La Frustración: Qué es, Cómo Afrontarla y Técnicas para Gestionarla mejor

Fui cómplice de mi propia frustración.

Peter shaffer

Si bien podemos no reconocer cuándo lo hacemos, o incluso admitirlo cuando sabemos que lo hacemos, todos a veces tenemos la tendencia de sabotear nuestros esfuerzos, lo que conduce a una frustración innecesaria e incómoda.

La frustración es una emoción que surge de los desafíos que se interponen en el camino de los objetivos. La capacidad de lidiar con la frustración se conoce como tolerancia a la frustración.

Las personas con alta tolerancia a la frustración pueden hacer frente a los contratiempos con éxito. Las personas con baja tolerancia a la frustración pueden sentirse frustradas por inconvenientes cotidianos aparentemente menores, como atascos de tráfico o esperar en la cola del supermercado.

Las personas con baja tolerancia a la frustración pueden renunciar a tareas difíciles de inmediato. La mera idea de tener que esperar en la cola o trabajar en una tarea que no entienden puede parecer intolerable.

Si tú estás en el extremo inferior del espectro de tolerancia a la frustración, esto te puede causar algunos problemas en tu vida. Afortunadamente, hay algunas cosas que puedes hacer para mejorar su tolerancia a la frustración.

¿De dónde viene la frustración?

En los términos más simples, la frustración es una emoción que proviene de sentirse bloqueada para lograr un objetivo deseado. Hay fuentes internas de frustración, así como fuentes externas.

Fuentes internas: si has crecido en una familia disfuncional, es probable que te encontrases en tu infancia con muchos “noes” por parte de tu padre o madre o ambos. Esto genera un sentimiento de frustración que se arrastra (muchas veces de forma inconsciente) hasta la edad adulta. Esto suele llevar a acabar diciéndote esos “noes” a ti misma de adulta provocando un auto-sabotaje en las metas que te propongas conseguir en tu vida. Al final, se trata de ir poniéndote “palos en las ruedas” a ti misma en lugar de auto-apoyarte.

Si quieres recibir tratamiento después del narcisista, un buen primer paso es darte cuenta de si en tu infancia se potenciaron tus sentimientos de frustración.

Fuentes externas: esta frustración interna acaba teniendo un reflejo fuera de ti, en el mundo exterior, que te lleva a dar con personas, lugares y ambientes que sirven como obstáculos para conseguir lo que quieres. Una persona puede ser un jefe que no te apoya y te critica en exceso o una amiga que te tiene envidia y en realidad no quiere tu felicidad o no se alegra por ti cuando te ocurre algo bueno. En cuanto a los lugares y ambientes, puede ser que frente a un atasco de tráfico o una cola en el supermercado, tengas poca paciencia y en seguida te frustres.

¿Cómo te hace sentir la frustración?

Las personas reaccionamos a la frustración de varias maneras. En respuesta a la frustración, podemos:

  • Enfadarnos
  • Renunciar o abandonar
  • Perder la autoestima
  • Sentir una pérdida de confianza en nosotros mismos
  • Experimentar estrés
  • Sentirse triste, insegura, deprimida o ansiosa
  • Recurrir al abuso de sustancias
  • Participar en otros comportamientos autodestructivos o adictivos

¿Ciertas personas, lugares y cosas te hacen sentir frustrado?

En algún momento, sólo con ver a una persona con la que has estado en desacuerdo es suficiente para provocar sentimientos de frustración. Otra situación en la que podría surgir la frustración es tener que ir a un lugar donde hayas sufrido frustración en el pasado. Tal vez tratar de ayudar a tu hijo con los deberes es una fuente de frustración.

¿Te sientes más frustrado en ciertos momentos?

Sin lugar a dudas, si mantienes un calendario o toma notas en casos en los que has experimentado frustración, podrás notar un patrón. Por ejemplo, ¿te sientes más frustrada cuando tienes que pagar facturas y sabes que el presupuesto se va a resentir? ¿El lunes te frustra porque sabes que se avecinan plazos importantes y no estás seguro de poder cumplir con tus obligaciones? ¿Tienes conversaciones con tu pareja que no llegan a ningún lugar sino que se repiten en bucle y esto te frustra?

¿Qué otros factores contribuyen a la frustración?

Puede haber otros factores que contribuyan a tu frustración. Tu nivel de frustración puede verse afectado por:

  • Tu estado de salud y cualquier condición física o médica
  • Tu situación financiera, en especial tener pocos recursos, el sobre-endeudamiento y/o gastar de forma descontrolada
  • Dificultades o pérdidas emocionales, como una ruptura de pareja o la pérdida de un ser querido
  • Estancamiento en el trabajo o la pérdida de un trabajo

Señales de tener baja tolerancia a la frustración

La baja tolerancia a la frustración se ve un poco diferente en cada persona. Pero aquí hay algunas señales comunes:

  • Procrastinación frecuente debido a la incapacidad de tolerar la frustración asociada con una tarea difícil o aburrida.
  • Intentos impulsivos de «arreglar» una situación debido a la impaciencia en lugar de esperar a que el problema se solvente por sí mismo.
  • Insistir en buscar la gratificación inmediata.
  • Renunciar de inmediato cuando se te presenta un desafío u obstáculo.
  • Volverte irritable por factores estresantes cotidianos.
  • Pensamientos del tipo: «No puedo soportar esto», “La vida debería ser fácil” o “Esta persona debería cubrir mis expectativas de inmediato”.
  • Evitar tareas que puedan causar angustia.

Consecuencias de tener baja tolerancia a la frustración

La tolerancia a la frustración es un componente central del bienestar psicológico. Las personas que pueden gestionar los contratiempos tienen más probabilidades de persistir en sus objetivos, lo que puede ayudarles a tener bienestar emocional y conseguir más logros en la vida.

Aquéllos con baja tolerancia a la frustración pueden rendirse fácilmente o evitar por completo las tareas difíciles. Puede afectar gravemente a sus logros y su bienestar emocional del día a día.

También puede afectar a las relaciones. Las personas con baja tolerancia a la frustración pueden ser más propensas a reaccionar de forma abrupta enfadándose. Es posible que tengan poca paciencia con el comportamiento de sus parejas o su intolerancia a las situaciones cotidianas (como esperar una mesa en el restaurante), y esto puede conducir a una mayor tensión en la relación.

Construir tolerancia a la frustración

La tolerancia a la frustración se puede aprender. Con práctica y dedicación puedes disminuir la intensidad de tu frustración, y puedes aprender a expresar tus sentimientos de una manera sana para ti.

Aquí hay algunas estrategias que pueden ayudarte a desarrollar tolerancia a la frustración.

Acepta situaciones difíciles

Los sentimientos de frustración se alimentan de pensamientos como «¡Estas cosas siempre me pasan a mí!» o «¿Por qué el tráfico tiene que ser tan malo todos los días? Esto es horrible «.

Responde a declaraciones exageradamente negativas con declaraciones más realistas. En lugar de pensar en la injusticia de los atascos, recuérdate: “Hay millones de automóviles en la carretera todos los días. Los atascos van a suceder «.

Cuando te encuentres pensando en la injusticia de la vida, considera si es una situación que puedes cambiar o si necesitas cambiar la forma en que respondes a ella. Si la situación está fuera de tu control, concéntrate en la aceptación.

Háblate a ti misma con compasión

La frustración puede deberse a la duda de tu incapacidad para tolerar la angustia. Pensar «No soporto esperar en la cola» o «Estoy demasiado abrumado para intentarlo nuevamente» aumentará tu frustración. Estos tipos de pensamientos también pueden evitar que realices tareas que pueden generar sentimientos de frustración.

Recuerda que puedes hacer frente a los sentimientos angustiantes. Puedes respirar hondo e intentar la tarea nuevamente, o contar hasta 10 cuando te sientas molesta. Puedes decirte frases a ti misma como «No importa si no sale a la primera. Mañana lo hago de nuevo. Al final saldrá.» o «Este tiempo que esté en la cola voy a centrarme en mi respiración y en lo que siento».

Practica la tolerancia a la frustración

Al igual que cualquier otra habilidad, la tolerancia a la frustración requiere práctica. Comienza con poco y trabaja en practicar tu habilidad.

Haz algo a propósito que sea ligeramente frustrante, como trabajar en un rompecabezas difícil o esperar en una cola larga. Observa tu diálogo interno y respira mientras abrazas los sentimientos que te producen la frustración, como angustia, rabia o desesperanza. La tendencia automática es a evitarlos, por lo que la clave está en afrontarlos y sentirlos. Si te permites sentirlos, poco a poco, bajarán en intensidad y se volverán más manejables.

Observa tu diálogo interno y respira mientras abrazas los sentimientos que te producen la frustración, como angustia, rabia o desesperanza.

Cuando tengas éxito en el manejo de tu frustración, ganarás confianza en tu capacidad para tolerar la angustia, la rabia, la desesperanza o el sentimiento que experimentes. Con el tiempo, puedes exponerte gradualmente a situaciones cada vez más frustrantes.

Si quieres recibir tratamiento después del narcisista, un buen primer paso es darte cuenta de que cómo la relación seguramente aumentó tus sentimientos de frustración, los cuales puedes cambiar.

Fuente: https://www.verywellmind.com

Imagen de Jeshoots.com en Unsplash

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Cómo evitar ser Manipulada en una Relación

Las Personas Manipuladoras

La manipulación consiste en influir o intentar influir en el comportamiento o las emociones de los demás para fines propios.

Por qué un manipulador te manipula tiene una respuesta sencilla:  porque puede salirse con la suya contigo. Todos los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas extremadamente manipuladoras.

Las manipuladoras son expertas en convencer a los demás de darles más de lo ellas dan. Puede hacerte sentir bien, al principio, tener un amigo, pareja, familiar que te escuche, te aliente a abrirte, compartir tus pensamientos y revelar tus debilidades y vulnerabilidades. Alguien que nos escucha cuando estamos deprimidos es de valorar. Sin embargo, alguien que usa lo que sabe sobre nosotros durante esos momentos débiles para manipularnos… no tanto.

Estas personas manipuladoras conocen sus necesidades y cómo satisfacerlas a un bajo costo para ellos, pero a un costo significativo para los demás. Los maestros manipuladores conocen muchas formas de forzar tu asistencia que pueden dejarte confundido, desconcertado y/o enfadada o resentida. Si ya te encuentras en este punto y crees que puedes estar necesitando recuperarte de una relación narcisista, la pregunta es…

¿Por qué te has dejado manipular?

Una razón puede ser que tienes tanta hambre de atención (porque no la recibiste de niño o no la recibes de una relación actual importante), que cuando el manipulador te presta atención y te dice cosas positivas, te enganchas a la relación. Esto prepara el escenario para sentir que le debes algo a cambio o que te sentirías culpable si le decepcionaras.

Pero una razón psicológica más profunda puede ser que realmente no sabes lo que es sentirse realmente querida o valorada por ti misma, por lo que has decidido (inconscientemente) que un lugar segundo cercano es lograr que la gente te necesite. Y luego crees que puedes controlar la relación simplemente dando a las personas lo que necesitan. Esto puede ser un territorio conocido para ti. Con el tiempo, sin embargo, te das cuenta de que, aunque te gusta sentirte necesitada, no te gusta sentirte utilizada y comienzas a sentirte resentida.

Pero puedes pasar mucho tiempo dejando que la gente te necesite y sintiendo que eres especial antes de que te des cuenta de que estás siendo utilizado y/o explotado en diferentes sentidos.

¿Cómo saber cuándo hay un problema con la manipulación?

Aquí hay algunas señales de que estás siendo manipulado:

  • Cuando sientas un desequilibrio en el nivel de información personal que se comparte entre tú y la otra persona.
  • Cuando sientes que siempre estás «de guardia» para ayudar a esa persona, pero ella no está cuando la necesitas.
  • Cuando te das cuenta de que sus necesidades tienen prioridad sobre las tuyas.
  • Cuando otros amigos comienzan a hacer observaciones puntuales sobre la equidad en tu relación con esta persona en particular.
  • Cuando sientes enfado o rencor hacia la otra persona y no sabes explicar muy bien a qué se debe.
  • Cuando tienes la sensación de que no puedes ser tú mismo con esta persona pero al confrontarla sobre esto, lo niega.

Desafortunadamente, terminar o salir de una relación manipuladora, ya sea amistad o de pareja, es probablemente más fácil que tratar de realinearla. Los manipuladores pasan una gran cantidad de tiempo creando un mundo en el que sus necesidades son satisfechas por otros sobre quienes mantienen el control.

Cómo no volver a ser manipulado

La única persona a la que puedes cambiar es a ti mismo. La mejor manera de manejar a las personas manipuladoras es volverse menos susceptible a ellas. Somos tan fácilmente manipulables como elegimos serlo. Los manipuladores nos hacen sentir bien cuando nos inclinamos por sus necesidades, pero podemos aprender a darnos cuenta de que hay mejores formas de desarrollar nuestra autoestima que ceder ante ellas.

Si quieres recuperarte de una relación narcisista o con un psicópata o sociópata, puedes empezar por reflexionar de qué formas has permitido que esta persona te manipulase y aceptar tu responsabilidad por ello.

La mejor manera de manejar a las personas manipuladoras es volverse menos susceptible a ellas.

Conductas que te ayudarán a no volver a ser manipulada

  • Darte cuenta de cuándo te están halagando demasiado y muy pronto. Esta fase es la que en una relación de pareja se llama love bombing.
  • Darte de cuenta de que una persona a la que apenas conoces tiene la intención de formar parte de tu vida demasiado rápido y de una forma muy intensa.
  • Dejar de hacer cosas por los demás.
  • Aumentar tu autoestima por quién eres, no por lo que das a las otras personas.
  • Tener claro lo que quieres de los demás, de cada relación que tienes en tu vida. Si tú tienes claro el tipo de relación que quieres con alguien, ninguna persona podrá meterte en una dinámica que no quieres.
  • Observar a esa nueva persona en tu vida: ¿su comportamiento cómo te hace sentir? ¿Dónde lo sientes en el cuerpo? ¿Hay coherencia entre lo que esta persona dice y lo que hace? Por ejemplo, ¿te llama porque dice que le apetece hablar contigo pero después se pasa todo el tiempo hablando de sí misma?
  • Decir que no. Si no quieres hacer algo, simplemente dilo. Es algo a lo que tienes derecho y que nadie te puede quitar si no le dejas. Practica decir: «No, no estoy disponible para ayudarte con eso», incluso delante del espejo si esote ayuda.
  • Si te sientes culpable por no ceder a lo que esta persona quiere, sostén esa culpa. Poco a poco, se irá volviendo menos intensa. Generalmente, esos sentimientos de culpa fueron insertados ahí en la infancia por un padre o madre que te manipulaba para que hicieras lo que él o ella quería.
  • Crear límites que puedas mantener. Decide lo que quieres/puedes hacer por las personas y lo que no. Escucha a tu cuerpo para poner un límite a alguien. Recuerda que del mismo modo que los demás tienen derecho a pedirte lo que quieran, tú tienes el mismo derecho a decir que no si no quieres hacerlo.

Las relaciones saludables incluyen dar y recibir, y que hay un límite para lo que incluso los mejores amigos, pareja,.. deberían pedirse mutuamente. Las relaciones rara vez son totalmente iguales en lo que se da y se recibe en un momento específico. Sin embargo, con el tiempo, una relación saludable proporciona a ambos miembros un sentido de compromiso y apoyo del otro.

Si no te quieres de verdad y tiendes a ayudar o estar disponible para los demás de forma compulsiva, serás un objetivo fácil para una persona manipuladora.

La autoestima es un tema clave en las relaciones en las que hay manipulación. Tener una autoestima sana te permitirá ir a los demás desde un lugar en el que te permites que te quieran por quién eres, no por lo que haces por ellas ni por cubrir únicamente sus necesidades ignorando las tuyas.

Si quieres recuperarte de una relación narcisista, la autoestima es un tema clave.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Sagar Dani en Unsplash

6 Señales de una Relación Codependiente

Las Relaciones Codependientes

Muchas personas codependientes se encuentran repitiendo los mismos patrones de relación poco saludables, a pesar de sus mejores intenciones. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, espero que este artículo te sirva de ayuda.

Hay codependencia cuando dos personas con rasgos de personalidad disfuncionales empeoran juntas. El enredo ocurre cuando los límites claros sobre dónde comienzas y dónde termina tu pareja no están claramente definidos.

Por poco saludables que sean las relaciones, puede haber ganancias para ambas partes. Las razones comunes para mantenerse unidos incluyen a los niños, las finanzas, el tiempo invertido y el miedo al abandono que puede venir con la separación. El problema más grande es la creencia de que una de las personas cree que merece ser maltratada y la otra se siente con el derecho a maltratar. Muchas veces estas creencias son inconscientes y tienen su origen en dinámicas vividas y/u observadas en la infancia.

Señales de Codependencia

La definición tradicional de codependencia se ha centrado en el fomento, el control y el mantenimiento de las relaciones con personas que son dependientes emocionales y que tienen comportamientos indeseables, como un narcisismo extremo. Un modelo clásico de codependencia es el de una de las personas de la pareja es adicta a algo (drogas, sexo, trabajo, compras,…) y la otra persona de la pareja es habilitadora de este comportamiento.

  • En estas relaciones codependientes la pareja que no es adicta nutre  y habilita a la pareja adicta. La persona que no es adicta cree que está ayudando a la persona adicta a que deje la adicción, pero no es así sino al contrario, ya que con su “ayuda” refuerza el comportamiento del adicto. En realidad, la persona ayudadora se siente válida sólo cuando ayuda, no en sí misma, por lo que en realidad si la adicción termina, se sentiría no válida.  
  • Asimismo, estas relaciones codependientes suelen basarse en el poder, que es percibido en términos absolutos del tipo «el poder o lo tienes tú o lo tengo yo», donde uno de los miembros lo detenta con un juego de castigos y recompensas en el que da y retira el poder a la otra persona. En estas relaciones el poder no se concibe como algo personal, que es inalienable y que te pertenece por el hecho de ser persona y que nadie te lo puede quitar o no se lo puedes quitar a otro sin un consentimiento implícito o explícito.
  • También suele haber una deuda emocional, un acuerdo suyacente entre las personas, que en este caso es el de “Tú me debes/Yo te debo”, donde suele darse que ambas personas se responsabilizan en exceso de la otra o sienten que le deben algo. Esto no suele hablarse de forma abierta en la relación pero genera muchos conflictos.

¿Es tu Relación Codependiente?

Las siguientes preguntas pueden servir como guía para determinar si tu relación involucra codependencia. Las preguntas están pensadas para una relación de pareja pero también se pueden aplicar a una relación de amistad, de trabajo, de familia,…

  1. ¿Tu sentido de propósito implica hacer sacrificios extremos para satisfacer las necesidades de tu pareja?
  2. ¿Te resulta difícil decir que no cuando tu pareja te exige tiempo y energía?
  3. ¿Tapas los problemas de tu pareja con las drogas, el alcohol, la ley, el sexo, el juego, el trabajo?
  4. ¿Te preocupan constantemente las opiniones que los demás tienen de ti?
  5. ¿Te sientes atrapado en tu relación?
  6. ¿Guardas silencio para evitar discusiones?

El Desarrollo de la Codependencia

Al nacer, somos intrínsecamente vulnerables y dependemos por completo de nuestros cuidadores para obtener alimentos, seguridad y regulación emocional. El apego y el vínculo de un bebé con uno o más cuidadores es fundamental para la supervivencia física y emocional. Este apego fundamental hace que el bebé dependa de las necesidades y vulnerabilidades de la cuidadora.

Crecer con un padre/madre poco confiable o no disponible significa asumir el papel de cuidador y/o facilitador. Un niño en esta situación antepone las necesidades de los padres. Las familias disfuncionales no reconocen que existen problemas. Como resultado, los hijos evitan las emociones y hacen caso omiso de sus propias necesidades para centrarse en las necesidades de los padres no disponibles. Cuando el niño «parentificado» se convierte en adulto, él o ella repite la misma dinámica en sus relaciones adultas.

El problema que tiene esto es que tener necesidades y querer su satisfacción es algo humano, por lo que vivir bajo el statu quo de negarlas para atender las de otra persona, acaba generando (de forma inconsciente) rabia y resentimiento. Una tendencia conductual común es reaccionar de forma exagerada o atacar cuando la pareja no hace lo que se espera.

La falta de un lugar de auto-regulación y control internos lleva a buscar fuentes externas de validación y control. Puedes intentar controlar los comportamientos de tu pareja para sentirte bien. Puedes actuar con justicia propia y mandona, y hacer demandas irrazonables a tu pareja. Esto puede generar muchos conflictos en la pareja. Y cuando te das cuenta de que no puedes controlar sus estados de ánimo o acciones, te decepcionas y puedes caer en un estado de depresión.

Recuperarse de la Codependencia

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, la terapia para la codependencia a menudo implica la exploración de tu infancia y su conexión con los patrones de comportamiento disfuncionales actuales.

Contactar con sentimientos profundamente arraigados de dolor, pérdida y rabia será fundamental para poder construir dinámicas de relación sanas.

La psicoterapia es muy recomendable, ya que estas características de personalidad están arraigadas y son difíciles de cambiar por sí mismas. Elegir a la terapeuta adecuada que sepa sobre codependencia puede marcar la diferencia en tu recuperación.

Sabrás que estás encaminada cuando los siguientes rasgos se vuelvan parte de tu personalidad:

  • Te nutres a ti misma, te das amor y reconoces tus necesidades y haces lo posible por satisfacerlas. Estás en conexión contigo misma y con tus emociones. Te auto-apoyas, tienes autoestima y te sientes merecedora de que te vaya bien en la vida.
  • Dices adiós al comportamiento abusivo. Aprendes qué es abuso y qué no, dejas todos los vínculos en tu vida que son abusivos. Dejas el comportamiento de cuidador/ayudador y habilitador compulsivo en las  relaciones y sientes que tienes valor por ti mismo, no por prestar ayuda o por ser complaciente con otras personas.
  • Aprendes a responder en lugar de reaccionar frente a los comportamientos de los demás. No reaccionas automáticamente a los pensamientos y sentimientos de los otros. Toleras las opiniones de otras personas y no te pones a la defensiva cuando no estás de acuerdo. Adoptas un escepticismo saludable con respecto a lo que otros dicen de ti (bueno o malo), y como resultado tu autoestima no aumenta ni disminuye. Dices que no y aceptas escuchar no.
  • Te responsabilizas de ti misma y de tu vida y dejas atrás comportamientos victimistas y/o de salvador(a) o de echar la culpa a los demás de lo que ocurre en tu vida.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, cuando te recuperas de la codependencia, ya no te sientes obligado a permanecer en una relación poco saludable y dolorosa. Sabes que no eres responsable de la felicidad de nadie, excepto de la tuya, y puedes sentirte cómoda con la decisión de alejarte de una relación que te hace daño.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Kristina Litvjak en Unsplash

Cómo Gestionar Emocionalmente los Comportamientos de los Demás hacia Ti

Por qué nos tomamos los comportamientos de otras personas de forma personal

Los supervivientes que han crecido en familias disfuncionales/narcisistas tienden a tomarse todo lo que les ocurre de una forma muy personal, como si todas las acciones de los demás a su alrededor estuviesen diseñadas para hacerles daño. Hay una actitud muy auto-referente en esto y una falta de capacidad de desidentificarse con su ego y “ver todo el cuadro” de una forma más objetiva.

Esto es porque en su infancia había una tendencia a culparles de lo que ocurría a su alrededor, a hiper-responsabilizarles de las emociones de otros miembros de la familia, y a señalarles, en general, por cualquier cosa.

Por ello, como adultas, permiten que las acciones de otras personas les afecten a su autoestima o a la forma en la que se ven a sí mismas.

Un buen ejemplo: tu novio te deja, así que te preguntas qué te pasa. ¿Por qué no te quiere? Te abriste a él, compartiste tu ser más íntimo, le diste todo tu amor … y él te ha rechazado. Esto debe significar tienes algún defecto fatal, que no eres digna de amor, ¿verdad?

La verdad es que no, que sus acciones no tienen nada que ver contigo, de verdad. Permíteme enfatizar eso porque es realmente importante: las acciones de otras personas tienen muy poco que ver contigo.

Si tu novio te rechaza, o tu jefa se enfada contigo, o tu amigo está un poco distante hoy… eso tiene muy poco que ver contigo (y con tu valor como persona) y lo que tiene que ver todo con lo que les está pasando A ELLOS. Es posible que estén teniendo un mal día, una mala semana, que se vean atrapados en alguna historia que les ocurra en la cabeza, tengan miedo al compromiso o se rechacen sí mismos, tengan miedo de fallar en la relación, etc…

Esto es en realidad una defensa narcisista. En realidad, no todo tiene siempre que ver tanto contigo. Hay un millón de posibles razones por las que alguien podría hacer algo, y no son un juicio sobre ti. Son más una declaración de lo que está sucediendo con la otra persona.

Con esto no quiero decir que tengas que “tragarte” cualquier comportamiento de esta persona hacia ti, que lo justifiques cuando es agresivo o abusivo o que no pongas límites.

De lo que se trata es de aprender quién eres, lo que vales y lo que mereces es algo que sólo defines tú, no los demás. Lo que los demás hacen contigo tiene que ver más con ellos que contigo. Cuanta más distancia pongas entre lo que hacen los demás y lo que esto te afecta a ti, vivirás más en paz y te sentirás mucho más con el control sobre tu propia vida.

Veamos algunos ejemplos:

  • Tu amigo no está tan atento como lo suele estar contigo. ¿Eso significa que no se preocupa por ti o no quiere que seas feliz? No. Es posible que esté cansado o demasiado atrapado en las cosas que sucedieron hoy para estar atento. Tal vez le molesta algo que tú has hecho, pero eso realmente se trata más de su problema de lidiar con tus acciones que de ti como persona.
  • Tu compañero de trabajo se enfada contigo y es maleducado. ¿Eso significa que no eres un buen profesional? No, significa que la persona tiene mal genio y no es buena para tratar con otras personas, o de nuevo, podría estar teniendo un mal día. En lugar de tomarlo como algo personal, pregúntate cómo puedes darle espacio a esa persona para que se enfríe.
  • Tu jefa no está tan entusiasmada con tu idea para un nuevo proyecto como esperabas. ¿Su rechazo de tu idea significa que no eres buena? No. Es posible que tu idea no sea genial, pero eso no significa que no seas buena o que no tengas buenas ideas. Tal vez esta no sea la idea correcta en este momento. Pero también es probable que sea una buena idea, pero que esta persona no lo aprecie, o que sus intereses no se alineen con esa idea en este momento, o tal vez tengan otras prioridades y no puedan lidiar con esta idea.

Que la opinión o el feedback de una persona te lleve a emitir juicios sobre ti misma, supone ponerte a ti misma en un lugar demasiado estrecho, poco realista y demasiado influenciable por los estímulos externos.

Esto es algo muy frecuente en la dinámica narcisista-codependiente. En momentos de conflicto o devaluación, la narcisista suele emitir juicios y/o etiquetas sobre el codependiente. Etiquetas como “estás loco”, “eres tonto”, «no eres digno de amor», el codependiente se las acaba creyendo y actúa conforme a estas creencias internas.

En realidad, nuevamente, aunque parezca algo personal, no lo es. La narcisista está lidiando con sus propios demonios. Si tú te ves en el rol del codependiente, lo que sí quizás te interese revisar es para qué estás en ese lugar de influencia con una persona que es tan tóxica para ti.

Esos son sólo algunos ejemplos que nos permiten ver cómo a menudo nos tomamos las acciones de otras personas de forma personal, cuando en realidad tienen muy poco que ver con nosotros. Y a menudo podemos interpretar sus acciones como un juicio sobre nosotros, y sentirnos mal con nosotros mismos, cuando realmente no tiene nada que ver con nosotros.

Entonces, ¿cómo lidiamos con las acciones de otras personas? Vamos a ver. Si eres hijo/hija de narcisista y estás buscando psicoterapia, espero que esta guía te ayude a lidiar de una forma más sana con las acciones de otras personas.

Cómo Lidiar con las Acciones de Otras Personas

Entonces si alguien te rechaza, se enfada contigo, es indiferente hacia ti, es maleducado contigo… ¿qué haces?

Hay muchas opciones, por supuesto, pero esto es lo que sugiero en general:

No te lo tomes como algo personal

Sus acciones no tienen nada que ver contigo, así que si te encuentras tomando esto como una afrenta personal, o como un juicio sobre tu valía, observa estos pensamientos y déjalos ir. Recuérdate a ti misma que esto no tiene nada que ver contigo, y todo que ver con la otra persona.

Reafirma tu valor

Si sientes que dudas de tu valor debido a los comportamientos o acciones de otra persona hacia ti, date cuenta de que tu valor no lo decide otra persona. Está determinado por ti. Lo contrario significa que le estás dando mucho poder personal QUE ES TUYO a otra persona. Es como regalarle una parte de ti a alguien porque no encuentras ese poder dentro de ti. Así que reafirma que crees que tienes un gran valor: aprecia las cosas sobre ti que son buenas y que tienen valor. Incluso si nadie más te aprecia, sé la única persona que puede ver esas cosas buenas y sé agradecido por ellas. Eso es todo lo que necesitas. Poco a poco, esos pensamientos y creencias sobre ti empezarán a resonar con el exterior y darás con más personas que te apoyan o te dan un feedback positivo. Lo curioso es que para entonces, ya no lo necesitarás ni le darás tanto peso.

Sé compasiva contigo misma

Si en tu vida hay personas que te juzgan con ligereza, es posible que sin darte cuenta también lo hagas tú contigo misma. Puedes ir cambiando el modo crítica, juicio, castigo,.. por el modo amoroso, de comprensión y acompañamiento amable a ti misma. Juzgar es muy fácil, incluso a uno mismo. Pero supone hacerte daño y no tener en cuenta tu historia, de dónde vienes y qué es lo que te ha llevado a dónde estás. La compasión te traerá amor hacia ti misma y acompañarte de otra manera en la vida. El camino va a ser el mismo, pero tú decides con qué zapatos lo haces. Puedes ir con chinas puestas por ti en tus zapatos o con unas cómodas alpargatas que te ayuden a caminar.

La meditación, de 10 o 15 minutos al día, te puede ayudar a ser más compasivo contigo mismo. Te ayudará a distanciarte de tus propios pensamientos, pudiendo observarlos de una forma más objetiva y desde ahí empezar a generar pensamientos diferentes, de amor, cuidado y aceptación hacia ti mismo.

El tema de tomarse los comportamientos de alguien como una afrenta personal hacia nosotros no sólo es perjudicial en sí mismo sino que suele hacer que la otra persona se tome esta reacción a su vez como algo personal y esto retroalimente una dinámica tóxica y dañina para la relación, ya sea de pareja, trabajo, amistad, familiar,…

Muchas veces, cuando nos tomamos algo de forma muy personal suele tener que ver con heridas de la infancia no curadas. Por ejemplo, tu padre o tu madre tenía una tendencia a decirte que hacías las cosas mal y cuando tu jefe te dice lo mismo, toca esta herida de infancia y hace reaccionar a tu niño interior.

La sanación de las heridas de la infancia ayuda a que cuando alguien tiene un comportamiento hacia ti similar al de tu padre, madre o cuidador que te hacía daño, puedes encajar el comportamiento como una adulta en lugar de que te afecte como si volvieras a tener cinco años y sintieras que esa persona es tu padre, madre o cuidador.

Estos tres pasos y la sanación del niño interior te ayudarán a fortalecer tu autoestima y a cuidar tus relaciones con los demás.

Lo que pasa es lo que es, que haces tú con eso es quién eres.

Si eres hija/hijo de un(a) narcisista y estás pensando en hacer psicoterapia, un buen primer paso puede ser el de revisar cómo respondes frente a los comportamientos de las personas con las que te relacionas.

Fuente: https://zenhabits.net

El Hoovering o «Técnica de la Aspiradora» : métodos que utilizan las Narcisistas para que vuelvas a una relación tóxica

Qué es el Hoovering o Técnica de la Aspiradora

El término «hoovering» en inglés procede de la conocida marca de aspiradoras americana llamada «Hoover». Se acuñó así a este comportamiento por la tendencia que tiene de intentar «aspirar» o «succionar» a una persona para que vuelva a una relación que ya está finalizada y que ha sido tóxica.

Digamos que estás fuera de la ciudad cuando de repente recibes un mensaje repentino de tu ex que dice «Te echo de menos». Ha pasado más de un año desde que dejasteis la relación y no habéis tenido contacto desde entonces, ¿qué es lo que está pasando en realidad?

Si este tipo de mensaje te deja con una sensación de hundimiento en la boca del estómago, es posible que se trate de “hoovering”. Si bien es fácil confundirlo con sinceros intentos de reconciliación, el “hoovering” o «técnica de la aspiradora» es una táctica de manipulación que un narcisista usa para arrastrarte nuevamente a una relación tóxica.

Es posible que un texto aleatorio no sugiera necesariamente algo malicioso por sí solo, pero ten cuidado si hay antecedentes de toxicidad en el pasado.

Aquí hay un vistazo a algunos de los signos distintivos que indican que alguien está intentando que vuelvas a una relación tóxica.

11 Señales de que te están haciendo Hoovering

Contactarte de la nada

Como he mencionado, el envío de mensajes de texto, la comunicación por whatasapp, a través de RRSS,.. de la nada puede ser una forma de intentar que vuelvas a una relación que es tóxica para ti.

Ten cuidado con los mensajes de nostalgia o preguntas aparentemente benignas. El objetivo que tienen no es saber la respuesta a lo que pregunta la narcisista sino que vuelvas a poner la atención en ella.

Aquí hay algunas frases que podría probar:

«Estoy viendo nuestra película, pensando en nosotros».

«¿Todavía tienes esa camisa roja que solías usar?»

«He soñado contigo.»

Comportarse como si hubiera arrepentimiento

Es posible que se disculpe demasiado por los eventos pasados y trate de convencerte de que ha cambiado. Cuando se usan como táctica de aspiración o “hoovering”, estas disculpas  tienen un subtexto manipulador.

Si de repente escuchas palabras que deseaste oír durante años de relación, y te parece que hay un cambio radical en la actitud de esta persona, su «perdón» podría no ser sincero.

Contacto en fechas señaladas

Ponerse en contacto durante la navidad o tu cumpleaños puede ser una forma de hacer que respondas a sus mensajes de texto o llamadas telefónicas.

También puede enviarte mensajes como «¡Felicitaciones por el nuevo trabajo!» para que bajes la guardia y hacerte creer que se interesa sinceramente por ti.

Declaraciones de Amor Eterno

Hacer profundas declaraciones de amor puede ser una forma de enternecerte y hacerte recordar los buenos tiempos. Estas declaraciones repentinas pueden ser aún más impactantes si no conseguías que tu pareja narcisista dijese «Te quiero» cuando estabais juntos.

Podría decir cosas como:

«Eres el compañero perfecto para mí».

«Eres mi alma gemela y tenemos que estar juntas».

«Nadie más me hace sentir como tú».

Agasajarte con muchos regalos

Puede ser que la persona ya hiciera esto en la fase de «love bombing» o bombardeo de amor enviando regalos a tu casa o tu trabajo. A veces estos regalos también pueden ser pretendidos guiños de complicidad, como un libro del que hablasteis cuando estabais juntos.

Si bien estos regalos no solicitados parecen gestos extraordinarios, son otra táctica manipuladora destinada a hacerte sentir en deuda con el narcisista o para conectar contigo de forma rápida.

Prometerte la luna

Pueden prometerte llevarte a unas vacaciones exóticas, comprar la casa de tus sueños o incluso casarse contigo, sabiendo perfectamente que nunca lo cumplirán.

Aquello que se negaba a darte cuando estabais juntos y que sabía que era importante para ti, te lo ofrecerá en bandeja, como si hubiera tenido un cambio de decisión radical.

Utilizar a otras personas para llegar a ti

Esto puede suceder cuando tu ex narcisista se hace la víctima e intenta que otras personas se comuniquen contigo en su nombre.

Algunos de estos comportamientos incluyen:

  • Chatear o hablar regularmente con tus padres y decirles lo mucho que te echa de menos.
  • Decirles a amigos mutuos lo genial que eres y cómo se arrepiente de haber dejado la relación o de que las cosas no funcionaran entre vosotros.
  • Usar a  vuestro hijo común como intermediario haciendo que te transmita mensajes.

Necesitar ayuda desesperadamente

Podría tener alguna crisis o emergencia, como un susto de salud. O podría tratar de ablandarte el corazón diciendo que han tenido una muerte en la familia.

El objetivo es atraer tu atención de forma drástica haciendo que te preocupes por la narcisista y su situación.

Difundir chismes falsos

Si sospecha que quieres abandonar la relación o que te estás alejando, armará el drama al difundir rumores falsos sobre ti a amigos y conocidos mutuos.

También pueden hacer afirmaciones que están diseñadas para provocar que te defiendas. Esto le da una sensación de control sobre tus reacciones y quizá haga que vuelvas a la relación sólo para defender tu posición.

Hacer como que no ha pasado nada

Aparecer aleatoriamente en tu lugar de trabajo o frente a tu casa y hacerse la encontradiza para iniciar una conversación casual y hacer como si nada hubiera pasado entre vosotros es otra táctica de hoovering.

También puede enviarte mensajes de texto o whatsapps del tipo “Cómo ha ido tu día” como si todavía fuerais una pareja.

Amenazar con hacerse daño a sí mismo

Uno de los mayores signos de hoovering es el de las amenazas de autolesión.

Un narcisista manipulador intentará forzarte a responder diciéndote que se hará daño a menos que respondas sus mensajes de texto o llamadas. Incluso puede amenazar con suicidarse.

Si crees que esta persona en peligro inmediato, puedes llamar a tu número local de servicios de emergencia. En todo caso, tú no eres responsable de la vida de esta persona y contactar a alguien amenazando con un suicidio es una táctica de manipulación y chantaje emocional.

El Límite en el Hoovering

Puede parecer inofensivo en la superficie, pero el hoovering es un comportamiento pernicioso que puede escalar rápidamente a un territorio más peligroso.

¿La clave para responder? No lo hagas. Limita tu exposición a esta persona bloqueando su número, dirección de correo electrónic, RRSS,.. Deja claro a tus amigos y familiares que no estás interesado en saber nada de la narcisista.

Si los mensajes son frecuentes en tu bandeja de entrada o aparece en tu casa sin invitación cada dos días o te envía regalos con de forma constante, es una señal de que el comportamiento se ha vuelto abusivo y ha escalado al acoso.

En última instancia, si pones un poco de distancia al comportamiento del narcisista, te darás cuenta de que en realidad es un comportamiento infantil, de alguien que no quiere afrontar lo que ha pasado y que no tiene ninguna intención de tener una relación diferente contigo, sino exactamente la misma que antes: de abuso.

Muchas personas que han nacido en familias disfuncionales, donde este tipo de comportamientos abusivos, de acoso,.. eran hechos por el padre o la madre o ambos, tienden a normalizarse y a pensar que “eso es lo normal” o que “eso es el amor”. No lo es. Es importante que aprendas qué comportamientos no son dignos, no te dan libertad o respeto o vulneran tus derechos dentro de una relación.

Más que nada, es importante que hagas eso que no se te permitió hacer de niño. Esto es, escucharte a ti mismo. Escucha tu instinto, esa sensación de hundimiento en la boca del estómago de la que hablaba al principio del artículo. Si algo dentro de ti te dice que “algo está mal” o que “todo esto es muy raro”, simplemente escúchalo. Confiar en lo que sientes dentro de ti sin la necesidad de que nadie más lo valide, es un buen primer paso para aumentar la confianza en ti misma.

Fuente: https://www.healthline.com/health/hoovering

Imagen de The Creative Exchange en Unsplash

Qué es la Deuda Emocional y Cómo te está Bloqueando

La deuda emocional consiste en tener emociones no procesadas por eventos que nos han ocurrido en nuestra vida y que permanecen así durante semanas, meses o años.

Si, por ejemplo, tu padre o tu madre te trataron mal en la infancia o en la escuela secundaria sufriste bullying y esto te ha producido rabia y con la rabia prolongada en el tiempo, resentimiento, esto es algo que llevas contigo y que arrastras.

Si luego ves personas que te recuerdan a ellas en el lugar de trabajo es posible que de forma inconsciente tiendas a repetir las mismas dinámicas porque esa emoción, ese sentimiento no ha sido procesado, sentido, y tiende a proyectarse fuera hasta que lo hacemos consciente y nos responsabilizamos de él.

Cuando hemos tenido experiencias que son traumáticas, hay diferentes mecanismos de defensa que utilizamos de forma inconsciente para lidiar con ellas. Algunos de los más comunes son:

  • Represión: la represión consiste en negar que sientes emociones. Parece que vivimos en una sociedad que frunce el ceño al sentir cualquier emoción y, como resultado, muchos de nosotros sentimos la necesidad de ocultarla y por ello no la dejamos salir o cuando lo hace, fingimos que no está, que no la sentimos.
  • Escapismo: para escapar de las emociones, solemos caer en actividades como fumar, beber, ver la televisión, comer en exceso,.. para desconectarnos de nosotros mismos. Esto funciona de forma temporal, ya que, efectivamente, se da la desconexión. El problema que tiene esto es que si se convierte en un hábito, necesitamos hacer alguna de estas actividades todo el tiempo que estamos despiertos para sentirnos bien.
  • Proyección: la proyección es un mecanismo de defensa donde ponemos en la otra persona algo que también es nuestro. Por ejemplo, cuando una persona le dice a su pareja “No me gusta lo mandona que eres” cuando en realidad esa persona también lo es.  Esto desvía la responsabilidad y produce un alivio. Sin embargo, no responsabilizarte de ti misma te lleva a ser más proclive a tener conflictos, a repetir patrones sin crecer personalmente y a llevar una vida donde el timón no está en ti sino fuera, en los demás o en «las circunstancias».

Muchas codependientes acumulan deuda emocional a lo largo de su vida y esto condiciona mucho su presente. Normalmente no sólo la acumulan hacia sí mismas sino también hacia los demás. Antes o después, de forma directa o indirecta, a las personas con las que se relacionan, les acaban dando el mensaje de «Me lo debes».

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, empezar por darte cuenta de la deuda emocional que tienes contigo misma y la que generas con los demás, puede ser un fantástico comienzo.

Cómo no saldar la deuda emocional te bloquea

Si bien en el mundo moderno se le da mucha importancia al cerebro racional puede hacer mucho, éste en realidad sólo representa una pequeña parte del mismo y una pequeña parte de nuestra conciencia. Tu subconsciente es el que en realidad dirige tu vida. No saldar tu deuda emocional puede:

  • Evitar que aumentes tu Inteligencia Emocional: la investigación moderna nos muestra que las personas con más bienestar son las que pueden comprenderse a sí mismas y a los demás. Cuando comienzas a pagar tu deuda emocional, descubres tus fortalezas, tu potencial y tus debilidades en ti y en los demás también.
  • Perder el tiempo rumiando sobre el pasado. Aceptar lo que te ha pasado supone saldar tu deuda emocional. Aceptar es algo emocional, no racional. Si tienes temas no aceptados en tu pasado, es posible que tengas la tendencia a intentar procesarlos desde la cabeza, pensando en ellos en bucle. Rumiar puede ser algo muy incómodo y agotador y no te va a ayudar a procesar tus emociones sino a retenerlas.
  • Preocuparte poniendo la atención en el futuro, que en realidad no existe. Lo único real es el presente. El futuro es sólo una construcción de una multitud de cosas que pueden suceder o no. Si bien es bueno pronosticar, cuando nos contenemos con emociones negativas al mirar escenarios futuros… entonces es absolutamente perjudicial para nosotros.
  • Estresarte de más: estar estresada significa que obstaculizas tu capacidad creativa. Una pequeñas dosis de estrés pueden motivar la creatividad de alguien, pero demasiado puede obstaculizar sus talentos. Thomas Edison creó 1.093 patentes en su vida, pero fue despedido de sus dos primeros trabajos. Los psicólogos creen que la creatividad necesita espacio para respirar y, en el caso de Edison, hubo demasiadas situaciones estresantes en sus dos primeros trabajos para permitir que fluyera su creatividad.
  • Puede afectar a tu cuerpo físico: los estados mental y físico están muy entrelazados. Si tienes deuda emocional, emociones no procesadas, es más que probable que tu cuerpo físico se resienta y termines desarrollando un síntoma de esto como dolor de espalda, de cabeza, psoriasis,… todo lo emocional afecta al cuerpo físico y viceversa. Por esto practicar algo de deporte, dormir las horas suficientes y llevar una dieta saludable son temas importantes.

¿Qué puedes hacer para saldar tus deudas emocionales?

Aquí tienes algunas cosas que pueden ayudarte a empezar a procesar tus emociones.

  • Amplía tu conciencia: la autoconciencia e identificar las fortalezas y debilidades, patrones de conducta, puntos ciegos, creencias irracionales,… que tienes puede suponer una mejora grande en tu vida. A partir de ahí puedes decidir qué es lo que quieres cambiar, qué quieres aceptar de ti y qué ya no te sirve en tu vida.
  • Encuentra una buena terapeuta: todo este proceso no puede hacerlo una persona sola, al menos no en profundidad, necesitas que alguien te haga de espejo para autoconocerte y que alguien te acompañe en tu nueva forma de sentir y caminar en la vida.
  • Prepárate para sentirte incómodo mientras realizas el proceso. El crecimiento nunca es cómodo ya que precisamente supone salir de la zona de confort, de lo que conocemos y a lo que estamos acostumbrados. Cuando saldas tu deuda emocional, realmente haces cambios por dentro que se reflejarán luego en tu vida… pero pasar por todo ese proceso en ocasiones supone darte cuenta de cosas que no te gustan de ti y de tocar el dolor por eventos que han ocurrido en tu vida.
  • Comienza a escribir un diario donde registres tus emociones, pensamientos y comportamientos. Escribir es una buena forma de empezar a saldar deuda emocional.
  • Haz el trabajo y date cuenta de que nada es personal. El Universo sólo resuena con lo que tienes dentro y eres tú misma la que proyectas tu realidad interna en el mundo. Si has crecido en una familia disfuncional y has tenido muchos episodios en tu vida que han sido difíciles y dolorosos, es posible que creas que hay complot contra ti o que las demás personas están en tu contra. No es así. Cada persona tiene sus propios temas y es posible que algunos proyecten sus sombras en ti, como tú lo haces con ellos.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, saldar la deuda emocional que tienes contigo misma y la que generas con los demás, puede darte una enorme liberación.

La realidad es un lienzo en blanco. El universo está lleno de posibilidades. Hacerlas reales sólo depende de ti. Cuanta más deuda emocional saldes, más libre serás para pintar el cuadro que tú quieras.

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10 Cosas a Evitar hacer con un(a) Narcisista

10 Cosas que es mejor evitar hacer con un(a) narcisista si puedes

En este artículo describo diez comportamientos a evitar si estás en una relación con un narcisista y ya te has dado cuenta de de ello. El artículo está enfocado hacia la pareja, pero muchos de estos comportamientos también se pueden aplicar si la narcisista en tu vida es un familiar, amigo, jefe,..

Nota: Todas las estrategias que se mencionan en este artículo son preventivas, mientras mantengas un vínculo con un(a) narcisista, pero no la solución. Hasta que no dejes por completo la relación, estarás en un lugar peligroso y tóxico para ti.

  1. No viajes con el narcisista ni vayas a unas «vacaciones soñadas» prometidas

    Es muy común que los narcisistas abandonen a sus víctimas en países extranjeros y hagan de los destinos soñados un viaje al infierno. Hay historias de supervivientes que han sido devaluados en lo que debería haber sido uno de los momentos más especiales de sus vidas: su luna de miel. Las vacaciones pueden servir inicialmente como una plataforma para el bombardeo de amor, pero luego muchas veces el cariz del viaje cambia y aprovechan la situación para para aislar y degradar a la pareja.
  2. No pases celebraciones especiales, la Navidad o tu cumpleaños con la narcisista

    A las narcisistas Nno les gustan las situaciones en las que no son el foco de la atención, por lo que es posible que intenten sabotear la celebración. No tendrán ningún miramiento para arruinar la alegría de los que tienen alrededor si no son las protagonistas de la fiesta. Del mismo modo, no lo comentes si tienes alguna fecha límite importante o una entrevista de trabajo. Intentarán arruinarlo. Si tienes esa pareja que no escucha, ese jefe que te está saboteando, o esa amiga que no es compasiva crónicamente cuando te pasa algo, bueno, es mejor no ponérselo en bandeja, porque van a intentar cargárselo.
  3. No asistas a reuniones con sus amigos o grupos grandes

    Los narcisistas usan estas actividades para crear triángulos amorosos y para coquetear con otras personas frente a ti para que compitan por su atención. Esto se conoce como «triangulación». El trauma de este tipo de triangulación puede ser devastador. Si puedes, rechaza las invitaciones para asistir a reuniones sociales con el narcisista. Solo causará más dolor y una sensación de alienación a medida que el narcisista flirtee con otras personas en tu cara mientras te devalúa.
  4. No asistas a eventos que involucren a tu familia o la familia de la narcisista

    Nuevamente, éste es un sitio fácil para la triangulación. Además, las narcisistas pueden provocarte a puerta cerrada para que parezcas desquiciado o inestable ante su familia y amigos mientras ellas parecen la persona calmada y emocionalmente estable de la pareja. No les des la oportunidad de que los demás te vean de esta forma distorsionada.
  5. No te entregues ciegamente al bombardeo de amor

    El bombardeo de amor, que se da en la fase de idealización del abuso narcisista, es utilizado por el narcisista para avanzar rápidamente en la intimidad emocional y física. No le dejes. Disminuye la velocidad de las interacciones con él, que intenta acelerar la intimidad y fabricar una conexión. No permitas que te abrume con la intensidad o el contacto constante respondiendo a cada mensaje de texto, llamada telefónica o solicitudes de veros en persona de inmediato. Nadie tiene porqué apurarte a entrar en algo ni decirte lo que tienes que hacer. Tanta rapidez en las cosas es una bandera roja. Permítete decidir tu propio ritmo y que éste sea respetado.
  6. No le prestes dinero, no aceptes ninguna «ayuda» financiera ni firmes contratos con una narcisista

    No firmes un contrato de arrendamiento con la narcisista ni convivas con ella. No tengas una mascota y evita tener hijos con la narcisista. No compres nada grande a medias con ella como una casa. No montes un negocio con ella ni trabajes para ella. No aceptes regalos grandes ni dependas de ella en ningún sentido. Esto porque las narcisistas son personas pegajosas, a las que les cuesta soltar en las relaciones. Si cree que aún le puedes dar suministro narcisista, intentará retenerte a toda costa. Cuanto más compartas con ella algo que sea importante para ti, más difícil será romper el vínculo. Todo lo que te ofrezca que parezcan “regalos”, aunque sean caros o importantes para ti, no son regalos en realidad. Son formas de generar deuda emocional contigo. Así alimentan la culpa.Si te quieres ir de la relación o si manifiestas tu voluntad, necesidad o deseo, que es contrario al de ella, te responderá de forma directa o indirecta con un “Me lo debes”.
  7. No asistas a terapia de pareja con él ni le digas si planeas dejarle

    Hay muchas razones por las cuales la terapia de parejas con un narcisista seguramente fracasará, incluido el hecho de que usan todo lo que dices en terapia en tu contra y usan el espacio de terapia como un sitio para más para el gaslighting y la triangulación. En su lugar, es mejor acudir a terapia individual con una terapeuta que sepa de trauma y prepararte a escondidas para dejar a tu abusador en lugar de revelar lo que tienes ganas de hacer o harás. Darle a los narcisistas información sobre lo que harás a continuación slo les da municiones para desbaratar tu plan. Si planeas divorciarte de un narcisista, por ejemplo, no se lo digas de inmediato hasta que hayas reunido toda la documentación necesaria, hayas hecho un plan de seguridad para ti y cualquier hijo que tengas, hayas consultado con un abogado de divorcio familiarizado con el narcisismo y gestiones todas tus finanzas. Intentarán sabotear tus intentos de abandonarlos. Ése es el “juego”. De alguna manera el narcisista te necesita para hacer de chivo expiatorio o cualquier otro rol que te haya dado y no te dejará irte si cree que vas a seguir ejerciendo ese rol. Si le explicas cómo te sientes o intentas una comunicación abierta y sincera, negará lo que hace y utilizará tus palabras para seguir manipulándote.
  8. No las confrontes con el hecho de que son narcisistas

    Si intentas decirle a un narcisista que lo es, es más que probable que responda con rabia o que te castigue por exponerle. Recurrirá al gaslighting y más bombardeos de amor para reconquistarte y hacerte pensar que ha cambiado. Esto sólo te mantendrá atrapado en el ciclo de abuso. En cambio, concentra tu energía en desconectarte emocionalmente de la narcisista y salir de la relación de forma segura.
  9. No reveles tus heridas más profundas, inseguridades, traumas y miedos

    La divulgación personal es una parte saludable de cualquier relación, pero con un narcisista, se convierte en potencial munición. Las personas narcisistas usarán antes o después cualquier cosa que les reveles en tu contra. Eso significa que todo lo que compartiste con ellos inevitablemente te será devuelto para pintarte como “inestable”, «loco» o «perdido». En cambio, tómate tu tiempo para crear un sentido de confianza orgánica con las personas y deja que sus acciones te digan si son lo suficientemente confiables como para tener el privilegio de escuchar cosas íntimas y vulnerabilidades sobre ti.
  10. No le pidas ni aceptes su ayuda en un momento de crisis

    Las narcisistas son depredadoras que buscan agujeros, vulnerabilidades por las que colarse de forma profunda en la vida de una persona. Todos pasamos por momentos vitales que son de crisis o de más vulnerabilidad. Si te dejas ayudar o le pides ayuda a una narcisista en un momento vital, le estás dando el cebo perfecto para engancharte. No sólo se te arrimará para ver de qué se puede aprovechar sino que también es muy posible que te ofrezca ayuda, pareciendo una persona altruista y encantadora. No es verdad. Sólo es un personaje. En realidad está generando una deuda que más tarde o más temprano querrá cobrarte.

Si eres o has sido el objetivo de un narcisista, es más que probable que tu padre o tu madre u otro cuidador tenga rasgos similares. No es culpa tuya sentirte atraída o gravitar hacia este tipo de personas sino que se trata de algo que para ti es “familiar”, se trata de una elección inconsciente, no consciente.

Hay formas de practicar la reducción da daños emocional mientras encuentras maneras de desconectarte emocionalmente y al final, salir de la relación.

Infórmate acerca de las banderas rojas y los comportamientos de estas personas tóxicas.

Recuerda que toda la tarea que hagas mientras mantengas el vínculo con el narcisista es paliativa de los daños, no la solución. Hasta que no rompas el vínculo por completo, seguirás en una relación de abuso donde no hay seguridad ni respeto.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

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10 Señales de un Adulto Infantil

Las personas que han crecido en familias disfuncionales no han tenido la oportunidad de vivir las etapas del desarrollo de una forma natural, acompañadas en este proceso por adultos responsables.

Cuando esto ocurre, la persona llega a su etapa adulta con carencias emocionales y/o psicológicas, comportándose en ciertas circunstancias o parcelas de su vida como un niño en el cuerpo de un adulto.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, puede ser muy útil para ti averiguar si eres un niño adulto o si te relacionas con alguien que lo es.

¿Cómo puedes saber si tú a alguien con quien te relacionas funciona emocionalmente más como una niña que como una adulta?

¿Qué es la Edad Emocional?

La edad física se puede contar por la cantidad de cumpleaños. La edad física, especialmente en los niños, también tiende a correlacionarse con la altura, la fuerza y el funcionamiento cognitivo.

La edad psicológica o emocional, por el contrario, se hace evidente en las reacciones y respuestas emocionales. Por ejemplo, los adultos pueden mantener la calma, mientras que los niños tienden a enfadarse más rápido.

Los adultos ejercen un juicio cuidadoso antes de hablar, mientras que los niños pueden decir de manera impulsiva palabras hirientes y sin tacto.

Si has crecido en una familia narcisista/disfuncional, es más que probable que al menos uno de tus cuidadores o los dos fuesen niños adultos, con lo que emocionalmente así es como se comportaban, como niños.

En estas familias no se les da un espacio a las emociones ni un cuidado. Además, en muchas ocasiones hay una confusión de los roles, obligando al niño a que se comporte como un adulto con exigencias poco realistas, haciendo incesto emocional o simplemente no permitiéndole hacer y sentir las cosas típicas de los niños a su edad, como tener rabietas, ser poco razonables o querer salirse con la suya.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, puedes empezar por averiguar si has sido infantilizado.

¿Puedes reconocer el comportamiento infantil en un adulto? ¿Crees que tú o alguna persona con la que te relacionas es una niña adulta?

  1. Escaladas emocionales: los niños a menudo lloran, se enfadan, tienen rabietas o hacen pucheros. Los adultos rara vez lo hacen.

  2. Culpar: cuando las cosas van mal, las niñas buscan culpar a alguien. Los adultos buscan solucionar el problema.

  3. Mentiras: cuando hay una situación que es incómoda, los niños  pueden mentir para evitar problemas. Los adultos lidian con la realidad, diciendo la verdad de manera confiable.

  4. Insultos: las niñas, en un momento de conflicto, se llaman cosas. Los adultos no realizan ataques ad hominen, es decir, ataques directos a las personas sino que se centran en resolver el problema.  No faltan al respeto a los demás poniendo etiquetas de forma gratuita, faltando al respeto.

  5. Impulsividad o «falta de control de los impulsos»: los niños se golpean impulsivamente cuando se sienten heridos o enfadados. Hablan imprudentemente o toman medidas impulsivas sin detenerse a pensar en las posibles consecuencias. Del mismo modo, en lugar de escuchar los puntos de vista de los demás, los interrumpen impulsivamente. Los adultos hacen una pausa, resistiendo el impulso de disparar palabras o acciones hirientes.

  6. Necesidad de ser el centro de atención: Los niños necesitan la atención, es algo básico para ellos porque así es como validan que existen, es la forma que tienen de afirmarse, de decir “Yo estoy aquí”. Un adulto maduro no necesita ser el centro de atención de todos los escenarios en los que se mueve y encuentra un equilibro entre ser visto y escuchado y ver y escuchar a los demás.

  7. Bullying: un niño que es físicamente más grande que otros niños de su edad puede acercarse a otro niño que está jugando con un juguete que le gusta y simplemente cogerlo. Es la ley del más fuerte. Las niñas son intrínsecamente egoístas y tardan un cierto tiempo en desarrollar un código moral y entender que sus acciones afectan a los demás. Los adultos respetan los límites: lo tuyo es tuyo y lo mío es mío, y entienden que no pueden hacer siempre lo que quieran sin importar nada más.

  8. Narcisismo incipiente: Si los niños, o los adultos, pueden obtener lo que quieran porque son más grandes, más fuertes o más ricos, corren el riesgo de aprender que las reglas no se aplican a ellos. Lo que quieran, lo toman. Esta tendencia narcisista puede parecer inicialmente fuerza. Pero en realidad, refleja una grave debilidad: no poder ver más allá del yo.

    Las personas psicológicamente fuertes escuchan a los demás, con la intención de comprender los sentimientos, preocupaciones y preferencias de los demás. Los narcisistas solo se escuchan a sí mismos y como resultado son emocionalmente frágiles. Operan como niños que quieren quedarse afuera y jugar, a pesar de que la cena está sobre la mesa, y que hacen un ataque en lugar de escuchar la explicación de sus padres de que la familia está comiendo ahora. Su mentalidad, en resumen, es: «Todo se trata de mí». A los ojos de un narcisista, nadie más cuenta. Si no se salen con la suya, pueden montar “pollos” o intimidar a los demás para conseguir lo que quieren.

  9. Defensas inmaduras: Todas las personas tenemos mecanismos de defensa que son inconscientes. Las utilizamos para protegernos del dolor. Dependiendo del carácter, cada persona tenderá a utilizar unos mecanismos de defensa más que otros.

    Las narcisistas utilizan mucho los siguientes mecanismos de defensa y hay mucha falta de conciencia de lo que en realidad está pasando:

    • La negación: «¡No dije eso!» o «¡Nunca hice eso!» cuando de hecho dijeron o hicieron lo que dicen no haber hecho. ¿Te suena infantil?
    • La proyección: “Eres débil”, “No reconoces tus errores”, “Estás loco”. Dicen esto a otra persona sin darse cuenta de que esto también está en ellos.
    • La mentira: los narcisistas son mentirosos patológicos con los demás y consigo mismos. De ahí un ego tan inflado que distorsiona una realidad que no quieren ver.
  10. La carencia de un ego observador, es decir, sin capacidad de ver, reconocer y aprender de sus errores.

    Cuando los adultos emocionalmente maduros «pierden la calma» y expresan rabia inapropiadamente, poco después, con su «ego observador», se dan cuenta de que su estallido fue inapropiado. Es decir, pueden ver en retrospectiva que su comportamiento estaba no alineado con su sistema de valores.

    Los niños (y los adultos narcisistas, esto es, infantiles) que aún no han interiorizado pautas maduras de comportamiento respetuoso hacia los demás, o que no han desarrollado la capacidad de observar sus comportamientos para juzgar lo que está alineado o no con sus valores, ven su enfado como algo normal. O bien utilizan su escala de valores de una forma errónea, aplicándola a los demás pero no a sí mismos. Culpan a la otra persona de su comportamiento. El mensaje que dan es: “Me has obligado a hacer esto» o “Me he puesto así por tu culpa”.

Si tú o alguien con quien tienes una relación (amiga, padre, pareja, jefa,,..) funciona más como un niño que como un adulto, ¿cuáles son tus opciones?

Qué hacer si tú o alguien con quien te relacionas es un Adulto Infantil

Es fácil querer a los niños que actúan como niños. Es más difícil querer a alguien que actúa como un niño en el cuerpo de un adulto. Aún así, la mayoría de los niños adultos sólo actúan infantilmente cuando se sienten amenazados.

Si quieres a alguien que tiene rasgos infantiles, una estrategia es enfocarte principalmente en los aspectos más adultos y atractivos de la persona. Si eres tú la infantil, ama tus fortalezas y presta atención al crecimiento en tus áreas menos maduras.

Otra estrategia es dejar de sorprenderte cuando surgen los patrones infantiles. Pensando: «¡No puedo creer que haya hecho eso!«. Esto significa que aún no has aceptado la realidad de los comportamientos infantiles. Aceptar que los comportamientos ocurren es un primer y vital paso hacia el cambio.

Si eres el receptor de comportamientos infantiles, ten cuidado de tratar de cambiar a la otra persona. En cambio, descubre qué puedes hacer tú de manera diferente para que esos patrones ya no sean problemáticos para ti. Tu trabajo es seguir creciendo, no cambiar a los demás.

Por último, aprende con la ayuda de una terapeuta profesional a aceptar, sentir y gestionar tus propias emociones. Acepta que tienes comportamientos infantiles y observa a algún adulto maduro a tu alrededor que te sirva de “role model”. Empieza a imitarle. Poco a poco, verás que adquieres actitudes más maduras frente a diferentes situaciones de la vida.

Hazte responsable de ti misma y dale a tu niña interior lo que le faltó.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, aprende a comunicarte de forma asertiva, manifestando tus necesidades y respetando las de los demás. Hazte responsable de ti misma y dale a tu niña interior lo que le faltó.

En la terapia Gestalt es muy importante el rematernaje y repaternaje de tu niño interior. Esto es, poder sentir dentro de ti y desarrollar una madre y padre internos que puedan darle a tu niña interior lo que le faltó en la infancia.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Steven Van Loy en Unsplash 

Cómo un(a) Narcisita tortura a otras personas

Nota: Todo lo explicado en este artículo sobre un(a) narcisista se aplica también a psicópatas y sociópatas.

Como dice el dicho, a menudo hacemos daño a las personas que queremos, pero muchos narcisistas torturan a otros deliberadamente y con poca o ninguna restricción. Si quieres comprender y sanar el abuso narcisista, en este artículo puedes averiguar si has sufrido o sufres tortura por parte de una narcisista.

El diccionario de la RAE define la tortura como «la imposición de dolor intenso para coaccionar, castigar o proporcionar placer sádico» y «angustia de cuerpo o mente «. Cualquiera que haya estado en la posición de ser o está siendo el blanco de un narcisista sabe muy bien que la tortura es precisamente la palabra para la experiencia.

El Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) es por naturaleza un trastorno abusivo debido al desarrollo deficiente emocional y la falta de empatía de la narcisista, que le lleva a compensar esto con un ego grandioso en ausencia de una conciencia que modere ese ego.

Las personas más cercanas a las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, como una pareja, hijos, amigos, socios, trabajadores,.. corren el mayor riesgo de sufrir este comportamiento de tortura.

Puede variar de comportamiento psicoemocional a físico y/o sexual, pero es inevitable porque a los narcisistas no les importa si hacen daño a los demás y al mismo tiempo siempre intentan ejercer el control y la dominación sobre las personas que les rodean.

Coerción

«Coerción» es la primera parte de la definición del diccionario de tortura. Las narcisistas obligan a otros, especialmente a su familia, a defender la identidad fabricada que crean para sí mismas en lugar de la vergüenza y la inestabilidad que realmente sienten por debajo de sus afirmaciones de superioridad.

Se mienten continuamente (y, por extensión, a los demás) para convencerse de que su yo inventado es real y verdadero, y recurren a todos los medios de coerción para exigir la cooperación de quienes les rodean para apoyar una realidad simulada y delirante.

Tácticas Coercitivas

Las narcisistas torturan a otros usando estas tácticas coercitivas comunes para lograr el cumplimiento de su agenda oculta:

  1. Aislamiento eliminando la independencia de su víctima, como restringir el contacto con amigos, familiares externos y conexiones sociales, restringir la libertad física y limitar los recursos financieros.

  2. La eliminación del libre albedrío desestabilizando el sentido fundamental del yo, la realidad y la visión del mundo de la víctima a través de preguntas persistentes y juicios negativos.

  3. Impotencia inducida, que lleva a un estado de indefensión aprendida, socavando la confianza de la víctima en sus pensamientos, sentimientos y percepciones a través de distorsiones de la realidad, gaslighting, y rechazar y negar verdades y hechos que causan dudas (a veces paralizantes) y disonancia cognitiva en la víctima.

  4. Control de los pensamientos, expresiones y acciones de la víctima a través del juicio, la intimidación, el tratamiento de silencio, el rechazo y las «reglas de compromiso» no expresadas.

  5. Infundir miedo. Incitar miedo en la víctima través de violencia verbal, psicológica, física y/o sexual, implícita o explícita, a veces combinada con el refuerzo intermitente. Esto es, con promesas de cambio y/o recompensas para mantener a la víctima «en el juego «y manteniendo la esperanza de un cambio que nunca llega.

Castigo

«Castigo» es la segunda parte de la definición de tortura en el diccionario. Los narcisistas no son capaces de mantener un amor genuino, lealtad o respeto hacia los demás, incluso, y con frecuencia, especialmente aquéllos que de hecho los aman y son leales y respetuosos con ellos.

Cualquiera que desencadene, por lo general inadvertidamente, su profunda inseguridad o herida narcisista (esa herida psicoemocional de la primera infancia que nunca se cura), es para la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad el objetivo merecido para una gran cantidad de castigos.

Las narcisistas castigan por numerosas razones, y lo hacen sin remordimiento, creyendo que la otra persona se lo merece y que les harían lo mismo si fueran lo suficientemente listas y / o si tuvieran la oportunidad.

Razones para el Castigo

  • para controlar
  • para vengarse
  • para demostrar su poder
  • para obtener/recuperar el secuestro de la voluntad de la víctima
  • para desahogar su rabia
  • para hacer valer su privilegio
  • para evitar amenazas potenciales o reales
  • para derrotar a la «competencia»
  • para demostrar su dominio
  • para obtener «respeto»
  • para crear miedo
  • para obtener placer sádico

Sobre este tema del castigo, muchas hijas de narcisistas, al haber sido tan castigadas de forma injustificada en su infancia, tienden a arrastrar el tema del castigo hasta la edad adulta en tres versiones:

  • Manteniendo relaciones con personas que las castigan, como sus padres narcisistas en su infancia
  • Castigando ellas a otras personas, repitiendo el comportamiento de lo que les hicieron a ellas de forma consciente o inconsciente
  • Castigándose a sí mismas en su día a día, también sin darse cuenta o siendo conscientes. Aquí tienes algunos ejemplos de cómo puedes estar castigándote a ti mismo sin darte cuenta:
    • Sintiendo que no eres digno de amor o de que te pasen cosas buenas.
    • Permitiendo que el crítico interno que tienes dentro campe a sus anchas.
    • No permitir a los demás que te digan cosas bonitas o que te ayuden.
    • Cuando te auto-saboteas
    • Cuando te exiges de más, con expectativas poco realistas
    • Cuando te comparas con otras personas
    • Cuando no te permites en tu vida el placer o la alegría
    • Cuando no pones límites a algo que te molesta o te hace daño

Placer Sádico

Aquí llegamos a la tercera parte de la definición de tortura en el diccionario: «placer sádico» en busca de causar «angustia de cuerpo o mente».

Un sádico es una persona que obtiene placer o se siente mejor causando sufrimiento a otra u otras personas.

Muchas narcisistas hacen daño a otros no sólo porque les falta conciencia y están tratando de compensar su falta de autoestima, sino también porque disfrutan e incluso se deleitan humillando, dominando, contaminando y cosificando a los demás.

Se trata de un juego para ellos donde se sienten con el control de la situación y donde ejercen su poder personal aplastando el de los demás. Como en el fondo son personas inseguras, su poder personal, como todo lo demás, no viene de su interior, de ellos mismos, sino que está proyectado fuera, en el mundo exterior, a través de las personas con las que se relacionan.

 Una sádica es una persona que necesita hacer daño a otra de vez en cuando. Por eso, muchos de ellos acaban en una pareja donde la otra persona es una codependiente con tendencias masoquistas, que recibe ese daño como algo “normal”, o que se merece, que le da placer o simplemente lo recibe sin ser consciente de ello.

Todo esto al final tiene que ver con el dolor que tanto el sádico como el masoquista tienen dentro y las dinámicas que experimentaron en su infancia con sus cuidadores con respecto al dolor. En una dinámica sado-masoquista hay uno que sólo quiere infligirlo y otro que sólo quiere recibirlo.

En una relación madura, sana y equilibrada, cada persona se hace cargo de su propio dolor, de sus heridas y mantiene una comunicación honesta y abierta con el otro para no hacerle daño de forma intencionada y para comunicarle cuándo algo le molesta o le duele.

Si quieres comprender y sanar el abuso narcisista, es importante que empieces a ser honesto contigo mismo con cómo te relacionas con el dolor, con averiguar cuáles son tus heridas de infancia y con detectar si hay un narcisista en tu vida que te inflinge dolor de forma sistemática.

Fuente: https://narcissistfamilyfiles.com

Imagen de Road Trip with Raj en Unsplash