntad, este comportamiento tendrá un castigo, tratándote como si fueras un niño en lugar de un adulto.

Gaslighting

La luz de gas es un término todavía poco conocido en España pero que poco a poco se está haciendo más popular. Es una forma de manipulación compleja y muy dañina para la víctima, ya que la hunde en mucha confusión y dudas sobre sí misma. Hace que la víctima se cuestione sus propias emociones, percepciones y cordura.

Ejemplos de gaslighting serían acusaciones directas del tipo “Tú estás loca” o afirmaciones más sutiles que lo que hacen es cuestionar tu sanidad mental, como “tú no estás bien”, “yo creo que necesitas ayuda”, “ya sabes que tienes demasiada imaginación”,.. El fin último del gaslighting es hacer completamente dependiente a la persona, haciéndola dudar de sí misma de aspectos tan básicos como su percepción de la realidad para que dependa por completo del abusador narcisista y así poder utilizarla, abusarla o explotarla de diferentes maneras.

Cero sentido de confianza

No puede haber verdadera confianza o estabilidad cuando se trata de abuso narcisista, porque la desestabilización es una de las tácticas centrales que los narcisistas usan para ponerse por encima en la relación.

El narcisista creará al principio un clima de confianza que en realidad es falso para después dinamitarla haciendo que pierdas la confianza en la relación y en ti misma y culpándote a ti de ello.

Utilizará la confianza que le das para después abusar de ella. Al final, por mucho que parezca que puedes confiar en esta persona, sentirás que no es así.

Dejando de lado tus necesidades

En el mundo de la narcisista, todo se trata de ella, y sólo sus necesidades son importantes. Uno de los signos característicos de que estás sufriendo abuso narcisista es un constante rechazo de tus necesidades.

La abusadora niega, minimiza y/o disminuye tus necesidades hasta el punto que tú comenzarás a hacer lo mismo. Poco a poco, en la relación sólo importarán las necesidades de la narcisista, tanto para ella como para ti y acabarás en modo “aguantar” la relación a la espera de que esto cambie o justificando este gran desequilibrio.

Al final, muchos codependientes desarrollan una rabia hacia el narcisista de la que no son conscientes por tener que anular sus propias necesidades por el bien de la relación.

Un mundo marchito y reducido

¿Has notado que tu mundo se está encogiendo? ¿Tus círculos sociales u oportunidades profesionales se hacen cada vez más pequeños como consecuencia de tu relación?

Poco a poco, la narcisista irá reduciendo tu mundo, aislándote y haciéndote completamente dependiente de ella. Si estás en una relación así, los vínculos con tu familia, amigos y laborales se van haciendo cada vez más débiles y pobres.

Esto es porque a la narcisista en realidad no le importa tu bienestar ni que consigas lo que quieres en la vida, sino que, al contrario, lo que le interesa es controlarte y manipularte hasta el punto de que lo único que te importe sea tu relación con ella.

Siempre cargando con la culpa

Además de dejar de lado sus propias necesidades, las víctimas de abuso narcisista se sienten muy culpables cuando las cosas salen mal.

En el mundo del narcisista, él no puede equivocarse. Ya sea que cometa un error genuino o simplemente se enfrente a los desafíos naturales de la vida, le echa la culpa de todo lo que cree que no va bien a los demás. Por eso, las víctimas interiorizan esa culpa cargando con todo el peso de la relación y lo que ha ocurrido. El narcisista se niega a responsabilizarse de nada y tiende a acusar a la víctima de que si la relación no ha funcionado es por algo que ha hecho o que no ha hecho, que podría haberse esforzado más,..

Por lo general, la persona que está en la relación con un(a) narcisista ya tiene mucha culpa interiorizada de infancia, donde el padre o la madre la culpabilizaba de todo y utilizaba el tema de la culpa para manipularla.

Inestabilidad e inseguridad

La inestabilidad y la inseguridad son la clave del juego del abusador narcisista. Si sientes que nunca puedes obtener una respuesta directa de tu pareja, o te sientes constantemente fuera de lugar en presencia de esta persona, esto no es un error.

Los abusadores narcisistas usan esta inestabilidad de ida y vuelta para hacerte sentir inseguro. Cuanto más inseguro seas, más lo mirarás y llegarás a depender de sus manipulaciones emocionales como el único medio para ser feliz.

Sentirse Atrapada en la Relación

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Esto es, tú quieres salir de la relación, sabes que está erosionando tu autoestima, provocándote ansiedad,… y aún así, sientes impotencia, sin las fuerzas o la determinación para salir de ella, al punto de que lo que más te gustaría es que el narcisista terminase la relación para poder salir de ese lugar.

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Si estás en una relación así, pide ayuda.

Imagen de Noah Buscher en Unsplash

Fuente: https://medium.com

Cómo Sanar tras el Abuso Narcisista

El tema de qué es el narcisismo, su dimensión como un trastorno mental y los efectos que tiene en la familia es algo que está adquiriendo cada vez más voz, a ser más conocido. Aunque está lejos de tener la difusión que necesita para prevenir y sanar a todas las familias narcisistas a las que afecta. El trabajo de recuperación interna es crucial. Una cosa es entender la dinámica. Saber que tu padre/madre tiene una enfermedad mental es una validación que te ayuda a saber que no es tu culpa. Pero el siguiente paso es tu propio trabajo interno.

Cómo Sanar del Abuso Narcisista

La psicoterapia para sanar el abuso narcisista tiene tres partes:

  1. Comprender los antecedentes, tu historia y el diagnóstico.
  2. Tratar los sentimientos relacionados con tu historia.
  3. Comenzar a ver la vida con una perspectiva diferente.

La filosofía del «Supéralo ya» no funciona para la recuperación que necesitas, ni tampoco las afirmaciones o un trabajo de terapia cognitivo-conductual. Esta recuperación del abuso narcisista por tu familia implica limpiar primero el trauma y aceptar que tus padres no van a cambiar. El cambio está dentro de ti.

La Dra. Elisabeth Kübler-Ross, famosa por su trabajo sobre el dolor y la muerte, considera que las etapas del duelo son cinco: negación, negociación, enfado, dolor y aceptación.

Etapas de la Recuperación después del Abuso Narcisista

Negación. Los hijos adultos de narcisistas ya han estado en fase de negación con respecto a sí mismos y a su padre/madre narcisista durante mucho tiempo. Esto porque la negación es uno de los mecanismos de defensa utilizados en la familia narcisista. Utilizando la negación, no se reconoce que haya un problema ni una disfuncionalidad, lo que permite continuar con las dinámicas tóxicas y los roles rígidos en la familia narcisista.

Negociación. Hemos estado negociando toda nuestra vida con el padre/madre narcisista, tanto internamente, con nosotros mismos, como con él/ella. Hemos estado deseando y esperando que cambien, que serán diferentes la próxima vez que los necesitemos. Hemos intentado muchas cosas a lo largo de los años para ganar su amor y aprobación.

Aceptación. Primero debemos aceptar la realidad dura de que nuestro padre/madre no tenía mucho amor y empatía para darnos, con lo que crecimos con muchas carencias afectivas y nos auto-culpabilizamos para darle sentido a una situación que, inconscientemente, sabíamos que no era sana ni nutritiva para una niña.

Rabia. Sentimos una rabia intensa y, a veces, ira cuando nos damos cuenta de que nuestras necesidades emocionales no fueron satisfechas y que esta negligencia ha afectado a nuestras vidas de manera severa y adversa. Nos enfadamos con el padre/madre narcisista y con nosotras mismas por permitir que se hayan desarrollado patrones de conducto tóxicos y autodestructivos y por estar estancadas en nuestras vidas.

Dolor. Sentimos una tristeza intensa por dejar de lado la esperanza de que el tipo de madre/padre que queríamos no lo teníamos y no lo tendremos nunca. Nos damos cuenta de que nunca serán tan amorosos como queremos que sean porque tampoco tienen amor para sí mismos. Nos sentimos como huérfanos. Soltamos todas las expectativas y las fantasías de lo que no va a ser. Lloramos una pérdida de algo que no hemos tenido nunca.

Durante el proceso de duelo, irás hacia adelante y hacia atrás en todas las etapas. No es fácil y no es un camino con una línea recta. Habrá días que tengas mucha rabia difícil de gestionar y otros días en los que el dolor de toda la pérdida te abrumará. Persevera. Si te comprometes contigo mismo y te acompañas a lo largo de todo el proceso, verás que, poco a poco, te conviertes en tu Verdadero Yo, en la persona que estabas destinada a ser a pesar de tener unos comienzos tan difíciles en la vida.

Es más que probable que durante algunos momentos te asalte la culpa. No sólo porque en tu familia narcisista se te culpaba de más de cosas que te correspondían sino porque el tema de separarte emocionalmente de tus padres e identificarlos como abusadores puede ser controvertido, ya que poner en cuestión a la familia de origen o nombrarla por lo que es, sigue representando un tabú social.

Recuerda que no se trata de que critiques duramente a tus padres, igual que lo hicieron ellos contigo. Sino de que les pongas límites y les digas que no cuando lo necesites (lo que no te permitieron hacer cuando eras niña), que trates con ellos de adulto a adulto (no desde tu niño interior herido, que es lo que hacen ellos) y de que tengas compasión hacia ellos, ya que también han sufrido un trauma y abuso/abandono por sus padres y han repetido esto de forma inconsciente. El trauma es algo que se pasa de generación en generación hasta que no se sana en terapia.

No es lo mismo la tristeza soterrada que has tenido toda tu vida que abrazar realmente la aceptación permitiendo que el dolor por fin salga, sin estar atascado dentro de ti. Ése es un dolor que te sana. Estarás limpiando el trauma.

Esto no quiere decir que no quedarán cicatrices o que superarás totalmente el trauma infantil. Tu niño interior fue muy herido, por lo que tendrás que cuidarlo tú el resto de tu vida. Te quedarán cicatrices emocionales porque la herida ha sido grande, pero esa herida ya no supurará, podrás cerrarla y con ella dejar atrás de verdad tu pasado, sin repetir situaciones en tu presente que son recreaciones de tu trauma de infancia.

A medida que trabajes en tu recuperación después del abuso narcisista, te sentirás mejor, comprobarás cómo crece tu poder personal y tus recursos para afrontar cualesquiera situaciones que la vida te ponga delante. Dejarás de sentir impotencia e indefensión aprendida y empezarás a experimentar que tienes voz y poder sobre tu propia vida, que te conoces más y que tienes más instinto e intuición para detectar lo que es bueno para ti y para satisfacerte tus necesidades.

A medida que absorbes las pérdidas y el dolor y pasas el duelo, sentirás que es como si te derritieses. Estarás disolviendo resistencias, posturas defensivas y la rigidez. Todas ellas te han servido para sobrevivir, lo cual es estupendo. Pero a medida que las desmontes, dejarás de sobrevivir para vivir de verdad, prosperar.

Recuerda que la sanación se trata de ti. No se trata de lo que estás haciendo con tus padres narcisistas. Cada día te volverás un poco más grande. Paso a paso. Con paciencia. Es importante que encuentres dentro de ti la esperanza que te arrebataron. Está ahí, créeme. Sólo tienes que darte espacio y escucharte.

«Podemos ser redimidos sólo en la medida en que nos vemos a nosotros mismos». Martin Buber.

Recuerda que todo este proceso de sanación tras el abuso narcisista tendrás que hacerlo con el apoyo de una psicoterapeuta especializada en narcisismo y trauma. Del mismo modo que las heridas fueron generadas por personas que no tenían mucho amor y conexión consigo mismas, las sanas con el apoyo de una persona que completa ese proceso: el del mirroring que tus padres narcisistas no pudieron darte para que te veas a ti mismo de verdad, la validación de tus sentimientos y emociones y un acompañamiento amoroso y de compasión.