culpar a tus padres narcisistas vs hacerles responsables

Culpar a tus padres narcisistas vs Hacerles responsables

Las personas emocionalmente invalidadas en su infancia, de adultas suelen defender a sus padres para evitar culparlos.

Culpar evade la responsabilidad, mientras que la responsabilidad reconoce el impacto e incluye asumir nuestros sentimientos.

Reconocer las emociones hacia un padre dañino lo responsabiliza, al tiempo que te permites sentir dolor.

Muchos hijos adultos de padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes tienen dificultades para permitirse sentir sus emociones hacia sus padres por haberles hecho daño y, en cambio, suelen defender las acciones de sus padres para evitar “culparlos de todos mis problemas”.

Es importante aclarar que sentir lo que sientes hacia alguien que te ha lastimado no es lo mismo que culparlo.

Culpa vs. Responsabilidad

Distingamos entre culpa y responsabilidad: Culpar es actuar como un juez o jueza que dice que alguien ha “sido malo” o se ha comportado de forma incorrecta y es todo el causante de un daño o dolor específico y que ese daño o dolor es grande e irreparable. El que culpa dice “tú eres el causante de mis sentimientos y dolor y no puedo hacer nada con ello”.

Sin embargo, responsabilizar a alguien es reconocer que sus acciones nos han impactado de alguna manera. Al responsabilizar a alguien, también asumimos la responsabilidad de nuestros sentimientos y reacciones. El que responsabiliza dice “este comportamiento tuyo me hizo daño y es mi responsabilidad gestionar ese dolor”. Esto no es algo fácil de hacer cuando ese dolor se siente como algo enorme e irreparable.

En la práctica, culpar sería: “¡Si no fueras tan mala persona conmigo, yo estaría mejor!”, mientras que la responsabilidad sería: “Cuando me criticas y me menosprecias, siento rabia porque lo que necesito es comprensión y apoyo”.

El primer enfoque desempodera a la persona, que cree que no puede hacer nada con cómo se siente. El segundo la empodera, ya que reconoce el impacto del comportamiento externo pero la hace soberana de su interior, de cómo lo gestiona.  

A las personas criadas por padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes se les ha dicho que sus percepciones, sentimientos, necesidades y creencias son erróneas, por lo que asumen que lo que sienten hacia sus padres probablemente sea exagerado. Y para complementar esta narrativa, los padres narcisistas suelen decir cosas como “Sólo intento ayudar” o “Hago esto porque te quiero”, pero el mensaje es profundamente incoherente con el comportamiento, que suele ser profundamente dañino.

Las personas narcisistas son muy buenas erosionando poco a poco el sentido de autonomía, iniciativa y autodeterminación de una persona, lo cual tiene un impacto enorme si la persona narcisista es tu padre o madre y tú un niño o niña que ha vivido esa constante invalidación de tus sentimientos y opiniones.

Por eso, si has sido criado por padres narcisistas, es posible que te encuentres con situaciones en las que te cueste identificar cómo te sientes hacia ellos, porque te han condicionado a pensar que tus sentimientos son signos de debilidad o completamente erróneos.

Al reconocer tus sentimientos hacia un padre o madre que desvaloriza, es insensible, cruel y egoísta, es importante recordar que le estás responsabilizando de sus acciones y permitiéndote experimentar las emociones dolorosas que surgen hacia él o ella.

No caerás en un pozo negro de culpa si le das espacio a estas emociones. Sin embargo, lo que podrías descubrir es que lamentablemente no recibiste apoyo en tu desarrollo emocional y que tus padres no satisfacían adecuadamente tus necesidades.

Sentirás rabia, luego tristeza, y es posible que osciles entre estos dos estados por un tiempo, lo cual es algo muy común. Estás procesando sentimientos que no has permitido durante mucho tiempo y que al salir en algún momento, tu cuerpo necesita “ponerse al día” de emociones y sentimientos que han estado tapados durante muchos años.

No eres demasiado sensible

Los padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes enseñan a sus hijos a avergonzarse de lo que sienten. Insinúan que cualquier sentimiento que su hijo o hija tenga como resultado de las acciones de sus padres se debe a una “sensibilidad” innata defectuosa. Es como si te intoxicaras con comida en un restaurante y el dueño te dijera que probablemente sólo tienes un estómago sensible. Pensarías que el dueño del restaurante está intentando evadir su responsabilidad y ponerlo en ti. Pues así es, ése es la misma estrategia que utilizan los padres narcisistas.

Una intoxicación alimentaria no es lo mismo que tener un estómago sensible, al igual que sentirse herido, molesta, indignado o triste no es el resultado de una sensibilidad emocional deficiente. Sentimos esas cosas por un estímulo, no por debilidad.

Es importante reconocer que, al explorar las maneras en que un padre o madre narcisista te ha impactado, afrontas una realidad que tuviste que negar. Esto puede ser muy doloroso, porque sin duda sentirás muchas emociones que tuviste que reprimir para sobrevivir a esa relación.

La mayoría de los hijos adultos de narcisistas aún se aferran a las conclusiones que sacaron de niños, como: “Está mal que me sienta así”, “Soy demasiado sensible y necesito madurar”, “Si mi madre está disgustada conmigo, debe ser porque no soy lo suficientemente bueno”, y la lista continúa.

En terapia, te guiaré para que actualices esas creencias para que tu conciencia como adulto amoroso coincida con la de tu niña interior. Y sí, también tendrás el reto de permitirte sentir todas tus emociones hacia tus padres y darte cuenta de que culparlos no es lo mismo que responsabilizarlos.

Queremos llegar a un punto en el que podamos decir: «Esto me dolió» y no sentirnos culpables ni avergonzadas, sino asumirlo como parte de nuestra experiencia. Cuando podemos apropiarnos de nuestros sentimientos, estos dejan de ser los que nos dominan. Nos convertimos en aliados de estas valiosas fuerzas internas.

El impacto cultural de responsabilizar a tus padres

Vivimos en una cultura en la que el grupo de la familia es muy importante y, en concreto, los roles del padre y la madre, sagrados, por lo que hablar de ellos en términos de personas que nos han hecho daño, puede tener poca aceptación en ciertos entornos, en los que se repita el patrón de que nos culpen por nuestros sentimientos o los invaliden con frases como “Pero si tu madre es la que te ha dado la vida” o “Me parece fatal que hables así de tu padre”.

Por eso es importante encontrar un entorno seguro, como el de la terapia o el de personas cercanas y abiertas de mente que puedan escuchar nuestras experiencias sin emitir un juicio hacia ellas.

No esperes que tus padres se responsabilicen

Tus padres, especialmente si son narcisistas, es muy posible que sigan pensando de la misma manera sin ningún tipo de introspección o que hayan cambiado algo. Pero es muy poco común que se responsabilicen de su comportamiento, reconozcan tu dolor o pidan perdón.

Si ya de adulto, sigues necesitando esta validación por parte de ellos para reconocer tus experiencias, estarás yendo a ellos todavía desde el niño o niña interior más que desde la persona adulta.

La clave con la validación es dártela tú a ti, a través de compartir experiencias con personas de confianza o en un entorno seguro de terapia.

Fuente: psychologytoday.com

Imagen de Adi Goldstein en Unsplash

frases de madre narcisista

Frases que dice una madre narcisista (y el impacto que tienen en sus hijos e hijas)

Frases que dicen una madre narcisista (y el impacto que tienen en sus hijos e hijas)

Las madres narcisistas suelen emplear un lenguaje dañino para ejercer control, manipular y dominar a sus hijos, lo que termina socavando su autoestima y bienestar emocional.

Estas frases oídas de forma repetida en la infancia pueden dejar heridas emocionales duraderas y moldear la forma en que sus hijas se perciben a sí mismas de adultaas y cómo interactúan con los demás. Más abajo tienes frases dañinas que las madres narcisistas suelen decir, junto con breves descripciones de los efectos dañinos que suelen causar.

También es necesario tener en cuenta que en ocasiones los mensajes las madres narcisistas los dan de una forma indirecta, por ejemplo, quizás nunca has oído la frase “no me interesan tus emociones y no las expreses” pero si cada vez que llorabas o estabas enfadado, te ignoraban a propósito, el mensaje es el mismo, sólo que transmitido de una forma indirecta.

¿Cuántas de ellas son familiares para ti? ¿Qué efecto han tenido sobre tu percepción de ti misma y cómo te relacionas con los demás? ¡Deja un comentario!

“Nunca llegarás a nada”. – Destruye la confianza del niño e infunde un sentimiento de inutilidad.

“Eres tan egoísta…”. – Infunde culpa e impide establecer límites necesarios.

“Siempre me decepcionas”. – Genera miedo al rechazo y a cometer errores.

“Nadie te querrá como yo”. – Crea dependencia emocional e impide tener relaciones saludables.

“Tienes suerte de que te aguante”. – Socava la autoestima y fomenta la sensación de ser inadecuada.

“Eres demasiado sensible”. – Invalida las emociones del niño e invita a no sentirlas ni expresarlas.

“He sacrificado todo por ti”. – Infunde culpa a través del chantaje emocional y crea deuda emocional.

“Sólo me das problemas”. – Mina la autoestima y bloquea sentirse digna de amor.

“Eres como tu padre/madre/tío/abuela”. – Crea confusión de identidad y genera una impronta negativa sobre el niño, dirigiéndolo de forma inconsciente a repetir el comportamiento y conductas del familiar con el que se le compara.

“No sé de qué me estás hablando/ Tienes mucha imaginación / Eso no ha ocurrido”. Invalida la percepción de la realidad de la niña. Es el tipo de manipulación más dañina que hay, que se denomina luz de gas o gaslighting.

“Estás exagerando”. – Invalida tus emociones del niño y le hará dudar de lo que siente de adulto.

“No eres tan (inteligente, talentoso,..) como tu hermano/tu prima/tu vecino”. – Socava la autoestima y fomenta la inseguridad.

“Tú eres la causa por la que no soy feliz”. – Causa un sentimiento intenso de culpa.

“Eres difícil”. – Mina la autoestima y genera el sentimiento de no merecer ser querida.

“¡Qué dramático eres!”. – Invalida las emociones del niño.

“Nunca haces nada bien”. – Socava la auto-confianza y fomenta el miedo al fracaso.

“Eres una desagradecida”. – Genera culpa y deuda emocional.

“Eres una carga para mí/nosotros“. – Desarrolla un sentimiento de indignidad y fomenta el auto-rechazo.

“Sólo me/nos das problemas”. – Invalida las necesidades emocionales y bloquea toda creencia sobre potencial, fuerzas o talento.

“¡Mira que eres débil!”. – Socava la confianza y fomenta dudas sobre las fortalezas.

“A ver dónde te van a querer a ti”. – Infunde miedo al rechazo y socava la creencia de tener valía.

“Eres del montón”. – Disminuye la singularidad y fomenta una sensación de mediocridad.

“Nunca serás feliz sin mí”. – Fomenta la dependencia emocional hacia la madre narcisista.

“Tienes que obedecerme siempre”. – Suprime la autonomía y fomenta la sensación de impotencia y frustración.

“Tienes que consultarme todo lo que haces”. – Socava la confianza de la niña para tomar decisiones y el sentido de la responsabilidad.

“Nunca tendrás éxito sin mi guía”. – Socava la confianza y fomenta la dependencia de la madre narcisista.

“Siempre necesitarás que te proteja”. – Genera inseguridad y niega la capacidad del niño para navegar por el mundo de forma independiente.

“Nunca tendrás tanto éxito como yo”. – Socava la confianza y fomenta el miedo al fracaso.

“No eres capaz de tomar buenas decisiones”. – Socava la auto-confianza y fomenta la duda.

“Eres tan irrespetuoso…”. – Suprime la individualidad y genera incapacidad para poner límites.

“Nunca serás lo suficientemente bueno”. – Socava la confianza del niño y genera miedo a no cumplir con las expectativas de los demás. Éste es el tema que aborda Karyl McBride en su libro:“¿Seré alguna vez suficiente?”

“No se puede confiar en ti”. – Disminuye la confianza de la niña.

“No eres importante”. – Genera duda sobre la valía propia y sobre el merecimiento de amor y de que al niño le pasen cosas buenas.

“No me siento querido/querida por ti” – Invita al niño o niña a esforzarse activamente para demostrar amor, como algo que se ha de ganar con esfuerzo, no algo que se da porque se siente.

Cómo lidiar con las frases de una madre narcisista

Puede ser realmente difícil y desafiante vivir con una madre narcisista, que está demasiado ensimismada y piensa en sus hijos como extensiones de ella misma.

Lidiar con las palabras de una madre narcisista puede ser muy difícil, pero existen estrategias que pueden ayudarte a navegar esta situación.

Establece límites: define y comunica claramente tus límites con tu madre narcisista. Sé firme y asertiva al expresar lo que es aceptable y lo que no para ti.

Practica el autocuidado: Prioriza tu propio bienestar realizando actividades que te aporten alegría y relajación. Ya sea darte un baño relajante, un paseo en la naturaleza o tumbarte a escuchar música, dedica tiempo a lo que te nutre.

Busca apoyo: queda con amigos o familiares de confianza que puedan brindarte un espacio seguro para expresar tus sentimientos y ser tú mismo.

Valida tus propias experiencias: Reconoce y valida tu realidad. Recuerda que tienes derecho a tener tus pensamientos, emociones y experiencias, independientemente de lo que diga tu madre narcisista.

Replantea el diálogo interno negativo: pon consciencia sobre los mensajes negativos interiorizados por los mensajes recibidos de tu madre narcisista. Desafía y reformula esas creencias con afirmaciones positivas y de autocompasión.

Reduce la exposición a situaciones o lugares potencialmente peligrosos para ti: decide cuánto tiempo es saludable para ti compartir con tu madre narcisista y redúcelo todo lo que necesites.

Busca ayuda profesional: para reducir el impacto de los mensajes recibidos en la infancia y disfrutar de bienestar emocional, es importante el acompañamiento de una terapeuta que entienda de madres narcisistas y te pueda orientar sobre cómo dejar atrás las creencias negativas y sustituirlas por otras más sanas y más realistas sobre ti.

Para abordar situaciones específicas, aquí hay algunos ejemplos de frases que te pueden servir para tratar con una madre narcisista:

“Necesito que me hables con respeto”.

“Tu felicidad o infelicidad no es culpa mía”.

“Yo esto no lo he vivido como tú y tengo derecho a mi experiencia”.

“No me siento cómoda con esto que me pides/dices”.

“La forma en que me ves y describes no es realista”.

“Prefiero no continuar hablando contigo ahora”.

Si las palabras no sirven, hay acciones que dan un claro mensaje, como no contestar a un whatsapp o una llamada de teléfono o levantarte e irte.

Conclusiones finales

Las frases de una madre narcisista pueden ser muy dolorosas y tener un impacto sobre sus hijos e hijas que arrastran hasta la etapa adulta. La mayoría de ellas son proyecciones que tienen mucho más que ver con quien las dice que con quien las recibe, pero es imposible darse cuenta de esto siendo un niño.

Estas frases generan creencias negativas que las niñas se creen y viven como verdades sobre ellas mismas. Por esto es muy importante identificarlas y desafiarlas, para sustituirlas por creencias más saludables, realistas y compasivas.

Si te sientes identificada con lo que se menciona en este artículo, no estás sola. Hay más personas que han pasado por lo mismo y creo que esto puede ser muy poderoso en el camino a la sanación. Hay una comunidad de personas que han pasado por experiencias similares a las tuyeas.

¿Cuántas de las frases mencionadas más arriba son familiares para ti? ¿Qué efecto han tenido sobre tu percepción de ti misma y cómo te relacionas con los demás? ¡Deja un comentario!

*A lo largo de este artículo se habla de madre narcisista y debe entenderse que esto también se aplica a padre narcisista.

Imagen de peoplecreations en Freepik.

madre narcisista

Cómo tratar con tu padre o madre narcisista

Las fiestas navideñas son una época que pueden causar estrés o ansiedad al tener que tratar con la familia de origen y todos los detonantes que esto puede acarrear. Como este tiempo está cerca, en este artículo te doy señales para identificar si tienes un padre o madre narcisista y, en una segunda parte, consejos sobre cómo tratar con él o ella.

Cómo identificar si tengo un padre o madre narcisista

El Trastorno Narcisista de la Personalidad no se diagnostica apenas, porque las personas con el trastorno no lo solicitan ya que precisamente, el núcleo de la defensa de una persona con este trastorno supone creer que es perfecta y lo hace todo bien. Además, los narcisistas se suelen emparejar con personas codepedientes, que “compran” la realidad del narcicista, por lo que tampoco suelen detectar el trastorno. Juntos, suelen crear una familia disfuncional, donde asignarán a sus hijos, de forma inconsciente, los roles del chivo expiatorio y el niño o la niña dorada. Dentro de estos roles, es normalmente el hijo o la hija a la que es asignado el rol del chivo expiatorio el que detecta la disfuncionalidad y busca respuestas al margen de la familia narcisista.

Por ello, si tienes sospechas de que tu madre o padre puede o bien tener Trastorno Narcisista de la Personalidad, o bien tener un narcisismo muy extremo, es importante que te informes, ya que lidiar con un padre o madre narcisista, puede ser algo muy desafiante y que causa mucho daño.

Comportamientos más comunes de un padre o madre narcisista

  • Habla exclusivamente sobre ella misma y sus logros.
  • Te recuerda con frecuencia todas las cosas que ha hecho por ti, utilizándolo para hacerte sentir culpable.
  • Tiene baja tolerancia a la frustración con situaciones cotidianas, lo que puede resultar en arrebatos de ira o rabietas.
  • Hace de las expectativas un “objetivo móvil” de modo que resulte casi imposible satisfacerlas o ganarte su aprobación. Una vez que se cumples una expectativa, se establece otra sin reconocer el logro.
  • Necesita ser constantemente el centro de atención en cualquier situación.
  • Te compara con hermanos u otras personas como vecinos o primos haciéndote sentir que tú “lo haces mal” o “eres inferior”.
  • Es incapaz de recibir críticas o comentarios constructivos.
  • No se disculpa nunca ni asume la responsabilidad de sus acciones.
  • Compite contigo por ser mejor que tú o que siente celos de tus vínculos, como por ejemplo, tu relación de pareja.
  • Utiliza las cosas que sabe sobre ti para hacerte daño cuando está enfadada contigo.
  • Sientes que tú estás ahí para cubrir sus necesidades en lugar de que ella cubra las tuyas. Esto es especialmente dañino en la infancia, donde en muchos casos se suele dar una inversión de los roles, lo que se conoce como parentificación.

Si te sientes reflejada en la mayoría de los puntos descritos, es muy probable que tu padre o madre tenga TNP o bien un narcisismo extremo. En tal caso, es importante que tengas esto en cuenta porque las normas para relacionarte son diferentes y requieren de que pongas distancia y te protejas. En el siguiente apartado, ofrecemos posibilidades de lo que puedes hacer.

Cómo lidiar con un padre o madre narcisista

Es importante que, una vez creas que tu madre o padre es narcisista, decidas cómo tratar con ella o él. No hay una receta perfecta sino que se trata de una decisión personal, donde es necesario que ponderes cuánto contacto puedes mantener a la vez que cuidas de ti. Más abajo puedes ver algunas opciones.

El contacto cero

Una forma de lidiar con un padre o madre narcisista es alejarte por completo de la relación. Este límite claramente definido es particularmente útil si ya has hecho muchos intentos de tener una relación y te hace mucho daño y necesitas protegerte.

Si sientes que la relación está impactando negativamente en tu salud mental (tienes miedo, te deprimes o tienes muchos flashbacks emocionales durante las interacciones), el contacto cero puede volverse la única posición viable.

El contacto limitado

El contacto limitado consiste en reunirse sólo en ocasiones especiales como las navidades o un cumpleaños, limitar el tiempo de comunicación por teléfono o mensajes o acortar las visitas.

El contacto limitado puede ayudar asegurarte de no estar a solas con tu padre o madre narcisista sino que algún miembro más de la familia de tu confianza esté presente, buscar lugares de encuentro más neutrales que su casa o planificar el auto-cuidado antes y/o después de la visita.

Mantener la comunicación

Si decides mantener la comunicación, ya sea por el contacto limitado o continuar interactuando como de costumbre, es importante crear algunos límites claros y ajustar tu forma de comportarte e interactuar con un padre narcisista.

Más abajo tienes algunas estrategias que pueden ayudar a que tus interacciones sean más fluidas:

  • Replantea la relación como diferente en comparación con otras en tu vida. Es posible que no puedas compartir pensamientos y sentimientos íntimos, pero aun así puedes disfrutar de su compañía manteniendo los temas a un nivel más superficial.
  • Reconoce su enfermedad mental. Todo lo que tu padre o madre narcisista hace, en el fondo no es personal. Esto no quiere decir que no te protejas de ataques o humillaciones, pero comprender que lo que hace habla más de él o de ella que de ti, te puede ayudar a poner en perspectiva sus palabras y acciones.
  • Puedes centrarte en lo que funciona en tus interacciones y que te permiten conectar con tu padre o madre narcisista. Si tienes un interés compartido en común, será más fácil conectar, como ir a dar un paseo por la naturaleza o ir al cine.
  • Acepta que no va a cambiar. Esto te permitirá no engancharte con el padre o madre que habrías querido tener y te ayudará a relacionarte, en la medida de lo que quieras o puedas, con la/el que tienes.
  • Ten claros tus límites. Ten claro lo que aceptas y lo que no en tu relación con él o ella y que puedes decir que no, pedir respeto o levantarte e irte en cualquier momento si lo necesitas.
  • Evita la discusión de “quién tiene razón y quién no”. Las conversaciones intentando que tu padre o madre narcisista reconozca algo son agotadoras y peligrosas y, en general, son inútiles, por lo que intentar que reconozca tu versión de las cosas, te mantiene buscando su validación. Aprende a validarte a ti misma sin la necesidad de que él o ella lo haga también.
  • Intenta mantenerte en tu centro y que no te arrastre. Un padre o madre narcisista, antes o después, busca enfadarte o frustrarte o activar una fuerte reacción emocional en ti. Si te mantienes en tu centro a nivel emocional, le animará a no seguir intentando alterarte.
  • Prueba a no tener la expectativa de cómo debería ser el encuentro. Las expectativas son la receta más fácil para la decepción y la frustración. Si simplemente pones la intención en estar allí y fluir con lo que sea que suceda, evitará que te frustres o te decepciones.

Conclusiones finales

Tratar con un padre o madre narcisista es un gran desafío. Ya sea que decidas tener un contacto cero o mantener el contacto en la medida que sea, recuerda cuidarte a ti mismo primero. También recuerda que puedes querer a esta persona y sentir compasión por ella sin tener una relación muy sólida o incluso desde una puerta cerrada.

Decidir cuánto contacto quieres con tu padre o madre narcisista y cómo lo quieres es una tarea difícil y que puede resultar dolorosa. El acompañamiento por una terapeuta que sepa de narcisismo, te puede ayudar en este proceso vital tan importante.

contacto limitado o contacto cero

¿Tienes un padre o madre narcisista u otro familiar narcisista? Razones para considerar un contacto limitado o un contacto cero

Si tienes un padre o madre narcisista u otro familiar con Trastorno Narcisista de la Personalidad, es muy probable que experimentes dificultades en el vínculo con esta persona.

Típicamente, una persona narcisista tiene muy poca o ninguna empatía, manipula de forma constante, necesita ser el centro de atención todo el tiempo  y cree que es superior a ti y que le tienes que dar un trato especial.

Estos rasgos pueden ser difíciles para cualquier persona que entre en contacto con ella. Sin embargo, si se trata de una persona de tu familia, como tu padre, madre, hijo, tío, abuela,.. esto puede complicarse, ya que aquí el trato es muy cercano y puede dar lugar a dinámicas muy dañinas para ti.

Sin embargo, el narcisismo no es una elección personal. Estos comportamientos que pueden hacerte daño son síntomas de la patología y, en la mayoría de los casos, la persona o no es consciente de ellos o no tiene la capacidad para cambiarlos.

Esto también tiene la complejidad de que la familia se supone que debe ser el grupo de apoyo primario, con lo que poner distancia con una madre o finalizar el contacto con un hijo pueden dar lugar a juicios por parte de terceras personas o a resistencias a hacerlo por la soledad que puede suponer.

Sin embargo, si ya eres consciente del daño que te hace, puedes valorar mantener una distancia o tener contacto cero con esta persona.

Ejemplos de comportamientos que pueden hacerte considerar limitar el contacto con un padre o madre narcisista u otro familiar narcisista

Tus necesidades no importan para tu familiar narcisista

Cuando hablas sobre ti, tu familiar narcisista se desconecta o no tarda mucho en  volver la conversación hacia él mismo. No te da apoyo y te sueles sentir descuidada o emocionalmente abandonada.

Tus límites no se respetan por tu madre narcisista

Decir que no al algo o poner un límite es algo que tu madre narcisista no respeta y que intentará quebrar de diferentes maneras: con rabia, culpa, chantaje emocional,…

Cuando no se respetan los límites, lo que las personas solemos hacer es poner distancia, ya sea física o emocionalmente o ambas.

Te sientes utilizado por tu padre narcisista

Tu padre narcisista utiliza la manipulación para acceder a tus habilidades, tiempo, recursos, dinero,… Sientes que le importas más por lo que tienes o haces que por quién eres.

Te sientes traicionada por tu familiar narcisista

Si no le sigues la corriente a tu familiar narcisista, habla mal de ti a otros parientes a tu espalda o se venga de diferentes maneras. Sientes que el vínculo con él se mueve dentro de unos parámetros muy radicales de contigo/contra ti.

Tu familiar narcisista hará lo que haga falta para salirse con la suya, sin importar cómo te afecta lo que hace. Te sientes traicionado de forma constante.

No te sientes seguro con tu madre narcisista

Puedes sentirse aterrorizado, abrumado o hipervigilante cuando estás cerca de tu madre narcisista.

Su comportamiento y actitud no te permiten relajarte ni confiar, con lo que tiendes a evitarla o a estar alerta de forma permanente.

¿Debería no tener contacto con un familiar narcisista?

Quieres a tu familia. Tal vez sientas que, a pesar del daño, les debes lealtad y esto implica quedarte, o no quieres afectar la dinámica familiar al no tener contacto. ¿Cómo irían las vacaciones y otras fechas importantes si lo hicieras?

Decidir mantener el contacto o no con un familiar narcisista o parte de la familia narcisista puede ser una decisión difícil.

A pesar de lo que te haya podido pasar, la sociedad ve a la familia como el pilar principal de apoyo y, aunque ése no sea tu caso, tener un contacto limitado o contacto cero puede llevar a sentir mucha soledad y el juicio de otras personas.

Hacerte estas preguntas te puede ayudar a aclararte:

  • Si dejo de un lado el hecho de que esta persona es mi padre, hermana, hijo,.. ¿cómo me siento realmente cuando interactúo con ella?
  • ¿Puedo limitar mis interacciones con ella?
  • ¿Qué límites le puedo poner?
  • ¿Puedo seguir adelante, sabiendo que seguramente no cambie o esto me duele demasiado?
  • ¿Es posible que el contacto limitado o el contacto cero tenga consecuencias con otras personas de la familia?
  • ¿Con qué miembros de mi familia tengo una mejor relación y puedo intentar reforzarla más?
  • ¿Cuánto contacto resulta tolerable con el familiar narcisista?

En muchas ocasiones, suele ser beneficioso hacer las cosas de forma gradual en lugar de bruscamente, por lo que puedes empezar por un contacto limitado y ver cómo te sientes antes de valorar volver al contacto anterior o hacer un contacto cero.

Ejemplos de comportamiento de contacto limitado

  • No contestar a sus mensajes, whatsapps o llamadas de forma inmediata sino cuando estés disponible.
  • Establecer límites de tiempo en tus conversaciones.
  • Tener contacto con el familiar narcisista sólo cuando hay otras personas presentes.
  • Si lo necesitas, ver al familiar narcisista en un terreno neutral que no sea en su casa.
  • Decir que no o abandonar una habitación o casa cuando tus límites no sean respetados.
  • No contar nada muy personal que sepas que o bien se va a utilizar en tu contra o bien no te va a dar el apoyo o consuelo que necesitas.

En última instancia, si la relación con el familiar narcisista está dañando tu salud física, emocional o psicológica, financiera, espiritual, social o laboral, es cuando un replanteamiento del vínculo es necesario para ti.

Cómo reducir el contacto con un familiar narcisista

Hay varias formas de reducir la comunicación y el contacto con un padre, madre u otro familiar narcisista.

Más abajo te proporciono algunas técnicas e ideas.

Técnica de la piedra gris

Si has decidido empezar a reducir el contacto, la técnica de la piedra gris puede ayudarte con esto.

En este método de comunicación, sólo respondes a las preguntas que son esenciales (esto es, sólo si el familiar narcisista contacta contigo) y de la manera más sucinta y poco expresiva posible, como respuestas muy cortas como “Sí”, “No” u “Ok”, de manera que hablar contigo resulte para el padre, madre o familiar narcisista muy poco estimulante o no le dé margen o excusas para iniciar un conflicto o hacerte de menos, criticarte, juzgarte o atacarte.

Fortalece tus límites

Esto puede consistir en decir que no sin dar más explicaciones, acudir sólo a las reuniones familiares imprescindibles, contar lo mínimo acerca de tu vida, irte si te sientes faltada al respeto,…

Reduce lentamente el contacto y averigua cómo te vas sintiendo

Puede ser doloroso para ambos si de repente dejas de hablarte con tu padre o madre o familiar narcisista de forma abrupta.

Sin embargo, si lo vas haciendo de forma paulatina, puedes darte cuenta de cómo te vas sintiendo con menos contacto y también cómo se va adaptando el familiar narcisista a este cambio.

Puedes comenzar por espaciar las visitas, las llamadas, los whatsapps, acudir a menos reuniones familiares, no coger el teléfono cuando no puedas,…

Cada persona ha de averiguar cuánta distancia necesita poner para sentirse cómoda y segura en la relación con un familiar narcisista.

Protégete a ti mismo

En algunos casos, lo mencionado más arriba puede no ser suficiente.

Es posible que necesites cambiar tu número de teléfono o dirección de correo electrónico, eliminar al familiar narcisista como contacto en tu red de RRSS, bloquearlos en whatsapp,…

Estas medidas pueden ser necesarias cuando a pesar de haber puesto límites o manifestar tu necesidad de no tener tanto contacto, el familiar narcisista no lo respeta.

El Contacto Cero cuando el contacto limitado no es suficiente

Si tras aplicar estas medidas sigues sin sentirte cómodo o seguro, es posible que lo que necesites hacer sea el contacto cero. Esto implica no tener ningún tipo de contacto con el familiar narcisista, a través de ningún medio y sin excepciones.

También conviene que recuerdes que el contacto cero no tiene porqué ser eterno o para toda la vida sino que lo puedes cambiar si así lo quieres.

Cómo te puede ayudar la Terapia Gestalt en el contacto limitado o contacto cero con tu familiar narcisista

Si has iniciado el contacto limitado o contacto cero con un familiar narcisista, es posible que necesites acompañamiento para procesar esto. Hablarte lo mínimo o nada con tu padre o tu hermana puede ser duro de encajar o llevar, por mucho que lo hagas como un último recursos para protegerte. Ahí es donde entra la terapia Gestalt.

La terapia Gestalt puede ayudarte a comprender cómo la relación con el familiar narcisista te ha impactado y comenzar a abordar algunas heridas emocionales, así como ayudarte a procesar la pérdida del vínculo con el familiar narcisista.

La terapia Gestalt también puede ayudarte a comprender las formas en las que has habilitado o permitido esta dinámica de relación y cómo dejar de hacerlo en esta relación familiar o en otras que tengas que sigan patrones similares. La terapia siempre es un gran lugar para la introspección, la sanación y el crecimiento.

Como cualquier otra condición de salud mental, la personalidad narcisista es una condición compleja. Parte de tu proceso personal de sanación puede implicar informarte acerca del narcisismo, cómo es el narcisismo en tu familia y cómo te ha afectado a ti en tu vida.

Por ello, en relación a la terapia, es muy importante que busques a una terapeuta que tenga conocimientos sobre la patología narcisista, ya que dominar este tema por parte de la profesional de la salud mental es fundamental para sentirte comprendido, libre para expresarte como necesitas, que no se te cuestione y poder sanar.

Imagen de Vojtech Bruzek en Unsplash

madre narcisista

El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una “madre narcisista”, deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido “entrenados” para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.
madre narcisista

Consecuencias de crecer con una Madre Narcisista

Primero veamos en qué consiste una madre narcisista. Imagínate una madre que parece ser la madre perfecta en público, pero que se enfada y grita a sus hijos y a su pareja en privado cuando no hacen lo que ella quiere … o una madre que deliberadamente hace que sus hijas se sientan confundidas diciéndoles que algo no ha sucedido cuando sí que ha sucedió objetivamente, invalidando su experiencia y ayudándoles a aprender que no pueden confiar en sí mismas.

¿Te sientes reflejado en estas descripciones? Ambos son ejemplos de madres que tienen rasgos narcisistas. Al igual que muchos rasgos de personalidad, el narcisismo se distribuye en un espectro, lo que significa que la mayoría de las personas se encuentran en algún lugar a lo largo del medio del espectro, mientras que sólo unas pocas llegan a los extremos. El narcisismo patológico, en forma de Trastorno Narcisista de la Personalidad es el que está en el completo extremo. En ese extremo también se encuentran los trastornos anti-sociales: los psicópatas y sociópatas.

Cómo se comporta una madre narcisista

Ser criado por una madre narcisista da lugar a la creencia de que “No soy lo suficientemente bueno”.

El reparto de roles

Las madres narcisistas tienen la fantasía de que sus hijas son extensiones de sí mismas, no personas independientes, y por ello el trato que les dará es muy peculiar. Por lo general, una o varias serán la extensión de lo que la madre narcisista considera sus cualidades y su luz, que es a al que se conoce como la niño dorada y en la otra u otras proyectará su sombra, las cosas o temas que no le gustan de sí misma, y será utilizada como descarga de las emociones que la madre narcisista no sabe gestionar: es el que se conoce como el rol del chivo expiatorio.

Una vez asignados los roles, lo cual ocurre a una edad muy temprana, los niños aprenden a encajar en los moldes que su madre narcisista ha creado para ellos, y esto puede generar ansiedad en el niño, que constantemente hace a un lado su propia personalidad para complacer a los padres. La pareja de la madre narcisista, por lo general, codependiente, seguirá el juego de al narcisista, sin tener voz ni voto en lo que ocurre en la familia. En muchas ocasiones, la madre narcisista infantiliza al codependiente y lo trata como si fuera un niño más.

El hijo de una madre narcisista, tanto el niño dorado como el chivo expiatorio, debe adherirse a la agenda de los padres para sobrevivir en un entorno muy inestable. Afirmar sus propios sentimientos o pensamientos puede llevar a problemas con los padres que pueden incluir enfados muy intensos, lágrimas o castigos. A través de esto, el niño aprende que sus sentimientos y pensamientos no son importantes, inválidos e intrascendentes, así que aprenden a reprimir sus propios sentimientos para mantener la paz en la familia.

Una madre narcisista envía el mensaje de que todo tiene un precio

Las madres narcisistas no siempre son crueles. A menudo pueden ser amables, pero esta amabilidad casi siempre viene con condiciones. El niño a menudo llegará a interiorizar que la amabilidad de su madre narcisista le lleva a sentirse en deuda con ella. Ya sea abierto o encubierto, el sentimiento “Como hago esto por ti, me debes una” siempre está ahí, a veces de una forma muy inconsciente. La bondad y el amor son muy condicionados y esta deuda emocional hará sentir al niño constantemente que el amor no es gratis y que está en deuda cuando se le trata bien. En estas familias, nada es gratis. Todo tiene un precio.

El comportamiento de una madre narcisista puede ser difícil de manejar en el mejor de los casos, por lo que para una niña puede resultar extremadamente impredecible e inquietante. Las niñas pequeños no pueden simplemente levantarse y dejar a su familia, por lo que sacrifican su propia autoestima y se culpan a sí mismas cuando reciben castigos o se las maltrata.

El hijo interioriza la creencia de que lo que pasa es culpa suya

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: “Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más”. La propia creencia de los padres de que son los padres perfectos sólo agrava esta creencia, ya que creen que cualquier resistencia o negatividad que experimenten por parte del niño, es culpa del niño.

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: “Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más”.

Una niña no tiene los recursos psicológicos para ver las cosas con objetividad y es auto-referente mientras crece. De ahí que ponga en sí misma y se culpe por el trato que le dan, en lugar de darse cuenta de que hay un miembro en la familia con una patología. Además, como su realidad es lo único que conoce, cree que todas las familias son así.

Sólo cuando se hace adulto, tiene la oportunidad de encajar las piezas del puzzle y darse cuenta de la disfuncionalidad de su familia y de que no hay nada “malo” ni de “insuficiencia” en él. Para ello, normalmente es necesaria la ayuda de una terapeuta que sepa sobre narcisismo para cambiar estas creencias. El primer paso es entenderlo cognitivamente y el segundo, más importante, integrarlo emocionalmente.

El Niño Dorado

Conviene aclarar que todo lo mencionado arriba se refiere al chivo expiatorio más que al niño dorado, que no crecerá con una sensación de insuficiencia ni de que “hace las cosas mal”, sino más bien al contrario, tendrá una sensación de omnipotencia y de que es “perfecto”. Aunque esto también tiene su precio, ya que se espera mucho de este niño, se le exige mucho y también se le condiciona el amor y no se le permiten expresar sus emociones y sentimientos con libertad. En esencia, el mensaje que se le da al chivo expiratorio es el de “lo haces mal”, “hay algo defectuoso en ti” y el mensaje que se le da al niño dorado es “lo haces bien si lo haces como yo te digo” y “eres perfecto y esto es lo que se espera de ti”. Todo ello es un escenario manipulado por la madre narcisista para cubrir sus propias necesidades y para proyectarse en sus hijos y así no tener que lidiar consigo misma.

Al final, ni el chivo expiatorio es defectuosa, ni la niña dorada perfecta. Pero muchos años de este entrenamiento les lleva a ambas a creer que ésa es la realidad. Sólo saliendo de este ambiente tóxico y con tanta manipulación es cuando podrán empezar a sanar y tener más equilibrio psicológico y emocional en sus vidas y una visión más realista de sí mismas. La niña dorada, en muchas ocasiones, no saldrá de este ambiente, que aunque le exige, le refuerza sus cualidades. El chivo expiatorio es la más proclive a distanciarse de la familia y buscar respuestas fuera de ella, en entornos diferentes.

Imagen de Unsplash.

(Continúa en el siguiente artículo)

7 Comportamientos con los que te Haces Auto-Sabotaje (Y Quizás No Te Des Cuenta)

7 Comportamientos con los que te Haces Auto-Sabotaje (Y Quizás No Te Des Cuenta)

Qué es el Auto-Sabotaje

El auto-sabotaje sucede cuando una parte de ti actúa en conflicto con otra parte de ti. Cuando nos involucramos en comportamientos de auto-sabotaje, es porque hay un conflicto dentro de nosotras. Una parte de ti quiere una cosa y otra parte de ti quiere algo completamente diferente. Una de esas partes suele ser consciente y la otra, inconsciente.

Por ejemplo, pongamos que uno de tus deseos desde hace tiempo es el de cambiar de trabajo. Para ello, te has esforzado mucho en mejorar tu cv, aplicas a ofertas de trabajo y haces malabares para ir a las entrevistas y compaginarlas con tu trabajo actual. Sin embargo, al final siempre te pasan cosas. O bien llegas tarde a la entrevista, o bien dices algo inconveniente a la persona que te está entrevistando,… La parte consciente de ti que quiere cambiar de trabajo entra en conflicto con la parte inconsciente, que cree que no se merece un trabajo mejor o que tiene miedo al cambio. Cuando entran en conflicto es cuando se da el auto-sabotaje.

Los comportamientos de auto-sabotaje pueden ser graves y obvios, como las adicciones, comer en exceso o de menos o las auto-lesiones. Pero en lo que me voy a centrar en este artículo es en formas más sutiles y no tan obvias en las que te saboteas a ti misma.

Ayuda para Sobrevivir a Padres Narcisistas

Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, sigue leyendo..

  1. Tienes “Miedo al Éxito”

Cuando las personas hablan sobre el miedo al éxito, a lo que realmente se refieren es al miedo al cambio. Las barreras psicológicas al cambio están profundamente arraigadas en tu cerebro. El cerebro está acostumbrado a ir “en automático”, por los caminos (carreteras neuronales) que ya conoce. Hacerle cambiar de carretera es algo que lleva tiempo y paciencia.

Nos preocupa que el éxito nos convierta en personas diferentes. Nos preocupa que el éxito aleje a nuestros amigos o familiares. O que la nueva responsabilidad nos abrume.

La clave es no detenerse en cómo esa responsabilidad podría salir mal, sino cómo dar ese paso puede capacitarte para hacer cosas más grandes, más satisfactorias y que te traigan una mayor recompensa a nivel personal, económico y social.

  1. Valoras Demasiadas Opciones

Muchas opciones no son necesariamente algo bueno. Demasiadas opciones pueden conducir a una parálisis a la hora de tomar decisiones. Las opciones pueden congelarte y hacer que le des muchas vueltas a los potenciales caminos frente a ti.

El secreto para derrotar a la parálisis por análisis es pasar a la acción. Escoger una cosa te llevará a aceptar la pérdida de las demás opciones. Es es a lo que tienes miedo. Si lo pasas a la acción, ya no es un miedo sino un hecho. En esta vida es necesario escoger y no hay nada que sea perfecto, todo tiene sus pros y sus contras.

Y prácticamente nada de lo que hacemos es irreversible.  Encontrar lo que quieres hacer en la vida es un proceso, por lo que es importante pasar a la acción para averiguarlo.

  1. Lo Dejas cuando la Cosa se Complica

Algo que tienen en común las hijas de narcisistas es que para algunas cosas son muy resilientes y para otras tienen un patrón en el que empiezan algo con mucho entusiasmo para dejarlo al poco tiempo. Hay una falta de compromiso y una pérdida de ilusión de lo que no es nuevo que hacen que los proyectos no les duren mucho.

También hay una falta de fe en sí mismas y en que pueden conseguir lo que se propongan. Muchas veces no se han metido en algo de verdad, a fondo, y ya están pensando en dejarlo. Hay una diferencia entre fracasar rápido y dejarlo rápido. Te invito a que te preguntes cuál de las dos es la que haces.

No auto-sabotearte con esto tiene que ver con no dejarlo, quedarte cuando la cosa se complica y, por encima de todo, tener fe en ti y paciencia en un proceso que te llevará a donde quieres.

  1. No te Tomas En Serio 

Ya sea tu situación laboral, de pareja, social,… hay una tendencia a no tomarte en serio a ti mismo, como tus padres narcisistas lo hacían con el niño que fuiste. Puede tratarse de una pareja que te maltrata, una jefa que te hace mobbing o un amigo que se aprovecha de ti.

Te quedas o permites situaciones que te hacen daño porque tienes una tendencia a minimizarlas o justificarlas en lugar de lidiar con lo que realmente son y dar los pasos para salir de ellas.

Y esto nos lleva a..

  1. Te rodeas de Personas que son Tóxicas 

Hay una frase de Sigmund Freud que dice:

Antes de que te diagnostiques con depresión o baja autoestima, primero asegúrate de no estar rodeado de idiotas.

Las personas con las que compartes tu tiempo, en las que confías, se acaban convirtiendo en una influencia muy importante en tu vida. Si esas personas son envidiosas, celosas, inseguras, competitivas, poco empáticas,.. antes o después, acabarán teniendo ese tipo de comportamientos contigo. Una persona que ha crecido en una familia narcisista y que es empática, tenderá a tener vínculos con personas narcisistas en su edad adulta. Algunas simplemente egocéntricas, otras con Trastorno Narcisista de la Personalidad. Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, empieza a observar de qué personas te rodeas en tu vida.

Quizás te vendría bien echar una mirada alrededor y pararte a mirar con qué personas compartes tu tiempo y en quiénes confías. Si ves comportamientos en estas personas que no te gustan, tienes todo el derecho a dejarlas. Es tu vida y tienes todo el derecho a pasarla con quien tú quieras y a rodearte de personas que te nutran y te quieran de forma genuina.

  1. Te cuentas una Historia Negativa sobre ti Mismo

Muchos de nosotros vivimos con historias negativas en nuestras cabezas:

  • Nunca voy a ser lo suficientemente bueno.
  • Nunca cumpliré con las expectativas de mis padres narcisistas.
  • Siempre seré de los segundones.

¿Qué crees que le está haciendo a tu autoestima cuando te cuentas repetidamente una historia negativa sobre ti misma? Este tipo de diálogos internos negativos llevan a la profecía auto-cumplida. Lo que te dices que va a ocurrir te lleva a acciones que hagan que al final sea eso lo que ocurra. No depende del mundo exterior sino de ti mismo.

Suelta tu pasado. Te despiertas todos los días con el resto de tu vida por delante. Es hora de pasar la página a un nuevo capítulo.

  1. Te Echas para Atrás en el Último Momento

Ya puede ser una cita en Tinder o una entrevista de trabajo. Pones toda la energía en conseguir algo nuevo que quieres en tu vida y cuando llega el momento de ponerlo de verdad en acción, te echas para atrás.

Puede ser que te ocurra un “accidente” inesperado como quedarte sin batería en el móvil o retrasarte demasiado en llegar porque te has perdido. En realidad te estás saboteando de forma inconsciente y sutil.

Si internamente no te crees realmente que tienes derecho a una relación de pareja o a un mejor trabajo que el actual, no sucederá. Pero no porque el universo no quiere que suceda sino porque tú misma te crees sin derecho a ello. El universo sólo te da lo que le pides, ya sea consciente o inconscientemente.

El auto-sabotaje es un comportamiento aprendido que, como todos los patrones de comportamiento, se puede cambiar. Es un discurso interno en el que te repites a ti misma lo que te decían en tu infancia tu padre/madre narcisista. Es hora de soltar esto. Lo que te decían en tu infancia no era la verdad sino el producto de una persona con un trastorno mental y un ego desmedido.

Date a ti misma la oportunidad de prosperar, mejorar y ser feliz. Cuanto más conectada estés con el derecho que tienes a todo esto, menos te sabotearás a ti misma.

Quiérete en todo este proceso. El auto-sabotaje supone patrones de comportamiento de toda una vida. Si durante el proceso de cambio, das algún paso hacia atrás y te auto-saboteas, puedes tomártelo simplemente como parte del proceso y de tu aprendizaje. Recuerda, mientras tanto, disfrutar del camino. Así es como te ayudarás a ti misma a sobrevivir a tus padres narcisistas y prosperar en la vida.

Fuente: http://agilelifestyle.net/

separarte de tu madre narcisista

Cómo separarte de tu Madre Narcisista

A veces, querer a una narcisista significa hacerlo a una distancia segura, incluso si la narcisista en cuestión es tu madre.

Darte cuenta y aceptar que tienes uno o más padres narcisistas es un camino largo y doloroso. Eso se debe a que los niños, incluso de adultos, siguen deseando amor y aprobación, a menudo en contra de la evidencia de que tus padres no te han podido ni podrán nunca proporcionarte ese amor incondicional que tanto anhelas.

En última instancia, tener un contacto cero o bajo con una madre narcisista puede ser una opción saludable y liberadora.

Crear distancia con tus padres significa renunciar a la ilusión de que algún día cambiarán y liberar la sensación de responsabilidad por ellos que pueden haber inculcado en ti. También dejando de buscarles para conseguir su aprobación o validación, como si todavía fueras una niña.

Es importante aprender a ser asertiva y poner límites cuando los padres/las madres son inapropiados, controladoras, invasivos o abusivas.

Consejos para separarte de tu madre narcisista

Reconoce que tu salud y bienestar son lo primero

    Es más que probable que hayas intentado complacer a tus padres narcisistas mucho porque esto es para lo que te entrenaron en tu infancia, quizás hasta el punto de no reconocer tus propias necesidades y deseos.

    Como adulto, es importante que te reapropies de tus deseos y necesidades y los pongas como prioritarios. Si priorizas los deseos y necesidades de otras personas (amigos, parejas, jefes) tendrás relaciones disfuncionales, repitiendo las dinámicas de tu familia narcisista. Esto no quieres decir que no tengas en cuenta a los demás y que no cuides el vínculo que tienes con las personas que son importantes en tu vida. Se trata de priorizarte a ti mismo teniendo en cuenta a la otra persona y negociar. Negociar incluye poner límites y decir que no.

    Esto también incluye a tu padre o madre narcisista. Al principio puede resultarte difícil, por el nivel de demanda o las dinámicas muy arraigadas, pero ponerte a ti por delante te ayudará a adquirir autoestima.

    Aprende a despegarte y poner límites

      Para desvincularte de verdad y forjar una identidad fuera de la sombra de sus padres, tendrás que aprender a desapegarte, lo que esencialmente significa compartir sólo cierta información o poner límites a exigencias como whatsapps o llamadas diarias. En definitiva, dejar de ser un niño adulto y aumentar tu poder personal.

      Si te das cuenta de que dependes de tus padres o uno de ellos para que te den validación, puedes aprender a empezar a dártela a ti, sin acudir a ellos de forma constante. La terapia Gestalt es un espacio que te puede ayudar a aprender a auto-validarte en lugar de buscar la validación de otras personas, en especial, tus padres.

        Acepta que tu madre narcisista puede hacerte difícil iniciar un desapego

        Ten en cuenta que hay una gran probabilidad de que tu padre o madre narcisista no respeten tu deseo por un tiempo. Eso es porque los padres narcisistas suelen ver a sus hijos como extensiones de sí mismos en lugar de personas con sus propias necesidades.

        Es posible que intenten castigarte, boicotearte o chantajearte por tu cambio de postura. Una vez que hayas establecido tus límites, intenta mantenerlos, ya que, poco a poco, verás que tu autoestima crece.

        Este proceso lleva tiempo e incluye la capacidad de identificar y creer que tienes derecho a tus sentimientos y necesidades, y a aprender a afirmarlos.

        No te culpes por el estado de la relación

          Los adultos y adultas que han crecido con padres narcisistas se suelen sentir culpables con mucha facilidad, en especial en su relación con ellos, ya que han sido muy manipulados en su infancia para sentir esa culpa.

          Y es muy probable que la sientas cuando empieces a distanciarte. No intentes resistirla sino aceptarla y respirarla. Una vez hecho esto, puedes empezar por sustituirla por el concepto de responsabilidad: ¿De qué quieres responsabilizarte en la relación con tus padres? ¿Eres responsable de su felicidad o de lo que sucede en sus vidas? Cambiar la culpa por la responsabilidad puede ayudarte a recolocar las cosas y aprender a tener un vínculo más adulto con ellos.

          Conclusiones finales

          Si sigues dejando que tus padres narcisistas te controlen, manipulen, culpen, ridiculicen… es como tener una puerta abierta a que otras personas lo hagan también . Si empiezas a poner límites a tus padres, te resultará más fácil hacerlo con otras personas en tu vida. Ése será el comienzo de un cambio para no tener ningún vínculo abusivo en tu vida.

          Fuente: www.huffingtonpost.com

          Imagen de Jens Lelie en Unsplash

          la infantilización

          La Infantilización consiste en tratar a una persona adulta como si fuera un niño

          Qué es la infantilización

          Un rasgo que casi todas las familias narcisistas tienen en común es la necesidad de o bien “parentificar” o bien “infantilizar” a sus hijas. Esto puede ser tan algo tan directo como hacer que la niña se sienta incompetente cada vez que prueba algo nuevo, o puede ser tan sutil como intervenir y ofrecer hacer algo que claramente puede hacer por sí misma, creando la fantasía en la niña de que necesita siempre y para todo que su padre o su madre o ambos le asistan.

          Desafortunadamente, este comportamiento rara vez se detiene incluso después de que el niño crece y se convierte en un adulto. De hecho, a veces puede empeorar a medida que el padre o madre narcisista teme la creciente independencia de sus hijos. Ya no tendrá suministro narcisista o bien sentirá que ya no le necesitan, lo cual le da sentido a su vida.

          El diccionario Collins define la infantilización como “el acto de prolongar un estado infantil en una persona al tratarla como a un niño”. En otras palabras, tratar a alguien deliberadamente como si fuera mucho más joven que su edad real.

          Las madres narcisistas hacen esto porque ven a sus hijas como una extensión de ellas mismas y como una fuente para satisfacer sus propias necesidades, en lugar de estar ellas disponibles para sus hijas.

          Si el niño o ya el adulto comienza a darse cuenta de esto y a intentar separarse para forjar su propia identidad, el padre narcisista utilizará tácticas como la culpa, el control, el miedo y la manipulación para que el niño o el adulto siga en el rol infantil que se le ha asignado.

          Para hacer que el adulto siga en el rol de niño, los padres narcisistas adoptan actitudes como darle el mensaje de que carece de la capacidad de manejar su vida, controlar sus finanzas, sus amigos y parejas, hablarles como si todavía fuesen niños o decirles constantemente lo que tienen que hacer.

          Ser infantilizada por una madre narcisista puede haber sido una parte tan integral de la vida de algunas personas que ni siquiera se dan cuenta hasta que llegan a la edad adulta de lo mucho que están enredadas emocionalmente con sus padres, sin crecer psicológica y emocionalmente y sin desarrollar su propia personalidad.

          Formas en las que los Padres Narcisistas infantilizan a sus Hijas

          Necesidad de aprobación

          Los padres narcisistas generan en sus hijos la necesidad de aprobación como una forma de tenerlos controlados. Son frecuentes frases como: “¿Vas a salir así vestida a la calle?” o “¡Ay, no sé qué harías tú sin mí” o “De estos temas es mejor que me consultes a mí antes porque yo sé más que tú”. De esta forma impiden que sus hijos se vuelvan autónomos y aprendan a tomar decisiones y asumir las consecuencias. Esto mantiene a los hijos en un estado de inseguridad permanente, que los hace psicológicamente más niños que adultos.

          Hablarles como si fueran niñas

          Pueden ser frecuentes frases como “Mamá ya te ha preparado la comida” o “Siempre serás una cabeza loca” o “Ven, que te ato el zapato”. De esta manera, a la hija adulta se le puede dificultar percibirse a sí misma como una adulta, sintiéndose por dentro congelada en un estado infantil a pesar de que tenga el cuerpo y aparentemente la vida de una persona adulta.

          Crítica excesiva

          Las críticas excesivas están diseñadas para destruir la autoconfianza. Muchas madres narcisistas le hacen esto a sus hijas con el pretexto de “ser útiles”. Los comentarios hirientes con respecto a su peso, vestimenta, elección de carrera, elección de pareja o estilo de vida son temas propicios para que las madres narcisistas muestren que saben lo que es mejor para sus hijas, lo que implica que ellas no lo saben.

          Tácticas para que tus padres narcisistas dejen de infantilizarte

          Establece límites

          No hay nada que un padre narcisista odie más que que se le opongan, pero hasta que comiences a establecer algunos límites saludables, continuará controlando tu vida.

          No compartas en exceso detalles de su vida privada con ellos ni les digas nada que luego puedan usar como munición en tu contra. Esto supone protegerte. Sentirás culpa al empezar a hacerlo pero es la única manera de, poco a poco, empezar a construir tu vida como el adulto que eres.

          Ten algunas frases útiles listas

          Memoriza cuatro o cinco frases que puedas usar para cualquier situación que surja con ellos. Cuando tu padre narcisista empiece a decirte que no lo estás haciendo bien, simplemente di con un tono respetuoso, pero firme:

          “Tú tienes tu manera de hacer las cosas, y yo tengo la mía. Y ninguno de los dos está equivocado”.

          Otras frases podrían incluir:

          “Gracias, pero puedo hacerlo sola”

          “Ésa es tu opinión, pero no tengo que estar de acuerdo”

          “Esa es mi decisión y no quiero discutirla contigo”

          Al cerrar la conversación, le niegas a la madre narcisista la oportunidad de controlar la situación.

          Aléjate

          Si todo lo demás falla, abandona la habitación o cuelga el teléfono.

          Piensa que todo esto será una etapa dura porque tus padres narcisistas no querrán que te empoderes ni que te hagas adulto. Es más que probable que después de un tiempo inestable en el que habrá discusiones y distancia, finalmente se den por vencidos y acepten a regañadientes el nuevo statu quo.

          Si no es así y la situación se ha vuelto tan tóxica que tu salud mental y física están sufriendo a causa de ella, es posible que quieras valorar si contactarles muy poco o directamente tener contacto cero. Tú eres quien decide lo que es mejor para ti.

          Fuente: psychcentral.com

          Imagen de Szilvia Basso en Unsplash