El Abuso/Explotación Financieros

¿Alguna vez ha sido crítico o has juzgado un a un ser querido por permanecer en una relación abusiva y tóxica? Es doloroso ver a alguien que queremos mal tratado, excusarse por el maltrato y, sin embargo, continuar con una pareja abusiva. Es difícil cuando no sabemos cómo ayudar a alguien a quien amamos que está atrapada en un ciclo de abuso. Si bien las dinámicas abusivas son complicadas, creo que debemos comenzar escuchando a quienes queremos en lugar de darles charlas o consejos bien intencionados para que se vayan. Antes de presionar a alguien para que abandone su relación, primero comprendamos y seamos compasivas con todas las barreras que lo mantienen allí. Si eres tú el que quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista que incluye el abuso financiero, más abajo te doy varias pautas a seguir.

El Abuso Financiero

El abuso financiero se da cuando una persona en una relación de pareja, amistad, familiar, trabajo,.. está siendo abusada/explotada económicamente por la otra u otras, siendo más percibida como un recurso a explotar que como una persona. O bien cuando el tema del dinero es utilizado por la persona abusiva para mantener a la víctima en la realación de abuso.

¿Sabías que el abuso financiero ocurre en el 99% de las relaciones de violencia doméstica? El abuso financiero puede ser encubierto o manifiesto y en general incluye:

  • Tácticas para ocultar la información financiera de la familia/pareja/empresa.
  • Limitar el acceso de la víctima a los activos financieros.
  • Hacerle promesas a futuro sobre una mejor situación financiera que nunca llega.
  • Controlar las finanzas de la víctima y determinar en qué debe gastar o no su dinero.
  • Mantener a la víctima en una situación precaria para que se vea obligada a mantener la relación con el abusador.
  • Controlar la capacidad de una víctima para adquirir, usar y mantener recursos financieros.
  • Impedir que la víctima tenga sus propios recursos financieros, como prohibiéndole trabajar o infundiéndole la idea de que no será capaz de encontrar o mantener un trabajo.

Si bien el abuso financiero se entiende con menos frecuencia que otras formas de abuso, es uno de los métodos más poderosos para mantener a una víctima atrapada en una relación abusiva.

El abuso financiero es devastador y destructivo tanto a largo como a corto plazo. Sin los recursos adecuados, las víctimas pueden encontrarse en una situación de incapacidad para obtener una vivienda segura y asequible o los fondos para mantenerse a sí mismos o a sus hijos. Con temores realistas de la falta de recursos que impida mantener una vivienda y las necesidades básicas cubiertas, tiene sentido que muchos sientan que su única opción es regresar con su abusadora.

El abuso financiero porque es una forma de abuso que es muy frecuente pero que rara vez se habla de ella. Muy a menudo, la persona que abusa del dinero no siempre es el sostén de la familia, pero sí es quien reclama el control sobre las finanzas. Si bien abandonar la relación abusivas puede ser el desafío más difícil de enfrentar para una persona, este desafío aumenta cuando su supervivencia a nivel económico también está en juego. Sin embargo, ¡la liberación es posible!

¿Quieres apoyar a alguien que está siendo abusado financieramente? Quizás esa persona eres tú. Si es así, más abajo tienes unas propuestas sobre cómo terminar superar una relación de abuso financiero. Si en algunos momentos sientes desesperanza, recuerda que el ciclo de abuso puede romperse, pero requiere de tiempo y paciencia. No es algo que se produzca de la noche a la mañana. Sé compasiva contigo misma y recuerda que cada paso que das, te conducirá a la libertad, a una vida libre de abuso y explotación económicas.

Pautas para parar el Ciclo de Abuso Financiero

  1. Infórmate sobre tus finanzas

    Muchas víctimas de abuso financiero están desinformadas acerca de sus propias finanzas y no realizan una gestión de las mismas. Se despreocupan del tema, esperando que otras personas se encarguen o bien no se sienten diligentes para encargarse de sus propias cuentas. La invitación que te hago es a que cambies esta dinámica empezando por informarte sobre tus finanzas ¡El conocimiento es poder!

    • Si estás en una relación de explotación laboral, solicita las nóminas y llévalas a un gestor para ver si te están remunerando conforme a tu categoría o si te están reteniendo lo que te corresponde
    • Pide un extracto de todas las cuentas/tarjetas que tengas a tu nombre en el banco. Hoy en día es fácil hacer un seguimiento online de todos los movimientos.
    • Si estás en una familia que hace promesas sobre poner propiedades a tu nombre pero no estás segura de si lo están haciendo, puedes solicitar la información al Registro de la Propiedad.
    • No firmes nada relacionado con tus finanzas que no te hayas leído muy bien previamente, que no hayas entendido o que te presionen para firmarlo.
  2. Ahorra dinero (de forma segura)

    Lo que lleva a una situación de explotación financiera es la escasez de recursos de la víctima y/o a tener una dependencia financiera del abusador. Si puedes hacerlo de manera segura, comienza a ahorrar regularmente todo el dinero que puedas.Encuentra un lugar seguro al que la persona que está abusando financieramente de ti no pueda llegar y no le hables sobre esto bajo ninguna circunstancia.

    Poco a poco, a medida que vayas teniendo tu colchón financiero, tendrás más posición de fuerza a la hora de abandonar a tu explotadora financiera.

  3. Invierte en Ayuda

    En última instancia, una relación de abuso financiero del tipo que sea (con familiares, amigos, pareja, en una relación laboral,..) tiene que ver con un sentimiento interno de “no valer” o de confundir el amor con sólo dar.

    Sea cual sea el vínculo que te une a tu abusador financiero, al fondo del mismo hay un tema emocional, que es el que te mantiene en la relación. El tema del dinero es en realidad una consecuencia de una creencia interna.

    Por ello, si quieres cambiar esa creencia interna, es importante que busques la ayuda de una terapeuta que sepa de abuso financiero para poder sanar el tema de fondo y cambiar la creencia interna que te llevará a romper tu relación de abuso financiero.

  4. Habla de dinero

    El dinero suele ser un tema muy delicado sobre el que hablar, pero en las relaciones saludables a largo plazo, es muy importante abrirse y ser honestos el uno con el otro y poder hablar sobre dinero de una forma tranquila y asertiva.Si tienes mucha ansiedad por tener conversaciones sobre dinero, esto podría ser una bandera roja de si en realidad te sientes seguro en esa relación.

    Ya sea una relación de pareja, de familia, de amistad, laboral,.. es conveniente que practiques hablar sobre dinero si crees que el trato no está siendo justo o ecuánime, si crees que te mereces más del que recibes o si crees que alguien está abusando financieramente de ti. La asertividad y la negociación se pueden aprender, ¡sólo necesitan práctica!

Si quieres recuperarte de una relación narcisista en la que hay abuso financiero, espero que este artículo te hay servido de ayuda. ¡Anímate a dejar un comentario!

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

Anuncios

La Identificación con el Agresor (es un mecanismo de defensa)

Cuando nos encontramos frente a una situación que pone en peligro la vida, ya sea que estemos siendo intimidadas, atacadas o enfrentadas a una amenaza inevitable, la naturaleza humana es hacer lo que sea necesario para sobrevivir.

Muy a menudo, cuando nos sentimos amenazados, sentiremos y «nos convertiremos» precisamente en lo que el atacante espera de nosotros: en nuestro comportamiento, percepciones, emociones y pensamientos. El concepto de «identificación con el agresor» fue acuñado por el psicoanalista Sandor Ferenczi y después reformulado por Anna Freud. Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, quizás te estés identificando con el agresor sin darte cuenta y este artículo te puede ayudar a identificarlo.

Identificarse con un agresor es un mecanismo de defensa, que involucra a la víctima de agresión o daño convirtiéndose en lo que el agresor exige de ellos, actuando como el agresor y/o empatizando con su abusador.

Esto puede parecer confuso, ¿por qué aquellos que han sido víctimas aterrorizan a otros del mismo modo en que fueron atormentados? ¿Por qué alguien aterrorizado podría poner excusas o tratar de proteger y comprender la posición de su abusadora?

Este fenómeno tiene lugar con mucha frecuencia en situaciones como el síndrome de Estocolmo, el gaslighting, los secuestros, la violencia doméstica, el acoso laboral y las relaciones abusivas. Hay dos teorías principales que explican por qué alguien que se identifica con un agresor:

  • El psicoanalista Ferenzci, describió un proceso en el cual la víctima se identifica con el agresor, que es principalmente para conocerle tanto que las necesidades, acciones y comportamientos del agresor puedan ser anticipadas y así responder de una manera que evite o reduzca el comportamiento abusivo. Por ejemplo, en una situación de violencia doméstica, una pareja puede analizar el estado de ánimo, la expresión facial y el lenguaje corporal de un abusador para protegerse frente a un posible ataque. Éste es un proceso psicológico de hipervigilancia y acomodación.
  • La psicoanalista Anna Freud, por otro lado, describió el fenómeno por el que la agresión en cuestión se asimila (se identifica con) y luego el ciclo de abuso se repite a medida que la superviviente de abuso se convierte en agresora y repite el ciclo de trauma experimentado en otra persona a la que convierte en víctima.

Nuestro comportamiento es complejo y es posible temer tanto a un abusador que podemos terminar imitándolo, para compensar el miedo producido por una posible confrontación. Un ejemplo de esto es cuando alguien que es víctima de violencia armada puede terminar comprándose un arma para defenderse. Esta actitud a menudo puede normalizar o justificar la forma de violencia de la que fueron víctimas.

¿Tienes complejos sentimientos de apego a alguien que te ha agredido o te agrede psicológica, emocional o físicamente? No es algo de lo que tengas que avergonzarte. Cuando uno de tus cuidadores primarios ha sido un agresor y ha tenido este comportamiento contigo durante años, es muy frecuente, en primer lugar, que hayas interiorizado que eso es amor, porque la persona que te lo infligía es alguien que se supone que debe quererte, cuidarte y protegerte y, en segundo lugar, es muy frecuente que la agresora te diese el mensaje de que si te trataba mal, era culpa tuya, que “algo habrías hecho”. No es así. Este trato tiene que ver con un trauma no resuelto por el propio agresor y el acting out que hace del mismo con personas a su cargo.

Las personas abusadas en su infancia, en su vida adulta tienden a relacionarse con personas que les son “familiares”, que tienen la misma energía que sus cuidadores y así entran de nuevo en el ciclo de abuso, repitiendo un trauma no resuelto.

Esto puede llevar a situaciones donde el cónyuge maltratado se niega a presentar cargos y anhela reunirse de nuevo con su pareja abusiva, prácticas abusivas en el lugar de trabajo (mobbing) donde las personas tienen miedo a irse porque sienten que esta situación laboral es la única opción que tienen y en también se dan en casos de sectas y secuestros.

Si eres una superviviente de abuso y estás tratando de superar la identificación con el agresor, a continuación encontrarás 4 consejos de apoyo. Todos somos dignos de amor, respeto y relaciones saludables. Si bien es posible amar a alguien que nos ha maltratado, debemos estar seguras de que la violencia y el abuso no pueden minimizarse ni justificarse bajo ninguna circunstancia.

Si quieres salir del abuso narcisista, aquí te proporciono cuatro consejos de apoyo en el caso de que te estés identificando con la agresora.

Consejos de apoyo para aquéllos que se identifican con su Agresora

  1. Comprende el papel de la compulsión-repetición: Sigmund Freud describe que la compulsión-repetición es un mecanismo de defensa utilizado inconscientemente como un intento de reescribir la historia. Cuando tenemos un trauma temprano en nuestra infancia, podemos atraer sin darnos cuenta situaciones similares de abuso para recrear de nuevo la situación con la esperanza de tener un final diferente. Sin embargo, recrear un trauma no lo cura. Necesitamos poder ponernos en contacto con las partes de nosotros mismos que están heridas. Si hemos tenido cuidadores abusivos, nos sentiremos fácilmente atraídas como adultas por aquéllos que nos recuerdan a esos primeros objetos de apego. Para aquéllos que están utilizando, seguramente de forma inconsciente, la compulsión- repetición para resolver el trauma, os apoyo a profundizar. Observa a las personas con las que te relacionas y hacia las que te sientes atraída. Averigua con el acompañamiento de una terapeuta si tienes heridas tempranas sin resolver y luego trabaja con una terapeuta para sanarlas en lugar de tratar de resolverlas una pareja abusiva con la que recreas el trauma.
  1. El abuso nunca está justificado (independientemente de lo que hayas hecho o dicho): cuando alguien es víctima de un comportamiento abusivo y confronta al abusador sobre su comportamiento, es muy frecuente el gaslighting, con el que el agresor justifica, niega y/o minimiza su comportamiento con la intención de que la víctima pierda su propio sentido de percepción, dude de sí misma y de lo que está denunciando, e incluso llegue a retractactarse de ello o a pedir disculpas por haber hablado. Si sientes que tienes una relación del tipo que sea con un agresor que te está haciendo gaslighting, mantén la posición, deja clara tu postura y cuál es tu estándar para tratar con esa persona. No puedes controlar que el agresor te haga gaslighting pero lo que sí está bajo tu poder y tu control es que éste no te confunda y que tu mensaje llegue al agresor de forma clara.
  1. Mantén las contradicciones: si bien es confuso, también es muy posible amar a alguien que te ha hecho o te hace daño. Nuestras emociones y relaciones son complejas y complicadas. Es muy posible y real querer a alguien y también reconocer que su comportamiento es peligroso, inaceptable y perjudicial. Si estás teniendo identificación con el agresor, no te obligues a dejar de querer a alguien te ha hecho o te hace daño, si eso es lo que sientes. Mantén esas pesadas contradicciones. No niegues tus sentimientos de amor. Y al mismo tiempo, protégete, reconoce que el comportamiento no es saludable y quiere a esa persona desde la distancia. Se puede querer y desear el bien a alguien desde el otro lado de una puerta, que cierras para protegerte.
  1. Practica la autocompasión y obtén apoyo: la vergüenza y la autoculpa son emociones muy comunes en los supervivientes de abuso. Por favor, recuerda: ¡El comportamiento que has sufrido y/o estás sufriendo no fueron ni son tu culpa ni el resultado de nada que hayas hecho mal! Nadie merece soportar traumas y abusos. Cuando alguien se ve obligado a soportar situaciones abusivas, se vuelve realmente desafiante mantener tu autoestima. Eso no significa que tu lucha sea permanente. Si quieres salir del abuso narcisista, practica la autocompasión y encuentra apoyo. La terapia te ayudará a aprender cómo aumentar tu autoestima y a curarte de traumas pasados. No estás sola e, independientemente de cómo de intenso o el tiempo que hace que has sufrido el trauma, la curación siempre es posible.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

El Conflicto

En las familias disfuncionales/narcisistas hay mucho conflicto. En algunos casos este conflicto es muy obvio y en otros no lo es tanto, está más basado en comportamientos pasivo-agresivos o conductas como el gaslighting.

El conflicto en estas familias es tan frecuente que las personas que han crecido en ellas suelen llegar a su edad adulta con un tema no resuelto con el conflicto. O bien evitan el conflicto a toda cosa, comportándose como personas complacientes y haciendo lo que sea necesario para mantener la paz. O bien, de forma tanto consciente como inconsciente, buscan el conflicto con las personas que tienen a su alrededor: tienen juegos de poder, un tema con la venganza, pueden ser agresivas, están a la defensiva,… En sus familias de origen el conflicto era un pan de cada día, donde no se ha gestionado ni se ha reconocido, lo que hace que estas personas hagan lo mismo de adultas. Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con un padre o con una madre narcisista, quizás puedas empezar por darte cuenta de cómo gestionas tú el conflicto.

Hay tres formas comunes de pensar que mantienen a las personas en el conflicto, tanto externo como interno:

  • Vivir en el pasado.
  • Evitar la verdad.
  • Intentar cambiar a otra persona.
  1. Haz las Paces, no la Guerra, con el Pasado.

    Una de las características de la depresión y de la ansiedad es creer que la vida está predestinada. Piensas falsamente que, debido a que las cosas son desafiantes en este momento, la vida siempre será así. La resignación y la desesperanza se desarrollan al no sentir que tienes control sobre tu vida. ¿Por qué molestarse en cambiar?

    El problema es que terminas repitiendo los mismos comportamientos con las mismas personas, con la expectativa de obtener un resultado diferente. Revivir, recrear y reescribir el pasado significa malgastar los preciosos momentos del presente. Tiene que ver con el trauma no sanado.

    El enfoque intencional en lo que está sucediendo aquí y ahora puede ayudarte a tomar los pasos necesarios para cambiar tu respuesta frente a situaciones estresantes y relaciones difíciles.

  2. Reconoce y honra tu Verdad (para recuperarte de haber crecido con un padre o madre narcisista)

    Como dice el dicho: «Si repites una mentira con la suficiente frecuencia, se convierte en verdad». La negación es un mecanismo de defensa que mantiene la verdad oculta a la consciencia. Puede resultar útil durante algún tiempo pero a la larga, mantenerla demasiado puede resultar contraproducente.

    Otro comportamiento producto de no aceptar la verdad es la tendencia a infligir dolor a quienes te rodean. Pero el alivio a corto plazo de vengarte de otra persona sólo causa dolor a largo plazo para ambas personas y una relación deteriorada para ambos.

    Reconoce tus miedos, dolor y sufrimiento. La vida no es fácil, y la seguridad no está garantizada. Vivir tu verdad requiere de energía pero no tanta como negarla.

    Sólo reconociendo y honrando tu verdad, puedes cambiar el curso de las cosas. Hay verdades que pueden ser muy dolorosas, como por ejemplo: “He sido maltratado” o “Soy víctima de mobbing”, pero éste es el primer paso para superar situaciones de este tipo y dejarlas atrás.

    Sólo lo que puedes reconocer y aceptar es lo que puedes cambiar. Busca una persona de confianza de tu entorno o una terapeuta para contar tu historia y tu verdad. Pasar por esto no es fácil pero te cambiará la vida.

  3. Cambia tu Comportamiento para cambiar tu Vida.

    Es muy común que cuando las personas empiezan terapia, hablen más de sus conflictos con otras personas a las que quieren cambiar que que quieran cambiar ellas mismas. Seguramente algunas de las personas de las que te rodean, necesiten cambiar pero es imposible intentar que cambie alguien que no quiere hacerlo. Lo único que puedes hacer es cambiar tu comportamiento y ver si esa otra persona decide cambiar contigo.

    El único modo que hay de tratar con personas difíciles es aceptarlas como son, ponerles límites a lo que te parece inaceptable y, si no cumplen con tus estándares, terminar la relación.

    Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad son personas conflictivas, buscan el conflicto de forma constante con las personas que tienen a su alrededor porque proyectan en ellas temas que no tienen resueltos consigo mismas. Interactuar con una persona que tiene este comportamiento que no reconoce y que le da la vuelta, para culparte a ti de lo que hace, puede ser no sólo muy doloroso sino también algo muy confuso que puede afectar a tu sanidad mental.

    Si tienes una relación del tipo que sea (amistad, pareja, trabajo, familia,…) con una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, protégete y pon límites. Recuerda que estás interactuando con una persona que tiene una deficiencia emocional y escasa o nada de empatía. Si basas tu relación en la esperanza de que esta persona cambie, esto sólo es una pérdida de tiempo y energía y que causa un enorme desgaste emocional.

    Te invito a que indagues en tu infancia quién fue la primera persona con la que había las dinámicas que estás reproduciendo como adulta. Ese primer vínculo es el que te ha “programado” para normalizar una relación así. Pero no es normal y no tienes porqué aguantar una situación que te causa daño emocional o que lesiona tu autoestima.

En cuanto al conflicto, si eres de los que lo evitan, acepta que el conflicto forma parte de la vida y que si te comunicas de una forma asertiva, es posible resolverlo. Si eres de las personas que lo buscan, consciente o inconscientemente, te invito a que entres en contacto con tu rabia de una forma más verdadera, te permitas enfadarte y gestiones tu rabia de una forma más saludable.

Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con un padre o con una madre narcisista, al final del día, el hecho indiscutible es que ésta es tu historia y tú eres quien elige el final.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Cómo Sanar la Percepción de un Futuro Borroso en los Hijos Adultos de Narcisistas

Los hijos de padres narcisistas, en particular los niños que son habitualmente devaluados o utilizados para ejercer el rol del chivo expiatorio, comúnmente interiorizan sentimientos de extrema vulnerabilidad, desesperanza y amenaza inminente que crean una sensación de futuro borroso. A causa del trauma prolongado en el tiempo, las niñas de familias narcisistas a menudo albergan la creencia de que están fundamentalmente dañadas y que su vida es precaria, inmanejable e incluso que está condenada y sentenciada al fracaso.

Se trata de trauma prolongado en el tiempo porque no está basado en un evento concreto, como un accidente de tráfico sino de una situación de abuso y/o maltrato que el niño se ve obligado a soportar durante años, sin poder hacer nada y recibiendo el mensaje de que el trato que se le da es “normal” o es “culpa suya”. Esto da lugar a sentimientos de impotencia , frustración e indefensión aprendida que se consolidan y llegan hasta la etapa adulta.

Al crecer, estas niñas experimentan interrupciones en su sentido de agencia personal que dificultan visualizarse como adultas y lograr hitos normales, como tener un trabajo/carrera, una relación de compromiso, un hogar o una familia. A menudo sin darse cuenta se sienten indignas o incapaces de esas cosas, y llevan tales creencias a la edad adulta, y continúan esperando que su vida se vea truncada o que las cosas que esperan, si se atreven a esperar, no son posibles para ellas. Cuando otras personas hablan de su futuro, pueden sentir una sensación de disociación de la suya y de alienación de aquéllos que tienen confianza en tener una vida relativamente plena, larga y estable.

Mensajes familiares destructivos

Un sentido de futuro borroso en niños y adultos de familias narcisistas resulta de mensajes directos o implícitos de su familia. Generalmente es el padre o la madre narcisista el/la que emite el mensaje y el resto de miembros o bien repiten lo mismo que el/la narcisista o bien guardan silencio pero no le contradicen. Éstos son algunos de los mensajes:

  • Tu vida no es importante o no tiene valor.
  • Yo no te apoyo.
  • No mereces que te pasen cosas buenas.
  • No eres capaz de hacer las cosas tú sola.
  • No puedes hacer lo que la mayoría de la gente puede hacer.
  • Nunca podrás tener un trabajo estable.
  • Quién te va a querer a ti.
  • No eres tan capaz o merecedor como tus padres/hermanos.
  • Debes mostrar un perfil bajo.
  • No te mereces amor.
  • Antes o después, siempre la cagas.
  • Eres un desastre.

Mensajes como éstos son devastadores a cualquier edad, especialmente para las niñas que comienzan en la vida. Dichos mensajes suelen reflejar las propias inseguridades proyectadas de los padres narcisistas y los emiten con los siguientes objetivos:

  • Sentirse superiores.
  • Desalentar la competencia.
  • Generar dependencia.
  • Obtener simpatía de los miembros de la familia a los que no van dirigidos estos mensajes.
  • Justificar el comportamiento de control.
  • Apoyar la narrativa familiar, los guiones de vida asignados de forma inconsciente a cada miembro de la familia.

En la edad adulta, las enfermedades y los problemas financieros, que son el resultado de vivenciar esas creencias expuestas más arriba, pueden amplificar una visión de la vida con un futuro borroso. La inestabilidad que con frecuencia viene con problemas de salud y preocupaciones económicas tiende a generar más de lo mismo y crea bucles, círculos ciclos viciosos de discapacidad, desempleo, deuda, desesperanza y aislamiento.

Dudar crónicamente de nuestra capacidad de prosperar es un estado mental profundamente desmoralizador con el que los hijos adultos de narcisistas pueden vivir durante años sin comprender que es resultado de un trauma. La programación que reciben hace que se saboteen las cosas o directamente no intenten nada que creen que merezca la pena. La experiencia es una pérdida fundamental de fe y un sentimiento de desconexión de una misma, de los demás y de la vida misma.

Pero una visión fracturada y fatalista del futuro no es algo con lo que alguien tenga que conformarse. Es importante para nuestro propio bienestar que abordemos este sistema de creencias y tomemos medidas para superarlo. La clave está en cambiar ese programa de infancia que ya no te sirve si lo quieres es dejar de sobrevivir y prosperar en la vida.

Estrategias para sanar un sentido de Futuro Borroso y superar así el Abuso Narcisista

Aquí hay algunas formas de ayudarte a ti misma a generar confianza en el futuro y superar así el abuso narcisista:

  1. Crea una línea de tiempo de tus principales logros en la vida y mantenla actualizada.
  2. Haz un álbum de fotos o un álbum de recortes de eventos importantes en tu vida.
  3. Practica visualizarte en el futuro a diferentes edades y como te gustaría que fuera tu vida.
  4. Escribe las metas que tienes para el futuro, tanto personales como profesionales.
  5. Haz planes sociales o de viaje a corto y largo plazo. Practica hacer planes para dentro de una semana a partir de ahora, dentro de seis meses y dentro de cinco años.
  6. Planea algo que te gustaría hacer que tiene que ver con construir paso a paso y hazlo, como plantar un jardín, construir una terraza en tu casa o aprender otro idioma.
  7. Comparte con amigos de confianza tus pasos hacia adelante.
  8. Repite las afirmaciones: «Confío en mí y en la vida». «Tengo derecho a que me pasen cosas buenas.»

Fuente: https://narcissistfamilyfiles.com

El Síndrome de Burnout. Cuando el sistema de alarma del cuerpo se quema. ¿Te ocurre a ti?

Cómo se genera el Estrés Crónico

Como animales mamíferos que somos los seres humanos, nuestro cuerpo está preparado para reaccionar frente al estrés de manera que lo proteja contra las amenazas exteriores. Antes, las amenazas consistían en un animal salvaje o un fenómeno atmosférico. Tales amenazas ya no existen hoy en día. Es decir, el peligro que no es que nos persiga un león, pero eso no significa que la vida esté libre de estrés. Hoy en día, las amenazas consisten en situaciones como el plazo para entregar un informe, una discusión con nuestra pareja o las facturas a pagar cada mes.

El sistema nervioso de nuestro cuerpo está compuesto por el sistema simpático, que es el que se encarga de la activación del cuerpo, y el sistema parasimpático, que es el que se encarga del reposo. Cuando una persona está sana, hay un equilibrio entre ambos.

Pongamos que te encuentras frente a una amenaza percibida, como un perro grande que te ladra durante tu caminata matutina. Esta situación activa el sistema simpático, el sistema de alarma de tu cuerpo. Mediante una combinación de señales nerviosas y hormonales, este sistema impulsa las glándulas suprarrenales, ubicadas encima de los riñones, para liberar una oleada de hormonas, incluidas la adrenalina y el cortisol.

La adrenalina aumenta el ritmo cardíaco, eleva la presión arterial y aumenta los suministros de energía. El cortisol, la principal hormona del estrés, aumenta los azúcares (glucosa) en el torrente sanguíneo, aumenta el uso de glucosa en el cerebro y aumenta la disponibilidad de sustancias que reparan los tejidos. El cortisol altera las respuestas del sistema inmunitario y suprime el sistema digestivo, el sistema reproductivo y los procesos de crecimiento. Este complejo sistema de alarma natural también se comunica con las regiones del cerebro que controlan el estado de ánimo, la motivación y el miedo.

El sistema de respuesta al estrés del cuerpo suele ser auto-limitado. Esto es, una vez que ha pasado una amenaza percibida, los niveles hormonales vuelven a la normalidad. A medida que disminuyen los niveles de adrenalina y cortisol, la frecuencia cardíaca y la presión arterial vuelven a los niveles normales, y otros sistemas reanudan sus actividades regulares.

Esto es, el sistema de alarma está diseñado para activarse frente a determinadas situaciones y, una vez, pasadas esas circunstancias, volver al estado de reposo. El problema llega cuando este estado se cronifica en el cuerpo en lugar de ser algo puntual. Esto es lo que se conoce como el síndrome de burnout. Cuando el cuerpo permanece durante demasiado tiempo con el sistema de alarma activado, se convierte en una situación que no es natural ni sostenible.

El problema llega cuando este estado se cronifica en el cuerpo en lugar de ser algo puntual. Esto es lo que se conoce como el síndrome de burnout

Cómo el Abuso en la Infancia interviene en el Estrés del Adulto

Haber sido abusado por un padre o madre narcisista y/o, ya como adulto, por una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, como una pareja, amigo, jefa, compañero de piso,.. mantiene el cuerpo en un estado casi permanente de congelación, lucha o huida (las respuestas biológicas de la emoción del miedo). Esto obliga a las glándulas suprarrenales a bombear cortisol a niveles muy altos. Esto, con el tiempo, hace que las glándulas suprarrenales se sobrecarguen hasta el punto de que simplemente no puedan seguir el ritmo. Cuando esto sucede, la capacidad para tolerar el estrés se reduce severamente. Esto hace que experimentes fatiga y agotamiento.

Si estás en una fase de recuperación del abuso narcisista o has tenido una infancia con un(a) narcisista o estás en una relación de pareja, amistad, trabajo,… con uno, no te tomará mucho tiempo darte cuenta de que te sientes cansado todo el tiempo. Tus músculos suelen estar rígidos, te duelen las articulaciones. Hay una falta general de energía y vitalidad. Tienes el síndrome del burn-out.

Esto te pone en mayor riesgo de muchos problemas de salud, que pueden incluir incluyen:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Problemas digestivos
  • Dolores de cabeza
  • Problemas para dormir
  • Aumento de peso
  • Deterioro de la concentración
  • Fibromialgia
  • Apatía y/o anhedonia
  • Agarrotamiento y/o rigidez en el cuerpo

Aprender a gestionar el Estrés de manera Saludable

Si quieres saber cómo recuperarte del abuso narcisista y te sientes identificada con lo que se ha descrito más arriba, ya te habrás dado cuenta de que el tema del estrés no es algo que puedas ignorar ni tomarte a la ligera.

Por eso, te doy algunos consejos para para equilibrar tu sistema nervioso:

  • Practica yoga y meditación.
  • Pasa tiempo en la naturaleza.
  • Evita situaciones que son drenantes de energía para ti, como los lugares llenos de gente o personas que te agoten.
  • No dejes entrar en tu vida a personas que generan situaciones de tensión con mucha facilidad.
  • Dedica tiempo a hacer cosas que disfrutes, que te recarguen las pilas, como pasear, cuidar de tus plantas, pasar tiempo con tu mascota,… Cualquier actividad que sea restaurativa para ti.
  • No comas demasiados dulces o carbohidratos, ya que pueden aumentar demasiado tus niveles de azúcar en la sangre. Si no puedes evitarlos por completo, intenta reducirlos.
  • Come alimentos con ácidos grasos Omega-3. Manejan la inflamación y reducen los altos niveles de producción de cortisol.
  • Dedica tiempo a dormir, al menos 8 horas de descanso al día. Si lo necesitas, haz una siesta también.
  • Sé paciente. Recuperarse del abuso narcisista lleva tiempo. La curación de las glándulas suprarrenales puede llevar de seis meses a dos años.
  • Haz la afirmación: «Puedo relajarme en mi cuerpo siempre que quiera».
  • Evita los ambientes laborales estresantes.

Fuente: https://kimsaeed.com

Imagen de Kinga Cichewicz en Unsplash.

Los Secretos de las Familias Disfuncionales

En las familias disfuncionales suele haber secretos, cosas que no se nombran, que tienen que ver con miembros vivos o muertos y que suponen una carga y una vergüenza para la familia. En la familia o bien no se habla de estos temas, como si no existieran, o se cuentan como un secreto que nadie más debe saber de una persona a otra. Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, quizás puedes empezar por los secretos que hay en tu familia.

John Bradshaw, terapeuta estadounidense especializado en familias disfuncionales, en su libro «Secretos de Familia» descubrió cuatro tipos de secretos que pueden darse en las familias disfuncionales:

  1. Los secretos sobre acciones que involucran actividad criminal son secretos de primer grado. El robo, el incendio provocado o los delitos sexuales son ejemplos de secretos de primer grado.
  2. Los secretos de segundo grado son las adicciones. Disminuyen la  calidad de vida de una persona y afectan a las personas que tiene a su alrededor. El abuso de sustancias, los trastornos alimentarios, el juego o la adicción al trabajo son algunos tipos de secretos de segundo grado.
  3. Los secretos de tercer grado son aquellos en los que hay que mirar el contexto. Los problemas de enredo familiar, como el de que una persona es el chivo expiatorio o el «problema» en la familia como los secretos maritales, las infidelidades, las enfermedades mentales, los abortos, los suicidios pertenecen a esta categoría.
  4. Los secretos de cuarto grado son sobre secretos individuales que no lastiman a nadie más, pero pueden estar disminuyendo la libertad de una persona. Los problemas de vergüenza tóxica, la culpa, la ansiedad y la depresión, y la vergüenza cultural, incluidos los problemas relacionados con el trasfondo étnico o el estado socioeconómico, se encuentran en esta categoría. Los secretos de cuarto grado no van a causar dolor a nadie más que a ti misma.

¿Cuál es la diferencia entre Secreto y Privacidad?

Bradshaw comenta que tenemos una cobertura natural que usamos. Se llama modestia, se llama vergüenza natural. La vergüenza natural protege la privacidad. Cuando alguien está violando nuestra privacidad, nos sonrojamos. Es decir, cuando estamos descubiertos y necesitamos estar protegidos, nos sonrojamos, y esa es una señal innata del organismo que dice:

«Oye, me estás exponiendo y no estoy listo para exponerme».

Si hay un evento traumático en la familia, como un suicidio o un escándalo y nadie habla de eso, eso va a impactar a la familia y continuará durante generaciones, siempre y cuando nadie lo hable.

En «Secretos de Familia», Bradshaw habla acerca de cómo los patrones o secretos que tenemos pueden provenir de nuestros padres, sus padres u otras generaciones anteriores. Y al descubrir este tipo de patrones, se puede realizar una gran cantidad de sanación para las personas de la familia.

El Genograma que descubre los Secretos de Familia

Existe un sistema de mapeo familiar desarrollado por el psiquiatra estadounidense Murray Bowen llamado Genograma. Los terapeutas de sistemas familiares usan este mapa familiar porque es una forma de obtener una imagen bastante rápida del contexto generacional de los síntomas o problemas de una persona.

Bowen se dio cuenta de que la mayoría de los fracasos en las familias se debían a las carencias e inmadurez en el desarrollo de los padres, de modo que funcionarían como un adulto en algunas áreas y más como un niño en otras.

Bowen descubrió que las personas a menudo llevaban las proyecciones de la propia inmadurez de sus padres. Podía rastrearlo hasta la generación anterior. Y vio que esa generación no había tenido una crianza saludable porque sus padres pueden haber sido extremadamente inmaduros.

El genograma te ayuda a ver a tu familia en un contexto más amplio. Y esto ayuda a reducir la culpa, porque ves que tienes muchos problemas que tu madre y tu abuela también tuvieron. Son problemas transgeneracionales, que se pasan de una persona a la descendiente de forma inconsciente. En el árbol de la familia hay algunas personas que están llamadas o predestinadas a sanar esos temas del sistema familiar.

El valor es que puedo ver claramente que no se trata solo de mi «maldad» o «bondad». Se trata de algo más grande de lo que soy parte. Y cuando me doy cuenta de ello, puedo hacer algo para cambiar los patrones.

Por ejemplo, a veces una niña es usada por el sistema familiar para ejercer el rol del chivo expiatorio. Todos los temas con los que los padres o al menos uno de ellos no pueda lidiar, los proyectará inconscientemente en esta niña. Algunos de estos temas pueden ser su incapacidad para gestionar sus propias emociones, como el miedo o la rabia, sus inseguridades,…. Al usar el mapa familiar, puedes darte cuenta del rol ejercido asignado por la familia y trascenderlo, dejarlo atrás.

De repente, todos estos problemas que crees que son tuyos, los ves ven bajo luz más amplia. Es difícil culpar a nadie por ello. Ves que tu madre lo tenía y tu abuela la tenía y luego, Dios sabe, cuántas generaciones antes la tenían. Nos hace darnos cuenta de que nos enfrentamos a algo muy profundo.

En el lado positivo, nos hace darnos cuenta de que las fortalezas en nuestra vida son el fruto de muchas otras personas también. Cuanto más te pelees con la idea de que te habría gustado tener otra familia o no aceptes tu propia infancia, más estará presente el reflejo de esto en tu vida de adulta. Cuanto más lo aceptes y lo sueltes, que has nacido donde tenías que nacer y que todo esto es el destino, más libre serás de tu pasado y más dueña de tu presente y tu futuro.

Los secretos que haya en tu familia y de los que te hayas dado cuenta, es sano que los compartas con una persona de confianza de tu entorno o con tu terapeuta. Lo que se reconoce es lo que se puede liberar, lo que se esconde, persiste. Hay una profunda vergüenza inconsciente en tu familia por ser quiénes son, que se ha ido pasando de generación en generación.

Si quieres salir del abuso narcisista, no dejes que lo que sea que tu familia haya escondido, te destruya por dentro a ti también. Reconocer algo y darle un lugar es lo que os liberará por fin a ti y a tus descendientes de las secuelas del secreto.

Fuente :https://www.randypeyser.com

Imagen de Kristina Flour en Unsplash.

Los Juegos de Poder vs Recuperar tu Poder Personal

La agonía de la Impotencia

Cuando hemos sido abusados por un(a) narcisista, inicialmente sentimos que nuestros sueños y nuestras expectativas de la vida que íbamos a tener con esta persona se hacen añicos. Ya sea como pareja, amigo, empleada, familiar,..

Nos sentimos vacíos, traicionados, engañados, a menudo maltratados, y debido a que nos sentimos despojados de nuestra propia confianza y el saber que no podemos ser una fuente nutriente para nosotros mismos, a menudo nos quedamos enganchados con la persona que nos maltrata, y las obsesiones de «lo que está haciendo» y «cómo puedo parar y arreglar lo que está haciendo» para sentirnos seguras y dignas de amor.

Si permanecemos atrapadas y atascadas pensando en «lo que ha pasado» y «nuestros sueños destrozados», perdemos la enseñanza interior de nuestra experiencia de abuso narcisista. Nos atascamos en el juicio y la culpa, seguimos buscando «el exterior» para negociar, cambiar y arreglar para restaurar «la vida que creíamos que debíamos tener» y permanecemos impotentes.

Intentar cambiar a otra persona y luchar con esta persona son todos métodos para tratar de hacer que nuestra vida suceda a través del «poder externo» (impotencia). Tratamos de hacer que el exterior (cualquiera o cualquier cosa) sea responsable de nuestra felicidad y bienestar, hasta que finalmente nos damos cuenta de que esto no funciona.

El cambio al Poder Personal (Recuperación después del Abuso Narcisista)

De lo que no nos hemos dado cuenta, y necesitamos, es que todo (sin excepción) lo que nos hace daño en el exterior es simplemente un detonante que nos muestra que hay una parte de nosotros mismos en el «interior» donde hay dolor. La persona que nos hace daño es simplemente un catalizador que ha desencadenado las heridas y la impotencia que ya teníamos dentro de nosotros.

Cada ser humano tiene partes internas que requieren curación, y la gran oportunidad a través de relaciones y eventos dolorosos es liberar y sanar estas partes, para que podamos reclamar nuestro propio poder auténtico.

Lo único que separa a cualquiera de estar conectado a su Verdadero Ser son sus partes rotas, asustadas y dolorosas. Cuando reclamamos, curamos y liberamos estas partes, naturalmente «volvemos a casa» a lo que realmente somos, que es la parte más grande, más expansiva y auténtica de nosotros mismos.

La clave para comenzar a reclamar este regalo es salir de la personalización de lo que el narcisista te hizo y la creencia de que eres una víctima de eso.

Si permanecemos atrapados en estas creencias, significa que no podemos asumir la responsabilidad, no podemos sanar y no podemos salir del dolor y el miedo, o la impotencia de responsabilizar a alguien más por la creación de nuestro bienestar y nuestra vida.

Si ignoramos esto y no llegamos a lo que hay dentro de nosotras que requiere curación, la vida solo seguirá transmitiendo los mismos mensajes dolorosos en forma de experiencias vitales y relaciones hasta que lo hagamos.

Formas de Dar el Poder a la Narcisista

Hay muchas maneras en las que damos el poder a la otra persona, seguro que de muchas de ellas no te das cuenta:

  • Queriendo tener siempre la razón.
  • Queriendo cambiar a la otra persona.
  • Dejar que la otra persona te defina y creerte las etiquetas que te ponga, como “torpe”,”loca”,”tonta”.
  • Dejar que tu ánimo dependa del estado de la relación con esa persona.
  • Crear conflictos en los que siempre quieres ganar.
  • Ceder partes de ti misma, como por ejemplo, ser muy complaciente para mantener el statu quo con el/la narcisista.
  • Ver a la narcisista como una persona que en general está por encima (dominación) o por debajo de ti (sumisión).

Dejar que el narcisista piense/decida/hable por ti con frases como “Nosotros pensamos” cuando es algo que no habéis hablado.

Tu poder personal es algo que NADIE te puede quitar porque has NACIDO con él como persona. Si quieres saber cómo empezar tu recuperación después del abuso narcisista, la única forma que tiene de desempoderarse un adulto es darle su poder personal, de forma consciente o inconsciente al/a otra persona.

Esto suele tener su origen en una herida de infancia, donde seguramente hubo una lucha de poder con tu padre/madre donde el/la narcisista también acumulaba poder a base de “quitárselo” a los demás.

El narcisista se siente atraído por el poder externo, y está constantemente monitoreando su propia vida desde una posición de ego, para generar vínculos dependientes que cubran sentimientos intensos de ser defectuoso, indigno y desagradable.  Esto mismo es lo que le ocurre a la codependiente, sólo que en términos de poder, el codependiente “lo da” y el narcisista lo acumula, “lo toma”.

La dinámica entre el narcisista y el codependiente es la de dos personas vacías y necesitadas que buscan el poder en el exterior, en lugar de comprometerse a desarrollar espiritualmente y crear verdadero poder auténtico por sí mismas.

Eres tu único y verdadero Sanador

Para curar estas partes temerosas e impotentes de nosotras mismas, necesitamos alejarnos del narcisista y concentrarnos firmemente en nosotras mismas.

Es muy importante comprender que su verdadera curación no radica en respuestas externas. Nadie conoce tu alma, tu dolor y tu impotencia.

Para realmente cerrar la brecha entre tu personalidad y tu Alma (Verdadero Ser), tienes que liberar y sanar las partes de tu personalidad que están fracturadas, que duelen y te hacen sentir impotente.

Aquí es donde necesitas caer en tus sentimientos dolorosos con total humildad, honestidad y franca apertura contigo misma, declarándote a ti misma: «Sé que tengo partes dolorosas e impotentes que solo puedo curar, y me doy cuenta de que cada evento doloroso me está mostrando esto» .

Cuando, con el acompañamiento adecuado te preguntes: «¿De dónde viene esto?», obtendrás la respuesta sobre cuáles son los orígenes de este dolor e impotencia, y también tendrás la intuición y las respuestas sobre cómo curarlo.

Las respuestas y la sanación están dentro de ti. Nadie puede definirte ni controlarte ni manipularte si no se lo permites. Tu poder personal ya es tuyo. El camino es de recuperación de ese poder. ¿Cuándo vas a empezar?

Fuente: https://blog.melanietoniaevans.com

Imagen de Timothy Eberly en Unsplash.

Qué son los Guiones de Vida y Cuál es el Tuyo

Según Eric Berne, médico psiquiatra, inicial creador del Análisis Transaccional, creamos historias sobre nosotras mismas y nuestras vidas, lo que han sido y lo que serán. Esto comienza en la infancia, donde tejimos nuestras percepciones de nosotros mismos y del mundo que nos rodeaba en una narración sobre lo que podíamos, lo que éramos y lo que hacíamos y es algo que se mantiene hasta la edad adulta.

Las Posiciones de Vida

Según el Análisis Transaccional hay cuatro posiciones de vida:

  • Estoy bien, estás bien.
  • Estoy bien, no estás bien.
  • No estoy bien, estás bien.
  • No estoy bien, no estás bien.
  • La posición «Estoy bien, estás bien»

    Se conoce como la posición saludable y generalmente no tiene juego. Es la creencia de que las personas tienen un valor básico, valor y dignidad como seres humanos. Que las personas estén bien es una declaración de su esencia, no necesariamente de su comportamiento. Esta posición se caracteriza por una actitud de confianza y apertura, una disposición a dar y recibir, y una aceptación de los demás tal como son. Las personas están cerca de sí mismas y de los demás. No hay perdedores, sólo ganadores.

  • La posición «Estoy bien, no estás bien»

    Es la posición de las personas que proyectan sus problemas en otros y los culpan, los critican y los juzgan. Los juegos que refuerzan esta posición involucran a un superior autodenominado o un solo (el «Estoy bien») que proyecta ira, asco y desprecio hacia un inferior designado o chivo expiatorio (el «No estás bien») . Esta posición es la de la persona que necesita un desvalido para mantener su sentido de «Yo Bien».

  • La posición “No Estoy bien, tú estás bien”

    Se conoce como la posición depresiva o baja y se caracteriza por sentirse impotente en comparación con los demás. Por lo general, estas personas satisfacen las necesidades de los demás en lugar de las suyas y, en general, se sienten victimizadas. Los juegos que apoyan esta posición incluyen posiciones masoquistas o el rol del mártir, juegos que apoyan el poder personal de los demás y niegan el propio.

  • La posición“No estoy bien, no estás bien”

    Se conoce como la posición de desesperanza, inutilidad y frustración. Operando desde este lugar, la persona ha perdido interés en la vida y la ve de forma desesperanzada. Esta postura autodestructiva es característica de las personas que no pueden afrontar el mundo real, y puede conducir a una abstinencia extrema, un retorno al comportamiento infantil o un comportamiento violento que resulte en lesiones o la muerte de ellos mismos u otros.

En realidad, cada uno de nosotros tiene una posición favorita, es el personaje que se cuenta que es y ha adoptado un ego que se ajusta al mismo. El desafío es tomar conciencia de cómo intentamos hacer realidad la vida a través de nuestra posición básica de vida y, si es necesario, crear una alternativa saludable. Si has crecido en una familia narcisista y fuiste escogido como el chivo expiatorio, seguramente hayas escogido de forma inconsciente la posición «No estoy bien, estás bien».

La posición de vida “Estoy bien, estás bien” es probablemente la expresión más conocida del propósito de la terapia. Es decir, establecer y reforzar la posición que reconoce el valor y el poder de cada persona. Todas las personas somos «OK» y, por lo tanto, capaces de cambio, crecimiento e interacciones saludables, donde lo que se dan son situaciones de comunicación abierta y sincera y de cooperación, situaciones de ganar-ganar en lugar de dinámicas de dominación-sumisión.

Los Guiones de Vida

Según el Análisis Transaccional, los guiones de vida continúan teniendo un efecto profundo e inconsciente sobre cómo vivimos nuestras vidas. Afectan a las decisiones que tomamos. Controlan lo que creemos que podríamos hacer fácilmente y nunca podríamos hacer. Dan forma a nuestra auto-imagen. Y, sin embargo, rara vez nos damos cuenta de dónde vienen o incluso no sabemos que existen en absoluto.

A menudo hay formas generales de guiones de vida que se pueden expresar de manera muy simple, por ejemplo, «Soy un perdedor» o «Debo ayudar a salvar el mundo». Los guiones de vida pueden ser muy detallados y pueden ser muy vagos. Pueden ser muy poderosos, pero también pueden limitar severamente nuestras vidas.

Nuestras primeras decisiones existenciales se ven reforzadas por mensajes (tanto verbales como no verbales) que recibimos por nuestros primeros cuidadores y que después nos repetimos a nosotros mismos durante nuestra vida.

Berne afirma que el comportamiento disfuncional es el resultado de decisiones autolimitantes (tomadas en la infancia en aras de la supervivencia) que culminan en un guión de vida poco saludable.

Generalmente, una vez que una persona ha decidido una posición de vida, hay una tendencia a que permanezca fija a menos que haya alguna intervención, como la terapia, para poder cambiar las decisiones subyacentes.

Los mensajes de guión se consideran procedentes de:

  • Modelado: formas visibles de comportamiento de adultos que vemos en la infancia y después imitamos.
  • Atribuciones: que te digan «Eres como …’
  • Sugerencias: Sugerencias y estímulos como «Haz siempre lo mejor».
  • Mandatos y contra-órdenes: Exigencias de hacer o no hacer cosas.

Se toma una decisión potencial sobre el guión de vida cuando el niño deja a un lado sus  necesidades para sobrevivir. Sólo después de muchas veces en las que ocurre esto, la decisión se convierte en parte del guión. Las decisiones de guión son las mejores que la niña puede manejar en sus circunstancias y, sin embargo, la mejor elección de ayer hecha por la niña, puede ser muy limitante para el adulto. Por ejemplo, si una niña se siente no querida por sus padres porque le emiten muchos mensajes de forma consciente o inconsciente que molesta, esta niña puede interiorizar el mensaje de que lo mejor es pasar desapercibida porque así es como se siente aceptada, con lo que no habla mucho, camina de forma muy ligera, intenta invisibilizarse. Esto le sirvió a la niña para sobrevivir en las circunstancias que tenía entonces. Sin embargo, como adulta, con una actitud así, tenderá a pasar desapercibida y le costará mucho que las demás personas reparen en ella o establecer vínculos saludables.

Los guiones de vida tienen un efecto profundo e inconsciente sobre cómo vivimos nuestras vidas. Afectan las decisiones que tomamos. Controlan lo que creemos que podríamos hacer fácilmente y nunca podríamos hacer. Dan forma a nuestra auto-imagen. Y, sin embargo, rara vez nos damos cuenta de dónde vienen o incluso no sabemos que existen en absoluto.

Las personas siguen su guión debido a la recompensa, un sentimiento familiar, tratando de evitar la pérdida del amor y en un intento de ganar el amor y sentirse aceptadas y queridas.

Permisos y Mandatos

Los permisos suponen, tal y como indica la palabra, dar permiso al niño para hacer algo. Por ejemplo:

  • «Piensa»
  • «Qué te apetece»
  • «Cómo te sientes»
  • «Qué quieres»
  • «Qué necesitas»

Son lo contrario de los mandatos.

Los mandatos son prohibiciones u órdenes negativas de un padre (a menudo fuera de su conocimiento) y provienen del estado del ego infantil del padre. Son expresiones de desilusión, frustración, ansiedad e infelicidad que surgen del propio dolor de los padres.

Los mandatos establecen los «noes» con los cuales los niños aprenden a vivir. Estos mensajes se transmiten predominantemente de forma no verbal y a nivel psicológico entre el nacimiento y los siete años de edad. Las órdenes incluyen:

  • «No»
  • «No seas»
  • «No pertenezcas»
  • «No seas una niña»
  • «No te acerques»
  • «No seas cuerdo»
  • «No sientas»
  • «No crezcas»
  • «No necesites»
  • «No te separes de mí»
  • «No seas el sexo que eres»
  • «No tengas éxito»
  • «No pienses»
  • «No quieras»
  • «No estés bien»
  • «No seas tú»

La niña responde a estos mandatos y toma una decisión de guión. Son las decisiones negativas del guión las que posiblemente causen dificultades más adelante en la vida.

Contra-órdenes

Cuando los padres quieren modelar a sus hijos de forma que sean una mejor versión de sí mismos, estos mensajes provienen del estado del ego de los padres. Transmiten los deberes y obligaciones de las expectativas de los padres. Estas contra-órdenes son las que suelen recibir el hijo/hija que es nombrado por el padre como el niño dorado. Ejemplos de contra-órdenes son:

  • «Sé perfecta»
  • «Sé fuerte pase lo que pase»
  • «Date prisa»
  • «No sientas»
  • «Satisfáceme»

El problema con estas contra-órdenes es que no importa cuánto intentemos complacer, sentimos que todavía no estamos haciendo lo suficiente o no somos suficiente.

Decisiones

En función de los mandatos recibidos, la niña puede tomar diferentes decisiones. La siguiente lista incluye mandatos comunes y algunas posibles decisiones que podrían tomarse en respuesta a ellos:

«No cometas errores». Los niños que escuchan y aceptan este mensaje a menudo temen correr riesgos que pueden hacerlos parecer estúpidos. Tienden a equiparar cometer errores con ser un fracaso. Posibles decisiones:

«Tengo miedo de tomar una decisión equivocada, así que simplemente no decidiré».

«Debido a que tomé una decisión tonta, ¡no volveré a decidir sobre nada importante!»

«Será mejor que sea perfecto si espero ser aceptado».

«No lo hagas». Este mensaje letal a menudo se transmite de manera no verbal por la forma en que los padres sostienen (o no sostienen) al niño. El mensaje básico es «Ojalá no hubieras nacido». Posibles decisiones:

«Seguiré intentándolo hasta conseguir que me ames».

«No te acerques».

«No seas importante». Si se le ignora constantemente cuando habla, es probable que crea que no es importante.Posibles decisiones:

«Si, por casualidad, alguna vez me vuelvo importante, minimizaré mis logros».

«Es mejor no hablar porque no me van a escuchar».

«Lo que yo tengo que decir no tiene importancia».

«No seas un niño». Este mensaje dice: «¡Siempre actúa como adulto!», «No seas infantil». «Mantén el control sobre ti mismo». Posibles decisiones:

«Me ocuparé de los demás y no pediré mucho para mí misma».

«No me dejaré divertirme».

«No crezcas». Este mensaje lo da el padre asustado que desalienta al niño de crecer de muchas maneras o que quiere que la niña no crezca para que la necesite siempre y cubra sus propios vacíos. Posibles decisiones:

«Seguiré siendo un niño, y así conseguiré que mis padres me aprueben».

«No seré sexual, y así mi padre no me alejará».

«Si soy infantil, se quedan conmigo».

«No tengas éxito». Si se critica gravemente a los niños por fallar, pueden aceptar el mensaje de no buscar el éxito. Posibles decisiones:

«Nunca haré nada lo suficientemente perfecto, así que ¿para qué intentarlo?»

«Tendré éxito, no importa lo que cueste».

«Si no tengo éxito, no tendré que cumplir con las altas expectativas que otros tienen de mí».

«No seas tú». Esto implica sugerir a los niños que son del sexo, forma, tamaño, color incorrecto o que tienen ideas o sentimientos que son inaceptables para las figuras parentales. Posibles decisiones:

«Me querrían solo si fuera un niño por lo que es imposible obtener su amor».

«Voy a fingir que soy un niño».

«No seas cuerdo» y «No estés bien». Algunos niños reciben atención solo cuando están físicamente enfermos o cuando actúan para llamar la atención. Posibles decisiones:

«Me enfermaré y así me aceptarán».

«Estoy loco.»

«No pertenezcas». Este mandato puede indicar que la familia siente que la niña no pertenece a la familia. Posibles decisiones:

«Seré un solitario para siempre».

«Nunca encajaré en ningún sitio».

Redecisiones

Cualesquiera que sean los mandatos que hayas recibido, y cualesquiera que hayan sido las decisiones de vida resultantes, puedes hacer cambios de vida importantes al cambiar tus decisiones, al volver a decidir en el momento. Todo lo que hayas aprendido, lo puedes volver a aprender con terapia.

Un ejemplo de redecisión al mandato de “No pertenezcas.» Puede ser que hayas llevado una vida muy solitaria hasta ahora o que te hayas metamorfoseado o falseado a ti misma, a un nivel inconsciente, para encajar en ciertos grupos a lo largo de tu vida. Una redecisión es la de permitirte a ti misma buscar a personas más afines a ti y no autoexcluirte de ese grupo, ya sea laboral, social, familiar.. Sentirte con el derecho a pertenecer hará que el universo se alinee para proporcionarte ese grupo. Quedarte en él y formar parte es algo que sólo depende de ti.

Fuente: http://www.clairenewton.co.za

El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com