Cómo sanar la Codependencia

Cómo dejar de ser Codependiente

Si tiene rasgos codependientes, probablemente te estés preguntando cómo puedes cambiar estos patrones y sanar la codependencia.

En este artículo te doy una descripción general de algunos de los componentes centrales para la recuperación de la codependencia.

Ten en cuenta que entender sólo sirve para una parte de la recuperación. Si quieres dejar la codependencia realmente atrás, puedes utilizar recursos como un grupo de apoyo o la ayuda profesional de una terapeuta para sanar patrones de relación disfuncionales y las causas fundamentales de la codependencia, como el trauma infantil.

La sanación de la Codependencia

La sanación de la codependencia implica:

  1. Dejar de enredarte en el vínculo con otras personas.
  2. Responsabilizarte de tus comportamientos.
  3. Conocerte a ti misma.
  4. Aumentar tu autoestima.

Vamos a ver cada uno de ellos con más detenimiento.

Es necesario que el codependiente deje de enredarse en los vínculos con otras personas para sanar la Codependencia

Los codependientes se enredan sin darse cuenta en los problemas de otras personas. Tratan de arreglar, controlar, rescatar, dar consejos y forzar soluciones a personas que a menudo no quieren cambiar. Estos comportamientos, aunque bien intencionados, son muy frustrantes para todos los involucrados.

Las codependientes se frustran porque generalmente no pueden lograr el cambio que buscan a pesar de esforzarse mucho o brindar toda la ayuda posible. Esto es porque no es posible ayudar a una persona que, en el fondo, ni ha pedido ni quiere ser ayudada. Además, enfocarse en los problemas y déficits de otras personas, distrae a las codependientes de darse cuenta de sus problemas, afrontarlos y cambiarse a sí mismas.

En estas relaciones no hay una aceptación del otro sino una necesidad de que cambie que normalmente no llega a producirse. La dinámica que se está dando por debajo, en la mayoría de los casos de forma inconsciente, es que el codependiente no se siente valioso por sí mismo, por eso brinda una ayuda que no se le ha pedido y que se siente más seguro en el vínculo si es necesitado por lo que da, en lugar de si es querido por quién es. La ironía es que el comportamiento de ayuda es lo que mantiene al narcisista/adicto en la misma posición, la alimenta y la habilita en lugar de hacerle salir de ella.

El codependiente se siente más seguro en el vínculo si es necesitado por lo que da, en lugar de si es querido por quién es.

Las emociones de las codependientes suelen estar enredadas y depender de los sentimientos de otras personas. Puede ser que cuando tu pareja esté de buen humor, tú estés de buen humor y cuando tu pareja esté de mal humor, tú también. O puede que tengas dificultades para reconocer tus propios sentimientos. Te has desapegado tanto de ti misma y apegado tanto a los demás que ya no sabes dónde terminas tú y dónde empieza la otra persona.

Podemos desenredarnos de los demás aprendiendo a desapegarnos con amor y dejando de habilitar sus comportamientos. Separarse es similar a establecer límites. Separarse crea un espacio emocional o físico saludable entre el codependiente y su ser querido para que ambos tengan la libertad de tomar sus propias decisiones y tener sus propios sentimientos. Separarse puede incluir dejar una situación incómoda, insegura o peligrosa, no entablar una discusión, decir que no o abstenerse de dar consejos.

Preguntas para que reflexiones:

¿Cómo te enredas en la vida o los problemas de otras personas o habilitas sus comportamientos?

¿Qué tipo de límites te ayudarían a separar y priorizar tus necesidades?

¿Cómo te sientes ahora? Trata de prestar atención a tus pensamientos y cómo te sientes en tu cuerpo. Aprender a tomar contacto contigo misma y tus emociones, te ayudará a empezar a reconocerlas como diferentes de las de las demás personas.

La persona Codependiente ha de responsabilizarse de sus comportamientos para sanar la Codependencia

Al comienzo de la recuperación, la mayoría de las personas con comportamientos codependientes tienen dificultades para verse a sí mismas y sus relaciones de manera objetiva. Suelen experimentar la negación como mecanismo de defensa. La negación está ahí para  protegernos de emociones como la rabia, la frustración o la vergüenza. A corto plazo esto sirve, pero a largo plazo, la negación se convierte en un obstáculo para cambiar patrones codependientes.

Una persona con comportamientos codependientes tiende a culpar a los demás de sus problemas en lugar de responsabilizarse y hacerse cargo de sus propios comportamientos. Pueden decir cosas como que “estoy agobiada porque mi pareja se gasta todo nuestro dinero en el juego” o “no puedo dormir porque mi madre se niega a tomar su insulina”.

Cuando culpamos a otros por nuestros problemas, actuamos como víctimas, basando nuestra felicidad en si otras personas cambiarán.

El rol de la víctima, aunque causa mucho sufrimiento, en el fondo es cómodo, porque desplazamos la responsabilidad de lo que ocurre en nuestra vida a los demás y desde ahí no es necesario cambiar ni hacer auto-reflexión sino que lo que hacemos es quejarnos y mantener el statu quo. La victimización nos resta poder personal y no nos permite tomar las riendas de nuestra propia vida.

Cuando hay codependencia, hay un desplazamiento erróneo de la responsabilidad. Una persona codependiente no se responsabiliza de sí misma y se hiper-responsabiliza de los comportamientos de las personas adultas con las que se relaciona.

Tomar conciencia significa aceptar la responsabilidad de nosotros mismos, pero no asumir la responsabilidad de lo que hacen otros adultos. Es decir, tú no eres responsable de las malas decisiones financieras que toma tu pareja o de la salud de tu madre. De lo que sí eres responsable es de tu propia felicidad y salud, lo que significa que tienes opciones y puedes hacerte cargo de tus finanzas incluso si tu pareja sigue jugando y puedes aprender formas de superar tu insomnio incluso si tu madre no controla su diabetes.

Preguntas para hacer auto-reflexión:

¿Puedes abrirte a la posibilidad de que tienes algunos puntos ciegos? Un punto ciego es algo sobre mí mismo de lo que no me doy cuenta, y que, precisamente por ello, no lo puedo cambiar a pesar de que me hace daño.

¿Cuáles crees que son tus puntos ciegos? ¿Podrían ser que te victimizas? ¿Que te cuesta mucho el cambio? ¿Que no reconoces emociones en ti como la rabia?

¿Culpas a los demás por tu infelicidad? ¿Alguna vez piensas: «Seré feliz cuando _______»? Esto es una forma de pensamiento mágico, poniendo la felicidad como una especie de Santo Grial que se puede alcanzar con algún comportamiento o acción y que impide estar en contacto con uno mismo, momento a momento, acogiendo las emociones que sea que haya dentro sin calificarlas como “buenas” o “malas”.

¿Qué puedes hacer para disfrutar del momento presente?

¿Cómo puedes empoderarte o empezar a responsabilizarte de tu vida?

La profundización en el auto-conocimiento es importante para sanar la Codependencia

El enredo en familias codependientes impide desarrollar una identidad clara. A menudo, la emoción del miedo se ha utilizado por los padres para obligar a los hijos codependientes a cumplir con las normas familiares y no se les permitió ni se les animó a explorar sus propios intereses y creencias durante la infancia. Estos niños aprendieron a reprimir, contener y ocultar quiénes eran para complacer a sus padres y así evitar los conflictos.

En la edad adulta, tienden a permanecer enredados o a centrarse en otras personas de tal manera que realmente no saben quiénes son, qué les gusta o qué quieren. Les definen sus roles: pareja, madre, maestra,.. o roles que perpetúan los de infancia: cuidadora, chivo expiatorio, payasa,.. en lugar de ser vistos de forma holística como personas con toda la complejidad que esto entraña.

La recuperación de la codependencia, por tanto, debe incluir conocernos a nosotros mismos: tener un sano interés y respeto por nosotras mismas y por averiguar quiénes somos de verdad debajo de todos esos roles impuestos por la familia.

Preguntas para la reflexión:

¿Qué te gusta hacer para divertirte?

¿Cómo quieres que te traten?

¿Cuáles son tus metas?

¿En qué crees?

Para sanar la codependencia has de aprender a quererte a ti misma

Sentirse inútil, inseguro y no digno de amor está en el centro de la codependencia.

Con el foco puesto en “tener paz”, complacer y cuidar a los demás, junto con los miedos al rechazo y la insuficiencia, a menudo mantienen a las personas codependientes atrapadas en relaciones insatisfactorias en las que aceptan la falta de respeto, el abuso o el maltrato. Es necesario tener la valentía para ser y amar nuestro auténtico yo para recuperarse de la codependencia.

Podemos hacer esto a través de compasión, la aceptación incondicional de quiénes somos y aumentando la autoestima.

En mi opinión, el amor propio va por capas:

  • Una primera capa consiste en priorizar tus necesidades físicas básicas, como dormir lo suficiente, comer alimentos nutritivos, hacer ejercicio o tomar los medicamentos recetados.
  • Una segunda capa supone amable contigo misma y tratarte de forma amorosa en lugar de ser autocrítica, exagerar lo que consideras tus defectos o juzgarte constantemente.
  • Una tercera capa supone establecer límites, expresar tu opinión, pedir lo que necesitas y dedicar tiempo a la diversión y las conexiones sociales.
  • Una cuarta capa supone priorizar tus metas y objetivos en la vida, comprometerte con tu crecimiento personal y creerte que te mereces todo lo que desees.

Si no estás acostumbrada a cuidarte a ti misma, puedes sentirte incómoda por un tiempo, ya que es probable que tu zona de confort consista en maltratarte a ti misma, descuidarte o menospreciarte. Pero cada pequeño acto de autocompasión o cuidado personal, es un paso concreto para quererte a ti misma.

Preguntas para reflexionar:

¿Qué puedes hacer por tu salud emocional esta semana?

¿Qué puede hacer por tu salud física esta semana?

¿Qué te dices a ti misma cuando te equivocas? ¿Qué podrías decir en su lugar algo que sea compasivo y comprensivo?

¿Cómo te hablas a ti misma, como si fueras tu amiga o tu enemiga?

La curación de la codependencia es una carrera de largo recorrido, no un sprint. Por ello, te invito a que te lo tomes con calma, no corras, y te acompañes a cada paso del camino en lugar de poner la vista únicamente en la meta. Ya que en realidad no hay meta, ni lugar perfecto. Ese lugar perfecto lo creas tú, momento a momento, al acompañarte a ti misma desde un lugar de amor y compasión, diferente del que te acompañaron en tu infancia y del que estás acostumbrada.

Sanar la codependencia puede ser algo desafiante, ya que supone cambiar patrones de conducta de toda una vida. Si necesitas que una terapeuta que sabe de codependencia te ayude, no dudes en ponerte en contacto conmigo.

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50 Señales para determinar si tu Pareja es Narcisista

¿Alguna vez te has preguntado si tu pareja es narcisista? La etiqueta «narcisista» se usa de manera extensa en estos días, típicamente para indicar a cualquiera que sea vanidoso y egoísta, pero el verdadero Trastorno Narcisista de la Personalidad es mucho más profundo y tienen efectos debilitantes a largo plazo para quienes tienen una relación con estas personas.

Si has crecido en una familia narcisista o has sido criado por un padre o madre narcisista o estás en una relación de pareja, laboral o de amistad íntima con un narcisista, es probable que, a largo plazo, te sientas muy utilizada y manipulada para cumplir con los objetivos o necesidades de la persona narcisista. Al final, te das cuenta de la incapacidad de la persona narcisista para dejarte ser tú mismo. Es un descubrimiento doloroso darse cuenta de que has sido estafado o engañado por alguien en quien has confiado y querido.

Si estás en un momento en el que tienes dudas sobre si tu pareja es narcisista, a continuación te ofrezco una lista de verificación para determinar si tu relación tiene estos rasgos.

Recuerda que el narcisismo corre en un espectro: cuanta más cantidad de estos rasgos, la influencia es más dañina para ti. Cuantos más rasgos, más se acerca a un trastorno de personalidad en toda regla.

50 Señales para determinar si tu pareja es Narcisista

Nota: esta lista también se puede adaptar a una relación con un jefe, amigo o familiar.

  1. Cuando algo sale mal, ¿culpa tu pareja a todos menos a sí misma?
  2. ¿Tu pareja se niega a responsabilizarse de sus emociones? (Por ejemplo, «Me enfadaste tanto que no pude controlarme…»)
  3. ¿Tu pareja cree que siempre tiene la razón?
  4. ¿Tu pareja es incapaz de sintonizar con tus sentimientos o reconocerlos?
  5. ¿Tu pareja parece más preocupada por cómo tu comportamiento o el comportamiento de tus hijos le hace quedar frente a los demás que en comprender y aceptar quién eres tú y tus hijos como personas?
  6. ¿Tu pareja no está en contacto con sus propios sentimientos o los niega?
  7. ¿Tu pareja guarda rencor a ti y/o a otras personas?
  8. ¿Toda la relación gira en torno a tu pareja y su dinero, tiempo, propiedades y deseos/demandas?
  9. ¿En general, tu pareja no tiene mucha predisposición a escucharte?
  10. ¿Tu pareja te dice constantemente lo que tienes que hacer?
  11. ¿Tu pareja te hace sentir “no lo suficientemente bueno”? ¿Las constantes humillaciones de su pareja te han hecho interiorizar este mensaje?
  12. ¿Tu pareja nunca pregunta sobre ti, tu día o tus sentimientos, ni siquiera de pasada?
  13. ¿Tu pareja necesita seguir hablando y hablando de lo genial que es en todo?
  14. ¿Miente tu pareja y, aunque le hayas pillado de forma flagrante, no lo reconoce?
  15. ¿Tu pareja tiende a manipularte a ti y a las demás personas con las que se relaciona?
  16. ¿Tu compañero le cuenta a diferentes personas historias diferentes sobre el mismo evento, tergiversando la historia para quedar bien?
  17. Cuando tu pareja habla de sus hijos, ¿se trata de lo que hacen los niños y no de quiénes son?
  18. ¿Los niños se sienten incómodos con tu pareja, quieren a tu pareja pero al mismo tiempo son reacios a pasar tiempo con ella?
  19. ¿Te has dado cuenta de que los niños se protegen al no compartir sus sentimientos con tu pareja?
  20. ¿Tu pareja tiende a desconfiar de todo el mundo?
  21. ¿Los niños siempre intentan ganarse el amor y la aprobación de tu pareja?
  22. ¿Tu pareja tiende a competir con tus hijos por tu amor y atención?
  23. ¿Tienes la sensación de estar siendo constantemente cuestionado por tu pareja?
  24. Hagas lo que hagas, ¿no te sientes valorada por tu pareja y acabas teniendo la sensación de que te podrías esforzar un poco más?
  25. ¿Hay personas a tu alrededor que te han dicho que hay algo diferente o extraño en tu pareja?
  26. ¿Tu pareja se aprovecha de otras personas de forma disimulada o abierta?
  27. ¿Sientes que tu pareja quiere tener el poder y el control sobre ti?
  28. ¿Tu pareja tiene muestras de falta de empatía hacia ti y otras personas que son flagrantes?
  29. ¿Parece que tu pareja no tiene un sistema de valores, ni una idea clara de lo que está bien y lo que está mal en su comportamiento?
  30. ¿Sientes que tu pareja niega o tergiversa a veces tu percepción de las cosas?
  31. Cuando la conversación gira en torno a ti, ¿tu pareja aprovecha cualquier oportunidad para cambiar el tema de conversación y conseguir que gire en torno a ella?
  32. Cuando intentas hablar sobre tus sentimientos, ¿tu pareja los niega o los rechaza tratándote de “difícil”, “sensible” o “loca”?
  33. ¿Tiene tu pareja celos de ti al punto que sientes que eres como una posesión suya?
  34. Cuando logras algo, ¿sientes que no es celebrado por tu pareja y que le resta importancia?
  35. ¿Tu pareja sólo apoya actividades por tu parte que cree que le harán quedar bien a ella?
  36. ¿Sientes una falta constante de cercanía emocional con tu pareja?
  37. A pesar de que tu pareja te dice que te quiere, tú no te sientes querido en la relación.
  38. ¿Tiene tu pareja una parte oscura que sólo muestra cuando estáis a solas y que es lo opuesto a lo que muestra a los demás?
  39. ¿Te sientes responsable por las emociones de tu pareja?
  40. ¿Tu pareja espera que el foco de tu atención esté en ella en lugar de en ti?
  41. ¿No te sientes aceptada por tu pareja?
  42. ¿Tu pareja a veces te compara con otras personas situándote por debajo de ellas?
  43. ¿Sientes que tu pareja te aprecia más por lo que le das (afecto, atención, sexo, dinero,..) que por quién eres?
  44. ¿Tu pareja se comporta como si el mundo girase o tuviese que girar en torno a ella?
  45. Cuando tenéis una discusión, ¿sientes que tu pareja te hace daño adrede en lugar de ser asertiva?
  46. ¿Tu pareja utiliza información sensible que le has dado sobre ti para hacerte daño cuando está enfadada?
  47. ¿Hay temas que tratas con tu pareja que sientes que están en bucle y que nunca llegan a nada?
  48. ¿Hay ocasiones en las que sientes que tu pareja te esconde frente a los demás o se avergüenza de ti?
  49. ¿Tu pareja te compara ocasional o constantemente con sus ex parejas?
  50. ¿Tu pareja quiere tener siempre y bajo cualquier circunstancia la razón?
  51. ¿Tu pareja siempre quiere salirse con la suya siempre o casi siempre?
  52. Por mucho que intentes explicarte, ¿sientes que muchas veces tu pareja no te comprende?
  53. ¿Tienes episodios de sentirte sin poder, impotente o defectuoso cuando estás con tu pareja?
  54. ¿Hay ocasiones en las que te sientes muy sola a pesar de que tu pareja está contigo?
  55. ¿Tienes la sensación de que ya no te conoces después de llevar tiempo saliendo con tu pareja?
  56. ¿Tienes frecuentes episodios en los que te cuestionas o dudas de ti misma desde que estás en esta relación?
  57. ¿A veces tienes la sensación de que tu pareja está vacía por dentro?
  58. ¿Tu pareja tiene cambios de humor que son muy extremos y por los que te culpa?
  59. ¿Te sientes culpable/responsable por todo lo que ocurre en la relación mientras que tu pareja no se siente culpable/responsabiliza de nada?
  60. ¿Hay veces que te sientes muy solo aunque estés con tu pareja, como si en realidad no hubiera nadie allí?

Cuantas más veces hayas respondido que sí a éstas 60 preguntas, más probabilidad hay de que tu pareja sea narcisista y de que estés en una relació que es dañina para ti a muchos niveles: psicológico, emocional, físico y/ sexual.

Como le he oído comentar en sesión a una de las personas que he acompañado:

“Si alguna vez te has despertado a las 3 am con el corazón latiendo con fuerza y una certeza de que debes terminar la relación con la persona que duerme a tu lado, pero al día siguiente has continuado como si los pensamientos nocturnos hayan sido sólo un mal sueño, entonces es posible que necesites ayuda con qué hacer a continuación. El surrealismo de Alicia en el país de las Maravillas de vivir con un narcisista no es algo que nacemos sabiendo cómo lidiar o siquiera entender.”

Por supuesto, hay esperanza y sanación, y si crees que estás lidiando con una pareja narcisista, te animo a que busques la ayuda de una terapeuta que tenga conocimiento sobre este tipo de relaciones y aprendas todo lo que pueda sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y la Codependencia.

Te mereces respeto, amor, admiración y apoyo. Pero para que te lo dé tu pareja u otras personas, antes has de aprender a dártelo a ti mismo.

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5 Razones por las que tu Ex Pareja Narcisista no permite que dejes la Relación

Las relaciones con narcisistas se caracterizan por ser difíciles. Y esto incluye no sólo toda la relación sino también cómo termina. Si tu ex pareja narcisista no termina de soltarte, te explico seis razones por las que no lo hace.

1. Tu ex pareja narcisista quiere seguir utilizándote

Si tu ex narcisista ya no es parte de tu vida, es más que probable no suelte del todo el vínculo tan fácilmente.

En este tipo de relaciones se da con frecuencia el ciclo de abuso narcisista, donde, tras romper, el narcisista abusador vuelve a una etapa de bombardeo de amor o love bombing para que su víctima ex pareja vuelva a la relación.

De repente, hay un cambio de actitud y el abusador narcisista muestra su mejor cara de nuevo, hace las cosas que sabe que le gustan a la víctima, le dice todo lo que pidió oír durante la relación pero nunca le dijo, parece una persona que está realmente reformada,…

En realidad se trata de una trampa para que la víctima vuelva a la relación abusiva y el narcisista pueda seguir abusando, manipulando, controlando, utilizando.

Los ex narcisistas son personas muy manipuladoras que conocen muy bien a sus víctimas, y saben lo que buscan, por lo que fingirán por un rato que se lo van a dar.

Se trata de algo cíclico. Si la víctima vuelve a la relación, más pronto que tarde, volverá a la fase de devaluación y con ella el abuso y el maltrato.

2. No soporta el hecho de que seas tú quien ha dejado la relación

Las relaciones con narcisistas están basadas en dinámicas de dominación/sumisión, donde la narcisista es el dominante y la víctima, la sumisa. Son relaciones en las que la víctima no tiene voz y básicamente, hace, dice y se comporta como quiere la narcisista.

Si es la víctima quien deja la relación, esto daña el ego de la narcisista, que puede ver incluso como una ofensa que una persona que cree que está muy por debajo de ella, haya “osado” abandonarle. Por ello, hará todo lo que pueda para que la víctima vuelva a la relación y con ello, restaurar su ego dañado.

3. Tu ex pareja narcisista quiere recuperar el poder y el control sobre ti

Para la ex pareja narcisistas abusadoras, las relaciones están basadas en el poder y el control que ejercen sobre la víctima. Es algo de lo que alimentan su ego, a lo que son adictas. Por lo que si la víctima deja la relación, este suministro de poder y control que hacen sentirse grande al narcisista, desaparece.

Por ello, el narcisista intentará que la víctima vuelva a la relación, importándole poco o nada el daño que pueda hacer, pensando únicamente en sus intereses y en sus necesidades personales.

Después de todo, invertir energía en que una persona vuelva a una relación en la que ya ha estado es más eficiente que invertirla en conocer de cero a otra persona que pueda ser apta para el abuso y el maltrato.

4. No quiere sentirse abandonada

En general, las narcisistas tienen un tema con el abandono, ya que son personas que se han sentido abandonadas en su infancia por sus cuidadores. Esta herida de abandono se activa si la víctima deja la relación. La narcisista volverá a sentirse como la niña que fue, abandonada e indefensa.

Por ello, la narcisista evitará a toda costa y en cualquier situación reactivar esa herida, por lo que si la víctima le deja, hará todo lo posible para que reconsidere su decisión y así no tener que lidiar con su propia herida de abandono.

5. Tu ex pareja narcisista quiere mantenerte como suministro narcisista, aunque sea en dosis menores

Los narcisistas también tiene un tema con cerrar las relaciones. Cerrar una relación supone decir adiós a la otra persona de una modo maduro, agradeciendo lo compartido y deseándole lo mejor a la otra persona en su camino.

Un narcisista nunca hace esto, ¿por qué? Porque no saben soltar los vínculos de una forma sana y porque cerrar la relación supondría reducir las posibilidades de que la víctima siga siendo una fuente de suministro narcisista, aunque sea en menor grado.

Por ejemplo, puede aceptar que ya no va a ser una pareja sentimental con la víctima pero quizá quiera seguir manteniendo relaciones sexuales de manera esporádica. Por esta razón, intentará no cerrar la relación o, si la víctima ya le ha dejado, hacer todo lo posible para mantener el vínculo, y que la víctima continúe en la posición de suministro narcisista, aunque sea en menor medida.

6. No soporta verte feliz

El ego de la narcisista hace que no pueda soportar verte salir adelante en la vida y ser feliz sin ella.  Las relaciones de abuso y maltrato están basadas en la dependencia emocional y psicológica, donde la maltratadora le da el mensaje a la víctima de que “Sin mí estás perdida”. “Sin mí no sabrás arreglártelas sola”, “Sin mí nadie te va a querer”.

Estos mensajes son los que terminan calando en la víctima y hacen que, a pesar de sentirse atrapada, se quede en la relación aunque sepa y sienta que no es un lugar sano, seguro ni de crecimiento para ella.

Es por eso que aprovechará cada momento para estar cerca de la víctima y así poder lavarle el cerebro de nuevo. Lo pude hacer en modo “poli bueno” con el love bombing y fingiendo que ha cambiado y que la relación será mejor, o en modo “poli malo”, dándole el mensaje a la víctima de que sin la narcisista, no podrá vivir.

Éste es el momento en el que la víctima deberá sentir su fuerza y darse cuenta de que en realidad es al revés. Es decir, que si se mantiene firme en su decisión de dejar la relación, es cuando podrá por fin empezar a recuperar su autoestima y generar relaciones con otras personas donde haya espacio, respeto y amor.

Sea cual sea la agenda escondida del narcisista maltratador para mantener el vínculo con la víctima, en ninguno de los casos está mirando por su sanidad mental y emocional sino por sus necesidades personales y la ve como un recurso para cubrirlas, no como una persona independiente que también tiene necesidades y el derecho de que su pareja se las cubra.

Si necesitas ayuda para mantener tu posición al dejar la relación y sanar tus heridas de infancia para no volver a caer en una relación abusiva, la terapia te puede ayudar a esto. Al fondo de estas relaciones hay temas muy importantes y nucleares, como el trauma y el apego, que se pueden sanar con el acompañamiento de la terapeuta adecuada para ello.

Imagen de Gabriel Benois en Unsplash.

¿Y si yo soy el/la Narcisista y no la Víctima?

«¿Y si yo soy el/la Narcicista y no la Víctima?

Una preocupación común entre los supervivientes de abuso narcisista

Cuando las personas llegan a mi consulta después de haber sido víctimas de abuso narcisista, suelen hacerse muchas preguntas que por lo general empiezan por “¿ Y si…?» Y una de las que más oigo es «¿Y si la/el narcisista soy yo y no la víctima?» Si eres una de esas personas,precisamente el hecho de que te hagas esta pregunta, ratifica que no lo eres. Déjame explicarte esto en más detalle.

Los verdaderos narcisistas no reconocen serlo

Si tienes la capacidad de reflexionar sobre esta pregunta y hacer introspección, es más que probable que no seas narcisista. Los narcisistas no tienen esta capacidad de hacer instrospección, ya que su ego se lo impide. En eso consiste precisamente la patología, en crearse una defensa con un ego desmedido que interpreta la realidad y a uno mismo de forma sesgada.

Si a un narcisista le preguntas o le afirmas que lo es, lo más probable es que no lo reconozca o que te lo devuelva diciendo que la narcisista eres tú. A los narcisistas no les interesa mirar adentro y averiguar qué es lo que les ocurre de verdad porque esto desmontaría toda su defensa y su realidad y esto es algo demasiado angustioso para ellos.

Así que, irónicamente, si te preguntas si eres narcisista, ésta es la prueba más palpable de que no lo eres.

Las narcisistas utilizan mucho el mecanismo de defensa de la proyección

Las narcisistas son excelentes para no responsabilizarse de su comportamiento y, por lo general, lo hacen proyectando sus rasgos negativos en ti. Si escuchas de una narcisista que eres egoísta, lo más probable es que sea ella la egoísta. Si te etiqueta como pegajoso o abusivo, dice mucho sobre su codependencia y comportamiento agresivo.

Mediante el mecanismo de defensa de la proyección, logran dos cosas a la vez: descartan toda responsabilidad por su comportamiento y te hacen sentir mal contigo mismo.

Si has estado expuesto al abuso narcisista durante el tiempo suficiente, el condicionamiento al que has sido sometida ya te ha enseñado a asumir la responsabilidad de comportamientos que no son tuyos, a auto-sabotearte y a disculparte por todo, incluso por las cosas que no has hecho. Cualquier inversión en la responsabilidad confirma la creencia distorsionada de las víctimas de que han hecho algo mal y de que se merecen el trato abusivo que están recibiendo.

Estás siendo manipulado para creer que “eres defectuoso”, que estás loco, que eres irresponsable y narcisista. La narcisista aprovecha tu baja autoestima y te hace dudar de ti mismo a través de la luz de gas o gaslighting.

Merecedor(a) del abuso narcisista

A las víctimas de narcisistas se les hace creer que merecen el trato que están recibiendo. Se les dice eso, y como tienden a hacer mucha autorreflexión de todos modos, buscando respuestas y explicaciones, generalmente no hay una explicación razonable y lógica para el comportamiento del narcisista, por lo que necesitan encontrar algo a lo que aferrarse. Como somos humanos, comenzamos a atribuir las razones del abuso a nuestros propios defectos humanos.

«Debo haber hecho algo para enfadarle».

Como no hay otra razón además del propio comportamiento, las víctimas de narcisistas tienden a creerse lo que el narcisista está proyectando sobre ellas, ya que suena lógico. Creen que lo provocan, lo enfadan, sólo por su propia existencia, por estar ahí. Empiezan a creer que merecen el trato abusivo y que si fueran mejores: más inteligentes, más buenos, más serviciales, más… lo que sea, el abuso parará.

Nada más lejos de la realidad. El comportamiento abusivo del narcisista habla de él, no de ti. En muchas ocasiones, una rabia no gestionada, les lleva a querer cargarla sobre alguien para aliviarse. También muchos tienen una parte sádica, que hace que disfruten viendo el daño que hacen a las víctimas. Hay alguien que juega ese papel en sus vidas, que ya se ocupan de buscar, muchas veces de una forma inconsciente. Normalmente ese papel lo juegan las parejas, hijos, amigos o empleados del narcisista.

El origen del abuso narcisista suele estar en la infancia

Las víctimas aguantan y soportan este trato, en la mayoría de los casos, porque provienen de familias disfuncionales/narcisistas donde ya sufrieron este trato de forma constante en la infancia por parte del padre o madre narcisista o de ambos. También en muchas ocasiones de uno o varios hermanos. Este maltrato se convierte en su “zona de confort”, es lo que conocen, y tenderán a repetirlo en sus relaciones adultas.

Es MUY importante que comprendas que tú no has hecho NADA para merecer el trato abusivo en tu infancia ni en tu edad adulta. El abuso habla de temas no resueltos por parte del abusador, no de ti.

Lo que sí es importante es que pongas conciencia en el rol que has desempeñado en tu familia de origen, porque ahí es donde está el origen de un ego que se siente merecedor del maltrato y por ello tiendas a justificar, minimizar y quedarte en relaciones donde los demás abusan de ti. Sólo sanando ese rol y a tu niño/a interior puedes salir de las relaciones abusivas y tener relaciones de respeto, nutrición y crecimiento, que son las que te mereces.

Reaccionar ante el abuso genera un círculo vicioso

Es imposible no reaccionar ante un comportamiento abusivo. Especialmente al principio, cuando te pilla desprevenido y la respuesta automática es reaccionar de la misma manera. Tu decepción, enfado e indignación son reacciones naturales y automáticas que la narcisista utilizará en tu contra.

Una persona puede estar gritándote durante semanas, pero cuando le devuelves el grito una sola vez, le darás la excusa perfecta para escalar el abuso, donde ya la narcisista no sólo se permitirá gritarte sino también insultarte. Le darás carta blanca a al narcisista para escalar y justificar su comportamiento agresivo.

Y como tu expectativa es diferente de lo que te obligan a hacer, como creer en una comunicación tranquila y asertiva, a pesar de los flagrantes dobles mensajes, comenzarás a creer que esta vez fuiste demasiado lejos, por lo tanto, mereces el trato abusivo.

Se trata de una batalla que es imposible ganar, entre otras cosas porque la narcisista ya se ha asegurado de sentirse “por encima de ti” para poder llevar a cabo su comportamiento: esto es algo evidente en relaciones con un padre o madre o cuando se trata de tu jefe; sin embargo, también se da en relaciones de amistad y de pareja, donde la víctima se pone por debajo de la narcisista y depende emocionalmente de ella.

Si estás en una relación abusiva ahora mismo y ya hay una conciencia de que no quieres esto, antes de abandonar la relación, si por diferentes motivos aún no puedes, es conveniente utilizar técnicas como la de la piedra gris para comunicarte con el narcisista. Es un método muy efectivo para hacer que el abuso desescale y para no dar excusas al narcisista para continuar con el comportamiento abusivo. Si no le das lo que está buscando, que es una reacción emocional, es probable que su comportamiento cambie.

Para Salir de Dudas sobre si eres Narcisista

Si a estas alturas del artículo, aún te estás haciendo la pregunta, prueba a hacerte estas otras preguntas y contestar de forma honesta:

  • ¿Te preocupan los demás sin tener una agenda escondida para ellos?
  • ¿Te importa el bienestar de las personas que te rodean?
  • ¿Cuando haces introspección lo haces para justificar tu comportamiento o para cambiarlo si es necesario?

Si has respondido que sí a las dos primeras y a la segunda parte de la tercera, créeme, no eres narcisista.

Conclusión

Si estás en una relación con un(a) narcisista, puede resultar difícil creer que eres la misma persona que antes de esa relación. Pero has de creer que «eres suficiente» y que tienes el derecho a poner los límites que sean necesarios para recibir respeto.

Esto empieza por darte cuenta de quién es el/la narcisista de vosotros dos y, como esa pregunta es la que te ha traído hasta aquí, no hay duda que tú no eres la/el narcisista.

Fuente: medium.com

Imagen de Steven Lasry

Los 5 Rasgos de carácter de las personas que tienen relaciones con Narcisistas

Cuando las personas salen de las relaciones con narcisistas, a veces son duras consigo mismas sobre cómo pudieron haberse involucrado en una relación tan tóxica o por qué se quedaron por tanto tiempo en ella.

Los narcisistas tienen una gran necesidad de admiración y adoración. También tienen egos grandes pero frágiles y cuando las personas que los rodean tienen opiniones diferentes, a menudo ven esto como una crítica o una ofensa y buscan castigar a aquéllos que se atreven a estar en desacuerdo. Además, valoran las apariencias y les encanta el éxito. Su superioridad autopercibida les hace sentir con derecho a asociarse con cualquier persona o cualquier movimiento/evento/institución/compañía que los haga parecer la persona más importante en la habitación porque sienten el privilegio de que que deben tener lo mejor de todo.

El resultado de esto es que hay ciertos rasgos de personalidad de algunas personas que atraen a narcisistas y abusadores, que saben cómo explotar esas cualidades en su beneficio para conseguir lo que se ha explicado más arriba.

Veamos cuáles son.

1. Cuidadores/as.

Las narcisistas buscan personas conocidas como «dadores». Estas relaciones nunca son 50/50. La  narcisista escoge a parejas que tienen una tendencia natural a cuidar de los demás, ya que tenderán a no quejarse por esto y cuidarle con gusto y abnegación porque suelen disfrutar de ese rol. En la mayoría de los casos, ese rol ha sido promovido por la familia de origen, donde la persona ha podido obtener una cierta cantidad de amor o de atención ejerciendo de cuidador de los demás y olvidándose del cuidado de sí misma.

La narcisista no suele apreciar este comportamiento como un regalo especial para atesorar y agradecer sino que  se siente con derecho a ello por lo «excepcional» que es. De hecho, en lo que a la narcisista respecta, no es necesario lo del 50/50 porque su pareja ya tiene la “suerte suficiente” de tener una relación con la narcisista. “¿Qué es lo que hay que agradecer?”

En el otro lado, el cuidador, que ejerce el rol de forma automática y con la raíz en lo que ha ocurrido en su familia de origen, de forma inconsciente está generando una deuda emocional con el narcisista que, si no ve resarcida en forma de agradecimiento o de otra forma, suele acabar generando rabia, que con el tiempo se convierte en resentimiento. Éste es un comportamiento codependiente. Si te ves reflejado en esto, con la terapia se puede trabajar este rol, conocer su origen y aprender a gestionarlo en tu vida de otra forma.

En definitiva, cada una de las personas en la pareja está generando deuda emocional: la narcisista por el mero hecho de sentirse como un “premio” para el otro y el cuidador/codependiente por cuidarle como forma principal de interactuar con él. Esta deuda emocional entre ellos a la larga puede generar resentimientos o crear dificultades para dejar la relación si eso es lo que se quiere hacer.

2. Personas empáticas y comprensivas.

Los narcisistas carecen de empatía emocional, sin embargo, buscan personas que tengan una empatía muy alta. Los narcisistas a menudo cuentan sus historias haciéndose las víctimas, explicando cómo sus ex los engañaron o maltrataron, o tienen otras historias de aflicciones sobre cosas que les han sucedido en el pasado.

No hay nada de malo en compartir información sobre ti a medida que conoces a alguien. Sin embargo, los narcisistas lo hacen estratégicamente o incluso inventan estas cosas para que la persona con empatía conecte en seguida con ellos. El problema es que no se trata de una conexión real, ya que la interacción está siendo manipulada por el narcisista.

Las personas empáticas tienen ciertas cualidades que gustan mucho a las personas con un alto grado de narcisismo: escuchan, no suelen juzgar, anteponen las necesidades de los demás a las propias, ceden con facilidad, son comprensivas,…

3. Personas que se encuentran en un momento vital de mucha vulnerabilidad.

Las narcisistas son, por naturaleza, personas que “cazan” a otras para aprovecharse de ellas, utilizarlas, explotarlas, manipularlas,… esto es porque la narcisista no se ve como un igual frente a los demás, por lo que verá a los otros como recursos para satisfacer sus propias necesidades, no como personas independientes que también tienen sus propias necesidades. Esto es a lo que se llama “extensión narcisista”.

Por ello, cuando se establece el vínculo, la persona “cazada” suele estar en un momento de especial vulnerabilidad cuando conoce a la narcisista: se acaba de mudar de ciudad y no conoce a nadie, la han despedido por sorpresa de su trabajo, está atravesando una ruptura de pareja reciente,… La narcisista ve este momento vital de la persona como una oportunidad para generar dependencia. Un vínculo así forjado ya no suele ser de igual a igual, ya que la narcisista dará la imagen de salvadora de la persona, que la rescata del lugar oscuro en el que se encuentra.

4. Personas con tendencia a la sumisión.

Los narcisistas tienen una gran necesidad de «ganar» y tener la razón. Esperan y se sienten con derecho a la obediencia de las personas que los rodean, incluidos sus deseos y sus opiniones rígidas. Pueden usar la coerción, la manipulación u otras tácticas para salirse con la suya.

Por ello, encajan bien con personas que  están más interesados en la armonía que en asegurarse de que se escuche su opinión o que se haga su voluntad. No les cuesta renunciar a algo o seguir la corriente “por tener paz”. Se trata de personas que le tienen miedo al conflicto y para evitarlo, ceden muy rápido. 

Para los narcisistas, ofrecen la oportunidad perfecta para dominar la relación, ya que rara vez desafiarán su visión de las cosas o su voluntad. Esto da lugar a una relación en la que hay dominación/sumisión en lugar de un trato de igual a igual. Cuando comienza el gaslighting, va en contra de la naturaleza de estas personas cuestionar al narcisista y tenderán a cuestionarse a sí mismas, auto-generando al final más gaslighting para sí mismas.

5. Personas con un exceso de ingenuidad e inocencia.

Las narcisistas suelen entablar relaciones con personas que creen que los demás son esencialmente buenos. Esto hace que sea muy difícil para la víctima irse cuando la narcisista dice que puede cambiar porque hay una visión demasiado ingenua acerca de las verdaderas intenciones de la narcisista.

Aceptar lo que realmente sucedió en la relación significa esencialmente que la víctima tendrá que cambiar la visión acerca de sí misma y de los demás, asumiendo que ella también tienen partes “malas” (su sombra) y aceptando que no todas las personas son buenas ni sus intenciones son nobles. Puede ser doloroso y difícil darse cuenta de que algunas personas se proponen deliberadamente explotar utilizar a otras, sin reparar en el daño que puedan causar.

Para ello, la víctima también tendrá que hacer introspección, responsabilizarse de su comportamiento y darse cuenta de cómo se ha convertido en un blanco fácil al que utilizar o explotar.

La ingenuidad es una cualidad, ni buen ni mala. Sin embargo, cuando esta ingenuidad es infantil, congelada en una edad en la que el niño aún necesita idealizar las cosas para mantener la inocencia, puede ser muy perjudicial para un adulto. Será necesaria una visión más realista de sí mismo y de los demás, acorde a su edad.

Hay muchas ocasiones en que la persona que termina en una relación con un narcisista tiene varios de estos rasgos, en mayor o menor intensidad.

Si te ves reflejado/a en estos rasgos, se trata de temas que se pueden trabajar en terapia con la terapeuta adecuada que sepa sobre narcisismo. No se trata de cambiar de una forma radical sino de aceptar los rasgos de carácter, madurar ciertos aspectos y aprender a protegerse frente a personas que te ven como un potencial objetivo para satisfacer únicamente sus necesidades.

Imagen de Charlie Foster en Unsplash.

Cómo los Narcisistas Utilizan la táctica del Futuro Fingido para Manipularte

El futuro fingido es una de las herramientas más prominentes pero sutiles utilizadas por personas narcisistas y otros rasgos de personalidad oscura. Si has tenido algún vínculo cercano con un(a) narcisista, es más probable que lo hayas experimentado.

Entonces, ¿qué es el futuro fingido, cómo funciona y qué consecuencias tiene?

¿Qué es el Futuro Fingido?

El futuro fingido consiste en que una persona miente a otra o le promete algo sobre su futuro para manipularla en el presente. Podría ser algo tan básico como prometerte que van a llamar más tarde y luego no hacerlo. O algo más grande, como prometer irse de vacaciones a ese lugar que el narcisista sabe que te hace mucha ilusión y después no hacer nada para que esto suceda. O incluso prometerte casarse contigo con el fin de volverte complaciente y controlarte en el presente.

El futuro fingido se da siempre junto con el love bombing, en la fase incial de idealización de la relación.

Con la estrategia del futuro fingido, la narcisista manipuladora se aprovecha de tus sueños y metas con el fin de fabular un potencial futuro soñado para condicionar tu comportamiento en el ahora. Estas promesas están destinadas a romperse y pueden verse como una forma de promesas excesivas y de cumplimiento insuficiente.

Básicamente, el narcisista manipulador tomará muy pocas acciones para cumplir sus promesas, las justas para que el engaño no sea demasiado evidente. Mientras siguen prometiendo, esto normalmente poco a poco empieza a ser sustituido por control coercitivo y otras formas de abuso activo y pasivo. De este modo, poco a poco, la persona manipulada irá viendo quebrada su voluntad y comenzará a aceptar con más facilidad lo que la narcisista manipuladora quiere. Aunque ese futuro idealizado puede que siga saliendo muy de vez en cuando, junto con restos de love bombing, intercalado con el abuso. Esto es lo que genera el denominado refuerzo intermitente.

Ejemplos de Futuro Fingido utilizado por las Narcisistas

  • Tu nuevo novio o novia te ha dejado boquiabierto. Tenéis mucho en común y, sobre todo, descubres que comparte el sueño que tienes desde hace tiempo de comprar una casa. Decidís hacerlo juntos. Comenzáis a mirar casas, a hablar interminablemente de la casa perfecta y de tener una familia que crezca en ella. A simple vista, no hay nubes en el horizonte y todo avanza sin problemas. Te enamoras cada vez más. Sin embargo, después de seis meses, tu pareja no ha ahorrado ni un euro. De hecho, es al contrario, te has enterado de que tiene una deuda enorme, pero no sabes muy bien porqué y cada vez que preguntas, tu pareja responde con evasivas o amenaza de forma velada con dejarte. Sigue llevando una vida en la que en lugar de ahorrar, despilfarra. Cuando sacas el tema, te promete que a partir de ahora cambiará, empezará a ahorrar dinero, ¡y tú tendrás la casa y la familia soñadas! Decides que tal vez, todo esto pueda esperar. El amor, al fin y al cabo, todo lo puede.

  • Tu jefe te ha prometido un ascenso. Siguen diciéndote que eres perfecto para una nueva posición que se abre, con nuevas oportunidades y un aumento de sueldo increíble. Has hablado de ello con él varias veces durante el año pasado. Estás muy emocionado y visualizas todos los beneficios que están a la vuelta de la esquina.Sin embargo, durante los próximos meses, te das cuenta de que has asumido más responsabilidades en la preparación para tu nuevo cargo, pero no ha habido beneficios. La siguiente vez que hablas con tu jefe al respecto, te asegura que llegará pronto. Con el tiempo, ves a otros colegas ascendidos, pero no a ti, y no estás seguro de por qué. Responde a tus preguntas con promesas que nunca llegan. Con el tiempo, dejas de hacer preguntas y tu jefe nunca vuelve a mencionar la promoción.

¿Cómo funciona el Futuro Fingido?

Los narcisistas y otras personas manipuladoras mienten, pero es la naturaleza de la mentira a la que hay que prestar atención aquí. El futuro fingido habla a nuestro corazón. La narcisista conoce nuestros deseos y anhelos más sinceros, ya sea sobre el matrimonio, los hijos, el trabajo, la felicidad, los viajes, los momentos divertidos, cualquier cosa en realidad, y son estos deseos los se convierten en recursos para controlarnos.

Si, tras un tiempo, denuncias las promesas incumplidas, es posible que de vez en cuando emprenda alguna acción, para darte “migas” del pastel prometido y con ello mantener la fantasía. Pero tan pronto como te sientas cómoda de nuevo, la dinámica será la misma.

Este reclamo a nuestras emociones y deseos es tan fuerte que puede fracturar verdaderamente nuestro concepto de la realidad con el tiempo. Para cuando te des cuenta, es posible que hayas invertido tanto tiempo, emociones y energía en la relación que no estés dispuesto y tal vez incluso no puedas desenredarte del futuro fingido creado por la narcisista para ti. Simplemente sigues con la narcisista manipuladora porque en este punto es más difícil soltar todas las expectativas y el tiempo, emociones y energía invertidos, que aceptar la farsa e irte.

Las consecuencias del Futuro Fingido utilizado por los Narcisistas

El narcisista manipulador puede creer o no sus propias mentiras, pero tu creencia en su futura simulación acaricia su ego grande. Si dejas de creerle o le criticas, no asumirá ningún tipo de responsabilidad y es más que probable que le de la vuelta a la situación, culpándote de no haber conseguido todavía lo que ha prometido o es posible que te ataque o te obligue a sentirte complacido por las “migas” que te ha dado. Y si te vuelves complaciente, sabrá que puede seguir saliéndose con la suya. Seguirá fingiendo en el futuro hasta que no lo aceptes.

Este tipo de manipulación es extremadamente dañina. La disonancia cognitiva, los sentimientos de impotencia y desesperanza y, por supuesto, los sentimientos de pérdida por algo que el narcisista manipulador nunca pretendió que tuvieras, todos producen consecuencias a largo plazo.

En qué debes poner tu atención para evitar el Futuro Fingido

Las narcisistas y otras manipuladoras mienten y fingen. Sé consciente y crítica de todo lo que alguien diga que parezca demasiado bueno para ser verdad. Porque es algo tan sencillo como eso. Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es.

Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es. Es demasiado bonito para ser VERDAD.

Las personas que tienen tanta estrategia en su comportamiento están a la caza de personas ingenuas y crédulas. Plantéate si tú tienes esta ingenuidad y credulidad, al punto incluso que lo tendría un niño. Tener una parte así es algo mágico, pero tenerla en exceso te puede poner en demasiada vulnerabilidad frente a personas que se dan cuenta de que esto es explotable en ti. Puedes trabajar con una terapeuta tu niña interior para recolocar es ingenuidad e inocencia donde corresponden, esto es, siendo mostradas en lugares que son seguros para ello.

Observa si la persona que te ha prometido ese futuro, tiene un comportamiento coherente para que se lleve a cabo. O bien se trata únicamente de palabras y, después de meses, la situación no ha cambiado en absoluto o sólo lo mínimo. Si ocurre esto último, puedes confrontar a esa persona sobre su comportamiento. Si después de esto, no hay un cambio, es hora de salir de ahí.

Cuanto más tiempo y energía inviertas en el vínculo con el narcisista a causa de lo que te ha prometido, más te costará salir de la relación. Por ello, es mucho más sano detectar estos comportamientos antes de meterte en una relación en la que potencialmente te pueden hacer mucho daño.

Fuente: https://psychcentral.com

Personas empáticas: ¡convierte tu empatía en tu súper poder!

La empatía no es una característica que se escoge sino una con la que se nace. Como todas las características humanas, corre en un espectro que va desde personas empáticas hasta narcisistas, psicópatas y sociópatas, que son personas que captan muy bien las emociones de los demás para manipularles pero son incapaces de ponerse en su piel, de sentir lo que los demás sienten a causa de su comportamiento.

A pesar de que la empatía se puede entrenar, tanto para gestionarla cuando es mucha, como para aumentarla cuando es demasiada poca (a menos que haya una patología como las antes señaladas), se trata de una condición biológica que viene determinada por el número de neuronas espejo con el que nacemos.

Muchos empaths, por su terminología en inglés, tienen muchas similitudes con los PAS (Personas Altamente Sensibles).

Las personas empáticas son como esponjas de todo lo que ocurre su alrededor, incluidas las emociones de las personas que tienen cerca o con las que tienen un vínculo. Esto hace que sean muy sensibles a estímulos externos como ruidos, luces, lugares donde se concentran muchas personas como conciertos, centros comerciales,…

Las personas con mucha empatía son como esponjas de todo lo que ocurre su alrededor.

Una gran cantidad de personas empáticas terminan en relaciones con narcisistas, psicópatas y/o sociópatas (y muchas siendo víctimas de abuso narcisista) precisamente porque son la otra cara de la moneda. Frente a una falta completa o muy escasa de empatía del narcisista, la persona empática tiene mucha, incluso en exceso, lo que comporta que ambos se entiendan porque lo que le falta a uno lo compensa el otro.

Ser una persona empática no es algo ni bueno ni malo. Como todo, es importante saber que lo tenemos y gestionarlo en nuestro propio beneficio. Si has crecido en una familia disfuncional, es muy frecuente que, si tienes mucha empatía, ésta haya sido utilizada en tu contra o ridiculizada en lugar de haber sido reconocida o potenciada.

En las familias narcisistas es muy frecuente que si una de los padres es narcisista, el otro es muy empático. Y lo mismo ocurre con los hijos. Si tienen varios, los habrá con tendencias narcisistas y otros con tendencias muy empáticas. Por lo general, el narcisista se alía con el hijo que se parece más a él y le da los roles más ingratos en la familia a los hijos empáticos.

Si quieres saber cómo es el tratamiento después del narcisista, abrazar tu empatía puede ser un muy buen primer paso.

9 Características que comparten las Personas con Empatía

  • Son personas muy sensibles. Los sonidos, los olores, las luces intensas,.., pueden abrumarles.
  • Espiritualmente abiertas: se sienten conectadas a una fuente superior.
  • Sintonizan con los estados de ánimo de otras personas. Absorben las emociones de otras personas.
  • Introvertidas. Prefieren el contacto de uno a uno o en grupos pequeños. Tienden a rehuir multitudes como fiestas, conciertos,…
  • Intuitivas. Puede sentir cuando algo está mal.
  • Suelen tener dificultades en las relaciones íntimas. O bien demasiado contacto les resulta difícil y ponen distancia o bien lo buscan y tienden a perderse en la otra persona.
  • Son el objetivo de vampiros energéticos: narcisistas, personas con el rol de víctimas, conversadores crónicos que sólo quieren hablar y no escuchar,…
  • Se alimentan del mundo natural. Buscan refugio en la naturaleza.
  • Suelen tener corazones grandes y ser buenas oyentes. Alivian el dolor de los demás asumiéndolo y luego se sienten agotadas.

Las personas empáticas son ayudadoras naturales, se sobreadaptan a los contextos y tienen una actitud de ser serviciales. Estos comportamientos pueden ser perjudiciales porque la prioridad terminan siendo siempre los demás.

8 Formas de convertir tus Características Empáticas en Súper Poderes

Si eres empática, puedes sentir que es una desgracia de alguna manera o que es algo que te desfavorece. La verdad es que la empatía es un regalo y tienes el poder dentro de ti para convertir tu empatía en un poder como ningún otro.

1. Reconoce que eres empática. Comportarte como si no tuvieras empatía cuando sí la tienes, y mucha, es una forma de ir contra ti misma. Abraza y acepta tu empatía como algo que te define y que forma parte de quien eres.

2. Confía en tu intuición. Como empático, eres muy sensible. Ya sea que puedas leer las emociones de las personas, recibir imágenes psíquicas, o sentir algo en tu intestino, aprender a confiar en iu mismo y en los mensajes que recibas te ayudará a evitar los vampiros de energía y a encontrar relaciones positivas y saludables.

3. No juegues a la víctima. La sensibilidad, la sensación de ser como una esponja y el hecho de que todo te afecte mucho, puede llevarte a adoptar el rol de víctima. No lo permitas. Tu empatía es una característica que puedes aprender a gestionar y poner a tu favor. No es una cruz ni nada de lo que tengas que avergonzarte.

4. Pon límites. Si tienes empatía y no pones límites a los demás, esto es una fuga enorme de energía que estás generando para ti misma. Cuando lo necesites, di “no”, exprésate cuando alguien te moleste o permítete cortar el contacto con alguien que sólo quiere que le escuches pero no está dispuesto a hacer lo mismo por ti.

5. Recarga tu energía. Es posible que te drenes de energía con facilidad, por eso es importante que encuentres tu modo de recargarte. Puede ser meditando, pasando tiempo en la naturaleza, o simplemente estando en soledad.

6. Protégete. Al tener más sensibilidad, en general, todo lo que ocurre a tu alrededor, te afecta. Busca la manera de “poner en off” tu empatía en situaciones en las que lo necesites. Puede ser distanciándote todo lo que puedas físicamente de esa situación o imaginándote a ti misma en una burbuja protectora.

7. Respira. Desarrolla una práctica de respiración en la que simplemente te sientes y respires conscientemente. Mientras inhalas, pon la atención en la claridad y el poder. Mientras exhalas, pon la atención en la energía negativa.

8. Transmuta la energía negativa. Las personas empáticas absorben la energía, tanto positiva como negativa, a dondequiera que vayan. Emplea formas en las que puedas transmutar la energía negativa. Por ejemplo, lleva plantas a tu espacio de trabajo para ayudar a absorber cualquier energía negativa. También puedes probar cristales, que son moduladores de energía naturales. Rodéate de belleza. Trata de hablar de manera positiva en una situación difícil. Tener sentido del humor en una situación cuando sea posible también puede transmutar la energía negativa. Otra cosa que puedes hacer es comenzar cada día con una afirmación de gratitud para aumentar la energía positiva.

9. Quiérete a ti misma. Esa empatía que tienes, has de aprender a volcarla también hacia dentro, no sólo hacia fuera. Escuchar tus propios pensamientos y emociones es auto-empatía. Tómate un tiempo todos los días para honrar tus sentimientos y abrazar tus sensibilidades. Reconoce que puedes ser vulnerable y fuerte al mismo tiempo. Celebra cada vez que escuches tu intuición o hagas algo que te ayude a estar más contenta, más fuerte y más saludable. Recuerda que tienes derecho a vivir alineada con tu máximo potencial.

Una vez que aceptes plenamente tu naturaleza empática, podrás experimentar una gran alegría. Verás el panorama general a un nivel más profundo, uno que está lleno de belleza. Y podrás volver a llenar tu propia taza energética alineándose directamente con la Fuente.

¿Cómo ha mejorado tu vida desde que abrazaste tu naturaleza empática? ¡Deja un comentario!

Si te interesa el tratamiento después del narcicista, puedo ayudarte en tu recuperación. Esto incluye abrazar quien eres, como tu empatía.

Imagen de Küli Kittus en Unsplash

La Fusión Emocional entre madres narcisistas y sus hijos

¿Qué es la Fusión Emocional?

Los padres narcisistas tienden a adoptar uno de estos dos estilos de crianza: la fusión o el rechazo. Ambos estilos están cargados de consecuencias negativas para los hijos de narcisistas.

La fusión emocional es un estado disfuncional en el que dos o más personas tienen límites porosos o una ausencia total de ellos, al punto de que creen que son la misma persona. El enredo puede ocurrir entre una madre y una hija, familias enteras o parejas adultas. Este artículo hablará sobre el enredo entre una madre narcisista y su hijo. Sin embargo, el padre narcisista podría enredarse con su hija o con todas sus hijas. Lo mismo ocurre con una madre narcisista. Esto también se aplica tanto a un padre como madre codependientes.

Dado que los límites entre las dos personas fusionadas son muy permeables, tienden a hacer suyas las emociones del otro. Si la madre narcisista se enfada con un empleado de la tienda que le hizo esperar, su hijo también se enfadará.

Dado que los límites entre las dos personas fusionadas son muy permeables, tienden a hacer suyas las emociones del otro.

Las emociones son algo complicado para quienes tienen una relación enredada. Incapaces de distinguir entre las emociones propias y las del otro, cada miembro de la relación tendrá momentos en los que sentirán que la otra persona los tiene que rescatar de sus emociones. Y viceversa.

Aquéllos en una relación de fusión llegan a depender de la otra persona para definir su propia identidad. Se pierden tanto en el otro que pierden, o no desarrollan, el sentido de sí mismas.

Una persona fusionada depende de la otra en relación a su autoestima. Dado que las madres narcisistas abusan emocionalmente de sus hijos, éstos a menudo tienen una baja autoestima o una estima que depende de la aprobación de la madre narcisista para prácticamente todo lo que hacen, piensan o sienten en sus vidas.

En qué consiste la crianza fusionada

La fusión emocional tiene que ver con los límites entre la madre narcisista y su hijo. Los padres sanos crían a sus hijos para que tengan límites. El hijo de padres sanos aprende que es un ser independiente de las otras personas. Desarrollan un fuerte sentido de sí mismos.

Éste no es el caso del hijo fusionado de una madre narcisista, que a ve a su hijo como parte de sí misma. No puede ver al niño separada de ella. No permite un desarrollo de los límites personales y busca que su hijo sea una extensión de sí misma. La madre narcisista que se fusiona con su hijo busca controlar todo lo que hace el niño. La justificación para este control puede reducirse a la dificultad de la madre narcisista para ver al niño como un ser independiente, sino que más bien lo que siente es que “Eres mío y puedo hacer contigo lo que quiera.” Hay un sentido muy fuerte de posesión por el hecho de haber dado la vida.

Hay un sentido muy fuerte de posesión por el hecho de haber dado la vida.

La vida de un niño emocionalmente fusionado

Cuando una madre narcisista y su hijo se fusionan, con mucha frecuencia los roles de  madre e hijo se invierten. La madre narcisista espera que su hijo se anticipe y satisfaga continuamente sus necesidades. En esta inversión de roles, el niño se encuentra atendiendo las necesidades físicas y emocionales de sus padres. Mientras tanto, sus necesidades quedan insatisfechas.

Los hijos adultos fusionados emocionalmente no saben en qué parte de su infancia terminaron ellos y empezaron sus padres narcisistas. Esta falta de definición de límites los sigue hasta la edad adulta y con otras personas, en particular las parejas románticas.

Los niños con padres sanos aprenden a tomar sus propias decisiones y afirman su independencia al tomar decisiones que sus padres no aprueban. No es así con el niño emocionalmente fusionado. El vínculo que comparte con su madre narcisista significa que busca tomar decisiones que la agraden. Porque ella aclara que no debe tener ningún disgusto a causa de su hijo. Sin embargo, es simplemente imposible para cualquier niño evitar disgustar a sus padres, especialmente si uno de ellos es narcisista.

Cuando está disgustada, la madre narcisista puede reaccionar con rabia y castigar a su hijo incluso por infracciones menores. O la madre narcisista puede usar la culpa para manipular a su hijo y conseguir que haga lo que ella quiere o incluso hará que el niño se sienta culpable por las formas de abuso «necesarias» que el niño «ha obligado» a la madre a infligirle. Debido a su disgusto, la madre narcisista se siente justificada para usar la culpa como arma emocional contra su hijo.

¿Las consecuencias de esta táctica en el hijo de la madre narcisista? A medida que se acumula la culpa sobre el niño a medida que crece, comienza a sentirse culpable a menos que esté satisfaciendo las necesidades de su madre narcisista. De adulto, se sentirá culpable cada vez que no satisfaga las necesidades de otras personas. La culpa se convertirá en una emoción central en su vida.

La culpa o la necesidad de complacer serán centrales en la vida del hijo fusionado de una madre narcisista.

Cuando una niña y adolescente ha sido fusionada emocionalmente con su padre o madre narcisista, como adulta generalmente escogerá una de estas dos opciones:

  • En la primera, en lugar de desarrollar la autonomía que necesita para convertirse en un adulto sano, su desarrollo se detendrá. El niño que sigue esta ruta seguirá dependiendo de sus padres narcisistas. Su madre se quedará con su “Pequeño Yo” y el hijo adulto seguirá satisfaciendo sus necesidades.
  • La segunda opción es la opuesta a la primera. Aquí la hija huye de la fusión adoptando una posición fuertemente independiente. Esto puede ser peligroso porque a pesar al luchar por ser independiente, esto lo ha conseguido separándose mucho de la familia y ese vacío de amor y acogimiento por la familia junto con una falta de límites sanos y un fuerte sentido de sí misma, esta persona es vulnerable emocionalmente, abriéndose (inconscientemente) a la victimización y las relaciones poco saludables. Hay muchas probabilidades de que tome decisiones pobres y sufra las consecuencias. Esta decisión puede ser empezar con una pareja abusiva, meterse en una banda o una secta, tener relaciones con amigos abusivos, jefes que hacen mobbing, etc.

El niño fusionado como adulto

Una consecuencia de estar fusionada con una madre narcisista es que la niña entra en la edad adulta sin tener un fuerte sentido de sí misma. Las niñas fusionadas no pasan por las etapas normales de desarrollo. No forman una identidad sana porque se ven obligados a adoptar la identidad que sus madres narcisistas quieren.

  • Una persona con un sentido sólido de sí misma, sabe gestionarse emocionalmente. Una adulta emocionalmente fusionada, tenderá a buscar personas fuera de sí misma para calmarla.
  • Tener un fuerte sentido de ti mismo significa que tomas tus propias decisiones. Un adulto emocionalmente fusionado, suele preguntar a los demás hasta para decisiones muy pequeñas, poniendo fuera la validación de sus decisiones o de cómo debe vivir su vida en otras personas.
  • Un adulto con su identidad formada puede poner límites y decir que no sin problemas. Una adulta emocionalmente fusionada tiene problemas para poner límites y mantenerlos. Hará cosas por sus padres y otras personas que no quiere hacer porque se siente demasiado culpable para decir que no.
  • Una adulta con un sentido de sí misma sólido, antepondrá sus necesidades frente a las de los demás y le dará prioridad a sus objetivos y sueños. Una adulta emocionalmente fusionada será la que haga sacrificio tras sacrificio por los demás porque no se siente con derecho a satisfacer sus necesidades y perseguir sus sueños.

Todos los niños necesitan amor incondicional para convertirse en adultos sanos. Un adulto emocionalmente fusionado aprende cuando es niño de sus padres que el amor es condicional.

Sin este amor incondicional, el hijo de una madre narcisista no sabrá cómo entablar relaciones saludables. Darán la espalda a sus propias necesidades para satisfacer las necesidades de sus parejas, amigos, jefes,… Esto dará lugar a tener muchas posibilidades de acabar en una relación abusiva o en relaciones con un narcisista.

La fusión emocional deja al hijo adulto de un narcisista lleno de miedos. Uno de ellos es el miedo a probar y a cambiar. Por ejemplo, el hijo adulto puede tener miedo a cambiar de trabajo o de pareja, pudiendo quedarse “atrapado” en un trabajo que odia o puede tener miedo de salir con varias personas para ver quién le conviene más y quedarse en una relación no satisfactoria o incluso donde hay abuso o maltrato sólo por no ver qué más hay ahí fuera.

La hija adulta de padres narcisistas también tendrá miedo al fracaso. Este miedo puede dañar su calidad de vida de muchas formas. Puede temer fallar en la universidad y por ello no darse la oportunidad de estudiar. Puede temer “no estar a la altura” en una cita y por ello no salir con nadie o muy poco. Puede tener el deseo de comenzar su propio negocio, pero nunca dar el paso por temor al fracaso.

Irónicamente, aunque el hijo adulto de madre narcisista tiene miedo al fracaso, a menudo también le teme al éxito. Es posible que nunca solicite ese trabajo por temor a conseguirlo. El miedo al éxito está relacionado con la baja autoestima y el miedo a tener éxito y ser descubierto como un impostor.

Al no permitir que el niño desarrolle su propia autonomía, la madre narcisista crea miedo al mundo en su hijo. A menudo, la madre narcisista hará que su hijo crea que el mundo es un lugar peligroso. Tan peligroso que su hijo no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir sin ella. Y su hijo temerá que esto sea así.

Sanación de la Fusión Emocional

Si creciste siendo fusionado con una madre narcisista, es posible que aún estés enredado con esa madre narcisista. O quizás fuiste esa persona que huyó de su familia. De cualquier manera, estás cargando mucho bagaje emocional.

Puedes comenzar el proceso de sanación en este mismo instante diciéndote a ti mismo, y creyendo, que «tengo derecho a mis propios pensamientos, sentimientos y vida».

«Tengo derecho a mis propios pensamientos, sentimientos y vida»

Es importante que crea en esta declaración desde el principio porque es el primer paso de un camino a cuyo final:

  • Serás una persona sana y completa con una autoestima sólida.
  • Podrás poner límites a los demás con confianza y asertividad y con respeto.
  • Escogerás a personas sanas para ti en tus relaciones de amistad, pareja, laboral,..
  • Tendrás la confianza en ti mismo, la perseverancia y la voluntad para perseguir los objetivos o metas que te pongas en la vida y lograr tus sueños.

Es importante que la terapeuta que escojas tenga conocimientos y experiencia en el tratamiento de hijos adultos de padres con trastorno narcisista de la personalidad o cualquier otro trastorno recogido en el grupo B del DSM-V.

Fuente: https://narcissismchild.com

Imagen de Dynamic Wang en Unsplash.

El Desarrollo Emocional y Psicológico Detenido

¿Qué es el Desarrollo Emocional y Psicológico Detenido?

El hecho de que alguien sea ya físicamente un adulto, no significa que haya alcanzado todos los hitos del desarrollo necesarios para tener la misma edad mental y emocional. En este párrafo, S. Rufus, periodista especializada en temas psicológicos, comenta sobre el fenómeno del desarrollo emocional y psicológico detenido:

“Algunos de nosotros parecemos mayores, pero no lo somos. Caminamos con trajes, maletines, llaves del coche y tenemos hijos. Pero por dentro tenemos cinco años, diez, doce, dieciséis. Nos sentamos en salas de juntas, viajamos por el mundo e incluso escribimos libros. Pero somos niños, seguimos jugando a disfrazarnos, a las casitas. Nuestros cuerpos maduraron pero nuestras mentes no. Ahora, jugando a ponernos al día, jugando a espías, nos sentimos excluidos del mundo de los adultos, seguros de que nuestros coetáneos están susurrando a nuestras espaldas o hablando en un código que no conocemos .»

S. Rufus

Las adicciones, la inmadurez, el miedo, la culpa, la vergüenza, el resentimiento, la confusión y el sufrimiento suelen ser signos de un desarrollo emocional detenido.

Cuando nos atascamos en nuestro desarrollo psicológico y emocional, dejamos de aprender a asumir la responsabilidad sobre nuestras acciones y nuestras vidas. Esto suele tener sus raíces en el trauma vivido en la infancia de forma continua durante años. Nos quedamos estancadas en lo que ocurrió en nuestras vidas y no sabemos cómo procesarlo.

Las creencias inconscientes generadas por el trauma vivido

El desarrollo psicológico y emocional detenido consiste en estar atrapado en unas experiencias de la infancia o adolescencia, que dan lugar a unas creencias negativas, como las siguientes:

“No soy lo suficientemente bueno”

“Fui un error”

“Soy tonto”

“No tendría que haber nacido”

“Nadie me va a querer”

“No sirvo para nada”

«Soy defectuosa»

«No soy digna de amor»

Estas creencias inconscientes generan respuestas automáticas relacionadas con la emoción del miedo de lucha-huida-congelación, que son generadas por el trauma vivido. Suponen la defensa aprendida para sobrevivir a un entorno hostil o poco nutriente. Lo que ocurre es que el cerebro se congela en las situaciones traumáticas vividas y frente a los detonantes, que son situaciones similares a las de infancia pero vividas en la edad adulta, respondemos de la misma manera, como los niños que fuimos. Un ejemplo de esto sería haber tenido una relación conflictiva con mi madre y sentir que la situación se está repitiendo cuando tengo un conflicto con mi jefa. Entonces tenderé a responder frente a ese conflicto del mismo modo en que lo hice de niña.

Estas situaciones traumáticas no están procesadas, por lo que no solemos recordarlas de forma integral sino más bien en forma de visiones, sonidos o sensaciones. Como no están procesadas, por eso las tenemos almacenadas «a trocitos» y las relegamos al subconsciente en forma de creencias negativas, culpándonos por lo ocurrido para así darle un sentido a lo vivido.

Para deshacer estas creencias, lo primero es hacerlas conscientes, darnos cuenta de cuáles son para poder empezar a trabajar con ellas y deshacerlas, ya que no es responsabilidad nuestra lo que nos ocurrió como niños o adolescentes, pero sí somos responsables como adultos de tomar las riendas de nuestra vida y alcanzar la madurez psicológica y emocional.

Los roles que desempeñamos como aldultos

Hay muchos roles que un adulto debe asumir en la vida, ya sea como pareja, padre, trabajador, hermano, arrendatario,…. Las señales de que el desarrollo psicológico y emocional se ha completado es cuando una persona  tiene empatía, buenas habilidades de comunicación y puede asumir los diferentes roles que se le exigen en los momentos apropiados. Sabe ocupar el lugar que corresponde a cada momento en la vida y se sabe adaptar a las circunstancias de su entorno.

El desarrollo emocional y psicológico no completado crea caos, defensas y colapsos. Cuando una persona ha detenido (involuntariamente) su desarrollo, es difícil entrar y salir de estos diferentes roles debido al hecho de que todavía están atrapados en un estado de la niñez o la adolescencia.

No saben cómo hacer introspección sobre sí mismas, les cuesta asumir errores y aprender de ellos, no saben cómo tener una conversación asertiva y suelen entrar fácilmente en el conflicto, no saben cómo dar un paso al frente y asumir la responsabilidad de las cosas,.. Por dentro, se siguen sintiendo como los niños o adolescentes que fueron, perdidos y sintiéndose atacados y defendiéndose de todo y todos.

Si te sientes identificada con esta descripción, es importante que mires hacia atrás y veas dónde te quedaste atascada y deshagas las creencias y defensas negativas que formaste allí para que puedas seguir adelante y crecer en la vida hasta ser una adulta también psicológica y emocionalmente.

Qué causa el detenimiento en el desarrollo psicológico y emocional

Este detenimiento en el desarrollo no es una casualidad. Tiene lugar porque en tus etapas como bebé, en la niñez y/o en la adolescencia, tus necesidades emocionales no fueron cubiertas por tus cuidadores, lo que provoca un estancamiento. La persona sigue esperando que otro le dé lo que en su momento necesitó y no le fue dado. Se suele tratar de necesidades como atención, apoyo, escucha, cariño, la falta de referentes,…

Si tenemos padres que nos hacen un buen espejo y se sintonizan con nosotros a medida que crecemos, avanzaremos adecuadamente a través de las etapas de desarrollo de la vida.

Sin embargo, si no lo hacen, podemos estar expuestos a experimentar detenimiento en el desarrollo emocional y psicológico. Esto se da siempre en los casos en los que tus padres han estado expuestos ellos mismos a ese detenimiento en el desarrollo. El trauma familiar es algo que se pasa de generación en generación hasta que se sana en terapia.

Esto es algo que ocurre siempre en las familias disfuncionales,entre las que se incluyen la familia narcisista, donde los padres no vieron satisfechas estas necesidades en su infancia y repiten esta experiencia con sus hijos. Esto se agrava cuando el padre o la madre sufre una patología como la del narcisismo, ya que toda la dinámica de carencia y falta de responsabilidad es justificada por el sistema familiar.

En otras palabas, el entorno familiar justifica y normaliza una situación que no lo es, con lo que la defensa que encuentra el niño frente a esta realidad tan dura y precaria emocionalmente, es culparse a sí mismo, y de ahí desarrollar las creencias negativas antes mencionadas, que le acompañarán hasta la edad adulta.

Cuando estamos muy expuestos a heridas de niñas, reaccionamos negativamente y codificamos nuestras heridas como creencias centrales negativas sobre el mundo y los demás. Para defendernos, nos encerramos en cárceles psicológicas y allí nos quedamos porque no creemos que el mundo sea seguro. Cuando no permitimos que entre luz, es imposible crecer.

Si estás en proceso de averiguar cómo sobrevivir a una madre narcisista o a una familia narcisista, gran parte de la clave está en darte cuenta de las necesidades que no fueron cubiertas y que detuvieron tu desarrollo psicológico y emocional.

Cómo Sanar el Desarrollo Psicológico y Emocional Detenido

Si no miramos la causa de nuestro dolor y porqué estamos en un estado defensivo, nos atascamos demasiado pronto en nuestro desarrollo. No tendremos la base psicológica y emocional para construir un sentido saludable de una misma y habilidades psicológicas básicas para la vida, como la comunicación y el comportamiento saludables. Si no los desarrollamos, esto afectará a nuestras relaciones como adultas en la vida.

El desarrollo adulto se puede lograr, pero se necesita tiempo y tratamiento psicológico para reparar las heridas traumáticas centrales que están inherentemente en la raíz de esta disfunción del desarrollo emocional.

Con la ayuda profesional adecuada, puedes aprender a darte a ti mismo lo que te faltó, a cubrir esas necesidades básicas emocionales que no fueron cubiertas en la infancia y la adolescencia. Esto es lo que te permitirá por fin superar esas fases y alcanzar la adultez emocional y psicológica.

Fuente: https://psychologicalclinicalcententer.com

Imagen de Drew Hays en Unsplash