Cómo Soltar las Expectativas Poco Realistas

Cómo se generan las Expectativas Poco Realistas

Si quieres saber cómo recuperarte después de haber crecido con padres narcisistas, lo primero que tienes que saber es que hay abuso emocional cuando un adulto pone expectativas no realistas en un niño y después le castiga, a través de palabras o acciones, por “no haber estado a la altura”.

La mayoría de los niños “cumplen” e intentan hacer lo que los adultos les piden. Los niños tienen el deseo de cumplir con las expectativas que se ponen en ellos. Quieren ganar la aprobación de las personas que les cuidan, a quienes quieren.

Cuando se crean sobre una niña expectativas poco realistas, no hay deseo de la niña por cumplir que pueda saltarse ese obstáculo. Para eso precisamente su padre o madre narcisista pone unas expectativas tan altas de forma consciente o inconsciente, para poder controlar y dominar a la niña bajo cualquier circunstancia y tener una excusa para retener el amor y el afecto que no puede dar porque no tiene tampoco para él/ella. Entonces las niñas se ven a sí mismas como defectuosas, internalizan la vergüenza (esto es vergüenza tóxica) por no cumplir con esas expectativas nada realistas. Las niñas, en especial las más pequeñas, no tienen la capacidad para distinguir que están en una situación de no-ganar hagan lo que hagan.

Es como un partido al que tú no querías ir pero te han invitado, a jugar a algo que no quieres porque ya sabes que el otro es mejor que tú, aún así te esfuerzas todo lo que puedes, siempre te ganan y te humillan por ganarte, haciéndote sentir que no vales nada.

Cuando estas expectativas no realistas se ponen sobre el niño en un momento de mucho estrés o en el de jugarse algo importante, el mensaje de que “Eres un fracaso” se graba en su cerebro y a nivel celular. Cuando estas expectativas no realistas se convierten en algo habitual en el tiempo, la presión del continuo mensaje de “No eres suficiente” puede suprimir el optimismo natural emocional de un niño.

Las Expectativas poco Realistas en las Hijas Adultas de Narcisistas

Como todas las personas, las hijas adultas de narcisistas interiorizan los mensajes de sus padres hasta convertirlos en mensajes propios, en su “voz interior”. Esto les lleva a vivir sus vidas con ese concepto propio tan pobre de “No soy suficiente” y a sentir mucha frustración por tener unas expectativas poco realistas, las mismas que tuvieron como referente en su infancia. Si alcanzan una meta profesional, en seguida la desvalorizan y buscan la siguiente, si les aumentan el sueldo, podrían cobrar más, si han adelgazado, siempre se puede perder otro kilo,… es infinito. También esperan demasiado de los demás, que les entiendan sin comunicarse, que les den lo que necesitan sin manifestarlo, que se les trate como si fueran de algodón porque son sensibles,… es interminable también. Lo mismo ocurre con el Universo: que se les conceda lo que quieren sin haberse esforzado, que todo sea muy fácil y llevadero,.. A nivel inconsciente, pretenden que el mundo les compense por una infancia muy dura. Si alguien les elogia, les cuesta asimilarlo y son extremadamente críticos consigo mismos. No se trata de una crítica constructiva, que sí que puede venir bien, sino de algo destructivo, que sólo es cruel y hace daño.

Cómo Renunciar a las Expectativas Poco Realistas para Recuperarte tras haber crecido con Padres Narcisistas

  1. Utiliza la técnica de Doble Estándar

    Esta técnica consiste en imaginar lo que le dirías a un amigo cercano o a un familiar que tenga la misma idea o creencia. Ya verás cómo, por lo general, dirías algo mucho más razonable, realista y proporcionado a otra persona que lo que te dirías a ti misma. Luego puedes practicar decir algo así de realista y compasivo contigo misma. Por ejemplo, imaginemos que has cometido un error en el trabajo y crees que esto te convierte en una terrible empleada. La expectativa poco realista subyacente es que no debes cometer errores en el trabajo. Si te preguntan qué le dirías a una amiga que estuviese en la misma situación, probablemente dirías algo como: “Todos cometemos errores a veces. Es parte de ser un ser humano y no una máquina”. Luego te repites a ti misma algo similar.

  2. Observa las Consecuencias de tus Expectativas

    Puedes considerar si una expectativa es útil para ti. Por ejemplo, podrías considerar:

    “¿Me ayuda la expectativa a ser quien quiero ser? ¿Me ayuda a ir a donde quiero ir? “”¿Está al servicio de lo que me importa, como una buena relación, seguridad o metas profesionales o académicas? “.

    Si no es así, puedes reconocer esto y decirte algo así como: “Esta expectativa no me ayuda ahora”. Esto podría ser una pérdida, algo que también puedes hacer consciente. Soltar la expectativa no será fácil porque se trata de un hábito arraigado. Si lloras su pérdida, te lo facilitarás.

    A menudo, las expectativas poco realistas no nos motivan a esforzarnos, como quizás hayas podido creer. Si te pones un listón demasiado alto de hecho lo que ocurre es todo lo contrario, inconscientemente te estás poniendo límites para no ir a por lo que sí podrías conseguir.

    Si la expectativa está en tu contra, mira si puedes llorarla y soltarla.

  3. Practica la Compasión

    Cuando renuncies a algo o aflojes el control sobre creencias malsanas, te ayudará tener compasión, tanto con los demás como contigo mismo. Esto incluye “paciencia, franqueza y gentileza”, igual que tratarías a un niño herido.

    Por ejemplo, si tu pareja te decepciona, reconoce la decepción y la tristeza que sientes. Si es algo que quieres hablar, puedes comunicarle que ha herido tus sentimientos. Cuando hablas con compasión y comprensión, las personas están mucho más dispuestas a escuchar.

    En lugar de decirte a ti mismo: “No puedo creer que arruinase mi presentación. Soy un fracaso”, puedes reconocer tus sentimientos y sentir curiosidad por lo que no funcionó, qué sí funcionó y cómo mejorarás la próxima vez. Muchas cosas en la vida son cuestión de práctica. Si no tienes juicios sobre ti mismo a lo blanco/negro sino que simplemente practicas y eres compasivo contigo mismo, las presentaciones saldrán cada vez mejor.

  4. Dale espacio a la Flexibilidad en tu Vida (practicar Yoga te Ayudará a esto)

    Ser flexibles supone adaptarse a las circunstancias cambiantes. Por ejemplo, en lugar de decirle a tu compañero de piso: “Dijiste que limpiarías la cocina. ¡Teníamos un trato!” puedes reemplazarlo por: “Parece que no pudiste limpiar la cocina. ¿Podrías trabajar en ello? ¿Necesitas mi ayuda? ”. Comunicas tus necesidades al otro de forma asertiva y le das la oportunidad de escuchar y tomar una decisión sobre cómo responderlas.

    Si quieres saber cómo recuperarte después de haber crecido con padres narcisistas, puedes empezar por soltar las expectativas poco realistas y crear nuevas reglas y creencias que realmente inspiren, apoyen y te sirvan tanto a ti como a tus relaciones con los demás.

Fuente: https://psychcentral.com

¿Intimidad o Intensidad? ¿En qué se basan tus Relaciones?

Normalmente, el amor romántico es una experiencia que conlleva intimidad y la generación de un vínculo. Eso no puede ocurrir si estás en una relación con una persona que no es capaz de tener intimidad ni de generar un vínculo con alguien tratándolo de igual a igual. Quizás no te des cuenta de que falta esto si estás viviendo una experiencia muy intensa con una persona que lo hace es manipularte y mentirte. Si quieres recuperarte después del abuso narcisista, lo primero es entender cómo funciona tu subconsciente en este tipo de relaciones.

Conviene tener en cuenta que una persona que no ha tenido un padre o madre narcisista, psicópata o sociópata detecta algo raro en el comportamiento de la otra persona durante la fase de idealización o love bombing. Le parece extraño tanta prisa por la “intimidad” y un mirroring que parece que ha encontrado a su alma gemela. Como tienen un referente sano del amor, detectan fácilmente las banderas rojas. Una persona cuyo padre o madre es narcisista, psicópata o sociópata no las detecta porque en su infancia tuvo el mismo tipo de relación con su padre o madre y aprendió que eso era el amor. Es el único referente experiencial que tiene. Ése y el de otras parejas, que seguramente han tenido un comportamiento muy parecido al de su padre o madre.

La Intimidad

La intimidad tiene que ver con la confianza, el entendimiento y el sentirse comprendida. Las personas que tienen intimidad emocional pueden mostrar su vulnerabilidad sin el temor a ser rechazadas, ridiculizadas o invalidadas. La intimidad está basada en la seguridad emocional, la aceptación, el respeto y un dar y recibir mutuo. Sin auto-revelarnos no puede haber intimidad, pero la intimidad requiere que esa auto-revelación sea recogida por la otra persona con respeto.

La intimidad significa que podemos ser quienes somos realmente dentro de la relación y que permitimos a la otra persona hacer lo mismo. “Ser quienes somos realmente” implica que podemos hablar de una forma abierta de las cosas que nos importan, que somos claros en nuestras posiciones en temas emocionales y que ponemos los límites de lo que es aceptable o permitido para nosotros en la relación.

Esto es algo simplemente imposible con un(a) narcisista, psicópata o sociópata. No son capaces de tener intimidad emocional, lo que significa que no pueden tener relaciones sanas. ¿Por qué no pueden tener intimidad emocional? Porque su ego hace que se pongan siempre por encima de la otra persona y la utilicen para sus propias necesidades, controlándola y teniendo poder sobre ella con la manipulación y las mentiras. No saben mostrar vulnerabilidad porque les hace sentirse demasiado expuestos. En el fondo, a pesar el ego inflado, sienten vergüenza tóxica.

La Intensidad

La intensidad tiene que ver con el drama, la ansiedad, la inseguridad y el miedo. Es una dinámica emocional de tirar-soltar, frío-caliente, arriba-abajo. La intensidad supone estar completamente perdido en la emoción de un deseo irracional. Está marcada por la urgencia, el deseo sexual, la ansiedad y elecciones de alto riesgo. Lleva a un estadio de euforia extrema similar al del uso de drogas (reacciones químicas adictivas en el cerebro), a la pérdida de la habilidad de hacer evaluaciones racionales de los que es verdadero y sincer y el deseo de estar cerca de esa persona en todo momento y a cualquier precio.

Un vínculo creado a través de fuertes altibajos emocionales se mantiene a través de la oxitocina y la serotonina en los altos – llamadas hormonas da la felicidad – y cortisol, que genera estrés y ansiedad en los bajos.

Estudios sobre el aprendizaje han demostrado que a través del patrón de castigo y recompensa del refuerzo intermitente, se desarrollan los vínculos emocionales más fuertes. Esto es así porque con una pareja que tiene un comportamiento predecible, con el que nos sentimos seguros en todo momento, la secreción de dopamina y serotonina disminuye con el paso del tiempo. Nos acostumbramos a eso, se convierte en un estado cotidiano. Sin embargo, cuando el comportamiento de nuestra pareja es caótico e impredecible, el cerebro secreta más hormonas de la felicidad y el estrés de forma alternativa. Estos altibajos se vuelven adictivos porque pensamos que así “sentimos más”. Pero no es cierto. Esto no está relacionado con las emociones sino con la intensidad de algo que es tóxico, poco saludable, es un comportamiento “de locos” que no es sostenible a medio-largo plazo.

El tratamiento intermitente bueno-malo detona reacciones emocionales y biológicas. Enfriarse y no tener contacto con esa persona (el contacto cero) parece algo imposible de realizar. El efecto en el cerebro es similar a una adicción (a las drogas, el juego, el sexo, las compras, el trabajo,..). Ésta es la razón por las que nos obsesionamos con estas personas y resulta tan difícil soltar el vínculo, incluso a pesar de que ya sepamos lo tóxicas que son o el daño que nos hacen.

A este apego adictivo se le conoce como el vínculo del trauma o trauma bonding. El trauma bonding es el apego adictivo a un(a) abusador(a). Algunas señales del trauma bonding son la inhabilidad para el desapego, la negación autodestructiva, la indefensión aprendida, la ansiedad,… Todo esto se da por la disonancia cognitiva. Racionalmente (parte izquierda del cerebro) con el comportamiento SABEMOS que esa persona es tóxica, cruel, miente, traiciona,… Sin embargo, emocionalmente (parte derecha del cerebro) del cerebro, SENTIMOS ese potente vínculo con la persona, que hace que generemos pensamientos para autoengañarnos y justificar quedarnos son esa persona. Cuanto más hayamos invertido en la relación, más pensamientos crearemos para quedarnos en la relación. La generación de estos pensamientos contradictorios es lo que se denomina disonancia cognitiva.

Cuanto más avanza la relación, te sientes menos seguro. Esto es una bandera roja de que hay algo que va mal en la relación.

La vulnerabilidad no significa ser débil. Al contrario, significa tener el valor de ser tú misma. Implica exponerte, arriesgarte y tener incertidumbre. No es necesario exponerte de forma rápida a esa persona, de hecho, esto es algo temerario y, si no la conoces mucho y ves que esa persona o bien se expone demasiado (te cuenta cosas muy personales como la muerte de su padre y acabas de conocerla) o no se expone nada pero te acribilla a preguntas sobre ti, esto es una bandera roja. Observa a esa persona y muéstrate de una forma gradual. En seguida notarás si acoge tu vulnerabilidad y también se expone o, por lo contrario, se esconde o te rechaza. Si lo hace, sabrás que esa relación no es sana para ti.

Sentir que nos quieren por quiénes somos y conocer a otra persona en toda su vulnerabilidad y quererla por quien es, es una de las experiencias más reconfortantes que la vida nos puede ofrecer. La intensidad es lo contrario a esto. Es agotadora, te deja exhausta, es insana, es “de locos” y te deja vacía.

Si queremos sanar después del abuso narcisista en nuestras futuras relaciones, podemos preguntarnos: “¿Es esto una intimidad real o sólo intensidad”?

Fuente: http://psychopathsandlove.com

La Invalidación

La invalidación está considerada como la forma de abuso emocional más dañina. Si has tenido un padre o madre narcisista, psicópata o sociópata, no hay duda de que la has experimentado durante toda tu infancia. Tus sentimientos y percepciones de la realidad fueron invalidados de una forma tal que te hacían sentir que estabas loco, aunque estuvieses perfectamente sano.

¿Qué es la Invalidación?

Invalidar a una persona no supone simplemente estar en desacuerdo con ella. Es un proceso mediante el cual una persona comunica a otra que sus opiniones y emociones son inválidas, egoístas, estúpidas, locas y en general, equivocadas. La persona invalidante le hará saber a la invalidada de forma directa o indirecta que sus sentimientos y puntos de vista no cuentan para nada, a nadie, en cualquier momento y/o de cualquier forma. El mensaje es: Tú no importas y estás equivocada con lo que piensas y sientes.

Tú no importas y estás equivocada con lo que piensas y sientes.

Las hijas de padres o madres narcisistas, psicópatas o sociópatas han sufrido invalidación durante muchos años. La invalidación es tan perversa e insidiosa y ha sido algo tan común en tu infancia, que es posible que no te des cuenta en el momento en el que la estás experimentando. En el fondo, sabías que “algo estaba mal” pero no podías señalar de forma precisa de qué se trataba.

La forma más extrema de invalidación emocional y psicológica es el gaslighting.

Las personas que invalidan a otras lo hacen por una serie de razones, algunas veces de forma consciente y otras, inconsciente. Un abusador(a) utilizará la invalidación como una herramienta de manipulación y un arma. Otros quizás simplemente tengan poca empatía emocional. Otras puede que se sientan incómodas o impotentes frente al dolor de la persona a la que invalidan. Otros tendrán envidia de algo que la persona invalidada ha conseguido o la pone contenta y querrán arrebatárselo mediante la invalidación con frases como: “No es para tanto” o “¿Y tú de qué te ríes?”.

Lo más importante es que cuando estás siendo invalidado, no se están satisfaciendo tus necesidades emocionales y se está sembrando una duda sobre tus percepciones que afectará a tu autoestima y al criterio que tienes de ti mismo.

Los hijos de narcisistas, psicópatas o sociópatas se acostumbraron tanto a la invalidación en su infancia que o bien no son conscientes de sus necesidades emocionales, o bien, si lo son, creen que éstas no serán ser satisfechas por los demás, por lo que no piden ni las manifiestan. En lugar de eso, utilizan mecanismos inconscientes de defensa como negarlas, reprimirlas, deflectarlas,…

Lista de Necesidades Emocionales Básicas a las que todas las Personas tienen Derecho

  • Ser reconocida
  • Ser aceptado
  • Ser escuchada
  • Ser entendido
  • Ser querida
  • Ser apreciado
  • Ser respetada
  • Sentirse seguro
  • Ser valorada
  • Ser digno de confianza
  • Sentirse capaz y competente
  • Sentirse con claridad (en lugar de confuso)
  • Ser apoyada

 Si has estado en una relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata, te invito a que pienses por un momento en la fase de idealización, cuando hizo todo el love bombing. Lo que hizo que esta fase fuese algo tan maravilloso para ti es que por fin tus necesidades emocionales eran satisfechas. Se sentiste visto, valorado, querido, cuidado,..

Seguramente como nunca antes porque eso en tu infancia no lo tuviste. Las narcisistas, psicópatas y sociópatas son buenas averiguando cuáles son las necesidades emocionales de alguien – porque suelen tener mucha empatía cognitiva, no emocional –  y fingiendo por un tiempo que las cubren. Realmente parecía que le importabas, a través de un falso “mirroring” de tus emociones y sentimientos, te demostraba que conectaba contigo. Así es como consiguen establecer un vínculo muy potente en tan poco tiempo. Ese vínculo está basado en el anhelo de tu niño interior, que sigue buscando un amor que no obtuvo en su infancia que esta persona, como de la nada, te lo da en bandeja.

Ahora piensa por un momento en la fase de devaluación. ¿Qué pasó entonces? Tus necesidades emocionales empezaron a no ser satisfechas. Te sentiste confusa, no querida, no comprendida, rechazada, incompetente, no segura,.. Tus necesidades, emociones, pensamientos y percepciones pasaron a ser invalidados por esta persona. Lo mismo que tu padre/madre narcisista, psicópata o sociópata hacía contigo en la infancia.

El núcleo de toda la farsa fue primero ser validado y después, invalidado.

Ahora que has traído esto a tu consciencia, lo puedes utilizar para determinar la salud no sólo de tus futuras relaciones sino de las que tienes en la actualidad.

Qué hacer ante la Invalidación

Normalmente, cuando nos sentimos invalidados, tendemos a defendernos retirándonos o atacando (dos de las respuestas del cerebro reptiliano cuando sentimos miedo: huir o atacar). Sin embargo, una retirada continua tiende a hacernos disminuir la autoconfianza y llevar a sentimientos de impotencia y depresión. Por otro lado, atacar lo que hace es escalar el conflicto, llevando a escenarios agresivos y que pueden comportar mucho estrés. Una respuesta sana, que es asertiva e informativa y no agresiva es simplemente expresar tus sentimientos de forma clara y concisa. Por ejemplo, respondiendo “me siento invalidado”, ”me siento burlado”, ”me siento juzgado” o “esto me hace daño”.

La invalidación no verbal incluye abandonar la habitación, dar el tratamiento de silencio y “poner caras” como una mueca de disgusto, poner los ojos en blanco o una mirada fija que clava a la persona. Algunos de ellos es posible que te recuerden tanto a una situación de infancia vivida con tu padre o madre narcisista, psicópata o sociópata que puedan dar lugar a un flashback emocional.

Si comienzas a hacer psicoterapia después del abuso narcisista, verás que tu consciencia aumenta y con ella, te será mucho más fácil identificar comportamientos de este tipo.

Las siguientes son invalidaciones verbales que o bien minimizan tus sentimientos, niegan tus percepciones, te ordenan que te sientas de otra manera, te dicen cómo te deberías de sentir o que pretenden hacerte sentir culpable por pensar o sentirte de una manera determinada. La lista no es exhaustiva:

Me niego a tener esta conversación

  • Podría ser peor
  • Supéralo
  • No has entendido nada
  • Deberías olvidarte de eso
  • ¿Y qué pasa con mis sentimientos?
  • Estás de broma, ¿no?
  • Te estás imaginando cosas
  • Eres/estás celosa, demasiado sensible, dramático, loca, inseguro, inestable, amargada, paranoico,…

Y en la otra cara de la moneda.. ¿Qué es la Validación?

Validar los sentimientos de alguien supone aceptar esos sentimientos, entenderlos y, por último, nutrirlos.

Validar significa RECONOCER Y ACEPTAR LA IDENTIDAD DE CADA PERSONA Y SU INDIVIDUALIDAD. La invalidación consiste en rechazar, ignorar o juzgar los sentimientos de alguien y, con ellos, SU INDIVIDUALIDAD COMO PERSONA.

Si has tenido una infancia abusiva, es más que probable que necesites psicoterapia después del abuso narcisista, ya que fuiste muy invalidado en tu infancia y, muy probablemente, has repetido esto de forma inconsciente a lo largo de tu vida, rodeándote de personas que hacen lo mismo que hacían tus padres.

Cuando validamos a alguien, le permitimos compartir sus pensamientos y sentimientos en un entorno seguro. Les damos la tranquilidad de que tiene derecho a tener los sentimientos que tiene. Le demostramos que le aceptamos tras mostrar sus sentimientos, por muy dolorosos que éstos sean. Le hacemos saber que respetamos su percepción de las cosas en ese momento. Supone acompañar a alguien para que se sienta escuchado, reconocido, aceptado y entendido.

Los sentimientos dolorosos que son compartidos por una persona en la que podemos confiar, por ejemplo, una psicoterapeuta especializada en abuso narcisista, se reducirán. Los sentimientos dolorosos que son ignorados o negados, se harán más fuertes.

Cómo otra persona responde a tus sentimientos y emociones, indicará:

  • Cuánto te respeta
  • Cuánta empatía emocional tiene
  • Cuánto le importáis tú y tus sentimientos
  • Si esa persona está intentando cambiarte o controlarte en lugar de aceptarte y nutrirte

Fuente: http://psychopathsandlove.com

 

Signos de falta de Empatía Emocional por un(a) Narcisista (necesaria para las Relaciones Sentimentales)

Empatía Cognitiva y Empatía Emocional

  1. La Empatía Cognitiva consiste en saber cómo se siente la otra persona y qué podría estar pensando. También se denomina toma de perspectiva y es una buena cualidad en contextos como una negociación o en motivar a un equipo de personas. Los narcisistas, psicópatas y sociópatas suelen tener este tipo de empatía, sin sentir simpatía por sus víctimas. La usan para acumular información y con ella, poder sobre las víctimas.
  2. La Empatía Emocional supone sentirse como la otra persona, como si sus emociones fueran contagiosas. Este contagio emocional por estar en el campo de una persona depende en gran medida del sistema de neuronas espejo en el cerebro. La cantidad de estas neuronas que tenga esta persona determinará su grado de empatía emocional. Supone ser capaz de sintonizar con la otra persona, lo cual es importante de los padres para sus hijos y entre las parejas sentimentales.

Signos de una falta de Empatía Emocional de un(a) Narcisista (necesaria para las Relaciones Sentimentales)

Las personas que han crecido en familias disfuncionales, donde al menos uno de los padres/madres o cuidadores/cuidadoras era un narcisista, psicópata o sociópata, tienden a emparejarse con personas similares en la edad adulta, sin ni siquiera darse cuenta de que están siendo maltratadas o abusadas. Simplemente lo tóxico es algo tan familiar que buscan inconscientemente repetir el patrón de infancia.

Si ése es tu caso y quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista (o de una persona con otro desorden mental de los recogidos en el grupo B del DSM), más abajo tienes una lista con signos de falta de empatía emocional.

  • No respeta tus límites, ya sean emocionales o físicos. Cuando alguien no respeta tus límites, no te respetan y no te ven como una persona separada y autónoma con sus propios derechos, necesidades, deseos y sentimientos.
  • Hace comentarios invalidantes cuando compartes alguna dificultad o duda. Dice frases como:

“Podría ser peor”. “No deberías sentirte así.” “Deja de tomarte todo personalmente.” “¿Y qué hay de mis sentimientos?” “Estás montando un pollo por nada.”

  • Niega tus percepciones o emociones como algo malo o estúpido. Esto se llama gaslighting
  • El Egocentrismo
  • Parece tener mucha empatía por ti pero trata fatal, por ejemplo, a los camareros que le sirven. Cualquier comportamiento que veas en una persona, antes o después, te lo hará a ti.
  • Indiferencia hacia el sufrimiento de los demás
  • Prisa por tener sexo
  • Cree que siempre tiene la razón
  • Crítica
  • Se niega a reconocer errores o faltas de cualquier tipo
  • Espera que tú encajes en su horario, sin tener en cuenta el tuyo
  • Te descuida o te ignora cuando estás enfermo/enferma
  • No te consuela cuando lo necesitas
  • Cuando expresas cómo te sientes, la persona te responde diciendo que no te sientes así. Esto es una señal de que no te ve como otra persona separada e independiente. Cuando alguien niega tu realidad y pretende sustituirla por otra, es mejor que salgas corriendo.
  • Arrogancia. La arrogancia en realidad es una tapadera emocional para la vergüenza tóxica. Significa que alguien se siente superior a los demás por tener más conocimientos, experiencia o dinero que los demás. La persona que se pone en el lugar de la víctima, se siente inferior a la persona arrogante y legitima su comportamiento. La persona que se siente al mismo nivel que la arrogante, simplemente reconoce la arrogancia.
  • Cuando dice “lo siento” no va a acompañado de acciones que muestren una verdadera intención de reparar el daño o modificar una conducta. Son palabras vacías para aplacarte o consolarte.
  • Incapacidad para imaginar o percibir cómo sus palabras o acciones pueden hacer que te sientas
  • Tramposa. Si le pillas en la trampa, lo negará, le dará la vuelta o intentará culparte a ti
  • No te permite tomar espacio pero cuando lo hace él/ella puede ser ininterrumpido, de días o incluso semanas, y no parece importarle el daño que te pueda hacer esto
  • No está interesada en consolarte o aliviarte cuando le cuentas tus preocupaciones. Más bien te hace sentir que eres una carga cuando compartes un problema
  • Coquetea o liga descaradamente con otras personas delante de ti. Si lo señalas cuando estáis a solas, no lo reconoce y te acusa de ser celoso y posesiva
  • Cuando lloras, se le queda una cara en blanco, de no saber qué hacer con eso, como deseando que se te pase porque le incomoda
  • Detectas una falta de conexión emocional, como si esa persona estuviera a la distancia de otro planeta a pesar de que esté físicamente a tu lado
  • En la relación hay drama e intensidad pero si la miras más en profundidad, no hay verdadera intimidad emocional. Tienes la sensación de que, en el fondo, esa persona no te conoce
  • Te dice que eres “muy necesitada” o “muy sensible”. Cuando le pides algo emocional, te hace sentir como una pedigüeña
  • A veces es muy directa en sus comentarios y muy crítica. Cuando lo señalas, te dice que “sólo está siendo honesta”. Un feedback duro y crítico, sin bondad, es un ataque
  • Tenéis conversaciones muy largas sobre temas que a ti claramente te aburre mucho (bostezas, intentas cambiar de tema, es más bien un monólogo,…) y no esa persona no se da cuenta
  • Saca a colación un tema que es delicado para ti o que te hace daño, incluso cuando le has pedido de forma expresa que no lo haga
  • Juzga a todas las personas a alas que considera que están por debajo de ella, sin tener en cuenta sus circunstancias.
  • Espera que le perdones de forma instantánea
  • Tiene una actitud de censarte, catastre y juzgarte constantemente

Ten en cuenta que si una persona narcisista, psicópata o sociópata tiene estos comportamientos contigo es porque tú lo estás permitiendo. Cada conducta de este tipo que permites quiere decir que también te tratas así a ti mismo/misma, por eso no lo reconoces como ajeno o extraño.

Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, necesitarás la ayuda de una terapeuta que te ayude a identificar qué es abuso o maltrato, no sólo por parte de los demás sino también hacia ti mismo/misma.

La Cosificación y la Despersonalización

Qué Son la Cosificación y la Despersonalización

La cosificación y la despersonalización hacen que sean posibles el abuso, la manipulación y la explotación en las relaciones entre personas. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, ¿cómo puedes evitar una relación así en el futuro?

La cosificación consiste en ver a otra persona como un objeto. A veces, sólo se cosifica a una persona o a un grupo en base a alguna diferencia (creencia, religión, cultura, sexo, nacionalidad, discapacidad, estilo de vida,..). Esta cosificación limitada es causada por la función “nosotros y ellos” del cerebro reptiliano, que compartimos con los reptiles (de ahí su nombre), que se encarga de las cuestiones básicas para la supervivencia y que percibe “amenazas” del entorno que considera que deben ser controladas o eliminadas para la supervivencia. El cerebro reptiliano avisa de una amenaza, que llega al sistema límbico, donde se encuentran las emociones. La amenaza da lugar a la emoción del miedo, que finalmente llega al neocórtex, la parte más “nueva” del cerebro humano, que se encarga de generar ideas y pensamientos. Esas ideas y pensamientos son los que justifican la cosificación para hacer frente a lo que se ha percibido como una amenaza para la supervivencia.

Otros aspectos de la cosificación consisten en que una persona trata a otra como una herramienta para sus propios propósitos; la trata como si fuera una propiedad o como un esclavo; como si no hubiera la necesidad de preocuparse por sus experiencias o sentimientos; como carente de autonomía o de libre determinación (esto es cierto en el caso de un niño que sea tratado así por sus padres o por su padre o madre con el consentimiento del otro); tratarlo “como algo que es permisible destruir, romper o penetrar”

La despersonalización es el proceso psicológico de privar a una persona de su humanidad e individualidad y demonizarla, haciéndola menos humana y con ello menos merecedora de un trato humano y de consideración moral.

La cosificación y la despersonalización dan lugar a la opresión, que es el ejercicio de la autoridad o el poder de una forma injusta y/o cruel.

Cuando alguien carece de empatía en general, no la tiene tampoco para las personas más cercana a ella y cosificará a todas las personas que tenga alrededor y que no sean ella misma.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas ven a las otras personas como meros objetos, que sólo existen para su uso. No hay un reconocimiento de los demás como individuos en tres dimensiones y por lo tanto no se tienen en cuenta nuestros derechos, necesidades, límites o su propia vida. Son simplemente un objeto sin ningún significado, salvo para satisfacer sus necesidades.

A las personas se las deshumaniza en las relaciones a través del control, la dominación, la humillación, la burla, la invalidación, la falta de respeto de los límites y todas las demás formas de abuso psicológico, emocional, sexual y/o físico. Para ser cosificada y deshumanizada, debes ser tratada sin la dignidad de los derechos innatos a un ser humano, de ser valorada, respetada y recibir un tratamiento ético.

Ser tratadas como si no tuviésemos valor humano, disminuye nuestro propio sentido de la autoestima. Para una niña es algo crítico porque sus padres son espejos donde forma su identidad. Esa falta de valor humano la llevará consigo de forma inconsciente en sus relaciones con los demás hasta que no lo trate en terapia. Las víctimas de este trato tienden a preguntarse qué es lo que han hecho para merecer ese trato o qué es lo que está mal dentro de ellas para que alguien las trate de esa manera. En otras palabras, se culpan por las acciones del abusador.

La cosificación y la deshumanización no dicen nada de ti o de tu valor como persona, es simplemente el acto de una persona con un desorden mental que carece de empatía.

Si estás leyendo esto, es más que probable que sepas lo que se siente al ser deshumanizado por tu pareja, tu padre/madre, tu jefe/jefa o un amigo o amiga. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, seguro que una de las preguntas que te estás haciendo es: ¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro?

¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro? Teniendo en cuenta la Empatía.

La capacidad de una persona para la empatía es el factor más importante en su capacidad de ver a los demás como seres humanos, no como objetos y en la capacidad de formar conexiones emocionales con los demás. La empatía es lo que conecta a las personas emocionalmente. Sin empatía no puede haber una conexión real, ni por tanto una relación real y esto es lo que hace posible el abuso. Esto significa que en tus futuras relaciones el rasgo más importante que hay que buscar en una futura pareja es la empatía.

Las personas que carecen de empatía pueden esconderlo bastante bien al principio de una relación, pero no sin estar alerta para evitar mostrarse. Si tienes dudas de si esa persona tiene empatía o no (pueden ser muy buenas fingiendo para “atrapar” a alguien para cosificarlo) puedes buscar banderas rojas al comienzo de la relación. Si tienes dudas, tómate un tiempo en observar a esa persona y las posibles banderas rojas. No tengas prisa. Si esa persona te apresura a tener intimidad con ella y te presiona, esto ya es de por sí una bandera roja.

Cualquier persona que carece de empatía es capaz de cosificar y deshumanizar a otras personas. Esto incluye no sólo a los narcisistas, psicópatas y sociópatas sino también a las personas autistas, con síndrome de Asperger, con Trastorno Límite de la Personalidad y también las personas afectadas con trastornos psicóticos. No tienes que buscar el diagnóstico de cada persona, basta con que busques la falta de empatía.

La reciprocidad emocional, el amor y la pertenencia son necesidades humanas básicas. Buscamos relaciones con el propósito del cumplimiento mutuo de estas necesidades. Si no se cumplen, tu salud mental y física se verá afectada (como seguramente ya sabes). Si tienes o has tenido una relación con una persona que tiene escasa o ninguna empatía, que te ha cosificado y/o deshumanizado es más que probable que hayas experimentado:

  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Miedo
  • Ansiedad
  • Vergüenza toxica
  • Rabia no resuelta
  • Enfermedades físicas: son síntomas, manifestaciones en el cuerpo de lo que te ocurre a nivel emocional de lo que no eres consciente.
  • Estrés post-traumático
  • Pérdida de la identidad
  • Autolesiones
  • Ideaciones suicidas

Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, en el siguiente post te contaré más acerca de la empatía y los signos que muestran las personas que carecen de ella.

Fuente: http://psychopathsandlove.com

¿Eres una ‘Extensión Narcisista’ o ‘Suministro Narcisista’?

Las ‘extensiones narcisistas’ o ‘suministros narcisistas’ son fuentes para los narcisistas de lo que sea que necesiten: sexo, amor, dinero, admiración, estatus, cobijo,.. y se las proporcionan otras personas. Los narcisistas ven a estas personas como extensiones de sí mismos, y esto hace que se sientan con derechos sobre ellas (como si fueran objetos) y se vuelven muy controladores de ellas, para asegurarse de que las dominan y de que les van a seguir proporcionando el suministro narcisista que necesitan.

Si tu padre o tu madre es un(a) narcisista, esto es, una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, muy seguramente en tu infancia fuiste “utilizado” como una extensión para cubrir las necesidades de tu padre/madre y no al revés, que es lo sano y natural en una relación padre-hijo. Las narcisistas no vieron cubiertas sus necesidades por sus padres en su infancia, con lo que, cuando tienen hijos, inconscientemente los utilizan para esto. Emocionalmente, son niñas con necesidades insaciables, sin un fondo.

Es muy probable que como adulta, hasta hacer terapia, hayas repetido ese papel de infancia y te hayas convertido a ti misma en la extensión de un narcisista (amigo, jefe, pareja) , haciendo de ti misma un ‘objeto’ que el narcisista puede usar para sus propios intereses. Es decir, es posible que hayas sufrido/sufras de despersonalización, un fenómeno psicológico en el que una persona pierde la consciencia de sí misma y se considera a sí misma como un objeto.

Cómo sanar después de una relación narcisista es un trabajo personal largo y difícil aunque posible. Si no estás seguro de si puedes estar siendo o has sido la extensión o el suministro de una narcisista, aquí hay 11 señales para que lo averigües.

11 Señales de que Eres una Extensión Narcisista o Suministro Narcisista

  1. Evalúa tu relación con esta persona.

    Piensa si esta persona tiene mucho poder o muchos “derechos” sobre ti. Si eres una extensión narcisista, el narcisista no pensará en ti como una persona separada. Se sentirá con derecho a tu tiempo y tu atención. Asumirá que estás a tu disposición y que se merece tu energía.

    Por ejemplo, si tienes una relación con un narcisista, es posible que asuma que no sales y te quedas en una noche determinada para satisfacer sus necesidades. Se enfadará e incluso se volverá hostil si tú expresas tu necesidad de tiempo a solas o con amigos independencia de él. Es posible que no pueda entender que no le prestes atención constantemente.

  2. Estate atento a las violaciones de los límites.

    Si eres una extensión narcisista, una narcisista te ve como una extensión de sí misma. Por lo tanto, los límites son inexistentes en vuestra relación. Una narcisista no se dará cuenta cuando tú te estés poniendo nervioso o incómodo, y continuamente empujará tus límites para que sirvas a sus necesidades.

    Por ejemplo, tu novia quiere llevarte de excursión cerca de las montañas, aunque le hayas dicho muchas veces que tienes miedo a las alturas. Ella no lo deja pasar hasta que tú aceptas ir con ella.

  3. Pon atención en las conversaciones.

    Las conversaciones con un narcisista pueden ser muy frustrantes. Un narcisista tiene muy poco sentido de la vergüenza. Será indiscreto en sus preguntas e intentará recabar la mayor información posible sobre ti, sobre todo debilidades, puntos que te hacen sentir frágil por si los tiene que utilizar contra ti en algún momento. Tendrás la extraña sensación de que te quieren hacer una “cirugía emocional”.

  4. ¿Tiene un comportamiento despectivo?

    A las narcisistas no les gusta cuando se cuestiona su comportamiento. Si se sienten cuestionadas de alguna manera, es común que se enfaden y se vuelvan agresivas.

    Si eres una extensión narcisista, la narcisista sentirá que tus sentimientos y emociones sólo deben existir para servirle. Será incapaz de entender cuándo hiere tus sentimientos y en principio no estará dispuesta a cambiar su comportamiento por ti. Pretenderá que seas tú el que se adapte por completo a ella.

  5. Considera si la persona satisface tus necesidades y tiene en cuenta tus sentimientos.

    En cualquier relación sana es importante que tus deseos y necesidades y las de la otra persona sean satisfechas hasta cierto punto. Sin embargo, cuando eres una extensión narcisista, tus deseos y necesidades serán sistemáticamente negados y rechazados. 

    El narcisista utilizará todo tipo de excusas para no satisfacer tus necesidades ni tener en cuenta tus sentimientos. Sin embargo, esperará justo lo contrario de ti. Esto es, que satisfagas todas sus necesidades (siendo insaciable) y esperando que camines con ‘pies de plomo’ en la relación para no herir sus sentimientos, algo que es muy fácil de hacer porque bajo la fachada de grandiosidad son personas muy frágiles.

  6. ¿Crees que la otra persona te apoya y te permite perseguir tus propios intereses personales?

    Piensa si esta persona es el centro de tu energía. Una narcisista no te verá como una entidad separada, con tus propias ideas y opiniones. Sólo te verá como un reflejo de ella y de sus valores. Por lo tanto, no tendrás mucha energía para concentrarte en nada más que en ella. Tendrá todo tipo de trucos y estrategias para sabotear tus planes o proyectos personales y para que tengas dependencia emocional de ella.

  7. ¿Esta persona tiene en cuenta tus emociones y sentimientos?

    Considera si se te permite experimentar y definir tus propios sentimientos. Para los narcisistas, los sentimientos son una competencia. Si experimentas una emoción, debe ser filtrada a través del narcisista. Comenzarás a sentir que no tienes permiso para tener ciertos sentimientos o emociones. No se te permitirán expresarlos ni gestionarlos. Te sentirás obligada a comportarte como si no existieran.

  8. ¿Te sientes con derecho a tener deseos y necesidades en esta relación?

    Hay muchas narcisistas que tienden a sentir placer al hacer sentir vergüenza a otra persona. Con el tiempo, es posible que interiorices las debilidades infundidas en ti por la narcisista y empieces a sentir vergüenza por tus necesidades y deseos básicos.

    Pedir es un derecho que la narcisista te irá quitando poco a poco hasta que te sientas sin él. No podrás pedir absolutamente nada a menos que la narcisista te quiera dar ‘migas de pan’ para manipularte.

  9. Tendrás la sensación de que tienes que pensar igual que el narcisista.

    Te hará creer que puedes tener una opinión y pensamientos propios pero no es cierto. El narcisista se enfadará cuando no pienses exactamente lo mismo que él, haciéndote sentir que eres defectuosa” o que “hay algo que está mal en ti”.

  10. Cuando intentes distanciarte, aflojará un poco sus exigencias para que acortes distancias de nuevo.

    La narcisista se toma muchas libertades contigo y no se dan cuenta de cuándo están haciendo algo desubicado o que es una evidente falta de respeto. Si lo señalas, lo negará. Si decides distanciarte por esto u otros motivos, volverán a ser amables por un tiempo para que vuelvas a estar cerca. Esto forma parte del ciclo de abuso narcisista.

  11. Conversaciones circulares.

    Ésta es muy común. Si llevas un cierto tiempo con un narcisista, te percatarás de que, sea cual sea el tema, el narcisista consigue redirigir la conversación a sí mismo en unos segundos. Hablará de sí mismo una y otra vez, contándote las mismas cosas innumerables veces.

    Si sacas un tema de conversación que no le interesa, hará lo que se denomina “ensalada de palabras” para liarte y no llegar a ninguna conclusión.

Evita ser absorbida de nuevo por la relación. Los narcisistas no dejan que sus extensiones se vayan fácilmente. Si estás tratando de distanciarte de un narcisista, te manipulará para que te quedes. Evite ser absorbida de nuevo por este ciclo de abuso. Mantente fuerte mientras terminas una relación con un narcisista. Lo mejor si no es un miembro de tu familia (o también si crees que es lo más sano para ti) es el contacto cero.

Un narcisista a menudo finge el deseo de cambiar cuando creen que alguien se va. No importa lo mal que te hayan tratado hayan abusado de ti. Llevan muy mal que les abandonen.  Recuerda que un narcisista sólo actúa para servir a sus propias necesidades. Sólo te hacen promesas con la esperanza de conseguir algo.

Después de unas semanas de contacto cero, te darás cuenta de que tienes menos ansiedad, de que te quieres más y de que no tener relación con esa persona en realidad es algo muy sano para ti y tu salud mental, física y emocional.

Si quieres saber cómo sanar tras una relación con un narcisista, lo primero es el contacto cero y centrarte en ti, en hacer un trabajo personal de introspección con la ayuda de una terapeuta para averiguar qué es lo que haces tú para colocarte en el lugar de la extensión o suministro de un(a) narcisista.

Fuente: https://www.wikihow.com

El Umbral del Dolor Emocional en los Hijos de Narcisistas

El Umbral del Dolor Emocional en los Hijos de Narcisistas

Si  te has criado en una familia narcisista, necesitarás ayuda para sobrevivir a tus padres narcisistas. Si has crecido en una familia narcisista, en tu familia de origen al menos uno de tus padres tenía/tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad (muy probablemente no diagnosticado), te hicieron daño con frecuencia. Si reaccionabas, eras rápida y severamente castigada. Así que aprendiste a tragarte todo el dolor, a aguantarlo. Seguramente, utilizaste mecanismos de defensa inconscientes para aguantar todo ese dolor, como la disociación, la negación, la desensibilización, el entumecimiento,..

En tu infancia no te quedó más remedio que hacer esto para sobrevivir al abuso narcisista, tu umbral alto del dolor te permitió llegar hasta donde estás pero ya no es necesario que lo utilices más porque en tu vida de adulto te hace daño y ya no es necesario que pases tanto dolor.

Seguramente ni te des cuenta en el momento en el que te hacen daño física o emocionalmente, por ejemplo, reírte con la persona que se está riendo de ti hasta no darte cuenta más tarde que te ha dicho algo que es ofensivo, que te parezca normal que te pongan nombres o motes que son ridículos, que alguien te pise o te de un golpe y tú ni te muevas.

Las frases que te decían cuando alegabas que tu padre/madre narcisista o algún hermano o hermana te había hecho daño era que “Eres muy sensible”, “No se te puede decir nada”, “¿Y ahora por qué lloras?”. Te lo creíste. Normal. Sólo eras una niña que se creía lo que le decían (aunque el mirroring fuese incorrecto) y aprendiste a callarte y aguantar.

“Eres muy sensible”, “No se te puede decir nada”, “¿Y ahora por qué lloras?”

Si eres la superviviente de abuso narcisista, seguro que eres una actriz fantástica. Como no se te permitía expresar el dolor al que se te sometía, a menos que trates esto en terapia, tendrás un piloto automático de fingir a toda costa que no te duele lo que sea que te hagan. Y es más que probable que te hayas dejado hacer burradas si en tu infancia no te dejaban poner límites ni decir que no y has mantenido esto hasta tu edad adulta.

Seguramente, tu historia está inundada de todo tipo de heridas, desaires y escenarios tomados a la ligera. Una vez el umbral del dolor es traspasado, mucho después de aguantar un dolor “normal”, tiendes a dejar de hablar con la persona, sin explicaciones, en un comportamiento blanco/negro (primero te dejas hacer de todo y cuando traspasas al umbral alto del dolor, dejas de tener contacto con la persona de una forma drástica). Como no das salida a ese dolor porque no te sueles permitir llorar, hacer duelos y soltar, acumulas rabia, lo que da lugar a un resentimiento hacia esas personas.

Parte de la ayuda para sobrevivir a padres narcisistas consiste en, precisamente, dejarte sentir tu dolor. No aguantar demasiado pero sí cuando sientas dolor, gestionarlo. Llorar. El dolor, si no le das una salida, se queda en tu cuerpo y hará que te encuentres melancólica o deprimida con facilidad.

Actualizar para no generar Resentimiento

Es importante que te acostumbres a actualizar en tus relaciones con los demás. Actualizar consiste en expresar de forma clara pero respetuosa y asertiva a una persona lo que sea que haya hecho que te ha causado daño o rabia, que te ha incomodado o no te ha gustado.

Los supervivientes de narcisistas suelen tratar con los demás desde su máscara, no desde su verdadero yo, importándoles más la imagen que dan a la otra persona que protegerse, quererse y mostrarse vulnerables si es necesario. Por ello, aguantan que les hagan de todo, no manifiestan lo que sienten y cuando alcanzan el umbral del dolor alto con esa persona o bien se retiran o bien explotan de forma desproporcionada.

Para romper con ese patrón de comportamiento, tendrás que hacer una introspección de qué te duele y qué no. Al principio es probable que no te des cuenta de una forma inmediata o que si te das cuenta, lo expreses de una forma agresiva o reactiva. Es normal. Poco a poco, verás cómo notarás a tiempo real cuándo algo te hace daño o te molesta y aprenderás a comunicarlo de una forma asertiva a la otra persona. Empezará a importante más estar bien tú que mantener el vínculo con la otra persona a toda costa o fingir que no te duele nada, que eres sobrehumano.

Tu Umbral del Dolor Emocional

  • Entonces, ¿cómo es de alto el umbral de tu dolor emocional? ¿Qué dolor te has tragado o has aguantado en un esfuerzo por mantener una amistad o una relación de pareja? ¿Cuántas de esas veces al final le has cogido manía a esa persona y al final has dejado de hablarle?
  • ¿Estás en una relación con alguien que te hiere con frecuencia? Si es así, ¿por qué?
  • ¿Puedes expresar tu dolor a tu pareja sin que se ponga a la defensiva y se haga la inocente?

Decir “me has hecho daño” “me molesta” o “no me hagas esto más” al principio asusta y te dará angustia porque harás sinapsis con escenas de infancia en las que te castigaban duramente y te hacían todavía más daño por expresarte. Ya no estás en tu infancia. Tienes todo el derecho a protegerte, decir que no y decirle a alguien con quien quieres mantener un vínculo que deje de hacer algo que te hace daño.

“Me has hecho daño” “Me molesta” o “No me hagas esto más”

No hay relaciones perfectas, eso forma parte del pensamiento mágico. Los conflictos, los desacuerdos y el dolor forman parte de la vida, por lo que se trata de que aprendas a gestionarlos de una forma sana. Ya no vives en tu infancia. El mundo en el que te mueves ahora es diferente. En él tienes derechos, derecho a cuidarte, a protegerte y a demandar un buen trato por parte de todas las personas con las que te relacionas.

El dolor en tu vida es uno de los elementos claves en la ayuda para sobrevivir a tus padres narcisistas. Ya no tienes que fingir que no lo sientes, ya no tienes que aguantarlo hasta límites demasiado altos y ya no tienes que quedártelo dentro para mantener una imagen frente a los demás y frente a ti mismo.

El dolor forma parte de la vida pero no tienes que aguantar más dolor del necesario. ¿Dónde quieres poner tu umbral del dolor emocional?

Fuente: https://blogs.psychcentral.com