El Resentimiento

¿Prefieres el resentimiento o el perdón? Puedes escoger entre uno u otro.

Qué es el Resentimiento

En las familias narcisistas/disfuncionales suele haber un tema con la rabia en general. O bien no se muestra ni se reconoce en absoluto y la familia tiene muchos comportamientos pasivo-agresivos, o bien hay una muestra excesiva de ella, siendo utilizada por el/la narcisista para abusar, controlar y dominar a los demás miembros de la familia.

Si uno de los hijos de la familia es escogido para ejercer el rol del chivo expiatorio, el/la narcisista de la familia le vomitará su rabia (que no sabe gestionar) de una forma abusiva, durante años, lo que llevará a esta persona a crecer con esta emoción de una forma intensa, teniendo problemas para gestionarla, sin saber cuál es su origen y pudiendo derivar en el resentimiento crónico.

El resentimiento supone arrastrar una rabia antigua, de infancia, hasta la edad adulta, que lleva a una actitud beligerante y auto-destructiva. Una persona con resentimiento crónico se suele sentir mal consigo misma, cree que la vida le debe algo y está constantemente a la defensiva.

A diferencia de la rabia, que es estimulada por incidentes o pensamientos concretos, el resentimiento crónico tiene que ver más bien con un poso de rabia antigua, que está como de fondo la mayor parte del tiempo. Es una defensa general del ego: cuanto más frágil es el ego, más resentimiento se requiere para la defensa.

Para quienes más lo necesitan, la defensa del ego es más importante que el aprendizaje, la verdad y la razón. Por lo tanto, el resentimiento distorsiona en gran medida el pensamiento a través de:

  • La simplificación excesiva, por ejemplo, “Este tío es tonto y punto”.
  • El sesgo de confirmación, por ejemplo, “Todas las personas tienen pareja menos yo”.
  • La incapacidad para comprender otras perspectivas, por ejemplo, no poner nada de tu parte para resolver un conflicto con otra persona.
  • La prueba de la realidad deteriorada vs principio de realidad, que supone una incapacidad para distinguir los pensamientos de la realidad, por ejemplo, “Mis compañeros de trabajo tienen un complot contra mí” en lugar de “Estoy paranoica”.

Con el tiempo, el resentimiento se convierte en una visión del mundo o una forma de vida. Debido a que los resentidos tienen que devaluar a los demás para proteger sus frágiles egos, el resentimiento crónico en las relaciones íntimas inevitablemente conduce a alguna forma de abuso verbal o emocional y, al final, si la pareja se queda allí, al desprecio y al asco.

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, superar el resentimiento es algo que te llevará a estar a otro lugar en la vida.

Características del Resentimiento en las Relaciones

  • Alta reactividad emocional: un sentimiento negativo en uno desencadena el caos o el cierre en banda por parte de la otra.
  • Regulación externa de las emociones: las emociones desagradables están reguladas por intentos de controlar o devaluar a la otra persona.
  • Luchas de poder: intentar “ganar” o estar por encima de la otra persona en lugar de reconciliarse y conectarse.
  • Crítica, obstrucción, defensa, desprecio.
  • Caminar como ‘pisando huevos’: ambas partes sienten esto, pero típicamente será una de ellas la que se comporte como si la relación fuera un campo de minas en un intento por evitar el resentimiento o abuso por parte de la otra.
  • Abanico emocional estrecho y rígido: las partes se balancean entre el resentimiento y la depresión, con poca experiencia emocional en el medio.

Aunque se entiende mejor como un conjunto de malos hábitos en lugar de como una adicción, como algunos autores han sugerido, el resentimiento comparte con las adicciones la necesidad de “tocar fondo” antes de que haya motivación para cambiar. Eso es porque el resentimiento requiere una atribución de culpa: “Es culpa de alguien que yo me sienta mal o impotente”. Las emociones negativas parecen castigos (a una misma) que requieren represalias (a otras personas) en lugar de motivaciones para sanar y mejorar. Las personas resentidas generalmente tienen que tocar fondo: perder una relación, ser despedidas de un trabajo,.. antes de que haya suficiente motivación para responsabilizarse y cambiar de actitud.

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, el tema de un cambio de actitud, presencia y percepción de la realidad es fundamental. Si quieres saber cómo superar el resentimiento al que te ha llevado el abuso narcisista, te damos las claves.

 Cómo Superar el Resentimiento

Las personas resentidas se sienten devaluadas e impotentes sin el resentimiento. Antes de renunciar a una defensa que probablemente hayan mantenido desde la infancia, sus egos necesitan una forma más efectiva de sentirse valiosos y poderosos, es decir, capaces de actuar en su mejor interés a largo plazo.

  • Una persona resentida reacciona de forma agresiva y se queja mucho de los demás. Lo primero es que se de cuenta de que tiene una actitud que es tóxica y dañina para sí misma y para las personas que le rodean.
  • Encontrar la motivación dentro de sí misma que le lleve a construir en lugar de destruir.
  • Dejar de poner la atención afuera. Cuando la persona sienta rabia, darle herramientas para que aprenda a gestionarla en lugar de culpar a los demás de ella.
  • Aumentar el poder personal. Muchas personas resentidas entran en juegos de poder en el que la premisa es: ‘el poder o lo tienes tú o lo tengo yo’, y gastan una cantidad enorme de energía en ganar la batalla del poder. Cuando una persona aumenta su poder personal, no necesita competir con nadie por él porque es consciente de que nadie se lo puede quitar si ella no lo da. Actuar desde el poder personal supone respetarse a una misma y a las personas con las que nos relacionamos.

Todo estos son pasos que te llevarán a abandonar el resentimiento, tener una visión más realista de ti misma y de los demás y a perdonarte a ti y a la persona de tu familia que te transmitió su problema con la rabia.

Como tantos otros temas de la terapia, el resentimiento es algo que lleva un tiempo superar, que requiere de paciencia y que supone un cambio de perspectiva, para estar más en el agradecimiento y el perdón y menos en la queja y la deuda emocional. Es posible que necesites que una persona te acompañe en este proceso de liberar el resentimiento.

Romper las defensas del ego no es algo fácil, porque suele llevar a la persona a sentirse indefensa y sin recursos. A la larga, es lo contrario, ya que el ego te está defendiendo de algo que ya no está y que te comportas como siguiese ahí. El único lugar en el que sigue viviendo es dentro de ti. Hasta que lo liberes y lo dejes ir para abrazar el presente.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

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12 Estrategias de Distanciamiento que las Personas Evitativas utilizan para evitar la Intimidad

La expresión “evitador(a) de amor” a lo largo del artículo se refiere tanto a narcisistas, psicópatas o sociópatas o cualquier otra persona con un trastorno recogido en el Grupo B del DSM como a personas con apego evitativo o apego desorganizado

Al crecer, los evitadores de amor han desarrollado mecanismos de defensa para protegerse a sí mismos de un padre/madre controlador, exigente y/o necesitada … En la edad adulta, estos patrones defensivos permanecen activos para impulsar elecciones de comportamiento en relaciones cercanas, es decir, para evitar la intimidad.

Inicialmente, la evitadora de amor parecerá muy ansiosa por conectar, provocando en su pareja la ilusión de que finalmente ha encontrado a “la persona”. Pero una vez enganchada y a medida que la relación se desarrolla, la evitadora de amor se transforma, convirtiéndose en alguien completamente diferente. En lugar de mostrar un deseo de conectarse, se desconecta emocionalmente, se vuelve fría, no está disponible y no se puede confiar en ella.

En poco tiempo, el mensaje parece ser: “Te quiero, pero vete”, dejando a  su pareja desconcertada y preguntándose: “¿Qué es lo que ha pasado?”

Los evitadores del amor comparten un profundo miedo a la intimidad esto es, a la cercanía, a “que me conozcan”, a mostrarse vulnerables, a compartir pensamientos/sentimientos junto con un miedo subyacente al abandono. En la mente de los evitadores del amor, la intimidad con otra persona es equivalente a estar engullido, asfixiado y controlado.

Demasiada cercanía con el otro la sienten literalmente como perderse a sí mismas e incluso con una equivalencia a morirse. Así de intensos pueden ser sus miedos. En consecuencia, en las relaciones románticas mantienen siempre una distancia para asegurarse de que su pareja no se acerque demasiado. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, quizás te des cuenta de que tu pareja tiene este tipo de comportamiento contigo.

Una evitadora de amor no abraza la intimidad, sino que abraza “desafiarla”

La evitadora de amor puede enviar dobles mensajes, los suficientes para mantener viva la fantasía, como para dar pistas de lo que “podría” ser posible. Pero todo se queda en eso, potencialidades.

La REALIDAD es que todos eso que proyectado, imaginado, fantaseado NUNCA se hace real. Cualquier “migaja” esporádica de conexión que consigas es la máximo que obtendrás con un evitador del amor.

Estrategias de distanciamiento para evitar el amor

Las estrategias de distanciamiento son comportamientos tácticos y actitudes utilizadas para eludir y evitar la conexión íntima.

Aunque las evitadoras de amor tienen la necesidad y el deseo de buscar la cercanía en las relaciones (una verdad inconsciente detrás de su máscara), hacen un esfuerzo intenso para reprimir estas necesidades.

12 Técnicas de Distanciamiento que usan los Evitadores del Amor para evadir la Intimidad

Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional, es posible que identifiques comportamientos de tu pareja en estas técnicas de distanciamiento, que hacen que tú te aferres más a la relación.

  1. Evitar la cercanía física: evitar el sexo o reducir severamente el contacto sexual, eludir el afecto físico, evitar la proximidad/cercanía, por ejemplo, abrazar, besar, tomarse de las manos, sentarse cerca; evitar compartir la misma cama; caminar por delante o detrás de la persona,…; también puede retirarse cuando se le ofrece afecto (rechazar un abrazo, un beso, una caricia,…).
  2. Negarse a comprometerse: usar frases concretas para evitar el compromiso en una relación, “No estoy listo para el compromiso”, “No soy bueno en las relaciones” o “No me gusta poner etiquetas”.
  3. Evita verbalizar “Te quiero” al tiempo que afirma sentimientos hacia la pareja. Se excusa sobre porqué no puede o no quiere decir “Te quiero”, puede decir algo como “Sabes cómo me siento, por qué debería tener que decirlo”.
  4. Sabotea la relación cuando las cosas van bien: cuando una relación parece ir bien, la sabotea o la interrumpe de alguna manera, por ejemplo, intenta pelearse; de repente, se enfada o está resentida;  se vuelve pasivo-agresiva; no mantiene acuerdos o compromisos; no devuelve llamadas o mensajes; se vuelve demasiado exigente, arrogante; se vuelve hostil, defensivo o reactivo sin razón aparente; crea drama innecesario,…
  5. Es infiel: establece una relación sexual, romántica o emocional con otra persona; crea una relación con personas que no están disponibles (por ejemplo, casadas o que ya están en una relación romántica de compromiso).
  6. Se niega a resolver conflictos: se niega a discutir problemas relacionales o a resolver conflictos; rechaza compartir lo que le preocupa; retiene sentimientos, pensamientos, deseos o necesidades.
  7. Critica o devalúa: la pareja se convierte en el “enemigo”; se enfoca en defectos o imperfecciones de la pareja; hace observaciones de menosprecio, por ejemplo, comentarios sobre la forma en que la pareja habla, se viste, come,…; culpabiliza a la pareja por cualquier problema; muestra una actitud negativa de resentimiento, asco o disgusto; hace comentarios despectivos sobre rasgos que le parecían positivos en el pasado reciente; devalúa, a pesar del esfuerzo genuino de la pareja por ser abierta, amorosa, honesta, afectuosa,…
  8. Suspira e idealiza una relación pasada: habla o piensa en una relación anterior con una sensación de anhelo, nostalgia, por “el amor perdido”; se convence de esta relación anterior fue “la mejor pareja que he tenido”; también puede soñar con “la única pareja perfecta” que está “allá afuera en alguna parte”. Esta defensa puede parecer absurda. Sin embargo, en la mente de los evitadores de amor esta defensa justifica que “Estoy bien y no soy el problema, mi pareja (actual) es el problema” . Esto es una justificación perfecta para mantener a una pareja actual a una cierta distancia y hacerle sentir poco importante a través de la comparación.
  9. Flirtea con otras personas: con frecuencia coquetea o juega con otras personas (mostrando poca o nada de empatía, ya que también lo hace frente a su pareja). Se trata de una táctica para enviar un mensaje consciente o inconsciente que “Siempre estoy buscando a otro/a, no eres tan importante para mí”. Sin duda, este es un acto emocionalmente abusivo e insensible para hacer que una pareja se sienta insegura, ansiosa y celosa. 
  10. Se retira emocionalmente la relación: pasa mucho tiempo lejos de la pareja; muestra desinterés por la vida cotidiana, preocupaciones, pensamientos, opiniones o sentimientos de la pareja; rara vez inicia conversaciones y/o las interrumpe; actitudes indiferentes, distantes y despreocupadas; exhibe una actitud que comunica de forma indirecta:”No eres importante para mí”, “Tengo cosas más importantes que hacer con mi tiempo” o “Me molestas”.
  11. Guarda secretos: retiene información importante frente a su pareja, por ejemplo, no dirá cómo se gasta el dinero, no comparte lo que está haciendo con su tiempo cuando no se ven u oculta sentimientos importantes, pensamientos u opiniones; comparte información de manera que deja las cosas poco claras, vagas o ambiguas. Esta defensa es para mantener un deseo arraigado de ser independiente y autosuficiente. Las relaciones sanas y seguras implican interdependencia: un equilibrio entre independencia y dependencia. Un extremo u otro bloquea la interacción auténtica y la intimidad, y conduce a relaciones dolorosas e infelices.
  12. El foco está fuera de la relación: con distracciones externas, como por ejemplo estar excesivamente preocupado por el trabajo, actividades de ocio, niños u otras relaciones. El foco externo puede ser alguna adicción al sexo, drogas, alcohol, trabajo, juegos de azar, compras,.. Es una forma segura de desconectarse y evitar darle tiempo y alimento a una relación, garantizando la obstrucción de la intimidad.

Para las evitadoras de amor, las estrategias de distanciamiento tienen sentido, ya que son muy efectivas para mantenerse amuralladas y desconectadas emocionalmente en una relación romántica. Sin embargo, el uso de estrategias de distanciamiento es muy ineficaz para crear una relación amorosa y de confianza para ambas partes.

Los evitadores de amor tienen miedo a la intimidad, a la vulnerabilidad y a la cercanía. No les gusta el compromiso y lo que consideran algo rutinario y predecible, incluso aunque sea una relación satisfactoria.

En muchas ocasiones,  las evitadores de amor tienen relaciones con personas dependientes con apego ansioso. Cuanto más intenta esta última acercarse y se aferra, más se distanciará la evitadora de amor. Si quieres saber cómo dejar de ser dependiente emocional en tu relación, es posible que esta dinámica te sea familiar. Hacerla consciente es el primer paso para cambiarla.

Si eres tú la persona con apego ansioso, no te culpes ni aceptes la responsabilidad de lo que no es tuyo. Un evitador de amor no entra en una relación y de repente se convierte a esta forma de ver el amor y las relaciones. Quien eres tú no es la causa de que esa persona se comporte como lo hace. Estas personas tienen temas por resolver, y no puedes rescatarlas, ni salvarlas ni cambiarlas a menos que ellas quieran cambiar voluntariamente.

Las personas que te hacen sentir como si fueras difícil de amar tienen temas no resueltos, no tiene nada que ver contigo. Si, en cambio, te ves reflejada en estos patrones de conducta, quizás quieras pedir ayuda terapéutica para afrontar estos temas, cambiar y permitirte tener amor en tu vida.

Fuente: https://www.loveaddictionhelp.com

Qué Es el Odio (y Cómo Liberarlo)

Si sentimos odio, significa que algo o alguien nos está devaluando activamente. Nos sentimos mal cuando sentimos odio, por la razón de que hay un problema activo y requiere nuestra atención para resolverlo.

El odio no es una emoción para tener dentro atascada. Hacerlo es muy peligroso, ya que significa que estás embotellando dentro un sentimiento que es autodestructivo. Es necesario comprender que el odio es una emoción poderosa. Lo suficientemente poderosa como para destruir naciones como lo demostró la II Guerra Mundial.

Sostener el odio es algo que la mayoría de la gente no puede hacer de manera segura, y rápidamente terminan proyectándolo hacia fuera, haciendo daño a las personas con las que se relacionan. La proyección es un mecanismo de defensa mediante el cual ponemos en la otra persona los sentimientos de odio y la imagen de “mala” para no tener que lidiar con este sentimiento es tan incómodo y que no tiene muy buena prensa.

¿Qué es el Odio? Las Emociones que hay debajo del Odio

El odio es una emoción compuesta: es juicio dirigiendo la rabia. Los actos de odio son intentos de distraerse de sentimientos como impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y vergüenza. El odio se basa en algún sentido de amenaza percibida. Es una actitud que puede dar lugar a hostilidad y agresión hacia personas o grupos.

Como gran parte de la rabia, es una reacción y una distracción de alguna forma de dolor interno. Una persona consumida por el odio puede creer que la única forma de recuperar cierta sensación de poder sobre su dolor es atacar preventivamente a los demás. En este contexto, cada momento de odio es un alivio temporal del sufrimiento interno. Si has te has criado en una familia en la que ha habido abuso o maltrato, y quieres saber cómo curar después de una relación con un narcisista, es más que probable que estas ideas sobre el odio te resulten familiares.

Cuando estés preparada para aceptar y sostener que sientes odio, es cuando es hora de comenzar un proceso de liberación. Dado que el odio es una emoción compuesta, puedes centrarte primero en los elementos en lugar de en la totalidad del odio. Para la mayoría de las personas trabajar en los sentimientos originarios enredados es demasiado complicado, y rápidamente se convierte en un proceso en torno a los problemas de la persona en el momento actual en lugar de tratar directamente con las raíces del problema, en la mayoría de las ocasiones, en la infancia.

Al concentrarte en los elementos del odio, puedes llegar a la raíz de tu odio y así transformarlo:

  • Averigua cuáles son y libera los juicios que generan los sentimientos de rabia.
  • Tómate tu tiempo para concentrarte en liberar la rabia misma.
  • A medida que trabajes con cada tema del odio, mantén tu conciencia abierta para poder aprender más sobre la naturaleza de tus sentimientos. Cuando sientas odio, puedes observar cualquier componente basado en sentimientos de impotencia, frustración, injusticia, insuficiencia y/o vergüenza. Permítete sentirlos.

El odio nos hace querer pelear, pero muchas veces la liberación está precisamente en detener la pelea. Esa es una lección difícil, especialmente cuando la persona hacia la que sentimos odio, se aferra activamente, nos inflige dolor o nos está atacando. Si nos alejamos, no damos ningún objetivo para ser atacados, y la pelea termina. Entonces, la verdadera lección es liberarse completamente de la relación tóxica con alguien que retroalimenta ese odio.

El odio existe por una razón, es una reacción inconsciente para arremeter contra lo que parece estar perjudicándonos, haciéndonos daño o devaluándonos. El odio dentro de ti no es algo que se vaya a para ir porque lo evites, lo ignores o lo proyectes en otras personas. La única manera de disolverlo es aceptarlo para al final poder transformarlo y liberarlo, ya que se trata de un veneno que te destruye desde dentro. Cómo curar después de una relación con una narcisista tiene mucho que ver con procesar, transformar y liberar tu odio.

Las Aristas del Odio

Dado que el odio es una combinación de juicio y enfado, muchos problemas secundarios nuevos surgen con el odio. Estos problemas son secundarios a los temas reales más profundos en juego. Como resultado, tratar con problemas actuales puede no servirte para superar el odio. Algunos de esos temas del odio más profundos pueden ser:

  • Juicios de relaciones anteriores.
  • Abuso sufrido en la infancia o en relaciones anteriores de trabajo, amistad, pareja,..
  • Problemas familiares de cómo fuiste criado en tu familia y cuáles eran las dinámicas con tu padre/madre.

Así, si tienes una dinámica tóxica de amor-odio con tu pareja puede ser que el problema real profundo es un odio generado en la infancia por las dinámicas que había con tu padre/madre. Tratar inicialmente sólo el conflicto con tu pareja, en lugar de los problemas más antiguos, irónicamente solo mantendrá la dinámica de amor-odio en la relación. En cambio, se trata de cómo resuelves el tema que está por debajo de eso y la rabia que está minando la relación.

Equilibrando tu Odio y tu Amor

La verdadera lección para aprender sobre el odio no es reflejar o proyectar ese sentimiento de destrucción, sino liberarlo de una manera amable y compasiva para crecer. Muchas veces, la mejor manera de ser compasiva contigo misma es alejarte sin apegos, dejar atrás la proyección y el reflejo del odio para que no se vuelva más contra ti. A veces, otras personas te empujarán al conflicto, y también convine estar preparada para afrontar ese conflicto.

Ten en cuenta que esto del odio va sobre ti. Si tienes un enganche con una persona en una relación de amor-odio, es posible que tú sí puedas liberar tu odio pero esa otra persona no. Si te quedas en la relación para intentar que la otra persona haga lo mismo que tú, es posible o bien que te hagas daño de forma innecesaria o bien que en realidad el enganche de lo que hable es de la dificultad para liberar tu propio odio al no soltar la relación con esa persona.

Siendo humanos, todos hemos sentido esta emoción en algún momento de nuestra vida. Sin embargo, las personas que han sufrido abuso o maltrato en la infancia, son muy proclives a sentir mucho este odio en su edad adulta, ya que éste era proyectado hacia ellos en su infancia. Para un niño que no tiene más referencias, normaliza esto, resultándole normal una dinámica tóxica de amor-odio con su padre/madre. Al tener un contexto de tanto odio y agresividad, muchas veces no han dado espacio en su vida (o muy poco) a la otra faceta que compensa ésta: la de la compasión, la ternura y la autoestima.

Si quiere saber cómo curar después de una relación con un narcisista, el antídoto frente al odio, además de sentirlo y procesarlo es equilibrarlo con compasión, tanto para los demás como para nosotros mismos. La autocompasión significa que aceptamos todo el ser. Si encontramos que una parte de nosotros es inaceptable, tendemos a atacar a otros para defendernos de la amenaza. Si nos aceptamos, vemos los comportamientos de los demás como” acerca de ellos “y podemos responder con compasión. Si tengo odio en mi corazón por otra persona, también me odio a mí mismo. Es sólo cuando aprendemos a mantenernos compasivos que podemos demostrarlo a los demás.

Todos nacemos con la capacidad para la agresión y compasión. Si en tu infancia se ha alimentado más la agresión que la compasión, seguramente tienes una tendencia inconsciente a estar más en la primera que en la segunda. Sin embargo, ahora puedes empezar a equilibrarlo y alimentar el amor, la ternura y la compasión en ti.

Afrontar el miedo a ser vulnerables y completamente humanos es lo que nos permite conectarnos, sentir y, en última instancia, sentir amor. Puedes empezar por crear “grietas en tu sistema automático de agresión” como saludar a un  vecino, hablar con una amiga, adoptar un animal o ir a terapia y conectar con otra persona: tu terapeuta. Es a través de estos actos que podemos equilibrar el odio y el amor. Reduciendo el primero y dando más espacio al segundo.

Fuente: https://personaltao.com

Para qué Sirven las Emociones

En el mundo actual, dependemos cada vez más del estímulo del exterior para decirnos cómo “debemos” sentirnos y lo que “deberíamos” necesitar . ¿No sabes qué producto elegir? Una rápida búsqueda en Google te dará opiniones. Si no estás segura acerca de un chico que te gusta, un breve mensaje de texto a tus amigos puede lograr un consenso. Pero no puedes encontrar la respuesta a las GRANDES preguntas, como ‘¿Cuál es mi propósito en la vida?’ o ‘¿Qué es importante para mí?’ desde fuera de ti.

¿Cuál es mi propósito en la vida?

¿Qué es importante para mí?

Sólo nuestra experiencia interna y nuestras emociones pueden guiarnos verdaderamente hacia las respuestas a las grandes preguntas. Sin embargo, aparte de a lo que en general invita el sistema actual, las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales, tienen problemas con sus emociones porque éstas no fueron bien acogidas en su infancia. Después, ya de adultas, se han acostumbrado a reprimir, negar, retroflectar (volverlas hacia una misma),… sus emociones como una forma de sobrevivir frente a algo que, siendo tan natural (no olvidemos que YA están en el cuerpo, no sólo de los seres humanos sino de todos los mamíferos), se comportan como si no existiesen, fuesen “malas” o algo que “no sirve para nada”.

El hecho es que nuestras emociones cumplen con la función esencial para conectarnos con lo que es verdaderamente importante. Los teóricos evolutivos creen que la respuesta de la mente y el cuerpo a nuestras emociones fue la forma en la que nuestros antepasados podían garantizar su seguridad, satisfacer sus necesidades de los demás en el grupo y proporcionar información importante sobre lo que necesitamos. En resumen, las emociones son el medio más rápido, con ‘cableado’, para comunicarte y conectarte contigo misma y con los demás.

Si las emociones son como guías que traen mensajes, esos mensajes son muy importantes para tu bienestar. Ignorarlas da lugar a una alineación de una misma y a estar perdida en la vida. Por eso, muchas supervivientes de familias disfuncionales, cuando empiezan piscoterapia después del abuso narcisista, se dan cuenta de que están perdidos. El tema es que ya lo estaban antes, sólo que si no escuchas a tus emociones no te das cuenta de algo así.  Estar perdido es el primer paso para encontrarte a ti mismo.

Los 3 Propósitos Básicos de las Emociones

  1. Las emociones sirven para COMUNICARSE con los demás

    Es en el espacio de las comunicaciones emocionales que conectamos a través de la empatía. Nuestra expresión facial, el tono de la voz y el lenguaje corporal son más impactantes que las palabras que usamos. Las expresiones emocionales son universales y transculturales. Nadie ha tenido que enseñarte que una sonrisa significa que alguien es feliz o que frunce el ceño, que está enfadado.

    Cuando nos desconectamos, cuando cerramos nuestras emociones, perdemos una parte esencial de la comunicación. Te invito a que te hagas las siguientes preguntas:

    • ¿Has tenido o tienes problemas de relación en tus relaciones con los demás?
    • ¿Alguna vez te han dicho que no te comunicas o no lo suficiente?
    • ¿Crees que eres honesta comunicando tus necesidades o lo que sientes?
  2. Las emociones motivan la ACCIÓN para satisfacer una necesidad

    Cada emoción que sentimos, transmite sensaciones corporales sutiles que experimentamos como impulsos para realizar una acción necesaria para satisfacer nuestras necesidades, por ejemplo, el miedo nos motiva a huir del peligro (o congelarnos o luchar), la tristeza nos motiva a retirarnos y sanar de una pérdida, la rabia es una molestia que nos lleva a poner un límite o decir que no.

    Cuando no estamos conectadas con nuestras emociones, es posible que alguien nos haga algo que nos molesta. Por ejemplo, tu pareja a veces hace comentarios sobre tu cuerpo que a ti te ofenden, pero como no estás conectada con tus emociones, no sientes la rabia hasta días, semanas o incluso meses después de oír el comentario. Al no sentir la rabia, no habrá el impulso que lleve a una acción para satisfacer la necesidad, como por ejemplo, ser asertiva con tu pareja explicándole cómo te hacen sentir sus comentarios y pidiéndole que no los exprese más. Esto, a largo plazo, lleva a una situación continuada de permitir una acción por parte de otra persona que te hace daño.

    Si todavía estás un poco perdido con esto, aquí tienes una tabla con las emociones básicas y

  3. Las emociones indican una NECESIDAD

    Cuando algo es importante para nosotros, sentimos una emoción. Cada emoción es una guía que nos muestra el camino de lo que es importante y a lo que prestamos atención.  Cuando aprendemos a escuchar verdaderamente nuestras emociones, estamos escuchando a nuestro ser auténtico.

    Cuando nos desconectamos de nuestras emociones, perdemos de vista lo que realmente nos importa y somos más propensos a tomar decisiones basadas en temas como lo que piensan los demás, la imagen que damos, lo que nos da “status”, lo que tiene “lógica”,… no hay una escucha interna sino una escucha externa, lo cual confunde porque eso supone poner el foco en una “imagen de nosotros” o en unas expectativas externas, no en nosotros de una forma real y auténtica.

    Esto es importante porque sólo tú puedes darte cuenta de lo que es realmente importante para ti. Simplemente no puedes buscar en Google la respuesta a: “¿Cuál es mi vocación auténtica?”. Esa respuesta está dentro, no fuera de ti. Y puede ayudarte a encontrarla hacer psicoterapia después del abuso narcisista.

Aprendiendo a Escuchar tus Emociones

A veces, puede ser difícil averiguar cuál es nuestra emoción. Esto puede ser particularmente cierto si hemos tenido mucha práctica para reprimir, negar, racionalizar,… nuestras emociones y sentimientos o buscar las respuestas en el exterior.

Las emociones las personas las sentimos en el cuerpo, por lo que te recomiendo que puedes empezar por hacer terapia corporal. Esto hará que seas más consciente de lo que sientes y que tus emociones fluyan más.

También puedes hacer meditación. Meditar lleva a estar presente en el aquí y ahora, lo cual hace que afloren tus emociones, ya que contactas contigo mismo en ese momento.

Aquí tienes una tabla para empezar a reconocer tus emociones:

EMOCIÓN TENDENCIA DE ACCIÓN MENSAJE INTERNO NECESIDAD EMERGENTE
Tristeza

Ir más lento, Retirarse

‘Ha habido una pérdida’

Soltar
 

Miedo/Ansiedad

 

Irse, Evitar

‘Hay una amenaza’

                ‘¡Peligro!’

 

Seguridad

 

Vergüenza 

 

Esconderse, Taparse

‘No soy digno’

‘Soy defectuosa’

 

Aceptación
Aprobación

Rabia 

Atacar

‘Me estás molestando’ Proteger
Culpa

Arreglar algo

‘Te he hecho daño’   Auto-Límite
Amor

Cuidar, Nutrir, Compartir

Estar cerca
Pasar tiempo
Conexión
 

Alegría

 

Hacer más de esto

‘Me siento bien’

‘¡Quiero más!’

 

Satisfacción

¡Atrévete a Sentir!

Si estás interesada en psicoterapia después del abuso narcisista, es probable que no estés muy acostumbrado a sentir tus emociones y que seas una persona mental, que se guía sobre todo por sus pensamientos. Pues bien, al final, más allá de los propósitos, se trata de algo más natural y sencillo, como que la vida está para sentir y experimentar, no sólo para pensar. Pensando la experiencia se queda a medias. Toda esta aventura de la vida merece más la pena si te atreves a sentirte a ti misma.

 

Fuente: https://www.huffpost.com

6 Señales de que no Estás Conectada con tu Instinto

Quizás te sientas familiarizada con alguno de los siguientes escenarios:

  • Juan no sabe qué carrera universitaria escoger. Sus opciones son periodismo, que es lo que le gusta, o derecho, que parece la opción más “segura” si después decide opositar a funcionario del Estado. Pasa mucho tiempo dudando y preguntándole a las personas que tiene a su alrededor. Finalmente, decide estudiar derecho porque muchas personas le comentan que con el periodismo “te morirás de hambre”. Años después, se arrepiente de su decisión.
  • Natalia hace tiempo que sale con un hombre. En la actualidad, tiene muchos problemas en su relación. Se siente manipulada y que esta persona se aprovecha de ella. Quiere dejarlo pero no sabe cómo. Recuerda que cuando conoció a esta persona, una voz en su interior le dijo que “algo está mal” con esta persona, pero no le hizo caso y comenzó una relación con él.

Al igual que Juan y Natalia, hay muchas personas que buscan sus respuestas en los lugares equivocados. Personas que piensan que los demás son más sabios. Personas que cuestionan y dudan de su propia capacidad para tomar decisiones.  Personas que pasan demasiado tiempo en sus vidas sintiéndose dubitativas y confundidas. Personas que ignoran el lugar más obvio para encontrar orientación y guía. Personas que no consultan a sus vísceras, que es donde está el instinto.

6 Señales de que no estás escuchando tus Vísceras

  • Eres propensa a pensar demasiado.
  • Con frecuencia te sientes abrumado.
  • Tiendes a dudar mucho.
  • No te conoces a ti misma.
  • Con demasiada frecuencia, tomas decisiones de las que después te arrepientes.
  • Te sientes desconectado de ti mismo.

En realidad, el problema no es sólo escuchar a tu instinto, porque para recibir una respuesta, primero hay preguntar. Para las personas que están más conectadas con su cuerpo, éste es un proceso automático. Ante una pregunta o un dilema, sintonizan sus vísceras momentáneamente. Pueden pasar algún tiempo allí, conectando su cerebro con su barriga, y procesando. Entonces, una respuesta al dilema/problema/decisión aparece.

Pero si has crecido en una familia disfuncional y eras el hijo de un(a) narcisista, seguramente no te alentaron a prestar atención a ti misma y a tus sentimientos, donde tus emociones eran rechazadas o donde había muchas situaciones de estrés y tensión que te hacían tener que estar más pendiente de que lo ocurría fuera en lugar que dentro de ti, lo que ocurre es que no estás acostumbrada a conectar con tu propio instinto, lo que te priva de una fuente de orientación en la vida.  

Cómo se produjo el Descuido Emocional entre tú y tus tripas

Como se ha comentado antes, si tus emociones no fueron bien acogidas por tu familia disfuncional de origen porque como hijo de un(a) narcisista, te hacían sentir que tus emociones molestaban, esta experiencia infantil literalmente te entrena para ignorar tu propio instinto.

Si tus padres narcisistas/disfuncionales no le dieron un espacio ni recogieron amorosamente tus emociones como niño, es natural que sigas ignorando tus propios sentimientos como adulto. Ni siquiera te das cuenta de que lo estás haciendo. Es lo que te sale “por defecto”, “en automático”.

El cerebro y el vientre están unidos y trabajan de forma conjunta de muchas  formas. Investigaciones recientes han demostrado que tenemos en nuestro estómago los mismos tipos de células que transfieren señales a nuestros cerebros: las neuronas.

En Science Magazine, 2018, Emily Underwood dijo que:

“El intestino humano está revestido con más de 100 millones de células nerviosas, es prácticamente un cerebro en sí mismo”.

Además, el tema no es que tanto en el cerebro como el vientre haya neuronas, sino que la conexión entre uno y otro se da a través del “nervio vago”, que es el décimo nervio cerebral. El “nervio vago” está localizado en la parte posterior inferior del cerebro y desciende por el cuello y el tórax hasta llegar al abdomen.

Los instintos son intuiciones emocionales transferidas al cerebro a través del nervio vago. Por esto, cuando ignoras tus entrañas, estás ignorando tus sentimientos. Esto es como pretender hacer una travesía en barco sin una brújula que te guíe, como “a ciegas” y esperar orientarte sin muchos problemas.

Probablemente, tu intestino está hablando con tu cerebro todos los días. Está tratando de decirle lo que sabe, las decisiones que debe tomar, las instrucciones que debe seguir y las cosas a las que debe prestar atención.

Pero, ¿qué estás haciendo en lugar de escucharte? Estás ocupada preguntando a otras personas, dudando de ti misma y pensando demasiado, dándole demasiada importancia a lo racional. Te estás perdiendo esta valiosa información de tu ser más profundo y sabio.

Cómo volver a conectar con tus tripas

  1. Reconoce tu instinto como una fuente de información valiosa. Tomar conciencia de esta parte de tu cuerpo y darte cuenta de que contiene respuestas para ti puede ayudarte a empezar a conectar contigo mismo.
  2. Haz terapia corporal. Si estás anestesiada o desconectada, te ayudará a volver a tomar conciencia de tu cuerpo y a sentirte.
  3. Practica la respiración abdominal o diafragmática. Cuando se realiza este tipo de respiración profundamente se lleva aire a la parte más baja de la caja torácica. La respiración se ha de hacer de forma lenta y profunda, con lo que se efectúa un adecuado uso del diafragma. Procedimiento:
  • Inspirar por la nariz tranquilamente contando mentalmente hasta 4,
  • mantener el aire en los pulmones contando hasta 6,
  • y expulsarlo de nuevo contando hasta 4, pero al expulsarlo, haciéndolo como si estuvieras echando vaho a unas gafas para limpiarlas, es decir, contrayendo ligeramente los labios, de forma que al exhalar, se estimulará el nervio vago.

Tanto la inspiración como la espiración deben ser lentas y profundas. Se puede hacer el tiempo que quieras, el mínimo ideal serían unos 7 u 8 minutos. En lo posible hacerlo todos los días.

Esta sencilla práctica, realizada con regularidad, no solo nos instaura de forma natural la respiración abdominal sino que consigue estimular el nervio vago, permitiéndote reducir el estrés y estar en un estado de mayor relajación.

Tu estómago no es infalible o invencible. No hay una garantía de que esté en lo correcto o en lo cierto. Pero como ningún ser humano es capaz de eso de todos modos, trata de no pedirle más de lo que te pueda dar, que es mucho.

Puedes pensar en tu instinto como tu mejor, verdadera y más auténtica voz proveniente de tu interior. Es el lugar donde tus pensamientos y conocimientos se combinan con tus sentimientos e impresiones para producir la mejor respuesta.

La respuesta que te lleva hacia ti en lugar de alejarte, y hacia tus sentimientos en lugar de salir, exactamente lo opuesto al rechazo emocional que aprendiste de niño.

Todas las personas tenemos tres centros de energía: el mental, localizado en la cabeza, el emocional, localizado en el pecho y el instintivo, localizado en el abdomen. Estar en sintonía y fluir con la vida supone tener un equilibrio entre los tres y darle espacio a cada uno cuando la circunstancia vital lo requiera.

Empezar a escuchar y afinar tu intuición y tu instinto te harás tomar las decisiones que necesitas, confiar más en ti y en la vida y fluir más con lo que te pasa en cada momento.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Si eres hijo o hija de narcisista y quieres sanar, una parte importante de tu recuperación será la psicoterapia, donde podrás aprender poco a poco a conectar contigo mismo y utilizar tu instinto como una guía en tu vida.

Cómo Saber si estás siendo Emocionalmente Manipulada/Manipulado o si Eres tú la/el que Manipula (o Ambas)

La manipulación es una forma de influir de manera encubierta en alguien con tácticas indirectas, engañosas o abusivas. La manipulación puede parecer benigna o incluso amistosa o halagadora, como si la persona realmente se preocupase por ti, pero en realidad es para lograr un motivo ulterior. Otras veces, es una hostilidad velada, y cuando se usan métodos abusivos, el objetivo es el poder sobre ti. Puede que no te des cuenta de que estás siendo manipulada.

Si creciste siendo manipulado, a veces es difícil discernir qué está pasando, porque se trata de algo que te resulta familiar. Es posible que tengas una sensación de incomodidad o de enfado, pero en la superficie el manipulador puede usar palabras agradables, congruentes, razonables o que activan tu culpa o simpatía, por lo que ignoras tus instintos o intuición y te dejas arrastrar por sus palabras.  Las personas complacientes, no asertivas o codependientes tienen problemas para ser directas y asertivas y pueden usar la manipulación para salirse con la suya. También son presa fácil de ser manipuladas por narcisistas, piscópatas o sociópatas y por otros codependientes.

Tácticas de Manipulación Emocional

Las tácticas de los manipuladores emocionales son la culpa, quejarse, comparar, mentir, negar (incluyendo excusas y racionalizaciones), fingir ignorancia o inocencia (la defensa de “¡¿Quién?!¡¿Yo?!”), culpar, sobornar, socavar, juegos mentales, suposiciones, el “pie en la puerta”, revocaciones, chantaje emocional, evasivas, olvido, falsa preocupación, simpatía, disculpas, halagos, regalos y favores.

Las manipuladoras utilizan la culpa con frases como: “Después de todo lo que he hecho por ti”, o comportándose crónicamente como una persona necesitada e indefensa. Pueden compararte negativamente con otra persona (triangulación) o reunir aliados imaginarios con su causa, diciendo que “Todos pensamos que tú…” o ” X dice sobre ti que…”.

Algunos manipuladores emocionales niegan promesas, acuerdos o conversaciones, o inician una discusión y te culpan por algo que has hecho o no has hecho para obtener simpatía y poder. Este enfoque se puede utilizar para romper una fecha, promesa o acuerdo.

Las manipuladoras emocionales a menudo expresan suposiciones acerca de tus intenciones o creencias y luego reaccionan a ellas como si fueran verdaderas para justificar sus sentimientos o acciones, negando todo lo que has dicho en una conversación. Pueden actuar como si se hubiera acordado o decidido algo cuando no se ha hecho para ignorar cualquier objeción que puedas tener.

La técnica del “pie en la puerta” es realizar una pequeña petición, que aceptas, que es seguida por la solicitud real, que es más grande. Es más difícil decir que no, porque ya has dicho que sí. La inversión da la vuelta a tus palabras para significar algo que no pretendías. Cuando te opones, los manipuladores le dan la vuelta a tus palabras para parecer ellos los perjudicados. Ahora se trata de ellos y sus quejas, y tú estás a la defensiva. ¿Te suena esta dinámica?

La preocupación a veces se usa para socavar tus decisiones y confianza en forma de advertencias o preocupaciones sobre ti. Por ejemplo, te quieres ir de viaje a otro país durante quince días con una amiga y tu pareja, que en realidad no quiere quedarse solo, consigue convencerte de que te quedes porque viajar a un país extranjero puede ser algo peligroso para ti y él sólo está mirando por tu bienestar.

Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una forma de manipulación que supone un abuso emocional. Puede incluir el uso de la ira, la intimidación, las amenazas, la vergüenza o la culpa. El avergonzarte es un método para crear dudas y hacer que te sientas inseguro. Incluso se puede expresar con un cumplido: “¡Me sorprende que de todas las personas, tú opinaras eso!” Una táctica clásica es asustarte con amenazas, enfado, acusaciones o advertencias, como “A tu edad, nunca te encontrarás con nadie más si te vas “ o “Tal y como eres, ¿quién te va a querer? “o jugar a la víctima:“Sin ti, me moriré”.

Los chantajistas emocionales también pueden asustarte con su rabia y después cambian repentinamente a un estado de ánimo más ligero. Estás tan aliviada por este cambio que estás dispuesta a aceptar lo que se te pide. Es posible que mencionen algo de lo que te sientas culpable o avergonzado del pasado como influencia para amenazar o avergonzarte, como por ejemplo, “Les diré a los niños X si no haces lo que quiero”.

Las víctimas de los chantajistas emocionales son propensas a experimentar muchas dudas psicológicas. La víctima tiene miedo de enfadar a la manipuladora emocional, se siente obligada a cumplir con su solicitud y se siente demasiado culpable para no hacerlo. La vergüenza y la culpa se pueden usar directamente con críticas o acusaciones de que eres “egoísta” (lo peor que le puedes decir a muchos codependientes) o que “Sólo piensas en ti mismo”, “No te preocupas por mí” o ” Tú lo tienes tan fácil”.

Codependientes

Los codependientes rara vez son asertivos. Suelen decir lo que piensan que alguien quiere escuchar para llevarse bien, tener “buen rollo” o sentirse queridos, pero luego hacen lo que quieren. Ésta es una forma de manipulación pasiva motivada por el miedo.

En lugar de responder a una pregunta que podría conducir a una confrontación, son evasivas, cambian de tema o utilizan la culpa y la negación (incluidas las excusas y las racionalizaciones) para evitar equivocarse. Debido a que les resulta tan difícil decir que “no”, terminan diciendo que sí, para después no hacer lo prometido, o hacerlo a medias, o quejarse mucho por tener que hacer algo a lo que han dicho voluntariamente que sí.

Las codependientes tienen dificultades para aceptar la responsabilidad debido a que en su infancia no se hablaba de responsabilidad como algo que puede ser ejercido desde el amor hacia una misma y que también proporciona satisfacciones. Sino que de lo que se hablaba siempre era de la culpa, que en la familia disfuncional era como una patata caliente que las personas se pasan las unas a las otras sin distinguir quiénes son adultos y quiénes niñas. Por ello, cuando a una codependiente se le exige algún tipo de responsabilidad, la niega y culpa a otro o pone excusas o se disculpa para mantener la paz.

Usan el encanto y la adulación y ofrecen favores, ayuda y regalos para ser aceptados y queridos. También utilizan las críticas y la culpa para manipular y obtener lo que quieren: “¿Por qué solo piensas en ti mismo y nunca me preguntas o ayudas con mis problemas? Yo te he ayudado a ti muchas veces”. Actuar como una víctima es una forma de manipular utilizando la culpa.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

4 Tipos de Comportamientos de las Personas Pasivo-Agresivas

El comportamiento pasivo-agresivo es un patrón de expresión indirecta de sentimientos negativos en lugar de abordarlos de forma abierta. Existe una desconexión entre lo que dice una persona pasivo-agresiva dice y lo que hace. Son personas que están desconectadas de su propia rabia, que proyectan en los demás con diferentes estrategias.

Muchas personas con este comportamiento son codependientes que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales y en cuya infancia no se les permitía expresar la rabia o se les castigaban muy severamente por ello, con lo que de adultos se han acostumbrado a negarla y a proyectarla en otras personas con estrategias pasivo-agresivas cuando tienen un conflicto. Para ellas, apropiarse y expresar su rabia rompería con su auto-imagen de “buena persona” o de “persona que tiene un comportamiento correcto”. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, quizás este artículo te sirva de ayuda para identificar comportamientos pasivo-agresivos que tengas y que te causen problemas en tu vida.

Para el que tiene que lidiar con una persona con este tipo de comportamientos pasivo-agresivos puede resultar difícil, ya que no suelen responsabilizarse de su comportamiento cuando se les habla sobre él de forma clara y abierta. Una estrategia pasivo-agresiva es infantil, supone que la persona se sienta por encima de la otra u otras con la que está teniendo el conflicto (no de igual a igual) y no sirve para la resolución de conflictos sino para escalarlos o congelarlos.

Aquí hay cuatro categorías de comportamientos pasivo-agresivos, hechas por Preston Ni M.S.B.A. autor de los libros “Cómo Lidiar Existosamente con Personas Pasivo-Agresivas” y “Guía Práctica para cambiar la Pasivo-Agresividad por un Yo Elevado“.

Categoría Uno: Hostilidad Verbal Encubierta

– Chismes negativos:

“¿Has visto las pintas que tiene la vecina?” ”Mis compañeros de trabajo son unos incompetentes.”

– Sarcasmo:

“Pensaba que intentabas ser gracioso.” “Hace mucho tiempo que no oía algo tan inteligente.”

– Ataques hostiles velados disfrazados de bromas:

“¿Vas a salir así?” “¿Ese jarrón de verdad es para adornar?

– Burlas repetitivas: con temas como la forma de hablar, de vestir, la educación, la alimentación, el estilo de vida,…

– Orientación negativa hacia los demás:

“Ya lo hago yo porque tú no vas a saber”. “Esto mejor que lo haga otra persona porque tú no te aclaras”.

– Una actitud crítica y perfeccionista hacia todo:

“La fiesta podía haber estado mejor organizada”. “Te voy a enseñar a planchar las camisas”. “La muy impresentable llegó 10 minutos tarde a la reunión”.

Categoría Dos: Hostilidad Relacional Encubierta

  • Estrategias de desgaste: hacer algo de forma deliberada sabiendo que se trata de un comportamiento que enfada a la otra persona, como por ejemplo un compañero de piso que pone la música alta sabiendo que esto es algo que molesta a los otros o un compañero de trabajo que espera hasta el último momento para entregar algo a otro que a su vez tiene un plazo para hacerlo llegar al jefe.
  • El tratamiento de silencio: supone guardar silencio frente a un conflicto, como una estrategia de desgaste o de “castigo” frente a la otra persona, negándose a reabrir la comunicación y al mismo tiempo negando el silencio cuando la persona es confrontada acerca del mismo.
  • Negligencia deliberada, por ejemplo, un trabajador que es muy eficiente y comienza a ser pasivo y cometer muchos errores a propósito para que le echen de la empresa.
  • Dobles mensajes. Es una estrategia para confundir a la otra persona y donde hay una necesidad concreta que el que lanza los mensajes quiere cubrir. Por ejemplo, una persona que a veces da a entender a otra que lo que tienen es una relación de amistad y otras se comporta como si quisiera una relación sentimental. La necesidad que está debajo de este comportamiento es la de que se le preste atención y sentirse deseado sin tener intimidad real.
  • Sorpresas negativas o incómodas: por ejemplo, la pareja que invita a casa a los padres de la otra sabiendo que hace años que no se hablan.
  • Dañar algo o alguien de importancia para la persona objetivo. Por ejemplo, un amigo que se mete con el aspecto del perro de otro porque sabe que ese perro es muy importante para él/ella.

Hostilidad Encubierta en la Gestión de Tareas

  • Procrastinación de las tareas asignadas o a las que la persona se ha comprometido. Por ejemplo, un compañero de piso que, a raíz de un conflicto, no limpia más las zonas comunes y cuando se le pregunta sobre ello, lo niega. O un marido que es el que se encarga de pagar las facturas y deliberadamente lo retrasa.
  • Retener recursos o información. Por ejemplo, un jefe que, de forma deliberada, no contesta los e-mails, los mensajes ni las llamadas de un empleado.
  • Romper un acuerdo al que se ha llegado sobre algo de forma deliberada. Por ejemplo, no cumplir con los acuerdos de la custodia compartida para hacer daño a la ex pareja.
  • No completar o arruinar una tarea. Por ejemplo, un padre que tiene que ayudar a su hijo a estudiar para un examen y no lo hace de forma deliberada para hacer daño a la madre, de la que está divorciado.

Categoría Cuatro: Hostilidad hacia otros a través del auto-castigo (Actitud “Yo te enseñaré”)

  • Dejar la relación sin avisar y sin dar explicaciones, lo que se denomina descartar en el ciclo de abuso.
  • Exagerar o imaginar temas de salud.
  • Hacerse la víctima.
  • Debilidad deliberada para obtener simpatía y cuidados.
  • Autolesiones.

Muchas personas pasivo-agresivas sufren reveses personales a lo largo de sus vidas por este comportamiento. Las consecuencias negativas de la agresión pasiva pueden incluir algunas de los siguientes:

  • Múltiples problemas de comunicación y relación debido a la falta de voluntad o la incapacidad de la persona para participar en un diálogo constructivo.
  • Enajenación personal y/o profesional de otros, sintiéndose desilusionados, decepcionados, traicionados, manipulados o saboteados.
  • Mala reputación personal por falta de confianza, credibilidad, confiabilidad y autenticidad.
  • La persona pasivo-agresiva puede experimentar “infelicidad silenciosa pero persistente” en la vida por la negación de los problemas, la supresión de las emociones y la falta de voluntad para manejar los problemas.

La sanación de los comportamientos pasivo-agresivos de una persona incluye reconocer y gestionar su rabia, aprender a comunicarse de forma asertiva y responsabilizarse de su comportamiento en lugar de proyectarlo en los demás. Estas cuestiones, que se pueden sanar con psicoterapia, pueden llevar tiempo y requieren de paciencia y compasión con uno mismo. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, identificar tus comportamientos pasivo-agresivos y cambiarlos puede ser un excelente primer paso.

Fuente: https://www.psychologytoday.com