El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una «madre narcisista», deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido «entrenados» para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.

Cómo Sanar tu Sexualidad si has sufrido Microgestión Sexual por tu Padre Narcisista

Si quieres saber cómo recuperarte tras haber crecido con un padre narcisista, hay que empezar por saber que el amor que dan los padres narcisistas a sus hijas no es incondicional, está sometido a muchas reglas y condiciones.  Tal vez en tu caso el afecto tu padre empezó a retenerlo una vez que alcanzaste la pubertad o pudo haber empezado a sobrepasar límites de lo que es sano en una relación padre-hija.

Es común que los padres y las adolescentes tengan luchas de poder, especialmente cuando se trata de que la adolescente empiece a tener relaciones con otros hombres (o mujeres). Sin embargo, con un padre narcisista, la devaluación es excesiva durante esta etapa.

Esto es especialmente cierto si hubo una idealización poniéndote en un pedestal cuando eras una niña. Quizás tu padre mostró afecto y cuidado hacia ti cuando eras pequeña porque eras más fácil de controlar. Sin embargo, los abrazos al volver a casa del trabajo o los elogios se detuvieron abruptamente al llegar a la pubertad y tu padre se encontró con una adolescente que no era tan fácil de controlar.

Para algunas hijas, el afecto nunca estuvo presente en absoluto. Es posible que el padre narcisista no te tocase ni te cuidase mucho y te haya descuidado emocionalmente durante toda su vida.

Tal vez el padre narcisista eligió a una de sus hijas para ejercer el rol de la niña dorada para mimarla y llenarla de elogios, mientras le asignó a la otra hija el papel de chivo expiatorio, sin darle mucha atención y tratándola mal el poco tiempo que interactuaba con ella.

Con o sin afecto, la falta de límites del padre narcisista puede dar lugar a comportamientos que confunden y hacen daño a su hija en sus relaciones con los hombres o las mujeres. Tomar conciencia de su sexualidad y entablar relaciones puede ser algo muy difícil con un padre controlador y que cree que su hija es una posesión. Los padres narcisistas son muy territoriales y tienen constantes luchas de poder, con lo que es probable que, inconscientemente, vean a otros hombres como potenciales amenazas de “lo que es suyo”. El padre narcisista suele tener la necesidad de asegurarse de que su hija permanezca en un estado de infancia perpetua para que sea más fácil de controlar.

Muchos padres narcisistas practican el incesto emocional. Si tiene problemas de adicción, puede haberle asignado el papel de cuidadora a su hija o incluso el de la figura de «esposa» sustituta si no tiene una relación satisfactoria con su mujer. O, puede que tenga una actitud sexual inapropiada hacia su hija, contándole su vida sexual como si fuese un “amigo” y manteniendo un doble estándar sexual dándole mensajes de que lo que ella tiene que hacer es mantenerse “pura”.

Además, hay muchos padres narcisistas que son sádicos, esto es, disfrutan o sienten alivio infligiendo dolor (no tiene porqué ser físico que, obviamente también, sino dolor emocional) a sus hijas. Esto convierte a las hijas en masoquistas, tratándose de un comportamiento que también pueden llevarse a la cama. Desde niñas, se les da el mensaje de que el amor duele y así es como lo viven de adultas.

En los escenarios más extremos, un padre narcisista maligno puede incluso pasar al abuso sexual. Esto se debe a que los padres narcisistas no tienen límites en la forma en que ven a sus hijos. Los ven como objetos para satisfacer sus necesidades, como extensiones de sí mismos, en lugar de seres humanos individuales. Al degradarlos o devaluarlos sexualmente, mantienen el control sobre sus hijas (o sus hijos) de maneras extremadamente dañinas.

Hay muchas formas en que se puede manifestar esta forma de microgestión sexual, pero lo que es seguro es que todas ellas pueden agotar la sensación de seguridad e independencia de la niña cuando se hace adulta.

Cómo Sanar tu Sexualidad si has sufrido Microgestión Sexual

Como hija de padre narcisista, tu sexualidad puede haber sido sofocada, erosionada o mal utilizada para atender las necesidades del padre narcisista. Es hora de recuperar el dominio sobre tu cuerpo y tu sexualidad, a la que tienes derecho. Ya no es necesario que reprimas, niegues o disfraces tu instinto sexual.

Las supervivientes de familias disfuncionales, cuya parte instintiva fue rechazada en su infancia, se comportan como si sus instintos fuesen caballos encerrados en el sótano, a los que tienen que mantener “a raya”. John Bradshaw, «Sanando la Vergüenza que te Ata.»

Algunas formas de sanar tu sexualidad pueden ser:

  • Reconectarte con un sentido espiritual de la sexualidad que te permita ver tu sexualidad como algo sagrado en lugar de algo vergonzoso. La sexualidad es algo natural para todos los seres humanos y una fuente de placer y de bienestar.
  • Experimentar con el placer propio y/o una mayor intimidad emocional en tus relaciones para aumentar los sentimientos de seguridad y confianza.
  • Trabajar con una terapeuta que sepa sobre trauma para desentrañar cualquier creencia o detonante que esté arraigado de forma inconsciente y que pueda impedirte abrazar tu sexualidad y encontrar satisfacción en la intimidad física. Ejemplos de estas creencias pueden ser introyectos como “Soy una puta”, “Soy una guarra”, “No me lo merezco”, “Estoy ridícula cuando practico el sexo”, “No se me da bien el sexo”.

Los padres narcisistas trabajan duro para mantener el poder y el control sobre sus hijas. Es esencial que las hijas de padres tóxicos recuperen su poder emocional, económico, sexual y psicológico en el camino hacia la curación.  Para saber cómo recuperarte tras haber crecido con un padre narcisista deberás reapropiarte de ti misma.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com/recovering-narcissist

Cómo «romper» con tu Madre Narcisista

A veces, querer a una narcisista significa hacerlo a una distancia segura, incluso si la narcisista en cuestión es tu madre.

Darte cuenta y aceptar que tienes uno o más padres narcisistas es un camino largo e intensamente doloroso. Eso se debe a que los niños, incluso de adultos, siguen deseando amor y aprobación, a menudo en contra de la evidencia de que tus padres no te han podido ni podrán nunca proporcionarte ese amor incondicional que tanto anhelas.

En última instancia, tener un contacto cero o bajo con una madre narcisista puede ser una opción saludable y liberadora.

Crear distancia con tus padres significa renunciar a la ilusión de que algún día cambiarán y liberando la sensación de responsabilidad por ellos que pueden haber inculcado en ti. También dejando de buscarles para conseguir su aprobación o validación, como si todavía fueras una niña.

Lo que es más importante que iniciar un receso es aprender a ser asertiva y poner límites cuando los padres/las madres son inapropiados, controladoras, invasivos o abusivas.

Tener una relación con una narcisista es muy difícil, porque tienen poca o ninguna empatía por los demás. Una madre narcisista pisará a toda su familia, incluso sus hijas, para satisfacer sus propias necesidades.

Salir de la sombra de una madre narcisista puede ser difícil, pero a menudo increíblemente necesario en la edad adulta.

Consejos para destruir los ciclos negativos de comunicación con tu madre narcisista

  1. Reconoce que tu salud y bienestar son lo primero

Es más que probable que, tal y como era la dinámica familiar, hayas intentado complacer a tus padres narcisistas mucho, de hecho demasiado, hasta el punto de no reconocer ni pensar que tienes derecho a tus propias necesidades y deseos.

Como adulto, es hora de que te reapropies de tus deseos y necesidades y los pongas como prioritarios. Si priorizas los deseos y necesidades de otras personas (amigos, parejas, jefes) tendrás relaciones disfuncionales, repitiendo las dinámicas de tu familia narcisista. Esto no quieres decir que no tengas en cuenta a los demás y que no cuides el vínculo que tienes con las personas que son importantes en tu vida. Se trata de priorizarte a ti mismo teniendo en cuenta a la otra persona y negociar. Negociar incluye poner límites y decir que no.

  1. Aprende a despegarte y poner límites

Para desvincularte de verdad y forjar una identidad fuera de la sombra de sus padres, tendrás que aprender a desapegarte, lo que esencialmente significa dejar de ser reactivo, compartir sólo cierta información o poner límites a exigencias como whatsapps o llamadas diarias. En definitiva, dejar de ser un niño adulto y empoderarte.

Si esta estrategia no funciona y la madre narcisista sigue acosándote, interrogándote, riéndose de ti, desvalorizándote, invalidándote, quizás sea hora de considerar tener contacto cero. Se trata de una decisión muy difícil y el proceso puede llevar algo de tiempo.

  1. Trata de no ser conflictivo, pero establece límites claros

Las narcisistas no se hacen responsables de sus comportamientos y generalmente no son capaces de tener empatía, por lo que una confrontación es una trampa para más dolor, desilusión y angustia.

Aún así, necesitas comunicar tu necesidad de espacio. Poséelo como algo que necesitas, expón tu posición sin reproches ni acusaciones, y luego apégate a él con límites sólidos.

Es importante trabajar en ti mismo durante este tiempo. Estás tomando la mejor decisión posible para ti y tu salud mental para seguir adelante. Tienes derecho a ello.

  1. Acepta que tu madre narcisista (o codependiente) puede hacerte muy difícil iniciar un descanso

Ten en cuenta que hay una gran probabilidad de que tus padres no respeten tu deseo por un tiempo. Eso es porque las narcisistas suelen ver a sus hijos como extensiones de ellas mismas en lugar de personas con sus propias necesidades.

Es posible que intenten castigarte, boicotearte o chantajearte por tu decisión. Una vez que hayas establecido tus límites, no los muevas. No sucumbas a regaños, amenazas, inculpaciones ni a ninguna otra forma de manipulación.

Establecer límites es la consecuencia de la autoestima. Este proceso lleva tiempo e incluye la capacidad de identificar y creer que tienes derecho a tus sentimientos y necesidades, y aprender a afirmarlos.

  1. No te culpes por el estado de la relación

Las hijas de madres narcisistas suelen tener una larga historia de autoculpación, sentir el miedo como la emoción más presente en sus vidas y tener la sensación de que son «defectuosas». Esto es porque en sus familias narcisistas fueron muy manipuladas para sentirse así, han interiorizado estos sentimientos y ya como adultos los siguen repitiendo hasta que empiezan terapia.

Las madres narcisistas son muy buenas para arremeter o llorar cuando sus hijos expresan necesidades propias, entrenándoles para que se señalen a sí mismos cada vez que se sienten heridos, solos o enfadados por el abuso. A su vez, los hijos crecen pensando:

“Soy demasiado demandante, muy sensible, extremadamente egoísta»

Ahora que eres un adulto, es fundamental que te liberes de la culpa y reconozcas que es el comportamiento de tu familia narcisista fue muy tóxico y dañino para ti en tu infancia. Entonces no podías hacer nada, eras completamente dependiente de tus padres. Ahora tienes el poder de crear un nuevo vínculo más sano para ti y al que tienes derecho.

Si sigues dejando que tu madre narcisista te controle, manipule, culpe, ridiculice… es como tener una puerta abierta a que otras personas que se parecen a ella, lo hagan también . Si empiezas a poner límites a tus padres, te resultará más fácil hacerlo con otras personas en tu vida. Ése será el comienzo de un cambio para no seguir atrapado emocionalmente en una infancia abusiva que no te merecías.

Fuente: https://www.huffingtonpost.com

La «Infantilización» consiste en tratar a un Adulto como si fuera un Niño

Un rasgo que casi todas las familias narcisistas tienen en común es la necesidad de o bien “parentificar” o bien “infantilizar” a sus hijas. Esto puede ser tan algo tan directo como hacer que la niña se sienta incompetente cada vez que prueba algo nuevo, o puede ser tan sutil como intervenir y ofrecer hacer algo que claramente puede hacer por sí misma, creando la fantasía en la niña de que necesita siempre y para todo que su padre o su madre o ambos le asistan.

Desafortunadamente, este comportamiento rara vez se detiene incluso después de que el niño crece y se convierte en un adulto. De hecho, a veces puede empeorar a medida que el padre narcisista teme la creciente independencia de sus hijos. Ya no tendrá suministro narcisista o bien sentirá que ya no le necesitan, lo cual le da sentido a su vida.

El diccionario Collins define la infantilización como «el acto de prolongar un estado infantil en una persona al tratarla como a un niño». En otras palabras, tratar a alguien deliberadamente como si fuera mucho más joven que su edad real.

Las madres narcisistas hacen esto porque ven a su hija como una extensión de ellas mismas y como una fuente para satisfacer sus propias necesidades, en lugar de estar ellas disponibles para sus hijas.

Si el niño o ya el adulto comienza a darse cuenta de esto y a intentar separarse para forjar su propia identidad, el padre narcisista utilizará tácticas como la culpa, el control, el miedo y la manipulación para que el niño o el adulto siga en el rol infantil que se le ha asignado.

Para hacer que el adulto siga en el rol de niña los padres narcisistas adoptan actitudes como la de darle el mensaje de que carece de la capacidad de manejar su vida, controlar sus finanzas, sus amigos y parejas, hablarles como si todavía fuesen pequeños o decirles constantemente lo que tienen que hacer.

Formas en las que los Padres Narcisistas infantilizan a sus Hijos

  1. Desaprobación

    Esto pueden hacerlo en forma de miradas que silenciosamente le dicen que ha fallado o pueden ser preguntas puntuales sobre su estilo de vida u otras decisiones que haya tomado. Casi cualquier decisión que haya tomado sin consultarlo primero será recibida con desaprobación. Hacen esto para intentar acostumbrar al adulto a pasar primero por  ellos pase lo que pase, reforzando así su creencia de que eres incapaz de tomar sus propias decisiones y asumir las consecuencias de ellas. Sin embargo, si el adulto va a la madre para pedir ayuda o para resolver un problema, el mensaje que recibirá siempre es que la culpa de lo que le pasa, es suya y que es «inútil».

  2. Interferencia

    Muchos padres narcisistas creen que tienen derecho a interferir en la vida privada de sus hijos adultos/hijas adultas. Esto puede tomar la forma de decirle con quién debe salir, aprobar o no a sus amigos o a sus parejas. Llevado al extremo, algunos padres narcisistas sabotean deliberadamente las relaciones de sus hijos adultos. Frases como “Estoy empezando a salir con alguien” son respondida con un “Pues a ver cuánto te dura”.

  3. Crítica excesiva

    Las críticas excesivas están diseñadas para destruir la autoconfianza. Muchas madres narcisistas le hacen esto a sus hijas con el pretexto de «ser útiles.» Los comentarios hirientes con respecto a su peso, vestimenta, elección de carrera, elección de pareja o estilo de vida son temas propicios para que las madres narcisistas muestren que saben lo que es mejor para sus hijas, lo que implica que ellas no lo saben.

    Ser infantilizada por una madre narcisista puede haber sido una parte tan integral de la vida de algunas personas que ni siquiera se dan cuenta hasta que llegan a la edad adulta de lo mucho que están enredadas emocionalmente con sus padres, sin crecer psicológica y emocionalmente y sin desarrollar su propia personalidad.

¿Qué puedes hacer para que tus padres narcisistas dejen de infantilizarte?

Establece límites

No hay nada que un padre narcisista odie más que que se le opongan, pero hasta que comiences a establecer algunos límites saludables, continuará controlando tu vida.

No compartas en exceso detalles de su vida privada con ellos ni les digas nada que luego puedan usar como munición en tu contra. Esto supone protegerte. Sentirás culpa al empezar a hacerlo pero es la única manera de, poco a poco, empezar a construir tu vida como el adulto que eres.

Ten algunas frases útiles listas

Memoriza cuatro o cinco frases que puedas usar para cualquier situación que surja con ellos. Cuando tu padre narcisista empiece a decirte que no lo estás haciendo bien, simplemente di con un tono respetuoso, pero firme:

«Tú tienes tu manera de hacer las cosas, y yo tengo la mía. Y ninguno de los dos está equivocado».

Otras frases podrían incluir:

«Gracias, pero puedo hacerlo sola»

«Esa puede ser tu opinión, pero no tengo que estar de acuerdo»

«Esa es mi decisión y no quiero discutirla contigo»

Al cerrar la conversación, le niegas a la madre narcisista la oportunidad de controlar la situación.

Aléjate

Si todo lo demás falla, abandona la habitación o cuelga el teléfono.

Piensa que todo esto será una etapa dura porque tus padres narcisistas no querrán que te empoderes ni que te hagas adulto. Es más que probable que después de un tiempo inestable en el que habrá discusiones y distancia, finalmente se den por vencidos y acepten a regañadientes el nuevo statu quo.

Si no es así y la situación se ha vuelto tan tóxica que tu salud mental y física están sufriendo a causa de ella, es posible que quieras valorar si contactarles muy poco o directamente tener contacto cero. Tú eres quien decide lo que es mejor para ti.

Fuente: https://psychcentral.com

7 Pasos para Sanarte de un(a) Padre y/o Madre Narcisista

La sanación de las secuelas de haber crecido en un hogar con un padre y/o madre narcisista tiene un efecto positivo en la vida de un adulto. Los terapeutas llaman a este adulto el/la niñx adulto mientras está en recuperación. Hasta que no sanan sus heridas, emocionalmente la mayoría del tiempo son lxs niñxs heridxs de su infancia.

La percepción distorsionada de la realidad que un padre y/o madre narcisista impone a un(a) niñx suele tener en la mayoría de los casos consecuencias muy perjudiciales. Algunas de ellas pueden ser la falta de autoestima, el pensamiento obsesivo, la minimización del abuso, la ansiedad severa, un miedo permanente a casi todo (consciente o no), la depresión y el Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Al abordar el impacto que el narcisismo ha tenido en tu infancia y empezar a tratarlo, puede mejorar enormemente tu calidad de vida de adulto.

Siete Pasos para la Sanación de un Padre y/o Madre Narcisista

Reconoce el Comportamiento Narcisista

El primer paso en el proceso de sanación es admitir y reconocer que ha habido algo anormal (disfuncional) en el comportamiento del padre/de la madre (generalmente de uno de ellos con la colaboración del otro)/de ambos padres. Una persona no puede recuperarse de algo que se niega a reconocer.

La mayoría de los padres narcisistas eligen a un(a) niñx favoritx, el «Niño Dorado», al/a la que se trata como si caminara sobre las aguas. El/la otrx (utrxs) niñx es frecuentemente el “Chivos Expiatorio”, tratadx como inferior, comparándole, ignorándole, culpándole constantemente de todo. Los padres narcisistas ven al/a la/a los niñx(s) como extensiones de sí mismos, no como seres humanos independientes con su propia personalidad, emociones, gustos,… El padre y/o madre narcisista asignará los papeles en función de cuál de ellxs perciba como más parecido a él/ella o sea más proclive a llevarle la corriente, a decirle a todo que sí.

Entiende el Narcisismo

Una vez que se identifica el narcisismo, es importante informarse sobre el trastorno y cómo afecta a todo el sistema familiar. El narcisismo es en parte biológico y en parte se genera por el entorno. Por ello, es probable que haya otrxs narcisistas o trastornos de la personalidad en tu familia. Familiarízate con los signos y síntomas del narcisismo y reconocerás a lxs otrxs narcisistas que hay en tu familia, tanto en la línea ascendente (abuelxs), como en la misma (hermanxs), como en la línea descendente (hijxs).

Identifica el Comportamiento Abusivo

Al principio se te hará raro y confuso porque la palabra “abuso” está asociada comúnmente al abuso sexual o físico, pero no al emocional y/o psicólogico, siendo éste muy grave porque un(a) niñx está expuesto a él durante años respecto a un padre y/o madre sobre el/lxs que tiene una absoluta dependencia.

Sin embargo, cuanta más información adquieras, más te darás cuenta de que has sido objeto de los siguientes (seguramente varios pero no todos) tipos de abuso:

  • Físico: restricción, agresión (bofetadas, puñetazos, empujones, coscorrones, pellizcos, arañazos,..)
  • Psicológico: gaslighting, frases como «eres tontx», «eres bipolar», dar golpes a cosas para infundir miedo-
  • Verbal: gritar a un(a) niñx frecuentemente, obligarle a callarse, interrogarle, acosarle con preguntas retóricas, insultarle, amenazarle.
  • Emocional: decirle regularmente que “eres sensible” o “eres difícil” o amenazarle cuando el niñx intenta expresar un emoción en concreto o cómo se siente.
  • Financiero: negligencia con su presupuesto, regalarle demasiadas cosas, no permitirle que pida nunca nada bajo ninguna circunstancia.
  • Sexual: actitudes inapropiadas, tocamientos, violación, frases inapropiadas como si el/ hijx fuese la pareja.

Libera la Rabia y la Tristeza

La rabia y la tristeza son respuestas emocionales naturales tras haber entendido tu historia familiar y haber identificado el abuso que has sufrido. Cualquier imagen idealizada que hayas podido tener de tu padre y/o madre narcisista se caerá abajo y esto es algo duro de aceptar.

No sólo es normal sacar la rabia y la tristeza para liberar el trauma sino que es absolutamente necesario. Hasta que no hayas llorado y no te hayas enfadado por todo lo que has perdido en la infancia a causa del abuso, hasta que no sanes a tu niñx interior, no podrás avanzar como adulto. Llorar y enfadarse significa pasar el duelo y dejar ir. Soltar lo que tu infancia pudo haber sido y no fue.

Adquiere Perspectiva

Éste es un buen momento para dar un paso atrás por un tiempo para obtener una perspectiva más amplia de ti mismx y de tu vida. Comienza por reflexionar sobre cómo la imagen distorsionada del/de la padre y/o madre narcisista del mundo, de las personas y sobre todo DE TI ha moldeado tus creencias actuales.

Después cava más hondo. Busca los pensamientos que tienes que en realidad no son tuyos sino adquiridos del/de la narcisista (seguramente autodestructivos), las cosas que te prohíbes o de las que te culpas, la imagen que tienes de ti mismx, lo que no te permites, lo mucho que te juzgas, lo críticx que eres contigo mismx. Todo eso no es tuyo, es del/de la narcisista. Poco a poco, un(a) nuevx tú empezará a surgir.

El Perdón

Acepta que no puedes cambiar tu pasado, pero sí reinterpretarlo. Eres tú el/la que decide si perdonas o no a tu padre y/o madre narcisista por el abuso y el daño causados. Conviene recordar que el perdón no es una acción mental sino emocional. Que generalmente no es un sentimiento de todo/nada sino que seguramente pasarás por diferentes etapas y éste probablemente nunca sea completo ni definitivo. Y que para perdonar a otrxs el/la primero al/a la que tienes que perdonar es a ti mismx. Sólo eras un(a) niñx que hizo lo que pudo para sobrevivir.

Sigue adelante con tu Nueva Vida

Donde hubo esas heridas no es que no vaya a haber nada, quedarán cicatrices, pero ya no serán heridas abiertas. Tu vida puede cambiar de una forma bastante radical, puedes verte a ti mismx haciendo cosas y desde facetas que jamás habrías soñado. La vida empieza Aquí y Ahora.

Es importante tener en cuenta que éstas son sólo unas líneas generales por las que pasa un adulto en recuperación que ha sido víctima de abuso narcisista en su infancia. Para acompañarte y ayudarte en este proceso, te recomiendo que busques la ayuda profesional de un(a) terapeuta Gestalt o un(a) terapeuta especializadx en el tratamiento de víctimas de familias disfuncionales o un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).

Este artículo está basado en el original de psychcentral.com