El condicionamiento: una forma de abuso que utilizan las narcisistas para que te auto-sabotees

Seguro que has oído hablar alguna vez de los experimentos de condicionamiento de Pavlov. Si haces sonar una campana al mismo tiempo que alimentas a un perro, y repites esto durante muchas ocasiones, el perro comienza a salivar cuando suena la campana sin que la comida esté presente porque en el cerebro del perro asocia el sonido de la campana con la comida que quiere.

Lo que sucede con las relaciones abusivas es algo similar. También es algo que se da en las sectas y los cultos. Se trata de un condicionamiento que asocia eventos como celebrar algo, prosperar, conseguir, tener éxito, logros, sentir orgullo, realización,… con el castigo, la vergüenza y la humillación.

Hay muchas formas en que los narcisistas condicionan a personas con las que tienen vínculos, como sus parejas, familia, empleados, amigos,.. pero sobre todo con sus hijos, ya que es en la infancia cuando somos más maleables y absorbemos por completo lo que ocurre en el entorno. En este artículo te cuento tres de esas formas cuyo objetivo es erosionar tu sentido de la identidad y la seguridad en el mundo.

Socavan tus capacidades y potencial

Nuestra inteligencia, habilidades, talentos y sentido del logro nos dan un sólido sentido de confianza. Cuando creemos que somos capaces de lograr nuestros objetivos, superar obstáculos y abordar los problemas en nuestras vidas, ganamos la confianza de que podemos navegar por el mundo de manera efectiva.

Las narcisistas degradan nuestra inteligencia de manera obvia y también encubierta. Si estamos condicionadas a creer que nuestros logros no son válidos, que nuestra inteligencia se queda corta o que inevitablemente soportaremos represalias por atrevernos a ser visibles y tener confianza, comenzamos a desconfiar de nuestras propias capacidades.

La confianza en nosotros mismos se erosiona. Somos más propensos a hacer racionalizaciones o excusas, culpándonos por nuestro comportamiento. Tenemos que trabajar el doble de duro para lograr nuestros objetivos y superar la programación negativa que el abusador nos ha inculcado.

El condicionamiento destructivo en este área toma forma de muchas maneras

La narcisista puede:

  • Implicar de forma encubierta que te falta inteligencia en las conversaciones cotidiana, especialmente si siente que la superas;
  • Pueden faltarte al respeto sobre tu intelecto o capacidades bajo la apariencia de una «broma»;
  • Pueden sabotearte antes de importantes eventos académicos o profesionales como una reunión, presentación o examen;
  • Pueden demandar tu tiempo y energía en momentos en los que necesites tus recursos para cumplir tus objetivos;
  • Es posible que te hable con sarcasmo y desprecio;
  • Es posible que te «castigue» por tener éxito o por hablar sobre tus logros para que, con el tiempo, nunca los menciones.

Ésta es una forma de refuerzo negativo donde, para evitar consecuencias negativas como burlas, sarcasmo, humillaciones, tratamiento de silencio,.. aprendas a guardar silencio sobre lo que has logrado o, si esto se da de forma continuada en el tiempo, dejes de perseguir tus metas por completo.

Si este tipo de dinámicas se produce en la infancia con un padre o madre narcisista, a una edad en la que absorbemos sin filtro todo lo que viene de fuera, el niño interioriza la idea general de “No soy inteligente”, “No soy capaz”.

Esa idea acabará construyendo la identidad del adulto, que tendrá problemas para crecer y prosperar en la vida, porque se encontrará con el techo de cristal de limitaciones auto-impuestas debidas a esta temprana creencia.

Es importante tener en cuenta que el padre o madre narcisista que condiciona de esta manera a la niña, no está siendo realista con sus capacidades, sino que está haciendo un retrato sesgado de la niña para satisfacer sus propias necesidades de sentirse superior, proyectar en la niña sus propias deficiencias, generara excusas o para volcar una rabia que no sabe gestionar.

Sabotean celebraciones y eventos especiales

El ciclo de abuso con un narcisista puede ser adictivo hasta el punto en que ni siquiera reconoces el patrón de condicionamiento destructivo hasta que sucede repetidamente.

Los pequeños actos de degradación, manipulación, secretismo y vergüenza a diario acaban teniendo un precio. Se genera trauma por acumulación de todos estos eventos.

Utilizar eventos que están destinados a estar llenos de alegría como graduaciones o fiestas o incluso tu existencia, como tu cumpleaños para sabotearlas mostrar odio, envidia, condescendencia,… es otra forma sádica en la que las narcisistas erosionan tu capacidad para la alegría y la satisfacción.

Al igual que la combinación de la comida con el sonido de una campana, aprendes a asociar las buenas noticias o un sentido del orgullo o de satisfacción saludable con palpitaciones en el corazón, miedo y anticipación angustiada de si el narcisista te saboteará o no, y cómo.

El condicionamiento destructivo se ejecuta con el objetivo de garantizar que nunca tengas una sensación de seguridad emocional en tu entorno.

Si esto prospera, al final tenderás a no probar cosas nuevas, a no querer mejorar ni celebrar ni reconocerte nada. Todo ello para mantener una sensación de seguridad.

También provoca vínculos traumáticos y dependencia emocional a medida que comienzas a confiar en tu abusadora como una fuente de consuelo o validación con mensajes directos o indirectos como “nadie te va a querer, sólo yo”, “no podrás arreglártelas en el mundo sin mí” o “si yo no estoy, tú no puedes solo.”

Te hacen desconfiar de tu voz interior

Si cada vez que te expresas, te encuentras con proyecciones malignas, gritos, humillaciones, aprendes a no hablar ni confrontar a la persona que se burla de ti o te agrede para denunciar su comportamiento. 

A las víctimas de abuso se les hace creer que el abuso que experimentan no está ocurriendo: se les dice que exageran, que son «demasiado sensibles» o que son las culpables del trato que reciben.

La recreación de una fantasía imposible de conseguir

La pareja abusiva emplea el mensaje paradójico, la demanda irrazonable y la falta de intimidad para sabotear la relación. Utiliza el ideal del ego al y ponerlo fuera del alcance de la víctima: «Si tan sólo tú fueras/hicieras/consiguieras…»

El estado de satisfacción fantaseado incluye tanto intimidad (estaremos juntos) como la perfección (porque seré perfecto) en el que las demandas de los abusadores puedan cumplirse por completo, en las que la persona abusada se convierta en el ideal, encarne el deseo del abusador. Es desde este espacio imposible que la víctima intenta satisfacer las demandas del abusador.

Este «espacio imposible» es uno en el que la víctima está atrapada tratando de cumplir con los objetivos en constante cambio del abusador.

El abusador le hace creer a la víctima que si “sólo” hubiera hecho esto o aquello, habría cumplido sus deseos.

Sin embargo, la verdad es que nunca serás «suficiente» para una abusadora y nadie es compatible con una abusadora altamente manipuladora.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior y dejas de creerte esta fantasía, ésta se empieza a caer. Empiezas a escuchar las emociones que sientes cuando estás con esta persona y cómo te hace sentir en el día a día.

Entonces toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente. Ahí es cuando puedes empezar a cambiar y a sanar. Es duro dejar caer la fantasía de un futuro deseado que no se va dar nunca. Pero esto también te permite recuperar tu poder y decidir cómo quieres estar en una relación: si quedarte en una dolorosa y frustrarte o buscar otra donde realmente se cubran tus necesidades emocionales.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior, toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente.

Conclusiones finales sobre el condicionamiento

Si en tu relación de pareja, amistad, trabajo, familiar,… te encuentras pisando cáscaras de huevo y sientes que está presente el condicionamiento destructivo, es hora de cambiar y vivir una vida sin abuso.

Recuerda que las respuestas de condicionamiento destructivo se pueden terminar si abrazas la autoestima, la confianza, el éxito y la alegría que te han enseñado a temer repetidamente.

No tener ningún contacto con el abusador, junto con una terapia con alguien que sepa sobre relaciones abusivas trauma, se pueden cambiar la narrativa escrita por el abusador para ti.

Recuerda que ésta es tu historia y el guión lo escribes tú.

Fuente: https://psychcentral.com

Imagen de Engin Akyurt en Unsplash

Narcisista y Codependiente: cómo escapar de una relación que es una trampa

Nota: A lo largo del artículo se hará mención del narcisista/la codependiente y la narcisista/el codependiente con la intención de no discriminar por genéro.

Quiénes son Narcisista y Codependiente

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, empecemos por ver si te sientes reflejada en la definición de codependiente.

Una definición de codependiente es la de alguien que se siente responsable de los sentimientos, problemas y comportamientos de otras personas y se excluye a sí misma. Si bien ésta no es la única definición, las codependientes, en general, están dispuestas a sacrificar su propio bienestar emocional, mental y físico (e incluso su seguridad) para mantener sus relaciones y cuidar de sus parejas, familiares y amigos.

Por supuesto, como dice el refrán, se necesitan dos para bailar el tango. Definitivamente, se necesitan dos para estar en una relación. Y este tipo de personalidad complaciente/reparadora es el match perfecto para alguien que prefiere el papel de receptor/controlador.

Las codependientes a menudo se encuentran en relaciones con personas narcisistas. El narcisismo se da a lo largo en un espectro, que puede ir desde personas que se sienten legitimadas y priorizan sus sentimientos, necesidades y deseos por encima de los de cualquier otra persona y que tienen poca empatía, hasta el extremo, que es el de personas con la patología de Trastorno Narcisista de la Personalidad.

Qué lleva a Narcisistas y Codependientes a escogerse mutuamente

Si bien narcisistas y codependientes a menudo se ven y definen en estos términos opuestos, también tienen características en común, como la negación, la vergüenza, los límites disfuncionales, la necesidad de controlar a los demás y la dependencia de otros para su validación.

Tanto narcisistas como codependientes han tenido infancias en familias disfuncionales, donde ha habido abuso, negación o negligencia. Lo que ocurre es que la defensa que cada uno de ellos desarrolla es opuesta: el codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

El codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

Dado todo esto, se vuelve mucho más fácil ver porqué los codependientes y las narcisistas a menudo se involucran en relaciones entre ellos: tienen una serie de temas en común y en otros, son el opuesto, por eso encajan tan bien.

Tanto narcisistas como codependientes pueden parecer extremadamente cálidos, encantadores y cariñosos al comienzo de una relación: la narcisista para ganar admiración y privilegios, el codependiente para conseguir apoyo y protección. Y ambos están hambrientos de atención.

Ambos se mostrarán muy interesados en el otro en esta fase de idealización y sólo verán lo que les gusta de la otra persona. Ambos, de forma consciente o inconsciente, empezarán a controlar al otro.

El codependiente sacrificará sus límites, deseos personales, la forma de hablar, de vestir, en definitiva, la felicidad personal para complacer a la narcisista, a quien le encanta la atención y el sentimiento de ser el centro de la vida del codependiente.

Desafortunadamente, este cuento de hadas inicial es en realidad una trampa que en poco tiempo se complica…

Cuando la relación entre Narcisista y Codependiente se complica

Una vez que el narcisista ha «ganado» a la codependiente, el narcisista ya no siente que su encanto inicial sea necesario. Habiendo obtenido el amor, el afecto, el sacrificio y el cuidado de la codependiente, el narcisista ahora se siente con derecho a ellos.

Por supuesto, la codependiente ahora se encuentra en una situación demasiado familiar.

Si bien la codependiente anhela desesperadamente el amor y la atención que el narcisista en la fase de idealización le dio a cubos, es probable que nunca más lo vuelva a experimentar. El narcisista ya no volverá a comportarse de la misma manera. Le dará a la codependiente lo que antes le daba a cubos, a cuentagotas, en una estrategia de refuerzo intermitente.

En ocasiones, le dará a entender a la codependiente que, si se esfuerza mucho, podrá volver a obtener de él lo mismo que al principio de la relación. Pero es una trampa. Sólo son promesas vacías. Es como el burro que persigue una zanahoria que tiene colgada delante sin darse cuenta de que nunca la podrá alcanzar. Cuanto más la codependiente intenta salvar o recuperar o recrear la relación como era en su estado inicial, más recibe el narcisista del codependiente sin tener que dar nada a cambio. El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

Cómo escapar de la trampa en una relación entre Narcisista y Codependiente

Los codependientes no suelen ver el final de la relación como una opción, aunque solo sea porque lo ven como un fracaso personal, del que se arrogan toda la responsabilidad.

La narcisista, que encuentra valioso mantener a alguien cerca que esté dispuesto a sacrificar sus límites y su identidad personal para complacerle, continuará encadenando al codependiente y le dará la atención suficiente para mantener viva la esperanza del codependiente de que la relación cambie.

Dado que la narcisista carece de empatía y justifica su comportamiento, tiene poca motivación para cambiar.

Esto significa que normalmente depende únicamente del codependiente terminar la relación. Pero, debido a la falta de autoestima de los codependientes, la idea de estar solo es a menudo peor que la idea de permanecer en una relación malsana, unilateral y sin amor. Ahí está la trampa.

A menudo, no es hasta que el codependiente alcanza algún tipo de límite muy profundo o toca fondo, que está dispuesto a siquiera considerar terminar la relación y/o buscar ayuda profesional.

Si quieres dejar de ser codependiente, algún tipo de ayuda profesional casi siempre es necesaria para aprender a generar autoestima y establecer límites saludables. Sólo así es posible que el codependiente no repita y, en el caso de que consiga dejar la relación o la narcisista lo descarte (porque ya tiene otro suministro que considera mejor para sus cubrir sus necesidades personales), vuelva involucrarse en otra relación disfuncional.

Conclusión Final

¿Has estado en alguna relación disfuncional con un(a) narcisista? ¿Sigues en una? Si es así, ¿qué te mantiene en esa relación? Y, si has escapado de la trampa, ¿qué hizo falta para hacerlo? Puedes  compartir tus experiencias y preguntas con un comentario para que todos podamos aprender y ayudarnos unos a otros.

Es más fácil salir y superar una relación de este tipo cuando te puedes apoyar en personas que pasan o han pasado por lo mismo. Hay una comunidad que te apoya. Tan sólo poder compartir la experiencia en un lugar seguro puede ser algo muy sanador. También puede curar darte cuenta de que tu experiencia no es única, de que los patrones disfuncionales heredados vienen en la mayoría de los casos de tu familia de origen y de que tu historia, la escribes tú.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, buscar la ayuda profesional adecuada para tener autoestima y poner límites saludables es algo crucial.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Priscilla Du Preez en Unsplash

La Comparación: una forma de Abuso Narcisista

Una de las formas en que los narcisistas triangulan es comparando a su pareja, amigo, hijo, empleado,… con otras personas como una forma de generar inseguridades en ellas.

Esta comparación puede ser muy dolorosa, ya que pone a la persona comparada en una situación psicológica y emocional de sentirse “menos que”, “no suficiente” o “defectuosa”. La comparación en realidad responde a las necesidades de la narcisista y sus preferencias y supone una visión sesgada de la realidad.

Normalmente, la persona comparada intentará por todos los medios alcanzar ese ideal del otro con el que se le compara, sin darse cuenta de que se trata de una trampa psicológica. Si alcanza ciertos objetivos o metas, el narcisista  ya se encargará de volver a subir el listón para que la persona comparada se siga sintiendo de la misma manera.

Es posible que la narcisista en ocasiones cambie los roles y la persona comparada a la baja pase a ser comparada a la alta, y viceversa. En todo caso, la narcisista es la que se encarga de determinar quién es “bueno” o “guapa” o “listo” o quién “lo hace bien” o no. La narcisista ya se encarga de mantener esta posición desde la que ejerce el control, la dominación y la manipulación. La narcisista es la directora de la película y decide cómo será cada personaje en función de su relación con cada persona y sus necesidades, no la realidad.

Para sanar es necesario salir de esta dinámica, donde la persona comparada no acepta más esta situación de comparación constante y busca otros referentes o ser el suyo propio, pero en todo caso, decide dejar de ser internamente “menos que”, “no suficiente” o “defectuosa”.

Curarse de los efectos de la comparación tóxica no es una tarea fácil, pero ganar poder personal, confianza en uno mismo y aprender a validarse es esencial para el viaje de recuperación. También puede que necesites apoyo profesional para abordar cualquier síntoma de trauma que te mantiene en la dinámica de la comparación.

Más abajo te muestro tres formas en que las supervivientes de abuso narcisista pueden comenzar a curarse del impacto de la comparación tóxica.

Date cuenta de que eres única e insustituible

El abusador narcisista te ha lavado el cerebro y te ha condicionado para que creas que tú eres el problema, y ​​éste es un sistema de creencias arraigado que debe abordarse en su núcleo para que se produzca la curación.

Esta creencia surge no sólo durante la comparación tóxica en la relación, sino después de que la relación termine. No sólo es necesario romper los lazos traumáticos con la narcisista, sino que tus distorsiones cognitivas deben ser reemplazadas por creencias más saludables y realistas sobre la realidad del abuso que has experimentado y tu identidad personal, que el abusador ha intentado erosionar y disminuir.

Ahí es donde entra el poder de la autoestima y la autovalidación. Combatir la triangulación y la comparación requiere saber que eres verdaderamente insustituible y que la combinación de tu belleza interior y exterior no se puede encontrar en ninguna otra persona sobre la faz de la Tierra.

Recuerda también que los narcisistas cosifican a las personas con las que están, viendo más lo que pueden obtener de ellas que apreciándolas por quienes realmente son. Tú, como persona, nunca puedes ser «copiado» y se te tiene porqué comparar con nadie. Esto te resta individualidad y te proporciona una visión sesgada de ti mismo.

Tu inteligencia, pasiones, pasatiempos, intereses,… hasta el brillo de tus ojos, son hermosas cualidades y atributos que cualquier persona que no sea un narcisista seguramente apreciará de ti. Así que pregúntate: ¿cuál es el potente cóctel de cualidades que te hacen única e insustituible?

Haz una lista de autoamor y déjala en un lugar en el que la puedas ver a menudo: un espejo en tu habitación, la nevera,… Esto hará que te acostumbres a despertarte por la mañana con una actitud de agradecimiento por todo lo que eres y tienes, en lugar de sentirte carente de alguna manera.

¿Qué tipo de milagros en tu vida, en tu personalidad y en tus habilidades podrías perderte mientras dedicas tu tiempo y energía a compararte con otra persona? Se trata de seguir adelante con la determinación y el compromiso contigo mismo de concentrarte en ti y celebrar tus cualidades más atractivas y deseables. Todos los días, honra las cualidades, rasgos y atributos de los que estás orgullosa, incluso si la narcisista los menosprecia.

Aborda las cosas que necesitas para generar más confianza. Usa lo que sea en que el narcisista te haya disminuido como motivación o combustible para celebrar, mejorar o aumentar el amor por esa parte específica de ti.

No dejes de celebrarte, incluso si las voces de la sociedad, tu abusador o tu propio crítico interno parecen interferir.

Sana las heridas inconscientes de que no mereces o no eres suficiente y cultiva nuevas semillas de autoestima

La mayoría de los supervivientes que han estado en relaciones abusivas y no saludables en la edad adulta, provienen de dinámicas familiares tóxicas. La infancia es donde muchos supervivientes aprenden por primera vez a atenuar su propia luz.

Los supervivientes de abuso infantil por parte de padres narcisistas pueden haber sido comparados incansablemente con un hermano, un primo o un amigo de la familia mientras crecían. Es posible que tu padre o madre te hayan atacado, criticado o saboteado para su propio beneficio, por ejemplo, por haber ejercido el rol del chivo expiatorio en la familia narcisista.  

Una vez que haya identificado las formas en que te han hecho daño en el pasado, hazte las siguientes preguntas y explora:

¿De qué manera puedo aceptar mi visibilidad? Por ejemplo, ¿hay algún sueño o proyecto que hayas estado postponiendo debido a dudas o sabotaje por parte de tu pareja abusiva? A lo mejor quieres estudiar una nueva carrera, montar tu propio negocio, irte a un viaje largo,… Ahora es el momento de comenzar a trabajar o reconstruir ese sueño proyecto para hacerlo realidad, más grande y brillante que nunca.

¿Qué partes de mí mismo y qué dones me he resistido a mostrar como una forma de ocultarme? Nos enseñaron a minimizar nuestros talentos y rasgos deseables debido a la envidia patológica del narcisista y sus humillaciones, así como cualquier programación infantil. Quizás eres un artista increíble y tu abusador te dijo cosas negativas sobre tu potencial o simplemente no prestó la atención que necesitabas a tus cualidades, que ya estaban ahí pero fueron ignoradas. Ahora es el momento de que seas tú quien abrace esos dones y cualidades y los desarrolles. Ahora la única persona que se interpone entre tú y tu sueño o proyecto, eres tú misma.

Minimiza las comparaciones innecesarias y reprograma el diálogo interno negativo

Una de las mentiras más dañinas que se puede aprender de padres o parejas narcisistas es que tenemos que competir con otros para demostrar nuestro valor.

Las víctimas de abuso narcisista se sienten deficientes e inútiles por el condicionamiento tóxico y destructivo de la relación. Comienzan a compararse con los demás como una forma de autosabotaje, continuando el abuso incluso después de que la relación haya terminado.

Si nos pasáramos la vida comparándonos con todas las personas con las que nos cruzamos, nos volveríamos locos. De manera similar, lo último que queremos hacer en nuestro viaje hacia la curación es hacer comparaciones innecesarias con alguien con quien una persona tóxica nos ha comparado.

Los abusadores narcisistas son maestros en compararnos con personas que pueden ser muy diferentes a nosotros. Esto se hace intencionalmente para provocar una sensación de inquietud y auto cuestionamiento sobre las cualidades de las que podemos «carecer». Sin embargo, lo que debes recordar que se trata de un juego psicológico, donde la narcisista está explotando tus puntos más vulnerables de una forma que sabe que funciona.

La verdad es que no nos falta nada. Estamos «llenos» de las mismas cosas que necesitamos. Somos absolutamente suficientes en lo que tenemos ahora, porque dentro de esa marca única de peculiaridades, defectos, fortalezas, está exactamente lo que somos y lo que debemos ser. Ya estamos completos y debemos trabajar en el diálogo interno negativo y la crítica interna que pueden atacar para restar valor a nuestra propia integridad.

Puedes participar en un hábito diario de afirmaciones positivas personalizadas para tus necesidades. Esto es especialmente útil cuando escuchas la voz de tu abusador, interiorizada ya como la voz de tu crítico interior.

El EMDR y/o la hipnoterapia pueden servir para despejar los patrones de pensamiento negativos y enfocar las creencias subconscientes del trauma del que ni siquiera somos conscientes que nos está reteniendo.

Rompiendo la comparación e integrando la totalidad

A algún nivel, incluso subconscientemente, nos sentimos atrapados para permanecer dentro del vínculo tóxico porque nos hemos olvidado de honrar nuestra integridad y todavía estamos apegados al abusador a través de un vínculo traumático.

Independientemente del contexto en el que te enfrentes a la triangulación, es importante recordar y honrar esa integridad. Compararnos a nosotros mismos es una deshonra para las mismas cosas que nos hacen quienes somos. Si te comparas constantemente con las personas con las que te compara o ha comparado tu abusador, ¿por qué no te comparas con un modelo a seguir saludable al que aspiras ser más parecido o con una mejor versión de ti misma que aspiras a ser?

Puedes “triangular al revés” al narcisista con una nueva red de apoyo, una nueva vida floreciente y un nuevo sentido de confianza, que den nacimiento a tu revolución y victoria tras el abuso narcisista.

Fuente: https://salon.com

Imagen de Joshua Rawson-Harris en Unsplash

El cierre de una relación con un(a) narcisista

Cómo es el cierre de una relación con un(a) narcisista

Si has estado en una relación con un(a) narcisista que ha terminado, las posibilidades de que haya terminado de una forma confusa son muy altas. Quizás el final pudo haber comenzado lentamente. Cuando os conocisteis, pasasteis de enviaros mensajes durante el día a tener retrasos importantes y repentinos en la comunicación. Al principio te sentiste como una prioridad para el narcisista y alguien a quien tu pareja estaba emocionado de ver. Y luego, de forma progresiva, eso cambió y no quedó claro por qué las cosas cambiaron. «¿Ha conocido a alguien más? ¿Tiene mucho trabajo? ¿Qué es lo que me he perdido? «

O quizás terminó de una forma abrupta, la narcisista pasó de estar presente con mensajes y llamadas cada día a desaparecer de la noche a la mañana, sin despedirse ni dar explicaciones, simplemente es como si a la narcisista se la hubiese tragado la Tierra.

O a lo mejor se ha despedido pero de una forma ambigua, dejando claro que se va pero manteniendo la puerta medio abierta, hablando de forma difusa de un potencial futuro…

En ninguna de estas situaciones ha habido un cierre de la relación. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, cómo se ha producido el cierre de la relación te dará muchas pistas de cómo ha sido toda la relación.

La diferencia entre pérdida ambigua y el cierre de una relación

El término pérdida ambigua se refiere a  perder una conexión emocional con un ser querido con el que no ha habido un cierre de la relación. La pérdida ambigua es diferente del duelo, ya que el duelo implica asumir una pérdida, ya que ha habido un cierre claro de la relación.

La pérdida ambigua puede congelar el proceso de duelo. La persona no puede superarlo, no puede avanzar, está congelada emocionalmente en el mismo lugar porque no tiene claro lo que ha pasado y no hay un cierre concreto de la relación. Hay muchas relaciones, no sólo las románticas, que terminan con una pérdida ambigua, que puede dar lugar a ansiedad y angustia y, en definitiva, tener un coste emocional muy alto.

Si has tenido una relación con un(a) narcisista, las probabilidades de que hayas tenido una pérdida ambigua en lugar de un cierre son muy altas. ¿Por qué? Porque un(a) narcisista carece de la madurez emocional y contacto con su vulnerabilidad necesarios para poder cerrar la relación. Además, como tienen una dificultad para soltar y  una visión muy práctica de las personas y de cómo usarlas, es probable que prefiera esa ambigüedad para poder volver a contactar contigo en el futuro. De esta forma, aumenta las posibilidades de que vuelvas a ser suministro narcisista, ya sea como pareja o como amante, amistad,…

Cada vez más, y en un contexto de la comunicación a través de la tecnología, se dan escenarios en los que podemos experimentar algunos de los comportamientos que describo más abajo. De nuevo, si estás o has estado en una relación con un(a) narcisista, es más que probable que haya experimentado alguno de ellos:

  • Ghosting: el acto de detener abruptamente, y aparentemente sin razón, toda comunicación.
  • Orbitar: el acto de detener la comunicación directa y el compromiso, pero continuar monitoreando tu presencia en las redes sociales.
  • Dar migas de pan: alguien que está interesado en ti a través de mensajes de texto ocasionales, llamadas y me gusta en las redes sociales, brindando la atención y el compromiso suficientes para mantenerte interesada pero insatisfecha.

Estos comportamientos tienen que ver con una comunicación emocional muy deficiente y con la necesidad de estar por encima de la otra persona y controlar la relación.

También puede deberse a una falta de honestidad de la narcisista, que tiene muy claro lo que quiere de ti y cómo conseguirlo con un “juego” donde no hay honestidad sino manipulación. Quizás seas tú la persona que haya tenido alguno de estos comportamientos, de forma consciente o inconsciente.

Cuando te comunicas con un(a) narcisista, hay esta sensación continua de que el mensaje no llega, de que la comunicación es un esfuerzo, de que no te están entendiendo, incluso de que tú tienes un problema con la comunicación.

No es así. Se trata de una comunicación pre-confeccionada para que te sientas así y el narcisista pueda salirse con la suya desoyendo tus demandas, tus necesidades o tus límites.

Cómo cerrar una relación de forma emocionalmente madura

Muchas personas a menudo utilizan tácticas de distanciamiento hacia el final de una relación, como dar migas de pan y orbitar, como una forma de ayudar a las personas a aclimatarse lentamente a salir de una relación. ¡Pero los finales ambivalentes tienen un precio!

Los finales incompletos pueden ofrecer falsas esperanzas de reconciliación. Asimismo, la ambivalencia provoca ansiedad. Muy a menudo evitamos conversaciones incómodas sobre la relación como una forma de evitar el rechazo. La evitación a menudo nos lleva a una ilusión de seguridad emocional. Muchas personas creen falsamente que la falta de claridad sobre el estado de la relación y/o hablar sobre los cambios que ocurren dentro de la relación nos protegerá de un final doloroso y conflictivo.

Un paso importante hacia la madurez emocional es dejar atrás los juegos de comunicación equívoca y poco clara. La seguridad emocional es algo que empieza dentro, no fuera de ti. Si te comunicas con la otra persona de forma clara y honesta, estás haciendo un cambio energético e invitando a la otra persona a que haga lo mismo.

Los finales son duros y a menudo levantan muchas heridas por abandono. Sin embargo, hablar sobre lo que pasa en la relación o cerrarla es lo que lleva en realidad a una seguridad emocional.  Un final respetuoso y directo es lo que necesita toda relación para poder llorar la pérdida, lidiar con las heridas propias de abandono (nadie te puede abandonar en realidad, sólo tú a ti mismo) y después seguir adelante.

Compartir el incómodo mensaje sobre la ruptura y cerrar una relación permite a cada persona en la relación irse con certeza junto con madurez y respeto.

Si te comunicas de forma honesta y sincera con un(a) narcisista, es muy probable que no haga lo mismo sino que se siga comunicando desde la manipulación, el control, los juegos,.. pero por eso mismo, te dará una visión más clara sobre la madurez emocional de esta persona y sobre si quieres permanecer en esa relación.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, pon la atención a cómo se ha producido el cierre de la relación y cómo quieres cerrar tus relaciones a partir de ahora.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

Imagen de Markus Spiske en Unsplash

9 Estrategias para afrontar una relación con un(a) Narcisista

Una relación con un narcisista puede ser un enorme reto a tu salud mental, ya que están basadas en el abuso y el maltrato a la vez que el narcisista intenta hacerte creer que no es así o que tú eres la culpable de lo que está sucediendo en la relación.

Seguramente quieras saber cómo salir del abuso narcisista. Sin embargo, mientras estés en una relación con un(a) narcisista, también te interese saber cómo gestionar esta relación de la mejor manera posible para ti a nivel emocional.

Los hijos de padres narcisistas tienden a normalizar este tipo de vínculos en la edad adulta porque para ellos esto es “familiar”. En este artículo hay nueve estrategias para lidiar con una narcisista con el que tengas una relación, ya sea familiar, profesional, de amistad, pareja,… Eso sí, ten en cuenta que estas estrategias sirven para minimizar daños emocionales y/o psicológicos y/o físicos pero no para tener un estado de bienestar. Éste sólo llegará cuando termines la relación con la narcisista.

Date cuenta de con qué tipo de narcisista estás tratando

Un narcisista encubierto no parecerá en principio narcisista porque tratará de guardar un perfil bajo y hacerse la víctima. Sin embargo, cuando estés a solas con él, tendrá todo tipo de comportamientos para manipularte y hacerte sentir inferior a él. Un narcisista descubierto es mucho más fácil de detectar, tienen una energía muy intensa y, por lo general, no tienen problemas en mostrar su fuerza ni meterse en conflictos. Su comportamiento frente a ti variará dependiendo de lo que necesite. Si te quiere “de su lado” te manipularán haciéndote dependiente, buscando y aprovechando tus debilidades. Si no estás “de su lado” es probable que te utilice como chivo expiatorio.

Reconoce tus emociones

Muchos comportamientos de las narcisistas son invasivos y agresivos, al punto de que se metan bajo la piel y realmente sientas que esa persona está en tus pensamientos o emociones la mayor parte del tiempo. Si estás tratando de hacer algo, y una persona te interrumpe constantemente o intenta llamar la atención sobre sí misma bombardeándote a mensajes o acapara la conversación y no te permite expresarte, reconocer los sentimientos que esto te produce, como rabia, frustración, impotencia. Reconocer y aceptar tus emociones es un paso muy importante para reconocer con quién estás tratando realmente.

Busca un equilibrio en las dinámicas

Una vez que reconozcas que los comportamientos del narcisista que provienen de un lugar de inseguridad, puedes darle atención suficiente para que se calme. Demasiada atención y avivarás sus llamas egocéntricas, pero la cantidad suficiente le permitirá calmarse y dejarte a ti un espacio. Se trata de darle algo de lo que está buscando pero no todo. Porque son como un agujero negro emocional. Nunca es suficiente. Si no le das nada, tomará represalias. Demasiado y no te dejará en paz.

Observa cómo la narcisista genera deuda emocional

Una relación con una narcisista es de dependencia emocional y/o económica y/o psicológica. Observa cuál es de la deuda que la narcisista está generando contigo y también si tú la estás generando con ella. La deuda emocional supone decirle a la otra persona “Tú me debes” y eso es con lo que hay un enganche. Cuanto más consciente seas de cómo la narcisista genera deuda contigo y tú con ella, más fácil te resultará dejar de generar esa deuda y sentirte libre para dejar la relación.

Muestra una actitud neutral

Los narcisistas se nutren de confirmar que mantienen el control sobre otras personas. Esto lo consiguen sabiendo cuáles son los botones que te hacen reaccionar de forma emocional. No muestres tus emociones. Aunque el comportamiento del narcisista te enfade, te ponga triste o te frustre, no lo muestres. Tus emociones son un indicador para el narcisista del control que tiene sobre ti. Si te mantienes neutral frente a su comportamiento, a la larga cambiará su comportamiento hacia ti porque las tácticas ya no le servirán. Esto no quiere decir que tengas que aguantar lo que sea que el narcisista te hace sino que puedes poner límites y decir que no de forma asertiva.

Mantén tu centro

Es fácil perder tu propio sentido de identidad o de propósito u objetivos cuando una narcisista intenta tomar el centro del escenario. No es necesario que prestes atención ni te creas todo lo que dice o hace esta persona, sin importar cuánto clame por tu atención. Encuentra el equilibrio entre avanzar en la dirección que deseas, dirigir tu vida y conseguir tus propias metas y seguirle la corriente a la narcisista para evitar generar conflictos.

Utiliza el sentido del humor

Tener un contacto muy cercano con un narcisista, a largo plazo puede resultar drenante, descorazonador y puede llevar a una amargura vital. No permitas esto. No puedes controlar las dinámicas con el narcisista pero sí cómo te afectan. Lo que ocurre dentro de ti es algo que sólo decides tú. Mantener el sentido del humor, al punto de reírte de ti misma, del narcisista o de la situación, puede ser una medicina frente a toda la energía negativa que desprende esta persona.

Infórmate sobre el narcisismo

Si estás interactuando con una persona que tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP), la situación puede resultar muy confusa. Esto es así especialmente en el caso de personas que han crecido en una familia donde al menos uno de los padres también tenía TNP o alguna otra enfermedad mental recogida en el Grupo B del DSM:el trastorno anti-social, el trastorno límite de la personalidad, el trastorno histriónico, y el TNP. Al haber tenido un escenario parecido en su infancia y haberlo normalizado, hay una tendencia a normalizar también esta situación de adultos. No es una situación normal porque estás tratando con una persona que tiene una enfermedad mental. Cuanto más sepas sobre esta enfermedad, más fácil te resultará interactuar con la narcisista, así como averiguar cómo la enfermedad de esta persona en tu familia te ha podido afectar a ti.

Acepta que el narcisista no va a cambiar

En muchas ocasiones estas relaciones se perpetúan durante años porque hay una expectativa de que el narcisista cambie y sea por fin la persona que deseamos. Este deseo en muchas ocasiones viene alimentado por el propio narcisista, que se comunica de forma ambigua y da a entender que ese cambio es posible cuando en realidad sabe que no va a cambiar. Es una trampa para mantenerte en la relación. Aceptar que el narcisista no va a cambiar y que la relación que tienes ahora es la misma (o muy parecida) a la que tendrás en el futuro, te permite soltar las expectativas y con ello, liberarte.

Empezar a cambiarte a ti mismo es lo que te dará las claves para superar el abuso narcisista. Mientras estás en tu proceso de recuperación, estas estrategias te ayudarán a protegerte en el vínculo tóxico que hay en tu vida.

Imagen de Baylee Gramling en Unsplash

Señales de que estás sufriendo Abuso Narcisista

Sobrevivir al abuso narcisista requiere involucrarse en una autosanación activa, y eso a menudo comienza con mirar hacia dentro, a nosotros mismos y nuestras emociones.

Si te armas de voluntad y proteges el bienestar y las necesidades que te pertenecen por derecho, puedes encontrar el camino de regreso a la libertad. Sin embargo, es un proceso que requiere que profundices y veas el panorama más amplio que te espera al otro lado de este camino.

El Abuso Narcisista no es un Mito sino una Realidad

El abuso narcisista siempre incluye manipulación y control y puede ser lento e insidioso, destruyendo tu sentido de identidad antes de que te des cuenta de lo realmente está sucediendo.

Cuando te conviertes en víctima de abuso narcisista, pierdes completamente el sentido de tu valor y la importancia de tus necesidades y sueños. Dejas caer tus límites y cedes el control a otra persona, y con eso entregas partes de tu personalidad y tu libertad.

El abuso narcisista se refiere a los comportamientos que usan los narcisistas en sus relaciones con otras personas. Estos comportamientos erosionan la autoestima de estas personas e incluso pueden cambiar drásticamente su personalidad. Es una forma tóxica de vivir y tiene efectos duraderos para las víctimas involucradas.

El abuso narcisista ocurre a través del abuso verbal y psicológico, la manipulación emocional e incluso campañas de miedo, amenazas y terror. Un narcisista es incapaz de ver el valor inherente en nadie más, porque sólo puede ver sus propias necesidades, deseos y perspectivas.

Liberarse de ellos es sólo el primer paso en la sanación. Para prosperar por completo tras el abuso narcisista, has de entender cómo te ha afectado este abuso y luego trabajar para cambiarlo a través del amor propio y la compasión.

Las Señales reveladoras de Abuso Narcisista

Cuando eres víctima de abuso narcisista, hay una serie de señales reveladoras que pueden ayudarte a advertirlo y ayudarte a protegerte.

No tienes que aceptar el maltrato y el mal comportamiento de la narcisista en tu vida, puedes encontrar la libertad y la felicidad de nuevo, pero es necesario aprender a detectar las señales de que te están despreciando y pisoteando.

Caminando sobre cáscaras de huevo

Cuando construyes una vida con una narcisista, estás construyendo una vida sobre arenas movedizas. Las narcisistas utilizan las emociones para manipular los sentimientos y comportamientos de quienes les rodean.

Si manifiestas tus vulnerabilidades o conoces a la narcisista en un momento de tu vida en el que estás especialmente frágil (porque te has ido a vivir a un sitio nuevo, estás buscando trabajo, acabas de terminar una relación importante para ti,…) la narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará después en la relación.

La narcisista aprovechará toda la información que le des sobre ti para después manipularte en un juego de poder. Sabrá lo que te hace daño y tus puntos débiles y eso es lo que explotará durante la relación.

Tener una relación con una narcisista significa caminar sobre cáscaras de huevo, en un estado permanente de hipervigilancia y evaluar constantemente tu forma de ser y tu comportamiento para evitar molestarle o alejarle.

Sentirás que no puedes ser tú mismo en la relación, que hay ciertos temas sobre los que no se te permite hablar y que si haces algo contraviniendo su voluntad, este comportamiento tendrá un castigo, tratándote como si fueras un niño en lugar de un adulto.

Gaslighting

La luz de gas es un término todavía poco conocido en España pero que poco a poco se está haciendo más popular. Es una forma de manipulación compleja y muy dañina para la víctima, ya que la hunde en mucha confusión y dudas sobre sí misma. Hace que la víctima se cuestione sus propias emociones, percepciones y cordura.

Ejemplos de gaslighting serían acusaciones directas del tipo “Tú estás loca” o afirmaciones más sutiles que lo que hacen es cuestionar tu sanidad mental, como “tú no estás bien”, “yo creo que necesitas ayuda”, “ya sabes que tienes demasiada imaginación”,.. El fin último del gaslighting es hacer completamente dependiente a la persona, haciéndola dudar de sí misma de aspectos tan básicos como su percepción de la realidad para que dependa por completo del abusador narcisista y así poder utilizarla, abusarla o explotarla de diferentes maneras.

Cero sentido de confianza

No puede haber verdadera confianza o estabilidad cuando se trata de abuso narcisista, porque la desestabilización es una de las tácticas centrales que los narcisistas usan para ponerse por encima en la relación.

El narcisista creará al principio un clima de confianza que en realidad es falso para después dinamitarla haciendo que pierdas la confianza en la relación y en ti misma y culpándote a ti de ello.

Utilizará la confianza que le das para después abusar de ella. Al final, por mucho que parezca que puedes confiar en esta persona, sentirás que no es así.

Dejando de lado tus necesidades

En el mundo de la narcisista, todo se trata de ella, y sólo sus necesidades son importantes. Uno de los signos característicos de que estás sufriendo abuso narcisista es un constante rechazo de tus necesidades.

La abusadora niega, minimiza y/o disminuye tus necesidades hasta el punto que tú comenzarás a hacer lo mismo. Poco a poco, en la relación sólo importarán las necesidades de la narcisista, tanto para ella como para ti y acabarás en modo “aguantar” la relación a la espera de que esto cambie o justificando este gran desequilibrio.

Al final, muchos codependientes desarrollan una rabia hacia el narcisista de la que no son conscientes por tener que anular sus propias necesidades por el bien de la relación.

Un mundo marchito y reducido

¿Has notado que tu mundo se está encogiendo? ¿Tus círculos sociales u oportunidades profesionales se hacen cada vez más pequeños como consecuencia de tu relación?

Poco a poco, la narcisista irá reduciendo tu mundo, aislándote y haciéndote completamente dependiente de ella. Si estás en una relación así, los vínculos con tu familia, amigos y laborales se van haciendo cada vez más débiles y pobres.

Esto es porque a la narcisista en realidad no le importa tu bienestar ni que consigas lo que quieres en la vida, sino que, al contrario, lo que le interesa es controlarte y manipularte hasta el punto de que lo único que te importe sea tu relación con ella.

Siempre cargando con la culpa

Además de dejar de lado sus propias necesidades, las víctimas de abuso narcisista se sienten muy culpables cuando las cosas salen mal.

En el mundo del narcisista, él no puede equivocarse. Ya sea que cometa un error genuino o simplemente se enfrente a los desafíos naturales de la vida, le echa la culpa de todo lo que cree que no va bien a los demás. Por eso, las víctimas interiorizan esa culpa cargando con todo el peso de la relación y lo que ha ocurrido. El narcisista se niega a responsabilizarse de nada y tiende a acusar a la víctima de que si la relación no ha funcionado es por algo que ha hecho o que no ha hecho, que podría haberse esforzado más,..

Por lo general, la persona que está en la relación con un(a) narcisista ya tiene mucha culpa interiorizada de infancia, donde el padre o la madre la culpabilizaba de todo y utilizaba el tema de la culpa para manipularla.

Inestabilidad e inseguridad

La inestabilidad y la inseguridad son la clave del juego del abusador narcisista. Si sientes que nunca puedes obtener una respuesta directa de tu pareja, o te sientes constantemente fuera de lugar en presencia de esta persona, esto no es un error.

Los abusadores narcisistas usan esta inestabilidad de ida y vuelta para hacerte sentir inseguro. Cuanto más inseguro seas, más lo mirarás y llegarás a depender de sus manipulaciones emocionales como el único medio para ser feliz.

Sentirse Atrapada en la Relación

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Esto es, tú quieres salir de la relación, sabes que está erosionando tu autoestima, provocándote ansiedad,… y aún así, sientes impotencia, sin las fuerzas o la determinación para salir de ella, al punto de que lo que más te gustaría es que el narcisista terminase la relación para poder salir de ese lugar.

La última señal e inequívoca de que estás en una relación de abuso narcisista es el sentimiento de sentirte atrapada en la relación, como si alguien te estuviese reteniendo y fueses más un rehén que una parte voluntaria del vínculo.

Si estás en una relación así, pide ayuda.

Imagen de Noah Buscher en Unsplash

Fuente: https://medium.com

El Chantaje Emocional

Qué es el Chantaje Emocional

El chantaje emocional es una táctica que las personas más cercanas a nosotros pueden usar para hacernos daño y manipularnos, ya sea intencionalmente o no. Es cuando alguien usa nuestras debilidades, secretos y vulnerabilidades contra nosotros para obtener exactamente lo que quiere de nosotros.

Podemos ser chantajeados emocionalmente por nuestra pareja, padres, hijos, hermanos, amigos, colegas o cualquier persona cercana a nosotros sin darnos cuenta de lo que está pasando o no querer admitir ante nosotros mismos lo que está sucediendo. Los narcisistas, psicópatas y sociópatas utilizan constantemente el chantaje emocional para manipular a las personas con las que se relacionan.

Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, puedes empezar por darte cuenta de que el abuso narcisista y el chantaje emocional van de la mano con mucha frecuencia.

A veces, el/la chantajista emocional puede no ser consciente de sus patrones de comportamiento (o no está dispuesto a admitir el chantaje como un rasgo de carácter), por lo que se lo niega a sí mismo, así como a todos los demás.

A los fines de este artículo, me centraré en las relaciones de pareja, pero el chantaje emocional de los tipos descritos a continuación puede aplicarse a cualquier tipo de relación, como de familia, amistad, trabajo,..

También es importante tener en cuenta que hay diferentes niveles involucrados aquí. Todas nos equivocamos, y la mayoría de nosotras utilizaremos formas muy ligeras de chantaje emocional en nuestras relaciones en algún momento. Esto no nos convierte en chantajistas emocionales en toda regla. Sólo somos seres humanos, y todos tenemos defectos por nuestra propia naturaleza.

Sin embargo, es vital estar al tanto de los diferentes tipos de chantaje emocional que existen y las señales de que está ocurriendo. Esto te permitirá identificar cuándo algo ha ido demasiado lejos y convertirse en un problema en tu relación.

La presión ligera no siempre es Chantaje Emocional

En cualquier relación, dar y recibir es normal y saludable. Es importante poder estar en desacuerdo, pero luego llegar a un acuerdo juntos, y algunas veces tendrás que hacer cosas que quizás no elegirías hacer. Pero los haces de todos modos por el bien de tu relación y por la persona a la que quieres.

Después de todo, si siempre es o lo que tú dices o nada, entonces debes considerar el hecho de que el chantajista emocional en tu relación podrías ser realmente tú. Pero hay un límite aquí. Ceder ante lo que quiere tu pareja no debería convertirse en la norma, especialmente cuando se trata de cosas que realmente te importan.

Un verdadero chantajista emocional ignora constantemente los deseos y necesidades de la otra persona en favor de los suyos y no ve los derechos de la otra persona como importantes. Les gusta tener una pareja en su vida que puedan controlar y no están interesados ​​en ninguno de los compromisos que implica una relación saludable. Tratarán de mantener ese control sobre su pareja de cualquiera de las siguientes maneras.

Tres estrategias de Chantaje Emocional

La psicoterapeuta Dra. Susan Forward ideó el acrónimo FOG (niebla, en inglés, aduciendo a que conduce a confusión mental) para resumir las estrategias que las chantajistas emocionales suelen usar: miedo, obligación y culpa.

Conocer estas estrategias y los cuatro tipos de chantaje emocional que se analizan más adelante puede ayudarte a identificar comportamientos que de otro modo no habrías reconocido como manipuladores.

Miedo

El miedo es una emoción diseñada para protegernos, desencadenando respuestas físicas que nos preparan para congelarnos, huir o luchar cuando nos encontramos ante situaciones amenazadoras.

Esas situaciones no necesariamente tienen que ser físicamente peligrosas. Podemos sentir miedo de perder a los que queremos o de hacerles daño. A veces, es sólo miedo a lo desconocido, que es algo con lo que juegan las chantajistas emocionales.

Hay todo tipo de miedos que pueden usarse para mantener a las personas como “rehenes” en una relación, como el miedo al abandono, el miedo a molestar a alguien, el miedo a la confrontación, el miedo a las situaciones difíciles y el miedo a su propia seguridad física.

Obligación

A menudo nos sentimos obligadas con las personas que nos rodean porque, como seres humanos, un fuerte sentido de comunidad es una gran parte de lo que ha permitido que nuestra especie sea tan exitosa. Hay seguridad en los grupos, y todas queremos ser incluidas y aceptadas. Para ser aceptadas, suele haber ciertas obligaciones que cumplir.

Las chantajistas emocionales pueden usar diferentes estrategias para recordarnos esas obligaciones, presionando los botones que nos hacen sentir obligados a hacer lo que quieren. Muchos chantajistas emocionales utilizan el tema de la obligación para dar el mensaje directo o indirecto de “tú me debes” y así generar deuda emocional para conseguir que la otra persona haga lo que desean.

Aquí hay algunos ejemplos:

  • Un padre podría recordarle a un niño los sacrificios que ha hecho por él y decirle que está siendo desagradecido.
  • Una pareja podría afirmar que haría lo que sea que le hayas pedido si la situación fuese al revés.
  • Una amiga podría acusar a otra de ser egoísta.

Culpa

La culpa está muy vinculada a la obligación. Si no hacemos algo que CREEMOS que estamos obligados a hacer, tendemos a sentir culpa o sentimos que merecemos ser castigados de alguna manera. Las personas con tendencia a la culpa pueden sentirse culpables por prácticamente cualquier cosa, lo que conviene a una chantajista emocional para manejar los hilos.

Podemos sentirnos culpables por trabajar demasiado, gastar demasiado, pasar tiempo con otras personas, o incluso simplemente ser felices o divertirnos o priorizarnos a nosotros mismos.

Las personas que tienen tendencia a sentirse con miedo, obligadas o con culpa suele ser porque crecieron en una familia disfuncional, donde el padre/madre o ambos ejercían el chantaje emocional de forma consciente o inconsciente para conseguir que el hijo o hija hiciese lo que él/ella quería y cubrir sus necesidades en lugar de las del niño.

Por esta razón, estas personas, hasta hacer terapia, son un objetivo mucho más fácil del chantaje emocional. Si quieres sabe cómo superar el abuso narcisista, hacer un proceso de auto-conocimiento y cambio es fundamental.

4 Tipos de Chantaje Emocional

Un narcisista puede adoptar uno o más de estos roles para lograr que hagas lo que quiere.

El Castigador

Este tipo de narcisista chantajista emocional sabe cómo castigarte, y no duda en hacer declaraciones audaces que te digan cuáles serán las consecuencias si haces (o no haces) algo en particular. La estrategia con la que juegan más es el miedo.

El castigo que infligen puede ser desde retener afecto y poner fin a la relación, hasta restringirte para que no vea a otras personas importantes en tu vida, o sanciones financieras.

El chantaje emocional también puede basarse en la amenaza de castigo físico y abuso.

La Auto-Castigadora

Algunas narcisistas que hacen chantaje emocional pueden emplear la táctica de castigarse (o amenazar con castigarse) a sí mismas, sabiendo que esto hará sufrir a su pareja.

Su principal arma de ataque es la culpa (o la perspectiva de la culpa a la que te enfrentarías si la narcisista chantajista emocional cumpliera con sus amenazas), pero también intentan provocar miedo (que alguien a quien cuidas sufrirá daños).

Ejemplos de esto pueden incluir amenazar con lastimarse o incluso suicidarse si la abandonas o afirmar que tu comportamiento la deprimirá si persiste.

La Víctima

Las víctimas narcisistas sostienen su miseria sobre la cabeza de pareja como una forma de hacer que hagan lo que quieren.

Podrían afirmar que su enfermedad o estado mental es culpa de la otra persona, o decirle a su pareja que si no hacen lo que quieren, se pondrán enfermos empeorarán.

A veces esperan que su pareja sea capaz de descubrir qué les pasa sin tener que decirles … «si realmente me quisieras, lo sabrías».

El Vendedor de Humo

Mientras que todos los otros tipos de chantaje emocional son más métodos de «palo», este es el método de «zanahoria».

Este narcisista chantajista emocional promete algún tipo de recompensa, ya sea tangible o intangible. Aunque la recompensa rara vez se materializará. El miedo (a perderse la recompensa), la obligación (lo han pedido amablemente e incluso están ofreciendo una recompensa) y la culpa (se sentirá mal por decir que no) probablemente estarán involucrados en cierta medida.

Te piden que hagas algo a cambio de la promesa de otra cosa, pero generalmente ese “premio” no llega nunca.

  • Por ejemplo, tu pareja sabe que para ti es muy importante conocer a su familia y utiliza la promesa de que esto ocurrirá para que hagas lo que quiera pero el evento de conocer a su familia no se acaba dando no nunca.
  • Otro ejemplo es el de un jefe que te promete mejoras laborales como tener más responsabilidades, un horario más flexible o un aumento de sueldo para que hagas las tareas que él quiere pero las promesas de mejora no se dan nunca.

Mientras que algunos narcisistas manipuladores solo se basarán en una de estas 4 categorías (la que les resulte más efectiva), algunos cambiarán entre ellas, presionando todos tus botones hasta que se salgan con la suya.

6 Señales más de Chantaje Emocional

Si estás en una relación con un narcisista chantajista emocional en serie, entonces leer lo anterior podría haber activado algunas alarmas.

Pero aquí hay algunas señales más a tener en cuenta si tienes alguna duda de que estás en una relación con una narcisista manipuladora emocioal, o si se encuentras con una en el futuro.

En el fondo, lo sabes

Por mucho que intentes mentirte a ti mismo o te resulte difícil admitir tus sospechas ante tus amigos o familiares, en el fondo sabes cuándo la persona está jugando con tus emociones para conseguir lo que quiere.

Escucha a tu cuerpo. Puede ser una presión en la boca del estómago, una sensación que te oprime la garganta o la necesidad de apretar las nalgas cada vez que estás ante la presencia de esta persona. Tu cuerpo te esta avisando del peligro para ti. ¡Escúchalo!

Les gusta alardear

Las narcisisitas manipuladoras y chantajistas emocionales tienden a ser muy francas sobre lo maravillosas que son … ¡porque realmente se lo creen!

Si alguien parece carecer de modestia o humildad en absoluto, es una gran señal de advertencia.

Les gusta el sonido de su propia voz

No solo se jactan, sino que hablan mucho, dominan las conversaciones, al igual que intentan dominar a su pareja y a las personas con las que se relacionan.

Si sientes que no tienes voz en la relación con esta persona o que por mucho que intentes expresarte, tus mensajes parecen no llegar, esto es una señal de alarma.

No saben recibir feedbacks

En el fondo, los narcisistas chantajistas emocionales son bastante inseguros, a pesar de que se aprovechan de los inseguros y vulnerables.

Tienden a ver cualquier feedback que se les da como un insulto a su inteligencia en lugar de lo que es. Tienen una incapacidad de autocrítica y de introspección sobre sí mismos.

Critican las opiniones de los demás y minimizan sus éxitos

No quieren que otras personas se vean mejor que ellas, por lo que desacreditan a los demás cuando creen que les hacen sombra. Tampoco les gusta ver a otras personas triunfar y prosperar y sienten celos con mucha facilidad que intentan ocultar.

Si tienes a una persona así cerca, hará lo posible por minimizar tus logros y éxitos y maximizar tus errores. Te dará una visión sesgada de ti misma, en ocasiones a la cara y en otras a tu espalda.

Una de cal y otra de arena

Parece que todo está ok en la relación y de repente, muestran un arranque de rabia que dinamita esta paz. Esto lo hacen de forma abrupta y sin que haya una razón para ello aunque buscarán una excusa para justificarlo.

Solo están contentos cuando logran manipular las cosas de la manera que quieren, y usan esos cambios de humor volátiles como una forma de mantener a su pareja alerta.

Un ligero chantaje emocional ocasional es, desafortunadamente, normal en la mayoría de las relaciones. Pero si has descubierto que este comportamiento se ha convertido en un patrón constante que te está afectando, entonces puedes plantearte que estás en una relación abusiva.

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Imagen de Cristian Newman en Unsplash

4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

El Abuso/Explotación Financieros

¿Alguna vez ha sido crítico o has juzgado un a un ser querido por permanecer en una relación abusiva y tóxica? Es doloroso ver a alguien que queremos mal tratado, excusarse por el maltrato y, sin embargo, continuar con una pareja abusiva. Es difícil cuando no sabemos cómo ayudar a alguien a quien amamos que está atrapada en un ciclo de abuso. Si bien las dinámicas abusivas son complicadas, creo que debemos comenzar escuchando a quienes queremos en lugar de darles charlas o consejos bien intencionados para que se vayan. Antes de presionar a alguien para que abandone su relación, primero comprendamos y seamos compasivas con todas las barreras que lo mantienen allí. Si eres tú el que quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista que incluye el abuso financiero, más abajo te doy varias pautas a seguir.

El Abuso Financiero

El abuso financiero se da cuando una persona en una relación de pareja, amistad, familiar, trabajo,.. está siendo abusada/explotada económicamente por la otra u otras, siendo más percibida como un recurso a explotar que como una persona. O bien cuando el tema del dinero es utilizado por la persona abusiva para mantener a la víctima en la realación de abuso.

¿Sabías que el abuso financiero ocurre en el 99% de las relaciones de violencia doméstica? El abuso financiero puede ser encubierto o manifiesto y en general incluye:

  • Tácticas para ocultar la información financiera de la familia/pareja/empresa.
  • Limitar el acceso de la víctima a los activos financieros.
  • Hacerle promesas a futuro sobre una mejor situación financiera que nunca llega.
  • Controlar las finanzas de la víctima y determinar en qué debe gastar o no su dinero.
  • Mantener a la víctima en una situación precaria para que se vea obligada a mantener la relación con el abusador.
  • Controlar la capacidad de una víctima para adquirir, usar y mantener recursos financieros.
  • Impedir que la víctima tenga sus propios recursos financieros, como prohibiéndole trabajar o infundiéndole la idea de que no será capaz de encontrar o mantener un trabajo.

Si bien el abuso financiero se entiende con menos frecuencia que otras formas de abuso, es uno de los métodos más poderosos para mantener a una víctima atrapada en una relación abusiva.

El abuso financiero es devastador y destructivo tanto a largo como a corto plazo. Sin los recursos adecuados, las víctimas pueden encontrarse en una situación de incapacidad para obtener una vivienda segura y asequible o los fondos para mantenerse a sí mismos o a sus hijos. Con temores realistas de la falta de recursos que impida mantener una vivienda y las necesidades básicas cubiertas, tiene sentido que muchos sientan que su única opción es regresar con su abusadora.

El abuso financiero porque es una forma de abuso que es muy frecuente pero que rara vez se habla de ella. Muy a menudo, la persona que abusa del dinero no siempre es el sostén de la familia, pero sí es quien reclama el control sobre las finanzas. Si bien abandonar la relación abusivas puede ser el desafío más difícil de enfrentar para una persona, este desafío aumenta cuando su supervivencia a nivel económico también está en juego. Sin embargo, ¡la liberación es posible!

¿Quieres apoyar a alguien que está siendo abusado financieramente? Quizás esa persona eres tú. Si es así, más abajo tienes unas propuestas sobre cómo terminar superar una relación de abuso financiero. Si en algunos momentos sientes desesperanza, recuerda que el ciclo de abuso puede romperse, pero requiere de tiempo y paciencia. No es algo que se produzca de la noche a la mañana. Sé compasiva contigo misma y recuerda que cada paso que das, te conducirá a la libertad, a una vida libre de abuso y explotación económicas.

Pautas para parar el Ciclo de Abuso Financiero

  1. Infórmate sobre tus finanzas

    Muchas víctimas de abuso financiero están desinformadas acerca de sus propias finanzas y no realizan una gestión de las mismas. Se despreocupan del tema, esperando que otras personas se encarguen o bien no se sienten diligentes para encargarse de sus propias cuentas. La invitación que te hago es a que cambies esta dinámica empezando por informarte sobre tus finanzas ¡El conocimiento es poder!

    • Si estás en una relación de explotación laboral, solicita las nóminas y llévalas a un gestor para ver si te están remunerando conforme a tu categoría o si te están reteniendo lo que te corresponde
    • Pide un extracto de todas las cuentas/tarjetas que tengas a tu nombre en el banco. Hoy en día es fácil hacer un seguimiento online de todos los movimientos.
    • Si estás en una familia que hace promesas sobre poner propiedades a tu nombre pero no estás segura de si lo están haciendo, puedes solicitar la información al Registro de la Propiedad.
    • No firmes nada relacionado con tus finanzas que no te hayas leído muy bien previamente, que no hayas entendido o que te presionen para firmarlo.
  2. Ahorra dinero (de forma segura)

    Lo que lleva a una situación de explotación financiera es la escasez de recursos de la víctima y/o a tener una dependencia financiera del abusador. Si puedes hacerlo de manera segura, comienza a ahorrar regularmente todo el dinero que puedas.Encuentra un lugar seguro al que la persona que está abusando financieramente de ti no pueda llegar y no le hables sobre esto bajo ninguna circunstancia.

    Poco a poco, a medida que vayas teniendo tu colchón financiero, tendrás más posición de fuerza a la hora de abandonar a tu explotadora financiera.

  3. Invierte en Ayuda

    En última instancia, una relación de abuso financiero del tipo que sea (con familiares, amigos, pareja, en una relación laboral,..) tiene que ver con un sentimiento interno de “no valer” o de confundir el amor con sólo dar.

    Sea cual sea el vínculo que te une a tu abusador financiero, al fondo del mismo hay un tema emocional, que es el que te mantiene en la relación. El tema del dinero es en realidad una consecuencia de una creencia interna.

    Por ello, si quieres cambiar esa creencia interna, es importante que busques la ayuda de una terapeuta que sepa de abuso financiero para poder sanar el tema de fondo y cambiar la creencia interna que te llevará a romper tu relación de abuso financiero.

  4. Habla de dinero

    El dinero suele ser un tema muy delicado sobre el que hablar, pero en las relaciones saludables a largo plazo, es muy importante abrirse y ser honestos el uno con el otro y poder hablar sobre dinero de una forma tranquila y asertiva.Si tienes mucha ansiedad por tener conversaciones sobre dinero, esto podría ser una bandera roja de si en realidad te sientes seguro en esa relación.

    Ya sea una relación de pareja, de familia, de amistad, laboral,.. es conveniente que practiques hablar sobre dinero si crees que el trato no está siendo justo o ecuánime, si crees que te mereces más del que recibes o si crees que alguien está abusando financieramente de ti. La asertividad y la negociación se pueden aprender, ¡sólo necesitan práctica!

Si quieres recuperarte de una relación narcisista en la que hay abuso financiero, espero que este artículo te hay servido de ayuda. ¡Anímate a dejar un comentario!

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com