6 Maneras de Crear un Buen Karma

Cómo te tratan las personas es SU karma. Cómo respondes tú ante eso ES EL TUYO. Wayne Dyer.

Karma, en pocas palabras, significa “lo que va, vuelve”. Si das una buena energía, volverá a ti para completar el círculo, y lo mismo se aplica a la energía negativa. Muchas personas viven la vida en piloto automático, sin darse cuenta de que sus pensamientos y acciones influyen en sus realidades. Gran parte de los disturbios que vemos en el mundo de hoy es un resultado directo de los pensamientos de la gente. Todas las guerras, las disputas, las quejas,… comienzan con un pensamiento seguido de una acción.

Para contrarrestar toda esta energía negativa, podemos crear un mejor karma para que las cosas buenas y las personas adecuadas comiencen a aparecer en nuestras vidas, lo que aumenta la energía vibratoria de todo el planeta. Crear un buen karma es tan simple como ser el creador y la receptora de energía positiva. Si tienes el alma cansada, generar un buen karma, también te ayudará a tener más energía. Si quieres saber cómo crear un buen karma, en este artículo tienes 6 maneras de crear un buen karma.

6 Maneras de Crear un buen Karma

Di la Verdad

Cada vez que dices una mentira, incluso si es pequeña, te preparas para el engaño y las agendas ocultas de otras personas. Además, los demás no confiarán en ti una vez que descubran que les has estado mintiendo. El viejo dicho de que “la honestidad es la mejor política” todavía es válido hoy en día. No solo atraerás personas de confianza a tu vida, sino que te sentirás mejor sabiendo que estás viviendo auténticamente sin tener que cubrir mentiras con más mentiras. Mentir se vuelve agotador después de un tiempo, por lo que incluso podrías argumentar que es mejor para tu salud decir la verdad desde el principio.

Si eres el superviviente de una familia disfuncional/narcisista es probable que estés acostumbrado a contar mentiras para caer bien y a ser complaciente. Ya no es necesario que hagas esto, gustarás más siendo simplemente tú misma. Eso sí, ten en cuenta que decir la verdad no quiere decir desnudarte emocionalmente frente a alguien sin apenas conocerle. Puedes aplicar la prudencia y compartir información privada e íntima sobre ti cuando conozcas mejor a la otra persona y sepas que puedes confiar en ella.

Vive con un Propósito

Hagas lo que hagas en la vida, hazlo hasta el fondo y establece intenciones claras para lo que quieras. No tengas miedo de perseguir tus metas, y trata de ayudar a otras personas a lo largo de su viaje hacia el cumplimiento también. Pon tu mejor esfuerzo y tu Yo Auténtico en el mundo, y el universo te enviará experiencias y personas que respondan a esa energía.

Tu propósito no tiene que ser algo grande. Puede ser encargarte de la crianza de tus hijos o ser jardinero. Se trata de que vivas acorde a aquello que está hecho para ti, que te da alegría y energía, sea lo que sea. No dejes que sean otros los que juzguen lo que es “bueno” o “malo” para ti o cómo tienes que vivir tu vida. Sólo tienes una. Encuentra tu propósito y vive conforme a él.

Ayuda a otras Personas

Ayudar a otros crea un buen karma porque es más probable que otros te ayuden a ti cuando lo necesites. Además, cuando ayudas a los demás, también te ayudas a ti misma, ya que para nuestro cerebro, todo lo que les hacemos a los demás, también nos lo hacemos a nosotros mismos.

No tiene que ser una ayuda a lo codependiente, “salvando”, “arreglando” o cuidando a alguien constantemente, sino que puede tratarse de pequeñas cosas como regar las plantas de un vecino en vacaciones o ayudar a una pareja de amigos con una mudanza. Atrévete a pedir ayuda a cambio cuando la necesites. Te la mereces igual que todos los demás y pedirla con humildad fortalecerá tus vínculos y te harás consciente de tus limitaciones. Al pedir ayuda, abrazas tu humanidad.

Medita 

Cuando tus pensamientos te agotan, eres más propenso al mal karma porque no has despejado el espacio en tu cabeza y tu corazón para que fluya la energía universal. Es importante que “limpies por dentro” tu cabeza y te conectes con tu ser superior a menudo. De esta forma, estarás más conectada contigo misma y con el universo y atraerás buena energía y un buen karma.

Practica la Compasión y la Amabilidad 

Si quieres compasión y amabilidad de los demás, también tienes que darla. La compasión y la amabilidad tienen que ver con la aceptación de los demás, con no juzgarles y con no tomarte como algo personal (desde el ego) lo que te hacen. Al fin y al cabo, todos hacemos lo que podemos en el viaje de la vida.

Para dar compasión y amabilidad a los demás puedes empezar por dártelos a ti mismo, ya que no podemos dar a los demás de forma auténtica lo que no tenemos para nosotros mismos. Puedes empezar por quererte, respetarte, aceptarte, no criticarte y tratarte bien. Después lo puedes extender a los demás. Con esta actitud, el buen karma llegará por sí solo.

Recuerda Tener la Una Visión Global

Si bien la vida puede parecer una serie de eventos absurdos e incontrolables en la superficie, recuerda mirar más allá y para lo que realmente estás aquí. Todos venimos a sanar el karma pasado y convertirnos en las mejores versiones de nosotros mismos, así que ten esto en cuenta cada día cuando te levantes. ¿Tus pensamientos y acciones de hoy representarán a alguien que quiere que sucedan cosas buenas o malas? Puedes atraear a personas y eventos positivos a tu vida recordando que viniste de un lugar de amor puro y encarnando esa energía.

Este mundo podría usar mucha más energía y todo comienza contigo. Deja de sentirte tan pequeño cuando tienes todo el universo dentro de ti! 🙂

Fuente: https://www.powerofpositivity.com

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Patrones de Relación Disfuncionales

Qué es un Patrón de Relación Disfuncional

¿Repites los mismos patrones de relación disfuncionales, aunque te dejan frustrado y dolido? Algunos ejemplos de patrón de relación disfuncional son:

  • Tener una relación codependiente. En ella, una de las personas intenta arreglar, ayudar o salvar a la otra en lugar de simplemente aceptarla.
  • Una persona que tuvo una madre emocionalmente indisponible repite esto ella con sus hijos, no está emocionalmente disponible para ellos.
  • Un hijo cuyo madre era alcohólica tiene varias relaciones de pareja con mujeres que también son alcohólicas
  • Una hija en cuya familia de origen presenció agresiones (verbales y/o emocionales y/o físicas) de uno de sus padres al otro, acaba en relaciones en las que es maltratadora o víctima de abuso por su pareja.

En la superficie, esto no tiene ningún sentido. Nadie que haya crecido en una familia disfuncional o haya sido traumatizado quiere repetir estos patrones. Entonces, ¿por qué ocurre? Si quieres saber cómo curar después de una relación con una narcisista, seguramente venga de un patrón disfuncional de infancia.

Porqué Repetimos Patrones de Comportamiento Destructivos

Hay varios factores diferentes que contribuyen a nuestra tendencia a repetir patrones de comportamiento destructivos:

  • Repetimos lo que es familiar. De forma inconsciente, repetimos comportamientos destructivos porque nos resultan familiares y sabemos qué esperar de ellos. Esto es tu zona de confort, incluso aunque se trate de un patrón como el del maltrato. Es “el diablo que conoces” y a menudo lo elegimos por encima de lo desconocido.
  • Repetimos lo que aprendimos de niñas. Las creencias, las habilidades para afrontar y los patrones de comportamiento que aprendimos en la infancia se afianzan profundamente porque los aprendimos cuando éramos vulnerables y nuestros cerebros no estaban completamente desarrollados. Y después de años de usarlos, son difíciles de cambiar. Por ejemplo, si en tu familia de origen había un patrón de evitar el conflicto, eso es lo que harás hasta que aprendas en terapia a afrontar y gestionar el conflicto. Los conflictos simplemente se dan a lo largo de la vida con otras personas (parejas, amigos, compañeros de trabajo,..). Pretender lo contrario es una fantasía. De lo que se trata es de cómo abordamos estos conflictos.
  • Repetimos lo que fue traumático en un esfuerzo inconsciente para cambiar el resultado, cambiar nuestra historia. Si te sentiste rechazada, no querida o impotente de niña, es más que probable que de adulta tengas experiencias y relaciones en las que te sientes de manera similar en un esfuerzo inconsciente para cambiar el resultado: sanarte a ti misma obteniendo la aceptación o el amor de tu padre/madre (a través de tu pareja) o sintiéndote con el control de la situación, en lugar de impotente. La ironía es que escogemos personas que nos acaban tratando como lo hicieron nuestros padres y seguimos desempeñando el rol asignado en la familia, como lo hicimos en la infancia y recreamos el mismo resultado, no uno diferente.
  • Pensamos que merecemos sufrir. A los niños traumatizados (a los que se llama “chivos expiatorios”) a menudo se les dice que son malos y que merecen ser abusados ​​o que son la razón por la que papá, el bebe o la familia tiene tantos problemas. E incluso si no son culpados directamente, interiorizan la vergüenza de su familia y se culpan a sí mismos por todo lo que intuyen que “está mal”, los problemas y secretos de la familia. Su autoestima fue seriamente dañada, por lo que realmente, para justificar lo mal que se sienten, creen que se lo merecen.

Repetimos lo que no Sanamos

Los patrones de relación disfuncionales se aprenden y pasan de una generación a la siguiente. Las nacidas en familias disfuncionales, como la familia narcisista (una en la que el padre, la madre o ambos tienen Trastorno Narcisista de la Personalidad), repetiremos el tipo de relaciones disfuncionales y las dinámicas hasta que sanemos el trauma subyacente y nos sintamos dignas de ser amadas y tratadas con respeto y amabilidad.

Repetimos dinámicas de relaciones disfuncionales porque son familiares. Incluso cuando sabes que “algo está mal” o no es sano ni nutriente para ti, es difícil cambiarlo. Es más fácil seguir haciendo lo que siempre has hecho que aprender y aplicar nuevas herramientas y recursos personales.

Esto es especialmente cierto en situaciones estresantes. Cuando tu sistema nervioso se colapsa, el cuerpo se inunda de adrenalina y sientes tus emociones fuera de control, es extremadamente difícil comportarse de una manera diferente. Esto se debe en parte a nuestra neurobiología, de lo que estamos hechos.

Rompiendo Viejos Patrones

Podemos romper viejos patrones, pero cuanto más haya hecho algo, haya sentido algo o pensado en algo, más fuertes serán esas conexiones neuronales, y más difícil será romperlas. Se trata de “volver a cablear tu cerebro”, formar nuevas conexiones neuronales para que los nuevos pensamientos y comportamientos se conviertan en la norma. Cuando eliges responder de manera diferente o pensar de manera diferente, estás creando nuevas vías neuronales y, con la repetición, se convertirán en las formas preferentes y, poco a poco, más cómodas de actuar y pensar.

Si quieres saber cómo curar después de una relación con una narcisista, puedes empezar por cambiar tus viejos patrones relacionales.

Formas de comenzar a cambiar tus Viejos Patrones

  1. Ser más consciente de los patrones de relación en tu familia de origen. Éstos se han convertido de forma inconsciente en los modelos, los “mapas” para todas tus relaciones futuras. Puede resultarte útil leer sobre narcisismo en el caso de que te hayas criado en una familia narcisista, escribir un diario sobre sus experiencias infantiles y/o sobre cómo te sientes día a día con lo que te pasa, o hacer terapia con una terapeuta que pueda ayudarte a hacer conscientes las reglas y roles asignados a cada miembro en tu familia de origen.
  2. Reflexionar sobre tu propio comportamiento. También es importante ser consciente de tus pensamientos, sentimientos y comportamientos y comprender el papel/rol que desempeñas en tus relaciones disfuncionales. En última instancia, tú eres responsable de tus propias acciones y de aprender formas más saludables de resolver problemas, satisfacer tus necesidades y gestionar el estrés.
  3. Incorporar nuevos recursos personales. Para cambiar nuestros patrones de relación, también debemos cambiar nuestro comportamiento. Esto podría incluir aprender habilidades de comunicación asertivas, aprender a gestionar nuestras emociones y practicar el autocuidado de forma regular.
  4. Ser paciente contigo mismo. Hacer cambios significativos requiere mucha voluntad por tu parte. En realidad, no vas a cambiar los patrones de tantos años en cuestión de semanas o meses. Sé amable contigo mismo mientras haces cambios y los integras poco a poco en tu vida.
  5. Disfrutar del camino. A las niñas a las que se somete durante mucho estrés y presión en su infancia y se les da el mensaje de que tienen que ser “perfectas” para que se las quiera, cuando comienzan un proceso personal de terapia, tienden a pensar que se trata de una carrera de obstáculos en la que tienen que esforzarse mucho para llegar rápido a una meta en la que por fin están “arregladas” y así son dignas de amor. Esto es neurótico y es una repetición inconsciente de lo que ocurrió en su infancia. No hay una meta a la que tienes que llegar ni tienes que “arreglarte” a ti misma. Más bien se trata de un camino vital diferente que te llevará a otros lugares. Ya eres digna de amor y te mereces disfrutar todo lo que puedas de ese camino que es tu vida.

Si quieres saber cómo curar después de una relación con una narcisista, no importa dónde te encuentres en tu viaje hacia la curación y la creación de nuevos patrones de relación. Hay esperanza. ¡El cambio es posible! ¿Cuándo quieres dar el primer paso?

El Vacío Emocional

Sentirse vacío de vez en cuando puede ser una parte normal de la condición humana. Pero si experimentas sentimientos persistentes de vacío, esto puede ser algo muy incómodo con lo que estar.

¿Cómo sientes el Vacío? ¿Te ocurren varias o todas estas cosas?

  • No tienes un sentido de propósito.
  • Percibes una falta de sentido en tu vida.
  • No estás contento, pero tampoco estás particularmente triste.
  • Si alguien te preguntara cómo te sientes, podrías decir: “No lo sé”.

Te resulta difícil reconocer sentimientos o emociones. Tu cuerpo está dormido o anestesiado la mayor parte del tiempo.

¿Qué causa los sentimientos de Vacío Emocional?

Nadie lo sabe a ciencia cierta, y puede haber más de una causa. Una razón común por la que puedes sentirte vacía es la autoalienación: sentirte como una extraña para ti misma. Esta sensación se desarrolla con el tiempo, generalmente como resultado de alejar las emociones no deseadas.

Nuestras emociones son un aspecto importante de nuestra experiencia de nosotros mismos y de nuestra calidad de vida, sin embargo, la mayoría de nosotros tenemos un cierto grado de dificultad para permitirnos tener ciertos sentimientos. La rabia es una emoción que muchas personas intentan no experimentar. La tristeza es otra de ellas.

¿Qué pasa con nuestros sentimientos cuando nos negamos a reconocerlos? Puede ocurrir que nuestro cuerpo nos avise de ello, con enfermedades que lo manifiestan, también que esa falta de gestión nos lleve a sentirnos alienados. El resultado es que nos sentimos vacias. Tenemos pulso, pero no estamos realmente vivas. La vida es una experiencia emocional.

Si te has criado en una familia disfuncional en la que no te enseñaron a expresar y a gestionar tus emociones, es probable que experimentes una polaridad en este tema: o bien reprimes, niegas, ocultas,.. tus emociones y te sientes vacío o bien entras en ellas de una forma abrupta y no sabes qué hacer, como un niño que se abruma con sus propias emociones. Sueles estar en un extremo u otro, sin experimentar un gris en el que las expresas y gestionas, sin ignorarlas ni que te atrapen.

Sugerencias para Salir del Vacío Emocional

  • Deja de buscar fuera de ti un sentido de propósito. Tu propósito surge de tu singularidad. No es algo que flota alrededor de la tierra, como una nube, esperando que lo encuentres. Si no tienes una idea clara de quién eres, puede ser difícil sentirte en contacto con tu propósito. Eres única e irrepetible. Tienes una historia de la que eres la protagonista.
  • Hazte esta pregunta: “¿Quién es la persona que experimenta este sentimiento de vacío?”. Tu Yo Auténtico es la persona que llora cuando está triste, y se ríe cuando le hacen cosquillas. Es tu Yo Auténtico yo el que quiere habitar el vacío, llenándote de significado, propósito y conexión. Comienza donde estás, imagina que es el kilómetro 0 de tu camino. Alguien se siente vacío. ¿Quién es ese alguien?
  •  Pregúntate a ti mismo cómo te sentirías si no te sintieras vacío. Mira tu vida: pasado, presente y futuro. ¿Qué surge cuando lo piensas? Emociones displacenteras, como la rabia, la decepción o la desesperación, te muestran lo que podría estar escondido bajo una manta de vacío. ¿Te estás protegiendo de algo que preferirías no saber, no hacer consciente? Te invito a que mires dentro de ti con curiosidad y sin prejuicios, de forma compasiva y no acusadora. Si tu familia de origen proyectaba sus prejuicios y su culpa en ti, es probable que hoy en día te hagas esto a ti mismo. Puedes vivir bajo otros parámetros más amables para contigo mismo.
  • Abraza tus emociones, cualesquiera que sean. Esto es lo mismo que abrazarte a ti misma. Aunque las emociones no son literalmente una parte de ti, porque son transitorias, sí forman estado confiable de ti en este momento. Cómo te sientes en un momento dado es el camino que te conecta con tu Yo Auténtico. Poco a poco, transita la emoción que sea que tengas y acompáñate en ella con compasión. Las emociones son guías que están ahí para darte un mensaje. Si no las sientes, es cuando ese mensaje aparece “vacío”.
  • Conecta con otras personas. Considera compartir tu sentido de vacío con otra persona. Puede ser un amigo de confianza, un(a) terapeuta o un grupo terapéutico. Si resistes o niegas ese vacío, se hará más grande. Si lo reconoces y le das espacio, acabará por desaparecer para volver de nuevo lo justo.
  • Quiérete. No puedes estar más cerca de otra persona que de ti misma. Sé honesta y amable contigo misma, en lugar de acudir a otras personas para que te rellenen ese vacío. Los demás te pueden apoyar pero no son una parte de ti. Tú eres única y entera.
  • Sácate de encima la vergüenza tóxica. No hay nada inherentemente malo en ti. Es difícil estar cerca de alguien a quien desprecias, y la vergüenza (si es algo permanente y no una emoción transitoria) te alienta a rechazarte a ti mismo.
  • Prueba la psicoterapia con una terapeuta que sabe de narcisismo. Una buena terapeuta sostiene un espejo metafórico (lo que se llama el “mirroring”), ayudándote a verte con más amplitud y aceptarte y apreciar quién eres.
  • Haz terapia corporal. Las tensiones y bloqueos que tienes en el cuerpo tienen que ver con temas emocionales que se han quedado ahí atascados. Se trata de una acumulación de energía que está atrapada. Si haces terapia corporal, contribuirás a liberar esa energía y a sentirte mejor contigo mismo.

No tienes que vivir tu vida sintiéndote vacía si no quieres. Te mereces una buena relación contigo misma y una vida significativa y con propósito. El primer propósito eres tú y el resto llegará solo de forma natural. Deja que este artículo llegue a esa parte de ti que está debajo de la superficie, esperando volver a conectar y disipar esos sentimientos de vacío.

Fuente: https://www.goodtherapy.org.

La Intelectualización

¿Evitas emociones en tu vida?  Cuando los sentimientos se vuelven demasiado difíciles de manejar, muchos de nosotros recurrimos inconscientemente a mecanismos de defensa diseñados para evitarlos. Uno de esos mecanismos de defensa es la intelectualización.

Los mecanismos de defensa pueden protegernos a corto plazo pero a largo plazo es más sano aprender a gestionar nuestras emociones en lugar de evitarlas. Las emociones son algo natural, que nos sirven de guía en la vida y que nos hacen sentir vivas y nos ayudan a abrazar nuestro Auténtico Yo, quienes realmente somos.

En este artículo te explico cómo reconocer si intelectualizas o racionalizas emociones y qué puedes hacer para empezar a abordar y gestionar tus emociones y sanarte a ti mismo. Por favor, ten en cuenta que esto son sólo unas líneas generales, si quieres abrazar tu mundo emocional y recibir ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, es aconsejable que una terapeuta te acompañe en ese proceso.

¿Qué es la Intelectualización?

La intelectualización es un mecanismo de defensa por el cual una persona ignora el significado emocional de un suceso en su vida al centrarse excesivamente en una explicación intelectual o racional.

Ser lógico y racional no es algo malo. Pero ignorar el lado emocional de las cosas puede ser insano para ti. Las emociones están ahí para darnos mensajes. Ignorar esos mensajes sólo puede llevarte a no sentirte bien y darte problemas en tu vida.

Utilizamos la intelectualización para liberarnos emocionalmente de una situación estresante con el fin de hacer que la situación difícil sea más fácil de manejar. Si te encuentras sólo abordando los hechos de una situación estresante sin reconocer los sentimientos que ésta te produce, puede ser que lo que estás haciendo sea intelectualizar o racionalizar.

Una razón por la que algunas personas recurren a la intelectualización como mecanismo de defensa es que las hace menos vulnerables a los demás. Mostrar las emociones hace que nos sintamos vulnerables, y ocultar esas emociones sirve como una protección. A veces necesitamos la ayuda de otras personas (lo contrario es un(a) contradependiente), y cuando intelectualizamos, puede parecer que no necesitamos su ayuda en absoluto. Esto puede hacer que las personas que intelectualizan sus emociones se sientan muy solas y vivan en la fantasía de que “no necesito nada de nadie”.

Desde el exterior, una persona que está intelectualizando sus emociones parece estar tranquila y tener todo bajo control. Esto no significa que no estén entrando en pánico por dentro. Y cuando la carga es demasiado grande, es posible que sean reactivas para liberar la tensión y el estrés acumulados.

Ejemplos de Intelectualización

En la situación de una ruptura con su pareja, una persona puede enfocarse lógicamente en las cosas que puede hacer ahora que no pudo hacer durante la relación. Por ejemplo, ahora tiene tiempo para hacer más cosas con sus amigos, no tiene que llegar a acuerdos con su pareja, no tiene que compartir más una casa en común,…  Reconocer estos efectos lógicos de la ruptura no es algo malo, pero puede significar la persona está evitando el dolor de la pérdida que supone una ruptura.

O consideremos el caso de una persona que pierde un trabajo. La persona puede centrarse en  la intelectualización de su pérdida, como actualizar su cv, buscar ofertas de trabajo, disfrutar de más tiempo libre hasta que encuentre un nuevo trabajo,… Esa persona se está centrando en tareas concretas en lugar de tomarse el tiempo para llorar su pérdida. Una vez más, tomar acción es genial. Pero es mejor si coincide con el procesamiento emocional en lugar de usarse como una estrategia de evitación.

¿Qué hay detrás de la Intelectualización?

Cuando te encuentras frente a una situación que te produce miedo/estrés, el sistema de alarma de tu cerebro reptiliano se activa y da lugar a una de estas tres respuestas: congelación, lucha o huida. La intelectualización es un tipo de huida psicológica de una situación. Te retiras de forma inconsciente de sentir una emoción displacentera, como la tristeza o el dolor.

Es un mecanismo de defensa que puede venirte bien durante un tiempo, hasta que tengas los recursos necesarios para lidiar con la emoción de la que huyes. Pero si lo prolongas demasiado, esa emoción se quedará atascada dentro de ti. Y entonces quizás en lugar de estar triste un tiempo por una ruptura, esto desemboque en una depresión leve, también llamada distimia. Si quieres ayuda para sobrevivir a tus padres narcisistas, una buena forma de empezar es abrazar tu mundo emocional.

Cómo Tratar con la Intelectualización

Una vez que seas consciente de que utilizas la intelectualización como un mecanismo de defensa, puedes comenzar a encontrar formas de hacerlo con menos frecuencia y procesar tus emociones de manera saludable.

Lo primero es que te permitas a ti misma sentir tus sentimientos. Incluso si no los admites a nadie más al principio. Aceptar lo que estás sintiendo puede ayudar enormemente a abrazar tus emociones y empezar a sentirte mejor. Luchar constantemente para alejar tus sentimientos es probable que te haga pensar en esos pensamientos no deseados aún más. Y ésa es una receta para la ansiedad crónica.

Lo que aceptas, te libera. Lo que resistes, te aprisiona.

Conviene que tengas en cuenta que intelectualizar no es lo mismo que ser inteligente. Intelectualizar te convierte en un personaje que haces tanto para ti como para los demás. Y te mantiene alejado de la conexión humana y de amarte a ti mismo. Abordar tus emociones no te enviará a una espiral de ansiedad y depresión. De hecho, es al revés, liberar esas emociones puede ser la mejor manera de aliviar tu ansiedad.

Los sentimientos a veces se pueden percibir como un monstruo horrible escondido en la parte más oscura de tu cerebro contra el que intentas luchar. En especial si has crecido en una familia disfuncional/narcisista, donde no te permitieron expresar tus sentimientos y emociones o y por ello, todavía tratas con las emociones como una niña, pensando que son algo abrumador con lo que no puedes. Sólo  es una cuestión de aprender, como todo en la vida.

Honestamente, ¿quieres que ese monstruo se esconda dentro de ti durante los próximos cinco, diez o quince años?¡Está en tu mano recibir ayuda para sobrevivir a padres narcisistas!

Fuente: https://www.betterhelp.com

El Vínculo de Fantasía

Qué es el Vínculo de Fantasía

Muchos de los problemas que tenemos en nuestras relaciones (sobre todo de pareja pero no exclusivamente sino también de amistad, de trabajo,…) surgen de un mecanismo de defensa formado en la infancia y que se conoce como el “vínculo de fantasía”. El vínculo de fantasía describe una ilusión de fusión que formamos originalmente con nuestro padre/madre o cuidador(a) principal. Esta fantasía de ser una con nuestra cuidadora actúa como una defensa, ayudando a aliviar la ansiedad y el dolor emocional en momentos de angustia en la infancia. Sin embargo, a medida que crecemos, este mecanismo de defensa limita nuestra capacidad de tener en nuestras vidas amor y conexión reales.

Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, éste tiene en la mayoría de los casos como base el vínculo de fantasía.

Cómo se desarrolla el Vínculo de Fantasía

La mayoría de las personas que han crecido en una familia narcisista/disfuncional desarrollan el vínculo de fantasía. Las propias carencias de desarrollo y emocionales del padre hacen que induzca a creer al niño que no sobreviviría sin él, que le necesita en todo momento porque no es capaz y que sin su validación o aprobación no puede hacer nada, ni dar ni un solo paso.

En un intento por sobrellevar el dolor emocional y recuperar un sentimiento de comodidad (generado por la madre), las niñas se fusionan con su madre en su imaginación, creyendo mágicamente que son una con esa persona. Esta fantasía de estar fusionadas puede dar a la niña una ilusión de seguridad que no es real.

Si bien las personas pueden sentirse cómodas de adultas criticando ocasionalmente a sus padres, como niños, puede que haya sido atemorizante criticar a sus cuidadores. Las personas confían en sus padres para sobrevivir, y en ocasiones, la negligencia u hostilidad de los padres puede haber sido aterradora, incluso mortal para el niño.

Los niños se identifican e interiorizan las formas en que sus padres los vieron y los trataron. Así, preservan una imagen idealizada de los padres y se ven a sí mismos como defectuosos. Es la única manera que tienen para sobrevivir. Lo contrario llevaría a un niño a pensar: “Mi padre me trata mal porque no está bien.” o “Estoy en manos de una madre loca”. Esto es simplemente algo demasiado angustioso para ser tolerado por un niño. Inconscientemente, prefieren “sacrificarse” para mantener una imagen idealizada de sus cuidadores.

“Mi padre me trata mal porque no está bien.” o “Estoy en manos de una madre loca”.

De adultos, mantienen está conexión idealizada con sus padres de las siguientes maneras:

  • Manteniendo una imagen idealizada de sus padres y familia, por ejemplo, “Mis padres fueron geniales. Había/hay algo malo en mí”.
  • Manteniendo una imagen negativa de sí mismos. Muchas personas desarrollan una “voz interior crítica”, un proceso de pensamiento negativo que, como un padre interno, entrena, critica y comenta sobre ellas, por ejemplo, “Soy una persona difícil”; ”Nadie podría quererme”.
  • Proyectando cualidades y comportamientos negativos de los padres en los demás. Sin darnos cuenta, podemos proyectar las cualidades de nuestros padres en las personas a las que nos acercamos a lo largo de nuestras vidas, por ejemplo, “Ella te va a dejar. No puedes confiar en ella “.” Él es crítico contigo. Mira cómo te mira.”
  • Recreando dinámicas familiares negativas en las relaciones adultas. Las personas pueden optar por acercarse a otras personas que les recuerdan su pasado. O bien, pueden distorsionar, e incluso provocar, a las personas cercanas a ellos para recrear antiguas dinámicas familiares negativas, por ejemplo, buscar la intensidad de forma inconsciente provocando peleas con la pareja porque esto es lo que hacían sus padres.
  • Revivir la vida de sus padres en lugar de vivir la suya propia. A muchas personas les resulta difícil diferenciar y vivir sus vidas en sus propios términos. Continúan escuchando la “voz” dentro de sus cabezas que no siempre representa un punto de vista realista.
  • Mantener las defensas psicológicas que eran adaptativas cuando eran niños, pero que las limitan como adultos. Las defensas de la infancia a menudo limitan a las personas en sus vidas adultas. Son recursos adaptativos que les ayudaron a sobrevivir pero que ya no necesitan en su vida actual. Por ejemplo, si solían cerrarse en banda para evitar un castigo o se aferraban emocionalmente a sus padres para tranquilizarse, pueden llevar estos patrones a sus relaciones adultas, cuando en realidad sirven para crear distancia.

Pasos a Dar para Romper con el Vínculo de Fantasía

  • Abrazar a tu niña interior. Es tu niña interior la que se sigue aferrando a tus padres. Si empiezas a ocuparte de ella, dejará de buscar fuera algo que le puedes dar tú: amor y completar la tarea con ella que tus padres no pudieron/supieron hacer.
  • Poner límites y decir que no. Tanto a tus padres como a las otras personas con las que te relacionas. Esto te ayudará a adquirir autonomía e independencia emocionales.
  • Confiar más en ti. No es necesario que informes o pidas permiso a tus padres a cada paso que das o que vayas a ellos para que te solucionen algo. Eres una adulta con los recursos personales suficientes para hacerte cargo de tu propia vida.
  • Basar tus relaciones en la comunicación, el respeto y la igualdad. No tienes que salvar a nadie ni nadie tiene porqué leerte la mente. No tener que responsabilizarte de las emociones de los demás hará que te resulte más fácil responsabilizarte de las tuyas propias.
  • Meditar para cambiar tu voz interior. Si todavía te hablas con la voz de tus padres y éstos fueron muy críticos o amenazantes, esto es muy dañino para ti. Aprende a hablarte con amor y compasión.
  • Aprender a rodearte de personas y relaciones que sean nutritivas para ti. Si tus padres te utilizaban o explotaban en la infancia, seguramente tienes una tendencia inconsciente a este patrón en tus relaciones.

Interacciones de Pareja que representan Amor Real vs Vínculo de Fantasía

  • Ser no defensivo y abierto vs estar enfadado y cerrado.
  • Respetar la independencia de cada una vs sobrepasar los límites.
  • Expresar afecto físico y sexualidad personal vs la falta de afecto y la sexualidad rutinaria.
  • Comprensión de quién es realmente tu pareja vs no ver y tener una imagen distorsionada de tu pareja.
  • Participar en conductas no controladoras vs manipulación, control y patrones de dominación-sumisión.

Si quieres más información sobre el vínculo de fantasía, te recomiendo el libro “Sanando la Vergüenza que te Ata”, de John Bradshaw.

Para saber cómo entender y sanar el abuso narcisista, un buen primer paso es el de hacer consciente y deshacer el vínculo de fantasía.

Cómo Terminar con el Micromanaging de tus Padres Narcisistas

Los padres/madres narcisistas tienden a hacer microgestión o micromanaging de sus hijos. Esto los convierte en personas muy inseguras, que dudan mucho de sí mismas y que necesitan constantemente la validación de los demás o son complacientes para que les quieran. También hace de muchas de ellas personas perfeccionistas, que se acaban haciendo ese micromanaging a sí mismos, con estándares poco realistas y pretendiendo auto-mejorarse sin fin. Muchos tienen parejas o jefes o ambos que los controlan, tienden a relacionarse con este tipo de personas en su etapa adulta porque es lo que les resulta familiar.

Si eres hijo o hija de narcisistas y estás en un momento de cambio, o quizás buscando psicoterapia y quieres adquirir autonomía e independencia en tu vida, no sólo respecto a tus padres sino también a las personas con las que te relacionas, aquí tienes algunos consejos.

Desarrolla tu Autonomía y toma decisiones por Ti Misma

Si tus padres/pareja aún controlan temas como tus finanzas, tus compras, tus amistades, tu forma de vestir, comportarte o tus elecciones de vida, como el trabajo o la casa, es hora de poner límites. No les des acceso a tus cuentas, no les consultes cada paso que vas a dar, puedes hacerlo a posteriori, con la decisión ya tomada y la acción ya hecha, no pidas su validación a cada paso que des. Aprende a caminar sola. Tus padres/pareja, seguramente te conocen menos de lo que crees y delegar en ellos para vivir tu vida, te elude de tomar responsabilidades y ser el dueño de ellas. Después de todo, si tú tomas una decisión basándote en lo que te dicen tus padres/pareja, ¿quién va a sufrir las consecuencias, tú o ellos? ¡Pues eso! 

Seguro que cometerás errores, como todos los seres humanos, pero también aprenderás de ellos. Verás cómo, poco a poco, tomar decisiones por ti misma ces cada vez más fácil. Es una cuestión de práctica, como todo en la vida. Además, piensa que si tus padres/pareja te dicen lo que tienes que hacer es porque quieren seguir controlándote, esto habla de sus necesidades, no de las tuyas. No te conocen bien porque no han sabido hacerte un buen mirrroring, por lo que lo que sea que te aconsejen, no será lo mejor para ti sino para ellos. 

Pon Límites y di que No

Al principio esto no será fácil si están acostumbrados a controlarte y microgestionarte, pero tu independencia pasa por esto, como la de cualquier persona. Decir que no a algo que te pidan, como por ejemplo, dejar de hacer recados o favores o poner un límite si te “obligan” a hablar con ellos cada día, te hará crecer y sentirte más fuerte. No se trata de decir que no a todo sino de dejar de hacer concesiones a cosas que no te apetecen o que consideras que están fuera de lugar. Si cuando empieces a hacer esto te tachan de “egoísta” puedes pensar que sí lo es. No pasa nada. Un cierto grado de egoísmo y de narcisismo es necesario en las personas para tener una vida sana y autónoma, con un equilibro entre dar y recibir.

Toma la Iniciativa y Sé Proactivo

Es más que probable que estar en ese estado de dependencia perpetua de tus padres, te haya convertido en una persona muy pasiva, sin mucha iniciativa y con comportamientos de indefensión aprendida. Esto te lleva sentir que no tienes un control sobre tu propia vida. Es hora de cambiar esto. Puedes empezar por pequeñas cosas, como buscar tú misma los vuelos y el alojamiento para el próximo viaje con tu pareja o hablar con tu compañero de piso sobre cómo vais a organizar el tema de la limpieza o proponer esa idea que tienes sobre un nuevo proyecto a tu jefe.

Poco a poco, adquirirás poder personal, sintiendo que eres el dueño de tu propia vida y que tienes voz en todo lo que te ocurre.

¡Responsabilízate!

Tú no tienes la culpa de lo que te pasó en la infancia, tampoco tus padres. Sólo han repetido lo mismo que les han hecho a ellos. El trauma es algo que se pasa de generación en generación si no se sana en terapia.

Tú no tienes la culpa de nada de eso pero sí la responsabilidad de tu propia vida como adulta. A medida que vayas asumiendo esa responsabilidad, te darás cuenta de que te comprometes con las cosas y contigo misma y esto reconforta. Ya no tienes que seguir un patrón inconsciente de huida o de infantilización.

Mantén tu Privacidad y pide respeto a tu Intimidad

Una de las principales herramientas para el control y la dominación es la información. Los padres narcisistas tratan a sus hijas como extensiones de sí mismas, teniendo la fantasía de que son “suyas”. Una buena forma de empezar a deshacer esa fantasía es dejar claro que eres un ser humano independiente de ellos con derecho a privacidad e intimidad. No contestes a nada que no te haga sentir cómoda, bloquéalos de las redes sociales si es ahí donde te quieres expresar libremente, no dejes que te manipulen para sonsacarte información. Di “no” las veces que haga falta o simplemente no contestes a mensajes o llamadas acompañados de chantajes o amenazas implícitos o explícitos.

Acepta que no puedes hacer que ellos Cambien

El sistema familiar disfuncional vive lo que John Bradshaw llama un trance hipnótico. Hay muchos mecanismos de defensa que hacen que tus padres/pareja no puedan ver la realidad. Simplemente sería algo demasiado doloroso y ellos no podrían sostener este dolor. La naturaleza es sabia y el cerebro sólo permite traer eventos a la consciencia cuando la persona está preparada para ello. Para algunas personas, esto no llega en toda su vida.

Si lo que pretendes es que ellos cambien cuando tú quieras, esto no va a ocurrir y además entonces seguirás haciendo las cosas desde tu niño interior herido  (seguramente ya denunciabas de niño que “algo estaba mal” en la familia) y no servirá de gran cosa. La idea es cambiar por ti y para ti. Y entonces los demás cambiarán. Los cambios se dan de dentro hacia fuera y no a la inversa.

Cuando tú empieces a hacer cambios, dependiendo de en qué punto del espectro se encuentren tus padres/padre/madre, aunque al principio te encontrarás con muchas resistencias, quizás ellos cambien también aceptando a la nueva tú. Quizás no lo hagan. Eres tú quien valora si quiere tener mucho, poco o contacto cero con ellos.

Reaprópiate de tu Instinto y tu Intuición

Observa que si dejas que otras personas te digan quién eres y lo que tienes que hacer, te hacen un dependiente crónico. No desarrollarás partes de ti que son importantes y que te llevarán a una vida más sana y plena, como la intuición para decidir si aceptas o no esa oferta de trabajo o el instinto para determinar si esa chica con la que estás quedando te conviene o no.

Si eres hija o hijo de padres narcisistas y buscas psicoterapia y cambios en tu vida, recuerda que sólo tienes una. ¡Vívela como tú quieras!

8 Formas para Dejar de Juzgar a los Demás (Y a Ti Misma)

Las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales tienen una tendencia a juzgar, criticar y atacar a los demás. Éstas eran las dinámicas que había en sus familias de origen y es lo que han aprendido.

Los sistemas familiares disfuncionales son muy rígidos. Hay normas estrictas que se tienen que cumplir a cualquier precio y se asignan roles escogidos por el/la narcisista cuya pareja, en muchas ocasiones un(a) codependiente, acepta sin cuestionar.

El tema de poner etiquetas y juzgar a los demás sirve a los miembros de la familia disfuncional para sentir una falsa seguridad porque creen que “saben por dónde se mueven” y para utilizar el mecanismo de defensa de la proyección, asignándoles cualidades a otras personas que, aunque esas personas sí que tengan esas cualidades, les sirven para no reconocerlas en ellos mismos.

Si quieres sanar con psicoterapia después del abuso narcisista, has de saber que parte de la terapia consiste en aceptar quién eres y otra parte en cambiar.

  • Si quieres cambiar, los juicios son un espacio mental para no hacerlo, ya que per se, impiden verte y ver a los demás desde otra luz.
  • Te dan rigidez, que aunque para ciertas cosas pueda ser útil en realidad es la flexibilidad la que te ayudará a fluir con los acontecimientos de tu vida.
  • Un juicio se emite desde un lugar moral en el que se decide lo que “está bien” y lo que “está mal”. Esto en realidad es algo subjetivo.

“La gente toma caminos diferentes en busca de satisfacción y felicidad. Sólo porque no estén en tu camino no significa que se hayan perdido “. Dalai Lama.

8 Formas para Dejar de Juzgar a los Demás (Y a Ti Misma) después del Abuso Narcisista

  1. No te culpes a ti misma. Estamos hechas instintivamente para la supervivencia. Cuando vemos un perro (o una persona) que puede mordernos (literal o metafóricamente), nos sentimos amenazadas. Entramos en una de las tres respuestas del miedo: el modo de congelación, de huida o de lucha, y somos incapaces de ver las innumerables razones posibles para el comportamiento de otra persona. Nos ponemos firmes y a la defensiva. Ésta es una primera reacción normal para cualquier ser humano. Mucho más si eres la superviviente de una familia narcisista, donde te atacaron tanto en la infancia, que puedes ponerte a la defensiva o ser reactiva con mucha facilidad. La clave está en hacer una pausa antes de reaccionar, no dejarte llevar tanto por tu cerebro reptiliano que grita “¡Peligro!” y poner más en juego a la parte racional de tu cerebro para ver qué otras posibles respuestas puedes dar a esa situación en concreto. Para esto, basta con no dejarte llevar por el impulso que te nace de forma instintiva y respirar de forma profunda unos segundos. Podrás ver la situación bajo otra perspectiva.
  2. Estate atento. Haz una pausa. Mira si puedes entender de dónde viene la persona. Intenta reformular tu pensamiento interno crítico en uno positivo, o al menos en uno neutral. Después de todo, realmente no sabemos las razones del comportamiento de alguien.
  3. Despersonaliza. Cuando alguien no está de acuerdo contigo, de alguna manera esto te dificulta la vida, pero recuerda que no lo hace a propósito para “joderte la vida”, no eres el centro del odio de las personas ni hay un complot mundial para hacerte daño. Cada persona tiene su lucha y su dolor. Si no te lo tomas como algo personal, lo dejarás en un incidente. Si te lo tomas como algo en concreto contra ti, acabarás atrayendo esto hacia ti, de una forma u otra, antes o después, con una persona o con otra.
  4. Busca la bondad básica. Esto requiere práctica, ya que los cerebros de los supervivientes de familias disfuncionales/narcisistas están acostumbrados a “escanear” el entorno en busca de potenciales “peligros” o “amenazas”. Fueron tan atacados en su infancia que normalmente, por defecto, están en el modo alerta y esto les lleva a buscar lo peor de los demás, lo negativo. Poco a poco, si empiezas a confiar más en ti, verás que con ello confías también más en los demás y esto hace que tu actitud hacia las personas sea distinta y puedas ver la bondad y la amabilidad que también hay en ellas.
  5. Repite el mantra: “Igual que yo”. Recuerda que todas las personas somos más parecidas que diferentes. Cuando te sientas crítica con alguien, te puedes recordar a ti misma que la otra persona quiere a su familia, como tú, y quiere ser feliz y libre de sufrimiento, igual que tú. Y comete errores, como tú. Puede ser que, de forma neurótica, creas que las personas van a tener una tendencia a criticarte, juzgarte o atacarte. Pero no es así. Muchas de esas veces, eres tú quien lo acaba haciendo anticipándote a los acontecimientos. Trata de ver a los demás simplemente como personas, igual que tú.
  6. Haz un replanteamiento. Cuando alguien hace algo que no te gusta, puedes pensar que simplemente están resolviendo un problema de una manera diferente a como lo harías tú. Esto puede ayudarte a ser más abierto y aceptar su comportamiento.
  7. Dale a la persona el beneficio de la duda. Antes de precipitarte y ponerle a una persona una etiqueta que crees que la define, trata de ampliar tu perspectiva. Quizás te estés adelantando en tus conclusiones. Además, si pones etiquetas a todo el mundo, les impides la oportunidad de que se expliquen o de cambiar. Recuerda que todo lo que les haces a los demás, te lo haces también a ti misma. Si pones etiquetas a los otros, tampoco te estás permitiendo un cambio para ti.
  8. Siéntete bien contigo. Si te sientes bien con cómo te han criado, no tienes ningún interés en juzgar las elecciones de otras personas. Si te sientes bien con tu cuerpo, no te burlas del peso o la apariencia de otras personas. Somos duros los unos con los otros porque nos utilizamos, de forma inconsciente, como pantallas para salir de la propia deficiencia percibida.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Si quieres sanar con psicoterapia después del abuso narcisista, dejarás de juzgarte a ti y a los demás y con ello descubrirás un aire fresco nuevo en tu vida, donde hay más espacio para otros caminos y  posibilidades y para la compasión.