culpar a tus padres narcisistas vs hacerles responsables

Culpar a tus padres narcisistas vs Hacerles responsables

Las personas emocionalmente invalidadas en su infancia, de adultas suelen defender a sus padres para evitar culparlos.

Culpar evade la responsabilidad, mientras que la responsabilidad reconoce el impacto e incluye asumir nuestros sentimientos.

Reconocer las emociones hacia un padre dañino lo responsabiliza, al tiempo que te permites sentir dolor.

Muchos hijos adultos de padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes tienen dificultades para permitirse sentir sus emociones hacia sus padres por haberles hecho daño y, en cambio, suelen defender las acciones de sus padres para evitar “culparlos de todos mis problemas”.

Es importante aclarar que sentir lo que sientes hacia alguien que te ha lastimado no es lo mismo que culparlo.

Culpa vs. Responsabilidad

Distingamos entre culpa y responsabilidad: Culpar es actuar como un juez o jueza que dice que alguien ha “sido malo” o se ha comportado de forma incorrecta y es todo el causante de un daño o dolor específico y que ese daño o dolor es grande e irreparable. El que culpa dice “tú eres el causante de mis sentimientos y dolor y no puedo hacer nada con ello”.

Sin embargo, responsabilizar a alguien es reconocer que sus acciones nos han impactado de alguna manera. Al responsabilizar a alguien, también asumimos la responsabilidad de nuestros sentimientos y reacciones. El que responsabiliza dice “este comportamiento tuyo me hizo daño y es mi responsabilidad gestionar ese dolor”. Esto no es algo fácil de hacer cuando ese dolor se siente como algo enorme e irreparable.

En la práctica, culpar sería: “¡Si no fueras tan mala persona conmigo, yo estaría mejor!”, mientras que la responsabilidad sería: “Cuando me criticas y me menosprecias, siento rabia porque lo que necesito es comprensión y apoyo”.

El primer enfoque desempodera a la persona, que cree que no puede hacer nada con cómo se siente. El segundo la empodera, ya que reconoce el impacto del comportamiento externo pero la hace soberana de su interior, de cómo lo gestiona.  

A las personas criadas por padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes se les ha dicho que sus percepciones, sentimientos, necesidades y creencias son erróneas, por lo que asumen que lo que sienten hacia sus padres probablemente sea exagerado. Y para complementar esta narrativa, los padres narcisistas suelen decir cosas como “Sólo intento ayudar” o “Hago esto porque te quiero”, pero el mensaje es profundamente incoherente con el comportamiento, que suele ser profundamente dañino.

Las personas narcisistas son muy buenas erosionando poco a poco el sentido de autonomía, iniciativa y autodeterminación de una persona, lo cual tiene un impacto enorme si la persona narcisista es tu padre o madre y tú un niño o niña que ha vivido esa constante invalidación de tus sentimientos y opiniones.

Por eso, si has sido criado por padres narcisistas, es posible que te encuentres con situaciones en las que te cueste identificar cómo te sientes hacia ellos, porque te han condicionado a pensar que tus sentimientos son signos de debilidad o completamente erróneos.

Al reconocer tus sentimientos hacia un padre o madre que desvaloriza, es insensible, cruel y egoísta, es importante recordar que le estás responsabilizando de sus acciones y permitiéndote experimentar las emociones dolorosas que surgen hacia él o ella.

No caerás en un pozo negro de culpa si le das espacio a estas emociones. Sin embargo, lo que podrías descubrir es que lamentablemente no recibiste apoyo en tu desarrollo emocional y que tus padres no satisfacían adecuadamente tus necesidades.

Sentirás rabia, luego tristeza, y es posible que osciles entre estos dos estados por un tiempo, lo cual es algo muy común. Estás procesando sentimientos que no has permitido durante mucho tiempo y que al salir en algún momento, tu cuerpo necesita “ponerse al día” de emociones y sentimientos que han estado tapados durante muchos años.

No eres demasiado sensible

Los padres narcisistas y emocionalmente incapacitantes enseñan a sus hijos a avergonzarse de lo que sienten. Insinúan que cualquier sentimiento que su hijo o hija tenga como resultado de las acciones de sus padres se debe a una “sensibilidad” innata defectuosa. Es como si te intoxicaras con comida en un restaurante y el dueño te dijera que probablemente sólo tienes un estómago sensible. Pensarías que el dueño del restaurante está intentando evadir su responsabilidad y ponerlo en ti. Pues así es, ése es la misma estrategia que utilizan los padres narcisistas.

Una intoxicación alimentaria no es lo mismo que tener un estómago sensible, al igual que sentirse herido, molesta, indignado o triste no es el resultado de una sensibilidad emocional deficiente. Sentimos esas cosas por un estímulo, no por debilidad.

Es importante reconocer que, al explorar las maneras en que un padre o madre narcisista te ha impactado, afrontas una realidad que tuviste que negar. Esto puede ser muy doloroso, porque sin duda sentirás muchas emociones que tuviste que reprimir para sobrevivir a esa relación.

La mayoría de los hijos adultos de narcisistas aún se aferran a las conclusiones que sacaron de niños, como: “Está mal que me sienta así”, “Soy demasiado sensible y necesito madurar”, “Si mi madre está disgustada conmigo, debe ser porque no soy lo suficientemente bueno”, y la lista continúa.

En terapia, te guiaré para que actualices esas creencias para que tu conciencia como adulto amoroso coincida con la de tu niña interior. Y sí, también tendrás el reto de permitirte sentir todas tus emociones hacia tus padres y darte cuenta de que culparlos no es lo mismo que responsabilizarlos.

Queremos llegar a un punto en el que podamos decir: «Esto me dolió» y no sentirnos culpables ni avergonzadas, sino asumirlo como parte de nuestra experiencia. Cuando podemos apropiarnos de nuestros sentimientos, estos dejan de ser los que nos dominan. Nos convertimos en aliados de estas valiosas fuerzas internas.

El impacto cultural de responsabilizar a tus padres

Vivimos en una cultura en la que el grupo de la familia es muy importante y, en concreto, los roles del padre y la madre, sagrados, por lo que hablar de ellos en términos de personas que nos han hecho daño, puede tener poca aceptación en ciertos entornos, en los que se repita el patrón de que nos culpen por nuestros sentimientos o los invaliden con frases como “Pero si tu madre es la que te ha dado la vida” o “Me parece fatal que hables así de tu padre”.

Por eso es importante encontrar un entorno seguro, como el de la terapia o el de personas cercanas y abiertas de mente que puedan escuchar nuestras experiencias sin emitir un juicio hacia ellas.

No esperes que tus padres se responsabilicen

Tus padres, especialmente si son narcisistas, es muy posible que sigan pensando de la misma manera sin ningún tipo de introspección o que hayan cambiado algo. Pero es muy poco común que se responsabilicen de su comportamiento, reconozcan tu dolor o pidan perdón.

Si ya de adulto, sigues necesitando esta validación por parte de ellos para reconocer tus experiencias, estarás yendo a ellos todavía desde el niño o niña interior más que desde la persona adulta.

La clave con la validación es dártela tú a ti, a través de compartir experiencias con personas de confianza o en un entorno seguro de terapia.

Fuente: psychologytoday.com

Imagen de Adi Goldstein en Unsplash

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Cómo tratar con tu padre o madre narcisista

Las fiestas navideñas son una época que pueden causar estrés o ansiedad al tener que tratar con la familia de origen y todos los detonantes que esto puede acarrear. Como este tiempo está cerca, en este artículo te doy señales para identificar si tienes un padre o madre narcisista y, en una segunda parte, consejos sobre cómo tratar con él o ella.

Cómo identificar si tengo un padre o madre narcisista

El Trastorno Narcisista de la Personalidad no se diagnostica apenas, porque las personas con el trastorno no lo solicitan ya que precisamente, el núcleo de la defensa de una persona con este trastorno supone creer que es perfecta y lo hace todo bien. Además, los narcisistas se suelen emparejar con personas codepedientes, que “compran” la realidad del narcicista, por lo que tampoco suelen detectar el trastorno. Juntos, suelen crear una familia disfuncional, donde asignarán a sus hijos, de forma inconsciente, los roles del chivo expiatorio y el niño o la niña dorada. Dentro de estos roles, es normalmente el hijo o la hija a la que es asignado el rol del chivo expiatorio el que detecta la disfuncionalidad y busca respuestas al margen de la familia narcisista.

Por ello, si tienes sospechas de que tu madre o padre puede o bien tener Trastorno Narcisista de la Personalidad, o bien tener un narcisismo muy extremo, es importante que te informes, ya que lidiar con un padre o madre narcisista, puede ser algo muy desafiante y que causa mucho daño.

Comportamientos más comunes de un padre o madre narcisista

  • Habla exclusivamente sobre ella misma y sus logros.
  • Te recuerda con frecuencia todas las cosas que ha hecho por ti, utilizándolo para hacerte sentir culpable.
  • Tiene baja tolerancia a la frustración con situaciones cotidianas, lo que puede resultar en arrebatos de ira o rabietas.
  • Hace de las expectativas un “objetivo móvil” de modo que resulte casi imposible satisfacerlas o ganarte su aprobación. Una vez que se cumples una expectativa, se establece otra sin reconocer el logro.
  • Necesita ser constantemente el centro de atención en cualquier situación.
  • Te compara con hermanos u otras personas como vecinos o primos haciéndote sentir que tú “lo haces mal” o “eres inferior”.
  • Es incapaz de recibir críticas o comentarios constructivos.
  • No se disculpa nunca ni asume la responsabilidad de sus acciones.
  • Compite contigo por ser mejor que tú o que siente celos de tus vínculos, como por ejemplo, tu relación de pareja.
  • Utiliza las cosas que sabe sobre ti para hacerte daño cuando está enfadada contigo.
  • Sientes que tú estás ahí para cubrir sus necesidades en lugar de que ella cubra las tuyas. Esto es especialmente dañino en la infancia, donde en muchos casos se suele dar una inversión de los roles, lo que se conoce como parentificación.

Si te sientes reflejada en la mayoría de los puntos descritos, es muy probable que tu padre o madre tenga TNP o bien un narcisismo extremo. En tal caso, es importante que tengas esto en cuenta porque las normas para relacionarte son diferentes y requieren de que pongas distancia y te protejas. En el siguiente apartado, ofrecemos posibilidades de lo que puedes hacer.

Cómo lidiar con un padre o madre narcisista

Es importante que, una vez creas que tu madre o padre es narcisista, decidas cómo tratar con ella o él. No hay una receta perfecta sino que se trata de una decisión personal, donde es necesario que ponderes cuánto contacto puedes mantener a la vez que cuidas de ti. Más abajo puedes ver algunas opciones.

El contacto cero

Una forma de lidiar con un padre o madre narcisista es alejarte por completo de la relación. Este límite claramente definido es particularmente útil si ya has hecho muchos intentos de tener una relación y te hace mucho daño y necesitas protegerte.

Si sientes que la relación está impactando negativamente en tu salud mental (tienes miedo, te deprimes o tienes muchos flashbacks emocionales durante las interacciones), el contacto cero puede volverse la única posición viable.

El contacto limitado

El contacto limitado consiste en reunirse sólo en ocasiones especiales como las navidades o un cumpleaños, limitar el tiempo de comunicación por teléfono o mensajes o acortar las visitas.

El contacto limitado puede ayudar asegurarte de no estar a solas con tu padre o madre narcisista sino que algún miembro más de la familia de tu confianza esté presente, buscar lugares de encuentro más neutrales que su casa o planificar el auto-cuidado antes y/o después de la visita.

Mantener la comunicación

Si decides mantener la comunicación, ya sea por el contacto limitado o continuar interactuando como de costumbre, es importante crear algunos límites claros y ajustar tu forma de comportarte e interactuar con un padre narcisista.

Más abajo tienes algunas estrategias que pueden ayudar a que tus interacciones sean más fluidas:

  • Replantea la relación como diferente en comparación con otras en tu vida. Es posible que no puedas compartir pensamientos y sentimientos íntimos, pero aun así puedes disfrutar de su compañía manteniendo los temas a un nivel más superficial.
  • Reconoce su enfermedad mental. Todo lo que tu padre o madre narcisista hace, en el fondo no es personal. Esto no quiere decir que no te protejas de ataques o humillaciones, pero comprender que lo que hace habla más de él o de ella que de ti, te puede ayudar a poner en perspectiva sus palabras y acciones.
  • Puedes centrarte en lo que funciona en tus interacciones y que te permiten conectar con tu padre o madre narcisista. Si tienes un interés compartido en común, será más fácil conectar, como ir a dar un paseo por la naturaleza o ir al cine.
  • Acepta que no va a cambiar. Esto te permitirá no engancharte con el padre o madre que habrías querido tener y te ayudará a relacionarte, en la medida de lo que quieras o puedas, con la/el que tienes.
  • Ten claros tus límites. Ten claro lo que aceptas y lo que no en tu relación con él o ella y que puedes decir que no, pedir respeto o levantarte e irte en cualquier momento si lo necesitas.
  • Evita la discusión de “quién tiene razón y quién no”. Las conversaciones intentando que tu padre o madre narcisista reconozca algo son agotadoras y peligrosas y, en general, son inútiles, por lo que intentar que reconozca tu versión de las cosas, te mantiene buscando su validación. Aprende a validarte a ti misma sin la necesidad de que él o ella lo haga también.
  • Intenta mantenerte en tu centro y que no te arrastre. Un padre o madre narcisista, antes o después, busca enfadarte o frustrarte o activar una fuerte reacción emocional en ti. Si te mantienes en tu centro a nivel emocional, le animará a no seguir intentando alterarte.
  • Prueba a no tener la expectativa de cómo debería ser el encuentro. Las expectativas son la receta más fácil para la decepción y la frustración. Si simplemente pones la intención en estar allí y fluir con lo que sea que suceda, evitará que te frustres o te decepciones.

Conclusiones finales

Tratar con un padre o madre narcisista es un gran desafío. Ya sea que decidas tener un contacto cero o mantener el contacto en la medida que sea, recuerda cuidarte a ti mismo primero. También recuerda que puedes querer a esta persona y sentir compasión por ella sin tener una relación muy sólida o incluso desde una puerta cerrada.

Decidir cuánto contacto quieres con tu padre o madre narcisista y cómo lo quieres es una tarea difícil y que puede resultar dolorosa. El acompañamiento por una terapeuta que sepa de narcisismo, te puede ayudar en este proceso vital tan importante.

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El Impacto de crecer con una Madre Narcisista y Primeros Pasos para tu Recuperación (Parte II)

El impacto de crecer con una madre narcisista es muy alto a nivel piscológico y emocional. Se pueden dar secuelas que afectan al desarrollo personal del niño que ha crecido en un ambiente que es hostil, ausente y, en general, poco nutriente.

A continuación, te voy a describir los rasgos que tienen las hijas adultas de madres narcisistas.

Nota: Todas las menciones que se hacen en el artículo a una “madre narcisista”, deben entederse que también podría tratarse de un padre narcisista.

Rasgos de la Hija Adulta de una Madre Narcisista

Indecisión y Culpa

Los hijos adultos de padres narcisistas temen hacer daño a otras personas al elegir hacer lo que necesitan para ellos mismos. Han sido “entrenados” para considerar las necesidades de sus padres narcisistas ante todo y, por lo tanto, les resulta difícil considerar sus propias necesidades frente a las de los demás sin sentirse egoístas. Esta indecisión y culpa pueden ser paralizantes en su vida de adultos.

Gaslighting o Luz de Gas interiorizado

El gaslighting o luz de gas es una forma de manipulación psicológica en la que una persona envía mensajes con los que menoscaba la competencia, sanidad mental,… de otra persona, haciéndole cuestionar su propia memoria, percepción o juicio.

Las hijas de una madre narcisista que han sufrido luz de gas en la infancia tienden a dudar mucho de sí mismas, a necesitar que otras personas confirmen que están en lo cierto y suelen tener dificultades para tomar decisiones en su vida por el miedo a equivocarse.

Amor y Lealtad a la madre narcisista

Incluso después de crecer en un entorno de mentiras, manipulación y abuso, puede ser realmente difícil para los hijos adultos de una madre narcisista dejar de cuidar y quererla. Es probable que se sientan culpables por intentar alejarse y poner límites. También es muy frecuente que entablen relaciones con parejas que muestran rasgos narcisistas. Un amor que se basa en manipulaciones y que está muy condicionado es algo que es conocido, “familiar” para el adulto de una madre narcisista, mientras que un amor incondicional puede resultarle desconocido, incómodo e incluso darle miedo.

Resiliencia

Muy a menudo, los hijos adultos de madres narcisistas han necesitado desarrollar la resiliencia para sobrevivir en un entorno hostil y poco nutriente. Esta cualidad ya les acompañarán toda la vida y también les puede servir en su propio beneficio. Bien aplicada, la resiliencia les sirve para ser constantes, no darse por vencidos frente a los obstáculos y les proporciona la capacidad de convertirse muy resistentes frente a los obstáculos que la vida les pone delante.

Hiper-responsabilidad

Independientemente de que el padre o la madre narcisistas sean abiertamente abusivos con el niño, casi siempre son emocionalmente sordos y están demasiado preocupados por ellos mismos y sus propias preocupaciones como para escuchar a su hijo.

Que los padres narcisistas no se responsabilicen y no ejerzan el rol de padres, llevará a sus hijas a hiper-responsabilizarse de sí mismas desde muy pequeñas y a tener esta tendencia en su edad adulta. Esto les llevará a sentirse responsable de temas que no les corresponden: tenderán a cargarse con las emociones de los demás o con el 100% de los ocurre en sus relaciones (conflictos, rupturas,…) en lugar de repartir la responsabilidad en un sano 50%.

Ecoísmo

Las hijas de madres narcisistas que tienen empatía, suelen desarrollar ecoísmo. Se vuelven apéndices de las madres y no se les permite desarrollar una personalidad propia sino que más bien están a rebufo de la madre narcisista. En la edad adulta, tenderán a buscarse parejas con las que repetir estas dinámicas.

Apego no sano: ambivalente inseguro, evitativo o desorganizado

Los hijos adultos de madres narcisistas no experimentan un vínculo seguro en su entorno, sino que se encuentran con madres que los agobian y no les dan autonomía (apego  ambivalente inseguro), que son muy frías y están emocionalmente indisponibles (apego evitativo) o que tienen un comportamiento caótico y sin coherencia, donde la niña nunca sabe qué esperar de ese cuidador con un comportamiento errático (apego desorganizado).

Esto lleva a algunos adultos a aferrarse a sus parejas de forma dependiente y exigir la atención de su pareja en todo momento (apego  ambivalente inseguro), a volverse ferozmente independientes, teniendo dificultades para tener relaciones en las que sientan que pueden confiar en la otra persona (apego evitativo) o tener relaciones en las que hay dinámicas muy inestables de frío-calor/ amor-odio (apego desorganizado).

Pasos clave para comenzar el proceso de curación de una madre narcisista

Hay muchas formas diferentes en las que puede avanzar y curarse de haber sido criado por una madre narcisista. Te recomendaría que no intentes hacer esto sola, ya que algo que se generó en un vínculo, sólo puede sanar en otros vínculos. Necesitamos un nuevo espejo en el que mirarnos y ésta es una tarea que sólo una terapeuta que sabe de narcisismo, puede hacer de forma adecuada.

Pasos a seguir

  1. Date cuenta. Como con todo, el primer paso es la consciencia. No podemos seguir adelante hasta que sepamos qué nos ha causado dolor. Si estás leyendo este artículo, es probable que sospeches que uno de tus padres tenía o tiene rasgos narcisistas o un Trastorno Narcisista de la Personalidad o es psicópata o sociópata.
  2. Infórmate. Es importante que te informes sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y el impacto que puede tener en el sistema familiar. Ten en cuenta que hasta ahora has vivido bajo los parámetros de una familia disfuncional, donde se tergiversaban mucho las cosas y la realidad se presentaba de una forma muy sesgada. Es necesario que empieces a anclararte en tu propia realidad.
  3. Cuenta tus experiencias. La validación suele ser un tema para la hija de madre narcisista, ya que ésta no se les suele dar o se juega con ella para manipular o chantajear. Es importante que cuentes tus experiencias para empezar a validarte a ti misma.
  4. Identificar y poner nombre a los comportamientos. Durante el paso anterior, es muy probable que se haya hecho evidente algún comportamiento abusivo, traumático y negligente por parte de la madre narcisista. Por doloroso que sea, es probable que puedas identificar el abuso emocional o la negligencia (hacer sentir culpable, manipular) e incluso el abuso psicológico (luz de gas o el tratamiento de silencio). También puedes darte cuenta de un abuso físico, sexual o financiero. Es necesario que empieces a identificar estos comportamientos para ponerles nombre y empezar a decidir qué es lo que toleras o a lo que pones o no límites en tu vida. Si estos comportamientos han formado parte de tu infancia, es probable que los hayas normalizado y los sigas tolerando o aguantado en tu etapa adulta.
  5. Llora. Tanto el duelo por la infancia que no tuviste como el duelo por la imagen de tu madre narcisista que se ha hecho añicos, son necesarios. Una vez atravesado ese dolor, te darás cuenta de cómo empiezas a cambiar como persona.
  6. Trabaja en los hitos del desarrollo que se bloquearon. Es muy probable que, al crecer, te hayas perdido algunos hitos del desarrollo bastante importantes, y ahora es el momento de comenzar a experimentarlos y aprender. Ahora es el momento de explorar tu propia identidad, experimentar con tu sexualidad, con elegir si quieres un cambio laboral o como saber qué tipo de relaciones quieres tener en tu vida. Es muy probable que tengas que aprender a pedir lo que necesitas, a identificar y gestionar tus emociones y establecer límites saludables.
  7. Aceptar a tu madre narcisista. Finalmente, es importante comprender y llegar a aceptar que tu madre narcisista no cambiará. Por mucho que la confrontes, es muy poco probable que cambie su comportamiento.
Cómo Sanar tu Sexualidad si has sufrido Microgestión Sexual por tu Padre Narcisista

Cómo Sanar tu Sexualidad si has sufrido Microgestión Sexual por tu Padre Narcisista

Si quieres saber cómo recuperarte tras haber crecido con un padre narcisista, hay que empezar por saber que el amor que dan los padres narcisistas a sus hijas no es incondicional, está sometido a muchas reglas y condiciones.  Tal vez en tu caso el afecto tu padre empezó a retenerlo una vez que alcanzaste la pubertad o pudo haber empezado a sobrepasar límites de lo que es sano en una relación padre-hija.

Es común que los padres y las adolescentes tengan luchas de poder, especialmente cuando se trata de que la adolescente empiece a tener relaciones con otros hombres (o mujeres). Sin embargo, con un padre narcisista, la devaluación es excesiva durante esta etapa.

Esto es especialmente cierto si hubo una idealización poniéndote en un pedestal cuando eras una niña. Quizás tu padre mostró afecto y cuidado hacia ti cuando eras pequeña porque eras más fácil de controlar. Sin embargo, los abrazos al volver a casa del trabajo o los elogios se detuvieron abruptamente al llegar a la pubertad y tu padre se encontró con una adolescente que no era tan fácil de controlar.

Para algunas hijas, el afecto nunca estuvo presente en absoluto. Es posible que el padre narcisista no te tocase ni te cuidase mucho y te haya descuidado emocionalmente durante toda su vida.

Tal vez el padre narcisista eligió a una de sus hijas para ejercer el rol de la niña dorada para mimarla y llenarla de elogios, mientras le asignó a la otra hija el papel de chivo expiatorio, sin darle mucha atención y tratándola mal el poco tiempo que interactuaba con ella.

Con o sin afecto, la falta de límites del padre narcisista puede dar lugar a comportamientos que confunden y hacen daño a su hija en sus relaciones con los hombres o las mujeres. Tomar conciencia de su sexualidad y entablar relaciones puede ser algo muy difícil con un padre controlador y que cree que su hija es una posesión. Los padres narcisistas son muy territoriales y tienen constantes luchas de poder, con lo que es probable que, inconscientemente, vean a otros hombres como potenciales amenazas de “lo que es suyo”. El padre narcisista suele tener la necesidad de asegurarse de que su hija permanezca en un estado de infancia perpetua para que sea más fácil de controlar.

Muchos padres narcisistas practican el incesto emocional. Si tiene problemas de adicción, puede haberle asignado el papel de cuidadora a su hija o incluso el de la figura de “esposa” sustituta si no tiene una relación satisfactoria con su mujer. O, puede que tenga una actitud sexual inapropiada hacia su hija, contándole su vida sexual como si fuese un “amigo” y manteniendo un doble estándar sexual dándole mensajes de que lo que ella tiene que hacer es mantenerse “pura”.

Además, hay muchos padres narcisistas que son sádicos, esto es, disfrutan o sienten alivio infligiendo dolor (no tiene porqué ser físico que, obviamente también, sino dolor emocional) a sus hijas. Esto convierte a las hijas en masoquistas, tratándose de un comportamiento que también pueden llevarse a la cama. Desde niñas, se les da el mensaje de que el amor duele y así es como lo viven de adultas.

En los escenarios más extremos, un padre narcisista maligno puede incluso pasar al abuso sexual. Esto se debe a que los padres narcisistas no tienen límites en la forma en que ven a sus hijos. Los ven como objetos para satisfacer sus necesidades, como extensiones de sí mismos, en lugar de seres humanos individuales. Al degradarlos o devaluarlos sexualmente, mantienen el control sobre sus hijas (o sus hijos) de maneras extremadamente dañinas.

Hay muchas formas en que se puede manifestar esta forma de microgestión sexual, pero lo que es seguro es que todas ellas pueden agotar la sensación de seguridad e independencia de la niña cuando se hace adulta.

Cómo Sanar tu Sexualidad si has sufrido Microgestión Sexual

Como hija de padre narcisista, tu sexualidad puede haber sido sofocada, erosionada o mal utilizada para atender las necesidades del padre narcisista. Es hora de recuperar el dominio sobre tu cuerpo y tu sexualidad, a la que tienes derecho. Ya no es necesario que reprimas, niegues o disfraces tu instinto sexual.

Las supervivientes de familias disfuncionales, cuya parte instintiva fue rechazada en su infancia, se comportan como si sus instintos fuesen caballos encerrados en el sótano, a los que tienen que mantener “a raya”. John Bradshaw, “Sanando la Vergüenza que te Ata.”

Algunas formas de sanar tu sexualidad pueden ser:

  • Reconectarte con un sentido espiritual de la sexualidad que te permita ver tu sexualidad como algo sagrado en lugar de algo vergonzoso. La sexualidad es algo natural para todos los seres humanos y una fuente de placer y de bienestar.
  • Experimentar con el placer propio y/o una mayor intimidad emocional en tus relaciones para aumentar los sentimientos de seguridad y confianza.
  • Trabajar con una terapeuta que sepa sobre trauma para desentrañar cualquier creencia o detonante que esté arraigado de forma inconsciente y que pueda impedirte abrazar tu sexualidad y encontrar satisfacción en la intimidad física. Ejemplos de estas creencias pueden ser introyectos como “Soy una puta”, “Soy una guarra”, “No me lo merezco”, “Estoy ridícula cuando practico el sexo”, “No se me da bien el sexo”.

Los padres narcisistas trabajan duro para mantener el poder y el control sobre sus hijas. Es esencial que las hijas de padres tóxicos recuperen su poder emocional, económico, sexual y psicológico en el camino hacia la curación.  Para saber cómo recuperarte tras haber crecido con un padre narcisista deberás reapropiarte de ti misma.

Fuente: https://blogs.psychcentral.com/recovering-narcissist

separarte de tu madre narcisista

Cómo separarte de tu Madre Narcisista

A veces, querer a una narcisista significa hacerlo a una distancia segura, incluso si la narcisista en cuestión es tu madre.

Darte cuenta y aceptar que tienes uno o más padres narcisistas es un camino largo y doloroso. Eso se debe a que los niños, incluso de adultos, siguen deseando amor y aprobación, a menudo en contra de la evidencia de que tus padres no te han podido ni podrán nunca proporcionarte ese amor incondicional que tanto anhelas.

En última instancia, tener un contacto cero o bajo con una madre narcisista puede ser una opción saludable y liberadora.

Crear distancia con tus padres significa renunciar a la ilusión de que algún día cambiarán y liberar la sensación de responsabilidad por ellos que pueden haber inculcado en ti. También dejando de buscarles para conseguir su aprobación o validación, como si todavía fueras una niña.

Es importante aprender a ser asertiva y poner límites cuando los padres/las madres son inapropiados, controladoras, invasivos o abusivas.

Consejos para separarte de tu madre narcisista

Reconoce que tu salud y bienestar son lo primero

    Es más que probable que hayas intentado complacer a tus padres narcisistas mucho porque esto es para lo que te entrenaron en tu infancia, quizás hasta el punto de no reconocer tus propias necesidades y deseos.

    Como adulto, es importante que te reapropies de tus deseos y necesidades y los pongas como prioritarios. Si priorizas los deseos y necesidades de otras personas (amigos, parejas, jefes) tendrás relaciones disfuncionales, repitiendo las dinámicas de tu familia narcisista. Esto no quieres decir que no tengas en cuenta a los demás y que no cuides el vínculo que tienes con las personas que son importantes en tu vida. Se trata de priorizarte a ti mismo teniendo en cuenta a la otra persona y negociar. Negociar incluye poner límites y decir que no.

    Esto también incluye a tu padre o madre narcisista. Al principio puede resultarte difícil, por el nivel de demanda o las dinámicas muy arraigadas, pero ponerte a ti por delante te ayudará a adquirir autoestima.

    Aprende a despegarte y poner límites

      Para desvincularte de verdad y forjar una identidad fuera de la sombra de sus padres, tendrás que aprender a desapegarte, lo que esencialmente significa compartir sólo cierta información o poner límites a exigencias como whatsapps o llamadas diarias. En definitiva, dejar de ser un niño adulto y aumentar tu poder personal.

      Si te das cuenta de que dependes de tus padres o uno de ellos para que te den validación, puedes aprender a empezar a dártela a ti, sin acudir a ellos de forma constante. La terapia Gestalt es un espacio que te puede ayudar a aprender a auto-validarte en lugar de buscar la validación de otras personas, en especial, tus padres.

        Acepta que tu madre narcisista puede hacerte difícil iniciar un desapego

        Ten en cuenta que hay una gran probabilidad de que tu padre o madre narcisista no respeten tu deseo por un tiempo. Eso es porque los padres narcisistas suelen ver a sus hijos como extensiones de sí mismos en lugar de personas con sus propias necesidades.

        Es posible que intenten castigarte, boicotearte o chantajearte por tu cambio de postura. Una vez que hayas establecido tus límites, intenta mantenerlos, ya que, poco a poco, verás que tu autoestima crece.

        Este proceso lleva tiempo e incluye la capacidad de identificar y creer que tienes derecho a tus sentimientos y necesidades, y a aprender a afirmarlos.

        No te culpes por el estado de la relación

          Los adultos y adultas que han crecido con padres narcisistas se suelen sentir culpables con mucha facilidad, en especial en su relación con ellos, ya que han sido muy manipulados en su infancia para sentir esa culpa.

          Y es muy probable que la sientas cuando empieces a distanciarte. No intentes resistirla sino aceptarla y respirarla. Una vez hecho esto, puedes empezar por sustituirla por el concepto de responsabilidad: ¿De qué quieres responsabilizarte en la relación con tus padres? ¿Eres responsable de su felicidad o de lo que sucede en sus vidas? Cambiar la culpa por la responsabilidad puede ayudarte a recolocar las cosas y aprender a tener un vínculo más adulto con ellos.

          Conclusiones finales

          Si sigues dejando que tus padres narcisistas te controlen, manipulen, culpen, ridiculicen… es como tener una puerta abierta a que otras personas lo hagan también . Si empiezas a poner límites a tus padres, te resultará más fácil hacerlo con otras personas en tu vida. Ése será el comienzo de un cambio para no tener ningún vínculo abusivo en tu vida.

          Fuente: www.huffingtonpost.com

          Imagen de Jens Lelie en Unsplash

          la infantilización

          La Infantilización consiste en tratar a una persona adulta como si fuera un niño

          Qué es la infantilización

          Un rasgo que casi todas las familias narcisistas tienen en común es la necesidad de o bien “parentificar” o bien “infantilizar” a sus hijas. Esto puede ser tan algo tan directo como hacer que la niña se sienta incompetente cada vez que prueba algo nuevo, o puede ser tan sutil como intervenir y ofrecer hacer algo que claramente puede hacer por sí misma, creando la fantasía en la niña de que necesita siempre y para todo que su padre o su madre o ambos le asistan.

          Desafortunadamente, este comportamiento rara vez se detiene incluso después de que el niño crece y se convierte en un adulto. De hecho, a veces puede empeorar a medida que el padre o madre narcisista teme la creciente independencia de sus hijos. Ya no tendrá suministro narcisista o bien sentirá que ya no le necesitan, lo cual le da sentido a su vida.

          El diccionario Collins define la infantilización como “el acto de prolongar un estado infantil en una persona al tratarla como a un niño”. En otras palabras, tratar a alguien deliberadamente como si fuera mucho más joven que su edad real.

          Las madres narcisistas hacen esto porque ven a sus hijas como una extensión de ellas mismas y como una fuente para satisfacer sus propias necesidades, en lugar de estar ellas disponibles para sus hijas.

          Si el niño o ya el adulto comienza a darse cuenta de esto y a intentar separarse para forjar su propia identidad, el padre narcisista utilizará tácticas como la culpa, el control, el miedo y la manipulación para que el niño o el adulto siga en el rol infantil que se le ha asignado.

          Para hacer que el adulto siga en el rol de niño, los padres narcisistas adoptan actitudes como darle el mensaje de que carece de la capacidad de manejar su vida, controlar sus finanzas, sus amigos y parejas, hablarles como si todavía fuesen niños o decirles constantemente lo que tienen que hacer.

          Ser infantilizada por una madre narcisista puede haber sido una parte tan integral de la vida de algunas personas que ni siquiera se dan cuenta hasta que llegan a la edad adulta de lo mucho que están enredadas emocionalmente con sus padres, sin crecer psicológica y emocionalmente y sin desarrollar su propia personalidad.

          Formas en las que los Padres Narcisistas infantilizan a sus Hijas

          Necesidad de aprobación

          Los padres narcisistas generan en sus hijos la necesidad de aprobación como una forma de tenerlos controlados. Son frecuentes frases como: “¿Vas a salir así vestida a la calle?” o “¡Ay, no sé qué harías tú sin mí” o “De estos temas es mejor que me consultes a mí antes porque yo sé más que tú”. De esta forma impiden que sus hijos se vuelvan autónomos y aprendan a tomar decisiones y asumir las consecuencias. Esto mantiene a los hijos en un estado de inseguridad permanente, que los hace psicológicamente más niños que adultos.

          Hablarles como si fueran niñas

          Pueden ser frecuentes frases como “Mamá ya te ha preparado la comida” o “Siempre serás una cabeza loca” o “Ven, que te ato el zapato”. De esta manera, a la hija adulta se le puede dificultar percibirse a sí misma como una adulta, sintiéndose por dentro congelada en un estado infantil a pesar de que tenga el cuerpo y aparentemente la vida de una persona adulta.

          Crítica excesiva

          Las críticas excesivas están diseñadas para destruir la autoconfianza. Muchas madres narcisistas le hacen esto a sus hijas con el pretexto de “ser útiles”. Los comentarios hirientes con respecto a su peso, vestimenta, elección de carrera, elección de pareja o estilo de vida son temas propicios para que las madres narcisistas muestren que saben lo que es mejor para sus hijas, lo que implica que ellas no lo saben.

          Tácticas para que tus padres narcisistas dejen de infantilizarte

          Establece límites

          No hay nada que un padre narcisista odie más que que se le opongan, pero hasta que comiences a establecer algunos límites saludables, continuará controlando tu vida.

          No compartas en exceso detalles de su vida privada con ellos ni les digas nada que luego puedan usar como munición en tu contra. Esto supone protegerte. Sentirás culpa al empezar a hacerlo pero es la única manera de, poco a poco, empezar a construir tu vida como el adulto que eres.

          Ten algunas frases útiles listas

          Memoriza cuatro o cinco frases que puedas usar para cualquier situación que surja con ellos. Cuando tu padre narcisista empiece a decirte que no lo estás haciendo bien, simplemente di con un tono respetuoso, pero firme:

          “Tú tienes tu manera de hacer las cosas, y yo tengo la mía. Y ninguno de los dos está equivocado”.

          Otras frases podrían incluir:

          “Gracias, pero puedo hacerlo sola”

          “Ésa es tu opinión, pero no tengo que estar de acuerdo”

          “Esa es mi decisión y no quiero discutirla contigo”

          Al cerrar la conversación, le niegas a la madre narcisista la oportunidad de controlar la situación.

          Aléjate

          Si todo lo demás falla, abandona la habitación o cuelga el teléfono.

          Piensa que todo esto será una etapa dura porque tus padres narcisistas no querrán que te empoderes ni que te hagas adulto. Es más que probable que después de un tiempo inestable en el que habrá discusiones y distancia, finalmente se den por vencidos y acepten a regañadientes el nuevo statu quo.

          Si no es así y la situación se ha vuelto tan tóxica que tu salud mental y física están sufriendo a causa de ella, es posible que quieras valorar si contactarles muy poco o directamente tener contacto cero. Tú eres quien decide lo que es mejor para ti.

          Fuente: psychcentral.com

          Imagen de Szilvia Basso en Unsplash

          sanar padre o madre narcisista

          7 Pasos para Sanarte de un Padre o Madre Narcisista

          La percepción distorsionada de la realidad que un padre y/o madre narcisista impone a un niño o niña suele tener en la mayoría de los casos consecuencias muy perjudiciales. Algunas de ellas pueden ser la falta de autoestima, el pensamiento obsesivo, la minimización del abuso, la ansiedad severa, un miedo permanente a casi todo (consciente o no), la depresión y el Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo. Al abordar el impacto que el narcisismo ha tenido en tu infancia y empezar a tratarlo, puede mejorar enormemente tu calidad de vida en la edad adulta.

           

          Siete Pasos para la Sanación de haber crecido con un Padre o Madre Narcisista

          Reconoce el Comportamiento Narcisista

          El primer paso en el proceso de sanación es admitir y reconocer que ha habido algo no saludable en el comportamiento del padre o madre, generalmente de uno de ellos con la colaboración del otro. Una persona no puede recuperarse de algo que se niega a reconocer.

          La mayoría de los padres narcisistas eligen a un niño como favorito, el “Niño Dorado”, al que se trata con privilegios. La otra niña es frecuentemente el “Chivos Expiatorio”, tratada como inferior, comparándole, ignorándole y culpándole constantemente de todo. Los padres narcisistas ven a los hijos como extensiones de sí mismos, no como seres humanos independientes con su propia personalidad, emociones, gustos,… El padre o madre narcisista asignará los papeles en función de cuál de ellas perciba como más parecido y sea más proclive a llevarle la corriente.

          Entiende el Narcisismo

          Una vez que se identifica el narcisismo, es importante informarse sobre el Trastorno Narcisista de la Personalidad y cómo afecta a todo el sistema familiar. El narcisismo es en parte biológico y en parte se genera por el entorno. Por ello, es probable que haya otros narcisistas o trastornos de la personalidad en tu familia. Familiarízate con los signos y síntomas del narcisismo y reconocerás a las otras narcisistas que hay en tu familia, tanto en la línea ascendente (abuelos), como en la misma (hermanas), como en la línea descendente (hijos).

          Identifica el Comportamiento Abusivo

          Al principio se te hará raro y confuso porque la palabra “abuso” está asociada comúnmente al abuso sexual o físico, pero no al emocional y/o psicólogico, siendo éste muy grave porque una niña está expuesto a él durante años respecto a un padre o madre sobre la que tiene una absoluta dependencia.

          Sin embargo, cuanta más información adquieras, más te darás cuenta de que has sido objeto de los siguientes (seguramente varios pero no todos) tipos de abuso:

          • Físico: restricción (tapar la boca, coger de las manos), agresión (bofetadas, puñetazos, empujones, coscorrones, pellizcos, arañazos, escupir, dar golpes a cosas,..)
          • Psicológico: gaslighting, frases como “eres tonto”, “eres bipolar”, o “estás loca”.
          • Verbal: gritar a un niño, obligarle a callarse, interrogarle, acosarle con preguntas retóricas, insultarle, amenazarle.
          • Emocional: decirle regularmente que “eres sensible” o “eres difícil” o amenazarle cuando la niña intenta expresar una emoción o sentimiento.
          • Financiero: negligencia con su presupuesto, regalarle demasiadas cosas, no permitirle que pida nunca nada bajo ninguna circunstancia.
          • Sexual: actitudes inapropiadas, tocamientos, violación, frases inapropiadas como si el hijo fuese la pareja.

          Gestiona la Rabia y la Tristeza

          La rabia y la tristeza son respuestas emocionales naturales tras haber entendido tu historia familiar y haber identificado el abuso que has sufrido. Cualquier imagen idealizada que hayas podido tener de tu padre o madre narcisista se caerá abajo y esto es algo duro de aceptar.

          No sólo es normal sacar la rabia y la tristeza para liberar el trauma sino que es absolutamente necesario. Hasta que no hayas llorado y no te hayas enfadado por todo lo que has perdido en la infancia a causa del abuso, hasta que no contactes con tu niño interior, no podrás avanzar como adulto.

          Adquiere Perspectiva

          Éste es un buen momento para dar un paso atrás por un tiempo para obtener una perspectiva más amplia de ti y de tu vida. Comienza por reflexionar sobre cómo la imagen distorsionada del padre o madre narcisista del mundo, de las personas y sobre todo DE TI ha moldeado tus creencias actuales.

          Después cava más hondo. Busca los pensamientos y creencias que tienes sobre ti, las cosas que te prohíbes o de las que te culpas, la imagen que tienes de ti, lo que no te permites, lo mucho que te juzgas, lo crítico que eres contigo mismo. Todo eso no es tuyo sino algo aprendido. Identificarlo y cuestionarlo es lo que te va a permitir empezar a cambiarlo.

          El Perdón

          Acepta que no puedes cambiar tu pasado, pero sí reinterpretarlo. Eres tú quien decide si perdonas o no a tu padre o madre narcisista por el abuso y el daño causados. Conviene recordar que el perdón no es una acción mental sino emocional. Que generalmente no es un sentimiento de todo/nada sino que seguramente pasarás por diferentes etapas y diferentes tonalidades de grises. Y que para perdonar a otros, a la primera que es necesario que perdones es a ti.

          Busca Ayuda

          Donde hubo esas heridas no es que no vaya a haber nada, quedarán cicatrices, pero ya no serán heridas abiertas. Tu vida puede cambiar de una forma bastante radical, puedes verte haciendo cosas y desde facetas que jamás habrías soñado.

          Es importante tener en cuenta que éstas son sólo unas líneas generales por las que pasa un adulto en recuperación que ha sido víctima de abuso narcisista en su infancia. Para acompañarte y ayudarte en este proceso, te recomiendo que busques la ayuda profesional de una terapeuta especializada en el tratamiento de víctimas de familias disfuncionales o un grupo CoDA.

          Fuente: psychcentral.com