Cómo lidiar con un familiar narcisista

Cuando irse no es una opción, necesitas estrategias para poder lidiar con un familiar narcisista

Muchas veces, sacar de tu vida a una persona que muestra rasgos de carácter severamente narcisistas es la forma más viable y efectiva de prevenir un trauma o un abuso emocional o psicológico.

Sin embargo, es posible que esta decisión no sea una opción si eres es pariente o vives con alguien que tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad. En la mayoría de estos casos, se trata de un padre, madre, hermano, tía, abuelo,… o pareja.  

Cuando irse no es una opción, necesitas estrategias para poder lidiar con un familiar narcisista. A eso es a lo que destino este artículo.

Herramientas para gestionar la relación con un familiar narcisista

Evita la confrontación directa con el familiar narcisista

Debido a que las personas narcisistas son extremadamente sensibles a las críticas, llamar narcisista a un verdadero narcisista normalmente resulta contraproducente y empeora la situación. Independientemente de cualquier buena intención detrás del feedback o lo constructivo que sea, las personas narcisistas no pueden reflexionar sobre su propio comportamiento lo suficiente como para ver alguna verdad detrás de la confrontación. En cambio, normalmente se obsesionan con demostrar que eres tú la que tiene un problema y exigen una disculpa por lo que consideran una acusación sin fundamento.

Si sientes que necesitas tratar un tema, intenta ser inteligente acerca de cómo abordar la conversación. El familiar narcisista sólo será potencialmente receptivo a un feedback negativo comunicado en pequeñas dosis y cargado de halagos. En lugar de lanzarte directamente a la discusión con quejas, ofrécele cumplidos primero.

Específicamente, intenta usar el enfoque de sándwich de cumplidos, que implica tanto abrir como cerrar la conversación con comentarios positivos sobre el familiar narcisista con el que estás hablando. Intenta utilizar un estilo asertivo cuando hables, no utilizando reproches ni un tono acusatorio. También puede ser útil mencionarlo de forma ligera, sin ponerle mucho peso. Si el familiar narcisista detecta que esto es muy importante para ti, es muy probable que cambie su comportamiento a corto plazo pero que lo acabe utilizando en tu contra a largo plazo.

No aceptes comportamientos que te hacen daño

Por la misma razón que normalmente es inútil confrontar a un familiar narcisista, no es prudente discutir con uno. Una discusión puede convertirse rápidamente en abuso debido a su falta de empatía y habilidades interpersonales. Un familiar narcisista puede manipularte para que creas que eres tú quien está loco o tiene un problema mediante la luz de gas o gaslighting, un tipo de manipulación muy dañino que implica hacer que alguien cuestione su propia realidad.

Normalmente, un familiar narcisista no tendrá límites en su comportamiento, por lo que serás tú quien tendrá que ponerlos, dejando claro con tu comportamiento (mejor que con sólo tus palabras) que no vas a permitir conductas que te hagan daño. Estos límites pueden consistir en:

  • Decir que no
  • Pedir respeto
  • Abandonar la habitación si sientes que se te está haciendo daño de forma verbal o emocional
  • No aceptar gritos, insultos ni comentarios pasivo-agresivos

Es importante que si, por ejemplo, quieres respeto y que se te escuche, estés dispuesta a dar lo mismo. Esa coherencia es muy atrayente e invita a la persona a hacer lo mismo.

Date cuenta de que tienes opciones

Si tienes que tratar con un familiar narcisista, es posible que a veces se te olvide que tienes opciones y que no tienes que “tragar todo lo que te echen”. Puedes echar mano de un poco de estrategia para que, ya que tienes que relacionarte con esta persona, minimizar los potenciales daños de estos encuentros. Esto incluye:

  • Reducir lo máximo posible el tiempo y espacio compartidos con el familiar narcisista. No es lo mismo asistir a una comida de Navidad durante dos horas que cinco.
  • Puedes poner la atención en que otra persona esté siempre contigo cuando estés en presencia del familiar narcisista. Cuando hay testigos, las personas narcisistas tienden a reducir el abuso porque afecta a su imagen.
  • Puedes solicitar ver al familiar narcisista en un lugar neutral como una cafetería, la calle o la casa de una tercera persona, negándote a verla sólo en su casa.
  • Puedes evitar tocar temas que ya sabes que son como “botones rojos” para el familiar narcisista, manteniendo la conversación con un tono superficial y poco intenso.

Pon límites al familiar narcisista

Desafortunadamente, las personas narcisistas no suelen tener un sentido de límites. Aunque no puedes controlar los comportamientos del familiar narcisista, sí tienes el control sobre los tuyos.

Puedes dejar de permitir que el familiar narcisista te hable de manera irrespetuosa o dejar de estar de acuerdo con cualquier palabra despectiva que comparta sobre los demás.

También puedes dejar de responder a los mensajes o llamadas con tanta frecuencia o establecer un límite de tiempo en tus conversaciones telefónicas.

Sin embargo, debes estar preparada para la posibilidad de que tu familiar narcisista no respete sus límites. Las personas narcisistas tienden a verse a sí mismos como la persona más importante del mundo. A pesar de tus mejores esfuerzos para llegar a un compromiso, hay ocasiones en las que la única solución eficaz puede ser cortar el contacto por completo, esto es, lo que se llama el contacto cero.

Busca apoyo y ayuda profesional

Cuando se trata de un familiar narcisista tóxico, es esencial tener un sistema de apoyo sólido y recibir asesoramiento de un profesional de la salud mental. Tratar con un ser querido narcisista puede hacerte sentir solo e inducir una baja autoestima por ser el blanco de abuso o maltrato de forma continuada, tanto de forma descubierta como encubierta.

Muchas personas, cuando llegan a mi consulta, tienen dudas acerca de lo que está pasando en su vida y de si están siendo o han sido víctimas de abuso o maltrato. En muchas ocasiones, esto es producto de la luz de gas y de la disonancia cognitiva. Por ello, es importante acudir a una profesional que sepa sobre narcisismo, para poder poner un nombre a lo ocurrido, validar tu realidad y encontrar un referente de apoyo.

También, hablar con una terapeuta sobre lo que está pasando puede ayudarte a aumentar tu confianza y decidir el mejor enfoque para interactuar con tu familiar narcisista.

Ya sea que decidas cortar los lazos u obtener la distancia que necesitas, la terapia te puede ofrecer los recursos que necesitas para dejar de habilitar el abuso del familiar narcisista mientras permaneces conectada como familia.

El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una «madre narcisista», deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido «entrenados» para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.

Consecuencias de crecer con una Madre Narcisista

Primero veamos en qué consiste una madre narcisista. Imagínate una madre que parece ser la madre perfecta en público, pero que se enfada y grita a sus hijos y a su pareja en privado cuando no hacen lo que ella quiere … o una madre que deliberadamente hace que sus hijas se sientan confundidas diciéndoles que algo no ha sucedido cuando sí que ha sucedió objetivamente, invalidando su experiencia y ayudándoles a aprender que no pueden confiar en sí mismas.

¿Te sientes reflejado en estas descripciones? Ambos son ejemplos de madres que tienen rasgos narcisistas. Al igual que muchos rasgos de personalidad, el narcisismo se distribuye en un espectro, lo que significa que la mayoría de las personas se encuentran en algún lugar a lo largo del medio del espectro, mientras que sólo unas pocas llegan a los extremos. El narcisismo patológico, en forma de Trastorno Narcisista de la Personalidad es el que está en el completo extremo. En ese extremo también se encuentran los trastornos anti-sociales: los psicópatas y sociópatas.

Cómo se comporta una madre narcisista

Ser criado por una madre narcisista da lugar a la creencia de que «No soy lo suficientemente bueno».

El reparto de roles

Las madres narcisistas tienen la fantasía de que sus hijas son extensiones de sí mismas, no personas independientes, y por ello el trato que les dará es muy peculiar. Por lo general, una o varias serán la extensión de lo que la madre narcisista considera sus cualidades y su luz, que es a al que se conoce como la niño dorada y en la otra u otras proyectará su sombra, las cosas o temas que no le gustan de sí misma, y será utilizada como descarga de las emociones que la madre narcisista no sabe gestionar: es el que se conoce como el rol del chivo expiatorio.

Una vez asignados los roles, lo cual ocurre a una edad muy temprana, los niños aprenden a encajar en los moldes que su madre narcisista ha creado para ellos, y esto puede generar ansiedad en el niño, que constantemente hace a un lado su propia personalidad para complacer a los padres. La pareja de la madre narcisista, por lo general, codependiente, seguirá el juego de al narcisista, sin tener voz ni voto en lo que ocurre en la familia. En muchas ocasiones, la madre narcisista infantiliza al codependiente y lo trata como si fuera un niño más.

El hijo de una madre narcisista, tanto el niño dorado como el chivo expiatorio, debe adherirse a la agenda de los padres para sobrevivir en un entorno muy inestable. Afirmar sus propios sentimientos o pensamientos puede llevar a problemas con los padres que pueden incluir enfados muy intensos, lágrimas o castigos. A través de esto, el niño aprende que sus sentimientos y pensamientos no son importantes, inválidos e intrascendentes, así que aprenden a reprimir sus propios sentimientos para mantener la paz en la familia.

Una madre narcisista envía el mensaje de que todo tiene un precio

Las madres narcisistas no siempre son crueles. A menudo pueden ser amables, pero esta amabilidad casi siempre viene con condiciones. El niño a menudo llegará a interiorizar que la amabilidad de su madre narcisista le lleva a sentirse en deuda con ella. Ya sea abierto o encubierto, el sentimiento «Como hago esto por ti, me debes una» siempre está ahí, a veces de una forma muy inconsciente. La bondad y el amor son muy condicionados y esta deuda emocional hará sentir al niño constantemente que el amor no es gratis y que está en deuda cuando se le trata bien. En estas familias, nada es gratis. Todo tiene un precio.

El comportamiento de una madre narcisista puede ser difícil de manejar en el mejor de los casos, por lo que para una niña puede resultar extremadamente impredecible e inquietante. Las niñas pequeños no pueden simplemente levantarse y dejar a su familia, por lo que sacrifican su propia autoestima y se culpan a sí mismas cuando reciben castigos o se las maltrata.

El hijo interioriza la creencia de que lo que pasa es culpa suya

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: «Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más». La propia creencia de los padres de que son los padres perfectos sólo agrava esta creencia, ya que creen que cualquier resistencia o negatividad que experimenten por parte del niño, es culpa del niño.

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: «Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más».

Una niña no tiene los recursos psicológicos para ver las cosas con objetividad y es auto-referente mientras crece. De ahí que ponga en sí misma y se culpe por el trato que le dan, en lugar de darse cuenta de que hay un miembro en la familia con una patología. Además, como su realidad es lo único que conoce, cree que todas las familias son así.

Sólo cuando se hace adulto, tiene la oportunidad de encajar las piezas del puzzle y darse cuenta de la disfuncionalidad de su familia y de que no hay nada “malo” ni de “insuficiencia” en él. Para ello, normalmente es necesaria la ayuda de una terapeuta que sepa sobre narcisismo para cambiar estas creencias. El primer paso es entenderlo cognitivamente y el segundo, más importante, integrarlo emocionalmente.

El Niño Dorado

Conviene aclarar que todo lo mencionado arriba se refiere al chivo expiatorio más que al niño dorado, que no crecerá con una sensación de insuficiencia ni de que “hace las cosas mal”, sino más bien al contrario, tendrá una sensación de omnipotencia y de que es “perfecto”. Aunque esto también tiene su precio, ya que se espera mucho de este niño, se le exige mucho y también se le condiciona el amor y no se le permiten expresar sus emociones y sentimientos con libertad. En esencia, el mensaje que se le da al chivo expiratorio es el de “lo haces mal”, “hay algo defectuoso en ti” y el mensaje que se le da al niño dorado es “lo haces bien si lo haces como yo te digo” y “eres perfecto y esto es lo que se espera de ti”. Todo ello es un escenario manipulado por la madre narcisista para cubrir sus propias necesidades y para proyectarse en sus hijos y así no tener que lidiar consigo misma.

Al final, ni el chivo expiatorio es defectuosa, ni la niña dorada perfecta. Pero muchos años de este entrenamiento les lleva a ambas a creer que ésa es la realidad. Sólo saliendo de este ambiente tóxico y con tanta manipulación es cuando podrán empezar a sanar y tener más equilibrio psicológico y emocional en sus vidas y una visión más realista de sí mismas. La niña dorada, en muchas ocasiones, no saldrá de este ambiente, que aunque le exige, le refuerza sus cualidades. El chivo expiatorio es la más proclive a distanciarse de la familia y buscar respuestas fuera de ella, en entornos diferentes.

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(Continúa en el siguiente artículo)

50 Señales para determinar si tu Pareja es Narcisista

¿Alguna vez te has preguntado si tu pareja es narcisista? La etiqueta «narcisista» se usa de manera extensa en estos días, típicamente para indicar a cualquiera que sea vanidoso y egoísta, pero el verdadero Trastorno Narcisista de la Personalidad es mucho más profundo y tienen efectos debilitantes a largo plazo para quienes tienen una relación con estas personas.

Si has crecido en una familia narcisista o has sido criado por un padre o madre narcisista o estás en una relación de pareja, laboral o de amistad íntima con un narcisista, es probable que, a largo plazo, te sientas muy utilizada y manipulada para cumplir con los objetivos o necesidades de la persona narcisista. Al final, te das cuenta de la incapacidad de la persona narcisista para dejarte ser tú mismo. Es un descubrimiento doloroso darse cuenta de que has sido estafado o engañado por alguien en quien has confiado y querido.

Si estás en un momento en el que tienes dudas sobre si tu pareja es narcisista, a continuación te ofrezco una lista de verificación para determinar si tu relación tiene estos rasgos.

Recuerda que el narcisismo corre en un espectro: cuanta más cantidad de estos rasgos, la influencia es más dañina para ti. Cuantos más rasgos, más se acerca a un trastorno de personalidad en toda regla.

50 Señales para determinar si tu pareja es Narcisista

Nota: esta lista también se puede adaptar a una relación con un jefe, amigo o familiar.

  1. Cuando algo sale mal, ¿culpa tu pareja a todos menos a sí misma?
  2. ¿Tu pareja se niega a responsabilizarse de sus emociones? (Por ejemplo, «Me enfadaste tanto que no pude controlarme…»)
  3. ¿Tu pareja cree que siempre tiene la razón?
  4. ¿Tu pareja es incapaz de sintonizar con tus sentimientos o reconocerlos?
  5. ¿Tu pareja parece más preocupada por cómo tu comportamiento o el comportamiento de tus hijos le hace quedar frente a los demás que en comprender y aceptar quién eres tú y tus hijos como personas?
  6. ¿Tu pareja no está en contacto con sus propios sentimientos o los niega?
  7. ¿Tu pareja guarda rencor a ti y/o a otras personas?
  8. ¿Toda la relación gira en torno a tu pareja y su dinero, tiempo, propiedades y deseos/demandas?
  9. ¿En general, tu pareja no tiene mucha predisposición a escucharte?
  10. ¿Tu pareja te dice constantemente lo que tienes que hacer?
  11. ¿Tu pareja te hace sentir “no lo suficientemente bueno”? ¿Las constantes humillaciones de su pareja te han hecho interiorizar este mensaje?
  12. ¿Tu pareja nunca pregunta sobre ti, tu día o tus sentimientos, ni siquiera de pasada?
  13. ¿Tu pareja necesita seguir hablando y hablando de lo genial que es en todo?
  14. ¿Miente tu pareja y, aunque le hayas pillado de forma flagrante, no lo reconoce?
  15. ¿Tu pareja tiende a manipularte a ti y a las demás personas con las que se relaciona?
  16. ¿Tu compañero le cuenta a diferentes personas historias diferentes sobre el mismo evento, tergiversando la historia para quedar bien?
  17. Cuando tu pareja habla de sus hijos, ¿se trata de lo que hacen los niños y no de quiénes son?
  18. ¿Los niños se sienten incómodos con tu pareja, quieren a tu pareja pero al mismo tiempo son reacios a pasar tiempo con ella?
  19. ¿Te has dado cuenta de que los niños se protegen al no compartir sus sentimientos con tu pareja?
  20. ¿Tu pareja tiende a desconfiar de todo el mundo?
  21. ¿Los niños siempre intentan ganarse el amor y la aprobación de tu pareja?
  22. ¿Tu pareja tiende a competir con tus hijos por tu amor y atención?
  23. ¿Tienes la sensación de estar siendo constantemente cuestionado por tu pareja?
  24. Hagas lo que hagas, ¿no te sientes valorada por tu pareja y acabas teniendo la sensación de que te podrías esforzar un poco más?
  25. ¿Hay personas a tu alrededor que te han dicho que hay algo diferente o extraño en tu pareja?
  26. ¿Tu pareja se aprovecha de otras personas de forma disimulada o abierta?
  27. ¿Sientes que tu pareja quiere tener el poder y el control sobre ti?
  28. ¿Tu pareja tiene muestras de falta de empatía hacia ti y otras personas que son flagrantes?
  29. ¿Parece que tu pareja no tiene un sistema de valores, ni una idea clara de lo que está bien y lo que está mal en su comportamiento?
  30. ¿Sientes que tu pareja niega o tergiversa a veces tu percepción de las cosas?
  31. Cuando la conversación gira en torno a ti, ¿tu pareja aprovecha cualquier oportunidad para cambiar el tema de conversación y conseguir que gire en torno a ella?
  32. Cuando intentas hablar sobre tus sentimientos, ¿tu pareja los niega o los rechaza tratándote de “difícil”, “sensible” o “loca”?
  33. ¿Tiene tu pareja celos de ti al punto que sientes que eres como una posesión suya?
  34. Cuando logras algo, ¿sientes que no es celebrado por tu pareja y que le resta importancia?
  35. ¿Tu pareja sólo apoya actividades por tu parte que cree que le harán quedar bien a ella?
  36. ¿Sientes una falta constante de cercanía emocional con tu pareja?
  37. A pesar de que tu pareja te dice que te quiere, tú no te sientes querido en la relación.
  38. ¿Tiene tu pareja una parte oscura que sólo muestra cuando estáis a solas y que es lo opuesto a lo que muestra a los demás?
  39. ¿Te sientes responsable por las emociones de tu pareja?
  40. ¿Tu pareja espera que el foco de tu atención esté en ella en lugar de en ti?
  41. ¿No te sientes aceptada por tu pareja?
  42. ¿Tu pareja a veces te compara con otras personas situándote por debajo de ellas?
  43. ¿Sientes que tu pareja te aprecia más por lo que le das (afecto, atención, sexo, dinero,..) que por quién eres?
  44. ¿Tu pareja se comporta como si el mundo girase o tuviese que girar en torno a ella?
  45. Cuando tenéis una discusión, ¿sientes que tu pareja te hace daño adrede en lugar de ser asertiva?
  46. ¿Tu pareja utiliza información sensible que le has dado sobre ti para hacerte daño cuando está enfadada?
  47. ¿Hay temas que tratas con tu pareja que sientes que están en bucle y que nunca llegan a nada?
  48. ¿Hay ocasiones en las que sientes que tu pareja te esconde frente a los demás o se avergüenza de ti?
  49. ¿Tu pareja te compara ocasional o constantemente con sus ex parejas?
  50. ¿Tu pareja quiere tener siempre y bajo cualquier circunstancia la razón?
  51. ¿Tu pareja siempre quiere salirse con la suya siempre o casi siempre?
  52. Por mucho que intentes explicarte, ¿sientes que muchas veces tu pareja no te comprende?
  53. ¿Tienes episodios de sentirte sin poder, impotente o defectuoso cuando estás con tu pareja?
  54. ¿Hay ocasiones en las que te sientes muy sola a pesar de que tu pareja está contigo?
  55. ¿Tienes la sensación de que ya no te conoces después de llevar tiempo saliendo con tu pareja?
  56. ¿Tienes frecuentes episodios en los que te cuestionas o dudas de ti misma desde que estás en esta relación?
  57. ¿A veces tienes la sensación de que tu pareja está vacía por dentro?
  58. ¿Tu pareja tiene cambios de humor que son muy extremos y por los que te culpa?
  59. ¿Te sientes culpable/responsable por todo lo que ocurre en la relación mientras que tu pareja no se siente culpable/responsabiliza de nada?
  60. ¿Hay veces que te sientes muy solo aunque estés con tu pareja, como si en realidad no hubiera nadie allí?

Cuantas más veces hayas respondido que sí a éstas 60 preguntas, más probabilidad hay de que tu pareja sea narcisista y de que estés en una relació que es dañina para ti a muchos niveles: psicológico, emocional, físico y/ sexual.

Como le he oído comentar en sesión a una de las personas que he acompañado:

“Si alguna vez te has despertado a las 3 am con el corazón latiendo con fuerza y una certeza de que debes terminar la relación con la persona que duerme a tu lado, pero al día siguiente has continuado como si los pensamientos nocturnos hayan sido sólo un mal sueño, entonces es posible que necesites ayuda con qué hacer a continuación. El surrealismo de Alicia en el país de las Maravillas de vivir con un narcisista no es algo que nacemos sabiendo cómo lidiar o siquiera entender.”

Por supuesto, hay esperanza y sanación, y si crees que estás lidiando con una pareja narcisista, te animo a que busques la ayuda de una terapeuta que tenga conocimiento sobre este tipo de relaciones y aprendas todo lo que pueda sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y la Codependencia.

Te mereces respeto, amor, admiración y apoyo. Pero para que te lo dé tu pareja u otras personas, antes has de aprender a dártelo a ti mismo.

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Cómo los Narcisistas Utilizan la táctica del Futuro Fingido para Manipularte

El futuro fingido es una de las herramientas más prominentes pero sutiles utilizadas por personas narcisistas y otros rasgos de personalidad oscura. Si has tenido algún vínculo cercano con un(a) narcisista, es más probable que lo hayas experimentado.

Entonces, ¿qué es el futuro fingido, cómo funciona y qué consecuencias tiene?

¿Qué es el Futuro Fingido?

El futuro fingido consiste en que una persona miente a otra o le promete algo sobre su futuro para manipularla en el presente. Podría ser algo tan básico como prometerte que van a llamar más tarde y luego no hacerlo. O algo más grande, como prometer irse de vacaciones a ese lugar que el narcisista sabe que te hace mucha ilusión y después no hacer nada para que esto suceda. O incluso prometerte casarse contigo con el fin de volverte complaciente y controlarte en el presente.

El futuro fingido se da siempre junto con el love bombing, en la fase incial de idealización de la relación.

Con la estrategia del futuro fingido, la narcisista manipuladora se aprovecha de tus sueños y metas con el fin de fabular un potencial futuro soñado para condicionar tu comportamiento en el ahora. Estas promesas están destinadas a romperse y pueden verse como una forma de promesas excesivas y de cumplimiento insuficiente.

Básicamente, el narcisista manipulador tomará muy pocas acciones para cumplir sus promesas, las justas para que el engaño no sea demasiado evidente. Mientras siguen prometiendo, esto normalmente poco a poco empieza a ser sustituido por control coercitivo y otras formas de abuso activo y pasivo. De este modo, poco a poco, la persona manipulada irá viendo quebrada su voluntad y comenzará a aceptar con más facilidad lo que la narcisista manipuladora quiere. Aunque ese futuro idealizado puede que siga saliendo muy de vez en cuando, junto con restos de love bombing, intercalado con el abuso. Esto es lo que genera el denominado refuerzo intermitente.

Ejemplos de Futuro Fingido utilizado por las Narcisistas

  • Tu nuevo novio o novia te ha dejado boquiabierto. Tenéis mucho en común y, sobre todo, descubres que comparte el sueño que tienes desde hace tiempo de comprar una casa. Decidís hacerlo juntos. Comenzáis a mirar casas, a hablar interminablemente de la casa perfecta y de tener una familia que crezca en ella. A simple vista, no hay nubes en el horizonte y todo avanza sin problemas. Te enamoras cada vez más. Sin embargo, después de seis meses, tu pareja no ha ahorrado ni un euro. De hecho, es al contrario, te has enterado de que tiene una deuda enorme, pero no sabes muy bien porqué y cada vez que preguntas, tu pareja responde con evasivas o amenaza de forma velada con dejarte. Sigue llevando una vida en la que en lugar de ahorrar, despilfarra. Cuando sacas el tema, te promete que a partir de ahora cambiará, empezará a ahorrar dinero, ¡y tú tendrás la casa y la familia soñadas! Decides que tal vez, todo esto pueda esperar. El amor, al fin y al cabo, todo lo puede.

  • Tu jefe te ha prometido un ascenso. Siguen diciéndote que eres perfecto para una nueva posición que se abre, con nuevas oportunidades y un aumento de sueldo increíble. Has hablado de ello con él varias veces durante el año pasado. Estás muy emocionado y visualizas todos los beneficios que están a la vuelta de la esquina.Sin embargo, durante los próximos meses, te das cuenta de que has asumido más responsabilidades en la preparación para tu nuevo cargo, pero no ha habido beneficios. La siguiente vez que hablas con tu jefe al respecto, te asegura que llegará pronto. Con el tiempo, ves a otros colegas ascendidos, pero no a ti, y no estás seguro de por qué. Responde a tus preguntas con promesas que nunca llegan. Con el tiempo, dejas de hacer preguntas y tu jefe nunca vuelve a mencionar la promoción.

¿Cómo funciona el Futuro Fingido?

Los narcisistas y otras personas manipuladoras mienten, pero es la naturaleza de la mentira a la que hay que prestar atención aquí. El futuro fingido habla a nuestro corazón. La narcisista conoce nuestros deseos y anhelos más sinceros, ya sea sobre el matrimonio, los hijos, el trabajo, la felicidad, los viajes, los momentos divertidos, cualquier cosa en realidad, y son estos deseos los se convierten en recursos para controlarnos.

Si, tras un tiempo, denuncias las promesas incumplidas, es posible que de vez en cuando emprenda alguna acción, para darte “migas” del pastel prometido y con ello mantener la fantasía. Pero tan pronto como te sientas cómoda de nuevo, la dinámica será la misma.

Este reclamo a nuestras emociones y deseos es tan fuerte que puede fracturar verdaderamente nuestro concepto de la realidad con el tiempo. Para cuando te des cuenta, es posible que hayas invertido tanto tiempo, emociones y energía en la relación que no estés dispuesto y tal vez incluso no puedas desenredarte del futuro fingido creado por la narcisista para ti. Simplemente sigues con la narcisista manipuladora porque en este punto es más difícil soltar todas las expectativas y el tiempo, emociones y energía invertidos, que aceptar la farsa e irte.

Las consecuencias del Futuro Fingido utilizado por los Narcisistas

El narcisista manipulador puede creer o no sus propias mentiras, pero tu creencia en su futura simulación acaricia su ego grande. Si dejas de creerle o le criticas, no asumirá ningún tipo de responsabilidad y es más que probable que le de la vuelta a la situación, culpándote de no haber conseguido todavía lo que ha prometido o es posible que te ataque o te obligue a sentirte complacido por las “migas” que te ha dado. Y si te vuelves complaciente, sabrá que puede seguir saliéndose con la suya. Seguirá fingiendo en el futuro hasta que no lo aceptes.

Este tipo de manipulación es extremadamente dañina. La disonancia cognitiva, los sentimientos de impotencia y desesperanza y, por supuesto, los sentimientos de pérdida por algo que el narcisista manipulador nunca pretendió que tuvieras, todos producen consecuencias a largo plazo.

En qué debes poner tu atención para evitar el Futuro Fingido

Las narcisistas y otras manipuladoras mienten y fingen. Sé consciente y crítica de todo lo que alguien diga que parezca demasiado bueno para ser verdad. Porque es algo tan sencillo como eso. Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es.

Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es. Es demasiado bonito para ser VERDAD.

Las personas que tienen tanta estrategia en su comportamiento están a la caza de personas ingenuas y crédulas. Plantéate si tú tienes esta ingenuidad y credulidad, al punto incluso que lo tendría un niño. Tener una parte así es algo mágico, pero tenerla en exceso te puede poner en demasiada vulnerabilidad frente a personas que se dan cuenta de que esto es explotable en ti. Puedes trabajar con una terapeuta tu niña interior para recolocar es ingenuidad e inocencia donde corresponden, esto es, siendo mostradas en lugares que son seguros para ello.

Observa si la persona que te ha prometido ese futuro, tiene un comportamiento coherente para que se lleve a cabo. O bien se trata únicamente de palabras y, después de meses, la situación no ha cambiado en absoluto o sólo lo mínimo. Si ocurre esto último, puedes confrontar a esa persona sobre su comportamiento. Si después de esto, no hay un cambio, es hora de salir de ahí.

Cuanto más tiempo y energía inviertas en el vínculo con el narcisista a causa de lo que te ha prometido, más te costará salir de la relación. Por ello, es mucho más sano detectar estos comportamientos antes de meterte en una relación en la que potencialmente te pueden hacer mucho daño.

Fuente: https://psychcentral.com

Narcisista y Codependiente: cómo escapar de una relación que es una trampa

Nota: A lo largo del artículo se hará mención del narcisista/la codependiente y la narcisista/el codependiente con la intención de no discriminar por genéro.

Quiénes son Narcisista y Codependiente

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, empecemos por ver si te sientes reflejada en la definición de codependiente.

Una definición de codependiente es la de alguien que se siente responsable de los sentimientos, problemas y comportamientos de otras personas y se excluye a sí misma. Si bien ésta no es la única definición, las codependientes, en general, están dispuestas a sacrificar su propio bienestar emocional, mental y físico (e incluso su seguridad) para mantener sus relaciones y cuidar de sus parejas, familiares y amigos.

Por supuesto, como dice el refrán, se necesitan dos para bailar el tango. Definitivamente, se necesitan dos para estar en una relación. Y este tipo de personalidad complaciente/reparadora es el match perfecto para alguien que prefiere el papel de receptor/controlador.

Las codependientes a menudo se encuentran en relaciones con personas narcisistas. El narcisismo se da a lo largo en un espectro, que puede ir desde personas que se sienten legitimadas y priorizan sus sentimientos, necesidades y deseos por encima de los de cualquier otra persona y que tienen poca empatía, hasta el extremo, que es el de personas con la patología de Trastorno Narcisista de la Personalidad.

Qué lleva a Narcisistas y Codependientes a escogerse mutuamente

Si bien narcisistas y codependientes a menudo se ven y definen en estos términos opuestos, también tienen características en común, como la negación, la vergüenza, los límites disfuncionales, la necesidad de controlar a los demás y la dependencia de otros para su validación.

Tanto narcisistas como codependientes han tenido infancias en familias disfuncionales, donde ha habido abuso, negación o negligencia. Lo que ocurre es que la defensa que cada uno de ellos desarrolla es opuesta: el codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

El codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

Dado todo esto, se vuelve mucho más fácil ver porqué los codependientes y las narcisistas a menudo se involucran en relaciones entre ellos: tienen una serie de temas en común y en otros, son el opuesto, por eso encajan tan bien.

Tanto narcisistas como codependientes pueden parecer extremadamente cálidos, encantadores y cariñosos al comienzo de una relación: la narcisista para ganar admiración y privilegios, el codependiente para conseguir apoyo y protección. Y ambos están hambrientos de atención.

Ambos se mostrarán muy interesados en el otro en esta fase de idealización y sólo verán lo que les gusta de la otra persona. Ambos, de forma consciente o inconsciente, empezarán a controlar al otro.

El codependiente sacrificará sus límites, deseos personales, la forma de hablar, de vestir, en definitiva, la felicidad personal para complacer a la narcisista, a quien le encanta la atención y el sentimiento de ser el centro de la vida del codependiente.

Desafortunadamente, este cuento de hadas inicial es en realidad una trampa que en poco tiempo se complica…

Cuando la relación entre Narcisista y Codependiente se complica

Una vez que el narcisista ha «ganado» a la codependiente, el narcisista ya no siente que su encanto inicial sea necesario. Habiendo obtenido el amor, el afecto, el sacrificio y el cuidado de la codependiente, el narcisista ahora se siente con derecho a ellos.

Por supuesto, la codependiente ahora se encuentra en una situación demasiado familiar.

Si bien la codependiente anhela desesperadamente el amor y la atención que el narcisista en la fase de idealización le dio a cubos, es probable que nunca más lo vuelva a experimentar. El narcisista ya no volverá a comportarse de la misma manera. Le dará a la codependiente lo que antes le daba a cubos, a cuentagotas, en una estrategia de refuerzo intermitente.

En ocasiones, le dará a entender a la codependiente que, si se esfuerza mucho, podrá volver a obtener de él lo mismo que al principio de la relación. Pero es una trampa. Sólo son promesas vacías. Es como el burro que persigue una zanahoria que tiene colgada delante sin darse cuenta de que nunca la podrá alcanzar. Cuanto más la codependiente intenta salvar o recuperar o recrear la relación como era en su estado inicial, más recibe el narcisista del codependiente sin tener que dar nada a cambio. El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

Cómo escapar de la trampa en una relación entre Narcisista y Codependiente

Los codependientes no suelen ver el final de la relación como una opción, aunque solo sea porque lo ven como un fracaso personal, del que se arrogan toda la responsabilidad.

La narcisista, que encuentra valioso mantener a alguien cerca que esté dispuesto a sacrificar sus límites y su identidad personal para complacerle, continuará encadenando al codependiente y le dará la atención suficiente para mantener viva la esperanza del codependiente de que la relación cambie.

Dado que la narcisista carece de empatía y justifica su comportamiento, tiene poca motivación para cambiar.

Esto significa que normalmente depende únicamente del codependiente terminar la relación. Pero, debido a la falta de autoestima de los codependientes, la idea de estar solo es a menudo peor que la idea de permanecer en una relación malsana, unilateral y sin amor. Ahí está la trampa.

A menudo, no es hasta que el codependiente alcanza algún tipo de límite muy profundo o toca fondo, que está dispuesto a siquiera considerar terminar la relación y/o buscar ayuda profesional.

Si quieres dejar de ser codependiente, algún tipo de ayuda profesional casi siempre es necesaria para aprender a generar autoestima y establecer límites saludables. Sólo así es posible que el codependiente no repita y, en el caso de que consiga dejar la relación o la narcisista lo descarte (porque ya tiene otro suministro que considera mejor para sus cubrir sus necesidades personales), vuelva involucrarse en otra relación disfuncional.

Conclusión Final

¿Has estado en alguna relación disfuncional con un(a) narcisista? ¿Sigues en una? Si es así, ¿qué te mantiene en esa relación? Y, si has escapado de la trampa, ¿qué hizo falta para hacerlo? Puedes  compartir tus experiencias y preguntas con un comentario para que todos podamos aprender y ayudarnos unos a otros.

Es más fácil salir y superar una relación de este tipo cuando te puedes apoyar en personas que pasan o han pasado por lo mismo. Hay una comunidad que te apoya. Tan sólo poder compartir la experiencia en un lugar seguro puede ser algo muy sanador. También puede curar darte cuenta de que tu experiencia no es única, de que los patrones disfuncionales heredados vienen en la mayoría de los casos de tu familia de origen y de que tu historia, la escribes tú.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, buscar la ayuda profesional adecuada para tener autoestima y poner límites saludables es algo crucial.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Priscilla Du Preez en Unsplash

El cierre de una relación con un(a) narcisista

Cómo es el cierre de una relación con un(a) narcisista

Si has estado en una relación con un(a) narcisista que ha terminado, las posibilidades de que haya terminado de una forma confusa son muy altas. Quizás el final pudo haber comenzado lentamente. Cuando os conocisteis, pasasteis de enviaros mensajes durante el día a tener retrasos importantes y repentinos en la comunicación. Al principio te sentiste como una prioridad para el narcisista y alguien a quien tu pareja estaba emocionado de ver. Y luego, de forma progresiva, eso cambió y no quedó claro por qué las cosas cambiaron. «¿Ha conocido a alguien más? ¿Tiene mucho trabajo? ¿Qué es lo que me he perdido? «

O quizás terminó de una forma abrupta, la narcisista pasó de estar presente con mensajes y llamadas cada día a desaparecer de la noche a la mañana, sin despedirse ni dar explicaciones, simplemente es como si a la narcisista se la hubiese tragado la Tierra.

O a lo mejor se ha despedido pero de una forma ambigua, dejando claro que se va pero manteniendo la puerta medio abierta, hablando de forma difusa de un potencial futuro…

En ninguna de estas situaciones ha habido un cierre de la relación. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, cómo se ha producido el cierre de la relación te dará muchas pistas de cómo ha sido toda la relación.

La diferencia entre pérdida ambigua y el cierre de una relación

El término pérdida ambigua se refiere a  perder una conexión emocional con un ser querido con el que no ha habido un cierre de la relación. La pérdida ambigua es diferente del duelo, ya que el duelo implica asumir una pérdida, ya que ha habido un cierre claro de la relación.

La pérdida ambigua puede congelar el proceso de duelo. La persona no puede superarlo, no puede avanzar, está congelada emocionalmente en el mismo lugar porque no tiene claro lo que ha pasado y no hay un cierre concreto de la relación. Hay muchas relaciones, no sólo las románticas, que terminan con una pérdida ambigua, que puede dar lugar a ansiedad y angustia y, en definitiva, tener un coste emocional muy alto.

Si has tenido una relación con un(a) narcisista, las probabilidades de que hayas tenido una pérdida ambigua en lugar de un cierre son muy altas. ¿Por qué? Porque un(a) narcisista carece de la madurez emocional y contacto con su vulnerabilidad necesarios para poder cerrar la relación. Además, como tienen una dificultad para soltar y  una visión muy práctica de las personas y de cómo usarlas, es probable que prefiera esa ambigüedad para poder volver a contactar contigo en el futuro. De esta forma, aumenta las posibilidades de que vuelvas a ser suministro narcisista, ya sea como pareja o como amante, amistad,…

Cada vez más, y en un contexto de la comunicación a través de la tecnología, se dan escenarios en los que podemos experimentar algunos de los comportamientos que describo más abajo. De nuevo, si estás o has estado en una relación con un(a) narcisista, es más que probable que haya experimentado alguno de ellos:

  • Ghosting: el acto de detener abruptamente, y aparentemente sin razón, toda comunicación.
  • Orbitar: el acto de detener la comunicación directa y el compromiso, pero continuar monitoreando tu presencia en las redes sociales.
  • Dar migas de pan: alguien que está interesado en ti a través de mensajes de texto ocasionales, llamadas y me gusta en las redes sociales, brindando la atención y el compromiso suficientes para mantenerte interesada pero insatisfecha.

Estos comportamientos tienen que ver con una comunicación emocional muy deficiente y con la necesidad de estar por encima de la otra persona y controlar la relación.

También puede deberse a una falta de honestidad de la narcisista, que tiene muy claro lo que quiere de ti y cómo conseguirlo con un “juego” donde no hay honestidad sino manipulación. Quizás seas tú la persona que haya tenido alguno de estos comportamientos, de forma consciente o inconsciente.

Cuando te comunicas con un(a) narcisista, hay esta sensación continua de que el mensaje no llega, de que la comunicación es un esfuerzo, de que no te están entendiendo, incluso de que tú tienes un problema con la comunicación.

No es así. Se trata de una comunicación pre-confeccionada para que te sientas así y el narcisista pueda salirse con la suya desoyendo tus demandas, tus necesidades o tus límites.

Cómo cerrar una relación de forma emocionalmente madura

Muchas personas a menudo utilizan tácticas de distanciamiento hacia el final de una relación, como dar migas de pan y orbitar, como una forma de ayudar a las personas a aclimatarse lentamente a salir de una relación. ¡Pero los finales ambivalentes tienen un precio!

Los finales incompletos pueden ofrecer falsas esperanzas de reconciliación. Asimismo, la ambivalencia provoca ansiedad. Muy a menudo evitamos conversaciones incómodas sobre la relación como una forma de evitar el rechazo. La evitación a menudo nos lleva a una ilusión de seguridad emocional. Muchas personas creen falsamente que la falta de claridad sobre el estado de la relación y/o hablar sobre los cambios que ocurren dentro de la relación nos protegerá de un final doloroso y conflictivo.

Un paso importante hacia la madurez emocional es dejar atrás los juegos de comunicación equívoca y poco clara. La seguridad emocional es algo que empieza dentro, no fuera de ti. Si te comunicas con la otra persona de forma clara y honesta, estás haciendo un cambio energético e invitando a la otra persona a que haga lo mismo.

Los finales son duros y a menudo levantan muchas heridas por abandono. Sin embargo, hablar sobre lo que pasa en la relación o cerrarla es lo que lleva en realidad a una seguridad emocional.  Un final respetuoso y directo es lo que necesita toda relación para poder llorar la pérdida, lidiar con las heridas propias de abandono (nadie te puede abandonar en realidad, sólo tú a ti mismo) y después seguir adelante.

Compartir el incómodo mensaje sobre la ruptura y cerrar una relación permite a cada persona en la relación irse con certeza junto con madurez y respeto.

Si te comunicas de forma honesta y sincera con un(a) narcisista, es muy probable que no haga lo mismo sino que se siga comunicando desde la manipulación, el control, los juegos,.. pero por eso mismo, te dará una visión más clara sobre la madurez emocional de esta persona y sobre si quieres permanecer en esa relación.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, pon la atención a cómo se ha producido el cierre de la relación y cómo quieres cerrar tus relaciones a partir de ahora.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

Imagen de Markus Spiske en Unsplash

Qué tienen en común un(a) Narcisista y un(a) Codependiente (=Persona Complaciente)

Lo que tienen en común un(a) Narcisista y un(a) Codependiente (=Persona Complaciente)

Aunque un narcisista y una codependiente (=persona complaciente) actúen como polos opuestos en una relación, tienen una cosa en común: ambos han crecido en una familia disfuncional que no ha podido lidiar con sus emociones y sentimientos.

Las personas codependientes que complacen con frecuencia se tragan sus sentimientos y perciben las emociones de otras personas como más importantes que las propias. Son personas que a menudo son desinteresadas, humildes y empáticas. Sin embargo, ser desinteresado en exceso puede traer problemas en la relaciones con los demás, ya que pueden convertirse en un blanco fácil para ser explotados o manipulados.

Para las personas complacientes es importante equilibrar el deseo de ser aceptadas con la conciencia de que algunas personas manipulan y se pueden aprovechar de ellas.

Normalmente, una narcisista es exactamente lo contrario. Las narcisistas priorizan sus sentimientos primero y cualquiera que no esté de acuerdo a menudo es castigado, intimidado, acosado o castigado por ello. Incapaz de considerar un punto de vista alternativo en el contexto de una relación interpersonal, la narcisista constantemente pronuncia su perspectiva como la «correcta». Hay una completa falta de empatía por los sentimientos y el punto de vista de la otra persona. Aunque la narcisista puede mostrarse amable o comprensivo, es sólo una fachada para atraer o retener a una persona. No se trata de algo que sienta de verdad sino que es una conducta de manipulación.  

Aunque las personas codependientes y los narcisistas tienen comportamientos opuestos en una relación, lo que sí comparten son experiencias tempranas con un cuidador o cuidadores que no pudo lidiar con sus emociones. Para los complacientes, la experiencia de ser continuamente avergonzados, castigados o abandonados por expresar una emoción o sentimiento de niños, suele afectar a su capacidad para confiar en lo que sienten de adultos. Suelen cuestionarse a sí mismos y priorizar los sentimientos de otras personas antes que los propios. El origen de esto es el de un cuidador que sólo ha tenido en cuenta sus emociones y sentimientos cuando ha tratado con el niño, obviando por completo los de éste.

Con frecuencia, en su infancia se han dado escenas en las que al mostrar una emoción, se han encontrado con respuestas como: “¿Y ahora por qué lloras?” ”¡Aquí sólo me enfado yo!” o “Ya eres demasiado mayor para tener miedo”.

Un padre o madre que no puede lidiar con la angustia de un niño a menudo culpa al niño. En lugar de intentar comprender, interpreta los sentimientos del niño como algo “incorrecto» o “prohibido”. El niño es castigado y avergonzado por tener un sentimiento que al padre o a la madre no les gusta. Finalmente, el niño se abstiene de expresar lo que siente para evitar ser castigado o rechazado. El niño devalúa sus sentimientos y se ve obligado a anteponer los sentimientos de sus padres. Al contener los sentimientos, evita el castigo, la vergüenza y el rechazo.

Si este tipo de respuesta de los padres es rutinaria, la niña interioriza este patrón de relación y, de adulta, se comporta de esta manera en todas sus relaciones. Los expertos en apego a menudo se refieren a esto como un desarrollo interno del apego. La niña se convierte en un adulto que desconfía de cómo se siente y cree que los sentimientos de otras personas son más importantes. Aquí es cuando surgen las tendencias a agradar a los demás, a complacerles.

De este modo, la adulta que no expresa sus emociones y prioriza lo que siente la otra persona, se siente segura en la relación, a salvo de ser castigada o abandonada.

También es posible una defensa diferente a la misma situación: el narcisismo. La falta de empatía de los padres y la tendencia a infligir vergüenza y culpa de manera sistemática pueden hacer que un niño desarrolle una estructura defensiva narcisista para protegerse. El ego actuará como un escudo que desvía, proyecta, niega y distorsiona cualquier cosa que amenace el frágil sentido de sí mismo del niño. Se protegerá de emociones incómodas como la responsabilidad, la empatía, la percepción y la autoconciencia.

Si esta estructura defensiva es alimentada por los padres, se vuelve caracterológica, es decir, se vuelve parte de la personalidad de la niña. Por ejemplo, la niña puede ser castigado por sus sentimientos, pero recompensada e idealizada por sus logros. Se le aplaude que intimide o machaque a otras personas y se le recompensa por alcanzar metas que los padres habrían querido para sí mismos.

Es esencial tener en cuenta que un padre o madre que respeta los sentimientos mientras mantiene reglas y expectativas, puede criar a un hijo bastante seguro. Por ejemplo, «Carlos, veo que estás enfadado y lo entiendo, pero no puedes tirar tu mochila. Por favor, ve a recogerla.«. Reconocer y validar el estado emocional de un niño pero corregir el comportamiento es fundamental. El niño se da cuenta de que sus sentimientos son importantes, pero sus acciones deben cambiar. El niño es responsable y se le anima a reconocer y comprender un sentimiento o emoción en lugar de anularlos. La capacidad del niño para reconocer, identificar y verbalizar sentimientos y emociones conduce a una regulación emocional saludable, autoconciencia, percepción e inteligencia emocional.

Conclusión

Si tienes una tendencia a agradar a los demás, puede ser útil que te des cuenta de cómo se relacionaban tus padres con tus emociones. Es posible que tu padre, tu madre o ambos no hayan tolerado tus sentimientos si diferían de los tuyos. Una infancia vivida de esta manera puede explicar porqué de adulta dudas de tus propios sentimientos y te entrega habitualmente a los de otro. La conciencia sobre esto puede ser todo lo que se requiere para inspirar a una persona a confiar en cómo se siente, dejar de necesitar complacer a los demás y empezar a poner límites en sus relaciones.

Una persona con fuertes tendencias narcisistas, por otro lado, puede poner conciencia y aumentar su empatía, hacerse cargo de sus emociones y mostrarse vulnerable. Sin embargo, aquí hay una línea: si el narcisismo desarrollado por esa persona es patológico, es posible que no sea capaz de adquirir esas habilidades. Si ése es el caso, el comportamiento más saludable para las personas que se relacionan con él es alejarse.

Romper el ciclo del abuso emocional es fundamental. Si has sufrido abuso emocional en tu infancia, es posible cambiar esto con terapia. Es importante vivir aceptando y sabiendo gestionar tus emociones y tus sentimientos.

Fuente:https://psychologytoday.com

Imagen de Sharon McCutcheon en Unsplash

9 Estrategias para afrontar una relación con un(a) Narcisista

Una relación con un narcisista puede ser un enorme reto a tu salud mental, ya que están basadas en el abuso y el maltrato a la vez que el narcisista intenta hacerte creer que no es así o que tú eres la culpable de lo que está sucediendo en la relación.

Seguramente quieras saber cómo salir del abuso narcisista. Sin embargo, mientras estés en una relación con un(a) narcisista, también te interese saber cómo gestionar esta relación de la mejor manera posible para ti a nivel emocional.

Los hijos de padres narcisistas tienden a normalizar este tipo de vínculos en la edad adulta porque para ellos esto es “familiar”. En este artículo hay nueve estrategias para lidiar con una narcisista con el que tengas una relación, ya sea familiar, profesional, de amistad, pareja,… Eso sí, ten en cuenta que estas estrategias sirven para minimizar daños emocionales y/o psicológicos y/o físicos pero no para tener un estado de bienestar. Éste sólo llegará cuando termines la relación con la narcisista.

Date cuenta de con qué tipo de narcisista estás tratando

Un narcisista encubierto no parecerá en principio narcisista porque tratará de guardar un perfil bajo y hacerse la víctima. Sin embargo, cuando estés a solas con él, tendrá todo tipo de comportamientos para manipularte y hacerte sentir inferior a él. Un narcisista descubierto es mucho más fácil de detectar, tienen una energía muy intensa y, por lo general, no tienen problemas en mostrar su fuerza ni meterse en conflictos. Su comportamiento frente a ti variará dependiendo de lo que necesite. Si te quiere “de su lado” te manipularán haciéndote dependiente, buscando y aprovechando tus debilidades. Si no estás “de su lado” es probable que te utilice como chivo expiatorio.

Reconoce tus emociones

Muchos comportamientos de las narcisistas son invasivos y agresivos, al punto de que se metan bajo la piel y realmente sientas que esa persona está en tus pensamientos o emociones la mayor parte del tiempo. Si estás tratando de hacer algo, y una persona te interrumpe constantemente o intenta llamar la atención sobre sí misma bombardeándote a mensajes o acapara la conversación y no te permite expresarte, reconocer los sentimientos que esto te produce, como rabia, frustración, impotencia. Reconocer y aceptar tus emociones es un paso muy importante para reconocer con quién estás tratando realmente.

Busca un equilibrio en las dinámicas

Una vez que reconozcas que los comportamientos del narcisista que provienen de un lugar de inseguridad, puedes darle atención suficiente para que se calme. Demasiada atención y avivarás sus llamas egocéntricas, pero la cantidad suficiente le permitirá calmarse y dejarte a ti un espacio. Se trata de darle algo de lo que está buscando pero no todo. Porque son como un agujero negro emocional. Nunca es suficiente. Si no le das nada, tomará represalias. Demasiado y no te dejará en paz.

Observa cómo la narcisista genera deuda emocional

Una relación con una narcisista es de dependencia emocional y/o económica y/o psicológica. Observa cuál es de la deuda que la narcisista está generando contigo y también si tú la estás generando con ella. La deuda emocional supone decirle a la otra persona “Tú me debes” y eso es con lo que hay un enganche. Cuanto más consciente seas de cómo la narcisista genera deuda contigo y tú con ella, más fácil te resultará dejar de generar esa deuda y sentirte libre para dejar la relación.

Muestra una actitud neutral

Los narcisistas se nutren de confirmar que mantienen el control sobre otras personas. Esto lo consiguen sabiendo cuáles son los botones que te hacen reaccionar de forma emocional. No muestres tus emociones. Aunque el comportamiento del narcisista te enfade, te ponga triste o te frustre, no lo muestres. Tus emociones son un indicador para el narcisista del control que tiene sobre ti. Si te mantienes neutral frente a su comportamiento, a la larga cambiará su comportamiento hacia ti porque las tácticas ya no le servirán. Esto no quiere decir que tengas que aguantar lo que sea que el narcisista te hace sino que puedes poner límites y decir que no de forma asertiva.

Mantén tu centro

Es fácil perder tu propio sentido de identidad o de propósito u objetivos cuando una narcisista intenta tomar el centro del escenario. No es necesario que prestes atención ni te creas todo lo que dice o hace esta persona, sin importar cuánto clame por tu atención. Encuentra el equilibrio entre avanzar en la dirección que deseas, dirigir tu vida y conseguir tus propias metas y seguirle la corriente a la narcisista para evitar generar conflictos.

Utiliza el sentido del humor

Tener un contacto muy cercano con un narcisista, a largo plazo puede resultar drenante, descorazonador y puede llevar a una amargura vital. No permitas esto. No puedes controlar las dinámicas con el narcisista pero sí cómo te afectan. Lo que ocurre dentro de ti es algo que sólo decides tú. Mantener el sentido del humor, al punto de reírte de ti misma, del narcisista o de la situación, puede ser una medicina frente a toda la energía negativa que desprende esta persona.

Infórmate sobre el narcisismo

Si estás interactuando con una persona que tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP), la situación puede resultar muy confusa. Esto es así especialmente en el caso de personas que han crecido en una familia donde al menos uno de los padres también tenía TNP o alguna otra enfermedad mental recogida en el Grupo B del DSM:el trastorno anti-social, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico, y el TNP. Al haber tenido un escenario parecido en su infancia y haberlo normalizado, hay una tendencia a normalizar también esta situación de adultos. No es una situación normal porque estás tratando con una persona que tiene una enfermedad mental. Cuanto más sepas sobre esta enfermedad, más fácil te resultará interactuar con la narcisista, así como averiguar cómo la enfermedad de esta persona en tu familia te ha podido afectar a ti.

Acepta que el narcisista no va a cambiar

En muchas ocasiones estas relaciones se perpetúan durante años porque hay una expectativa de que el narcisista cambie y sea por fin la persona que deseamos. Este deseo en muchas ocasiones viene alimentado por el propio narcisista, que se comunica de forma ambigua y da a entender que ese cambio es posible cuando en realidad sabe que no va a cambiar. Es una trampa para mantenerte en la relación. Aceptar que el narcisista no va a cambiar y que la relación que tienes ahora es la misma (o muy parecida) a la que tendrás en el futuro, te permite soltar las expectativas y con ello, liberarte.

Empezar a cambiarte a ti mismo es lo que te dará las claves para superar el abuso narcisista. Mientras estás en tu proceso de recuperación, estas estrategias te ayudarán a protegerte en el vínculo tóxico que hay en tu vida.

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