La Cosificación y la Despersonalización

Qué Son la Cosificación y la Despersonalización

La cosificación y la despersonalización hacen que sean posibles el abuso, la manipulación y la explotación en las relaciones entre personas. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, ¿cómo puedes evitar una relación así en el futuro?

La cosificación consiste en ver a otra persona como un objeto. A veces, sólo se cosifica a una persona o a un grupo en base a alguna diferencia (creencia, religión, cultura, sexo, nacionalidad, discapacidad, estilo de vida,..). Esta cosificación limitada es causada por la función “nosotros y ellos” del cerebro reptiliano, que compartimos con los reptiles (de ahí su nombre), que se encarga de las cuestiones básicas para la supervivencia y que percibe “amenazas” del entorno que considera que deben ser controladas o eliminadas para la supervivencia. El cerebro reptiliano avisa de una amenaza, que llega al sistema límbico, donde se encuentran las emociones. La amenaza da lugar a la emoción del miedo, que finalmente llega al neocórtex, la parte más “nueva” del cerebro humano, que se encarga de generar ideas y pensamientos. Esas ideas y pensamientos son los que justifican la cosificación para hacer frente a lo que se ha percibido como una amenaza para la supervivencia.

Otros aspectos de la cosificación consisten en que una persona trata a otra como una herramienta para sus propios propósitos; la trata como si fuera una propiedad o como un esclavo; como si no hubiera la necesidad de preocuparse por sus experiencias o sentimientos; como carente de autonomía o de libre determinación (esto es cierto en el caso de un niño que sea tratado así por sus padres o por su padre o madre con el consentimiento del otro); tratarlo “como algo que es permisible destruir, romper o penetrar”

La despersonalización es el proceso psicológico de privar a una persona de su humanidad e individualidad y demonizarla, haciéndola menos humana y con ello menos merecedora de un trato humano y de consideración moral.

La cosificación y la despersonalización dan lugar a la opresión, que es el ejercicio de la autoridad o el poder de una forma injusta y/o cruel.

Cuando alguien carece de empatía en general, no la tiene tampoco para las personas más cercana a ella y cosificará a todas las personas que tenga alrededor y que no sean ella misma.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas ven a las otras personas como meros objetos, que sólo existen para su uso. No hay un reconocimiento de los demás como individuos en tres dimensiones y por lo tanto no se tienen en cuenta nuestros derechos, necesidades, límites o su propia vida. Son simplemente un objeto sin ningún significado, salvo para satisfacer sus necesidades.

A las personas se las deshumaniza en las relaciones a través del control, la dominación, la humillación, la burla, la invalidación, la falta de respeto de los límites y todas las demás formas de abuso psicológico, emocional, sexual y/o físico. Para ser cosificada y deshumanizada, debes ser tratada sin la dignidad de los derechos innatos a un ser humano, de ser valorada, respetada y recibir un tratamiento ético.

Ser tratadas como si no tuviésemos valor humano, disminuye nuestro propio sentido de la autoestima. Para una niña es algo crítico porque sus padres son espejos donde forma su identidad. Esa falta de valor humano la llevará consigo de forma inconsciente en sus relaciones con los demás hasta que no lo trate en terapia. Las víctimas de este trato tienden a preguntarse qué es lo que han hecho para merecer ese trato o qué es lo que está mal dentro de ellas para que alguien las trate de esa manera. En otras palabras, se culpan por las acciones del abusador.

La cosificación y la deshumanización no dicen nada de ti o de tu valor como persona, es simplemente el acto de una persona con un desorden mental que carece de empatía.

Si estás leyendo esto, es más que probable que sepas lo que se siente al ser deshumanizado por tu pareja, tu padre/madre, tu jefe/jefa o un amigo o amiga. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, seguro que una de las preguntas que te estás haciendo es: ¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro?

¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro? Teniendo en cuenta la Empatía.

La capacidad de una persona para la empatía es el factor más importante en su capacidad de ver a los demás como seres humanos, no como objetos y en la capacidad de formar conexiones emocionales con los demás. La empatía es lo que conecta a las personas emocionalmente. Sin empatía no puede haber una conexión real, ni por tanto una relación real y esto es lo que hace posible el abuso. Esto significa que en tus futuras relaciones el rasgo más importante que hay que buscar en una futura pareja es la empatía.

Las personas que carecen de empatía pueden esconderlo bastante bien al principio de una relación, pero no sin estar alerta para evitar mostrarse. Si tienes dudas de si esa persona tiene empatía o no (pueden ser muy buenas fingiendo para “atrapar” a alguien para cosificarlo) puedes buscar banderas rojas al comienzo de la relación. Si tienes dudas, tómate un tiempo en observar a esa persona y las posibles banderas rojas. No tengas prisa. Si esa persona te apresura a tener intimidad con ella y te presiona, esto ya es de por sí una bandera roja.

Cualquier persona que carece de empatía es capaz de cosificar y deshumanizar a otras personas. Esto incluye no sólo a los narcisistas, psicópatas y sociópatas sino también a las personas autistas, con síndrome de Asperger, con Trastorno Límite de la Personalidad y también las personas afectadas con trastornos psicóticos. No tienes que buscar el diagnóstico de cada persona, basta con que busques la falta de empatía.

La reciprocidad emocional, el amor y la pertenencia son necesidades humanas básicas. Buscamos relaciones con el propósito del cumplimiento mutuo de estas necesidades. Si no se cumplen, tu salud mental y física se verá afectada (como seguramente ya sabes). Si tienes o has tenido una relación con una persona que tiene escasa o ninguna empatía, que te ha cosificado y/o deshumanizado es más que probable que hayas experimentado:

  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Miedo
  • Ansiedad
  • Vergüenza toxica
  • Rabia no resuelta
  • Enfermedades físicas: son síntomas, manifestaciones en el cuerpo de lo que te ocurre a nivel emocional de lo que no eres consciente.
  • Estrés post-traumático
  • Pérdida de la identidad
  • Autolesiones
  • Ideaciones suicidas

Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, en el siguiente post te contaré más acerca de la empatía y los signos que muestran las personas que carecen de ella.

Fuente: http://psychopathsandlove.com

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¿Eres una ‘Extensión Narcisista’ o ‘Suministro Narcisista’?

Las ‘extensiones narcisistas’ o ‘suministros narcisistas’ son fuentes para los narcisistas de lo que sea que necesiten: sexo, amor, dinero, admiración, estatus, cobijo,.. y se las proporcionan otras personas. Los narcisistas ven a estas personas como extensiones de sí mismos, y esto hace que se sientan con derechos sobre ellas (como si fueran objetos) y se vuelven muy controladores de ellas, para asegurarse de que las dominan y de que les van a seguir proporcionando el suministro narcisista que necesitan.

Si tu padre o tu madre es un(a) narcisista, esto es, una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad, muy seguramente en tu infancia fuiste “utilizado” como una extensión para cubrir las necesidades de tu padre/madre y no al revés, que es lo sano y natural en una relación padre-hijo. Las narcisistas no vieron cubiertas sus necesidades por sus padres en su infancia, con lo que, cuando tienen hijos, inconscientemente los utilizan para esto. Emocionalmente, son niñas con necesidades insaciables, sin un fondo.

Es muy probable que como adulta, hasta hacer terapia, hayas repetido ese papel de infancia y te hayas convertido a ti misma en la extensión de un narcisista (amigo, jefe, pareja) , haciendo de ti misma un ‘objeto’ que el narcisista puede usar para sus propios intereses. Es decir, es posible que hayas sufrido/sufras de despersonalización, un fenómeno psicológico en el que una persona pierde la consciencia de sí misma y se considera a sí misma como un objeto.

Cómo sanar después de una relación narcisista es un trabajo personal largo y difícil aunque posible. Si no estás seguro de si puedes estar siendo o has sido la extensión o el suministro de una narcisista, aquí hay 11 señales para que lo averigües.

11 Señales de que Eres una Extensión Narcisista o Suministro Narcisista

  1. Evalúa tu relación con esta persona.

    Piensa si esta persona tiene mucho poder o muchos “derechos” sobre ti. Si eres una extensión narcisista, el narcisista no pensará en ti como una persona separada. Se sentirá con derecho a tu tiempo y tu atención. Asumirá que estás a tu disposición y que se merece tu energía.

    Por ejemplo, si tienes una relación con un narcisista, es posible que asuma que no sales y te quedas en una noche determinada para satisfacer sus necesidades. Se enfadará e incluso se volverá hostil si tú expresas tu necesidad de tiempo a solas o con amigos independencia de él. Es posible que no pueda entender que no le prestes atención constantemente.

  2. Estate atento a las violaciones de los límites.

    Si eres una extensión narcisista, una narcisista te ve como una extensión de sí misma. Por lo tanto, los límites son inexistentes en vuestra relación. Una narcisista no se dará cuenta cuando tú te estés poniendo nervioso o incómodo, y continuamente empujará tus límites para que sirvas a sus necesidades.

    Por ejemplo, tu novia quiere llevarte de excursión cerca de las montañas, aunque le hayas dicho muchas veces que tienes miedo a las alturas. Ella no lo deja pasar hasta que tú aceptas ir con ella.

  3. Pon atención en las conversaciones.

    Las conversaciones con un narcisista pueden ser muy frustrantes. Un narcisista tiene muy poco sentido de la vergüenza. Será indiscreto en sus preguntas e intentará recabar la mayor información posible sobre ti, sobre todo debilidades, puntos que te hacen sentir frágil por si los tiene que utilizar contra ti en algún momento. Tendrás la extraña sensación de que te quieren hacer una “cirugía emocional”.

  4. ¿Tiene un comportamiento despectivo?

    A las narcisistas no les gusta cuando se cuestiona su comportamiento. Si se sienten cuestionadas de alguna manera, es común que se enfaden y se vuelvan agresivas.

    Si eres una extensión narcisista, la narcisista sentirá que tus sentimientos y emociones sólo deben existir para servirle. Será incapaz de entender cuándo hiere tus sentimientos y en principio no estará dispuesta a cambiar su comportamiento por ti. Pretenderá que seas tú el que se adapte por completo a ella.

  5. Considera si la persona satisface tus necesidades y tiene en cuenta tus sentimientos.

    En cualquier relación sana es importante que tus deseos y necesidades y las de la otra persona sean satisfechas hasta cierto punto. Sin embargo, cuando eres una extensión narcisista, tus deseos y necesidades serán sistemáticamente negados y rechazados. 

    El narcisista utilizará todo tipo de excusas para no satisfacer tus necesidades ni tener en cuenta tus sentimientos. Sin embargo, esperará justo lo contrario de ti. Esto es, que satisfagas todas sus necesidades (siendo insaciable) y esperando que camines con ‘pies de plomo’ en la relación para no herir sus sentimientos, algo que es muy fácil de hacer porque bajo la fachada de grandiosidad son personas muy frágiles.

  6. ¿Crees que la otra persona te apoya y te permite perseguir tus propios intereses personales?

    Piensa si esta persona es el centro de tu energía. Una narcisista no te verá como una entidad separada, con tus propias ideas y opiniones. Sólo te verá como un reflejo de ella y de sus valores. Por lo tanto, no tendrás mucha energía para concentrarte en nada más que en ella. Tendrá todo tipo de trucos y estrategias para sabotear tus planes o proyectos personales y para que tengas dependencia emocional de ella.

  7. ¿Esta persona tiene en cuenta tus emociones y sentimientos?

    Considera si se te permite experimentar y definir tus propios sentimientos. Para los narcisistas, los sentimientos son una competencia. Si experimentas una emoción, debe ser filtrada a través del narcisista. Comenzarás a sentir que no tienes permiso para tener ciertos sentimientos o emociones. No se te permitirán expresarlos ni gestionarlos. Te sentirás obligada a comportarte como si no existieran.

  8. ¿Te sientes con derecho a tener deseos y necesidades en esta relación?

    Hay muchas narcisistas que tienden a sentir placer al hacer sentir vergüenza a otra persona. Con el tiempo, es posible que interiorices las debilidades infundidas en ti por la narcisista y empieces a sentir vergüenza por tus necesidades y deseos básicos.

    Pedir es un derecho que la narcisista te irá quitando poco a poco hasta que te sientas sin él. No podrás pedir absolutamente nada a menos que la narcisista te quiera dar ‘migas de pan’ para manipularte.

  9. Tendrás la sensación de que tienes que pensar igual que el narcisista.

    Te hará creer que puedes tener una opinión y pensamientos propios pero no es cierto. El narcisista se enfadará cuando no pienses exactamente lo mismo que él, haciéndote sentir que eres defectuosa” o que “hay algo que está mal en ti”.

  10. Cuando intentes distanciarte, aflojará un poco sus exigencias para que acortes distancias de nuevo.

    La narcisista se toma muchas libertades contigo y no se dan cuenta de cuándo están haciendo algo desubicado o que es una evidente falta de respeto. Si lo señalas, lo negará. Si decides distanciarte por esto u otros motivos, volverán a ser amables por un tiempo para que vuelvas a estar cerca. Esto forma parte del ciclo de abuso narcisista.

  11. Conversaciones circulares.

    Ésta es muy común. Si llevas un cierto tiempo con un narcisista, te percatarás de que, sea cual sea el tema, el narcisista consigue redirigir la conversación a sí mismo en unos segundos. Hablará de sí mismo una y otra vez, contándote las mismas cosas innumerables veces.

    Si sacas un tema de conversación que no le interesa, hará lo que se denomina “ensalada de palabras” para liarte y no llegar a ninguna conclusión.

Evita ser absorbida de nuevo por la relación. Los narcisistas no dejan que sus extensiones se vayan fácilmente. Si estás tratando de distanciarte de un narcisista, te manipulará para que te quedes. Evite ser absorbida de nuevo por este ciclo de abuso. Mantente fuerte mientras terminas una relación con un narcisista. Lo mejor si no es un miembro de tu familia (o también si crees que es lo más sano para ti) es el contacto cero.

Un narcisista a menudo finge el deseo de cambiar cuando creen que alguien se va. No importa lo mal que te hayan tratado hayan abusado de ti. Llevan muy mal que les abandonen.  Recuerda que un narcisista sólo actúa para servir a sus propias necesidades. Sólo te hacen promesas con la esperanza de conseguir algo.

Después de unas semanas de contacto cero, te darás cuenta de que tienes menos ansiedad, de que te quieres más y de que no tener relación con esa persona en realidad es algo muy sano para ti y tu salud mental, física y emocional.

Si quieres saber cómo sanar tras una relación con un narcisista, lo primero es el contacto cero y centrarte en ti, en hacer un trabajo personal de introspección con la ayuda de una terapeuta para averiguar qué es lo que haces tú para colocarte en el lugar de la extensión o suministro de un(a) narcisista.

Fuente: https://www.wikihow.com

9 Diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una Persona Egocéntrica

Recuperarse de una relación narcisista no es algo fácil. Requiere de mucho esfuerzo y trabajo personal pero la sanación es posible. Los cambios profundos y vitales como el que buscas no se dan de forma rápida sino que requieren de tiempo y paciencia con una misma.

Durante ese tiempo, hay personas que se irán cruzando en tu camino. Quiénes son esas personas y qué tipo de vínculo quieren contigo es un termómetro de cómo te encuentras tú internamente. Sobre todo en los primeros tiempos de tu recuperación de una relación narcisista, todavía te encontrarás con personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad. O quizás te relaciones con personas que son también narcisistas, pero no con Trastorno Narcisista de la Personalidad sino simplemente personas egocéntricas, muy centradas en sí mismas.

Este artículo muestra las diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una persona Egocéntrica. Las diferencias a veces pueden parecer sutiles pero están ahí.

A lo largo del artículo, la palabra “narcisista” se refiere a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y “egocéntrico” a una persona con tendencias narcisistas pero que no tiene el Trastorno.

9 Diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una persona Egocéntrica

  1. El estado de ánimo de un Narcisista está muy ligado a su entorno

    Como los narcisistas no reconocen ni saben gestionar sus emociones, en especial la rabia, suelen utilizar a una persona cercana (pareja, amigo, socio) para “vomitársela” y así sacársela de encima.

    Además, como los narcisistas son niños adultos, necesitan la misma atención que un niño, por lo que se encargan de buscar a personas que les proporcionen esa atención. Dependen en extremo de estas personas, de las que normalmente también abusan y/o maltratan. Si, por cualquier razón el vínculo termina (algo que intentarán por todos los medios que no ocurra a menos que hayan encontrado a otra persona que les interese más) buscarán rápidamente a otra persona que le sustituya en ese papel.

    Una persona que es meramente egocéntrica no tiene esta dependencia extrema de otros, le gusta la atención pero no la busca de forma desesperada. Lo que sí suele ocurrir que es que se sienta superior a los demás con los que se relaciona, pero no lo manifiesta de una forma tan obvia.

  2. Las Narcisistas carecen de empatía

    Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad no sienten empatía por los demás. Las personas que tienen una relación cercana con ellas pueden hacerse mucho daño por esta razón. Es por esto por lo que una relación con una persona con este trastorno es extremadamente tóxica y perjudicial. Si tienes dudas acerca de si puedes estar en una relación con una narcisista, busca banderas rojas en su comportamiento.

    Alguien que es egocéntrico siempre va a priorizar sus propios intereses pero tiene una cierta empatía por los sentimientos de otras personas.

  3. Los Narcisistas se creen mejores que los demás

    Los narcisistas creen que son más inteligentes, más importantes o mejores que los demás.

    Alguien que es egocéntrico puede anhelar atención y encontrar maneras de atraer la atención de los demás hacia sí mismo, pero también es capaz de escuchar a los demás. Una persona egocéntrica puede querer ser notada, pero un narcisista quiere ser notado y dejar claro las formas en las que es superior a los demás.

  4. Las Narcisistas creen tener más derechos

    Las narcisistas suelen creer que merecen un trato especial al que las demás personas no tienen derecho. Una persona narcisista cree que a ella no se le aplican las reglas y suelen culpar a otros por sus acciones y comportamientos, sin asumir ninguna responsabilidad.

    Una persona egocéntrica puede comportarse de forma que deje claro que quiere un buen trato y hará lo mismo con las otras personas, al menos de forma visible. De forma encubierta pueden tener comportamientos egoístas que sabe que harían daño a otros si salieran a la luz pero intentan que no sea así, que su comportamiento pase desapercibido, por debajo del radar. Las personas egocéntricas pueden no responsabilizarse de todas sus acciones pero no suelen echar la culpa a los demás de sus comportamientos.

  5. Las Narcisistas son menos conscientes de sí mismas

    La gente que es egocéntrica puede tener conciencia de sí misma y tener más facilidad para ser conscientes de cómo impactan a otros. Si se les da el feedback adecuado o la oportunidad de reflexionar, son capaces de reconocer las formas en que el ser egocéntrico podría ser problemático y trabajar activamente para hacer cambios.

    Las narcisistas no son capaces de hacer esta introspección e integrar cambios. O si lo hacen, es siempre sin reconocerlo frente a los demás y porque el cambio les beneficia a ellas, no porque entiendan que hacen daño a otras personas.

  6. Las relaciones de los Narcisistas son puramente por interés personal

    Un narcisista busca en las demás personas que le proporcionen lo que se denomina “suministro narcisista”, que, dependiendo de la persona, puede tratarse de amor, sexo, admiración, estatus, dinero, cobijo,.. Son relaciones puramente utilitarias, donde la narcisista da muy poco, sobre todo al principio para crear el vínculo y lo hace fundamentalmente como una inversión para después sólo recibir. Para el narcisista lo importante es lo que le dan, no quién se lo da. Por eso tienen mucha facilidad para cambiar de persona a persona en las relaciones.

    Una persona egocéntrica también se centrará más en recibir que en dar pero sí que dará en la relación y le importará también la persona con la que tiene el vínculo, no sólo lo que le da.

  7. Las Narcisistas no se sienten culpables cuando hacen daño a otros

    Una persona narcisista no tiene empatía, es decir, son mentalmente conscientes del daño que hacen pero son emocionalmente incapaces de ponerse en el lugar de la persona a la que hacen daño. Como creen que siempre tienen la razón, justifican un comportamiento dañino y tóxico a los demás con excusas y mecanismos de defensa como la proyección. No suelen pedir perdón por su comportamiento y, si lo hacen, no es de una forma sincera sino buscando mantener el vínculo aunque no lo sientan de verdad. Las que son sádicas, directamente disfrutan/sienten alivio haciendo daño a los demás. Les da una vía de escape para no tener que lidiar con su mundo interior.

    Una persona egocéntrica tiende a mirar más su propio interés y puede llegar a hacer daño a otras personas con su actitud egoísta. Sin embargo, puede pedir perdón de una forma sincera y si hace algo que sabe que puede hacer daño, intentará que la persona no se entere.

  8. Los Narcisistas son más propensos a fingir interés en ti

    Tanto para los narcisistas como las personas absortas en sí mismas su tema favorito de conversación son ellos mismos, pero es más probable que una persona egocéntrica muestre interés en lo que estás diciendo. La diferencia es que la persona absorta en sí misma puede estar interesada en lo que dices, pero tendrá dificultades para mantener ese interés.

    El que el narcisista finja interés o cambie de tema depende de lo que espera ganando al escucharte. Generalmente mantienen la atención en lo que otra persona dice para recabar información con la que posteriormente poder manipular y utilizarla en contra de la persona para así tener el control sobre la relación, no porque tengan un interés genuino por la persona.

  9. Las Narcisistas tienden a reaccionar de manera exagerada

    Las narcisistas son personas resentidas y vengativas. Cualquier mínimo gesto o acción por tu parte puede ser considerada como una ofensa, un ataque o un desafío a su autoridad y en tal caso, te atacarán o te castigarán. Puede que hagan esto a a veces de forma encubierta y otras de manera obvia y agresiva. Harán todo lo que sea necesario para devolver el daño que han percibido, por muy desproporcionada que sea su reacción.

    Las personas egocéntricas pueden molestarse con algo que haces o dices y dejártelo claro, pero sus reacciones no son tan extremas.

A veces la línea divisoria entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y otra egocéntrica puede ser muy fina. Depende en gran medida de en qué punto del espectro se encuentre la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y si la persona egocéntrica es consciente o no de sus comportamientos neuróticos.

Es importante que escuches a tu cuerpo. Si estás en presencia de una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad tendrás la extraña sensación de que “algo va mal” en algunos momentos, veas muchas incoherencias en su comportamiento o, directamente, te entre ansiedad.

Si estás frente a una persona egocéntrica, percibirás una tendencia a que todo gire en torno a ella y te percatarás de comportamientos egoístas, que no tienen en cuenta cómo te hacen sentir. En cualquier caso, no tendrás esa sensación de nudo en el estómago cuando estés frente a una persona egocéntrica.

Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, es probable que necesites tiempo para estar contigo mismo, hacer introspección y terapia y mucha sanación de tu niño interior. Si te encuentras ya con ánimo para tener una nueva relación, este artículo puede ayudarte a distinguir entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y otra simplemente egocéntrica.

Fuente: https://www.bustle.com

Cómo Sanar tras el Abuso Narcisista

El tema de qué es el narcisismo, su dimensión como un trastorno mental y los efectos que tiene en la familia es algo que está adquiriendo cada vez más voz, a ser más conocido. Aunque está lejos de tener la difusión que necesita para prevenir y sanar a todas las familias narcisistas a las que afecta. El trabajo de recuperación interna es crucial. Una cosa es entender la dinámica. Saber que tu padre/madre tiene una enfermedad mental es una validación que te ayuda a saber que no es tu culpa. Pero el siguiente paso es tu propio trabajo interno.

Cómo Sanar del Abuso Narcisista

La psicoterapia para sanar el abuso narcisista tiene tres partes:

  1. Comprender los antecedentes, tu historia y el diagnóstico.
  2. Tratar los sentimientos relacionados con tu historia.
  3. Comenzar a ver la vida con una perspectiva diferente.

La filosofía del “Supéralo ya” no funciona para la recuperación que necesitas, ni tampoco las afirmaciones o un trabajo de terapia cognitivo-conductual. Esta recuperación del abuso narcisista por tu familia implica limpiar primero el trauma y aceptar que tus padres no van a cambiar. El cambio está dentro de ti.

La Dra. Elisabeth Kübler-Ross, famosa por su trabajo sobre el dolor y la muerte, considera que las etapas del duelo son cinco: negación, negociación, enfado, dolor y aceptación.

Etapas de la Recuperación después del Abuso Narcisista

Negación. Los hijos adultos de narcisistas ya han estado en fase de negación con respecto a sí mismos y a su padre/madre narcisista durante mucho tiempo. Esto porque la negación es uno de los mecanismos de defensa utilizados en la familia narcisista. Utilizando la negación, no se reconoce que haya un problema ni una disfuncionalidad, lo que permite continuar con las dinámicas tóxicas y los roles rígidos en la familia narcisista.

Negociación. Hemos estado negociando toda nuestra vida con el padre/madre narcisista, tanto internamente, con nosotros mismos, como con él/ella. Hemos estado deseando y esperando que cambien, que serán diferentes la próxima vez que los necesitemos. Hemos intentado muchas cosas a lo largo de los años para ganar su amor y aprobación.

Aceptación. Primero debemos aceptar la realidad dura de que nuestro padre/madre no tenía mucho amor y empatía para darnos, con lo que crecimos con muchas carencias afectivas y nos auto-culpabilizamos para darle sentido a una situación que, inconscientemente, sabíamos que no era sana ni nutritiva para una niña.

Rabia. Sentimos una rabia intensa y, a veces, ira cuando nos damos cuenta de que nuestras necesidades emocionales no fueron satisfechas y que esta negligencia ha afectado a nuestras vidas de manera severa y adversa. Nos enfadamos con el padre/madre narcisista y con nosotras mismas por permitir que se hayan desarrollado patrones de conducto tóxicos y autodestructivos y por estar estancadas en nuestras vidas.

Dolor. Sentimos una tristeza intensa por dejar de lado la esperanza de que el tipo de madre/padre que queríamos no lo teníamos y no lo tendremos nunca. Nos damos cuenta de que nunca serán tan amorosos como queremos que sean porque tampoco tienen amor para sí mismos. Nos sentimos como huérfanos. Soltamos todas las expectativas y las fantasías de lo que no va a ser. Lloramos una pérdida de algo que no hemos tenido nunca.

Durante el proceso de duelo, irás hacia adelante y hacia atrás en todas las etapas. No es fácil y no es un camino con una línea recta. Habrá días que tengas mucha rabia difícil de gestionar y otros días en los que el dolor de toda la pérdida te abrumará. Persevera. Si te comprometes contigo mismo y te acompañas a lo largo de todo el proceso, verás que, poco a poco, te conviertes en tu Verdadero Yo, en la persona que estabas destinada a ser a pesar de tener unos comienzos tan difíciles en la vida.

Es más que probable que durante algunos momentos te asalte la culpa. No sólo porque en tu familia narcisista se te culpaba de más de cosas que te correspondían sino porque el tema de separarte emocionalmente de tus padres e identificarlos como abusadores puede ser controvertido, ya que poner en cuestión a la familia de origen o nombrarla por lo que es, sigue representando un tabú social.

Recuerda que no se trata de que critiques duramente a tus padres, igual que lo hicieron ellos contigo. Sino de que les pongas límites y les digas que no cuando lo necesites (lo que no te permitieron hacer cuando eras niña), que trates con ellos de adulto a adulto (no desde tu niño interior herido, que es lo que hacen ellos) y de que tengas compasión hacia ellos, ya que también han sufrido un trauma y abuso/abandono por sus padres y han repetido esto de forma inconsciente. El trauma es algo que se pasa de generación en generación hasta que no se sana en terapia.

No es lo mismo la tristeza soterrada que has tenido toda tu vida que abrazar realmente la aceptación permitiendo que el dolor por fin salga, sin estar atascado dentro de ti. Ése es un dolor que te sana. Estarás limpiando el trauma.

Esto no quiere decir que no quedarán cicatrices o que superarás totalmente el trauma infantil. Tu niño interior fue muy herido, por lo que tendrás que cuidarlo tú el resto de tu vida. Te quedarán cicatrices emocionales porque la herida ha sido grande, pero esa herida ya no supurará, podrás cerrarla y con ella dejar atrás de verdad tu pasado, sin repetir situaciones en tu presente que son recreaciones de tu trauma de infancia.

A medida que trabajes en tu recuperación después del abuso narcisista, te sentirás mejor, comprobarás cómo crece tu poder personal y tus recursos para afrontar cualesquiera situaciones que la vida te ponga delante. Dejarás de sentir impotencia e indefensión aprendida y empezarás a experimentar que tienes voz y poder sobre tu propia vida, que te conoces más y que tienes más instinto e intuición para detectar lo que es bueno para ti y para satisfacerte tus necesidades.

A medida que absorbes las pérdidas y el dolor y pasas el duelo, sentirás que es como si te derritieses. Estarás disolviendo resistencias, posturas defensivas y la rigidez. Todas ellas te han servido para sobrevivir, lo cual es estupendo. Pero a medida que las desmontes, dejarás de sobrevivir para vivir de verdad, prosperar.

Recuerda que la sanación se trata de ti. No se trata de lo que estás haciendo con tus padres narcisistas. Cada día te volverás un poco más grande. Paso a paso. Con paciencia. Es importante que encuentres dentro de ti la esperanza que te arrebataron. Está ahí, créeme. Sólo tienes que darte espacio y escucharte.

“Podemos ser redimidos sólo en la medida en que nos vemos a nosotros mismos”. Martin Buber.

Recuerda que todo este proceso de sanación tras el abuso narcisista tendrás que hacerlo con el apoyo de una psicoterapeuta especializada en narcisismo y trauma. Del mismo modo que las heridas fueron generadas por personas que no tenían mucho amor y conexión consigo mismas, las sanas con el apoyo de una persona que completa ese proceso: el del mirroring que tus padres narcisistas no pudieron darte para que te veas a ti mismo de verdad, la validación de tus sentimientos y emociones y un acompañamiento amoroso y de compasión.

Las 3 Reglas en las Familias Disfuncionales

Si has crecido en una familia con tu padre/madre adicto, con un trastorno mental o abusiva, has crecido en una familia disfuncional. Con el tiempo, la familia comienza a girar en torno al mantenimiento del status quo: la disfunción. Las reglas y roles familiares rígidos se desarrollan en familias disfuncionales que ayudan a mantener el sistema familiar disfuncional y permiten que la adicta siga consumiendo o que el abusador siga abusando. Comprender algunas de las reglas familiares que dominan las familias disfuncionales puede ayudarte a liberarte de estos patrones y a reconstruir tu autoestima y formar relaciones más saludables.

¿Qué es una Familia Disfuncional?

Hay muchos tipos y grados de disfunción en las familias. A los fines de este artículo, la característica que define a una familia disfuncional es que sus miembros experimentan un trauma intergeneracional, que se pasa de padres a hijos si no se trata con terapia.

Los tipos de experiencias infantiles traumáticas a las que me refiero se llaman Experiencias Infantiles Adversas según el estudio ACE (Experiencias Adversas en la Infancia, por sus siglas en inglés) que incluyen alguna o varias de las siguientes experiencias durante la infancia:

  • Abuso físico
  • Abuso sexual
  • Abuso emocional
  • Descuido físico
  • Descuido emocional
  • Testigo de violencia doméstica
  • Un padre/madre/cuidador(a) que es adicto
  • Un padre/madre/cuidador(a) que tiene un trastorno mental (diagnosticado o no por un psiquiatra)
  • Padres que están separados o divorciados
  • Un padre/madre/cuidador(a) que está en la cárcel

Cómo funcionan las Familias Disfuncionales

Para prosperar, física y emocionalmente, los niños necesitan sentirse seguros, y confiar en un cuidador constante y que conecte con ellos para darles esa sensación de seguridad. En familias disfuncionales, los cuidadores no son coherentes ni están conectados con sus hijos.

Impredecibles, Caóticas e Inseguras

Las familias disfuncionales tienden a ser impredecibles, caóticas y, a veces, atemorizantes para las niñas.

Las niñas se sienten seguras cuando pueden contar con que sus cuidadoras satisfacen consistentemente sus necesidades físicas (comida, refugio, protección) y las necesidades emocionales (darse cuenta de sus sentimientos, consolarlas cuando están angustiadas,..).

A menudo, esto no sucede en familias disfuncionales porque los padres no cumplen con sus responsabilidades básicas de proporcionar, proteger y cuidar a sus hijos.

Los niños también necesitan estructura y rutina para sentirse seguros. Necesitan saber a qué atenerse, que pueden esperar. Pero en las familias disfuncionales, las necesidades de los niños a menudo se descuidan o se pasan por alto y no existen reglas claras o expectativas realistas. A veces hay reglas excesivamente duras o arbitrarias y otras veces hay poca supervisión y no hay reglas o pautas para los niños.

Además, las niñas a menudo experimentan el comportamiento de sus madres como errático o impredecible. Sienten que tienen que caminar sobre ascuas en su propio hogar por temor a molestar a sus madres o desatar la ira y el abuso. Por ejemplo, las niñas en familias disfuncionales a menudo describen sentirse ansiosas por llegar a casa de la escuela porque no saben lo que van a encontrar.

En familias disfuncionales, los adultos tienden a estar tan preocupados con sus propios problemas y dolor que no les dan a sus hijas lo que necesitan y anhelan: consistencia, seguridad y amor incondicional. Como resultado, las niñas se sienten muy estresadas, ansiosas y desamparadas.

Te sientes sin importancia e indigno

En pocas palabras, las familias disfuncionales no saben cómo lidiar con los sentimientos de manera saludable. Los padres que están lidiando con sus propios problemas o que están cuidando (a menudo habilitando) a una pareja adicta o disfuncional, no tienen el tiempo, la energía o la inteligencia emocional para prestar atención, valorar y apoyar los sentimientos de sus hijos. El resultado es negligencia emocional infantil. Los niños experimentan esto como:

“Mis sentimientos no importan. Yo no importo”

Esto, por supuesto, daña la autoestima de un niño y hace que se sienta poco importante e indigno de amor y atención.

Las niñas de familias disfuncionales no aprenden cómo percibir, valorar y atender sus propios sentimientos. En cambio, su atención se centra en notar y manejar los sentimientos de otras personas. Su seguridad a menudo depende de ello. Algunas niñas se vuelven muy atentas a cómo se comportan sus padres para poder evitar su ira. Por ejemplo, una niña pequeña puede aprender que si su padre está enfadado es más que probable que busque una excusa para “vomitarle” su ira, con lo que aprenderá a hacerse lo más “invisible” posible, intentando no darle esa excusa. Así, las niñas aprenden a sintonizar con las emociones y sentimientos de otras personas y reprimir los propios.

Además de ignorar las necesidades emocionales de un niño, los padres también pueden dañar su autoestima con nombres despectivos y duras críticas. Los niños pequeños se creen lo que les dicen sus padres, por mucho que esto no sea real. Entonces, si tu padre solía llamarte “estúpido”, es más que probable que hayas crecido pensando que lo eras. A medida que nos hacemos adultos y pasamos más tiempo lejos de nuestros padres, comenzamos a cuestionar algunas de las cosas negativas que nos dijeron cuando éramos niños. Sin embargo, es sorprendente lo mucho que cuesta sacárselo de encima, incluso ya de adultos y entendiendo que no es verdad.

¿Por qué ocurre esto? Primero, porque es un aguijón emocional que causa mucho daño a un niño, ya que viene de la persona que supone que, de forma natural, tendría que hacer lo contrario (quererlo y cuidarlo) y de la que depende por completo. Y segundo, porque el cerebro de un niño es como una esponja, lo que sea que se le dice, está como grabado a fuego. Las cosas que nos dicen de niños se convierten en voces interiores con las que nos hablamos a nosotros mismos durante toda la vida. Cambiar esto es posible, pero es un camino largo que requiere de esfuerzo, convicción personal y ayuda de un(a) terapeuta.

Las Tres Reglas de las Familias Disfuncionales

Las familias disfuncionales siguen tres reglas de forma tácita, no explícita. Por mucho que se trate de reglas muy rígidas e inamovibles, como en la familia disfuncional rampa la negación, esto jamás será reconocido por sus miembros adultos en el caso de que una niña señale alguna.

  1. No Hables

    No hablamos sobre nuestros problemas familiares, ni entre nosotros ni a los de afuera. Esta regla es la base para que la familia niegue el abuso, la adicción, la enfermedad, etc. El mensaje es: actúa como si todo estuviera bien y asegúrate de que todos los demás piensen que somos una familia perfectamente normal. Esto es extremadamente confuso para los niños que sienten que “algo va mal”, pero nadie reconoce lo que es. Entonces, los niños a menudo concluyen que ellos son el problema. A veces se les culpa directamente y otras veces interiorizan la sensación de que algo debe estar mal con ellos. Como a nadie se le permite hablar sobre la disfunción, la familia está plagada de secretos y vergüenza. Los niños, en particular, se sienten solos, sin esperanza, e imaginan que nadie más está pasando por lo que están experimentando. Se sienten alienados de su propio entorno.La regla de no hablar garantiza que nadie reconozca el problema real de la familia. Y cuando se niega la raíz de los problemas de la familia, no se pueden resolver. La salud y la sanación no son posibles con esta mentalidad.

  2. No Confíes

    Las niñas dependen de sus madres o cuidadoras para mantenerlas seguras, pero cuando creces en una familia disfuncional, no experimentas a tus padres (y al mundo) como seguros y enriquecedores. Y sin una sensación básica de seguridad, las niñas se sienten ansiosas y tienen dificultades para confiar.

    Sus cuidadoras son inconsistentes y poco confiables. Son negligentes, emocionalmente ausentes, rompen promesas y no cumplen con sus responsabilidades. Además, algunas madres disfuncionales exponen a sus hijas a personas y/o situaciones peligrosas y no las protegen del abuso. Como resultado, las niñas aprenden que no pueden confiar en los demás, incluso en sus padres, para satisfacer sus necesidades y mantenerlas a salvo (la forma más fundamental de confianza para una niña).

    La dificultad para confiar en los demás se extiende también fuera de la familia. Además del mandato de no hablar, la regla de no confiar mantiene a la familia aislada y perpetúa el temor de que si pides ayuda, algo malo sucederá (mamá y papá se divorciarán, papá irá a la cárcel, terminarás en un internado). A pesar de lo aterradora y dolorosa que es la vida en una familia así, es el demonio que conocen. Han aprendido cómo sobrevivir allí, y perturbar a la familia hablando con una maestra o consejera podría empeorar las cosas. Entonces, mejor no confiar en nadie.

  3. No Sientas

    Reprimir emociones dolorosas o confusas es una estrategia de afrontamiento utilizada por todos en una familia disfuncional. Las niñas  presencian a sus padres evitar o reprimir sus emociones, que se convierten en algo prohibido. No se les permite expresarlas y tienen que comportarse como si no existieran. Las niñas también pueden ser testigos y/u objetivos de episodios de ira. En muchos casos, la ira es la única emoción que expresan sus padres. Las niñas aprenden rápidamente que tratar de expresar sus sentimientos conducirá, en el mejor de los casos, a que se las ignore y, en el peor, a la agresividad, la culpa y la vergüenza. Las niñas también aprenden a reprimir sus sentimientos y tratan de distraerse del dolor disociando.

La Sanación

La sanación significa ir más allá de las reglas que gobiernan la dinámica familiar disfuncional. Puedes reemplazar no hablar, no confiar y no sentir con un nuevo conjunto de pautas en tus relaciones adultas:

  • Hablar de tus sentimientos y experiencias. Puedes romper la vergüenza, el aislamiento y la soledad, y construir relaciones más conectadas cuando compartas tus pensamientos y sentimientos con personas en las que puedes confiar. Reconocer y hablar sobre tus problemas es lo opuesto a permanecer en la negación. Abre la puerta a soluciones y la sanación. Podría ser más fácil para ti si empiezas a abrirte con un(a) terapeuta que sepa sobre familias disfuncionales.
  • Confiar en otros y establecer límites apropiados. La confianza puede ser algo aterrador, especialmente cuando las personas te han decepcionado en el pasado. Lleva tiempo aprender a confiar en ti misma para discernir en quién puedes confiar y en quién no. La confianza es un componente importante de las relaciones sanas, junto con límites saludables que te protegen y hacen que se te trate con respeto.
  • Sentir todas tus emociones y sentimientos. Tomará práctica volver a estar en contacto con tus sentimientos, no sentirte abrumado por ellos y darte cuenta de su valor. Puedes comenzar preguntándote a ti mismo cómo te sientes, identificando y dando espacio a tus emociones. Ya no tienes que estar limitado a sentir vergüenza, miedo o tristeza. Tampoco necesitas a nadie más para validar tus sentimientos. Dales espacio y verás cómo, poco a poco, las emociones y los sentimientos son valiosas guías que te indican qué te sienta bien, qué debes soltar o de qué es mejor que te alejes.

 

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

La “Lectura de Mente” y el Abuso de las Personas Narcisistas

Una de las características del abuso es que el abusador espera que las personas a su alrededor sepan exactamente lo que él está pensando y se enfada cuando no lo hacen. A menudo reaccionará de manera abusiva, especialmente hacia aquellas personas cercanas a él, como las relaciones familiares, de amistad, de pareja y de trabajo. Cuanto más cercana e íntima sea la relación con el abusador, con más potestad se sentirá para tener comportamientos y actitudes abusivas esperando que las otras personas simplemente las aguanten.

La expectativa de leer la mente parece extraña hasta que nos damos cuenta de que la abusadora suele ser emocionalmente inmadura, aún profundamente narcisista. Se ve a sí misma como el centro del universo, donde todo y todos los demás existen en relación con este centro, donde todos los demás son básicamente una parte de ella. Las narcisistas tiene un trastorno que les hace ver a los demás como extensiones de sí mismas. Ésta es la razón por la cual la inhabilidad de leer su mente les enfurece, porque demuestra que las personas con las que se relacionan son entidades separadas con sus propios pensamientos y perspectivas, un reconocimiento que amenaza la certeza de estar en el centro de todo.

Psicológicamente hablando, la forma en que un abusador ve el mundo y su lugar en él no es muy diferente de la de un niño de tres años. Ambos tienen problemas para controlar sus emociones, especialmente cuando sus necesidades o deseos se ven frustrados. Pero, por supuesto, una gran diferencia es que un berrinche básicamente inofensivo de un niño se traduce en un doloroso abuso emocional, psicológico o físico por parte de un adulto.

De ahí todas las técnicas y trucos mentales que una abusadora utiliza cuando la persona que tiene cerca denuncia el maltato o abuso, señala que “algo no está bien” o manifiesta de forma explícita que el comportamiento del narcisista le hace daño. Su ego es muy grande pero frágil, hasta el punto de que prefieren rodearse de personas que les sigan en su delirio antes que hacer una introspección y cambiar para sentirse mejor consigo mismos y con los demás.

Dependiendo de en qué punto del espectro estén, sí que es posible que realicen ciertos cambios de comportamiento. Pero esto será principalmente porque esto les beneficia del modo que sea y no suelen reconocerlo. Simplemente cambian y se comportan como si todo hubiese sido siempre así.

La razón por la que emocionalmente son como niñas de tres años es porque no completaron las etapas de desarrollo emocional en el momento en que correspondía. Se han quedado congeladas en ese momento, sin madurar. Al fondo de una narcisista lo que hay es una niña interior muy herida, hasta tal punto, que ya de adultos, siguen siendo niñas. El trato que se les ha dado por sus familias disfuncionales en la infancia ha sido o “demasiado” bueno, es decir, sin poner límites y sin que tuvieran una figura de autoridad de referencia o recibiendo el mensaje de que

“tú eres el rey/ la reina y eres mejor que los demás”

O bien se les ha tratado mal, siendo ellos mismos objeto de un maltrato/abuso, de un abandono, de carencia de amor. En algunos casos ha habido una combinación de ambas, alternando entre un comportamiento “demasiado bueno” o “demasiado malo” por parte del padre/madre/cuidador(a) o bien con dos personas en donde una hace de “poli bueno” y la otra de “poli malo”.

Fuente: https://evolutioncounseling.com

27 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con el Narcisista Abusivo (Parte 3)

  1. Soy Increíble. He Sobrevivido a eso y Prosperaré en la vida a partir de ahora.

    Transforma todo el dolor y la indignación que sientes en tu mayor bien: usa tu energía para impulsarte a alcanzar tus objetivos en la vida. El Narcisista forma parte de tu pasado, no de tu presente ni de tu futuro.

  2. No hago Daño, y no Dejo que me lo hagan

    No tienes que ser vengativo ni tomar represalias contra tu ex pareja para cuidarte, establecer límites o llevar una vida de prosperidad. Al mismo tiempo, no tienes que interiorizar la basura psicológica y/o emocional de nadie nunca más. Puedes empoderarte a ti mismxaal establecer cuáles son tus límites y cumplirlos, todas y cada una de las veces. Ya sea con tu abusivo ex o un nuevo conocido. El viaje de sanación se trata de aprender a quererte, a saber lo que quieres e ir a por ello y de tener relaciones con los demás basadas en el respeto, el amor y la capacidad para poner límites de forma sana y ser asertiva a la hora de expresarte.

  3. Esta persona es una proyección de mi Padre/Madre. A partir de ahora yo cuido de mi Niño Interior.

    Vive tu vida y trata de minimizar tu concentración en lo que la narcisista está haciendo o a quién está viendo. Al principio te resultará difícil porque el trauma bonding es poderoso, y aunque racionalmente tengas claro que la Narcisista es una persona tóxica y es mejor no tener contacto con él, emocionalmente, para ti será duro dejar de verle, saber cómo está,..porque en el fondo, para tu niño interior, es como separarse de papá/mamá. Pues bien, ni tú ya no eres un niño, ni esa persona es tu padre/madre. Recuerda que cuanto más sanes a tu niño interior, y más te ocupes tú mismo de él, tus parejas serán menos parecidas a tu padre/madre y serán una proyección del adulto que tú eres hoy en día, no tus padres.

  4. Yo soy Energía y Luz y no estoy obligada a dársela a nadie que no quiera

    Los Narcisistas son vampiros emocionales. Depende de ti asegurarte de que no se alimenten de ti, utilizándote como suministro narcisista mientras tú te quedas drenada y agotada después de una interacción con ellos. Y sin energía para ti misma, que la necesitas siempre, pero más que nunca durante tu proceso de sanación.

  5. No me echa de menos como Persona, lo que echa de menos es Controlarme y Maltratarme

    Las ex parejas narcisistas suelen intentan jugar la carta de “seamos amigos” porque echan de menos lo que les proporcionas. No te echan de menos a ti ni a ninguna otra víctima como las personas que son porque realmente ni siquiera pueden ver a las personas como seres humanos individuales.

    Lo único que les interesa es el suministro narcisista, lo que les das. Te ven como una fuente de algo que ellos necesitan y nada más. Toda la información que han recabado sobre ti no es para conocerte bien, para conectar, por amor o por curiosidad. Ha sido para controlarte, manipularte y utilizarla en tu contra cuando han querido.

    Recuerda que un Narcisista puede hacer hoovering años después de una ruptura, por eso es mejor el contacto cero desde el principio. Verás que cuanto más tiempo pase, más fácil será para ti mantenerlo. 

  6. No me quiere ni se Preocupa por mí, se preocupa por satisfacer sus propias Necesidades

    A las narcisistas no les importa lo que es mejor para sus ex parejas. No les importa si el daño que les hacen es enorme, destructivo o incluso irreversible. Quieren satisfacer sus propias necesidades y no importa a quién hagan daño en el proceso. Regálate esta vuelta a la realidad cada vez que te encuentres idealizando al abusador. No te quiere ni te ha querido ni se preocupa por ti, en absoluto. Si lo hiciera, te habría tratado bien. El amor se expresa en acciones, no en palabras.

  7. Cada vez que No contesto o establezco un Límite, me recuerdo lo que Valgo

    Eres realmente digna, una guerrera, y no necesitas a nadie más que a ti misma para validarte. Eres valiente, valiosa y suficiente. Reconócelo y aprópiatelo. No dejes que nadie te quite tu autoestima. Cada vez que mantienes el Contacto Cero, te das a ti misma el mensaje de que eres digna de una vida mejor. Continúa diciéndote a ti misma que estás completa y eres digna de amor tal como eres y muy merecedora de la mejor vida posible que te puedas proporcionar a ti misma. Trátate a ti misma como si ya estuvieras completa (aunque todavía no lo sientas del todo) y un día te darás cuenta de que has integrado esta creencia. Sentir y saber que eres suficiente va más allá de una afirmación. Puede conducir al éxito más allá de tus fantasías más locas. Sólo tienes que estar receptiva a esta creencia. Invítalo suavemente a tu vida y encuentra maneras de cultivarlo todos los días hasta que esté tan enraizado en tu psique que simplemente florezca de una forma natural. Respíralo, visualízalo, créelo. El Universo te lo dará.

  8. Me Cuido y me quiero a mí Mismo

    Sé amable contigo mismo durante este tiempo. Trátate como lo harías con un amigo al que quieres y que está pasando por un mal momento o un bebé o un animal herido. ¿Cómo te cuidarías? ¿Qué le dirías a alguien que quieres que está sufriendo?¿Cómo tratarías a alguien para quien quieres lo mejor? Tómate  a ti mismo de la misma manera: te mereces todo el cuidado que te puedas dar.

  9. Yo Soy mi Mejor Amiga

    Puedes tener una red de apoyo que te nutra emocionalmente, pero al final del día, Tú es la única que puede abogar por ti y tu sanación. Nadie puede hacerlo por ti. Así que apóyate, quiérete y apuesta por ti misma, cada día. Aléjate de la tentación de que te lo ha dado el Narcisista. Primero, es algo que sólo tú te puedes dar a ti misma, ninguna otra persona. Segundo, el Narcisista no te lo ha dado nunca y nunca te lo va a dar, por muchos que te mienta para que parezca que sí. Simplemente no te lo dará porque no lo tiene. Ni para sí mismo, ni para ti ni para cualquier otra persona.

  10. Me quiero a mí Mismo. Y por primera vez en mi Vida yo soy mi Prioridad frente a cualquier otra Persona

    El viaje hacia la sanación se trata de ti. No sobre tu ex pareja, tus amigos, tu familia, los vecinos o el sistema. Es posible que tu salud mental y tus necesidades se hayan resentido durante un tiempo prolongado cuando estabas en esa relación abusiva. Ahora es el momento de priorizarte, tus necesidades, tus sueños, tus deseos y lo que personalmente deseas manifestar en tu vida, aportar al mundo. Tómate este valioso tiempo para conocerte a un nivel profundo, reconstruirte y decidir quién eres y qué quieres y honrar tus metas. Mereces hacer que todos tus sueños se hagan realidad. Es hora de que brilles… con toda tu luz.

Fuente: https://thoughtcatalog.com