El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una «madre narcisista», deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido «entrenados» para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.

Consecuencias de crecer con una Madre Narcisista

Primero veamos en qué consiste una madre narcisista. Imagínate una madre que parece ser la madre perfecta en público, pero que se enfada y grita a sus hijos y a su pareja en privado cuando no hacen lo que ella quiere … o una madre que deliberadamente hace que sus hijas se sientan confundidas diciéndoles que algo no ha sucedido cuando sí que ha sucedió objetivamente, invalidando su experiencia y ayudándoles a aprender que no pueden confiar en sí mismas.

¿Te sientes reflejado en estas descripciones? Ambos son ejemplos de madres que tienen rasgos narcisistas. Al igual que muchos rasgos de personalidad, el narcisismo se distribuye en un espectro, lo que significa que la mayoría de las personas se encuentran en algún lugar a lo largo del medio del espectro, mientras que sólo unas pocas llegan a los extremos. El narcisismo patológico, en forma de Trastorno Narcisista de la Personalidad es el que está en el completo extremo. En ese extremo también se encuentran los trastornos anti-sociales: los psicópatas y sociópatas.

Cómo se comporta una madre narcisista

Ser criado por una madre narcisista da lugar a la creencia de que «No soy lo suficientemente bueno».

El reparto de roles

Las madres narcisistas tienen la fantasía de que sus hijas son extensiones de sí mismas, no personas independientes, y por ello el trato que les dará es muy peculiar. Por lo general, una o varias serán la extensión de lo que la madre narcisista considera sus cualidades y su luz, que es a al que se conoce como la niño dorada y en la otra u otras proyectará su sombra, las cosas o temas que no le gustan de sí misma, y será utilizada como descarga de las emociones que la madre narcisista no sabe gestionar: es el que se conoce como el rol del chivo expiatorio.

Una vez asignados los roles, lo cual ocurre a una edad muy temprana, los niños aprenden a encajar en los moldes que su madre narcisista ha creado para ellos, y esto puede generar ansiedad en el niño, que constantemente hace a un lado su propia personalidad para complacer a los padres. La pareja de la madre narcisista, por lo general, codependiente, seguirá el juego de al narcisista, sin tener voz ni voto en lo que ocurre en la familia. En muchas ocasiones, la madre narcisista infantiliza al codependiente y lo trata como si fuera un niño más.

El hijo de una madre narcisista, tanto el niño dorado como el chivo expiatorio, debe adherirse a la agenda de los padres para sobrevivir en un entorno muy inestable. Afirmar sus propios sentimientos o pensamientos puede llevar a problemas con los padres que pueden incluir enfados muy intensos, lágrimas o castigos. A través de esto, el niño aprende que sus sentimientos y pensamientos no son importantes, inválidos e intrascendentes, así que aprenden a reprimir sus propios sentimientos para mantener la paz en la familia.

Una madre narcisista envía el mensaje de que todo tiene un precio

Las madres narcisistas no siempre son crueles. A menudo pueden ser amables, pero esta amabilidad casi siempre viene con condiciones. El niño a menudo llegará a interiorizar que la amabilidad de su madre narcisista le lleva a sentirse en deuda con ella. Ya sea abierto o encubierto, el sentimiento «Como hago esto por ti, me debes una» siempre está ahí, a veces de una forma muy inconsciente. La bondad y el amor son muy condicionados y esta deuda emocional hará sentir al niño constantemente que el amor no es gratis y que está en deuda cuando se le trata bien. En estas familias, nada es gratis. Todo tiene un precio.

El comportamiento de una madre narcisista puede ser difícil de manejar en el mejor de los casos, por lo que para una niña puede resultar extremadamente impredecible e inquietante. Las niñas pequeños no pueden simplemente levantarse y dejar a su familia, por lo que sacrifican su propia autoestima y se culpan a sí mismas cuando reciben castigos o se las maltrata.

El hijo interioriza la creencia de que lo que pasa es culpa suya

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: «Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más». La propia creencia de los padres de que son los padres perfectos sólo agrava esta creencia, ya que creen que cualquier resistencia o negatividad que experimenten por parte del niño, es culpa del niño.

El niño interioriza la creencia de que él es el problema: «Si fuera mejor en esto o aquello, entonces mis padres me querrían más».

Una niña no tiene los recursos psicológicos para ver las cosas con objetividad y es auto-referente mientras crece. De ahí que ponga en sí misma y se culpe por el trato que le dan, en lugar de darse cuenta de que hay un miembro en la familia con una patología. Además, como su realidad es lo único que conoce, cree que todas las familias son así.

Sólo cuando se hace adulto, tiene la oportunidad de encajar las piezas del puzzle y darse cuenta de la disfuncionalidad de su familia y de que no hay nada “malo” ni de “insuficiencia” en él. Para ello, normalmente es necesaria la ayuda de una terapeuta que sepa sobre narcisismo para cambiar estas creencias. El primer paso es entenderlo cognitivamente y el segundo, más importante, integrarlo emocionalmente.

El Niño Dorado

Conviene aclarar que todo lo mencionado arriba se refiere al chivo expiatorio más que al niño dorado, que no crecerá con una sensación de insuficiencia ni de que “hace las cosas mal”, sino más bien al contrario, tendrá una sensación de omnipotencia y de que es “perfecto”. Aunque esto también tiene su precio, ya que se espera mucho de este niño, se le exige mucho y también se le condiciona el amor y no se le permiten expresar sus emociones y sentimientos con libertad. En esencia, el mensaje que se le da al chivo expiratorio es el de “lo haces mal”, “hay algo defectuoso en ti” y el mensaje que se le da al niño dorado es “lo haces bien si lo haces como yo te digo” y “eres perfecto y esto es lo que se espera de ti”. Todo ello es un escenario manipulado por la madre narcisista para cubrir sus propias necesidades y para proyectarse en sus hijos y así no tener que lidiar consigo misma.

Al final, ni el chivo expiatorio es defectuosa, ni la niña dorada perfecta. Pero muchos años de este entrenamiento les lleva a ambas a creer que ésa es la realidad. Sólo saliendo de este ambiente tóxico y con tanta manipulación es cuando podrán empezar a sanar y tener más equilibrio psicológico y emocional en sus vidas y una visión más realista de sí mismas. La niña dorada, en muchas ocasiones, no saldrá de este ambiente, que aunque le exige, le refuerza sus cualidades. El chivo expiatorio es la más proclive a distanciarse de la familia y buscar respuestas fuera de ella, en entornos diferentes.

Imagen de Unsplash.

(Continúa en el siguiente artículo)

7 Comportamientos con los que te Haces Auto-Sabotaje (Y Quizás No Te Des Cuenta)

Qué es el Auto-Sabotaje

El auto-sabotaje sucede cuando una parte de ti actúa en conflicto con otra parte de ti. Cuando nos involucramos en comportamientos de auto-sabotaje, es porque hay un conflicto dentro de nosotras. Una parte de ti quiere una cosa y otra parte de ti quiere algo completamente diferente. Una de esas partes suele ser consciente y la otra, inconsciente.

Por ejemplo, pongamos que uno de tus deseos desde hace tiempo es el de cambiar de trabajo. Para ello, te has esforzado mucho en mejorar tu cv, aplicas a ofertas de trabajo y haces malabares para ir a las entrevistas y compaginarlas con tu trabajo actual. Sin embargo, al final siempre te pasan cosas. O bien llegas tarde a la entrevista, o bien dices algo inconveniente a la persona que te está entrevistando,… La parte consciente de ti que quiere cambiar de trabajo entra en conflicto con la parte inconsciente, que cree que no se merece un trabajo mejor o que tiene miedo al cambio. Cuando entran en conflicto es cuando se da el auto-sabotaje.

Los comportamientos de auto-sabotaje pueden ser graves y obvios, como las adicciones, comer en exceso o de menos o las auto-lesiones. Pero en lo que me voy a centrar en este artículo es en formas más sutiles y no tan obvias en las que te saboteas a ti misma.

Ayuda para Sobrevivir a Padres Narcisistas

Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, sigue leyendo..

  1. Tienes «Miedo al Éxito»

Cuando las personas hablan sobre el miedo al éxito, a lo que realmente se refieren es al miedo al cambio. Las barreras psicológicas al cambio están profundamente arraigadas en tu cerebro. El cerebro está acostumbrado a ir “en automático”, por los caminos (carreteras neuronales) que ya conoce. Hacerle cambiar de carretera es algo que lleva tiempo y paciencia.

Nos preocupa que el éxito nos convierta en personas diferentes. Nos preocupa que el éxito aleje a nuestros amigos o familiares. O que la nueva responsabilidad nos abrume.

La clave es no detenerse en cómo esa responsabilidad podría salir mal, sino cómo dar ese paso puede capacitarte para hacer cosas más grandes, más satisfactorias y que te traigan una mayor recompensa a nivel personal, económico y social.

  1. Valoras Demasiadas Opciones

Muchas opciones no son necesariamente algo bueno. Demasiadas opciones pueden conducir a una parálisis a la hora de tomar decisiones. Las opciones pueden congelarte y hacer que le des muchas vueltas a los potenciales caminos frente a ti.

El secreto para derrotar a la parálisis por análisis es pasar a la acción. Escoger una cosa te llevará a aceptar la pérdida de las demás opciones. Es es a lo que tienes miedo. Si lo pasas a la acción, ya no es un miedo sino un hecho. En esta vida es necesario escoger y no hay nada que sea perfecto, todo tiene sus pros y sus contras.

Y prácticamente nada de lo que hacemos es irreversible.  Encontrar lo que quieres hacer en la vida es un proceso, por lo que es importante pasar a la acción para averiguarlo.

  1. Lo Dejas cuando la Cosa se Complica

Algo que tienen en común las hijas de narcisistas es que para algunas cosas son muy resilientes y para otras tienen un patrón en el que empiezan algo con mucho entusiasmo para dejarlo al poco tiempo. Hay una falta de compromiso y una pérdida de ilusión de lo que no es nuevo que hacen que los proyectos no les duren mucho.

También hay una falta de fe en sí mismas y en que pueden conseguir lo que se propongan. Muchas veces no se han metido en algo de verdad, a fondo, y ya están pensando en dejarlo. Hay una diferencia entre fracasar rápido y dejarlo rápido. Te invito a que te preguntes cuál de las dos es la que haces.

No auto-sabotearte con esto tiene que ver con no dejarlo, quedarte cuando la cosa se complica y, por encima de todo, tener fe en ti y paciencia en un proceso que te llevará a donde quieres.

  1. No te Tomas En Serio 

Ya sea tu situación laboral, de pareja, social,… hay una tendencia a no tomarte en serio a ti mismo, como tus padres narcisistas lo hacían con el niño que fuiste. Puede tratarse de una pareja que te maltrata, una jefa que te hace mobbing o un amigo que se aprovecha de ti.

Te quedas o permites situaciones que te hacen daño porque tienes una tendencia a minimizarlas o justificarlas en lugar de lidiar con lo que realmente son y dar los pasos para salir de ellas.

Y esto nos lleva a..

  1. Te rodeas de Personas que son Tóxicas 

Hay una frase de Sigmund Freud que dice:

Antes de que te diagnostiques con depresión o baja autoestima, primero asegúrate de no estar rodeado de idiotas.

Las personas con las que compartes tu tiempo, en las que confías, se acaban convirtiendo en una influencia muy importante en tu vida. Si esas personas son envidiosas, celosas, inseguras, competitivas, poco empáticas,.. antes o después, acabarán teniendo ese tipo de comportamientos contigo. Una persona que ha crecido en una familia narcisista y que es empática, tenderá a tener vínculos con personas narcisistas en su edad adulta. Algunas simplemente egocéntricas, otras con Trastorno Narcisista de la Personalidad. Si quieres ayuda para sobrevivir a padres narcisistas, empieza a observar de qué personas te rodeas en tu vida.

Quizás te vendría bien echar una mirada alrededor y pararte a mirar con qué personas compartes tu tiempo y en quiénes confías. Si ves comportamientos en estas personas que no te gustan, tienes todo el derecho a dejarlas. Es tu vida y tienes todo el derecho a pasarla con quien tú quieras y a rodearte de personas que te nutran y te quieran de forma genuina.

  1. Te cuentas una Historia Negativa sobre ti Mismo

Muchos de nosotros vivimos con historias negativas en nuestras cabezas:

  • Nunca voy a ser lo suficientemente bueno.
  • Nunca cumpliré con las expectativas de mis padres narcisistas.
  • Siempre seré de los segundones.

¿Qué crees que le está haciendo a tu autoestima cuando te cuentas repetidamente una historia negativa sobre ti misma? Este tipo de diálogos internos negativos llevan a la profecía auto-cumplida. Lo que te dices que va a ocurrir te lleva a acciones que hagan que al final sea eso lo que ocurra. No depende del mundo exterior sino de ti mismo.

Suelta tu pasado. Te despiertas todos los días con el resto de tu vida por delante. Es hora de pasar la página a un nuevo capítulo.

  1. Te Echas para Atrás en el Último Momento

Ya puede ser una cita en Tinder o una entrevista de trabajo. Pones toda la energía en conseguir algo nuevo que quieres en tu vida y cuando llega el momento de ponerlo de verdad en acción, te echas para atrás.

Puede ser que te ocurra un “accidente” inesperado como quedarte sin batería en el móvil o retrasarte demasiado en llegar porque te has perdido. En realidad te estás saboteando de forma inconsciente y sutil.

Si internamente no te crees realmente que tienes derecho a una relación de pareja o a un mejor trabajo que el actual, no sucederá. Pero no porque el universo no quiere que suceda sino porque tú misma te crees sin derecho a ello. El universo sólo te da lo que le pides, ya sea consciente o inconscientemente.

El auto-sabotaje es un comportamiento aprendido que, como todos los patrones de comportamiento, se puede cambiar. Es un discurso interno en el que te repites a ti misma lo que te decían en tu infancia tu padre/madre narcisista. Es hora de soltar esto. Lo que te decían en tu infancia no era la verdad sino el producto de una persona con un trastorno mental y un ego desmedido.

Date a ti misma la oportunidad de prosperar, mejorar y ser feliz. Cuanto más conectada estés con el derecho que tienes a todo esto, menos te sabotearás a ti misma.

Quiérete en todo este proceso. El auto-sabotaje supone patrones de comportamiento de toda una vida. Si durante el proceso de cambio, das algún paso hacia atrás y te auto-saboteas, puedes tomártelo simplemente como parte del proceso y de tu aprendizaje. Recuerda, mientras tanto, disfrutar del camino. Así es como te ayudarás a ti misma a sobrevivir a tus padres narcisistas y prosperar en la vida.

Fuente: http://agilelifestyle.net/

Cómo «romper» con tu Madre Narcisista

A veces, querer a una narcisista significa hacerlo a una distancia segura, incluso si la narcisista en cuestión es tu madre.

Darte cuenta y aceptar que tienes uno o más padres narcisistas es un camino largo e intensamente doloroso. Eso se debe a que los niños, incluso de adultos, siguen deseando amor y aprobación, a menudo en contra de la evidencia de que tus padres no te han podido ni podrán nunca proporcionarte ese amor incondicional que tanto anhelas.

En última instancia, tener un contacto cero o bajo con una madre narcisista puede ser una opción saludable y liberadora.

Crear distancia con tus padres significa renunciar a la ilusión de que algún día cambiarán y liberando la sensación de responsabilidad por ellos que pueden haber inculcado en ti. También dejando de buscarles para conseguir su aprobación o validación, como si todavía fueras una niña.

Lo que es más importante que iniciar un receso es aprender a ser asertiva y poner límites cuando los padres/las madres son inapropiados, controladoras, invasivos o abusivas.

Tener una relación con una narcisista es muy difícil, porque tienen poca o ninguna empatía por los demás. Una madre narcisista pisará a toda su familia, incluso sus hijas, para satisfacer sus propias necesidades.

Salir de la sombra de una madre narcisista puede ser difícil, pero a menudo increíblemente necesario en la edad adulta.

Consejos para destruir los ciclos negativos de comunicación con tu madre narcisista

  1. Reconoce que tu salud y bienestar son lo primero

Es más que probable que, tal y como era la dinámica familiar, hayas intentado complacer a tus padres narcisistas mucho, de hecho demasiado, hasta el punto de no reconocer ni pensar que tienes derecho a tus propias necesidades y deseos.

Como adulto, es hora de que te reapropies de tus deseos y necesidades y los pongas como prioritarios. Si priorizas los deseos y necesidades de otras personas (amigos, parejas, jefes) tendrás relaciones disfuncionales, repitiendo las dinámicas de tu familia narcisista. Esto no quieres decir que no tengas en cuenta a los demás y que no cuides el vínculo que tienes con las personas que son importantes en tu vida. Se trata de priorizarte a ti mismo teniendo en cuenta a la otra persona y negociar. Negociar incluye poner límites y decir que no.

  1. Aprende a despegarte y poner límites

Para desvincularte de verdad y forjar una identidad fuera de la sombra de sus padres, tendrás que aprender a desapegarte, lo que esencialmente significa dejar de ser reactivo, compartir sólo cierta información o poner límites a exigencias como whatsapps o llamadas diarias. En definitiva, dejar de ser un niño adulto y empoderarte.

Si esta estrategia no funciona y la madre narcisista sigue acosándote, interrogándote, riéndose de ti, desvalorizándote, invalidándote, quizás sea hora de considerar tener contacto cero. Se trata de una decisión muy difícil y el proceso puede llevar algo de tiempo.

  1. Trata de no ser conflictivo, pero establece límites claros

Las narcisistas no se hacen responsables de sus comportamientos y generalmente no son capaces de tener empatía, por lo que una confrontación es una trampa para más dolor, desilusión y angustia.

Aún así, necesitas comunicar tu necesidad de espacio. Poséelo como algo que necesitas, expón tu posición sin reproches ni acusaciones, y luego apégate a él con límites sólidos.

Es importante trabajar en ti mismo durante este tiempo. Estás tomando la mejor decisión posible para ti y tu salud mental para seguir adelante. Tienes derecho a ello.

  1. Acepta que tu madre narcisista (o codependiente) puede hacerte muy difícil iniciar un descanso

Ten en cuenta que hay una gran probabilidad de que tus padres no respeten tu deseo por un tiempo. Eso es porque las narcisistas suelen ver a sus hijos como extensiones de ellas mismas en lugar de personas con sus propias necesidades.

Es posible que intenten castigarte, boicotearte o chantajearte por tu decisión. Una vez que hayas establecido tus límites, no los muevas. No sucumbas a regaños, amenazas, inculpaciones ni a ninguna otra forma de manipulación.

Establecer límites es la consecuencia de la autoestima. Este proceso lleva tiempo e incluye la capacidad de identificar y creer que tienes derecho a tus sentimientos y necesidades, y aprender a afirmarlos.

  1. No te culpes por el estado de la relación

Las hijas de madres narcisistas suelen tener una larga historia de autoculpación, sentir el miedo como la emoción más presente en sus vidas y tener la sensación de que son «defectuosas». Esto es porque en sus familias narcisistas fueron muy manipuladas para sentirse así, han interiorizado estos sentimientos y ya como adultos los siguen repitiendo hasta que empiezan terapia.

Las madres narcisistas son muy buenas para arremeter o llorar cuando sus hijos expresan necesidades propias, entrenándoles para que se señalen a sí mismos cada vez que se sienten heridos, solos o enfadados por el abuso. A su vez, los hijos crecen pensando:

“Soy demasiado demandante, muy sensible, extremadamente egoísta»

Ahora que eres un adulto, es fundamental que te liberes de la culpa y reconozcas que es el comportamiento de tu familia narcisista fue muy tóxico y dañino para ti en tu infancia. Entonces no podías hacer nada, eras completamente dependiente de tus padres. Ahora tienes el poder de crear un nuevo vínculo más sano para ti y al que tienes derecho.

Si sigues dejando que tu madre narcisista te controle, manipule, culpe, ridiculice… es como tener una puerta abierta a que otras personas que se parecen a ella, lo hagan también . Si empiezas a poner límites a tus padres, te resultará más fácil hacerlo con otras personas en tu vida. Ése será el comienzo de un cambio para no seguir atrapado emocionalmente en una infancia abusiva que no te merecías.

Fuente: https://www.huffingtonpost.com

La «Infantilización» consiste en tratar a un Adulto como si fuera un Niño

Un rasgo que casi todas las familias narcisistas tienen en común es la necesidad de o bien “parentificar” o bien “infantilizar” a sus hijas. Esto puede ser tan algo tan directo como hacer que la niña se sienta incompetente cada vez que prueba algo nuevo, o puede ser tan sutil como intervenir y ofrecer hacer algo que claramente puede hacer por sí misma, creando la fantasía en la niña de que necesita siempre y para todo que su padre o su madre o ambos le asistan.

Desafortunadamente, este comportamiento rara vez se detiene incluso después de que el niño crece y se convierte en un adulto. De hecho, a veces puede empeorar a medida que el padre narcisista teme la creciente independencia de sus hijos. Ya no tendrá suministro narcisista o bien sentirá que ya no le necesitan, lo cual le da sentido a su vida.

El diccionario Collins define la infantilización como «el acto de prolongar un estado infantil en una persona al tratarla como a un niño». En otras palabras, tratar a alguien deliberadamente como si fuera mucho más joven que su edad real.

Las madres narcisistas hacen esto porque ven a su hija como una extensión de ellas mismas y como una fuente para satisfacer sus propias necesidades, en lugar de estar ellas disponibles para sus hijas.

Si el niño o ya el adulto comienza a darse cuenta de esto y a intentar separarse para forjar su propia identidad, el padre narcisista utilizará tácticas como la culpa, el control, el miedo y la manipulación para que el niño o el adulto siga en el rol infantil que se le ha asignado.

Para hacer que el adulto siga en el rol de niña los padres narcisistas adoptan actitudes como la de darle el mensaje de que carece de la capacidad de manejar su vida, controlar sus finanzas, sus amigos y parejas, hablarles como si todavía fuesen pequeños o decirles constantemente lo que tienen que hacer.

Formas en las que los Padres Narcisistas infantilizan a sus Hijos

  1. Desaprobación

    Esto pueden hacerlo en forma de miradas que silenciosamente le dicen que ha fallado o pueden ser preguntas puntuales sobre su estilo de vida u otras decisiones que haya tomado. Casi cualquier decisión que haya tomado sin consultarlo primero será recibida con desaprobación. Hacen esto para intentar acostumbrar al adulto a pasar primero por  ellos pase lo que pase, reforzando así su creencia de que eres incapaz de tomar sus propias decisiones y asumir las consecuencias de ellas. Sin embargo, si el adulto va a la madre para pedir ayuda o para resolver un problema, el mensaje que recibirá siempre es que la culpa de lo que le pasa, es suya y que es «inútil».

  2. Interferencia

    Muchos padres narcisistas creen que tienen derecho a interferir en la vida privada de sus hijos adultos/hijas adultas. Esto puede tomar la forma de decirle con quién debe salir, aprobar o no a sus amigos o a sus parejas. Llevado al extremo, algunos padres narcisistas sabotean deliberadamente las relaciones de sus hijos adultos. Frases como “Estoy empezando a salir con alguien” son respondida con un “Pues a ver cuánto te dura”.

  3. Crítica excesiva

    Las críticas excesivas están diseñadas para destruir la autoconfianza. Muchas madres narcisistas le hacen esto a sus hijas con el pretexto de «ser útiles.» Los comentarios hirientes con respecto a su peso, vestimenta, elección de carrera, elección de pareja o estilo de vida son temas propicios para que las madres narcisistas muestren que saben lo que es mejor para sus hijas, lo que implica que ellas no lo saben.

    Ser infantilizada por una madre narcisista puede haber sido una parte tan integral de la vida de algunas personas que ni siquiera se dan cuenta hasta que llegan a la edad adulta de lo mucho que están enredadas emocionalmente con sus padres, sin crecer psicológica y emocionalmente y sin desarrollar su propia personalidad.

¿Qué puedes hacer para que tus padres narcisistas dejen de infantilizarte?

Establece límites

No hay nada que un padre narcisista odie más que que se le opongan, pero hasta que comiences a establecer algunos límites saludables, continuará controlando tu vida.

No compartas en exceso detalles de su vida privada con ellos ni les digas nada que luego puedan usar como munición en tu contra. Esto supone protegerte. Sentirás culpa al empezar a hacerlo pero es la única manera de, poco a poco, empezar a construir tu vida como el adulto que eres.

Ten algunas frases útiles listas

Memoriza cuatro o cinco frases que puedas usar para cualquier situación que surja con ellos. Cuando tu padre narcisista empiece a decirte que no lo estás haciendo bien, simplemente di con un tono respetuoso, pero firme:

«Tú tienes tu manera de hacer las cosas, y yo tengo la mía. Y ninguno de los dos está equivocado».

Otras frases podrían incluir:

«Gracias, pero puedo hacerlo sola»

«Esa puede ser tu opinión, pero no tengo que estar de acuerdo»

«Esa es mi decisión y no quiero discutirla contigo»

Al cerrar la conversación, le niegas a la madre narcisista la oportunidad de controlar la situación.

Aléjate

Si todo lo demás falla, abandona la habitación o cuelga el teléfono.

Piensa que todo esto será una etapa dura porque tus padres narcisistas no querrán que te empoderes ni que te hagas adulto. Es más que probable que después de un tiempo inestable en el que habrá discusiones y distancia, finalmente se den por vencidos y acepten a regañadientes el nuevo statu quo.

Si no es así y la situación se ha vuelto tan tóxica que tu salud mental y física están sufriendo a causa de ella, es posible que quieras valorar si contactarles muy poco o directamente tener contacto cero. Tú eres quien decide lo que es mejor para ti.

Fuente: https://psychcentral.com

7 Pasos para Sanarte de un(a) Padre y/o Madre Narcisista

La sanación de las secuelas de haber crecido en un hogar con un padre y/o madre narcisista tiene un efecto positivo en la vida de un adulto. Los terapeutas llaman a este adulto el/la niñx adulto mientras está en recuperación. Hasta que no sanan sus heridas, emocionalmente la mayoría del tiempo son lxs niñxs heridxs de su infancia.

La percepción distorsionada de la realidad que un padre y/o madre narcisista impone a un(a) niñx suele tener en la mayoría de los casos consecuencias muy perjudiciales. Algunas de ellas pueden ser la falta de autoestima, el pensamiento obsesivo, la minimización del abuso, la ansiedad severa, un miedo permanente a casi todo (consciente o no), la depresión y el Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Al abordar el impacto que el narcisismo ha tenido en tu infancia y empezar a tratarlo, puede mejorar enormemente tu calidad de vida de adulto.

Siete Pasos para la Sanación de un Padre y/o Madre Narcisista

Reconoce el Comportamiento Narcisista

El primer paso en el proceso de sanación es admitir y reconocer que ha habido algo anormal (disfuncional) en el comportamiento del padre/de la madre (generalmente de uno de ellos con la colaboración del otro)/de ambos padres. Una persona no puede recuperarse de algo que se niega a reconocer.

La mayoría de los padres narcisistas eligen a un(a) niñx favoritx, el «Niño Dorado», al/a la que se trata como si caminara sobre las aguas. El/la otrx (utrxs) niñx es frecuentemente el “Chivos Expiatorio”, tratadx como inferior, comparándole, ignorándole, culpándole constantemente de todo. Los padres narcisistas ven al/a la/a los niñx(s) como extensiones de sí mismos, no como seres humanos independientes con su propia personalidad, emociones, gustos,… El padre y/o madre narcisista asignará los papeles en función de cuál de ellxs perciba como más parecido a él/ella o sea más proclive a llevarle la corriente, a decirle a todo que sí.

Entiende el Narcisismo

Una vez que se identifica el narcisismo, es importante informarse sobre el trastorno y cómo afecta a todo el sistema familiar. El narcisismo es en parte biológico y en parte se genera por el entorno. Por ello, es probable que haya otrxs narcisistas o trastornos de la personalidad en tu familia. Familiarízate con los signos y síntomas del narcisismo y reconocerás a lxs otrxs narcisistas que hay en tu familia, tanto en la línea ascendente (abuelxs), como en la misma (hermanxs), como en la línea descendente (hijxs).

Identifica el Comportamiento Abusivo

Al principio se te hará raro y confuso porque la palabra “abuso” está asociada comúnmente al abuso sexual o físico, pero no al emocional y/o psicólogico, siendo éste muy grave porque un(a) niñx está expuesto a él durante años respecto a un padre y/o madre sobre el/lxs que tiene una absoluta dependencia.

Sin embargo, cuanta más información adquieras, más te darás cuenta de que has sido objeto de los siguientes (seguramente varios pero no todos) tipos de abuso:

  • Físico: restricción, agresión (bofetadas, puñetazos, empujones, coscorrones, pellizcos, arañazos,..)
  • Psicológico: gaslighting, frases como «eres tontx», «eres bipolar», dar golpes a cosas para infundir miedo-
  • Verbal: gritar a un(a) niñx frecuentemente, obligarle a callarse, interrogarle, acosarle con preguntas retóricas, insultarle, amenazarle.
  • Emocional: decirle regularmente que “eres sensible” o “eres difícil” o amenazarle cuando el niñx intenta expresar un emoción en concreto o cómo se siente.
  • Financiero: negligencia con su presupuesto, regalarle demasiadas cosas, no permitirle que pida nunca nada bajo ninguna circunstancia.
  • Sexual: actitudes inapropiadas, tocamientos, violación, frases inapropiadas como si el/ hijx fuese la pareja.

Libera la Rabia y la Tristeza

La rabia y la tristeza son respuestas emocionales naturales tras haber entendido tu historia familiar y haber identificado el abuso que has sufrido. Cualquier imagen idealizada que hayas podido tener de tu padre y/o madre narcisista se caerá abajo y esto es algo duro de aceptar.

No sólo es normal sacar la rabia y la tristeza para liberar el trauma sino que es absolutamente necesario. Hasta que no hayas llorado y no te hayas enfadado por todo lo que has perdido en la infancia a causa del abuso, hasta que no sanes a tu niñx interior, no podrás avanzar como adulto. Llorar y enfadarse significa pasar el duelo y dejar ir. Soltar lo que tu infancia pudo haber sido y no fue.

Adquiere Perspectiva

Éste es un buen momento para dar un paso atrás por un tiempo para obtener una perspectiva más amplia de ti mismx y de tu vida. Comienza por reflexionar sobre cómo la imagen distorsionada del/de la padre y/o madre narcisista del mundo, de las personas y sobre todo DE TI ha moldeado tus creencias actuales.

Después cava más hondo. Busca los pensamientos que tienes que en realidad no son tuyos sino adquiridos del/de la narcisista (seguramente autodestructivos), las cosas que te prohíbes o de las que te culpas, la imagen que tienes de ti mismx, lo que no te permites, lo mucho que te juzgas, lo críticx que eres contigo mismx. Todo eso no es tuyo, es del/de la narcisista. Poco a poco, un(a) nuevx tú empezará a surgir.

El Perdón

Acepta que no puedes cambiar tu pasado, pero sí reinterpretarlo. Eres tú el/la que decide si perdonas o no a tu padre y/o madre narcisista por el abuso y el daño causados. Conviene recordar que el perdón no es una acción mental sino emocional. Que generalmente no es un sentimiento de todo/nada sino que seguramente pasarás por diferentes etapas y éste probablemente nunca sea completo ni definitivo. Y que para perdonar a otrxs el/la primero al/a la que tienes que perdonar es a ti mismx. Sólo eras un(a) niñx que hizo lo que pudo para sobrevivir.

Sigue adelante con tu Nueva Vida

Donde hubo esas heridas no es que no vaya a haber nada, quedarán cicatrices, pero ya no serán heridas abiertas. Tu vida puede cambiar de una forma bastante radical, puedes verte a ti mismx haciendo cosas y desde facetas que jamás habrías soñado. La vida empieza Aquí y Ahora.

Es importante tener en cuenta que éstas son sólo unas líneas generales por las que pasa un adulto en recuperación que ha sido víctima de abuso narcisista en su infancia. Para acompañarte y ayudarte en este proceso, te recomiendo que busques la ayuda profesional de un(a) terapeuta Gestalt o un(a) terapeuta especializadx en el tratamiento de víctimas de familias disfuncionales o un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).

Este artículo está basado en el original de psychcentral.com