Para qué Sirven las Emociones

En el mundo actual, dependemos cada vez más del estímulo del exterior para decirnos cómo “debemos” sentirnos y lo que “deberíamos” necesitar . ¿No sabes qué producto elegir? Una rápida búsqueda en Google te dará opiniones. Si no estás segura acerca de un chico que te gusta, un breve mensaje de texto a tus amigos puede lograr un consenso. Pero no puedes encontrar la respuesta a las GRANDES preguntas, como ‘¿Cuál es mi propósito en la vida?’ o ‘¿Qué es importante para mí?’ desde fuera de ti.

¿Cuál es mi propósito en la vida?

¿Qué es importante para mí?

Sólo nuestra experiencia interna y nuestras emociones pueden guiarnos verdaderamente hacia las respuestas a las grandes preguntas. Sin embargo, aparte de a lo que en general invita el sistema actual, las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales, tienen problemas con sus emociones porque éstas no fueron bien acogidas en su infancia. Después, ya de adultas, se han acostumbrado a reprimir, negar, retroflectar (volverlas hacia una misma),… sus emociones como una forma de sobrevivir frente a algo que, siendo tan natural (no olvidemos que YA están en el cuerpo, no sólo de los seres humanos sino de todos los mamíferos), se comportan como si no existiesen, fuesen “malas” o algo que “no sirve para nada”.

El hecho es que nuestras emociones cumplen con la función esencial para conectarnos con lo que es verdaderamente importante. Los teóricos evolutivos creen que la respuesta de la mente y el cuerpo a nuestras emociones fue la forma en la que nuestros antepasados podían garantizar su seguridad, satisfacer sus necesidades de los demás en el grupo y proporcionar información importante sobre lo que necesitamos. En resumen, las emociones son el medio más rápido, con ‘cableado’, para comunicarte y conectarte contigo misma y con los demás.

Si las emociones son como guías que traen mensajes, esos mensajes son muy importantes para tu bienestar. Ignorarlas da lugar a una alineación de una misma y a estar perdida en la vida. Por eso, muchas supervivientes de familias disfuncionales, cuando empiezan piscoterapia después del abuso narcisista, se dan cuenta de que están perdidos. El tema es que ya lo estaban antes, sólo que si no escuchas a tus emociones no te das cuenta de algo así.  Estar perdido es el primer paso para encontrarte a ti mismo.

Los 3 Propósitos Básicos de las Emociones

  1. Las emociones sirven para COMUNICARSE con los demás

    Es en el espacio de las comunicaciones emocionales que conectamos a través de la empatía. Nuestra expresión facial, el tono de la voz y el lenguaje corporal son más impactantes que las palabras que usamos. Las expresiones emocionales son universales y transculturales. Nadie ha tenido que enseñarte que una sonrisa significa que alguien es feliz o que frunce el ceño, que está enfadado.

    Cuando nos desconectamos, cuando cerramos nuestras emociones, perdemos una parte esencial de la comunicación. Te invito a que te hagas las siguientes preguntas:

    • ¿Has tenido o tienes problemas de relación en tus relaciones con los demás?
    • ¿Alguna vez te han dicho que no te comunicas o no lo suficiente?
    • ¿Crees que eres honesta comunicando tus necesidades o lo que sientes?
  2. Las emociones motivan la ACCIÓN para satisfacer una necesidad

    Cada emoción que sentimos, transmite sensaciones corporales sutiles que experimentamos como impulsos para realizar una acción necesaria para satisfacer nuestras necesidades, por ejemplo, el miedo nos motiva a huir del peligro (o congelarnos o luchar), la tristeza nos motiva a retirarnos y sanar de una pérdida, la rabia es una molestia que nos lleva a poner un límite o decir que no.

    Cuando no estamos conectadas con nuestras emociones, es posible que alguien nos haga algo que nos molesta. Por ejemplo, tu pareja a veces hace comentarios sobre tu cuerpo que a ti te ofenden, pero como no estás conectada con tus emociones, no sientes la rabia hasta días, semanas o incluso meses después de oír el comentario. Al no sentir la rabia, no habrá el impulso que lleve a una acción para satisfacer la necesidad, como por ejemplo, ser asertiva con tu pareja explicándole cómo te hacen sentir sus comentarios y pidiéndole que no los exprese más. Esto, a largo plazo, lleva a una situación continuada de permitir una acción por parte de otra persona que te hace daño.

    Si todavía estás un poco perdido con esto, aquí tienes una tabla con las emociones básicas y

  3. Las emociones indican una NECESIDAD

    Cuando algo es importante para nosotros, sentimos una emoción. Cada emoción es una guía que nos muestra el camino de lo que es importante y a lo que prestamos atención.  Cuando aprendemos a escuchar verdaderamente nuestras emociones, estamos escuchando a nuestro ser auténtico.

    Cuando nos desconectamos de nuestras emociones, perdemos de vista lo que realmente nos importa y somos más propensos a tomar decisiones basadas en temas como lo que piensan los demás, la imagen que damos, lo que nos da “status”, lo que tiene “lógica”,… no hay una escucha interna sino una escucha externa, lo cual confunde porque eso supone poner el foco en una “imagen de nosotros” o en unas expectativas externas, no en nosotros de una forma real y auténtica.

    Esto es importante porque sólo tú puedes darte cuenta de lo que es realmente importante para ti. Simplemente no puedes buscar en Google la respuesta a: “¿Cuál es mi vocación auténtica?”. Esa respuesta está dentro, no fuera de ti. Y puede ayudarte a encontrarla hacer psicoterapia después del abuso narcisista.

Aprendiendo a Escuchar tus Emociones

A veces, puede ser difícil averiguar cuál es nuestra emoción. Esto puede ser particularmente cierto si hemos tenido mucha práctica para reprimir, negar, racionalizar,… nuestras emociones y sentimientos o buscar las respuestas en el exterior.

Las emociones las personas las sentimos en el cuerpo, por lo que te recomiendo que puedes empezar por hacer terapia corporal. Esto hará que seas más consciente de lo que sientes y que tus emociones fluyan más.

También puedes hacer meditación. Meditar lleva a estar presente en el aquí y ahora, lo cual hace que afloren tus emociones, ya que contactas contigo mismo en ese momento.

Aquí tienes una tabla para empezar a reconocer tus emociones:

EMOCIÓN TENDENCIA DE ACCIÓN MENSAJE INTERNO NECESIDAD EMERGENTE
Tristeza

Ir más lento, Retirarse

‘Ha habido una pérdida’

Soltar
 

Miedo/Ansiedad

 

Irse, Evitar

‘Hay una amenaza’

                ‘¡Peligro!’

 

Seguridad

 

Vergüenza 

 

Esconderse, Taparse

‘No soy digno’

‘Soy defectuosa’

 

Aceptación
Aprobación

Rabia 

Atacar

‘Me estás molestando’ Proteger
Culpa

Arreglar algo

‘Te he hecho daño’   Auto-Límite
Amor

Cuidar, Nutrir, Compartir

Estar cerca
Pasar tiempo
Conexión
 

Alegría

 

Hacer más de esto

‘Me siento bien’

‘¡Quiero más!’

 

Satisfacción

¡Atrévete a Sentir!

Si estás interesada en psicoterapia después del abuso narcisista, es probable que no estés muy acostumbrado a sentir tus emociones y que seas una persona mental, que se guía sobre todo por sus pensamientos. Pues bien, al final, más allá de los propósitos, se trata de algo más natural y sencillo, como que la vida está para sentir y experimentar, no sólo para pensar. Pensando la experiencia se queda a medias. Toda esta aventura de la vida merece más la pena si te atreves a sentirte a ti misma.

 

Fuente: https://www.huffpost.com

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6 Señales de que no Estás Conectada con tu Instinto

Quizás te sientas familiarizada con alguno de los siguientes escenarios:

  • Juan no sabe qué carrera universitaria escoger. Sus opciones son periodismo, que es lo que le gusta, o derecho, que parece la opción más “segura” si después decide opositar a funcionario del Estado. Pasa mucho tiempo dudando y preguntándole a las personas que tiene a su alrededor. Finalmente, decide estudiar derecho porque muchas personas le comentan que con el periodismo “te morirás de hambre”. Años después, se arrepiente de su decisión.
  • Natalia hace tiempo que sale con un hombre. En la actualidad, tiene muchos problemas en su relación. Se siente manipulada y que esta persona se aprovecha de ella. Quiere dejarlo pero no sabe cómo. Recuerda que cuando conoció a esta persona, una voz en su interior le dijo que “algo está mal” con esta persona, pero no le hizo caso y comenzó una relación con él.

Al igual que Juan y Natalia, hay muchas personas que buscan sus respuestas en los lugares equivocados. Personas que piensan que los demás son más sabios. Personas que cuestionan y dudan de su propia capacidad para tomar decisiones.  Personas que pasan demasiado tiempo en sus vidas sintiéndose dubitativas y confundidas. Personas que ignoran el lugar más obvio para encontrar orientación y guía. Personas que no consultan a sus vísceras, que es donde está el instinto.

6 Señales de que no estás escuchando tus Vísceras

  • Eres propensa a pensar demasiado.
  • Con frecuencia te sientes abrumado.
  • Tiendes a dudar mucho.
  • No te conoces a ti misma.
  • Con demasiada frecuencia, tomas decisiones de las que después te arrepientes.
  • Te sientes desconectado de ti mismo.

En realidad, el problema no es sólo escuchar a tu instinto, porque para recibir una respuesta, primero hay preguntar. Para las personas que están más conectadas con su cuerpo, éste es un proceso automático. Ante una pregunta o un dilema, sintonizan sus vísceras momentáneamente. Pueden pasar algún tiempo allí, conectando su cerebro con su barriga, y procesando. Entonces, una respuesta al dilema/problema/decisión aparece.

Pero si has crecido en una familia disfuncional y eras el hijo de un(a) narcisista, seguramente no te alentaron a prestar atención a ti misma y a tus sentimientos, donde tus emociones eran rechazadas o donde había muchas situaciones de estrés y tensión que te hacían tener que estar más pendiente de que lo ocurría fuera en lugar que dentro de ti, lo que ocurre es que no estás acostumbrada a conectar con tu propio instinto, lo que te priva de una fuente de orientación en la vida.  

Cómo se produjo el Descuido Emocional entre tú y tus tripas

Como se ha comentado antes, si tus emociones no fueron bien acogidas por tu familia disfuncional de origen porque como hijo de un(a) narcisista, te hacían sentir que tus emociones molestaban, esta experiencia infantil literalmente te entrena para ignorar tu propio instinto.

Si tus padres narcisistas/disfuncionales no le dieron un espacio ni recogieron amorosamente tus emociones como niño, es natural que sigas ignorando tus propios sentimientos como adulto. Ni siquiera te das cuenta de que lo estás haciendo. Es lo que te sale “por defecto”, “en automático”.

El cerebro y el vientre están unidos y trabajan de forma conjunta de muchas  formas. Investigaciones recientes han demostrado que tenemos en nuestro estómago los mismos tipos de células que transfieren señales a nuestros cerebros: las neuronas.

En Science Magazine, 2018, Emily Underwood dijo que:

“El intestino humano está revestido con más de 100 millones de células nerviosas, es prácticamente un cerebro en sí mismo”.

Además, el tema no es que tanto en el cerebro como el vientre haya neuronas, sino que la conexión entre uno y otro se da a través del “nervio vago”, que es el décimo nervio cerebral. El “nervio vago” está localizado en la parte posterior inferior del cerebro y desciende por el cuello y el tórax hasta llegar al abdomen.

Los instintos son intuiciones emocionales transferidas al cerebro a través del nervio vago. Por esto, cuando ignoras tus entrañas, estás ignorando tus sentimientos. Esto es como pretender hacer una travesía en barco sin una brújula que te guíe, como “a ciegas” y esperar orientarte sin muchos problemas.

Probablemente, tu intestino está hablando con tu cerebro todos los días. Está tratando de decirle lo que sabe, las decisiones que debe tomar, las instrucciones que debe seguir y las cosas a las que debe prestar atención.

Pero, ¿qué estás haciendo en lugar de escucharte? Estás ocupada preguntando a otras personas, dudando de ti misma y pensando demasiado, dándole demasiada importancia a lo racional. Te estás perdiendo esta valiosa información de tu ser más profundo y sabio.

Cómo volver a conectar con tus tripas

  1. Reconoce tu instinto como una fuente de información valiosa. Tomar conciencia de esta parte de tu cuerpo y darte cuenta de que contiene respuestas para ti puede ayudarte a empezar a conectar contigo mismo.
  2. Haz terapia corporal. Si estás anestesiada o desconectada, te ayudará a volver a tomar conciencia de tu cuerpo y a sentirte.
  3. Practica la respiración abdominal o diafragmática. Cuando se realiza este tipo de respiración profundamente se lleva aire a la parte más baja de la caja torácica. La respiración se ha de hacer de forma lenta y profunda, con lo que se efectúa un adecuado uso del diafragma. Procedimiento:
  • Inspirar por la nariz tranquilamente contando mentalmente hasta 4,
  • mantener el aire en los pulmones contando hasta 6,
  • y expulsarlo de nuevo contando hasta 4, pero al expulsarlo, haciéndolo como si estuvieras echando vaho a unas gafas para limpiarlas, es decir, contrayendo ligeramente los labios, de forma que al exhalar, se estimulará el nervio vago.

Tanto la inspiración como la espiración deben ser lentas y profundas. Se puede hacer el tiempo que quieras, el mínimo ideal serían unos 7 u 8 minutos. En lo posible hacerlo todos los días.

Esta sencilla práctica, realizada con regularidad, no solo nos instaura de forma natural la respiración abdominal sino que consigue estimular el nervio vago, permitiéndote reducir el estrés y estar en un estado de mayor relajación.

Tu estómago no es infalible o invencible. No hay una garantía de que esté en lo correcto o en lo cierto. Pero como ningún ser humano es capaz de eso de todos modos, trata de no pedirle más de lo que te pueda dar, que es mucho.

Puedes pensar en tu instinto como tu mejor, verdadera y más auténtica voz proveniente de tu interior. Es el lugar donde tus pensamientos y conocimientos se combinan con tus sentimientos e impresiones para producir la mejor respuesta.

La respuesta que te lleva hacia ti en lugar de alejarte, y hacia tus sentimientos en lugar de salir, exactamente lo opuesto al rechazo emocional que aprendiste de niño.

Todas las personas tenemos tres centros de energía: el mental, localizado en la cabeza, el emocional, localizado en el pecho y el instintivo, localizado en el abdomen. Estar en sintonía y fluir con la vida supone tener un equilibrio entre los tres y darle espacio a cada uno cuando la circunstancia vital lo requiera.

Empezar a escuchar y afinar tu intuición y tu instinto te harás tomar las decisiones que necesitas, confiar más en ti y en la vida y fluir más con lo que te pasa en cada momento.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Si eres hijo o hija de narcisista y quieres sanar, una parte importante de tu recuperación será la psicoterapia, donde podrás aprender poco a poco a conectar contigo mismo y utilizar tu instinto como una guía en tu vida.

Cómo Saber si estás siendo Emocionalmente Manipulada/Manipulado o si Eres tú la/el que Manipula (o Ambas)

La manipulación es una forma de influir de manera encubierta en alguien con tácticas indirectas, engañosas o abusivas. La manipulación puede parecer benigna o incluso amistosa o halagadora, como si la persona realmente se preocupase por ti, pero en realidad es para lograr un motivo ulterior. Otras veces, es una hostilidad velada, y cuando se usan métodos abusivos, el objetivo es el poder sobre ti. Puede que no te des cuenta de que estás siendo manipulada.

Si creciste siendo manipulado, a veces es difícil discernir qué está pasando, porque se trata de algo que te resulta familiar. Es posible que tengas una sensación de incomodidad o de enfado, pero en la superficie el manipulador puede usar palabras agradables, congruentes, razonables o que activan tu culpa o simpatía, por lo que ignoras tus instintos o intuición y te dejas arrastrar por sus palabras.  Las personas complacientes, no asertivas o codependientes tienen problemas para ser directas y asertivas y pueden usar la manipulación para salirse con la suya. También son presa fácil de ser manipuladas por narcisistas, piscópatas o sociópatas y por otros codependientes.

Tácticas de Manipulación Emocional

Las tácticas de los manipuladores emocionales son la culpa, quejarse, comparar, mentir, negar (incluyendo excusas y racionalizaciones), fingir ignorancia o inocencia (la defensa de “¡¿Quién?!¡¿Yo?!”), culpar, sobornar, socavar, juegos mentales, suposiciones, el “pie en la puerta”, revocaciones, chantaje emocional, evasivas, olvido, falsa preocupación, simpatía, disculpas, halagos, regalos y favores.

Las manipuladoras utilizan la culpa con frases como: “Después de todo lo que he hecho por ti”, o comportándose crónicamente como una persona necesitada e indefensa. Pueden compararte negativamente con otra persona (triangulación) o reunir aliados imaginarios con su causa, diciendo que “Todos pensamos que tú…” o ” X dice sobre ti que…”.

Algunos manipuladores emocionales niegan promesas, acuerdos o conversaciones, o inician una discusión y te culpan por algo que has hecho o no has hecho para obtener simpatía y poder. Este enfoque se puede utilizar para romper una fecha, promesa o acuerdo.

Las manipuladoras emocionales a menudo expresan suposiciones acerca de tus intenciones o creencias y luego reaccionan a ellas como si fueran verdaderas para justificar sus sentimientos o acciones, negando todo lo que has dicho en una conversación. Pueden actuar como si se hubiera acordado o decidido algo cuando no se ha hecho para ignorar cualquier objeción que puedas tener.

La técnica del “pie en la puerta” es realizar una pequeña petición, que aceptas, que es seguida por la solicitud real, que es más grande. Es más difícil decir que no, porque ya has dicho que sí. La inversión da la vuelta a tus palabras para significar algo que no pretendías. Cuando te opones, los manipuladores le dan la vuelta a tus palabras para parecer ellos los perjudicados. Ahora se trata de ellos y sus quejas, y tú estás a la defensiva. ¿Te suena esta dinámica?

La preocupación a veces se usa para socavar tus decisiones y confianza en forma de advertencias o preocupaciones sobre ti. Por ejemplo, te quieres ir de viaje a otro país durante quince días con una amiga y tu pareja, que en realidad no quiere quedarse solo, consigue convencerte de que te quedes porque viajar a un país extranjero puede ser algo peligroso para ti y él sólo está mirando por tu bienestar.

Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una forma de manipulación que supone un abuso emocional. Puede incluir el uso de la ira, la intimidación, las amenazas, la vergüenza o la culpa. El avergonzarte es un método para crear dudas y hacer que te sientas inseguro. Incluso se puede expresar con un cumplido: “¡Me sorprende que de todas las personas, tú opinaras eso!” Una táctica clásica es asustarte con amenazas, enfado, acusaciones o advertencias, como “A tu edad, nunca te encontrarás con nadie más si te vas “ o “Tal y como eres, ¿quién te va a querer? “o jugar a la víctima:“Sin ti, me moriré”.

Los chantajistas emocionales también pueden asustarte con su rabia y después cambian repentinamente a un estado de ánimo más ligero. Estás tan aliviada por este cambio que estás dispuesta a aceptar lo que se te pide. Es posible que mencionen algo de lo que te sientas culpable o avergonzado del pasado como influencia para amenazar o avergonzarte, como por ejemplo, “Les diré a los niños X si no haces lo que quiero”.

Las víctimas de los chantajistas emocionales son propensas a experimentar muchas dudas psicológicas. La víctima tiene miedo de enfadar a la manipuladora emocional, se siente obligada a cumplir con su solicitud y se siente demasiado culpable para no hacerlo. La vergüenza y la culpa se pueden usar directamente con críticas o acusaciones de que eres “egoísta” (lo peor que le puedes decir a muchos codependientes) o que “Sólo piensas en ti mismo”, “No te preocupas por mí” o ” Tú lo tienes tan fácil”.

Codependientes

Los codependientes rara vez son asertivos. Suelen decir lo que piensan que alguien quiere escuchar para llevarse bien, tener “buen rollo” o sentirse queridos, pero luego hacen lo que quieren. Ésta es una forma de manipulación pasiva motivada por el miedo.

En lugar de responder a una pregunta que podría conducir a una confrontación, son evasivas, cambian de tema o utilizan la culpa y la negación (incluidas las excusas y las racionalizaciones) para evitar equivocarse. Debido a que les resulta tan difícil decir que “no”, terminan diciendo que sí, para después no hacer lo prometido, o hacerlo a medias, o quejarse mucho por tener que hacer algo a lo que han dicho voluntariamente que sí.

Las codependientes tienen dificultades para aceptar la responsabilidad debido a que en su infancia no se hablaba de responsabilidad como algo que puede ser ejercido desde el amor hacia una misma y que también proporciona satisfacciones. Sino que de lo que se hablaba siempre era de la culpa, que en la familia disfuncional era como una patata caliente que las personas se pasan las unas a las otras sin distinguir quiénes son adultos y quiénes niñas. Por ello, cuando a una codependiente se le exige algún tipo de responsabilidad, la niega y culpa a otro o pone excusas o se disculpa para mantener la paz.

Usan el encanto y la adulación y ofrecen favores, ayuda y regalos para ser aceptados y queridos. También utilizan las críticas y la culpa para manipular y obtener lo que quieren: “¿Por qué solo piensas en ti mismo y nunca me preguntas o ayudas con mis problemas? Yo te he ayudado a ti muchas veces”. Actuar como una víctima es una forma de manipular utilizando la culpa.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

4 Tipos de Comportamientos de las Personas Pasivo-Agresivas

El comportamiento pasivo-agresivo es un patrón de expresión indirecta de sentimientos negativos en lugar de abordarlos de forma abierta. Existe una desconexión entre lo que dice una persona pasivo-agresiva dice y lo que hace. Son personas que están desconectadas de su propia rabia, que proyectan en los demás con diferentes estrategias.

Muchas personas con este comportamiento son codependientes que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales y en cuya infancia no se les permitía expresar la rabia o se les castigaban muy severamente por ello, con lo que de adultos se han acostumbrado a negarla y a proyectarla en otras personas con estrategias pasivo-agresivas cuando tienen un conflicto. Para ellas, apropiarse y expresar su rabia rompería con su auto-imagen de “buena persona” o de “persona que tiene un comportamiento correcto”. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, quizás este artículo te sirva de ayuda para identificar comportamientos pasivo-agresivos que tengas y que te causen problemas en tu vida.

Para el que tiene que lidiar con una persona con este tipo de comportamientos pasivo-agresivos puede resultar difícil, ya que no suelen responsabilizarse de su comportamiento cuando se les habla sobre él de forma clara y abierta. Una estrategia pasivo-agresiva es infantil, supone que la persona se sienta por encima de la otra u otras con la que está teniendo el conflicto (no de igual a igual) y no sirve para la resolución de conflictos sino para escalarlos o congelarlos.

Aquí hay cuatro categorías de comportamientos pasivo-agresivos, hechas por Preston Ni M.S.B.A. autor de los libros “Cómo Lidiar Existosamente con Personas Pasivo-Agresivas” y “Guía Práctica para cambiar la Pasivo-Agresividad por un Yo Elevado“.

Categoría Uno: Hostilidad Verbal Encubierta

– Chismes negativos:

“¿Has visto las pintas que tiene la vecina?” ”Mis compañeros de trabajo son unos incompetentes.”

– Sarcasmo:

“Pensaba que intentabas ser gracioso.” “Hace mucho tiempo que no oía algo tan inteligente.”

– Ataques hostiles velados disfrazados de bromas:

“¿Vas a salir así?” “¿Ese jarrón de verdad es para adornar?

– Burlas repetitivas: con temas como la forma de hablar, de vestir, la educación, la alimentación, el estilo de vida,…

– Orientación negativa hacia los demás:

“Ya lo hago yo porque tú no vas a saber”. “Esto mejor que lo haga otra persona porque tú no te aclaras”.

– Una actitud crítica y perfeccionista hacia todo:

“La fiesta podía haber estado mejor organizada”. “Te voy a enseñar a planchar las camisas”. “La muy impresentable llegó 10 minutos tarde a la reunión”.

Categoría Dos: Hostilidad Relacional Encubierta

  • Estrategias de desgaste: hacer algo de forma deliberada sabiendo que se trata de un comportamiento que enfada a la otra persona, como por ejemplo un compañero de piso que pone la música alta sabiendo que esto es algo que molesta a los otros o un compañero de trabajo que espera hasta el último momento para entregar algo a otro que a su vez tiene un plazo para hacerlo llegar al jefe.
  • El tratamiento de silencio: supone guardar silencio frente a un conflicto, como una estrategia de desgaste o de “castigo” frente a la otra persona, negándose a reabrir la comunicación y al mismo tiempo negando el silencio cuando la persona es confrontada acerca del mismo.
  • Negligencia deliberada, por ejemplo, un trabajador que es muy eficiente y comienza a ser pasivo y cometer muchos errores a propósito para que le echen de la empresa.
  • Dobles mensajes. Es una estrategia para confundir a la otra persona y donde hay una necesidad concreta que el que lanza los mensajes quiere cubrir. Por ejemplo, una persona que a veces da a entender a otra que lo que tienen es una relación de amistad y otras se comporta como si quisiera una relación sentimental. La necesidad que está debajo de este comportamiento es la de que se le preste atención y sentirse deseado sin tener intimidad real.
  • Sorpresas negativas o incómodas: por ejemplo, la pareja que invita a casa a los padres de la otra sabiendo que hace años que no se hablan.
  • Dañar algo o alguien de importancia para la persona objetivo. Por ejemplo, un amigo que se mete con el aspecto del perro de otro porque sabe que ese perro es muy importante para él/ella.

Hostilidad Encubierta en la Gestión de Tareas

  • Procrastinación de las tareas asignadas o a las que la persona se ha comprometido. Por ejemplo, un compañero de piso que, a raíz de un conflicto, no limpia más las zonas comunes y cuando se le pregunta sobre ello, lo niega. O un marido que es el que se encarga de pagar las facturas y deliberadamente lo retrasa.
  • Retener recursos o información. Por ejemplo, un jefe que, de forma deliberada, no contesta los e-mails, los mensajes ni las llamadas de un empleado.
  • Romper un acuerdo al que se ha llegado sobre algo de forma deliberada. Por ejemplo, no cumplir con los acuerdos de la custodia compartida para hacer daño a la ex pareja.
  • No completar o arruinar una tarea. Por ejemplo, un padre que tiene que ayudar a su hijo a estudiar para un examen y no lo hace de forma deliberada para hacer daño a la madre, de la que está divorciado.

Categoría Cuatro: Hostilidad hacia otros a través del auto-castigo (Actitud “Yo te enseñaré”)

  • Dejar la relación sin avisar y sin dar explicaciones, lo que se denomina descartar en el ciclo de abuso.
  • Exagerar o imaginar temas de salud.
  • Hacerse la víctima.
  • Debilidad deliberada para obtener simpatía y cuidados.
  • Autolesiones.

Muchas personas pasivo-agresivas sufren reveses personales a lo largo de sus vidas por este comportamiento. Las consecuencias negativas de la agresión pasiva pueden incluir algunas de los siguientes:

  • Múltiples problemas de comunicación y relación debido a la falta de voluntad o la incapacidad de la persona para participar en un diálogo constructivo.
  • Enajenación personal y/o profesional de otros, sintiéndose desilusionados, decepcionados, traicionados, manipulados o saboteados.
  • Mala reputación personal por falta de confianza, credibilidad, confiabilidad y autenticidad.
  • La persona pasivo-agresiva puede experimentar “infelicidad silenciosa pero persistente” en la vida por la negación de los problemas, la supresión de las emociones y la falta de voluntad para manejar los problemas.

La sanación de los comportamientos pasivo-agresivos de una persona incluye reconocer y gestionar su rabia, aprender a comunicarse de forma asertiva y responsabilizarse de su comportamiento en lugar de proyectarlo en los demás. Estas cuestiones, que se pueden sanar con psicoterapia, pueden llevar tiempo y requieren de paciencia y compasión con uno mismo. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, identificar tus comportamientos pasivo-agresivos y cambiarlos puede ser un excelente primer paso.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

La única forma en que le puedes ganar a una Persona Tóxica es no jugando. 8 Formas de Tratar con Personas Tóxicas.

Cuando se trata de personas tóxicas, como narcisistas, psicópatas y sociópatas, es conveniente reconocerlas temprano para evitarte problemas. Estas personas están heridas, no tienen una clara percepción sobre sí mismas y los demás, se mueven desde la manipulación, la dominación, la mentira y el control y usan los juegos mentales para obtener lo que quieren. Si quieres obtener recuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia.

¿La única forma en que puedes ganar en su juego? Negarte a jugar.

Si te sientes así, probablemente te encuentres cerca de una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Tienes miedo cuando estás cerca de ellas, estás constantemente enfada y te sientes agotada, sientes que siempre tienes que “andar con pies de plomo” cuando están cerca, no aceptan el ‘no’ como respuesta, sientes que tienes que demostrar constantemente lo que eres o que eres válida y te sientes negativa con respecto a ti misma.

Necesitas ser inteligente para no dejar que te alcancen. Pueden dejarte herido emocionalmente si te involucras en su juego.

Si por tu situación personal, aún no puedes tener contacto cero con alguna persona tóxica, aquí tienes 8 formas efectivas de cómo tratarlas.

  1. Pon Límites

    A las personas tóxicas les gusta hablar de forma infinita sobre sí mismas. “Vomitan” de forma incesante. No es un diálogo. Es un monólogo. Buscan receptores humanos que les escuchen indefinidamente. Se comportan de forma abusiva en esa necesidad de que se les escuche. Muchas veces ni siquiera dicen nada o son todo mentiras o conversaciones en bucle.

    Si crees que la conversación está siendo abusiva y te está dejando agotada, permítete levantarte e irte. Lo mejor es una excusa para que no intenten retenerte del tipo “Me tengo que ir”.

  2. Ignóralas

    A las personas tóxicas les encanta ser el centro de atención. Cuando están en una fiesta, en la oficina, en cualquier reunión social,…  les gusta que se enfoquen en ellos. La mejor manera de tratar con ellas es no darles lo que quieren. Es decir, ignóralas. Ignora su necesidad y no les prestes atención en absoluto. Si ven que no cubres su necesidad, simplemente cambiarán de objetivo y se buscarán a otra persona que le preste atención.

    Las personas tóxicas a menudo tienden a insultar o menospreciar a los demás para sentirse por encima y mejores que los demás. Critican mucho. Dicen frases como:

    Nunca me vestiría así. Vaya mal gusto. La organización es un desastre.

    Simplemente, ignóralas.

  3. No intentes Descubrirlas o Exponerlas

    Si estás en presencia de una persona tóxica y sabes que te está mintiendo, déjala que mienta. Nunca funcionaría tratar de convencerlas de lo contrario y exponer sus mentiras.

    Lo mejor es no preocuparse por sus mentiras. Tú sabes tu verdad, déjalos tener sus mentiras. No pierdas tu tiempo y energía confrontándolas. Te meterás en una guerra emocional sin fin. Es mejor seguir la corriente “como a los locos”.

  4. No Confíes en Ellas 

    Toda la información personal que le das a una persona tóxica es material que utilizará para manipularte. Puede hacerlo “de buen rollo”, para generara dependencia. Por ejemplo, sabe que tienes falta de autoestima y de vez en cuando te halaga, o “de mal rollo”, es decir, sabe cuáles son tus debilidades o puntos flacos y es justo a donde irá cuando quiera hacerte daño. Es decir, en el mismo caso de la autoestima, lo utilizará para bajarte la moral con frases del tipo:

    No vales para nada o ¿A ti quién te va a querer?

  5. No asumas la Culpa de lo que no te corresponde

    Las personas tóxicas son maestras en culpar a los demás. Justifican sus acciones como sea, sacándose la culpa de encima y buscan a un objetivo al que echársela.

    Con una persona tóxica no hables de culpa sino de responsabilidad. Si te corresponde asumir la responsabilidad por algo, hazlo, pero no dejes que te manipulen para asumir la culpa por temas o acciones que no te corresponden.

  6. No intentes Complacerlas

    Es natural que las personas tóxicas sean un día amorosas contigo, y al día siguiente te dejen preguntándote qué has hecho mal porque han dejado de hablarte de forma repentina. Se trata de un juego mental en el que es mejor no entrar. Sino acabarás intentando complacer a una persona que es imposible de complacer porque es eso a lo que juega.

    Cuando le preguntes qué le pasa, si responde “nada” o se niega a responderte, déjala. Las personas tóxicas normalmente cambian su forma de tratarte para que entres en su juego de manipulación. No les dejes.

  7. No Participes en su Drama

    Las personas tóxicas buscan pelea de forma consciente o inconsciente para poder descargar su rabia en ti. Buscarán la excusa que sea para justificar su enfado contigo. Sin embargo, es peligroso entrar en esta dinámica porque son personas sin empatía y que no se responsabilizan del daño que le hacen a los demás.

    La mejor solución es no involucrarse en la pelea en absoluto. Si de alguna manera te encuentras en esa situación, simplemente distánciate o manifiesta cómo te sientes con esa situación de una forma asertiva.

  8. No entres en su Juego

    No puedes ganarle en el juego a una persona tóxica, simplemente porque tú sí tienes empatía y no te interesa relacionarte con los demás con dinámicas de poder y control. Entonces, lo más sano que puedes hacer para ti es distanciarte física y emocionalmente de ellas. Así evitarás que te dañen emocionalmente.

Esto se aplica en el caso de que aún tengas contacto con una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Si lo que buscas es unarecuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia. En la terapia verás cuáles son tus patrones para acabar interactuando con este tipo de personas y podrás sanar.

Fuente: https://curiousmindmagazine.com

Qué es el Tratamiento de Silencio (Y Cómo Gestionarlo si te lo Hacen a Ti)

Si estás recibiendo el tratamiento de silencio por parte de alguien, seguramente te estés preguntando qué es lo que has hecho mal y cómo puedes solucionar la situación. Seguro que identificar lo que pasa en esa situación en concreto, te ayuda a resolverla pero es probable que, antes o después, la persona que te ha hecho el tratamiento de silencio, te lo vuelva a hacer.

Para resolver el tema a largo plazo, es necesario que averigües porqué la persona ha decidido utilizar el tratamiento de silencio como recurso para gestionar los problemas entre vosotros. Cuando lo consigas, podrás resolver el tema de fondo, porque ya no estarás tratando con el síntoma sino con la enfermedad.

El tratamiento de silencio es una de las técnicas pasivo-agresivas más dañinas que hay y que te pueden causar mucho daño emocional. Mediante la retención de su aprobación hacia ti, la persona pretende que adivines qué es lo que está mal y lo soluciones tú para volver a comunicarse contigo. El tratamiento de silencio puede ser una forma de comunicación disfuncional de una persona con poca inteligencia emocional o bien un modo premeditado, alevoso y manipulativo de infligir cuanto más daño emocional, mejor.

El tratamiento de silencio es utilizado con frecuencia por personalidades anti-sociales como narcisistas, psicópatas y sociópatas, pero no exclusivamente. Por ello, si quieres curarte de una relación con un(a) narcisista, este artículo te puede aportar información valiosa. El tratamiento de silencio se suele dar en relaciones de pareja, donde hay un vínculo profundo, pero no exclusivamente. También se puede dar en relaciones de trabajo, de amistad, de familia, de convivencia,…

7 Razones Comunes para el Tratamiento de Silencio

  1. Deseo de Manipular y Controlar

    Hay un deseo natural de pertenecer en cada persona. Queremos que nos quieran y que nos acepten. Una de las formas que las personas tienen de demostrar que nos aceptan es tomándose el tiempo para tener una conversación con nosotros. Si una persona decide no hablarte y te lo tomas como algo personal, es posible que tu autoestima se vea afectada.

    Cuando alguien te aplica el tratamiento de silencio, es posible que el mensaje que te quiera dar es que no mereces la pena a menos que pienses, actúes y te comportes como esa persona quiere. El que aplica el tratamiento de silencio está decidido a salirse con la suya y está dispuesto a retener su aprobación a través de no hablarte hasta que te adaptes a su forma de pensar.

    Punto Clave: Alguien puede controlarte sólo si tú lo permites. Ten cuidado con ceder a la voluntad de otra persona sólo para que te acepten.

  2. Una Forma de Infligir Dolor Emocional

    El dolor emocional puede ser más dañino que el dolor físico, sólo que pasa más desapercibido porque no se ve. Es una herida que es invisible a los ojos. El dolor emocional no sólo se consigue con palabras dañinas sino también con el silencio.

    Cuando una persona te aplica el tratamiento de silencio, es posible que lo haga con la intención de expresarte que no le gusta cómo eres o que para ella no eres lo “suficientemente bueno”. Aunque tu comportamiento sea normal, quizás tengas una tendencia a pensar qué es lo que has hecho mal para que alguien te aplique el tratamiento de silencio. Si el tratamiento de silencio es prolongado y continuo, es posible que te acabes preguntando qué hay de malo en ti. Es posible que te acabes diciendo que hay algo terrible en ti para que alguien te aplique el tratamiento de silencio de una forma tan intensa.

    Cuando alguien te da el tratamiento de silencio para infligirte dolor emocional, eso es lo que quiere conseguir, quieren que dudes de ti misma y te cuestiones.

    Punto Clave: Si alguien en tu vida está intentando infligirte dolor emocional, quizás es hora de que te preguntes para qué tienes a esta persona en tu vida.

  3. Sentimiento de que no se le toma En Serio

    En ocasiones, la persona que aplica el tratamiento de silencio, siente que no te estás tomando con la seriedad que ella merece los temas que le preocupan. Se siente ignorada, por lo que decide ignorar ella también. En este caso, es posible que tu comportamiento o tus palabras hayan sido ofensivas o que así es como las ha interpretado la otra persona.

    Punto Clave: El tratamiento de silencio es una forma de comunicación disfuncional e implica un comportamiento inmaduro e infantil, por lo que es absurdo utilizarlo para que nos tomen en serio. Lo mejor es no adoptar comportamientos que lo permitan o lo alienten.

  4. No Sabe Cómo Comunicarse

    El tratamiento de silencio es una señal de que la comunicación se ha roto en la relación. Si quieres cambiar esto, es aconsejable que estés dispuesto a comunicarte y recibir un feedback de la otra persona y ajustarte a ella si lo consideras adecuado. No tienes que aceptar todo lo que la otra persona dice pero estar dispuesta a escuchar y considerar sus opiniones y sentimientos comunica un nivel de respeto que puede ayudar a elevar la relación al siguiente nivel.

    Punto Clave: La comunicación es la herramienta que necesitas para que lo que pasa entre vosotros salga a la luz pero una vez lo haga, lo que realmente tienes que resolver es lo que ha llevado a esa persona a utilizar el tratamiento de silencio para comunicarse de forma disfuncional.

  5. Tiene Miedo de su Propia Rabia

    A las personas con comportamientos pasivo-agresivos como el tratamiento de silencio no se les permitía expresar la rabia en su infancia o cuando lo hacían, eran severamente castigados por ello, con lo que en su etapa de adultos o bien la niegan (“Yo no siento rabia”) o bien tienen miedo de ella o de mostrarse agresivos y por eso guardan silencio cuando en realidad están enfadadas.

    Si una persona tiene miedo o condena su propia rabia, lo hará también con la tuya, por lo que es importante que la hora de romper el tratamiento de silencio para abrir la comunicación, lo hagas de una forma asertiva.

    Punto Clave: Una persona que no es consciente de su propia rabia puede hacerte mucho daño con formas pasivo-agresivas de expresarla. Guíate por tu intuición. Si tú percibes rabia, por mucho que la persona parezca que está tranquila, es que tiene rabia y no sabe expresarla de una forma sana. No te dejes hacer lo que sea por otro sólo porque “parece” que “todo está bien” en la superficie.

  6. No quiere quedar como “el Malo”

    Lo que pasa con el tratamiento de silencio es que el que lo aplica es el que se siente como una víctima y en la situación puede jugar el rol de la víctima. Si miras la situación desde fuera y hay una persona A que ha dejado de hablarle a B lo primero que tiendes a pensar es que B ha debido de hacerle algo terrible a A para dejar de hablarle. Por lo tanto, es posible ser agresivo utilizando el tratamiento de silencio y dar la imagen de la víctima en la situación.

    Normalmente, las personas que aplican el tratamiento de silencio están más preocupadas por la imagen que dan a los demás desde el exterior que por los comportamientos que tienen con las personas con las que comparten intimidad.

    Punto Clave: Es posible que te estés relacionando con una persona que le da más importancia a las apariencias que a lo que realmente pasa entre tú y ella. ¿Te interesa tener un vínculo con una persona que tiene estas prioridades en la vida?

  7. Necesidad de Atención

    Si la persona que te aplica el tratamiento de silencio, tiene mucha necesidad de atención, es posible que intente obtenerla de esta forma disfuncional. Como la persona se siente ignorada por ti, te “devuelve la juagada” aplicándote el tratamiento de silencio.

    Punto Clave: las personas que necesitan mucha atención, tienen temas personales más profundos no resueltos, por lo que no es conveniente que alientes este tipo de comportamientos infantiles cediendo al chantaje de dar más atención a cambio de que la persona rompa el tratamiento de silencio.

Como hemos comentado más arriba, el tratamiento de silencio es una forma pasivo-agresiva y disfuncional de comunicarse. Si una persona te lo está aplicando a ti y quieres arreglar la situación, lo sano es comunicarte de una forma abierta y asertiva, expresando a la otra persona cómo te hace sentir el silencio y abriendo la comunicación. Si a pesar de esto, la persona persiste en el tratamiento de silencio o continúa utilizándolo de forma recurrente, quizás te convenga dejar la relación, ya que una exposición continuada al tratamiento de silencio es algo que te puede hacer mucho daño emocional.

Si quieres curarte de una relación con un(a) narcisista, establecer estándares y poner límites como no permitir el tratamiento de silencio, puede ser un buen primer paso.

Fuente: https://www.liveyourtruestory.com

El Peligro que Hay en la Falsa Positividad

En la actualidad, el campo de la psicología puede parecer falso. Instagram, Facebook y otras redes sociales, libros de autoayuda, meetups sobre positividad, cursos de empoderamiento,..  sólo hablan sobre lo que llaman energía “positiva”, sobre no permitirte tener energía o pensamientos negativos, sobre rodearte sólo de personas positivas y de “buen rollo”. Si quieres hacer psicoterapia después del abuso narcisista, esto no te servirá para sanar.

A menos que vivas en una burbuja o en Marte, esto no sólo es poco realista, sino que también es una receta para no crecer o darte de cuenta de quién eres realmente, abrazar tu Verdadero Yo. Si intentas trascender o evitar experiencias emocionales difíciles o incómodas, puedes permanecer emocionalmente atrofiado. Hacer esto utilizando como “tapadera” la espiritualidad se conoce como atajo espiritual. Nos guste o no, abrazando “partes feas” de nuestra humanidad (lo que en terapia Gestalt se conoce como la sombra) es cuando se puede dar el crecimiento personal. Los sentimientos de decepción, vergüenza, irritación, resentimiento, rabia, celos, miedo, envidia,… son en realidad momentos muy claros que nos enseñan, son mensajeros que nos dicen, con una enorme claridad dónde nos enganchamos, dónde hay una herida de tu niña interior.

Las emociones son como banderas que indican una oportunidad para que aprendamos. Situaciones como el desafío, la incomodidad, el conflicto,.. dan lugar a emociones como el odio, la tristeza, la depresión o la ansiedad. Enfocados de una forma concreta,  son caminos para el crecimiento y el cambio. Podemos explorar y aceptar las partes de nosotros mismos que la sociedad, el sistema o la familia de origen nos instaron a mantener escondidas, por ser “feas”. En realidad, cualquier emoción sólo es intolerable en otros para las personas que no se las permiten a sí mismas o que las niegan. Es decir, una persona que no tolera el odio de los demás es más que probable que también sienta odio pero no se permita a sí mismo reconocerlo o aceptarlo. Para las personas que las aceptan y gestionan, las experiencias dolorosas o incómodas les permiten crecer en sus vidas, transformarse y estar mejor consigo mismas, más en paz.

La falsa positividad puede perpetuar gran parte del estigma en torno a las enfermedades mentales. Alentar a alguien que tiene depresión clínica (grave o leve) a centrarse en lo positivo, no es útil y puede hacer más daño que beneficio. Este consejo puede reforzar la sensación de que tienen la culpa de lo que les pasa, aumentando su dolor.

Las personas no acuden a terapia porque todo en su vida va de maravilla. Están atrapadas en un patrón de emociones negativas, y parece que no pueden liberarse. A veces necesitamos un tercero imparcial que nos ayude a ver de qué estamos huyendo o nos desafía a enfrentar lo que no estamos dispuestos a sentir. Los amigos y seres queridos no pueden hacerlo porque serían demasiado subjetivos. Hacer este trabajo  no es fácil pero  puede llevar a un cambio duradero. Si estás buscando psicoterapia después del abuso narcisista, has de saber que una buena psicoterapeuta sabe recoger y aceptar todas las emociones de una persona a la que acompaña, devolviéndole, a través del mirroring, una visión más realista y más completa de sí misma.

En realidad, no hay nada que HACER nada con estas emociones. Simplemente es necesario reconocer estos sentimientos, SENTIR la tristeza, el resentimiento o los celos sin intentar cambiar la experiencia. Debemos permitirnos desarrollarnos, ser testigos de emociones que inundan nuestro sistema, respirar en los lugares de nuestros cuerpos donde estamos atrapadas. Si hacemos esto, experimentamos un ablandamiento (entendido como abrazar la ternura en lugar de estar en la dureza) cuando dejamos espacio para todas las emociones, no solo aquéllas que son agradables.

Si podemos permitirnos que el espacio y la aceptación sean más amplios, experimentaremos la vida al máximo. Estar vivo significa aceptar las dos polaridades que todos tenemos: no hay luz sin oscuridad, no hay alegría sin tristeza, no hay placer sin dolor. Si escapamos de ciertas emociones manteniéndonos ocupados, expresando falsos positivos o abusando de sustancias que alteran el estado de ánimo, estamos eliminando la mitad de nuestra existencia. Cuando nos detenemos y honramos las emociones difíciles, tenemos la oportunidad de vivir plenamente e integrar todas las partes de nosotros mismos. Estos sentimientos nos atormentarán hasta que dejemos de huir de ellos y de la verdad de quiénes somos en realidad.

La próxima vez que sientas rabia, miedo o tristeza, te invito a hacer una pausa, quedarte quieta y en silencio y dejarte sentir esa emoción. Observa la sensación en tu cuerpo y respira profundamente en ese espacio. Si quieres, puedes colocar una mano en la parte del cuerpo en la que sientas esa emoción, como el pecho, el estómago o la garganta. Es displacentero atravesar esto, pero una vez lo haces, te invade un enorme bienestar.

También es importante que te responsabilices de tus emociones y sentimientos. Nadie puede hacer sentir a nadie de una manera particular. Puede parecer que alguien más nos está provocando, pero la fuente de incomodidad está siempre dentro. Culpar de tu enfado o resentimiento a otra persona es una manera muy fácil de evitar el trabajo interno y de no responsabilizarte de tus emociones y, por extensión, de tu propia vida.

El camino de la individuación lleva a la integración total de todas las facetas del yo, de tu Yo Verdadero: bueno, malo, feo y regular. Sólo son etiquetas, en realidad no significan nada.

No te desanimes por los momentos difíciles y las emociones displacenteras, y no los alejes ni disminuyas tu experiencia propia o la de otra persona fomentando la falsa positividad. Descubrir y comprender cuál es tu Yo Verdadero es un viaje de por vida que exige el rechazo de las actitudes convencionales y la máscara de la positividad. June Singer, psicóloga estadounidense, lo expresó de esta manera:

Es fácil decir “Sé tú misma”, pero otra cosa es saber quién eres realmente. ¿Cómo puedes ser tú misma si en realidad no te conoces? Por lo tanto, el proceso de individuación se convierte en una búsqueda del autoconocimiento.

Fuente: https://humanparts.medium.com

Si quieres empezar psicoterapia después del abuso narcisista, uno de los primeros pasos es aceptar todas tus emociones, que están ahí para algo, no sólo las “positivas”.