Señales de que estás sufriendo Abuso Narcisista

Sobrevivir al abuso narcisista requiere involucrarse en una autosanación activa, y eso a menudo comienza con mirar hacia dentro, a nosotros mismos y nuestras emociones.

Si te armas de voluntad y proteges el bienestar y las necesidades que te pertenecen por derecho, puedes encontrar el camino de regreso a la libertad. Sin embargo, es un proceso que requiere que profundices y veas el panorama más amplio que te espera al otro lado de este camino.

El Abuso Narcisista no es un Mito sino una Realidad

El abuso narcisista siempre incluye manipulación y control y puede ser lento e insidioso, destruyendo tu sentido de identidad antes de que te des cuenta de lo realmente está sucediendo.

Cuando te conviertes en víctima de abuso narcisista, pierdes completamente el sentido de tu valor y la importancia de tus necesidades y sueños. Dejas caer tus límites y cedes el control a otra persona, y con eso entregas partes de tu personalidad y tu libertad.

El abuso narcisista se refiere a los comportamientos que usan los narcisistas en sus relaciones con otras personas. Estos comportamientos erosionan la autoestima de estas personas e incluso pueden cambiar drásticamente su personalidad. Es una forma tóxica de vivir y tiene efectos duraderos para las víctimas involucradas.

El abuso narcisista ocurre a través del abuso verbal y psicológico, la manipulación emocional e incluso campañas de miedo, amenazas y terror. Un narcisista es incapaz de ver el valor inherente en nadie más, porque sólo puede ver sus propias necesidades, deseos y perspectivas.

Liberarse de ellos es sólo el primer paso en la sanación. Para prosperar por completo tras el abuso narcisista, has de entender cómo te ha afectado este abuso y luego trabajar para cambiarlo a través del amor propio y la compasión.

Las Señales reveladoras de Abuso Narcisista

Cuando eres víctima de abuso narcisista, hay una serie de señales reveladoras que pueden ayudarte a advertirlo y ayudarte a protegerte.

No tienes que aceptar el maltrato y el mal comportamiento de la narcisista en tu vida, puedes encontrar la libertad y la felicidad de nuevo, pero es necesario aprender a detectar las señales de que te están despreciando y pisoteando.

Caminando sobre cáscaras de huevo

Cuando construyes una vida con una narcisista, estás construyendo una vida sobre arenas movedizas. Las narcisistas utilizan las emociones para manipular los sentimientos y comportamientos de quienes les rodean.

Si manifiestas tus vulnerabilidades o conoces a la narcisista en un momento de tu vida en el que estás especialmente frágil (porque te has ido a vivir a un sitio nuevo, estás buscando trabajo, acabas de terminar una relación importante para ti,…) la narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará después en la relación.

La narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará durante la relación.

Tener una relación con una narcisista significa caminar sobre cáscaras de huevo, en un estado permanente de hipervigilancia y evaluar constantemente tu forma de ser y tu comportamiento para evitar molestarle o alejarle.

Sentirás que no puedes ser tú mismo en la relación, que hay ciertos temas sobre los que no se te permite hablar y que si haces algo contraviniendo su voluntad, este comportamiento tendrá un castigo, tratándote como si fueras un niño en lugar de un adulto.

Gaslighting

La luz de gas es un término todavía poco conocido en España pero que poco a poco se está haciendo más popular. Es una forma de manipulación compleja y muy dañina para la víctima, ya que la hunde en mucha confusión y dudas sobre sí misma. Hace que la víctima se cuestione sus propias emociones, percepciones y cordura.

Ejemplos de gaslighting serían acusaciones directas del tipo “Tú estás loca” o afirmaciones más sutiles que lo que hacen es cuestionar tu sanidad mental, como “tú no estás bien”, “yo creo que necesitas ayuda”, “ya sabes que tienes demasiada imaginación”,.. El fin último del gaslighting es hacer completamente dependiente a la persona, haciéndola dudar de sí misma de aspectos tan básicos como su percepción de la realidad para que dependa por completo del abusador narcisista y así poder utilizarla, abusarla o explotarla de diferentes maneras.

Cero sentido de confianza

No puede haber verdadera confianza o estabilidad cuando se trata de abuso narcisista, porque la desestabilización es una de las tácticas centrales que los narcisistas usan para ponerse por encima en la relación.

El narcisista creará al principio un clima de confianza que en realidad es falso para después dinamitarla haciendo que pierdas la confianza en la relación y en ti misma y culpándote a ti de ello.

Utilizará la confianza que le das para después abusar de ella. Al final, por mucho que parezca que puedes confiar en esta persona, sentirás que no es así.

Dejando de lado tus necesidades

En el mundo de la narcisista, todo se trata de ella, y sólo sus necesidades son importantes. Uno de los signos característicos de que estás sufriendo abuso narcisista es un constante rechazo de tus necesidades.

La abusadora niega, minimiza y/o disminuye tus necesidades hasta el punto que tú comenzarás a hacer lo mismo. Poco a poco, en la relación sólo importarán las necesidades de la narcisista, tanto para ella como para ti y acabarás en modo “aguantar” la relación a la espera de que esto cambie o justificando este gran desequilibrio.

Al final, muchos codependientes desarrollan una rabia hacia el narcisista de la que no son conscientes por tener que anular sus propias necesidades por el bien de la relación.

Un mundo marchito y reducido

¿Has notado que tu mundo se está encogiendo? ¿Tus círculos sociales u oportunidades profesionales se hacen cada vez más pequeños como consecuencia de tu relación?

Poco a poco, la narcisista irá reduciendo tu mundo, aislándote y haciéndote completamente dependiente de ella. Si estás en una relación así, los vínculos con tu familia, amigos y laborales se van haciendo cada vez más débiles y pobres.

Esto es porque a la narcisista en realidad no le importa tu bienestar ni que consigas lo que quieres en la vida, sino que, al contrario, lo que le interesa es controlarte y manipularte hasta el punto de que lo único que te importe sea tu relación con ella.

Siempre cargando con la culpa

Además de dejar de lado sus propias necesidades, las víctimas de abuso narcisista se sienten muy culpables cuando las cosas salen mal.

En el mundo del narcisista, él no puede equivocarse. Ya sea que cometa un error genuino o simplemente se enfrente a los desafíos naturales de la vida, le echa la culpa de todo lo que cree que no va bien a los demás. Por eso, las víctimas interiorizan esa culpa cargando con todo el peso de la relación y lo que ha ocurrido. El narcisista se niega a responsabilizarse de nada y tiende a acusar a la víctima de que si la relación no ha funcionado es por algo que ha hecho o que no ha hecho, que podría haberse esforzado más,..

Por lo general, la persona que está en la relación con un(a) narcisista ya tiene mucha culpa interiorizada de infancia, donde el padre o la madre la culpabilizaba de todo y utilizaba el tema de la culpa para manipularla.

Inestabilidad e inseguridad

La inestabilidad y la inseguridad son la clave del juego del abusador narcisista. Si sientes que nunca puedes obtener una respuesta directa de tu pareja, o te sientes constantemente fuera de lugar en presencia de esta persona, esto no es un error.

Los abusadores narcisistas usan esta inestabilidad de ida y vuelta para hacerte sentir inseguro. Cuanto más inseguro seas, más lo mirarás y llegarás a depender de sus manipulaciones emocionales como el único medio para ser feliz.

Sentirse Atrapada en la Relación

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Esto es, tú quieres salir de la relación, sabes que está erosionando tu autoestima, provocándote ansiedad,… y aún así, sientes impotencia, sin las fuerzas o la determinación para salir de ella, al punto de que lo que más te gustaría es que el narcisista terminase la relación para poder salir de ese lugar.

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Si estás en una relación así, pide ayuda.

Imagen de Noah Buscher en Unsplash

Fuente: https://medium.com

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