4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

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El Doble Vínculo: una forma de Control No Coercitivo

Qué es el Doble Vínculo

Un doble vínculo es un dilema en la comunicación en el que una persona recibe dos mensajes en conflicto por parte de la otra:

  1. Si haces algo, serás castigada,
  2. Si no lo haces, también.
  3. Si la persona denuncia la contradicción, se le negará y/o será castigada
  4. La persona que recibe este dilema, siente que no puede salir de esa situación.

Esto puede ser emocionalmente muy angustioso: la persona se equivocará automáticamente independientemente de la respuesta. La teoría del doble vínculo fue descrita por primera vez por el antropólogo Gregory Bateson en la década de 1950.

El doble vínculo a menudo se utiliza como una forma de control sin coacción abierta: el uso de la confusión hace que sea difícil responder. Las personas que utilizan el doble vínculo lo hacen para mostrar poder y ganar control sobre los demás. Las víctimas a menudo sienten confusión, rabia y desesperación por sentirse atrapadas y por la aparente falta de opciones. El doble vínculo es utilizado muy a menudo por narcisistas, psicópatas y/o sociópatas. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante.

Se trata de una situación trampa, en la que el escenario creado por el/la narcisista, psicópata y/o sociópata sitúa a la víctima en una situación de perder, haga lo que haga. Generalmente, ambas personas tienen un tema con el poder. La persona que inflige el abuso se siente poderosa y potente por someter a otra y la víctima repite un trauma de infancia en el que se sintió impotente frente a su padre/madre que también ejerció un doble vínculo en su momento.

Muchos narcisistas utilizan esta técnica con sus parejas, hijos, empleados,..

Pongamos un ejemplo: Tu jefe es un narcisista que te encarga hacer una tarea:

  1. Si haces la tarea, te dirá que está mal hecha, la hagas como la hagas.
  2. Si no lo haces, te dirá que eres incompetente por no hacerla.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes pidiéndote que hagas tareas que sabe que no te gustan.
  4. Quieres irte de ese trabajo, pero por mucho que envías cvs no encuentras otro.

Pongamos otro ejemplo en el contexto de la pareja: Tu novia narcisista te pide que te vistas de una determinada manera:

  1. Si te vistes como crees que le va a gustar, te dirá que no le gusta.
  2. Si no te vistes como ella quiere, te dirá que nunca aciertas con sus deseos.
  3. Si señalas la situación, te dirá que no sabe de lo que le hablas y te castigará durante los días siguientes con el tratamiento de silencio.
  4. Quieres irte de esa relación, pero no lo haces.

¿Te suena una situación así en tu vida?

Cómo contrarrestar el Doble Vínculo

Si te sientes atrapado, furiosa o desesperado, es posible que estés experimentando un doble vínculo. Da un paso atrás de la situación y encuentra algo de tiempo y privacidad para expresar tus emociones. Después de eso, tendrás más claridad para ver tus opciones.

El primer paso para contrarrestar un doble vínculo es escribir cada parte de la manera más específica posible, incluidos los mensajes en conflicto, los castigos, las consecuencias de nombrar la contradicción y la incapacidad de abandonar la situación.

Si notas que falta parte del doble vínculo, ¡genial! Ya has encontrado una posible salida de la trampa. Las experiencias pasadas de doble vínculo pueden provocar sentimientos de impotencia, incluso si la situación actual no cumple con todas las condiciones. Un detonante te puede llevar a sentirte como en tu infancia. Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, darte cuenta de que ya no eres una niña indefensa, te ayudará a ver el doble vínculo con distancia y perspectiva.

Una vez que hayas descrito un doble vínculo, hay muchas opciones para abordarlo. Cada situación es diferente, y una o más opciones pueden aplicarse en diferentes momentos.

  • No eres tú. Recuerda, hay algo mal con la situación, no contigo.
  • Cuestiona las declaraciones. ¿Es cierto que serás castigado?
  • Redefine el castigo. Si, por ejemplo, el castigo consiste en la retirada de la aprobación/validación, un niño esto lo experimenta con mucha angustia, como algo imposible de tolerar. Un adulto puede encontrar otras fuentes de aprobación, empezando por aprobarte tú a ti mismo, sin ponerlo fuera, en otra persona.
  • Cumple con tus propios estándares. Dado que todas las elecciones conducen al castigo, toma las decisiones que cumplan con tu propia aprobación.
  • Busca aliados dentro de la situación. En el primer ejemplo, ¿hay otras personas en tu entorno de trabajo que puedan supervisarte las tareas? En el segundo ejemplo: ¿Hay algún amigo a quien le puedas contar la situación?
  • Pide ayuda. Cuenta fuera de ese entorno lo que te está ocurriendo: a familiares, amigos, tu terapeuta,.. mantén clara tu visión de la realidad. Mantente consciente de tu propio poder cuando pidas ayuda en lugar de caer en el rol de la víctima o del salvador.
  • Obtén apoyo externo. Busca personas y actividades que te ayuden a sentirte fuerte.
  • Alejarte. Es un mundo grande. Ten confianza y fe en que puedes satisfacer tus necesidades sin abusos. Sigue buscando y creando esas formas.
  • Busca un gris. Puedes probar una solución y luego otra, encontrando tu propio gris entre alejarte y escaparte. Quizás puedes tolerar a un jefe difícil hasta que encuentres otro trabajo con un jefe más comprensivo en otro lugar.

Cuando no podías liberarte

Los dobles vínculos se utilizan en contextos de abuso y tortura, donde la víctima no tiene el poder y los recursos para liberarse. Enfrentadas con opciones forzadas entre dañar a otros y hacerse daño a sí mismas, las víctimas hacen todo lo posible para sobrevivir en el entorno caótico y arbitrario. La violencia doméstica también puede seguir este patrón.

Una vez lejos del peligro inmediato, los supervivientes luchan con sentimientos de culpa e impotencia. Puede traer alivio analizar el doble vínculo y responsabilizar del resultado a las personas que lo crearon. Sentir el dolor por la impotencia del pasado, y pensar en acciones positivas para tomar en el futuro, con ayuda. Con el tiempo, el perdón a ti misma se hace posible.

El Doble Vínculo Interno

A veces llevamos el doble vínculo dentro. Por ejemplo, alguien que se está recuperando de la violencia doméstica podría decir:

  1. Si tengo muchos síntomas de Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, me digo a mí misma que estoy rota y sin valor.
  2. Si tengo pocos síntomas, entonces justifico/minimizo/racionalizo el abuso.
  3. Una vez que noto la contradicción, me siento aliviado.
  4. Es difícil escapar de mis propias creencias.

En ese juego psicológico y de poder que se da con la persona abusiva, muchas veces la víctima cae en la trampa de aceptarlo y hacer todo lo posible por evitar el abuso. Esto no sirve de nada. Es necesario observar la situación con una cierta distancia para ver qué es lo que está pasando realmente.

En la mayoría de las ocasiones, las creencias contradictorias permanecen inconscientes. Una vez que se articula el doble vínculo, pierde su fuerza. Cuestionar las creencias y obtener apoyo externo a menudo puede ayudar con los dobles vínculos internos.

Herramientas para Sanar

  • Haz consciente la dinámica que tienes con tu pareja, amigo, familiar, jefe,.. donde la otra persona ejerce el doble vínculo y tú lo permites.
  • Averigua qué juego de poder se está dando en esa dinámica.
  • Date cuenta de qué rol ejerces dentro de esa dinámica de doble vínculo: ¿la víctima o el salvador?¿ Y la otra persona: el perseguidor?
  • Expresa las emociones que están asociadas al doble vínculo en un entorno seguro: pueden ser impotencia, rabia, tristeza,… En muchos casos, debajo de la impotencia lo que hay es indefensión aprendida.
  • Date cuenta de que no estás en tu infancia y, sea la situación que sea, puedes comportarte de otra manera, ya sea siendo asertiva con la persona que te está haciendo el doble vínculo, poniendo límites o terminando la relación.
  • Muchas personas que se ven envueltas en la dinámica del doble vínculo han ejercido el rol del chivo expiatorio en su familia de origen, lo que les lleva a repetir esta situación en su vida adulta como una forma de repetir de forma inconsciente el trauma. Internamente, aunque sea a nivel inconsciente, tienen la creencia de que deben aguantar o tolerar este trato.
  • Una terapeuta entrenada puede ayudarte a averiguar cuál es la creencia que está en el origen del doble vínculo y cambiarla. Ejemplos de estas creencias pueden ser:

“Nunca hago las cosas bien”, “Me merezco que me traten mal”, “Merezco ser castigado”.

Fuente: https://traumahealed.com

Si quieres saber cómo superar el abuso narcisista, romper el doble vínculo puede ser un gran paso adelante. El doble vínculo puede generar mucho estrés y mucha angustia a la persona que lo padece. Si estás en una situación así, ¡pide ayuda!

Imagen cortesía de unsplash.com

La Cosificación y la Despersonalización

Qué Son la Cosificación y la Despersonalización

La cosificación y la despersonalización hacen que sean posibles el abuso, la manipulación y la explotación en las relaciones entre personas. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, ¿cómo puedes evitar una relación así en el futuro?

La cosificación consiste en ver a otra persona como un objeto. A veces, sólo se cosifica a una persona o a un grupo en base a alguna diferencia (creencia, religión, cultura, sexo, nacionalidad, discapacidad, estilo de vida,..). Esta cosificación limitada es causada por la función “nosotros y ellos” del cerebro reptiliano, que compartimos con los reptiles (de ahí su nombre), que se encarga de las cuestiones básicas para la supervivencia y que percibe “amenazas” del entorno que considera que deben ser controladas o eliminadas para la supervivencia. El cerebro reptiliano avisa de una amenaza, que llega al sistema límbico, donde se encuentran las emociones. La amenaza da lugar a la emoción del miedo, que finalmente llega al neocórtex, la parte más “nueva” del cerebro humano, que se encarga de generar ideas y pensamientos. Esas ideas y pensamientos son los que justifican la cosificación para hacer frente a lo que se ha percibido como una amenaza para la supervivencia.

Otros aspectos de la cosificación consisten en que una persona trata a otra como una herramienta para sus propios propósitos; la trata como si fuera una propiedad o como un esclavo; como si no hubiera la necesidad de preocuparse por sus experiencias o sentimientos; como carente de autonomía o de libre determinación (esto es cierto en el caso de un niño que sea tratado así por sus padres o por su padre o madre con el consentimiento del otro); tratarlo “como algo que es permisible destruir, romper o penetrar”

La despersonalización es el proceso psicológico de privar a una persona de su humanidad e individualidad y demonizarla, haciéndola menos humana y con ello menos merecedora de un trato humano y de consideración moral.

La cosificación y la despersonalización dan lugar a la opresión, que es el ejercicio de la autoridad o el poder de una forma injusta y/o cruel.

Cuando alguien carece de empatía en general, no la tiene tampoco para las personas más cercana a ella y cosificará a todas las personas que tenga alrededor y que no sean ella misma.

Los narcisistas, psicópatas y sociópatas ven a las otras personas como meros objetos, que sólo existen para su uso. No hay un reconocimiento de los demás como individuos en tres dimensiones y por lo tanto no se tienen en cuenta nuestros derechos, necesidades, límites o su propia vida. Son simplemente un objeto sin ningún significado, salvo para satisfacer sus necesidades.

A las personas se las deshumaniza en las relaciones a través del control, la dominación, la humillación, la burla, la invalidación, la falta de respeto de los límites y todas las demás formas de abuso psicológico, emocional, sexual y/o físico. Para ser cosificada y deshumanizada, debes ser tratada sin la dignidad de los derechos innatos a un ser humano, de ser valorada, respetada y recibir un tratamiento ético.

Ser tratadas como si no tuviésemos valor humano, disminuye nuestro propio sentido de la autoestima. Para una niña es algo crítico porque sus padres son espejos donde forma su identidad. Esa falta de valor humano la llevará consigo de forma inconsciente en sus relaciones con los demás hasta que no lo trate en terapia. Las víctimas de este trato tienden a preguntarse qué es lo que han hecho para merecer ese trato o qué es lo que está mal dentro de ellas para que alguien las trate de esa manera. En otras palabras, se culpan por las acciones del abusador.

La cosificación y la deshumanización no dicen nada de ti o de tu valor como persona, es simplemente el acto de una persona con un desorden mental que carece de empatía.

Si estás leyendo esto, es más que probable que sepas lo que se siente al ser deshumanizado por tu pareja, tu padre/madre, tu jefe/jefa o un amigo o amiga. Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, seguro que una de las preguntas que te estás haciendo es: ¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro?

¿Cómo puedo evitar que vuelva a sucederme esto en el futuro? Teniendo en cuenta la Empatía.

La capacidad de una persona para la empatía es el factor más importante en su capacidad de ver a los demás como seres humanos, no como objetos y en la capacidad de formar conexiones emocionales con los demás. La empatía es lo que conecta a las personas emocionalmente. Sin empatía no puede haber una conexión real, ni por tanto una relación real y esto es lo que hace posible el abuso. Esto significa que en tus futuras relaciones el rasgo más importante que hay que buscar en una futura pareja es la empatía.

Las personas que carecen de empatía pueden esconderlo bastante bien al principio de una relación, pero no sin estar alerta para evitar mostrarse. Si tienes dudas de si esa persona tiene empatía o no (pueden ser muy buenas fingiendo para “atrapar” a alguien para cosificarlo) puedes buscar banderas rojas al comienzo de la relación. Si tienes dudas, tómate un tiempo en observar a esa persona y las posibles banderas rojas. No tengas prisa. Si esa persona te apresura a tener intimidad con ella y te presiona, esto ya es de por sí una bandera roja.

Cualquier persona que carece de empatía es capaz de cosificar y deshumanizar a otras personas. Esto incluye no sólo a los narcisistas, psicópatas y sociópatas sino también a las personas autistas, con síndrome de Asperger, con Trastorno Límite de la Personalidad y también las personas afectadas con trastornos psicóticos. No tienes que buscar el diagnóstico de cada persona, basta con que busques la falta de empatía.

La reciprocidad emocional, el amor y la pertenencia son necesidades humanas básicas. Buscamos relaciones con el propósito del cumplimiento mutuo de estas necesidades. Si no se cumplen, tu salud mental y física se verá afectada (como seguramente ya sabes). Si tienes o has tenido una relación con una persona que tiene escasa o ninguna empatía, que te ha cosificado y/o deshumanizado es más que probable que hayas experimentado:

  • Depresión
  • Baja autoestima
  • Miedo
  • Ansiedad
  • Vergüenza toxica
  • Rabia no resuelta
  • Enfermedades físicas: son síntomas, manifestaciones en el cuerpo de lo que te ocurre a nivel emocional de lo que no eres consciente.
  • Estrés post-traumático
  • Pérdida de la identidad
  • Autolesiones
  • Ideaciones suicidas

Si quieres saber cómo curarte de una relación con un narcisista, en el siguiente post te contaré más acerca de la empatía y los signos que muestran las personas que carecen de ella.

Fuente: http://psychopathsandlove.com

27 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con un Narcisista Abusivo (Parte 1)

El Contacto Cero con una ex pareja narcisista o abusiva es un momento desafiante en la vida de una persona. Los supervivientes de abuso emocional, psicológico, físico, y/o sexual no sólo se están abriendo un nuevo camino hacia la libertad y el renacimiento, sino que también pueden estar luchando con los efectos de la disonancia cognitiva, el miedo, la vergüenza y la culpa, así como los efectos traumáticos del abuso en sus mentes, cuerpos y espíritus.

También pueden encontrarse con hostigamiento o acoso por parte de sus parejas abusivas en sus intentos de separarse de ellas, especialmente si se han «atrevido» a dejar primero a esas parejas.

Debido a la vinculación bioquímica y traumática con sus abusadores, los supervivientes también pueden tener dificultades para no contactar a su ex pareja o controlarlas debido a que están condicionados a depender de la aprobación y validación de su abusador(a) durante el ciclo de abuso como un mecanismo de supervivencia.

Teniendo en cuenta el hecho de que la desintoxicación de una relación abusiva se parece mucho a la recuperación de una adicción, la «rehabilitación» de este tipo de toxicidad debe abordarse de una manera que sea a la vez compasiva y fortalecedora.

30 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con un Narcisista Abusivo

  1. Todo Acto de Silencio es una protección contra la Violencia Psicológica

    Cada vez que eliges no controlar, responder o comunicarte con un ex compañero abusivo, demuestras que te valoras a ti misma, valoras tu tiempo, tu nueva vida y tu derecho a no ser sometida a abuso o maltrato. Te proteges contra la información traumática o la violencia emocional que podría retraumatizarte y atraparte de nuevo en un ciclo de abuso. Un ciclo que sólo puede exponerte a más dolor, angustia y una sensación generalizada de desesperanza. Has escapado del abuso: no te permitas volver a ingresar al ciclo nuevamente en una situación sobre la que tú tienes el poder de decidir.

  2. Tengo el derecho a estar Libre de Abuso. Todo ser humano tiene ese derecho y yo también

    Tú eres como cualquier otro ser humano, incluidos aquellos que nunca han estado en una relación abusiva o aquellos que nunca han tolerado ninguna forma de abuso si lo han encontrado. No te culpes ni te avergüences de haber permanecido en una relación abusiva.

    Hay muchas razones por las que los supervivientes de abuso/maltrato permanecen más allá del primer incidente de abuso. Tiene que ver con la repetición-cumpulsión del trauma de infancia con padres/madres abusivos no sanados.

    Tienes todo el derecho de rodearte de personas que te quieran tal y como eres, que traten bien y que te nutran.

  3. Nadie puede quitarme el Poder que tengo dentro de Mí

    Puede ser una sorpresa para ti, pero las abusadoras narcisistas no tienen ningún poder interno auténtico: le quitan el poder a los demás porque no tienen ninguno dentro de ellas. No tienen ningún sentido de identidad nuclear: necesitan más a sus víctimas de lo que éstas las necesitan a ellas (incluso si se siente de otra manera). Cuanto más crezca tu poder personal, más verás las cosas con claridad, te querrás a ti mismo y no necesitarás la validación de nadie, en especial de la narcisista.

  4. Mi Voluntad es más Fuerte que los intentos de un(a) abusador(a) de maltratarme/abusar de mí/asustarme o intimidarme

    Muchas supervivientes de abuso/maltrato terminan devaluadas por el comportamiento intimidatorio de su ex pareja. Su ex pareja abusiva se niega a dejarlas solas, las acecha o acosa, las amenaza (si tiene algo con qué hacerlo) u ostenta su nueva fuente de suministro como una forma de provocar (por ejemplo, publicar muchas fotos en Facebook con su nueva pareja una semana después de la ruptura proclamando amor a los cuatro vientos).

    Recuerda que las tácticas del/de la abusador(a) no pueden funcionar en ti tan efectivamente si estás dispuesta a priorizar tu bienestar y tu libertad sobre los intentos de intimidación o las amenazas. Protégete. Si es necesario, cambia de lugar de residencia o interpón una denuncia a la policía o consulta con una abogada. Tienes medios para protegerte y el derecho de no tener ningún tipo de contacto con una persona si eso es lo que tú quieres.

  5. Me Defenderé y me Protegeré. Pase lo que pase.

    Ya sea que eso signifique obtener una orden de restricción, cambiar tu número o bloquearle en todas las plataformas de redes sociales, haz todo lo que sea necesario para protegerte de la manipulación y el abuso del narcisista para mantener el contacto cero con la narcisista.

    No mereces ser retraumatizado, de ninguna forma o manera. Busca el apoyo de tu refugio local contra la violencia doméstica (sí, el abuso emocional sigue siendo violencia), busca una terapeuta que sepa de trauma, grupos de apoyo locales, o terapias grupales enfocadas en la recuperación y el apoyo del trauma. Encuentra todo el apoyo que puedas para ayudar a construir y reforzar protección a tu alrededor. Cuanto más apoyo de calidad tengas, más seguro estarás de seguir adelante sin tu ex compañera tóxica. Cuanto más sana sea la red de personas de la que empieces a rodearte, más te identificarás con los vínculos sanos y menos ganas tendrás de contactar a tu ex narcisista.

  6. No me Rindo. Tengo Esperanza.

    No importa lo difícil que se vuelva, nunca te rindes. Incluso si cometes un error, no pasa nada. No te castigas de forma dura y vuelves a empezar. No hay nada perdido. ¿Cómo vencer a una adicción? No permitas que la fantasía de la perfección te impida avanzar en tu camino. Sigue adelante. Si te has caído y por lo que sea, has roto el Contacto Cero, no te juzgues. El auto-juicio lleva a la misma sensación de indignidad que te lleva de vuelta a buscar la validación de personas tóxicas. En lugar de eso, levántate y vuelve al camino y comprométete contigo misma a realizar el viaje aún más plenamente. Cada revés simplemente revela las heridas nucleares que necesitan sanación. Entiende los factores desencadenantes que llevaron a su decisión de romper el Contacto Cero para intentar no volver a caer en ellas. Y si vuelves a caer, no pasa nada. Te vuelves a levantar. Las estadísticas indican que la media es de siete intentos hasta conseguir el Contacto Cero con la persona abusiva.

  7. Mi Vida vale más que Promesas Vacías

    Cuando un(a) abusador(a) narcisista intenta que vuelvas, él vuelve a la fase de idealización del ciclo de abuso y te hará las mismas promesas que te hizo al comienzo de la relación. Prometerá cosas como cambiar, quererte, cuidarte, apoyarte y estar a tu lado. Lo que no ha hecho antes y no hará en el futuro. En su lugar, te invalidó, menospreció, degradó, humilló, minusvaloró,.. y eso es lo que volverá a hacer si le dejas. Estas promesas vacías son sólo otra forma de controlarte y hacer que vuelvas al ciclo de abuso. No alimentes la ilusión de lo que podría haber sido la relación. Eso es una fantasía. En cambio, reconócelo por lo que fue: momentos de terror fusionados con falsas promesas que nunca se llevaron a cabo. Mereces más que promesas vacías: te mereces lo real. La verdadera promesa de una vida nueva y más saludable te espera: hazte una promesa a ti misma de que perseguirás esa nueva realidad. Comprométete contigo misma a quererte, cuidarte, protegerte y no abandonarte.

  8. Elijo una Vida Plena y Sana en la que Prosperar y no Sobrevivir

    Muchos supervivientes de abuso tienen un alto nivel de resistencia, están muy acostumbrados a aguantar situaciones muy duras, situaciones que para una persona sana serían impensables. Esto se debe a que en la infancia, su familia narcisista/disfuncional les sometía a abuso/maltrato y lo negaban, aduciendo que el trato era normal, y que, en todo caso, lo “tenían que aguantar”.

    No sólo el abuso físico o sexual lleva a situaciones de vida o muerte. También el abuso psicológico y/o emocional. Hay suicidios que ocurren por acoso escolar y violencia doméstica que no siempre lleva aparejado el abuso físico y/o sexual. La mayoría de los supervivientes desarrollan conductas autolesivas y/o ideaciones suicidas activas (con intentos de suicidio) o pasivas (sólo pensando en ello sin pasar a la acción).

    Cada vez que sacrificas tu tranquilidad y bienestar por un «golpe» más del abuso en lugar de desintoxicarte de la relación, también te menosprecias y abusas de ti mismo. Al romper el contacto cero, es como si te convencieses de que no eres digno de algo más que estar con una persona tóxica, que te maltrata o abusa de ti.

  9. La Soledad es infinitamente mejor que cualquier forma de Abuso

    Después de una relación abusiva, puedes comenzar a idealizar a tu ex pareja en tiempos de soledad. Incluso podrías preguntarte si fue ‘valioso’ dejar el abuso, ya que ahora te sientes sola. Puede que tengas sentimientos encontrados acerca de tu abusador(a), ya que los «buenos momentos» vuelven a aparecer en tu mente en ausencia de tu abusador(a).

    Recuerda que tú has sido la única persona en la relación que se ha esforzado por que hubiese buenos momentos. La narcisista lo único que hizo fue dejarse querer y tratar bien por ti. Únicamente puso esfuerzo en el bombardeo de amor o love bombing, después ya sólo realizaba un refuerzo intermitente de amor/odio que te mantenía bajo su control.

    La soledad puede ser una señal de que estás trabajando y procesando el trauma. Es un signo de que debe estar más presente contigo mismo y rodearte de mejores redes de apoyo. También es una señal de que tienes una gran necesidad de aprender a disfrutar de tu propia compañía. Reconoce y valida la soledad, no la resistas persiguiendo a personas más tóxicas o volviendo a la misma relación de abuso. Los supervivientes a menudo necesitan un período de autoaislamiento para reflexionar, recuperarse e integrar el trauma antes de salir o buscar nuevas relaciones. Tómate este tiempo para sanar y no te apresures en el proceso. Es muy necesario para que te encuentres en un estado óptimo de salud mental, física y emocional. Cuanto más sano estés, mejor será la calidad de sus relaciones futuras, ya sea con nuevos amigos o parejas. No olvides que aquéllo que tienes en tu interior es lo que se refleja en el exterior a través de tus relaciones. Para que cambie el tipo de vínculo que tienes con otras personas, el primero que tiene que cambiar, eres tú. Los cambios se dan de dentro hacia fuera, no al revés. Si intentas evitar el contacto cero “enganchándote” muy rápidamente a otra persona, es más que probable que esa persona se parezca mucho a tu ex narcisista.

Continúa en el siguiente artículo.

40 Señales de Abuso Emocional (Parte 3) y Qué Hacer si estás siendo Emocionalmente Abusado

Creación de Caos y de Crisis

  1. Tiene celos y sospecha de tus amigas y contactos sociales

    No importa lo inocente, platónica o sana sea una relación con una amiga, compañera de trabajo o incluso un miembro de la familia, tu abusador(a) tiene una forma de convertirlo en algo sórdido, egoísta o equivocado.

    Tiene berrinches de celos o preguntas acusatorias. Ve todos tus vínculos con las demás personas como potenciales amenazas a vuestra relación. Te lo pone difícil o te sabotea para que no puedas relacionarte de forma natural con los demás.

  2. Quiere ser el centro de atención

    Es la fiesta de cumpleaños de vuestro hijo y tu abusador(a) se asegura de ser él el centro de atención de la fiesta. Estás empezando a contar una historia divertida en una reunión familiar, y él te interrumpe con una excusa de que estás contando la historia mal y él toma el mando de la conversación y la atención.

  3. Hace una escena sobre pequeños problemas de la vida

    El pavo de navidad se quema y tiene que anunciar qué pésima cocinera eres delante de toda la familia. Te olvidas de traer algunos documentos importantes a una reunión de trabajo, y ella se asegura de que todas sepan que siempre cometes errores estúpidos como éste. Tu abusador(a) se mueve por la vida buscando excusas para tener una explosión y hacer una escena.

  4. Hace algo para fastidiarte, para molestarte

    Tu abusador(a) sabe que quieres llegar temprano para conseguir un buen asiento en el partido de baloncesto de vuestro hijo, pero intencionalmente se toma su tiempo preparándose para retrasarlo.

    Tu jefe sabe que es importante para ti irte normalmente del trabajo a tu hora y deliberadamente, cuando quedan unos minutos para la hora, se sienta a tu lado y empieza a repasar temas pendientes. 

  5. Amenaza con una infidelidad o divorciarse para desequilibrarte

    Aumenta la tensión y crea drama con frases como:

    «Hay muchas mujeres que me tratarían mejor que tú. Creo que es hora de buscar una” o «He terminado con esta mierda. Este matrimonio ha terminado.»

    Incluso si sabes que es una amenaza vacía, lo sientes como un golpe en el estómago, te desequilibra y te hace sentir mal, poco valiosa, no digna de amor.

  6. Utiliza el abandono para castigarte o asustarte

    Tu abusador(a) quiere hacerte sufrir, por lo que, con un comportamiento pasivo-agresivo, se retirará de la relación sin avisar, para castigarte y/o asustarte. Por ejemplo, no volverá a casa por la noche y lo hará de madrugada sin darte explicaciones de dónde ha estado ni con quién. O después de una discusión, se va con el coche dejándote solo en el resturante sin decirte nada, ignorándote por completo.

Asesinato de tu Carácter y de tu Espíritu 

  1. Bromea, te insulta o te regaña frente a otras personas

    Tu abusador(a) espera hasta que haya una audiencia de personas que te importan, y luego empieza a hacerte de menos, humillarte de diferentes maneras. Los desaires pueden ser sutiles o más directos, pero la mayoría de las personas que lo presencian sienten la tensión en el aire y saben lo que está pasando.Tú te sientes humillada y avergonzada.

  2. Menosprecia tu apariencia física o tu intelecto

    «¿Cuándo vas a perder peso? No quiero estar con un gordito»

    “Incluso un niño lo puede hacer mejor que tú. Eres inútil.»

    La apariencia y el intelecto son los dos objetivos más fáciles para un(a) abusador(a), especialmente si se siente inseguro acerca de su propio aspecto o intelecto. Si los ataques suceden con la suficiente frecuencia, empiezas a sentirte feo y estúpido. Te preocupa que si dejas la relación, nadie más te va a querer nunca. 

    Se acaba dando la dinámica absurda de que ambos os créeis que el/la abusador(a) te hace un favor teniendo una relación contigo. 

  3. Bromea y trivializa con tus logros, esperanzas y sueños.

    Independientemente de los éxitos que hayas tenido, tu abusador(a) encontrará la manera de minimizarlos. No verás el orgullo brillando en sus ojos por tu éxito. En cambio, verá celos, desprecio o pasividad. No te dará ninguna palabra ni de elogio ni de apoyo a menos que o bien vea que puede manipularte con eso para sus propios objetivos o que vea que le puede sacar partido de alguna manera. 

  4. Te dice que tus sentimientos son irracionales o que “estás loca”.

    En los momentos en que, como todas las personas, necesites un abrazo, una conversación tranquila, una respuesta amorosa o un comentario de apoyo, tu abusador(a) no sabe, no quiere o no puede darte lo que necesitas. Entonces lo que hace es darle la vuelta a la tortilla y te ridiculiza por tener esas necesidades. Sólo quiere recibir de ti, no quiere darte nada o casi nada.

    Entre los dos, se acaba dando la dinámica delirante de que ambos pensáis que tu abusador(a) tiene todo el derecho a no darte nada o casi nada a pesar de que tengáis una relación y que tú simplemente eres demasiado “demandante” o “difícil” o “sensible”. 

  5. Vuelve a las personas con las que tenéis un vínculo en común, o incluso amigos o familiares tuyos, en tu contra

    A estas personas en el argot narcisista se les denomina “monos voladores”. Pueden ser desde tu madre, hasta amigos en común o personas del trabajo. Los manipulará para ponerlos en tu contra cuando tú termines la relación y quiera vengarse o bien para que te convenzan de hacer algo, que es lo que él quiere.

  6. Te corrige constantemente por cualquier comportamiento o acción

    No importa lo que hagas, nunca parece lo suficientemente bueno para tu abusador(a). Te señala constantemente que “lo haces mal” cuando esto muchas veces no es verdad o cómo podrías hacerlo mejor. Te hacen sentir incompetente y estúpida, incluso cuando has hecho algo esforzándote mucho.

    Por parte del abusador(a) se crea la fantasía de que su misión es “perfeccionarte” o “enseñarte”, como si fueras un proyecto o un objeto. Por tu parte, intentas esforzarte al máximo para alcanzar la perfección, que es un ideal, esperando un feedback positivo y de refuerzo que nunca llega.

  7. Comparte tu información privada e íntima con otras personas

    Tu abusador(a) usa información personal que le has dado tú como una herramienta útil para controlarlo, manipularlo y avergonzarte. También revela información personal que sabe que tú no quieres que se sepa simplemente para “hacer una gracia” o para “contar algo chistoso a otras personas”. Por ejemplo, tú tienes una historia humillante sobre levantarse tu vestido por accidente y enseñar la ropa interior en una reunión de trabajo y ella la va contando por ahí sin que lo sepas para hacer reír a los demás.

¿Qué hacer cuando te das cuenta de que estás siendo emocionalmente abusado?

El primer paso para quienes sufren de abuso emocional es reconocer lo que está sucediendo. Si observas varias o muchas de estas señales de abuso emocional en tu relación, debe ser honesto contigo mismo para poder recuperar el poder sobre tu propia vida, detener el abuso y comenzar a sanar.

Para las personas han estado minimizando, negando y/u ocultando el abuso, éste puede ser un primer paso doloroso y que da miedo. Una terapeuta adecuada para ti puede acompañarte en los primeros pasos que des para tomar acciones que te lleven a dejar de ser abusado y reconstruir tu autoestima y tu autoconfianza.

Aquí hay algunas estrategias para reclamar tu poder y tu autoestima a corto plazo:

Pon tus propias necesidades primero. Deja de preocuparte por complacer o proteger al/a la abusador(a). Cuídate a ti misma y tus necesidades, y priorízalas frente a las de la otra persona, incluso cuando se burla o trata de manipularte y de controlar tu comportamiento.

Establece algunos límites firmes. Cuando el/la abusador(a) empiece con el comportamiento abusivo, pídele de forma asertiva que deje de hacerlo y pide respeto. Si continúa, vete.

No participes en las peleas. Si el/la abusador(a) intenta pelear o ganar una pelea, no exageres, ni te disculpes tratando de calmarla. Simplemente, vete.

Date cuenta de que no puedes «arreglarle». Tu abusador(a) no es alguien a quien tengas que arreglar o cambiar o ayudar o salvar. Si eres honesto contigo mismo verás que al fondo de tu comportamiento hay codependencia y que, inconscientemente, necesitas que te necesite para poder sentirte bien tú.

Tú no tienes la culpa. Al fondo de la mayoría de los casos de abuso hay una historia personal de abuso en la infancia. La niña sufre abuso por parte de su padre, su madre, ambos o uno de ellos con el consentimiento del otro, y para justificar ese abuso, el mensaje que se le da es el de que es ella quien tiene la culpa del trato que se le da. De adulta, repite esto en sus relaciones. Empieza a decirte a ti misma que tú no tenías/tienes la culpa del abuso, que te mereces respeto por parte de los demás y que eres digna de amor.

Busca ayuda. Habla con amigos y/o familiares de confianza y/o un(a) terapeuta o sobre lo que estás pasando. Aléjate de la persona abusiva con la mayor frecuencia posible y pasa tiempo con aquellos que te quieren y te apoyan.

Haz un plan de salida. No puedes permanecer en una relación emocionalmente abusiva para siempre. Si las finanzas, los hijos o alguna otra razón válida te impide irte ahora, desarrolla un plan para irte y bajo ninguna circunstancia lo compartas con el/la abusador(a). Comienza a ahorrar dinero, busca un lugar seguro para vivir o planifica el divorcio. Cuando llegue la hora de irte, él intentará impedirlo, por lo que tendrás que estar fuerte emocionalmente para hacerlo. Una vez vea que no es posible convencerte o hacerte cambiar de idea, intentará sabotearte y vengarse con todos los medios que tenga a su alcance.

Es muy importante que tengas en cuenta que si intentas huir de la relación y lo consigues pero no has hecho el trabajo interno de sanación, es más que probable que tu siguiente relación acabe siendo de abuso de nuevo. Internamente, si has permitido un abuso emocional es porque tu niño interior está herido y sigues en la posición de la víctima. La sanación está en empoderarte, aceptar lo que te has dejado hacer y entender que ya no estás en la infancia y que tienes otras opciones. Tienes el resto de tu vida por delante. Qué pasa en ella es algo que decides tú.

8 Mitos sobre el Abuso Infantil

Mito 1: El Abuso Infantil es poco frecuente

La Impotencia

Qué es la Impotencia

Piensa en una estación o un aeropuerto. Cuando un tren o un avión se cancela inesperadamente, a menudo produce reacciones extremas en los pasajeros: ¿por qué? Es porque no tienen poder sobre su situación y lo saben. No hay absolutamente nada que puedan hacer. No tienen otra forma de llegar a su destino, están en manos de otros y no tienen control sobre su situación actual. Están impotentes.

Ser abusado emocional, psicológica, física y/o sexualmente es experimentar un acto de impotencia – y debido a la impotencia a menudo el niño se separa de la situación enterrando el abuso en el inconsciente a través de los mecanismos de defensa de la negación y la disociación.

Las familias disfuncionales en las que crecen los niños abusados suelen ser temerosas, controladoras y emocionalmente descuidadas. El niño está en una posición en la no tiene poder, fuerza, control ni esperanza. Esto establece las condiciones para que el abuso se repita no sólo fuera de la familia sino también cuando esos niños se hacen adultos.

 El daño que causa la Impotencia

Las niñas que son abusadas sufren la impotencia de tres formas principales durante el abuso:

  • No pueden hablar sobre el abuso y que se les comprenda
  • No pueden abandonar la situación familiar abusiva
  • Tienen un dolor espantoso y no pueden aliviarse de su dolor interno

Esto causa mucho daño interno y conduce a una dificultad extrema para confiar en las relaciones como adulto.

Las víctimas de abuso en sus familias disfuncionales, de adultos tratan de lidiar con el dolor interno de la situación de impotencia que experimentaron cuando eran niñas a través del control en sus relaciones con las demás personas.

Buscando controlar

La experiencia de impotencia puede llevar a un miedo extremo a ser vulnerable o a sufrir mucho daño de nuevo, con lo que los adultos de familias disfuncionales que sufrieron abuso psicológico, emocional, físico y/o sexual en su infancia, intentan controlar mediante los siguientes patrones de comportamiento:

  • Controlar las relaciones: ser muy difícil para entablar una relación con otro y, en el caso de hacerlo, entrar en patrones de sumisión/dominación.
  • Rituales obsesivo-compulsivos, como una tendencia al perfeccionismo, adicción al trabajo, actos de repetición de determinadas acciones, como cerrar una puerta o encender y apagar una luz.
  • Adicción al alcohol, las compras, el sexo, el deporte, la comida,..
  • Codependencia: adicción a ayudar a otra persona que a su vez es adictas a algo.

Mediante todos estos patrones de comportamiento lo que pretenden los adultos es controlar sus sentimientos internos con situaciones externas.

 Permanecer en el rol de la Víctima

La impotencia a menudo resulta en no poder hacerse cargo de la vida, responsabilizarse de una misma de forma adulta.

La falta de límites que no les permitieron poner en su infancia con sus familias disfuncionales, les lleva a convertirse inconscientemente en víctimas en su vida adulta. Aceptan tratamientos por parte de otros que las personas sanas no toleran.

Esto lo hacen (inconscientemente) para:

  • Permanecer como víctimas y repetir patrones abusivos/destructivos una y otra vez
  • Quedarse como nniñas emocionalmente en las relaciones, lo que se denomina como niña adulta
  • Atracción hacia personas controladoras en sus relaciones
  • No ser capaz de tener el control o poder personal en las relaciones con los demás o en la vida en general

 Sin confianza en una misma

Junto con la falta de límites, la impotencia y la indefensión, a menudo resulta que el niño interioriza los sentimientos negativos y está lleno de dudas e incluso de odio hacia sí mismo, y como adultos experimentan una enorme falta de confianza en sí mismos.

Esto se manifiesta de las siguientes maneras:

  • No saben confiar en sus propios instintos
  • Dejan la puerta abierta para que el abuso se repita en sus relaciones como adultos
  • Repetición de relaciones dañinas
  • Refuerzo del auto-odio: «Hay algo que está mal en mí»
  • Cuando experimentan el abuso lo aceptan como algo normal y “que se merecen”

Vacío Emocional

Uno de los efectos de estar continuamente en un lugar de miedo e impotencia es que al final estas personas se insensibilizan a sí mismas para no sentir. Esto lleva a un adormecimiento gradual en el interior: un autoabandono hacia la vida y las otras personas. El dolor se amortigua y en su lugar hay un vacío emocional.

Esto puede resultar en:

  • Negación: pretender que el abuso no está sucediendo o que no ha sucedido
  • Disociación: no estar presentes para no vivir lo que está pasando
  • Adormecimiento del interior: renuncian a involucrarse en las relaciones de una forma profunda
  • Pensamiento mágico: fantasear con personas, situaciones, otras vidas para escaparse de la real

Viviendo con Miedo

Cuando el miedo es indeterminado, puede manifestarse como ansiedad, fobias, ataques de pánico, pesadillas, terror.

Los niños objeto de abuso por sus familias disfuncionales a menudo desarrollan Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Repiten como adultos de forma inconsciente situaciones personales en las que se sienten atrapados y creen que no pueden salir de ella, reproduciendo cómo se sintieron en su infancia.

Hablar de sus experiencias con una terapeuta y enraizarlas en el pasado ayudará a sentir menos miedo y a vivir con confianza en el presente.

Identificar la Impotencia

El primer paso para abandonar la impotencia en tu vida es hacer conscientes los patrones de conducta que te llevan a ella.

Aquí tienes unas preguntas para ayudarte a identificar los pensamientos/conductas que te llevan a sentirte impotente:

  • ¿Qué tipo de elecciones haces cuando te sientes impotente?
  • ¿Puedes pensar en alguna forma con la que intentas controlar tu vida o tus relaciones?
  • ¿Siente que te retiras de las relaciones por temor a que la otra persona te domine?
  • ¿Te has encontrado en situaciones en las que has sentido que “algo va mal” pero te sientes incapaz de enfrentar la situación?
  • ¿Te resulta difícil confiar en tus propias percepciones sobre las situaciones?
  • Cuando sientes dolor, ¿utilizas de forma inconsciente algún mecanismo para no sentir, como por ejemplo, la disociación, la desensibilización o la negación?
  • ¿Cómo podrías construir límites más sanos en tus relaciones con los demás?

Límites y Re-Empoderamiento

Una forma muy importante de obtener una sensación saludable de poder es poner límites. La impotencia conduce a que las víctimas no puedan establecer límites apropiados en sus vidas.

A las supervivientes de familias disfuncionales/narcisistas no se les permitía poner límites al abuso al que les sometían sus padres, por eso encuentran muchas dificultades para hacerlo de adultos. Con terapia y un poco de práctica es posible cambiar esto.

El primer paso es reconocer dónde están tus límites. Evalúa tus relaciones: ¿la gente respeta tus opiniones y deseos o lo que haces es complacer las demandas y los deseos de los demás la mayor parte del tiempo?

Por otro lado, ¿cuánto escuchas los pensamientos y sentimientos de los demás? ¿Y los tuyos propios?

La manera de dejar la impotencia atrás es mirar tus patrones de relación e intentar enraizar tus miedos en el pasado y ver cómo te afectan en la actualidad. Esos miedos estaban en tu infancia y los repites de forma inconsciente pero ya no tienes porqué hacerlo.

Cuando sientas miedo las primeras veces que pongas límites, no lo resistas, acompáñalo, déjatelo sentir. Poco a poco, verás cómo ese miedo cada vez se hace más pequeño. Tienes derecho a poner límites en tus relaciones con los demás y eres libre para ejercitarlo cuando quieras. En este post tienes más información sobre los límites personales.

Fuente: http://www.intothelight.org.uk

Las Adicciones. Para qué nos volvemos adictos y cómo cambiar esta dinámica.

Cada vez más, estamos entendiendo que los niños que fueron traumatizados/traumatizadas durante su infancia, se convierten en adultos que corren el riesgo de tener problemas de salud mental y física. Si eres un adulto que fue abusado o maltratado en la infancia, tus posibilidades de desarrollar enfermedades y de abusar de sustancias son mucho mayores que las de una persona que no fue maltratada. El trauma que no es tratado, afecta durante toda la vida adulta de muchas formas. Hay muchas personas que viven traumatizadas sin ser conscientes de ello.

El Dr. Gabor Maté, en su mirada a las causas de las adicciones, ha sugerido que la adicción (ya sea a las drogas, el alcohol, el sexo, las compras o el juego) es una búsqueda para abordar el «fantasma hambriento» dentro de nosotros que se siente no amado y desconectado. La adicción satisface la necesidad de superar el dolor que perdura por nuestro trauma de infancia.

Las personas que fueron maltratadas y/o abusadas en su infancia están emocionalmente desreguladas, algunas sufren de depresión (leve o grave) o puede ser que tengan ataques de rabia inesperados,… hay días que se levantan eufóricas y otros que se sienten muy tristes. Esto no proviene de fuera, es decir, no les ha ocurrido nada que haga que se sientan así. El problema es endógeno, viene de dentro, de su propio cuerpo, del trauma.

Se vuelven adictas al sexo, el juego, las compras, las drogas,… porque esto les “altera” emocionalmente, les hace sentirse mejor y más estables de forma temporal. El problema es que se vuelven como máquinas vivientes, que tienen que repetir una y otra vez proporcionarse a sí mismas eso a lo que se han vuelto adictas para poder “regularse”. Les genera dependencia, a veces hasta el punto de no poder llevar una vida normal. Mienten a los demás y se engañan a sí mismas. El trauma sólo se sana atravesando el dolor. Con las adicciones lo que se hace con el dolor es evitarlo.

¿Qué buscan las personas adictas?

Estos objetivos son los buscan cuando van una y otra vez a la fuente de la adicción:

  • Mantenerse a salvo: permite que la superviviente del trauma se sienta segura y protegida.
  • Calmar el dolor: los sucesos traumáticos dejan heridas emocionales, lo cual es doloroso de soportar. La adicción alivia este dolor por un breve periodo de tiempo.
  • Tener el control: los supervivientes del trauma quieren tener el control porque fue la impotencia de su situación la que causó el trauma en su infancia. La adicción les crea la fantasía de que tienen control sobre sus vidas.
  • Un chute de falsa autoestima: si el amor fue muy insuficiente en la infancia, se buscan medios sintéticos para evocarlo.
  • Sensación de empoderamiento que no es real: la adicción proporciona una breve auto-empoderamiento y una identificación que está muy alejada de la realidad.

El tema más importante con las adicciones es dejar de engañarse a una misma y de justificar un comportamiento que en el fondo, la adicta “sabe” que es perjudicial. Es muy doloroso verse a una misma como una adicta. Os invito a miraros a vosotras mismas con compasión. El trauma es muy doloroso y sobrevivir lo más importante hasta que podemos empezar a sanar.

Recuperación y sanación

  • Terapia EMDR: reprocesamiento de desensibilización del movimiento ocular.
  • Terapias que se centren en la gestión emocional, como la terapia Gestalt.
  • Mindfulness: el mindfulness se centra en la atención plena en el momento presente y en la experiencia sensorial. Es muy buena para los supervivientes, que tienden a estar mucho en sus cabezas con pensamientos obsesivos o en bucle.
  • Meditación: la meditación ayuda mucho a calmar los pensamientos y a respirar mejor, de una forma más natural. Ponte objetivos fáciles, que sean alcanzables. Si empiezas por tan sólo cinco minutos al día, empezarás a notar los efectos en tan sólo un par de meses.
  • Yoga: El yoga tiene efectos sobre el sistema nervioso. Esto es súper bueno para las supervivientes, que lo tienen alterado debido al estado permanente de alerta en el que tuvieron que vivir durante su infancia y que repiten como adultos de forma inconsciente, a pesar de que ya no hay ningún peligro ni amenaza que temer constantemente.
  • Compasión. Practica una mirada compasiva hacia ti misma. Al fin y al cabo sólo eras una niña que hizo lo que pudo para sobrevivir en un entorno muy hostil, donde recibía de forma continuada ataques. Tu(s) padre(s)/madre narcisista(s) tan sólo repite el abuso del que fueron objeto ellos mismos por parte de sus padres/cuidadores. Ten compasión hacia ti misma y hacia ellos. Dedica unos minutos al día frente al espejo para darte esa mirada compasiva. Cuando observes a esa crítica que llevas dentro y que te transmite mensajes negativos y autodestructivos, páralo. Es tu responsabilidad quererte y cuidarte.

¿Estás siendo víctima de Abuso Narcisista? Identíficalo y di NO

Qué es el Abuso Narcisista

Los narcisistas en realidad no se quieren a sí mismos. Están guiados, de forma inconsciente, por la vergüenza tóxica, de la que fueron víctimas en la infancia y que, como no suelen tratarla, la arrastran toda la vida. Es la imagen idealizada de ellos mismos, que se convencen a sí mismos de que ése es su Verdadero Yo (pero no lo es) lo que admiran y pretenden que los demás admiren.

En el fondo, las narcisistas, aunque no lo identifican o no lo entiendan, sienten la brecha entre la fachada que muestran al mundo y su identidad basada en la vergüenza tóxica. Trabajan duro para evitar sentir esa vergüenza. Para llenar este vacío, las narcisistas usan mecanismos de defensa que son destructivos, que causan dolor a las personas que tienen relaciones con ellos.

Muchos de los mecanismos de defensa de las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad son abusivos, de ahí el término «abuso narcisista». Sin embargo, alguien puede ser abusivo, pero no ser narcisista. Los adictos y personas con otras enfermedades mentales, como el trastorno bipolar y el trastorno de personalidad antisocial (similar al término anterior, sociopatía) y los trastornos límite de la personalidad también pueden ser abusivos, como lo son muchos codependientes sin una enfermedad mental. El abuso es abuso, no importa cuál sea el diagnóstico del abusador.

Diferencias entre una Narcisista Perversa y una Sociópata

Una persona con pronunciados rasgos narcisistas que se comporta de manera maliciosa y hostil tiene «narcisismo maligno». Los narcisistas malignos suelen ser sádicos e infligen dolor emocional a otros. Pueden ser tan competitivos y faltos de escrúpulos que tienen un comportamiento antisocial. La paranoia los pone en un modo de ataque defensivo como medio para auto-protegerse.

Las sociópatas muestran rasgos narcisistas, pero no todas las narcisistas son sociópatas. Sus motivaciones son diferentes. Mientras que las narcisistas tienen la necesidad de ser admiradas, las sociópatas cambian su fachada para conseguir los objetivos de su propia agenda secreta. No se adhieren a las personas como lo hacen las narcisistas. Las narcisistas no quieren ser abandonadas, son codependientes, necesitan la admiración de los demás. Las sociópatas no tienen esta clase de apego, pueden alejarse fácilmente de las relaciones que no les sirven. Aunque algunas narcisistas planearán con anticipación ocasionalmente para obtener sus objetivos, generalmente son más reactivas, más viscerales y más agresivas. Las sociópatas calculan sus planes de una forma mucho más fría y tienen un enorme control sobre sus propias emociones. Son capaces de planear una venganza durante años antes de llevarla a cabo. Una narcisista maligna tiene delirios de grandiosidad y se cree con más derechos que el común de los mortales. Una sociópata tiende más a considerarse una víctima de su propia vida y vive escondida, sin mostrarse.

El Abuso Narcisista

Las personas que han crecido en Familias Narcisistas/Disfuncionales, donde han sufrido acoso y abuso (emocional, psicológico, verbal, sexual, físico y/o espiritual) durante la infancia, tienden a repetir este comportamiento como adultos y dejarse abusar o acosar por otras personas hasta que empiezan a hacer terapia. Una niña no puede comparar su familia con otra, piensa que lo que sucede en su familia es lo “normal” y que eso es lo que ocurre en todas. Por ello, es necesario aprender que muchos de los comportamientos tolerados en realidad suponen un maltrato o un abuso y que nos tienen derecho a no permitir este trato por parte de nadie. Es su responsabilidad y derecho protegerse, poner límites y decir que no.

Si eres una víctima de abuso, los principales desafíos para ti son:

  1. Identificarlo claramente.
  2. Construir un sistema de apoyo.
  3. Aprender a fortalecerte y protegerte.

Tipos de Abuso Narcisista (que quizás aún no hayas reconocido, que lo estás padeciendo o que lo has padecido)

  • Abuso verbal. El abuso verbal incluye despreciar, intimidar, acusar, culpar, avergonzar, exigir, ordenar, amenazar, criticar, provocar, el sarcasmo, enfurecerse, oponerse, socavar, interrumpir, bloquear e insultar. Ten en cuenta que muchas personas ocasionalmente hacen demandas, usan el sarcasmo, interrumpen, se oponen, critican, culpan o bloquean. Considera el contexto, la malicia y la frecuencia del comportamiento antes de etiquetarlo como abuso.
  • Manipulación. En general, la manipulación es una influencia indirecta sobre alguien para que se comporte de una manera que promueva los objetivos de la manipuladora. A menudo, expresa una agresión encubierta. Piensa en un «lobo con piel de cordero». En la superficie, las palabras parecen inofensivas, incluso halagadoras; pero debajo de forma intuitiva, te sientes humillada o percibes hostilidad. 
  • Chantaje emocional. El chantaje emocional puede incluir amenazas, enfado, advertencias, intimidación o castigos. Es una forma de manipulación que provoca dudas en ti. Te hace sentir miedo, obligación y/o culpa.
  • Gaslighting. Se trata de una técnica de manipulación muy agresiva que, intencionalmente, te hace desconfiar de tus propias percepciones de la realidad o creer que eres mentalmente incapaz.
  • Competición. El narcisista vive de un modo en el que compite con los demás en todo y siempre encuentra la manera de ganar, quedando por encima. Cómo consigue ganar es a través de cualquier medio, dejando a un lado la ética, haciendo trampas, utilizando a otras personas para triangular,…
  • Comparación negativa. Supone hacer comparaciones innecesarias para ser siempre la narcisista, de nuevo, el que sale ganando en la comparación, quedando por encima de quien sea con quien se compare.
  • Sabotaje. Interferencia disruptiva en tus acciones o relaciones con el propósito de vengarse de ti.
  • Explotación. Utilizarte, explotarte o aprovecharse de alguien para fines personales sin tener en cuenta tus sentimientos o necesidades.
  • Mentir. Engaño persistente para evitar la responsabilidad o para lograr los fines del narcisista. Muchas veces estos fines pertenecen a una “agenda secreta” que el narcisista no muestra a los demás.
  • Retención. Retener cosas como dinero, sexo, comunicación o afecto, utilizándolo como arma para conseguir algo o simplemente para hacerte daño.
  • Desatención. Supone ignorar las necesidades de un niño del cual el abusador es responsable. Incluye peligro para los niños, es decir, colocar o dejar a un niño en una situación peligrosa.
  • Invasión de la privacidad. Ignorar tus límites y ponerse a revisar de forma periódica tus cosas, tu teléfono o tu correo. Negar tu privacidad física, acosarte o seguirte, ignorando la privacidad que has solicitado.
  • Difamación. Difundir cotilleos maliciosos o mentiras sobre ti o sobre personas cercanas a ti con el fin de perjudicarte.
  • Violencia. La violencia incluye bloquear tus movimientos, tirar cosas o destruir objetos como forma de amenaza.
  • Abuso financiero. Puede incluir controlarte por dominación económica (controlar tus cuentas, tu presupuesto, decidir en qué gastas tus ingresos,…) o agotar tus finanzas mediante la extorsión, el robo, la manipulación, el juego, acumulando deudas en tu nombre o vendiendo tus pertenencias personales.
  • Aislamiento. Utilizar la manipulación y el control para aislarte progresivamente de tu familia, amigos, compañeros de trabajo,.. con esto la abusadora narcisista lo que pretende es que dependas completamente de ella y no tengas apoyos externos cuando haya discusiones o te plantees dejar la relación.

Típicamente, los narcisistas no se responsabilizan de su comportamiento y le echan la culpa a los demás por lo que hacen, justifican su comportamiento sobre todo a través del mecanismo de defensa de la proyección. Sin embargo, algunos son capaces de reflexionar sobre su comportamiento y rectificarlo, pero siempre que dicho cambio también cumpla un interés propio. Dependiendo de en qué punto del espectro se encuentren, hay cambios que son posibles pero no profundos. Es decir, como se ha dicho más arriba, pueden cambiar su comportamiento cuando entienden que esto les beneficia pero no cambian a nivel profundo porque no saben/pueden/quieren hacerlo.

Busca Ayuda

Si crees que estás en una relación con una narcisista perversa o una sociópata busca ayuda terapéutica. Interactuar con esta clase de personas durante un periodo prolongado de tiempo puede ser muy dañino para tu salud mental y tu autoestima. Si te has visto reflejada en alguna de las formas de maltrato explicadas en este artículo, páralo de inmediato. El abuso y el maltrato suelen escalar con el tiempo, no ir a menos. No esperes a estar en peligro psicológico o físico para poner límites y decir que no.

Fuente: https://www.psychologytoday.com