Las 3 Reglas en las Familias Disfuncionales

Si has crecido en una familia con tu padre/madre adicto, con un trastorno mental o abusiva, has crecido en una familia disfuncional. Con el tiempo, la familia comienza a girar en torno al mantenimiento del status quo: la disfunción. Las reglas y roles familiares rígidos se desarrollan en familias disfuncionales que ayudan a mantener el sistema familiar disfuncional y permiten que la adicta siga consumiendo o que el abusador siga abusando. Comprender algunas de las reglas familiares que dominan las familias disfuncionales puede ayudarte a liberarte de estos patrones y a reconstruir tu autoestima y formar relaciones más saludables.

¿Qué es una Familia Disfuncional?

Hay muchos tipos y grados de disfunción en las familias. A los fines de este artículo, la característica que define a una familia disfuncional es que sus miembros experimentan un trauma intergeneracional, que se pasa de padres a hijos si no se trata con terapia.

Los tipos de experiencias infantiles traumáticas a las que me refiero se llaman Experiencias Infantiles Adversas según el estudio ACE (Experiencias Adversas en la Infancia, por sus siglas en inglés) que incluyen alguna o varias de las siguientes experiencias durante la infancia:

  • Abuso físico
  • Abuso sexual
  • Abuso emocional
  • Descuido físico
  • Descuido emocional
  • Testigo de violencia doméstica
  • Un padre/madre/cuidador(a) que es adicto
  • Un padre/madre/cuidador(a) que tiene un trastorno mental (diagnosticado o no por un psiquiatra)
  • Padres que están separados o divorciados
  • Un padre/madre/cuidador(a) que está en la cárcel

Cómo funcionan las Familias Disfuncionales

Para prosperar, física y emocionalmente, los niños necesitan sentirse seguros, y confiar en un cuidador constante y que conecte con ellos para darles esa sensación de seguridad. En familias disfuncionales, los cuidadores no son coherentes ni están conectados con sus hijos.

Impredecibles, Caóticas e Inseguras

Las familias disfuncionales tienden a ser impredecibles, caóticas y, a veces, atemorizantes para las niñas.

Las niñas se sienten seguras cuando pueden contar con que sus cuidadoras satisfacen consistentemente sus necesidades físicas (comida, refugio, protección) y las necesidades emocionales (darse cuenta de sus sentimientos, consolarlas cuando están angustiadas,..).

A menudo, esto no sucede en familias disfuncionales porque los padres no cumplen con sus responsabilidades básicas de proporcionar, proteger y cuidar a sus hijos.

Los niños también necesitan estructura y rutina para sentirse seguros. Necesitan saber a qué atenerse, que pueden esperar. Pero en las familias disfuncionales, las necesidades de los niños a menudo se descuidan o se pasan por alto y no existen reglas claras o expectativas realistas. A veces hay reglas excesivamente duras o arbitrarias y otras veces hay poca supervisión y no hay reglas o pautas para los niños.

Además, las niñas a menudo experimentan el comportamiento de sus madres como errático o impredecible. Sienten que tienen que caminar sobre ascuas en su propio hogar por temor a molestar a sus madres o desatar la ira y el abuso. Por ejemplo, las niñas en familias disfuncionales a menudo describen sentirse ansiosas por llegar a casa de la escuela porque no saben lo que van a encontrar.

En familias disfuncionales, los adultos tienden a estar tan preocupados con sus propios problemas y dolor que no les dan a sus hijas lo que necesitan y anhelan: consistencia, seguridad y amor incondicional. Como resultado, las niñas se sienten muy estresadas, ansiosas y desamparadas.

Te sientes sin importancia e indigno

En pocas palabras, las familias disfuncionales no saben cómo lidiar con los sentimientos de manera saludable. Los padres que están lidiando con sus propios problemas o que están cuidando (a menudo habilitando) a una pareja adicta o disfuncional, no tienen el tiempo, la energía o la inteligencia emocional para prestar atención, valorar y apoyar los sentimientos de sus hijos. El resultado es negligencia emocional infantil. Los niños experimentan esto como:

“Mis sentimientos no importan. Yo no importo”

Esto, por supuesto, daña la autoestima de un niño y hace que se sienta poco importante e indigno de amor y atención.

Las niñas de familias disfuncionales no aprenden cómo percibir, valorar y atender sus propios sentimientos. En cambio, su atención se centra en notar y manejar los sentimientos de otras personas. Su seguridad a menudo depende de ello. Algunas niñas se vuelven muy atentas a cómo se comportan sus padres para poder evitar su ira. Por ejemplo, una niña pequeña puede aprender que si su padre está enfadado es más que probable que busque una excusa para “vomitarle” su ira, con lo que aprenderá a hacerse lo más “invisible” posible, intentando no darle esa excusa. Así, las niñas aprenden a sintonizar con las emociones y sentimientos de otras personas y reprimir los propios.

Además de ignorar las necesidades emocionales de un niño, los padres también pueden dañar su autoestima con nombres despectivos y duras críticas. Los niños pequeños se creen lo que les dicen sus padres, por mucho que esto no sea real. Entonces, si tu padre solía llamarte “estúpido”, es más que probable que hayas crecido pensando que lo eras. A medida que nos hacemos adultos y pasamos más tiempo lejos de nuestros padres, comenzamos a cuestionar algunas de las cosas negativas que nos dijeron cuando éramos niños. Sin embargo, es sorprendente lo mucho que cuesta sacárselo de encima, incluso ya de adultos y entendiendo que no es verdad.

¿Por qué ocurre esto? Primero, porque es un aguijón emocional que causa mucho daño a un niño, ya que viene de la persona que supone que, de forma natural, tendría que hacer lo contrario (quererlo y cuidarlo) y de la que depende por completo. Y segundo, porque el cerebro de un niño es como una esponja, lo que sea que se le dice, está como grabado a fuego. Las cosas que nos dicen de niños se convierten en voces interiores con las que nos hablamos a nosotros mismos durante toda la vida. Cambiar esto es posible, pero es un camino largo que requiere de esfuerzo, convicción personal y ayuda de un(a) terapeuta.

Las Tres Reglas de las Familias Disfuncionales

Las familias disfuncionales siguen tres reglas de forma tácita, no explícita. Por mucho que se trate de reglas muy rígidas e inamovibles, como en la familia disfuncional rampa la negación, esto jamás será reconocido por sus miembros adultos en el caso de que una niña señale alguna.

  1. No Hables

    No hablamos sobre nuestros problemas familiares, ni entre nosotros ni a los de afuera. Esta regla es la base para que la familia niegue el abuso, la adicción, la enfermedad, etc. El mensaje es: actúa como si todo estuviera bien y asegúrate de que todos los demás piensen que somos una familia perfectamente normal. Esto es extremadamente confuso para los niños que sienten que “algo va mal”, pero nadie reconoce lo que es. Entonces, los niños a menudo concluyen que ellos son el problema. A veces se les culpa directamente y otras veces interiorizan la sensación de que algo debe estar mal con ellos. Como a nadie se le permite hablar sobre la disfunción, la familia está plagada de secretos y vergüenza. Los niños, en particular, se sienten solos, sin esperanza, e imaginan que nadie más está pasando por lo que están experimentando. Se sienten alienados de su propio entorno.La regla de no hablar garantiza que nadie reconozca el problema real de la familia. Y cuando se niega la raíz de los problemas de la familia, no se pueden resolver. La salud y la sanación no son posibles con esta mentalidad.

  2. No Confíes

    Las niñas dependen de sus madres o cuidadoras para mantenerlas seguras, pero cuando creces en una familia disfuncional, no experimentas a tus padres (y al mundo) como seguros y enriquecedores. Y sin una sensación básica de seguridad, las niñas se sienten ansiosas y tienen dificultades para confiar.

    Sus cuidadoras son inconsistentes y poco confiables. Son negligentes, emocionalmente ausentes, rompen promesas y no cumplen con sus responsabilidades. Además, algunas madres disfuncionales exponen a sus hijas a personas y/o situaciones peligrosas y no las protegen del abuso. Como resultado, las niñas aprenden que no pueden confiar en los demás, incluso en sus padres, para satisfacer sus necesidades y mantenerlas a salvo (la forma más fundamental de confianza para una niña).

    La dificultad para confiar en los demás se extiende también fuera de la familia. Además del mandato de no hablar, la regla de no confiar mantiene a la familia aislada y perpetúa el temor de que si pides ayuda, algo malo sucederá (mamá y papá se divorciarán, papá irá a la cárcel, terminarás en un internado). A pesar de lo aterradora y dolorosa que es la vida en una familia así, es el demonio que conocen. Han aprendido cómo sobrevivir allí, y perturbar a la familia hablando con una maestra o consejera podría empeorar las cosas. Entonces, mejor no confiar en nadie.

  3. No Sientas

    Reprimir emociones dolorosas o confusas es una estrategia de afrontamiento utilizada por todos en una familia disfuncional. Las niñas  presencian a sus padres evitar o reprimir sus emociones, que se convierten en algo prohibido. No se les permite expresarlas y tienen que comportarse como si no existieran. Las niñas también pueden ser testigos y/u objetivos de episodios de ira. En muchos casos, la ira es la única emoción que expresan sus padres. Las niñas aprenden rápidamente que tratar de expresar sus sentimientos conducirá, en el mejor de los casos, a que se las ignore y, en el peor, a la agresividad, la culpa y la vergüenza. Las niñas también aprenden a reprimir sus sentimientos y tratan de distraerse del dolor disociando.

La Sanación

La sanación significa ir más allá de las reglas que gobiernan la dinámica familiar disfuncional. Puedes reemplazar no hablar, no confiar y no sentir con un nuevo conjunto de pautas en tus relaciones adultas:

  • Hablar de tus sentimientos y experiencias. Puedes romper la vergüenza, el aislamiento y la soledad, y construir relaciones más conectadas cuando compartas tus pensamientos y sentimientos con personas en las que puedes confiar. Reconocer y hablar sobre tus problemas es lo opuesto a permanecer en la negación. Abre la puerta a soluciones y la sanación. Podría ser más fácil para ti si empiezas a abrirte con un(a) terapeuta que sepa sobre familias disfuncionales.
  • Confiar en otros y establecer límites apropiados. La confianza puede ser algo aterrador, especialmente cuando las personas te han decepcionado en el pasado. Lleva tiempo aprender a confiar en ti misma para discernir en quién puedes confiar y en quién no. La confianza es un componente importante de las relaciones sanas, junto con límites saludables que te protegen y hacen que se te trate con respeto.
  • Sentir todas tus emociones y sentimientos. Tomará práctica volver a estar en contacto con tus sentimientos, no sentirte abrumado por ellos y darte cuenta de su valor. Puedes comenzar preguntándote a ti mismo cómo te sientes, identificando y dando espacio a tus emociones. Ya no tienes que estar limitado a sentir vergüenza, miedo o tristeza. Tampoco necesitas a nadie más para validar tus sentimientos. Dales espacio y verás cómo, poco a poco, las emociones y los sentimientos son valiosas guías que te indican qué te sienta bien, qué debes soltar o de qué es mejor que te alejes.

 

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Anuncios

La “Lectura de Mente” y el Abuso de las Personas Narcisistas

Una de las características del abuso es que el abusador espera que las personas a su alrededor sepan exactamente lo que él está pensando y se enfada cuando no lo hacen. A menudo reaccionará de manera abusiva, especialmente hacia aquellas personas cercanas a él, como las relaciones familiares, de amistad, de pareja y de trabajo. Cuanto más cercana e íntima sea la relación con el abusador, con más potestad se sentirá para tener comportamientos y actitudes abusivas esperando que las otras personas simplemente las aguanten.

La expectativa de leer la mente parece extraña hasta que nos damos cuenta de que la abusadora suele ser emocionalmente inmadura, aún profundamente narcisista. Se ve a sí misma como el centro del universo, donde todo y todos los demás existen en relación con este centro, donde todos los demás son básicamente una parte de ella. Las narcisistas tiene un trastorno que les hace ver a los demás como extensiones de sí mismas. Ésta es la razón por la cual la inhabilidad de leer su mente les enfurece, porque demuestra que las personas con las que se relacionan son entidades separadas con sus propios pensamientos y perspectivas, un reconocimiento que amenaza la certeza de estar en el centro de todo.

Psicológicamente hablando, la forma en que un abusador ve el mundo y su lugar en él no es muy diferente de la de un niño de tres años. Ambos tienen problemas para controlar sus emociones, especialmente cuando sus necesidades o deseos se ven frustrados. Pero, por supuesto, una gran diferencia es que un berrinche básicamente inofensivo de un niño se traduce en un doloroso abuso emocional, psicológico o físico por parte de un adulto.

De ahí todas las técnicas y trucos mentales que una abusadora utiliza cuando la persona que tiene cerca denuncia el maltato o abuso, señala que “algo no está bien” o manifiesta de forma explícita que el comportamiento del narcisista le hace daño. Su ego es muy grande pero frágil, hasta el punto de que prefieren rodearse de personas que les sigan en su delirio antes que hacer una introspección y cambiar para sentirse mejor consigo mismos y con los demás.

Dependiendo de en qué punto del espectro estén, sí que es posible que realicen ciertos cambios de comportamiento. Pero esto será principalmente porque esto les beneficia del modo que sea y no suelen reconocerlo. Simplemente cambian y se comportan como si todo hubiese sido siempre así.

La razón por la que emocionalmente son como niñas de tres años es porque no completaron las etapas de desarrollo emocional en el momento en que correspondía. Se han quedado congeladas en ese momento, sin madurar. Al fondo de una narcisista lo que hay es una niña interior muy herida, hasta tal punto, que ya de adultos, siguen siendo niñas. El trato que se les ha dado por sus familias disfuncionales en la infancia ha sido o “demasiado” bueno, es decir, sin poner límites y sin que tuvieran una figura de autoridad de referencia o recibiendo el mensaje de que

“tú eres el rey/ la reina y eres mejor que los demás”

O bien se les ha tratado mal, siendo ellos mismos objeto de un maltrato/abuso, de un abandono, de carencia de amor. En algunos casos ha habido una combinación de ambas, alternando entre un comportamiento “demasiado bueno” o “demasiado malo” por parte del padre/madre/cuidador(a) o bien con dos personas en donde una hace de “poli bueno” y la otra de “poli malo”.

Fuente: https://evolutioncounseling.com

27 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con el Narcisista Abusivo (Parte 3)

  1. Soy Increíble. He Sobrevivido a eso y Prosperaré en la vida a partir de ahora.

    Transforma todo el dolor y la indignación que sientes en tu mayor bien: usa tu energía para impulsarte a alcanzar tus objetivos en la vida. El Narcisista forma parte de tu pasado, no de tu presente ni de tu futuro.

  2. No hago Daño, y no Dejo que me lo hagan

    No tienes que ser vengativo ni tomar represalias contra tu ex pareja para cuidarte, establecer límites o llevar una vida de prosperidad. Al mismo tiempo, no tienes que interiorizar la basura psicológica y/o emocional de nadie nunca más. Puedes empoderarte a ti mismxaal establecer cuáles son tus límites y cumplirlos, todas y cada una de las veces. Ya sea con tu abusivo ex o un nuevo conocido. El viaje de sanación se trata de aprender a quererte, a saber lo que quieres e ir a por ello y de tener relaciones con los demás basadas en el respeto, el amor y la capacidad para poner límites de forma sana y ser asertiva a la hora de expresarte.

  3. Esta persona es una proyección de mi Padre/Madre. A partir de ahora yo cuido de mi Niño Interior.

    Vive tu vida y trata de minimizar tu concentración en lo que la narcisista está haciendo o a quién está viendo. Al principio te resultará difícil porque el trauma bonding es poderoso, y aunque racionalmente tengas claro que la Narcisista es una persona tóxica y es mejor no tener contacto con él, emocionalmente, para ti será duro dejar de verle, saber cómo está,..porque en el fondo, para tu niño interior, es como separarse de papá/mamá. Pues bien, ni tú ya no eres un niño, ni esa persona es tu padre/madre. Recuerda que cuanto más sanes a tu niño interior, y más te ocupes tú mismo de él, tus parejas serán menos parecidas a tu padre/madre y serán una proyección del adulto que tú eres hoy en día, no tus padres.

  4. Yo soy Energía y Luz y no estoy obligada a dársela a nadie que no quiera

    Los Narcisistas son vampiros emocionales. Depende de ti asegurarte de que no se alimenten de ti, utilizándote como suministro narcisista mientras tú te quedas drenada y agotada después de una interacción con ellos. Y sin energía para ti misma, que la necesitas siempre, pero más que nunca durante tu proceso de sanación.

  5. No me echa de menos como Persona, lo que echa de menos es Controlarme y Maltratarme

    Las ex parejas narcisistas suelen intentan jugar la carta de “seamos amigos” porque echan de menos lo que les proporcionas. No te echan de menos a ti ni a ninguna otra víctima como las personas que son porque realmente ni siquiera pueden ver a las personas como seres humanos individuales.

    Lo único que les interesa es el suministro narcisista, lo que les das. Te ven como una fuente de algo que ellos necesitan y nada más. Toda la información que han recabado sobre ti no es para conocerte bien, para conectar, por amor o por curiosidad. Ha sido para controlarte, manipularte y utilizarla en tu contra cuando han querido.

    Recuerda que un Narcisista puede hacer hoovering años después de una ruptura, por eso es mejor el contacto cero desde el principio. Verás que cuanto más tiempo pase, más fácil será para ti mantenerlo. 

  6. No me quiere ni se Preocupa por mí, se preocupa por satisfacer sus propias Necesidades

    A las narcisistas no les importa lo que es mejor para sus ex parejas. No les importa si el daño que les hacen es enorme, destructivo o incluso irreversible. Quieren satisfacer sus propias necesidades y no importa a quién hagan daño en el proceso. Regálate esta vuelta a la realidad cada vez que te encuentres idealizando al abusador. No te quiere ni te ha querido ni se preocupa por ti, en absoluto. Si lo hiciera, te habría tratado bien. El amor se expresa en acciones, no en palabras.

  7. Cada vez que No contesto o establezco un Límite, me recuerdo lo que Valgo

    Eres realmente digna, una guerrera, y no necesitas a nadie más que a ti misma para validarte. Eres valiente, valiosa y suficiente. Reconócelo y aprópiatelo. No dejes que nadie te quite tu autoestima. Cada vez que mantienes el Contacto Cero, te das a ti misma el mensaje de que eres digna de una vida mejor. Continúa diciéndote a ti misma que estás completa y eres digna de amor tal como eres y muy merecedora de la mejor vida posible que te puedas proporcionar a ti misma. Trátate a ti misma como si ya estuvieras completa (aunque todavía no lo sientas del todo) y un día te darás cuenta de que has integrado esta creencia. Sentir y saber que eres suficiente va más allá de una afirmación. Puede conducir al éxito más allá de tus fantasías más locas. Sólo tienes que estar receptiva a esta creencia. Invítalo suavemente a tu vida y encuentra maneras de cultivarlo todos los días hasta que esté tan enraizado en tu psique que simplemente florezca de una forma natural. Respíralo, visualízalo, créelo. El Universo te lo dará.

  8. Me Cuido y me quiero a mí Mismo

    Sé amable contigo mismo durante este tiempo. Trátate como lo harías con un amigo al que quieres y que está pasando por un mal momento o un bebé o un animal herido. ¿Cómo te cuidarías? ¿Qué le dirías a alguien que quieres que está sufriendo?¿Cómo tratarías a alguien para quien quieres lo mejor? Tómate  a ti mismo de la misma manera: te mereces todo el cuidado que te puedas dar.

  9. Yo Soy mi Mejor Amiga

    Puedes tener una red de apoyo que te nutra emocionalmente, pero al final del día, Tú es la única que puede abogar por ti y tu sanación. Nadie puede hacerlo por ti. Así que apóyate, quiérete y apuesta por ti misma, cada día. Aléjate de la tentación de que te lo ha dado el Narcisista. Primero, es algo que sólo tú te puedes dar a ti misma, ninguna otra persona. Segundo, el Narcisista no te lo ha dado nunca y nunca te lo va a dar, por muchos que te mienta para que parezca que sí. Simplemente no te lo dará porque no lo tiene. Ni para sí mismo, ni para ti ni para cualquier otra persona.

  10. Me quiero a mí Mismo. Y por primera vez en mi Vida yo soy mi Prioridad frente a cualquier otra Persona

    El viaje hacia la sanación se trata de ti. No sobre tu ex pareja, tus amigos, tu familia, los vecinos o el sistema. Es posible que tu salud mental y tus necesidades se hayan resentido durante un tiempo prolongado cuando estabas en esa relación abusiva. Ahora es el momento de priorizarte, tus necesidades, tus sueños, tus deseos y lo que personalmente deseas manifestar en tu vida, aportar al mundo. Tómate este valioso tiempo para conocerte a un nivel profundo, reconstruirte y decidir quién eres y qué quieres y honrar tus metas. Mereces hacer que todos tus sueños se hagan realidad. Es hora de que brilles… con toda tu luz.

Fuente: https://thoughtcatalog.com

27 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con la Narcisista Abusiva (Parte 2)

  1. Merezco mucho más que ser un Saco de Boxeo Emocional

    Cuando estás en una relación abusiva, no estás en una relación sana y recíproca. Eres un saco de boxeo emocional para una persona inmadura e inestable. Consiguen tomar todos sus defectos, sus inseguridades, su basura interna y arrojarla sobre ti. A lo largo de la relación, tu abusador(a) te “programó” para tomarlo como una parte natural de estar en una relación con ellas, con frases como

    “Eres muy sensible”, “No se te puede decir nada”, “Yo estoy bien, eres tú”

    No más. Mereces más que ser el saco de boxeo emocional de alguien. Mereces una relación mutuamente respetuosa donde el amor y la compasión son valores preciados que se practican en el día a día.

  2. Puedo Comunicar mis Sentimientos a Personas que merecen escuchar mi Voz

    No tenemos que usar nuestra voz con personas que sólo están en la incomprensión, la invalidación y el maltrato. Podemos reservar nuestra energía y tiempo para las personas que están dispuestas a ver nuestras cualidades y que las celebran y refuerzan. Podemos usar nuestra voz con las personas que realmente nos quieren ayudar, que aprecian nuestra ayuda y que correspondan a nuestros esfuerzos. En lugar de desperdiciar tu preciosa voz en personas que siempre intentarán silenciarte, ¿por qué no utilizarla para quienes realmente te escuchan, para conectar con alguien que es tan empático y compasivo como tú? ¿Por qué no utilizarla con personas en las que confiar, que te respetan y que sacan lo mejor de ti? Suena muy tópico pero es verdad que “no se le pueden pedir peras al olmo”. Eso es lo que tú haces cada vez que intentas dar tu opinión, manifestar tu criterio, que tu voz sea oída por un narcisista.

  3. Mi Salud Mental es mi prioridad Número Uno

    Asegúrate de dedicarte a un cuidado personal enorme durante la etapa del Contacto Cero. Esto significa conectar contigo misma lo máximo posible para asegurarte de que estás pensando en forma saludable, aprovechando las diversas modalidades de sanación disponibles para ti y abordando cualquier síntoma de trauma que pueda estar interfiriendo con tu capacidad de funcionar en el día a día. Si tu salud mental y emocional sufre, todos los demás aspectos de tu vida también sentirán el impacto. Así que cuídate, come sano, duerme al menos ocho horas al día y practica yoga. Y no tengas miedo ni vergüenza de buscar apoyo de un(a) terapeuta si lo necesitas. Nadie debería tener que pasar por esta etapa de confusión sola.

  4. Mantenerme Cuerdo es más importante que ser Validado por un Abusador

    A menudo, cuando hemos sido devaluados por un abusador, nos quedamos atrapados por la necesidad de ser validados por ellos como “personas dignas” de amor, de reconocimiento, de ser vistas,…. Esta necesidad se amplifica especialmente cuando vemos que el/la abusador(a) parece haber seguido adelante con su vida con una nueva víctima. Esto se debe a que el/la abusador(a) fue la fuente de nuestra omnipresente sensación de indignidad durante todo el ciclo de abuso y ahora sentimos que necesitamos confirmación de que no éramos el problema, que es lo que se nos repetía, una y otra vez, de forma incansable, cada vez que denunciábamos el abuso o el maltrato.

    Lamentablemente, la realidad es que el abuso narcisista inevitablemente te dejará sin ningún tipo de cierre digno por parte de la ex pareja tóxica. Los narcisistas son maestros en conseguir proyectar la imagen que desean en el exterior y nunca exponen lo que realmente está sucediendo a puerta cerrada, que normalmente es justo lo contrario de lo que pretenden hacer ver.

    Es probable que veas que idealizan a sus víctimas para el público, al igual que hicieron contigo. Es por eso que debes priorizar tu propia cordura aceptando que aunque nunca puedas obtener un cierre digno o la confirmación de tu valía por parte del narcisista. Puedes encontrar formas de cultivar tu propia autoestima. Esto significa alejarte de la fachada pública del narcisista e invertir en vivir tu propia vida.

    No pierdas el tiempo intentando que “se conozca tu versión” o “peleándote con él” tras dejar la relación. Las personas que te conocen y te quieren de verdad, permanecerán a tu lado, los monos voladores no te interesan, no tengas contacto con ellos tampoco, es malgastar energía. Estar fuerte en recuperarte tú es lo que te llevará a la sanación. Tus energías deben estar centradas en ti.

  5. Confío en mi propia Realidad. Sé lo que experimenté y sentí. Me valido a mí Misma

    Estas son un conjunto de afirmaciones que pueden ayudarte a resistir los intentos de iluminación de tu ex pareja o de los monos voladores. Recuerda que muchos monos voladores no saben que lo son. Es decir, no son consciente de que están siendo manipulados por la narcisista para conseguir que vuelvas. Sean o no conscientes de ello y del daño que te ha hecho y sigue intentando hacerte la narcisista, pasa de ellos. Necesitas romper todos los vínculos con la narcisista para sanar por completo.

    No me importa si la narcisista está en la portada de la revista “Time” como Persona del año. Su popularidad entre los demás o la fachada pública no las hace inmunes a ser abusivas. De hecho, muchas narcisistas (sobre todo las encubiertas) se disfrazan de personas caritativas y amorosas. Ésa es la naturaleza de su máscara falsa: son lobos con piel de cordero.

    Esta afirmación está aquí para recordarte que, a pesar de la cantidad de personas a las que tu abusador(a) pudo haber engañado, nadie tiene el derecho de quitarte la realidad del abuso que has soportado/aguantado/padecido. Tú sabes lo que has experimentado, ahora sabes que a lo que fuiste sometida sin tu consentimiento, el abuso y/o maltrato y el impacto que eso ha tenido en tu vida. Seguramente desde tu infancia. Cuando una persona tiene un patrón de adoptar el rol de la víctima en relaciones que están basadas en el ciclo de abuso es porque sus padres/madres/cuidadores abusivos le obligaron a adoptarlo en su infancia y, a partir de entonces, hasta empezar a sanar, ha repetido ese rol de víctima en sus relaciones.

    No importa lo encantadora que sea la abusadora narcisista o quién elija creerle. No es tu misión convencer a nadie de nada. Desenmascarar a la narcisista no es tu misión en la vida. Sobre todo porque aunque desenmascares (seguramente a un precio muy alto) a una, siempre habrá más. Narcisistas hay y habrá. Lo importante es que tú te sanes para dejar de resonar con este tipo de personas y construirte a ti misma la vida que deseas.

    Estás aquí para validarte y pasar de los intentos de gaslighting, de distorsionar tu realidad y el abuso. No te sientas “obligada” a proteger a tu abusador(a), minimizar, racionalizar, justificar o negar el abuso que has sufrido. Incluso si es muy doloroso porque la primera abusadora en tu vida ha sido quien tenía que encargarse justo de lo contrario, de protegerte y de cuidarte: tu padre o tu madre. Honra y reconoce tus emociones auténticas y la profundidad del trauma que has experimentado.

  6. Soy Digno, soy Bello, soy Valiente, soy Fuerte

    Éstas son otra serie de afirmaciones positivas que pueden ayudarte a recordar lo valioso y valiente que realmente eres.

    Te ayudarán a “reprogramar” tu cerebro con la verdad, porque con lo que te lo programó el Narcisista, por muy dentro de ti que aún no esté, son un puñado de mentiras para controlarte y manipularte que hablan de él y sus miedos, inseguridades y ego desmedido, no de ti.

    Estas afirmaciones te ayudarán a interiorizar cosas buenas acerca de ti, especialmente si está acostumbrado a escuchar palabras duras de tu abusador.

    Te recomiendo grabarlos en una grabadora o aplicación de grabación de voz en tu teléfono móvil y escucharlas a diario. La repetición es esencial para desprogramar los mensajes dañinos que tu abusador te inculcó y reprogramar tu mente para prosperar y salir del “modo superviviente”.

  7. Cada Segundo, cada Minuto, cada Hora, cada Día, cada Mes, cada Año, me estoy haciendo más Fuerte

    Si bien es posible que progresivamente en tu sanación cada vez tengas con menos frecuencia momentos de impotencia y desesperanza, éstos aparecerán inevitablemente de vez en cuando.

    Puedes estar segura de que a medida que avanza el Contacto Cero, tendrás más y más fuerza, fe en ti misma y en la vida y más vitalidad de lo que creías que era posible.

    A medida que pasa el tiempo y se aborda, procesa e integra el trauma, más espacio crearás para convertirte en la persona que realmente eres.

    Finalmente, llegarás a un punto en tu viaje de sanación donde el fuerte apego a la persona abusiva se habrá terminado. Serás libre. Libre para decidir quién eres, qué quieres en la vida, qué tipo de vínculos y relaciones quieres con los demás, a qué pones límites y dices que no. Libre para demandar de los demás lo mismo que das tú: respeto y amor.

  8. Dejar (o Ser Dejado) es lo mejor que me ha pasado

    Tras toda una vida de aguatar abuso y/ maltrato, has despertado y has recuperado el control sobre tu vida. Esto es un éxito del que puedes sentirte orgulloso.

    En lugar de enfocarte en las formas en que aún te sientes atrapado, valida tu dolor mientras te permites celebrar las formas en que te has liberado.

Si quieres entrenar el punto 2, el de expresar tu propia voz, este video de la profesora de yoga Kassandra, es una clase para reforzar el yin y el chakra de la garganta.

Continúa en el siguiente post.

Sentimientos que las Narcisistas intentar Fabricar en sus Víctimas

Las relaciones con las narcisistas son complicadas, raras y tóxicas. Esto se debe a que no se trata de un vínculo “normal” sino de uno basado en un trauma (su origen, en la mayoría de los casos tiene que ver con experiencias traumáticas de la infancia con uno o ambos padres y/o cuidadores) que es difícil de reconocer y sanar. Es decir, la víctima elegirá inconscientemente a una pareja que es una proyección de la madre/el padre, buscando el amor incondicional que no tuvo en la infancia. Con la narcisista, obviamente, tampoco sucederá. Por el contrario, repetirá el abuso/maltrato que sufrió la víctima en la infancia. La historia se repetirá una y otra vez, relación tras relación, hasta que la víctima se haga consciente de su historia vital y comience la recuperación y la sanación.

Los narcisistas intentan que sus víctimas se sientan de una cierta manera para mantenerlas aisladas, indefensas y bajo control. Para lograr esto, provocarán en la víctima algunos sentimientos y emociones concretos, fabricándolos a propósito.

Sentimientos y Emociones que las Narcisistas manufacturan en sus Relaciones

  1. Vergüenza

    Internamente, los narcisistas sienten mucha vergüenza. Bajo la imagen de superioridad y grandiosidad, hay un “Yo Pobre” que llora. Proyectan estos sentimientos de vergüenza e inadecuación en otras personas porque no son capaces de lidiar con ellos ni gestionarlos. Específicamente, eligen a una persona para representar esa vergüenza. Por lo general, es alguien cercano al narcisista y en una posición de completa dependencia (ya sea real), como en un hijo o una hija o simplemente percibido como tal por la víctima y el narcisista (como una pareja, un empleado o un amigo). El narcisista proyectará esta vergüenza con frases que transmiten el mensaje de que la víctima es “inadecuada”, “defectuosa” e “indigna de amor”. Las víctimas suelen ser personas que en su familia de origen narcisista desempeñaron el rol del chivo expiatorio.

  2. Culpa

    Las narcisistas son muy buenas manipuladoras y tratarán de hacer que sus víctimas se sientan culpables para controlarlas y tener ventaja en la relación. El mensaje transmitido es que la víctima merece todo lo malo que le sucede, que le debe mucho (incluso la vida) a la narcisista o que su comportamiento “obliga” a la narcisista a castigarla “por su propio bien”. Con este comportamiento se infantiliza a la víctima.

  3. Dudas sobre uno mismo

    Los narcisistas son como niños mimados que quieren que todo se haga como ellos quieren. Cuando la víctima trata de emitir una opinión, expresarse o está en desacuerdo, el narcisista cultivará en ella una sensación de duda, para que no confíe en su propia percepción y criterio. Las herramientas que el narcisista utilizará para conseguir esto son la luz de gas o gaslighting, el abuso verbal y/o emocional, el tratamiento de silencio, la ensalada de palabras,..

  4. Codependencia

    Las narcisistas son personas muy dependientes, que necesitan alimentarse del suministro narcisista proporcionado por otros. Por lo tanto, crean en sus relaciones la fantasía de que la víctima las necesita, cuando en realidad, la más dependiente es la narcisista. Frases como “no eres nada sin mí”, “quién te amaría si no fuera yo” o “¿a dónde irías si nos separamos?” están destinadas a generar sentimientos de codependencia.

  5. Rabia/Ira

    Con los narcisistas, las relaciones se basan en el control y la sumisión/dominación. Constantemente buscan reacciones emocionales en la otra persona para asegurarse de que tienen el control y saben qué “botones” hacen saltar a la víctima. Tienen mucha rabia/ira no resuelta que “vomitarán” a la víctima para su propia descarga y también para sentir que tienen el control sobre la relación. Lo que sea que sepan que enfada o hace daño a la víctima, tratarán de hacer diana y sacarla de sus casillas. Al final, evidentemente, la víctima salta, porque aunque tienen una gran capacidad de aguante, tienen un límite, como todos los seres humanos. La ironía que es cuando la víctima por fin reacciona, es ella la que parece “desequilibrada”. Toda la información que le des a un narcisista es como munición que, antes o después, será utilizada contra ti.

  6. Perfeccionismo

    Las narcisistas son perfeccionistas insaciables, nunca están satisfechas con nada. Tienen una enorme carencia de compasión y aceptación de sí mismas, de los demás y del mundo, tal y como es. En búsqueda de la fantasía de la perfección, son destructivas y muy críticas con todo lo que las rodea, especialmente con la víctima. La víctima, hasta que empiece a comprender lo que realmente está pasando, tratará de lograr incansablemente esa perfección para, finalmente, sentirse querida por la narcisista. Obviamente, esto no llega a ocurrir nunca. No sólo porque la perfección sea una fantasía sino también porque es una excusa que la narcisista utiliza consciente o inconscientemente para retener un amor que no sabe dar porque no lo tiene, ni para sí ni para la víctima u otras personas.

  7. Baja Autoestima

    El gran ego de los narcisistas les hace estar pendientes siempre del control en sus relaciones. Una forma de obtener este control es socavar la autoestima de la víctima, para que sea dócil, sumisa y obediente. En cierto modo, ambos, narcisista y víctima, crean un escenario delirante donde el narcisista es el amo y la víctima la esclava (financiera, laboral, emocionalmente, …). En realidad, la víctima lo es hasta que reúne la fuerza y ​​el coraje para romper un vínculo tan tóxico. El narcisista simplemente tratará de encontrar a otra persona para obtener el suministro narcisista que necesita y repetir el patrón de abuso.

  8. El sentimiento de “Algo está mal”

    Las narcisistas no tienen empatía alguna y alimentan de su ego a expensas de las personas de las que se rodean. Especialmente la persona con la que están en una relación. Por ello, tras una larga exposición a su trato, la víctima tiende a sentirse triste, sola y sin esperanza. Siente como un vacío interior que no tiene solución, no hay posibilidad de sanar y hace que la víctima sienta que “algo está mal”. Cuando trata de transmitir esto, la respuesta del narcisista es que si hay algo está mal, es, por supuesto, la víctima. Lo que “está mal” es que tener una relación con una narcisista literalmente, seca el alma, te deja vacío.

  9. Desesperanza

    Estar en una relación con un narcisista es una experiencia muy tóxica. Ha sido comparada por expertos en trauma con las experiencias extremas como las de estar en una guerra, en una secta o en un campo de concentración. Hay un lavado de cerebro que tiene como objetivo que la víctima se sienta inútil y sin esperanza. Romper el vínculo es muy difícil, ya que generalmente está relacionado con problemas de infancia no resueltos. Sin embargo, romper el vínculo merece la pena, ya que devuelve algo esencial a la víctima: ganas de vivir y esperanza.

Nota: A lo largo del post, “narcisista” se refiere a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, diagnosticado o no por un(a) psiquiatra. “Víctima” se refiere a una persona que es objeto de abuso, maltrato emocional, psicológico, físico y/o sexual por parte del narcisista, bajo su propia voluntad o no, consciente o inconsciente de que está siendo abusada y/o maltratada.

El post está centrado en las relaciones de pareja pero la relación narcisista/víctima puede darse en cualquier ámbito de las relaciones humanas: de trabajo, amistad, familia, vecindad,…

Si tras leer este artículo, te ves identificado en el rol de la víctima, no tengas miedo ni vergüenza si quieres pedir ayuda.

Mecanismos y Comportamientos de Control en las Familias Narcisistas

Existen varios mecanismos de control que los padres/madres narcisistas pueden emplear para que sus hijos satisfagan sus necesidades.

  1. Control impulsado por la Culpa

    Este tipo de control dice:

    “He entregado mi vida por ti. He sacrificado todo por ti. Y ahora te toca a ti”

    Crea un sentido de obligación en las niñas y las hace sentir como si ‘debieran’ a sus padres y deben mostrar su agradecimiento haciéndolos felices o cumpliendo con sus deseos. Las convierte en personas complacientes, que viven para los demás y que dan las gracias y se disculpan por todo.

  2. Control Codependiente

    Este tipo de control dice:

    “Te necesito. No puedo vivir sin ti. Y tú también me necesitas. No puedes vivir sin mí”

    Con frecuencia, se impide que los niños tengan sus propias relaciones o amistades porque amenaza su posición en la vida de las madres, que ponen demasiado en ellos.

    De esta manera, se les infantiliza, no dejándoles crecer e imponiéndoles que la atención y el cuidado hacia sus padres esté por encima de su desarrollo personal, de su propia vida.

  3. Control dirigido por la Meta

    Este tipo de control dice:

    “Debemos trabajar juntos para lograr un objetivo común”

    Desafortunadamente, estos objetivos generalmente son los sueños y las pasiones de las madres, que quieren materializar a través de sus hijos.

    Los niños sienten que decepcionarán a sus padres o los defraudarán si no cumplen con las expectativas, y creen que alcanzar la meta les hará ganar el amor y la aceptación que tanto desean.

  4. Control Explícito

    A menudo, las madres narcisistas encubiertas utilizarán medios de control y manipulación más sutiles o menos obvios, pero las narcisistas descubiertas dirán muy explícitamente:

    “Obedece o te castigaré”

    Se espera que las niñas hagan lo que se les dice, sin preguntar nada, sin cuestionarlo y se comporten de acuerdo con muchas reglas que son muy estrictas. Si no  hacen esto, se les castigará de forma obvia o no obvia con la ira, el silencio, la culpa, la vergüenza o la agresividad.

  5. Control a través de la Retención del Amor

    Este tipo de control dice:

    “Eres digno de mi amor porque te comportas de acuerdo con mis expectativas”

    Los padres narcisistas son cariñosos siempre y cuando los niños permitan el control total y una falta absoluta de límites, pero retirarán ese amor cuando los niños se nieguen a obedecer.

    Los niños son reacios a expresar sus emociones o sentimientos por temor a que se les abandone, se les rechace, se les señale o se les humille, por lo que entierran o niegan sus necesidades, lo que resulta en una falta de autoconciencia e independencia.

    Básicamente, para ganarse el amor, encuentran necesario convertirse en lo que sus madres quieren que sean y viven de forma acorde a esta imagen, que confunden con su Verdadero Yo.

  6. Control a través del Incesto Emocional

    Las madres narcisistas a menudo utilizan a sus hijas para satisfacer las necesidades que no son cubiertas por otras relaciones en sus vidas. Es lo que se llama incesto emocional.

    De hecho, a menudo se espera que las niñas afronten asuntos de adultos dando apoyo emocional a loas madres, encargándose de tareas de responsabilidad en la familia o intentando resolver conflictos entre sus padres.

    Este tipo de control dice:

    “Tú eres mi verdadero amor, mi única pasión, la persona más importante en mi vida, y juntas podemos enfrentarnos al mundo”

    Esto lleva a la niña a crecer confundiendo los conceptos de amor, de cuánto dar y cuánto recibir en las relaciones y qué es una pareja.  Estas niñas, de adultas, tenderán a buscarse parejas similares a sus madres, dándolo todo sin esperar mucho a cambio y pensando que su pareja es como una extensión de ellas mismas, no otra persona diferente e individual con la que tienen un vínculo.

¿Estás en una relación con un Narcisista? ¡Averígualo!

Este artículo es para aquellas personas que duden de si la persona con la que están en una relación es un narcisista. Si estás confundid, descontento y te sientes devaluado en tu relación, además te encuentras en un sube y baja emocionalmente agotador, continúa leyendo.

 Características de los Hombres y Mujeres Narcisistas

  • Irritable.
  • Dan mensajes contradictorios a sus parejas.
  • Culpan a sus parejas por sus confusos patrones de comunicación y sus arrebatos. De alguna manera, siempre pareces tener “tú” culpa que estén enfadadas o descontentas aunque a menudo sientas que estás “caminando sobre huevos” y haciendo todo lo posible para hacerlas felices.
  • Impredecible y temperamental. Sin embargo, un narcisista encubierto, un psicópata o un sociópata son extremadamente fríos y calculadores.
  • Comportamientos pasivo-agresivos, iracundas y pueden ser abusivas verbal, emocional y/o físicamente. Esto último no sólo se refiere a agredir físicamente sino a comportamientos como cerrar el paso cuando intentas pasar, acercarse demasiado en momentos de una discusión, alzar el puño, dar golpes a cosas a tu alrededor.
  • Insolidarios e incapaces de aceptar a sus parejas y sus sentimientos. Para justificar esta incapacidad suelen decir frases como “Eres demasiado sensible/necesitado, difícil o estás loco, hormonal,..”.
  • No es capaz de expresar empatía y calidez hacia ti, pero puede ser considerada como “agradable” y “encantadora” por los demás. Puede que otras personas te digan lo afortunado que eres de estar con una persona tan adorable, lo cual es muy confuso y puede hacerte dudar de ti mismo y de tu juicio.
  • Puede ser agradable y afectuoso a veces, y parece perseguirte cuando estás herida y te distancias. Esto sirve para aumentar tus esperanzas, pero el comportamiento positivo no dura mucho. Su comportamiento es cíclico, con lo que unos días o semanas después de esto, volverá a minusvalorarte, menospreciarte, insultarte, rechazarte y/o despreciarte.
  • Controladora y manipuladora.
  • Comunicación confusa y no fluida.
  • Falta de expresión de emociones, excepto la rabia. Si es un narcisista encubierto, psicópata, sociópata no la expresa claramente sino de forma pasivo-agresiva.
  • Celosa, insegura y competitiva.
  • Crítico y prejuicioso.
  • Retención de amor, afecto, sexo y elogios hacia ti excepto cuando los utiliza para manipularte.
  • Muestra poca comprensión y remordimiento o culpa cuando sabe o les expresas que te ha hecho daño con su comportamiento.
  • No te escucha mucho, incluso cuando lo necesitas de verdad. Sin embargo, está constantemente hablando de sí mismo y pretende tener toda tu atención, compañía y admiración.
  • Incapaz de tener intimidad contigo. No puede compartir con los demás si no es a través de su máscara, ya que es demasiado insegura y miedosa, aunque de cara a ti y los demás intente aparentar justo lo contrario.
  • Emocionalmente necesitado. Te agota. Necesita mucha atención y elogios para enmascarar su inseguridad.

Si estás en una relación con una Narcisista..

Si estás en una relación con una narcisista, puedes reconsiderar si quieres o no permanecer en esta relación. Puede ser perjudicial para tu salud mental, emocional y física.

El problema es que una persona que está en una relación con un narcisista con frecuencia se siente desgastada, emocionalmente drenada o asfixiada, carente de confianza en sí misma, con ansiedad y con dolor emocional, lo que hace que sea más difícil para esa persona comunicar sus necesidades, cambiar su propio comportamiento, empoderarse o incluso actuar y terminar la relación no saludable.

La autoestima y la confianza en ti misma pueden erosionarse, especialmente si has estado en la relación durante mucho tiempo. La perspectiva de la persona puede estar distorsionada, y puedes estar tan acostumbrada a la relación, que no te das cuenta de lo poco saludable y negativa que es.

Recuerda que la versión del amor de un narcisista está distorsionada. No es la definición de amor que tiene una persona saludable, no tóxica. Puede decirte que te quiere, pero de alguna manera nunca te sientes realmente querido ni acompañado. Así es, no saben querer bien porque él tampoco fue nutrido de amor saludable en su infancia. A pesar de todo lo que intenta aparentarlo, no tiene autoestima.

La narcisista tiene una agenda oculta, que nunca va a compartir contigo porque te utiliza para llevarla a cabo. Lo que tiene en su agenda es manipularte, controlarte, utilizarte para que le des admiración, atención, sexo, dinero,… para ponerte por debajo de él para sentirse con poder,…

Es útil recordar que, en el fondo, una narcisista es una persona muy insegura y miedosa. La mentira que vivís los dos es que ambos creéis que tú le necesitas. En realidad es al revés. Es ella la que te necesita a ti y tu vida en realidad sería mucho mejor, más saludable, más feliz y más próspera con una pareja diferente.

Si estás en una relación y te identificas con mucho de lo anterior, te recomiendo que te informes sobre narcisismo, busques apoyo emocional de familiares o amigos que te quieran de forma verdadera y auténtica y consideres hacer terapia con una terapeuta que sepa sobre narcisismo.

Otra vida para ti es posible. ¡Empieza a caminar hacia ella hoy!