¿Y si yo soy el/la Narcisista y no la Víctima?

«¿Y si yo soy el/la Narcicista y no la Víctima?

Una preocupación común entre los supervivientes de abuso narcisista

Cuando las personas llegan a mi consulta después de haber sido víctimas de abuso narcisista, suelen hacerse muchas preguntas que por lo general empiezan por “¿ Y si…?» Y una de las que más oigo es «¿Y si la/el narcisista soy yo y no la víctima?» Si eres una de esas personas,precisamente el hecho de que te hagas esta pregunta, ratifica que no lo eres. Déjame explicarte esto en más detalle.

Los verdaderos narcisistas no reconocen serlo

Si tienes la capacidad de reflexionar sobre esta pregunta y hacer introspección, es más que probable que no seas narcisista. Los narcisistas no tienen esta capacidad de hacer instrospección, ya que su ego se lo impide. En eso consiste precisamente la patología, en crearse una defensa con un ego desmedido que interpreta la realidad y a uno mismo de forma sesgada.

Si a un narcisista le preguntas o le afirmas que lo es, lo más probable es que no lo reconozca o que te lo devuelva diciendo que la narcisista eres tú. A los narcisistas no les interesa mirar adentro y averiguar qué es lo que les ocurre de verdad porque esto desmontaría toda su defensa y su realidad y esto es algo demasiado angustioso para ellos.

Así que, irónicamente, si te preguntas si eres narcisista, ésta es la prueba más palpable de que no lo eres.

Las narcisistas utilizan mucho el mecanismo de defensa de la proyección

Las narcisistas son excelentes para no responsabilizarse de su comportamiento y, por lo general, lo hacen proyectando sus rasgos negativos en ti. Si escuchas de una narcisista que eres egoísta, lo más probable es que sea ella la egoísta. Si te etiqueta como pegajoso o abusivo, dice mucho sobre su codependencia y comportamiento agresivo.

Mediante el mecanismo de defensa de la proyección, logran dos cosas a la vez: descartan toda responsabilidad por su comportamiento y te hacen sentir mal contigo mismo.

Si has estado expuesto al abuso narcisista durante el tiempo suficiente, el condicionamiento al que has sido sometida ya te ha enseñado a asumir la responsabilidad de comportamientos que no son tuyos, a auto-sabotearte y a disculparte por todo, incluso por las cosas que no has hecho. Cualquier inversión en la responsabilidad confirma la creencia distorsionada de las víctimas de que han hecho algo mal y de que se merecen el trato abusivo que están recibiendo.

Estás siendo manipulado para creer que “eres defectuoso”, que estás loco, que eres irresponsable y narcisista. La narcisista aprovecha tu baja autoestima y te hace dudar de ti mismo a través de la luz de gas o gaslighting.

Merecedor(a) del abuso narcisista

A las víctimas de narcisistas se les hace creer que merecen el trato que están recibiendo. Se les dice eso, y como tienden a hacer mucha autorreflexión de todos modos, buscando respuestas y explicaciones, generalmente no hay una explicación razonable y lógica para el comportamiento del narcisista, por lo que necesitan encontrar algo a lo que aferrarse. Como somos humanos, comenzamos a atribuir las razones del abuso a nuestros propios defectos humanos.

«Debo haber hecho algo para enfadarle».

Como no hay otra razón además del propio comportamiento, las víctimas de narcisistas tienden a creerse lo que el narcisista está proyectando sobre ellas, ya que suena lógico. Creen que lo provocan, lo enfadan, sólo por su propia existencia, por estar ahí. Empiezan a creer que merecen el trato abusivo y que si fueran mejores: más inteligentes, más buenos, más serviciales, más… lo que sea, el abuso parará.

Nada más lejos de la realidad. El comportamiento abusivo del narcisista habla de él, no de ti. En muchas ocasiones, una rabia no gestionada, les lleva a querer cargarla sobre alguien para aliviarse. También muchos tienen una parte sádica, que hace que disfruten viendo el daño que hacen a las víctimas. Hay alguien que juega ese papel en sus vidas, que ya se ocupan de buscar, muchas veces de una forma inconsciente. Normalmente ese papel lo juegan las parejas, hijos, amigos o empleados del narcisista.

El origen del abuso narcisista suele estar en la infancia

Las víctimas aguantan y soportan este trato, en la mayoría de los casos, porque provienen de familias disfuncionales/narcisistas donde ya sufrieron este trato de forma constante en la infancia por parte del padre o madre narcisista o de ambos. También en muchas ocasiones de uno o varios hermanos. Este maltrato se convierte en su “zona de confort”, es lo que conocen, y tenderán a repetirlo en sus relaciones adultas.

Es MUY importante que comprendas que tú no has hecho NADA para merecer el trato abusivo en tu infancia ni en tu edad adulta. El abuso habla de temas no resueltos por parte del abusador, no de ti.

Lo que sí es importante es que pongas conciencia en el rol que has desempeñado en tu familia de origen, porque ahí es donde está el origen de un ego que se siente merecedor del maltrato y por ello tiendas a justificar, minimizar y quedarte en relaciones donde los demás abusan de ti. Sólo sanando ese rol y a tu niño/a interior puedes salir de las relaciones abusivas y tener relaciones de respeto, nutrición y crecimiento, que son las que te mereces.

Reaccionar ante el abuso genera un círculo vicioso

Es imposible no reaccionar ante un comportamiento abusivo. Especialmente al principio, cuando te pilla desprevenido y la respuesta automática es reaccionar de la misma manera. Tu decepción, enfado e indignación son reacciones naturales y automáticas que la narcisista utilizará en tu contra.

Una persona puede estar gritándote durante semanas, pero cuando le devuelves el grito una sola vez, le darás la excusa perfecta para escalar el abuso, donde ya la narcisista no sólo se permitirá gritarte sino también insultarte. Le darás carta blanca a al narcisista para escalar y justificar su comportamiento agresivo.

Y como tu expectativa es diferente de lo que te obligan a hacer, como creer en una comunicación tranquila y asertiva, a pesar de los flagrantes dobles mensajes, comenzarás a creer que esta vez fuiste demasiado lejos, por lo tanto, mereces el trato abusivo.

Se trata de una batalla que es imposible ganar, entre otras cosas porque la narcisista ya se ha asegurado de sentirse “por encima de ti” para poder llevar a cabo su comportamiento: esto es algo evidente en relaciones con un padre o madre o cuando se trata de tu jefe; sin embargo, también se da en relaciones de amistad y de pareja, donde la víctima se pone por debajo de la narcisista y depende emocionalmente de ella.

Si estás en una relación abusiva ahora mismo y ya hay una conciencia de que no quieres esto, antes de abandonar la relación, si por diferentes motivos aún no puedes, es conveniente utilizar técnicas como la de la piedra gris para comunicarte con el narcisista. Es un método muy efectivo para hacer que el abuso desescale y para no dar excusas al narcisista para continuar con el comportamiento abusivo. Si no le das lo que está buscando, que es una reacción emocional, es probable que su comportamiento cambie.

Para Salir de Dudas sobre si eres Narcisista

Si a estas alturas del artículo, aún te estás haciendo la pregunta, prueba a hacerte estas otras preguntas y contestar de forma honesta:

  • ¿Te preocupan los demás sin tener una agenda escondida para ellos?
  • ¿Te importa el bienestar de las personas que te rodean?
  • ¿Cuando haces introspección lo haces para justificar tu comportamiento o para cambiarlo si es necesario?

Si has respondido que sí a las dos primeras y a la segunda parte de la tercera, créeme, no eres narcisista.

Conclusión

Si estás en una relación con un(a) narcisista, puede resultar difícil creer que eres la misma persona que antes de esa relación. Pero has de creer que «eres suficiente» y que tienes el derecho a poner los límites que sean necesarios para recibir respeto.

Esto empieza por darte cuenta de quién es el/la narcisista de vosotros dos y, como esa pregunta es la que te ha traído hasta aquí, no hay duda que tú no eres la/el narcisista.

Fuente: medium.com

Imagen de Steven Lasry

Los 5 Rasgos de carácter de las personas que tienen relaciones con Narcisistas

Cuando las personas salen de las relaciones con narcisistas, a veces son duras consigo mismas sobre cómo pudieron haberse involucrado en una relación tan tóxica o por qué se quedaron por tanto tiempo en ella.

Los narcisistas tienen una gran necesidad de admiración y adoración. También tienen egos grandes pero frágiles y cuando las personas que los rodean tienen opiniones diferentes, a menudo ven esto como una crítica o una ofensa y buscan castigar a aquéllos que se atreven a estar en desacuerdo. Además, valoran las apariencias y les encanta el éxito. Su superioridad autopercibida les hace sentir con derecho a asociarse con cualquier persona o cualquier movimiento/evento/institución/compañía que los haga parecer la persona más importante en la habitación porque sienten el privilegio de que que deben tener lo mejor de todo.

El resultado de esto es que hay ciertos rasgos de personalidad de algunas personas que atraen a narcisistas y abusadores, que saben cómo explotar esas cualidades en su beneficio para conseguir lo que se ha explicado más arriba.

Veamos cuáles son.

1. Cuidadores/as.

Las narcisistas buscan personas conocidas como «dadores». Estas relaciones nunca son 50/50. La  narcisista escoge a parejas que tienen una tendencia natural a cuidar de los demás, ya que tenderán a no quejarse por esto y cuidarle con gusto y abnegación porque suelen disfrutar de ese rol. En la mayoría de los casos, ese rol ha sido promovido por la familia de origen, donde la persona ha podido obtener una cierta cantidad de amor o de atención ejerciendo de cuidador de los demás y olvidándose del cuidado de sí misma.

La narcisista no suele apreciar este comportamiento como un regalo especial para atesorar y agradecer sino que  se siente con derecho a ello por lo «excepcional» que es. De hecho, en lo que a la narcisista respecta, no es necesario lo del 50/50 porque su pareja ya tiene la “suerte suficiente” de tener una relación con la narcisista. “¿Qué es lo que hay que agradecer?”

En el otro lado, el cuidador, que ejerce el rol de forma automática y con la raíz en lo que ha ocurrido en su familia de origen, de forma inconsciente está generando una deuda emocional con el narcisista que, si no ve resarcida en forma de agradecimiento o de otra forma, suele acabar generando rabia, que con el tiempo se convierte en resentimiento. Éste es un comportamiento codependiente. Si te ves reflejado en esto, con la terapia se puede trabajar este rol, conocer su origen y aprender a gestionarlo en tu vida de otra forma.

En definitiva, cada una de las personas en la pareja está generando deuda emocional: la narcisista por el mero hecho de sentirse como un “premio” para el otro y el cuidador/codependiente por cuidarle como forma principal de interactuar con él. Esta deuda emocional entre ellos a la larga puede generar resentimientos o crear dificultades para dejar la relación si eso es lo que se quiere hacer.

2. Personas empáticas y comprensivas.

Los narcisistas carecen de empatía emocional, sin embargo, buscan personas que tengan una empatía muy alta. Los narcisistas a menudo cuentan sus historias haciéndose las víctimas, explicando cómo sus ex los engañaron o maltrataron, o tienen otras historias de aflicciones sobre cosas que les han sucedido en el pasado.

No hay nada de malo en compartir información sobre ti a medida que conoces a alguien. Sin embargo, los narcisistas lo hacen estratégicamente o incluso inventan estas cosas para que la persona con empatía conecte en seguida con ellos. El problema es que no se trata de una conexión real, ya que la interacción está siendo manipulada por el narcisista.

Las personas empáticas tienen ciertas cualidades que gustan mucho a las personas con un alto grado de narcisismo: escuchan, no suelen juzgar, anteponen las necesidades de los demás a las propias, ceden con facilidad, son comprensivas,…

3. Personas que se encuentran en un momento vital de mucha vulnerabilidad.

Las narcisistas son, por naturaleza, personas que “cazan” a otras para aprovecharse de ellas, utilizarlas, explotarlas, manipularlas,… esto es porque la narcisista no se ve como un igual frente a los demás, por lo que verá a los otros como recursos para satisfacer sus propias necesidades, no como personas independientes que también tienen sus propias necesidades. Esto es a lo que se llama “extensión narcisista”.

Por ello, cuando se establece el vínculo, la persona “cazada” suele estar en un momento de especial vulnerabilidad cuando conoce a la narcisista: se acaba de mudar de ciudad y no conoce a nadie, la han despedido por sorpresa de su trabajo, está atravesando una ruptura de pareja reciente,… La narcisista ve este momento vital de la persona como una oportunidad para generar dependencia. Un vínculo así forjado ya no suele ser de igual a igual, ya que la narcisista dará la imagen de salvadora de la persona, que la rescata del lugar oscuro en el que se encuentra.

4. Personas con tendencia a la sumisión.

Los narcisistas tienen una gran necesidad de «ganar» y tener la razón. Esperan y se sienten con derecho a la obediencia de las personas que los rodean, incluidos sus deseos y sus opiniones rígidas. Pueden usar la coerción, la manipulación u otras tácticas para salirse con la suya.

Por ello, encajan bien con personas que  están más interesados en la armonía que en asegurarse de que se escuche su opinión o que se haga su voluntad. No les cuesta renunciar a algo o seguir la corriente “por tener paz”. Se trata de personas que le tienen miedo al conflicto y para evitarlo, ceden muy rápido. 

Para los narcisistas, ofrecen la oportunidad perfecta para dominar la relación, ya que rara vez desafiarán su visión de las cosas o su voluntad. Esto da lugar a una relación en la que hay dominación/sumisión en lugar de un trato de igual a igual. Cuando comienza el gaslighting, va en contra de la naturaleza de estas personas cuestionar al narcisista y tenderán a cuestionarse a sí mismas, auto-generando al final más gaslighting para sí mismas.

5. Personas con un exceso de ingenuidad e inocencia.

Las narcisistas suelen entablar relaciones con personas que creen que los demás son esencialmente buenos. Esto hace que sea muy difícil para la víctima irse cuando la narcisista dice que puede cambiar porque hay una visión demasiado ingenua acerca de las verdaderas intenciones de la narcisista.

Aceptar lo que realmente sucedió en la relación significa esencialmente que la víctima tendrá que cambiar la visión acerca de sí misma y de los demás, asumiendo que ella también tienen partes “malas” (su sombra) y aceptando que no todas las personas son buenas ni sus intenciones son nobles. Puede ser doloroso y difícil darse cuenta de que algunas personas se proponen deliberadamente explotar utilizar a otras, sin reparar en el daño que puedan causar.

Para ello, la víctima también tendrá que hacer introspección, responsabilizarse de su comportamiento y darse cuenta de cómo se ha convertido en un blanco fácil al que utilizar o explotar.

La ingenuidad es una cualidad, ni buen ni mala. Sin embargo, cuando esta ingenuidad es infantil, congelada en una edad en la que el niño aún necesita idealizar las cosas para mantener la inocencia, puede ser muy perjudicial para un adulto. Será necesaria una visión más realista de sí mismo y de los demás, acorde a su edad.

Hay muchas ocasiones en que la persona que termina en una relación con un narcisista tiene varios de estos rasgos, en mayor o menor intensidad.

Si te ves reflejado/a en estos rasgos, se trata de temas que se pueden trabajar en terapia con la terapeuta adecuada que sepa sobre narcisismo. No se trata de cambiar de una forma radical sino de aceptar los rasgos de carácter, madurar ciertos aspectos y aprender a protegerse frente a personas que te ven como un potencial objetivo para satisfacer únicamente sus necesidades.

Imagen de Charlie Foster en Unsplash.

Cómo los Narcisistas Utilizan la táctica del Futuro Fingido para Manipularte

El futuro fingido es una de las herramientas más prominentes pero sutiles utilizadas por personas narcisistas y otros rasgos de personalidad oscura. Si has tenido algún vínculo cercano con un(a) narcisista, es más probable que lo hayas experimentado.

Entonces, ¿qué es el futuro fingido, cómo funciona y qué consecuencias tiene?

¿Qué es el Futuro Fingido?

El futuro fingido consiste en que una persona miente a otra o le promete algo sobre su futuro para manipularla en el presente. Podría ser algo tan básico como prometerte que van a llamar más tarde y luego no hacerlo. O algo más grande, como prometer irse de vacaciones a ese lugar que el narcisista sabe que te hace mucha ilusión y después no hacer nada para que esto suceda. O incluso prometerte casarse contigo con el fin de volverte complaciente y controlarte en el presente.

El futuro fingido se da siempre junto con el love bombing, en la fase incial de idealización de la relación.

Con la estrategia del futuro fingido, la narcisista manipuladora se aprovecha de tus sueños y metas con el fin de fabular un potencial futuro soñado para condicionar tu comportamiento en el ahora. Estas promesas están destinadas a romperse y pueden verse como una forma de promesas excesivas y de cumplimiento insuficiente.

Básicamente, el narcisista manipulador tomará muy pocas acciones para cumplir sus promesas, las justas para que el engaño no sea demasiado evidente. Mientras siguen prometiendo, esto normalmente poco a poco empieza a ser sustituido por control coercitivo y otras formas de abuso activo y pasivo. De este modo, poco a poco, la persona manipulada irá viendo quebrada su voluntad y comenzará a aceptar con más facilidad lo que la narcisista manipuladora quiere. Aunque ese futuro idealizado puede que siga saliendo muy de vez en cuando, junto con restos de love bombing, intercalado con el abuso. Esto es lo que genera el denominado refuerzo intermitente.

Ejemplos de Futuro Fingido utilizado por las Narcisistas

  • Tu nuevo novio o novia te ha dejado boquiabierto. Tenéis mucho en común y, sobre todo, descubres que comparte el sueño que tienes desde hace tiempo de comprar una casa. Decidís hacerlo juntos. Comenzáis a mirar casas, a hablar interminablemente de la casa perfecta y de tener una familia que crezca en ella. A simple vista, no hay nubes en el horizonte y todo avanza sin problemas. Te enamoras cada vez más. Sin embargo, después de seis meses, tu pareja no ha ahorrado ni un euro. De hecho, es al contrario, te has enterado de que tiene una deuda enorme, pero no sabes muy bien porqué y cada vez que preguntas, tu pareja responde con evasivas o amenaza de forma velada con dejarte. Sigue llevando una vida en la que en lugar de ahorrar, despilfarra. Cuando sacas el tema, te promete que a partir de ahora cambiará, empezará a ahorrar dinero, ¡y tú tendrás la casa y la familia soñadas! Decides que tal vez, todo esto pueda esperar. El amor, al fin y al cabo, todo lo puede.

  • Tu jefe te ha prometido un ascenso. Siguen diciéndote que eres perfecto para una nueva posición que se abre, con nuevas oportunidades y un aumento de sueldo increíble. Has hablado de ello con él varias veces durante el año pasado. Estás muy emocionado y visualizas todos los beneficios que están a la vuelta de la esquina.Sin embargo, durante los próximos meses, te das cuenta de que has asumido más responsabilidades en la preparación para tu nuevo cargo, pero no ha habido beneficios. La siguiente vez que hablas con tu jefe al respecto, te asegura que llegará pronto. Con el tiempo, ves a otros colegas ascendidos, pero no a ti, y no estás seguro de por qué. Responde a tus preguntas con promesas que nunca llegan. Con el tiempo, dejas de hacer preguntas y tu jefe nunca vuelve a mencionar la promoción.

¿Cómo funciona el Futuro Fingido?

Los narcisistas y otras personas manipuladoras mienten, pero es la naturaleza de la mentira a la que hay que prestar atención aquí. El futuro fingido habla a nuestro corazón. La narcisista conoce nuestros deseos y anhelos más sinceros, ya sea sobre el matrimonio, los hijos, el trabajo, la felicidad, los viajes, los momentos divertidos, cualquier cosa en realidad, y son estos deseos los se convierten en recursos para controlarnos.

Si, tras un tiempo, denuncias las promesas incumplidas, es posible que de vez en cuando emprenda alguna acción, para darte “migas” del pastel prometido y con ello mantener la fantasía. Pero tan pronto como te sientas cómoda de nuevo, la dinámica será la misma.

Este reclamo a nuestras emociones y deseos es tan fuerte que puede fracturar verdaderamente nuestro concepto de la realidad con el tiempo. Para cuando te des cuenta, es posible que hayas invertido tanto tiempo, emociones y energía en la relación que no estés dispuesto y tal vez incluso no puedas desenredarte del futuro fingido creado por la narcisista para ti. Simplemente sigues con la narcisista manipuladora porque en este punto es más difícil soltar todas las expectativas y el tiempo, emociones y energía invertidos, que aceptar la farsa e irte.

Las consecuencias del Futuro Fingido utilizado por los Narcisistas

El narcisista manipulador puede creer o no sus propias mentiras, pero tu creencia en su futura simulación acaricia su ego grande. Si dejas de creerle o le criticas, no asumirá ningún tipo de responsabilidad y es más que probable que le de la vuelta a la situación, culpándote de no haber conseguido todavía lo que ha prometido o es posible que te ataque o te obligue a sentirte complacido por las “migas” que te ha dado. Y si te vuelves complaciente, sabrá que puede seguir saliéndose con la suya. Seguirá fingiendo en el futuro hasta que no lo aceptes.

Este tipo de manipulación es extremadamente dañina. La disonancia cognitiva, los sentimientos de impotencia y desesperanza y, por supuesto, los sentimientos de pérdida por algo que el narcisista manipulador nunca pretendió que tuvieras, todos producen consecuencias a largo plazo.

En qué debes poner tu atención para evitar el Futuro Fingido

Las narcisistas y otras manipuladoras mienten y fingen. Sé consciente y crítica de todo lo que alguien diga que parezca demasiado bueno para ser verdad. Porque es algo tan sencillo como eso. Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es.

Cuando alguien, ya sea socio, un colega, un jefe, un miembro de la familia, un amigo o un desconocido, te promete algo que es demasiado bonito para ser verdad, normalmente así es. Es demasiado bonito para ser VERDAD.

Las personas que tienen tanta estrategia en su comportamiento están a la caza de personas ingenuas y crédulas. Plantéate si tú tienes esta ingenuidad y credulidad, al punto incluso que lo tendría un niño. Tener una parte así es algo mágico, pero tenerla en exceso te puede poner en demasiada vulnerabilidad frente a personas que se dan cuenta de que esto es explotable en ti. Puedes trabajar con una terapeuta tu niña interior para recolocar es ingenuidad e inocencia donde corresponden, esto es, siendo mostradas en lugares que son seguros para ello.

Observa si la persona que te ha prometido ese futuro, tiene un comportamiento coherente para que se lleve a cabo. O bien se trata únicamente de palabras y, después de meses, la situación no ha cambiado en absoluto o sólo lo mínimo. Si ocurre esto último, puedes confrontar a esa persona sobre su comportamiento. Si después de esto, no hay un cambio, es hora de salir de ahí.

Cuanto más tiempo y energía inviertas en el vínculo con el narcisista a causa de lo que te ha prometido, más te costará salir de la relación. Por ello, es mucho más sano detectar estos comportamientos antes de meterte en una relación en la que potencialmente te pueden hacer mucho daño.

Fuente: https://psychcentral.com

Personas empáticas: ¡convierte tu empatía en tu súper poder!

La empatía no es una característica que se escoge sino una con la que se nace. Como todas las características humanas, corre en un espectro que va desde personas empáticas hasta narcisistas, psicópatas y sociópatas, que son personas que captan muy bien las emociones de los demás para manipularles pero son incapaces de ponerse en su piel, de sentir lo que los demás sienten a causa de su comportamiento.

A pesar de que la empatía se puede entrenar, tanto para gestionarla cuando es mucha, como para aumentarla cuando es demasiada poca (a menos que haya una patología como las antes señaladas), se trata de una condición biológica que viene determinada por el número de neuronas espejo con el que nacemos.

Muchos empaths, por su terminología en inglés, tienen muchas similitudes con los PAS (Personas Altamente Sensibles).

Las personas empáticas son como esponjas de todo lo que ocurre su alrededor, incluidas las emociones de las personas que tienen cerca o con las que tienen un vínculo. Esto hace que sean muy sensibles a estímulos externos como ruidos, luces, lugares donde se concentran muchas personas como conciertos, centros comerciales,…

Las personas con mucha empatía son como esponjas de todo lo que ocurre su alrededor.

Una gran cantidad de personas empáticas terminan en relaciones con narcisistas, psicópatas y/o sociópatas (y muchas siendo víctimas de abuso narcisista) precisamente porque son la otra cara de la moneda. Frente a una falta completa o muy escasa de empatía del narcisista, la persona empática tiene mucha, incluso en exceso, lo que comporta que ambos se entiendan porque lo que le falta a uno lo compensa el otro.

Ser una persona empática no es algo ni bueno ni malo. Como todo, es importante saber que lo tenemos y gestionarlo en nuestro propio beneficio. Si has crecido en una familia disfuncional, es muy frecuente que, si tienes mucha empatía, ésta haya sido utilizada en tu contra o ridiculizada en lugar de haber sido reconocida o potenciada.

En las familias narcisistas es muy frecuente que si una de los padres es narcisista, el otro es muy empático. Y lo mismo ocurre con los hijos. Si tienen varios, los habrá con tendencias narcisistas y otros con tendencias muy empáticas. Por lo general, el narcisista se alía con el hijo que se parece más a él y le da los roles más ingratos en la familia a los hijos empáticos.

Si quieres saber cómo es el tratamiento después del narcisista, abrazar tu empatía puede ser un muy buen primer paso.

9 Características que comparten las Personas con Empatía

  • Son personas muy sensibles. Los sonidos, los olores, las luces intensas,.., pueden abrumarles.
  • Espiritualmente abiertas: se sienten conectadas a una fuente superior.
  • Sintonizan con los estados de ánimo de otras personas. Absorben las emociones de otras personas.
  • Introvertidas. Prefieren el contacto de uno a uno o en grupos pequeños. Tienden a rehuir multitudes como fiestas, conciertos,…
  • Intuitivas. Puede sentir cuando algo está mal.
  • Suelen tener dificultades en las relaciones íntimas. O bien demasiado contacto les resulta difícil y ponen distancia o bien lo buscan y tienden a perderse en la otra persona.
  • Son el objetivo de vampiros energéticos: narcisistas, personas con el rol de víctimas, conversadores crónicos que sólo quieren hablar y no escuchar,…
  • Se alimentan del mundo natural. Buscan refugio en la naturaleza.
  • Suelen tener corazones grandes y ser buenas oyentes. Alivian el dolor de los demás asumiéndolo y luego se sienten agotadas.

Las personas empáticas son ayudadoras naturales, se sobreadaptan a los contextos y tienen una actitud de ser serviciales. Estos comportamientos pueden ser perjudiciales porque la prioridad terminan siendo siempre los demás.

8 Formas de convertir tus Características Empáticas en Súper Poderes

Si eres empática, puedes sentir que es una desgracia de alguna manera o que es algo que te desfavorece. La verdad es que la empatía es un regalo y tienes el poder dentro de ti para convertir tu empatía en un poder como ningún otro.

1. Reconoce que eres empática. Comportarte como si no tuvieras empatía cuando sí la tienes, y mucha, es una forma de ir contra ti misma. Abraza y acepta tu empatía como algo que te define y que forma parte de quien eres.

2. Confía en tu intuición. Como empático, eres muy sensible. Ya sea que puedas leer las emociones de las personas, recibir imágenes psíquicas, o sentir algo en tu intestino, aprender a confiar en iu mismo y en los mensajes que recibas te ayudará a evitar los vampiros de energía y a encontrar relaciones positivas y saludables.

3. No juegues a la víctima. La sensibilidad, la sensación de ser como una esponja y el hecho de que todo te afecte mucho, puede llevarte a adoptar el rol de víctima. No lo permitas. Tu empatía es una característica que puedes aprender a gestionar y poner a tu favor. No es una cruz ni nada de lo que tengas que avergonzarte.

4. Pon límites. Si tienes empatía y no pones límites a los demás, esto es una fuga enorme de energía que estás generando para ti misma. Cuando lo necesites, di “no”, exprésate cuando alguien te moleste o permítete cortar el contacto con alguien que sólo quiere que le escuches pero no está dispuesto a hacer lo mismo por ti.

5. Recarga tu energía. Es posible que te drenes de energía con facilidad, por eso es importante que encuentres tu modo de recargarte. Puede ser meditando, pasando tiempo en la naturaleza, o simplemente estando en soledad.

6. Protégete. Al tener más sensibilidad, en general, todo lo que ocurre a tu alrededor, te afecta. Busca la manera de “poner en off” tu empatía en situaciones en las que lo necesites. Puede ser distanciándote todo lo que puedas físicamente de esa situación o imaginándote a ti misma en una burbuja protectora.

7. Respira. Desarrolla una práctica de respiración en la que simplemente te sientes y respires conscientemente. Mientras inhalas, pon la atención en la claridad y el poder. Mientras exhalas, pon la atención en la energía negativa.

8. Transmuta la energía negativa. Las personas empáticas absorben la energía, tanto positiva como negativa, a dondequiera que vayan. Emplea formas en las que puedas transmutar la energía negativa. Por ejemplo, lleva plantas a tu espacio de trabajo para ayudar a absorber cualquier energía negativa. También puedes probar cristales, que son moduladores de energía naturales. Rodéate de belleza. Trata de hablar de manera positiva en una situación difícil. Tener sentido del humor en una situación cuando sea posible también puede transmutar la energía negativa. Otra cosa que puedes hacer es comenzar cada día con una afirmación de gratitud para aumentar la energía positiva.

9. Quiérete a ti misma. Esa empatía que tienes, has de aprender a volcarla también hacia dentro, no sólo hacia fuera. Escuchar tus propios pensamientos y emociones es auto-empatía. Tómate un tiempo todos los días para honrar tus sentimientos y abrazar tus sensibilidades. Reconoce que puedes ser vulnerable y fuerte al mismo tiempo. Celebra cada vez que escuches tu intuición o hagas algo que te ayude a estar más contenta, más fuerte y más saludable. Recuerda que tienes derecho a vivir alineada con tu máximo potencial.

Una vez que aceptes plenamente tu naturaleza empática, podrás experimentar una gran alegría. Verás el panorama general a un nivel más profundo, uno que está lleno de belleza. Y podrás volver a llenar tu propia taza energética alineándose directamente con la Fuente.

¿Cómo ha mejorado tu vida desde que abrazaste tu naturaleza empática? ¡Deja un comentario!

Si te interesa el tratamiento después del narcicista, puedo ayudarte en tu recuperación. Esto incluye abrazar quien eres, como tu empatía.

Imagen de Küli Kittus en Unsplash

La Fusión Emocional entre madres narcisistas y sus hijos

¿Qué es la Fusión Emocional?

Los padres narcisistas tienden a adoptar uno de estos dos estilos de crianza: la fusión o el rechazo. Ambos estilos están cargados de consecuencias negativas para los hijos de narcisistas.

La fusión emocional es un estado disfuncional en el que dos o más personas tienen límites porosos o una ausencia total de ellos, al punto de que creen que son la misma persona. El enredo puede ocurrir entre una madre y una hija, familias enteras o parejas adultas. Este artículo hablará sobre el enredo entre una madre narcisista y su hijo. Sin embargo, el padre narcisista podría enredarse con su hija o con todas sus hijas. Lo mismo ocurre con una madre narcisista. Esto también se aplica tanto a un padre como madre codependientes.

Dado que los límites entre las dos personas fusionadas son muy permeables, tienden a hacer suyas las emociones del otro. Si la madre narcisista se enfada con un empleado de la tienda que le hizo esperar, su hijo también se enfadará.

Dado que los límites entre las dos personas fusionadas son muy permeables, tienden a hacer suyas las emociones del otro.

Las emociones son algo complicado para quienes tienen una relación enredada. Incapaces de distinguir entre las emociones propias y las del otro, cada miembro de la relación tendrá momentos en los que sentirán que la otra persona los tiene que rescatar de sus emociones. Y viceversa.

Aquéllos en una relación de fusión llegan a depender de la otra persona para definir su propia identidad. Se pierden tanto en el otro que pierden, o no desarrollan, el sentido de sí mismas.

Una persona fusionada depende de la otra en relación a su autoestima. Dado que las madres narcisistas abusan emocionalmente de sus hijos, éstos a menudo tienen una baja autoestima o una estima que depende de la aprobación de la madre narcisista para prácticamente todo lo que hacen, piensan o sienten en sus vidas.

En qué consiste la crianza fusionada

La fusión emocional tiene que ver con los límites entre la madre narcisista y su hijo. Los padres sanos crían a sus hijos para que tengan límites. El hijo de padres sanos aprende que es un ser independiente de las otras personas. Desarrollan un fuerte sentido de sí mismos.

Éste no es el caso del hijo fusionado de una madre narcisista, que a ve a su hijo como parte de sí misma. No puede ver al niño separada de ella. No permite un desarrollo de los límites personales y busca que su hijo sea una extensión de sí misma. La madre narcisista que se fusiona con su hijo busca controlar todo lo que hace el niño. La justificación para este control puede reducirse a la dificultad de la madre narcisista para ver al niño como un ser independiente, sino que más bien lo que siente es que “Eres mío y puedo hacer contigo lo que quiera.” Hay un sentido muy fuerte de posesión por el hecho de haber dado la vida.

Hay un sentido muy fuerte de posesión por el hecho de haber dado la vida.

La vida de un niño emocionalmente fusionado

Cuando una madre narcisista y su hijo se fusionan, con mucha frecuencia los roles de  madre e hijo se invierten. La madre narcisista espera que su hijo se anticipe y satisfaga continuamente sus necesidades. En esta inversión de roles, el niño se encuentra atendiendo las necesidades físicas y emocionales de sus padres. Mientras tanto, sus necesidades quedan insatisfechas.

Los hijos adultos fusionados emocionalmente no saben en qué parte de su infancia terminaron ellos y empezaron sus padres narcisistas. Esta falta de definición de límites los sigue hasta la edad adulta y con otras personas, en particular las parejas románticas.

Los niños con padres sanos aprenden a tomar sus propias decisiones y afirman su independencia al tomar decisiones que sus padres no aprueban. No es así con el niño emocionalmente fusionado. El vínculo que comparte con su madre narcisista significa que busca tomar decisiones que la agraden. Porque ella aclara que no debe tener ningún disgusto a causa de su hijo. Sin embargo, es simplemente imposible para cualquier niño evitar disgustar a sus padres, especialmente si uno de ellos es narcisista.

Cuando está disgustada, la madre narcisista puede reaccionar con rabia y castigar a su hijo incluso por infracciones menores. O la madre narcisista puede usar la culpa para manipular a su hijo y conseguir que haga lo que ella quiere o incluso hará que el niño se sienta culpable por las formas de abuso «necesarias» que el niño «ha obligado» a la madre a infligirle. Debido a su disgusto, la madre narcisista se siente justificada para usar la culpa como arma emocional contra su hijo.

¿Las consecuencias de esta táctica en el hijo de la madre narcisista? A medida que se acumula la culpa sobre el niño a medida que crece, comienza a sentirse culpable a menos que esté satisfaciendo las necesidades de su madre narcisista. De adulto, se sentirá culpable cada vez que no satisfaga las necesidades de otras personas. La culpa se convertirá en una emoción central en su vida.

La culpa o la necesidad de complacer serán centrales en la vida del hijo fusionado de una madre narcisista.

Cuando una niña y adolescente ha sido fusionada emocionalmente con su padre o madre narcisista, como adulta generalmente escogerá una de estas dos opciones:

  • En la primera, en lugar de desarrollar la autonomía que necesita para convertirse en un adulto sano, su desarrollo se detendrá. El niño que sigue esta ruta seguirá dependiendo de sus padres narcisistas. Su madre se quedará con su “Pequeño Yo” y el hijo adulto seguirá satisfaciendo sus necesidades.
  • La segunda opción es la opuesta a la primera. Aquí la hija huye de la fusión adoptando una posición fuertemente independiente. Esto puede ser peligroso porque a pesar al luchar por ser independiente, esto lo ha conseguido separándose mucho de la familia y ese vacío de amor y acogimiento por la familia junto con una falta de límites sanos y un fuerte sentido de sí misma, esta persona es vulnerable emocionalmente, abriéndose (inconscientemente) a la victimización y las relaciones poco saludables. Hay muchas probabilidades de que tome decisiones pobres y sufra las consecuencias. Esta decisión puede ser empezar con una pareja abusiva, meterse en una banda o una secta, tener relaciones con amigos abusivos, jefes que hacen mobbing, etc.

El niño fusionado como adulto

Una consecuencia de estar fusionada con una madre narcisista es que la niña entra en la edad adulta sin tener un fuerte sentido de sí misma. Las niñas fusionadas no pasan por las etapas normales de desarrollo. No forman una identidad sana porque se ven obligados a adoptar la identidad que sus madres narcisistas quieren.

  • Una persona con un sentido sólido de sí misma, sabe gestionarse emocionalmente. Una adulta emocionalmente fusionada, tenderá a buscar personas fuera de sí misma para calmarla.
  • Tener un fuerte sentido de ti mismo significa que tomas tus propias decisiones. Un adulto emocionalmente fusionado, suele preguntar a los demás hasta para decisiones muy pequeñas, poniendo fuera la validación de sus decisiones o de cómo debe vivir su vida en otras personas.
  • Un adulto con su identidad formada puede poner límites y decir que no sin problemas. Una adulta emocionalmente fusionada tiene problemas para poner límites y mantenerlos. Hará cosas por sus padres y otras personas que no quiere hacer porque se siente demasiado culpable para decir que no.
  • Una adulta con un sentido de sí misma sólido, antepondrá sus necesidades frente a las de los demás y le dará prioridad a sus objetivos y sueños. Una adulta emocionalmente fusionada será la que haga sacrificio tras sacrificio por los demás porque no se siente con derecho a satisfacer sus necesidades y perseguir sus sueños.

Todos los niños necesitan amor incondicional para convertirse en adultos sanos. Un adulto emocionalmente fusionado aprende cuando es niño de sus padres que el amor es condicional.

Sin este amor incondicional, el hijo de una madre narcisista no sabrá cómo entablar relaciones saludables. Darán la espalda a sus propias necesidades para satisfacer las necesidades de sus parejas, amigos, jefes,… Esto dará lugar a tener muchas posibilidades de acabar en una relación abusiva o en relaciones con un narcisista.

La fusión emocional deja al hijo adulto de un narcisista lleno de miedos. Uno de ellos es el miedo a probar y a cambiar. Por ejemplo, el hijo adulto puede tener miedo a cambiar de trabajo o de pareja, pudiendo quedarse “atrapado” en un trabajo que odia o puede tener miedo de salir con varias personas para ver quién le conviene más y quedarse en una relación no satisfactoria o incluso donde hay abuso o maltrato sólo por no ver qué más hay ahí fuera.

La hija adulta de padres narcisistas también tendrá miedo al fracaso. Este miedo puede dañar su calidad de vida de muchas formas. Puede temer fallar en la universidad y por ello no darse la oportunidad de estudiar. Puede temer “no estar a la altura” en una cita y por ello no salir con nadie o muy poco. Puede tener el deseo de comenzar su propio negocio, pero nunca dar el paso por temor al fracaso.

Irónicamente, aunque el hijo adulto de madre narcisista tiene miedo al fracaso, a menudo también le teme al éxito. Es posible que nunca solicite ese trabajo por temor a conseguirlo. El miedo al éxito está relacionado con la baja autoestima y el miedo a tener éxito y ser descubierto como un impostor.

Al no permitir que el niño desarrolle su propia autonomía, la madre narcisista crea miedo al mundo en su hijo. A menudo, la madre narcisista hará que su hijo crea que el mundo es un lugar peligroso. Tan peligroso que su hijo no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir sin ella. Y su hijo temerá que esto sea así.

Sanación de la Fusión Emocional

Si creciste siendo fusionado con una madre narcisista, es posible que aún estés enredado con esa madre narcisista. O quizás fuiste esa persona que huyó de su familia. De cualquier manera, estás cargando mucho bagaje emocional.

Puedes comenzar el proceso de sanación en este mismo instante diciéndote a ti mismo, y creyendo, que «tengo derecho a mis propios pensamientos, sentimientos y vida».

«Tengo derecho a mis propios pensamientos, sentimientos y vida»

Es importante que crea en esta declaración desde el principio porque es el primer paso de un camino a cuyo final:

  • Serás una persona sana y completa con una autoestima sólida.
  • Podrás poner límites a los demás con confianza y asertividad y con respeto.
  • Escogerás a personas sanas para ti en tus relaciones de amistad, pareja, laboral,..
  • Tendrás la confianza en ti mismo, la perseverancia y la voluntad para perseguir los objetivos o metas que te pongas en la vida y lograr tus sueños.

Es importante que la terapeuta que escojas tenga conocimientos y experiencia en el tratamiento de hijos adultos de padres con trastorno narcisista de la personalidad o cualquier otro trastorno recogido en el grupo B del DSM-V.

Fuente: https://narcissismchild.com

Imagen de Dynamic Wang en Unsplash.

El Desarrollo Emocional y Psicológico Detenido

¿Qué es el Desarrollo Emocional y Psicológico Detenido?

El hecho de que alguien sea ya físicamente un adulto, no significa que haya alcanzado todos los hitos del desarrollo necesarios para tener la misma edad mental y emocional. En este párrafo, S. Rufus, periodista especializada en temas psicológicos, comenta sobre el fenómeno del desarrollo emocional y psicológico detenido:

“Algunos de nosotros parecemos mayores, pero no lo somos. Caminamos con trajes, maletines, llaves del coche y tenemos hijos. Pero por dentro tenemos cinco años, diez, doce, dieciséis. Nos sentamos en salas de juntas, viajamos por el mundo e incluso escribimos libros. Pero somos niños, seguimos jugando a disfrazarnos, a las casitas. Nuestros cuerpos maduraron pero nuestras mentes no. Ahora, jugando a ponernos al día, jugando a espías, nos sentimos excluidos del mundo de los adultos, seguros de que nuestros coetáneos están susurrando a nuestras espaldas o hablando en un código que no conocemos .»

S. Rufus

Las adicciones, la inmadurez, el miedo, la culpa, la vergüenza, el resentimiento, la confusión y el sufrimiento suelen ser signos de un desarrollo emocional detenido.

Cuando nos atascamos en nuestro desarrollo psicológico y emocional, dejamos de aprender a asumir la responsabilidad sobre nuestras acciones y nuestras vidas. Esto suele tener sus raíces en el trauma vivido en la infancia de forma continua durante años. Nos quedamos estancadas en lo que ocurrió en nuestras vidas y no sabemos cómo procesarlo.

Las creencias inconscientes generadas por el trauma vivido

El desarrollo psicológico y emocional detenido consiste en estar atrapado en unas experiencias de la infancia o adolescencia, que dan lugar a unas creencias negativas, como las siguientes:

“No soy lo suficientemente bueno”

“Fui un error”

“Soy tonto”

“No tendría que haber nacido”

“Nadie me va a querer”

“No sirvo para nada”

«Soy defectuosa»

«No soy digna de amor»

Estas creencias inconscientes generan respuestas automáticas relacionadas con la emoción del miedo de lucha-huida-congelación, que son generadas por el trauma vivido. Suponen la defensa aprendida para sobrevivir a un entorno hostil o poco nutriente. Lo que ocurre es que el cerebro se congela en las situaciones traumáticas vividas y frente a los detonantes, que son situaciones similares a las de infancia pero vividas en la edad adulta, respondemos de la misma manera, como los niños que fuimos. Un ejemplo de esto sería haber tenido una relación conflictiva con mi madre y sentir que la situación se está repitiendo cuando tengo un conflicto con mi jefa. Entonces tenderé a responder frente a ese conflicto del mismo modo en que lo hice de niña.

Estas situaciones traumáticas no están procesadas, por lo que no solemos recordarlas de forma integral sino más bien en forma de visiones, sonidos o sensaciones. Como no están procesadas, por eso las tenemos almacenadas «a trocitos» y las relegamos al subconsciente en forma de creencias negativas, culpándonos por lo ocurrido para así darle un sentido a lo vivido.

Para deshacer estas creencias, lo primero es hacerlas conscientes, darnos cuenta de cuáles son para poder empezar a trabajar con ellas y deshacerlas, ya que no es responsabilidad nuestra lo que nos ocurrió como niños o adolescentes, pero sí somos responsables como adultos de tomar las riendas de nuestra vida y alcanzar la madurez psicológica y emocional.

Los roles que desempeñamos como aldultos

Hay muchos roles que un adulto debe asumir en la vida, ya sea como pareja, padre, trabajador, hermano, arrendatario,…. Las señales de que el desarrollo psicológico y emocional se ha completado es cuando una persona  tiene empatía, buenas habilidades de comunicación y puede asumir los diferentes roles que se le exigen en los momentos apropiados. Sabe ocupar el lugar que corresponde a cada momento en la vida y se sabe adaptar a las circunstancias de su entorno.

El desarrollo emocional y psicológico no completado crea caos, defensas y colapsos. Cuando una persona ha detenido (involuntariamente) su desarrollo, es difícil entrar y salir de estos diferentes roles debido al hecho de que todavía están atrapados en un estado de la niñez o la adolescencia.

No saben cómo hacer introspección sobre sí mismas, les cuesta asumir errores y aprender de ellos, no saben cómo tener una conversación asertiva y suelen entrar fácilmente en el conflicto, no saben cómo dar un paso al frente y asumir la responsabilidad de las cosas,.. Por dentro, se siguen sintiendo como los niños o adolescentes que fueron, perdidos y sintiéndose atacados y defendiéndose de todo y todos.

Si te sientes identificada con esta descripción, es importante que mires hacia atrás y veas dónde te quedaste atascada y deshagas las creencias y defensas negativas que formaste allí para que puedas seguir adelante y crecer en la vida hasta ser una adulta también psicológica y emocionalmente.

Qué causa el detenimiento en el desarrollo psicológico y emocional

Este detenimiento en el desarrollo no es una casualidad. Tiene lugar porque en tus etapas como bebé, en la niñez y/o en la adolescencia, tus necesidades emocionales no fueron cubiertas por tus cuidadores, lo que provoca un estancamiento. La persona sigue esperando que otro le dé lo que en su momento necesitó y no le fue dado. Se suele tratar de necesidades como atención, apoyo, escucha, cariño, la falta de referentes,…

Si tenemos padres que nos hacen un buen espejo y se sintonizan con nosotros a medida que crecemos, avanzaremos adecuadamente a través de las etapas de desarrollo de la vida.

Sin embargo, si no lo hacen, podemos estar expuestos a experimentar detenimiento en el desarrollo emocional y psicológico. Esto se da siempre en los casos en los que tus padres han estado expuestos ellos mismos a ese detenimiento en el desarrollo. El trauma familiar es algo que se pasa de generación en generación hasta que se sana en terapia.

Esto es algo que ocurre siempre en las familias disfuncionales,entre las que se incluyen la familia narcisista, donde los padres no vieron satisfechas estas necesidades en su infancia y repiten esta experiencia con sus hijos. Esto se agrava cuando el padre o la madre sufre una patología como la del narcisismo, ya que toda la dinámica de carencia y falta de responsabilidad es justificada por el sistema familiar.

En otras palabas, el entorno familiar justifica y normaliza una situación que no lo es, con lo que la defensa que encuentra el niño frente a esta realidad tan dura y precaria emocionalmente, es culparse a sí mismo, y de ahí desarrollar las creencias negativas antes mencionadas, que le acompañarán hasta la edad adulta.

Cuando estamos muy expuestos a heridas de niñas, reaccionamos negativamente y codificamos nuestras heridas como creencias centrales negativas sobre el mundo y los demás. Para defendernos, nos encerramos en cárceles psicológicas y allí nos quedamos porque no creemos que el mundo sea seguro. Cuando no permitimos que entre luz, es imposible crecer.

Si estás en proceso de averiguar cómo sobrevivir a una madre narcisista o a una familia narcisista, gran parte de la clave está en darte cuenta de las necesidades que no fueron cubiertas y que detuvieron tu desarrollo psicológico y emocional.

Cómo Sanar el Desarrollo Psicológico y Emocional Detenido

Si no miramos la causa de nuestro dolor y porqué estamos en un estado defensivo, nos atascamos demasiado pronto en nuestro desarrollo. No tendremos la base psicológica y emocional para construir un sentido saludable de una misma y habilidades psicológicas básicas para la vida, como la comunicación y el comportamiento saludables. Si no los desarrollamos, esto afectará a nuestras relaciones como adultas en la vida.

El desarrollo adulto se puede lograr, pero se necesita tiempo y tratamiento psicológico para reparar las heridas traumáticas centrales que están inherentemente en la raíz de esta disfunción del desarrollo emocional.

Con la ayuda profesional adecuada, puedes aprender a darte a ti mismo lo que te faltó, a cubrir esas necesidades básicas emocionales que no fueron cubiertas en la infancia y la adolescencia. Esto es lo que te permitirá por fin superar esas fases y alcanzar la adultez emocional y psicológica.

Fuente: https://psychologicalclinicalcententer.com

Imagen de Drew Hays en Unsplash

El condicionamiento: una forma de abuso que utilizan las narcisistas para que te auto-sabotees

Seguro que has oído hablar alguna vez de los experimentos de condicionamiento de Pavlov. Si haces sonar una campana al mismo tiempo que alimentas a un perro, y repites esto durante muchas ocasiones, el perro comienza a salivar cuando suena la campana sin que la comida esté presente porque en el cerebro del perro asocia el sonido de la campana con la comida que quiere.

Lo que sucede con las relaciones abusivas es algo similar. También es algo que se da en las sectas y los cultos. Se trata de un condicionamiento que asocia eventos como celebrar algo, prosperar, conseguir, tener éxito, logros, sentir orgullo, realización,… con el castigo, la vergüenza y la humillación.

Hay muchas formas en que los narcisistas condicionan a personas con las que tienen vínculos, como sus parejas, familia, empleados, amigos,.. pero sobre todo con sus hijos, ya que es en la infancia cuando somos más maleables y absorbemos por completo lo que ocurre en el entorno. En este artículo te cuento tres de esas formas cuyo objetivo es erosionar tu sentido de la identidad y la seguridad en el mundo.

Socavan tus capacidades y potencial

Nuestra inteligencia, habilidades, talentos y sentido del logro nos dan un sólido sentido de confianza. Cuando creemos que somos capaces de lograr nuestros objetivos, superar obstáculos y abordar los problemas en nuestras vidas, ganamos la confianza de que podemos navegar por el mundo de manera efectiva.

Las narcisistas degradan nuestra inteligencia de manera obvia y también encubierta. Si estamos condicionadas a creer que nuestros logros no son válidos, que nuestra inteligencia se queda corta o que inevitablemente soportaremos represalias por atrevernos a ser visibles y tener confianza, comenzamos a desconfiar de nuestras propias capacidades.

La confianza en nosotros mismos se erosiona. Somos más propensos a hacer racionalizaciones o excusas, culpándonos por nuestro comportamiento. Tenemos que trabajar el doble de duro para lograr nuestros objetivos y superar la programación negativa que el abusador nos ha inculcado.

El condicionamiento destructivo en este área toma forma de muchas maneras

La narcisista puede:

  • Implicar de forma encubierta que te falta inteligencia en las conversaciones cotidiana, especialmente si siente que la superas;
  • Pueden faltarte al respeto sobre tu intelecto o capacidades bajo la apariencia de una «broma»;
  • Pueden sabotearte antes de importantes eventos académicos o profesionales como una reunión, presentación o examen;
  • Pueden demandar tu tiempo y energía en momentos en los que necesites tus recursos para cumplir tus objetivos;
  • Es posible que te hable con sarcasmo y desprecio;
  • Es posible que te «castigue» por tener éxito o por hablar sobre tus logros para que, con el tiempo, nunca los menciones.

Ésta es una forma de refuerzo negativo donde, para evitar consecuencias negativas como burlas, sarcasmo, humillaciones, tratamiento de silencio,.. aprendas a guardar silencio sobre lo que has logrado o, si esto se da de forma continuada en el tiempo, dejes de perseguir tus metas por completo.

Si este tipo de dinámicas se produce en la infancia con un padre o madre narcisista, a una edad en la que absorbemos sin filtro todo lo que viene de fuera, el niño interioriza la idea general de “No soy inteligente”, “No soy capaz”.

Esa idea acabará construyendo la identidad del adulto, que tendrá problemas para crecer y prosperar en la vida, porque se encontrará con el techo de cristal de limitaciones auto-impuestas debidas a esta temprana creencia.

Es importante tener en cuenta que el padre o madre narcisista que condiciona de esta manera a la niña, no está siendo realista con sus capacidades, sino que está haciendo un retrato sesgado de la niña para satisfacer sus propias necesidades de sentirse superior, proyectar en la niña sus propias deficiencias, generara excusas o para volcar una rabia que no sabe gestionar.

Sabotean celebraciones y eventos especiales

El ciclo de abuso con un narcisista puede ser adictivo hasta el punto en que ni siquiera reconoces el patrón de condicionamiento destructivo hasta que sucede repetidamente.

Los pequeños actos de degradación, manipulación, secretismo y vergüenza a diario acaban teniendo un precio. Se genera trauma por acumulación de todos estos eventos.

Utilizar eventos que están destinados a estar llenos de alegría como graduaciones o fiestas o incluso tu existencia, como tu cumpleaños para sabotearlas mostrar odio, envidia, condescendencia,… es otra forma sádica en la que las narcisistas erosionan tu capacidad para la alegría y la satisfacción.

Al igual que la combinación de la comida con el sonido de una campana, aprendes a asociar las buenas noticias o un sentido del orgullo o de satisfacción saludable con palpitaciones en el corazón, miedo y anticipación angustiada de si el narcisista te saboteará o no, y cómo.

El condicionamiento destructivo se ejecuta con el objetivo de garantizar que nunca tengas una sensación de seguridad emocional en tu entorno.

Si esto prospera, al final tenderás a no probar cosas nuevas, a no querer mejorar ni celebrar ni reconocerte nada. Todo ello para mantener una sensación de seguridad.

También provoca vínculos traumáticos y dependencia emocional a medida que comienzas a confiar en tu abusadora como una fuente de consuelo o validación con mensajes directos o indirectos como “nadie te va a querer, sólo yo”, “no podrás arreglártelas en el mundo sin mí” o “si yo no estoy, tú no puedes solo.”

Te hacen desconfiar de tu voz interior

Si cada vez que te expresas, te encuentras con proyecciones malignas, gritos, humillaciones, aprendes a no hablar ni confrontar a la persona que se burla de ti o te agrede para denunciar su comportamiento. 

A las víctimas de abuso se les hace creer que el abuso que experimentan no está ocurriendo: se les dice que exageran, que son «demasiado sensibles» o que son las culpables del trato que reciben.

La recreación de una fantasía imposible de conseguir

La pareja abusiva emplea el mensaje paradójico, la demanda irrazonable y la falta de intimidad para sabotear la relación. Utiliza el ideal del ego al y ponerlo fuera del alcance de la víctima: «Si tan sólo tú fueras/hicieras/consiguieras…»

El estado de satisfacción fantaseado incluye tanto intimidad (estaremos juntos) como la perfección (porque seré perfecto) en el que las demandas de los abusadores puedan cumplirse por completo, en las que la persona abusada se convierta en el ideal, encarne el deseo del abusador. Es desde este espacio imposible que la víctima intenta satisfacer las demandas del abusador.

Este «espacio imposible» es uno en el que la víctima está atrapada tratando de cumplir con los objetivos en constante cambio del abusador.

El abusador le hace creer a la víctima que si “sólo” hubiera hecho esto o aquello, habría cumplido sus deseos.

Sin embargo, la verdad es que nunca serás «suficiente» para una abusadora y nadie es compatible con una abusadora altamente manipuladora.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior y dejas de creerte esta fantasía, ésta se empieza a caer. Empiezas a escuchar las emociones que sientes cuando estás con esta persona y cómo te hace sentir en el día a día.

Entonces toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente. Ahí es cuando puedes empezar a cambiar y a sanar. Es duro dejar caer la fantasía de un futuro deseado que no se va dar nunca. Pero esto también te permite recuperar tu poder y decidir cómo quieres estar en una relación: si quedarte en una dolorosa y frustrarte o buscar otra donde realmente se cubran tus necesidades emocionales.

Cuando empiezas a escuchar tu voz interior, toda la narrativa del narcisista se cae y te das cuenta de en qué tipo de relación estás realmente.

Conclusiones finales sobre el condicionamiento

Si en tu relación de pareja, amistad, trabajo, familiar,… te encuentras pisando cáscaras de huevo y sientes que está presente el condicionamiento destructivo, es hora de cambiar y vivir una vida sin abuso.

Recuerda que las respuestas de condicionamiento destructivo se pueden terminar si abrazas la autoestima, la confianza, el éxito y la alegría que te han enseñado a temer repetidamente.

No tener ningún contacto con el abusador, junto con una terapia con alguien que sepa sobre relaciones abusivas trauma, se pueden cambiar la narrativa escrita por el abusador para ti.

Recuerda que ésta es tu historia y el guión lo escribes tú.

Fuente: https://psychcentral.com

Imagen de Engin Akyurt en Unsplash

Narcisista y Codependiente: cómo escapar de una relación que es una trampa

Nota: A lo largo del artículo se hará mención del narcisista/la codependiente y la narcisista/el codependiente con la intención de no discriminar por genéro.

Quiénes son Narcisista y Codependiente

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, empecemos por ver si te sientes reflejada en la definición de codependiente.

Una definición de codependiente es la de alguien que se siente responsable de los sentimientos, problemas y comportamientos de otras personas y se excluye a sí misma. Si bien ésta no es la única definición, las codependientes, en general, están dispuestas a sacrificar su propio bienestar emocional, mental y físico (e incluso su seguridad) para mantener sus relaciones y cuidar de sus parejas, familiares y amigos.

Por supuesto, como dice el refrán, se necesitan dos para bailar el tango. Definitivamente, se necesitan dos para estar en una relación. Y este tipo de personalidad complaciente/reparadora es el match perfecto para alguien que prefiere el papel de receptor/controlador.

Las codependientes a menudo se encuentran en relaciones con personas narcisistas. El narcisismo se da a lo largo en un espectro, que puede ir desde personas que se sienten legitimadas y priorizan sus sentimientos, necesidades y deseos por encima de los de cualquier otra persona y que tienen poca empatía, hasta el extremo, que es el de personas con la patología de Trastorno Narcisista de la Personalidad.

Qué lleva a Narcisistas y Codependientes a escogerse mutuamente

Si bien narcisistas y codependientes a menudo se ven y definen en estos términos opuestos, también tienen características en común, como la negación, la vergüenza, los límites disfuncionales, la necesidad de controlar a los demás y la dependencia de otros para su validación.

Tanto narcisistas como codependientes han tenido infancias en familias disfuncionales, donde ha habido abuso, negación o negligencia. Lo que ocurre es que la defensa que cada uno de ellos desarrolla es opuesta: el codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

El codependiente se siente “menos que” humano y sin derechos, mientras que la narcisista se siente “más que” y con privilegios por encima de los demás.

Dado todo esto, se vuelve mucho más fácil ver porqué los codependientes y las narcisistas a menudo se involucran en relaciones entre ellos: tienen una serie de temas en común y en otros, son el opuesto, por eso encajan tan bien.

Tanto narcisistas como codependientes pueden parecer extremadamente cálidos, encantadores y cariñosos al comienzo de una relación: la narcisista para ganar admiración y privilegios, el codependiente para conseguir apoyo y protección. Y ambos están hambrientos de atención.

Ambos se mostrarán muy interesados en el otro en esta fase de idealización y sólo verán lo que les gusta de la otra persona. Ambos, de forma consciente o inconsciente, empezarán a controlar al otro.

El codependiente sacrificará sus límites, deseos personales, la forma de hablar, de vestir, en definitiva, la felicidad personal para complacer a la narcisista, a quien le encanta la atención y el sentimiento de ser el centro de la vida del codependiente.

Desafortunadamente, este cuento de hadas inicial es en realidad una trampa que en poco tiempo se complica…

Cuando la relación entre Narcisista y Codependiente se complica

Una vez que el narcisista ha «ganado» a la codependiente, el narcisista ya no siente que su encanto inicial sea necesario. Habiendo obtenido el amor, el afecto, el sacrificio y el cuidado de la codependiente, el narcisista ahora se siente con derecho a ellos.

Por supuesto, la codependiente ahora se encuentra en una situación demasiado familiar.

Si bien la codependiente anhela desesperadamente el amor y la atención que el narcisista en la fase de idealización le dio a cubos, es probable que nunca más lo vuelva a experimentar. El narcisista ya no volverá a comportarse de la misma manera. Le dará a la codependiente lo que antes le daba a cubos, a cuentagotas, en una estrategia de refuerzo intermitente.

En ocasiones, le dará a entender a la codependiente que, si se esfuerza mucho, podrá volver a obtener de él lo mismo que al principio de la relación. Pero es una trampa. Sólo son promesas vacías. Es como el burro que persigue una zanahoria que tiene colgada delante sin darse cuenta de que nunca la podrá alcanzar. Cuanto más la codependiente intenta salvar o recuperar o recrear la relación como era en su estado inicial, más recibe el narcisista del codependiente sin tener que dar nada a cambio. El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

El flujo de dar y recibir está muy descompensado y el narcisista intentará mantener este statu quo, sin importarle las consecuencias que esto tenga para la codependiente a nivel emocional y psicológico.

Cómo escapar de la trampa en una relación entre Narcisista y Codependiente

Los codependientes no suelen ver el final de la relación como una opción, aunque solo sea porque lo ven como un fracaso personal, del que se arrogan toda la responsabilidad.

La narcisista, que encuentra valioso mantener a alguien cerca que esté dispuesto a sacrificar sus límites y su identidad personal para complacerle, continuará encadenando al codependiente y le dará la atención suficiente para mantener viva la esperanza del codependiente de que la relación cambie.

Dado que la narcisista carece de empatía y justifica su comportamiento, tiene poca motivación para cambiar.

Esto significa que normalmente depende únicamente del codependiente terminar la relación. Pero, debido a la falta de autoestima de los codependientes, la idea de estar solo es a menudo peor que la idea de permanecer en una relación malsana, unilateral y sin amor. Ahí está la trampa.

A menudo, no es hasta que el codependiente alcanza algún tipo de límite muy profundo o toca fondo, que está dispuesto a siquiera considerar terminar la relación y/o buscar ayuda profesional.

Si quieres dejar de ser codependiente, algún tipo de ayuda profesional casi siempre es necesaria para aprender a generar autoestima y establecer límites saludables. Sólo así es posible que el codependiente no repita y, en el caso de que consiga dejar la relación o la narcisista lo descarte (porque ya tiene otro suministro que considera mejor para sus cubrir sus necesidades personales), vuelva involucrarse en otra relación disfuncional.

Conclusión Final

¿Has estado en alguna relación disfuncional con un(a) narcisista? ¿Sigues en una? Si es así, ¿qué te mantiene en esa relación? Y, si has escapado de la trampa, ¿qué hizo falta para hacerlo? Puedes  compartir tus experiencias y preguntas con un comentario para que todos podamos aprender y ayudarnos unos a otros.

Es más fácil salir y superar una relación de este tipo cuando te puedes apoyar en personas que pasan o han pasado por lo mismo. Hay una comunidad que te apoya. Tan sólo poder compartir la experiencia en un lugar seguro puede ser algo muy sanador. También puede curar darte cuenta de que tu experiencia no es única, de que los patrones disfuncionales heredados vienen en la mayoría de los casos de tu familia de origen y de que tu historia, la escribes tú.

Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente, buscar la ayuda profesional adecuada para tener autoestima y poner límites saludables es algo crucial.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Priscilla Du Preez en Unsplash

Las 9 características más comunes de las personas que no son seguras para ti

Cómo encontrar una relación segura para ti y evitar las que no lo son

¿Alguna vez has empezado una relación con alguien para descubrir varias semanas, meses o incluso años después que esa persona tenía caras que no te había mostrado nunca? O quizás te has dado cuenta de que repites un patrón de comportamiento en el que al final te das cuenta de que la relación no es un lugar seguro para ti.

Si tiendes a ser confiado, abierto, honesto y compasivo por naturaleza, entonces eres particularmente vulnerable a entablar relaciones que no son seguras para ti. Esto es porque si estás en un extremo del espectro, es probable que encajes con una persona que está en el otro extremo, es decir alguien muy estratégico, calculador y poco transparente. Esto da lugar a una relación de mucho desequilibrio, donde hay una persona abierta, expuesta y vulnerable y otra que se aprovecha de esto, aunque no lo parezca en la superficie.

Si estás en ese extremo del espectro, es importante que reconozcas y fortalezcas aristas que tienes muy reprimidas, escondidas o negadas, como la estrategia o la practicidad. Además de esto, es importante que aprendas a darte cuenta de cuándo una relación no es segura para ti.

Las narcisistas, psicópatas y sociópatas se encuentran sin duda entre este grupo de personas que no son seguras. Sin embargo, no son las únicas. No es necesario que una persona tenga un trastorno narcisista de la personalidad o anti-social para no ser un lugar seguro para ti. La clave está en la vulnerabilidad.

Una relación es un espacio seguro cuando ambas personas pueden mostrarse vulnerables, ser ellas mismas y sentir que son respetadas y escuchadas.

La mayoría de las relaciones de abuso narcisista empiezan con una serie de banderas rojas que, en muchas ocasiones, la persona que se mete en ella, no las sabe detectar. Sólo suele hacerlo mucho tiempo después, cuando empieza a ver la relación con ojos más realistas y se da cuenta de que las señales de peligro ya estaban ahí.

En este artículo, te muestro 9 señales para darte cuenta de si estás en una relación una persona que no es segura para ti. Reconocer estas señales de las personas que no no son seguras te permitirá detectar banderas rojas y poder retirarte a tiempo cuando te des cuenta de que esa relación es peligrosa para ti, en lugar de un lugar en el que nutrirte y crecer. Este artículo se aplica no sólo a las relaciones de pareja, sino también familiares, de amistad, laborales,…

9 Señales para Darte Cuenta de si estás con una Persona que no es Segura para ti

  • A las persona que no son seguras no les gusta admitir sus debilidades. Estar abierta y mostrarse vulnerable es esencial para una relación sana. Estas personas suelen ocultar sus debilidades centrándose en las tuyas porque esto les sitúa por encima de ti. Estas personas ven las relaciones en términos de poder y control y con esta actitud, se aseguran de mantener ambos.
  • Los narcisistas, psicópatas y sociópatas están a la defensiva. Una persona segura está abierta a comentarios y feedbacks. Si confrontas a un narcisista, psicópata y sociópata por cualquier tema y aunque sea con respeto, normalmente se enfadará, buscará “devolvértela” y no podrá escucharte ni estará dispuesto a asumir la responsabilidad de sus acciones.
  • Las personas que no son seguras son arrogantes en lugar de humildes. Estas personas se ven a sí mismas por encima de los demás y se niegan a ver sus propios defectos e inseguridades, a menudo proyectándolos en los demás. En realidad esto es una defensa, un ego desmesurado que proyecta una imagen de perfección para compensar una sensación interna de no ser suficiente y de sentirse pequeño y desvalido. Si esa persona se siente “tonta”, “débil”, “loca” o lo que sea que siente internamente, te dirá que lo eres tú.
  • Los narcisistas, psicópatas y sociópatas se disculpan sin cambiar su comportamiento. Un patrón común en las relaciones no seguras son las expresiones de arrepentimiento y las disculpas y las promesas de cambio que al final no llegan nunca. Las disculpas y las promesas, para que sirvan de algo y sean coherentes, deben ir seguidas de modificaciones de comportamiento reales.
  • Las personas que no son seguras para ti evitan afrontar sus problemas. Es mucho más fácil para una persona que no es segura culpar a otros por sus problemas que admitir que tienen un problema o tomar medidas para resolverlo por sí misma. Además, tratan a los demás con falta de empatía cuando están molestos, encuentran faltas en los demás y, a menudo, no perdonan a los demás por sus errores.
  • Las narcisistas, psicópatas y sociópatas te adulan en lugar de hablar contigo. Alguien que se relaciona contigo de forma real, será honesto contigo. Si esa persona sólo te dice cosas bonitas o lo que sabe que te gustaría escuchar, no se esta relacionando contigo de forma real sino que te está manipulando.
  • Las personas que no son seguras para ti generan una confianza que no es real. La confianza sólo se puede construir con el tiempo. Crece cuando experimentamos un comportamiento afectivo constante. Las personas que no son seguras par ti intentarán crear un atajo para ganarse tu confianza, generando una imagen falsa de sí mismas. Si se ganan tu confianza de este modo, en la mayoría de los casos la acabarán traicionando, como utilizando información personal que les has dado en tu propia contra.
  • Los narcisistas, psicópatas y sociópatas mienten. Todas las personas decimos mentiras a veces, pero para los narcisistas, psicópatas y sociópatas las mentiras, más que un recurso concreto, son una forma de vivir, una herramienta psicológica de la que abusan para salirse con la suya. Llegan a mentir a unos extremos en los que se evidencia su falta de empatía y de conciencia. Puede ser muy dañino y muy confuso tener una relación con una persona que se miente tanto a sí misma y a los demás, que crea una fantasía o un delirio y que cuando es confrontada sobre eso, sigue llevando la mentira hasta el extremo que sea necesario para dominar y controlar la relación.
  • Las personas que no son seguras para ti no crecen. Todas tenemos aspectos de nosotras mismas que necesitan mejorar o comportamientos que impiden nuestro bienestar personal. Las personas seguras intentan aprender y crecer con el tiempo. Culpar a los demás y responder a la defensiva frena el crecimiento personal y mantiene a una persona en el mismo nivel emocional durante toda la vida, sin cambiarse a sí misma ni para su propio beneficio ni para el de los demás.

Cualquiera de estos comportamientos son banderas rojas de que estás tratando con una persona que no es segura para ti. Si has crecido en una familia disfuncional, donde tu padre, madre y/o hermanos han sido personas no seguras, es probable que, como adulta, cuando te encuentres frente a una persona así, no te des cuenta, porque para ti es algo “familiar”.

Es importante aprender a distinguir qué personas son seguras para ti y cuáles no, ya que tu bienestar personal depende en gran medida de las relaciones que tejes con los demás.

Si la relación con una persona con la que estás tratando tiene dos o más de esas banderas rojas, te invito a que des un paso hacia atrás y la observes mientras te preguntas: «¿Me siento segura en mi cuerpo cuando estoy con esta persona?« o «¿Me siento como si estuviera pisando huevos cuando estoy con esta persona?». Si la respuesta es no a la primera pregunta o sí a la segunda pregunta, cuanto antes te alejes, mejor. Este tipo de relaciones suelen ser recreaciones del trauma vivido en la infancia, son vínculos del trauma, difíciles de disolver, por lo que cuanto antes te vayas, más fácil será para ti hacerlo.

Casi todas las relaciones de abuso narcisista están basadas en un vínculo traumático, donde la persona intenta resolver de forma inconsciente lo que le ocurrió en la infancia. Si ya estás en un vínculo de trauma y quieres salir de él o ya has salido pero sientes que no puedes superar las secuelas, es importante que busques la ayuda adecuada para ti.

Fuente: psychologytoday.com

Imagen de Milan Popovic en Unsplash