¿Eres Dependiente Emocional?

Qué es la Dependencia Emocional

¿Crees que puedes ser dependiente emocional? ¿Quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional?

Aquí tienes una lista de cómo se suelen sentir las personas que tienen dependencia emocional:

  • No puedo sentirme digno de amor sin la aprobación de otras personas.
  • Necesito mucha atención de ciertas personas para sentir que estoy bien.
  • No confío en mis propios sentimientos. Necesito que otros validen mis sentimientos.
  • Tengo miedo al rechazo. Me aíslo, trato de ser perfecto, estoy de acuerdo con los demás, me entrego de forma ciega o me cierro en mí misma para evitar el rechazo.
  • Tengo miedo de estar sola.
  • A menudo me siento vacía por dentro.
  • A menudo estoy ansiosa por los demás.
  • A menudo tengo celos y soy posesiva en mis relaciones.
  • Cuando alguien se comporta de forma despreocupada conmigo, me lo tomo personalmente.
  • Me enfado (de forma abierta o pasivo-agresiva) cuando otros hacen lo que quieren hacer en lugar de lo que yo quiero que hagan.
  • La gente me ha dicho en alguna ocasión que soy una persona necesitada.
  • No sé qué hacer conmigo mismo cuando no estoy cerca de otros.
  • Estoy bien cuando estoy sola, pero me pongo tensa y ansiosa cuando estoy con otras personas a las que no conozco mucho.
  • A menudo me encuentro culpando a otros por mis sentimientos: mi enfado, vacío, inseguridad, ansiedad,..
  • Creo que los buenos sentimientos hacia mí mismo deberían venir de alguien que me quiere.
  • Acudo con frecuencia a otras personas para preguntarles antes de tomar mis propias decisiones.
  • No puedo divertirme a menos que esté con alguien más que sepa cómo divertirse.
  • A menudo me siento ansiosa, deprimida, culpable, avergonzada, dolida o enfadada.

Ésta no es una lista completa, pero se entiende la idea. Eres emocionalmente dependiente cuando no estás asumiendo el cien por cien de la responsabilidad de tus propios sentimientos y emociones. Cuando no asumes la responsabilidad de tus propios sentimientos y de definir tu propio valor, entonces dependes de que otros lo hagan por ti. Esto es ser un títere de las elecciones de los demás. Esto es dependencia emocional.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, lo contrario de la dependencia emocional es la libertad emocional. Alcanzas la libertad emocional cuando aprendes a asumir el cien por cien de la responsabilidad tus sentimientos y emociones y dejar atrás el miedo al abandono.

Un dependiente emocional, aunque no se dé cuenta porque se trata de algo inconsciente, TOMA de las demás personas lo que NECESITA y no está emocionalmente en la relación. Es decir, no se escucha y no manifiesta lo que siente de verdad. Tiene MIEDO AL ABANDONO y por eso representa el “personaje” que cree que su pareja, amigos, jefe quieren para sentirse aceptada y querida.

Un dependiente emocional CUBRE LAS CARENCIAS SUFRIDAS EN LA INFANCIA a través de los demás por falta de autoestima. Lo que se dice a sí misma una persona dependiente emocional es:

Yo me quiero si tú me quieres.

De este modo, crea la FANTASÍA de que así está completa y puede vivir tranquila. Este vínculo de fantasía cuando se forja es en la infancia. Los padres que no están emocionalmente disponibles o que utilizan a la niña para satisfacer sus necesidades, le hacen sentir que necesita de ellos para sentirse bien, querido y completo. Después, ya de adulta, la persona repite esta dinámica sobre todo con la pareja pero no exclusivamente, sino que también puede darse con amigos o jefes.

En realidad, una relación entre dos personas dependientes emocionales es un ‘diálogo de besugos’ porque ninguna de las dos ve a la otra persona realmente ni está disponible emocionalmente. Cada una está cubriendo sus propias necesidades ‘usando’ a la otra, para que le dé el suplemento emocional que necesita. 

Este tipo de relaciones se dan, sobre todo, entre personas que tienen un tipo de apego disfuncional: apego ansioso, apego evitativo y apego desorganizado. Las dinámicas que se dan en la relación reproducen las dinámicas que se dieron en la infancia con su padre o su madre y son las necesidades emocionales y las heridas de infancia lo que en realidad se juega en la relación.

Cómo dejar de ser Codependiente Emocional

No es algo fácil, ya que tiene que ver con la autoestima, que es un tema que requiere de tiempo y paciencia.

Aquí tienes algunas pautas que pueden ser útiles para abandonar tu dependencia emocional:

  • Acompañar y cuidar a tu niña interior porque es ella la que tiene miedo al abandono y la única persona que la puede abandonar eres tú misma.
  • Identificar los roles de infancia que representabas en tu familia y con los que te sentías querida y aceptada. Esos roles son los que tenderás a representar con las demás personas.
  • Empezar a escucharte emocionalmente y tener una comunicación más honesta y sincera en tus relaciones. Si algo te molesta o te hace daño, darte un espacio para hablarlo y permitirle a la otra persona que haga lo mismo. Algunos ejemplos de esto pueden ser:

‘Cuando estamos hablando y no me miras, me siento ignorado’

‘Cada vez que me comparas con tu ex, siento vergüenza y frustración’

‘En ocasiones la distancia que pones conmigo, me entristece’.

  • Aceptar la responsabilidad de tus emociones. Un dependiente emocional tiende a culpar a los demás de sus emociones, como si fueran algo que ‘otros le hacen’. Los demás sólo interactúan contigo. Tus emociones, que están dentro, son tuyas y lo que te dará bienestar es aprender a estar con ellas y a gestionarlas.
  • Aceptar que cuando empieces a comportarte de otra manera, algunas personas se irán. La pregunta que te invito a hacerte es: ‘¿Quiero tener una relación con una persona que no me permite ser yo misma?’
  • Quererte, cuidarte, mimarte, darle a tu niña interior lo que tu familia no le pudo dar.

Fuente: https://www.innerbonding.com

Qué Es el Odio (y Cómo Liberarlo)

Si sentimos odio, significa que algo o alguien nos está devaluando activamente. Nos sentimos mal cuando sentimos odio, por la razón de que hay un problema activo y requiere nuestra atención para resolverlo.

El odio no es una emoción para tener dentro atascada. Hacerlo es muy peligroso, ya que significa que estás embotellando dentro un sentimiento que es autodestructivo. Es necesario comprender que el odio es una emoción poderosa. Lo suficientemente poderosa como para destruir naciones como lo demostró la II Guerra Mundial.

Sostener el odio es algo que la mayoría de la gente no puede hacer de manera segura, y rápidamente terminan proyectándolo hacia fuera, haciendo daño a las personas con las que se relacionan. La proyección es un mecanismo de defensa mediante el cual ponemos en la otra persona los sentimientos de odio y la imagen de “mala” para no tener que lidiar con este sentimiento es tan incómodo y que no tiene muy buena prensa.

¿Qué es el Odio? Las Emociones que hay debajo del Odio

El odio es una emoción compuesta: es juicio dirigiendo la rabia. Los actos de odio son intentos de distraerse de sentimientos como impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y vergüenza. El odio se basa en algún sentido de amenaza percibida. Es una actitud que puede dar lugar a hostilidad y agresión hacia personas o grupos.

Como gran parte de la rabia, es una reacción y una distracción de alguna forma de dolor interno. Una persona consumida por el odio puede creer que la única forma de recuperar cierta sensación de poder sobre su dolor es atacar preventivamente a los demás. En este contexto, cada momento de odio es un alivio temporal del sufrimiento interno. Si has te has criado en una familia en la que ha habido abuso o maltrato, y quieres saber cómo curar después de una relación con un narcisista, es más que probable que estas ideas sobre el odio te resulten familiares.

Cuando estés preparada para aceptar y sostener que sientes odio, es cuando es hora de comenzar un proceso de liberación. Dado que el odio es una emoción compuesta, puedes centrarte primero en los elementos en lugar de en la totalidad del odio. Para la mayoría de las personas trabajar en los sentimientos originarios enredados es demasiado complicado, y rápidamente se convierte en un proceso en torno a los problemas de la persona en el momento actual en lugar de tratar directamente con las raíces del problema, en la mayoría de las ocasiones, en la infancia.

Al concentrarte en los elementos del odio, puedes llegar a la raíz de tu odio y así transformarlo:

  • Averigua cuáles son y libera los juicios que generan los sentimientos de rabia.
  • Tómate tu tiempo para concentrarte en liberar la rabia misma.
  • A medida que trabajes con cada tema del odio, mantén tu conciencia abierta para poder aprender más sobre la naturaleza de tus sentimientos. Cuando sientas odio, puedes observar cualquier componente basado en sentimientos de impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y/o vergüenza. Permítete sentirlos.

El odio nos hace querer pelear, pero muchas veces la liberación está precisamente en detener la pelea. Esa es una lección difícil, especialmente cuando la persona hacia la que sentimos odio, se aferra activamente, nos inflige dolor o nos está atacando. Si nos alejamos, no damos ningún objetivo para ser atacados, y la pelea termina. Entonces, la verdadera lección es liberarse completamente de la relación tóxica con alguien que retroalimenta ese odio.

El odio existe por una razón, es una reacción inconsciente para arremeter contra lo que parece estar perjudicándonos, haciéndonos daño o devaluándonos. El odio dentro de ti no es algo que se vaya a para ir porque lo evites, lo ignores o lo proyectes en otras personas. La única manera de disolverlo es aceptarlo para al final poder transformarlo y liberarlo, ya que se trata de un veneno que te destruye desde dentro. Cómo curar después de una relación con una narcisista tiene mucho que ver con procesar, transformar y liberar tu odio.

Las Aristas del Odio

Dado que el odio es una combinación de juicio y enfado, muchos problemas secundarios nuevos surgen con el odio. Estos problemas son secundarios a los temas reales más profundos en juego. Como resultado, tratar con problemas actuales puede no servirte para superar el odio. Algunos de esos temas del odio más profundos pueden ser:

  • Juicios de relaciones anteriores.
  • Abuso sufrido en la infancia o en relaciones anteriores de trabajo, amistad, pareja,..
  • Problemas familiares de cómo fuiste criado en tu familia y cuáles eran las dinámicas con tu padre/madre.

Así, si tienes una dinámica tóxica de amor-odio con tu pareja puede ser que el problema real profundo es un odio generado en la infancia por las dinámicas que había con tu padre/madre. Tratar inicialmente sólo el conflicto con tu pareja, en lugar de los problemas más antiguos, irónicamente solo mantendrá la dinámica de amor-odio en la relación. En cambio, se trata de cómo resuelves el tema que está por debajo de eso y la rabia que está minando la relación.

Equilibrando tu Odio y tu Amor

La verdadera lección para aprender sobre el odio no es reflejar o proyectar ese sentimiento de destrucción, sino liberarlo de una manera amable y compasiva para crecer. Muchas veces, la mejor manera de ser compasiva contigo misma es alejarte sin apegos, dejar atrás la proyección y el reflejo del odio para que no se vuelva más contra ti. A veces, otras personas te empujarán al conflicto, y también convine estar preparada para afrontar ese conflicto.

Ten en cuenta que esto del odio va sobre ti. Si tienes un enganche con una persona en una relación de amor-odio, es posible que tú sí puedas liberar tu odio pero esa otra persona no. Si te quedas en la relación para intentar que la otra persona haga lo mismo que tú, es posible o bien que te hagas daño de forma innecesaria o bien que en realidad el enganche de lo que hable es de la dificultad para liberar tu propio odio al no soltar la relación con esa persona.

Siendo humanos, todos hemos sentido esta emoción en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, las personas que han sufrido abuso o maltrato en la infancia, son muy proclives a sentir mucho este odio en su edad adulta, ya que éste era proyectado hacia ellos en su infancia. Para un niño que no tiene más referencias, normaliza esto, resultándole normal una dinámica tóxica de amor-odio con su padre/madre. Al tener un contexto de tanto odio y agresividad, muchas veces no han dado espacio en su vida (o muy poco) a la otra faceta que compensa ésta: la de la compasión, la ternura y la autoestima.

Si quiere saber cómo curar después de una relación con un narcisista, el antídoto frente al odio, además de sentirlo y procesarlo es equilibrarlo con compasión, tanto para los demás como para nosotros mismos. La autocompasión significa que aceptamos todo el ser. Si encontramos que una parte de nosotros es inaceptable, tendemos a atacar a otros para defendernos de la amenaza. Si nos aceptamos, vemos los comportamientos de los demás como” acerca de ellos “y podemos responder con compasión. Si tengo odio en mi corazón por otra persona, también me odio a mí mismo. Es sólo cuando aprendemos a mantenernos compasivos que podemos demostrarlo a los demás.

Todos nacemos con la capacidad para la agresión y compasión. Si en tu infancia se ha alimentado más la agresión que la compasión, seguramente tienes una tendencia inconsciente a estar más en la primera que en la segunda. Sin embargo, ahora puedes empezar a equilibrarlo y alimentar el amor, la ternura y la compasión en ti.

Afrontar el miedo a ser vulnerables y completamente humanos es lo que nos permite conectarnos, sentir y, en última instancia, sentir amor. Puedes empezar por crear “grietas en tu sistema automático de agresión” como saludar a un  vecino, hablar con una amiga, adoptar un animal o ir a terapia y conectar con otra persona: tu terapeuta. Es a través de estos actos que podemos equilibrar el odio y el amor. Reduciendo el primero y dando más espacio al segundo.

Fuente: https://personaltao.com

El Delirio del/de la Narcisista: Su Incapacidad para ver la Realidad

Las filosofías y religiones taoísta y budista distinguen entre el Yo Auténtico y el Ego. Cuando las personas estamos en el Yo Verdadero, conectamos con  la fuerza vital, la necesidad de crear lo que no existía antes. Cuando las personas estamos en el Ego, lo que buscamos de forma inconsciente es la separación de los demás y el control.

El ego es una gran barrera para la sanación porque bloquea ver lo que es y, en particular, quiere sanarse sin asumir la responsabilidad del cambio. El ego exige atención a sus heridas, traumas y preocupaciones de una manera que puede bloquear la reparación de los problemas. El ego es como un traje que todos llevamos para movernos en el mundo. Nos decimos que somos ese traje, pero somos mucho más. Ese traje lo podemos estirar, cambiar de color, transformar.

El ego es donde reside el condicionamiento familiar y social y el Yo Auténtico es lo que puedes usar para romper ese condicionamiento. Lo cual es difícil. Particularmente si, como les ocurre a los hijos de narcisistas, has sido condicionado para sentirte obligado por tu condicionamiento. No creer que hay algo a lo que tiene accesos mediante tus acciones o pensamientos en lo que puedes confiar.

Si el ego insiste en la separación y el control, el narcisismo se convierte, en su forma pura, en la completa insistencia en la separación y el control. El ego interpreta la realidad para que no contradiga las necesidades del ego. Así, la conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La realidad del narcisista es un delirio que cubre las necesidades de un ego sobredimensionado. Las personas que se relacionan con el narcisista de una forma íntima (pareja, familia, amigos muy cercanos, empleados,..) están suscritos a esta realidad, en una actitud de ‘seguir la corriente’. Es lo que John Bradshaw, su libro ‘Sanando la Vergüenza que te Ata’ denomina“trance hipnótico” al hecho de que toda la familia esté suscrita a esta realidad del narcisista, que es delirante.

Si quieres sanar del abuso narcisista, un tema importante a darte cuenta es el de ese delirio del que has formado parte en tu relación con la narcisista, ya sea padre, jefa, amigo, pareja,… no tiene mucho que ver con la realidad.

De forma psicológica, en la mayoría de los casos, funciona como una férrea dictadura o una secta, en donde la persona que empieza a cuestionar esa realidad, ese delirio, es castigada o desterrada del grupo. La persona que cuestiona la realidad de la narcisista y, por extensión, de toda la familia, suele ser la hija a la que se le ha asignado el rol de la rebelde o del chivo expiatorio. Estas niñas suelen ser las que señalan que “algo está mal” en la familia y acaban pidiendo ayuda fuera de ese entorno.

Para el narcisista, no existe ni el motivo para cambiar (ya que el daño generalmente se inflige a otras personas, no a sí mismos) ni una vía para evaluar seriamente las perspectivas propias, la interpretación distorsionada que hace el narcisista de la realidad. No es de extrañar que el asesoramiento y la psicoterapia a menudo o no les sirvan a los narcisistas o incluso les hagan empeorar. Lo último que necesitan son sus emociones y acciones validadas y se necesitaría un terapeuta muy alerta para comenzar a abrir agujeros en la presentación de eventos que no es realista. Incluso si lo hacen, es probable que el narcisista reconstruya convenientemente, o bloquee cualquier respuesta del terapeuta que contradiga la conveniencia del ego.

Tratar con una narcisista puede ser algo profundamente desorientador, ya que el significado de todas sus acciones está subordinado a las necesidades de un ego desmedido. Por lo tanto, no hay un significado independiente, ni siquiera una base fáctica, en la que basarse: no hay coherencia más allá de sus necesidades y conveniencias (que, por supuesto, pueden cambiar, incluso de momento a momento). Las palabras y las acciones no tienen el significado que comúnmente se les atribuye. Hay una enorme FALTA DE COHERENCIA entre lo que la narcisista siente, dice y hace.

Puede ser trivial (por ejemplo, sobre lo que quieren para comer) o puede ser serio (por ejemplo, sobre si te quieren o no). Cuando les preguntes a qué se refieren, pueden negar que lo han dicho, entrar en lo que se llama la ensalada de palabras, para confundir o hacer gaslighting con frases como: ‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’ Contradecirá los HECHOS. Si no estás de acuerdo con el narcisista, dirá que estás mintiendo, que te estás inventando cosas o que que estás loco.

‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’

Por eso los hijos de narcisistas, hasta que hacen terapia, suelen ser personas que se desorientan con facilidad, no sólo físicamente sino también en sus propias vidas, ya que vivieron todo este entorno confuso durante la infancia.

Uno de los problemas más importantes de los narcisistas es el miedo. En el fondo, y aunque sean muy buenos en aparentar lo contrario, los narcisistas son personas profundamente temerosas e inseguras. En el centro está su IMAGEN, en lugar de quiénes son realmente. Tienen tanto miedo de asumir la responsabilidad por sus acciones (maltrato, abuso,…) que les hacen “quedar mal” frente a los demás, que hacen de la conveniencia de su ego defensivo su principio de realidad. Y de alguna manera, consiguen rodearse de personas, sobre todo su pareja y su familia, que “les siguen la corriente” en su delirio.

Para las narcisistas, no hay una persona real como tú en todo esto, simplemente hay una imagen (otra vez es un tema de imagen) tuya que sea conveniente para la narcisista en un momento dado y donde poder proyectar sus temas personales. Es por esto que las hijas de narcisistas adquieren roles muy rígidos en la familia y que no tienen nada que ver con quién es esa persona realmente. Los roles son asignados por la narcisista según la conveniencia de su propio ego. El rol antes mencionado del rebelde o el chivo expiatorio es en el que la narcisista proyecta partes suyas negadas para no tener que reconocerlas en sí misma, como la rabia, el miedo o la inseguridad. Así es cómo se da el maltrato. En realidad, la narcisista no está interactuando con su hijo y viéndolo de verdad sino que está tratando con partes suyas negadas y proyectadas.

En segundo lugar, tampoco existe lo que realmente sucedió, sino simplemente lo que es conveniente para el narcisista recordar que sucedió. Lo que significa que no hay una comunicación directa y honesta. No hay nada más allá de la conveniencia del narcisista a la que se pueda apelar, que establezca un estándar común o una realidad común. Si quieres sanar del abuso narcisista, es necesario aceptar que no va a haber esa realidad común, un common ground durante vuestra relación.

Esto hace que interactuar con un(a) narcisista sea algo muy difícil y confuso. Las personas que han crecido en familias narcisistas muchas veces acaban atrapadas en una relación con un narcisista porque esta dinámica difícil y confusa les resulta familiar y porque, al igual que en su infancia, cuando confrontan o dudan sobre las intenciones reales del narcisista, tienden a cuestionarse a sí mismos, que es lo que hacían sus padres y repite el narcisista en su edad adulta:

¿Seguro que he dicho eso?

No sé de qué me hablas

¿Podemos cambiar de tema?

Eres difícil, Estás loca, Eres paranoica

Mejor lo dejamos aquí

Creo que tú no estás bien

Eres tonto, No entiendes lo que te digo

Para las personas que tratan con ellas (sobre todo, codependientes) es muy difícil no aceptar que su encuadre de la realidad por muy delirante que sea ésta porque:

  • Son personas que tienden a cuestionarse a sí mismas y darle vueltas a las cosas.
  • Suelen ser personas muy fácilmente manipulables.
  • El narcisista es una persona importante en su vida, con la que tienen un vínculo que si quieren mantener, van a tener que ponerse de acuerdo para que la relación se mantenga.

Quizá una de las lecciones más importantes de cómo tratar a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad  y empezar a sanar del abuso narcisista es que realmente son personas que no sienten ni piensan como tú. Si te adentras en su versión de la realidad, esto habla de tu propio delirio. Cuanto más veas la realidad tal y como es, más serás tú la persona que cuestione al narcisista en lugar de que la dinámica sea al revés.

Fuente: http://lorenzo-thinkingoutaloud.blogspot.com

Para qué Sirven las Emociones

En el mundo actual, dependemos cada vez más del estímulo del exterior para decirnos cómo “debemos” sentirnos y lo que “deberíamos” necesitar . ¿No sabes qué producto elegir? Una rápida búsqueda en Google te dará opiniones. Si no estás segura acerca de un chico que te gusta, un breve mensaje de texto a tus amigos puede lograr un consenso. Pero no puedes encontrar la respuesta a las GRANDES preguntas, como ‘¿Cuál es mi propósito en la vida?’ o ‘¿Qué es importante para mí?’ desde fuera de ti.

¿Cuál es mi propósito en la vida?

¿Qué es importante para mí?

Sólo nuestra experiencia interna y nuestras emociones pueden guiarnos verdaderamente hacia las respuestas a las grandes preguntas. Sin embargo, aparte de a lo que en general invita el sistema actual, las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales, tienen problemas con sus emociones porque éstas no fueron bien acogidas en su infancia. Después, ya de adultas, se han acostumbrado a reprimir, negar, retroflectar (volverlas hacia una misma),… sus emociones como una forma de sobrevivir frente a algo que, siendo tan natural (no olvidemos que YA están en el cuerpo, no sólo de los seres humanos sino de todos los mamíferos), se comportan como si no existiesen, fuesen “malas” o algo que “no sirve para nada”.

El hecho es que nuestras emociones cumplen con la función esencial para conectarnos con lo que es verdaderamente importante. Los teóricos evolutivos creen que la respuesta de la mente y el cuerpo a nuestras emociones fue la forma en la que nuestros antepasados podían garantizar su seguridad, satisfacer sus necesidades de los demás en el grupo y proporcionar información importante sobre lo que necesitamos. En resumen, las emociones son el medio más rápido, con ‘cableado’, para comunicarte y conectarte contigo misma y con los demás.

Si las emociones son como guías que traen mensajes, esos mensajes son muy importantes para tu bienestar. Ignorarlas da lugar a una alineación de una misma y a estar perdida en la vida. Por eso, muchas supervivientes de familias disfuncionales, cuando empiezan piscoterapia después del abuso narcisista, se dan cuenta de que están perdidos. El tema es que ya lo estaban antes, sólo que si no escuchas a tus emociones no te das cuenta de algo así.  Estar perdido es el primer paso para encontrarte a ti mismo.

Los 3 Propósitos Básicos de las Emociones

  1. Las emociones sirven para COMUNICARSE con los demás

    Es en el espacio de las comunicaciones emocionales que conectamos a través de la empatía. Nuestra expresión facial, el tono de la voz y el lenguaje corporal son más impactantes que las palabras que usamos. Las expresiones emocionales son universales y transculturales. Nadie ha tenido que enseñarte que una sonrisa significa que alguien es feliz o que frunce el ceño, que está enfadado.

    Cuando nos desconectamos, cuando cerramos nuestras emociones, perdemos una parte esencial de la comunicación. Te invito a que te hagas las siguientes preguntas:

    • ¿Has tenido o tienes problemas de relación en tus relaciones con los demás?
    • ¿Alguna vez te han dicho que no te comunicas o no lo suficiente?
    • ¿Crees que eres honesta comunicando tus necesidades o lo que sientes?
  2. Las emociones motivan la ACCIÓN para satisfacer una necesidad

    Cada emoción que sentimos, transmite sensaciones corporales sutiles que experimentamos como impulsos para realizar una acción necesaria para satisfacer nuestras necesidades, por ejemplo, el miedo nos motiva a huir del peligro (o congelarnos o luchar), la tristeza nos motiva a retirarnos y sanar de una pérdida, la rabia es una molestia que nos lleva a poner un límite o decir que no.

    Cuando no estamos conectadas con nuestras emociones, es posible que alguien nos haga algo que nos molesta. Por ejemplo, tu pareja a veces hace comentarios sobre tu cuerpo que a ti te ofenden, pero como no estás conectada con tus emociones, no sientes la rabia hasta días, semanas o incluso meses después de oír el comentario. Al no sentir la rabia, no habrá el impulso que lleve a una acción para satisfacer la necesidad, como por ejemplo, ser asertiva con tu pareja explicándole cómo te hacen sentir sus comentarios y pidiéndole que no los exprese más. Esto, a largo plazo, lleva a una situación continuada de permitir una acción por parte de otra persona que te hace daño.

    Si todavía estás un poco perdido con esto, aquí tienes una tabla con las emociones básicas y

  3. Las emociones indican una NECESIDAD

    Cuando algo es importante para nosotros, sentimos una emoción. Cada emoción es una guía que nos muestra el camino de lo que es importante y a lo que prestamos atención.  Cuando aprendemos a escuchar verdaderamente nuestras emociones, estamos escuchando a nuestro ser auténtico.

    Cuando nos desconectamos de nuestras emociones, perdemos de vista lo que realmente nos importa y somos más propensos a tomar decisiones basadas en temas como lo que piensan los demás, la imagen que damos, lo que nos da “status”, lo que tiene “lógica”,… no hay una escucha interna sino una escucha externa, lo cual confunde porque eso supone poner el foco en una “imagen de nosotros” o en unas expectativas externas, no en nosotros de una forma real y auténtica.

    Esto es importante porque sólo tú puedes darte cuenta de lo que es realmente importante para ti. Simplemente no puedes buscar en Google la respuesta a: “¿Cuál es mi vocación auténtica?”. Esa respuesta está dentro, no fuera de ti. Y puede ayudarte a encontrarla hacer psicoterapia después del abuso narcisista.

Aprendiendo a Escuchar tus Emociones

A veces, puede ser difícil averiguar cuál es nuestra emoción. Esto puede ser particularmente cierto si hemos tenido mucha práctica para reprimir, negar, racionalizar,… nuestras emociones y sentimientos o buscar las respuestas en el exterior.

Las emociones las personas las sentimos en el cuerpo, por lo que te recomiendo que puedes empezar por hacer terapia corporal. Esto hará que seas más consciente de lo que sientes y que tus emociones fluyan más.

También puedes hacer meditación. Meditar lleva a estar presente en el aquí y ahora, lo cual hace que afloren tus emociones, ya que contactas contigo mismo en ese momento.

Aquí tienes una tabla para empezar a reconocer tus emociones:

EMOCIÓN TENDENCIA DE ACCIÓN MENSAJE INTERNO NECESIDAD EMERGENTE
Tristeza

Ir más lento, Retirarse

‘Ha habido una pérdida’

Soltar
 

Miedo/Ansiedad

 

Irse, Evitar

‘Hay una amenaza’

                ‘¡Peligro!’

 

Seguridad

 

Vergüenza 

 

Esconderse, Taparse

‘No soy digno’

‘Soy defectuosa’

 

Aceptación
Aprobación

Rabia 

Atacar

‘Me estás molestando’ Proteger
Culpa

Arreglar algo

‘Te he hecho daño’   Auto-Límite
Amor

Cuidar, Nutrir, Compartir

Estar cerca
Pasar tiempo
Conexión
 

Alegría

 

Hacer más de esto

‘Me siento bien’

‘¡Quiero más!’

 

Satisfacción

¡Atrévete a Sentir!

Si estás interesada en psicoterapia después del abuso narcisista, es probable que no estés muy acostumbrado a sentir tus emociones y que seas una persona mental, que se guía sobre todo por sus pensamientos. Pues bien, al final, más allá de los propósitos, se trata de algo más natural y sencillo, como que la vida está para sentir y experimentar, no sólo para pensar. Pensando la experiencia se queda a medias. Toda esta aventura de la vida merece más la pena si te atreves a sentirte a ti misma.

 

Fuente: https://www.huffpost.com

8 Comportamientos que Utiliza un(a) Narcisista para Llamar tu Atención

La vida tiene que ver con los vínculos que forjamos con otras personas, y prosperamos a partir de la interacción con los demás. Todas queremos y necesitamos un cierto grado de atención. Sin embargo, hay una línea que separa un deseo saludable de interacción de la búsqueda de atención no saludable. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, quizás muchos de estos comportamientos te resulten familiares.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas que hacen demandas de atención constantes, de una forma directa o indirecta. Su ego desmedido hace que busquen esta atención, como un niño al que si no le haces caso, se disgusta. Utilizan estrategias de todo tipo para que el foco de la atención esté fijado en ellos.

Más abajo te mostramos 8 comportamientos que utilizan los narcisistas, psicópatas y sociópatas para llamar tu atención. Algunos de ellos pueden ser poco obvios o pasar desapercibidos. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser emocionalmente agotadores y poco sanos para la persona que es el objetivo de esa búsqueda de atención.

También es posible que te veas identificado en algunos de estos comportamientos. Si es así, puedes preguntarte:

¿Para qué busco la atención?

¿Qué es lo que no me doy a mí mismo que lo busco en los demás?

¿Qué es lo que realmente necesito cuando busco atención de esta manera?

¿Cómo puedo pedir atención de una forma abierta, honesta y asertiva?

8 Comportamientos de Búsqueda de Atención por un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

  1. Fingir que no puede hacer algo

    La narcisista finge que es incapaz de hacer algo de lo que en realidad es completamente capaz, para que lo hagas por ella, y centres tu atención en ella mientras lo haces.

    Ejemplos de esto pueden ser tareas como poner una lámpara, hasta hacer la declaración de la renta, pasando por comprarse un coche nuevo.

    Este comportamiento alienta por parte de la narcisista una auto—imagen de “víctima” o de “persona desvalida e incapaz”, mientras que fomenta tu imagen de “salvador(a)” o de “persona hiper-capaz”.

  2. La “pesca” de cumplidos o felicitaciones.

    El narcisista suele señalar constantemente sus logros, aunque sean insignificantes, de una manera que invita a las personas que lo están escuchando a felicitarle. En el fondo, aunque en muchas ocasiones no lo parezca, hay una necesidad de validación constante desde el exterior.

    Aunque todos buscamos elogios de vez en cuando, por ejemplo, si tenemos un nuevo peinado, ropa o trabajo, hacerlo de manera persistente, buscando elogios a todas horas, es una señal de advertencia.

    Ejemplos de esta búsqueda de atención a través de los elogios pueden ser:

    “Hace dos meses que estoy a dieta, ¿lo habías notado?”

    “Mi jefa me ha felicitado hoy”

    (En la playa, con una persona que no es tu pareja:“¿Quieres echarme crema en la espalda?”

  3. No interesarse por ti y tu vida.

    La conversación con el narcisista gira en torno a la narcicista y a su vida. Si intentas hablar sobre algo que te concierne a ti, tenderá a “despacharlo” en un par de minutos para seguir hablando incansablemente sobre ella misma.

    Esto ocurre incluso si estás comunicando algo que es muy importante para ti, como un problema en el trabajo o que estás triste por una ruptura de pareja. Hay una enorme falta de empatía en la forma que esta persona tiene de interactuar contigo.

  4. Ser controvertido en las redes sociales.

    El narcisista crea problemas en las redes sociales y es lo más controvertido posible para provocar una reacción de otras personas.

    El comportamiento puede consistir en hablar mal de alguien o de una causa, o en expresarse de una forma agresiva o provocadora.

    Este comportamiento, muchas veces inconsciente, habla de una rabia mal gestionada por el narcisista, que utiliza las redes sociales para “buscar pelea” y así descargar su rabia.

  5. Ligar de forma abierta (en especial cuando su pareja está presente).

    A todos nos gusta gustar y flirtear es un comportamiento sano y humano.

    Sin embargo, un narcisista (especialmente si es somático y no cerebral) llevará esto demasiado lejos. Se dedicará a ligar abiertamente con todas las personas que pueda. Si es tu pareja, también en tu presencia, sin cortarse en absoluto, incluso con amigas tuyas.

    Si le confrontas sobre su comportamiento, te dirá que “no sé de qué me hablas”, “estás exagerando” o “lo que te pasa es que estás celosa”.

  6. Exagerar constantemente.

    O bien cuenta historias exagerando, como si fuese el personaje de una novela o una especie de heroína.

    Muchos de ellos son personas carismáticas y con encanto si sólo ves su máscara, tienen facilidad para acaparar la atención y explotan esa máscara social. Una vez capten tu atención, querrán mantenerla.

  7. … O Quejarse, quejarse y quejarse.

    El narcisista se queja constantemente por todo, nada le parece bien o está conforme. La culpa de todo la tienen siempre los demás.

    Con este comportamiento lo que busca es tu simpatía o que asientas una y otra vez mientras se compacede de sí mismo, haciéndose la víctima de otras personas.

  8. Provocar Peleas.

    Cuando la atención es el objetivo, a menudo no importa si esa atención es positiva o negativa, siempre y cuando esté ahí.

    Si la narcisista quiere tu atención y no la obtiene, provocará una pelea para conseguirla, como haciendo algún comentario hiriente sobre ti, llegando tarde a propósito, dejándote en evidencia frente a otras personas,…

También conviene que tengas en cuenta que si todos estos comportamientos hablan de una persona que busca atención de una forma infantil y desproporcionada, al otro lado hay una persona que presta esa atención desmesurada, seguramente, para sentirse querida.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista,te invito a que observes cuánto de tu tiempo está dedicado a una atención a los demás (pareja, jefe, amigas, familia,…) y , si te das cuenta de que es mucha, para qué das toda esta atención. ¿Es tu forma de sentirte querida? ¿No sabes decir que no? ¿Sueles pedir esa misma atención para ti?

Muchos de estos patrones tienen su origen en la infancia. ¿Es posible que hayas tenido un padre o madre que demandaba mucha atención? ¿Crees que has podido ser utilizada como un receptáculo cuando eras una niña?

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

¿Sabes qué es el “Ecoismo”? Averigua si Eres un(a) Ecoísta

En el mito de Narciso, Eco, la ninfa que se enamora locamente de Narciso, es maldecida para a las últimas palabras que escucha para toda la eternidad. Del mismo modo, las ecoistas definitivamente luchan por tener una voz propia. El mito contiene ambos lados del narcisismo: los peligros de una adicción a sentirse especial y la incapacidad de disfrutar sintiéndose especial en absoluto. Todo el mundo se olvida de Eco en el mito, y eso es precisamente lo que les ocurre a las ecoistas, que se olvidan de sí mismas.

En este artículo, te ofrecemos ayuda para sobrevivir a padres narcisistas y hablaremos sobre el ecoísmo en una serie de preguntas y respuestas.

  1. ¿Qué es el Ecoísmo? Es la otra cara de la moneda del Narcisismo. Las ecoístas son personas empáticas, con miedo a convertirse en una carga para los demás, se suelen sentir incómodas cuando están en el foco de la atención, especialmente los elogios y les resulta difícil saber lo que quieren. Las narcisistas son adictas a sentirse especiales, las ecoístas le tienen miedo a eso.
  2. ¿Puede existir el Ecoísmo sin el Narcisismo? Los ecoístas suelen sentirse atraídos por los narcisistas precisamente porque tienen tanto miedo de agobiar a los demás o de parecer “necesitados” que tener a alguien que disfruta ocupando todo el espacio, como hacen los narcisistas, es un alivio. Pero es un precio alto que pagar por un respiro de sus ansiedades, ya así, un ecoísta prácticamente desaparece de la ecuación, haciendo de espejo del narcisista, que en ese “diálogo loco” lo que hace el narcisista en realidad es hablar consigo mismo.
  3. ¿Hay algunas personas más proclives a convertirse en ecoístas extremas? Las ecoístas suelen traer genéticamente mucha sensibilidad, sienten profundamente, y cuando eso se expone a un padre que las avergüenza o las castiga por tener alguna necesidad, esto da lugar al ecoísmo. Las ecoístas tienen tanto miedo de expresar sus necesidades, creyendo que les costará el amor, como en su infancia, que pierden el contacto con sus propias necesidades y deseos.
  4. ¿Cuáles son los problemas típicos del ecoísmo extremo? Los ecoístas nunca o rara vez se sienten especiales. Sentirse un poco especial ayuda a las personas a persistir frente al fracaso, a tener proyectos  y tal vez incluso a vivir más tiempo. Y la ausencia de esa capacidad puede simplemente convertirse en un problema para tener ilusión y esperanza, un motor en la vida.
  5. ¿Es el Ecoismo un diagnóstico? El ecoísmo es un rasgo de carácter, no un trastorno, y se trata de una estrategia de supervivencia que tiene su origen en la infancia: El pensamiento al que le lleva es: “Si quiero sentirme segura y querida, debo asegurarme de pedir lo menos posible a las personas y dar todo lo que pueda”. Los ecoistas, ya de adultos, creen que no pueden recurrir a las personas cuando se sienten tristes o asustados o solos, por lo que entierran sus necesidades con la esperanza de que serán aceptados y amados, porque piden muy poco. Pero esta no es una forma sana de vivir. Cualquiera puede alejarse del ecoísmo y aprender a compartir sus emociones y a pedir. En relaciones sanas, podemos afirmar nuestras necesidades de manera asertiva cuando no se satisfacen, compartir cuando nos sentimos solos, pedir consuelo cuando sea necesario y expresar una preferencia sin preocuparnos de que seamos una carga. Es posible que tengas que comenzar esta práctica con una psicoterapeuta, pero vale la pena intentar probarlo con amigos. Puedes empezar por pequeñas cosas como proponer un plan que te apetezca a ti en lugar de decir: “Me da igual” cuando te lo pregunten; empezar alguna frase con “Lo que necesito es…” o celebrar tu último logro con alguien sin sentirte culpable por ello. Estarías empezando a usar tu voz. Cómo te expresas, tu voz, tiene que ver con el espacio que le das a tu propia voz, tus asuntos, en tu vida. Es decir, si hablas poco, tiendes a hablar bajo o a no expresarte, esto equivale a que te sientes como que no tienes derecho sobre ti misma y a manejar lo que ocurre en tu propia vida. El tema de la voz está relacionado con el chakra de la garganta, el encargado de la comunicación. Si lo quieres ejercitar para tener más voz en tu propia vida, puedes hacerlo con este video del canal de Kassandra. Es una clase para reforzar el yin y el chakra de la garganta.
  6. ¿Los ecoistas se enfadan alguna vez? Los ecoistas no son simplemente personas complacientes. Pueden culparse a sí mismos por las malas interacciones, pero están especialmente motivados para evitar sentirse como una carga, por lo que pueden enfadarse si insistes en darles atención en un cumpleaños, por ejemplo. Es como si la única posición que tomaran es la de “No te atrevas a tratarme como si fuera especial.”. Son personas que están tan pendientes de no convertirse en una carga que se pueden ir al extremo de esto y volverse contradependientes, rechazando cualquier acto de nutrición con “No me trates como a un niño; ¡Estoy bien!”. Toda esa fuerza que se dirige hacia eludir la atención debe ser redirigida a pedir y apreciarla. Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, la buena noticia es que ya no estás en tu infancia y que ya no tienes porqué negar tus necesidades y deseos, algo que en el fondo te hace daño.
  7. ¿Qué tipo de familia en la infancia conduce al Ecoismo en la edad adulta? Éste es un testimonio: “La tendencia de mi madre a estallar en lágrimas o rabia cuando no estaba contenta con ella me hizo temer que la perdería si no tuviera cuidado de atender todas sus necesidades”. O este otro: “Cuando manifestaba una necesidad, mi padre me avergonzaba o me humillaba por ello, por lo que aprendí a necesitar poco o nada para sentirme a salvo.” Algunos ecoistas se desarrollan a partir de padres ecoistas, que transmiten la idea de que cualquier atención especial (querer ropa única, soñar a lo grande, pedir más) son actos arrogantes y egoístas y que esto es algo “malo”. Por ejemplo, una persona con una madre que cada vez que celebra algo le dice: “Que no se te suba a la cabeza” crecerá sintiéndose avergonzada del orgullo normal, minimizando todos sus logros y guardando un “perfil bajo”.

La mayoría de las veces son los padres narcisistas los que empujan a sus hijos en esta dirección, siendo frecuente también que en la pareja uno de los padres sea narcisista y el otro, ecoista. Por ello, si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, puedes empezar por ver cuánto tienes de ecoísta.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Qué es la Alienación Parental (Y Qué Hacer Frente a Ella)

¿Qué es la Alienación Parental?

Si te estás divorciando/separando de un(a) narcisista, psicópata o sociópata, y tenéis hijos en común o hace tiempo que estás separada y tu ex pareja influye negativamente en la relación con tus hijas, es posible que estés sufriendo de alienación parental. Como psicoterapeuta que sabe de narcisismo, psicopatía y/o sociopatía, se trata de un comportamiento que veo bastante a menudo.

La alienación parental se produce cuando uno de los padres alienta a su hijo a rechazar/desvincularse del otro. La niña puede mostrar signos de temor, hostilidad y/o falta de respeto hacia uno de los padres mientras muestra signos de lealtad, confianza incondicional y empatía hacia el otro. El contraste en el comportamiento, las respuestas emocionales y los pensamientos hacia cada padre son dicotómicos. En el mundo emocional de la niña es como si hubiera un ‘poli bueno’ y un ‘poli malo’, encarnados por cada uno de los padres, viéndolos de una forma absolutista y sesgada.

En última instancia, tanto si se hace de forma consciente como inconsciente, supone utilizar a un hijo común para hacer daño a la pareja o ex pareja. Se trata de un comportamiento emocionalmente inmaduro que puede hacer mucho daño a un niño.

Los narcisistas, psicópatas y/o sociópatas que tengan hijos y estén separados de su pareja, son muy proclives a este tipo de comportamiento, ya que supone utilizar a una persona (el hijo) para hacer daño y vengarse de otra (la pareja). Teniendo en cuenta las narcisistas, psicópatas y/o sociópatas no cierran bien las relaciones y que se priorizan en cualquier situación, es frecuente que ocurra esto. En un comportamiento sin empatía, donde convierten en una prioridad hacer daño a su ex pareja frente a la salud mental y emocional de su hijo/hija.

¿Cuáles son las variaciones de la Alienación Parental?

Hay tres formas principales en que la alienación ocurre desde la perspectiva de los padres: ingenua, activa y obsesivamente.

  1. De forma ingenua.

    El padre/madre con esta estrategia no está tratando de alejar al niño del otro padre de forma intencional pero es lo que acaba sucediendo. Este padre/madre suele tener comentarios pasivo-agresivos como, por ejemplo:

    Tu madre gana más dinero que yo, por lo que puede pagar por eso.

    La nueva novia de tu padre siempre tiene cosas nuevas que le ha regalado él.

    Este verano no irás a la playa porque tu madre ha decidido hacer otra cosa.

    Aunque estas declaraciones no tienen la intención de causar una ruptura entre el niño y el otro padre, pueden acabar produciendo este resultado, ya que el niño termina viendo al padre, del que el otro habla mal y tiene rabia no resuelta, de manera diferente. El niño se termina alejando emocionalmente del padre sin darse cuenta.

  2. Activamente.

    El padre/madre intenta generar sentimientos de lealtad en la niña a expensas del otro padre:

    Si le cuentas a tu padre sobre mi ascenso, podría intentar reducir mi pensión alimenticia.

    Ya sé que este fin de semana te tocaba estar con tu madre, pero si te quedas conmigo, te compro esa bicicleta que tanto quieres. Ella no tiene dinero para comprártela. Podemos decirle que estás enfermo y por eso es mejor que te quedes aquí.

    Al pedirle a la niña que mantenga un secreto con el otro padre, existe un vínculo privado del cual el niño aprende a ocultar partes de su vida al otro padre Si esto se mantiene durante un largo período de tiempo, esto puede resultar en una relación más distante.

  3. Obsesivamente.

    El padre obsesionado es intencionalmente manipulador y realizar una búsqueda constante de oportunidades para alejar al niño del otro padre:

    “Cuando tu madre se enfada, no sé qué será capaz de hacer y temo por tu seguridad”.

    “Yo creo que tu padre cada vez está peor y podría volverse loco. Es mejor que no le veas más.”

    El padre obsesionado está contaminando deliberadamente la relación entre el niño y el otro padre. Esta es una acción persistente que generalmente se realiza sin ningún remordimiento por el daño que se le pueda hacer al niño con este comportamiento solapadamente hostil, tendencioso y manipulador.

¿Y qué pasa con la niña?

Es posible de que no se de cuenta de lo que pasa, “tragándose” la historia del padre que hace la alienación parental y separándose del otro. O es posible que sí se dé cuenta, en este caso puede sentirse impotente frente a la situación y no intentar hacer nada o bien oponerse, adoptando un papel de rebeldía frente a la situación.

Las secuelas emocionales que puede dejar en una niña una situación así vivida de forma continuada en el tiempo, son importantes.

La alienación no tiene porqué ser siempre parental sino que también puede venir inducida por la propia niña. Se da cuando la niña se siente insegura con uno de los padres debido a algo que ha presenciado o experimentado. Esto suele ser un evento traumático, un abuso (físico, mental, emocional, verbal, sexual, espiritual o económico), negligencia, abandono y/o consumo de sustancias. La niña evita a dicho padre por no sentirse segura cuando está con él. Incluso cuando el “padre seguro” alienta a la niña a estar con el otro padre, la niña se niega. No quiere formar parte del padre inseguro y rechaza todos los esfuerzos para vincularse o unirse al otro padre.

¿Qué se puede hacer frente a la Alienación Parental?

Si estás siendo víctima de alienación parental por parte de tu pareja, lo que te recomiendo es que:

  • No intentes hacer lo mismo que tu ex pareja, eso le haría más daño a tu hijo.
  • No hagas sentir a la niña culpable de lo que ocurre.
  • Abre una comunicación abierta y honesta con tu hijo, donde se sienta libre para expresarse, para comunicarte qué le pasa contigo y para que deje de poner distancia.
  • Busca la ayuda de una psicoterapeuta que sepa sobre narcisismo, psicopatía y/o sociopatía.

 Fuente: https://poddtoppen.se