4 Comportamientos ocultos de las Personas Abusivas antes de revelarse

Nota: El abuso/maltrato no es exclusivo de los narcisistas, psicópatas y sociópatas, también puede darse por parte de personas que no tengan esta patología. Eso sí, todas las narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas abusivas.

El hecho de que una persona no te ponga las manos encima no significa que no sea abusiva. El abuso es control, falta de respeto flagrante y también palabras hirientes.

Detectar a personas abusivas no es fácil. La mayoría de las personas quieren creer que podrían distinguir a una persona abusiva de la multitud después de una conversación. Desafortunadamente, ése no es siempre el caso. Las personas abusivas a menudo son difíciles de detectar y tienen varias caras, con lo que el escenario más común es que mientras en la intimidad son abusivas con algunas personas, para otras con las que muestran la máscara, tienen la idea de que son estupendas personas que no le harían daño ni a una mosca.

El perfil de una persona abusiva no entiende de género, edad, raza, sexo, religión o nacionalidad.

Los abusadores pueden ser muy hábiles para proyectar una imagen atractiva que convenza a otros de que tienen valores personales sólidos y que no podrían ser abusados por esta persona de ninguna manera. El comportamiento atento y educado (hasta ejemplar) de un abusador hacia los demás les da a sus víctimas más razones para asumir la culpa. Para pensar que si sólo los trata mal a ellos es porque se lo merecen o porque “hay algo que hacen mal”.

Las personas abusivas suelen estar reconocidas por su comunidad, o tener un puesto de poder en su trabajo, o ser en cierta medida famosas por lo que hacen, fabricando una imagen que es completamente opuesta a la cara que después muestran a las personas de las que abusan.

Si ya has tenido alguna relación abusiva o has crecido en una familia disfuncional, en la que había abuso, es posible que aún tengas una tendencia a gravitar hacia personas abusivas, que al principio muestren su mejor cara. Para esto, lo mejor es que pongas tu “radar interno” en marcha y simplemente escuches las señales de tu cuerpo cuando estás frente a esa persona. Tu cuerpo no te miente y te dirá qué es lo que hay detrás de alguien que lo que está haciendo es sujetar una máscara.

Aún así, para las personas que provienen de familias abusivas, en ocasiones es algo de difícil de hacer, ya que las señales que emite la persona abusiva, son “familiares” y pueden confundir a tu niña interior, que tenderá a gravitar hacia lo familiar hasta que la adulta se haga cargo y haga elecciones más racionales.

Por esta razón, si aún estás en esa fase en la que aún no te fías mucho de tus propias percepciones, te muestro…

Cuatro Comportamientos que delatan a una persona abusiva antes de empezar abusar

  1. Las abusadoras parecen personas normales, pero aquí está la trampa..

    Las abusadores son personas corrientes, que llevan vidas completamente normales fuera de sus ciclos de abuso. Es importante recordar que las abusadoras son personas normales y que el perfil de una persona abusiva es completamente normal en la superficie.

    Aquí tienes algunas señales de que la persona a la que tienes delante es una abusadora:

    • Tiene los ojos como de pez muerto, completamente inexpresivos. Esto es por lo desconectadas que están emocionalmente de sí mismas (y por extensión, de las demás personas).
    • Suelen hablar sin hacer mucho contacto visual, es como si le hablaran al aire la mayor parte del tiempo.
    • Te abordarán con un tono muy familiar y caluroso. Tendrás la sensación de que conoces a esa persona “de toda la vida”.
    • Te halagará mucho y muy rápido. Si a las dos horas de hablar con esa persona, estás pensando: “Guau, es súper majo”, esto es una bandera roja.
    • Te preguntará mucho sobre ti, querrá saber cosas muy personales de ti en muy poco tiempo. Todo se mueve muy rápido con esta persona.
    • Si al poco tiempo de conocer a esta persona empiezas a tenerla en la cabeza todo el día, necesitas contactar constantemente y te encuentras pensando: “Es demasiado bonito para ser verdad”. ¡Así es! No es verdad. Esa persona sólo está proyectando una imagen de lo que cree que tú quieres ver.
  2. Los abusadores no abusan de todas las personas con las que se relacionan.

    Mucha gente no cree en las víctimas de abuso porque sólo han tenido interacciones perfectamente agradables con el abusador. Esta es una trampa peligrosa en la que caer, y es importante recordar que los abusadores nunca abusarán de todas las personas con las que se relacionan. Un abusador se alimenta de un ego que mantiene una imagen para que algunas personas los admiren, deseen, ensalcen,… esto es algo que necesitan. Las personas que interaccionan con esta máscara, suelen pertenecer a un círculo amplio, como la comunidad, el trabajo, un club de deporte,..

    Pues bien, como esa máscara es extrema, donde suelen proyectar al “héroe”, el “salvador”, el “mártir”,… después la parte que muestran en la intimidad (lo que en terapia Gestalt llamamos la sombra) también es extrema, siendo abusivos y maltratando a las personas que dicen querer. También hay una necesidad del ego que se cubre aquí: de estar por encima, de descargar rabia, de tener el poder y el control,…

    Las víctimas de un abusador suelen ser personas cercanas, como una pareja, un familiar, un socio, un amigo o un trabajador.

  3. Los abusadores no abusan todo el tiempo.

    Ésta es una de las principales razones por las que muchas personas que mantienen relaciones abusivas se quedan a pesar de tener un sentimiento de sentirse atrapadas.

    Si una abusadora maltratara a sus víctimas el 100% del tiempo, se trataría de una situación no sostenible a nivel emocional, psicológico, físico o sexual para una persona que padece esto todo el tiempo. Por eso las abusadores intercalan los momentos de abuso, con momentos “normales” en los que hay un buen trato. Esto es lo que se llama refuerzo intermitente y crea el ciclo de abuso.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato.

    Por lo general, con el paso del tiempo los momentos de abuso son más largos que los de buen trato, de modo que la relación escala en el maltrato. La táctica del abusador consiste en que la víctima crea que la relación pueda volver al estado inicial de idealización si se “esfuerza” o adopta una actitud sumisa en la que hace todo lo que el abusador le pide. O que habrá más momentos buenos si “se porta bien”.

    Esto es un cebo con el que controla y domina el comportamiento de la víctima, ya que el abusador no tiene ninguna intención de dejar el abuso. De hecho, lo NECESITA, porque generalmente proyecta en la víctima temas suyos con los que no sabe lidiar, por lo que necesita tener a alguien que pueda “cargar”con esos temas de los que el abusador no se responsabiliza.

    Este comportamiento a lo Jekyll y Hyde y abusivo NUNCA es reconocido por la abusadora, que lo justificará, minimizará, negará, racionalizará,.. y culpará de él a la víctima.

    Algunas de las frases que suelen utilizar para culpar a la víctima de su comportamiento:

    • Eres tonta, sensible,../Estás loca, paranoica
    • Yo ya no sé cómo decirte las cosas
    • Eres tú la que me provoca
    • No sé de qué me estás hablando,..
  4. Las abusadoras te apresuran para entrar en la relación

    Todo el teatro que hace una abusadora al comienzo de la relación es algo difícil de mantener durante un periodo largo de tiempo. Esto unido al hecho de que, por las razones más arriba explicadas, no pueden estar mucho tiempo sin una víctima, se apresuran a “cazar” a la víctima.

    Son típicos comportamientos de la abusadora los siguientes:

    • Enviarte mensajes constantes a través de las RRSS, el whatsapp, llamarte por teléfono,.. Se trata de una persona a la que apenas conoces, y en pocos días, estás en contacto con ella constantemente.
    • Contarte cosas muy personales acerca de sí misma cuando apenas la conoces.
    • Querer saber muchas cosas muy íntimas y personales de ti muy rápido.
    • Adoptar una imagen que sea acorde a la que tú tienes de la pareja ideal, sea la que sea.
    • Repetir con demasiada frecuencia la frase “¡Yo también!” Parece que esta persona es tu alma gemela y que ni un match al 100% en el meetic habría dado con alguien que encaja tanto contigo.
    • A pesar de todo este comportamiento depredador y desmesurado, tú lo verás como algo romántico y cautivador.
    • En momentos concretos, esta persona te dirá algo inconveniente, como “en el fondo estás gorda” para luego decirte que “es broma”. En momentos así, deja caer la máscara y está mostrando a la persona que hay detrás.

Espero que este artículo te haya ayudado a distinguir cuál es el perfil de una persona abusiva y te prevenga de entablar un vínculo tóxico antes de sentirte «atrapada» en esa relación.

Foto de Gwendal Cottin en Unsplash

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Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Las relaciones abusivas tienen mucho en común con las sectas. En ambos, las víctimas se sienten completamente desmoralizadas y atrapadas.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te interesará saber que tu relación ha sido muy similar a la de las sectas.

Tanto en las relaciones abusivas como en las sectas se produce un lavado de cerebro, que da lugar a que las personas pierdan su sentido del poder. Se sienten atrapadas y tienen miedo de irse, porque creen que les pasará algo horrible si lo hacen.

En ambas hay un líder que ofrece «amor» pero que en realidad lo que hay debajo es control, manipulación, utilización y, si la persona no muestra una obediencia ciega y completamente sumisa, son objeto de abuso/maltrato. Cualquier acto de autonomía o independencia, como tener criterio propio o cuestionar, es considerado por el “líder” como una forma de desobediencia que es severamente castigada. Como si esa persona fuese un niño/una niña.

Características de las Sectas

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o «maestro») que atrae a las personas a la secta.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”, de acuerdo con la cual hay una idea general de “nosotros contra ellos”, donde “ellos” es el mundo exterior, que se considera algo “peligroso” de lo que es necesario protegerse y apartarse.
  3. Hay un férreo control sobre las personas. Si hacen lo que se les dice, se las “quiere” o “premia”. Si no lo hacen, se las castiga.
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida.

En una relación abusiva, el abusador/la abusadora narcisista exigirá lealtad a SUS necesidades. Dependiendo de los casos, puede ofrecer una estabilidad (emocional, económica, …) pero ésta o bien no es real o bien tiene el precio de que si la víctima no obedece, da lugar a un abuso emocional y/o psicológico, y/o físico y/o sexual. Incluso en el caso de una obediencia absoluta que lleve a la víctima a una pérdida de identidad, autoestima, límites personales,.. es más que probable que haya abuso igualmente. El abusador narcisista es una persona con una falta de gestión emocional, inestable, que, antes o después, proyecta este malestar en la víctima para después justificar el maltrato/abuso.

Lo mismo ocurre en una Relación Abusiva

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o «maestro») que atrae a las personas a la secta. La abusadora narcisista a menudo es muy convincente. se preocupa por la víctima, está muy pendiente de ella y le ofrece protección, la víctima siente una inusual conexión desde el principio. En realidad, esto es una estrategia (consciente o inconsciente) por parte de la abusadora narcisista que hace a la víctima dependiente de una forma que le hace daño.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”. En una relación abusiva, a la víctima se la separa progresivamente de sus vínculos externos (familia, amigos, compañeras de trabajo). El objetivo final es volverla completamente dependiente de la abusadora narcisista. Como si fuera un niño.
  3. Hay un férreo control de las personas. En una relación abusiva, se le llama “amor” a lo que en realidad es control y dominación. El abusador narcisista controla a la víctima: qué hace, con quién se relaciona, cómo se viste, cómo tiene que pensar,..
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida. Si una persona deja una relación abusiva en contra de la voluntad del abusador narcisista, esto puede ser peligroso para ella. El abusador narcisista intentará impedirlo por todos los medios. Esto puede incluir amenazas, acoso y/o agresiones físicas. El abusador narcisista, si ya no puede impedirlo, tomará todas las represalias que pueda: con campañas de desprestigio hacia la víctima con personas que hayan tenido en común, difamándola en ambientes como su lugar de trabajo, solicitando la custodia sin derecho a visitas de los hijos que tengan en común,.. Es por esta razón, por la que en muchas situaciones, es recomendable, establecer contacto cero o un contacto mínimo en la medida que la víctima pueda. Cuanto menos sepa el/la abusador(a) narcisista sobre ella, menos daño podrá hacerle.

¿Y por qué la Víctima no se Va?

Tanto las víctimas de relaciones abusivas como de sectas son personas que, sean conscientes de ello o no, fueron abusadas/maltratadas por sus padres/cuidadores en la infancia. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es comprender que el primer narcisista en tu vida ha sido tu padre o tu madre o ambos.

El fenómeno que se da con estas personas es en ambos casos el mismo: están hambrientas de amor, validación y, en general, perdidas en sus vidas porque en su infancia no obtuvieron nada de esto. El abusador narcisista sabe esto, con lo que les da, en una fase inicial de idealización, ese amor incondicional que tanto necesitan. Pero ese amor no es gratis.

Poco a poco, el abusador/gurú se apodera de estas personas a todos los niveles. Les dice lo que tienen que pensar, cómo tienen que vivir, en lo que tienen que creer y a quién tienen que querer de forma incondicional, les pida lo que les pida.

En realidad, se repite la situación que han vivido en la infancia, donde su padre/madre era igual de autoritario, rígido y radical en nombre del “amor”.

Son los niños/niñas interiores heridos de estas personas, que quieren resolver un conflicto de infancia, los que llevan a los adultos a permanecer sumisos, atrapados y abusados/maltratados. Se sienten como niños indefensos, con miedo a salir al mundo. En realidad son adultos con recursos personales, competentes, con derechos para hacer lo que quieran con sus vidas y vivir en plena libertad y autonomía. Pero sufren tal alienación y falta de autoestima que viven en un estado regresivo de infancia, como cuando eran niñas completamente dependientes de sus padres.

La inseguridad generada por el abusador narcisista les hace sentir y pensar que no podrán vivir sin el abusador narcisista, o que va a ir tras ellas si se van, que no estarán seguras. Otras se responsabilizan del abusador, se sienten culpables porque creen que le “abandonarían”.

La ironía es que el miedo y la culpa que subyacen a estos pensamientos han sido generados por el abusador narcisista. El peligroso para su salud mental y emocional es el abusador narcisista y no el mundo y todo de lo que se les prometió que se les iba a proteger, se les ha hecho por él mismo, especialmente en cualquier situación en la que no hay una obediencia absoluta.

Las relaciones de abuso requieren de ayuda externa. Si estás aguantando una relación de este tipo sin buscar ayuda, conviene que sepas que estás atrapado en un mundo similar al de una secta. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te conviene buscar ayuda.

La ayuda de una terapeuta especializada en relaciones abusivas, te devolverá la confianza y la seguridad que necesitas para quererte a ti en lugar de a una persona que te dice que te quiere pero que en realidad lo que hace es utilizarte, explotarte y maltratarte.

¿Estás en una Relación Emocionalmente Abusiva? 40 Señales de Abuso Emocional (Parte 1)

Nada es más perjudicial para tu confianza y autoestima que estar en una relación emocionalmente abusiva.

A diferencia del abuso físico, que es muy evidente, el abuso emocional puede ser más insidioso y elusivo.

En algunos casos, ni el/la abusador(a) ni la víctima son plenamente conscientes de lo que está sucediendo.

El abuso emocional puede ocurrir en cualquier relación: de pareja, entre padres/madres e hijos/hijas, en amistades y con parientes.

A lo largo del artículo me referiré al abuso en el contexto de una relación de pareja, entendiendo que se puede extrapolar a todas las mencionadas.

¿Qué es el Abuso Emocional?

El abuso emocional es una forma de lavado de cerebro que erosiona lentamente el sentido de la autoestima, seguridad y confianza de la víctima en sí misma y en los demás.

En muchos sentidos, es más perjudicial que el abuso físico porque desintegra lentamente el sentido de una misma y el valor personal. Corta llegar al núcleo de tu ser esencial, lo que te impide reconocer tus deseos y necesidades. Causa heridas emocionales y psicológicas.

Implica un patrón de ofensas verbales, amenazas, control financiero y críticas constantes, así como tácticas más sutiles como la intimidación, infundir vergüenza y culpa tóxicas y la manipulación.

El abuso emocional se usa para controlar y dominar a la otra persona, y con frecuencia ocurre porque el/la abusador(a) tiene heridas e inseguridades de infancia que no ha tratado, como resultado de haber sido abusado y que repite consciente o inconscientemente.

Las abusadoras tienden a tener altas tasas de trastornos de la personalidad que incluyen el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), el Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) y el Trastorno de la Personalidad Antisocial (ASPD), entre otros.

Muchos supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales crecen en familias en las que el padre o la madre o ambos tienen uno de estos trastornos. Normalmente en la familia hay una negación y/o minimización del problema, de que alguien tenga un trastorno y de que el trato entre los miembros sea abusivo.

Aunque el abuso emocional no siempre conduce al abuso físico, el abuso físico casi siempre va precedido y acompañado de abuso emocional.

La víctima del abuso a menudo no ve el maltrato como abusivo. Desarrollan mecanismos de defensa de negación y/o minimización porque como han crecido en ese ambiente, para ellas, el trato abusivo es lo “normal”, es lo que conocen e, inconscientemente, ya de adultos, se relacionan con personas abusivas, igual que lo eran/son su padre/madre o ambos.

Los efectos del abuso emocional a largo plazo pueden causar un trauma emocional grave, que incluye depresión (grave o leve, llamada distimia), ansiedad (crónica o intermitente) y Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo.

Si no estás seguro de si estás en una relación abusiva, lee la lista de señales más abajo. Dentro del Abuso Emocional están la dominación y el control, el abuso verbal, las expectativas demandantes y de control, el chantaje emocional, el comportamiento impredecible, la creación de caos y crisis, el asesinato del carácter y el gaslighting.

60 Signos de Abuso Emocional en una Relación

Signos de Dominación y Control

  1. Dice cosas que te molestan o te asustan.

Tu pareja abusiva ha encontrado tu talón de Aquiles y lo utiliza contra ti. Si no obedeces o te esfuerzas por llevarte bien, tu pareja te amenazará y te asustará con lo que sabe que te da miedo, por ejemplo, te amenazará con dejar la relación si no haces exactamente lo que él/ella quiere.

  1. Se vuelve inapropiadamente celosa de tu atención o tu conversación con los demás.

A tu pareja no le gusta la idea de compartirte con nadie, incluso en las situaciones más inocuas e inocentes. Le molestan situaciones como que envíes un whatsapp a tu madre o salgas unos minutos tarde del trabajo.

  1. Monitorea tu tiempo y tu ubicación.

Tu pareja te interroga constantemente si no estás con ella sobre dónde estás, con quién y a qué hora vas a volver a casa. Si tu pareja no está satisfecha con el tiempo que pasas con otras personas, te hará sentir culpable. Como resultado, te sientes bajo libertad condicional, teniendo que dar innumerables explicaciones de lo que haces.

  1. Supervisa tu teléfono y tu mail.

Es otra forma de control de todas tus relaciones y contactos con otras personas. Te hace sentir como en la infancia, cuando tenías que justificar tu comportamiento. Eres un adulto con derecho a la privacidad y derecho a contactar a quien desees sin interferencias.

  1. Toma decisiones que afectan tanto a ti como a la familia sin consultarlo o llegar a un acuerdo contigo.

Un(a) abusador(a) emocional intentará colocarte en una posición inferior, al descuidar o negarse a incluirte en la toma de decisiones importantes. No te ve como un igual a la hora de tomar decisiones. Finalmente, olvidas cómo tomar decisiones y dependes de tu abusador(a) para prácticamente todo. Por ejemplo, puede decidir que os mudáis de residencia sin consultarlo contigo.

  1. Controla las finanzas y cómo gastas el dinero.

No sabes cómo acceder a tus cuentas bancarias porque tu pareja no te da las contraseñas. No puedes hacer una compra sin pedir permiso. Todo lo que haces financieramente pasa antes por su supervisión y aprobación.

  1. No respeta tus límites e ignora lo que le pides.

Cuando dices que no, consigue la forma de que acabes cediendo y se convierta en un sí, ya sea para hacer un plan que no te apetece o para tener sexo.

Puedes pedirle cosas de forma explícita que te molestan o que son importantes para ti, como que no deje la ropa tirada por el suelo o no te dé besos delante de otras personas. Si no le apetece hacerlo o simplemente para oponerse, hará caso omiso, lo ignorará o te dirá alguna excusa, como “vaya, no me he acordado”. 

Señales de Abuso Verbal 

  1. Muestra completa indiferencia y falta de respeto.

Te ignora a propósito a veces, comportándose como si no hubieses oído lo que te ha dicho o haciendo bromas sobre tu ropa o sobre cómo cocinas. Si le reclamas, te dirá que “estás exagerando” o que “eres muy sensible y no se te puede decir nada”.

  1. Ignora tus opiniones, ideas, sugerencias o necesidades.

Tu punto de vista y tus necesidades emocionales no son importantes para el/la abusador(a). A él o ella realmente no le importa cómo te sientes o cuál es tu opinión. Si intentas expresarte, te ignorará o te hará sentir como una persona demasiado demandante o que tus pensamientos y sentimientos son “incorrectos”, no válidos.

  1. Utiliza sarcasmo o la burla para desanimarte o hacerte sentir mal.

Utiliza el sarcasmo a través de palabras que significan lo contrario de lo que realmente quiere decir para insultarte, degradarte o mostrar irritación. El sarcasmo puede ser un comportamiento pasivo-agresivo que le permite al/a la abusador(a) fingir que sus palabras en realidad eran broma. Es un intento de mantenerte en desequilibrio e incómodo. Por ejemplo, “estás precioso hoy” (y estás en pijama) o “me encanta tu aliento” cuando acabas de comer ajo).

  1. Te llama nombres.

No se trata de palabras afectuosas como “cariño” o “cosita». Se trata más bien de palabras que van sobre temas sobre los que sabe que tú eres susceptible, como “canija” si eres pequeña o “gordito” o “gordo” si te sobran unos kilos.

  1. Crea conversaciones circulares e interminables.

El/la abusador(a) hace esto con técnicas como la ensalada de palabras. El objetivo es confundir. ¿Para qué? Para no tener que darte la razón en algo o para evitar hablar de un tema que no les interesa. Es una táctica de desgaste. El/la abusador(a) juega con ventaja porque sabe lo que está haciendo. Su comunicación no es sincera ni orientada a una solución que satisfaga a ambas partes.

  1. Señala regularmente tus defectos, errores o deficiencias.

Todas las personas cometen errores y tienen defectos. Es algo inherente a la condición humana. El/la abusador(a) señalará los tuyos de una forma obvia y para hacerte sentir vergüenza (esta vergüenza normalmente ya es tóxica de infancia, por la cantidad de veces que te sometieron a ella de forma intensa). Sin embargo, él/ella se esforzará por mantener una imagen de perfección irreal ante ti y los demás, no reconociendo nunca un defecto ni un error. Su intención es quedar siempre y en cualquier circunstancia por encima de ti, tanto frente a ti como frente a los demás.

8 Mitos sobre el Abuso Infantil

Mito 1: El Abuso Infantil es poco frecuente

¿Estás siendo víctima de Abuso Narcisista? Identíficalo y di NO

Qué es el Abuso Narcisista

Los narcisistas en realidad no se quieren a sí mismos. Están guiados, de forma inconsciente, por la vergüenza tóxica, de la que fueron víctimas en la infancia y que, como no suelen tratarla, la arrastran toda la vida. Es la imagen idealizada de ellos mismos, que se convencen a sí mismos de que ése es su Verdadero Yo (pero no lo es) lo que admiran y pretenden que los demás admiren.

En el fondo, las narcisistas, aunque no lo identifican o no lo entiendan, sienten la brecha entre la fachada que muestran al mundo y su identidad basada en la vergüenza tóxica. Trabajan duro para evitar sentir esa vergüenza. Para llenar este vacío, las narcisistas usan mecanismos de defensa que son destructivos, que causan dolor a las personas que tienen relaciones con ellos.

Muchos de los mecanismos de defensa de las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad son abusivos, de ahí el término «abuso narcisista». Sin embargo, alguien puede ser abusivo, pero no ser narcisista. Los adictos y personas con otras enfermedades mentales, como el trastorno bipolar y el trastorno de personalidad antisocial (similar al término anterior, sociopatía) y los trastornos límite de la personalidad también pueden ser abusivos, como lo son muchos codependientes sin una enfermedad mental. El abuso es abuso, no importa cuál sea el diagnóstico del abusador.

Diferencias entre una Narcisista Perversa y una Sociópata

Una persona con pronunciados rasgos narcisistas que se comporta de manera maliciosa y hostil tiene «narcisismo maligno». Los narcisistas malignos suelen ser sádicos e infligen dolor emocional a otros. Pueden ser tan competitivos y faltos de escrúpulos que tienen un comportamiento antisocial. La paranoia los pone en un modo de ataque defensivo como medio para auto-protegerse.

Las sociópatas muestran rasgos narcisistas, pero no todas las narcisistas son sociópatas. Sus motivaciones son diferentes. Mientras que las narcisistas tienen la necesidad de ser admiradas, las sociópatas cambian su fachada para conseguir los objetivos de su propia agenda secreta. No se adhieren a las personas como lo hacen las narcisistas. Las narcisistas no quieren ser abandonadas, son codependientes, necesitan la admiración de los demás. Las sociópatas no tienen esta clase de apego, pueden alejarse fácilmente de las relaciones que no les sirven. Aunque algunas narcisistas planearán con anticipación ocasionalmente para obtener sus objetivos, generalmente son más reactivas, más viscerales y más agresivas. Las sociópatas calculan sus planes de una forma mucho más fría y tienen un enorme control sobre sus propias emociones. Son capaces de planear una venganza durante años antes de llevarla a cabo. Una narcisista maligna tiene delirios de grandiosidad y se cree con más derechos que el común de los mortales. Una sociópata tiende más a considerarse una víctima de su propia vida y vive escondida, sin mostrarse.

El Abuso Narcisista

Las personas que han crecido en Familias Narcisistas/Disfuncionales, donde han sufrido acoso y abuso (emocional, psicológico, verbal, sexual, físico y/o espiritual) durante la infancia, tienden a repetir este comportamiento como adultos y dejarse abusar o acosar por otras personas hasta que empiezan a hacer terapia. Una niña no puede comparar su familia con otra, piensa que lo que sucede en su familia es lo “normal” y que eso es lo que ocurre en todas. Por ello, es necesario aprender que muchos de los comportamientos tolerados en realidad suponen un maltrato o un abuso y que nos tienen derecho a no permitir este trato por parte de nadie. Es su responsabilidad y derecho protegerse, poner límites y decir que no.

Si eres una víctima de abuso, los principales desafíos para ti son:

  1. Identificarlo claramente.
  2. Construir un sistema de apoyo.
  3. Aprender a fortalecerte y protegerte.

Tipos de Abuso Narcisista (que quizás aún no hayas reconocido, que lo estás padeciendo o que lo has padecido)

  • Abuso verbal. El abuso verbal incluye despreciar, intimidar, acusar, culpar, avergonzar, exigir, ordenar, amenazar, criticar, provocar, el sarcasmo, enfurecerse, oponerse, socavar, interrumpir, bloquear e insultar. Ten en cuenta que muchas personas ocasionalmente hacen demandas, usan el sarcasmo, interrumpen, se oponen, critican, culpan o bloquean. Considera el contexto, la malicia y la frecuencia del comportamiento antes de etiquetarlo como abuso.
  • Manipulación. En general, la manipulación es una influencia indirecta sobre alguien para que se comporte de una manera que promueva los objetivos de la manipuladora. A menudo, expresa una agresión encubierta. Piensa en un «lobo con piel de cordero». En la superficie, las palabras parecen inofensivas, incluso halagadoras; pero debajo de forma intuitiva, te sientes humillada o percibes hostilidad. 
  • Chantaje emocional. El chantaje emocional puede incluir amenazas, enfado, advertencias, intimidación o castigos. Es una forma de manipulación que provoca dudas en ti. Te hace sentir miedo, obligación y/o culpa.
  • Gaslighting. Se trata de una técnica de manipulación muy agresiva que, intencionalmente, te hace desconfiar de tus propias percepciones de la realidad o creer que eres mentalmente incapaz.
  • Competición. El narcisista vive de un modo en el que compite con los demás en todo y siempre encuentra la manera de ganar, quedando por encima. Cómo consigue ganar es a través de cualquier medio, dejando a un lado la ética, haciendo trampas, utilizando a otras personas para triangular,…
  • Comparación negativa. Supone hacer comparaciones innecesarias para ser siempre la narcisista, de nuevo, el que sale ganando en la comparación, quedando por encima de quien sea con quien se compare.
  • Sabotaje. Interferencia disruptiva en tus acciones o relaciones con el propósito de vengarse de ti.
  • Explotación. Utilizarte, explotarte o aprovecharse de alguien para fines personales sin tener en cuenta tus sentimientos o necesidades.
  • Mentir. Engaño persistente para evitar la responsabilidad o para lograr los fines del narcisista. Muchas veces estos fines pertenecen a una “agenda secreta” que el narcisista no muestra a los demás.
  • Retención. Retener cosas como dinero, sexo, comunicación o afecto, utilizándolo como arma para conseguir algo o simplemente para hacerte daño.
  • Desatención. Supone ignorar las necesidades de un niño del cual el abusador es responsable. Incluye peligro para los niños, es decir, colocar o dejar a un niño en una situación peligrosa.
  • Invasión de la privacidad. Ignorar tus límites y ponerse a revisar de forma periódica tus cosas, tu teléfono o tu correo. Negar tu privacidad física, acosarte o seguirte, ignorando la privacidad que has solicitado.
  • Difamación. Difundir cotilleos maliciosos o mentiras sobre ti o sobre personas cercanas a ti con el fin de perjudicarte.
  • Violencia. La violencia incluye bloquear tus movimientos, tirar cosas o destruir objetos como forma de amenaza.
  • Abuso financiero. Puede incluir controlarte por dominación económica (controlar tus cuentas, tu presupuesto, decidir en qué gastas tus ingresos,…) o agotar tus finanzas mediante la extorsión, el robo, la manipulación, el juego, acumulando deudas en tu nombre o vendiendo tus pertenencias personales.
  • Aislamiento. Utilizar la manipulación y el control para aislarte progresivamente de tu familia, amigos, compañeros de trabajo,.. con esto la abusadora narcisista lo que pretende es que dependas completamente de ella y no tengas apoyos externos cuando haya discusiones o te plantees dejar la relación.

Típicamente, los narcisistas no se responsabilizan de su comportamiento y le echan la culpa a los demás por lo que hacen, justifican su comportamiento sobre todo a través del mecanismo de defensa de la proyección. Sin embargo, algunos son capaces de reflexionar sobre su comportamiento y rectificarlo, pero siempre que dicho cambio también cumpla un interés propio. Dependiendo de en qué punto del espectro se encuentren, hay cambios que son posibles pero no profundos. Es decir, como se ha dicho más arriba, pueden cambiar su comportamiento cuando entienden que esto les beneficia pero no cambian a nivel profundo porque no saben/pueden/quieren hacerlo.

Busca Ayuda

Si crees que estás en una relación con una narcisista perversa o una sociópata busca ayuda terapéutica. Interactuar con esta clase de personas durante un periodo prolongado de tiempo puede ser muy dañino para tu salud mental y tu autoestima. Si te has visto reflejada en alguna de las formas de maltrato explicadas en este artículo, páralo de inmediato. El abuso y el maltrato suelen escalar con el tiempo, no ir a menos. No esperes a estar en peligro psicológico o físico para poner límites y decir que no.

Fuente: https://www.psychologytoday.com