4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

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El Abuso/Explotación Financieros

¿Alguna vez ha sido crítico o has juzgado un a un ser querido por permanecer en una relación abusiva y tóxica? Es doloroso ver a alguien que queremos mal tratado, excusarse por el maltrato y, sin embargo, continuar con una pareja abusiva. Es difícil cuando no sabemos cómo ayudar a alguien a quien amamos que está atrapada en un ciclo de abuso. Si bien las dinámicas abusivas son complicadas, creo que debemos comenzar escuchando a quienes queremos en lugar de darles charlas o consejos bien intencionados para que se vayan. Antes de presionar a alguien para que abandone su relación, primero comprendamos y seamos compasivas con todas las barreras que lo mantienen allí. Si eres tú el que quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista que incluye el abuso financiero, más abajo te doy varias pautas a seguir.

El Abuso Financiero

El abuso financiero se da cuando una persona en una relación de pareja, amistad, familiar, trabajo,.. está siendo abusada/explotada económicamente por la otra u otras, siendo más percibida como un recurso a explotar que como una persona. O bien cuando el tema del dinero es utilizado por la persona abusiva para mantener a la víctima en la realación de abuso.

¿Sabías que el abuso financiero ocurre en el 99% de las relaciones de violencia doméstica? El abuso financiero puede ser encubierto o manifiesto y en general incluye:

  • Tácticas para ocultar la información financiera de la familia/pareja/empresa.
  • Limitar el acceso de la víctima a los activos financieros.
  • Hacerle promesas a futuro sobre una mejor situación financiera que nunca llega.
  • Controlar las finanzas de la víctima y determinar en qué debe gastar o no su dinero.
  • Mantener a la víctima en una situación precaria para que se vea obligada a mantener la relación con el abusador.
  • Controlar la capacidad de una víctima para adquirir, usar y mantener recursos financieros.
  • Impedir que la víctima tenga sus propios recursos financieros, como prohibiéndole trabajar o infundiéndole la idea de que no será capaz de encontrar o mantener un trabajo.

Si bien el abuso financiero se entiende con menos frecuencia que otras formas de abuso, es uno de los métodos más poderosos para mantener a una víctima atrapada en una relación abusiva.

El abuso financiero es devastador y destructivo tanto a largo como a corto plazo. Sin los recursos adecuados, las víctimas pueden encontrarse en una situación de incapacidad para obtener una vivienda segura y asequible o los fondos para mantenerse a sí mismos o a sus hijos. Con temores realistas de la falta de recursos que impida mantener una vivienda y las necesidades básicas cubiertas, tiene sentido que muchos sientan que su única opción es regresar con su abusadora.

El abuso financiero porque es una forma de abuso que es muy frecuente pero que rara vez se habla de ella. Muy a menudo, la persona que abusa del dinero no siempre es el sostén de la familia, pero sí es quien reclama el control sobre las finanzas. Si bien abandonar la relación abusivas puede ser el desafío más difícil de enfrentar para una persona, este desafío aumenta cuando su supervivencia a nivel económico también está en juego. Sin embargo, ¡la liberación es posible!

¿Quieres apoyar a alguien que está siendo abusado financieramente? Quizás esa persona eres tú. Si es así, más abajo tienes unas propuestas sobre cómo terminar superar una relación de abuso financiero. Si en algunos momentos sientes desesperanza, recuerda que el ciclo de abuso puede romperse, pero requiere de tiempo y paciencia. No es algo que se produzca de la noche a la mañana. Sé compasiva contigo misma y recuerda que cada paso que das, te conducirá a la libertad, a una vida libre de abuso y explotación económicas.

Pautas para parar el Ciclo de Abuso Financiero

  1. Infórmate sobre tus finanzas

    Muchas víctimas de abuso financiero están desinformadas acerca de sus propias finanzas y no realizan una gestión de las mismas. Se despreocupan del tema, esperando que otras personas se encarguen o bien no se sienten diligentes para encargarse de sus propias cuentas. La invitación que te hago es a que cambies esta dinámica empezando por informarte sobre tus finanzas ¡El conocimiento es poder!

    • Si estás en una relación de explotación laboral, solicita las nóminas y llévalas a un gestor para ver si te están remunerando conforme a tu categoría o si te están reteniendo lo que te corresponde
    • Pide un extracto de todas las cuentas/tarjetas que tengas a tu nombre en el banco. Hoy en día es fácil hacer un seguimiento online de todos los movimientos.
    • Si estás en una familia que hace promesas sobre poner propiedades a tu nombre pero no estás segura de si lo están haciendo, puedes solicitar la información al Registro de la Propiedad.
    • No firmes nada relacionado con tus finanzas que no te hayas leído muy bien previamente, que no hayas entendido o que te presionen para firmarlo.
  2. Ahorra dinero (de forma segura)

    Lo que lleva a una situación de explotación financiera es la escasez de recursos de la víctima y/o a tener una dependencia financiera del abusador. Si puedes hacerlo de manera segura, comienza a ahorrar regularmente todo el dinero que puedas.Encuentra un lugar seguro al que la persona que está abusando financieramente de ti no pueda llegar y no le hables sobre esto bajo ninguna circunstancia.

    Poco a poco, a medida que vayas teniendo tu colchón financiero, tendrás más posición de fuerza a la hora de abandonar a tu explotadora financiera.

  3. Invierte en Ayuda

    En última instancia, una relación de abuso financiero del tipo que sea (con familiares, amigos, pareja, en una relación laboral,..) tiene que ver con un sentimiento interno de “no valer” o de confundir el amor con sólo dar.

    Sea cual sea el vínculo que te une a tu abusador financiero, al fondo del mismo hay un tema emocional, que es el que te mantiene en la relación. El tema del dinero es en realidad una consecuencia de una creencia interna.

    Por ello, si quieres cambiar esa creencia interna, es importante que busques la ayuda de una terapeuta que sepa de abuso financiero para poder sanar el tema de fondo y cambiar la creencia interna que te llevará a romper tu relación de abuso financiero.

  4. Habla de dinero

    El dinero suele ser un tema muy delicado sobre el que hablar, pero en las relaciones saludables a largo plazo, es muy importante abrirse y ser honestos el uno con el otro y poder hablar sobre dinero de una forma tranquila y asertiva.Si tienes mucha ansiedad por tener conversaciones sobre dinero, esto podría ser una bandera roja de si en realidad te sientes seguro en esa relación.

    Ya sea una relación de pareja, de familia, de amistad, laboral,.. es conveniente que practiques hablar sobre dinero si crees que el trato no está siendo justo o ecuánime, si crees que te mereces más del que recibes o si crees que alguien está abusando financieramente de ti. La asertividad y la negociación se pueden aprender, ¡sólo necesitan práctica!

Si quieres recuperarte de una relación narcisista en la que hay abuso financiero, espero que este artículo te hay servido de ayuda. ¡Anímate a dejar un comentario!

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

La Identificación con el Agresor (es un mecanismo de defensa)

Cuando nos encontramos frente a una situación que pone en peligro la vida, ya sea que estemos siendo intimidadas, atacadas o enfrentadas a una amenaza inevitable, la naturaleza humana es hacer lo que sea necesario para sobrevivir.

Muy a menudo, cuando nos sentimos amenazados, sentiremos y «nos convertiremos» precisamente en lo que el atacante espera de nosotros: en nuestro comportamiento, percepciones, emociones y pensamientos. El concepto de «identificación con el agresor» fue acuñado por el psicoanalista Sandor Ferenczi y después reformulado por Anna Freud. Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, quizás te estés identificando con el agresor sin darte cuenta y este artículo te puede ayudar a identificarlo.

Identificarse con un agresor es un mecanismo de defensa, que involucra a la víctima de agresión o daño convirtiéndose en lo que el agresor exige de ellos, actuando como el agresor y/o empatizando con su abusador.

Esto puede parecer confuso, ¿por qué aquellos que han sido víctimas aterrorizan a otros del mismo modo en que fueron atormentados? ¿Por qué alguien aterrorizado podría poner excusas o tratar de proteger y comprender la posición de su abusadora?

Este fenómeno tiene lugar con mucha frecuencia en situaciones como el síndrome de Estocolmo, el gaslighting, los secuestros, la violencia doméstica, el acoso laboral y las relaciones abusivas. Hay dos teorías principales que explican por qué alguien que se identifica con un agresor:

  • El psicoanalista Ferenzci, describió un proceso en el cual la víctima se identifica con el agresor, que es principalmente para conocerle tanto que las necesidades, acciones y comportamientos del agresor puedan ser anticipadas y así responder de una manera que evite o reduzca el comportamiento abusivo. Por ejemplo, en una situación de violencia doméstica, una pareja puede analizar el estado de ánimo, la expresión facial y el lenguaje corporal de un abusador para protegerse frente a un posible ataque. Éste es un proceso psicológico de hipervigilancia y acomodación.
  • La psicoanalista Anna Freud, por otro lado, describió el fenómeno por el que la agresión en cuestión se asimila (se identifica con) y luego el ciclo de abuso se repite a medida que la superviviente de abuso se convierte en agresora y repite el ciclo de trauma experimentado en otra persona a la que convierte en víctima.

Nuestro comportamiento es complejo y es posible temer tanto a un abusador que podemos terminar imitándolo, para compensar el miedo producido por una posible confrontación. Un ejemplo de esto es cuando alguien que es víctima de violencia armada puede terminar comprándose un arma para defenderse. Esta actitud a menudo puede normalizar o justificar la forma de violencia de la que fueron víctimas.

¿Tienes complejos sentimientos de apego a alguien que te ha agredido o te agrede psicológica, emocional o físicamente? No es algo de lo que tengas que avergonzarte. Cuando uno de tus cuidadores primarios ha sido un agresor y ha tenido este comportamiento contigo durante años, es muy frecuente, en primer lugar, que hayas interiorizado que eso es amor, porque la persona que te lo infligía es alguien que se supone que debe quererte, cuidarte y protegerte y, en segundo lugar, es muy frecuente que la agresora te diese el mensaje de que si te trataba mal, era culpa tuya, que “algo habrías hecho”. No es así. Este trato tiene que ver con un trauma no resuelto por el propio agresor y el acting out que hace del mismo con personas a su cargo.

Las personas abusadas en su infancia, en su vida adulta tienden a relacionarse con personas que les son “familiares”, que tienen la misma energía que sus cuidadores y así entran de nuevo en el ciclo de abuso, repitiendo un trauma no resuelto.

Esto puede llevar a situaciones donde el cónyuge maltratado se niega a presentar cargos y anhela reunirse de nuevo con su pareja abusiva, prácticas abusivas en el lugar de trabajo (mobbing) donde las personas tienen miedo a irse porque sienten que esta situación laboral es la única opción que tienen y en también se dan en casos de sectas y secuestros.

Si eres una superviviente de abuso y estás tratando de superar la identificación con el agresor, a continuación encontrarás 4 consejos de apoyo. Todos somos dignos de amor, respeto y relaciones saludables. Si bien es posible amar a alguien que nos ha maltratado, debemos estar seguras de que la violencia y el abuso no pueden minimizarse ni justificarse bajo ninguna circunstancia.

Si quieres salir del abuso narcisista, aquí te proporciono cuatro consejos de apoyo en el caso de que te estés identificando con la agresora.

Consejos de apoyo para aquéllos que se identifican con su Agresora

  1. Comprende el papel de la compulsión-repetición: Sigmund Freud describe que la compulsión-repetición es un mecanismo de defensa utilizado inconscientemente como un intento de reescribir la historia. Cuando tenemos un trauma temprano en nuestra infancia, podemos atraer sin darnos cuenta situaciones similares de abuso para recrear de nuevo la situación con la esperanza de tener un final diferente. Sin embargo, recrear un trauma no lo cura. Necesitamos poder ponernos en contacto con las partes de nosotros mismos que están heridas. Si hemos tenido cuidadores abusivos, nos sentiremos fácilmente atraídas como adultas por aquéllos que nos recuerdan a esos primeros objetos de apego. Para aquéllos que están utilizando, seguramente de forma inconsciente, la compulsión- repetición para resolver el trauma, os apoyo a profundizar. Observa a las personas con las que te relacionas y hacia las que te sientes atraída. Averigua con el acompañamiento de una terapeuta si tienes heridas tempranas sin resolver y luego trabaja con una terapeuta para sanarlas en lugar de tratar de resolverlas una pareja abusiva con la que recreas el trauma.
  1. El abuso nunca está justificado (independientemente de lo que hayas hecho o dicho): cuando alguien es víctima de un comportamiento abusivo y confronta al abusador sobre su comportamiento, es muy frecuente el gaslighting, con el que el agresor justifica, niega y/o minimiza su comportamiento con la intención de que la víctima pierda su propio sentido de percepción, dude de sí misma y de lo que está denunciando, e incluso llegue a retractactarse de ello o a pedir disculpas por haber hablado. Si sientes que tienes una relación del tipo que sea con un agresor que te está haciendo gaslighting, mantén la posición, deja clara tu postura y cuál es tu estándar para tratar con esa persona. No puedes controlar que el agresor te haga gaslighting pero lo que sí está bajo tu poder y tu control es que éste no te confunda y que tu mensaje llegue al agresor de forma clara.
  1. Mantén las contradicciones: si bien es confuso, también es muy posible amar a alguien que te ha hecho o te hace daño. Nuestras emociones y relaciones son complejas y complicadas. Es muy posible y real querer a alguien y también reconocer que su comportamiento es peligroso, inaceptable y perjudicial. Si estás teniendo identificación con el agresor, no te obligues a dejar de querer a alguien te ha hecho o te hace daño, si eso es lo que sientes. Mantén esas pesadas contradicciones. No niegues tus sentimientos de amor. Y al mismo tiempo, protégete, reconoce que el comportamiento no es saludable y quiere a esa persona desde la distancia. Se puede querer y desear el bien a alguien desde el otro lado de una puerta, que cierras para protegerte.
  1. Practica la autocompasión y obtén apoyo: la vergüenza y la autoculpa son emociones muy comunes en los supervivientes de abuso. Por favor, recuerda: ¡El comportamiento que has sufrido y/o estás sufriendo no fueron ni son tu culpa ni el resultado de nada que hayas hecho mal! Nadie merece soportar traumas y abusos. Cuando alguien se ve obligado a soportar situaciones abusivas, se vuelve realmente desafiante mantener tu autoestima. Eso no significa que tu lucha sea permanente. Si quieres salir del abuso narcisista, practica la autocompasión y encuentra apoyo. La terapia te ayudará a aprender cómo aumentar tu autoestima y a curarte de traumas pasados. No estás sola e, independientemente de cómo de intenso o el tiempo que hace que has sufrido el trauma, la curación siempre es posible.

Fuente: https://www.aimeebarrlcsw.com

El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com

20 Señales de que estás siendo Manipulado en tu Relación

La manipulación emocional puede ser tan sutil y encubierta que puede controlarte hasta que te des cuenta de lo que realmente está sucediendo. Eso si llegas a darte cuenta. Hay manipuladores emocionales que son realmente buenos manipulando y víctimas que no pueden hacer consciente la realidad en la que están viviendo. Es un proceso lento y minucioso, en el que en una primera fase el manipulador averigua cuáles son tus “puntos débiles” y una segunda fase en la que utiliza esa información para hacer que te muevas como una marioneta, haciendo lo que él desea.

Si eres víctima de una manipulación emocional de este tipo, probablemente sientas que “algo está mal” pero no sepas señalar de qué se trata.

La otra cara de la moneda es que es más que probable, si estás siendo manipulada emocionalmente, que tú también manipules tú a la otra persona, desde el rol de la víctima o de la salvadora, sin darte cuenta.

Si tienes dudas acerca de si estás siendo manipulada en una relación, con este artículo puedes salir de dudas.

Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, lo primero es darte cuenta de que estás siendo manipulada en una relación abusiva.

Si estás en una relación y detectas algunas de las siguientes 20 señales, es muy probable que estés siendo manipulado. En el artículo me refiero a una relación de pareja pero esto puede extenderse a una relación de amistad, de trabajo y también de familia con una padre, madre o hermano/hermana.

20 Señales de que estás siendo Manipulado en tu Relación con un(a) Narcisista, Psicópata o Sociópata 

  • Tu alegría de haber encontrado el amor se ha convertido en el miedo a perderlo. Las cosas empezaron muy bien y no estás segura de cuándo se torcieron. Tus sentimientos han pasado de felicidad y euforia a ansiedad, tristeza e incluso desesperación.
  • Tu estado de ánimo depende por completo del estado de la relación.
  • Estás infeliz en tu relación la mayor parte del tiempo, aún así temes perderla porque sí te sientes contento en ella de vez en cuando.
  • Te sientes como si hubieses saboteado lo mejor que te ha pasado en la vida…. Pero no sabes cómo lo has hecho.
  • Sientes que tu relación es complicada pero no sabes porqué. Cuando hablas con tus amigas sobre ella, te das cuenta de que acabas diciendo: “ Es difícil de explicar. La verdad es que es…complicado.”
  • Estás obsesionado con la relación. La analizas una y otra vez, hasta el más mínimo detalle, creyendo que así la vas a entender o solucionar lo que no funciona. Hablas sobre ella constantemente, a cualquiera que te escuche. Nada de todo esto te lleva a ningún lugar.
  • Nunca sabes qué es lo que pasa en tu relación ni cómo comportarte con tu pareja, lo que te deja en un estado perenne de incertidumbre y ansiedad.
  • Le preguntas constantemente a tu pareja si algo está mal. Te sueles sentir como si realmente algo estuviese mal, pero nunca estás segura de lo que es.
  • Adoptas una posición a la defensiva porque te sientes atacada muy a menudo. Cuando le hablas de esto a tu pareja, lo niega, cambia de tema o lo pone en ti, diciendo que “eres muy sensible”.
  • Muy a menudo te sientes incomprendido, con lo que tiendes a explicar mucho las cosas, con todo tipo de detalles. Esto no te sirve de nada.
  • Sientes que es mejor callar en muchas situaciones, hacerte la tonta, o como que algo no ha pasado. Esto te deja con una enorme sensación de vacío y ansiedad.
  • Parece que has desarrollado un problema con la confianza, la inseguridad y los celos, que tu pareja te señala constantemente.
  • Expresar tus propios pensamientos y emociones lo sientes como algo restringido o incluso prohibido, así que intentas esconderlos. Esto hace que muchas veces sientas frustración porque no te puedes expresar de forma libre.
  • Te sientes inadecuado. No te sientes tan bien contigo mismo como antes de la relación. Te sientes menos seguro, menos inteligente, menos sano, “menos que” en cualquier aspecto que antes de estar en esa relación.
  • Siempre sientes que no estás a la altura de las expectativas de tu pareja.
  • Te disculpas y das las gracias constantemente.
  • Te sientes culpable muy a menudo. Tratas de reparar continuamente el daño que crees que has causado. Te sientes culpable de que tu pareja se aleje de ti. Te sientes como si estuvieras saboteando la relación constantemente.
  • Controlas de forma cuidadosa tus acciones, palabras y emociones cuando estás con tu pareja para evitar que te retire el afecto. Tiendes a reprimir las emociones o a acumularlas dentro y a veces explotas como un volcán. Cuando lo haces, te sientes muy culpable y tu pareja te da el mensaje directo o indirecto de que “estás loca”.
  • Haces cosas con las que no te sientes cómodo o que van en contra de tus valores o límites para que tu pareja esté contenta y mantener la relación.
  • Te esfuerzas mucho porque la relación funcione. Sin embargo, cualquier esfuerzo por la relación, por grande que sea, tu pareja te hace sentir que no es suficiente. Mientras, ella no se esfuerza en absoluto, se limita a culparte de todo lo que va mal en la relación.

Puede que te preguntes que cómo tú o cualquier otra persona puede quedarse en una relación que le causa miedo, ansiedad, depresión, dudas sobre sí misma, frustración, odio y hostilidad. Pues bien, muchas de éstas son dinámicas de infancia con el padre o madre narcisista, psicópata o sociópata que estás repitiendo de forma inconsciente intentado que tu niño/niña interior obtenga lo que no se le dio en la infancia y que (al igual que en la infancia) aunque se le confunde sobre ello y se le da a entender que sí, ese escenario de amor, seguridad y confianza nunca se da.

Una relación de este tipo puede ser extremadamente dañina para tu salud mental, emocional, corporal y espiritual. Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, si detectas estas señales, es aconsejable que te plantees dejar la relación y buscar ayuda.

Fuente: http://psychopathsandlove.com

8 Secuelas de las Personas que han sufrido Abuso Emocional en la Infancia

El abuso emocional tiene efectos muy profundos en una persona. Supone una pérdida de autoestima y altera enormemente la capacidad para construir una identidad personal propia. Una parte muy importante de la terapia si eres hijo o hija de narcisistas es aceptar el abuso/maltrato del que fuiste víctima en tu infancia.

Ser víctima de abuso emocional en la infancia es algo que deja huellas en la personalidad que llegan hasta la edad adulta y que, si no se tratan en terapia, acompañan a una persona toda su vida. El abuso es algo intergeneracional, que se pasa de padres a hijos. Finalizar el ciclo de abuso es posible con terapia y trabajo personal.

Hay algo diferente en la forma en que las personas que han sufrido abuso/maltrato en la infancia miran el mundo. La mayoría aún se sienten atrapadas, como en su infancia. Se trata de una prisión que ellas mismas se han creado, bien teniendo relaciones con personas abusivas o bien en su propio cerebro, con patrones  de comportamiento como la indefensión aprendida o la profecía auto-cumplida.

Entonces, ¿cómo se refleja el abuso emocional más adelante en la vida? Las personas que han sufrido abuso/maltrato emocional en la infancia por lo general exhiben estas secuelas. Si has sido abusado emocionalmente de niña, es posible que reconozcas estas secuelas en ti. Si eres hijo o hija de narcisistas y estás buscando psicoterapia, es probable que te reconozcas en estas 8 secuelas.

8 Secuelas de las Personas que han sufrido Abuso Emocional en la Infancia

      1. Sensibilidad a los ruidos

        Los ruidos altos te ponen en alerta, en estado de hipervigilancia. Durante tu infancia hubo a tu alrededor muchos gritos y golpes. Esto te ha hecho muy sensible, en especial a los sonidos que oyes de adulto y que se parecen a los del abuso de tu infancia.

        Te encantan los lugares pacíficos y silenciosos. Es donde te puedes relajar y tú mismo tiendes a ser muy silencioso, como un gato. No te suele gustar la música a un volumen alto (o sólo por un rato), las personas gritonas o los sitios bulliciosos. Tiendes a agobiarte con facilidad.

      2. Evitar el contacto visual

        Te resulta muy difícil mantener el contacto visual con las personas.  Sueles mirar hacia cualquier otro lado que no sean los ojos de tu interlocutor.

        Durante tu infancia, pasaste por muchas escenas de vergüenza intensa y humillaciones, lo que hace que, ahora de adulta, cuando miras a alguien de forma directa, experimentes de nuevo esa vergüenza intensa. Es una vergüenza que va más allá de algo sano, se trata de vergüenza tóxica.

      3. Introversión/Comportamiento antisocial

        Haber sido muy dañado y traicionado por tus padres/cuidadores (o por uno con el consentimiento del otro) no es algo que te haya dejado precisamente con un corazón abierto y dispuesto a confiar.

        Puedes ser muy frío y distante en tus relaciones con los demás y tiendes a encerrarte en ti mismo. Paradójicamente, cuando has confiado en alguien, en muchas ocasiones no ha sido la persona adecuada para hacerlo y has confiado de más, dando mucha información a alguien que en realidad no conocías bien y que ha terminado utilizándola en tu contra.

      4. Falta de autoestima

        Durante tu infancia, te repitieron mucho frases del tipo “No vales para nada”, “Eres un fracaso”, “A ti quién te va a querer” y de adulta te las sigues diciendo a ti misma.

        Te cuesta recibir cumplidos, tienes una auto-imagen distorsionada de ti misma, no tienes mucha confianza y le das demasiada importancia a las opiniones que tienen los demás sobre ti.

      5. Evitar el conflicto

        No importa el daño que te esté haciendo la otra persona, prefieres evitar el conflicto par que no se enfaden contigo, ya que no puedes soportar estar en situaciones tensas. Tu infancia está tan llena de escenas tensas, que prefieres evitar la situación y no expresarte.

        En lugar de afrontarlo para tratar de encontrar una solución, o bien te quedas en la relación en modo “aguantar” o bien te vas, huyes en lugar de afrontar el problema y tratar de solucionarlo.

      6. Dudar de todo

        Tomar decisiones es algo difícil para ti. Tiendes a dudar mucho y a perderte analizando los “pros” y los “contras” de algo. Tienes mucho miedo de cometer errores y en muchas ocasiones son otras personas las que toman las decisiones por ti.

        Debido a la falta de autoestima, te cuesta creer que eres capaz de tomar buenas decisiones. Es por eso que a menudo te escapas de algunas responsabilidades que requieren una actitud decisiva.

      7. Pedir perdón constantemente

        Otro síntoma típico del trauma por abuso infantil es tu necesidad de disculparte por todo, incluso cuando alguien no te está respetando. Esto lo haces en parte para evitar el conflicto y en parte porque tiendes a echarte toda la culpa de lo que te ocurre con los demás, sea lo que sea.

        La dinámica que se establece entre un padre/madre abusivo y al hijo/hija del que abusa es de dominación-sumisión. En esta dinámica el niño aprende desde muy pequeño que cuanto más sumiso sea, tiene menos posibilidades de ser atacado, por lo que si pide perdón por cualquier cosa, sabe que está reduciendo la posibilidad de un ataque o una agresión (no sólo física sino también verbal y/o emocional.

        Esta dinámica se lleva hasta la etapa adulto, en la que te disculpas y das las gracias constantemente y por casi cualquier cosa, cuando no hay ninguna necesidad para ello.

      8. Arrebatos de rabia

        A veces reaccionas de forma desproporcionada con rabia frente a lo que consideras ataques de los demás. No sueles gestionar tu rabia y cuando la expresas, lo haces de una forma descontrolada. Sientes una rabia inconsciente que se apodera de ti. Te enfadas con los demás por una rabia más profunda que pertenece a tu infancia.

        La verdad es que no fue tu culpa que te abusaran de niña. Tus padres (o padre o madre) te manipularon para justificar el abuso/maltrato que te hacían haciéndote sentir que el abuso era culpa tuya. Pues bien, no es así. En realidad, es su responsabilidad no haber sabido cuidar mejor de ti. No se trata de echarles la culpa a ellos tampoco, sino de hacer consciente de que esa situación te hizo un daño que no merecías y que fue justificado con manipulaciones. Tus padres, muy probablemente, fueron a su vez víctimas de abuso/maltrato infantil y repitieron contigo de forma inconsciente lo que les hicieron a ellos.

      Hay maneras de salir de la prisión mental y emocional que te has construido. Si quieres psicoterapia porque eres hijo o hija de narcisistas, en ella podrás hacer conscientes al abuso y expresarte emocionalmente para liberar las emociones que tienes atascadas dentro de tu cuerpo. Sólo necesitas desearlo y creer que una vida mejor es posible para ti dejando atrás, por fin, tu infancia. No para negarla u olvidarla sino para reubicarla en el lugar que le corresponde: tu pasado, no tu presente ni tu futuro.

Fuente: https://curiousmindmagazine.com

Técnicas de Abuso Verbal que Narcisistas, Psicópatas y Sociópatas Utilizan para Silenciar(te)

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, puedes empezar por identificar comportamientos de abuso verbal para silenciarte que han podido afectar a tu autoestima.

  1. Generalizaciones

En lugar de tomarse el tiempo para considerar una perspectiva diferente, narcisistas, psicópatas y sociópatas generalizan cualquier frase que digas, no reconociendo los matices de tus argumentos o no teniendo en cuenta tu perspectiva sobre el tema.  Mejor aún, ¿por qué no ponerte una etiqueta que descarta por completo tu perspectiva?

Las generalizaciones se utilizan para mantener el status quo. Esto es algo que ocurre en las interacciones con narcisistas, psicópatas y sociópatas, que te otorgan un rol (que, por otra parte, tú aceptas y ejerces de forma consciente o inconsciente) con el que se sienten cómodos y, si te comportas de una forma diferente para salir de ese rol, utilizarán las generalizaciones para ponerte una etiqueta e intentar que no salgas de él. Estas dinámicas son las que se dan en las familias narcisistas, donde los roles son rídigos y, cuando un miembro intenta salir de un rol, como por ejemplo el del chivo expiatorio, los demás miembros intentarán que no lo haga con tácticas como la generalización. Ejemplos de generalizaciones que se le dicen en la familia narcisista al chivo expiatorio:

«Las personas como tú nunca llegan a nada»; «Las mujeres son débiles».

Estas generalizaciones ocurren en forma de microagresiones cotidianas en las relaciones tóxicas. Si le dices a una abusadora narcisista que su comportamiento es inaceptable, a menudo hará una generalización sobre tu hipersensibilidad o sentenciará con frases como «Nunca estás satisfecho» o «Siempre eres muy sensible» en lugar de abordar los problemas reales en la relación y responsabilizarse de su comportamiento. Es posible que a veces seas demasiado sensible, pero también es posible que la abusadora también sea insensible y cruel la mayoría de las veces.

«Nunca estás satisfecho»;»Siempre eres muy sensible».

Las palabras “siempre” y “nunca” contribuyen a la rigidez de esas frases, y representan una forma de pensamiento a lo blanco/negro, ya que no permiten apreciar la riqueza total de las experiencias y las limitan con una visión muy estrecha, que no es realista.

Al mismo tiempo, no permiten ningún tipo de cambio, ni en el presente ni en el futuro. Señalan una predisposición del narcisista a ver las cosas desde su enfoque estrecho y que satisface las necesidades de su propio ego.

  1. Tergiversar tus Pensamientos y Sentimientos

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata, conviene que tengas en cuenta que interactúas con una de ellas, tus opiniones, emociones y experiencias de vida se traducen en defectos de carácter.

Los narcisistas lían la madeja para replantear lo que realmente estás diciendo como una manera de hacer que tus opiniones parezcan absurdas. Digamos que mencionas el hecho de que no estás contento con la forma en que un amigo tóxico te está hablando. En respuesta, él puede responder al trato que te da diciendo: «Oh, ¿así que ahora eres perfecto?» O «Así que soy una mala persona, ¿eh?» Cuando lo que has hecho es expresar tus sentimientos. Esto le permite invalidar tu derecho a tener pensamientos propios y emociones sobre su comportamiento inapropiado y te inculca un sentimiento de culpa cuando intentas establecer límites.

«Oh, ¿así que ahora eres perfecto?»; «Así que soy una mala persona, ¿eh?».

Ésta es también una forma popular de desviación y distorsión cognitiva que se conoce como «lectura de mente». Las personas tóxicas a menudo suponen que saben lo que estás pensando y sintiendo y utilizan esto para manipularte. Es frecuente, por ejemplo, que utilicen la culpa a la que saben que eres proclive para que hagas lo que el narcisista, psicópata o sociópata quiere.

  1. Puyas Agresivas disfrazadas de Bromas

Las narcisistas, psicópatas y sociópatas disfrutan haciendo comentarios maliciosos a expensas de los demás. Es una forma inconsciente de proyectar el odio que tienen hacia sí mismas. Normalmente se excusan en que “sólo era una broma” para poder decir cosas espantosas mientras mantienen una actitud inocente. Cada vez que te indignas por un comentario insensible y áspero, te acusan de no tener sentido del humor.

“¿Vas a salir a la calle así vestida?”; “¿Eso era una broma?”; “Lo debiste de pasar muy mal en el colegio”; ”Tú muy listo no eres”.

  1. Tono Condescendiente y Paternalista

Las dinámicas de relación de un narcisista, psicópata o sociópata son de posicionarse por encima de ti, sea esto algo obvio o encubierto. En esa posición de superioridad, tenderán a infantilizarte, a tratarte como a una niña en lugar de la adulta que eres. Por ello, serán frecuentes conductas en las que te habla con un tono infantil, invalida hasta la cosa más ínfima que hagas o minusvalora cualquier logro tuyo personal.

Mientras te traten como a un niño y te desafíen constantemente por expresarte, comenzarás a desarrollar un sentido de hipervigilancia acerca de expresar tus pensamientos y opiniones. Esta autocensura permite al abusador hacer menos trabajo para silenciarte, porque comienzas a silenciarte tú a ti misma.

“Si quieres, te la dejo para que juegues un rato”(refiriéndose a una tarjeta de crédito); “No me obligues a echarte la bronca”; “Hoy te dejo llegar más tarde a casa”.

Fuente: https://thoughtcatalog.com

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es identificar comportamientos abusivos como estos para poder poner límites  en tus siguientes relaciones.

Qué es el Control Coercitivo en una Relación

Qué es el Control Coercitivo

Aislamiento. Amenazas. Humillación. Éstas son las armas del control coercitivo, una estrategia utilizada por algunas personas contra sus parejas, amigos o empleadas. Una relación que debe involucrar apoyo amoroso termina como una trampa diseñada para la dominación y el control. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, reconocer que has sido sometida a control coercitivo es un buen primer paso.

Las personas sujetas a control coercitivo se vuelven ansiosas y temerosas. El control coercitivo les quita su independencia, el sentido de sí mismas y derechos básicos, como el derecho a tomar decisiones sobre su propio tiempo, amigos, apariencia, tiempo libre, trabajo,.. en definitiva, sobre su vida. El maltrato psicológico que practica una persona que ejerce el control coercitivo es similar a un lavado de cerebro y al que practican los líderes de sectas o cultos.

Muchas personas que usan el control coercitivo también abusan física o sexualmente de sus parejas, pero otras muchas usan el control coercitivo sin violencia física. Es posible que las personas que conocen a la pareja/familia no puedan ver los signos de control coercitivo. Las personas que lo usan suelen proyectar una imagen de carismáticas y encantadoras. El control coercitivo, el abuso y el maltrato es algo que se da siempre de puertas hacia dentro, en la intimidad, no de puertas hacia afuera, donde los demás lo pueden ver.

Comportamientos de Control Coercitivo

¿Te estás preguntando si en tu relación hay control coercitivo? Aquí tienes una lista de ejemplos de control coercitivo para averiguar si estás siendo objeto de control coercitivo:

  • Aislarte de amigos y familiares.
  • Monitorear tu tiempo.
  • Control a través del teléfono, el e-mail, redes sociales,..
  • Tomar control sobre aspectos de tu vida diaria, como a dónde puedes ir, a quién puedes ver, qué puedes ponerte y cuándo puedes dormir.
  • Privarte de acceso a servicios de apoyo, como servicios médicos.
  • Ningunearte de forma repetida, como decirte que “eres inútil”, “tonto/tonta”, “no vales para nada”, “estás loca/loco”.
  • Humillarte, degradarte o deshumanizarte.
  • Controlar tus finanzas: mirar tus cuentas del banco, no permitirte tener un dinero (que te has ganado tú) para ti, decidir en qué puedes gastar o no tu dinero.
  • Amenazarte o intimidarte:»Si te vas, me suicido»; «Si haces esto, te dejo»; «Si no haces lo que yo te digo, te mato».

Cómo se Siente una persona bajo Control Coercitivo

Las víctimas del control coercitivo a menudo se sienten como rehenes. Con el tiempo, ser criticada, acosada y monitoreada puede parecer rutinario e ineludible. Las víctimas a menudo se culpan a sí mismas ya que se sienten desesperadas y desorientadas. Es fácil para una persona en esta posición perder la confianza y aceptar la visión de la realidad de la persona que ejerce el control coercitivo. Pueden sentirse confundidas cuando se les dice una y otra vez que ellas mismas han desencadenado los comportamientos de su pareja/jefe/amigo al hacer algo «incorrecto». Al mismo tiempo, para “mantener la paz”, las víctimas pueden reprimir sus necesidades, silenciar sus voces y distanciarse de sus seres queridos. Muchas veces las víctimas no ven la conexión entre el control coercitivo al que están siendo sometidas y su propio aislamiento hasta que el tiempo ha pasado y se dan cuenta de su dependencia y su falta de autoestima. Perder la confianza en una misma es algo que puede resultar paralizante y que perpetúa la situación de control coercitivo en la que se encuentran. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, es más que probable que te suene este patrón de relación.

Las personas que se quedan atrapadas en la red de una persona controladora suelen empezar esta situación en un momento de vulnerabilidad en sus vidas. La diferencia es que alguien que ha crecido en una familia funcional, con referentes más sanos, se da cuenta mucho antes de que “algo está mal” y suele abandonar la relación y con ella el control coercitivo. Las personas que han crecido en familias disfuncionales pueden no darse cuenta de esto, ya que se trata de patrones que les son familiares. Por eso es más que probable que, o bien tarden más en abandonar la relación, o bien no lleguen a hacerlo, quedándose con la persona que las maltrata o abusa de ellas. En este tipo de relaciones las víctimas de control coercitivo se sobreadaptan a lo que les pide/exige la persona que ejerce el control coercitivo, en nombre del “amor”. En este tipo de relaciones se le llama amor a lo que en realidad es control, dominación y poder.

Una vez que una persona controladora atrapa a otra en su red, hará todo lo posible para prolongar la relación. A veces la amenazará, la acosará o la asaltará si se va o sospecha que está intentando irse. Por esta razón, incluso si no hay violencia física, es importante que una persona que está siendo sometida a control coercitivo busque ayuda y confeccione un plan para sentirse sana y segura.

* Si no te gusta la palabra «víctima», puedes sustituirla por «superviviente».

Si  quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, o todavía estás en ella, y te das cuenta de que estás siendo sometido a control coercitivo, pide ayuda. Tienes derecho a vivir de forma libre y autónoma y nadie tiene porqué privarte de él. 

Fuente: https://www.psychologytoday.com

El Síndrome de Abuso Narcisista y el Síndrome de Imán Humano

El ‘Síndrome de Abuso Narcisista’ y el ‘Síndrome de Imán Humano’

El Síndrome de Abuso Narcisista y el Síndrome del Imán Humano son de los que habla Ross Rossenberg en su libro «Síndrome del Imán Humano». Rossenberg es un psicoterpeuta estadounidense, conocido por su trabajo con codependientes. El «Síndrome de Abuso Narcisista» consiste en un patrón de abuso perpetrado por un(a) narcisista sobre una víctima codependiente. El «Síndrome del Imán Humano» en su forma más simple, explica por qué las personalidades opuestas se atraen entre sí, y por qué las relaciones perseveran a pesar de que una o ambas personas sean infelices en la relación. Independientemente de las diferencias, según Rossenberg, al menos el 75% de los codependientes experimentan alguna forma de Síndrome de Abuso Narcisista en sus relaciones personales.

Para saber cómo recuperarte de una relación narcisista, has de saber que el Síndrome de Abuso Narcisista es un patrón crónico de abuso físico, emocional y /o sexual perpetrado por narcisistas patológicos contra personas más débiles y más vulnerables. Debido a que las víctimas de Síndrome de Abuso Narcisista por lo general carecen de confianza, autoestima y apoyo social, son propensas a sentirse atrapadas por el perpetrador. La experiencia de “estar atrapada”, en muchas ocasiones, tiene que ver con situaciones (detonantes o «triggers») de infancia de las codependientes, ya que así es como se sentían al depender de sus padres narcisistas en sus familias de origen. De adultos, inconscientemente, repiten esta dinámica con parejas, amigos, jefes,… sin darse cuenta de que son personas adultas con poder y libertad para tomar decisiones y hacer lo que quieran. El narcisista suele contribuir, con su conducta depredadora, a que la codependiente se sienta atrapada con técnicas como el “gaslighting” o luz de gas. Por lo general, quienes se sienten atrapadas, creen que pueden controlar o mitigar el abuso, o creen que realmente se lo merecen.

Razones por las que un Codependiente Cree que no Puede Terminar una Relación con una Narcisista

Las complicadas dinámicas psicológicas y relacionales del Síndrome del Imán Humano son responsables de la formación y el mantenimiento de la relación perpetrador/víctima y de la incapacidad de terminarla. Las víctimas del Síndrome de Abuso Narcisista, los codependientes, no pueden o creen que no pueden terminar con el abuso y/o la relación debido a lo siguiente:

  1. Incertidumbre/dudas sobre la verdadera naturaleza peligrosa de la abusadora.
  2. El miedo a las consecuencias reales si deja relación (que la perpetradora los pueda acosar, calumniar, demandar, quitarles la custodia de sus hijos en común,…).
  3. Miedo al rechazo y aislamiento social y familiar en el caso de que la abusadora haya puesto a los amigos y/o familia (en común o no) de la víctima en su contra.
  4. Secuestro físico: coger las llaves de la víctima, tenerla retenida en contra de su voluntad.
  5. Dependencia financiera: (la perpetradora mantiene a la víctima o la víctima trabaja para él).
  6. Varias formas de control coercitivo y encubierto: vigilar y trackear el móvil, redes sociales, hablar con amigos/familia a sus espaldas, seguirla.
  7. Una exitosa campaña de gaslighting, por ejemplo, haciendo creer a la víctima que no sobrevivirá «sola» si deja a la perpetradora.

Los perpetradores suelen tener un trastorno anti-social recogido en el grupo B del DSM: narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Cuanta menos empatía tiene un perpetrador de Síndrome de Abuso Narcisista, más efectivos son para controlar y dominar a las personas codependientes. Mantienen el poder y el control sobre sus víctimas golpeando o agotando su resolución de defenderse o de buscar protección o ayuda. Las diversas formas de manipulación y agresión directa, pasiva y encubierta aseguran que la víctima permanezca en la relación, mientras que el codependiente no responde ni la expone la relación. Muchas veces la justifica y en otras ocasiones ni siquiera es consciente del abuso/maltrato. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, lo primero es hacer consciente la relación abusiva en la que has estado involucrada.

10 Consejos para Defenderte del Abuso Narcisista 

  1. Aprende la técnica de Observar No Absorber de Ross Rossenberg: la disociación protectora consciente evitará que te metas en una lucha que no puedes ganar. Ten en cuenta que esta técnica sólo está recomendada para el caso de que estés en una relación con un(a) narcisista, psicópata, sociópata y tiene el objetivo de protegerte mientras tengas este vínculo tóxico en tu vida. La disociación consiste en desconectarse para no sentir, con lo que no está recomendado ni utilizarla en exceso ni considerarla como algo sano en tus relaciones/vínculos con los demás.
  2. Obtén apoyos externos: cuenta tu situación a amigos y/o familiares que puedan brindarte su apoyo y, si llega a ser necesario, su protección. El secreto o la privacidad siempre funcionan en beneficio del abusador.
  3. Prepárate para reacciones agresivas o pasivo-agresivas o “castigos”: los abusadores utilizan la intimidación y amenazas, aún más cuando alguien se resiste o muestra signos de una mejor salud mental.
  4. Obtén información sobre refugios, policía y otros servicios de apoyo y seguridad.
  5. Busca la ayuda profesional de una psicoterapeuta que sabe de Síndrome de Abuso Narcisista. Las terapeutas sin este conocimiento pueden hacer más mal que bien, ya que al desconocer la situación de origen (generalmente de infancia) tienden a alinearse con el abusador por sus habilidades de manipulación y a no validar la versión de la víctima. Terminan agravando las heridas de infancia en lugar de acompañar a sanarlas.
  6. Infórmate sobre los trastornos anti-sociales. Cuanto más sepas sobre el trastorno y cómo se comportan estas personas, más fácil te resultará protegerte.
  7. Reconstruye tu autoestima. El amor propio es el mejor antídoto contra la codependencia.
  8. Encuentra un grupo de apoyo terapéutico o un grupo de 12 pasos, como el Codependientes Anónimos (Co-Da).
  9. Ten paciencia contigo mismo. Hacer consciente el problema es el primer paso. El camino de recuperación no es rápido, lleva tiempo. Aprende a caminarlo paso a paso día a día.
  10. Confía en tu intuición. Seguro que, de una forma o de otra, tu cuerpo te ha señalado al principio de la relación que esa persona era peligrosa para ti. A lo mejor un nudo en el estómago o en el pecho. Ésa es tu intuición hablándote. La próxima vez, hazle caso.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

Ten en cuenta que estos 10 Consejos están pensados para el caso de que todavía estés en una relación con un(a) narcisista, pero si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, lo ideal es tener contacto cero o un contacto mínimo con el/la narcisista.