El cierre de una relación con un(a) narcisista

Cómo es el cierre de una relación con un(a) narcisista

Si has estado en una relación con un(a) narcisista que ha terminado, las posibilidades de que haya terminado de una forma confusa son muy altas. Quizás el final pudo haber comenzado lentamente. Cuando os conocisteis, pasasteis de enviaros mensajes durante el día a tener retrasos importantes y repentinos en la comunicación. Al principio te sentiste como una prioridad para el narcisista y alguien a quien tu pareja estaba emocionado de ver. Y luego, de forma progresiva, eso cambió y no quedó claro por qué las cosas cambiaron. «¿Ha conocido a alguien más? ¿Tiene mucho trabajo? ¿Qué es lo que me he perdido? «

O quizás terminó de una forma abrupta, la narcisista pasó de estar presente con mensajes y llamadas cada día a desaparecer de la noche a la mañana, sin despedirse ni dar explicaciones, simplemente es como si a la narcisista se la hubiese tragado la Tierra.

O a lo mejor se ha despedido pero de una forma ambigua, dejando claro que se va pero manteniendo la puerta medio abierta, hablando de forma difusa de un potencial futuro…

En ninguna de estas situaciones ha habido un cierre de la relación. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, cómo se ha producido el cierre de la relación te dará muchas pistas de cómo ha sido toda la relación.

La diferencia entre pérdida ambigua y el cierre de una relación

El término pérdida ambigua se refiere a  perder una conexión emocional con un ser querido con el que no ha habido un cierre de la relación. La pérdida ambigua es diferente del duelo, ya que el duelo implica asumir una pérdida, ya que ha habido un cierre claro de la relación.

La pérdida ambigua puede congelar el proceso de duelo. La persona no puede superarlo, no puede avanzar, está congelada emocionalmente en el mismo lugar porque no tiene claro lo que ha pasado y no hay un cierre concreto de la relación. Hay muchas relaciones, no sólo las románticas, que terminan con una pérdida ambigua, que puede dar lugar a ansiedad y angustia y, en definitiva, tener un coste emocional muy alto.

Si has tenido una relación con un(a) narcisista, las probabilidades de que hayas tenido una pérdida ambigua en lugar de un cierre son muy altas. ¿Por qué? Porque un(a) narcisista carece de la madurez emocional y contacto con su vulnerabilidad necesarios para poder cerrar la relación. Además, como tienen una dificultad para soltar y  una visión muy práctica de las personas y de cómo usarlas, es probable que prefiera esa ambigüedad para poder volver a contactar contigo en el futuro. De esta forma, aumenta las posibilidades de que vuelvas a ser suministro narcisista, ya sea como pareja o como amante, amistad,…

Cada vez más, y en un contexto de la comunicación a través de la tecnología, se dan escenarios en los que podemos experimentar algunos de los comportamientos que describo más abajo. De nuevo, si estás o has estado en una relación con un(a) narcisista, es más que probable que haya experimentado alguno de ellos:

  • Ghosting: el acto de detener abruptamente, y aparentemente sin razón, toda comunicación.
  • Orbitar: el acto de detener la comunicación directa y el compromiso, pero continuar monitoreando tu presencia en las redes sociales.
  • Dar migas de pan: alguien que está interesado en ti a través de mensajes de texto ocasionales, llamadas y me gusta en las redes sociales, brindando la atención y el compromiso suficientes para mantenerte interesada pero insatisfecha.

Estos comportamientos tienen que ver con una comunicación emocional muy deficiente y con la necesidad de estar por encima de la otra persona y controlar la relación.

También puede deberse a una falta de honestidad de la narcisista, que tiene muy claro lo que quiere de ti y cómo conseguirlo con un “juego” donde no hay honestidad sino manipulación. Quizás seas tú la persona que haya tenido alguno de estos comportamientos, de forma consciente o inconsciente.

Cuando te comunicas con un(a) narcisista, hay esta sensación continua de que el mensaje no llega, de que la comunicación es un esfuerzo, de que no te están entendiendo, incluso de que tú tienes un problema con la comunicación.

No es así. Se trata de una comunicación pre-confeccionada para que te sientas así y el narcisista pueda salirse con la suya desoyendo tus demandas, tus necesidades o tus límites.

Cómo cerrar una relación de forma emocionalmente madura

Muchas personas a menudo utilizan tácticas de distanciamiento hacia el final de una relación, como dar migas de pan y orbitar, como una forma de ayudar a las personas a aclimatarse lentamente a salir de una relación. ¡Pero los finales ambivalentes tienen un precio!

Los finales incompletos pueden ofrecer falsas esperanzas de reconciliación. Asimismo, la ambivalencia provoca ansiedad. Muy a menudo evitamos conversaciones incómodas sobre la relación como una forma de evitar el rechazo. La evitación a menudo nos lleva a una ilusión de seguridad emocional. Muchas personas creen falsamente que la falta de claridad sobre el estado de la relación y/o hablar sobre los cambios que ocurren dentro de la relación nos protegerá de un final doloroso y conflictivo.

Un paso importante hacia la madurez emocional es dejar atrás los juegos de comunicación equívoca y poco clara. La seguridad emocional es algo que empieza dentro, no fuera de ti. Si te comunicas con la otra persona de forma clara y honesta, estás haciendo un cambio energético e invitando a la otra persona a que haga lo mismo.

Los finales son duros y a menudo levantan muchas heridas por abandono. Sin embargo, hablar sobre lo que pasa en la relación o cerrarla es lo que lleva en realidad a una seguridad emocional.  Un final respetuoso y directo es lo que necesita toda relación para poder llorar la pérdida, lidiar con las heridas propias de abandono (nadie te puede abandonar en realidad, sólo tú a ti mismo) y después seguir adelante.

Compartir el incómodo mensaje sobre la ruptura y cerrar una relación permite a cada persona en la relación irse con certeza junto con madurez y respeto.

Si te comunicas de forma honesta y sincera con un(a) narcisista, es muy probable que no haga lo mismo sino que se siga comunicando desde la manipulación, el control, los juegos,.. pero por eso mismo, te dará una visión más clara sobre la madurez emocional de esta persona y sobre si quieres permanecer en esa relación.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, pon la atención a cómo se ha producido el cierre de la relación y cómo quieres cerrar tus relaciones a partir de ahora.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

Imagen de Markus Spiske en Unsplash

El Rencor

El Rencor es la prueba de que algo todavía te importa

Psicológicamente, guardar rencor significa que esa persona te sigue importando profundamente. Tus sentimientos hacia esa persona son muy negativos, pero sigues muy involucrado emocional y psicológicamente en la situación.

En un episodio de ‘Frasier’, Niles dice algo como:

Un hombre sabio dijo una vez que el odio no es lo opuesto al amor, es el desinterés

La neurociencia también está de acuerdo con esto. Cuando pensamos en alguien a quien queremos se activan los mismos caminos neuronales que cuando pensamos en alguien a quien odiamos.

El tema es que si guardas rencor a alguien, puedes haberte convencido a ti misma de que no te importa en absoluto, de que ya no vale más tu tiempo y tu energía. Pero tu propio comportamiento te traiciona. Tu rencor significa que esa persona no ha abandonado tu espacio psíquico en absoluto, que todavía hay millones de vínculos invisibles que te conectan a ella. Por lo general, no pensamos mucho ni nos involucramos emocionalmente en personas que realmente no nos importan. El rencor significa que todavía te importa.

Conflicto no Resuelto

El rencor significa un conflicto no resuelto, no sólo en la relación en sí, sino en el mundo privado de tu psique. El rencor es una Gestalt abierta que debe cerrarse antes de que puedas entrar en el mundo y las relaciones con tu atención psicológica y emocional completa, en lugar de permitir que gran parte de esa atención psicológica y emocional se desvíe a una relación pasada conflictiva que todavía está viva en tu presente porque lo está dentro de ti.

De una forma u otra, debes abordar tu rencor para poner fin a tu conflicto psíquico y emocional. Puede que no parezca que el rencor está afectando negativamente a tu vida, pero lo está, colorea negativamente tu experiencia.

No podemos aferrarnos a un montón de conflictos emocionales y psicológicos no resueltos y ser realmente felices, es imposible. La felicidad es el resultado de estar completamente presente y relativamente libre de pensamientos y emociones en conflicto. Tomamos la decisión de interactuar con un objeto deseado con todo nuestro ser  y el resultado de esta conexión es la felicidad. Un rencor de larga duración se interpone en tu capacidad de interactuar con cualquier persona con todo tu ser, ya que llevas tu conflicto psíquico y emocional a cada nuevo encuentro.

Reconciliación o Cierre

Es saludable avanzar hacia la compasión, el perdón y, con un poco de suerte, la reconciliación, pero si eso es imposible por alguna razón, lo importante sigue siendo trabajar en el conflicto, despedirse y seguir adelante. Se necesita algún tipo de resolución, de cierre.

Es posible que hayas oído decir que guardar rencor es como beber veneno y esperar que la otra persona se enferme.

Tú eres el único que soporta el dolor psicológico y emocional que implica tu rencor y si deseas mejorar tu salud mental y tus posibilidades de una vida en la que haya relaciones saludables, debes decidir que ahora es el momento de cerrar.

Cerrar tiene que ver con soltar, con agradecer de lo aprendido y seguir con tu vida en la que das espacio a otro tipo de experiencias y relaciones.

Consejos para Ayudarte a Cerrar

  • Escríbele una carta a esa persona explicándole tus sentimientos hacia ella y cómo te hizo sentir la relación y el conflicto que tuvisteis. Después tírala o quémala.
  • Agradece lo aprendido de la experiencia. Todas las experiencias, especialmente las negativas, nos enseñan y nos hacen personas más sabias. Si has tenido que aprender tu lección de una forma desagradable, pregúntate qué hiciste tú para acabar en esa situación/experiencia/relación y perdónate.
  • Meditar te ayudará a ejercitar la compasión hacia ti mismo.
  • Recuerda que lo que retienes, te ata. Lo que aceptas, te libera.
  • Todo en esta vida es mutable e impermanente. Tú también. Sólo tienes que creerlo.
  • La agresividad, la rabia, el rencor, la venganza,…hacia otras personas hablan de una actitud de lucha contigo mismo. Cerrar te dará paz.
  • Pregúntate cuál es la Gestalt inconclusa que hace que no puedas cerrar ese conflicto. Hacerte consciente de ella te dará pistas de lo que hay debajo, una herida más profunda, que es la que en realidad necesitas sanar.

 

Fuente: https://evolutioncounseling.com