Última actualización: 30 mayo, 2025

El Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo es una de las formas más severas de estrés que hay. En muchos casos es muy difícil de detectar por la persona porque los síntomas son variados y también porque hablar de ello suele desecadenar mucha vergüenza, lo que impide que las personas que lo sufren busquen ayuda.
A este tipo de síndrome se le llama complejo (frente al Trastorno de Estrés Post-Traumático) porque se genera a través de muchos “pequeños traumas” que se dan durante años durante el periodo de infancia y adolescencia de una persona, fruto de un comportamiento abusivo por sus padres o cuidadores. Es muy típico que los veteranos de guerra que han sufrido estar en un contexto bélico y violento durante tiempo, lo desarrollen. Pero no son los únicos. Hay muchas personas adultas que han sufrido una infancia abusiva y que lo desarrollan, viviendo los síntomas pero sin poder ponerle un nombre a lo que les sucede.
El Trastorno de Estrés Post-Traumático está asociado a un solo evento, como por ejemplo un accidente de coche o vivir un desastre natural, por lo que es más fácil de identificar.
Lista de síntomas comunes del Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo
Como hemos comentado, los síntomas varían de persona a persona y esto tiene que ver con el tipo de respuesta defensiva al trauma que hayas desarrollado de forma inconsciente.
Los flashbacks emocionales
Los flashbacks emocionales son quizás la característica más salientable del CPTSD (por sus siglas en inglés). Son repentinas y a veces prolongadas retrocesiones en el tiempo al momento en que se produjo el evento original (por ejemplo, sentirse humillado, abandonada, agredido,..) normalmente en la infancia o la adolescencia, reviviendo los sentimientos y emociones de entonces como si estuvieran sucediendo ahora. Estos sentimientos suelen incluir miedo, vergüenza, rabia, tristeza, amargura, desesperación, agobio,…
Lo que experimentan las personas durante un flashback emocional es lo que se llama “secuestro de la amígdala”. La amígdala se encuentra en el sistema límbico, la parte del cerebro que regula las emociones. Entre sus funciones, está la de alertar de un peligro. Cuando hay un secuestro de la amígdala, lo que ocurre es que ante dicha situación que a la persona le parece peligrosa, la amígdala aumenta de tamaño “secuestrando el cerebro”, provocando oleadas de noradrenalina y adrenalina.
Cuando experimentamos un flashback emocional, el subconsciente, que no entiende de tiempo, nos retrotrae a una situación de abuso/negación emocional de la infancia y revivimos como si no hubiese pasado el tiempo, como si se estuviera produciendo en el presente. Síntomas de un flashback emocional son sentirse pequeño, indefensa, impotente, defectuosa,..
Algunas situaciones comunes en las que las personas experimentan flashbacks emocionales puede ser: cuando cometen un error, cuando alguien se ríe o se burla de ellas, les grita o les habla sin respeto o de forma humillante, las critica (aunque se trate de cuestiones mínimas y que son verdad).
Un tirano interno y/o un crítico externo
Ese tirano y/o crítico son en realidad las voces del padre y/o madre del/de la superviviente, que están tan internalizadas que se han vuelto propias. Este tirano y crítico hace que las supervivientes sean exigentes, crueles (consigo mismos y con los demás) y poco compasivos. Una de las claves para la recuperación es recuperar esa compasión, tanto hacia uno mismo como hacia los demás.
Vergüenza tóxica
Suelen sentir vergüenza de forma desproporcionada, sintiéndose no dignas y tienen una creencia profunda y arraigada de que son defectuosas.
Autoabandono
No ayudarse a uno mismo, no autoapoyarse, no creer en una; descuidar el aseo personal, la apariencia física, la alimentación, el ejercicio saludable.
Ansiedad social
Muchas personas con este síndrome no se sienten seguras en situaciones sociales con otras personas a las que no conocen, se sienten en peligro, en un constante estado de hipervigilancia.
Sentimientos de soledad y abandono
Muchos supervivientes tienen problemas para relacionarse con los demás y aún haciéndolo, se pueden llegar a sentir mucha soledad aunque estén con mucha gente.
El abandono es una herida de infancia profunda debido a la negación severa sufrida durante años por sus padres. Es muy frecuente que se sientan abandonadas en situaciones como cuando un amigue se va a otra ciudad, empieza con una pareja, cuando no reciben mucha atención,…
Autoestima frágil
Personas muy guapas y atractivas que se ven como en un espejo de feria, deformadas. Muchas personas, que han conseguido muchos éxitos profesionales, siguen sintiendo que “no valen para nada”. Cualquier pequeña crítica la sobredimensionan y la viven como un ataque.
Desorden de apego
Muchas supervivientes sufren de apego ansioso, evitativo o desorganizado en sus relaciones porque no crecieron con al menos un progenitor funcional, que no estableciese con ellos un vínculo afectivo sano.
Detenciones en el desarrollo
Muchas de los supervivientes se sienten como en un bucle en uno o varios aspectos de sus vidas. No hay ni una progresión ni un avance, sino más bien la repetición de un patrón.
Dificultad en las relaciones
Dificultades para confiar en los demás, para comprometerse, para mostrar su vulnerabilidad, para poner límites y decir “no”, para tener intimidad con otras personas.
Hipersensibilidad a Situaciones Estresantes
Las persona que han estados sometidas a situaciones de estrés y peligro continuado durante años en su infancia provoca que tengan una hiperactivación del sistema simpático, una de las partes del sistema nervioso.
El sistema parasimpático regula las actividades que hacen recuperar la energía del cuerpo en los momentos de descanso. Es un sistema de conservación y recuperación de la energía.
El sistema simpático prepara al organismo para las situaciones de emergencia. Está relacionado con procesos que requieren de gasto de energía, se ve estimulado por emociones como el miedo, la vergüenza o la rabia. Las personas que han sufrido una hiperestimulación del sistema simpático en su infancia, éste se activa con mucha facilidad, incluso aunque ya no haya una amenaza o peligro en el presente.
Ideaciones Suicidas (Activas o Pasivas)
Muchas supervivientes, hasta que inician su recuperación, tienen pensamientos radicalizados a lo blanco/negro y muy catastróficos (no hay esperanza, ni fe, ni confianza). Se sienten atrapadas en sus propias vidas, igual que en la infancia.
Esto les lleva a tener ideas suicidas como escape metal a su situación. La mayoría de ellas son pasivas, es decir, es un recurso mental para escapar de una situación dolorosa sin que llegue a tener consecuencias en la realidad. Sin embargo, sí que hay casos de víctimas que han llegado a suicidarse.
Este artículo está basado en el Capítulo 7 del libro “Complex PTSD: From Surviving to Thriving”, del psicoterapeuta estadounidense Pete Walker.
Si crees que tienes Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo, el proceso de recuperación es posible con terapia. Pete Walker, el autor del libro en el que está basado este artículo recomienda la psicoterapia, la terapia gestalt y el psicodrama para revivir las situaciones traumáticas de la infancia, llorar y enfadarse por ellas y así, por fin, superarlas.
Imagen de Elsa Tonkinwise en Unsplash.








Fabuloso, perfectamente explicado y la descripción es exacta a lo que viven algunas personas víctimas de padres tóxicos narcisistas
Gracias por tus palabras, Delia. Saludos!