¿Estás siendo víctima de Abuso Narcisista? Identíficalo y di NO

Qué es el Abuso Narcisista

Los narcisistas en realidad no se quieren a sí mismos. Están guiados, de forma inconsciente, por la vergüenza tóxica, de la que fueron víctimas en la infancia y que, como no suelen tratarla, la arrastran toda la vida. Es la imagen idealizada de ellos mismos, que se convencen a sí mismos de que ése es su Verdadero Yo (pero no lo es) lo que admiran y pretenden que los demás admiren.

Pero en el fondo, los narcisistas, aunque no lo identifican o no lo entiendan, sienten la brecha entre la fachada que muestran al mundo y su identidad basada en la vergüenza tóxica. Trabajan duro para evitar sentir esa vergüenza. Para llenar este vacío, los narcisistas usan mecanismos de defensa que son destructivo, que causan dolor y daño a las personas que tienen relaciones con ellos.

Muchos de los mecanismos de defensa de las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad son abusivos, de ahí el término “abuso narcisista”. Sin embargo, alguien puede ser abusivo, pero no ser un narcisista. Los adictos y las personas con otras enfermedades mentales, como el trastorno bipolar y el trastorno de personalidad antisocial (similar al término anterior, sociopatía) y los trastornos límite de la personalidad también pueden ser abusivos, como lo son muchos codependientes sin una enfermedad mental. El abuso es abuso, no importa cuál sea el diagnóstico del abusador.

Diferencias entre un Narcisista Perverso y un Sociópata

Una persona con rasgos pronunciados rasgos narcisistas que se comporta de manera maliciosa y hostil tiene “narcisismo maligno”. Los narcisistas malignos suelen ser sádicos y infligiendo dolor (emocional) a otros. Pueden ser tan competitivos y faltos de escrúpulos que tienen un comportamiento antisocial. La paranoia los pone en un modo de ataque defensivo como medio para autoprotegerse.

Los sociópatas muestran rasgos narcisistas, pero no todos los narcisistas son sociópatas. Sus motivaciones son diferentes. Mientras que los narcisistas tienen la necesidad de ser admirados, los sociópatas cambian su fachada para conseguir los objetivos de su propia agenda secreta. No se adhieren a las personas como lo hacen los narcisistas. Los narcisistas no quieren ser abandonados, son codependientes, necesitan la admiración de los demás. Los sociópatas no tienen esta clase de apego, pueden alejarse fácilmente de las relaciones que no les sirven. Aunque algunos narcisistas planearán con anticipación ocasionalmente para obtener sus objetivos, generalmente son más reactivos, más viscerales y más agresivos. Los sociópatas calculan sus planes de una forma mucho más fría y tienen un enorme control sobre sus propias emociones. Son capaces de planear una venganza durante años antes de llevarla a cabo. Un narcisista maligno tiene delirios de grandiosidad y se cree con más derechos que el común de los mortales. Un sociópata tiende más a considerarse una víctima de su propia vida y vive escondido, sin mostrar más

Tipos de Abuso Narcisista

Las personas que hemos crecido en Familias Narcisistas/Disfuncionales, donde muchas de nosotras sufrimos acoso y abuso (emocional y/o psicológico y/o verbal y/o sexual y/o físico y/o espiritual) durante la infancia, tendemos a repetir este comportamiento como adultos y dejarnos abusar o acosar por otras personas hasta que empezamos a hacer terapia. Una niña no puede comparar su familia con otra, piensa que lo que sucede en su familia es lo “normal” y que eso es lo que ocurre en todas. Por ello, es necesario aprender que muchos de los comportamientos tolerados en realidad suponen un maltrato o un abuso y que nos merecemos no permitir este trato por parte de nadie. Es nuestra responsabilidad y nuestro derecho protegernos, poner límites y decir que no.

Si eres una víctima de abuso, los principales desafíos para ti son:

  1. Identificarlo claramente.
  2. Construir un sistema de apoyo.
  3. Aprender a fortalecerte y protegerte.

Tipos de abuso (que quizás aún no hayas reconocido que lo estás padeciendo o que lo has padecido)

  • Abuso verbal. El abuso verbal incluye despreciar, intimidar, acusar, culpar, avergonzar, exigir, ordenar, amenazar, criticar, provocar, el sarcasmo, enfurecerse, oponerse, socavar, interrumpir, bloquear e insultar. Ten en cuenta que muchas personas ocasionalmente hacen demandas, usan el sarcasmo, interrumpen, se oponen, critican, culpan o bloquean. Considera el contexto, la malicia y la frecuencia del comportamiento antes de etiquetarlo como abuso narcisista.
  • Manipulación. En general, la manipulación es una influencia indirecta sobre alguien para que se comporte de una manera que promueva los objetivos del manipulador. A menudo, expresa una agresión encubierta. Piensa en un “lobo con piel de cordero”. En la superficie, las palabras parecen inofensivas, incluso halagadoras; pero debajo de forma intuitiva, te sientes humillada o percibes hostilidad. En este post hay muchos ejemplos de conductas manipuladoras.
  • Chantaje emocional. El chantaje emocional puede incluir amenazas, enfado, advertencias, intimidación o castigos. Es una forma de manipulación que provoca dudas en ti. Te hace sentir miedo, obligación y/o culpa
  • Gaslighting. Se trata de una técnica de manipulación muy agresiva que, intencionalmente, te hace desconfiar de tus propias percepciones de la realidad o creer que eres mentalmente incapaz.
  • Competición. Vivir de un modo en el que el narcisista compite con los demás en todo y siempre encuentra la manera de ganar, quedando por encima de ti. Cómo consigue ganar es a través de cualquier medio, dejando a un lado la ética, haciendo trampas, utilizando a otras personas para triangular, …
  • Comparación negativa. Supone hacer comparaciones innecesarias para ser siempre el narcisista, de nuevo, el que sale ganando en la comparación, quedando por encima de quien sea que se compare.
  • Sabotaje. Interferencia disruptiva en tus acciones o relaciones con el propósito de vengarse de ti.
  • Explotación. Utilizarte, explotarte o aprovecharse de ti para fines personales sin tener en cuenta tus sentimientos o necesidades.
  • Mentir. Engaño persistente para evitar la responsabilidad o para lograr los fines del narcisista. Muchas veces estos fines pertenecen a una “agenda secreta” que el narcisista no muestra a los demás.
  • Retención. Retener cosas de ti, como dinero, sexo, comunicación o afecto, utilizándolo como arma para conseguir algo o simplemente para hacerte daño.
  • Desatención. Supone ignorar las necesidades de un niño/una niñas del cual/de la cual el abusador es responsable. Incluye peligro para los niños, es decir, colocar o dejar a un niño en una situación peligrosa.
  • Invasión de la privacidad. Ignorar tus límites y ponerse a revisar de forma periódica tus cosas, tu teléfono o tu correo; negar tu privacidad física o acosarte o seguirte, ignorando la privacidad que has solicitado.
  • Difamación. Difundir cotilleos maliciosos o mentiras sobre ti o sobre personas cercanas a ti con el fin de perjudicarte
  • Violencia. La violencia incluye bloquear tus movimientos, tirar cosas o destruir objetos como forma de amenaza.
  • Abuso financiero. Puede incluir controlarte por dominación económica (controlar tus cuentas, toda tu economía, decidir en qué gastas tus ingresos,…) o agotar tus finanzas mediante la extorsión, el robo, la manipulación, el juego, acumulando deudas en tu nombre o vendiendo tus pertenencias personales.
  • Aislamiento. Utilizar la manipulación y el control para aislarte progresivamente de tu familia, amigos, compañeros de trabajo,.. con esto el abusador narcisista lo que pretende es que dependas completamente de él emocionalmente y que no tengas apoyos externos cuando haya discusiones o te plantees dejar la relación.

Típicamente, los narcisistas no se responsabilizan de su comportamiento y le echan la culpa a los demás por lo que hacen, justifican su comportamiento sobre todo a través del mecanismo de defensa de la proyección. Sin embargo, algunos son capaces de reflexionar sobre su comportamiento y rectificarlo, pero siempre que dicho cambio también cumpla un interés propio.

 Busca Ayuda

Si crees que estás en una relación con un narcisista perverso o un sociópata busca ayuda terapéutica. Interactuar con esta clase de personas durante un periodo prolongado de tiempo puede ser muy dañino para tu salud mental y tu autoestima. Si te has visto reflejada en alguna de las formas de maltrato explicadas en este post, páralo de inmediato. El abuso y el maltrato suelen escalar con el tiempo, no ir a menos. No esperes a estar en peligro psicológico o físico para poner límites y decir que no.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

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9 Señales de que Estás en una Relación (Emocional y/o psicológicamente) Abusiva

¿Estás en una Relación abusiva?

A menudo, las mujeres que están en relaciones emocionalmente y/o psicológicamente abusivas no reconocen su situación como abuso porque no están siendo atacadas físicamente. Mucha gente cree que si no hay signos físicos de abuso, entonces no es realmente abuso. Pero el dolor y el trauma del abuso emocional son tan reales como los del abuso físico. Se la conoce como la “herida invisible” precisamente por eso, porque no se ve físicamente pero está ahí, en lo profundo del inconsciente de las sobrevivientes hasta que se dan cuenta de que “algo va mal” y empiezan a hacer terapia.

Es por esto que es importante hacerte consciente de que estás en una relación emocionalmente abusiva. Las supervivientes no nos damos cuenta porque venimos de familias narcisistas/ disfuncionales con los mismos patrones de conducta, donde todo este comportamiento abusivo es etiquetado como “normal” por la familia narcisista/disfuncional. Inconscientemente, las supervivientes escogen parejas que son proyecciones de sus padres, con lo que se perpetúa el abuso emocional y/o psicológico que sufrieron de niñas.

 Preguntas para identificar Abuso Emocional/Psicológico en las Relaciones

Tu compañero…

  • ¿Te humilla o menosprecia delante de amigxs, familiares o en público?
  • ¿Hace de menos tus metas o logros?
  • ¿Critica constantemente tus habilidades como pareja, novia, novia, trabajadora o estudiante?
  • ¿Te llama “nombres” constantemente que pueden considerarse humillantes?
  • ¿Te sientes impotente para tomar tus propias decisiones?
  • ¿Amenaza (de forma directa o indirecta con hacerte daño a ti, a tus hijxs, mascotas, amigxs o familiares para conseguir que hagas lo que él quiere?
  • ¿Destruye cosas para asustarte, por ejemplo, tirar un cuadro o darle una patada a una puerta?
  • ¿Te dice o te hace entender que no vales nada sin él?
  • ¿Te agarra, pellizca, empuja o zarandea y después se excusa por ese comportamiento?
  • ¿Te llama o te envía mensajes de texto constantemente o se presenta de improviso donde sabe que estarás para controlarte?
  • ¿Te aísla de amigxs o familiares, por ejemplo, te hace chantaje para que no vayas a una cena con amigxs o te dice que cree que cae mal a tu madre para que ninguno de los dos vayáis a visitarla?
  • ¿Consume drogas o alcohol como una excusa para hacerte daño verbalmente?
  • ¿Te culpa por lo que siente?
  • ¿Te presiona para tener sexo con él cuando tú no quieres?
  • ¿Amenaza con hacerse daño o suicidarse si te vas?

 Y tú…

  • ¿Te asusta cómo actuará tu pareja?
  • ¿Constantemente te excusas frente a otras personas por el comportamiento de tu pareja?
  • ¿Crees que puedes ayudar a tu pareja a cambiar si sólo cambias algo sobre ti?
  • ¿Tratas de no hacer nada que pueda causar conflicto o enfadar a tu pareja, es decir, te comportas la mayor parte del tiempo como si estuvieses pisando huevos?
  • ¿Sientes que, hagas lo que hagas o por mucho que te esfuerces, tu pareja nunca estará contento del todo contigo?
  • ¿Siempre haces lo que tu pareja quiere que hagas en lugar de lo que tú quieres? ¿La mayoría de las veces ya no sabes lo que quieres?
  • ¿A pesar de no estar feliz no terminas la relación porque tienes miedo de lo que tu pareja haría si la relación se terminase o porque crees que no ibas a encontrar a nadie más que te quisiese?

Si has respondido que sí a la mayoría de estas preguntas, es muy posible que estés en una relación abusiva.

9 Señales de que Estás en una Relación (Emocional y/o psicológicamente) Abusiva

  1. Te aísla

Los compañeros emocionalmente abusivos a menudo te aislan de otras relaciones cercanas, incluidas aquellas con familiares, amigos o incluso compañeros de trabajo.

El abusador puede que ni siquiera sepa conscientemente que lo está haciendo. Con el aislamiento progresivo el abusador lo que consigue es que dependas emocionalmente por completo de él, influir en ti de una forma más fácil y controlar la relación.

  1. Te hace cuestionar tu Sanidad Mental

Para hacer esto, una de las técnicas más comunes que utilizan es el Gaslighting (o Luz de Gas), una fomra de abuso psicológico que hace que la víctima cuestione su propia realidad. Algunos ejemplos de una persona emocionalmente abusiva que hace gaslighting a su pareja son frases como:  “Estás loca, eso nunca sucedió”, “¿Estás segura? Yo creo que tú eres un poco tonta.” o “Todo está en tu cabeza. Tú no estás bien”.

El Gaslighting es una táctica de abuso muy poderosa porque hace que la víctima cuestione todo: su cordura, sus sentimientos y su propia percepción de la realidad. Esto le da al abusador el control.

  1. No puedes expresar tus Sentimientos

Si te da miedo plantear ciertos temas, esta es una señal de peligro de que tu relación tiene una base inestable”. Un compañero abusivo impedirá que te expreses de forma libre, haciándote sentir culpa o vergüenza por ello.

Muchas veces las personas abusivas no son claras en su comunicación porque con una comunicación equívoca es como consiguen sus objetivos. Por ello, es muy probable que un compañero abusivo no diga explícitamente “No hables de esto”, pero si tú tienes la sensación de que si tocas algunos temas pueden provocar una reacción inesperada y/o agresiva por parte de tu compañero, eso es abuso emocional.

 4. Es celoso de forma irracional

Los sentimientos ocasionales de celos son normales en una relación.

Los celos se convierten en un problema cuando la persona con celos se vuelve posesiva o controla, o impone un doble rasero a su pareja, por ejemplo, un abusador que le prohíbe a su novia que hable con compañeros de trabajo masculinos cuando él sí que interactúa con normalidad con sus compañeras mujeres.

5. Te amenaza (de forma obvia o solapada)

Las amenazas no tienen que estar limitadas a ti. Un compañero abusivo puede amenazar con herir o matar a los hijos comunes, otros miembros de la familia o las mascotas. El abusador incluso puede amenazar con suicidarse.

Una amenaza también puede venir en forma de intimidación, comportamientos como el re romper cosas delante de ti o decir frases como “No me hagas enfadar” o “Te la estás buscando”.

6. Te culpa de todo

Un abusado culpa a su pareja por su propio comportamiento. Afirmará que lo provocaste tú u otra persona para justificar su comportamiento agresivo. Te culpará de su propia infidelidad argumentando que no le das sexo o cariño o atención en cantidades suficientes. Un abusador también alegará que el estrés, las drogas o el alcohol los hicieron comportarse de cierta manera.

La razón por la que hacen esto es el mecanismo de defensa de la proyección. La proyección consiste en poner fuera de uno mismo comportamientos que no podemos aceptar que son nuestros. Por eso justifican todo lo que hacen y la proyección les da una “carta blanca”dentro de su cabeza para poder hacer lo que quieran y no responsabilizarse de su comportamiento, por muy abusivo que sea.

  1. Te controla

Un abusador utilizará diferentes medios para controlarte. Así es como se ponen por encima de ti en la relación, es su forma de conseguir tener “la sartén por el mango”, ya que se sienten permanentemente amenazados.

Lo que utilicen para controlarte dependerá de cada persona. Son instrumentos de control para el abusador:

  • El dinero: tendrán acceso a tus cuentas bancarias, te quitarán las tarjetas, decidirán en qué se gasta y en qué no.
  • El sexo: utilizará el sexo como arma reteniéndolo cuando sepa que lo quieres y dándotelo como a cuentagotas para mantenerte en una situación de necesidad perpetua.
  • El trabajo: querrá decidir el tipo de relación que tienes con tu jefe y/o compañeros de trabajo, diciéndote cómo tienes que comportarte.

8. Te avergüenza y te critica

Un compañero abusivo critica a su pareja constantemente, en privado o en público. Cómo lo hacen puede variar mucho. Por ejemplo, críticas sobre tu inteligencia o apariencia de su compañera. O pueden burlarse de su pareja y humillarla. Todo ello es una táctica para reducir la autoestima y la confianza de su compañera.

 9. Su comunicación es equívoca

Su comunicación no está orientada a una solución del conflicto sino a “ganar” el abusador. Algunas de estas técnicas de comunicación equívoca son:

  • La manipulación
  • La triangulación
  • El tratamiento de silencio
  • “Cerrarse en banda”
  • “Gaslighting” o luz de gas
  • Comportarse de forma pasivo-agresiva

El abuso emocional tiene el objetivo por parte del abusador de mantener el control sobre la relación y su pareja. Es una forma de oprimir a su pareja y no dejar que se exprese, que manifieste sus opiniones ni que defienda sus criterios y percepciones. Es una forma de maltrato muy grave, ya que anula por completo a la víctima, dejándola sin autoestima y creyendo que merece el trato que se le da.

Nadie merece ese tipo de abuso y de trato. Si te ves reconocida en este post, busca ayuda en lugares como éste:

http://www.violenciagenero.msssi.gob.es

Hablemos un poco sobre Sadomasoquismo (y también sobre Narcisismo)

¿Qué es el Sadomasoquismo?

El sadomasoquismo puede definirse como la entrega o recepción de placer, muchas veces sexual, mediante infligir o recibir daño o humillación. Puede significar un aumento del placer sexual o, en otras ocasiones, como un sustituto o un requisito imprescindible en una relación. Infligir dolor se usa para incitar el placer sexual, mientras que la simulación de la violencia puede servir para expresar apego. Las actividades sadomasoquistas son en la mayoría de los casos iniciadas a petición, o en beneficio, del/de la masoquista, que muchas veces dirige las acciones a través de sutiles señales emocionales.

Algunos estudios sugieren que las fantasías sádicas se encuentran tanto en las mujeres como en los hombres. Mientras que algunas personas son puramente sádicas o completamente masoquistas , muchas son diferentes grados de ambas, y se describen a sí mismos/mismas como intercambiables en los papeles de sádico/sádica – masoquista.

El sadomasoquismo es una palabra híbrida, compuesta por sadismo y masoquismo, términos acuñados en el sigo XIX por el psiquiatra alemán Richard von Krafft-Ebing, quien habló de tendencias naturales de sadismo en los hombres y de masoquismo en las mujeres. Krafft-Ebing nombró el sadismo tomando el nombre del Marqués de Sade, autor de “Los crímenes del amor”, “Aline y Valcour” y otras obras.

El padre del psicoanálisis, Sigmund Freud, remarcó que la tendencia a infligir y recibir dolor durante las relaciones sexuales es “la más común e importante de todas las perversiones” y la adscribió – como otros muchos temas – a un desarrollo emocional y/o psicológico incompleto o disfuncional en la infancia.

la más común e importante de todas las perversiones

El Sadismo y el Masoquismo en las relaciones

El sadismo también puede representar una clase de actividad disfuncional, como la de utilizar a alguien como “cabeza de turco” o como “chivo expiatorio”. Sentimientos displacenteros como la rabia o la culpa son desplazados hacia fuera de la persona que los siente y proyectados en otra persona: el chivo expiatorio. Ésta es una práctica antigua y con raíces profundas. De acuerdo con el Levítico, Dios les dijo a Moisés y a Aaron que sacrificasen a dos chivos (cabras) cada año. El primer chivo era para ser sacrificado y su sangre derramada en el Arca de Noé. Entonces el Sumo Sacerdote pondría sus manos sobre la cabeza del segundo chivo y confesar los pecados de la gente. Este segundo chivo, con más suerte que el primero, no sería asesinado, sino que sería abandonado en el desierto llevando la carga del pecado, que es por lo que se le acabaría conociendo como el “chivo expiatorio”. El altar que hay en cada iglesia es un recordatorio simbólico de esta práctica de sacrificio, siendo el último objeto del sacrificio, el propio Jesús.

Para el masoquista, tomar el rol de la subyugación y la impotencia puede ofrecer una liberación frente al estrés o la carga de la responsabilidad o la culpa. También puede evocar sentimientos infantiles de dependencia, seguridad y protección, que pueden servir como un sustitutos de la intimidad. Además, el/la masoquista puede obtener placer de ganarse la aprobación del sádico/ de la sádica, solicitando su plena atención, y con ello, controlándole.

En casi todas las relaciones, un(a) compañero/compañera está más apegado/apegada que el otro/la otra, llevando a que el/la que está menos apegado/apegada a ser el/la dominante, mientras que el/la más apegado/apegada se infantiliza y se vuelve sumiso/sumisa para conseguir pacificar, complacer y seducir. Al final, es más que probable que el/la menos apegado/apegada se agobie y tome distancia, pero si se aleja demasiado, el/la más apegado/apegada puede que se enfríe, se cierre o se vaya. Esto puede provocar que el menos apegado/la menos apegada cambie de rol y se vuelva el más entusiasta de los dos /de las dos en la relación. Al final, el equilibrio se reestablece, hasta que ocurre algo que rompe ese equilibrio, y así ad infinitum. La dominación y la sumisión son elementos que se encuentran en la mayoría de las relaciones, pero esto no es óbice para que estos componentes las hagan agotadoras, estériles, y, parafraseando a Freud, inmaduras.

En lugar de jugar al gato y al ratón, los amantes necesitan tener confianza (en sí mismos/en sí mismas y en el otro/la otra) y el valor para elevarse por encima del juego. ¿Cómo? Aprendiendo a confiar cada uno/una en el otro/la otra y atreverse a mirarse como los dos seres humanos de completos que en realidad son, finales en sí mismos y no medios para conseguir un fin. El amor verdadero consiste en respetar, compartir, nutrir y facilitar. ¿Cuántas personas tienen la capacidad y la madurez para esta clase de amor transpersonal?

En cualquier caso, es un baile que bailan dos.

El Sadomasoquismo y el Narcisismo

La tendencia es que aquellas personas que han sido criadas por un padre y/o madre narcisista sádico/sádica esto es, que se reconfortaba (en la mayoría de los casos, seguramente de forma inconsciente) infligiendo dolor psicológico o emocional, estas personas de adultos desarrollan dinámicas sadomasoquistas en sus relaciones con sus parejas. ¿Por qué? Porque en su infancia se les enseñó que el amor tenía un componente doloroso, componente que posteriormente introdujeron en sus relaciones de forma natural, repitiendo lo que se les había enseñado.

La posición extremadamente vulnerable en la que está un niño/una niña durante años (tiene una dependencia total de sus progenitores) y las situaciones de humillación, dolor,.. que sufre, siendo éstas realizadas por una figura a la que quiere (su padre o su madre o ambos), para él/ella habrá una enorme facilidad/naturalidad para desarrollar roles de sumisión (viviendo lo que le hacían a él/ella) o de dominación (haciéndole a otra persona lo que le hacían a él/ella).N

No estoy calificando el sadomasoquismo ni de bueno ni de malo, ya que entiendo que dos adultos que son libres y consienten de forma mutua, pueden realizar las prácticas sexuales que les apetezcan, por mucho que a otras personas estas prácticas les puedan parecer aberrantes, raras o indignas. Lo que digo es que simplemente quizás te apetezca reflexionar sobre hasta qué punto es tu inconsciente el que te lleva a adoptar prácticas sadomasoquistas en tus relaciones, esto es, te conviertes en ese niño/niña que pide que papá/mamá le pegue o bien ese niño/niña cabreado/cabreada que quiere pegarle a papá/mamá. Y no sólo en la cama.

¿Crees que has tenido o tienes una relación sadomasoquista? ¿Piensas que esta dinámica puede estar relacionada con el sadismo de uno de tus padres? Deja un comentario.

Fuente: Psychologytoday.com 

El “Perspecticidio” es el lavado de cerebro que las Personas Manipuladoras hacen a sus Parejas

“Vivir con una pareja controladora y abusiva puede hacer que la persona se sienta como los que están dentro de una secta, excepto que más sola. Los puntos de vista de la víctima, deseos y opiniones pueden desvanecerse a causa de la acción de los/las abusadores/abusadoras. Con el tiempo, es posible que pierdan la noción de que tienen derecho a tener sus propias perspectivas. Esto es lo que se llama “perspecticidio”, la incapacidad de saber qué es lo que sabes”. Evan Stark, del libro “Control Coercitivo: Cómo los Hombres Atrapan a las Mujeres en la Vida Personal (Violencia Interpersonal).

El “perspecticidio” es muchas veces parte de una estrategia de control coercitivo que puede incluir manipulación, acoso, gaslighting y/o el abuso.

El término fue acuñado en la literatura, para referirse al lavado de cerebro de prisioneros de guerra y se ha aplicado también para los miembros de cultos o sectas.

“En una relación abusiva o controladora, con el paso del tiempo la pareja dominante cambia el modo en el que piensa la víctima”,  ha dicho Lisa Aronson Fontes, una investigadora de psicología, autora del libro: Cadenas Invisibles: Cómo Superar el Control Coertcitivo en tu Relación de Pareja”. “El/la abusador(a) define qué es el amor. El/la abusador(a) define qué es lo apropiado en términos de monitorear a su pareja. El/la abusador(a) define qué es lo que está mal en la víctima, y qué es lo que tiene que hacer para cambiarlo”.

Con el paso del tiempo, la víctima pierde la noción de sus propias ideas, metas y pensamientos. En lugar de esos, empiezan a adoptar los de la pareja dominante como propios. “A través del perspecticidio, las personas renuncian a sus propias opiniones, afiliaciones religiosas, metas en la vida” añade Fontes. “No estoy hablando sobre la influencia mutua natural que se da en todas las relaciones íntimas- esto es mucho más perverso y unilateral”.

Porqué las víctimas caen en una relación tan tóxica en muchas ocasiones tiene que ver con un patrón de familia que se repite por no ser conscientes de que existe tal patrón. Una vez que la víctima ha sido “atrapada”, tras una fase de idealización, ambas personas tendrán un vínculo basado en su trauma de infancia (lo que se conoce como trauma bonding), y llamarán amor al abuso e intensidad al dolor y al sufrimiento.

Cada persona que forma a pareja está en un extremo de ese vínculo, una persona ejerciendo el abuso y el control y la otra permitiéndolo y justificándolo. La relación no será únicamente abusiva sino que el abuso aumentará con el paso del tiempo, dejando cada vez intervalos más cortos de tiempo en los que el abusador/la abusadora tendrá gestos de cariño y de cercanía con su pareja.

Cómo se llega al perspecticidio:

  • El/la abusador/abusadora decide cómo su pareja debe pasar su tiempo libre, por ejemplo, mirando mientras él/ella juega a videojuegos.
  • Controlando hasta cada minuto del día de su pareja, por ejemplo, asegurándose de que cumple a rajatabla una dieta hecha por el/la abusador/abusadora.
  • Definiendo a su pareja. El/la abusador/abusadora le dice constantemente a la víctima que “está gordo/gorda”, que “no es interesante”, que “tiene mal gusto”,… a veces de una forma obvia y otras no tan obvia pero el mensaje subyacente siempre es el mismo “No eres suficiente” “Haces las cosas mal” “No eres digo/digna de estar conmigo” Esto acaba haciendo sentirse muy mal a la víctima y empieza a minar seriamente su autoestima.
  • El/la abusador/abusadora establece los términos de lo que es “una pareja que se quiere”. Crea unas expectativas de lo que tiene que ser y poco a poco va doblegando la voluntad de su pareja con “Si me quisieras…” y a continuación una demanda desproporcionada y abusiva “no saldrías esta noche con tus amigos y me dejarías aquí haciéndome sentir solo/sola”.
  • El/la abusador/abusadora decide cómo tiene que vestirse, qué trabajo ha de tener o cómo tiene que comportarse su pareja, por ejemplo, con frases como “tú te mereces un trabajo mejor que ése, tienes que buscar otro”, cuando en realidad el/la abusador/abusadora tiene celos de la relación cercana que hay entre la víctima y su jefe/jefa y prefiere que se termine.

Las personas sometidas al perspecticidio suelen culparse a sí mismas, ya que se sienten desesperadas y desorientadas. Puede ser difícil para ellas determinar con exactitud qué es lo que está mal.

Las parejas controladoras actúan como un filtro hacia el mundo exterior, forzando de forma gradual a las víctimas a perder el apoyo de su familia, amigos, compañeros de trabajo,… Aisladas y controladas de esta forma tan férrea, las víctimas pierden su autoestima y tienen problemas para recordar cuáles eran los pensamientos, creencias y sentimientos que conformaban su identidad.

Una persona que está siendo controlada coercitivamente – incluso sin que haya violencia física – no se siente libre para vivir su propia vida en sus propios términos.

Si crees que puedes estar siendo víctima de abuso de cualquier tipo, puedes contactar con organizaciones como Fundación Ana Bella o Mentes Abiertas.

Fuente: domesticshelters.org

 

“Cerrarse en banda”, similitudes y diferencias con el “gaslighting”

¿En qué consiste “cerrarse en banda”?

“Cerrarse en banda” supone la negativa de una persona a hablar, interactuar o responder a otra con la que tiene un vínculo cercano: amigo/amiga, pareja, compañero/compañera de trabajo, familiar,..”Cerrarse en banda” es un método o estrategia defensivo para la persona que la usa. En general, la persona que se cierra en banda está usando un método aprendido pero que es inefectivo para expresar emociones intensas a una persona querida. Puede tratarse de sentimientos de frustración, ira, dolor, desánimo, decepción,…

El intento que subyace en las intenciones de la persona que se cierra en banda es el de expresar sentimientos de desconexión e inseguridad en la relación con el otro. La persona que se cierra en banda lo hace movida (de forma inconsciente) por sentimientos profundos de inadecuación, miedo al rechazo, al abandono,..

El término en inglés es “stonewalling”, que literalmente significa “hacerse una pared de piedra”. Y la verdad es que intentar hablar con una persona que se cierra en banda, efectivamente, puede hacer sentir como intentar hablar con una pared. No muestran ninguna o muy poca emoción hacia el exterior y se enorgullecen de pensar que son fuertes, basándolo en que se muestran frías y calmadas (aunque en realidad por dentro son un torbellino de emociones).

Se trata de un modo inefectivo y contraproducente de lidiar con emociones difíciles, en última instancia se trata de tener miedo a sentir. La persona que se cierra en banda normalmente percibe las emociones displacenteras, las críticas, las demandas,.. como amenazas a su sensación de seguridad que asocian a tener un control férreo sobre sus propias emociones (para evitar sentirse sobrebordadas y no saber cómo gestionarlas).

Características del comportamiento de “cerrarse en banda”

“Cerrarse en banda” incluye los siguientes patrones pasivo-defensivos:

  • Negarse a hablar o dar el tratamiento de silencio a la otra persona.
  • Decir cuantas menos palabras, mejor.
  • Encerrarse en uno/una mismo/misma a cualquier señal de que el otro quiere hablar sobre algo o está disgustado/disgustada.
  • Rechazar contestar a preguntas.
  • Pedir “espacio” al otro sin dar ninguna explicación.
  • Permanecer sin mostrar emociones (parece que a esa persona le da completamente igual lo que se le está diciendo) cuando se le pide se exprese sobre el tema que se está tratando.
  • No dar ninguna opinión.
  • Permanecer emocionalmente desconectado durante todo el tiempo que dura la conversación con el otro (con independencia del tema que se esté tratando, su gravedad para el otro o la evidencia de que toda la relación esté en juego).
  • Responder con frases como “No sé lo que quiero”, “No sé si te quiero” o “Necesito tiempo” cuando se le pide a esa persona que colabore a resolver la cuestión que se está tratando.
  • Eludir los esfuerzos de la otra persona para resolver un tema o llegar a un acuerdo.
  • Retener información que pone en riesgo enfadar o disgustar a la otra persona.
  • Privación del afecto a la otra persona de forma intencionada.

En general, el intento de “cerrarse en banda” es el de expresar sentimientos de decepción o de dolor, haciendo esto de forma indirecta, mediante la retención de cualquier tipo de comunicación en presencia de la otra persona. Es muy probable que la persona que se cierra en banda ya no quiera participar en actividades planeadas o mantener acuerdos a los que ya se habían llegado.

En muchas ocasiones la persona que se cierra en banda lo hace de forma rápida cuando empieza a haber señales de un desacuerdo. Este comportamiento está asociado a personas que han experimentado abuso emocional y/o psicológico en la infancia. Están atrapadas en el miedo y demasiado preocupadas y obsesionadas con no cumplir con las expectativas o las demandas que la otra persona les hace.

Muchas veces, “cerrarse en banda” puede ser un medio primario para la persona para evitar a lo que más miedo le tiene – criticismo, conflicto, confrontación- basado en la creencia o la expectativa no realista, de que tiene la misión de eliminar señales de emociones negativas o feedback o demandas por parte de las personas cercanas a ellos/ellas.

En otros casos, “cerrarse en banda” puede ser también un modo de castigar al otro por algo que o bien no ha hecho o algo que ha hecho y ha sido doloroso para la persona que se cierra en banda, muchas veces con la expectativa de “deberías haber sabido esto” sin usar las palabras para clarificar lo que quieren o lo que les ha hecho daño. De una forma o de otra, la persona que se “cierra en banda” se comporta como si el otro no existiera.

El que se cierra en banda envía este mensaje de forma indirecta: “deberías haber sabido esto”.

Puede empezar como algo suave y ocasional y aumentar hasta convertirse en algo habitual, un patrón de comportamiento. Su duración puede ser de minutos, horas, días, semanas, meses o incluso más si la persona que es objeto del “cierre en banda” lo aguanta.

A veces, por razones prácticas, puede haber pequeñas interrupciones del “cierre”, por ejemplo para coordinar responsabilidades esenciales o cuando hay amigos o familia presentes. Hay que tener en cuenta que el “cierre en banda” es una forma de abuso y éste, en muchas ocasiones se da forma encubierta, de modo tal que el/la abusador/abusadora mantenga una buena imagen frente a los demás.

En palabras de Daniel Goleman, “el cierre en banda envía un mensaje poderoso e inquietante, algo como una combinación entre una fría distancia y asco.” Si se trata de una respuesta habitual, el “cierre en banda” es devastador para la salud de una relación. Corta toda posibilidad de dialogar y trabajar sobre los desacuerdos.

Similitudes y diferencias con el “gaslighting”

La técnica de “cerrarse en banda” comparte algunas características con la de “gaslighting”. Ambas tienen el objetivo de obstaculizar una comunicación sana y directa. En particular, la sensación de seguridad emocional y conexión necesarias que ambas partes necesitan para profundizar en un conocimiento mutuo para fortalecer su relación.

El “gaslighting” es una técnica de naturaleza más severa y más ofensiva. El “gaslighting” incluye algunos elementos del “cierre en banda”.

El intento subyacente en la persona que ejercita el “gaslighting” es el de derribar las defensas de otra persona de forma ofensiva. Se trata de un acto agresivo por el que una persona, que tiene la fantasía de que es mejor que la otra u otras sobre la que la ejerce, la controla, la domina y la somete mentalmente socavando muy gravemente su sentido de la percepción y su autoestima.

El Abuso Verbal en la Infancia puede causar Ansiedad Severa

Qué es el Abuso Verbal

El abuso sufrido por un(a) niño/niña en su infancia puede alterar el desarrollo de su cerebro. La palabra abuso en este contexto tiene que ser entendida de forma amplia, esto es, incluyendo el abuso emocional (dentro del cual está el abuso verbal) y/o psicológico, no sólo el físico y/o sexual.

El abuso no sólo consiste en pegar de forma habitual a un(a) niña/niño. Las formas de abuso verbal tales como insultar, gritar, desvalorizar, culpabilizar, insultar, humillar y ridiculizar a un niño/niña de forma continuada durante años puede alterar la estructura de su cerebro y llevarle a problemas de comportamiento.

Ésta es la conclusión a la que llegaron los investigadores del hospital McLean, un centro psiquiátrico afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard, en Massachussets, la cual cuestiona muchos de los preceptos básicos del cuidado de niños y de la psiquiatría ortodoxa.

El Dr Martin Teicher, que lideró el estudio, declaró que había evidencias de que el trauma emocional en la infancia podía causar alteraciones en partes importantes del cerebro, que podían dar lugar a depresión, ansiedad y otras secuelas.

“El cerebro se va esculpiendo con nuestras experiencias. Una experiencia adversa prolongada en el tiempo en su época de desarrollo, esculpirá nuestro cerebro de forma distinta” ha dicho Teicher.

Su equipo hizo cientos de escáneres del cerebro de niñas/os que habían sido ingresados en el hospital tras sufrir abuso verbal, abuso físico o sexual y los compararon con escáneres de personas jóvenes que no habían sufrido nada similar. Encontraron que en niños/as que habían sido rechazadas y/o abusados/as el cuerpo calloso de su cerebro era hasta un 40% más pequeño de lo normal.

Qué es el Cuerpo Calloso del Cerebro y qué le pasa cuando hay Trauma de Infancia

El cuerpo calloso es el haz de nervios cuya función es conectar los dos hemisferios del cerebro, el izquierdo y el derecho, y actuar como el puente principal entre ellos. Un cuerpo calloso que no está completamente desarrollado inhibe la comunicación entre los dos hemisferios. Como resultado de ello, los niños pueden terminar “residiendo” o “enganchados” en un hemisferio en lugar de moverse de forma rápida y ágil de uno al otro, que es lo que ocurre en las personas que no han sufrido ningún trauma de infancia.

El hemisferio izquierdo del cerebro es el de la parte racional, el uso de la lógica, los pensamientos, el lenguaje, las matemáticas. El hemisferio derecho es el de la parte emocional, la intuición, la creatividad, la imaginación, la espiritualidad. “Muchas personas que han sobrevivido a un trauma de infancia residen en la parte izquierda de forma habitual. Pero cuando les sobrevienen pensamientos traumáticos, se repliegan a la parte derecha. Pueden ponerse muy emocionales, sin ninguna lógica de la parte izquierda para guiarles”, ha declarado Teicher.

Esto que describe Teicher es un flashback emocional, típico de las personas con síndrome de estrés post-traumático complejo. Los flashbacks emocionales no suelen tener un componente visual. Cuando un adulto se ve envuelto en una situación que le recuerda al trauma vivido en la infancia (por ejemplo, un jefe que grita, una novia que mira mal, un amigo que se burla de forma dura) hace que el adulto reviva la situación traumática como si fuese ese/esa niño/niña de nuevo. No puede aplicar la parte racional porque se queda como en “off” durante ese tiempo. Los flashbacks emocionales pueden durar desde minutos hasta días. Con terapia y paciencia, éstos se pueden reducir tanto en las situaciones en las que aparecen como en duración e intensidad.

Posibles secuelas del abuso a corto plazo

  • Problemas de comunicación
  • Sobreanálisis de situaciones
  • Baja autoestima y falta de entusiasmo por la vida
  • Problemas para la toma de decisiones (aunque sean muy pequeñas)

Posibles secuelas del abuso a largo plazo

  • Migrañas
  • Dolores crónicos
  • Desórdenes de alimentación
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo (cuyo componente principal son los flashbacks emocionales)
  • Ideaciones Suicidas

Qué hacer: la Clave está en tu Niña/Niño Interior

Ok, la conclusión es que el cerebro es plástico según la neurociencia moderna y está sujeto a cambios en base a los estímulos que recibe en sus años primeros años de desarrollo. Concretamente los 7 primeros años de vida son los más importantes.

Los adultos que hayan sufrido algún tipo de abuso en su infancia (abuso entendido como se describe al principio de este artículo) y que se vean reflejados en este artículo tengo dos buenas noticias:

  1. Ahí está la explicación a las numerosas veces que te sentías en una especie de agujero negro del que era imposible salir. Se llama flashback emocional.
  2. Los flashbacks emocionales, así como el resto de los componentes del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, descritos algunos de ellos en la parte de las secuelas a corto y a largo plazo, pueden revertirse en una gran parte con terapia (psicoterapia o terapia Gestalt) y paciencia. Una de las claves es curar a ese niño/niña interior que sufre cuando siente que le vuelven a hacer lo mismo que en su infancia. Tú, el adulto, desapareces y ya sólo queda ese/esa niño/niña que sufre.

Pete Walker, psicoterapeuta estadounidense, en “Complex PTSD: From Surviving to Thriving” explica cómo tratar el Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo.

John Bradshow, psicoterapeuta estadounidense, en “Volver a casa” explica muchas técnicas prácticas para curar al/a la niña interior.

Fuente:

theguardian.com

 

¿Estás siendo víctima de “Gaslighting”?

“Estás loc@, eso no ha pasado nunca”

“Eres demasiado sensible”

“Te lo estás inventando”

“Eres muy difícil”

¿Qué es el Gaslighting?

¿Has oído alguna vez estas frases de tu pareja/ padre y/o madre/ amig@ que te han hecho cuestionarte a ti mism@?. Si es así, es más que probable que estés siendo víctima de Gaslighting, una forma de abuso emocional y psicológico que hace que la persona que es objeto de ella se cuestione sus propios sentimientos, instintos, pensamientos y sanidad mental, dando a la persona abusiva (generalmente un(a) narcisista) el poder y el control.

El término tiene su origen en la película británica “Gaslight” de 1940, dirigida por Thorold Dickinson, basada en la obra teatral “Gas Light”, (conocida como “Angel Street” en USA), de 1938, escrita por Patrick Hamilton. En la película, un hombre manipula a su mujer para convencerla de que está loca y así poder robarle una fortuna que ésta tiene escondida. Esconde cosas como cuadros, joyas,.. haciéndole pensar a ella que es la responsable de esas pérdidas pero que no lo recuerda. El término se refiere a las luces de gas que el marido utiliza en el ático mientras busca la fortuna escondida. La mujer ve las luces pero el marido insiste en que está desvariando.

Una vez que el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) ha utilizado el “gaslighting” para quebrar la habilidad de la víctima para confiar en sus propias percepciones y creencias, hay más probabilidades de que la víctima se quede en la relación abusiva, porque él/ella empezará a creer que no puede vivir sin el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).

El “gaslighting” normalmente ocurre en una relación de forma gradual – tanto que al principio las acciones del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) parecerán inofensivas. Con el paso del tiempo, la víctima acaba padeciendo ansiedad, aislamiento, confusión, depresión,.. perdiendo una total noción de lo que está ocurriendo en realidad.

10 Señales de que te están haciendo Gaslighting

Las de más arriba son señales de que un(a) narcisista (u otra persona abusiva) te está haciendo “Gaslighting”. En cuanto a ti, hay señales en tu cuerpo y en tu cabeza que te avisan de que algo no está bien. De acuerdo con el autor y psicoanalista Robert Stern, las siguientes son señales de que te están haciendo “Gaslighting”:

  1. Te cuestionas a ti mism@ constantemente.
  2. Empiezas a preguntarte si eres demasiado sensible.
  3. Te sientes confus@ la mayor parte del tiempo y te cuesta mucho tomar decisiones, aunque sean muy simples.
  4. Te pasas el día disculpándote ante esa persona.
  5. No puedes entender porqué la mayor parte del tiempo te encuentras triste.
  6. Te excusas a menudo ante los demás por el comportamiento de esa persona.
  7. Te sientes como si no pudieses hacer nada bien.
  8. Te sientes como si no fueses lo “suficientemente buen@” para las otras personas.
  9. Tienes la sensación de que antes de esta relación eras una persona con más confianza en sí misma, más relajada y más feliz.
  10. Ocultas información a tus amig@s y a tu familia para no tener que explicar lo que pasa con esta persona.

 Acciones relacionadas con el Gaslighting

  1. Retención: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que no te entiende o se niega de forma radical a escucharte. Puede que diga algo como “No quiero oír nada sobre esto nunca más”.
  2. Oposición: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cuestiona tu memoria, incluso aunque estés muy segur@ de lo que ha pasado. Te dicen cosas como “Te equivocas, nunca recuerdas bien las cosas” o “Eres un(a) mentiros@, eso no ha pasado nunca” o “Te lo estás inventando, a veces creo que estás loc@”.
  3. Bloqueo/Desvío: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cambia el tema de conversación para silenciarte o para cuestionarte, diciendo frases como “Es otra idea loc@/desafortunada/disparatada de tu (amig@/ miembro de tu familia)”.
  4. Trivialización: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) minimiza tus necesidades o sentimientos, diciéndote constantemente que eres demasiado sensible o una persona difícil o frases como “Te vas a enfadar por una tontería como ésa?”.
  5. Negación/Olvido: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que se ha olvidado de lo que ha pasado realmente o niega de forma flagrante las promesas que te ha hecho. “No sé de qué me hablas” o “Te lo estás inventando”.

 

El gaslighting es una forma de abuso emocional y psicológico. Si crees que estás siendo objeto de gaslighting (tu pareja, padre y/o madre, amig@), es importante que busques ayuda. Sus efectos pueden ser muy perjudiciales para ti y no tienes porqué tolerar esta clase de comportamiento. Haz lo necesario para mantenerte san@ mentalmente y salvo del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).