5 Mentiras Dañinas que los Padres Narcisistas, Psicópatas y/o Sociópatas les dicen a sus Hijas

Los niños de padres narcisistas son entrenados desde una edad temprana por sus padres narcisistas para buscar su validación, para creer que su valía está vinculada a la imagen de sus familias y para interiorizar el mensaje de que sólo su valor está directamente relacionado con la capacidad para satisfacer las necesidades de sus padres narcisistas. Han vivido una infancia donde el amor estaba siempre (o casi siempre) condicionado.

Esto no quiere decir que las supervivientes de abuso narcisista no puedan superar su condicionamiento infantil. Se necesita un verdadero trabajo interno y valentía para desentrañar los traumas que han tenido que soportar de niñas y abordar cualquier retraumatización de adultas.

Ser capaces de comprender la relación y patrones de comportamiento, así como cualquier diálogo interno negativo que haya surgido como resultado del abuso, puede ser revolucionario para desafiar los mitos y falsedades que han alimentado a la persona sobre su valía y capacidades.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, es importante que te des cuenta de que las hijas de padres narcisistas aprenden lo siguiente desde una edad muy temprana:

  1. Sólo eres válida cuando me complaces

    Como hija de un padre o padres narcisistas, te enseñaron que no eras inherentemente digna, sino que tu valía dependía de lo que pudieras hacer por el padre/madre narcisista y lo complaciente que eras. Debido a la grandiosidad de los padres narcisistas, la máscara falsa y la necesidad de ser el mejor, probablemente has sido parte de una familia que fue “presentada” hacia los demás de la mejor manera posible, como “perfecta” cuando en realidad el abuso se daba de puertas para adentro.

    Si alguna vez te atreviste a denunciar el abuso, lo más probable es que te castigaran. La carga emocional y psicológica que los hijos de padres narcisistas soportan cuando van en contra de las expectativas y creencias de la familia puede ser increíblemente perjudicial y tener efectos su confianza en sí mismos. Se les enseña que no son personas independientes, sino más bien objetos cuya misión es servir al ego narcisista y a las agendas egoístas de los padres.

  2. Debes ser perfecta y exitosa, pero nunca debes ser recompensada por ello o sentirte “suficiente”

    Los narcisistas son maestros en mover los postes para que nada de lo que hagan sus víctimas sea suficiente. Los logros de los hijos rara vez se reconocen a menos que cumplan con un criterio arbitrario para “lo que queda mejor” de cara hacia fuera o confirmen las fantasías grandiosas de los padres narcisistas. El padre abusivo nunca está realmente orgulloso a menos que él o ella pueda reclamar el mérito por ese éxito en particular. Algunos padres narcisistas pueden incluso envidiar o despreciar el éxito de sus hijos, especialmente si ese éxito permite que ese hijo se vuelva independiente de sus padres, fuera de su reino de poder y control.

    No es raro que este tipo de padres intenten sabotear el éxito y la felicidad de sus hijos si ese éxito interfiere con la grandiosa imagen de sí mismos, sus propias ideas de lo que debe implicar la ‘felicidad’ (generalmente lo que los hace “quedar bien” en lugar de lo que hace que sus hijos se sientan bien) o su compulsión por la microgestión y el control de todas las facetas de la vida de sus hijos.

    En la mente enferma del padre narcisista sería mejor que sus hijos no existieran si no pueden encarnar la identidad que el padre desea o cumpla con sus deseos de una forma estricta. Incluso si fueran las hijas o los hijos perfectos, los postes del objetivo volverían a cambiar y su nivel de perfección nunca sería lo suficientemente bueno a los ojos del padre narcisista.

    Todo ello es un juego psicológico y emocional en el que se fuerza a los hijos a que se esfuercen hasta la extenuación para conseguir amor, validación,.. que sólo se les da a migajas de forma esporádica. Ese juego es el que mantiene al padre narcisista en control de la relación y que le permite seguir jugando con sus hijos y tratarlos como marionetas. La promesa de lo que conseguirán es lo que hace que se esfuercen pero eso que prometen que recibirán, en realidad no llega nunca.

    Estas dinámicas los supervivientes de abuso infantil tienden a repetirlas en su vida adulta con sus parejas, amigos o incluso jefes, donde la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad las hace sentir como en su infancia. El superviviente en muchas ocasiones no se da cuenta de lo que está sucediendo porque las dinámicas son tan familiares que han sido interiorizadas como normales.

  3. Siempre hay alguien mejor, y debes vencerlo, comenzando con tus propios hermanos

    Dentro de la familia narcisista, a los hermanos se les anima a competir entre ellos y no se fomentan el afecto ni la conexión entre ellos. Los padres narcisistas son conocidos por “triangular” a los niños unos contra otros como un intento de compararlos innecesariamente, degradarlos y alimentar su propia sensación de poder y control sobre sus hijos.

    Por lo general, hay un niño dorado y un chivo expiatorio, y a veces los roles se invierten, según lo que la madre narcisista necesite para cumplir con su agenda. Los niños rebeldes convertidos en chivos expiatorios a menudo buscan la verdad y desean una conexión auténtica con los miembros de su familia, pero no guardan silencio sobre el abuso que ocurre y esto supone que el padre narcisista cargue contra ellos. El niño dorado, por otro lado, generalmente es alabado como el “modelo a seguir” pero esto también puede cambiar rápidamente si el niño dorado alguna vez ejerce su independencia y hace algo fuera de la aprobación de los padres. A una edad muy temprana se les enseña que nunca serán lo suficientemente buenos, que siempre deben compararse con los demás y a no reconocer su valía y singularidad.

    Como adultos, aprendemos que no tenemos que competir con nadie para ser dignos o valiosos, ni tenemos que ser necesariamente los mejores en todo. Cultivar una sensación de amor propio incondicional, así como una apreciación de nuestras habilidades y capacidades únicas, puede ser de gran ayuda para combatir estas secuelas dañinas del abuso y reemplazarlas por un nivel saludable de autoestima y autosuficiencia.

  4. El desprecio es parte del amor y “normal” en una relación

    Los padres narcisistas pueden someter a sus hijas a períodos de idealización cuando las necesitan, seguidos por desprecio y rabia cuando ‘desobedecen’ y amenazan su excesivo sentido del derecho y el control. La condescendencia, el desprecio y el odio con los que un padre narcisista trata sus hijas no sólo les hace mucho daño sino que también les da la referencia de que eso es el amor, convirtiéndolo en un patrón que repetirán en su edad adulta.

    Este patrón de idealización y devaluación enseña a las hijas de padres narcisistas que el amor es inestable e impredecible. También las insensibiliza y las hace sordas al abuso más adelante en la edad adulta  porque, desafortunadamente, este tipo de relaciones son “familiares” para ellas como la única versión del amor que han experimentado.

    Las hijas de padres narcisistas pueden volver a sensibilizarse en el hecho de que el abuso no es una parte normal o saludable de ninguna relación, empezar a poner límites y reemplazar viejas narrativas de indignidad por empoderamiento sobre el tipo de amor y respeto que realmente se merecen. Esencialmente pueden hacerse un rematernaje y un repaternaje a sí mismos en un espacio seguro y protector.

  5. Tus emociones no son válidas

    Los padres narcisistas invalidan las emociones de sus hijos hasta el punto de que los dejan sin voz.

    Por eso, como adultos, tendrán dificultades con la gestión de sus emociones porque el dolor no se procesa de manera saludable, comenzando desde la infancia.

    En la edad adulta, tenemos la oportunidad de validar nuestras propias emociones y reconocer que lo que sentimos, que es válido. Aprendemos cómo procesar nuestras emociones, nuestro trauma y el dolor de no ser amados tal y como somos.

    Aprendemos que tenemos oportunidades para separarnos de nuestros padres abusivos, ya sea a través de poco contacto bajo (contacto mínimo sólo cuando sea necesario) o contacto cero.

    Aprendemos a separar las creencias dañinas de los padres narcisistas sobre nosotras y nuestra propia confianza. Sobre todo, aprendemos que está bien creer en nosotras mismas y dar la bienvenida a las cosas buenas en nuestras vidas. Aprendemos que merecemos todo lo que es bueno.

    Es importante recordar que como hijas de padres narcisistas, llevamos el legado de nuestras heridas, pero que estas heridas pueden convertirse en portales para una curación más profunda y más rica. No tenemos que cargar a la próxima generación con nuestras heridas, sino usarla como una forma de nutrir y validar a las generaciones futuras. Tenemos opciones sobre cómo podemos canalizar este trauma para nuestro propio crecimiento, en lugar de nuestra destrucción. Estas heridas no pueden sanar si no se abordan o si las negamos.

    Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, como hijas de madres narcisistas, tenemos que aprender a protegernos de más abusos y establecer un plan para participar y comprometernos con nuestro autocuidado.

    Podemos hacernos un repaternaje y rematernaje a nosotras mismas a través de la empatía, compasión, autoaceptación y amor propio. Cuando eres hijo de un padre narcisista, la idea de que nunca mereciste este amor es quizás la mentira más grande de todas.

Fuente: https://www.huffpost.com

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Cómo y Para qué los Narcisistas Buscan ser el Centro de Atención

Una necesidad que tienen todas las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, todos los narcisistas, es la de ser el centro de atención. Esto se suele deber o bien a que esa atención no fue dada en la infancia al niño o bien a que se le dio de más, convirtiéndolo en el centro de todas las situaciones en exceso.

La necesidad que está por debajo de esa atención, de una forma más profunda, es la de una reafirmación continua del valor autopercibido. A las personas que dan esa atención (que suele ser desproporcionada) se las denomina “suministro narcisista”.

¿Crees que estás siendo el suministro narcisista de alguien. Uno de los factores más importantes para saber cómo salir del abuso narcisista, es hacer conscientes las dinámicas que se dan. Más abajo te mostramos cinco comportamientos que exhiben los narcisistas para convertirse en el centro de atención.

Cinco Comportamientos de las Narcisistas para Convertirse en el Centro de Atención 

  1. Proyección

Si le das confianza a una narcisista, no tardará mucho en violentarla con comportamientos como contar algo muy personal que has confiado a otras personas, juzgarte por tus comportamientos o tus experiencias de vida o utilizar información que le has dado para su propio beneficio.

Lo irónico es que cuando nos damos cuenta de que esa confianza ha sido violada, nos sentimos confundidos, heridos y, de alguna manera, responsables por el comportamiento de la narcisista. Esto es exactamente lo que la narcisista quiere.

Sin precaución diligente, la narcisista puede darle la vuelta a la situación rápidamente, haciéndote asumir la carga de la culpa. Mientras tanto, ella invierte sutilmente la realidad de la situación y asume el papel víctima. En otras palabras, revierten los roles.

Con esa proyección, se da la situación loca de que la que en realidad perpetra un abuso es la víctima y la que persona que ha sufrido ese abuso (la víctima en realidad), la abusadora o, en todo caso, la culpable de lo que le ha sucedido.

  1. Incitar a la Culpa

Cuando les confrontas sobre algún comportamiento suyo, los narcisistas ponen el foco en temas que saben que son delicados para ti (por ejemplo, responsabilidades laborales) para cambiar el foco de atención y ponerte en una posición a la defensiva.

Rechazan cualquier responsabilidad por su comportamiento, con lo que te dejan en un estado de resistencia. Justifican su juego de la culpa señalándote con el dedo por haber creado algún drama o problema en la relación, cuando en realidad es al revés y son ellos los que han creado el problema.

  1. Sorpresa e Intimidación

Algunas narcisistas, las que son descubiertas, pueden tener arrebatos de rabia, que es la versión adulta de la rabieta de una niña fuera de control.

La intención aquí es confundir e intimidar. Como resultado, la otra persona puede bajar sus defensas y volverse susceptible a sugerencias, manipulaciones,..

Un estado debilitado puede dejarte muy vulnerable y con toda la atención puesta en la narcisista para que no se vuelva a producir un comportamiento de este tipo, en un estado de hipervigilancia.

  1. Hacerse la Víctima

Los narcisistas no tienen empatía emocional pero sí empatía cognitiva, que utilizan para su propio beneficio. Esto es, son incapaces de ponerse en la piel de la otra persona y sentir lo que ella siente pero sí son muy buenos en darse cuenta de cuáles son los pensamientos y emociones de la otra persona, que utilizan en muchas ocasiones para manipularla.

En el caso de hacer daño a alguien, no se responsabilizan de su comportamiento sino que adoptan una posición de defensa, haciéndose las víctimas y consiguiendo que la atención vuelva a ellos.

  1. Interrumpir

Las narcisistas tienen un deseo insaciable de ser el centro de atención en todo momento. Cuando el tema de conversación no las involucra, interrumpen el diálogo e intentan que el foco de la conversación vuelva hacia ellas mismas.

Su ego necesita un alimento constante, lo que hace que no les interesen las conversaciones que no incluyan ese ego tan necesitado. Sea cual sea el tema de conversación y con independencia de si se trata de algo forzado o no, harán lo posible por ser el centro de atención.

Una persona que haya crecido en una familia narcisista es posible que no se de cuenta de esto porque un escenario así es el que había en su infancia: un padre o madre muy centrado en sí mismo que demandaba toda la atención. Esta dinámica es normalizada por la persona. Lo que se dicen de forma inconsciente es: “El que importa es el otro. Yo es mejor que sólo escuche porque no tengo nada que aportar”.

La Idealización y la Devaluación y su relación con la necesidad de Atención

Los narcisistas se relacionan con los demás sobre la base de la idealización o la devaluación. En ambos casos tienen la necesidad de validar su falso yo idealizado.

Si están idealizando a alguien, están tratando de manipular a la persona para que responda de manera positiva, para ver su propia visión idealizada de sí mismas reflejada en la otra persona. La atención sirve a ese propósito. Las hace sentir especiales, importantes, superiores, de acuerdo con su visión idealizada de sí mismas.

La atención positiva puede ser buscando elogios. Inducen al objetivo a decir lo que quieren escuchar (“¡Eres una persona tan maravillosa!”) o inducen a que actúen con un comportamiento agradable que interpretan como un reflejo de sus propios rasgos idealizados.

Si ven a otro de manera devaluada, intentarán manipularlo para que responda de manera negativa. Además de servir al narcisista proyectando sus propias deficiencias percibidas inconscientemente, la atención negativa que reciben también sirve para validar su visión idealizada de sí mismos, porque confirma su poder y superioridad, porque influyeron en el resultado negativo deseado.

Por ejemplo, un narcisista que inconscientemente tiene la dificultad de controlar su temperamento, provoca a su objetivo para que pierda los estribos. Si tiene éxito, la atención negativa que recibe sirve tanto para confirmar su superioridad porque demuestra que es el objetivo quien tiene el problema (lo que significa que el narcisista no puede ser el inadecuado) y porque confirma su poder para controlar a otros, que reaccionan de forma intensa, provocando emociones negativas en ellos.

Por lo tanto, ya sea a través de la atención positiva o negativa, reciben validación con respecto a su yo idealizado, que los narcisistas deben tener para regularse, ya que no pueden hacerlo solos, son dependientes emocionales.

En resumen, necesitan la atención para alimentar su ego (que no es lo mismo que su autoestima) y esto es algo que no pueden hacer por sí mismos porque un ego se alimenta del exterior, al contrario que la autoestima, que se alimenta del interior. Para el narcisista, tú eres el espejo en el que se ve reflejado. No importas tú sino la medida en la que sirves para validar su yo falso idealizado. Si quieres saber cómo hacer para salir del abuso narcisista, te invito a que observes en qué medida participas tú en esa dinámica para convertirte en el espejo del narcisista.

Fuente: https://www.powerofpositivity.com

¿Qué tienen en común las Narcicistas y los Codependientes? (Más de lo que te Imaginas)

Las codependientes y los narcisistas son polos opuestos para algunas cosas pero para otras, por extraño que pueda parecer, son muy similares. Los narcisistas exhiben síntomas de las codependientes como la vergüenza, la negación, el control, la dependencia emocional y la comunicación y límites disfuncionales, todo lo cual conduce a problemas de intimidad.

Eso sí. Aunque la mayoría de los narcisistas pueden clasificarse como codependientes, lo contrario no es cierto: la mayoría de las codependientes no son narcisistas. No exhiben rasgos comunes de explotación, sentirse con más derechos que los demás y la falta de empatía.

Si quieres saber cómo superar la codependencia, puedes empezar por darte cuenta de las características que tienes en común con una persona narcisista.

6 Características que tienen en común las Narcisistas y los Codependientes 

Dependencia Emocional

La codependencia supone tener un ‘Yo Perdido’. Los codependientes han perdido su conexión con su Yo Verdadero, consigo mismos. En cambio, su pensamiento y comportamiento giran en torno a una persona o sustancia. Se sobreadaptan para complacer y gustar a los demás y así sentirse queridos y aceptados. Las narcisistas también sufren de una falta de conexión con su Verdadero Yo. En su lugar, se identifican con su ‘Yo Ideal‘. Su privación interna y la falta de conexión con su yo real las hace dependientes de otras personas para su reconocimiento. En consecuencia, al igual que los codependientes, su autoimagen, pensamiento y comportamiento están orientados hacia otras personas para estabilizar y validar su autoestima y su ego frágil.

Irónicamente, a pesar de la alta autoestima declarada, las narcisistas anhelan el reconocimiento de los demás y tienen una necesidad insaciable de ser admiradas, para obtener su suministro narcisista. Esto los hace tan dependientes del reconocimiento de los demás como un adicto una sustancia. Una narcisista grita: “Mírame y escúchame”, pero muchas de ellas no quieren más que eso, por lo que prefieren tener vínculos con personas pasivas, que no participen mucho en la conversación ni les contradigan. Utilizan a las demás personas como espejos de sí mismas.

Vergüenza

La vergüenza está en el núcleo de la codependencia y la adicción. Proviene de crecer en una familia disfuncional. La autoestima inflada de las narcisistas se confunde comúnmente con el amor propio. Sin embargo, la exageración y la arrogancia simplemente alivian la vergüenza inconsciente e interiorizada, que también es común entre las codependientes.

Los niños desarrollan diferentes formas de lidiar con la ansiedad, la inseguridad, la vergüenza y la hostilidad que experimentan al haber crecido en familias disfuncionales. La vergüenza interiorizada puede resultar a pesar de las buenas intenciones de los padres y la falta de abuso manifiesto.

Para sentirse seguras, algunas niñas adoptan patrones de afrontamiento que dan lugar a un Yo Ideal, desde donde buscan reconocimiento, dominio y poder sobre los demás. Buscan poder y control de su entorno para satisfacer sus necesidades. Su búsqueda de prestigio, superioridad y poder les ayuda a evitar sentirse inferiores, vulnerables, necesitadas e indefensas a toda costa. Ésta es una estrategia que suelen adoptar tanto narcisistas como codependientes. Creen que si muestran una imagen de perfección, los demás les querrán.

Es justo al contrario. Cuanto una persona más persigue su Yo Ideal, más se aleja de su Yo Real, lo que sólo aumenta su inseguridad, su falso yo y su sentido de la vergüenza.

Negación

La negación es un síntoma central de la codependencia. Las codependientes generalmente niegan su codependencia y, a menudo, sus sentimientos y necesidades.

Del mismo modo, los narcisistas niegan sus sentimientos, particularmente aquellos que expresan vulnerabilidad. Muchos no admitirán sentimientos de insuficiencia, incluso ni para sí mismos. Desconocen y, a menudo, proyectan en los demás sentimientos que consideran “débiles”, como el anhelo, la tristeza, la soledad, la impotencia, la culpa,.. La rabia los hace sentir poderosos. La rabia, la arrogancia, la envidia y el desprecio son defensas de la vergüenza subyacente.

Las codependientes niegan sus necesidades, especialmente las necesidades emocionales, que fueron descuidadas o que les hicieron sentir vergüenza al demandarlas en sus familias disfuncionales de origen. Muchas codependientes actúan de manera autosuficiente y ponen rápidamente a otros en primer lugar. Otras codependientes exigen a las personas que satisfagan sus necesidades.

Aunque los narcisistas no suelen priorizar las necesidades de los demás, algunos en realidad complacen a las personas y pueden ser muy generosos. Además de asegurar el apego de aquellos de quienes dependen, a menudo su motivo es el reconocimiento o sentirse superior o grandioso en virtud del hecho de que pueden ayudar a las personas que consideran inferiores. Al igual que muchos codependientes, pueden sentirse explotados y resentidos hacia las personas a las que ayudan.

Muchos narcisistas se esconden detrás de una fachada de autosuficiencia y distanciamiento cuando se trata de necesidades de cercanía emocional, apoyo, aflicción, cuidado e intimidad. Su búsqueda de poder los protege de experimentar la humillación de sentirse débiles, tristes, asustados o querer o necesitar a alguien, en última instancia, para evitar el rechazo y el sentimiento de vergüenza. Sólo la “amenaza” del abandono revela lo dependientes que son en realidad.

Comunicación Disfuncional

Generalmente, tanto como las codependientes como las narcisistas carecen de habilidades de asertividad. Su comunicación a menudo consiste en críticas, demandas, etiquetado y otras formas de abuso verbal.

Por otro lado, algunos también intelectualizan, se ofuscan y son indirectos. Les resulta difícil identificar y expresar claramente sus sentimientos. Aunque pueden expresar opiniones y tomar posiciones, con frecuencia tienen problemas para escuchar y son dogmáticos e inflexibles. Éstos son signos de comunicación disfuncional que evidencian inseguridad y falta de respeto por parte de la otra persona.

Control

Al igual que las codependientes, los narcisistas buscan el control. El control sobre nuestro entorno nos ayuda a sentirnos seguros. Cuanto mayor es nuestra ansiedad e inseguridad, mayor es nuestra necesidad de control.

Cuando dependemos de los demás para nuestra seguridad, felicidad y autoestima, lo que las personas piensan, dicen y hacen se vuelve primordial para nuestra sensación de bienestar e incluso seguridad.

Intentaremos controlarlas directa o indirectamente siendo personas complacientes, mintiendo o manipulando. Si estamos asustados o avergonzados de nuestros sentimientos, como la rabia o el dolor, intentamos controlarlos. La rabia o el dolor de otras personas nos molestarán, por lo que también deben evitarse o controlarse.

Intimidad

Finalmente, la combinación de todos estos patrones hace que la intimidad sea un desafío tanto para las narcisistas como para los codependientes. En las parejas formadas tanto por narcisistas como por codependientes, hay una dependencia mutua, una fusión con el otro, una falta de límites y de autoestima y una necesidad de controlar y de manipular, que hace que suelan ser relaciones conflictivas, con muchos altibajos, donde hay dificultades para expresar la vulnerabilidad, para sentirse seguras y para manifestar las necesidades de una forma clara y asertiva.

Superar la codependencia no es algo fácil ni rápido, pero sí posible. Lo que no tienen en común un codependiente y una narcisista es que el codependiente, si recibe la ayuda adecuada, puede cambiar patrones de conducta, sanar a su niño interior y sanar. Una narcisista puede realizar ciertas modificaciones de comportamiento siempre que sean en beneficio propio pero no cambiar de una forma profunda.

Fuente: https://psychcentral.com

Cómo se Comunican los Narcisistas con los Demás

La comunicación con una narcisista, psicópata o sociópata suele ser muy difícil y generar mucha confusión. Esto se debe en parte que la narcisista no se comunica de forma honesta y sincera para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes sino para salirse con la suya y llevar a cabo su “agenda secreta”. La otra razón es que el Trastorno Narcisista de la Personalidad hace que la narcisista vea la realidad y a las demás personas de una forma distorsionada, como extensiones de sí misma, lo cual lleva a una comunicación disfuncional.

Comportamientos de los Narcisistas que dificultan o bloquean la Comunicación

  • Los narcisistas, psicópatas y sociópatas tienen un desarrollo emocional defectuoso.

    Específicamente, un mapeo defectuoso entre una emoción y lo que ésta significa realmente. Por ejemplo, lo que piensan que es “amor”, objetivamente es “sumisión”. Esto es, dentro de su particular mapeo, “querer” significa “obedecer” y cualquier acción que no implique esto será tomada como un desafío o un desacato a su autoridad.

  • Hacer generalizaciones apresuradas en sus declaraciones.

    Esto se hace evidente en la forma en que usan el lenguaje y los pronombres específicos como “nosotros”, “todos” y “tú”. Por ello, son frecuentes las frases como “todos pensamos que tú..” cuando “todos” en realidad es “yo”. También utilizan el plural mayestático para incluirte en temas sobre los que no se te ha pedido tu opinión y asumen de forma directa que tú piensas lo mismo que él/ella, como en una situación en la que eres la pareja de uno y estáis hablando con otra pareja y dice algo como: “Nosotros creemos que las políticas de inmigración…”.

  • Comportamientos pasivo-agresivos que dificultan o bloquean la comunicación (Identificarlas te ayudarán a recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista)

    • Evitar responder preguntas.
    • Ocultar información.
    • Hablar de sí mismos repetidamente todo el tiempo.
    • Hacer falsas promesas.
    • Predicar constantemente con falsa moral que ellos no cumplen.
    • Terminar una conversación de forma abrupta.
    • No tener en cuenta información que se les da.
    • Invalidar lo que dice la otra persona.
    • Perder el tiempo de la otra persona sin ningún propósito.
    • Discutir en la superficie y perder la esencia y el significado.
    • Culpar a la otra persona por pequeños detalles.
    • Oponerse a la otra persona para controlar el flujo de la conversación.
    • Insistir en las mismas declaraciones una y otra vez, a pesar de que ya se les ha respondido a ellas.
  • Leer de forma equívoca las señales de otras personas.

    Las narcisistas leen señales sensoriales mucho más y más profundamente que otras personas. Esto incluye el tono de voz, el volumen de la voz, las expresiones faciales, cuándo comienza y se detiene una conversación, la velocidad del movimiento de una persona, etc. En lugar de procesar el contexto de la conversación, los roles de las personas y el significado de sus palabras, los narcisistas analizan estas señales e intentan inferir el significado de las palabras de otras personas.

  • Control del comportamiento.

    Los narcisistas no se dan cuenta de que cada persona tiene sus propios sentimientos y emociones. Piensan que sus sentimientos y los de los demás son uno. Los narcisistas no se dan cuenta de cómo su comportamiento influye en los demás. Piensan que de alguna manera los otros reaccionan porque sí, como si las reacciones de los demás no tuviera que ver con cómo se comportan ellos mismos. Los narcisistas no sólo controlan su propio comportamiento. También controlan a la otra persona en el momento en que interactúan con ella, como si la otra persona fuera parte de ellos, una extensión de sí mismos. Ven la conversación como juego de poder. Durante la interacción, verifican, cambian su comportamiento y juzgan a otros por temas como:

    • ¿Quién ha empezado la conversación? ¿Quién puede terminarla? Esto significa algo sobre el poder para ellos. Quien puede iniciar y detener la conversación, la controla.
    • ¿Quién responde o no? En una conversación es frecuente que se hagan preguntas como “¿Has viajado a la India?” o“¿Sabes quién es el autor de ese libro”o “¿Viste anoche cuánto llovió?” Para el narcisista, el que responde tiene más poder que el que no lo hace. Por ello, siempre tienen una respuesta, aunque sea una invención o una mentira. Lo que sea con tal de no quedarse callados o reconocer que no saben algo.
    • ¿Quién oculta información y quién no? Quien oculta la información tiene más poder. Quien da más información tiene menos poder. Esto es algo que hacen mucho al principio. Intentan averiguar cuanta más información mejor sobre la otra persona para saber sobre qué temas es sensible o reacciona. Mientras tanto, ellos no mostrarán ninguna debilidad, sino que presentarán una imagen de “superhéroe” o “Mr. Perfecto”. Excepto los encubiertos que van de víctimas.
    • ¿Qué expresiones emocionales demuestra la otra persona? Quien muestra más emociones es más débil (tiene menos poder), quien muestra menos es más fuerte (tiene más poder).
  • Utilizar a los demás para que hagan de “espejo”.

    El único propósito con el que interactúa la narcisista es para que alguien valide sus declaraciones y tener el control sobre su propio comportamiento. Es decir, la otra persona no tiene identidad por sí misma sino que es utilizada por la narcisista para que le haga de espejo. Por ello, suelen buscar rodearse de personas complacientes que siguen la corriente. Si se oponen demasiado al discurso de la narcisista, no le sirven para este propósito y ahí es cuando comienza el conflicto. En resumen, lo que una narcisista quiere es que le sigas la corriente ‘como a los locos’.

  • Hacer declaraciones ambiguas.

    Los narcisistas son expertos en hacer declaraciones ambiguas, poco claras y muy confusas. El propósito que tiene esto es el de salirse con la suya y siempre tener un recurso para poder decir: “Yo no dije eso” “Me has entendido mal” “Creo que no te explicas bien”,.. todo ello tiene que ver de nuevo con el control, con tener la razón y con quedar por encima de la otra persona.

Cómo recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista

Las personas que han crecido en familias donde el padre o la madre tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad suelen tener un tema con la comunicación en general, que se traduce en tener uno o varios de los siguientes comportamientos:

  • Necesitar la información de una forma muy clara y precisa.
  • Pedir muchas aclaraciones para asegurarse de que han entendido a la otra persona.
  • Repetir lo que se les dice para asegurarse de que la otra persona y ella hablan de lo mismo.
  • Querer hablar todas las cosas en todo momento para evitar malentendidos.
  • Si no tienen confianza con la persona, decir que sí que han entendido algo cuando no lo han hecho para evitar que se las juzgue de “tontas”.

Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista, la señal emocional que te avisará de que estás tratando con una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad es la confusión. Si después de tener conversaciones con esta persona, te sientes confusa; si hay muchos malentendidos entre esta persona y tú; si recibes el mensaje directo o indirecto por parte de esta persona que no sabes comunicarte; si por mucho que intentes que la comunicación fluya, sientes que estás en un bucle, todo ello son banderas rojas. 

Fuente: https://www.quora.com

8 Formas que tienen los Narcisistas de Aislarte

Los narcisistas tienden a aislar a las personas con las que tienen una relación. Es la forma que tienen de asegurarse de que la persona se vuelva dependiente (emocionalmente, espiritualmente, psicológicamente, financieramente,…) y así sea más fácil de manejar y manipular.

Lo que llega a sentir una persona a la que la narcisista aísla es muy similar al síndrome de Estocolmo, en el que la víctima, a pesar de sentirse atrapada y privada de su libertad, desarrolla sentimientos de amor hacia su secuestrador.

Normalmente, esto lo hacen de una forma progresiva, haciendo que la persona se aleje poco a poco de sus amigos y su familia, que deje su trabajo o que se vaya a vivir a un lugar donde no conoce a nadie y no cuenta con apoyos externos.

Se trata de una especie de red que el narcisista va tejiendo con paciencia y premeditación, de modo tal que para él cada vez es más fácil manipular, hacer gaslighting, maltratar, abusar,… Cuanto más dependiente es la persona, más segura se siente la narcisista porque se convierte en un suplemento fijo. Hay que señalar que un narcisista también es dependiente emocional, aunque sus necesidades emocionales sean diferentes de las de su pareja, como de admiración, de sentirse por encima, para proyectar en ella temas de los que no quiere hacerse cargo (miedo, inseguridad,sadismo,locura,…).

Si quieres recuperarte del abuso narcisista, puedes empezar por identificar cuáles de estas formas de aislamiento ocurrieron en tu relación.

8 Formas de Aislamiento que utiliza una Narcisista (Y Cómo no Volver a Caer en Ellas para Recuperarte del Abuso Narcisista)

  • Te aísla de tus amigos y familiares

    No te prohíbe explícitamente pasar tiempo con las personas que son importantes para ti, sino que suele manipular diciendo cosas como: ‘Ella es genial; me gusta’. para más adelante, decir algo como ‘Ella es muy superficial, no estoy segura de que sea buena para ti’. O ‘Se nota que tu amiga Paula te quiere mucho‘, para después decir: ‘Creo que tiene celos de ti, quizás sería mejor que tomases distancia de ella’. 

  • Practica el refuerzo intermitente contigo

    El problema de identificar que una relación con una narcisista es abusiva es porque no todo siempre es malo.Con el refuerzo intermitente lo que hay es una dinámica de una de cal-una de arena, para que sigas enganchado y te conformes con algunos momentos que sí son buenos y te esfuerces en hacer lo que ella quiere para tener más de esos momentos. Uno de los deseos de la narcisista es que pases la mayor parte de tu tiempo sólo con ella.  Al ser posesivas e inseguras, ese tiempo con ella les hace sentir en control de la situación.

  • Crea un escenario en el que no se te permite hablar sobre ciertos temas

    Si el narcisista sabe que hay determinados temas que son importantes para ti y te causan dolor, como por ejemplo, el hecho de que no te haya presentado a sus padres o de que quieras tener un hijo con él, hará ver que ese tema es “tabú” para no hablar de él de forma deliberada ni con él ni con ninguna otra persona. En un esfuerzo por complacer, la persona termina aceptándolo. Esto acaba generando una sensación de abandono y aislamiento emocional. 

  • Te separa de tus aficiones, actividades que disfrutas

    Poco a poco, empezará a criticar las actividades que haces tanto fuera de casa como en ella, quebrando tus ánimos y tu espíritu. Si, por ejemplo, te gusta la moda y has empezado a coser en casa, empezarás a oír frases como ‘Eso es hortera. Lo sé porque yo he ido a la mejor escuela de diseño de Barcelona’.

    Las cosas que nos dan alegría y nutren nuestra alma dan forma a nuestra identidad. Separadas de ellas, al final perdemos nuestro sentido de identidad, no estamos ancladas ni conectadas y nos convertimos en objetivos de más abusos.

  • Te impide ver a tus amigos y conocer a gente nueva

    Si has quedado con un amigo para cenar, se pondrá enferma dos horas antes y te pedirá que por favor te quedes a cuidarle. Si un amigo tuyo celebra su cumpleaños al que la narcisista no está invitada, organizará una bronca enorme el día anterior para que no vayas. Si le planteas que quieres hacer una nueva actividad para conocer gente nueva, sugerirá que sea mejor algo en pareja, como el swing, para poder ir contigo y controlarte. Al final, sentirás que él es el único “apoyo” con el que puedes contar.

  • Sabotea tu carrera profesional

    Puede persuadirte sutilmente para que dejes tu trabajo y formes una familia con ella, así te vuelves económicamente dependiente y te resultará más difícil dejar la relación si en algún momento eso es lo que quieres. .

    La narcisista puede convencerte con frases como ‘No eres apto para trabajar’ o ‘¿Por qué trabajas tanto?’ o ‘¿No te preocupas por mí?’

  • Te hace Luz de Gas o Gaslighting

    Los métodos comunes de la luz de gas o gaslighting incluyen jugar con la forma en que organizas tu entorno, insistir en que has hecho o dicho algo que no has hecho o dicho o decirte que ‘eres abusiva’ o ‘estás loca’ (esto son proyecciones).

    Al final, dudas tanto de tus percepciones y de ti misma, que terminas aceptando ser dependiente del narcisista y la versión que te presenta de la realidad.

  • Intercepta tus comunicaciones

    Ya se trate del whatsapp, el Facebook o el correo electrónico, con cualquier excusa, la narcisista fiscaliza regularmente los medios de comunicación que tienes con el exterior, sin respetar tu intimidad y tu privacidad.

    Al final, te comunicarás menos con tus seres queridos para evitar broncas con él, malentendidos,…

Todas estas estrategias están pensadas para aislarte y volverte totalmente dependiente en una relación en la que el narcisista te domina y te controla. Si quieres recuperarte del abuso narcisista, te invito a preguntarte en cuáles de estas formas de aislamiento caíste durante tu relación.

Si crees que estás en una relación abusiva, pide ayuda. Sólo tú te puedes salvar a ti misma.

Fuente: https://www.mindbodygreen.com

El Delirio del/de la Narcisista: Su Incapacidad para ver la Realidad

Las filosofías y religiones taoísta y budista distinguen entre el Yo Auténtico y el Ego. Cuando las personas estamos en el Yo Verdadero, conectamos con  la fuerza vital, la necesidad de crear lo que no existía antes. Cuando las personas estamos en el Ego, lo que buscamos de forma inconsciente es la separación de los demás y el control.

El ego es una gran barrera para la sanación porque bloquea ver lo que es y, en particular, quiere sanarse sin asumir la responsabilidad del cambio. El ego exige atención a sus heridas, traumas y preocupaciones de una manera que puede bloquear la reparación de los problemas. El ego es como un traje que todos llevamos para movernos en el mundo. Nos decimos que somos ese traje, pero somos mucho más. Ese traje lo podemos estirar, cambiar de color, transformar.

El ego es donde reside el condicionamiento familiar y social y el Yo Auténtico es lo que puedes usar para romper ese condicionamiento. Lo cual es difícil. Particularmente si, como les ocurre a los hijos de narcisistas, has sido condicionado para sentirte obligado por tu condicionamiento. No creer que hay algo a lo que tiene accesos mediante tus acciones o pensamientos en lo que puedes confiar.

Si el ego insiste en la separación y el control, el narcisismo se convierte, en su forma pura, en la completa insistencia en la separación y el control. El ego interpreta la realidad para que no contradiga las necesidades del ego. Así, la conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La conveniencia del narcisista, de su ego, se convierte en SU principio de realidad, el determinante de cómo ven la realidad.

La realidad del narcisista es un delirio que cubre las necesidades de un ego sobredimensionado. Las personas que se relacionan con el narcisista de una forma íntima (pareja, familia, amigos muy cercanos, empleados,..) están suscritos a esta realidad, en una actitud de ‘seguir la corriente’. Es lo que John Bradshaw, su libro ‘Sanando la Vergüenza que te Ata’ denomina“trance hipnótico” al hecho de que toda la familia esté suscrita a esta realidad del narcisista, que es delirante.

Si quieres sanar del abuso narcisista, un tema importante a darte cuenta es el de ese delirio del que has formado parte en tu relación con la narcisista, ya sea padre, jefa, amigo, pareja,… no tiene mucho que ver con la realidad.

De forma psicológica, en la mayoría de los casos, funciona como una férrea dictadura o una secta, en donde la persona que empieza a cuestionar esa realidad, ese delirio, es castigada o desterrada del grupo. La persona que cuestiona la realidad de la narcisista y, por extensión, de toda la familia, suele ser la hija a la que se le ha asignado el rol de la rebelde o del chivo expiatorio. Estas niñas suelen ser las que señalan que “algo está mal” en la familia y acaban pidiendo ayuda fuera de ese entorno.

Para el narcisista, no existe ni el motivo para cambiar (ya que el daño generalmente se inflige a otras personas, no a sí mismos) ni una vía para evaluar seriamente las perspectivas propias, la interpretación distorsionada que hace el narcisista de la realidad. No es de extrañar que el asesoramiento y la psicoterapia a menudo o no les sirvan a los narcisistas o incluso les hagan empeorar. Lo último que necesitan son sus emociones y acciones validadas y se necesitaría un terapeuta muy alerta para comenzar a abrir agujeros en la presentación de eventos que no es realista. Incluso si lo hacen, es probable que el narcisista reconstruya convenientemente, o bloquee cualquier respuesta del terapeuta que contradiga la conveniencia del ego.

Tratar con una narcisista puede ser algo profundamente desorientador, ya que el significado de todas sus acciones está subordinado a las necesidades de un ego desmedido. Por lo tanto, no hay un significado independiente, ni siquiera una base fáctica, en la que basarse: no hay coherencia más allá de sus necesidades y conveniencias (que, por supuesto, pueden cambiar, incluso de momento a momento). Las palabras y las acciones no tienen el significado que comúnmente se les atribuye. Hay una enorme FALTA DE COHERENCIA entre lo que la narcisista siente, dice y hace.

Puede ser trivial (por ejemplo, sobre lo que quieren para comer) o puede ser serio (por ejemplo, sobre si te quieren o no). Cuando les preguntes a qué se refieren, pueden negar que lo han dicho, entrar en lo que se llama la ensalada de palabras, para confundir o hacer gaslighting con frases como: ‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’ Contradecirá los HECHOS. Si no estás de acuerdo con el narcisista, dirá que estás mintiendo, que te estás inventando cosas o que que estás loco.

‘¿Cómo podrías pensar que he dicho eso?’ o ‘¡Tú es que estás loca!’

Por eso los hijos de narcisistas, hasta que hacen terapia, suelen ser personas que se desorientan con facilidad, no sólo físicamente sino también en sus propias vidas, ya que vivieron todo este entorno confuso durante la infancia.

Uno de los problemas más importantes de los narcisistas es el miedo. En el fondo, y aunque sean muy buenos en aparentar lo contrario, los narcisistas son personas profundamente temerosas e inseguras. En el centro está su IMAGEN, en lugar de quiénes son realmente. Tienen tanto miedo de asumir la responsabilidad por sus acciones (maltrato, abuso,…) que les hacen “quedar mal” frente a los demás, que hacen de la conveniencia de su ego defensivo su principio de realidad. Y de alguna manera, consiguen rodearse de personas, sobre todo su pareja y su familia, que “les siguen la corriente” en su delirio.

Para las narcisistas, no hay una persona real como tú en todo esto, simplemente hay una imagen (otra vez es un tema de imagen) tuya que sea conveniente para la narcisista en un momento dado y donde poder proyectar sus temas personales. Es por esto que las hijas de narcisistas adquieren roles muy rígidos en la familia y que no tienen nada que ver con quién es esa persona realmente. Los roles son asignados por la narcisista según la conveniencia de su propio ego. El rol antes mencionado del rebelde o el chivo expiatorio es en el que la narcisista proyecta partes suyas negadas para no tener que reconocerlas en sí misma, como la rabia, el miedo o la inseguridad. Así es cómo se da el maltrato. En realidad, la narcisista no está interactuando con su hijo y viéndolo de verdad sino que está tratando con partes suyas negadas y proyectadas.

En segundo lugar, tampoco existe lo que realmente sucedió, sino simplemente lo que es conveniente para el narcisista recordar que sucedió. Lo que significa que no hay una comunicación directa y honesta. No hay nada más allá de la conveniencia del narcisista a la que se pueda apelar, que establezca un estándar común o una realidad común. Si quieres sanar del abuso narcisista, es necesario aceptar que no va a haber esa realidad común, un common ground durante vuestra relación.

Esto hace que interactuar con un(a) narcisista sea algo muy difícil y confuso. Las personas que han crecido en familias narcisistas muchas veces acaban atrapadas en una relación con un narcisista porque esta dinámica difícil y confusa les resulta familiar y porque, al igual que en su infancia, cuando confrontan o dudan sobre las intenciones reales del narcisista, tienden a cuestionarse a sí mismos, que es lo que hacían sus padres y repite el narcisista en su edad adulta:

¿Seguro que he dicho eso?

No sé de qué me hablas

¿Podemos cambiar de tema?

Eres difícil, Estás loca, Eres paranoica

Mejor lo dejamos aquí

Creo que tú no estás bien

Eres tonto, No entiendes lo que te digo

Para las personas que tratan con ellas (sobre todo, codependientes) es muy difícil no aceptar que su encuadre de la realidad por muy delirante que sea ésta porque:

  • Son personas que tienden a cuestionarse a sí mismas y darle vueltas a las cosas.
  • Suelen ser personas muy fácilmente manipulables.
  • El narcisista es una persona importante en su vida, con la que tienen un vínculo que si quieren mantener, van a tener que ponerse de acuerdo para que la relación se mantenga.

Quizá una de las lecciones más importantes de cómo tratar a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad  y empezar a sanar del abuso narcisista es que realmente son personas que no sienten ni piensan como tú. Si te adentras en su versión de la realidad, esto habla de tu propio delirio. Cuanto más veas la realidad tal y como es, más serás tú la persona que cuestione al narcisista en lugar de que la dinámica sea al revés.

Fuente: http://lorenzo-thinkingoutaloud.blogspot.com

8 Comportamientos que Utiliza un(a) Narcisista para Llamar tu Atención

La vida tiene que ver con los vínculos que forjamos con otras personas, y prosperamos a partir de la interacción con los demás. Todas queremos y necesitamos un cierto grado de atención. Sin embargo, hay una línea que separa un deseo saludable de interacción de la búsqueda de atención no saludable. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, quizás muchos de estos comportamientos te resulten familiares.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas que hacen demandas de atención constantes, de una forma directa o indirecta. Su ego desmedido hace que busquen esta atención, como un niño al que si no le haces caso, se disgusta. Utilizan estrategias de todo tipo para que el foco de la atención esté fijado en ellos.

Más abajo te mostramos 8 comportamientos que utilizan los narcisistas, psicópatas y sociópatas para llamar tu atención. Algunos de ellos pueden ser poco obvios o pasar desapercibidos. Sin embargo, utilizados en exceso pueden ser emocionalmente agotadores y poco sanos para la persona que es el objetivo de esa búsqueda de atención.

También es posible que te veas identificado en algunos de estos comportamientos. Si es así, puedes preguntarte:

¿Para qué busco la atención?

¿Qué es lo que no me doy a mí mismo que lo busco en los demás?

¿Qué es lo que realmente necesito cuando busco atención de esta manera?

¿Cómo puedo pedir atención de una forma abierta, honesta y asertiva?

8 Comportamientos de Búsqueda de Atención por un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata

  1. Fingir que no puede hacer algo

    La narcisista finge que es incapaz de hacer algo de lo que en realidad es completamente capaz, para que lo hagas por ella, y centres tu atención en ella mientras lo haces.

    Ejemplos de esto pueden ser tareas como poner una lámpara, hasta hacer la declaración de la renta, pasando por comprarse un coche nuevo.

    Este comportamiento alienta por parte de la narcisista una auto—imagen de “víctima” o de “persona desvalida e incapaz”, mientras que fomenta tu imagen de “salvador(a)” o de “persona hiper-capaz”.

  2. La “pesca” de cumplidos o felicitaciones.

    El narcisista suele señalar constantemente sus logros, aunque sean insignificantes, de una manera que invita a las personas que lo están escuchando a felicitarle. En el fondo, aunque en muchas ocasiones no lo parezca, hay una necesidad de validación constante desde el exterior.

    Aunque todos buscamos elogios de vez en cuando, por ejemplo, si tenemos un nuevo peinado, ropa o trabajo, hacerlo de manera persistente, buscando elogios a todas horas, es una señal de advertencia.

    Ejemplos de esta búsqueda de atención a través de los elogios pueden ser:

    “Hace dos meses que estoy a dieta, ¿lo habías notado?”

    “Mi jefa me ha felicitado hoy”

    (En la playa, con una persona que no es tu pareja:“¿Quieres echarme crema en la espalda?”

  3. No interesarse por ti y tu vida.

    La conversación con el narcisista gira en torno a la narcicista y a su vida. Si intentas hablar sobre algo que te concierne a ti, tenderá a “despacharlo” en un par de minutos para seguir hablando incansablemente sobre ella misma.

    Esto ocurre incluso si estás comunicando algo que es muy importante para ti, como un problema en el trabajo o que estás triste por una ruptura de pareja. Hay una enorme falta de empatía en la forma que esta persona tiene de interactuar contigo.

  4. Ser controvertido en las redes sociales.

    El narcisista crea problemas en las redes sociales y es lo más controvertido posible para provocar una reacción de otras personas.

    El comportamiento puede consistir en hablar mal de alguien o de una causa, o en expresarse de una forma agresiva o provocadora.

    Este comportamiento, muchas veces inconsciente, habla de una rabia mal gestionada por el narcisista, que utiliza las redes sociales para “buscar pelea” y así descargar su rabia.

  5. Ligar de forma abierta (en especial cuando su pareja está presente).

    A todos nos gusta gustar y flirtear es un comportamiento sano y humano.

    Sin embargo, un narcisista (especialmente si es somático y no cerebral) llevará esto demasiado lejos. Se dedicará a ligar abiertamente con todas las personas que pueda. Si es tu pareja, también en tu presencia, sin cortarse en absoluto, incluso con amigas tuyas.

    Si le confrontas sobre su comportamiento, te dirá que “no sé de qué me hablas”, “estás exagerando” o “lo que te pasa es que estás celosa”.

  6. Exagerar constantemente.

    O bien cuenta historias exagerando, como si fuese el personaje de una novela o una especie de heroína.

    Muchos de ellos son personas carismáticas y con encanto si sólo ves su máscara, tienen facilidad para acaparar la atención y explotan esa máscara social. Una vez capten tu atención, querrán mantenerla.

  7. … O Quejarse, quejarse y quejarse.

    El narcisista se queja constantemente por todo, nada le parece bien o está conforme. La culpa de todo la tienen siempre los demás.

    Con este comportamiento lo que busca es tu simpatía o que asientas una y otra vez mientras se compacede de sí mismo, haciéndose la víctima de otras personas.

  8. Provocar Peleas.

    Cuando la atención es el objetivo, a menudo no importa si esa atención es positiva o negativa, siempre y cuando esté ahí.

    Si la narcisista quiere tu atención y no la obtiene, provocará una pelea para conseguirla, como haciendo algún comentario hiriente sobre ti, llegando tarde a propósito, dejándote en evidencia frente a otras personas,…

También conviene que tengas en cuenta que si todos estos comportamientos hablan de una persona que busca atención de una forma infantil y desproporcionada, al otro lado hay una persona que presta esa atención desmesurada, seguramente, para sentirse querida.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista,te invito a que observes cuánto de tu tiempo está dedicado a una atención a los demás (pareja, jefe, amigas, familia,…) y , si te das cuenta de que es mucha, para qué das toda esta atención. ¿Es tu forma de sentirte querida? ¿No sabes decir que no? ¿Sueles pedir esa misma atención para ti?

Muchos de estos patrones tienen su origen en la infancia. ¿Es posible que hayas tenido un padre o madre que demandaba mucha atención? ¿Crees que has podido ser utilizada como un receptáculo cuando eras una niña?

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com