50 Señales para determinar si tu Pareja es Narcisista

¿Alguna vez te has preguntado si tu pareja es narcisista? La etiqueta «narcisista» se usa de manera extensa en estos días, típicamente para indicar a cualquiera que sea vanidoso y egoísta, pero el verdadero Trastorno Narcisista de la Personalidad es mucho más profundo y tienen efectos debilitantes a largo plazo para quienes tienen una relación con estas personas.

Si has crecido en una familia narcisista o has sido criado por un padre o madre narcisista o estás en una relación de pareja, laboral o de amistad íntima con un narcisista, es probable que, a largo plazo, te sientas muy utilizada y manipulada para cumplir con los objetivos o necesidades de la persona narcisista. Al final, te das cuenta de la incapacidad de la persona narcisista para dejarte ser tú mismo. Es un descubrimiento doloroso darse cuenta de que has sido estafado o engañado por alguien en quien has confiado y querido.

Si estás en un momento en el que tienes dudas sobre si tu pareja es narcisista, a continuación te ofrezco una lista de verificación para determinar si tu relación tiene estos rasgos.

Recuerda que el narcisismo corre en un espectro: cuanta más cantidad de estos rasgos, la influencia es más dañina para ti. Cuantos más rasgos, más se acerca a un trastorno de personalidad en toda regla.

50 Señales para determinar si tu pareja es Narcisista

Nota: esta lista también se puede adaptar a una relación con un jefe, amigo o familiar.

  1. Cuando algo sale mal, ¿culpa tu pareja a todos menos a sí misma?
  2. ¿Tu pareja se niega a responsabilizarse de sus emociones? (Por ejemplo, «Me enfadaste tanto que no pude controlarme…»)
  3. ¿Tu pareja cree que siempre tiene la razón?
  4. ¿Tu pareja es incapaz de sintonizar con tus sentimientos o reconocerlos?
  5. ¿Tu pareja parece más preocupada por cómo tu comportamiento o el comportamiento de tus hijos le hace quedar frente a los demás que en comprender y aceptar quién eres tú y tus hijos como personas?
  6. ¿Tu pareja no está en contacto con sus propios sentimientos o los niega?
  7. ¿Tu pareja guarda rencor a ti y/o a otras personas?
  8. ¿Toda la relación gira en torno a tu pareja y su dinero, tiempo, propiedades y deseos/demandas?
  9. ¿En general, tu pareja no tiene mucha predisposición a escucharte?
  10. ¿Tu pareja te dice constantemente lo que tienes que hacer?
  11. ¿Tu pareja te hace sentir “no lo suficientemente bueno”? ¿Las constantes humillaciones de su pareja te han hecho interiorizar este mensaje?
  12. ¿Tu pareja nunca pregunta sobre ti, tu día o tus sentimientos, ni siquiera de pasada?
  13. ¿Tu pareja necesita seguir hablando y hablando de lo genial que es en todo?
  14. ¿Miente tu pareja y, aunque le hayas pillado de forma flagrante, no lo reconoce?
  15. ¿Tu pareja tiende a manipularte a ti y a las demás personas con las que se relaciona?
  16. ¿Tu compañero le cuenta a diferentes personas historias diferentes sobre el mismo evento, tergiversando la historia para quedar bien?
  17. Cuando tu pareja habla de sus hijos, ¿se trata de lo que hacen los niños y no de quiénes son?
  18. ¿Los niños se sienten incómodos con tu pareja, quieren a tu pareja pero al mismo tiempo son reacios a pasar tiempo con ella?
  19. ¿Te has dado cuenta de que los niños se protegen al no compartir sus sentimientos con tu pareja?
  20. ¿Tu pareja tiende a desconfiar de todo el mundo?
  21. ¿Los niños siempre intentan ganarse el amor y la aprobación de tu pareja?
  22. ¿Tu pareja tiende a competir con tus hijos por tu amor y atención?
  23. ¿Tienes la sensación de estar siendo constantemente cuestionado por tu pareja?
  24. Hagas lo que hagas, ¿no te sientes valorada por tu pareja y acabas teniendo la sensación de que te podrías esforzar un poco más?
  25. ¿Hay personas a tu alrededor que te han dicho que hay algo diferente o extraño en tu pareja?
  26. ¿Tu pareja se aprovecha de otras personas de forma disimulada o abierta?
  27. ¿Sientes que tu pareja quiere tener el poder y el control sobre ti?
  28. ¿Tu pareja tiene muestras de falta de empatía hacia ti y otras personas que son flagrantes?
  29. ¿Parece que tu pareja no tiene un sistema de valores, ni una idea clara de lo que está bien y lo que está mal en su comportamiento?
  30. ¿Sientes que tu pareja niega o tergiversa a veces tu percepción de las cosas?
  31. Cuando la conversación gira en torno a ti, ¿tu pareja aprovecha cualquier oportunidad para cambiar el tema de conversación y conseguir que gire en torno a ella?
  32. Cuando intentas hablar sobre tus sentimientos, ¿tu pareja los niega o los rechaza tratándote de “difícil”, “sensible” o “loca”?
  33. ¿Tiene tu pareja celos de ti al punto que sientes que eres como una posesión suya?
  34. Cuando logras algo, ¿sientes que no es celebrado por tu pareja y que le resta importancia?
  35. ¿Tu pareja sólo apoya actividades por tu parte que cree que le harán quedar bien a ella?
  36. ¿Sientes una falta constante de cercanía emocional con tu pareja?
  37. A pesar de que tu pareja te dice que te quiere, tú no te sientes querido en la relación.
  38. ¿Tiene tu pareja una parte oscura que sólo muestra cuando estáis a solas y que es lo opuesto a lo que muestra a los demás?
  39. ¿Te sientes responsable por las emociones de tu pareja?
  40. ¿Tu pareja espera que el foco de tu atención esté en ella en lugar de en ti?
  41. ¿No te sientes aceptada por tu pareja?
  42. ¿Tu pareja a veces te compara con otras personas situándote por debajo de ellas?
  43. ¿Sientes que tu pareja te aprecia más por lo que le das (afecto, atención, sexo, dinero,..) que por quién eres?
  44. ¿Tu pareja se comporta como si el mundo girase o tuviese que girar en torno a ella?
  45. Cuando tenéis una discusión, ¿sientes que tu pareja te hace daño adrede en lugar de ser asertiva?
  46. ¿Tu pareja utiliza información sensible que le has dado sobre ti para hacerte daño cuando está enfadada?
  47. ¿Hay temas que tratas con tu pareja que sientes que están en bucle y que nunca llegan a nada?
  48. ¿Hay ocasiones en las que sientes que tu pareja te esconde frente a los demás o se avergüenza de ti?
  49. ¿Tu pareja te compara ocasional o constantemente con sus ex parejas?
  50. ¿Tu pareja quiere tener siempre y bajo cualquier circunstancia la razón?
  51. ¿Tu pareja siempre quiere salirse con la suya siempre o casi siempre?
  52. Por mucho que intentes explicarte, ¿sientes que muchas veces tu pareja no te comprende?
  53. ¿Tienes episodios de sentirte sin poder, impotente o defectuoso cuando estás con tu pareja?
  54. ¿Hay ocasiones en las que te sientes muy sola a pesar de que tu pareja está contigo?
  55. ¿Tienes la sensación de que ya no te conoces después de llevar tiempo saliendo con tu pareja?
  56. ¿Tienes frecuentes episodios en los que te cuestionas o dudas de ti misma desde que estás en esta relación?
  57. ¿A veces tienes la sensación de que tu pareja está vacía por dentro?
  58. ¿Tu pareja tiene cambios de humor que son muy extremos y por los que te culpa?
  59. ¿Te sientes culpable/responsable por todo lo que ocurre en la relación mientras que tu pareja no se siente culpable/responsabiliza de nada?
  60. ¿Hay veces que te sientes muy solo aunque estés con tu pareja, como si en realidad no hubiera nadie allí?

Cuantas más veces hayas respondido que sí a éstas 60 preguntas, más probabilidad hay de que tu pareja sea narcisista y de que estés en una relació que es dañina para ti a muchos niveles: psicológico, emocional, físico y/ sexual.

Como le he oído comentar en sesión a una de las personas que he acompañado:

“Si alguna vez te has despertado a las 3 am con el corazón latiendo con fuerza y una certeza de que debes terminar la relación con la persona que duerme a tu lado, pero al día siguiente has continuado como si los pensamientos nocturnos hayan sido sólo un mal sueño, entonces es posible que necesites ayuda con qué hacer a continuación. El surrealismo de Alicia en el país de las Maravillas de vivir con un narcisista no es algo que nacemos sabiendo cómo lidiar o siquiera entender.”

Por supuesto, hay esperanza y sanación, y si crees que estás lidiando con una pareja narcisista, te animo a que busques la ayuda de una terapeuta que tenga conocimiento sobre este tipo de relaciones y aprendas todo lo que pueda sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y la Codependencia.

Te mereces respeto, amor, admiración y apoyo. Pero para que te lo dé tu pareja u otras personas, antes has de aprender a dártelo a ti mismo.

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Cómo los Narcisistas Utilizan la táctica del Futuro Fingido para Manipularte

El futuro fingido es una de las herramientas más prominentes pero sutiles utilizadas por personas narcisistas y otros rasgos de personalidad oscura. Si has tenido algún vínculo cercano con un(a) narcisista, es más probable que lo hayas experimentado.

Entonces, ¿qué es el futuro fingido, cómo funciona y qué consecuencias tiene?

¿Qué es el Futuro Fingido?

El futuro fingido consiste en que una persona miente a otra o le promete algo sobre su futuro para manipularla en el presente. Podría ser algo tan básico como prometerte que van a llamar más tarde y luego no hacerlo. O algo más grande, como prometer irse de vacaciones a ese lugar que el narcisista sabe que te hace mucha ilusión y después no hacer nada para que esto suceda. O incluso prometerte casarse contigo con el fin de volverte complaciente y controlarte en el presente.

El futuro fingido se da siempre junto con el love bombing, en la fase incial de idealización de la relación.

Con la estrategia del futuro fingido, la narcisista manipuladora se aprovecha de tus sueños y metas con el fin de fabular un potencial futuro soñado para condicionar tu comportamiento en el ahora. Estas promesas están destinadas a romperse y pueden verse como una forma de promesas excesivas y de cumplimiento insuficiente.

Básicamente, el narcisista manipulador tomará muy pocas acciones para cumplir sus promesas, las justas para que el engaño no sea demasiado evidente. Mientras siguen prometiendo, esto normalmente poco a poco empieza a ser sustituido por control coercitivo y otras formas de abuso activo y pasivo. De este modo, poco a poco, la persona manipulada irá viendo quebrada su voluntad y comenzará a aceptar con más facilidad lo que la narcisista manipuladora quiere. Aunque ese futuro idealizado puede que siga saliendo muy de vez en cuando, junto con restos de love bombing, intercalado con el abuso. Esto es lo que genera el denominado refuerzo intermitente.

Ejemplos de Futuro Fingido utilizado por las Narcisistas

  • Tu nuevo novio o novia te ha dejado boquiabierto. Tenéis mucho en común y, sobre todo, descubres que comparte el sueño que tienes desde hace tiempo de comprar una casa. Decidís hacerlo juntos. Comenzáis a mirar casas, a hablar interminablemente de la casa perfecta y de tener una familia que crezca en ella. A simple vista, no hay nubes en el horizonte y todo avanza sin problemas. Te enamoras cada vez más. Sin embargo, después de seis meses, tu pareja no ha ahorrado ni un euro. De hecho, es al contrario, te has enterado de que tiene una deuda enorme, pero no sabes muy bien porqué y cada vez que preguntas, tu pareja responde con evasivas o amenaza de forma velada con dejarte. Sigue llevando una vida en la que en lugar de ahorrar, despilfarra. Cuando sacas el tema, te promete que a partir de ahora cambiará, empezará a ahorrar dinero, ¡y tú tendrás la casa y la familia soñadas! Decides que tal vez, todo esto pueda esperar. El amor, al fin y al cabo, todo lo puede.

  • Tu jefe te ha prometido un ascenso. Siguen diciéndote que eres perfecto para una nueva posición que se abre, con nuevas oportunidades y un aumento de sueldo increíble. Has hablado de ello con él varias veces durante el año pasado. Estás muy emocionado y visualizas todos los beneficios que están a la vuelta de la esquina.Sin embargo, durante los próximos meses, te das cuenta de que has asumido más responsabilidades en la preparación para tu nuevo cargo, pero no ha habido beneficios. La siguiente vez que hablas con tu jefe al respecto, te asegura que llegará pronto. Con el tiempo, ves a otros colegas ascendidos, pero no a ti, y no estás seguro de por qué. Responde a tus preguntas con promesas que nunca llegan. Con el tiempo, dejas de hacer preguntas y tu jefe nunca vuelve a mencionar la promoción.

¿Cómo funciona el Futuro Fingido?

Los narcisistas y otras personas manipuladoras mienten, pero es la naturaleza de la mentira a la que hay que prestar atención aquí. El futuro fingido habla a nuestro corazón. La narcisista conoce nuestros deseos y anhelos más sinceros, ya sea sobre el matrimonio, los hijos, el trabajo, la felicidad, los viajes, los momentos divertidos, cualquier cosa en realidad, y son estos deseos los se convierten en recursos para controlarnos.

Si, tras un tiempo, denuncias las promesas incumplidas, es posible que de vez en cuando emprenda alguna acción, para darte “migas” del pastel prometido y con ello mantener la fantasía. Pero tan pronto como te sientas cómoda de nuevo, la dinámica será la misma.

Este reclamo a nuestras emociones y deseos es tan fuerte que puede fracturar verdaderamente nuestro concepto de la realidad con el tiempo. Para cuando te des cuenta, es posible que hayas invertido tanto tiempo, emociones y energía en la relación que no estés dispuesto y tal vez incluso no puedas desenredarte del futuro fingido creado por la narcisista para ti. Simplemente sigues con la narcisista manipuladora porque en este punto es más difícil soltar todas las expectativas y el tiempo, emociones y energía invertidos, que aceptar la farsa e irte.

Las consecuencias del Futuro Fingido utilizado por los Narcisistas

El narcisista manipulador puede creer o no sus propias mentiras, pero tu creencia en su futura simulación acaricia su ego grande. Si dejas de creerle o le criticas, no asumirá ningún tipo de responsabilidad y es más que probable que le de la vuelta a la situación, culpándote de no haber conseguido todavía lo que ha prometido o es posible que te ataque o te obligue a sentirte complacido por las “migas” que te ha dado. Y si te vuelves complaciente, sabrá que puede seguir saliéndose con la suya. Seguirá fingiendo en el futuro hasta que no lo aceptes.

Este tipo de manipulación es extremadamente dañina. La disonancia cognitiva, los sentimientos de impotencia y desesperanza y, por supuesto, los sentimientos de pérdida por algo que el narcisista manipulador nunca pretendió que tuvieras, todos producen consecuencias a largo plazo.

En qué debes poner tu atención para evitar el Futuro Fingido

Las narcisistas y otras manipuladoras mienten y fingen. Sé consciente y crítica de todo lo que alguien diga que parezca demasiado bueno para ser verdad. Porque es algo tan sencillo como eso. Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es.

Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es. Es demasiado bonito para ser VERDAD.

Las personas que tienen tanta estrategia en su comportamiento están a la caza de personas ingenuas y crédulas. Plantéate si tú tienes esta ingenuidad y credulidad, al punto incluso que lo tendría un niño. Tener una parte así es algo mágico, pero tenerla en exceso te puede poner en demasiada vulnerabilidad frente a personas que se dan cuenta de que esto es explotable en ti. Puedes trabajar con una terapeuta tu niña interior para recolocar es ingenuidad e inocencia donde corresponden, esto es, siendo mostradas en lugares que son seguros para ello.

Observa si la persona que te ha prometido ese futuro, tiene un comportamiento coherente para que se lleve a cabo. O bien se trata únicamente de palabras y, después de meses, la situación no ha cambiado en absoluto o sólo lo mínimo. Si ocurre esto último, puedes confrontar a esa persona sobre su comportamiento. Si después de esto, no hay un cambio, es hora de salir de ahí.

Cuanto más tiempo y energía inviertas en el vínculo con el narcisista a causa de lo que te ha prometido, más te costará salir de la relación. Por ello, es mucho más sano detectar estos comportamientos antes de meterte en una relación en la que potencialmente te pueden hacer mucho daño.

Fuente: https://psychcentral.com

Narcisista y Codependiente: cómo escapar de una relación que es una trampa

Nota: A lo largo del artículo se hará mención del narcisista/la codependiente y la narcisista/el codependiente con la intención de no discriminar por genéro.

Quiénes son Narcisista y Codependiente

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, empecemos por ver si te sientes reflejada en la definición de codependiente.

Una definición de codependiente es la de alguien que se siente responsable de los sentimientos, problemas y comportamientos de otras personas y se excluye a sí misma. Si bien ésta no es la única definición, las codependientes, en general, están dispuestas a sacrificar su propio bienestar emocional, mental y físico (e incluso su seguridad) para mantener sus relaciones y cuidar de sus parejas, familiares y amigos.

Por supuesto, como dice el refrán, se necesitan dos para bailar el tango. Definitivamente, se necesitan dos para estar en una relación. Y este tipo de personalidad complaciente/reparadora es el match perfecto para alguien que prefiere el papel de receptor/controlador.

Las codependientes a menudo se encuentran en relaciones con personas narcisistas. El narcisismo se da a lo largo en un espectro, que puede ir desde personas que se sienten legitimadas y priorizan sus sentimientos, necesidades y deseos por encima de los de cualquier otra persona y que tienen poca empatía, hasta el extremo, que es el de personas con la patología de Trastorno Narcisista de la Personalidad.

Qué lleva a Narcisistas y Codependientes a escogerse mutuamente

Si bien narcisistas y codependientes a menudo se ven y definen en estos términos opuestos, también tienen características en común, como la negación, la vergüenza, los límites disfuncionales, la necesidad de controlar a los demás y la dependencia de otros para su validación.

Tanto narcisistas como codependientes han tenido infancias en familias disfuncionales, donde ha habido abuso, negación o negligencia. Lo que ocurre es que la defensa que cada uno de ellos desarrolla es opuesta: el codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

El codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

Dado todo esto, se vuelve mucho más fácil ver porqué los codependientes y las narcisistas a menudo se involucran en relaciones entre ellos: tienen una serie de temas en común y en otros, son el opuesto, por eso encajan tan bien.

Tanto narcisistas como codependientes pueden parecer extremadamente cálidos, encantadores y cariñosos al comienzo de una relación: la narcisista para ganar admiración y privilegios, el codependiente para conseguir apoyo y protección. Y ambos están hambrientos de atención.

Ambos se mostrarán muy interesados en el otro en esta fase de idealización y sólo verán lo que les gusta de la otra persona. Ambos, de forma consciente o inconsciente, empezarán a controlar al otro.

El codependiente sacrificará sus límites, deseos personales, la forma de hablar, de vestir, en definitiva, la felicidad personal para complacer a la narcisista, a quien le encanta la atención y el sentimiento de ser el centro de la vida del codependiente.

Desafortunadamente, este cuento de hadas inicial es en realidad una trampa que en poco tiempo se complica…

Cuando la relación entre Narcisista y Codependiente se complica

Una vez que el narcisista ha «ganado» a la codependiente, el narcisista ya no siente que su encanto inicial sea necesario. Habiendo obtenido el amor, el afecto, el sacrificio y el cuidado de la codependiente, el narcisista ahora se siente con derecho a ellos.

Por supuesto, la codependiente ahora se encuentra en una situación demasiado familiar.

Si bien la codependiente anhela desesperadamente el amor y la atención que el narcisista en la fase de idealización le dio a cubos, es probable que nunca más lo vuelva a experimentar. El narcisista ya no volverá a comportarse de la misma manera. Le dará a la codependiente lo que antes le daba a cubos, a cuentagotas, en una estrategia de refuerzo intermitente.

En ocasiones, le dará a entender a la codependiente que, si se esfuerza mucho, podrá volver a obtener de él lo mismo que al principio de la relación. Pero es una trampa. Sólo son promesas vacías. Es como el burro que persigue una zanahoria que tiene colgada delante sin darse cuenta de que nunca la podrá alcanzar. Cuanto más la codependiente intenta salvar o recuperar o recrear la relación como era en su estado inicial, más recibe el narcisista del codependiente sin tener que dar nada a cambio. El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

Cómo escapar de la trampa en una relación entre Narcisista y Codependiente

Los codependientes no suelen ver el final de la relación como una opción, aunque solo sea porque lo ven como un fracaso personal, del que se arrogan toda la responsabilidad.

La narcisista, que encuentra valioso mantener a alguien cerca que esté dispuesto a sacrificar sus límites y su identidad personal para complacerle, continuará encadenando al codependiente y le dará la atención suficiente para mantener viva la esperanza del codependiente de que la relación cambie.

Dado que la narcisista carece de empatía y justifica su comportamiento, tiene poca motivación para cambiar.

Esto significa que normalmente depende únicamente del codependiente terminar la relación. Pero, debido a la falta de autoestima de los codependientes, la idea de estar solo es a menudo peor que la idea de permanecer en una relación malsana, unilateral y sin amor. Ahí está la trampa.

A menudo, no es hasta que el codependiente alcanza algún tipo de límite muy profundo o toca fondo, que está dispuesto a siquiera considerar terminar la relación y/o buscar ayuda profesional.

Si quieres dejar de ser codependiente, algún tipo de ayuda profesional casi siempre es necesaria para aprender a generar autoestima y establecer límites saludables. Sólo así es posible que el codependiente no repita y, en el caso de que consiga dejar la relación o la narcisista lo descarte (porque ya tiene otro suministro que considera mejor para sus cubrir sus necesidades personales), vuelva involucrarse en otra relación disfuncional.

Conclusión Final

¿Has estado en alguna relación disfuncional con un(a) narcisista? ¿Sigues en una? Si es así, ¿qué te mantiene en esa relación? Y, si has escapado de la trampa, ¿qué hizo falta para hacerlo? Puedes  compartir tus experiencias y preguntas con un comentario para que todos podamos aprender y ayudarnos unos a otros.

Es más fácil salir y superar una relación de este tipo cuando te puedes apoyar en personas que pasan o han pasado por lo mismo. Hay una comunidad que te apoya. Tan sólo poder compartir la experiencia en un lugar seguro puede ser algo muy sanador. También puede curar darte cuenta de que tu experiencia no es única, de que los patrones disfuncionales heredados vienen en la mayoría de los casos de tu familia de origen y de que tu historia, la escribes tú.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, buscar la ayuda profesional adecuada para tener autoestima y poner límites saludables es algo crucial.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Priscilla Du Preez en Unsplash

El cierre de una relación con un(a) narcisista

Cómo es el cierre de una relación con un(a) narcisista

Si has estado en una relación con un(a) narcisista que ha terminado, las posibilidades de que haya terminado de una forma confusa son muy altas. Quizás el final pudo haber comenzado lentamente. Cuando os conocisteis, pasasteis de enviaros mensajes durante el día a tener retrasos importantes y repentinos en la comunicación. Al principio te sentiste como una prioridad para el narcisista y alguien a quien tu pareja estaba emocionado de ver. Y luego, de forma progresiva, eso cambió y no quedó claro por qué las cosas cambiaron. «¿Ha conocido a alguien más? ¿Tiene mucho trabajo? ¿Qué es lo que me he perdido? «

O quizás terminó de una forma abrupta, la narcisista pasó de estar presente con mensajes y llamadas cada día a desaparecer de la noche a la mañana, sin despedirse ni dar explicaciones, simplemente es como si a la narcisista se la hubiese tragado la Tierra.

O a lo mejor se ha despedido pero de una forma ambigua, dejando claro que se va pero manteniendo la puerta medio abierta, hablando de forma difusa de un potencial futuro…

En ninguna de estas situaciones ha habido un cierre de la relación. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, cómo se ha producido el cierre de la relación te dará muchas pistas de cómo ha sido toda la relación.

La diferencia entre pérdida ambigua y el cierre de una relación

El término pérdida ambigua se refiere a  perder una conexión emocional con un ser querido con el que no ha habido un cierre de la relación. La pérdida ambigua es diferente del duelo, ya que el duelo implica asumir una pérdida, ya que ha habido un cierre claro de la relación.

La pérdida ambigua puede congelar el proceso de duelo. La persona no puede superarlo, no puede avanzar, está congelada emocionalmente en el mismo lugar porque no tiene claro lo que ha pasado y no hay un cierre concreto de la relación. Hay muchas relaciones, no sólo las románticas, que terminan con una pérdida ambigua, que puede dar lugar a ansiedad y angustia y, en definitiva, tener un coste emocional muy alto.

Si has tenido una relación con un(a) narcisista, las probabilidades de que hayas tenido una pérdida ambigua en lugar de un cierre son muy altas. ¿Por qué? Porque un(a) narcisista carece de la madurez emocional y contacto con su vulnerabilidad necesarios para poder cerrar la relación. Además, como tienen una dificultad para soltar y  una visión muy práctica de las personas y de cómo usarlas, es probable que prefiera esa ambigüedad para poder volver a contactar contigo en el futuro. De esta forma, aumenta las posibilidades de que vuelvas a ser suministro narcisista, ya sea como pareja o como amante, amistad,…

Cada vez más, y en un contexto de la comunicación a través de la tecnología, se dan escenarios en los que podemos experimentar algunos de los comportamientos que describo más abajo. De nuevo, si estás o has estado en una relación con un(a) narcisista, es más que probable que haya experimentado alguno de ellos:

  • Ghosting: el acto de detener abruptamente, y aparentemente sin razón, toda comunicación.
  • Orbitar: el acto de detener la comunicación directa y el compromiso, pero continuar monitoreando tu presencia en las redes sociales.
  • Dar migas de pan: alguien que está interesado en ti a través de mensajes de texto ocasionales, llamadas y me gusta en las redes sociales, brindando la atención y el compromiso suficientes para mantenerte interesada pero insatisfecha.

Estos comportamientos tienen que ver con una comunicación emocional muy deficiente y con la necesidad de estar por encima de la otra persona y controlar la relación.

También puede deberse a una falta de honestidad de la narcisista, que tiene muy claro lo que quiere de ti y cómo conseguirlo con un “juego” donde no hay honestidad sino manipulación. Quizás seas tú la persona que haya tenido alguno de estos comportamientos, de forma consciente o inconsciente.

Cuando te comunicas con un(a) narcisista, hay esta sensación continua de que el mensaje no llega, de que la comunicación es un esfuerzo, de que no te están entendiendo, incluso de que tú tienes un problema con la comunicación.

No es así. Se trata de una comunicación pre-confeccionada para que te sientas así y el narcisista pueda salirse con la suya desoyendo tus demandas, tus necesidades o tus límites.

Cómo cerrar una relación de forma emocionalmente madura

Muchas personas a menudo utilizan tácticas de distanciamiento hacia el final de una relación, como dar migas de pan y orbitar, como una forma de ayudar a las personas a aclimatarse lentamente a salir de una relación. ¡Pero los finales ambivalentes tienen un precio!

Los finales incompletos pueden ofrecer falsas esperanzas de reconciliación. Asimismo, la ambivalencia provoca ansiedad. Muy a menudo evitamos conversaciones incómodas sobre la relación como una forma de evitar el rechazo. La evitación a menudo nos lleva a una ilusión de seguridad emocional. Muchas personas creen falsamente que la falta de claridad sobre el estado de la relación y/o hablar sobre los cambios que ocurren dentro de la relación nos protegerá de un final doloroso y conflictivo.

Un paso importante hacia la madurez emocional es dejar atrás los juegos de comunicación equívoca y poco clara. La seguridad emocional es algo que empieza dentro, no fuera de ti. Si te comunicas con la otra persona de forma clara y honesta, estás haciendo un cambio energético e invitando a la otra persona a que haga lo mismo.

Los finales son duros y a menudo levantan muchas heridas por abandono. Sin embargo, hablar sobre lo que pasa en la relación o cerrarla es lo que lleva en realidad a una seguridad emocional.  Un final respetuoso y directo es lo que necesita toda relación para poder llorar la pérdida, lidiar con las heridas propias de abandono (nadie te puede abandonar en realidad, sólo tú a ti mismo) y después seguir adelante.

Compartir el incómodo mensaje sobre la ruptura y cerrar una relación permite a cada persona en la relación irse con certeza junto con madurez y respeto.

Si te comunicas de forma honesta y sincera con un(a) narcisista, es muy probable que no haga lo mismo sino que se siga comunicando desde la manipulación, el control, los juegos,.. pero por eso mismo, te dará una visión más clara sobre la madurez emocional de esta persona y sobre si quieres permanecer en esa relación.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, pon la atención a cómo se ha producido el cierre de la relación y cómo quieres cerrar tus relaciones a partir de ahora.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

Imagen de Markus Spiske en Unsplash

Qué tienen en común un(a) Narcisista y un(a) Codependiente (=Persona Complaciente)

Lo que tienen en común un(a) Narcisista y un(a) Codependiente (=Persona Complaciente)

Aunque un narcisista y una codependiente (=persona complaciente) actúen como polos opuestos en una relación, tienen una cosa en común: ambos han crecido en una familia disfuncional que no ha podido lidiar con sus emociones y sentimientos.

Las personas codependientes que complacen con frecuencia se tragan sus sentimientos y perciben las emociones de otras personas como más importantes que las propias. Son personas que a menudo son desinteresadas, humildes y empáticas. Sin embargo, ser desinteresado en exceso puede traer problemas en la relaciones con los demás, ya que pueden convertirse en un blanco fácil para ser explotados o manipulados.

Para las personas complacientes es importante equilibrar el deseo de ser aceptadas con la conciencia de que algunas personas manipulan y se pueden aprovechar de ellas.

Normalmente, una narcisista es exactamente lo contrario. Las narcisistas priorizan sus sentimientos primero y cualquiera que no esté de acuerdo a menudo es castigado, intimidado, acosado o castigado por ello. Incapaz de considerar un punto de vista alternativo en el contexto de una relación interpersonal, la narcisista constantemente pronuncia su perspectiva como la «correcta». Hay una completa falta de empatía por los sentimientos y el punto de vista de la otra persona. Aunque la narcisista puede mostrarse amable o comprensivo, es sólo una fachada para atraer o retener a una persona. No se trata de algo que sienta de verdad sino que es una conducta de manipulación.  

Aunque las personas codependientes y los narcisistas tienen comportamientos opuestos en una relación, lo que sí comparten son experiencias tempranas con un cuidador o cuidadores que no pudo lidiar con sus emociones. Para los complacientes, la experiencia de ser continuamente avergonzados, castigados o abandonados por expresar una emoción o sentimiento de niños, suele afectar a su capacidad para confiar en lo que sienten de adultos. Suelen cuestionarse a sí mismos y priorizar los sentimientos de otras personas antes que los propios. El origen de esto es el de un cuidador que sólo ha tenido en cuenta sus emociones y sentimientos cuando ha tratado con el niño, obviando por completo los de éste.

Con frecuencia, en su infancia se han dado escenas en las que al mostrar una emoción, se han encontrado con respuestas como: “¿Y ahora por qué lloras?” ”¡Aquí sólo me enfado yo!” o “Ya eres demasiado mayor para tener miedo”.

Un padre o madre que no puede lidiar con la angustia de un niño a menudo culpa al niño. En lugar de intentar comprender, interpreta los sentimientos del niño como algo “incorrecto» o “prohibido”. El niño es castigado y avergonzado por tener un sentimiento que al padre o a la madre no les gusta. Finalmente, el niño se abstiene de expresar lo que siente para evitar ser castigado o rechazado. El niño devalúa sus sentimientos y se ve obligado a anteponer los sentimientos de sus padres. Al contener los sentimientos, evita el castigo, la vergüenza y el rechazo.

Si este tipo de respuesta de los padres es rutinaria, la niña interioriza este patrón de relación y, de adulta, se comporta de esta manera en todas sus relaciones. Los expertos en apego a menudo se refieren a esto como un desarrollo interno del apego. La niña se convierte en un adulto que desconfía de cómo se siente y cree que los sentimientos de otras personas son más importantes. Aquí es cuando surgen las tendencias a agradar a los demás, a complacerles.

De este modo, la adulta que no expresa sus emociones y prioriza lo que siente la otra persona, se siente segura en la relación, a salvo de ser castigada o abandonada.

También es posible una defensa diferente a la misma situación: el narcisismo. La falta de empatía de los padres y la tendencia a infligir vergüenza y culpa de manera sistemática pueden hacer que un niño desarrolle una estructura defensiva narcisista para protegerse. El ego actuará como un escudo que desvía, proyecta, niega y distorsiona cualquier cosa que amenace el frágil sentido de sí mismo del niño. Se protegerá de emociones incómodas como la responsabilidad, la empatía, la percepción y la autoconciencia.

Si esta estructura defensiva es alimentada por los padres, se vuelve caracterológica, es decir, se vuelve parte de la personalidad de la niña. Por ejemplo, la niña puede ser castigado por sus sentimientos, pero recompensada e idealizada por sus logros. Se le aplaude que intimide o machaque a otras personas y se le recompensa por alcanzar metas que los padres habrían querido para sí mismos.

Es esencial tener en cuenta que un padre o madre que respeta los sentimientos mientras mantiene reglas y expectativas, puede criar a un hijo bastante seguro. Por ejemplo, «Carlos, veo que estás enfadado y lo entiendo, pero no puedes tirar tu mochila. Por favor, ve a recogerla.«. Reconocer y validar el estado emocional de un niño pero corregir el comportamiento es fundamental. El niño se da cuenta de que sus sentimientos son importantes, pero sus acciones deben cambiar. El niño es responsable y se le anima a reconocer y comprender un sentimiento o emoción en lugar de anularlos. La capacidad del niño para reconocer, identificar y verbalizar sentimientos y emociones conduce a una regulación emocional saludable, autoconciencia, percepción e inteligencia emocional.

Conclusión

Si tienes una tendencia a agradar a los demás, puede ser útil que te des cuenta de cómo se relacionaban tus padres con tus emociones. Es posible que tu padre, tu madre o ambos no hayan tolerado tus sentimientos si diferían de los tuyos. Una infancia vivida de esta manera puede explicar porqué de adulta dudas de tus propios sentimientos y te entrega habitualmente a los de otro. La conciencia sobre esto puede ser todo lo que se requiere para inspirar a una persona a confiar en cómo se siente, dejar de necesitar complacer a los demás y empezar a poner límites en sus relaciones.

Una persona con fuertes tendencias narcisistas, por otro lado, puede poner conciencia y aumentar su empatía, hacerse cargo de sus emociones y mostrarse vulnerable. Sin embargo, aquí hay una línea: si el narcisismo desarrollado por esa persona es patológico, es posible que no sea capaz de adquirir esas habilidades. Si ése es el caso, el comportamiento más saludable para las personas que se relacionan con él es alejarse.

Romper el ciclo del abuso emocional es fundamental. Si has sufrido abuso emocional en tu infancia, es posible cambiar esto con terapia. Es importante vivir aceptando y sabiendo gestionar tus emociones y tus sentimientos.

Fuente:https://psychologytoday.com

Imagen de Sharon McCutcheon en Unsplash

9 Estrategias para afrontar una relación con un(a) Narcisista

Una relación con un narcisista puede ser un enorme reto a tu salud mental, ya que están basadas en el abuso y el maltrato a la vez que el narcisista intenta hacerte creer que no es así o que tú eres la culpable de lo que está sucediendo en la relación.

Seguramente quieras saber cómo salir del abuso narcisista. Sin embargo, mientras estés en una relación con un(a) narcisista, también te interese saber cómo gestionar esta relación de la mejor manera posible para ti a nivel emocional.

Los hijos de padres narcisistas tienden a normalizar este tipo de vínculos en la edad adulta porque para ellos esto es “familiar”. En este artículo hay nueve estrategias para lidiar con una narcisista con el que tengas una relación, ya sea familiar, profesional, de amistad, pareja,… Eso sí, ten en cuenta que estas estrategias sirven para minimizar daños emocionales y/o psicológicos y/o físicos pero no para tener un estado de bienestar. Éste sólo llegará cuando termines la relación con la narcisista.

Date cuenta de con qué tipo de narcisista estás tratando

Un narcisista encubierto no parecerá en principio narcisista porque tratará de guardar un perfil bajo y hacerse la víctima. Sin embargo, cuando estés a solas con él, tendrá todo tipo de comportamientos para manipularte y hacerte sentir inferior a él. Un narcisista descubierto es mucho más fácil de detectar, tienen una energía muy intensa y, por lo general, no tienen problemas en mostrar su fuerza ni meterse en conflictos. Su comportamiento frente a ti variará dependiendo de lo que necesite. Si te quiere “de su lado” te manipularán haciéndote dependiente, buscando y aprovechando tus debilidades. Si no estás “de su lado” es probable que te utilice como chivo expiatorio.

Reconoce tus emociones

Muchos comportamientos de las narcisistas son invasivos y agresivos, al punto de que se metan bajo la piel y realmente sientas que esa persona está en tus pensamientos o emociones la mayor parte del tiempo. Si estás tratando de hacer algo, y una persona te interrumpe constantemente o intenta llamar la atención sobre sí misma bombardeándote a mensajes o acapara la conversación y no te permite expresarte, reconocer los sentimientos que esto te produce, como rabia, frustración, impotencia. Reconocer y aceptar tus emociones es un paso muy importante para reconocer con quién estás tratando realmente.

Busca un equilibrio en las dinámicas

Una vez que reconozcas que los comportamientos del narcisista que provienen de un lugar de inseguridad, puedes darle atención suficiente para que se calme. Demasiada atención y avivarás sus llamas egocéntricas, pero la cantidad suficiente le permitirá calmarse y dejarte a ti un espacio. Se trata de darle algo de lo que está buscando pero no todo. Porque son como un agujero negro emocional. Nunca es suficiente. Si no le das nada, tomará represalias. Demasiado y no te dejará en paz.

Observa cómo la narcisista genera deuda emocional

Una relación con una narcisista es de dependencia emocional y/o económica y/o psicológica. Observa cuál es de la deuda que la narcisista está generando contigo y también si tú la estás generando con ella. La deuda emocional supone decirle a la otra persona “Tú me debes” y eso es con lo que hay un enganche. Cuanto más consciente seas de cómo la narcisista genera deuda contigo y tú con ella, más fácil te resultará dejar de generar esa deuda y sentirte libre para dejar la relación.

Muestra una actitud neutral

Los narcisistas se nutren de confirmar que mantienen el control sobre otras personas. Esto lo consiguen sabiendo cuáles son los botones que te hacen reaccionar de forma emocional. No muestres tus emociones. Aunque el comportamiento del narcisista te enfade, te ponga triste o te frustre, no lo muestres. Tus emociones son un indicador para el narcisista del control que tiene sobre ti. Si te mantienes neutral frente a su comportamiento, a la larga cambiará su comportamiento hacia ti porque las tácticas ya no le servirán. Esto no quiere decir que tengas que aguantar lo que sea que el narcisista te hace sino que puedes poner límites y decir que no de forma asertiva.

Mantén tu centro

Es fácil perder tu propio sentido de identidad o de propósito u objetivos cuando una narcisista intenta tomar el centro del escenario. No es necesario que prestes atención ni te creas todo lo que dice o hace esta persona, sin importar cuánto clame por tu atención. Encuentra el equilibrio entre avanzar en la dirección que deseas, dirigir tu vida y conseguir tus propias metas y seguirle la corriente a la narcisista para evitar generar conflictos.

Utiliza el sentido del humor

Tener un contacto muy cercano con un narcisista, a largo plazo puede resultar drenante, descorazonador y puede llevar a una amargura vital. No permitas esto. No puedes controlar las dinámicas con el narcisista pero sí cómo te afectan. Lo que ocurre dentro de ti es algo que sólo decides tú. Mantener el sentido del humor, al punto de reírte de ti misma, del narcisista o de la situación, puede ser una medicina frente a toda la energía negativa que desprende esta persona.

Infórmate sobre el narcisismo

Si estás interactuando con una persona que tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP), la situación puede resultar muy confusa. Esto es así especialmente en el caso de personas que han crecido en una familia donde al menos uno de los padres también tenía TNP o alguna otra enfermedad mental recogida en el Grupo B del DSM:el trastorno anti-social, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico, y el TNP. Al haber tenido un escenario parecido en su infancia y haberlo normalizado, hay una tendencia a normalizar también esta situación de adultos. No es una situación normal porque estás tratando con una persona que tiene una enfermedad mental. Cuanto más sepas sobre esta enfermedad, más fácil te resultará interactuar con la narcisista, así como averiguar cómo la enfermedad de esta persona en tu familia te ha podido afectar a ti.

Acepta que el narcisista no va a cambiar

En muchas ocasiones estas relaciones se perpetúan durante años porque hay una expectativa de que el narcisista cambie y sea por fin la persona que deseamos. Este deseo en muchas ocasiones viene alimentado por el propio narcisista, que se comunica de forma ambigua y da a entender que ese cambio es posible cuando en realidad sabe que no va a cambiar. Es una trampa para mantenerte en la relación. Aceptar que el narcisista no va a cambiar y que la relación que tienes ahora es la misma (o muy parecida) a la que tendrás en el futuro, te permite soltar las expectativas y con ello, liberarte.

Empezar a cambiarte a ti mismo es lo que te dará las claves para superar el abuso narcisista. Mientras estás en tu proceso de recuperación, estas estrategias te ayudarán a protegerte en el vínculo tóxico que hay en tu vida.

Imagen de Baylee Gramling en Unsplash

Señales de que estás sufriendo Abuso Narcisista

Sobrevivir al abuso narcisista requiere involucrarse en una autosanación activa, y eso a menudo comienza con mirar hacia dentro, a nosotros mismos y nuestras emociones.

Si te armas de voluntad y proteges el bienestar y las necesidades que te pertenecen por derecho, puedes encontrar el camino de regreso a la libertad. Sin embargo, es un proceso que requiere que profundices y veas el panorama más amplio que te espera al otro lado de este camino.

El Abuso Narcisista no es un Mito sino una Realidad

El abuso narcisista siempre incluye manipulación y control y puede ser lento e insidioso, destruyendo tu sentido de identidad antes de que te des cuenta de lo realmente está sucediendo.

Cuando te conviertes en víctima de abuso narcisista, pierdes completamente el sentido de tu valor y la importancia de tus necesidades y sueños. Dejas caer tus límites y cedes el control a otra persona, y con eso entregas partes de tu personalidad y tu libertad.

El abuso narcisista se refiere a los comportamientos que usan los narcisistas en sus relaciones con otras personas. Estos comportamientos erosionan la autoestima de estas personas e incluso pueden cambiar drásticamente su personalidad. Es una forma tóxica de vivir y tiene efectos duraderos para las víctimas involucradas.

El abuso narcisista ocurre a través del abuso verbal y psicológico, la manipulación emocional e incluso campañas de miedo, amenazas y terror. Un narcisista es incapaz de ver el valor inherente en nadie más, porque sólo puede ver sus propias necesidades, deseos y perspectivas.

Liberarse de ellos es sólo el primer paso en la sanación. Para prosperar por completo tras el abuso narcisista, has de entender cómo te ha afectado este abuso y luego trabajar para cambiarlo a través del amor propio y la compasión.

Las Señales reveladoras de Abuso Narcisista

Cuando eres víctima de abuso narcisista, hay una serie de señales reveladoras que pueden ayudarte a advertirlo y ayudarte a protegerte.

No tienes que aceptar el maltrato y el mal comportamiento de la narcisista en tu vida, puedes encontrar la libertad y la felicidad de nuevo, pero es necesario aprender a detectar las señales de que te están despreciando y pisoteando.

Caminando sobre cáscaras de huevo

Cuando construyes una vida con una narcisista, estás construyendo una vida sobre arenas movedizas. Las narcisistas utilizan las emociones para manipular los sentimientos y comportamientos de quienes les rodean.

Si manifiestas tus vulnerabilidades o conoces a la narcisista en un momento de tu vida en el que estás especialmente frágil (porque te has ido a vivir a un sitio nuevo, estás buscando trabajo, acabas de terminar una relación importante para ti,…) la narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará después en la relación.

La narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará durante la relación.

Tener una relación con una narcisista significa caminar sobre cáscaras de huevo, en un estado permanente de hipervigilancia y evaluar constantemente tu forma de ser y tu comportamiento para evitar molestarle o alejarle.

Sentirás que no puedes ser tú mismo en la relación, que hay ciertos temas sobre los que no se te permite hablar y que si haces algo contraviniendo su voluntad, este comportamiento tendrá un castigo, tratándote como si fueras un niño en lugar de un adulto.

Gaslighting

La luz de gas es un término todavía poco conocido en España pero que poco a poco se está haciendo más popular. Es una forma de manipulación compleja y muy dañina para la víctima, ya que la hunde en mucha confusión y dudas sobre sí misma. Hace que la víctima se cuestione sus propias emociones, percepciones y cordura.

Ejemplos de gaslighting serían acusaciones directas del tipo “Tú estás loca” o afirmaciones más sutiles que lo que hacen es cuestionar tu sanidad mental, como “tú no estás bien”, “yo creo que necesitas ayuda”, “ya sabes que tienes demasiada imaginación”,.. El fin último del gaslighting es hacer completamente dependiente a la persona, haciéndola dudar de sí misma de aspectos tan básicos como su percepción de la realidad para que dependa por completo del abusador narcisista y así poder utilizarla, abusarla o explotarla de diferentes maneras.

Cero sentido de confianza

No puede haber verdadera confianza o estabilidad cuando se trata de abuso narcisista, porque la desestabilización es una de las tácticas centrales que los narcisistas usan para ponerse por encima en la relación.

El narcisista creará al principio un clima de confianza que en realidad es falso para después dinamitarla haciendo que pierdas la confianza en la relación y en ti misma y culpándote a ti de ello.

Utilizará la confianza que le das para después abusar de ella. Al final, por mucho que parezca que puedes confiar en esta persona, sentirás que no es así.

Dejando de lado tus necesidades

En el mundo de la narcisista, todo se trata de ella, y sólo sus necesidades son importantes. Uno de los signos característicos de que estás sufriendo abuso narcisista es un constante rechazo de tus necesidades.

La abusadora niega, minimiza y/o disminuye tus necesidades hasta el punto que tú comenzarás a hacer lo mismo. Poco a poco, en la relación sólo importarán las necesidades de la narcisista, tanto para ella como para ti y acabarás en modo “aguantar” la relación a la espera de que esto cambie o justificando este gran desequilibrio.

Al final, muchos codependientes desarrollan una rabia hacia el narcisista de la que no son conscientes por tener que anular sus propias necesidades por el bien de la relación.

Un mundo marchito y reducido

¿Has notado que tu mundo se está encogiendo? ¿Tus círculos sociales u oportunidades profesionales se hacen cada vez más pequeños como consecuencia de tu relación?

Poco a poco, la narcisista irá reduciendo tu mundo, aislándote y haciéndote completamente dependiente de ella. Si estás en una relación así, los vínculos con tu familia, amigos y laborales se van haciendo cada vez más débiles y pobres.

Esto es porque a la narcisista en realidad no le importa tu bienestar ni que consigas lo que quieres en la vida, sino que, al contrario, lo que le interesa es controlarte y manipularte hasta el punto de que lo único que te importe sea tu relación con ella.

Siempre cargando con la culpa

Además de dejar de lado sus propias necesidades, las víctimas de abuso narcisista se sienten muy culpables cuando las cosas salen mal.

En el mundo del narcisista, él no puede equivocarse. Ya sea que cometa un error genuino o simplemente se enfrente a los desafíos naturales de la vida, le echa la culpa de todo lo que cree que no va bien a los demás. Por eso, las víctimas interiorizan esa culpa cargando con todo el peso de la relación y lo que ha ocurrido. El narcisista se niega a responsabilizarse de nada y tiende a acusar a la víctima de que si la relación no ha funcionado es por algo que ha hecho o que no ha hecho, que podría haberse esforzado más,..

Por lo general, la persona que está en la relación con un(a) narcisista ya tiene mucha culpa interiorizada de infancia, donde el padre o la madre la culpabilizaba de todo y utilizaba el tema de la culpa para manipularla.

Inestabilidad e inseguridad

La inestabilidad y la inseguridad son la clave del juego del abusador narcisista. Si sientes que nunca puedes obtener una respuesta directa de tu pareja, o te sientes constantemente fuera de lugar en presencia de esta persona, esto no es un error.

Los abusadores narcisistas usan esta inestabilidad de ida y vuelta para hacerte sentir inseguro. Cuanto más inseguro seas, más lo mirarás y llegarás a depender de sus manipulaciones emocionales como el único medio para ser feliz.

Sentirse Atrapada en la Relación

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Esto es, tú quieres salir de la relación, sabes que está erosionando tu autoestima, provocándote ansiedad,… y aún así, sientes impotencia, sin las fuerzas o la determinación para salir de ella, al punto de que lo que más te gustaría es que el narcisista terminase la relación para poder salir de ese lugar.

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Si estás en una relación así, pide ayuda.

Imagen de Noah Buscher en Unsplash

Fuente: https://medium.com

Tratar de que el Narcisista se responsabilice de su comportamiento es lo que te mantiene enganchada a la relación

Cómo los Narcisistas, Psicópatas y Sociópatas no se Responsabilizan de su comportamiento

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas a menudo actúan de maneras que desafían toda definición de normalidad. De forma regular rompen las reglas, mienten, no cumplen promesas, degradan y exhiben un comportamiento injusto, agresivo y abusivo que es inapropiado, infantil, sin remordimientos e inhumano.

Es probable que, si ha sufrido abuso narcisista, tengas un alto nivel de integridad. Tienes conciencia y, como la tienes, tienes en cuenta tu entorno y las demás personas. Y eres una persona empática.

Si interactúas con una narcisista, antes o después te encontrarás describiendo comportamientos básicos, como “vomitar así tu rabia es abusivo” como si estuvieras hablando con un niño de 5 años.

Tu integridad y tu necesidad de probar algo sobre ti son utilizadas en tu contra

En primer lugar, debes comprender que el narcisista se dirige deliberadamente a personas que tienen altos niveles de integridad.

La razón es que él o ella sabe que:

  • Tomarás la responsabilidad de limpiar los líos que crea la narcisista.
  • Trabajarás estoicamente horas extras para limpiar estos líos.
  • Eres la persona perfecta a la que culpar, porque tratas de demostrarle tu integridad al narcisista, en lugar de irte, a pesar del abuso.
  • Al concentrarte en tratar de hacer que la narcisista actúe como una adulta responsable, le darás una gran cantidad de suministro narcisista (atención) que tanto necesita.
  • El narcisista puede acusarte de falta de integridad en cualquier área de la que te enorgullezcas (ser un buen padre, un modelo a seguir, un amante de las mascotas, una buena trabajadora,…) lo que otorga un deleite cuando el narcisista ve cuánto te afecta esto.
  • Serás una persona «que quiere y se preocupa», por lo que entregarás voluntariamente tus recursos, tiempo, apoyo y dinero.

Seguramente intentes hacer todo lo posible para demostrar algo y hacer «lo correcto»: dar el ejemplo correcto, con la esperanza de que la narcisista aprenda y comience a actuar como una persona responsable. Ahí está el enganche de intentar probar algo, de que el narcisista te vea realmente, de hacer que cambie,… todo ello no va a suceder y es lo que te mantiene en la relación: la perspectiva de que sí cambie.

Ahí está el enganche de intentar probar algo, de que el narcisista te vea realmente, de hacer que cambie,… todo ello no va a suceder y es lo que te mantiene en la relación: la perspectiva de que sí cambie.

La narcisista por la definición misma de lo que es el Trastorno Narcisista de la Personalidad, no quiere ser responsable, no quiere ‘jugar limpio’, no quiere conformarse y no quiere ‘hacer lo correcto’. Una narcisista cree que jugar siguiendo las reglas la convierte en alguien ordinario, como todos los demás y es así precisamente como no le gusta sentirse.

Esto puede generar confusión porque muchos narcisistas dan una imagen hacia el exterior de personas súper íntegras, justas y rectas. Pero sólo es una imagen. Por detrás, donde sólo los ven personas con las que tienen confianza, su comportamiento es injusto y abusivo.

Al narcisista, una vez que te asegura en su vida (te contrata en un trabajo, se casa contigo, eres su mejor amigo, su socio,..), en realidad no le importa si crees que es una buena persona o no. Simplemente está en el juego por las dos razones por las que los narcisistas interactúan con cualquiera:

  1. Para asegurarse el suministro narcisista, y
  2. Tener una persona que haga de saco de boxeo en la que poder descargar su rabia, frustraciones, o como una pared para hablar de sus cosas sin querer ningún feedback más que una escucha ni muchos menos escucharte a ti a menos que sea para obtener información para manipularte.

Cómo Soltar la necesidad de que el Narcisista se Responsabilice y llegar a la Aceptación

Una de las lecciones fundamentales más grandes de la vida afrontamos como resultado del abuso narcisista es ésta: las personas pueden ser y hacer lo que quieran ser y hacer. Esta lección de aceptación es una de las más esenciales para recuperarte del abuso narcisista.

Sólo hay dos formas en las que podemos vivir nuestra vida, que son:

Cuando juzgamos algo como incorrecto, nos hemos situado enérgicamente (la energía es el verdadero referente que crea nuestra realidad), ya que “Mi experiencia es incorrecta”, porque “esto está mal” y, por lo tanto, “tengo que corregirlo para que esté bien”.

Por ejemplo: si me haces algo malo y decido que me afectará (una reacción humana normal), lo reproduciré en mi mente y cada vez que lo haga siento el dolor de lo que me hiciste. Sin embargo, ya no estás ahí parado y haciéndome «eso». De hecho, soy libre de seguir adelante con mi vida, pero ahora no puedo, porque lo que hiciste estuvo «mal».

He evaluado que mi vida no puede ser «correcta» ahora, porque intercambiaste conmigo de una manera que estaba «mal». Tu «error» ahora se ha convertido en mi «error» (lo asumí), y no se puede arreglar hasta que te cambie de «equivocado» a «correcto».

Es comprensible que esto sea muy potente: me digo que mo podré tener una vida «correcta» hasta que te cambie de estar «equivocada». Así, lo que estoy propiciando de forma energética es seguir teniendo más experiencias “equivocadas” o “erróneas”.

¿Por qué? Porque incluso si pudiera obligarte a convertirte en «correcto» (muy improbable e imposible cuando se trata de un narcisista), cada vez más personas «incorrectas» seguirían entrando en mi experiencia y seguirían haciéndome cosas «malas»

¿Por qué? ¡Eso suena loco! ¿Por qué seguiría atrayendo el comportamiento «incorrecto» que detesto tanto?

Porque tengo un enfoque intenso y me gusta juzgar lo «incorrecto». Me lo tomo como algo personal, hago que otras personas se comporten conmigo y juzgo quiénes son, y trato de arreglarlos y cambiarlos en un intento inútil de hacerme feliz en lugar de asumir la responsabilidad de ser la creadora de mí misma, de mi realidad.

Siempre que juzgamos algo incorrecto, estamos en resistencia. Al resistirnos a esto, pensamos que le estamos diciendo «No», sin embargo, en realidad estamos diciendo «Sí» y lo incorporamos a nuestra experiencia. La resistencia nos engancha en la lucha de tratar de cambiar algo que está «mal» en «correcto» y contamina nuestro ser y experiencia con «lo malo» en el proceso.

La verdadera aceptación no significa resignarse ni tolerar, significa exactamente lo contrario. Aceptación significa que observamos el comportamiento del narcisista y aceptamos que el narcisista hace lo que hace porque es quien es. Con esta aceptación ya no tendrás la necesidad de cambiar o arreglar al narcisista para tu propio bienestar. Lo aceptas tal y como es, y lo dejas ir. Ha sido una persona en tu camino de vida que te ha mostrado algo sobre ti y que has aprendido. Ésta es la mejor lección que puedes aprender del narcisista.

Lo aceptas tal y como es, y lo dejas ir. Ha sido una persona en tu camino de vida que te ha mostrado algo sobre ti y que has aprendido. Ésta es la mejor lección que puedes aprender del narcisista.

También conviene comentar que seguramente no sólo tu cabezonería e integridad te han llevado a esta situación. Sino también unas expectativas creadas por el narcisista al principio de la relación, unas promesas de algo que te iba a dar o de una persona que parecía que era y que no es real.

La trampa la hizo la narcisista, aprovechándose, seguramente, de una situación de vulnerabilidad por la que pasabas o de algo que sabía que necesitabas de forma desesperada. Y ahí se crea el gancho. Tu actitud de resistencia y de querer arreglarlo (que el narcisista intentará alimentar sabiendo que, sea lo que sea lo que te ha prometido, no te lo va a dar) es lo que te mantiene en la relación de abuso.

Necesitas establecer que TIENES los recursos dentro de ti para crear tu propia verdad y plenitud. Puedes permitir que los demás sean quienes deseen ser, y si quienes son o lo que hacen no se alinea con tu Verdad, entonces esa persona no necesita formar ya parte tu realidad.

Suelta y deja de participar en el juego del narcisista y enfócate completamente en crear lo que quieres para ti.

Fuente: https://blog.melanietoniaevans.com

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El Chantaje Emocional

Qué es el Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una táctica que las personas más cercanas a nosotros pueden usar para hacernos daño y manipularnos, ya sea intencionalmente o no. Es cuando alguien usa nuestras debilidades, secretos y vulnerabilidades contra nosotros para obtener exactamente lo que quiere de nosotros.

Podemos ser chantajeados emocionalmente por nuestra pareja, padres, hijos, hermanos, amigos, colegas o cualquier persona cercana a nosotros sin darnos cuenta de lo que está pasando o no querer admitir ante nosotros mismos lo que está sucediendo. Los narcisistas, psicópatas y sociópatas utilizan constantemente el chantaje emocional para manipular a las personas con las que se relacionan.

Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, puedes empezar por darte cuenta de que el abuso narcisista y el chantaje emocional van de la mano con mucha frecuencia.

A veces, el/la chantajista emocional puede no ser consciente de sus patrones de comportamiento (o no está dispuesto a admitir el chantaje como un rasgo de carácter), por lo que se lo niega a sí mismo, así como a todos los demás.

A los fines de este artículo, me centraré en las relaciones de pareja, pero el chantaje emocional de los tipos descritos a continuación puede aplicarse a cualquier tipo de relación, como de familia, amistad, trabajo,..

También es importante tener en cuenta que hay diferentes niveles involucrados aquí. Todas nos equivocamos, y la mayoría de nosotras utilizaremos formas muy ligeras de chantaje emocional en nuestras relaciones en algún momento. Esto no nos convierte en chantajistas emocionales en toda regla. Sólo somos seres humanos, y todos tenemos defectos por nuestra propia naturaleza.

Sin embargo, es vital estar al tanto de los diferentes tipos de chantaje emocional que existen y las señales de que está ocurriendo. Esto te permitirá identificar cuándo algo ha ido demasiado lejos y convertirse en un problema en tu relación.

La presión ligera no siempre es Chantaje Emocional

En cualquier relación, dar y recibir es normal y saludable. Es importante poder estar en desacuerdo, pero luego llegar a un acuerdo juntos, y algunas veces tendrás que hacer cosas que quizás no elegirías hacer. Pero los haces de todos modos por el bien de tu relación y por la persona a la que quieres.

Después de todo, si siempre es o lo que tú dices o nada, entonces debes considerar el hecho de que el chantajista emocional en tu relación podrías ser realmente tú. Pero hay un límite aquí. Ceder ante lo que quiere tu pareja no debería convertirse en la norma, especialmente cuando se trata de cosas que realmente te importan.

Un verdadero chantajista emocional ignora constantemente los deseos y necesidades de la otra persona en favor de los suyos y no ve los derechos de la otra persona como importantes. Les gusta tener una pareja en su vida que puedan controlar y no están interesados ​​en ninguno de los compromisos que implica una relación saludable. Tratarán de mantener ese control sobre su pareja de cualquiera de las siguientes maneras.

Tres estrategias de Chantaje Emocional

La psicoterapeuta Dra. Susan Forward ideó el acrónimo FOG (niebla, en inglés, aduciendo a que conduce a confusión mental) para resumir las estrategias que las chantajistas emocionales suelen usar: miedo, obligación y culpa.

Conocer estas estrategias y los cuatro tipos de chantaje emocional que se analizan más adelante puede ayudarte a identificar comportamientos que de otro modo no habrías reconocido como manipuladores.

Miedo

El miedo es una emoción diseñada para protegernos, desencadenando respuestas físicas que nos preparan para congelarnos, huir o luchar cuando nos encontramos ante situaciones amenazadoras.

Esas situaciones no necesariamente tienen que ser físicamente peligrosas. Podemos sentir miedo de perder a los que queremos o de hacerles daño. A veces, es sólo miedo a lo desconocido, que es algo con lo que juegan las chantajistas emocionales.

Hay todo tipo de miedos que pueden usarse para mantener a las personas como “rehenes” en una relación, como el miedo al abandono, el miedo a molestar a alguien, el miedo a la confrontación, el miedo a las situaciones difíciles y el miedo a su propia seguridad física.

Obligación

A menudo nos sentimos obligadas con las personas que nos rodean porque, como seres humanos, un fuerte sentido de comunidad es una gran parte de lo que ha permitido que nuestra especie sea tan exitosa. Hay seguridad en los grupos, y todas queremos ser incluidas y aceptadas. Para ser aceptadas, suele haber ciertas obligaciones que cumplir.

Las chantajistas emocionales pueden usar diferentes estrategias para recordarnos esas obligaciones, presionando los botones que nos hacen sentir obligados a hacer lo que quieren. Muchos chantajistas emocionales utilizan el tema de la obligación para dar el mensaje directo o indirecto de “tú me debes” y así generar deuda emocional para conseguir que la otra persona haga lo que desean.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Un padre podría recordarle a un niño los sacrificios que ha hecho por él y decirle que está siendo desagradecido.
  • Una pareja podría afirmar que haría lo que sea que le hayas pedido si la situación fuese al revés.
  • Una amiga podría acusar a otra de ser egoísta.

Culpa

La culpa está muy vinculada a la obligación. Si no hacemos algo que CREEMOS que estamos obligados a hacer, tendemos a sentir culpa o sentimos que merecemos ser castigados de alguna manera. Las personas con tendencia a la culpa pueden sentirse culpables por prácticamente cualquier cosa, lo que conviene a una chantajista emocional para manejar los hilos.

Podemos sentirnos culpables por trabajar demasiado, gastar demasiado, pasar tiempo con otras personas, o incluso simplemente ser felices o divertirnos o priorizarnos a nosotros mismos.

Las personas que tienen tendencia a sentirse con miedo, obligadas o con culpa suele ser porque crecieron en una familia disfuncional, donde el padre/madre o ambos ejercían el chantaje emocional de forma consciente o inconsciente para conseguir que el hijo o hija hiciese lo que él/ella quería y cubrir sus necesidades en lugar de las del niño.

Por esta razón, estas personas, hasta hacer terapia, son un objetivo mucho más fácil del chantaje emocional. Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, hacer un proceso de auto-conocimiento y cambio es fundamental.

4 Tipos de Chantaje Emocional

Un narcisista puede adoptar uno o más de estos roles para lograr que hagas lo que quiere.

El Castigador

Este tipo de narcisista chantajista emocional sabe cómo castigarte, y no duda en hacer declaraciones audaces que te digan cuáles serán las consecuencias si haces (o no haces) algo en particular. La estrategia con la que juegan más es el miedo.

El castigo que infligen puede ser desde retener afecto y poner fin a la relación, hasta restringirte para que no vea a otras personas importantes en tu vida, o sanciones financieras.

El chantaje emocional también puede basarse en la amenaza de castigo físico y abuso.

La Auto-Castigadora

Algunas narcisistas que hacen chantaje emocional pueden emplear la táctica de castigarse (o amenazar con castigarse) a sí mismas, sabiendo que esto hará sufrir a su pareja.

Su principal arma de ataque es la culpa (o la perspectiva de la culpa a la que te enfrentarías si la narcisista chantajista emocional cumpliera con sus amenazas), pero también intentan provocar miedo (que alguien a quien cuidas sufrirá daños).

Ejemplos de esto pueden incluir amenazar con lastimarse o incluso suicidarse si la abandonas o afirmar que tu comportamiento la deprimirá si persiste.

La Víctima

Las víctimas narcisistas sostienen su miseria sobre la cabeza de pareja como una forma de hacer que hagan lo que quieren.

Podrían afirmar que su enfermedad o estado mental es culpa de la otra persona, o decirle a su pareja que si no hacen lo que quieren, se pondrán enfermos empeorarán.

A veces esperan que su pareja sea capaz de descubrir qué les pasa sin tener que decirles … «si realmente me quisieras, lo sabrías».

El Vendedor de Humo

Mientras que todos los otros tipos de chantaje emocional son más métodos de «palo», este es el método de «zanahoria».

Este narcisista chantajista emocional promete algún tipo de recompensa, ya sea tangible o intangible. Aunque la recompensa rara vez se materializará. El miedo (a perderse la recompensa), la obligación (lo han pedido amablemente e incluso están ofreciendo una recompensa) y la culpa (se sentirá mal por decir que no) probablemente estarán involucrados en cierta medida.

Te piden que hagas algo a cambio de la promesa de otra cosa, pero generalmente ese “premio” no llega nunca.

  • Por ejemplo, tu pareja sabe que para ti es muy importante conocer a su familia y utiliza la promesa de que esto ocurrirá para que hagas lo que quiera pero el evento de conocer a su familia no se acaba dando no nunca.
  • Otro ejemplo es el de un jefe que te promete mejoras laborales como tener más responsabilidades, un horario más flexible o un aumento de sueldo para que hagas las tareas que él quiere pero las promesas de mejora no se dan nunca.

Mientras que algunos narcisistas manipuladores solo se basarán en una de estas 4 categorías (la que les resulte más efectiva), algunos cambiarán entre ellas, presionando todos tus botones hasta que se salgan con la suya.

6 Señales más de Chantaje Emocional

Si estás en una relación con un narcisista chantajista emocional en serie, entonces leer lo anterior podría haber activado algunas alarmas.

Pero aquí hay algunas señales más a tener en cuenta si tienes alguna duda de que estás en una relación con una narcisista manipuladora emocioal, o si se encuentras con una en el futuro.

En el fondo, lo sabes

Por mucho que intentes mentirte a ti mismo o te resulte difícil admitir tus sospechas ante tus amigos o familiares, en el fondo sabes cuándo la persona está jugando con tus emociones para conseguir lo que quiere.

Escucha a tu cuerpo. Puede ser una presión en la boca del estómago, una sensación que te oprime la garganta o la necesidad de apretar las nalgas cada vez que estás ante la presencia de esta persona. Tu cuerpo te esta avisando del peligro para ti. ¡Escúchalo!

Les gusta alardear

Las narcisisitas manipuladoras y chantajistas emocionales tienden a ser muy francas sobre lo maravillosas que son … ¡porque realmente se lo creen!

Si alguien parece carecer de modestia o humildad en absoluto, es una gran señal de advertencia.

Les gusta el sonido de su propia voz

No solo se jactan, sino que hablan mucho, dominan las conversaciones, al igual que intentan dominar a su pareja y a las personas con las que se relacionan.

Si sientes que no tienes voz en la relación con esta persona o que por mucho que intentes expresarte, tus mensajes parecen no llegar, esto es una señal de alarma.

No saben recibir feedbacks

En el fondo, los narcisistas chantajistas emocionales son bastante inseguros, a pesar de que se aprovechan de los inseguros y vulnerables.

Tienden a ver cualquier feedback que se les da como un insulto a su inteligencia en lugar de lo que es. Tienen una incapacidad de autocrítica y de introspección sobre sí mismos.

Critican las opiniones de los demás y minimizan sus éxitos

No quieren que otras personas se vean mejor que ellas, por lo que desacreditan a los demás cuando creen que les hacen sombra. Tampoco les gusta ver a otras personas triunfar y prosperar y sienten celos con mucha facilidad que intentan ocultar.

Si tienes a una persona así cerca, hará lo posible por minimizar tus logros y éxitos y maximizar tus errores. Te dará una visión sesgada de ti misma, en ocasiones a la cara y en otras a tu espalda.

Una de cal y otra de arena

Parece que todo está ok en la relación y de repente, muestran un arranque de rabia que dinamita esta paz. Esto lo hacen de forma abrupta y sin que haya una razón para ello aunque buscarán una excusa para justificarlo.

Solo están contentos cuando logran manipular las cosas de la manera que quieren, y usan esos cambios de humor volátiles como una forma de mantener a su pareja alerta.

Un ligero chantaje emocional ocasional es, desafortunadamente, normal en la mayoría de las relaciones. Pero si has descubierto que este comportamiento se ha convertido en un patrón constante que te está afectando, entonces puedes plantearte que estás en una relación abusiva.

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Imagen de Cristian Newman en Unsplash