Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Las relaciones abusivas tienen mucho en común con las sectas. En ambos, las víctimas se sienten completamente desmoralizadas y atrapadas.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te interesará saber que tu relación ha sido muy similar a la de las sectas.

Tanto en las relaciones abusivas como en las sectas se produce un lavado de cerebro, que da lugar a que las personas pierdan su sentido del poder. Se sienten atrapadas y tienen miedo de irse, porque creen que les pasará algo horrible si lo hacen.

En ambas hay un líder que ofrece “amor” pero que en realidad lo que hay debajo es control, manipulación, utilización y, si la persona no muestra una obediencia ciega y completamente sumisa, son objeto de abuso/maltrato. Cualquier acto de autonomía o independencia, como tener criterio propio o cuestionar, es considerado por el “líder” como una forma de desobediencia que es severamente castigada. Como si esa persona fuese un niño/una niña.

Características de las Sectas

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”, de acuerdo con la cual hay una idea general de “nosotros contra ellos”, donde “ellos” es el mundo exterior, que se considera algo “peligroso” de lo que es necesario protegerse y apartarse.
  3. Hay un férreo control sobre las personas. Si hacen lo que se les dice, se las “quiere” o “premia”. Si no lo hacen, se las castiga.
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida.

En una relación abusiva, el abusador/la abusadora narcisista exigirá lealtad a SUS necesidades. Dependiendo de los casos, puede ofrecer una estabilidad (emocional, económica, …) pero ésta o bien no es real o bien tiene el precio de que si la víctima no obedece, da lugar a un abuso emocional y/o psicológico, y/o físico y/o sexual. Incluso en el caso de una obediencia absoluta que lleve a la víctima a una pérdida de identidad, autoestima, límites personales,.. es más que probable que haya abuso igualmente. El abusador narcisista es una persona con una falta de gestión emocional, inestable, que, antes o después, proyecta este malestar en la víctima para después justificar el maltrato/abuso.

Lo mismo ocurre en una Relación Abusiva

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta. La abusadora narcisista a menudo es muy convincente. se preocupa por la víctima, está muy pendiente de ella y le ofrece protección, la víctima siente una inusual conexión desde el principio. En realidad, esto es una estrategia (consciente o inconsciente) por parte de la abusadora narcisista que hace a la víctima dependiente de una forma que le hace daño.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”. En una relación abusiva, a la víctima se la separa progresivamente de sus vínculos externos (familia, amigos, compañeras de trabajo). El objetivo final es volverla completamente dependiente de la abusadora narcisista. Como si fuera un niño.
  3. Hay un férreo control de las personas. En una relación abusiva, se le llama “amor” a lo que en realidad es control y dominación. El abusador narcisista controla a la víctima: qué hace, con quién se relaciona, cómo se viste, cómo tiene que pensar,..
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida. Si una persona deja una relación abusiva en contra de la voluntad del abusador narcisista, esto puede ser peligroso para ella. El abusador narcisista intentará impedirlo por todos los medios. Esto puede incluir amenazas, acoso y/o agresiones físicas. El abusador narcisista, si ya no puede impedirlo, tomará todas las represalias que pueda: con campañas de desprestigio hacia la víctima con personas que hayan tenido en común, difamándola en ambientes como su lugar de trabajo, solicitando la custodia sin derecho a visitas de los hijos que tengan en común,.. Es por esta razón, por la que en muchas situaciones, es recomendable, establecer contacto cero o un contacto mínimo en la medida que la víctima pueda. Cuanto menos sepa el/la abusador(a) narcisista sobre ella, menos daño podrá hacerle.

¿Y por qué la Víctima no se Va?

Tanto las víctimas de relaciones abusivas como de sectas son personas que, sean conscientes de ello o no, fueron abusadas/maltratadas por sus padres/cuidadores en la infancia. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es comprender que el primer narcisista en tu vida ha sido tu padre o tu madre o ambos.

El fenómeno que se da con estas personas es en ambos casos el mismo: están hambrientas de amor, validación y, en general, perdidas en sus vidas porque en su infancia no obtuvieron nada de esto. El abusador narcisista sabe esto, con lo que les da, en una fase inicial de idealización, ese amor incondicional que tanto necesitan. Pero ese amor no es gratis.

Poco a poco, el abusador/gurú se apodera de estas personas a todos los niveles. Les dice lo que tienen que pensar, cómo tienen que vivir, en lo que tienen que creer y a quién tienen que querer de forma incondicional, les pida lo que les pida.

En realidad, se repite la situación que han vivido en la infancia, donde su padre/madre era igual de autoritario, rígido y radical en nombre del “amor”.

Son los niños/niñas interiores heridos de estas personas, que quieren resolver un conflicto de infancia, los que llevan a los adultos a permanecer sumisos, atrapados y abusados/maltratados. Se sienten como niños indefensos, con miedo a salir al mundo. En realidad son adultos con recursos personales, competentes, con derechos para hacer lo que quieran con sus vidas y vivir en plena libertad y autonomía. Pero sufren tal alienación y falta de autoestima que viven en un estado regresivo de infancia, como cuando eran niñas completamente dependientes de sus padres.

La inseguridad generada por el abusador narcisista les hace sentir y pensar que no podrán vivir sin el abusador narcisista, o que va a ir tras ellas si se van, que no estarán seguras. Otras se responsabilizan del abusador, se sienten culpables porque creen que le “abandonarían”.

La ironía es que el miedo y la culpa que subyacen a estos pensamientos han sido generados por el abusador narcisista. El peligroso para su salud mental y emocional es el abusador narcisista y no el mundo y todo de lo que se les prometió que se les iba a proteger, se les ha hecho por él mismo, especialmente en cualquier situación en la que no hay una obediencia absoluta.

Las relaciones de abuso requieren de ayuda externa. Si estás aguantando una relación de este tipo sin buscar ayuda, conviene que sepas que estás atrapado en un mundo similar al de una secta. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te conviene buscar ayuda.

La ayuda de una terapeuta especializada en relaciones abusivas, te devolverá la confianza y la seguridad que necesitas para quererte a ti en lugar de a una persona que te dice que te quiere pero que en realidad lo que hace es utilizarte, explotarte y maltratarte.

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