El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una «madre narcisista», deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido «entrenados» para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.

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