Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo

El Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo es una forma más severa de desorden de estrés post-traumático. Las cinco características y que lo definen como el síndrome de un trauma son las siguientes: flashbacks emocionales, vergüenza tóxica, abandono de un@ mism@, un crítico interno muy duro y ansiedad social.

Los flashbacks emocionales son quizás la característica más salientable CPTSD (por sus siglas en inglés). Los supervivientes de padres/madres disfuncionales (narcisistas o psicópatas la mayoría) son extremadamente susceptibles a dolorosos flashbacks emocionales, los cuales son difíciles de reconocer porque normalmente no tienen un componente visual.

Los flashbacks emocionales son repentinas y a veces prolongadas retrocesiones  en el tiempo, a los abrumadores estados del sentimiento de ser un(a) niñ@ abusad@/abandonad@. Estos estados suelen incluir miedo, vergüenza, alienación, ira, pena y depresión. Es importante entender que los flashbacks emocionales, como casi todo en la vida, no son una cuestión de todo o nada. Su intensidad puede variar de sutil a horrible. También pueden variar en su duración, cubriendo desde minutos a semanas, estos últimos deveniendo en lo que much@s terapeutas llaman una regresión.

Lista de síntomas comunes del Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo de los supervivientes de abuso narcisista

Es posible que l@s supervivientes no los experimenten todos. Las variaciones de los mismos son comunes. Los factores que afectan a esto es el tipo de respuesta defensiva al trauma que hayas desarrollado y tu patrón de abuso/negación en la infancia.

Flashbacks emocionales

Lo que experimentan los supervivientes durante un flashback emocional es lo que se llama “secuestro de la amígdala”. La amígdala se encuentra en el sistema límbico, la parte del cerebro que regula las emociones. Entre sus funciones, está la de alertar de un peligro. Cuando hay un secuestro de la amígdala, lo que ocurre es que ante dicha situación que al/a la superviviente le parece peligrosa, la amígdala aumenta de tamaño “secuestrando el cerebro”, ya que los bajos niveles de cortisol (el sistema está agotado, en la infancia se agotó), y la función a la baja del neocórtex (esta parte racional del cerebro se queda como en “off”) hacen que la amígdala provoque oleadas de noradrenalina y adrenalina, resposables del flashback emocional.

Cuando l@s supervivientes experimentan un flashback emocional, su subconsciente, que no entiende de tiempo, los retrotrae a una situación de abuso/negación emocional de su infancia y les hace revivir esa escena emocionalmente en su cerebro como si no hubiese pasado el tiempo. Se sienten exactamente igual que en su infancia, en peligro e indefens@s. Síntomas de un flashback emocional son sentirse pequeñ@, indefens@ y defectuos@.

Situaciones en las que los supervivientes experimentan flashbacks emocionales suelen ser, entre otras, cuando alguien les dice que han cometido un error (tienen la fantasía de que tienen que ser perfect@s para que l@s quieran), alguien se ríe o se burla de ell@s, les grita o les habla sin respeto o de forma humillante, l@s critica (aunque se trate de cuestiones mínimas y que son verdad).

Un tirano interno y/o un crítico externo

Ese tirano y/o crítico son en realidad las voces del padre y/o madre del/de la superviviente, que están tan internalizadas que se han vuelto propias. Este tirano y crítico hace que los supervivientes sean exigentes, crueles (consigo mism@s y con los demás) y poco compasiv@s. Una de las claves para la recuperación es recuperar esa compasión, tanto hacia un@ mism@ como hacia los demás.

Vergüenza tóxica

La vergüenza que sienten de forma desproporcionada y por casi todo lo que hacen está relacionada con la culpa que durante su infancia les echaban encima con todo su peso sus padres (padre o madre o los dos) narcisistas.

La vergüenza es culpa vuelta contra uno mism@. Parte de la recuperación para los supervivientes consistirá en devolver esa culpa a quien corresponde: a sus padres que la implantaron en ell@s de forma injusta.

Autoabandono

No ayudarse a un@ mism@, no apoyarse a un@ mism@, no creer en un@ mism@; descuidar el aseo personal, la apariencia física, la alimentación, el ejercicio saludable.

Ansiedad social

Much@s supervivientes no se sienten segur@s en situaciones sociales con otras personas a las que no conocen, se sienten en peligro, en un constante estado de hipervigilancia.

Sentimientos abyectos de soledad y abandono

Much@s supervivientes tienen problemas para relacionarse con los demás y aún haciéndolo, se pueden llegar a sentir muy sol@s aunque estén rodead@s de gente.

El abandono es una herida de infancia profunda para ell@s debido a la negación severa sufrida durante años por sus padres. Es muy frecuente que se sientan abandonad@s en situaciones en las que la gente “normal” no se sentiría: cuando un(a) amig@ se va a otra ciudad, empieza con una pareja, cuando no son el objeto constante de atenciones,…

Autoestima frágil

Personas muy guapas y atractivas que se ven como en un espejo de feria, deformad@s. Muchos supervivientes, que ha conseguido muchos éxitos profesionales, siguen sintiendo que “no valen para nada”. Cualquier pequeña crítica la sobredimensionan, se la toman como un ataque feroz.

Desorden de apego

Much@s supervivientes sufren de apego inseguro, evitativo, desorganizado,… en sus relaciones porque crecieron con al menos un progenitor disfuncional, que no estableció con ellos un vínculo afectivo saludable y nutriente para ell@s.

Detenciones en el desarrollo

Much@s de los supervivientes se sienten como en un bucle en uno o varios aspectos de sus vidas. No hay ni una progresión ni un avance, sino más bien la repetición de un patrón.

Dificultad en las relaciones

Dificultades para confiar en los demás, para comprometerse, para mostrar su vulnerabilidad, para poner límites y decir “no”, para tener intimidad con otras personas.

Cambios de humor radicales

Es típico en los supervivientes tener cambios de humor muy bruscos que pueden rozar la ciclotimia, hay una desregulación bioquímica en su cerebro que produce este desequilibrio.

Disociación a través de procesos mentales o actividades de entretenimiento. La disociación es un mecanismo de defensa mediante el cual evitamos ver lo que tenemos delante porque es demasiado doloroso, es como anestesiarse ante la realidad. Los procesos mentales pueden consistir en soñar despierto o, en casos más severos, en amnesia. Las actividades de entretenimiento son los videojuegos, la televisión,..

Desencadenamiento de la respuesta Vuelo/Lucha

En este post  se explican un poco más los cuatro tipos de respuesta que adquieren los supervivientes para lidiar con el trauma: las 4 Fs.

Hipersensibilidad a situaciones estresantes

Todos los supervivientes han estados sometidos a una situación de estrés y peligro continuado durante años en su infancia, esto provoca que tengan una hiperactivación del sistema simpático. El sistema parasimpático regula las actividades que hacen recuperar la energía del cuerpo en los momentos de descanso. Es un sistema de conservación y recuperación de la energía. El sistema simpático prepara al organismo para las situaciones de emergencia. Está relacionado con procesos que requieren de gasto de energía, se ve estimulado por emociones como el miedo, la vergüenza o la ira. Los supervivientes sufrieron una hiperestimulación del sistema simpático en su infancia, por lo que éste se activa con más facilidad que con las “personas normales” ante situaciones de estrés.

Ideaciones suicidas (activas o pasivas)

Much@s supervivientes, hasta que inician su recuperación, tienen pensamientos radicalizados a lo blanco-negro y muy catastróficos (no hay esperanza, ni fe, ni confianza). Se sienten atrapad@s en sus propias vidas, igual que en la infancia ante el abuso/negación prepetrado durante años por sus padres narcisistas.

Esto les lleva a tener ideas suicidas como escape metal a su situación. La mayoría de ellas son pasivas, es decir, es un recurso mental para escapar de una situación dolorosa sin que llegue a tener consecuencias en la realidad. Sin embargo, sí que hay casos de víctimas que han llegado a suicidarse a causa del abuso narcisista.

Este artículo está basado en el Capítulo 7 del libro “Complex PTSD: From Surviving to Thriving”, del psicoterapeuta estadounidense Pete Walker.

Si crees que tienes Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo, el proceso de recuperación es posible con terapia. Pete Walker, el autor del libro en el que está basado este post recomienda la psicoterapia, la terapia gestalt y el psicodrama para revivir las situaciones traumáticas de la infancia, llorar y enfadarse por ellas y así, por fin, superarlas.

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