Técnicas de Abuso Verbal que Narcisistas, Psicópatas y Sociópatas Utilizan para Silenciar(te)

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, puedes empezar por identificar comportamientos de abuso verbal para silenciarte que han podido afectar a tu autoestima.

  1. Generalizaciones

En lugar de tomarse el tiempo para considerar una perspectiva diferente, narcisistas, psicópatas y sociópatas generalizan cualquier frase que digas, no reconociendo los matices de tus argumentos o no teniendo en cuenta tu perspectiva sobre el tema.  Mejor aún, ¿por qué no ponerte una etiqueta que descarta por completo tu perspectiva?

Las generalizaciones se utilizan para mantener el status quo. Esto es algo que ocurre en las interacciones con narcisistas, psicópatas y sociópatas, que te otorgan un rol (que, por otra parte, tú aceptas y ejerces de forma consciente o inconsciente) con el que se sienten cómodos y, si te comportas de una forma diferente para salir de ese rol, utilizarán las generalizaciones para ponerte una etiqueta e intentar que no salgas de él. Estas dinámicas son las que se dan en las familias narcisistas, donde los roles son rídigos y, cuando un miembro intenta salir de un rol, como por ejemplo el del chivo expiatorio, los demás miembros intentarán que no lo haga con tácticas como la generalización. Ejemplos de generalizaciones que se le dicen en la familia narcisista al chivo expiatorio:

“Las personas como tú nunca llegan a nada”; “Las mujeres son débiles”.

Estas generalizaciones ocurren en forma de microagresiones cotidianas en las relaciones tóxicas. Si le dices a una abusadora narcisista que su comportamiento es inaceptable, a menudo hará una generalización sobre tu hipersensibilidad o sentenciará con frases como “Nunca estás satisfecho” o “Siempre eres muy sensible” en lugar de abordar los problemas reales en la relación y responsabilizarse de su comportamiento. Es posible que a veces seas demasiado sensible, pero también es posible que la abusadora también sea insensible y cruel la mayoría de las veces.

“Nunca estás satisfecho”;”Siempre eres muy sensible”.

Las palabras “siempre” y “nunca” contribuyen a la rigidez de esas frases, y representan una forma de pensamiento a lo blanco/negro, ya que no permiten apreciar la riqueza total de las experiencias y las limitan con una visión muy estrecha, que no es realista.

Al mismo tiempo, no permiten ningún tipo de cambio, ni en el presente ni en el futuro. Señalan una predisposición del narcisista a ver las cosas desde su enfoque estrecho y que satisface las necesidades de su propio ego.

  1. Tergiversar tus Pensamientos y Sentimientos

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata, conviene que tengas en cuenta que interactúas con una de ellas, tus opiniones, emociones y experiencias de vida se traducen en defectos de carácter.

Los narcisistas lían la madeja para replantear lo que realmente estás diciendo como una manera de hacer que tus opiniones parezcan absurdas. Digamos que mencionas el hecho de que no estás contento con la forma en que un amigo tóxico te está hablando. En respuesta, él puede responder al trato que te da diciendo: “Oh, ¿así que ahora eres perfecto?” O “Así que soy una mala persona, ¿eh?” Cuando lo que has hecho es expresar tus sentimientos. Esto le permite invalidar tu derecho a tener pensamientos propios y emociones sobre su comportamiento inapropiado y te inculca un sentimiento de culpa cuando intentas establecer límites.

“Oh, ¿así que ahora eres perfecto?”; “Así que soy una mala persona, ¿eh?”.

Ésta es también una forma popular de desviación y distorsión cognitiva que se conoce como “lectura de mente”. Las personas tóxicas a menudo suponen que saben lo que estás pensando y sintiendo y utilizan esto para manipularte. Es frecuente, por ejemplo, que utilicen la culpa a la que saben que eres proclive para que hagas lo que el narcisista, psicópata o sociópata quiere.

  1. Puyas Agresivas disfrazadas de Bromas

Las narcisistas, psicópatas y sociópatas disfrutan haciendo comentarios maliciosos a expensas de los demás. Es una forma inconsciente de proyectar el odio que tienen hacia sí mismas. Normalmente se excusan en que “sólo era una broma” para poder decir cosas espantosas mientras mantienen una actitud inocente. Cada vez que te indignas por un comentario insensible y áspero, te acusan de no tener sentido del humor.

“¿Vas a salir a la calle así vestida?”; “¿Eso era una broma?”; “Lo debiste de pasar muy mal en el colegio”; ”Tú muy listo no eres”.

  1. Tono Condescendiente y Paternalista

Las dinámicas de relación de un narcisista, psicópata o sociópata son de posicionarse por encima de ti, sea esto algo obvio o encubierto. En esa posición de superioridad, tenderán a infantilizarte, a tratarte como a una niña en lugar de la adulta que eres. Por ello, serán frecuentes conductas en las que te habla con un tono infantil, invalida hasta la cosa más ínfima que hagas o minusvalora cualquier logro tuyo personal.

Mientras te traten como a un niño y te desafíen constantemente por expresarte, comenzarás a desarrollar un sentido de hipervigilancia acerca de expresar tus pensamientos y opiniones. Esta autocensura permite al abusador hacer menos trabajo para silenciarte, porque comienzas a silenciarte tú a ti misma.

“Si quieres, te la dejo para que juegues un rato”(refiriéndose a una tarjeta de crédito); “No me obligues a echarte la bronca”; “Hoy te dejo llegar más tarde a casa”.

Fuente: https://thoughtcatalog.com

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es identificar comportamientos abusivos como estos para poder poner límites  en tus siguientes relaciones.

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Qué es el Control Coercitivo en una Relación

Qué es el Control Coercitivo

Aislamiento. Amenazas. Humillación. Éstas son las armas del control coercitivo, una estrategia utilizada por algunas personas contra sus parejas, amigos o empleadas. Una relación que debe involucrar apoyo amoroso termina como una trampa diseñada para la dominación y el control. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, reconocer que has sido sometida a control coercitivo es un buen primer paso.

Las personas sujetas a control coercitivo se vuelven ansiosas y temerosas. El control coercitivo les quita su independencia, el sentido de sí mismas y derechos básicos, como el derecho a tomar decisiones sobre su propio tiempo, amigos, apariencia, tiempo libre, trabajo,.. en definitiva, sobre su vida. El maltrato psicológico que practica una persona que ejerce el control coercitivo es similar a un lavado de cerebro y al que practican los líderes de sectas o cultos.

Muchas personas que usan el control coercitivo también abusan física o sexualmente de sus parejas, pero otras muchas usan el control coercitivo sin violencia física. Es posible que las personas que conocen a la pareja/familia no puedan ver los signos de control coercitivo. Las personas que lo usan suelen proyectar una imagen de carismáticas y encantadoras. El control coercitivo, el abuso y el maltrato es algo que se da siempre de puertas hacia dentro, en la intimidad, no de puertas hacia afuera, donde los demás lo pueden ver.

Comportamientos de Control Coercitivo

¿Te estás preguntando si en tu relación hay control coercitivo? Aquí tienes una lista de ejemplos de control coercitivo para averiguar si estás siendo objeto de control coercitivo:

  • Aislarte de amigos y familiares.
  • Monitorear tu tiempo.
  • Control a través del teléfono, el e-mail, redes sociales,..
  • Tomar control sobre aspectos de tu vida diaria, como a dónde puedes ir, a quién puedes ver, qué puedes ponerte y cuándo puedes dormir.
  • Privarte de acceso a servicios de apoyo, como servicios médicos.
  • Ningunearte de forma repetida, como decirte que “eres inútil”, “tonto/tonta”, “no vales para nada”, “estás loca/loco”.
  • Humillarte, degradarte o deshumanizarte.
  • Controlar tus finanzas: mirar tus cuentas del banco, no permitirte tener un dinero (que te has ganado tú) para ti, decidir en qué puedes gastar o no tu dinero.
  • Amenazarte o intimidarte:”Si te vas, me suicido”; “Si haces esto, te dejo”; “Si no haces lo que yo te digo, te mato”.

Cómo se Siente una persona bajo Control Coercitivo

Las víctimas del control coercitivo a menudo se sienten como rehenes. Con el tiempo, ser criticada, acosada y monitoreada puede parecer rutinario e ineludible. Las víctimas a menudo se culpan a sí mismas ya que se sienten desesperadas y desorientadas. Es fácil para una persona en esta posición perder la confianza y aceptar la visión de la realidad de la persona que ejerce el control coercitivo. Pueden sentirse confundidas cuando se les dice una y otra vez que ellas mismas han desencadenado los comportamientos de su pareja/jefe/amigo al hacer algo “incorrecto”. Al mismo tiempo, para “mantener la paz”, las víctimas pueden reprimir sus necesidades, silenciar sus voces y distanciarse de sus seres queridos. Muchas veces las víctimas no ven la conexión entre el control coercitivo al que están siendo sometidas y su propio aislamiento hasta que el tiempo ha pasado y se dan cuenta de su dependencia y su falta de autoestima. Perder la confianza en una misma es algo que puede resultar paralizante y que perpetúa la situación de control coercitivo en la que se encuentran. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, es más que probable que te suene este patrón de relación.

Las personas que se quedan atrapadas en la red de una persona controladora suelen empezar esta situación en un momento de vulnerabilidad en sus vidas. La diferencia es que alguien que ha crecido en una familia funcional, con referentes más sanos, se da cuenta mucho antes de que “algo está mal” y suele abandonar la relación y con ella el control coercitivo. Las personas que han crecido en familias disfuncionales pueden no darse cuenta de esto, ya que se trata de patrones que les son familiares. Por eso es más que probable que, o bien tarden más en abandonar la relación, o bien no lleguen a hacerlo, quedándose con la persona que las maltrata o abusa de ellas. En este tipo de relaciones las víctimas de control coercitivo se sobreadaptan a lo que les pide/exige la persona que ejerce el control coercitivo, en nombre del “amor”. En este tipo de relaciones se le llama amor a lo que en realidad es control, dominación y poder.

Una vez que una persona controladora atrapa a otra en su red, hará todo lo posible para prolongar la relación. A veces la amenazará, la acosará o la asaltará si se va o sospecha que está intentando irse. Por esta razón, incluso si no hay violencia física, es importante que una persona que está siendo sometida a control coercitivo busque ayuda y confeccione un plan para sentirse sana y segura.

* Si no te gusta la palabra “víctima”, puedes sustituirla por “superviviente”.

Si  quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, o todavía estás en ella, y te das cuenta de que estás siendo sometido a control coercitivo, pide ayuda. Tienes derecho a vivir de forma libre y autónoma y nadie tiene porqué privarte de él. 

Fuente: https://www.psychologytoday.com

El Síndrome de Abuso Narcisista y el Síndrome de Imán Humano

El ‘Síndrome de Abuso Narcisista’ y el ‘Síndrome de Imán Humano’

El Síndrome de Abuso Narcisista y el Síndrome del Imán Humano son de los que habla Ross Rossenberg en su libro “Síndrome del Imán Humano”. Rossenberg es un psicoterpeuta estadounidense, conocido por su trabajo con codependientes. El “Síndrome de Abuso Narcisista” consiste en un patrón de abuso perpetrado por un(a) narcisista sobre una víctima codependiente. El “Síndrome del Imán Humano” en su forma más simple, explica por qué las personalidades opuestas se atraen entre sí, y por qué las relaciones perseveran a pesar de que una o ambas personas sean infelices en la relación. Independientemente de las diferencias, según Rossenberg, al menos el 75% de los codependientes experimentan alguna forma de Síndrome de Abuso Narcisista en sus relaciones personales.

Para saber cómo recuperarte de una relación narcisista, has de saber que el Síndrome de Abuso Narcisista es un patrón crónico de abuso físico, emocional y /o sexual perpetrado por narcisistas patológicos contra personas más débiles y más vulnerables. Debido a que las víctimas de Síndrome de Abuso Narcisista por lo general carecen de confianza, autoestima y apoyo social, son propensas a sentirse atrapadas por el perpetrador. La experiencia de “estar atrapada”, en muchas ocasiones, tiene que ver con situaciones (detonantes o “triggers”) de infancia de las codependientes, ya que así es como se sentían al depender de sus padres narcisistas en sus familias de origen. De adultos, inconscientemente, repiten esta dinámica con parejas, amigos, jefes,… sin darse cuenta de que son personas adultas con poder y libertad para tomar decisiones y hacer lo que quieran. El narcisista suele contribuir, con su conducta depredadora, a que la codependiente se sienta atrapada con técnicas como el “gaslighting” o luz de gas. Por lo general, quienes se sienten atrapadas, creen que pueden controlar o mitigar el abuso, o creen que realmente se lo merecen.

Razones por las que un Codependiente Cree que no Puede Terminar una Relación con una Narcisista

Las complicadas dinámicas psicológicas y relacionales del Síndrome del Imán Humano son responsables de la formación y el mantenimiento de la relación perpetrador/víctima y de la incapacidad de terminarla. Las víctimas del Síndrome de Abuso Narcisista, los codependientes, no pueden o creen que no pueden terminar con el abuso y/o la relación debido a lo siguiente:

  1. Incertidumbre/dudas sobre la verdadera naturaleza peligrosa de la abusadora.
  2. El miedo a las consecuencias reales si deja relación (que la perpetradora los pueda acosar, calumniar, demandar, quitarles la custodia de sus hijos en común,…).
  3. Miedo al rechazo y aislamiento social y familiar en el caso de que la abusadora haya puesto a los amigos y/o familia (en común o no) de la víctima en su contra.
  4. Secuestro físico: coger las llaves de la víctima, tenerla retenida en contra de su voluntad.
  5. Dependencia financiera: (la perpetradora mantiene a la víctima o la víctima trabaja para él).
  6. Varias formas de control coercitivo y encubierto: vigilar y trackear el móvil, redes sociales, hablar con amigos/familia a sus espaldas, seguirla.
  7. Una exitosa campaña de gaslighting, por ejemplo, haciendo creer a la víctima que no sobrevivirá “sola” si deja a la perpetradora.

Los perpetradores suelen tener un trastorno anti-social recogido en el grupo B del DSM: narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Cuanta menos empatía tiene un perpetrador de Síndrome de Abuso Narcisista, más efectivos son para controlar y dominar a las personas codependientes. Mantienen el poder y el control sobre sus víctimas golpeando o agotando su resolución de defenderse o de buscar protección o ayuda. Las diversas formas de manipulación y agresión directa, pasiva y encubierta aseguran que la víctima permanezca en la relación, mientras que el codependiente no responde ni la expone la relación. Muchas veces la justifica y en otras ocasiones ni siquiera es consciente del abuso/maltrato. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, lo primero es hacer consciente la relación abusiva en la que has estado involucrada.

10 Consejos para Defenderte del Abuso Narcisista 

  1. Aprende la técnica de Observar No Absorber de Ross Rossenberg: la disociación protectora consciente evitará que te metas en una lucha que no puedes ganar. Ten en cuenta que esta técnica sólo está recomendada para el caso de que estés en una relación con un(a) narcisista, psicópata, sociópata y tiene el objetivo de protegerte mientras tengas este vínculo tóxico en tu vida. La disociación consiste en desconectarse para no sentir, con lo que no está recomendado ni utilizarla en exceso ni considerarla como algo sano en tus relaciones/vínculos con los demás.
  2. Obtén apoyos externos: cuenta tu situación a amigos y/o familiares que puedan brindarte su apoyo y, si llega a ser necesario, su protección. El secreto o la privacidad siempre funcionan en beneficio del abusador.
  3. Prepárate para reacciones agresivas o pasivo-agresivas o “castigos”: los abusadores utilizan la intimidación y amenazas, aún más cuando alguien se resiste o muestra signos de una mejor salud mental.
  4. Obtén información sobre refugios, policía y otros servicios de apoyo y seguridad.
  5. Busca la ayuda profesional de una psicoterapeuta que sabe de Síndrome de Abuso Narcisista. Las terapeutas sin este conocimiento pueden hacer más mal que bien, ya que al desconocer la situación de origen (generalmente de infancia) tienden a alinearse con el abusador por sus habilidades de manipulación y a no validar la versión de la víctima. Terminan agravando las heridas de infancia en lugar de acompañar a sanarlas.
  6. Infórmate sobre los trastornos anti-sociales. Cuanto más sepas sobre el trastorno y cómo se comportan estas personas, más fácil te resultará protegerte.
  7. Reconstruye tu autoestima. El amor propio es el mejor antídoto contra la codependencia.
  8. Encuentra un grupo de apoyo terapéutico o un grupo de 12 pasos, como el Codependientes Anónimos (Co-Da).
  9. Ten paciencia contigo mismo. Hacer consciente el problema es el primer paso. El camino de recuperación no es rápido, lleva tiempo. Aprende a caminarlo paso a paso día a día.
  10. Confía en tu intuición. Seguro que, de una forma o de otra, tu cuerpo te ha señalado al principio de la relación que esa persona era peligrosa para ti. A lo mejor un nudo en el estómago o en el pecho. Ésa es tu intuición hablándote. La próxima vez, hazle caso.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Ten en cuenta que estos 10 Consejos están pensados para el caso de que todavía estés en una relación con un(a) narcisista, pero si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, lo ideal es tener contacto cero o un contacto mínimo con el/la narcisista.

Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Las relaciones abusivas tienen mucho en común con las sectas. En ambos, las víctimas se sienten completamente desmoralizadas y atrapadas.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te interesará saber que tu relación ha sido muy similar a la de las sectas.

Tanto en las relaciones abusivas como en las sectas se produce un lavado de cerebro, que da lugar a que las personas pierdan su sentido del poder. Se sienten atrapadas y tienen miedo de irse, porque creen que les pasará algo horrible si lo hacen.

En ambas hay un líder que ofrece “amor” pero que en realidad lo que hay debajo es control, manipulación, utilización y, si la persona no muestra una obediencia ciega y completamente sumisa, son objeto de abuso/maltrato. Cualquier acto de autonomía o independencia, como tener criterio propio o cuestionar, es considerado por el “líder” como una forma de desobediencia que es severamente castigada. Como si esa persona fuese un niño/una niña.

Características de las Sectas

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”, de acuerdo con la cual hay una idea general de “nosotros contra ellos”, donde “ellos” es el mundo exterior, que se considera algo “peligroso” de lo que es necesario protegerse y apartarse.
  3. Hay un férreo control sobre las personas. Si hacen lo que se les dice, se las “quiere” o “premia”. Si no lo hacen, se las castiga.
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida.

En una relación abusiva, el abusador/la abusadora narcisista exigirá lealtad a SUS necesidades. Dependiendo de los casos, puede ofrecer una estabilidad (emocional, económica, …) pero ésta o bien no es real o bien tiene el precio de que si la víctima no obedece, da lugar a un abuso emocional y/o psicológico, y/o físico y/o sexual. Incluso en el caso de una obediencia absoluta que lleve a la víctima a una pérdida de identidad, autoestima, límites personales,.. es más que probable que haya abuso igualmente. El abusador narcisista es una persona con una falta de gestión emocional, inestable, que, antes o después, proyecta este malestar en la víctima para después justificar el maltrato/abuso.

Lo mismo ocurre en una Relación Abusiva

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta. La abusadora narcisista a menudo es muy convincente. se preocupa por la víctima, está muy pendiente de ella y le ofrece protección, la víctima siente una inusual conexión desde el principio. En realidad, esto es una estrategia (consciente o inconsciente) por parte de la abusadora narcisista que hace a la víctima dependiente de una forma que le hace daño.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”. En una relación abusiva, a la víctima se la separa progresivamente de sus vínculos externos (familia, amigos, compañeras de trabajo). El objetivo final es volverla completamente dependiente de la abusadora narcisista. Como si fuera un niño.
  3. Hay un férreo control de las personas. En una relación abusiva, se le llama “amor” a lo que en realidad es control y dominación. El abusador narcisista controla a la víctima: qué hace, con quién se relaciona, cómo se viste, cómo tiene que pensar,..
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida. Si una persona deja una relación abusiva en contra de la voluntad del abusador narcisista, esto puede ser peligroso para ella. El abusador narcisista intentará impedirlo por todos los medios. Esto puede incluir amenazas, acoso y/o agresiones físicas. El abusador narcisista, si ya no puede impedirlo, tomará todas las represalias que pueda: con campañas de desprestigio hacia la víctima con personas que hayan tenido en común, difamándola en ambientes como su lugar de trabajo, solicitando la custodia sin derecho a visitas de los hijos que tengan en común,.. Es por esta razón, por la que en muchas situaciones, es recomendable, establecer contacto cero o un contacto mínimo en la medida que la víctima pueda. Cuanto menos sepa el/la abusador(a) narcisista sobre ella, menos daño podrá hacerle.

¿Y por qué la Víctima no se Va?

Tanto las víctimas de relaciones abusivas como de sectas son personas que, sean conscientes de ello o no, fueron abusadas/maltratadas por sus padres/cuidadores en la infancia. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es comprender que el primer narcisista en tu vida ha sido tu padre o tu madre o ambos.

El fenómeno que se da con estas personas es en ambos casos el mismo: están hambrientas de amor, validación y, en general, perdidas en sus vidas porque en su infancia no obtuvieron nada de esto. El abusador narcisista sabe esto, con lo que les da, en una fase inicial de idealización, ese amor incondicional que tanto necesitan. Pero ese amor no es gratis.

Poco a poco, el abusador/gurú se apodera de estas personas a todos los niveles. Les dice lo que tienen que pensar, cómo tienen que vivir, en lo que tienen que creer y a quién tienen que querer de forma incondicional, les pida lo que les pida.

En realidad, se repite la situación que han vivido en la infancia, donde su padre/madre era igual de autoritario, rígido y radical en nombre del “amor”.

Son los niños/niñas interiores heridos de estas personas, que quieren resolver un conflicto de infancia, los que llevan a los adultos a permanecer sumisos, atrapados y abusados/maltratados. Se sienten como niños indefensos, con miedo a salir al mundo. En realidad son adultos con recursos personales, competentes, con derechos para hacer lo que quieran con sus vidas y vivir en plena libertad y autonomía. Pero sufren tal alienación y falta de autoestima que viven en un estado regresivo de infancia, como cuando eran niñas completamente dependientes de sus padres.

La inseguridad generada por el abusador narcisista les hace sentir y pensar que no podrán vivir sin el abusador narcisista, o que va a ir tras ellas si se van, que no estarán seguras. Otras se responsabilizan del abusador, se sienten culpables porque creen que le “abandonarían”.

La ironía es que el miedo y la culpa que subyacen a estos pensamientos han sido generados por el abusador narcisista. El peligroso para su salud mental y emocional es el abusador narcisista y no el mundo y todo de lo que se les prometió que se les iba a proteger, se les ha hecho por él mismo, especialmente en cualquier situación en la que no hay una obediencia absoluta.

Las relaciones de abuso requieren de ayuda externa. Si estás aguantando una relación de este tipo sin buscar ayuda, conviene que sepas que estás atrapado en un mundo similar al de una secta. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te conviene buscar ayuda.

La ayuda de una terapeuta especializada en relaciones abusivas, te devolverá la confianza y la seguridad que necesitas para quererte a ti en lugar de a una persona que te dice que te quiere pero que en realidad lo que hace es utilizarte, explotarte y maltratarte.

La Linea que hay entre Abusadores y Víctimas

La línea que separa al abusador de la víctima a veces es muy delgada. Esto es así porque los abusadores suelen verse a sí mismos de forma neurótica como víctimas de la situación. Y porque las víctimas, para evitar volver a ser abusadas, pueden llegar a tener comportamientos abusivos con otras personas.

Si quieres sanar el abuso narcisista, veamos las diferencias entre Abusadores y Víctimas.

La investigación y la experiencia clínica indican que los Abusadores inciden en los siguientes comportamientos:

  • Esconder, ocultar, minimizar o justificar su comportamiento abusivo.
  • Describirse a sí mismos como víctimas.
  • Sentirse abusados cuando los demás no están de acuerdo con ellos o no hacen lo que ellos quieren.
  • Atribuir una intención malévola al comportamiento positivo de los demás a través del engaño y la manipulación.
  • Atribuir una patología a sus parejas con la intención de que se crean que están “locas” para tener el control sobre ellas.
  • Utilizar etiquetas muy negativas para referirse a las personas que están bajo su dominio/control (pareja, hijos, empleadas), como molesto, idiota, histérica, perezoso, no digno de confianza,..
  • Tener grandes dificultades para describir las perspectivas de los demás, sólo ven la propia.
  • Mostrar poca o ninguna compasión.
  • Exhibir justicia propia.

La investigación y la evidencia clínica han demostrado que las Víctimas tienden a:

  • Esconder y/o justificar el comportamiento abusivo de su pareja/amigo/jefa.
  • No etiquetar el comportamiento obviamente abusivo como abuso.
  • Culparse en parte por el abuso que aguantan.
  • Poner excusas al comportamiento del abusador.
  • Muy dubitativas, se cuestionan a sí mismas constantemente.
  • La creencia secreta de que en el fondo se merecen el abuso.
  • La identificación con el agresor.

La expresión “identificación con el agresor” fue acuñada por Sandor Ferenczi y recogida por Anna Freud, dos psicoanalistas con puntos de vista ligeramente diferentes. Es un mecanismo de defensa que consiste en que la víctima defiende y apoya el comportamiento abusivo que el agresor tiene con ella. Un ejemplo clásico de identificación con el agresor es el síndrome de Estocolmo,que se suele utilizar para explicar el “trauma bonding” o “vínculo traumático” entre víctimas y agresores.

Cuando alguien está a merced de un agresor, siente terror y ansiedad, lo que lleva a una regresión infantil. Esta regresión se experimenta como un tipo de gratitud hacia el agresor, a quien comienzan a ver como alguien que atiende sus necesidades básicas. De esta manera, la víctima se vuelve dependiente emocionalmente como un niño. En esta dinámica es más que probable que la víctima haya experimentado abuso/maltrato en la infancia por su padre/madre/cuidador, con lo que lo que hace con esta dinámica tóxica con el agresor es revivir su trauma de infancia no resuelto a través de la repetición-compulsión.

En el caso de un secuestro como en el del “síndrome de Estocolmo”, el abusador los alimenta, los deja ir al baño,.. En respuesta a esta “generosidad”, la víctima sólo siente gratitud hacia su agresor por permitirles mantenerse con vida. Olvidan que su agresor es realmente el origen de su sufrimiento. En el caso de relaciones de pareja, padre-hijo, jefa-empleada, el agresor induce a la víctima a depender completamente de ella minando su autoestima e induciéndole inseguridad a través de técnicas psicológicas como el “gaslighting” o “luz de gas”. Así se llega a la situación de que la víctima agradezca al agresor que se quede con ella porque cree que sino no podría sobrevivir. En todos los casos esto es una fantasía, excepto en el caso de relaciones padre-hijo, donde, cuando éste es pequeño, efectivamente, no podría sobrevivir si el padre/madre lo abandona.

El método habitual de un agresor consiste en “atrapar” a la víctima cuando ésta se encuentra en un momento vulnerable de su vida, crea un vínculo de dependencia fingiendo que le da lo que necesita para después, de forma progresiva, dejarla en un estado de indefensión.

El error principal con los Abusadores es reforzar su identidad de Víctima mediante:

  • Enfatizar su infancia u otras experiencias en las que fueron maltratados.
  • Aprobar su rabia y resentimiento como “apropiados”, lo que valida las perspectivas distorsionadas que acompañan a la rabia y el resentimiento.
  • Reforzar su sentido del derecho de que deben ser respetados, lo que para ellos significa que los demás deben someterse.
  • Confrontarlos de formas que induzcan a la vergüenza, en lugar de hacerlo con asertividad y con respeto.

Puedes ayudar a una Víctima con los siguientes comportamientos:

  • Hacerle ver que la situación en la que está no es “normal”, sino de abuso/maltrato.
  • Señalizando cómo se mete en el rol de víctimas en su vida.
  • Tratándola con respeto y compasión.
  • Recordándole que tiene derecho a un trato digno y a que se la quiera tal y como es.

Sanación para las Víctimas

  • El tratamiento debe desarrollar sus fortalezas, es decir, expandir las cosas buenas acerca de su naturaleza de una manera que garantice su seguridad y crecimiento personal.
  • Aprender a ser asertivas, poner límites y decir que no, es algo fundamental para ellas. Poco a poco, verán cómo su poder personal crece y cómo pueden abandonar el rol de víctimas para vivir una vida plena y satisfactoria.
  • También es importante que abandonen su postura a la defensiva frente a los demás y aprendan a confiar en sí mismas y en sus recursos personales para afrontar las situaciones que la vida les pone delante.
  • Por último, es importante que sanen su dolor del abuso narcisista en psicoterapia para evitar un péndulo de dolor, en el que las víctimas abandonen la rabia y el resentimiento para regresar de nuevo a él, fruto de la culpa y la vergüenza tóxica que sienten.

Sanación para los Abusadores

Los abusadores deben acceder al estado natural de compasión que experimentaron por primera vez como niños. Entonces reconocerán que tienen valores fundamentales que son más importantes que sus egos, que se construyeron en gran parte como defensa contra la vergüenza tóxica que se les infundió en la infancia. Motivados por la defensa del ego, violan sus valores más profundos y maltratan y abusan a las personas más cercanas a ellos. Motivados por sus valores más profundos, su necesidad de defender un ego frágil disminuye, junto con su necesidad de controlar, criticar, dominar y devaluar a los demás.

Una víctima empoderada que ya ha cambiado y ve que su abusador no cambia con ella, se irá. Un abusador que se vuelve más compasivo no puede seguir abusando.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

¿Intimidad o Intensidad? ¿En qué se basan tus Relaciones?

Normalmente, el amor romántico es una experiencia que conlleva intimidad y la generación de un vínculo. Eso no puede ocurrir si estás en una relación con una persona que no es capaz de tener intimidad ni de generar un vínculo con alguien tratándolo de igual a igual. Quizás no te des cuenta de que falta esto si estás viviendo una experiencia muy intensa con una persona que lo hace es manipularte y mentirte. Si quieres recuperarte después del abuso narcisista, lo primero es entender cómo funciona tu subconsciente en este tipo de relaciones.

Conviene tener en cuenta que una persona que no ha tenido un padre o madre narcisista, psicópata o sociópata detecta algo raro en el comportamiento de la otra persona durante la fase de idealización o love bombing. Le parece extraño tanta prisa por la “intimidad” y un mirroring que parece que ha encontrado a su alma gemela. Como tienen un referente sano del amor, detectan fácilmente las banderas rojas. Una persona cuyo padre o madre es narcisista, psicópata o sociópata no las detecta porque en su infancia tuvo el mismo tipo de relación con su padre o madre y aprendió que eso era el amor. Es el único referente experiencial que tiene. Ése y el de otras parejas, que seguramente han tenido un comportamiento muy parecido al de su padre o madre.

La Intimidad

La intimidad tiene que ver con la confianza, el entendimiento y el sentirse comprendida. Las personas que tienen intimidad emocional pueden mostrar su vulnerabilidad sin el temor a ser rechazadas, ridiculizadas o invalidadas. La intimidad está basada en la seguridad emocional, la aceptación, el respeto y un dar y recibir mutuo. Sin auto-revelarnos no puede haber intimidad, pero la intimidad requiere que esa auto-revelación sea recogida por la otra persona con respeto.

La intimidad significa que podemos ser quienes somos realmente dentro de la relación y que permitimos a la otra persona hacer lo mismo. “Ser quienes somos realmente” implica que podemos hablar de una forma abierta de las cosas que nos importan, que somos claros en nuestras posiciones en temas emocionales y que ponemos los límites de lo que es aceptable o permitido para nosotros en la relación.

Esto es algo simplemente imposible con un(a) narcisista, psicópata o sociópata. No son capaces de tener intimidad emocional, lo que significa que no pueden tener relaciones sanas. ¿Por qué no pueden tener intimidad emocional? Porque su ego hace que se pongan siempre por encima de la otra persona y la utilicen para sus propias necesidades, controlándola y teniendo poder sobre ella con la manipulación y las mentiras. No saben mostrar vulnerabilidad porque les hace sentirse demasiado expuestos. En el fondo, a pesar el ego inflado, sienten vergüenza tóxica.

La Intensidad

La intensidad tiene que ver con el drama, la ansiedad, la inseguridad y el miedo. Es una dinámica emocional de tirar-soltar, frío-caliente, arriba-abajo. La intensidad supone estar completamente perdido en la emoción de un deseo irracional. Está marcada por la urgencia, el deseo sexual, la ansiedad y elecciones de alto riesgo. Lleva a un estadio de euforia extrema similar al del uso de drogas (reacciones químicas adictivas en el cerebro), a la pérdida de la habilidad de hacer evaluaciones racionales de los que es verdadero y sincer y el deseo de estar cerca de esa persona en todo momento y a cualquier precio.

Un vínculo creado a través de fuertes altibajos emocionales se mantiene a través de la oxitocina y la serotonina en los altos – llamadas hormonas da la felicidad – y cortisol, que genera estrés y ansiedad en los bajos.

Estudios sobre el aprendizaje han demostrado que a través del patrón de castigo y recompensa del refuerzo intermitente, se desarrollan los vínculos emocionales más fuertes. Esto es así porque con una pareja que tiene un comportamiento predecible, con el que nos sentimos seguros en todo momento, la secreción de dopamina y serotonina disminuye con el paso del tiempo. Nos acostumbramos a eso, se convierte en un estado cotidiano. Sin embargo, cuando el comportamiento de nuestra pareja es caótico e impredecible, el cerebro secreta más hormonas de la felicidad y el estrés de forma alternativa. Estos altibajos se vuelven adictivos porque pensamos que así “sentimos más”. Pero no es cierto. Esto no está relacionado con las emociones sino con la intensidad de algo que es tóxico, poco saludable, es un comportamiento “de locos” que no es sostenible a medio-largo plazo.

El tratamiento intermitente bueno-malo detona reacciones emocionales y biológicas. Enfriarse y no tener contacto con esa persona (el contacto cero) parece algo imposible de realizar. El efecto en el cerebro es similar a una adicción (a las drogas, el juego, el sexo, las compras, el trabajo,..). Ésta es la razón por las que nos obsesionamos con estas personas y resulta tan difícil soltar el vínculo, incluso a pesar de que ya sepamos lo tóxicas que son o el daño que nos hacen.

A este apego adictivo se le conoce como el vínculo del trauma o trauma bonding. El trauma bonding es el apego adictivo a un(a) abusador(a). Algunas señales del trauma bonding son la inhabilidad para el desapego, la negación autodestructiva, la indefensión aprendida, la ansiedad,… Todo esto se da por la disonancia cognitiva. Racionalmente (parte izquierda del cerebro) con el comportamiento SABEMOS que esa persona es tóxica, cruel, miente, traiciona,… Sin embargo, emocionalmente (parte derecha del cerebro) del cerebro, SENTIMOS ese potente vínculo con la persona, que hace que generemos pensamientos para autoengañarnos y justificar quedarnos son esa persona. Cuanto más hayamos invertido en la relación, más pensamientos crearemos para quedarnos en la relación. La generación de estos pensamientos contradictorios es lo que se denomina disonancia cognitiva.

Cuanto más avanza la relación, te sientes menos seguro. Esto es una bandera roja de que hay algo que va mal en la relación.

La vulnerabilidad no significa ser débil. Al contrario, significa tener el valor de ser tú misma. Implica exponerte, arriesgarte y tener incertidumbre. No es necesario exponerte de forma rápida a esa persona, de hecho, esto es algo temerario y, si no la conoces mucho y ves que esa persona o bien se expone demasiado (te cuenta cosas muy personales como la muerte de su padre y acabas de conocerla) o no se expone nada pero te acribilla a preguntas sobre ti, esto es una bandera roja. Observa a esa persona y muéstrate de una forma gradual. En seguida notarás si acoge tu vulnerabilidad y también se expone o, por lo contrario, se esconde o te rechaza. Si lo hace, sabrás que esa relación no es sana para ti.

Sentir que nos quieren por quiénes somos y conocer a otra persona en toda su vulnerabilidad y quererla por quien es, es una de las experiencias más reconfortantes que la vida nos puede ofrecer. La intensidad es lo contrario a esto. Es agotadora, te deja exhausta, es insana, es “de locos” y te deja vacía.

Si queremos sanar después del abuso narcisista en nuestras futuras relaciones, podemos preguntarnos: “¿Es esto una intimidad real o sólo intensidad”?

Fuente: http://psychopathsandlove.com

La Invalidación

La invalidación está considerada como la forma de abuso emocional más dañina. Si has tenido un padre o madre narcisista, psicópata o sociópata, no hay duda de que la has experimentado durante toda tu infancia. Tus sentimientos y percepciones de la realidad fueron invalidados de una forma tal que te hacían sentir que estabas loco, aunque estuvieses perfectamente sano.

¿Qué es la Invalidación?

Invalidar a una persona no supone simplemente estar en desacuerdo con ella. Es un proceso mediante el cual una persona comunica a otra que sus opiniones y emociones son inválidas, egoístas, estúpidas, locas y en general, equivocadas. La persona invalidante le hará saber a la invalidada de forma directa o indirecta que sus sentimientos y puntos de vista no cuentan para nada, a nadie, en cualquier momento y/o de cualquier forma. El mensaje es: Tú no importas y estás equivocada con lo que piensas y sientes.

Tú no importas y estás equivocada con lo que piensas y sientes.

Las hijas de padres o madres narcisistas, psicópatas o sociópatas han sufrido invalidación durante muchos años. La invalidación es tan perversa e insidiosa y ha sido algo tan común en tu infancia, que es posible que no te des cuenta en el momento en el que la estás experimentando. En el fondo, sabías que “algo estaba mal” pero no podías señalar de forma precisa de qué se trataba.

La forma más extrema de invalidación emocional y psicológica es el gaslighting.

Las personas que invalidan a otras lo hacen por una serie de razones, algunas veces de forma consciente y otras, inconsciente. Un abusador(a) utilizará la invalidación como una herramienta de manipulación y un arma. Otros quizás simplemente tengan poca empatía emocional. Otras puede que se sientan incómodas o impotentes frente al dolor de la persona a la que invalidan. Otros tendrán envidia de algo que la persona invalidada ha conseguido o la pone contenta y querrán arrebatárselo mediante la invalidación con frases como: “No es para tanto” o “¿Y tú de qué te ríes?”.

Lo más importante es que cuando estás siendo invalidado, no se están satisfaciendo tus necesidades emocionales y se está sembrando una duda sobre tus percepciones que afectará a tu autoestima y al criterio que tienes de ti mismo.

Los hijos de narcisistas, psicópatas o sociópatas se acostumbraron tanto a la invalidación en su infancia que o bien no son conscientes de sus necesidades emocionales, o bien, si lo son, creen que éstas no serán ser satisfechas por los demás, por lo que no piden ni las manifiestan. En lugar de eso, utilizan mecanismos inconscientes de defensa como negarlas, reprimirlas, deflectarlas,…

Lista de Necesidades Emocionales Básicas a las que todas las Personas tienen Derecho

  • Ser reconocida
  • Ser aceptado
  • Ser escuchada
  • Ser entendido
  • Ser querida
  • Ser apreciado
  • Ser respetada
  • Sentirse seguro
  • Ser valorada
  • Ser digno de confianza
  • Sentirse capaz y competente
  • Sentirse con claridad (en lugar de confuso)
  • Ser apoyada

 Si has estado en una relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata, te invito a que pienses por un momento en la fase de idealización, cuando hizo todo el love bombing. Lo que hizo que esta fase fuese algo tan maravilloso para ti es que por fin tus necesidades emocionales eran satisfechas. Se sentiste visto, valorado, querido, cuidado,..

Seguramente como nunca antes porque eso en tu infancia no lo tuviste. Las narcisistas, psicópatas y sociópatas son buenas averiguando cuáles son las necesidades emocionales de alguien – porque suelen tener mucha empatía cognitiva, no emocional –  y fingiendo por un tiempo que las cubren. Realmente parecía que le importabas, a través de un falso “mirroring” de tus emociones y sentimientos, te demostraba que conectaba contigo. Así es como consiguen establecer un vínculo muy potente en tan poco tiempo. Ese vínculo está basado en el anhelo de tu niño interior, que sigue buscando un amor que no obtuvo en su infancia que esta persona, como de la nada, te lo da en bandeja.

Ahora piensa por un momento en la fase de devaluación. ¿Qué pasó entonces? Tus necesidades emocionales empezaron a no ser satisfechas. Te sentiste confusa, no querida, no comprendida, rechazada, incompetente, no segura,.. Tus necesidades, emociones, pensamientos y percepciones pasaron a ser invalidados por esta persona. Lo mismo que tu padre/madre narcisista, psicópata o sociópata hacía contigo en la infancia.

El núcleo de toda la farsa fue primero ser validado y después, invalidado.

Ahora que has traído esto a tu consciencia, lo puedes utilizar para determinar la salud no sólo de tus futuras relaciones sino de las que tienes en la actualidad.

Qué hacer ante la Invalidación

Normalmente, cuando nos sentimos invalidados, tendemos a defendernos retirándonos o atacando (dos de las respuestas del cerebro reptiliano cuando sentimos miedo: huir o atacar). Sin embargo, una retirada continua tiende a hacernos disminuir la autoconfianza y llevar a sentimientos de impotencia y depresión. Por otro lado, atacar lo que hace es escalar el conflicto, llevando a escenarios agresivos y que pueden comportar mucho estrés. Una respuesta sana, que es asertiva e informativa y no agresiva es simplemente expresar tus sentimientos de forma clara y concisa. Por ejemplo, respondiendo “me siento invalidado”, ”me siento burlado”, ”me siento juzgado” o “esto me hace daño”.

La invalidación no verbal incluye abandonar la habitación, dar el tratamiento de silencio y “poner caras” como una mueca de disgusto, poner los ojos en blanco o una mirada fija que clava a la persona. Algunos de ellos es posible que te recuerden tanto a una situación de infancia vivida con tu padre o madre narcisista, psicópata o sociópata que puedan dar lugar a un flashback emocional.

Si comienzas a hacer psicoterapia después del abuso narcisista, verás que tu consciencia aumenta y con ella, te será mucho más fácil identificar comportamientos de este tipo.

Las siguientes son invalidaciones verbales que o bien minimizan tus sentimientos, niegan tus percepciones, te ordenan que te sientas de otra manera, te dicen cómo te deberías de sentir o que pretenden hacerte sentir culpable por pensar o sentirte de una manera determinada. La lista no es exhaustiva:

Me niego a tener esta conversación

  • Podría ser peor
  • Supéralo
  • No has entendido nada
  • Deberías olvidarte de eso
  • ¿Y qué pasa con mis sentimientos?
  • Estás de broma, ¿no?
  • Te estás imaginando cosas
  • Eres/estás celosa, demasiado sensible, dramático, loca, inseguro, inestable, amargada, paranoico,…

Y en la otra cara de la moneda.. ¿Qué es la Validación?

Validar los sentimientos de alguien supone aceptar esos sentimientos, entenderlos y, por último, nutrirlos.

Validar significa RECONOCER Y ACEPTAR LA IDENTIDAD DE CADA PERSONA Y SU INDIVIDUALIDAD. La invalidación consiste en rechazar, ignorar o juzgar los sentimientos de alguien y, con ellos, SU INDIVIDUALIDAD COMO PERSONA.

Si has tenido una infancia abusiva, es más que probable que necesites psicoterapia después del abuso narcisista, ya que fuiste muy invalidado en tu infancia y, muy probablemente, has repetido esto de forma inconsciente a lo largo de tu vida, rodeándote de personas que hacen lo mismo que hacían tus padres.

Cuando validamos a alguien, le permitimos compartir sus pensamientos y sentimientos en un entorno seguro. Les damos la tranquilidad de que tiene derecho a tener los sentimientos que tiene. Le demostramos que le aceptamos tras mostrar sus sentimientos, por muy dolorosos que éstos sean. Le hacemos saber que respetamos su percepción de las cosas en ese momento. Supone acompañar a alguien para que se sienta escuchado, reconocido, aceptado y entendido.

Los sentimientos dolorosos que son compartidos por una persona en la que podemos confiar, por ejemplo, una psicoterapeuta especializada en abuso narcisista, se reducirán. Los sentimientos dolorosos que son ignorados o negados, se harán más fuertes.

Cómo otra persona responde a tus sentimientos y emociones, indicará:

  • Cuánto te respeta
  • Cuánta empatía emocional tiene
  • Cuánto le importáis tú y tus sentimientos
  • Si esa persona está intentando cambiarte o controlarte en lugar de aceptarte y nutrirte

Fuente: http://psychopathsandlove.com