El Maquiavelismo forma parte de la “tríada oscura”, junto con el Narcisismo y la Sociopatía

¿Qué es el Maquiavelismo?

El maquiavelismo en psicología se refiere a un rasgo de la personalidad en el que una persona está tan centrada en sus propios intereses que manipula, engaña y explota a los demás para lograr sus objetivos.

El maquiavelismo es uno de los rasgos de lo que se llama la “tríada oscura”, los otros dos son el narcisismo y la psicopatía.

El término en sí se deriva de una referencia al infame Nicolás Maquiavelo, un diplomático y filósofo en el Renacimiento cuya obra más conocida se convirtió en “El Príncipe”. Este libro defendía su punto de vista de que los gobernantes fuertes deberían ser duros con sus súbditos y enemigos, y que la gloria y la supervivencia justificaban cualquier medio, incluso aquellos que se consideraran inmorales y brutales.

A fines del siglo XVI, el “maquiavelismo” se convirtió en una palabra popular para describir el arte de engañar para salir adelante.

Señales de Maquiavelismo

Una persona con el rasgo del maquiavelismo tenderá a tener muchas de las siguientes conductas:

  • Prioriza el dinero y el poder sobre las relaciones personales
  • Sólo enfocada en sus propios intereses
  • Parece encantadora y segura de sí misma
  • Explota y manipula a otras personas para prosperar
  • Miente para conseguir sus objetivos
  • Utiliza la adulación a menudo
  • Carente de principios y valores morales
  • Puede parecer distante o difícil de conocer profundamente
  • Capaz de causar daño a otras personas para lograr sus objetivos
  • Escasa capacidad para la empatía
  • A menudo evitan el compromiso y los afectos emocionales
  • Puede ser muy pacientes y calculadoras
  • Rara vez revelan sus verdaderas intenciones
  • Propensas a encuentros sexuales casuales
  • Puede ser buenas para leer situaciones sociales y a otras personas
  • Falta de calidez en las interacciones sociales
  • No siempre consciente de las consecuencias de sus acciones
  • Dificultad para reconocer sus propias emociones

¿Cuál es la diferencia entre Maquiavelismo, Narcisismo y Sociopatía?

Los tres rasgos consisten en una persona que trata salirse con la suya como sea para obtener lo que quiere. Pero cada uno tiene un enfoque diferente.

El maquiavelismo se trata principalmente de manipulación para beneficio personal.

El narcisismo se trata de creer que mereces admiración y que te traten de manera diferente a los demás, de manera privilegiada.

La sociopatía trata de ser frío e insensible a las necesidades de los demás, explotándolas y/o aprovechándose de ellas.

¿Cómo sé si tengo características maquiavélicas?

Puedes hacer este test online (en inglés) si tienes curiosidad. De todos modos, si realmente te preocupa tener el rasgo, se recomienda un diagnóstico adecuado con un(a) profesional de la salud mental.

Estoy seguro de que mi jefe/jefa, miembro de la familia tiene el rasgo de maquiavelismo, ¿qué puedo hacer?

El problema radica en el hecho de que quienes tienen el rasgo maquiavélico rara vez querrán cambiar o buscar ayuda.

Si crees que eres víctima de alguien con el rasgo maquiavélico, busca ayuda. Puede ser abrumador y causar gran angustia y daño psicológico y emocional tener una persona así en tu vida, y su capacidad de manipulación podría hacerte dudar de tus propios instintos o sentirte codependiente, “adicto/adicta” a tenerlas en tu vida.

Un(a) terapeuta Gestalt puede ayudarte a aprender a cuidarte mejor y a establecer límites o, si es posible, sacar a la persona de tu vida para siempre.

Fuente: https://www.harleytherapy.co.uk

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Los 10 “Noes” cuando trates con una Narcisista

No las tomes en serio. La imagen lo es todo para las narcisistas. Se esfuerzan mucho para presentar una fachada de superioridad y certeza. Les gusta mantener a los demás adivinando qué es lo que hacen, por eso se comportan de formas menos transparentes. Pero es importante recordar que las personas con narcisismo son profundamente inseguras. Su llamativa fachada está diseñada para ocultar un vacío dentro. Si oyes mucho la frase “Yo estoy bien”, sospecha.

No compartas información personal en exceso. Cuanta más información personal le des a una narcisista, más munición tendrán para usar contra ti cuando quieran hacerte daño. Son expertas en encontrar vulnerabilidades y explotarlas en su propio beneficio. Pueden usar cualquier información que compartas para humillarte o manipularte, particularmente cuando es más vulnerable o más necesitado. Sé juicioso sobre lo que les dices.

No sientas la necesidad de justificar tus Pensamientos, Sentimientos o Acciones. Muchas narcisistas intentan hacer que otros se cuestionen a sí mismos. Pueden hacer esto con preguntas directas o indirectas, actuando como si les debieras una explicación de tu comportamiento. Reconoce esto por lo que es: un intento de debilitarte. Ante una narcisista, los cuatro Noes: No te Justifiques, No te Pelees, No te Defiendas, No te Expliques. No necesitas explicar o justificar tus sentimientos o pensamientos. Además, discutir o defenderse de una narcisista generalmente es contraproducente. Las narcisistas tienden a estar interesadas en ganar, no escuchar; compitiendo, no comunicándose. Por mucho que te digan que lo quieren es entenderte y llegar a un acuerdo, en realidad es como un partido de tenis, en el que si sigues esa dinámica, se convierte en un peligroso juego psicológico titulado “A ver quién es más listo”. No lo hagas.

No minimices su comportamiento disfuncional. El comportamiento egoísta de las narcisistas y su hambre voraz de atención, como la de una niña demandante, pueden absorber por completo la energía de quienes las rodean, dejándolos física y emocionalmente drenados. Con el tiempo, las personas que mantienen relaciones con narcisistas (sentimentales, laborales, de amistad,…) pueden padecer fatiga crónica o auto-anestesiarse de sentir o dejar de tener perspectiva sobre lo  poco saludable puede ser el comportamiento narcisista. Estas personas bajan tanto sus estándares de comportamiento frente a las narcisistas que justifican que los engañen, manipulen o humillen, lo acaban integrando como algo normal. A veces puede ser mejor dejar estrategia pasar de la conducta infantil o provocadora de una narcisista sin contestar, pero eso no significa que debas dejar de tomar nota mental de lo poco saludable que es.

No esperes que asuman la responsabilidad. Las narcisistas muchas veces se atribuyen el mérito de algo que ha salido bien (aunque en realidad no lo hayan hecho ellas) y te culpan a ti de lo que ha salido “mal” (aunque en realidad no sea responsabilizas tuya). Rara vez se disculpan por su comportamiento o admiten su responsabilidad, un error o haber hecho daño a otro.

Las narcisistas piensan que tienen un estatus especial, que son mejores y por ello tienen más derechos que los demás. No tienen interés en la igualdad ni en responsabilizarse de lo que hacen cuando las consecuencias son negativas. Tratar de hacer que los narcisistas asuman la responsabilidad de sus acciones negativas es como entrar en una guerra. Si quieres señalar su rol en un problema, está bien, pero hazlo porque necesitas decirlo, no porque esperes que escuche o valide lo que tú expresas o tu opinión o punto de vista sobre las cosas. Las narcisistas no tienen que validarte ni aprobarte como persona. Eso te lo das tú a ti mismo.

No asumas que comparten tus valores y tu visión del mundo. Si esperas que las narcisistas tengan compasión, digan la verdad o compartan el centro de atención, esto no va a ocurrir. Las personas con narcisismo ven a los demás como fuentes de gratificación, no como iguales. Usan las palabras como herramientas o armas más que para comunicarse de una forma honesta y sincera. Tienen un hambre insaciable de atención, son infantiles. Todo esto proviene de un sentido inestable de sí mismas. Saber esto puede liberarte de tener falsas expectativas y te permitirá establecer límites. Es muy importante que pongas límites y digas que no a comportamientos que no cumplen con tus estándares.

No intentes vencerlas en su propio juego. Puede ser tentador, pero recuerde que la mayoría de las narcisistas tienen escasa o nada de empatía y juegan una guerra encubierta con todas las personas que les rodean. Cuanto más intimes con ellas, más te conocerán e intentarán vencerte en juegos psicológicos que son peligrosos. Las narcisistas tienen un miedo atroz a perder, sentirse inferiores y/o verse expuestas o humilladas. Como resultado, dedican gran cantidad de energía a mantener su imagen y cultivar fuentes de estimulación de su ego, generalmente a expensas de los demás. Tratar de superarlas en una guerra de palabras, en un enrevesado juego tóxico psicológico, intentar desquitarte o adoptar sus técnicas algo que no te hará sentir bien y que rara vez funciona. Ellas no saben parar ese juego al que le dedican la mayor parte del tiempo de su vida. Sé más listo, di que no, aparta a la narcisista de tu vida y sé fiel a tus valores.

No te tomes sus acciones de forma personal. Las narcisistas se aprovechan, manipulan y maltratan a cualquiera que puedan. Cuanto más cerca estés de ellas y más íntima sea la relación, el abuso y el maltrato escalan. No es personal en el sentido de que se lo hacen a quien se deja, a quien pueden. Si eres de los que te dejan, identifica qué vulnerabilidades o qué comportamientos hacen que acabes envuelto en esta clase de relaciones tóxicas.

No esperes empatía o un trato justo. Las narcisistas son generalmente incapaces, consciente o inconscientemente, de tener empatía. La empatía se basa en la suposición de que los demás son dignos, iguales y merecen atención y compasión. Su grandiosidad los lleva a ver a los demás como inferiores y a justificar mediante el mecanismo de defensa de la proyección el trato abusivo e injusto que les dan. En lugar de invertir energías en intentar un trato justo o reciprocidad por parte de una narcisista, es mejor que la centres en apartarte de gente que se comporta de esa manera abusiva contigo, centrándote en respetarte y quererte a ti mismo.

No esperes que cambien. Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad o un rasgos narcisistas pronunciados rara vez cambian. Pueden alterar algunos comportamientos a lo largo del tiempo, pero las dinámicas subyacentes que las impulsan a comportarse como lo hacen generalmente están por lo general de por vida. Las narcisistas ven a los demás como amenazas o víctimas potenciales y están atrapadas en una búsqueda interminable de atención y aprobación. Si tú te empeñas mucho y dedicas mucho tiempo y energía a que una narcisista cambie o a que te dedique su atención y aprobación, te invito a que mires más adentro sobre para qué haces esto, qué es lo que te lleva a comportarte así.

No subestimes el poder del narcisismo. El narcisismo es una distorsión profunda del sentido de una mismo. La vida de una narcisista es interminablemente carrera para conseguir “suministro narcisista”, el cual dependerá de qué le parece lo más importante en la vida a la narcisista: halagos, dinero, sexo, poder,… Como no recibieron el mirroring adecuado por parte de sus padres cuando eran niñas, viven esclavas de su propia imagen, que proyectan hacia los demás. En realidad no saben quiénes son.

La codependencia y el narcisismo son las dos caras de una misma moneda, no hay una sin la otra. Las narcisistas también son codependientes y los padres de los codependientes tampoco les hicieron el mirroring necesario, por eso tampoco saben bien quiénes son y centran su vida en el reconocimiento y validación por parte de la narcisista (es decir, también necesitan su “suministro”). Por parte del codependiente el suministro se centra en la narcisista, por parte de la narcisista, en todas las personas que pueda.

Los codependientes sí tienen empatía y con ello, una vez son conscientes de su historia, pueden hacer terapia y cambiarla. Puedes ayudarte a ti mismo mucho hasta cierto punto pero al menos al principio de tu recuperación necesitarás que alguien te haga ese necesario mirroring que tus padres no pudieron o no supieron hacer. Si sólo te tienes como autoreferencia, sigues en las mismas viejas dinámicas y sólo será posible un progreso hasta un cierto punto. Busca la ayuda de un(a) terapeuta o un grupo terapéutico.

Fuente: blogs.psychcentral.com

La Ensalada de Palabras

Cuando se sienten amenazados/amenazadas, los/las narcisistas/psicópatas/sociópatas utilizan lo que se llama la “ensalada de palabras” en un intento por manejar la situación en su mayor beneficio. Básicamente, es una conversación del infierno. En realidad, no están diciendo nada en absoluto. Sólo es blablablá para confundir. Es como un partido de ping-pong. Tú hablas y yo respondo pero en realidad con lo que respondo no tiene contenido, el objetivo es liar la madeja para que al final les des la razón o no veas algo de ellos/ellas.

El término “ensalada de palabras” viene del campo de la psiquiatría, y se utiliza para describir cómo hablaban a veces las personas que tenían esquizofrenia. Intentan hacer frases y expresarse pero su cerebro no es capaz de procesar y aplicar la sintaxis adecuada. Sólo trozos de frases que no tienen demasiado sentido.

9 Señales de que estás ante una Ensalada de Palabras de un(a) Narcisista/Psicópata/Sociópata

  1. Conversaciones circulares

    Pensarás que habéis hablado sobre algo, solo para comenzar a hablarlo de nuevo en dos minutos o en dos días. Se comportan como si el tema no se hubiese tratado nunca. Comienzan a recitar las mismas frases, ignorando cualquier argumento legítimo que ya les hayas dado. Si algo va a resolverse, será en sus términos. Con los narcisistas/psicópatas/sociópatas los mismos problemas aparecerán una y otra vez: ¿por qué son tan amables con su ex otra vez? ¿Por qué de repente no te prestan atención? ¿Por qué suenan tan ansiosos/ansiosas por dejar el teléfono? Y cada vez que planteas estos problemas, es como si nunca hubieras tenido la conversación en el pasado. Y lo vuelves a tratar, sólo para sentirte loco/loca y zanjarlo cuando deciden que “estoy cansado/cansada de hablar siempre sobre esto”. Es un bucle.

  2. Traer a colación tus errores pasados e ignorar los propios

    Si señalas algo que ellos/ellas están haciendo y que te sienta mal – como ignorarte o serte infiel – te echarán en cara algo que has hecho en el pasado y que no tiene nada que ver con lo que les estás diciendo. ¿Quizás hubo una época en la que salías mucho? Pues ahí lo tienes, sus infidelidades no son nada comparado con esas noches que salías a pasártelo bien sin ellos/ellas. ¿Llegaste tarde a tu primera cita hace dos años? Entonces no les podrás culparte por hacerte el tratamiento de silencio durante tres días seguidos. Si les señalas cualquier cosa que crees que han hecho mal, te hacen sentir como un lunático/lunática que es demasiado “sensible” o “difícil”.

  3. Tono condescendiente y paternalista

    La conversación muchas veces te hará sentir como si fueras un(a) niño/niña demandante. Utilizarán un tono condescendiente, como el de un padre/una madre cuando está enseñando a un hijo/hija y tiene una infinita paciencia. El objetivo es ponerse por encima y controlar la conversación, que es como una competición. Los/las narcisistas/psicópatas/sociópatas no saben vivir sin competir ni compararse. Como carecen de autoestima propia, necesitan ponerse por encima de los demás para alimentar su ego.

  4. Te acusan de los errores que están cometiendo ellos/ellas.

    Tienen un comportamiento que te obliga a estar a la defensiva. Cuando se trata de discusiones acaloradas, no tienen vergüenza. Te acaban etiquetando y juzgando con cualidades que en realidad son de ellos/ellas. Esto que hacen son proyecciones, que es un mecanismo de defensa que utilizan mucho. Como no pueden soportar ver esas cualidades en ellos/ellas (porque suelen ser “feas”, tipo egoísta, cruel, difícil, sensible,…)las ponen en ti. Y lo peor es que si te has criado con alguno/alguna de ellos/ellas, te lo acabas creyendo.

  5. Múltiples personas

    A través del curso de una conversación de ensalada de palabras, es probable que experimentes una variedad de sus personalidades. Es una especie de poli bueno, poli malo, poli demente, poli acosador, poli bebé. Si te estás alejando, harto/harta de abusos y mentiras, te devolverán la visión de la fase de idealización, cosas como promesas de matrimonio e hijos. Si eso no funciona, de repente comenzarán meterse con cualidades que alguna vez idealizaron. Lo que sea que funcione es lo que utilizarán.

  6. La eterna víctima

    De alguna manera, la conversación llevará a hablar sobre su pasado de abuso  familiar o a un(a) ex loca. Terminarás sintiéndose mal por él/ella, incluso cuando hayan hecho algo terriblemente malo. En cambio, tú lo utilizarás como una oportunidad para vincularte con él/ella sobre sus supuestos sentimientos complejos. Y una vez que hayan desviado exitosamente su atención a otra parte, todo volverá a ser como era antes. Sin vínculo ni conexión emocional profunda alguna por su parte.

  7. Te das cuenta de que tienes que explicar emociones humanas básicas

    Te encuentras a ti mismo/misma diciendo frases como “yo tengo sentimientos” o “eso me hace daño” o “¿me lo podrías decir de otra manera?”. Te sientes como si le estuvieses hablando a un niño/una niña que no entiende las consecuencias de sus actos. Lo que tú piensas es “Si entiende que me hace daño, dejará de hacerlo.” El problema es que en la mayoría de los casos no es así y el comportamiento problemático continúa contigo dejándote hacer eso.

  8. Muchas excusas

    Todos/todas ponemos excusas a los demás o a nosotros mismos/mismas de vez en cuando, pero los narcisistas/psicópatas/sociópatas lo hacen muy, muy a menudo. Esto tiene que ver con la proyección y con el hecho de justificar su comportamiento. Es raro que sus acciones tengan coherencia con sus palabras. Si conoces a una persona así, mejor comprueba si hay más banderas rojas que te estén alertando de quién es esa persona realmente.

  9. Las conversaciones te drenarán emocionalmente

    Acabarás siempre con dolor de cabeza y con la sensación de que no entiendes qué es lo que realmente está pasando. Te pasarás horas, días, obsesionándote con los argumentos. Te sentirás súper cansado/cansada con toda la energía invertida en estas conversaciones para ver que realmente nunca sacas nada en claro. Sentirás que tienes que defenderte, como si te atacaran (aunque los ataques no sean obvios) y que tienes que disculparte, cosa que ellos/ellas no harán nunca.

Este artículo está basado en uno de los capítulos del libro “Psycopath free” de Jackson McKenzie.

Cómo NO tratar con un(a) Narcisista

El comportamiento disfuncional se aplica a todo el mundo. No es solamente el/la Narcisista y las personas que le rodean los tienen problemas con su percepción de la realidad y sus respuestas. Todos utilizamos mecanismos de defensa (o mecanismos neuróticos) en mayor o menor medida.

Se trata de mecanismos mentales para defendernos de lo que nos ocurre y que están relacionados con experiencias que hemos relegado al inconsciente en la época de la infancia porque las hemos considerado traumáticas. El primero en acuñar los mecanismos de defensa fue el padre del psicoanálisis, Sigmund Freud y después han sido matizados o ligeramente modificados por otras terapias humanistas, como la terapia Gestalt.

En este post vamos a hablar de los mecanismos más utilizados por las personas cercanas al/a la Narcisista, es decir, su pareja, familia, amigos/amigas, compañeros/compañeras de trabajo.

Mecanismos de Defensa para Lidiar con un(a) Narcisista

    1. Acting out.

      Se debe a la acumulación de rabia por acciones abusivas realizadas por el/la narcisista sobre otra persona. La acumulación de rabia da lugar a un momento en el que esa persona, que se siente como una olla a presión que ya no puede aguantar más, tiene un arranque de furia frente al/a la narcisista o bien otra persona que considere que le ha tratado de forma injusta/abusiva. Ese acceso de rabia puede ocurrir días, meses o incluso años después de la acción considerada injusta o abusiva, por lo que la persona que la recibe la puede recepcionar como algo desubicado, fuera de contexto y que no entiende.

    2. Negación.

      Este mecanismo es muy común. Supone justificar y excusar de una forma muy patente y flagrante todo el comportamiento abusivo del/de la narcisista por no querer afrontar con las consecuencias de lo que supondría reconocer a la persona que realmente se tiene delante. Por ejemplo, supondría  buscarse otro trabajo porque su jefe/jefa les hace mobbing o dejar una relación en la que su pareja les es infiel y miente constantemente.

    3. Disociación.

      La disociación es un mecanismo de defensa que se utiliza para no estar presente en el “aquí y ahora”, en el momento presente. La situación que se está viviendo es percibida como demasiado dura por la persona que disocia. Un ejemplo típico de esto es la de una pareja/hijo/hija de un(a) narcisista que tiene un ataque de rabia y se pone a gritar y a insultar de un modo desproporcionado y abusivo. La persona que sufre esa rabieta disociará, por ejemplo, se pondrá a pensar en la película que va a ver en un rato, para pasar esa situación tan estresante y dañina emocionalmente de la mejor manera posible. Otros ejemplos de discociación son ver mucho la tv, jugar a videojuegos,…

    4. Idealización.

      Supone una negación de las características negativas del/de la narcisista y hacer hincapié en sus virtudes o logros. La persona que le da este apoyo al/a la narcisista se convierte en su favorito/favorita, lo cual le convierte en inmune de los ataques de rabia. Se convierte en un escudo que proporciona el/la potencial atacante.

    5. Splitting.

      Muchos/muchas supervivientes de narcisismo tienen entre sus mecanismos de defensa, el pensamiento blanco/negro. Ven a las personas en términos absolutos, son ángeles o demonios, están con ellos o contra ellos. Esto también ocurre con el/la Narcisista. Si tienen una relación cercana con él/ella, verán a la persona como alguien (a pesar de todo) bueno/buena “per se”. Cuando hayan tenido muchas experiencias negativas con él/ella que les hayan hecho sufrir demasiado y decidan terminar la relación, tenderán a verlo/verla, como el demonio en persona.

    6. Comparación distorsionada.

      Los/las narcisistas se ven a sí mismos/mismas como mejores que los demás y destacan los defectos o errores de las personas a las que tienen cerca y que consideran inferiores para mantener esta fantasía. Esta constante comparación alimenta su ego. Aquellas personas que apoyan este comportamiento, se suelen sentir realmente inferiores al/a la Narcisista de una forma también distorsionada, colaborando a esa fantasía y justificando así en muchas ocasiones un trato abusivo.

Estos mecanismos de defensa hacen que una persona no tenga que lidiar con la realidad del narcisismo y sus efectos tóxicos. En realidad son parches que sirven a una persona para “ir tirando” en su vida, pero más en el modo superviviente que desarrollando su potencial de forma plena y teniendo una autoestima sana. Cuando estamos preparados/preparadas para lidiar con todo esto (este momento para cada persona es diferente y para algunas no llega nunca) las experiencias traumáticas del subconsciente empiezan a aflorar, cuando nuestro cerebro entiende que estamos preparados/preparadas para afrontar la realidad de forma verdadera. Es entonces cuando empezaremos a cambiar nuestros comportamientos. Ya no necesitaremos los mecanismos de defensa para justificar comportamientos que en realidad son respuestas antiguas (de un(a) niño/niña interior herido/herida) a situaciones del momento presente.

Fuente: psychcentral.com

5 Señales de que tu Jefe/Jefa es un(a) Narcisista

Mucha gente puede llegar a la conclusión de que su jefe/jefa no es una persona de trato fácil. Esto es simplemente parte de la estructura de las empresas y de cómo encajan las diferentes personalidades en ellas.

Un jefe/jefa narcisista es otra historia. ¿Parece que pierde los papeles, es demasiado reactivo/reactiva emocionalmente, falta al respeto, critica, culpa y expresa su rabia de una forma inapropiada?

Si la respuesta es sí, es posible que sea un(a) narcisista.

  1. Trata a los/las empleados/empleadas como si fueran completamente dispensables y no tiene ningún tipo de empatía.

Un(a) jefe/jefa narcisista utilizará a la gente para sus propios propósitos (materiales o emocionales) y después se deshará de ellos.

Para conseguir sus objetivos, tratará mal a su personal y tenderá a ser muy crítico/crítica y a culpar a los demás cuando las cosas no vayan bien.

Lo que es interesante es que esta clase de jefes/jefas verdaderamente se sorprenden cuando la gente decide irse de ese lugar de trabajo. Esta inhabilidad para ver las cosas desde fuera de su propia realidad es un signo clásico de narcisismo.

Un/a jefe/jefa narcisista tiene muy poca o directamente ninguna empatía por las otras personas. Debido su distorsionada percepción de auto-importancia, los sentimientos de los demás son algo completamente ajeno para él/ella.

La empatía es fundamental para construir relaciones sanas. Por es un(a) jefe/jefa narcisista será más destructor(a) de relaciones que constructor(a).

  1. Utiliza el miedo y las amenazas para hacer que la gente trabaje más.

Muy a menudo te sentirás como si estuvieses pisando huevos en la oficina si tienes un(a) jefe/jefa narcisista. Sus emociones la mayoría del tiempo son inestables. Puede que esté tranquilo/tranquila y amigable y, al cabo de un minuto, estalle gritando con rabia.

No tiene nada que ver contigo ni con tu trabajo. Los/las narcisistas no son capaces de ver a las personas como seres independientes con sus propias necesidades. Las ven de una forma distorsionada, como extensiones de sí mismos/mismas. Esto hace que piensen que la gente que trabaja para ellos/ellas esté a su disposición 100%, pudiéndoles hacer prácticamente cualquier cosa.

Son señales de que tienes un(a) jefe/jefa narcisista si:

  • Le parece mal si te vas a tu hora (con o sin trabajo pendiente y/0 urgente).
  • Te escribe o te llama fuera de tu horario de trabajo para tratar temas laborales.
  • Te pide que abarquen mucho de lo más objetivamente razonable para una sola persona.
  • Se enfada y vuelca en ti su rabia y lo ve como algo normal.
  • Te pide que te encargues de tareas que no son estrictamente laborales y que denotan que te ve como a una especie de “sirviente”: llevarle el café, hacerle un recado personal.
  1. Un(a) jefe/jefa narcisista es un(a) control freak.

Un(a) jefe/jefa narcisista estará obesionado/obsesionada con controlarlo todo. Esto incluirá lo que se denomina “micromanaging”, lo que incluye tareas como decirle a un empleado palabra por palabra lo que tiene que contestar en un e-mail a un cliente.

Esto está relacionado con su propia ansiedad, si controlan todo y a todos, se sienten más seguros. Confunden el control con la seguridad y tienen la fantasía de que son indispensables, lo que hace que no sepan delegar tareas en otros.

Si se trata de dos socios, el/la narcisista controlará al otro/otra hasta el punto de que parezca un empleado más. Si son más de dos, puede llegar a triangular con uno de ellos, para asegurarse de que es él el que domina la situación.

Este micromanagement de las cosas y este control en realidad lo que hace es entorpecer el ritmo bueno de una empresa y contribuye a crear un mal ambiente laboral, donde la gente se siente escrutada en exceso y sin libertad alguna para desarrollar su potencial

4. Un(a) jefe/jefa narcisista rara vez asume la responsabilidad por sus errores, les echa la culpa a los demás.

El jefe/jefa narcisista protege su vulnerabilidad y fragilidad con capas defensivas. No puede admitir nunca que se ha equivocado, que ha cometido un error o que no sabe algo. Culpará siempre a los otros cuando las cosas se tuerzan o no se cumplan los objetivos.

Sin embargo, él/ella nunca permitirá que se le corrija nada ni que se señale un error. Básicamente su comportamiento lo que dice es “Si las cosas van bien, es mérito mío. Si van mal, es culpa tuya”, con independencia de si esto es verdad o no.

Esta situación puede llegar a generar mucha ansiedad y miedo, ya que se convierte en un peligroso juego psicológico en el que hagas lo que hagas, no sabes si vas a pagar las consecuencias de algo que no es responsabilidad tuya. Este juego es creado a propósito por el/la jefe/jefa narcisista, para controlar la situación a través del miedo, les hace sentir poderosos/poderosas y esto les gusta. Provoca muchas veces una reacción emocional en los/las empleados/empleadas que alimenta su ego.

  1. Autoritarios/autoritarias con puño de hierro.

Los/las jefes/jefas narcisistas creen que son los/las personas más inteligentes en ese entorno y si alguien da muestras de lo contrario a esa idea, se sienten amenazados/amenazadas. Intentan tapar o mermar psicológicamente a las personas que sobresalen o aportan ideas.

La política es “a mi manera o nada”. Ven a sus empleados/empleadas como meros ejecutores/ejecutoras de sus ideas y se imponen con toda la fuerza necesaria para ello. Los/las que son descubiertos/descubiertas pueden llegar a gritar, insultar, manipular, vejar,..

Si se trata de un(a) narcisista encubierto/encubierta tendrán un comportamiento menos obvio pero también muy tóxico: hablar a unos empleados de otros por la espalda, mentir, manipular, sabotear lo que hacen sus empleados. También jugadas como despedir a alguien de la forma más humillante posible, sin dejarle despedirse de los demás, en fechas como la navidad, dándole menos indemnización de la que le corresponde por ley,..

¿Cómo trato con un(a) jefe/jefa narcisista?

En última instancia lo más sabio es que te busques un lugar de trabajo más sano, con un ambiente más agradable y enriquecedor.

Si no puedes hacer esto por el momento, aunque te cueste, si lo que quieres es conservar tu puesto de trabajo, la mejor manera de tratar con un(a) jefe/fefa narcisista es utilizar los halagos. Habla su idioma siendo consciente de ello y podrás salir airoso/airosa de muchas situaciones.

Los/las narcisistas la mayoría del tiempo se rodearán de personas complacientes porque les encanta que les acaricien el ego y los/las reafirmen y sólo quieren oir cosas positivas acerca de sí mismos/mismas.

El ego para los/las narcisistas es como su criptonita. Si aprendes a acariciárselo, de una forma que no sea muy obvia, curiosamente no detectan cuando alguien miente o manipula porque ellos/ellas también lo hacen. Simplemente funcionará para sobrevivir en ese ambiente hostil.

Fuente: minbodygreen.com 

Diferencias entre una Madre Narcisista y una Madre Controladora

El hijo/la hija de una madre emocionalmente indisponible con rasgos narcisistas siente la presión para conseguir éxito y atención, ésa es la forma que tiene de ganarse el amor de su madre.

En cambio, el hijo/la hija de una madre controladora, es constantemente empujado/empujada a hacer lo que la madre quiere y moldeado/moldeada a voluntad de la madre. El hijo/la hija controlado/controlada no tiene espacio para actuar, pensar, sentir y ser él mismo/ella misma.

La madre combativa enseña a su hijo/hija a armarse de forma defensiva, a evitar la confrontación a toda costa y a mantenerse fuera del centro de atención. Se trata de la estrategia opuesta de la de una madre emocionalmente indisponible.

Todas estas madres no aman de forma sana. Sus hijos/hijas desarrollan conductas inapropiadas para lidiar con ello, tienen distintas respuestas emocionales y son heridos/heridas de formas concretas.

Puntos en Común de las Madres Controladoras y Narcisistas

Las madres narcisistas y las controladoras ven a sus hijos/hijas como extensiones de sí mismas, no como personas independientes que deben desarrollar su propia personalidad. El grado en que son apoyados/apoyadas, se les presta atención – no estoy usando aquí el verbo amar a propósito – depende completamente en lo buenos/buenas que son cumpliendo ls expectativas de sus madres.

Estas madres proyectan sus propias necesidades en sus hijos/hijas y no se dan cuenta de que sus hijos/hijas tienen necesidades propias. Tanto las madres narcisistas como las controladoras parecen, al menos en lo que se refiere al exterior, ser muy competentes, muy seguras de sí mismas, aunque en realidad la mayoría de ambos tipos son en realidad inseguras y tienen miedo de ser “desenmascaradas” o de que se les vean carencias. Tienden a ser perfeccionistas sobre absolutamente todo, incluidos sus hijos/hijas.

Diferencias entre las Madres Controladoras y las Narcisistas

Mientras que ambas pueden parecer iguales e incluso intercambiables – las madres narcisistas pueden ser controladoras y las controladoras pueden ser narcisistas – tienen motivaciones diferentes, así como diferentes formas de justificar sus comportamientos.

El trato de un niño/una niña por una Madre Narcisista está motivado por la necesidad de la madre de ser el centro de atención a todas horas. El modo en el que trata a sus hijos/hijas no está pensado en absoluto y la verdad es que no es consciente de qué es lo que motiva su comportamiento. A sus hijos/hijas los considera o bien un reflejo perfecto de sí misma o en absoluto, sin términos medios ni grises. Sus hijos/hijas la complacerán o no, y en este último caso, ese niño/niña se convertirá en el chivo expiatorio de su madre y, por extensión, de toda la familia. Esta madre utiliza mucho los juegos y la manipulación para mantener todas las miradas sobre ella. Ésa es su meta.

La Madre Controladora también se preocupa por las apariencias, igual que la narcisista, pero a la madre controladora lo que la mueven son sus propios miedos e inseguridades, por eso no deja nada al azar. Necesita ser necesitada, halagada y valorada y no confía en los caprichos del destino o la casualidad cuando se trata de criar a sus hijos/hijas. La madre controladora cree que sin su intervención, sus hijos/hijas fracasarían en todo. Está motivada por el miedo, pero enmascara su control como si se tratase de una fortaleza. Es autoritaria, es un 24/7 de “o lo hacemos a mi manera o nada” – pero realmente cree que es necesario. El mensaje que comunica a sus hijos/hijas recalca el hecho de que sin su ayuda, el hijo/hija no sabría salir adelante solo/sola.

Lo que tienen en común los Hijos/las Hijas de las Madres Narcisistas y Controladoras

  1. Problemas en la gestión de sentimientos.

Esto, junto con la falta de inteligencia emocional, es típico de los hijos/las hijas cuyas necesidades emocionales no fueron satisfechas en la infancia, con independencia del estilo maternal. Los niños/las niñas aprenden cómo gestionar los sentimientos de tristeza y dolor a través de sus interacciones con un adulto conectado con sus emociones, normalmente su madre.

Como se explica en la teoría del apego, cuando este proceso no tiene lugar en la infancia, los niños/las niñas:

  • o bien se desentienden de sus sentimientos para evitar el estrés, tienen pareja pero en realidad no le son sinceros/sinceras ni le muestran vulnerabilidad (lo que se conoce como apego evitativo)
  • o bien a ratos se sienten conectados/conectadas a sus parejas y a ratos las rechazan por miedo ser ellos/ellas rechazados (apego desorganizado)
  • o bien se sienten sobrebordados por sus propias emociones y se vuelven muy demandantes hacia sus parejas hasta el punto del autosabotaje de la relación en una búsqueda idealizada de fusión perfecta con el otro.

     2. Incapacidad para verse a sí mismos/mismas de forma clara.

Como ambos tipos de estilos de maternidad se centran en lo externo – el hijo/la hija es definido/definida por lo que hace, no por lo que es – es fácil para el hijo/la hija perder la noción de sus propios pensamientos, sentimientos, necesidades, deseos y ambiciones. Muchos de estos hijos/hijas llegan a la adultez sabiendo muy poco acerca de sí mismos/sí mismas, confundiendo lo que sus madres quieren de ellos/ellas con quiénes son en realidad.

    3. Una noción distorsionada del amor.

Estas madres enseñan a sus hijos/hijas que el amor siempre viene con un quid pro quo o está condicionado, y esa idea puede perjudicar a su hijo/hija durante toda su vida. Es probable que él/ella se sientan atraídos por gente que los trate de una forma que les recuerde a la de su madre – todos nosotros nos sentimos atraídos por lo familiar, incluso cuando nos hace infelices – y que le llamen “amor” a lo mismo que lo hacen ellas.

El impacto de la Madre Narcisista

Como esta madre es una experimentada jugadora y una manipuladora que se esfuerza por ser siempre el centro de atención, el efecto que tiene en su hijo/hija depende de la aquiescencia de ese niño/niña. Un hijo/hija “golden boy” se adapta al “programa” de la madre, perdiendo la noción de quién es ella misma mientras lo hace. Es más que probable que este hijo/hija muestre él mismo/ella misma rasgos narcisistas. Un hijo/hija que es escogido por su madre narcisista para ejercer del “chivo expiatorio” no se somete a la voluntad de la madre porque, aunque muchas veces no de forma consciente, reconoce la toxicidad de las dinámicas. No se doblega a la dictadura de la madre narcisista pero lo acaba pagando sufriendo un trato más abusivo que su(s) hermano(s)/hermana(s).

Da igual la posición, si la de la estrella o la de que es rechazada, el hijo/la hija de una madre narcisista se verá afectada de formas muy concretas.

  1. Hábito de auto-criticismo y de cuestionarse a uno mismo/una misma.

El abuso al que es sometido/sometida el hijo/la hija de una madre narcisista, ya bien sea por gaslighting o por la constante insistencia en lo que hace mal, dejan marcas y/o secuelas. Incluso aunque tenga mucho éxito en la vida, también tiene muchas dudas sobre sí mismo/sí misma. El/la que fue asignado/asignada el papel del chivo expiatorio, consiga lo que consiga, sentirá que es un(a) fracasado/fracasada.

     2. Normalización del comportamiento narcisista.

Todos los niños/las niñas creen que esa pequeña versión del mundo que se recrea en su familia es lo que ocurre en todas las familias. Creen que lo que pasa en sus casas es “lo normal”. El hijo/la hija de una madre narcisista crecerá pensando que que lo/la menosprecien o no lo/la valoren o que tenga que hacer todo tipo de maniobras para conseguir un poco de atención, es simplemente cómo funciona el mundo. Tendrá una tendencia a unirse a amigos/amigos y parejas narcisistas y le llevará mucho tiempo entender cómo su madre narcisista le ha hecho daño tratándolo/tratándola del modo en el que lo ha hecho.

    3. Problemas con la intimidad y la conexión.

Aunque el hijo/la hija quiera tener conexiones cercanas, su falta de capacidad para gestionar sus miedos e inseguridades y su atracción hacia las personas que la/lo tratan como su madre lo hace (o lo hizo) hace de esta conexión íntima algo difícil de conseguir.

El Impacto de la Madre Controladora

El término “madre helicóptero” puede sonar mucho más benigno que “controladora” pero en realidad, no hay nada de benigno en ello. Los hijos/las hijas de una madre controladora tienen la fórmula perfecta para sentirse inadecuadas con un mensaje que no es directo pero que grita “No eres nada sin mí”.

No eres nada sin mí

Crecer de esta forma genera una serie de problemas (que se pueden tratar):

  1. Confundir el control con la fuerza.

Estar bajo la lupa de alguien que siempre quiere que hagas las cosas de una forma determinada hace que los hijos/los hijas de madres controladoras se vuelvan controladores/controladoras e hipervigilantes, pensando que “si lo tengo todo bajo control, todo saldrá bien” cuando en realidad esto es sólo una ilusión que no se corresponde con la realidad. Además, este hijo/hija se sentirá más cómodo/cómoda con gente que sea mandona, que le diga lo que tiene que hacer, incluso aunque esto dé lugar a que se sienta infeliz y a que se ignoren sus necesidades y pensamientos.

Si lo tengo todo bajo control, todo saldrá bien

   2. Falta de resiliencia.

El hábito de la auto-crítica es tan profundo y está tan arraigado que muchos de los hijos/las hijas de madres controladoras evitan el fracaso a toda costa. Por supuesto que todos sufrimos reveses y comentemos errores pero los hijas/las hijas de madres controladoras ve estos momentos en concreto como reveladores de porqué él/ella es defectuoso/defectuosa  y no tiene valía y le cuesta mucho recuperarse de momentos de este tipo. Apuntar bajo es en muchas ocasiones un patrón de vida. “No apuntes alto y así no te decepcionarás.”

No apuntes alto y así no te decepcionarás

  3. Atrapado/atrapada por la inacción.

Una madre controladora le niega a su hijo/hija espacio para que haga sus propias elecciones y para confiar en su instinto y sus pensamientos. Esto provoca que en su etapa de adultos, estos hijos/estas hijas sean miedosos/miedosas y que muchas veces se sientan incapaces de actuar en su propio nombre y terminen haciendo lo que otra persona piensa que deberían hacer. Esto hace que sean mucho más proclives a permanecer en situaciones – tanto en si vida laboral como personal – que los/las hace profundamente infelices.

Fuente: Psychologytoday.com

La Imagen que da (y cómo es de Verdad) una Familia Narcisista

La experiencia clínica y las investigaciones muestra que a los adultos que crecieron en el seno de familias narcisistas les resulta muy difícil señalar porqué se sienten tan mal. Esto es porque la negación de lo que realmente ocurre es rampante en el sistema familiar narcisista.

“El adulto típico de una familia narcisista está lleno de rabia de la que no es consciente, se siente como una persona vacía, se siente inadecuado/inadecuada y defectuoso/defectuosa, sufre de ansiedad crónica y en muchas ocasione de depresión, y no tiene ni idea de porqué está así”- Pressman y Pressman, La Familia Narcisista.

Es común para los adultos que crecieron en familias narcissistas empezar la terapia con síntimas emocionales y problemas en sus relaciones. Además, simultáneamente muestran una falta de conciencia de cuál es la causa de todos esos problemas en su vida.

La familia narcisista esconde un profundo dolor

Estas familias tienden a operar de acuerdo con una serie de reglas de las que nunca se hablan. Los niños/las niñas aprenden a vivir bajo esas reglas, pero nunca dejan de sentirse confundidos/confundidas y de hacerse daño por culpa de estas reglas, ya que las mismas bloquean el acceso emocional a sus padres. Básicamente, se convierten invisibles – no se les oye, ve o alimenta emocionalmente. En el otro lado, estas reglas permiten a los padres no tener límites con los niños/las niñas y usarles o abusarles a su conveniencia.

Éstas son las dinámicas más comunes del sistema familiar disfuncional narcisista. Ten en cuenta que hay diferentes grados de disfunción en el espectro dependiendo del nivel de narcisismo de los padres:

  1. Hay secretos

En las familias narcisistas hay secretos que tienen que ver con temas tabú como el incesto o la adicción de uno de sus miembros. El mensaje que se da a los a los niños/las niñas que ven o señalan ese secreto es: “No se lo dogas a nadie – finge que todo va bien.”

  1. Dar una imagen

La familia narcisista se preocupa mucho por su imagen. El mensaje es “Nosotros somos mejores, no temenos problemas y debemos mostrar que somos una familia perfecta. A la familia le importa más la imagen que dan a las demás personas que lo pasa realmente entre sus miembros.

Los niños/las niñas de la familia reciben mensajes como “¿Y qué pensarían los vecinos?””¿Y qué pensarían otros familiares?””¿Y qué pensarían nuestros amigos?” Éste es un temor común en la familia narcisista: “Pon siempre una sonrisa en esa carita que tienes”.

  1. Mensajes negativos

A los niños/las niñas se les transmiten mensajes que son internalizados. Estos mensajes típicamente son:

  • Al hijo/la hija que el/la narcisista escoge como el “chivo expiatorio”: “No eres lo suficientemente bueno/buena”, “No estás a la altura”, “Lo haces mal”, ”Nunca harás gran cosa en la vida”.
  • Al hijo/la hija que el/la narcisista escoge como el “Golden boy”: “Te valoro por lo que haces, no por quién eres”, “Lo haces bien pero puedes hacerlo mejor”, “Tienes que hacer las cosas como te digo yo porque sino te equivocarás”.
  1. Falta de jerarquía parental

En familias sanas hay una jerarquía parental fuerte, donde son los padres los que están al mando y proveen de amor, luz, guía y dirección a sus hijos/hijas.

En las familias narcisistas esta jerarquía no existe. Los niños/las niñas están ahí para servir las necesidades emocionales de los padres, esto se denomina incesto emocional. En muchos casos se da la “parentificación”, en donde hay una inversión de papeles y los padres actúan como los hijos/las hijas y viceversa.

  1. Falta de conexión emocional

Los padres narcisistas no saben conectar emocionalmente con sus hijos/hijas, entre otra razones, porque tampoco saben conectarse emocionalmente consigo mismos. No pueden sentir empatía (o muy poca) ni amor incondicional. Por lo general son muy críticos y juzgan a sus hijos/hijas.

  1. Falta de comunicación directa y efectiva

El medio más común de comunicación en las familias narcisistas es la triangulación. La información no se comunica de forma directa. La información se comunica a través de una de las partes con la intención de que llegue a la parte a la que en realidad se le quiere hacer llegar un mensaje. Los miembros de la familia hablan los unos de los otros a las espaldas pero no se confrontan los unos con los otros de forma directa. Esto da lugar a un comportamiento pasivo-agresivo, tensión y desconfianza. Las pocas veces en las que la comunicación es directa, lo suele ser en la forma de rabia o ira.

  1. Límites que no están claros

En la familia narcisista no hay muchos límites. Los sentimientos de los niños/las niñas no se consideran importantes. No se respetan los límites físicos (son frecuentes las amenazas físicas, aunque no se lleguen a perpetrar o acciones como coscorrones, empujones, zarandeos,…), ni las puertas cerradas. Tampoco se respetan los límites emocionales, son frecuentes frases como “¿Y ahora por qué lloras?” o “Aquí sólo me enfado yo.”

  1. Un(a) padre/ madre narcisista y el otro/la otra orbitando alrededor de él/ella.

Si uno de los padres es narcisista, es frecuente que el otro orbite alrededor de él/ella para mantener el matrimonio intacto, éste segundo padre/madre suele ser un(a) codependiente. Con frecuencia, el que orbita tiene cualidades naturales sanas para ofrecer a los niños/las niñas pero está atado/atada cubriendo las necesidades emocionales de su pareja narcisista, sacrificando las necesidades emocionales de sus hijos/hijas, que no se cubren.

  1. A los hermanos/las hermanas se les anima a que compitan entre ellos/ellas.

En familias sanas, se anima a los niños/las niñas a ser amorosos y estar cerca los unos de los otros/las unas de las otras. En familias narcisistas, a los niños/las niñas se les pincha para que compitan y no haya armonía entre ellos/ellas. Hay una constante competición sobre quién lo hace “bien” y quién lo hace “mal” basado en el criterio subjetivo del/de la narcisista. Normalmente, a uno/una se le asignará el papel del “Golden boy”, el favorito/la favorita del/de la narcisista y al otro/otra el del “Chivo expiatorio”, sobre el que el/la narcisista proyectará sus sentimientos negativos. Los hermanos/las hermanas de familias narcisistas raramente crecen sintiéndose conectados/conectadas los unos a los otros/las unas a las otras.

  1. Negación de los sentimientos

Los sentimientos se niegan y no se habla de ellos. A los niños/ñas niñas se les obliga a guardarse y reprimir sus emociones y sentimientos y se les impone la idea de que son algo “malo” que es mejor no tener o fingir no tener. Los padres narcisistas normalmente no están conectados con sus propios sentimientos y los proyectan en otros. Esto causa una falta de responsabilidad y honestidad, por no mencionar otros desórdenes psicológicos. Si no conectamos y procesamos nuestros sentimientos acaban saliendo de otras maneras (la rabia en manifestaciones de comportamiento pasivo-agresivas, la tristeza en forma de depresión,…)

  1. Mensajes de “No eres suficiente”

Estos mensajes se emiten de forma clara y alta en la familia narcisista. A los niños/las niñas no sólo se les anima a competir entre ellos/ellas si no que reciben constantes mensajes de que “no son suficiente (bueno/buena, guapo/guapa, listo/lista)”, que son defectuosos, que siempre están cometiendo errores, que son demasiado egoístas y/o sensibles.

  1. Disfuncionalidad obvia o encubierta

En familias narcisistas las dinámicas o bien son abiertas y se ven de forma obvia o se encubren. En muchas familias narcisistas el abuso es obvio, ya que hay una agresividad que no se esconde, es más, se hace gala de ella como forma de poder y de dominación. En otras muchas, el abuso emocional y/o psicológico y/o la negación severa de los niños/las niñas se esconde y se niega, dándole la vuelta, acusándoles de “estar locos/locas”, negando lo evidente, aludiendo de forma directa o indirecta que es el niño/la niña el/la que tiene un “problema” y no el sistema familiar.

Revisando estas dinámicas, se ve fácilmente cómo estas familias parecen “bonitas” desde fuera pero en realidad son muy tóxicas en su seno. Si reconoces a tu familia en estos patrones, tienes que saber que hay esperanza y una recuperación que es posible.

No podemos cambiar el pasado, pero sí hacernos conscientes del “aquí y ahora”. No tenemos que ser definidos/definidas por las heridas de nuestra familia. Como yo lo veo ahora, es como Mark Twain define a un(a) optimista, veo al adulto que se recupera de su infancia en una familia narcisista como

Una persona que viaja sobre la nada desde ningún sitio hasta la felicidad

Podemos crear una nueva vida que nos hará fluir hacia el futuro y para el legafo de amor distorsionado y disfuncional aprendido en la familia narcisista. Si escoges la sanación, ¡una vida nueva te espera!

  • Busca ayuda, hay libros de muchos autores y autoras especializados en narcisismo: Alice Miller, Pete Walker, John Bradshow son algunos muy buenos de una larga lista.
  • Haz terapia. Individual con un(a) psicoterapeuta o un(a) terapeuta Gestalt o con un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).
  • Habla de tu infancia y tu trauma con gente de confianza (amigos/amigas, otros miembros de la familia,…) simplemente sacarlo a la luz y hablarlo con naturalidad tiene un poder sanador.
  • Cree en ti. Si fuiste el chivo expiatorio de la familia narcisista, debes tener un ego muy pequeño, pesando siempre muy mal de ti mismo/misma y con la autoestima destrozada. Desmonta ese ego, no es verdad porque no tiene una base ni sana ni real. Descúbrete y fabrícate de nuevo, tienes un enorme potencial que espera a por tu verdadero yo.
  • Si después de leer este artículo todavía tienes dudas sobre si tu familia es narcisista o no, puedes hacer el test sobre padres y/o madres narcisistas.

 

Fuente: Psychologytoday.com