4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

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¿A qué juegan los Narcisistas?

Para los narcisistas, las relaciones no tienen que ver con el amor, el afecto, la intimidad, la colaboración o los intereses mutuos sino que más bien ven las relaciones humanas como si fueran un juego. El problema es que es un juego peligroso. Si quieres saber cómo sanarte del abuso narcisista, te explico cuáles son las claves de ese juego.

Se trata de un juego de poder y dominación donde el narcisista siempre tiene que ganar. Obviamente, para asegurarse de ganar a ese juego, no te avisan que de eso es de lo que va realmente la cosa. Se trata de un juego donde el narcisista precisamente lo que hace es jugar sin reconocerlo. Hará todo lo posible para crear sus propias reglas y donde cada jugada es un medio para un fin.

Dependiendo de cuál sea tu relación con el narcisista, te obligará a que juegues a algo de lo que no se te ha informado, que está diseñado para que pierdas y que el narcisista hará todo lo que haga falta para que juegues con él el máximo de tiempo posible.

Es un juego donde las reglas pueden cambiar en cualquier momento, pero hay tres reglas bastante generales. Si puedes ver cómo el narcisista desarrolla estos movimientos, podría ayudarte a verlo venir para que puedas evitar jugar a un juego así en el futuro. Si ya estás en el juego, podrán ayudarte a verlo más claramente.

Regla de la Narcisista # 1: Lo Único que me Importa es lo que me Das

Cada narcisista tiene su propio objetivo. Algunas narrativas se refieren principalmente a la política y a subir socialmente. Otras narcisistas se dedican a reclutar personas para hacerles el trabajo sucio. Otras anhelan las personas que las adulen, mientras que otro porcentaje sólo están interesadas en ganar dinero.

El narcisismo puede mostrarse de manera diferente a través de distintas personalidades (máscaras), pero hay una cosa que todas tienen en común: usan a las personas para que les proporcionen el suministro narcisista, sea cual sea éste. Esto no tiene porqué darse de una forma absoluta. Es decir, es posible que la narcisista tenga dos objetivos, por ejemplo, dinero y atención, y con ello, tenga dos fuentes distintas de suministro narcisista: los empleados de su empresa y su pareja.

Incluso es posible que te haya reclutado para que “juegues” con ella a ser el chivo expiatorio de su rabia y sus proyecciones.

Esta regla de la narcisista establece que siempre y cuando renuncies a tu dinero, tu tiempo, tus necesidades, sea lo que sea lo que anhela de ti, entonces tu relación con la narcisista parecerá estar bien. Sin embargo, si comienzas a cortarle ese suministro que busca y reclamar tus propios límites, se sentirá amenazada y subirá la apuesta porque acabas de subir a un nivel más difícil en el juego. Algunas formas de subir la apuesta son poner mucha tensión en la relación, «castigarte» por lo que estás haciendo, intentar cobrarse lo que cree que le debes de otras maneras,…

Regla del Narcisista # 2: Yo Siempre Tengo la Razón

Los narcisistas tienen un tema con tener la razón. Pueden llegar a hacer cosas realmente extrañas y extremas por tener la razón, como discutir con alguien a través de una red social durante horas o tergiversar la conversación todo lo que haga falta con tal de conseguir que la persona con la que están teniendo un conflicto les dé la razón.

Discutir con el narcisista no es divertido. Su falta de empatía, el hecho de llevar muy bien la tensión y tener un ego muy rígido, les lleva a ser personas con las que discutir es algo muy desagradable y dañino. A esto también hay que añadir lo manipuladores que son y el hecho de que están dispuestos a llevar las cosas muy lejos con tal de ganar al juego de tener la razón.

La mejor forma de ganar al narcisista en este juego es dársela a menos que sientas que con ello no te estás respetando a ti misma.

Regla de la Narcisista # 3: Quien se quede con la mayoría de las personas, gana

Las narcisistas son maestras de la triangulación. Además, si estás teniendo problemas en la relación o rompiendo con una narcisista, ten en cuenta que intentará dejarte quedar mal, hablará mal de ti a los amigos, conocidos, vecinos, compañeros de trabajo,.. que tengáis en común para dejarte solo. Esto es lo que se denomina como la campaña de desprestigio.

El narcisista intentará que todas las personas comunes en la relación se pongan de su lado para dejarte solo y destrozar tu imagen frente a ellos. La mayoría de estas personas, a los que puede que utilice como monos voladores, no tienen idea de lo que está sucediendo en la realidad. Si bien pueda parecer que la narcisista está ganando por un tiempo, tus verdaderos amigos se darán cuenta de lo que esta haciendo la narcisista y se quedarán a tu lado.

Ahora que te das cuenta de qué tipo de juego estás jugando, la única forma de ganar es dejar de jugar según las reglas de la narcisista. Si tan sólo fuera tan fácil como salir del circo… pero primero, si quieres saber cómo sanarte del abuso narcisista, deberás tomar alguna medida para proteger tus intereses y hacer tus propias jugadas.

Regla Saludable # 1: Darte Cuenta de tu propio Valor

Sin autoestima, puedes seguir jugando esperando obtener la zanahoria que el narcisista sigue colgando delante de tu nariz. El juego del narcisista consiste en prometer que cambiará o mejorará o darte a entender que más adelante te dará algo que sabe que tú quieres o necesitas. Esto nunca sucede. Sólo es un cebo para mantener el juego. Y si no sabes cómo satisfacer tus propias necesidades, dependerás de una tirana para que te proporcione lo que necesitas a cuentagotas. Si te estás dando cuenta de que te falta autoestima, éste es un buen momento para encontrar la ayuda profesional de una terapeuta que te guíe para recuperarla.

Regla Saludable # 2: Deja de Alimentar a la Narcisista

Tendrás que decidir si puedes permitirte permanecer durante más tiempo en la relación con la narcisista. Por supuesto, esto depende de lo que esté en juego. Si hay niños pequeños involucrados o se trata de una persona para la que trabajas, es posible que tengas que jugar tus cartas con mucho cuidado hasta que los niños estén fuera de peligro o hasta que encuentres otro trabajo.

Una vez que te des cuenta de qué tipo de suministro es el que le estás proporcionando a la narcisista, te resultará más fácil ganar poder y peso en el juego. De alguna manera, ella también está atada a ti por lo que le proporcionas.

De todas maneras, ten en cuenta que un juego con una narcisista es algo emocional y psicológicamente muy peligroso y dañino por lo que, sean las medidas que tomes las que sean para minimizar los daños, recuerda que siempre lo más sano es terminar el vínculo con esta persona y mantener el contacto cero.

Regla Saludable # 3: Asegura tus límites

Es hora de identificar y reforzar tus límites. Si el narcisista se está tomando tu tiempo o dinero, reclámalo y/o deja de dárselo. Si el narcisista está abusando de tu cuerpo, protégelo. Si no te apetece tener sexo con esta persona, aunque sea tu pareja, di “no” y mantenlo. Si el narcisista está jugando con tu mente a través del gaslighting, deja de compartir lo que piensas o cómo te sientes.

Establecer y mantener límites fuertes es un trabajo duro, especialmente si creciste en una familia enredada sin límites. El mensaje de tu familia de origen que hayas interiorizado, como «lo que es tuyo, es mío» o “tú eres mía” o algo similar, está siendo utilizado por el narcisista para explotarte en la manera que sea como si fueras un objeto y no una persona.  No lo permitas.

Aunque te hayan metido sin tu permiso y con mentiras en un juego que nunca puedes ganar, la forma de ganar de verdad es abandonar el juego.

Cuando vuelvas a poner al narcisista y todas sus reglas en la caja de juegos de la que vino, perderá todo su poder sobre tu vida y podrás sanarte del abuso narcisista. Si bien en el mundo hay narcisistas, psicópatas y sociópatas, también hay muchas personas sanas con las que puedes tener relaciones satisfactorias y que te hagan crecer.

Foto de Zuriela Benitez en Unsplash

Fuente: https://medium.com

El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com

Los Efectos Reales del Paternaje y Maternaje Narcisista

Los narcisistas crían niños que sufren de dudas paralizantes.

¿Por qué importa si un padre es narcisista? ¿Cómo le duele eso a una niña? ¿En qué le afecta? ¿Cuáles son las secuelas?¿Quieres saber cómo sobrevivir a un padre/madre narcisista?

El Trastorno Narcisista de la Personalidad es un trastorno que es difícil de identificar, tanto para las personas que están cerca del/de la narcisista, como para los psiquiatras, psicólogas y terapeutas. Para empezar, es muy raro que una persona con TNP acuda a un profesional de la salud. El propio trastorno le impide darse cuenta de la realidad y el discurso más frecuente es que “El problema lo tienen los demás”. He oído casos de personas que han ido a un profesional de la salud con su pareja narcisista y éste ha conseguido convencer al médico de que “el problema” lo tenía su pareja y no ellos.

En en el seno de las familias donde hay una persona con este trastorno, la pareja suele ser una persona codependiente que habilita/permite/anima las dinámicas que se dan y que niega, justifica y/o minimiza el abuso que sienten tanto ella como los hijos/hijas u otras personas de la familia. Así, los niños crecen en un entorno disfuncional y muy dañino, sin saberlo y normalizando una situación que no lo es.

Entonces, ¿cómo afecta la crianza narcisista a los niños?

  • El niño no se sentirá escuchado ni visto.
  • Los sentimientos y la realidad de la niña no serán reconocidos.
  • El niño será tratado como un accesorio para el padre, en lugar de una persona.
  • La niña será más valorada por lo que hace que por lo que es como persona.
  • El niño no aprenderá a identificar o confiar en sus propios sentimientos y crecerá con dudas paralizantes.
  • A la niña se le enseñará que la imagen que da a los demás es más importante que cómo se siente.
  • Al niño se le enseñará a guardar secretos para proteger a los padres y la familia.
  • No se alentará a la niña a desarrollar su propio sentido de sí misma.
  • El niño se sentirá emocionalmente vacío y no nutrido.
  • La niña aprenderá a no confiar en los demás.
  • El niño se sentirá usado y manipulado.
  • La niña estará allí para la madre, y no al revés, como debería ser.
  • El niño no podrá tener un desarrollo emocional sino que éste se quedará congelado o muy mermado.
  • La niña se sentirá criticada y juzgada, en lugar de aceptada y querida.
  • El niño se frustrará tratando de buscar amor, aprobación y atención en vano.
  • La niña crecerá sintiéndose «no suficientemente buena».
  • El niño no tendrá un modelo a seguir para tener relaciones saludables, para responsabilizarse de sus acciones o para tener una actitud de apertura hacia la vida.
  • La niña no aprenderá los límites apropiados para las relaciones.
  • El niño no aprenderá a cuidarse a sí mismo de manera saludable, sino que correrá el riesgo de volverse codependiente (cuidar a otros excluyendo el cuidado de sí mismo).
  • La niña tendrá dificultades con su autonomía respecto del padre o la madre a medida que crezca.
  • Se le enseñará al niño a buscar validación externa vs validación interna.
  • La niña recibirá un doble mensaje que la confundirá de «hazlo bien para hacerme sentir orgulloso como una extensión mía, pero no lo hagas demasiado bien y me eclipses porque yo siempre seré más que tú».
  • El niño, si eclipsa al padre o la madre, puede experimentar por parte del padre o la madre comportamientos de sabotaje, gaslighting, venganza,…
  • A la niña no se le enseña a darse el crédito a sí misma cuando se lo merece.
  • El niño es muy probable que sufra algún nivel de síndrome de estrés post-traumático, depresión y/o ansiedad en la edad adulta.
  • La niña crecerá creyendo que no es digna de amor. Lo que se dice a sí misma de forma inconsciente es: «Si mis padres no pueden quererme, ¿quién lo hará?»
  • El niño es a menudo avergonzado y humillado por el padre/madre narcisista y crecerá con mucha vergüenza y baja autoestima.
  • La niña necesitará recuperarse de un trauma y tendrá que volver a criarse en la edad adulta, es lo que en terapia Gestalt se llama el repaternaje y el rematernaje de la niña interior.

Ser criada por un padre/madre narcisista es emocional y psicológicamente abusivo y causa efectos debilitantes y duraderos

Los profesionales de la salud muchas veces no lo detectan los/las narcisistas se muestran con una máscara encantadora, mostrando una imagen de cómo desean ser vistos. Sólo con las personas que tienen más cerca muestran su sombra, donde hay una necesidad de controlar, dominar y manipular y donde se dan comportamientos abusivos y de maltrato.

A puerta cerrada,  en esas familias, los niños sienten asfixiados y sienten una soledad y un dolor que no son validados ni reconocidos por la familia narcisista. En muchas ocasiones, se les da el mensaje de que lo que sienten “no está bien” o “no existe”, lo que además del dolor y la soledad les genera mucha confusión.

La narcisista no se responsabiliza de su comportamiento, por lo que la niña cree que tiene la culpa de lo que ocurre y crecerá sintiéndose defectuosa y no merecedora de amor, un trato digno y atención.

Todos los hijos adultos de padres narcisistas tienen los mismos síntomas, más arriba mencionados. Los estilos de vida difieren y las historias también, pero las consecuencias emocionales y psicológicas de su infancia son muy similares. Es toda una lista. Al final, sobrevivir a un padre/madre narcisista es algo que se consigue. Sin embargo, se necesita un trabajo de recuperación serio para dejar de prosperar y realmente fluir y prosperar en la vida.

El narcisismo se encuentra dentro de un espectro, así que podemos pensar en él un continuo que abarca desde rasgos egocéntricos de bajo nivel que todos tenemos hasta cierto punto hasta un trastorno de personalidad en toda regla, una patología psicológica. Cuanto mayor sea el nivel de rasgos, hay menos empatía, y por lo tanto más potencial daño se hace a las personas que están cerca del/de la narcisista, en especial si son niños.

Al crecer en familias donde no se les validaba, ni daba apoyo, estos niños crecen con unas auto dudas muy lacerante. Esto lleva en muchas ocasiones a que el adulto que se da cuenta de su historia y su familia disfuncional, comience a dudar de sí mismo y a cuestionarse a sí mismo y su familia una y otra vez. Esto puede obstaculizar e incluso paralizar el proceso de recuperación.

Tener dudas es algo humano pero en algún momento tendrás que empezar a confiar en ti, en tu historia y en tu verdad. Recuperarse del abuso narcisista es posible. Empieza con un primer paso de confianza pidiendo ayuda a la terapeuta adecuada que entienda sobre narcisismo y pueda acompañarte para recuperar las partes de ti que no pudiste desarrollar y sanar.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Desdén, Desprecio y Asco: Las Emociones Favoritas de los Narcisistas

Una de las consecuencias de estar cerca de un narcisista durante una parte significativa del tiempo es que terminas sintiendo una profunda sensación de autodesprecio. Esto se puede dar en cualquier categoría de relación, como pareja, padre-hijo, jefe-empleado, hermano, compañero de trabajo o cualquier otro tipo de relación que implique una interacción continua con una narcisista.

Si eres hijo de un narcisista y quieres saber cómo recuperarte del abuso narcisista, seguro crees que tus padres te quieren porque te cuidan, ¿verdad? Limpian la casa, te llevan al colegio, te preparan la cena y te compran ropa. Incluso tienes estructura y reglas que cumplir. Nadie te está pegando o tocando de manera inapropiada. Vives en una bonita casa y no te falta de nada. Pero, a pesar de todas estas bendiciones y signos de cuidado, dentro de ti sientes una profunda sensación de vergüenza. ¿Por qué es esto?

Si en tu familia de origen, tu padre o tu madre es narcisista, en tu infancia experimentaste un flujo constante de proyecciones emocionales y mensajes directos o indirectos despectivos, de asco y de desprecio. ¿Cómo, exactamente, ocurrió esto? Principalmente se hizo de manera encubierta y a través de una postura recurrente de superioridad y de realidad presentada por tus padres de que el problema está en ti: «Eres un desastre”. «¿Cómo pudiste ser tan estúpida?» «¿En qué estabas pensando?» «¿No ves que no sabes hacer nada?»

Y cuando no experimentabas el desdén, el desprecio y el asco proyectados, entonces solías tener que lidiar con la comparación. La narcisista no se responsabiliza de sus acciones y echa la culpa de lo que va mal en la familia a los demás. Ahí suele entrar en la comparación con otros hijos, parejas,.. Si tan sólo tú pudieras ser como ellos, todo iría bien. Esto te lleva a sentirte que lo haces mal y que eres un fracaso e inadecuada.

Además del desprecio, el desdén o el asco, los narcisistas suelen sentir muy a menudo envidia. Los narcisistas son personas muy envidiosas en el fondo, bajo toda esa imagen de grandiosidad y perfección, hay un niño herido que se siente inadecuado y “menos que”. Por eso, cuando destaques en algo o se den cuenta de que eres mejor que ellos en cualquier disciplina o tengas un éxito profesional o personal, intentarán echarlo por tierra, buscando algún defecto, restándole importancia, obviando que eso ha ocurrido o incluso sacando a colación cualquier cosa que saben que te duele del pasado.

¿Por qué las narcisistas sienten particularmente las emociones de asco, desprecio, desdén y envidia y las proyectan en ti?

Primero diseccionemos las tres emociones anteriores, porque todas son bastante similares y se proyectan de manera crítica hacia otras personas.

Piensa en cuando te sientes asqueado por algo o alguien. ¿No sientes que estás en una posición que no te desagrada, capaz de poner la etiqueta de «asco» fuera de ti? ¿No te sientes de alguna manera por encima de lo que no te gusta?

Piensa en las emociones del desprecio y el desdén por un minuto. Cuando te sientes despectivo hacia alguien, por un lado estás enfadada con el objetivo de tu desprecio, y por otro lado eres superior a lo que es despectivo. Lo mismo se aplica a la emoción del desdén. Cuando tu ser querido narcisista muestra abierta o encubiertamente las emociones de desprecio o desdén hacia ti, entonces él o ella obviamente está en una posición elevada, presumido y superior, sintiéndose con el derecho para emitir juicios sobre ti y proyectando sus propias emociones.

Probablemente hay dos razones principales por las que los narcisistas a menudo sienten estas emociones despectivas y negativas:

  • Uno, es porque alguien en su infancia (probablemente uno o ambos de sus padres) les hizo lo mismo. Les proyectó esta emoción y después lo que hace el narcisista es repetir comportamientos aprendidos, a él le hicieron sentir así a través de una proyección y él hace lo mismo contigo, de una manera inconsciente. Si, por la razón que fuera, rompieses el vínculo con el narcisista, éste buscaría a otra persona en su vida para ocupar este lugar de ser el objeto de sus proyecciones. Esto quiere decir que su comportamiento hacia ti no es personal sino que se trata de algo que él tiene dentro y que necesita proyectar en otra persona. Esto no quiere decir que tengas que aguantar o justificar ese trato. Entender estas dinámicas no te exime de la responsabilidad de quererte, cuidarte y protegerte, incluso si esto significa terminar con la relación.
  • La segunda explicación para este tipo de exhibición emocional se debe a la vergüenza y la rabia proyectadas. La narcisista, incapaz de experimentar  vulnerabilidad, proyecta su vergüenza y rabia hacia ciertos objetivos para no tener que sentir su vergüenza y rabia dentro de sí misma. Los objetivos, sin darse cuenta de lo que está sucediendo, sirven como vertederos de toxicidad proyectada por sus seres queridos narcisistas. Esto, en muchas ocasiones da lugar a convertirse en el rol del chivo expiatorio en la familia.

Debido a que los narcisistas no tienen la capacidad de reflexionar sobre sí mismos, utilizan estrategias de afrontamiento excesivamente compensatorias para sentirse bien consigo mismos. Es por eso que cuando estás cerca de una narcisista durante un período de tiempo largo, acabas sintiendo un profundo odio hacia ti mismo. La narcisista que hay en tu vida (a veces son varias) inconscientemente te ha lavado el cerebro con vergüenza tóxica intercalada con episodios aleatorios de normalidad. La narcisista no tiene que decirte descaradamente que eres un fracaso, lo descubres tú mismo por tu incapacidad para hacerlo feliz y satisfecho. Después de todo, si fueras suficiente, tu narcisista no estaría experimentando desdén, asco, desprecio o envidia.

Es una fantasía. La red peligrosa en la que te encuentras atrapada es la red de pensar que de alguna manera si puedes descubrir cómo ser «suficiente» para la otra persona, entonces él o ella será feliz. El primer paso para salir de esta toxicidad es entender que YA ERES SUFICIENTE. Por mucho que te esfuerces por ser lo más perfecta posible como hija, pareja, trabajadora,.. el sentimiento de insuficiencia interno del narcisista y su proyección hacia ti de esto no van a desaparecer. NO PODRÁS HACER FELIZ AL NARCISISTA. Punto. Ésta es una de las claves para superar el abuso narcisista. Así que quizás te siente bien dejar de intentarlo. Si te sientes suficiente, empezarás a poner límites a sus comportamientos, protegerte más o irte.

Si has crecido con una madre o padre narcisista y tienes heridas de infancia que condicionan tu vida de adulta, yo puedo acompañarte a sanarlas.

Fuente: https://pro.psychcentral.com

5 Mentiras Dañinas que los Padres Narcisistas, Psicópatas y/o Sociópatas les dicen a sus Hijas

Los niños de padres narcisistas son entrenados desde una edad temprana por sus padres narcisistas para buscar su validación, para creer que su valía está vinculada a la imagen de sus familias y para interiorizar el mensaje de que sólo su valor está directamente relacionado con la capacidad para satisfacer las necesidades de sus padres narcisistas. Han vivido una infancia donde el amor estaba siempre (o casi siempre) condicionado.

Esto no quiere decir que las supervivientes de abuso narcisista no puedan superar su condicionamiento infantil. Se necesita un verdadero trabajo interno y valentía para desentrañar los traumas que han tenido que soportar de niñas y abordar cualquier retraumatización de adultas.

Ser capaces de comprender la relación y patrones de comportamiento, así como cualquier diálogo interno negativo que haya surgido como resultado del abuso, puede ser revolucionario para desafiar los mitos y falsedades que han alimentado a la persona sobre su valía y capacidades.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, es importante que te des cuenta de que las hijas de padres narcisistas aprenden lo siguiente desde una edad muy temprana:

  1. Sólo eres válida cuando me complaces

    Como hija de un padre o padres narcisistas, te enseñaron que no eras inherentemente digna, sino que tu valía dependía de lo que pudieras hacer por el padre/madre narcisista y lo complaciente que eras. Debido a la grandiosidad de los padres narcisistas, la máscara falsa y la necesidad de ser el mejor, probablemente has sido parte de una familia que fue «presentada» hacia los demás de la mejor manera posible, como “perfecta” cuando en realidad el abuso se daba de puertas para adentro.

    Si alguna vez te atreviste a denunciar el abuso, lo más probable es que te castigaran. La carga emocional y psicológica que los hijos de padres narcisistas soportan cuando van en contra de las expectativas y creencias de la familia puede ser increíblemente perjudicial y tener efectos su confianza en sí mismos. Se les enseña que no son personas independientes, sino más bien objetos cuya misión es servir al ego narcisista y a las agendas egoístas de los padres.

  2. Debes ser perfecta y exitosa, pero nunca debes ser recompensada por ello o sentirte «suficiente»

    Los narcisistas son maestros en mover los postes para que nada de lo que hagan sus víctimas sea suficiente. Los logros de los hijos rara vez se reconocen a menos que cumplan con un criterio arbitrario para «lo que queda mejor» de cara hacia fuera o confirmen las fantasías grandiosas de los padres narcisistas. El padre abusivo nunca está realmente orgulloso a menos que él o ella pueda reclamar el mérito por ese éxito en particular. Algunos padres narcisistas pueden incluso envidiar o despreciar el éxito de sus hijos, especialmente si ese éxito permite que ese hijo se vuelva independiente de sus padres, fuera de su reino de poder y control.

    No es raro que este tipo de padres intenten sabotear el éxito y la felicidad de sus hijos si ese éxito interfiere con la grandiosa imagen de sí mismos, sus propias ideas de lo que debe implicar la ‘felicidad’ (generalmente lo que los hace «quedar bien» en lugar de lo que hace que sus hijos se sientan bien) o su compulsión por la microgestión y el control de todas las facetas de la vida de sus hijos.

    En la mente enferma del padre narcisista sería mejor que sus hijos no existieran si no pueden encarnar la identidad que el padre desea o cumpla con sus deseos de una forma estricta. Incluso si fueran las hijas o los hijos perfectos, los postes del objetivo volverían a cambiar y su nivel de perfección nunca sería lo suficientemente bueno a los ojos del padre narcisista.

    Todo ello es un juego psicológico y emocional en el que se fuerza a los hijos a que se esfuercen hasta la extenuación para conseguir amor, validación,.. que sólo se les da a migajas de forma esporádica. Ese juego es el que mantiene al padre narcisista en control de la relación y que le permite seguir jugando con sus hijos y tratarlos como marionetas. La promesa de lo que conseguirán es lo que hace que se esfuercen pero eso que prometen que recibirán, en realidad no llega nunca.

    Estas dinámicas los supervivientes de abuso infantil tienden a repetirlas en su vida adulta con sus parejas, amigos o incluso jefes, donde la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad las hace sentir como en su infancia. El superviviente en muchas ocasiones no se da cuenta de lo que está sucediendo porque las dinámicas son tan familiares que han sido interiorizadas como normales.

  3. Siempre hay alguien mejor, y debes vencerlo, comenzando con tus propios hermanos

    Dentro de la familia narcisista, a los hermanos se les anima a competir entre ellos y no se fomentan el afecto ni la conexión entre ellos. Los padres narcisistas son conocidos por «triangular» a los niños unos contra otros como un intento de compararlos innecesariamente, degradarlos y alimentar su propia sensación de poder y control sobre sus hijos.

    Por lo general, hay un niño dorado y un chivo expiatorio, y a veces los roles se invierten, según lo que la madre narcisista necesite para cumplir con su agenda. Los niños rebeldes convertidos en chivos expiatorios a menudo buscan la verdad y desean una conexión auténtica con los miembros de su familia, pero no guardan silencio sobre el abuso que ocurre y esto supone que el padre narcisista cargue contra ellos. El niño dorado, por otro lado, generalmente es alabado como el «modelo a seguir» pero esto también puede cambiar rápidamente si el niño dorado alguna vez ejerce su independencia y hace algo fuera de la aprobación de los padres. A una edad muy temprana se les enseña que nunca serán lo suficientemente buenos, que siempre deben compararse con los demás y a no reconocer su valía y singularidad.

    Como adultos, aprendemos que no tenemos que competir con nadie para ser dignos o valiosos, ni tenemos que ser necesariamente los mejores en todo. Cultivar una sensación de amor propio incondicional, así como una apreciación de nuestras habilidades y capacidades únicas, puede ser de gran ayuda para combatir estas secuelas dañinas del abuso y reemplazarlas por un nivel saludable de autoestima y autosuficiencia.

  4. El desprecio es parte del amor y «normal» en una relación

    Los padres narcisistas pueden someter a sus hijas a períodos de idealización cuando las necesitan, seguidos por desprecio y rabia cuando ‘desobedecen’ y amenazan su excesivo sentido del derecho y el control. La condescendencia, el desprecio y el odio con los que un padre narcisista trata sus hijas no sólo les hace mucho daño sino que también les da la referencia de que eso es el amor, convirtiéndolo en un patrón que repetirán en su edad adulta.

    Este patrón de idealización y devaluación enseña a las hijas de padres narcisistas que el amor es inestable e impredecible. También las insensibiliza y las hace sordas al abuso más adelante en la edad adulta  porque, desafortunadamente, este tipo de relaciones son «familiares» para ellas como la única versión del amor que han experimentado.

    Las hijas de padres narcisistas pueden volver a sensibilizarse en el hecho de que el abuso no es una parte normal o saludable de ninguna relación, empezar a poner límites y reemplazar viejas narrativas de indignidad por empoderamiento sobre el tipo de amor y respeto que realmente se merecen. Esencialmente pueden hacerse un rematernaje y un repaternaje a sí mismos en un espacio seguro y protector.

  5. Tus emociones no son válidas

    Los padres narcisistas invalidan las emociones de sus hijos hasta el punto de que los dejan sin voz.

    Por eso, como adultos, tendrán dificultades con la gestión de sus emociones porque el dolor no se procesa de manera saludable, comenzando desde la infancia.

    En la edad adulta, tenemos la oportunidad de validar nuestras propias emociones y reconocer que lo que sentimos, que es válido. Aprendemos cómo procesar nuestras emociones, nuestro trauma y el dolor de no ser amados tal y como somos.

    Aprendemos que tenemos oportunidades para separarnos de nuestros padres abusivos, ya sea a través de poco contacto bajo (contacto mínimo sólo cuando sea necesario) o contacto cero.

    Aprendemos a separar las creencias dañinas de los padres narcisistas sobre nosotras y nuestra propia confianza. Sobre todo, aprendemos que está bien creer en nosotras mismas y dar la bienvenida a las cosas buenas en nuestras vidas. Aprendemos que merecemos todo lo que es bueno.

    Es importante recordar que como hijas de padres narcisistas, llevamos el legado de nuestras heridas, pero que estas heridas pueden convertirse en portales para una curación más profunda y más rica. No tenemos que cargar a la próxima generación con nuestras heridas, sino usarla como una forma de nutrir y validar a las generaciones futuras. Tenemos opciones sobre cómo podemos canalizar este trauma para nuestro propio crecimiento, en lugar de nuestra destrucción. Estas heridas no pueden sanar si no se abordan o si las negamos.

    Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, como hijas de madres narcisistas, tenemos que aprender a protegernos de más abusos y establecer un plan para participar y comprometernos con nuestro autocuidado.

    Podemos hacernos un repaternaje y rematernaje a nosotras mismas a través de la empatía, compasión, autoaceptación y amor propio. Cuando eres hijo de un padre narcisista, la idea de que nunca mereciste este amor es quizás la mentira más grande de todas.

Fuente: https://www.huffpost.com

Cómo y Para qué los Narcisistas Buscan ser el Centro de Atención

Una necesidad que tienen todas las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, todos los narcisistas, es la de ser el centro de atención. Esto se suele deber o bien a que esa atención no fue dada en la infancia al niño o bien a que se le dio de más, convirtiéndolo en el centro de todas las situaciones en exceso.

La necesidad que está por debajo de esa atención, de una forma más profunda, es la de una reafirmación continua del valor autopercibido. A las personas que dan esa atención (que suele ser desproporcionada) se las denomina «suministro narcisista».

¿Crees que estás siendo el suministro narcisista de alguien. Uno de los factores más importantes para saber cómo salir del abuso narcisista, es hacer conscientes las dinámicas que se dan. Más abajo te mostramos cinco comportamientos que exhiben los narcisistas para convertirse en el centro de atención.

Cinco Comportamientos de las Narcisistas para Convertirse en el Centro de Atención 

  1. Proyección

Si le das confianza a una narcisista, no tardará mucho en violentarla con comportamientos como contar algo muy personal que has confiado a otras personas, juzgarte por tus comportamientos o tus experiencias de vida o utilizar información que le has dado para su propio beneficio.

Lo irónico es que cuando nos damos cuenta de que esa confianza ha sido violada, nos sentimos confundidos, heridos y, de alguna manera, responsables por el comportamiento de la narcisista. Esto es exactamente lo que la narcisista quiere.

Sin precaución diligente, la narcisista puede darle la vuelta a la situación rápidamente, haciéndote asumir la carga de la culpa. Mientras tanto, ella invierte sutilmente la realidad de la situación y asume el papel víctima. En otras palabras, revierten los roles.

Con esa proyección, se da la situación loca de que la que en realidad perpetra un abuso es la víctima y la que persona que ha sufrido ese abuso (la víctima en realidad), la abusadora o, en todo caso, la culpable de lo que le ha sucedido.

  1. Incitar a la Culpa

Cuando les confrontas sobre algún comportamiento suyo, los narcisistas ponen el foco en temas que saben que son delicados para ti (por ejemplo, responsabilidades laborales) para cambiar el foco de atención y ponerte en una posición a la defensiva.

Rechazan cualquier responsabilidad por su comportamiento, con lo que te dejan en un estado de resistencia. Justifican su juego de la culpa señalándote con el dedo por haber creado algún drama o problema en la relación, cuando en realidad es al revés y son ellos los que han creado el problema.

  1. Sorpresa e Intimidación

Algunas narcisistas, las que son descubiertas, pueden tener arrebatos de rabia, que es la versión adulta de la rabieta de una niña fuera de control.

La intención aquí es confundir e intimidar. Como resultado, la otra persona puede bajar sus defensas y volverse susceptible a sugerencias, manipulaciones,..

Un estado debilitado puede dejarte muy vulnerable y con toda la atención puesta en la narcisista para que no se vuelva a producir un comportamiento de este tipo, en un estado de hipervigilancia.

  1. Hacerse la Víctima

Los narcisistas no tienen empatía emocional pero sí empatía cognitiva, que utilizan para su propio beneficio. Esto es, son incapaces de ponerse en la piel de la otra persona y sentir lo que ella siente pero sí son muy buenos en darse cuenta de cuáles son los pensamientos y emociones de la otra persona, que utilizan en muchas ocasiones para manipularla.

En el caso de hacer daño a alguien, no se responsabilizan de su comportamiento sino que adoptan una posición de defensa, haciéndose las víctimas y consiguiendo que la atención vuelva a ellos.

  1. Interrumpir

Las narcisistas tienen un deseo insaciable de ser el centro de atención en todo momento. Cuando el tema de conversación no las involucra, interrumpen el diálogo e intentan que el foco de la conversación vuelva hacia ellas mismas.

Su ego necesita un alimento constante, lo que hace que no les interesen las conversaciones que no incluyan ese ego tan necesitado. Sea cual sea el tema de conversación y con independencia de si se trata de algo forzado o no, harán lo posible por ser el centro de atención.

Una persona que haya crecido en una familia narcisista es posible que no se de cuenta de esto porque un escenario así es el que había en su infancia: un padre o madre muy centrado en sí mismo que demandaba toda la atención. Esta dinámica es normalizada por la persona. Lo que se dicen de forma inconsciente es: “El que importa es el otro. Yo es mejor que sólo escuche porque no tengo nada que aportar”.

La Idealización y la Devaluación y su relación con la necesidad de Atención

Los narcisistas se relacionan con los demás sobre la base de la idealización o la devaluación. En ambos casos tienen la necesidad de validar su falso yo idealizado.

Si están idealizando a alguien, están tratando de manipular a la persona para que responda de manera positiva, para ver su propia visión idealizada de sí mismas reflejada en la otra persona. La atención sirve a ese propósito. Las hace sentir especiales, importantes, superiores, de acuerdo con su visión idealizada de sí mismas.

La atención positiva puede ser buscando elogios. Inducen al objetivo a decir lo que quieren escuchar («¡Eres una persona tan maravillosa!») o inducen a que actúen con un comportamiento agradable que interpretan como un reflejo de sus propios rasgos idealizados.

Si ven a otro de manera devaluada, intentarán manipularlo para que responda de manera negativa. Además de servir al narcisista proyectando sus propias deficiencias percibidas inconscientemente, la atención negativa que reciben también sirve para validar su visión idealizada de sí mismos, porque confirma su poder y superioridad, porque influyeron en el resultado negativo deseado.

Por ejemplo, un narcisista que inconscientemente tiene la dificultad de controlar su temperamento, provoca a su objetivo para que pierda los estribos. Si tiene éxito, la atención negativa que recibe sirve tanto para confirmar su superioridad porque demuestra que es el objetivo quien tiene el problema (lo que significa que el narcisista no puede ser el inadecuado) y porque confirma su poder para controlar a otros, que reaccionan de forma intensa, provocando emociones negativas en ellos.

Por lo tanto, ya sea a través de la atención positiva o negativa, reciben validación con respecto a su yo idealizado, que los narcisistas deben tener para regularse, ya que no pueden hacerlo solos, son dependientes emocionales.

En resumen, necesitan la atención para alimentar su ego (que no es lo mismo que su autoestima) y esto es algo que no pueden hacer por sí mismos porque un ego se alimenta del exterior, al contrario que la autoestima, que se alimenta del interior. Para el narcisista, tú eres el espejo en el que se ve reflejado. No importas tú sino la medida en la que sirves para validar su yo falso idealizado. Si quieres saber cómo hacer para salir del abuso narcisista, te invito a que observes en qué medida participas tú en esa dinámica para convertirte en el espejo del narcisista.

Fuente: https://www.powerofpositivity.com

¿Qué tienen en común las Narcicistas y los Codependientes? (Más de lo que te Imaginas)

Las codependientes y los narcisistas son polos opuestos para algunas cosas pero para otras, por extraño que pueda parecer, son muy similares. Los narcisistas exhiben síntomas de las codependientes como la vergüenza, la negación, el control, la dependencia emocional y la comunicación y límites disfuncionales, todo lo cual conduce a problemas de intimidad.

Eso sí. Aunque la mayoría de los narcisistas pueden clasificarse como codependientes, lo contrario no es cierto: la mayoría de las codependientes no son narcisistas. No exhiben rasgos comunes de explotación, sentirse con más derechos que los demás y la falta de empatía.

Si quieres saber cómo superar la codependencia, puedes empezar por darte cuenta de las características que tienes en común con una persona narcisista.

6 Características que tienen en común las Narcisistas y los Codependientes 

Dependencia Emocional

La codependencia supone tener un ‘Yo Perdido’. Los codependientes han perdido su conexión con su Yo Verdadero, consigo mismos. En cambio, su pensamiento y comportamiento giran en torno a una persona o sustancia. Se sobreadaptan para complacer y gustar a los demás y así sentirse queridos y aceptados. Las narcisistas también sufren de una falta de conexión con su Verdadero Yo. En su lugar, se identifican con su ‘Yo Ideal‘. Su privación interna y la falta de conexión con su yo real las hace dependientes de otras personas para su reconocimiento. En consecuencia, al igual que los codependientes, su autoimagen, pensamiento y comportamiento están orientados hacia otras personas para estabilizar y validar su autoestima y su ego frágil.

Irónicamente, a pesar de la alta autoestima declarada, las narcisistas anhelan el reconocimiento de los demás y tienen una necesidad insaciable de ser admiradas, para obtener su suministro narcisista. Esto los hace tan dependientes del reconocimiento de los demás como un adicto una sustancia. Una narcisista grita: “Mírame y escúchame”, pero muchas de ellas no quieren más que eso, por lo que prefieren tener vínculos con personas pasivas, que no participen mucho en la conversación ni les contradigan. Utilizan a las demás personas como espejos de sí mismas.

Vergüenza

La vergüenza está en el núcleo de la codependencia y la adicción. Proviene de crecer en una familia disfuncional. La autoestima inflada de las narcisistas se confunde comúnmente con el amor propio. Sin embargo, la exageración y la arrogancia simplemente alivian la vergüenza inconsciente e interiorizada, que también es común entre las codependientes.

Los niños desarrollan diferentes formas de lidiar con la ansiedad, la inseguridad, la vergüenza y la hostilidad que experimentan al haber crecido en familias disfuncionales. La vergüenza interiorizada puede resultar a pesar de las buenas intenciones de los padres y la falta de abuso manifiesto.

Para sentirse seguras, algunas niñas adoptan patrones de afrontamiento que dan lugar a un Yo Ideal, desde donde buscan reconocimiento, dominio y poder sobre los demás. Buscan poder y control de su entorno para satisfacer sus necesidades. Su búsqueda de prestigio, superioridad y poder les ayuda a evitar sentirse inferiores, vulnerables, necesitadas e indefensas a toda costa. Ésta es una estrategia que suelen adoptar tanto narcisistas como codependientes. Creen que si muestran una imagen de perfección, los demás les querrán.

Es justo al contrario. Cuanto una persona más persigue su Yo Ideal, más se aleja de su Yo Real, lo que sólo aumenta su inseguridad, su falso yo y su sentido de la vergüenza.

Negación

La negación es un síntoma central de la codependencia. Las codependientes generalmente niegan su codependencia y, a menudo, sus sentimientos y necesidades.

Del mismo modo, los narcisistas niegan sus sentimientos, particularmente aquellos que expresan vulnerabilidad. Muchos no admitirán sentimientos de insuficiencia, incluso ni para sí mismos. Desconocen y, a menudo, proyectan en los demás sentimientos que consideran «débiles», como el anhelo, la tristeza, la soledad, la impotencia, la culpa,.. La rabia los hace sentir poderosos. La rabia, la arrogancia, la envidia y el desprecio son defensas de la vergüenza subyacente.

Las codependientes niegan sus necesidades, especialmente las necesidades emocionales, que fueron descuidadas o que les hicieron sentir vergüenza al demandarlas en sus familias disfuncionales de origen. Muchas codependientes actúan de manera autosuficiente y ponen rápidamente a otros en primer lugar. Otras codependientes exigen a las personas que satisfagan sus necesidades.

Aunque los narcisistas no suelen priorizar las necesidades de los demás, algunos en realidad complacen a las personas y pueden ser muy generosos. Además de asegurar el apego de aquellos de quienes dependen, a menudo su motivo es el reconocimiento o sentirse superior o grandioso en virtud del hecho de que pueden ayudar a las personas que consideran inferiores. Al igual que muchos codependientes, pueden sentirse explotados y resentidos hacia las personas a las que ayudan.

Muchos narcisistas se esconden detrás de una fachada de autosuficiencia y distanciamiento cuando se trata de necesidades de cercanía emocional, apoyo, aflicción, cuidado e intimidad. Su búsqueda de poder los protege de experimentar la humillación de sentirse débiles, tristes, asustados o querer o necesitar a alguien, en última instancia, para evitar el rechazo y el sentimiento de vergüenza. Sólo la “amenaza” del abandono revela lo dependientes que son en realidad.

Comunicación Disfuncional

Generalmente, tanto como las codependientes como las narcisistas carecen de habilidades de asertividad. Su comunicación a menudo consiste en críticas, demandas, etiquetado y otras formas de abuso verbal.

Por otro lado, algunos también intelectualizan, se ofuscan y son indirectos. Les resulta difícil identificar y expresar claramente sus sentimientos. Aunque pueden expresar opiniones y tomar posiciones, con frecuencia tienen problemas para escuchar y son dogmáticos e inflexibles. Éstos son signos de comunicación disfuncional que evidencian inseguridad y falta de respeto por parte de la otra persona.

Control

Al igual que las codependientes, los narcisistas buscan el control. El control sobre nuestro entorno nos ayuda a sentirnos seguros. Cuanto mayor es nuestra ansiedad e inseguridad, mayor es nuestra necesidad de control.

Cuando dependemos de los demás para nuestra seguridad, felicidad y autoestima, lo que las personas piensan, dicen y hacen se vuelve primordial para nuestra sensación de bienestar e incluso seguridad.

Intentaremos controlarlas directa o indirectamente siendo personas complacientes, mintiendo o manipulando. Si estamos asustados o avergonzados de nuestros sentimientos, como la rabia o el dolor, intentamos controlarlos. La rabia o el dolor de otras personas nos molestarán, por lo que también deben evitarse o controlarse.

Intimidad

Finalmente, la combinación de todos estos patrones hace que la intimidad sea un desafío tanto para las narcisistas como para los codependientes. En las parejas formadas tanto por narcisistas como por codependientes, hay una dependencia mutua, una fusión con el otro, una falta de límites y de autoestima y una necesidad de controlar y de manipular, que hace que suelan ser relaciones conflictivas, con muchos altibajos, donde hay dificultades para expresar la vulnerabilidad, para sentirse seguras y para manifestar las necesidades de una forma clara y asertiva.

Superar la codependencia no es algo fácil ni rápido, pero sí posible. Lo que no tienen en común un codependiente y una narcisista es que el codependiente, si recibe la ayuda adecuada, puede cambiar patrones de conducta, sanar a su niño interior y sanar. Una narcisista puede realizar ciertas modificaciones de comportamiento siempre que sean en beneficio propio pero no cambiar de una forma profunda.

Fuente: https://psychcentral.com

Cómo se Comunican los Narcisistas con los Demás

La comunicación con una narcisista, psicópata o sociópata suele ser muy difícil y generar mucha confusión. Esto se debe en parte que la narcisista no se comunica de forma honesta y sincera para llegar a un acuerdo que satisfaga a ambas partes sino para salirse con la suya y llevar a cabo su «agenda secreta». La otra razón es que el Trastorno Narcisista de la Personalidad hace que la narcisista vea la realidad y a las demás personas de una forma distorsionada, como extensiones de sí misma, lo cual lleva a una comunicación disfuncional.

Comportamientos de los Narcisistas que dificultan o bloquean la Comunicación

  • Los narcisistas, psicópatas y sociópatas tienen un desarrollo emocional defectuoso.

    Específicamente, un mapeo defectuoso entre una emoción y lo que ésta significa realmente. Por ejemplo, lo que piensan que es «amor», objetivamente es «sumisión». Esto es, dentro de su particular mapeo, «querer» significa «obedecer» y cualquier acción que no implique esto será tomada como un desafío o un desacato a su autoridad.

  • Hacer generalizaciones apresuradas en sus declaraciones.

    Esto se hace evidente en la forma en que usan el lenguaje y los pronombres específicos como «nosotros», «todos» y «tú». Por ello, son frecuentes las frases como “todos pensamos que tú..” cuando “todos” en realidad es “yo”. También utilizan el plural mayestático para incluirte en temas sobre los que no se te ha pedido tu opinión y asumen de forma directa que tú piensas lo mismo que él/ella, como en una situación en la que eres la pareja de uno y estáis hablando con otra pareja y dice algo como: “Nosotros creemos que las políticas de inmigración…”.

  • Comportamientos pasivo-agresivos que dificultan o bloquean la comunicación (Identificarlas te ayudarán a recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista)

    • Evitar responder preguntas.
    • Ocultar información.
    • Hablar de sí mismos repetidamente todo el tiempo.
    • Hacer falsas promesas.
    • Predicar constantemente con falsa moral que ellos no cumplen.
    • Terminar una conversación de forma abrupta.
    • No tener en cuenta información que se les da.
    • Invalidar lo que dice la otra persona.
    • Perder el tiempo de la otra persona sin ningún propósito.
    • Discutir en la superficie y perder la esencia y el significado.
    • Culpar a la otra persona por pequeños detalles.
    • Oponerse a la otra persona para controlar el flujo de la conversación.
    • Insistir en las mismas declaraciones una y otra vez, a pesar de que ya se les ha respondido a ellas.
  • Leer de forma equívoca las señales de otras personas.

    Las narcisistas leen señales sensoriales mucho más y más profundamente que otras personas. Esto incluye el tono de voz, el volumen de la voz, las expresiones faciales, cuándo comienza y se detiene una conversación, la velocidad del movimiento de una persona, etc. En lugar de procesar el contexto de la conversación, los roles de las personas y el significado de sus palabras, los narcisistas analizan estas señales e intentan inferir el significado de las palabras de otras personas.

  • Control del comportamiento.

    Los narcisistas no se dan cuenta de que cada persona tiene sus propios sentimientos y emociones. Piensan que sus sentimientos y los de los demás son uno. Los narcisistas no se dan cuenta de cómo su comportamiento influye en los demás. Piensan que de alguna manera los otros reaccionan porque sí, como si las reacciones de los demás no tuviera que ver con cómo se comportan ellos mismos. Los narcisistas no sólo controlan su propio comportamiento. También controlan a la otra persona en el momento en que interactúan con ella, como si la otra persona fuera parte de ellos, una extensión de sí mismos. Ven la conversación como juego de poder. Durante la interacción, verifican, cambian su comportamiento y juzgan a otros por temas como:

    • ¿Quién ha empezado la conversación? ¿Quién puede terminarla? Esto significa algo sobre el poder para ellos. Quien puede iniciar y detener la conversación, la controla.
    • ¿Quién responde o no? En una conversación es frecuente que se hagan preguntas como “¿Has viajado a la India?” o“¿Sabes quién es el autor de ese libro”o “¿Viste anoche cuánto llovió?” Para el narcisista, el que responde tiene más poder que el que no lo hace. Por ello, siempre tienen una respuesta, aunque sea una invención o una mentira. Lo que sea con tal de no quedarse callados o reconocer que no saben algo.
    • ¿Quién oculta información y quién no? Quien oculta la información tiene más poder. Quien da más información tiene menos poder. Esto es algo que hacen mucho al principio. Intentan averiguar cuanta más información mejor sobre la otra persona para saber sobre qué temas es sensible o reacciona. Mientras tanto, ellos no mostrarán ninguna debilidad, sino que presentarán una imagen de “superhéroe” o “Mr. Perfecto”. Excepto los encubiertos que van de víctimas.
    • ¿Qué expresiones emocionales demuestra la otra persona? Quien muestra más emociones es más débil (tiene menos poder), quien muestra menos es más fuerte (tiene más poder).
  • Utilizar a los demás para que hagan de «espejo».

    El único propósito con el que interactúa la narcisista es para que alguien valide sus declaraciones y tener el control sobre su propio comportamiento. Es decir, la otra persona no tiene identidad por sí misma sino que es utilizada por la narcisista para que le haga de espejo. Por ello, suelen buscar rodearse de personas complacientes que siguen la corriente. Si se oponen demasiado al discurso de la narcisista, no le sirven para este propósito y ahí es cuando comienza el conflicto. En resumen, lo que una narcisista quiere es que le sigas la corriente ‘como a los locos’.

  • Hacer declaraciones ambiguas.

    Los narcisistas son expertos en hacer declaraciones ambiguas, poco claras y muy confusas. El propósito que tiene esto es el de salirse con la suya y siempre tener un recurso para poder decir: “Yo no dije eso” “Me has entendido mal” “Creo que no te explicas bien”,.. todo ello tiene que ver de nuevo con el control, con tener la razón y con quedar por encima de la otra persona.

Cómo recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista

Las personas que han crecido en familias donde el padre o la madre tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad suelen tener un tema con la comunicación en general, que se traduce en tener uno o varios de los siguientes comportamientos:

  • Necesitar la información de una forma muy clara y precisa.
  • Pedir muchas aclaraciones para asegurarse de que han entendido a la otra persona.
  • Repetir lo que se les dice para asegurarse de que la otra persona y ella hablan de lo mismo.
  • Querer hablar todas las cosas en todo momento para evitar malentendidos.
  • Si no tienen confianza con la persona, decir que sí que han entendido algo cuando no lo han hecho para evitar que se las juzgue de “tontas”.

Si quieres saber cómo recuperarte de haber crecido con un padre/madre narcisista, la señal emocional que te avisará de que estás tratando con una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad es la confusión. Si después de tener conversaciones con esta persona, te sientes confusa; si hay muchos malentendidos entre esta persona y tú; si recibes el mensaje directo o indirecto por parte de esta persona que no sabes comunicarte; si por mucho que intentes que la comunicación fluya, sientes que estás en un bucle, todo ello son banderas rojas. 

Fuente: https://www.quora.com