27 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con un Narcisista Abusivo (Parte 1)

El Contacto Cero con una ex pareja narcisista o abusiva es un momento desafiante en la vida de una persona. Los supervivientes de abuso emocional, psicológico, físico, y/o sexual no sólo se están abriendo un nuevo camino hacia la libertad y el renacimiento, sino que también pueden estar luchando con los efectos de la disonancia cognitiva, el miedo, la vergüenza y la culpa, así como los efectos traumáticos del abuso en sus mentes, cuerpos y espíritus.

También pueden encontrarse con hostigamiento o acoso por parte de sus parejas abusivas en sus intentos de separarse de ellas, especialmente si se han “atrevido” a dejar primero a esas parejas.

Debido a la vinculación bioquímica y traumática con sus abusadores, los supervivientes también pueden tener dificultades para no contactar a su ex pareja o controlarlas debido a que están condicionados a depender de la aprobación y validación de su abusador(a) durante el ciclo de abuso como un mecanismo de supervivencia.

Teniendo en cuenta el hecho de que la desintoxicación de una relación abusiva se parece mucho a la recuperación de una adicción, la “rehabilitación” de este tipo de toxicidad debe abordarse de una manera que sea a la vez compasiva y fortalecedora.

30 Afirmaciones Poderosas para Mantener el Contacto Cero con un Narcisista Abusivo

  1. Todo Acto de Silencio es una protección contra la Violencia Psicológica

    Cada vez que eliges no controlar, responder o comunicarte con un ex compañero abusivo, demuestras que te valoras a ti misma, valoras tu tiempo, tu nueva vida y tu derecho a no ser sometida a abuso o maltrato. Te proteges contra la información traumática o la violencia emocional que podría retraumatizarte y atraparte de nuevo en un ciclo de abuso. Un ciclo que sólo puede exponerte a más dolor, angustia y una sensación generalizada de desesperanza. Has escapado del abuso: no te permitas volver a ingresar al ciclo nuevamente en una situación sobre la que tú tienes el poder de decidir.

  2. Tengo el derecho a estar Libre de Abuso. Todo ser humano tiene ese derecho y yo también

    Tú eres como cualquier otro ser humano, incluidos aquellos que nunca han estado en una relación abusiva o aquellos que nunca han tolerado ninguna forma de abuso si lo han encontrado. No te culpes ni te avergüences de haber permanecido en una relación abusiva.

    Hay muchas razones por las que los supervivientes de abuso/maltrato permanecen más allá del primer incidente de abuso. Tiene que ver con la repetición-cumpulsión del trauma de infancia con padres/madres abusivos no sanados.

    Tienes todo el derecho de rodearte de personas que te quieran tal y como eres, que traten bien y que te nutran.

  3. Nadie puede quitarme el Poder que tengo dentro de Mí

    Puede ser una sorpresa para ti, pero las abusadoras narcisistas no tienen ningún poder interno auténtico: le quitan el poder a los demás porque no tienen ninguno dentro de ellas. No tienen ningún sentido de identidad nuclear: necesitan más a sus víctimas de lo que éstas las necesitan a ellas (incluso si se siente de otra manera). Cuanto más crezca tu poder personal, más verás las cosas con claridad, te querrás a ti mismo y no necesitarás la validación de nadie, en especial de la narcisista.

  4. Mi Voluntad es más Fuerte que los intentos de un(a) abusador(a) de maltratarme/abusar de mí/asustarme o intimidarme

    Muchas supervivientes de abuso/maltrato terminan devaluadas por el comportamiento intimidatorio de su ex pareja. Su ex pareja abusiva se niega a dejarlas solas, las acecha o acosa, las amenaza (si tiene algo con qué hacerlo) u ostenta su nueva fuente de suministro como una forma de provocar (por ejemplo, publicar muchas fotos en Facebook con su nueva pareja una semana después de la ruptura proclamando amor a los cuatro vientos).

    Recuerda que las tácticas del/de la abusador(a) no pueden funcionar en ti tan efectivamente si estás dispuesta a priorizar tu bienestar y tu libertad sobre los intentos de intimidación o las amenazas. Protégete. Si es necesario, cambia de lugar de residencia o interpón una denuncia a la policía o consulta con una abogada. Tienes medios para protegerte y el derecho de no tener ningún tipo de contacto con una persona si eso es lo que tú quieres.

  5. Me Defenderé y me Protegeré. Pase lo que pase.

    Ya sea que eso signifique obtener una orden de restricción, cambiar tu número o bloquearle en todas las plataformas de redes sociales, haz todo lo que sea necesario para protegerte de la manipulación y el abuso del narcisista para mantener el contacto cero con la narcisista.

    No mereces ser retraumatizado, de ninguna forma o manera. Busca el apoyo de tu refugio local contra la violencia doméstica (sí, el abuso emocional sigue siendo violencia), busca una terapeuta que sepa de trauma, grupos de apoyo locales, o terapias grupales enfocadas en la recuperación y el apoyo del trauma. Encuentra todo el apoyo que puedas para ayudar a construir y reforzar protección a tu alrededor. Cuanto más apoyo de calidad tengas, más seguro estarás de seguir adelante sin tu ex compañera tóxica. Cuanto más sana sea la red de personas de la que empieces a rodearte, más te identificarás con los vínculos sanos y menos ganas tendrás de contactar a tu ex narcisista.

  6. No me Rindo. Tengo Esperanza.

    No importa lo difícil que se vuelva, nunca te rindes. Incluso si cometes un error, no pasa nada. No te castigas de forma dura y vuelves a empezar. No hay nada perdido. ¿Cómo vencer a una adicción? No permitas que la fantasía de la perfección te impida avanzar en tu camino. Sigue adelante. Si te has caído y por lo que sea, has roto el Contacto Cero, no te juzgues. El auto-juicio lleva a la misma sensación de indignidad que te lleva de vuelta a buscar la validación de personas tóxicas. En lugar de eso, levántate y vuelve al camino y comprométete contigo misma a realizar el viaje aún más plenamente. Cada revés simplemente revela las heridas nucleares que necesitan sanación. Entiende los factores desencadenantes que llevaron a su decisión de romper el Contacto Cero para intentar no volver a caer en ellas. Y si vuelves a caer, no pasa nada. Te vuelves a levantar. Las estadísticas indican que la media es de siete intentos hasta conseguir el Contacto Cero con la persona abusiva.

  7. Mi Vida vale más que Promesas Vacías

    Cuando un(a) abusador(a) narcisista intenta que vuelvas, él vuelve a la fase de idealización del ciclo de abuso y te hará las mismas promesas que te hizo al comienzo de la relación. Prometerá cosas como cambiar, quererte, cuidarte, apoyarte y estar a tu lado. Lo que no ha hecho antes y no hará en el futuro. En su lugar, te invalidó, menospreció, degradó, humilló, minusvaloró,.. y eso es lo que volverá a hacer si le dejas. Estas promesas vacías son sólo otra forma de controlarte y hacer que vuelvas al ciclo de abuso. No alimentes la ilusión de lo que podría haber sido la relación. Eso es una fantasía. En cambio, reconócelo por lo que fue: momentos de terror fusionados con falsas promesas que nunca se llevaron a cabo. Mereces más que promesas vacías: te mereces lo real. La verdadera promesa de una vida nueva y más saludable te espera: hazte una promesa a ti misma de que perseguirás esa nueva realidad. Comprométete contigo misma a quererte, cuidarte, protegerte y no abandonarte.

  8. Elijo una Vida Plena y Sana en la que Prosperar y no Sobrevivir

    Muchos supervivientes de abuso tienen un alto nivel de resistencia, están muy acostumbrados a aguantar situaciones muy duras, situaciones que para una persona sana serían impensables. Esto se debe a que en la infancia, su familia narcisista/disfuncional les sometía a abuso/maltrato y lo negaban, aduciendo que el trato era normal, y que, en todo caso, lo “tenían que aguantar”.

    No sólo el abuso físico o sexual lleva a situaciones de vida o muerte. También el abuso psicológico y/o emocional. Hay suicidios que ocurren por acoso escolar y violencia doméstica que no siempre lleva aparejado el abuso físico y/o sexual. La mayoría de los supervivientes desarrollan conductas autolesivas y/o ideaciones suicidas activas (con intentos de suicidio) o pasivas (sólo pensando en ello sin pasar a la acción).

    Cada vez que sacrificas tu tranquilidad y bienestar por un “golpe” más del abuso en lugar de desintoxicarte de la relación, también te menosprecias y abusas de ti mismo. Al romper el contacto cero, es como si te convencieses de que no eres digno de algo más que estar con una persona tóxica, que te maltrata o abusa de ti.

  9. La Soledad es infinitamente mejor que cualquier forma de Abuso

    Después de una relación abusiva, puedes comenzar a idealizar a tu ex pareja en tiempos de soledad. Incluso podrías preguntarte si fue ‘valioso’ dejar el abuso, ya que ahora te sientes sola. Puede que tengas sentimientos encontrados acerca de tu abusador(a), ya que los “buenos momentos” vuelven a aparecer en tu mente en ausencia de tu abusador(a).

    Recuerda que tú has sido la única persona en la relación que se ha esforzado por que hubiese buenos momentos. La narcisista lo único que hizo fue dejarse querer y tratar bien por ti. Únicamente puso esfuerzo en el bombardeo de amor o love bombing, después ya sólo realizaba un refuerzo intermitente de amor/odio que te mantenía bajo su control.

    La soledad puede ser una señal de que estás trabajando y procesando el trauma. Es un signo de que debe estar más presente contigo mismo y rodearte de mejores redes de apoyo. También es una señal de que tienes una gran necesidad de aprender a disfrutar de tu propia compañía. Reconoce y valida la soledad, no la resistas persiguiendo a personas más tóxicas o volviendo a la misma relación de abuso. Los supervivientes a menudo necesitan un período de autoaislamiento para reflexionar, recuperarse e integrar el trauma antes de salir o buscar nuevas relaciones. Tómate este tiempo para sanar y no te apresures en el proceso. Es muy necesario para que te encuentres en un estado óptimo de salud mental, física y emocional. Cuanto más sano estés, mejor será la calidad de sus relaciones futuras, ya sea con nuevos amigos o parejas. No olvides que aquéllo que tienes en tu interior es lo que se refleja en el exterior a través de tus relaciones. Para que cambie el tipo de vínculo que tienes con otras personas, el primero que tiene que cambiar, eres tú. Los cambios se dan de dentro hacia fuera, no al revés. Si intentas evitar el contacto cero “enganchándote” muy rápidamente a otra persona, es más que probable que esa persona se parezca mucho a tu ex narcisista.

Continúa en el siguiente artículo.

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40 Señales de Abuso Emocional (Parte 3) y Qué Hacer si estás siendo Emocionalmente Abusado

Creación de Caos y de Crisis

  1. Tiene celos y sospecha de tus amigas y contactos sociales

    No importa lo inocente, platónica o sana sea una relación con una amiga, compañera de trabajo o incluso un miembro de la familia, tu abusador(a) tiene una forma de convertirlo en algo sórdido, egoísta o equivocado.

    Tiene berrinches de celos o preguntas acusatorias. Ve todos tus vínculos con las demás personas como potenciales amenazas a vuestra relación. Te lo pone difícil o te sabotea para que no puedas relacionarte de forma natural con los demás.

  2. Quiere ser el centro de atención

    Es la fiesta de cumpleaños de vuestro hijo y tu abusador(a) se asegura de ser él el centro de atención de la fiesta. Estás empezando a contar una historia divertida en una reunión familiar, y él te interrumpe con una excusa de que estás contando la historia mal y él toma el mando de la conversación y la atención.

  3. Hace una escena sobre pequeños problemas de la vida

    El pavo de navidad se quema y tiene que anunciar qué pésima cocinera eres delante de toda la familia. Te olvidas de traer algunos documentos importantes a una reunión de trabajo, y ella se asegura de que todas sepan que siempre cometes errores estúpidos como éste. Tu abusador(a) se mueve por la vida buscando excusas para tener una explosión y hacer una escena.

  4. Hace algo para fastidiarte, para molestarte

    Tu abusador(a) sabe que quieres llegar temprano para conseguir un buen asiento en el partido de baloncesto de vuestro hijo, pero intencionalmente se toma su tiempo preparándose para retrasarlo.

    Tu jefe sabe que es importante para ti irte normalmente del trabajo a tu hora y deliberadamente, cuando quedan unos minutos para la hora, se sienta a tu lado y empieza a repasar temas pendientes. 

  5. Amenaza con una infidelidad o divorciarse para desequilibrarte

    Aumenta la tensión y crea drama con frases como:

    “Hay muchas mujeres que me tratarían mejor que tú. Creo que es hora de buscar una” o “He terminado con esta mierda. Este matrimonio ha terminado.”

    Incluso si sabes que es una amenaza vacía, lo sientes como un golpe en el estómago, te desequilibra y te hace sentir mal, poco valiosa, no digna de amor.

  6. Utiliza el abandono para castigarte o asustarte

    Tu abusador(a) quiere hacerte sufrir, por lo que, con un comportamiento pasivo-agresivo, se retirará de la relación sin avisar, para castigarte y/o asustarte. Por ejemplo, no volverá a casa por la noche y lo hará de madrugada sin darte explicaciones de dónde ha estado ni con quién. O después de una discusión, se va con el coche dejándote solo en el resturante sin decirte nada, ignorándote por completo.

Asesinato de tu Carácter y de tu Espíritu 

  1. Bromea, te insulta o te regaña frente a otras personas

    Tu abusador(a) espera hasta que haya una audiencia de personas que te importan, y luego empieza a hacerte de menos, humillarte de diferentes maneras. Los desaires pueden ser sutiles o más directos, pero la mayoría de las personas que lo presencian sienten la tensión en el aire y saben lo que está pasando.Tú te sientes humillada y avergonzada.

  2. Menosprecia tu apariencia física o tu intelecto

    “¿Cuándo vas a perder peso? No quiero estar con un gordito”

    “Incluso un niño lo puede hacer mejor que tú. Eres inútil.”

    La apariencia y el intelecto son los dos objetivos más fáciles para un(a) abusador(a), especialmente si se siente inseguro acerca de su propio aspecto o intelecto. Si los ataques suceden con la suficiente frecuencia, empiezas a sentirte feo y estúpido. Te preocupa que si dejas la relación, nadie más te va a querer nunca. 

    Se acaba dando la dinámica absurda de que ambos os créeis que el/la abusador(a) te hace un favor teniendo una relación contigo. 

  3. Bromea y trivializa con tus logros, esperanzas y sueños.

    Independientemente de los éxitos que hayas tenido, tu abusador(a) encontrará la manera de minimizarlos. No verás el orgullo brillando en sus ojos por tu éxito. En cambio, verá celos, desprecio o pasividad. No te dará ninguna palabra ni de elogio ni de apoyo a menos que o bien vea que puede manipularte con eso para sus propios objetivos o que vea que le puede sacar partido de alguna manera. 

  4. Te dice que tus sentimientos son irracionales o que “estás loca”.

    En los momentos en que, como todas las personas, necesites un abrazo, una conversación tranquila, una respuesta amorosa o un comentario de apoyo, tu abusador(a) no sabe, no quiere o no puede darte lo que necesitas. Entonces lo que hace es darle la vuelta a la tortilla y te ridiculiza por tener esas necesidades. Sólo quiere recibir de ti, no quiere darte nada o casi nada.

    Entre los dos, se acaba dando la dinámica delirante de que ambos pensáis que tu abusador(a) tiene todo el derecho a no darte nada o casi nada a pesar de que tengáis una relación y que tú simplemente eres demasiado “demandante” o “difícil” o “sensible”. 

  5. Vuelve a las personas con las que tenéis un vínculo en común, o incluso amigos o familiares tuyos, en tu contra

    A estas personas en el argot narcisista se les denomina “monos voladores”. Pueden ser desde tu madre, hasta amigos en común o personas del trabajo. Los manipulará para ponerlos en tu contra cuando tú termines la relación y quiera vengarse o bien para que te convenzan de hacer algo, que es lo que él quiere.

  6. Te corrige constantemente por cualquier comportamiento o acción

    No importa lo que hagas, nunca parece lo suficientemente bueno para tu abusador(a). Te señala constantemente que “lo haces mal” cuando esto muchas veces no es verdad o cómo podrías hacerlo mejor. Te hacen sentir incompetente y estúpida, incluso cuando has hecho algo esforzándote mucho.

    Por parte del abusador(a) se crea la fantasía de que su misión es “perfeccionarte” o “enseñarte”, como si fueras un proyecto o un objeto. Por tu parte, intentas esforzarte al máximo para alcanzar la perfección, que es un ideal, esperando un feedback positivo y de refuerzo que nunca llega.

  7. Comparte tu información privada e íntima con otras personas

    Tu abusador(a) usa información personal que le has dado tú como una herramienta útil para controlarlo, manipularlo y avergonzarte. También revela información personal que sabe que tú no quieres que se sepa simplemente para “hacer una gracia” o para “contar algo chistoso a otras personas”. Por ejemplo, tú tienes una historia humillante sobre levantarse tu vestido por accidente y enseñar la ropa interior en una reunión de trabajo y ella la va contando por ahí sin que lo sepas para hacer reír a los demás.

¿Qué hacer cuando te das cuenta de que estás siendo emocionalmente abusado?

El primer paso para quienes sufren de abuso emocional es reconocer lo que está sucediendo. Si observas varias o muchas de estas señales de abuso emocional en tu relación, debe ser honesto contigo mismo para poder recuperar el poder sobre tu propia vida, detener el abuso y comenzar a sanar.

Para las personas han estado minimizando, negando y/u ocultando el abuso, éste puede ser un primer paso doloroso y que da miedo. Una terapeuta adecuada para ti puede acompañarte en los primeros pasos que des para tomar acciones que te lleven a dejar de ser abusado y reconstruir tu autoestima y tu autoconfianza.

Aquí hay algunas estrategias para reclamar tu poder y tu autoestima a corto plazo:

Pon tus propias necesidades primero. Deja de preocuparte por complacer o proteger al/a la abusador(a). Cuídate a ti misma y tus necesidades, y priorízalas frente a las de la otra persona, incluso cuando se burla o trata de manipularte y de controlar tu comportamiento.

Establece algunos límites firmes. Cuando el/la abusador(a) empiece con el comportamiento abusivo, pídele de forma asertiva que deje de hacerlo y pide respeto. Si continúa, vete.

No participes en las peleas. Si el/la abusador(a) intenta pelear o ganar una pelea, no exageres, ni te disculpes tratando de calmarla. Simplemente, vete.

Date cuenta de que no puedes “arreglarle”. Tu abusador(a) no es alguien a quien tengas que arreglar o cambiar o ayudar o salvar. Si eres honesto contigo mismo verás que al fondo de tu comportamiento hay codependencia y que, inconscientemente, necesitas que te necesite para poder sentirte bien tú.

Tú no tienes la culpa. Al fondo de la mayoría de los casos de abuso hay una historia personal de abuso en la infancia. La niña sufre abuso por parte de su padre, su madre, ambos o uno de ellos con el consentimiento del otro, y para justificar ese abuso, el mensaje que se le da es el de que es ella quien tiene la culpa del trato que se le da. De adulta, repite esto en sus relaciones. Empieza a decirte a ti misma que tú no tenías/tienes la culpa del abuso, que te mereces respeto por parte de los demás y que eres digna de amor.

Busca ayuda. Habla con amigos y/o familiares de confianza y/o un(a) terapeuta o sobre lo que estás pasando. Aléjate de la persona abusiva con la mayor frecuencia posible y pasa tiempo con aquellos que te quieren y te apoyan.

Haz un plan de salida. No puedes permanecer en una relación emocionalmente abusiva para siempre. Si las finanzas, los hijos o alguna otra razón válida te impide irte ahora, desarrolla un plan para irte y bajo ninguna circunstancia lo compartas con el/la abusador(a). Comienza a ahorrar dinero, busca un lugar seguro para vivir o planifica el divorcio. Cuando llegue la hora de irte, él intentará impedirlo, por lo que tendrás que estar fuerte emocionalmente para hacerlo. Una vez vea que no es posible convencerte o hacerte cambiar de idea, intentará sabotearte y vengarse con todos los medios que tenga a su alcance.

Es muy importante que tengas en cuenta que si intentas huir de la relación y lo consigues pero no has hecho el trabajo interno de sanación, es más que probable que tu siguiente relación acabe siendo de abuso de nuevo. Internamente, si has permitido un abuso emocional es porque tu niño interior está herido y sigues en la posición de la víctima. La sanación está en empoderarte, aceptar lo que te has dejado hacer y entender que ya no estás en la infancia y que tienes otras opciones. Tienes el resto de tu vida por delante. Qué pasa en ella es algo que decides tú.

8 Mitos sobre el Abuso Infantil

Mito 1: El Abuso Infantil es poco frecuente

La Impotencia

Qué es la Impotencia

Piensa en una estación o un aeropuerto. Cuando un tren o un avión se cancela inesperadamente, a menudo produce reacciones extremas en los pasajeros: ¿por qué? Es porque no tienen poder sobre su situación y lo saben. No hay absolutamente nada que puedan hacer. No tienen otra forma de llegar a su destino, están en manos de otros y no tienen control sobre su situación actual. Están impotentes.

Ser abusado emocional, psicológica, física y/o sexualmente es experimentar un acto de impotencia – y debido a la impotencia a menudo el niño se separa de la situación enterrando el abuso en el inconsciente a través de los mecanismos de defensa de la negación y la disociación.

Las familias disfuncionales en las que crecen los niños abusados suelen ser temerosas, controladoras y emocionalmente descuidadas. El niño está en una posición en la no tiene poder, fuerza, control ni esperanza. Esto establece las condiciones para que el abuso se repita no sólo fuera de la familia sino también cuando esos niños se hacen adultos.

 El daño que causa la Impotencia

Las niñas que son abusadas sufren la impotencia de tres formas principales durante el abuso:

  • No pueden hablar sobre el abuso y que se les comprenda
  • No pueden abandonar la situación familiar abusiva
  • Tienen un dolor espantoso y no pueden aliviarse de su dolor interno

Esto causa mucho daño interno y conduce a una dificultad extrema para confiar en las relaciones como adulto.

Las víctimas de abuso en sus familias disfuncionales, de adultos tratan de lidiar con el dolor interno de la situación de impotencia que experimentaron cuando eran niñas a través del control en sus relaciones con las demás personas.

Buscando controlar

La experiencia de impotencia puede llevar a un miedo extremo a ser vulnerable o a sufrir mucho daño de nuevo, con lo que los adultos de familias disfuncionales que sufrieron abuso psicológico, emocional, físico y/o sexual en su infancia, intentan controlar mediante los siguientes patrones de comportamiento:

  • Controlar las relaciones: ser muy difícil para entablar una relación con otro y, en el caso de hacerlo, entrar en patrones de sumisión/dominación.
  • Rituales obsesivo-compulsivos, como una tendencia al perfeccionismo, adicción al trabajo, actos de repetición de determinadas acciones, como cerrar una puerta o encender y apagar una luz.
  • Adicción al alcohol, las compras, el sexo, el deporte, la comida,..
  • Codependencia: adicción a ayudar a otra persona que a su vez es adictas a algo.

Mediante todos estos patrones de comportamiento lo que pretenden los adultos es controlar sus sentimientos internos con situaciones externas.

 Permanecer en el rol de la Víctima

La impotencia a menudo resulta en no poder hacerse cargo de la vida, responsabilizarse de una misma de forma adulta.

La falta de límites que no les permitieron poner en su infancia con sus familias disfuncionales, les lleva a convertirse inconscientemente en víctimas en su vida adulta. Aceptan tratamientos por parte de otros que las personas sanas no toleran.

Esto lo hacen (inconscientemente) para:

  • Permanecer como víctimas y repetir patrones abusivos/destructivos una y otra vez
  • Quedarse como nniñas emocionalmente en las relaciones, lo que se denomina como niña adulta
  • Atracción hacia personas controladoras en sus relaciones
  • No ser capaz de tener el control o poder personal en las relaciones con los demás o en la vida en general

 Sin confianza en una misma

Junto con la falta de límites, la impotencia y la indefensión, a menudo resulta que el niño interioriza los sentimientos negativos y está lleno de dudas e incluso de odio hacia sí mismo, y como adultos experimentan una enorme falta de confianza en sí mismos.

Esto se manifiesta de las siguientes maneras:

  • No saben confiar en sus propios instintos
  • Dejan la puerta abierta para que el abuso se repita en sus relaciones como adultos
  • Repetición de relaciones dañinas
  • Refuerzo del auto-odio: “Hay algo que está mal en mí”
  • Cuando experimentan el abuso lo aceptan como algo normal y “que se merecen”

Vacío Emocional

Uno de los efectos de estar continuamente en un lugar de miedo e impotencia es que al final estas personas se insensibilizan a sí mismas para no sentir. Esto lleva a un adormecimiento gradual en el interior: un autoabandono hacia la vida y las otras personas. El dolor se amortigua y en su lugar hay un vacío emocional.

Esto puede resultar en:

  • Negación: pretender que el abuso no está sucediendo o que no ha sucedido
  • Disociación: no estar presentes para no vivir lo que está pasando
  • Adormecimiento del interior: renuncian a involucrarse en las relaciones de una forma profunda
  • Pensamiento mágico: fantasear con personas, situaciones, otras vidas para escaparse de la real

Viviendo con Miedo

Cuando el miedo es indeterminado, puede manifestarse como ansiedad, fobias, ataques de pánico, pesadillas, terror.

Los niños objeto de abuso por sus familias disfuncionales a menudo desarrollan Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Repiten como adultos de forma inconsciente situaciones personales en las que se sienten atrapados y creen que no pueden salir de ella, reproduciendo cómo se sintieron en su infancia.

Hablar de sus experiencias con una terapeuta y enraizarlas en el pasado ayudará a sentir menos miedo y a vivir con confianza en el presente.

Identificar la Impotencia

El primer paso para abandonar la impotencia en tu vida es hacer conscientes los patrones de conducta que te llevan a ella.

Aquí tienes unas preguntas para ayudarte a identificar los pensamientos/conductas que te llevan a sentirte impotente:

  • ¿Qué tipo de elecciones haces cuando te sientes impotente?
  • ¿Puedes pensar en alguna forma con la que intentas controlar tu vida o tus relaciones?
  • ¿Siente que te retiras de las relaciones por temor a que la otra persona te domine?
  • ¿Te has encontrado en situaciones en las que has sentido que “algo va mal” pero te sientes incapaz de enfrentar la situación?
  • ¿Te resulta difícil confiar en tus propias percepciones sobre las situaciones?
  • Cuando sientes dolor, ¿utilizas de forma inconsciente algún mecanismo para no sentir, como por ejemplo, la disociación, la desensibilización o la negación?
  • ¿Cómo podrías construir límites más sanos en tus relaciones con los demás?

Límites y Re-Empoderamiento

Una forma muy importante de obtener una sensación saludable de poder es poner límites. La impotencia conduce a que las víctimas no puedan establecer límites apropiados en sus vidas.

A las supervivientes de familias disfuncionales/narcisistas no se les permitía poner límites al abuso al que les sometían sus padres, por eso encuentran muchas dificultades para hacerlo de adultos. Con terapia y un poco de práctica es posible cambiar esto.

El primer paso es reconocer dónde están tus límites. Evalúa tus relaciones: ¿la gente respeta tus opiniones y deseos o lo que haces es complacer las demandas y los deseos de los demás la mayor parte del tiempo?

Por otro lado, ¿cuánto escuchas los pensamientos y sentimientos de los demás? ¿Y los tuyos propios?

La manera de dejar la impotencia atrás es mirar tus patrones de relación e intentar enraizar tus miedos en el pasado y ver cómo te afectan en la actualidad. Esos miedos estaban en tu infancia y los repites de forma inconsciente pero ya no tienes porqué hacerlo.

Cuando sientas miedo las primeras veces que pongas límites, no lo resistas, acompáñalo, déjatelo sentir. Poco a poco, verás cómo ese miedo cada vez se hace más pequeño. Tienes derecho a poner límites en tus relaciones con los demás y eres libre para ejercitarlo cuando quieras. En este post tienes más información sobre los límites personales.

Fuente: http://www.intothelight.org.uk

Las Adicciones. Para qué nos volvemos adictos y cómo cambiar esta dinámica.

Cada vez más, estamos entendiendo que los niños que fueron traumatizados/traumatizadas durante su infancia, se convierten en adultos que corren el riesgo de tener problemas de salud mental y física. Si eres un adulto que fue abusado o maltratado en la infancia, tus posibilidades de desarrollar enfermedades y de abusar de sustancias son mucho mayores que las de una persona que no fue maltratada. El trauma que no es tratado, afecta durante toda la vida adulta de muchas formas. Hay muchas personas que viven traumatizadas sin ser conscientes de ello.

El Dr. Gabor Maté, en su mirada a las causas de las adicciones, ha sugerido que la adicción (ya sea a las drogas, el alcohol, el sexo, las compras o el juego) es una búsqueda para abordar el “fantasma hambriento” dentro de nosotros que se siente no amado y desconectado. La adicción satisface la necesidad de superar el dolor que perdura por nuestro trauma de infancia.

Las personas que fueron maltratadas y/o abusadas en su infancia están emocionalmente desreguladas, algunas sufren de depresión (leve o grave) o puede ser que tengan ataques de rabia inesperados,… hay días que se levantan eufóricas y otros que se sienten muy tristes. Esto no proviene de fuera, es decir, no les ha ocurrido nada que haga que se sientan así. El problema es endógeno, viene de dentro, de su propio cuerpo, del trauma.

Se vuelven adictas al sexo, el juego, las compras, las drogas,… porque esto les “altera” emocionalmente, les hace sentirse mejor y más estables de forma temporal. El problema es que se vuelven como máquinas vivientes, que tienen que repetir una y otra vez proporcionarse a sí mismas eso a lo que se han vuelto adictas para poder “regularse”. Les genera dependencia, a veces hasta el punto de no poder llevar una vida normal. Mienten a los demás y se engañan a sí mismas. El trauma sólo se sana atravesando el dolor. Con las adicciones lo que se hace con el dolor es evitarlo.

¿Qué buscan las personas adictas?

Estos objetivos son los buscan cuando van una y otra vez a la fuente de la adicción:

  • Mantenerse a salvo: permite que la superviviente del trauma se sienta segura y protegida.
  • Calmar el dolor: los sucesos traumáticos dejan heridas emocionales, lo cual es doloroso de soportar. La adicción alivia este dolor por un breve periodo de tiempo.
  • Tener el control: los supervivientes del trauma quieren tener el control porque fue la impotencia de su situación la que causó el trauma en su infancia. La adicción les crea la fantasía de que tienen control sobre sus vidas.
  • Un chute de falsa autoestima: si el amor fue muy insuficiente en la infancia, se buscan medios sintéticos para evocarlo.
  • Sensación de empoderamiento que no es real: la adicción proporciona una breve auto-empoderamiento y una identificación que está muy alejada de la realidad.

El tema más importante con las adicciones es dejar de engañarse a una misma y de justificar un comportamiento que en el fondo, la adicta “sabe” que es perjudicial. Es muy doloroso verse a una misma como una adicta. Os invito a miraros a vosotras mismas con compasión. El trauma es muy doloroso y sobrevivir lo más importante hasta que podemos empezar a sanar.

Recuperación y sanación

  • Terapia EMDR: reprocesamiento de desensibilización del movimiento ocular.
  • Terapias que se centren en la gestión emocional, como la terapia Gestalt.
  • Mindfulness: el mindfulness se centra en la atención plena en el momento presente y en la experiencia sensorial. Es muy buena para los supervivientes, que tienden a estar mucho en sus cabezas con pensamientos obsesivos o en bucle.
  • Meditación: la meditación ayuda mucho a calmar los pensamientos y a respirar mejor, de una forma más natural. Ponte objetivos fáciles, que sean alcanzables. Si empiezas por tan sólo cinco minutos al día, empezarás a notar los efectos en tan sólo un par de meses.
  • Yoga: El yoga tiene efectos sobre el sistema nervioso. Esto es súper bueno para las supervivientes, que lo tienen alterado debido al estado permanente de alerta en el que tuvieron que vivir durante su infancia y que repiten como adultos de forma inconsciente, a pesar de que ya no hay ningún peligro ni amenaza que temer constantemente.
  • Compasión. Practica una mirada compasiva hacia ti misma. Al fin y al cabo sólo eras una niña que hizo lo que pudo para sobrevivir en un entorno muy hostil, donde recibía de forma continuada ataques. Tu(s) padre(s)/madre narcisista(s) tan sólo repite el abuso del que fueron objeto ellos mismos por parte de sus padres/cuidadores. Ten compasión hacia ti misma y hacia ellos. Dedica unos minutos al día frente al espejo para darte esa mirada compasiva. Cuando observes a esa crítica que llevas dentro y que te transmite mensajes negativos y autodestructivos, páralo. Es tu responsabilidad quererte y cuidarte.

¿Estás siendo víctima de Abuso Narcisista? Identíficalo y di NO

Qué es el Abuso Narcisista

Los narcisistas en realidad no se quieren a sí mismos. Están guiados, de forma inconsciente, por la vergüenza tóxica, de la que fueron víctimas en la infancia y que, como no suelen tratarla, la arrastran toda la vida. Es la imagen idealizada de ellos mismos, que se convencen a sí mismos de que ése es su Verdadero Yo (pero no lo es) lo que admiran y pretenden que los demás admiren.

En el fondo, las narcisistas, aunque no lo identifican o no lo entiendan, sienten la brecha entre la fachada que muestran al mundo y su identidad basada en la vergüenza tóxica. Trabajan duro para evitar sentir esa vergüenza. Para llenar este vacío, las narcisistas usan mecanismos de defensa que son destructivos, que causan dolor a las personas que tienen relaciones con ellos.

Muchos de los mecanismos de defensa de las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad son abusivos, de ahí el término “abuso narcisista”. Sin embargo, alguien puede ser abusivo, pero no ser narcisista. Los adictos y personas con otras enfermedades mentales, como el trastorno bipolar y el trastorno de personalidad antisocial (similar al término anterior, sociopatía) y los trastornos límite de la personalidad también pueden ser abusivos, como lo son muchos codependientes sin una enfermedad mental. El abuso es abuso, no importa cuál sea el diagnóstico del abusador.

Diferencias entre una Narcisista Perversa y una Sociópata

Una persona con pronunciados rasgos narcisistas que se comporta de manera maliciosa y hostil tiene “narcisismo maligno”. Los narcisistas malignos suelen ser sádicos e infligen dolor emocional a otros. Pueden ser tan competitivos y faltos de escrúpulos que tienen un comportamiento antisocial. La paranoia los pone en un modo de ataque defensivo como medio para auto-protegerse.

Las sociópatas muestran rasgos narcisistas, pero no todas las narcisistas son sociópatas. Sus motivaciones son diferentes. Mientras que las narcisistas tienen la necesidad de ser admiradas, las sociópatas cambian su fachada para conseguir los objetivos de su propia agenda secreta. No se adhieren a las personas como lo hacen las narcisistas. Las narcisistas no quieren ser abandonadas, son codependientes, necesitan la admiración de los demás. Las sociópatas no tienen esta clase de apego, pueden alejarse fácilmente de las relaciones que no les sirven. Aunque algunas narcisistas planearán con anticipación ocasionalmente para obtener sus objetivos, generalmente son más reactivas, más viscerales y más agresivas. Las sociópatas calculan sus planes de una forma mucho más fría y tienen un enorme control sobre sus propias emociones. Son capaces de planear una venganza durante años antes de llevarla a cabo. Una narcisista maligna tiene delirios de grandiosidad y se cree con más derechos que el común de los mortales. Una sociópata tiende más a considerarse una víctima de su propia vida y vive escondida, sin mostrarse.

El Abuso Narcisista

Las personas que han crecido en Familias Narcisistas/Disfuncionales, donde han sufrido acoso y abuso (emocional, psicológico, verbal, sexual, físico y/o espiritual) durante la infancia, tienden a repetir este comportamiento como adultos y dejarse abusar o acosar por otras personas hasta que empiezan a hacer terapia. Una niña no puede comparar su familia con otra, piensa que lo que sucede en su familia es lo “normal” y que eso es lo que ocurre en todas. Por ello, es necesario aprender que muchos de los comportamientos tolerados en realidad suponen un maltrato o un abuso y que nos tienen derecho a no permitir este trato por parte de nadie. Es su responsabilidad y derecho protegerse, poner límites y decir que no.

Si eres una víctima de abuso, los principales desafíos para ti son:

  1. Identificarlo claramente.
  2. Construir un sistema de apoyo.
  3. Aprender a fortalecerte y protegerte.

Tipos de Abuso Narcisista (que quizás aún no hayas reconocido, que lo estás padeciendo o que lo has padecido)

  • Abuso verbal. El abuso verbal incluye despreciar, intimidar, acusar, culpar, avergonzar, exigir, ordenar, amenazar, criticar, provocar, el sarcasmo, enfurecerse, oponerse, socavar, interrumpir, bloquear e insultar. Ten en cuenta que muchas personas ocasionalmente hacen demandas, usan el sarcasmo, interrumpen, se oponen, critican, culpan o bloquean. Considera el contexto, la malicia y la frecuencia del comportamiento antes de etiquetarlo como abuso.
  • Manipulación. En general, la manipulación es una influencia indirecta sobre alguien para que se comporte de una manera que promueva los objetivos de la manipuladora. A menudo, expresa una agresión encubierta. Piensa en un “lobo con piel de cordero”. En la superficie, las palabras parecen inofensivas, incluso halagadoras; pero debajo de forma intuitiva, te sientes humillada o percibes hostilidad. 
  • Chantaje emocional. El chantaje emocional puede incluir amenazas, enfado, advertencias, intimidación o castigos. Es una forma de manipulación que provoca dudas en ti. Te hace sentir miedo, obligación y/o culpa.
  • Gaslighting. Se trata de una técnica de manipulación muy agresiva que, intencionalmente, te hace desconfiar de tus propias percepciones de la realidad o creer que eres mentalmente incapaz.
  • Competición. El narcisista vive de un modo en el que compite con los demás en todo y siempre encuentra la manera de ganar, quedando por encima. Cómo consigue ganar es a través de cualquier medio, dejando a un lado la ética, haciendo trampas, utilizando a otras personas para triangular,…
  • Comparación negativa. Supone hacer comparaciones innecesarias para ser siempre la narcisista, de nuevo, el que sale ganando en la comparación, quedando por encima de quien sea con quien se compare.
  • Sabotaje. Interferencia disruptiva en tus acciones o relaciones con el propósito de vengarse de ti.
  • Explotación. Utilizarte, explotarte o aprovecharse de alguien para fines personales sin tener en cuenta tus sentimientos o necesidades.
  • Mentir. Engaño persistente para evitar la responsabilidad o para lograr los fines del narcisista. Muchas veces estos fines pertenecen a una “agenda secreta” que el narcisista no muestra a los demás.
  • Retención. Retener cosas como dinero, sexo, comunicación o afecto, utilizándolo como arma para conseguir algo o simplemente para hacerte daño.
  • Desatención. Supone ignorar las necesidades de un niño del cual el abusador es responsable. Incluye peligro para los niños, es decir, colocar o dejar a un niño en una situación peligrosa.
  • Invasión de la privacidad. Ignorar tus límites y ponerse a revisar de forma periódica tus cosas, tu teléfono o tu correo. Negar tu privacidad física, acosarte o seguirte, ignorando la privacidad que has solicitado.
  • Difamación. Difundir cotilleos maliciosos o mentiras sobre ti o sobre personas cercanas a ti con el fin de perjudicarte.
  • Violencia. La violencia incluye bloquear tus movimientos, tirar cosas o destruir objetos como forma de amenaza.
  • Abuso financiero. Puede incluir controlarte por dominación económica (controlar tus cuentas, tu presupuesto, decidir en qué gastas tus ingresos,…) o agotar tus finanzas mediante la extorsión, el robo, la manipulación, el juego, acumulando deudas en tu nombre o vendiendo tus pertenencias personales.
  • Aislamiento. Utilizar la manipulación y el control para aislarte progresivamente de tu familia, amigos, compañeros de trabajo,.. con esto la abusadora narcisista lo que pretende es que dependas completamente de ella y no tengas apoyos externos cuando haya discusiones o te plantees dejar la relación.

Típicamente, los narcisistas no se responsabilizan de su comportamiento y le echan la culpa a los demás por lo que hacen, justifican su comportamiento sobre todo a través del mecanismo de defensa de la proyección. Sin embargo, algunos son capaces de reflexionar sobre su comportamiento y rectificarlo, pero siempre que dicho cambio también cumpla un interés propio. Dependiendo de en qué punto del espectro se encuentren, hay cambios que son posibles pero no profundos. Es decir, como se ha dicho más arriba, pueden cambiar su comportamiento cuando entienden que esto les beneficia pero no cambian a nivel profundo porque no saben/pueden/quieren hacerlo.

Busca Ayuda

Si crees que estás en una relación con una narcisista perversa o una sociópata busca ayuda terapéutica. Interactuar con esta clase de personas durante un periodo prolongado de tiempo puede ser muy dañino para tu salud mental y tu autoestima. Si te has visto reflejada en alguna de las formas de maltrato explicadas en este artículo, páralo de inmediato. El abuso y el maltrato suelen escalar con el tiempo, no ir a menos. No esperes a estar en peligro psicológico o físico para poner límites y decir que no.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

7 Pasos para Sanar a tu Niña Interior

Dentro de todos nosotros, hay roles, personajes internos. Uno de ellos es el niño interior. Ese niño que una vez fuiste te acompañará toda tu vida. Lo idea es que el niño salga cuando juegas, te diviertes, cuando eres creativo,… El problema viene cuando el niño domina situaciones en tu vida en las que en realidad debería hacerlo el adulto, por ejemplo, en el trabajo. Si te hirieron en la infancia y esas heridas no han sido sanadas, de las formas más insospechadas y absurdas, ese niño domina al adulto que eres hoy en día. ¿Cómo? Por ejemplo, mediante lo que se denomina “acting out”. Un ejemplo de “acting out” sería el de un niño cuyo padre le infligía mucho daño mediante la negación y el abuso emocional y psicológico y el hombre en el que se ha convertido – y que se topa una y otra vez con jefes abusivos – se comporta con ellos de una forma agresiva y desafiante, como lo hacía el niño con su padre, poniendo al adulto en situaciones muy difíciles, ya que comportarse así en un ambiente de trabajo, sólo da problemas y malestar emocional.

Sanar a la niña interior no es fácil. Se trata de un proceso largo y doloroso, pero merece la pena. Te sentirás mucho mejor contigo misma, entenderás cuándo la niña tiene una cierta necesidad y podrás afrontar muchas situaciones como la adulta que eres.

De acuerdo con John Bradshow, autor de “Volviendo a casa: reclamando y empoderando a tu niño/niña interior”, el proceso de sanar a tu niño interior es de duelo e implica 7 pasos:

  1. Confianza

    Para que tu niña interior herida salga de su escondite, tiene que poder confiar en que estarás ahí para ella. Tu niña interior también necesita una aliada que la apoye y que la valide en su abandono, negación y abuso. Éstos son los primeros elementos esenciales en el trabajo con el dolor original.

  2. Validación

    Si todavía estás inclinado a minimizar y/o racionalizar las maneras en las que has sido avergonzado, ignorado o usado para nutrir a tus padres, ahora necesitas aceptar el hecho de que esto te hizo daño. Tus padres simplemente repitieron lo mismo que les han hecho a ellos. El abuso es algo que, si no se trata en terapia, pasa de generación en generación.

  3. Shock

    Si todo esto es muy sorprendente para ti, eso es bueno, porque la sorpresa es el comienzo del duelo.

  4. Rabia

    Es normal estar enfadada, incluso aún sabiendo que lo que te hicieron no fue intencional. De hecho, TIENES que enfadarte si quieres sanar a tu niña interior. No hace falta que grites y metas alaridos (aunque quizás lo hagas). Está bien simplemente estar enfadada por ese trato tan injusto. Puesto en palabras sería algo así:

    Ya sé que mis padres lo hicieron lo mejor que pudieron como los niños adultos heridos que en realidad son. Pero también soy consciente de que me hicieron mucho daño emocional y espiritual y que ha tenido consecuencias negativas graves en mi vida. Nos considero a todos responsables de parar lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos y a los demás. Ya no toleraré más la disfunción patente y el abuso que han dominado mi sistema familiar.

  5. Tristeza

    Después de la rabia, llega la tristeza. Si nos hicieron víctimas, debemos pasar el duelo de esa traición. También tenemos que pasar el duelo de lo que fueron nuestros sueños y aspiraciones. También debemos llorar nuestras necesidades en el desarrollo que no fueron cubiertas.

    Es decir, un niño tiene una serie de necesidades en sus primeros años de vida, cuando se sucede el desarrollo. Un niño no es dependiente por elección sino por necesidad. Necesita que sus padres/cuidadores hagan lo que se denomina el “mirroring”, es decir, que le validen su identidad para que empiece a distinguir entre el nosotros y el “yo”. Si estas necesidades no son cubiertas, el niño crece sin un desarrollo del “yo”. Por eso, estos adultos son como niños emocionales, que tienen problemas en su evolución y desarrollo como personas en diferentes facetas de la vida. Si no se tratan, esos adultos serán o bien narcisistas o bien codependientes.

  6. Culpa

    En el duelo por el abandono de la infancia, debes ayudar a tu niña herida a ver que no hay NADA que hubiese podido hacer para que las cosas hubiesen salido de otra manera. La niña herida piensa que es culpa suya lo que le ha pasado, que se lo merecía, que era defectuosa. Tu misión es que entienda que no es así, que el abuso es algo que pasa de generación en generación y se ejerce de forma indiscriminada. No hay razones detrás. Lo que hay son emociones y sentimientos no procesados y repetidos en las hijas.

    El abuso es algo que pasa de generación en generación y se ejerce de forma indiscriminada

  7. Soledad

    Los sentimientos más profundos del duelo son la vergüenza tóxica y la soledad. Nuestros padres nos avergonzaron y nos abandonaron. Nos sentimos que somos malos, como si fuéramos defectuosos. Y esa vergüenza lleva a la soledad. Como nuestro niño interior se siente defectuoso, se ve obligado a cubrir su yo auténtico con su yo falso adaptado. Entonces la persona se identifica con su yo falso. Su yo verdadero está solo y aislado. Estar en esta última capa de sentimientos dolorosos es la parte más dura del proceso de duelo. “La única manera que hay es atravesándolo”, es lo que dice John Bradshow. Es duro permanecer en ese nivel de vergüenza y soledad, pero si abrazamos y aceptamos estos sentimientos, finalmente los integramos y dejan de dominarnos inconscientemente. Encontramos nuestro propio yo, el que hemos estado escondiendo. Como lo escondemos de los demás, lo escondemos de nosotros mismos. Si abrazamos nuestra vergüenza y nuestra soledad, empezamos a sentir nuestro yo más verdadero.

Fuente: beyondblue.