Cómo hacer el cierre de una relación de Abuso Narcisista

En la mayoría de los casos, el abuso narcisista es perpetrado por un ser querido o cercano, lo que dificulta a la persona que está siendo abusada ser consciente del abuso. De forma muy general, se produce en las relaciones de pareja pero esto no es exclusivo, ya que también puede darse en relaciones familiares, con amigos o relaciones de trabajo.

Tipos de Abuso Narcisista en las Relaciones

Comúnmente, el abuso en general se asocia únicamente con el abuso físico, cuando en realidad hay otras forma de abuso que también son muy dañinas. Más abajo tienes una descripción de las principales:

  • Emocional: el tratamiento de silencio, hacer luz de gas o gaslighting, ignorar o despreciar tus emociones, cosificarte, pegar golpes a tu alrededor para asustarte,…
  • Físico: pegar golpes, patadas, coscorrones, pellizcar, empujar, zarandear, pisar,…
  • Verbal: poner apelativos degradantes, insultar,…
  • Sexual: infligir coerción para tener sexo, negarse a utilizar anti-conceptivos, utilizar el sexo para manipular o controlar,…
  • Espiritual: burlarse de tus creencias espirituales o no tenerlas en cuenta, utilizar tu espiritualidad para manipularte,…
  • Financiero: limitar tu acceso a los recursos, tomar decisiones unilaterales sobre los recursos compartidos,…
  • Digital: exigencia de contraseñas o acceso a tus dispositivos digitales sin tu permiso,…
  • Laboral: no apoyar tu carrera profesional, sabotear o no reconocer tus logros laborales,…

Es importante que, si tienes dudas acerca de si estás en una relación de abuso narcisista, te des cuenta a qué tipo de abuso estás siendo sometida con o sin tu consentimiento.

Secuelas muy frecuentes al finalizar una relación de Abuso Narcisista

Cuando has finalizado una relación de abuso narcisista, es común experimentar algunas (o incluso todas) de las siguientes secuelas:

  • Disonancia cognitiva: donde todo lo invertido en la relación, puede empujarte a querer volver a ella a través de una manipulación a ti misma.
  • Sentirte solo o aislado: sobre todo si no cuentas con una persona o personas de confianza que entiendan y te apoyen sobre lo ocurrido.
  • Sentirte insegura o incapaz de tomar decisiones por ti misma.
  • Síntomas de ansiedad o depresión.
  • Hipervigilancia.
  • Pensamientos paranoicos.
  • Síntomas del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, que puede incluir miedo a estar sola, tener flashbacks emocionales, experimentar muchos detonantes, no sentirte segura en tu propio cuerpo, tener la sensación de estar en peligro todo el tiempo,…

Qué es el cierre de una relación de abuso narcisista

El cierre se refiere a tener un sentido de comprensión, paz y finalidad aceptada de la relación, ya sea que haya terminado debido a la pérdida, el rechazo o el distanciamiento.

Todas las personas experimentamos pérdidas en las relaciones a lo largo de la vida, y algunos cierres son más complejos, dolorosos o confusos que otros. En el caso de las relaciones de abuso narcisista no suele ser fácil. No sólo por las secuelas más arriba comentadas sino también porque el/la narcisista no suele facilitar el cierre, donde si ambas personas colaboran, el cierre es más llevadero.

Esto significa que si estás haciendo el cierre de una relación de abuso narcisista, ya se sea de pareja, de un familiar, amigo, jefe,… es muy probable que tengas que hacerlo sin la colaboración del narcisista, que se negará a hacerlo, podrá excusas, desaparecerá,… Por ello, es muy posible que tengas dificultades para hacer un cierre real de tu relación de abuso narcisista.

5 Señales de que no has hecho el cierre de tu relación de Abuso Narcisista

A veces luchamos por soltarnos por completo y el final natural de la relación se prolonga durante meses o incluso años. Otras veces, el final ha sido tan abrupto que luchamos por darle sentido a lo que sucedió o aceptar que la relación ha terminado. En otros casos, albergamos intensos sentimientos de culpa, vergüenza, confusión o dolor que son difíciles de superar.

Rumiación: no puedes dejar de pensar en la relación

Rumiar y obsesionarse con la narcisista y lo que sucedió son señales claras de que aún no has encontrado el cierre. Todavía hay un enredo energético, mental o emocionalmente con la narcisista.

Esto puede presentarse en forma de tener pensamientos intrusivos, tener dificultades para dormir o completar las tareas diarias o revisar continuaente sus redes sociales.

No puedes entender lo que pasó

Comprender por qué la relación ha terminado de la manera que lo ha heccho trae una sensación de paz interna. Si te cuesta entender cómo terminaron las cosas, esto puede atormentarte y hacerte sentir que el capítulo aún no se ha cerrado. Esto es muy habitual en las relaciones de abuso narcisista, ya que el cierre suele ser abrupto, sin explicaciones, caótico o directamente un ghosting. Esto dificulta mucho que puedas entender qué es lo que ha ocurrido realmente y porqué se ha tomado la decisión de que la relación termine.

Tienes dificultades para soltar al narcisista

La dificultad para soltar al narcisista y experimentar las emociones asociadas a un cierre como de dolor, angustia, vacío, vergüenza,… puede llevarte a la auto-trampa de intentar mantener a la persona en calidad de, por ejemplo, amigo. Esto es algo que no suele funcionar y que sólo dificulta el cierre y poder estar disponible para una nueva relación.

Confundes lo que ha pasado en la relación con tu valor como persona

Cuando termina una relación importante, es natural experimentar dolor y tristeza. Esto es universal y parte de la experiencia de vida de todas las personas. Sin embargo, si a través de acusaciones de tu ex narcisista, como “No eres suficiente” o pensamientos propios tuyos como “No soy digna de amor” pueden prolongar el proceso de duelo y trasladarse como un pesado bagaje emocional de una relación a otra.

Te estás aferrando a la rabia o al resentimiento

Si las cosas terminaron mal o abruptamente, podrías tener una profunda sensación de rabia, frustración o resentimiento. Si estos sentimientos persisten mucho, es posible que te estés aferrando a ellos porque inconscientemente, te parecen mejores o estás más acostumbrado a ellos que a emociones como el dolor a la tristeza. Esto, a la larga, es muy perjudicial para ti porque estás arrastrando emociones intensas durante demasiado tiempo y porque para que haya un cierre real es necesario sentir tristeza y dolor. No son agradables pero se terminan pasando y, después de esto, estarás emocionalmente disponible para tu siguiente relación.

Cómo conseguir el cierre de una relación de abuso narcisista

Sentir que no hay un cierre puede causar angustia y malestar y dificultar que puedas estar disponible emocionalmente para tu próxima relación u otras partes de tu vida. Aquí hay algunas maneras en las que puedes soltar, recuperarte y seguir adelante.

Deja de buscar el permiso de la narcisista para dejar la relación

Para muchos de nosotros es un acto radical abandonar una relación, especialmente cuando tenemos que hacerlo sin que la otra persona haga lo mismo. Es importante dejar de intentar que la narcisista te ‘de’ esto sino que te lo des tú a ti misma. Esto por sí solo te liberará de inmediato, y es muy fortalecedor.

Observa tu relación como si no fueras una parte integrante de ella

Esto te permitirá verte más objetivamente a ti misma y a tu pareja y quizás dejar de hacer eso de “pedirle peras al olmo”. Cómo una persona ha estado en una relación es un indicativo importante de cómo la va a dejar. Si el narcisista no ha estado disponible emocionalmente durante la relación, no lo va a estar para cerrarla. Esto puede ayudarte a soltar un cierre ideal y aplicar por ti misma un cierre más realista.

Acepta y gestiona un periodo de “síndrome de abstinencia”

En las relaciones de abuso narcisista suele haber una subida y bajada de hormonas como cortisol, adrenalina, endorfinas y dopamina muy constante y abrupta que termina siendo adictiva. Cuando una relación de este tipo termina, es normal tener un síndrome de abstinencia a estas subidas y bajadas de hormonas. Saber y aceptar que eso es lo que ocurre en tu cerebro y tu cuerpo, puede ayudarte a pasarlo de la mejor manera posible.

Construye una red de apoyo para atravesar el cierre

Si bien hay poder en navegar las cosas por tu cuenta, apoyarte en la ayuda de otros es una señal de fortaleza. Comunícate con amigos y familiares en los que confías y apóyate en ellos para poder sobrellevar el cierre de la relación de abuso narcisista de la mejor manera posible.

Busca una terapeuta experta en narcisismo que te acompañe en el cierre

El cierre es complejo y no es una línea recta. No hay un camino establecido que te lleve a la línea de meta, y es posible que te encuentres con momentos de ir hacia adelante y hacia atrás. Tener una terapeuta que te acompañe en este camino, te puede ayudar a gestionar tus emociones, elaborar lo que tengas pendiente y facilitarte darle, por fin, un cierre digno a tu relación de abuso narcisista.

Imagen de Radu Florin en Unsplash

Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Las relaciones abusivas tienen mucho en común con las sectas. En ambos, las víctimas se sienten completamente desmoralizadas y atrapadas.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te interesará saber que tu relación ha sido muy similar a la de las sectas.

Tanto en las relaciones abusivas como en las sectas se produce un lavado de cerebro, que da lugar a que las personas pierdan su sentido del poder. Se sienten atrapadas y tienen miedo de irse, porque creen que les pasará algo horrible si lo hacen.

En ambas hay un líder que ofrece «amor» pero que en realidad lo que hay debajo es control, manipulación, utilización y, si la persona no muestra una obediencia ciega y completamente sumisa, son objeto de abuso/maltrato. Cualquier acto de autonomía o independencia, como tener criterio propio o cuestionar, es considerado por el “líder” como una forma de desobediencia que es severamente castigada. Como si esa persona fuese un niño/una niña.

Características de las Sectas

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o «maestro») que atrae a las personas a la secta.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”, de acuerdo con la cual hay una idea general de “nosotros contra ellos”, donde “ellos” es el mundo exterior, que se considera algo “peligroso” de lo que es necesario protegerse y apartarse.
  3. Hay un férreo control sobre las personas. Si hacen lo que se les dice, se las “quiere” o “premia”. Si no lo hacen, se las castiga.
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida.

En una relación abusiva, el abusador/la abusadora narcisista exigirá lealtad a SUS necesidades. Dependiendo de los casos, puede ofrecer una estabilidad (emocional, económica, …) pero ésta o bien no es real o bien tiene el precio de que si la víctima no obedece, da lugar a un abuso emocional y/o psicológico, y/o físico y/o sexual. Incluso en el caso de una obediencia absoluta que lleve a la víctima a una pérdida de identidad, autoestima, límites personales,.. es más que probable que haya abuso igualmente. El abusador narcisista es una persona con una falta de gestión emocional, inestable, que, antes o después, proyecta este malestar en la víctima para después justificar el maltrato/abuso.

Lo mismo ocurre en una Relación Abusiva

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o «maestro») que atrae a las personas a la secta. La abusadora narcisista a menudo es muy convincente. se preocupa por la víctima, está muy pendiente de ella y le ofrece protección, la víctima siente una inusual conexión desde el principio. En realidad, esto es una estrategia (consciente o inconsciente) por parte de la abusadora narcisista que hace a la víctima dependiente de una forma que le hace daño.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”. En una relación abusiva, a la víctima se la separa progresivamente de sus vínculos externos (familia, amigos, compañeras de trabajo). El objetivo final es volverla completamente dependiente de la abusadora narcisista. Como si fuera un niño.
  3. Hay un férreo control de las personas. En una relación abusiva, se le llama “amor” a lo que en realidad es control y dominación. El abusador narcisista controla a la víctima: qué hace, con quién se relaciona, cómo se viste, cómo tiene que pensar,..
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida. Si una persona deja una relación abusiva en contra de la voluntad del abusador narcisista, esto puede ser peligroso para ella. El abusador narcisista intentará impedirlo por todos los medios. Esto puede incluir amenazas, acoso y/o agresiones físicas. El abusador narcisista, si ya no puede impedirlo, tomará todas las represalias que pueda: con campañas de desprestigio hacia la víctima con personas que hayan tenido en común, difamándola en ambientes como su lugar de trabajo, solicitando la custodia sin derecho a visitas de los hijos que tengan en común,.. Es por esta razón, por la que en muchas situaciones, es recomendable, establecer contacto cero o un contacto mínimo en la medida que la víctima pueda. Cuanto menos sepa el/la abusador(a) narcisista sobre ella, menos daño podrá hacerle.

¿Y por qué la Víctima no se Va?

Tanto las víctimas de relaciones abusivas como de sectas son personas que, sean conscientes de ello o no, fueron abusadas/maltratadas por sus padres/cuidadores en la infancia. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es comprender que el primer narcisista en tu vida ha sido tu padre o tu madre o ambos.

El fenómeno que se da con estas personas es en ambos casos el mismo: están hambrientas de amor, validación y, en general, perdidas en sus vidas porque en su infancia no obtuvieron nada de esto. El abusador narcisista sabe esto, con lo que les da, en una fase inicial de idealización, ese amor incondicional que tanto necesitan. Pero ese amor no es gratis.

Poco a poco, el abusador/gurú se apodera de estas personas a todos los niveles. Les dice lo que tienen que pensar, cómo tienen que vivir, en lo que tienen que creer y a quién tienen que querer de forma incondicional, les pida lo que les pida.

En realidad, se repite la situación que han vivido en la infancia, donde su padre/madre era igual de autoritario, rígido y radical en nombre del “amor”.

Son los niños/niñas interiores heridos de estas personas, que quieren resolver un conflicto de infancia, los que llevan a los adultos a permanecer sumisos, atrapados y abusados/maltratados. Se sienten como niños indefensos, con miedo a salir al mundo. En realidad son adultos con recursos personales, competentes, con derechos para hacer lo que quieran con sus vidas y vivir en plena libertad y autonomía. Pero sufren tal alienación y falta de autoestima que viven en un estado regresivo de infancia, como cuando eran niñas completamente dependientes de sus padres.

La inseguridad generada por el abusador narcisista les hace sentir y pensar que no podrán vivir sin el abusador narcisista, o que va a ir tras ellas si se van, que no estarán seguras. Otras se responsabilizan del abusador, se sienten culpables porque creen que le “abandonarían”.

La ironía es que el miedo y la culpa que subyacen a estos pensamientos han sido generados por el abusador narcisista. El peligroso para su salud mental y emocional es el abusador narcisista y no el mundo y todo de lo que se les prometió que se les iba a proteger, se les ha hecho por él mismo, especialmente en cualquier situación en la que no hay una obediencia absoluta.

Las relaciones de abuso requieren de ayuda externa. Si estás aguantando una relación de este tipo sin buscar ayuda, conviene que sepas que estás atrapado en un mundo similar al de una secta. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te conviene buscar ayuda.

La ayuda de una terapeuta especializada en relaciones abusivas, te devolverá la confianza y la seguridad que necesitas para quererte a ti en lugar de a una persona que te dice que te quiere pero que en realidad lo que hace es utilizarte, explotarte y maltratarte.