Para qué Sirven las Emociones

En el mundo actual, dependemos cada vez más del estímulo del exterior para decirnos cómo “debemos” sentirnos y lo que “deberíamos” necesitar . ¿No sabes qué producto elegir? Una rápida búsqueda en Google te dará opiniones. Si no estás segura acerca de un chico que te gusta, un breve mensaje de texto a tus amigos puede lograr un consenso. Pero no puedes encontrar la respuesta a las GRANDES preguntas, como ‘¿Cuál es mi propósito en la vida?’ o ‘¿Qué es importante para mí?’ desde fuera de ti.

¿Cuál es mi propósito en la vida?

¿Qué es importante para mí?

Sólo nuestra experiencia interna y nuestras emociones pueden guiarnos verdaderamente hacia las respuestas a las grandes preguntas. Sin embargo, aparte de a lo que en general invita el sistema actual, las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales, tienen problemas con sus emociones porque éstas no fueron bien acogidas en su infancia. Después, ya de adultas, se han acostumbrado a reprimir, negar, retroflectar (volverlas hacia una misma),… sus emociones como una forma de sobrevivir frente a algo que, siendo tan natural (no olvidemos que YA están en el cuerpo, no sólo de los seres humanos sino de todos los mamíferos), se comportan como si no existiesen, fuesen “malas” o algo que “no sirve para nada”.

El hecho es que nuestras emociones cumplen con la función esencial para conectarnos con lo que es verdaderamente importante. Los teóricos evolutivos creen que la respuesta de la mente y el cuerpo a nuestras emociones fue la forma en la que nuestros antepasados podían garantizar su seguridad, satisfacer sus necesidades de los demás en el grupo y proporcionar información importante sobre lo que necesitamos. En resumen, las emociones son el medio más rápido, con ‘cableado’, para comunicarte y conectarte contigo misma y con los demás.

Si las emociones son como guías que traen mensajes, esos mensajes son muy importantes para tu bienestar. Ignorarlas da lugar a una alineación de una misma y a estar perdida en la vida. Por eso, muchas supervivientes de familias disfuncionales, cuando empiezan piscoterapia después del abuso narcisista, se dan cuenta de que están perdidos. El tema es que ya lo estaban antes, sólo que si no escuchas a tus emociones no te das cuenta de algo así.  Estar perdido es el primer paso para encontrarte a ti mismo.

Los 3 Propósitos Básicos de las Emociones

  1. Las emociones sirven para COMUNICARSE con los demás

    Es en el espacio de las comunicaciones emocionales que conectamos a través de la empatía. Nuestra expresión facial, el tono de la voz y el lenguaje corporal son más impactantes que las palabras que usamos. Las expresiones emocionales son universales y transculturales. Nadie ha tenido que enseñarte que una sonrisa significa que alguien es feliz o que frunce el ceño, que está enfadado.

    Cuando nos desconectamos, cuando cerramos nuestras emociones, perdemos una parte esencial de la comunicación. Te invito a que te hagas las siguientes preguntas:

    • ¿Has tenido o tienes problemas de relación en tus relaciones con los demás?
    • ¿Alguna vez te han dicho que no te comunicas o no lo suficiente?
    • ¿Crees que eres honesta comunicando tus necesidades o lo que sientes?
  2. Las emociones motivan la ACCIÓN para satisfacer una necesidad

    Cada emoción que sentimos, transmite sensaciones corporales sutiles que experimentamos como impulsos para realizar una acción necesaria para satisfacer nuestras necesidades, por ejemplo, el miedo nos motiva a huir del peligro (o congelarnos o luchar), la tristeza nos motiva a retirarnos y sanar de una pérdida, la rabia es una molestia que nos lleva a poner un límite o decir que no.

    Cuando no estamos conectadas con nuestras emociones, es posible que alguien nos haga algo que nos molesta. Por ejemplo, tu pareja a veces hace comentarios sobre tu cuerpo que a ti te ofenden, pero como no estás conectada con tus emociones, no sientes la rabia hasta días, semanas o incluso meses después de oír el comentario. Al no sentir la rabia, no habrá el impulso que lleve a una acción para satisfacer la necesidad, como por ejemplo, ser asertiva con tu pareja explicándole cómo te hacen sentir sus comentarios y pidiéndole que no los exprese más. Esto, a largo plazo, lleva a una situación continuada de permitir una acción por parte de otra persona que te hace daño.

    Si todavía estás un poco perdido con esto, aquí tienes una tabla con las emociones básicas y

  3. Las emociones indican una NECESIDAD

    Cuando algo es importante para nosotros, sentimos una emoción. Cada emoción es una guía que nos muestra el camino de lo que es importante y a lo que prestamos atención.  Cuando aprendemos a escuchar verdaderamente nuestras emociones, estamos escuchando a nuestro ser auténtico.

    Cuando nos desconectamos de nuestras emociones, perdemos de vista lo que realmente nos importa y somos más propensos a tomar decisiones basadas en temas como lo que piensan los demás, la imagen que damos, lo que nos da “status”, lo que tiene “lógica”,… no hay una escucha interna sino una escucha externa, lo cual confunde porque eso supone poner el foco en una “imagen de nosotros” o en unas expectativas externas, no en nosotros de una forma real y auténtica.

    Esto es importante porque sólo tú puedes darte cuenta de lo que es realmente importante para ti. Simplemente no puedes buscar en Google la respuesta a: “¿Cuál es mi vocación auténtica?”. Esa respuesta está dentro, no fuera de ti. Y puede ayudarte a encontrarla hacer psicoterapia después del abuso narcisista.

Aprendiendo a Escuchar tus Emociones

A veces, puede ser difícil averiguar cuál es nuestra emoción. Esto puede ser particularmente cierto si hemos tenido mucha práctica para reprimir, negar, racionalizar,… nuestras emociones y sentimientos o buscar las respuestas en el exterior.

Las emociones las personas las sentimos en el cuerpo, por lo que te recomiendo que puedes empezar por hacer terapia corporal. Esto hará que seas más consciente de lo que sientes y que tus emociones fluyan más.

También puedes hacer meditación. Meditar lleva a estar presente en el aquí y ahora, lo cual hace que afloren tus emociones, ya que contactas contigo mismo en ese momento.

Aquí tienes una tabla para empezar a reconocer tus emociones:

EMOCIÓN TENDENCIA DE ACCIÓN MENSAJE INTERNO NECESIDAD EMERGENTE
Tristeza

Ir más lento, Retirarse

‘Ha habido una pérdida’

Soltar
 

Miedo/Ansiedad

 

Irse, Evitar

‘Hay una amenaza’

                ‘¡Peligro!’

 

Seguridad

 

Vergüenza 

 

Esconderse, Taparse

‘No soy digno’

‘Soy defectuosa’

 

Aceptación
Aprobación

Rabia 

Atacar

‘Me estás molestando’ Proteger
Culpa

Arreglar algo

‘Te he hecho daño’   Auto-Límite
Amor

Cuidar, Nutrir, Compartir

Estar cerca
Pasar tiempo
Conexión
 

Alegría

 

Hacer más de esto

‘Me siento bien’

‘¡Quiero más!’

 

Satisfacción

¡Atrévete a Sentir!

Si estás interesada en psicoterapia después del abuso narcisista, es probable que no estés muy acostumbrado a sentir tus emociones y que seas una persona mental, que se guía sobre todo por sus pensamientos. Pues bien, al final, más allá de los propósitos, se trata de algo más natural y sencillo, como que la vida está para sentir y experimentar, no sólo para pensar. Pensando la experiencia se queda a medias. Toda esta aventura de la vida merece más la pena si te atreves a sentirte a ti misma.

 

Fuente: https://www.huffpost.com

8 Comportamientos que Utiliza un(a) Narcisista para Llamar tu Atención

La vida tiene que ver con los vínculos que forjamos con otras personas, y prosperamos a partir de la interacción con los demás. Todas queremos y necesitamos un cierto grado de atención. Sin embargo, hay una línea que separa un deseo saludable de interacción de la búsqueda de atención no saludable. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, quizás muchos de estos comportamientos te resulten familiares.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas que hacen demandas de atención constantes, de una forma directa o indirecta. Su ego desmedido hace que busquen esta atención, como un niño al que si no le haces caso, se disgusta. Utilizan estrategias de todo tipo para que el foco de la atención esté fijado en ellos.

Más abajo te mostramos 8 comportamientos que utilizan los narcisistas, psicópatas y sociópatas para llamar tu atención. Algunos de ellos pueden ser poco obvios o pasar desapercibidos. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser emocionalmente agotadores y poco sanos para la persona que es el objetivo de esa búsqueda de atención.

También es posible que te veas identificado en algunos de estos comportamientos. Si es así, puedes preguntarte:

¿Para qué busco la atención?

¿Qué es lo que no me doy a mí mismo que lo busco en los demás?

¿Qué es lo que realmente necesito cuando busco atención de esta manera?

¿Cómo puedo pedir atención de una forma abierta, honesta y asertiva?

8 Comportamientos de Búsqueda de Atención por un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

  1. Fingir que no puede hacer algo

    La narcisista finge que es incapaz de hacer algo de lo que en realidad es completamente capaz, para que lo hagas por ella, y centres tu atención en ella mientras lo haces.

    Ejemplos de esto pueden ser tareas como poner una lámpara, hasta hacer la declaración de la renta, pasando por comprarse un coche nuevo.

    Este comportamiento alienta por parte de la narcisista una auto—imagen de “víctima” o de “persona desvalida e incapaz”, mientras que fomenta tu imagen de “salvador(a)” o de “persona hiper-capaz”.

  2. La “pesca” de cumplidos o felicitaciones.

    El narcisista suele señalar constantemente sus logros, aunque sean insignificantes, de una manera que invita a las personas que lo están escuchando a felicitarle. En el fondo, aunque en muchas ocasiones no lo parezca, hay una necesidad de validación constante desde el exterior.

    Aunque todos buscamos elogios de vez en cuando, por ejemplo, si tenemos un nuevo peinado, ropa o trabajo, hacerlo de manera persistente, buscando elogios a todas horas, es una señal de advertencia.

    Ejemplos de esta búsqueda de atención a través de los elogios pueden ser:

    “Hace dos meses que estoy a dieta, ¿lo habías notado?”

    “Mi jefa me ha felicitado hoy”

    (En la playa, con una persona que no es tu pareja:“¿Quieres echarme crema en la espalda?”

  3. No interesarse por ti y tu vida.

    La conversación con el narcisista gira en torno a la narcicista y a su vida. Si intentas hablar sobre algo que te concierne a ti, tenderá a “despacharlo” en un par de minutos para seguir hablando incansablemente sobre ella misma.

    Esto ocurre incluso si estás comunicando algo que es muy importante para ti, como un problema en el trabajo o que estás triste por una ruptura de pareja. Hay una enorme falta de empatía en la forma que esta persona tiene de interactuar contigo.

  4. Ser controvertido en las redes sociales.

    El narcisista crea problemas en las redes sociales y es lo más controvertido posible para provocar una reacción de otras personas.

    El comportamiento puede consistir en hablar mal de alguien o de una causa, o en expresarse de una forma agresiva o provocadora.

    Este comportamiento, muchas veces inconsciente, habla de una rabia mal gestionada por el narcisista, que utiliza las redes sociales para “buscar pelea” y así descargar su rabia.

  5. Ligar de forma abierta (en especial cuando su pareja está presente).

    A todos nos gusta gustar y flirtear es un comportamiento sano y humano.

    Sin embargo, un narcisista (especialmente si es somático y no cerebral) llevará esto demasiado lejos. Se dedicará a ligar abiertamente con todas las personas que pueda. Si es tu pareja, también en tu presencia, sin cortarse en absoluto, incluso con amigas tuyas.

    Si le confrontas sobre su comportamiento, te dirá que “no sé de qué me hablas”, “estás exagerando” o “lo que te pasa es que estás celosa”.

  6. Exagerar constantemente.

    O bien cuenta historias exagerando, como si fuese el personaje de una novela o una especie de heroína.

    Muchos de ellos son personas carismáticas y con encanto si sólo ves su máscara, tienen facilidad para acaparar la atención y explotan esa máscara social. Una vez capten tu atención, querrán mantenerla.

  7. … O Quejarse, quejarse y quejarse.

    El narcisista se queja constantemente por todo, nada le parece bien o está conforme. La culpa de todo la tienen siempre los demás.

    Con este comportamiento lo que busca es tu simpatía o que asientas una y otra vez mientras se compacede de sí mismo, haciéndose la víctima de otras personas.

  8. Provocar Peleas.

    Cuando la atención es el objetivo, a menudo no importa si esa atención es positiva o negativa, siempre y cuando esté ahí.

    Si la narcisista quiere tu atención y no la obtiene, provocará una pelea para conseguirla, como haciendo algún comentario hiriente sobre ti, llegando tarde a propósito, dejándote en evidencia frente a otras personas,…

También conviene que tengas en cuenta que si todos estos comportamientos hablan de una persona que busca atención de una forma infantil y desproporcionada, al otro lado hay una persona que presta esa atención desmesurada, seguramente, para sentirse querida.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista,te invito a que observes cuánto de tu tiempo está dedicado a una atención a los demás (pareja, jefe, amigas, familia,…) y , si te das cuenta de que es mucha, para qué das toda esta atención. ¿Es tu forma de sentirte querida? ¿No sabes decir que no? ¿Sueles pedir esa misma atención para ti?

Muchos de estos patrones tienen su origen en la infancia. ¿Es posible que hayas tenido un padre o madre que demandaba mucha atención? ¿Crees que has podido ser utilizada como un receptáculo cuando eras una niña?

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

¿Sabes qué es el “Ecoismo”? Averigua si Eres un(a) Ecoísta

En el mito de Narciso, Eco, la ninfa que se enamora locamente de Narciso, es maldecida para a las últimas palabras que escucha para toda la eternidad. Del mismo modo, las ecoistas definitivamente luchan por tener una voz propia. El mito contiene ambos lados del narcisismo: los peligros de una adicción a sentirse especial y la incapacidad de disfrutar sintiéndose especial en absoluto. Todo el mundo se olvida de Eco en el mito, y eso es precisamente lo que les ocurre a las ecoistas, que se olvidan de sí mismas.

En este artículo, te ofrecemos ayuda para sobrevivir a padres narcisistas y hablaremos sobre el ecoísmo en una serie de preguntas y respuestas.

  1. ¿Qué es el Ecoísmo? Es la otra cara de la moneda del Narcisismo. Las ecoístas son personas empáticas, con miedo a convertirse en una carga para los demás, se suelen sentir incómodas cuando están en el foco de la atención, especialmente los elogios y les resulta difícil saber lo que quieren. Las narcisistas son adictas a sentirse especiales, las ecoístas le tienen miedo a eso.
  2. ¿Puede existir el Ecoísmo sin el Narcisismo? Los ecoístas suelen sentirse atraídos por los narcisistas precisamente porque tienen tanto miedo de agobiar a los demás o de parecer “necesitados” que tener a alguien que disfruta ocupando todo el espacio, como hacen los narcisistas, es un alivio. Pero es un precio alto que pagar por un respiro de sus ansiedades, ya así, un ecoísta prácticamente desaparece de la ecuación, haciendo de espejo del narcisista, que en ese “diálogo loco” lo que hace el narcisista en realidad es hablar consigo mismo.
  3. ¿Hay algunas personas más proclives a convertirse en ecoístas extremas? Las ecoístas suelen traer genéticamente mucha sensibilidad, sienten profundamente, y cuando eso se expone a un padre que las avergüenza o las castiga por tener alguna necesidad, esto da lugar al ecoísmo. Las ecoístas tienen tanto miedo de expresar sus necesidades, creyendo que les costará el amor, como en su infancia, que pierden el contacto con sus propias necesidades y deseos.
  4. ¿Cuáles son los problemas típicos del ecoísmo extremo? Los ecoístas nunca o rara vez se sienten especiales. Sentirse un poco especial ayuda a las personas a persistir frente al fracaso, a tener proyectos  y tal vez incluso a vivir más tiempo. Y la ausencia de esa capacidad puede simplemente convertirse en un problema para tener ilusión y esperanza, un motor en la vida.
  5. ¿Es el Ecoismo un diagnóstico? El ecoísmo es un rasgo de carácter, no un trastorno, y se trata de una estrategia de supervivencia que tiene su origen en la infancia: El pensamiento al que le lleva es: “Si quiero sentirme segura y querida, debo asegurarme de pedir lo menos posible a las personas y dar todo lo que pueda”. Los ecoistas, ya de adultos, creen que no pueden recurrir a las personas cuando se sienten tristes o asustados o solos, por lo que entierran sus necesidades con la esperanza de que serán aceptados y amados, porque piden muy poco. Pero esta no es una forma sana de vivir. Cualquiera puede alejarse del ecoísmo y aprender a compartir sus emociones y a pedir. En relaciones sanas, podemos afirmar nuestras necesidades de manera asertiva cuando no se satisfacen, compartir cuando nos sentimos solos, pedir consuelo cuando sea necesario y expresar una preferencia sin preocuparnos de que seamos una carga. Es posible que tengas que comenzar esta práctica con una psicoterapeuta, pero vale la pena intentar probarlo con amigos. Puedes empezar por pequeñas cosas como proponer un plan que te apetezca a ti en lugar de decir: “Me da igual” cuando te lo pregunten; empezar alguna frase con “Lo que necesito es…” o celebrar tu último logro con alguien sin sentirte culpable por ello. Estarías empezando a usar tu voz. Cómo te expresas, tu voz, tiene que ver con el espacio que le das a tu propia voz, tus asuntos, en tu vida. Es decir, si hablas poco, tiendes a hablar bajo o a no expresarte, esto equivale a que te sientes como que no tienes derecho sobre ti misma y a manejar lo que ocurre en tu propia vida. El tema de la voz está relacionado con el chakra de la garganta, el encargado de la comunicación. Si lo quieres ejercitar para tener más voz en tu propia vida, puedes hacerlo con este video del canal de Kassandra. Es una clase para reforzar el yin y el chakra de la garganta.
  6. ¿Los ecoistas se enfadan alguna vez? Los ecoistas no son simplemente personas complacientes. Pueden culparse a sí mismos por las malas interacciones, pero están especialmente motivados para evitar sentirse como una carga, por lo que pueden enfadarse si insistes en darles atención en un cumpleaños, por ejemplo. Es como si la única posición que tomaran es la de “No te atrevas a tratarme como si fuera especial.”. Son personas que están tan pendientes de no convertirse en una carga que se pueden ir al extremo de esto y volverse contradependientes, rechazando cualquier acto de nutrición con “No me trates como a un niño; ¡Estoy bien!”. Toda esa fuerza que se dirige hacia eludir la atención debe ser redirigida a pedir y apreciarla. Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, la buena noticia es que ya no estás en tu infancia y que ya no tienes porqué negar tus necesidades y deseos, algo que en el fondo te hace daño.
  7. ¿Qué tipo de familia en la infancia conduce al Ecoismo en la edad adulta? Éste es un testimonio: “La tendencia de mi madre a estallar en lágrimas o rabia cuando no estaba contenta con ella me hizo temer que la perdería si no tuviera cuidado de atender todas sus necesidades”. O este otro: “Cuando manifestaba una necesidad, mi padre me avergonzaba o me humillaba por ello, por lo que aprendí a necesitar poco o nada para sentirme a salvo.” Algunos ecoistas se desarrollan a partir de padres ecoistas, que transmiten la idea de que cualquier atención especial (querer ropa única, soñar a lo grande, pedir más) son actos arrogantes y egoístas y que esto es algo “malo”. Por ejemplo, una persona con una madre que cada vez que celebra algo le dice: “Que no se te suba a la cabeza” crecerá sintiéndose avergonzada del orgullo normal, minimizando todos sus logros y guardando un “perfil bajo”.

La mayoría de las veces son los padres narcisistas los que empujan a sus hijos en esta dirección, siendo frecuente también que en la pareja uno de los padres sea narcisista y el otro, ecoista. Por ello, si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, puedes empezar por ver cuánto tienes de ecoísta.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Qué es la Alienación Parental (Y Qué Hacer Frente a Ella)

¿Qué es la Alienación Parental?

Si te estás divorciando/separando de un(a) narcisista, psicópata o sociópata, y tenéis hijos en común o hace tiempo que estás separada y tu ex pareja influye negativamente en la relación con tus hijas, es posible que estés sufriendo de alienación parental. Como psicoterapeuta que sabe de narcisismo, psicopatía y/o sociopatía, se trata de un comportamiento que veo bastante a menudo.

La alienación parental se produce cuando uno de los padres alienta a su hijo a rechazar/desvincularse del otro. La niña puede mostrar signos de temor, hostilidad y/o falta de respeto hacia uno de los padres mientras muestra signos de lealtad, confianza incondicional y empatía hacia el otro. El contraste en el comportamiento, las respuestas emocionales y los pensamientos hacia cada padre son dicotómicos. En el mundo emocional de la niña es como si hubiera un ‘poli bueno’ y un ‘poli malo’, encarnados por cada uno de los padres, viéndolos de una forma absolutista y sesgada.

En última instancia, tanto si se hace de forma consciente como inconsciente, supone utilizar a un hijo común para hacer daño a la pareja o ex pareja. Se trata de un comportamiento emocionalmente inmaduro que puede hacer mucho daño a un niño.

Los narcisistas, psicópatas y/o sociópatas que tengan hijos y estén separados de su pareja, son muy proclives a este tipo de comportamiento, ya que supone utilizar a una persona (el hijo) para hacer daño y vengarse de otra (la pareja). Teniendo en cuenta las narcisistas, psicópatas y/o sociópatas no cierran bien las relaciones y que se priorizan en cualquier situación, es frecuente que ocurra esto. En un comportamiento sin empatía, donde convierten en una prioridad hacer daño a su ex pareja frente a la salud mental y emocional de su hijo/hija.

¿Cuáles son las variaciones de la Alienación Parental?

Hay tres formas principales en que la alienación ocurre desde la perspectiva de los padres: ingenua, activa y obsesivamente.

  1. De forma ingenua.

    El padre/madre con esta estrategia no está tratando de alejar al niño del otro padre de forma intencional pero es lo que acaba sucediendo. Este padre/madre suele tener comentarios pasivo-agresivos como, por ejemplo:

    Tu madre gana más dinero que yo, por lo que puede pagar por eso.

    La nueva novia de tu padre siempre tiene cosas nuevas que le ha regalado él.

    Este verano no irás a la playa porque tu madre ha decidido hacer otra cosa.

    Aunque estas declaraciones no tienen la intención de causar una ruptura entre el niño y el otro padre, pueden acabar produciendo este resultado, ya que el niño termina viendo al padre, del que el otro habla mal y tiene rabia no resuelta, de manera diferente. El niño se termina alejando emocionalmente del padre sin darse cuenta.

  2. Activamente.

    El padre/madre intenta generar sentimientos de lealtad en la niña a expensas del otro padre:

    Si le cuentas a tu padre sobre mi ascenso, podría intentar reducir mi pensión alimenticia.

    Ya sé que este fin de semana te tocaba estar con tu madre, pero si te quedas conmigo, te compro esa bicicleta que tanto quieres. Ella no tiene dinero para comprártela. Podemos decirle que estás enfermo y por eso es mejor que te quedes aquí.

    Al pedirle a la niña que mantenga un secreto con el otro padre, existe un vínculo privado del cual el niño aprende a ocultar partes de su vida al otro padre Si esto se mantiene durante un largo período de tiempo, esto puede resultar en una relación más distante.

  3. Obsesivamente.

    El padre obsesionado es intencionalmente manipulador y realizar una búsqueda constante de oportunidades para alejar al niño del otro padre:

    “Cuando tu madre se enfada, no sé qué será capaz de hacer y temo por tu seguridad”.

    “Yo creo que tu padre cada vez está peor y podría volverse loco. Es mejor que no le veas más.”

    El padre obsesionado está contaminando deliberadamente la relación entre el niño y el otro padre. Esta es una acción persistente que generalmente se realiza sin ningún remordimiento por el daño que se le pueda hacer al niño con este comportamiento solapadamente hostil, tendencioso y manipulador.

¿Y qué pasa con la niña?

Es posible de que no se de cuenta de lo que pasa, “tragándose” la historia del padre que hace la alienación parental y separándose del otro. O es posible que sí se dé cuenta, en este caso puede sentirse impotente frente a la situación y no intentar hacer nada o bien oponerse, adoptando un papel de rebeldía frente a la situación.

Las secuelas emocionales que puede dejar en una niña una situación así vivida de forma continuada en el tiempo, son importantes.

La alienación no tiene porqué ser siempre parental sino que también puede venir inducida por la propia niña. Se da cuando la niña se siente insegura con uno de los padres debido a algo que ha presenciado o experimentado. Esto suele ser un evento traumático, un abuso (físico, mental, emocional, verbal, sexual, espiritual o económico), negligencia, abandono y/o consumo de sustancias. La niña evita a dicho padre por no sentirse segura cuando está con él. Incluso cuando el “padre seguro” alienta a la niña a estar con el otro padre, la niña se niega. No quiere formar parte del padre inseguro y rechaza todos los esfuerzos para vincularse o unirse al otro padre.

¿Qué se puede hacer frente a la Alienación Parental?

Si estás siendo víctima de alienación parental por parte de tu pareja, lo que te recomiendo es que:

  • No intentes hacer lo mismo que tu ex pareja, eso le haría más daño a tu hijo.
  • No hagas sentir a la niña culpable de lo que ocurre.
  • Abre una comunicación abierta y honesta con tu hijo, donde se sienta libre para expresarse, para comunicarte qué le pasa contigo y para que deje de poner distancia.
  • Busca la ayuda de una psicoterapeuta que sepa sobre narcisismo, psicopatía y/o sociopatía.

 Fuente: https://poddtoppen.se

6 Señales de que no Estás Conectada con tu Instinto

Quizás te sientas familiarizada con alguno de los siguientes escenarios:

  • Juan no sabe qué carrera universitaria escoger. Sus opciones son periodismo, que es lo que le gusta, o derecho, que parece la opción más “segura” si después decide opositar a funcionario del Estado. Pasa mucho tiempo dudando y preguntándole a las personas que tiene a su alrededor. Finalmente, decide estudiar derecho porque muchas personas le comentan que con el periodismo “te morirás de hambre”. Años después, se arrepiente de su decisión.
  • Natalia hace tiempo que sale con un hombre. En la actualidad, tiene muchos problemas en su relación. Se siente manipulada y que esta persona se aprovecha de ella. Quiere dejarlo pero no sabe cómo. Recuerda que cuando conoció a esta persona, una voz en su interior le dijo que “algo está mal” con esta persona, pero no le hizo caso y comenzó una relación con él.

Al igual que Juan y Natalia, hay muchas personas que buscan sus respuestas en los lugares equivocados. Personas que piensan que los demás son más sabios. Personas que cuestionan y dudan de su propia capacidad para tomar decisiones.  Personas que pasan demasiado tiempo en sus vidas sintiéndose dubitativas y confundidas. Personas que ignoran el lugar más obvio para encontrar orientación y guía. Personas que no consultan a sus vísceras, que es donde está el instinto.

6 Señales de que no estás escuchando tus Vísceras

  • Eres propensa a pensar demasiado.
  • Con frecuencia te sientes abrumado.
  • Tiendes a dudar mucho.
  • No te conoces a ti misma.
  • Con demasiada frecuencia, tomas decisiones de las que después te arrepientes.
  • Te sientes desconectado de ti mismo.

En realidad, el problema no es sólo escuchar a tu instinto, porque para recibir una respuesta, primero hay preguntar. Para las personas que están más conectadas con su cuerpo, éste es un proceso automático. Ante una pregunta o un dilema, sintonizan sus vísceras momentáneamente. Pueden pasar algún tiempo allí, conectando su cerebro con su barriga, y procesando. Entonces, una respuesta al dilema/problema/decisión aparece.

Pero si has crecido en una familia disfuncional y eras el hijo de un(a) narcisista, seguramente no te alentaron a prestar atención a ti misma y a tus sentimientos, donde tus emociones eran rechazadas o donde había muchas situaciones de estrés y tensión que te hacían tener que estar más pendiente de que lo ocurría fuera en lugar que dentro de ti, lo que ocurre es que no estás acostumbrada a conectar con tu propio instinto, lo que te priva de una fuente de orientación en la vida.  

Cómo se produjo el Descuido Emocional entre tú y tus tripas

Como se ha comentado antes, si tus emociones no fueron bien acogidas por tu familia disfuncional de origen porque como hijo de un(a) narcisista, te hacían sentir que tus emociones molestaban, esta experiencia infantil literalmente te entrena para ignorar tu propio instinto.

Si tus padres narcisistas/disfuncionales no le dieron un espacio ni recogieron amorosamente tus emociones como niño, es natural que sigas ignorando tus propios sentimientos como adulto. Ni siquiera te das cuenta de que lo estás haciendo. Es lo que te sale “por defecto”, “en automático”.

El cerebro y el vientre están unidos y trabajan de forma conjunta de muchas  formas. Investigaciones recientes han demostrado que tenemos en nuestro estómago los mismos tipos de células que transfieren señales a nuestros cerebros: las neuronas.

En Science Magazine, 2018, Emily Underwood dijo que:

“El intestino humano está revestido con más de 100 millones de células nerviosas, es prácticamente un cerebro en sí mismo”.

Además, el tema no es que tanto en el cerebro como el vientre haya neuronas, sino que la conexión entre uno y otro se da a través del “nervio vago”, que es el décimo nervio cerebral. El “nervio vago” está localizado en la parte posterior inferior del cerebro y desciende por el cuello y el tórax hasta llegar al abdomen.

Los instintos son intuiciones emocionales transferidas al cerebro a través del nervio vago. Por esto, cuando ignoras tus entrañas, estás ignorando tus sentimientos. Esto es como pretender hacer una travesía en barco sin una brújula que te guíe, como “a ciegas” y esperar orientarte sin muchos problemas.

Probablemente, tu intestino está hablando con tu cerebro todos los días. Está tratando de decirle lo que sabe, las decisiones que debe tomar, las instrucciones que debe seguir y las cosas a las que debe prestar atención.

Pero, ¿qué estás haciendo en lugar de escucharte? Estás ocupada preguntando a otras personas, dudando de ti misma y pensando demasiado, dándole demasiada importancia a lo racional. Te estás perdiendo esta valiosa información de tu ser más profundo y sabio.

Cómo volver a conectar con tus tripas

  1. Reconoce tu instinto como una fuente de información valiosa. Tomar conciencia de esta parte de tu cuerpo y darte cuenta de que contiene respuestas para ti puede ayudarte a empezar a conectar contigo mismo.
  2. Haz terapia corporal. Si estás anestesiada o desconectada, te ayudará a volver a tomar conciencia de tu cuerpo y a sentirte.
  3. Practica la respiración abdominal o diafragmática. Cuando se realiza este tipo de respiración profundamente se lleva aire a la parte más baja de la caja torácica. La respiración se ha de hacer de forma lenta y profunda, con lo que se efectúa un adecuado uso del diafragma. Procedimiento:
  • Inspirar por la nariz tranquilamente contando mentalmente hasta 4,
  • mantener el aire en los pulmones contando hasta 6,
  • y expulsarlo de nuevo contando hasta 4, pero al expulsarlo, haciéndolo como si estuvieras echando vaho a unas gafas para limpiarlas, es decir, contrayendo ligeramente los labios, de forma que al exhalar, se estimulará el nervio vago.

Tanto la inspiración como la espiración deben ser lentas y profundas. Se puede hacer el tiempo que quieras, el mínimo ideal serían unos 7 u 8 minutos. En lo posible hacerlo todos los días.

Esta sencilla práctica, realizada con regularidad, no solo nos instaura de forma natural la respiración abdominal sino que consigue estimular el nervio vago, permitiéndote reducir el estrés y estar en un estado de mayor relajación.

Tu estómago no es infalible o invencible. No hay una garantía de que esté en lo correcto o en lo cierto. Pero como ningún ser humano es capaz de eso de todos modos, trata de no pedirle más de lo que te pueda dar, que es mucho.

Puedes pensar en tu instinto como tu mejor, verdadera y más auténtica voz proveniente de tu interior. Es el lugar donde tus pensamientos y conocimientos se combinan con tus sentimientos e impresiones para producir la mejor respuesta.

La respuesta que te lleva hacia ti en lugar de alejarte, y hacia tus sentimientos en lugar de salir, exactamente lo opuesto al rechazo emocional que aprendiste de niño.

Todas las personas tenemos tres centros de energía: el mental, localizado en la cabeza, el emocional, localizado en el pecho y el instintivo, localizado en el abdomen. Estar en sintonía y fluir con la vida supone tener un equilibrio entre los tres y darle espacio a cada uno cuando la circunstancia vital lo requiera.

Empezar a escuchar y afinar tu intuición y tu instinto te harás tomar las decisiones que necesitas, confiar más en ti y en la vida y fluir más con lo que te pasa en cada momento.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Si eres hijo o hija de narcisista y quieres sanar, una parte importante de tu recuperación será la psicoterapia, donde podrás aprender poco a poco a conectar contigo mismo y utilizar tu instinto como una guía en tu vida.

El rol del “Niño Perdido” en las Familias Narcisistas/Disfuncionales

En las familias narcisistas/disfuncionales los roles que se asignan a los miembros son rígidos y el/la que los decide (y que está predispuesto a asignarlos en función de sus propias necesidades y proyecciones) es el padre/madre narcisista con el apoyo del otro, que suele ser codependiente. Son como los papeles en una obra de teatro, de los que no es fácil salir a menos que se empiece terapia. Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, puedes empezar por ver qué roles son los que has desempeñado en tu familia de origen.

En familias disfuncionales es muy común que uno de los hijos sea ignorado y tratado como si no existiera. Es como si los padres no notaran que el niño está ahí. El “Niño Perdido” es como se llama a este rol en la familia porque el mensaje que se le da es ése precisamente, el de: “¡Piérdete!”. No es victimizado como el niño que ejerce el rol del Chivo Expiatorio, pero se le ignora. Aprenden a invisibilizarse en la familia porque se les da el mensaje de que molestan a los padres y que cuanto menos se hagan notar, serán “apreciados” o “valorados” por esto.

La Niña Perdida tiende a ser callada y tímida, y no llama la atención. De adultas, siguen siendo tímidas y pueden retirarse, siendo muy reacias al contacto y a tener vínculos con otras personas. Tienden a evitar la confrontación y el drama, y ​​pueden volverse muy inexpresivas. Esta falta de conexión con la familia y consigo mismas puede hacer que de adultas tengan dificultades para identificar quiénes son.

Se vuelven muy independientes porque en su familia disfuncional no se les permitía o se les hacía sentir culpables por pedir o por expresarse. Les resulta difícil aceptar sus limitaciones y pedir cosas a otras personas. Han aprendido a no esperar nada de los demás. Su forma de lidiar con la realidad es retirarse de ella. Niegan que tienen sentimientos y “no se molesten en molestarse”.

El Niño Perdido suele invertir mucho tiempo en estas actividades:

  • Soñar despierto, fantasear.
  • Leer, estudiar.
  • Ver la televisión, jugar a videojuegos.
  • Entretenerse jugando solo.

Estas niñas crecen y se convierten en adultas que están emocionalmente anestesiadas y tienen baja autoestima. Le tienen miedo a la intimidad y las relaciones sociales les dan ansiedad. Son muy retraídas y tímidas, y se aíslan socialmente. Muchas actrices y escritoras son Niñas Perdidas que han encontrado una manera de expresar emociones mientras se esconden detrás de sus personajes.

Los niños de familias disfuncionales, al adaptarse a la dinámica familiar y los roles asignados, tienen una visión distorsionada de quiénes son hasta el punto de creer que ellos son su rol. Algunos se pasan así toda una vida, sin llegar a descubrir quiénes son realmente, sin desarrollar una personalidad madura y propia, que a más allá de unos roles infantiles, asignados para propiciar dinámicas tóxicas en el sistema familiar disfuncional.

Características del Niño Perdido en la Familia Narcisista/Disfuncional

Para entender si tú o alguien a quien conoces ejerció el rol de la Niña Perdida en una familia narcisista/disfuncional, éstas son sus características:

  1. Anestesiado

    El adulto que alguna vez fue un Niño Perdido en una familia disfuncional tiene problemas para sentir sus propias emociones. Cuando les sucede algo negativo, les será difícil sentirse tristes. También les puede resultar difícil sentirse felices cuando les pasan cosas buenas.

    Esto se debe a que en su infancia se acostumbraron a esconder sus emociones para “no dar que hacer” o “no ser un problema” para la familia. A base de reprimir, negar, introyectar (volverlas contra uno mismo) emociones, la persona llega a la edad adulta estando en muy poco contacto con sus emociones, como adormecida. Esto lleva, en general, a tener poca energía vital.

  2. Aislada

    Debido a esta necesidad de ser invisible en su familia de origen, estará muy acostumbrada a pasar tiempo sola y a entretenerse consigo misma, desarrollando pocas habilidades sociales. Generalmente, serán personas tímidas e introvertidas y con pocos amigos.

    En casos extremos, puede llevar a situaciones de un auténtico aislamiento social.

  3. Falta de intimidad

    Básicamente, el Niño Perdido en la infancia no hizo conexiones con otros miembros de la familia. Debido a esto, como adultos, les resulta muy difícil tener vínculos y conexiones profundos, en los que haya intimidad física y emocional. Inconscientemente, hay un miedo a la intimidad.

  4. Se sacrifica

    Por lo general, se trata de una persona que sacrificará sus necesidades por las de los demás, que estará disponible para los otros y que tendrá una actitud de “yo siempre estoy bien y no necesito nada”.

    Al fondo, lo que hay es la experiencia de una niña que nunca pedía nada, ni esperaba nada de los demás y que creció pensando que el mundo tenía poco que ofrecerle.

  5. Baja autoestima

    Generalmente, la Niña Perdida crecerá con una autoestima baja. A pesar de que realmente no se hicieron notar de manera negativa en la familia, tampoco recibieron apoyo ni amor. Si no hacen terapia, de adultas mantienen un perfil bajo, pasan desapercibidas, sin hundirse y sin destacar. En definitiva, sobreviviendo sin esperar gran cosa de la vida.

Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, salir del rol de la Niña Perdida requiere salir de la invisibilización, aceptar las necesidades y los deseos, querer conectar con una misma y con los demás e interiorizar ideas como las de:

“Yo importo” o “Merezco dar y recibir amor”

A la persona que ha ejercido el rol del Niña Perdida le pueden venir  bien, además de hacer terapia, actividades como el teatro o la danza, en las que pueda expresarse de una forma espontánea.

Si quieres saber cómo comprender y sanar el abuso narcisista, éste y otros roles de los miembros en familias disfuncionales, son tratados en profundidad por el psicoterapeuta estadounidense John Bradshaw en su libro “Volver a Casa”.

Fuente: https://www.learning-mind.com

Cómo Saber si estás siendo Emocionalmente Manipulada/Manipulado o si Eres tú la/el que Manipula (o Ambas)

La manipulación es una forma de influir de manera encubierta en alguien con tácticas indirectas, engañosas o abusivas. La manipulación puede parecer benigna o incluso amistosa o halagadora, como si la persona realmente se preocupase por ti, pero en realidad es para lograr un motivo ulterior. Otras veces, es una hostilidad velada, y cuando se usan métodos abusivos, el objetivo es el poder sobre ti. Puede que no te des cuenta de que estás siendo manipulada.

Si creciste siendo manipulado, a veces es difícil discernir qué está pasando, porque se trata de algo que te resulta familiar. Es posible que tengas una sensación de incomodidad o de enfado, pero en la superficie el manipulador puede usar palabras agradables, congruentes, razonables o que activan tu culpa o simpatía, por lo que ignoras tus instintos o intuición y te dejas arrastrar por sus palabras.  Las personas complacientes, no asertivas o codependientes tienen problemas para ser directas y asertivas y pueden usar la manipulación para salirse con la suya. También son presa fácil de ser manipuladas por narcisistas, piscópatas o sociópatas y por otros codependientes.

Tácticas de Manipulación Emocional

Las tácticas de los manipuladores emocionales son la culpa, quejarse, comparar, mentir, negar (incluyendo excusas y racionalizaciones), fingir ignorancia o inocencia (la defensa de “¡¿Quién?!¡¿Yo?!”), culpar, sobornar, socavar, juegos mentales, suposiciones, el “pie en la puerta”, revocaciones, chantaje emocional, evasivas, olvido, falsa preocupación, simpatía, disculpas, halagos, regalos y favores.

Las manipuladoras utilizan la culpa con frases como: “Después de todo lo que he hecho por ti”, o comportándose crónicamente como una persona necesitada e indefensa. Pueden compararte negativamente con otra persona (triangulación) o reunir aliados imaginarios con su causa, diciendo que “Todos pensamos que tú…” o ” X dice sobre ti que…”.

Algunos manipuladores emocionales niegan promesas, acuerdos o conversaciones, o inician una discusión y te culpan por algo que has hecho o no has hecho para obtener simpatía y poder. Este enfoque se puede utilizar para romper una fecha, promesa o acuerdo.

Las manipuladoras emocionales a menudo expresan suposiciones acerca de tus intenciones o creencias y luego reaccionan a ellas como si fueran verdaderas para justificar sus sentimientos o acciones, negando todo lo que has dicho en una conversación. Pueden actuar como si se hubiera acordado o decidido algo cuando no se ha hecho para ignorar cualquier objeción que puedas tener.

La técnica del “pie en la puerta” es realizar una pequeña petición, que aceptas, que es seguida por la solicitud real, que es más grande. Es más difícil decir que no, porque ya has dicho que sí. La inversión da la vuelta a tus palabras para significar algo que no pretendías. Cuando te opones, los manipuladores le dan la vuelta a tus palabras para parecer ellos los perjudicados. Ahora se trata de ellos y sus quejas, y tú estás a la defensiva. ¿Te suena esta dinámica?

La preocupación a veces se usa para socavar tus decisiones y confianza en forma de advertencias o preocupaciones sobre ti. Por ejemplo, te quieres ir de viaje a otro país durante quince días con una amiga y tu pareja, que en realidad no quiere quedarse solo, consigue convencerte de que te quedes porque viajar a un país extranjero puede ser algo peligroso para ti y él sólo está mirando por tu bienestar.

Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una forma de manipulación que supone un abuso emocional. Puede incluir el uso de la ira, la intimidación, las amenazas, la vergüenza o la culpa. El avergonzarte es un método para crear dudas y hacer que te sientas inseguro. Incluso se puede expresar con un cumplido: “¡Me sorprende que de todas las personas, tú opinaras eso!” Una táctica clásica es asustarte con amenazas, enfado, acusaciones o advertencias, como “A tu edad, nunca te encontrarás con nadie más si te vas “ o “Tal y como eres, ¿quién te va a querer? “o jugar a la víctima:“Sin ti, me moriré”.

Los chantajistas emocionales también pueden asustarte con su rabia y después cambian repentinamente a un estado de ánimo más ligero. Estás tan aliviada por este cambio que estás dispuesta a aceptar lo que se te pide. Es posible que mencionen algo de lo que te sientas culpable o avergonzado del pasado como influencia para amenazar o avergonzarte, como por ejemplo, “Les diré a los niños X si no haces lo que quiero”.

Las víctimas de los chantajistas emocionales son propensas a experimentar muchas dudas psicológicas. La víctima tiene miedo de enfadar a la manipuladora emocional, se siente obligada a cumplir con su solicitud y se siente demasiado culpable para no hacerlo. La vergüenza y la culpa se pueden usar directamente con críticas o acusaciones de que eres “egoísta” (lo peor que le puedes decir a muchos codependientes) o que “Sólo piensas en ti mismo”, “No te preocupas por mí” o ” Tú lo tienes tan fácil”.

Codependientes

Los codependientes rara vez son asertivos. Suelen decir lo que piensan que alguien quiere escuchar para llevarse bien, tener “buen rollo” o sentirse queridos, pero luego hacen lo que quieren. Ésta es una forma de manipulación pasiva motivada por el miedo.

En lugar de responder a una pregunta que podría conducir a una confrontación, son evasivas, cambian de tema o utilizan la culpa y la negación (incluidas las excusas y las racionalizaciones) para evitar equivocarse. Debido a que les resulta tan difícil decir que “no”, terminan diciendo que sí, para después no hacer lo prometido, o hacerlo a medias, o quejarse mucho por tener que hacer algo a lo que han dicho voluntariamente que sí.

Las codependientes tienen dificultades para aceptar la responsabilidad debido a que en su infancia no se hablaba de responsabilidad como algo que puede ser ejercido desde el amor hacia una misma y que también proporciona satisfacciones. Sino que de lo que se hablaba siempre era de la culpa, que en la familia disfuncional era como una patata caliente que las personas se pasan las unas a las otras sin distinguir quiénes son adultos y quiénes niñas. Por ello, cuando a una codependiente se le exige algún tipo de responsabilidad, la niega y culpa a otro o pone excusas o se disculpa para mantener la paz.

Usan el encanto y la adulación y ofrecen favores, ayuda y regalos para ser aceptados y queridos. También utilizan las críticas y la culpa para manipular y obtener lo que quieren: “¿Por qué solo piensas en ti mismo y nunca me preguntas o ayudas con mis problemas? Yo te he ayudado a ti muchas veces”. Actuar como una víctima es una forma de manipular utilizando la culpa.

Fuente: https://www.psychologytoday.com