El Chantaje Emocional

Qué es el Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una táctica que las personas más cercanas a nosotros pueden usar para hacernos daño y manipularnos, ya sea intencionalmente o no. Es cuando alguien usa nuestras debilidades, secretos y vulnerabilidades contra nosotros para obtener exactamente lo que quiere de nosotros.

Podemos ser chantajeados emocionalmente por nuestra pareja, padres, hijos, hermanos, amigos, colegas o cualquier persona cercana a nosotros sin darnos cuenta de lo que está pasando o no querer admitir ante nosotros mismos lo que está sucediendo. Los narcisistas, psicópatas y sociópatas utilizan constantemente el chantaje emocional para manipular a las personas con las que se relacionan.

Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, puedes empezar por darte cuenta de que el abuso narcisista y el chantaje emocional van de la mano con mucha frecuencia.

A veces, el/la chantajista emocional puede no ser consciente de sus patrones de comportamiento (o no está dispuesto a admitir el chantaje como un rasgo de carácter), por lo que se lo niega a sí mismo, así como a todos los demás.

A los fines de este artículo, me centraré en las relaciones de pareja, pero el chantaje emocional de los tipos descritos a continuación puede aplicarse a cualquier tipo de relación, como de familia, amistad, trabajo,..

También es importante tener en cuenta que hay diferentes niveles involucrados aquí. Todas nos equivocamos, y la mayoría de nosotras utilizaremos formas muy ligeras de chantaje emocional en nuestras relaciones en algún momento. Esto no nos convierte en chantajistas emocionales en toda regla. Sólo somos seres humanos, y todos tenemos defectos por nuestra propia naturaleza.

Sin embargo, es vital estar al tanto de los diferentes tipos de chantaje emocional que existen y las señales de que está ocurriendo. Esto te permitirá identificar cuándo algo ha ido demasiado lejos y convertirse en un problema en tu relación.

La presión ligera no siempre es Chantaje Emocional

En cualquier relación, dar y recibir es normal y saludable. Es importante poder estar en desacuerdo, pero luego llegar a un acuerdo juntos, y algunas veces tendrás que hacer cosas que quizás no elegirías hacer. Pero los haces de todos modos por el bien de tu relación y por la persona a la que quieres.

Después de todo, si siempre es o lo que tú dices o nada, entonces debes considerar el hecho de que el chantajista emocional en tu relación podrías ser realmente tú. Pero hay un límite aquí. Ceder ante lo que quiere tu pareja no debería convertirse en la norma, especialmente cuando se trata de cosas que realmente te importan.

Un verdadero chantajista emocional ignora constantemente los deseos y necesidades de la otra persona en favor de los suyos y no ve los derechos de la otra persona como importantes. Les gusta tener una pareja en su vida que puedan controlar y no están interesados ​​en ninguno de los compromisos que implica una relación saludable. Tratarán de mantener ese control sobre su pareja de cualquiera de las siguientes maneras.

Tres estrategias de Chantaje Emocional

La psicoterapeuta Dra. Susan Forward ideó el acrónimo FOG (niebla, en inglés, aduciendo a que conduce a confusión mental) para resumir las estrategias que las chantajistas emocionales suelen usar: miedo, obligación y culpa.

Conocer estas estrategias y los cuatro tipos de chantaje emocional que se analizan más adelante puede ayudarte a identificar comportamientos que de otro modo no habrías reconocido como manipuladores.

Miedo

El miedo es una emoción diseñada para protegernos, desencadenando respuestas físicas que nos preparan para congelarnos, huir o luchar cuando nos encontramos ante situaciones amenazadoras.

Esas situaciones no necesariamente tienen que ser físicamente peligrosas. Podemos sentir miedo de perder a los que queremos o de hacerles daño. A veces, es sólo miedo a lo desconocido, que es algo con lo que juegan las chantajistas emocionales.

Hay todo tipo de miedos que pueden usarse para mantener a las personas como “rehenes” en una relación, como el miedo al abandono, el miedo a molestar a alguien, el miedo a la confrontación, el miedo a las situaciones difíciles y el miedo a su propia seguridad física.

Obligación

A menudo nos sentimos obligadas con las personas que nos rodean porque, como seres humanos, un fuerte sentido de comunidad es una gran parte de lo que ha permitido que nuestra especie sea tan exitosa. Hay seguridad en los grupos, y todas queremos ser incluidas y aceptadas. Para ser aceptadas, suele haber ciertas obligaciones que cumplir.

Las chantajistas emocionales pueden usar diferentes estrategias para recordarnos esas obligaciones, presionando los botones que nos hacen sentir obligados a hacer lo que quieren. Muchos chantajistas emocionales utilizan el tema de la obligación para dar el mensaje directo o indirecto de “tú me debes” y así generar deuda emocional para conseguir que la otra persona haga lo que desean.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Un padre podría recordarle a un niño los sacrificios que ha hecho por él y decirle que está siendo desagradecido.
  • Una pareja podría afirmar que haría lo que sea que le hayas pedido si la situación fuese al revés.
  • Una amiga podría acusar a otra de ser egoísta.

Culpa

La culpa está muy vinculada a la obligación. Si no hacemos algo que CREEMOS que estamos obligados a hacer, tendemos a sentir culpa o sentimos que merecemos ser castigados de alguna manera. Las personas con tendencia a la culpa pueden sentirse culpables por prácticamente cualquier cosa, lo que conviene a una chantajista emocional para manejar los hilos.

Podemos sentirnos culpables por trabajar demasiado, gastar demasiado, pasar tiempo con otras personas, o incluso simplemente ser felices o divertirnos o priorizarnos a nosotros mismos.

Las personas que tienen tendencia a sentirse con miedo, obligadas o con culpa suele ser porque crecieron en una familia disfuncional, donde el padre/madre o ambos ejercían el chantaje emocional de forma consciente o inconsciente para conseguir que el hijo o hija hiciese lo que él/ella quería y cubrir sus necesidades en lugar de las del niño.

Por esta razón, estas personas, hasta hacer terapia, son un objetivo mucho más fácil del chantaje emocional. Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, hacer un proceso de auto-conocimiento y cambio es fundamental.

4 Tipos de Chantaje Emocional

Un narcisista puede adoptar uno o más de estos roles para lograr que hagas lo que quiere.

El Castigador

Este tipo de narcisista chantajista emocional sabe cómo castigarte, y no duda en hacer declaraciones audaces que te digan cuáles serán las consecuencias si haces (o no haces) algo en particular. La estrategia con la que juegan más es el miedo.

El castigo que infligen puede ser desde retener afecto y poner fin a la relación, hasta restringirte para que no vea a otras personas importantes en tu vida, o sanciones financieras.

El chantaje emocional también puede basarse en la amenaza de castigo físico y abuso.

La Auto-Castigadora

Algunas narcisistas que hacen chantaje emocional pueden emplear la táctica de castigarse (o amenazar con castigarse) a sí mismas, sabiendo que esto hará sufrir a su pareja.

Su principal arma de ataque es la culpa (o la perspectiva de la culpa a la que te enfrentarías si la narcisista chantajista emocional cumpliera con sus amenazas), pero también intentan provocar miedo (que alguien a quien cuidas sufrirá daños).

Ejemplos de esto pueden incluir amenazar con lastimarse o incluso suicidarse si la abandonas o afirmar que tu comportamiento la deprimirá si persiste.

La Víctima

Las víctimas narcisistas sostienen su miseria sobre la cabeza de pareja como una forma de hacer que hagan lo que quieren.

Podrían afirmar que su enfermedad o estado mental es culpa de la otra persona, o decirle a su pareja que si no hacen lo que quieren, se pondrán enfermos empeorarán.

A veces esperan que su pareja sea capaz de descubrir qué les pasa sin tener que decirles … «si realmente me quisieras, lo sabrías».

El Vendedor de Humo

Mientras que todos los otros tipos de chantaje emocional son más métodos de «palo», este es el método de «zanahoria».

Este narcisista chantajista emocional promete algún tipo de recompensa, ya sea tangible o intangible. Aunque la recompensa rara vez se materializará. El miedo (a perderse la recompensa), la obligación (lo han pedido amablemente e incluso están ofreciendo una recompensa) y la culpa (se sentirá mal por decir que no) probablemente estarán involucrados en cierta medida.

Te piden que hagas algo a cambio de la promesa de otra cosa, pero generalmente ese “premio” no llega nunca.

  • Por ejemplo, tu pareja sabe que para ti es muy importante conocer a su familia y utiliza la promesa de que esto ocurrirá para que hagas lo que quiera pero el evento de conocer a su familia no se acaba dando no nunca.
  • Otro ejemplo es el de un jefe que te promete mejoras laborales como tener más responsabilidades, un horario más flexible o un aumento de sueldo para que hagas las tareas que él quiere pero las promesas de mejora no se dan nunca.

Mientras que algunos narcisistas manipuladores solo se basarán en una de estas 4 categorías (la que les resulte más efectiva), algunos cambiarán entre ellas, presionando todos tus botones hasta que se salgan con la suya.

6 Señales más de Chantaje Emocional

Si estás en una relación con un narcisista chantajista emocional en serie, entonces leer lo anterior podría haber activado algunas alarmas.

Pero aquí hay algunas señales más a tener en cuenta si tienes alguna duda de que estás en una relación con una narcisista manipuladora emocioal, o si se encuentras con una en el futuro.

En el fondo, lo sabes

Por mucho que intentes mentirte a ti mismo o te resulte difícil admitir tus sospechas ante tus amigos o familiares, en el fondo sabes cuándo la persona está jugando con tus emociones para conseguir lo que quiere.

Escucha a tu cuerpo. Puede ser una presión en la boca del estómago, una sensación que te oprime la garganta o la necesidad de apretar las nalgas cada vez que estás ante la presencia de esta persona. Tu cuerpo te esta avisando del peligro para ti. ¡Escúchalo!

Les gusta alardear

Las narcisisitas manipuladoras y chantajistas emocionales tienden a ser muy francas sobre lo maravillosas que son … ¡porque realmente se lo creen!

Si alguien parece carecer de modestia o humildad en absoluto, es una gran señal de advertencia.

Les gusta el sonido de su propia voz

No solo se jactan, sino que hablan mucho, dominan las conversaciones, al igual que intentan dominar a su pareja y a las personas con las que se relacionan.

Si sientes que no tienes voz en la relación con esta persona o que por mucho que intentes expresarte, tus mensajes parecen no llegar, esto es una señal de alarma.

No saben recibir feedbacks

En el fondo, los narcisistas chantajistas emocionales son bastante inseguros, a pesar de que se aprovechan de los inseguros y vulnerables.

Tienden a ver cualquier feedback que se les da como un insulto a su inteligencia en lugar de lo que es. Tienen una incapacidad de autocrítica y de introspección sobre sí mismos.

Critican las opiniones de los demás y minimizan sus éxitos

No quieren que otras personas se vean mejor que ellas, por lo que desacreditan a los demás cuando creen que les hacen sombra. Tampoco les gusta ver a otras personas triunfar y prosperar y sienten celos con mucha facilidad que intentan ocultar.

Si tienes a una persona así cerca, hará lo posible por minimizar tus logros y éxitos y maximizar tus errores. Te dará una visión sesgada de ti misma, en ocasiones a la cara y en otras a tu espalda.

Una de cal y otra de arena

Parece que todo está ok en la relación y de repente, muestran un arranque de rabia que dinamita esta paz. Esto lo hacen de forma abrupta y sin que haya una razón para ello aunque buscarán una excusa para justificarlo.

Solo están contentos cuando logran manipular las cosas de la manera que quieren, y usan esos cambios de humor volátiles como una forma de mantener a su pareja alerta.

Un ligero chantaje emocional ocasional es, desafortunadamente, normal en la mayoría de las relaciones. Pero si has descubierto que este comportamiento se ha convertido en un patrón constante que te está afectando, entonces puedes plantearte que estás en una relación abusiva.

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Imagen de Cristian Newman en Unsplash

10 Cosas a Evitar hacer con un(a) Narcisista

10 Cosas que es mejor evitar hacer con un(a) narcisista si puedes

En este artículo describo diez comportamientos a evitar si estás en una relación con un narcisista y ya te has dado cuenta de de ello. El artículo está enfocado hacia la pareja, pero muchos de estos comportamientos también se pueden aplicar si la narcisista en tu vida es un familiar, amigo, jefe,..

Nota: Todas las estrategias que se mencionan en este artículo son preventivas, mientras mantengas un vínculo con un(a) narcisista, pero no la solución. Hasta que no dejes por completo la relación, estarás en un lugar peligroso y tóxico para ti.

  1. No viajes con el narcisista ni vayas a unas «vacaciones soñadas» prometidas

    Es muy común que los narcisistas abandonen a sus víctimas en países extranjeros y hagan de los destinos soñados un viaje al infierno. Hay historias de supervivientes que han sido devaluados en lo que debería haber sido uno de los momentos más especiales de sus vidas: su luna de miel. Las vacaciones pueden servir inicialmente como una plataforma para el bombardeo de amor, pero luego muchas veces el cariz del viaje cambia y aprovechan la situación para para aislar y degradar a la pareja.
  2. No pases celebraciones especiales, la Navidad o tu cumpleaños con la narcisista

    A las narcisistas Nno les gustan las situaciones en las que no son el foco de la atención, por lo que es posible que intenten sabotear la celebración. No tendrán ningún miramiento para arruinar la alegría de los que tienen alrededor si no son las protagonistas de la fiesta. Del mismo modo, no lo comentes si tienes alguna fecha límite importante o una entrevista de trabajo. Intentarán arruinarlo. Si tienes esa pareja que no escucha, ese jefe que te está saboteando, o esa amiga que no es compasiva crónicamente cuando te pasa algo, bueno, es mejor no ponérselo en bandeja, porque van a intentar cargárselo.
  3. No asistas a reuniones con sus amigos o grupos grandes

    Los narcisistas usan estas actividades para crear triángulos amorosos y para coquetear con otras personas frente a ti para que compitan por su atención. Esto se conoce como «triangulación». El trauma de este tipo de triangulación puede ser devastador. Si puedes, rechaza las invitaciones para asistir a reuniones sociales con el narcisista. Solo causará más dolor y una sensación de alienación a medida que el narcisista flirtee con otras personas en tu cara mientras te devalúa.
  4. No asistas a eventos que involucren a tu familia o la familia de la narcisista

    Nuevamente, éste es un sitio fácil para la triangulación. Además, las narcisistas pueden provocarte a puerta cerrada para que parezcas desquiciado o inestable ante su familia y amigos mientras ellas parecen la persona calmada y emocionalmente estable de la pareja. No les des la oportunidad de que los demás te vean de esta forma distorsionada.
  5. No te entregues ciegamente al bombardeo de amor

    El bombardeo de amor, que se da en la fase de idealización del abuso narcisista, es utilizado por el narcisista para avanzar rápidamente en la intimidad emocional y física. No le dejes. Disminuye la velocidad de las interacciones con él, que intenta acelerar la intimidad y fabricar una conexión. No permitas que te abrume con la intensidad o el contacto constante respondiendo a cada mensaje de texto, llamada telefónica o solicitudes de veros en persona de inmediato. Nadie tiene porqué apurarte a entrar en algo ni decirte lo que tienes que hacer. Tanta rapidez en las cosas es una bandera roja. Permítete decidir tu propio ritmo y que éste sea respetado.
  6. No le prestes dinero, no aceptes ninguna «ayuda» financiera ni firmes contratos con una narcisista

    No firmes un contrato de arrendamiento con la narcisista ni convivas con ella. No tengas una mascota y evita tener hijos con la narcisista. No compres nada grande a medias con ella como una casa. No montes un negocio con ella ni trabajes para ella. No aceptes regalos grandes ni dependas de ella en ningún sentido. Esto porque las narcisistas son personas pegajosas, a las que les cuesta soltar en las relaciones. Si cree que aún le puedes dar suministro narcisista, intentará retenerte a toda costa. Cuanto más compartas con ella algo que sea importante para ti, más difícil será romper el vínculo. Todo lo que te ofrezca que parezcan “regalos”, aunque sean caros o importantes para ti, no son regalos en realidad. Son formas de generar deuda emocional contigo. Así alimentan la culpa.Si te quieres ir de la relación o si manifiestas tu voluntad, necesidad o deseo, que es contrario al de ella, te responderá de forma directa o indirecta con un “Me lo debes”.
  7. No asistas a terapia de pareja con él ni le digas si planeas dejarle

    Hay muchas razones por las cuales la terapia de parejas con un narcisista seguramente fracasará, incluido el hecho de que usan todo lo que dices en terapia en tu contra y usan el espacio de terapia como un sitio para más para el gaslighting y la triangulación. En su lugar, es mejor acudir a terapia individual con una terapeuta que sepa de trauma y prepararte a escondidas para dejar a tu abusador en lugar de revelar lo que tienes ganas de hacer o harás. Darle a los narcisistas información sobre lo que harás a continuación slo les da municiones para desbaratar tu plan. Si planeas divorciarte de un narcisista, por ejemplo, no se lo digas de inmediato hasta que hayas reunido toda la documentación necesaria, hayas hecho un plan de seguridad para ti y cualquier hijo que tengas, hayas consultado con un abogado de divorcio familiarizado con el narcisismo y gestiones todas tus finanzas. Intentarán sabotear tus intentos de abandonarlos. Ése es el “juego”. De alguna manera el narcisista te necesita para hacer de chivo expiatorio o cualquier otro rol que te haya dado y no te dejará irte si cree que vas a seguir ejerciendo ese rol. Si le explicas cómo te sientes o intentas una comunicación abierta y sincera, negará lo que hace y utilizará tus palabras para seguir manipulándote.
  8. No las confrontes con el hecho de que son narcisistas

    Si intentas decirle a un narcisista que lo es, es más que probable que responda con rabia o que te castigue por exponerle. Recurrirá al gaslighting y más bombardeos de amor para reconquistarte y hacerte pensar que ha cambiado. Esto sólo te mantendrá atrapado en el ciclo de abuso. En cambio, concentra tu energía en desconectarte emocionalmente de la narcisista y salir de la relación de forma segura.
  9. No reveles tus heridas más profundas, inseguridades, traumas y miedos

    La divulgación personal es una parte saludable de cualquier relación, pero con un narcisista, se convierte en potencial munición. Las personas narcisistas usarán antes o después cualquier cosa que les reveles en tu contra. Eso significa que todo lo que compartiste con ellos inevitablemente te será devuelto para pintarte como “inestable”, «loco» o «perdido». En cambio, tómate tu tiempo para crear un sentido de confianza orgánica con las personas y deja que sus acciones te digan si son lo suficientemente confiables como para tener el privilegio de escuchar cosas íntimas y vulnerabilidades sobre ti.
  10. No le pidas ni aceptes su ayuda en un momento de crisis

    Las narcisistas son depredadoras que buscan agujeros, vulnerabilidades por las que colarse de forma profunda en la vida de una persona. Todos pasamos por momentos vitales que son de crisis o de más vulnerabilidad. Si te dejas ayudar o le pides ayuda a una narcisista en un momento vital, le estás dando el cebo perfecto para engancharte. No sólo se te arrimará para ver de qué se puede aprovechar sino que también es muy posible que te ofrezca ayuda, pareciendo una persona altruista y encantadora. No es verdad. Sólo es un personaje. En realidad está generando una deuda que más tarde o más temprano querrá cobrarte.

Si eres o has sido el objetivo de un narcisista, es más que probable que tu padre o tu madre u otro cuidador tenga rasgos similares. No es culpa tuya sentirte atraída o gravitar hacia este tipo de personas sino que se trata de algo que para ti es “familiar”, se trata de una elección inconsciente, no consciente.

Hay formas de practicar la reducción da daños emocional mientras encuentras maneras de desconectarte emocionalmente y al final, salir de la relación.

Infórmate acerca de las banderas rojas y los comportamientos de estas personas tóxicas.

Recuerda que toda la tarea que hagas mientras mantengas el vínculo con el narcisista es paliativa de los daños, no la solución. Hasta que no rompas el vínculo por completo, seguirás en una relación de abuso donde no hay seguridad ni respeto.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Imagen de Priscilla Du Preez en Unsplash

Cómo un(a) Narcisita tortura a otras personas

Nota: Todo lo explicado en este artículo sobre un(a) narcisista se aplica también a psicópatas y sociópatas.

Como dice el dicho, a menudo hacemos daño a las personas que queremos, pero muchos narcisistas torturan a otros deliberadamente y con poca o ninguna restricción. Si quieres comprender y sanar el abuso narcisista, en este artículo puedes averiguar si has sufrido o sufres tortura por parte de una narcisista.

El diccionario de la RAE define la tortura como «la imposición de dolor intenso para coaccionar, castigar o proporcionar placer sádico» y «angustia de cuerpo o mente «. Cualquiera que haya estado en la posición de ser o está siendo el blanco de un narcisista sabe muy bien que la tortura es precisamente la palabra para la experiencia.

El Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) es por naturaleza un trastorno abusivo debido al desarrollo deficiente emocional y la falta de empatía de la narcisista, que le lleva a compensar esto con un ego grandioso en ausencia de una conciencia que modere ese ego.

Las personas más cercanas a las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad, como una pareja, hijos, amigos, socios, trabajadores,.. corren el mayor riesgo de sufrir este comportamiento de tortura.

Puede variar de comportamiento psicoemocional a físico y/o sexual, pero es inevitable porque a los narcisistas no les importa si hacen daño a los demás y al mismo tiempo siempre intentan ejercer el control y la dominación sobre las personas que les rodean.

Coerción

«Coerción» es la primera parte de la definición del diccionario de tortura. Las narcisistas obligan a otros, especialmente a su familia, a defender la identidad fabricada que crean para sí mismas en lugar de la vergüenza y la inestabilidad que realmente sienten por debajo de sus afirmaciones de superioridad.

Se mienten continuamente (y, por extensión, a los demás) para convencerse de que su yo inventado es real y verdadero, y recurren a todos los medios de coerción para exigir la cooperación de quienes les rodean para apoyar una realidad simulada y delirante.

Tácticas Coercitivas

Las narcisistas torturan a otros usando estas tácticas coercitivas comunes para lograr el cumplimiento de su agenda oculta:

  1. Aislamiento eliminando la independencia de su víctima, como restringir el contacto con amigos, familiares externos y conexiones sociales, restringir la libertad física y limitar los recursos financieros.

  2. La eliminación del libre albedrío desestabilizando el sentido fundamental del yo, la realidad y la visión del mundo de la víctima a través de preguntas persistentes y juicios negativos.

  3. Impotencia inducida, que lleva a un estado de indefensión aprendida, socavando la confianza de la víctima en sus pensamientos, sentimientos y percepciones a través de distorsiones de la realidad, gaslighting, y rechazar y negar verdades y hechos que causan dudas (a veces paralizantes) y disonancia cognitiva en la víctima.

  4. Control de los pensamientos, expresiones y acciones de la víctima a través del juicio, la intimidación, el tratamiento de silencio, el rechazo y las «reglas de compromiso» no expresadas.

  5. Infundir miedo. Incitar miedo en la víctima través de violencia verbal, psicológica, física y/o sexual, implícita o explícita, a veces combinada con el refuerzo intermitente. Esto es, con promesas de cambio y/o recompensas para mantener a la víctima «en el juego «y manteniendo la esperanza de un cambio que nunca llega.

Castigo

«Castigo» es la segunda parte de la definición de tortura en el diccionario. Los narcisistas no son capaces de mantener un amor genuino, lealtad o respeto hacia los demás, incluso, y con frecuencia, especialmente aquéllos que de hecho los aman y son leales y respetuosos con ellos.

Cualquiera que desencadene, por lo general inadvertidamente, su profunda inseguridad o herida narcisista (esa herida psicoemocional de la primera infancia que nunca se cura), es para la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad el objetivo merecido para una gran cantidad de castigos.

Las narcisistas castigan por numerosas razones, y lo hacen sin remordimiento, creyendo que la otra persona se lo merece y que les harían lo mismo si fueran lo suficientemente listas y / o si tuvieran la oportunidad.

Razones para el Castigo

  • para controlar
  • para vengarse
  • para demostrar su poder
  • para obtener/recuperar el secuestro de la voluntad de la víctima
  • para desahogar su rabia
  • para hacer valer su privilegio
  • para evitar amenazas potenciales o reales
  • para derrotar a la «competencia»
  • para demostrar su dominio
  • para obtener «respeto»
  • para crear miedo
  • para obtener placer sádico

Sobre este tema del castigo, muchas hijas de narcisistas, al haber sido tan castigadas de forma injustificada en su infancia, tienden a arrastrar el tema del castigo hasta la edad adulta en tres versiones:

  • Manteniendo relaciones con personas que las castigan, como sus padres narcisistas en su infancia
  • Castigando ellas a otras personas, repitiendo el comportamiento de lo que les hicieron a ellas de forma consciente o inconsciente
  • Castigándose a sí mismas en su día a día, también sin darse cuenta o siendo conscientes. Aquí tienes algunos ejemplos de cómo puedes estar castigándote a ti mismo sin darte cuenta:
    • Sintiendo que no eres digno de amor o de que te pasen cosas buenas.
    • Permitiendo que el crítico interno que tienes dentro campe a sus anchas.
    • No permitir a los demás que te digan cosas bonitas o que te ayuden.
    • Cuando te auto-saboteas
    • Cuando te exiges de más, con expectativas poco realistas
    • Cuando te comparas con otras personas
    • Cuando no te permites en tu vida el placer o la alegría
    • Cuando no pones límites a algo que te molesta o te hace daño

Placer Sádico

Aquí llegamos a la tercera parte de la definición de tortura en el diccionario: «placer sádico» en busca de causar «angustia de cuerpo o mente».

Un sádico es una persona que obtiene placer o se siente mejor causando sufrimiento a otra u otras personas.

Muchas narcisistas hacen daño a otros no sólo porque les falta conciencia y están tratando de compensar su falta de autoestima, sino también porque disfrutan e incluso se deleitan humillando, dominando, contaminando y cosificando a los demás.

Se trata de un juego para ellos donde se sienten con el control de la situación y donde ejercen su poder personal aplastando el de los demás. Como en el fondo son personas inseguras, su poder personal, como todo lo demás, no viene de su interior, de ellos mismos, sino que está proyectado fuera, en el mundo exterior, a través de las personas con las que se relacionan.

 Una sádica es una persona que necesita hacer daño a otra de vez en cuando. Por eso, muchos de ellos acaban en una pareja donde la otra persona es una codependiente con tendencias masoquistas, que recibe ese daño como algo “normal”, o que se merece, que le da placer o simplemente lo recibe sin ser consciente de ello.

Todo esto al final tiene que ver con el dolor que tanto el sádico como el masoquista tienen dentro y las dinámicas que experimentaron en su infancia con sus cuidadores con respecto al dolor. En una dinámica sado-masoquista hay uno que sólo quiere infligirlo y otro que sólo quiere recibirlo.

En una relación madura, sana y equilibrada, cada persona se hace cargo de su propio dolor, de sus heridas y mantiene una comunicación honesta y abierta con el otro para no hacerle daño de forma intencionada y para comunicarle cuándo algo le molesta o le duele.

Si quieres comprender y sanar el abuso narcisista, es importante que empieces a ser honesto contigo mismo con cómo te relacionas con el dolor, con averiguar cuáles son tus heridas de infancia y con detectar si hay un narcisista en tu vida que te inflinge dolor de forma sistemática.

Fuente: https://narcissistfamilyfiles.com

Imagen de Road Trip with Raj en Unsplash

4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

¿A qué juegan los Narcisistas?

Para los narcisistas, las relaciones no tienen que ver con el amor, el afecto, la intimidad, la colaboración o los intereses mutuos sino que más bien ven las relaciones humanas como si fueran un juego. El problema es que es un juego peligroso. Si quieres saber cómo sanarte del abuso narcisista, te explico cuáles son las claves de ese juego.

Se trata de un juego de poder y dominación donde el narcisista siempre tiene que ganar. Obviamente, para asegurarse de ganar a ese juego, no te avisan que de eso es de lo que va realmente la cosa. Se trata de un juego donde el narcisista precisamente lo que hace es jugar sin reconocerlo. Hará todo lo posible para crear sus propias reglas y donde cada jugada es un medio para un fin.

Dependiendo de cuál sea tu relación con el narcisista, te obligará a que juegues a algo de lo que no se te ha informado, que está diseñado para que pierdas y que el narcisista hará todo lo que haga falta para que juegues con él el máximo de tiempo posible.

Es un juego donde las reglas pueden cambiar en cualquier momento, pero hay tres reglas bastante generales. Si puedes ver cómo el narcisista desarrolla estos movimientos, podría ayudarte a verlo venir para que puedas evitar jugar a un juego así en el futuro. Si ya estás en el juego, podrán ayudarte a verlo más claramente.

Regla de la Narcisista # 1: Lo Único que me Importa es lo que me Das

Cada narcisista tiene su propio objetivo. Algunas narrativas se refieren principalmente a la política y a subir socialmente. Otras narcisistas se dedican a reclutar personas para hacerles el trabajo sucio. Otras anhelan las personas que las adulen, mientras que otro porcentaje sólo están interesadas en ganar dinero.

El narcisismo puede mostrarse de manera diferente a través de distintas personalidades (máscaras), pero hay una cosa que todas tienen en común: usan a las personas para que les proporcionen el suministro narcisista, sea cual sea éste. Esto no tiene porqué darse de una forma absoluta. Es decir, es posible que la narcisista tenga dos objetivos, por ejemplo, dinero y atención, y con ello, tenga dos fuentes distintas de suministro narcisista: los empleados de su empresa y su pareja.

Incluso es posible que te haya reclutado para que “juegues” con ella a ser el chivo expiatorio de su rabia y sus proyecciones.

Esta regla de la narcisista establece que siempre y cuando renuncies a tu dinero, tu tiempo, tus necesidades, sea lo que sea lo que anhela de ti, entonces tu relación con la narcisista parecerá estar bien. Sin embargo, si comienzas a cortarle ese suministro que busca y reclamar tus propios límites, se sentirá amenazada y subirá la apuesta porque acabas de subir a un nivel más difícil en el juego. Algunas formas de subir la apuesta son poner mucha tensión en la relación, «castigarte» por lo que estás haciendo, intentar cobrarse lo que cree que le debes de otras maneras,…

Regla del Narcisista # 2: Yo Siempre Tengo la Razón

Los narcisistas tienen un tema con tener la razón. Pueden llegar a hacer cosas realmente extrañas y extremas por tener la razón, como discutir con alguien a través de una red social durante horas o tergiversar la conversación todo lo que haga falta con tal de conseguir que la persona con la que están teniendo un conflicto les dé la razón.

Discutir con el narcisista no es divertido. Su falta de empatía, el hecho de llevar muy bien la tensión y tener un ego muy rígido, les lleva a ser personas con las que discutir es algo muy desagradable y dañino. A esto también hay que añadir lo manipuladores que son y el hecho de que están dispuestos a llevar las cosas muy lejos con tal de ganar al juego de tener la razón.

La mejor forma de ganar al narcisista en este juego es dársela a menos que sientas que con ello no te estás respetando a ti misma.

Regla de la Narcisista # 3: Quien se quede con la mayoría de las personas, gana

Las narcisistas son maestras de la triangulación. Además, si estás teniendo problemas en la relación o rompiendo con una narcisista, ten en cuenta que intentará dejarte quedar mal, hablará mal de ti a los amigos, conocidos, vecinos, compañeros de trabajo,.. que tengáis en común para dejarte solo. Esto es lo que se denomina como la campaña de desprestigio.

El narcisista intentará que todas las personas comunes en la relación se pongan de su lado para dejarte solo y destrozar tu imagen frente a ellos. La mayoría de estas personas, a los que puede que utilice como monos voladores, no tienen idea de lo que está sucediendo en la realidad. Si bien pueda parecer que la narcisista está ganando por un tiempo, tus verdaderos amigos se darán cuenta de lo que esta haciendo la narcisista y se quedarán a tu lado.

Ahora que te das cuenta de qué tipo de juego estás jugando, la única forma de ganar es dejar de jugar según las reglas de la narcisista. Si tan sólo fuera tan fácil como salir del circo… pero primero, si quieres saber cómo sanarte del abuso narcisista, deberás tomar alguna medida para proteger tus intereses y hacer tus propias jugadas.

Regla Saludable # 1: Darte Cuenta de tu propio Valor

Sin autoestima, puedes seguir jugando esperando obtener la zanahoria que el narcisista sigue colgando delante de tu nariz. El juego del narcisista consiste en prometer que cambiará o mejorará o darte a entender que más adelante te dará algo que sabe que tú quieres o necesitas. Esto nunca sucede. Sólo es un cebo para mantener el juego. Y si no sabes cómo satisfacer tus propias necesidades, dependerás de una tirana para que te proporcione lo que necesitas a cuentagotas. Si te estás dando cuenta de que te falta autoestima, éste es un buen momento para encontrar la ayuda profesional de una terapeuta que te guíe para recuperarla.

Regla Saludable # 2: Deja de Alimentar a la Narcisista

Tendrás que decidir si puedes permitirte permanecer durante más tiempo en la relación con la narcisista. Por supuesto, esto depende de lo que esté en juego. Si hay niños pequeños involucrados o se trata de una persona para la que trabajas, es posible que tengas que jugar tus cartas con mucho cuidado hasta que los niños estén fuera de peligro o hasta que encuentres otro trabajo.

Una vez que te des cuenta de qué tipo de suministro es el que le estás proporcionando a la narcisista, te resultará más fácil ganar poder y peso en el juego. De alguna manera, ella también está atada a ti por lo que le proporcionas.

De todas maneras, ten en cuenta que un juego con una narcisista es algo emocional y psicológicamente muy peligroso y dañino por lo que, sean las medidas que tomes las que sean para minimizar los daños, recuerda que siempre lo más sano es terminar el vínculo con esta persona y mantener el contacto cero.

Regla Saludable # 3: Asegura tus límites

Es hora de identificar y reforzar tus límites. Si el narcisista se está tomando tu tiempo o dinero, reclámalo y/o deja de dárselo. Si el narcisista está abusando de tu cuerpo, protégelo. Si no te apetece tener sexo con esta persona, aunque sea tu pareja, di “no” y mantenlo. Si el narcisista está jugando con tu mente a través del gaslighting, deja de compartir lo que piensas o cómo te sientes.

Establecer y mantener límites fuertes es un trabajo duro, especialmente si creciste en una familia enredada sin límites. El mensaje de tu familia de origen que hayas interiorizado, como «lo que es tuyo, es mío» o “tú eres mía” o algo similar, está siendo utilizado por el narcisista para explotarte en la manera que sea como si fueras un objeto y no una persona.  No lo permitas.

Aunque te hayan metido sin tu permiso y con mentiras en un juego que nunca puedes ganar, la forma de ganar de verdad es abandonar el juego.

Cuando vuelvas a poner al narcisista y todas sus reglas en la caja de juegos de la que vino, perderá todo su poder sobre tu vida y podrás sanarte del abuso narcisista. Si bien en el mundo hay narcisistas, psicópatas y sociópatas, también hay muchas personas sanas con las que puedes tener relaciones satisfactorias y que te hagan crecer.

Foto de Zuriela Benitez en Unsplash

Fuente: https://medium.com

El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com

Los Efectos Reales del Paternaje y Maternaje Narcisista

Los narcisistas crían niños que sufren de dudas paralizantes.

¿Por qué importa si un padre es narcisista? ¿Cómo le duele eso a una niña? ¿En qué le afecta? ¿Cuáles son las secuelas?¿Quieres saber cómo sobrevivir a un padre/madre narcisista?

El Trastorno Narcisista de la Personalidad es un trastorno que es difícil de identificar, tanto para las personas que están cerca del/de la narcisista, como para los psiquiatras, psicólogas y terapeutas. Para empezar, es muy raro que una persona con TNP acuda a un profesional de la salud. El propio trastorno le impide darse cuenta de la realidad y el discurso más frecuente es que “El problema lo tienen los demás”. He oído casos de personas que han ido a un profesional de la salud con su pareja narcisista y éste ha conseguido convencer al médico de que “el problema” lo tenía su pareja y no ellos.

En en el seno de las familias donde hay una persona con este trastorno, la pareja suele ser una persona codependiente que habilita/permite/anima las dinámicas que se dan y que niega, justifica y/o minimiza el abuso que sienten tanto ella como los hijos/hijas u otras personas de la familia. Así, los niños crecen en un entorno disfuncional y muy dañino, sin saberlo y normalizando una situación que no lo es.

Entonces, ¿cómo afecta la crianza narcisista a los niños?

  • El niño no se sentirá escuchado ni visto.
  • Los sentimientos y la realidad de la niña no serán reconocidos.
  • El niño será tratado como un accesorio para el padre, en lugar de una persona.
  • La niña será más valorada por lo que hace que por lo que es como persona.
  • El niño no aprenderá a identificar o confiar en sus propios sentimientos y crecerá con dudas paralizantes.
  • A la niña se le enseñará que la imagen que da a los demás es más importante que cómo se siente.
  • Al niño se le enseñará a guardar secretos para proteger a los padres y la familia.
  • No se alentará a la niña a desarrollar su propio sentido de sí misma.
  • El niño se sentirá emocionalmente vacío y no nutrido.
  • La niña aprenderá a no confiar en los demás.
  • El niño se sentirá usado y manipulado.
  • La niña estará allí para la madre, y no al revés, como debería ser.
  • El niño no podrá tener un desarrollo emocional sino que éste se quedará congelado o muy mermado.
  • La niña se sentirá criticada y juzgada, en lugar de aceptada y querida.
  • El niño se frustrará tratando de buscar amor, aprobación y atención en vano.
  • La niña crecerá sintiéndose «no suficientemente buena».
  • El niño no tendrá un modelo a seguir para tener relaciones saludables, para responsabilizarse de sus acciones o para tener una actitud de apertura hacia la vida.
  • La niña no aprenderá los límites apropiados para las relaciones.
  • El niño no aprenderá a cuidarse a sí mismo de manera saludable, sino que correrá el riesgo de volverse codependiente (cuidar a otros excluyendo el cuidado de sí mismo).
  • La niña tendrá dificultades con su autonomía respecto del padre o la madre a medida que crezca.
  • Se le enseñará al niño a buscar validación externa vs validación interna.
  • La niña recibirá un doble mensaje que la confundirá de «hazlo bien para hacerme sentir orgulloso como una extensión mía, pero no lo hagas demasiado bien y me eclipses porque yo siempre seré más que tú».
  • El niño, si eclipsa al padre o la madre, puede experimentar por parte del padre o la madre comportamientos de sabotaje, gaslighting, venganza,…
  • A la niña no se le enseña a darse el crédito a sí misma cuando se lo merece.
  • El niño es muy probable que sufra algún nivel de síndrome de estrés post-traumático, depresión y/o ansiedad en la edad adulta.
  • La niña crecerá creyendo que no es digna de amor. Lo que se dice a sí misma de forma inconsciente es: «Si mis padres no pueden quererme, ¿quién lo hará?»
  • El niño es a menudo avergonzado y humillado por el padre/madre narcisista y crecerá con mucha vergüenza y baja autoestima.
  • La niña necesitará recuperarse de un trauma y tendrá que volver a criarse en la edad adulta, es lo que en terapia Gestalt se llama el repaternaje y el rematernaje de la niña interior.

Ser criada por un padre/madre narcisista es emocional y psicológicamente abusivo y causa efectos debilitantes y duraderos

Los profesionales de la salud muchas veces no lo detectan los/las narcisistas se muestran con una máscara encantadora, mostrando una imagen de cómo desean ser vistos. Sólo con las personas que tienen más cerca muestran su sombra, donde hay una necesidad de controlar, dominar y manipular y donde se dan comportamientos abusivos y de maltrato.

A puerta cerrada,  en esas familias, los niños sienten asfixiados y sienten una soledad y un dolor que no son validados ni reconocidos por la familia narcisista. En muchas ocasiones, se les da el mensaje de que lo que sienten “no está bien” o “no existe”, lo que además del dolor y la soledad les genera mucha confusión.

La narcisista no se responsabiliza de su comportamiento, por lo que la niña cree que tiene la culpa de lo que ocurre y crecerá sintiéndose defectuosa y no merecedora de amor, un trato digno y atención.

Todos los hijos adultos de padres narcisistas tienen los mismos síntomas, más arriba mencionados. Los estilos de vida difieren y las historias también, pero las consecuencias emocionales y psicológicas de su infancia son muy similares. Es toda una lista. Al final, sobrevivir a un padre/madre narcisista es algo que se consigue. Sin embargo, se necesita un trabajo de recuperación serio para dejar de prosperar y realmente fluir y prosperar en la vida.

El narcisismo se encuentra dentro de un espectro, así que podemos pensar en él un continuo que abarca desde rasgos egocéntricos de bajo nivel que todos tenemos hasta cierto punto hasta un trastorno de personalidad en toda regla, una patología psicológica. Cuanto mayor sea el nivel de rasgos, hay menos empatía, y por lo tanto más potencial daño se hace a las personas que están cerca del/de la narcisista, en especial si son niños.

Al crecer en familias donde no se les validaba, ni daba apoyo, estos niños crecen con unas auto dudas muy lacerante. Esto lleva en muchas ocasiones a que el adulto que se da cuenta de su historia y su familia disfuncional, comience a dudar de sí mismo y a cuestionarse a sí mismo y su familia una y otra vez. Esto puede obstaculizar e incluso paralizar el proceso de recuperación.

Tener dudas es algo humano pero en algún momento tendrás que empezar a confiar en ti, en tu historia y en tu verdad. Recuperarse del abuso narcisista es posible. Empieza con un primer paso de confianza pidiendo ayuda a la terapeuta adecuada que entienda sobre narcisismo y pueda acompañarte para recuperar las partes de ti que no pudiste desarrollar y sanar.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Desdén, Desprecio y Asco: Las Emociones Favoritas de los Narcisistas

Una de las consecuencias de estar cerca de un narcisista durante una parte significativa del tiempo es que terminas sintiendo una profunda sensación de autodesprecio. Esto se puede dar en cualquier categoría de relación, como pareja, padre-hijo, jefe-empleado, hermano, compañero de trabajo o cualquier otro tipo de relación que implique una interacción continua con una narcisista.

Si eres hijo de un narcisista y quieres saber cómo recuperarte del abuso narcisista, seguro crees que tus padres te quieren porque te cuidan, ¿verdad? Limpian la casa, te llevan al colegio, te preparan la cena y te compran ropa. Incluso tienes estructura y reglas que cumplir. Nadie te está pegando o tocando de manera inapropiada. Vives en una bonita casa y no te falta de nada. Pero, a pesar de todas estas bendiciones y signos de cuidado, dentro de ti sientes una profunda sensación de vergüenza. ¿Por qué es esto?

Si en tu familia de origen, tu padre o tu madre es narcisista, en tu infancia experimentaste un flujo constante de proyecciones emocionales y mensajes directos o indirectos despectivos, de asco y de desprecio. ¿Cómo, exactamente, ocurrió esto? Principalmente se hizo de manera encubierta y a través de una postura recurrente de superioridad y de realidad presentada por tus padres de que el problema está en ti: «Eres un desastre”. «¿Cómo pudiste ser tan estúpida?» «¿En qué estabas pensando?» «¿No ves que no sabes hacer nada?»

Y cuando no experimentabas el desdén, el desprecio y el asco proyectados, entonces solías tener que lidiar con la comparación. La narcisista no se responsabiliza de sus acciones y echa la culpa de lo que va mal en la familia a los demás. Ahí suele entrar en la comparación con otros hijos, parejas,.. Si tan sólo tú pudieras ser como ellos, todo iría bien. Esto te lleva a sentirte que lo haces mal y que eres un fracaso e inadecuada.

Además del desprecio, el desdén o el asco, los narcisistas suelen sentir muy a menudo envidia. Los narcisistas son personas muy envidiosas en el fondo, bajo toda esa imagen de grandiosidad y perfección, hay un niño herido que se siente inadecuado y “menos que”. Por eso, cuando destaques en algo o se den cuenta de que eres mejor que ellos en cualquier disciplina o tengas un éxito profesional o personal, intentarán echarlo por tierra, buscando algún defecto, restándole importancia, obviando que eso ha ocurrido o incluso sacando a colación cualquier cosa que saben que te duele del pasado.

¿Por qué las narcisistas sienten particularmente las emociones de asco, desprecio, desdén y envidia y las proyectan en ti?

Primero diseccionemos las tres emociones anteriores, porque todas son bastante similares y se proyectan de manera crítica hacia otras personas.

Piensa en cuando te sientes asqueado por algo o alguien. ¿No sientes que estás en una posición que no te desagrada, capaz de poner la etiqueta de «asco» fuera de ti? ¿No te sientes de alguna manera por encima de lo que no te gusta?

Piensa en las emociones del desprecio y el desdén por un minuto. Cuando te sientes despectivo hacia alguien, por un lado estás enfadada con el objetivo de tu desprecio, y por otro lado eres superior a lo que es despectivo. Lo mismo se aplica a la emoción del desdén. Cuando tu ser querido narcisista muestra abierta o encubiertamente las emociones de desprecio o desdén hacia ti, entonces él o ella obviamente está en una posición elevada, presumido y superior, sintiéndose con el derecho para emitir juicios sobre ti y proyectando sus propias emociones.

Probablemente hay dos razones principales por las que los narcisistas a menudo sienten estas emociones despectivas y negativas:

  • Uno, es porque alguien en su infancia (probablemente uno o ambos de sus padres) les hizo lo mismo. Les proyectó esta emoción y después lo que hace el narcisista es repetir comportamientos aprendidos, a él le hicieron sentir así a través de una proyección y él hace lo mismo contigo, de una manera inconsciente. Si, por la razón que fuera, rompieses el vínculo con el narcisista, éste buscaría a otra persona en su vida para ocupar este lugar de ser el objeto de sus proyecciones. Esto quiere decir que su comportamiento hacia ti no es personal sino que se trata de algo que él tiene dentro y que necesita proyectar en otra persona. Esto no quiere decir que tengas que aguantar o justificar ese trato. Entender estas dinámicas no te exime de la responsabilidad de quererte, cuidarte y protegerte, incluso si esto significa terminar con la relación.
  • La segunda explicación para este tipo de exhibición emocional se debe a la vergüenza y la rabia proyectadas. La narcisista, incapaz de experimentar  vulnerabilidad, proyecta su vergüenza y rabia hacia ciertos objetivos para no tener que sentir su vergüenza y rabia dentro de sí misma. Los objetivos, sin darse cuenta de lo que está sucediendo, sirven como vertederos de toxicidad proyectada por sus seres queridos narcisistas. Esto, en muchas ocasiones da lugar a convertirse en el rol del chivo expiatorio en la familia.

Debido a que los narcisistas no tienen la capacidad de reflexionar sobre sí mismos, utilizan estrategias de afrontamiento excesivamente compensatorias para sentirse bien consigo mismos. Es por eso que cuando estás cerca de una narcisista durante un período de tiempo largo, acabas sintiendo un profundo odio hacia ti mismo. La narcisista que hay en tu vida (a veces son varias) inconscientemente te ha lavado el cerebro con vergüenza tóxica intercalada con episodios aleatorios de normalidad. La narcisista no tiene que decirte descaradamente que eres un fracaso, lo descubres tú mismo por tu incapacidad para hacerlo feliz y satisfecho. Después de todo, si fueras suficiente, tu narcisista no estaría experimentando desdén, asco, desprecio o envidia.

Es una fantasía. La red peligrosa en la que te encuentras atrapada es la red de pensar que de alguna manera si puedes descubrir cómo ser «suficiente» para la otra persona, entonces él o ella será feliz. El primer paso para salir de esta toxicidad es entender que YA ERES SUFICIENTE. Por mucho que te esfuerces por ser lo más perfecta posible como hija, pareja, trabajadora,.. el sentimiento de insuficiencia interno del narcisista y su proyección hacia ti de esto no van a desaparecer. NO PODRÁS HACER FELIZ AL NARCISISTA. Punto. Ésta es una de las claves para superar el abuso narcisista. Así que quizás te siente bien dejar de intentarlo. Si te sientes suficiente, empezarás a poner límites a sus comportamientos, protegerte más o irte.

Si has crecido con una madre o padre narcisista y tienes heridas de infancia que condicionan tu vida de adulta, yo puedo acompañarte a sanarlas.

Fuente: https://pro.psychcentral.com

5 Mentiras Dañinas que los Padres Narcisistas, Psicópatas y/o Sociópatas les dicen a sus Hijas

Los niños de padres narcisistas son entrenados desde una edad temprana por sus padres narcisistas para buscar su validación, para creer que su valía está vinculada a la imagen de sus familias y para interiorizar el mensaje de que sólo su valor está directamente relacionado con la capacidad para satisfacer las necesidades de sus padres narcisistas. Han vivido una infancia donde el amor estaba siempre (o casi siempre) condicionado.

Esto no quiere decir que las supervivientes de abuso narcisista no puedan superar su condicionamiento infantil. Se necesita un verdadero trabajo interno y valentía para desentrañar los traumas que han tenido que soportar de niñas y abordar cualquier retraumatización de adultas.

Ser capaces de comprender la relación y patrones de comportamiento, así como cualquier diálogo interno negativo que haya surgido como resultado del abuso, puede ser revolucionario para desafiar los mitos y falsedades que han alimentado a la persona sobre su valía y capacidades.

Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, es importante que te des cuenta de que las hijas de padres narcisistas aprenden lo siguiente desde una edad muy temprana:

  1. Sólo eres válida cuando me complaces

    Como hija de un padre o padres narcisistas, te enseñaron que no eras inherentemente digna, sino que tu valía dependía de lo que pudieras hacer por el padre/madre narcisista y lo complaciente que eras. Debido a la grandiosidad de los padres narcisistas, la máscara falsa y la necesidad de ser el mejor, probablemente has sido parte de una familia que fue «presentada» hacia los demás de la mejor manera posible, como “perfecta” cuando en realidad el abuso se daba de puertas para adentro.

    Si alguna vez te atreviste a denunciar el abuso, lo más probable es que te castigaran. La carga emocional y psicológica que los hijos de padres narcisistas soportan cuando van en contra de las expectativas y creencias de la familia puede ser increíblemente perjudicial y tener efectos su confianza en sí mismos. Se les enseña que no son personas independientes, sino más bien objetos cuya misión es servir al ego narcisista y a las agendas egoístas de los padres.

  2. Debes ser perfecta y exitosa, pero nunca debes ser recompensada por ello o sentirte «suficiente»

    Los narcisistas son maestros en mover los postes para que nada de lo que hagan sus víctimas sea suficiente. Los logros de los hijos rara vez se reconocen a menos que cumplan con un criterio arbitrario para «lo que queda mejor» de cara hacia fuera o confirmen las fantasías grandiosas de los padres narcisistas. El padre abusivo nunca está realmente orgulloso a menos que él o ella pueda reclamar el mérito por ese éxito en particular. Algunos padres narcisistas pueden incluso envidiar o despreciar el éxito de sus hijos, especialmente si ese éxito permite que ese hijo se vuelva independiente de sus padres, fuera de su reino de poder y control.

    No es raro que este tipo de padres intenten sabotear el éxito y la felicidad de sus hijos si ese éxito interfiere con la grandiosa imagen de sí mismos, sus propias ideas de lo que debe implicar la ‘felicidad’ (generalmente lo que los hace «quedar bien» en lugar de lo que hace que sus hijos se sientan bien) o su compulsión por la microgestión y el control de todas las facetas de la vida de sus hijos.

    En la mente enferma del padre narcisista sería mejor que sus hijos no existieran si no pueden encarnar la identidad que el padre desea o cumpla con sus deseos de una forma estricta. Incluso si fueran las hijas o los hijos perfectos, los postes del objetivo volverían a cambiar y su nivel de perfección nunca sería lo suficientemente bueno a los ojos del padre narcisista.

    Todo ello es un juego psicológico y emocional en el que se fuerza a los hijos a que se esfuercen hasta la extenuación para conseguir amor, validación,.. que sólo se les da a migajas de forma esporádica. Ese juego es el que mantiene al padre narcisista en control de la relación y que le permite seguir jugando con sus hijos y tratarlos como marionetas. La promesa de lo que conseguirán es lo que hace que se esfuercen pero eso que prometen que recibirán, en realidad no llega nunca.

    Estas dinámicas los supervivientes de abuso infantil tienden a repetirlas en su vida adulta con sus parejas, amigos o incluso jefes, donde la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad las hace sentir como en su infancia. El superviviente en muchas ocasiones no se da cuenta de lo que está sucediendo porque las dinámicas son tan familiares que han sido interiorizadas como normales.

  3. Siempre hay alguien mejor, y debes vencerlo, comenzando con tus propios hermanos

    Dentro de la familia narcisista, a los hermanos se les anima a competir entre ellos y no se fomentan el afecto ni la conexión entre ellos. Los padres narcisistas son conocidos por «triangular» a los niños unos contra otros como un intento de compararlos innecesariamente, degradarlos y alimentar su propia sensación de poder y control sobre sus hijos.

    Por lo general, hay un niño dorado y un chivo expiatorio, y a veces los roles se invierten, según lo que la madre narcisista necesite para cumplir con su agenda. Los niños rebeldes convertidos en chivos expiatorios a menudo buscan la verdad y desean una conexión auténtica con los miembros de su familia, pero no guardan silencio sobre el abuso que ocurre y esto supone que el padre narcisista cargue contra ellos. El niño dorado, por otro lado, generalmente es alabado como el «modelo a seguir» pero esto también puede cambiar rápidamente si el niño dorado alguna vez ejerce su independencia y hace algo fuera de la aprobación de los padres. A una edad muy temprana se les enseña que nunca serán lo suficientemente buenos, que siempre deben compararse con los demás y a no reconocer su valía y singularidad.

    Como adultos, aprendemos que no tenemos que competir con nadie para ser dignos o valiosos, ni tenemos que ser necesariamente los mejores en todo. Cultivar una sensación de amor propio incondicional, así como una apreciación de nuestras habilidades y capacidades únicas, puede ser de gran ayuda para combatir estas secuelas dañinas del abuso y reemplazarlas por un nivel saludable de autoestima y autosuficiencia.

  4. El desprecio es parte del amor y «normal» en una relación

    Los padres narcisistas pueden someter a sus hijas a períodos de idealización cuando las necesitan, seguidos por desprecio y rabia cuando ‘desobedecen’ y amenazan su excesivo sentido del derecho y el control. La condescendencia, el desprecio y el odio con los que un padre narcisista trata sus hijas no sólo les hace mucho daño sino que también les da la referencia de que eso es el amor, convirtiéndolo en un patrón que repetirán en su edad adulta.

    Este patrón de idealización y devaluación enseña a las hijas de padres narcisistas que el amor es inestable e impredecible. También las insensibiliza y las hace sordas al abuso más adelante en la edad adulta  porque, desafortunadamente, este tipo de relaciones son «familiares» para ellas como la única versión del amor que han experimentado.

    Las hijas de padres narcisistas pueden volver a sensibilizarse en el hecho de que el abuso no es una parte normal o saludable de ninguna relación, empezar a poner límites y reemplazar viejas narrativas de indignidad por empoderamiento sobre el tipo de amor y respeto que realmente se merecen. Esencialmente pueden hacerse un rematernaje y un repaternaje a sí mismos en un espacio seguro y protector.

  5. Tus emociones no son válidas

    Los padres narcisistas invalidan las emociones de sus hijos hasta el punto de que los dejan sin voz.

    Por eso, como adultos, tendrán dificultades con la gestión de sus emociones porque el dolor no se procesa de manera saludable, comenzando desde la infancia.

    En la edad adulta, tenemos la oportunidad de validar nuestras propias emociones y reconocer que lo que sentimos, que es válido. Aprendemos cómo procesar nuestras emociones, nuestro trauma y el dolor de no ser amados tal y como somos.

    Aprendemos que tenemos oportunidades para separarnos de nuestros padres abusivos, ya sea a través de poco contacto bajo (contacto mínimo sólo cuando sea necesario) o contacto cero.

    Aprendemos a separar las creencias dañinas de los padres narcisistas sobre nosotras y nuestra propia confianza. Sobre todo, aprendemos que está bien creer en nosotras mismas y dar la bienvenida a las cosas buenas en nuestras vidas. Aprendemos que merecemos todo lo que es bueno.

    Es importante recordar que como hijas de padres narcisistas, llevamos el legado de nuestras heridas, pero que estas heridas pueden convertirse en portales para una curación más profunda y más rica. No tenemos que cargar a la próxima generación con nuestras heridas, sino usarla como una forma de nutrir y validar a las generaciones futuras. Tenemos opciones sobre cómo podemos canalizar este trauma para nuestro propio crecimiento, en lugar de nuestra destrucción. Estas heridas no pueden sanar si no se abordan o si las negamos.

    Si quieres saber cómo sobrevivir a una madre narcisista, como hijas de madres narcisistas, tenemos que aprender a protegernos de más abusos y establecer un plan para participar y comprometernos con nuestro autocuidado.

    Podemos hacernos un repaternaje y rematernaje a nosotras mismas a través de la empatía, compasión, autoaceptación y amor propio. Cuando eres hijo de un padre narcisista, la idea de que nunca mereciste este amor es quizás la mentira más grande de todas.

Fuente: https://www.huffpost.com