El rol del Chivo Expiatorio u Oveja Negra. Porqué te ha caído a ti y cómo salir de él.

El problema inherente de las Familias Disfuncionales

Aclaración: casi todas las familias son disfuncionales en mayor o menor grado. En este post y los del resto del blog, cuando hablo de “familia disfuncional” me refiero a una familia en la que al menos uno de los padres tiene un trastorno mental, diagnosticado o no.

Las familias disfuncionales por definición tienen una visión pobre de sus propios comportamientos y problemas y harán casi cualquier cosa para proyectar “lo normal”. En realidad, estas familias están frecuentemente paralizadas por sus miedos, adicciones, desórdenes mentales e inseguridades mal gestionadas.

En esta versión distorsionada de la vida familiar a lo “Alicia en el país de las maravillas”, los padres/madres disfuncionales a menudo evitan los problemas obvios y muy reales dentro de ellas y eligen a un(a) niño/a  para desempeñar el rol del chivo expiatorio, sobre el cual se vuelcan todos los fallos, problemas y disfunciones familiares.

Este papel del chivo expiatorio es asignado por la familia a menudo temprano en la vida y forzado por la presión puesta sobre lxs otrxs hermanxs para que lo acepten.

Otro aspecto del síndrome de oveja negra / chivo expiatorio es que los chivos expiatorios generalmente perpetúan este rol en las familias que ellos mismos/ellas mismas fundan, más allá de su familia de origen porque es un comportamiento aprendido.

La proyección de la culpa y lo que “está mal” en el Chivo Expiatorio por la Familia Disfuncional

Un(a) niño/a naturalmente sensible o empático/a que crece en el hogar con padres y otras personas que no pueden estar “equivocadxs”, que culpan al niño/la niña por las cosas que ellos mismos han hecho o que se niegan a asumir la responsabilidad de su propia vida interior y comportamiento, el(la) niño/a comienza a empatizar para después echarse a la espalda y finalmente identificarse con todos los temas no resueltos flotando en esta casa.

Lxs niñxs sensibles y empáticxs -sin que se les haya enseñado cómo usar la empatía- pueden ser utilizados por la familia, ya sea intencionalmente o no, como portadorxs de los “pecados” de la familia. Los niños buscan de forma natural espejos que los definan, ya que se están forjando una identidad. Si el único espejo es uno que define al niño/la niña como el culpable o el responsable, un(a) niño/a sensible, que anhela la conexión, comenzará a definirse a sí mismx acorde a eso que le dicen que es, sobre lo que la familia proyecta, y que no es real.

A medida que esx niñx crezca, se encontrará con más mundo, pero vendrá de la misma dinámica establecida en el hogar. ¿Por qué? Porque él/ella se ha identificado con esta forma de interactuar. Él/Ella es el/la culpable. El/la que constantemente debe asumir la responsabilidad de los demás, las emociones y los “pecados”, porque esto es exactamente lo que hace. Se preocupa mucho por los demás, como una parte natural de su autenticidad, pero este cuidado se ha contorsionado, por esta identidad definida, en llevar a cuestas, cargar, “aguatar” el peso.

Entonces, estx niñx, cuyo don es el de la empatía, se vuelve en su contra. No utilizará su empatía como reconocimiento de lo que otros sienten y la capacidad de reflejar eso (lo que se conoce como mirroring, hacer de espejo) para que luego puedan usar esa información para su propio crecimiento. Usará su don de empatía para llevar la carga de la culpa, y de sentirse responsable sobre cómo se sienten los demás. Y al hacerlo, de alguna manera se probará a sí mismx que no es la mala persona que siente que es. Él/ella siente esta sensación de incorrección como si realmente lx definiese. Él/ella  oficialmente el chivo expiatorio, porque se ha lleva consigo los “pecados” de los demás.

Pero en verdad, bajo esta máscara y traje, es una persona genuina, que está dotada con una herramienta poderosa. Si quieres romper con la identidad del chivo expiatorio, tendrás que conocer a esta auténtica persona dentro de ti. Este proceso comienza reconociendo y comenzando a honrar tus emociones y tu parte más egoísta y narcisista, porque te llevan a la verdad de que estás haciendo muchas cosas que no son genuinas sino que crees que “tienes el deber” de hacerlas para así sentirte digno/digna de amor.

Cómo son los Chivos Expiatorios

Lxs niñxs que crecen como chivos expiatorios en una familia pueden desarrollar problemas de confianza, resentimiento y baja autoestima.  Se culpan a sí mismxs por cómo lxs tratan y buscan encontrar razones lógicas que justifiquen su maltrato. Tienden a sentirse inútiles, fexs, estúpidxs y/o incompetentes. Pueden tener dificultades académicas y evitar situaciones u oportunidades competitivas. Suelen intentar guardar un bajo perfil. Se pelean con los demás con ira explosiva. Son pesimistas y guardan resentimiento en las relaciones personales. Creen que se les debe algo porque ellxs mismxs tratan de generar esa deuda, consciente o inconscientemente, cargando con los problemas de los demás. Algunxs pueden tratar de demostrar su valía convirtiéndose en “conseguidorxs de metas”, a menudo en detrimento de sus propias aspiraciones e intereses en la vida.

A menudo buscan la validación que nunca tuvieron fuera del hogar, por lo que pueden ser vulnerables a los grupos depredadores y las personas que buscan aprovecharse, como los cultos religiosos, las bandas criminales, las organizaciones terroristas  y los depredadores emocionales y/o sexuales a menudo lxs atraen al ofrecer gratis y muy rápido esa validación que el chivo expiatorio tanto anhela. Eso es precisamente lo que ocurre, en un contexto romántico, con el bombardeo de amor o love bombing, donde el/la narcisista (depredador) “baña” al chivo expiatorio de falsa validación. Es por esto que el vínculo que se crea entre ellxs es tan poderoso para el chivo expiatorio. Porque su niño/niña interior por fin tiene el amor incondicional que tanto anheló y no obtuvo en su infancia.

Qué No hacer si eres el Chivo Expiatorio

  • No te culpes ni pienses que hiciste algo para merecer la forma en que te trataron. Muy probablemente, tus padres también tienen un trauma y han repetido lo que les hicieron a ellos.
  • No aceptes el rol del chivo expiatorio como algo normal en tu vida ni le des bola a la gente que te trata como tal.
  • No persigas a alguien que está siendo el chivo expiatorio. Eso es participar en el abuso.
  • No lo ignores cuando alguien más está siendo el chivo expiatorio. Eso es tolerar el abuso.
  • No intentes justificar tu valía convirtiéndote en un(a) triunfador(a). No trabajes más duro para ganarte el amor de un padre, un miembro de la familia, un(a) amigx o una pareja. El amor verdadero es un regalo gratis. No requiere que las personas hagan esfuerzos sobrehumanos, tengan que probar su valía con lo que hacen o “pasen por el aro” de todo lo que se les hace.
  • No confíes inmediatamente en las personas u organizaciones de cualquier tipo que te ofrecen validación. Guarda tu confianza para las personas que te traten bien y que no tienen una agenda oculta propia. Identifica si hay una aceptación radical e inmediata de esa persona u organización. Si la hay, es una bandera roja.
  • No pierdas tu tiempo y energía tratando de cambiar la opinión de otra persona sobre ti. Es doloroso admitirlo, pero la verdad es que casi no tienes poder ni control sobre los pensamientos, palabras y acciones de otra persona.
  • No tomes represalias ni trates de lastimar a una persona o personas que te trata(n) como el chivo expiatorio. Intenta, lo mejor que puedas, desvincularte de ella(s). Entrar en una lucha de quién es el más fuerte, en una guerra emocional, sólo te hará engancharte a emociones y sentimientos displacenteros y te descentrará de ti misma/mismo. No tienes que demostrar nada. Sólo aléjate de un comportamiento que es tóxico y dañino para ti.

Qué Hacer si eres el Chivo Expiatorio

  • Termina la conversación y retírate de la habitación y de la casa si es posible cada vez que alguien te trate mal.
  • Llame a la policía si alguien te lastima físicamente, te amenaza o te intimida.
  • Trata de basar tu propia opinión sobre ti mismx en función de tus méritos, tus fortalezas y debilidades únicas, y no en las emociones y opiniones de los demás.
  • Defiende lo que es correcto cuando veas una injusticia. Dilo una vez y luego no lo repitas ni discutas al respecto. Acepta estar en desacuerdo si es necesario. Sólo decirlo una vez a veces puede ayudar.
  • Obtén apoyo. Busca amistades y relaciones validadoras y saludables donde la gente te valore y saque lo mejor de ti.
  • Si te encuentras en una situación de empleo, ejerce tu autoridad como empleadx haciendo las tareas que se te encomiendan pero también pon límites si se cometen abusos. Exprésate de forma asertiva. Si el comportamiento no cambia, busca otro puesto de trabajo.
  • Si recibes un tratamiento no equitativo, rechaza amablemente el favor y solicita un trato igualitario.

Cualidades y Potencialidades del Chivo Expiatorio

  • Resiliencia
  • Independencia
  • Inteligencia
  • Empatía
  • Un fuerte sentido del Yo
  • Espíritu Crítico
  • Fuerza
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El Niño Dorado y El Chivo Expiatorio: la rivalidad entre hermanos/hermanas en la familia narcisista

Cuando un(a) hijo/hija adulto de padres narcisistas, crece, puede sentir que algo está mal pero no necesariamente identificar qué es eso que “va mal”.

Seguramente, fuiste parentificado/parentificada cuando eras un(a) niño/niña, asumiendo el papel como responsable emocional y psicológico del bienestar de tu padre/madre narcisista, cuando realmente debería haber sido al revés. O quizás fuiste infantilizado/infantilizada, obligándote a permanecer en un rol infantil a pesar de que crecías e impidiéndote madurar e independizarte emocionalmente de tus padres narcisistas.

Hay dos respuestas que son muy comunes entre los hijos/las hijas de padres narcisistas frente a esta parentificación o infantilización: la respuesta de complacencia y la respuesta de rebelión.

Si escogiste la respuesta complaciente, la complacencia reina en tu vida adulta. Puede dedicar una gran cantidad de tiempo a cuidar a los demás (al igual que cuando eras un(a) niño/niña con tus padres narcisistas), siempre tratando de agradar a quienes te rodean, y hacer lo que sea necesario para mantener una atmósfera armoniosa, lo que generalmente significa que tus necesidades las pones siempre en último lugar y que evitas el conflicto a toda costa. Esto puede haber hecho que te autodesprecies, sintiendo que puedes dar y dar, pero que igualmente nunca serás lo “suficientemente bueno/buena”.

También está la respuesta de rebelión, es el extremo opuesto al de la respuesta complaciente. Si ésta ha sido tu respuesta, entonces probablemente eres desafiante y rebelde, y te has protegido volviéndote frío/fría y distante con la gente  y extremadamente independiente.

Ambas respuestas pueden darse en la misma persona. Es posible, por ejemplo, que seas complaciente en tus relaciones personales y un(a) rebelde con las figuras de autoridad, como tu jefe/jefa.

En muchas familias con un(a) padre/madre narcisista, los niños/las niñas se usan como peones y se juega con ellos/ellas, se les hace competir entre ellos/ellas para que rivalicen, se les compara y todo se convierte en una competición en la que el/la narcisista decide de forma subjetiva quién gana. Esto es una triangulación que el /la narcisista hace (muchas veces inconsciente para ejercer un control sobre sus hijos/hijas).

El padre/la madre narcisista en la familia decide los roles que sus hijos/hijas van a desempeñar dentro de ella para servir a sus propias necesidades, sin ser capaz de hacer el mirroring que un niño/una niña necesita y sin ver quiénes son realmente. Para ello utilizará técnicas como la manipulación emocional, la triangulación antes nombrada o el “gaslighting”.

Además del chivo expiatorio y el niño dorado, hay otros roles comunes que ejercen los hijos/hijas de familias narcisistas. Es posible que el/la narcisista cambie los roles entre sus hijos/hijas de forma abrupta sirviendo a sus propios intereses.

El Chivo Expiatorio y el Niño Dorado/la Niña Dorada: la rivalidad entre hermanos/hermanas en la familia narcisista

El niño dorado/la niña dorada es la extensión del padre/ la madre narcisista, la niña perfecta/el niño perfecto que lo hace todo bien y que es como una reproducción de del padre/la madre narcisista.

No se establecen límites apropiados entre el niño/la niña de oro y el padre/la madre narcisista, lo que da un sentido de unidad entre los/las dos que deja poco o ningún espacio para que el niño/la niña desarrolle su propia identidad. A medida que este hijo/esta hija crece, él o ella se siente con derecho a recibir este mismo tratamiento, y espera que los demás actúen de la misma manera que el padre/la madre.

El chivo expiatorio es el/la paria de la familia, se le echa la culpa de cualquier cosa y todo lo que sale mal. Es utilizado/utilizada por la familia para volcar en él/ella el miedo y la rabia del sistema familiar. Suele ser objeto de burlas y se le castiga de forma arbitraria. Se le da el mensaje (erróneo e injusto) de que hace las cosas mal y que es mejor que no aspire a mucho en la vida y que lo mejor que puede hacer es conformarse con poco y mantener un perfil bajo.

Al chivo expiatorio se le compara con el niño dorada/la niña dorada en una competición injusta donde el/la narcisista decide que el niño dorado/la niña dorada siempre gana y el chivo expiatorio siempre pierde. La situación que se crea entre los hermanos/las hermanas, siempre compitiendo entre sí, es de perder-perder, donde el/la árbitro no juzga justamente a los jugadores/las jugadoras.

A medida que el chivo expiatorio crece y sale al mundo fuera de sus sistema familiar, tiene una comprensión más firme de su independencia que el niño dorado, ya que a éste/ésta nunca se le ha permitido ser independiente en su vida.

Típicamente, los chivos expiatorios pueden liberarse de las dinámicas tóxicas y distorsionadas de su familia disfuncional y romper los lazos que los unen a la vida abusiva que se les obligó a llevar. Tienen más oportunidades de crear una vida sana fuera de su familia de origen.

Sin embargo, las cargas que llevaban desde la infancia todavía pueden desempeñar un papel en su vida adulta hasta que no las trabajan en terapia. En el lugar de trabajo, el chivo expiatorio tiene una tendencia a ser sobrecargado/sobrecargada de trabajo y mal pagado/pagada, incluso si su tarea es superior a la de los demás. Pueden sentirse marginados/marginadas y no tener la sensación de que encajan cómodamente con quienes los rodean, como lo hicieron durante la infancia.

Los chivos expiatorios a menudo se dan cuenta de que en su familia hay un problema y son más propensos/propensas a la búsqueda de ayuda profesional y  terapia que los demás miembros de su familia.

Si tú fuiste o eres el chivo expiatorio de tu familia narcisista, lo más probable es que hayas sido devaluado/devaluada y infravalorado/infravalorada, maltratado/maltratada y abusado emocional y/o psicológicamente (puede que ser que también física y/o sexualmente). En el mundo más amplio, lejos del antiguo sistema familiar narcisista, tienes la oportunidad de ser valorado/valorada por tus opiniones, siendo tú mismo/misma, ser cuidado/cuidada por seres queridos como tus amigos/amigas y tu pareja y valorado/valorada por tus compañeros/compañeras de trabajo y tus jefes/jefas.

Puedes encontrar a otras personas que te permitan expresarte y darte una respuesta nutritiva a tus necesidades. Pueden ayudarte a reconocer que eres un ser humano adecuado con atributos y habilidades positivas para compartir con el mundo. No hay nada defectuoso en ti, así es cómo el sistema familiar te hizo sentir para satisfacer sus propias necesidades.

Es importante que tengas claro que no es culpa tuya que tu padre/madre narcisista o familia narcisista no te hayan tratado mejor o no te hayan sabido querer o nutrir emocionalmente. Como te echaban siempre la culpa por todo, tú ahora tiendes a sentirte culpable en tu vida de adulto. Pero ya no es necesario. Te invito a que cada vez que observes la palabra “culpa” la cambies por “responsabilidad”. Hoy en día, tú, el adulto, sí que eres responsable de tu vida y de asumir que tus actos y decisiones tienen consecuencias. De que te escogieran como el chivo expiatorio no tienes la culpa, ni de eso ni de nada de lo que ocurre en tu sistema familiar. Tienes derecho a rehacerte a ti mismo/misma y buscar tu propia felicidad, como todos los seres humanos.

Fuente: https://www.narcissisticmother.com

El Chivo Expiatorio en la Familia Narcisista

La Familia Narcisista

Normalmente, la familia Narcisista está compuesta por el/la Narcisista y su pareja, que suele ser el/la codependiente (pero no en todos los casos, a veces la pareja está formada por dos personas que podrían englobarse dentro del Grupo B del DSM, alternando los papeles de abusador(a) – abusado/abusada). En cuanto a los hijos/las hijas, si hay más de uno/una, el/la Narcisista probablemente asignará a uno de ellos el papel del “Golden Boy” (al que vea más similar a él/ella o más fácil de manipular) y el “Chivo Expiatorio”, en el que el/la Narcisista proyecta su rabia y frustraciones y que escogerá para echarle la culpa, de todo, lo que sea, de forma indiscriminada.

Si has llegado hasta aquí y estás leyendo este post, es más que probable que el/la narcisista te escogiese en la infancia como el “Chivo Expiatorio”. La mala noticia es que esto ha sido injusto, te ha causado muchos problemas en la vida hasta que has sido consciente de ello y necesitarás llorar y enfadarte por todo lo perdido en el camino hasta rehacerte y pasar de “Chivo Expiatorio” o “Patito Feo” a Cisne.

La buena noticia es que si has llegado hasta aquí y estás leyendo este post, muy probablemente ya hayas hecho parte de ese camino. Sacarse la culpa de encima, el complejo de víctima, aprender a decir que no, realzar tu autoestima, conocerte a ti mismo/misma, tener relaciones sanas con los demás,… son tareas difíciles pero posibles si tienes determinación. Otra vida te espera, sólo tienes que creer en ti.

 El Chivo Expiatorio Bíblico

El Levítico del Antiguo Testamento (16:8-10) habla sobre dos machos cabríos. Uno de ellos, el chivo expiatorio, fue sacrificado para el perdón de los pecados de su pueblo. El otro fue abandonado en el desierto para llevando consigo “los pecados del hombre”, ambos para liberar a la humanidad de culpa, que consiste en la celebración bíblica del Yom Kippur. William Tyndale parece haber sido el que ha acuñado el término “chivo expiatorio” en su traducción inglesa de La Biblia de la versión hebrea.

El chivo expiatorio siente la patente injusticia del rol que se le ha asignado en la familia. Es doloroso, confuso, de locos, y frecuentemente lleva consigo un daño emocional y psicológico que dura toda a una vida a menos que se trate en terapia. Pero los chivos expiatorios de la familia también tienen poder, tanto innato como aprendido. No son escogidos al azar. En realidad, tienen una fuerza especial, por eso se les machaca.

El/la narcisista ya sabe inconscientemente desde que sus hijos/hijas son muy pequeños/pequeñas, quiénes son más fácilmente manipulables y quiénes más independientes en su forma de pensar y ver las cosas, en definitiva, los que le van a dar más “guerra” para salirse con la suya. Es a estos/estas los que escoge para proyectar en ellos sus frustraciones y su rabia.

El chivo expiatorio es el que más pelea por una justicia que ve ausente en su propio sistema familiar narcisista, defendiéndose a sí mismo/misma y/o a otros miembros de la familia en oposición directa al/a la narcisista, confrontándole a pesar de las consecuencias que pueda tener esto.

Características del Chivo Expiatorio

  1. Con fuerza de voluntad
  2. Empático/empática
  3. Buscador/buscadora de justicia
  4. Internaliza la culpa
  5. Emocionalmente reactivo/reactiva
  6. Muy sensible
  7. Protector/protectora de otros
  8. Cuestiona la autoridad
  9. Reflexivo/reflexiva
  10. Poco convencional

En qué se convierte el Chivo Expiatorio con el tiempo

La mayoría de los chivos expiatorios, que se convierten en el/la rebelde y será algo que arrastre en la vida, acaban separándose del sistema familiar y entendiendo el porqué de todo lo que ocurría y los “papeles” que cada una de las personas desempeña en la familia. Es siendo libre y estando lejos de ese ambiente tóxico cuando el chivo expiatorio descubre su historia, encuentra su camino en la vida y desarrolla todas sus potencialidades.

Un chivo expiatorio que entiende su historia familiar y hace terapia para superar los efectos del Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo que ha vivido toda su vida sin saberlo, pasa de ser un codependiente a ser una persona independiente, empática, intuitiva, generosa, fuerte y determinada.

Pasar de Chivo Expiatorio a persona que desarrolla plenamente todo su potencial es un camino enriquecedor y posible pero largo y duro. Es aconsejable que busques ayuda de un terapeuta Gestalt o de un grupo terapéutico.

Fuente: narcissisticfamilies.com