¿Eres una Persona Paranoica? 8 Características de la Paranoia

En el lenguaje cotidiano, el término paranoia se refiere a alguien que  siente excesiva sospecha de los demás, sin justificación, y/ o que cree que otras personas están conspirando contra él/ella.

Leen demasiado entre líneas todo lo que dice la gente y critican rápidamente, pero no están abiertxs a la crítica.

El estado emocional general de una persona que es paranoica es negativo (estado de ánimo deprimido, ansiedad y baja autoestima).

Lxs supervivientes de familias disfuncionales son personas con tendencia a la paranioa. De forma neurótica tienen muchos pensamientos anticipatorios sobre lo que la gente les va a hacer o a decir. Creen de antemano que lxs otrxs les van a atacar, juzgar, criticar, humillar si son figuras de autoridad,… la mayoría de estos pensamientos son fantasías catastróficas que no llegan a ocurrir en la realidad y que impiden que lxs supervivientes pasen a la acción porque ya se han dicho a sí mismxs lo que va a ocurrir, teniendo un final horrible.

Lxs supervivientes son más tendentes a la paranoia (aunque está presente en sus vidas de un modo u otro, sobre todo cuando interactúan con personas a las que no conocen) cuando se encuentran en situaciones de estrés o ansiedad, cuando están en una situación conflictiva o de tensión con otrx o cuando se enfrentan a una situación nueva que supone un reto.

¿Eres una persona paranoica?

8 Características del Pensamiento Paranoico

  1. Sesgo de Confirmación

    Las personas paranoicas tienen algo en mente y buscan intensamente la confirmación de sus expectativas. No prestará atención a los argumentos racionales, excepto para encontrar en ellos algún La atención de una persona paranoica es intensa y extremadamente estrecha en su enfoque. Por ejemplo, una persona con baja autoestima es muy sensible a que otras personas lxs ignoren. Monitorean constantemente en busca de indicios de que no gustan a los demás.

  2. Sesgo de Atención

    La atención de una persona paranoica es intensa y extremadamente estrecha en su enfoque. Por ejemplo, una persona con baja autoestima es muy sensible a que otras personas lxs ignoren. Monitorean constantemente en busca de indicios de que no gustan a los demás.

  3. Trastornos del Razonamiento

    Una vez que una persona paranoica acepta una creencia basada en alguna evidencia, es reacia a renunciar a ella. Al escuchar nuevas pruebas, es menos probable que revise sus juicios originales sobre la posibilidad de explicaciones alternativas.

  4. Realidad Distorsionada

    Una persona paranoica tiene una visión parcial sobre el mundo real. Sus procesos de pensamiento van de la creencia a la evidencia. Generalmente, escucha y observa sólo las pistas específicas que le interesan, que se relacionan con creencias sospechosas. Por ejemplo, en una conversación con un compañero de trabajo que ha ido a hablar con el jefe y que la persona paranoica cree que ha sido para criticarle, pasa por alto los matices y la verdadera intención del/de la compañerx , que en realidad el/la compañerx criticaba la dinámica de trabajo de todo su departamento para intentar mejorarla, ya que no lee entre líneas y sólo se centra en lo que quiere ver.

  5. Delirio Persecutorio

    Las personas paranoicas explican los acontecimientos de su vida culpando a los demás. Explican los eventos negativos (por ejemplo, perder un trabajo) atribuyéndolos a las intenciones maliciosas de los demás (por ejemplo, lxs jefxs me tenían manía) en lugar de analizar qué han hecho ellas que les ha llevado a esa situación (por ejemplo, me despidieron porque contesté mal a un cliente).

    La otra cara del engaño persecutorio es la grandiosidad, que sirve para defenderse de las ansiedades y las vulnerabilidades. En un intento de lidiar con la baja autoestima y el temor a que nadie lxs quiera, se convencen a sí mismxs de que lxs quiere todo el mundo.

  6. La Proyección Paranoica

    La proyección es la sustitución de una amenaza o tensión interna que nos negamos a nosotrxs mismxs por una externa, la proyectamos fuera para no tener que lidiar con ella porque no sabemos cómo hacerlo, no tenemos los recursos personales para gestionarlo. Por ejemplo, “Le odio” se convierte en “Me odia” o “Me gusta estar con él/ella” se convierte en “Le gusta estar conmigo”. Este mecanismo mental es fundamental en el pensamiento paranoico. Por ejemplo, una persona paranoica que ha cometido un pequeño error en el trabajo buscará pistas de desaprobación (o aversión) en el comportamiento de su superior. Cuando encuentra ese signo, la anticipación parcial se convierte en una convicción de desaprobación. O sea “Cree que no valgo, que lo hago mal, me va a despedir” cuando en realidad la lucha que hay dentro es “creo que no valgo, lo hago mal, merezco que me despidan”.

  7. Ideas Sobrevaloradas

    Una idea sobrevalorada es una idea simple que se asemeja a un engaño y, a menudo, guía el comportamiento específico. Un ejemplo son las supersticiones, como por ejemplo, golpear la madera para protegerse contra la desgracia o pensar que si te cruzas con un gato negro, vas a tener mala suerte. Un aspecto de la superstición es la idea del pensamiento mágico: que tienes el control sobre todo. El control es en realidad una fantasía. Nadie puede controlar nada. Aprender eso y fluir con la vida es fundamental para la sanación de un(a) superviviente. Lo más importante es lo que tú piensas y sientes a nivel interno. Es decir, que si tú piensas que estás “gafadx” por el gato negro o cualquier otra cosa, atraerás eso hacia fuera. Si tú crees que eres afortunadx y una persona con suerte, lo mismo, eso es lo que se reflejará en el exterior, lo que te traerá el Universo.

  8. Darle un Sentido Erróneo a las Cosas

La presión para justificar las acciones propias refleja la operación de “un sistema de intérprete” en el cerebro del hemisferio izquierdo (analítico). El intérprete (el “yo”) está motivado para generar explicaciones e hipótesis independientemente de las circunstancias. En otras palabras, el cerebro sólo percibe lo que desea. ¡Deséate lo mejor!

Fuente: https://www.psychologytoday.com

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¿Por qué No te puedes Comunicar con un(a) Narcisista?

El Porqué

Razonas. Te explicas. Te defiendes. Discutes. Gritas. Pides perdón. Haces todas estas cosas, pero simplemente no llegas a nada. ¿Por qué es tan difícil comunicarse con un(a) narcisista?

  • Porque el/la narcisista no percibe las cosas como tú lo haces.
  • Su comunicación normalmente no es directa y sincera, orientada a conseguir una solución para ambas partes sino a quedar por encima de ti y a cumplir con su “agenda secreta” que no va a compartir nunca contigo porque te utiliza para esa agenda.
  • Cuando tiene rabia o ira, hay una desconexión de la parte izquierda del cerebro, la que utiliza la lógica. Estás discutiendo con la emoción pura, sin filtros, como un(a) niño/a.

Imagina que estás lidiando con un(a) niño/a de dos años que está teniendo una rabieta. No tratarías de razonar con el/la niño/a porque sabes que no entiende. El niño/la niña sólo conoce el deseo y la necesidad. Lanzan pataletas y gritan porque, cuando son pequeños/pequeñas, no tienen otras habilidades o herramientas para satisfacer sus necesidades. Eso mismo es lo que ocurre con el/la narcisista, como emocionalmente son como niños/niñas y no pueden/saben satisfacerse a sí mismos/mismas, buscan a otras personas que lo hagan, como si fueran sus “padres”/”madres”.

El Cómo

No todxs lxs narcisistas reaccionan igual. No todxs gritan o tienen rabietas. Un(a) narcisista encubiertx, psicópata o un sociópata utilizará tácticas pasivo-agresivas cuando le embargue la emoción, pero el proceso sigue siendo el mismo: no pueden satisfacer sus necesidades por sí mismxs, por lo que se esfuerzan por crear formas de obligar a otros a hacerlo por ellxs. Pueden intentar la manipulación. Si eso no funciona, culpa. Si la culpa no funciona, pueden tener una rabieta. Si un berrinche no funciona, podrían intentar amenazas. Si es necesario, podrían recurrir a la violencia. Continuarán escalando este comportamiento hasta que sus necesidades se cumplan porque no pueden ocuparse de ellxs mismas.

Un(a) narcisista sin nadie que satisfaga sus necesidades es como un bebé abandonado solo en el bosque: indefenso/a. Y lo saben. Es por eso que se involucran en comportamientos como la campaña de difamación o el gaslighting o luz de gas. Se aseguran de que la(a) persona(a) con la(s) que tienen el vínculo, que le(s) está proporcionando el suministro narcisista, continúe ocupándose de ellxs. Un(a) narcisista que ha afirmado el dominio sobre una víctima tiene el control. Sólo se sienten segurxs si dominan la relación y tienen el control sobre la otra persona.

Sus relaciones no son de igual a igual sino de dominación-sumisión. Buscan objetivos fáciles, personas que lxs quieran o que dependan de ellxs de alguna manera. Obtienen placer de dominar. Los hace sentir poderosxs. Necesitan sentirse poderosxs porque incosnsientemente saben que no lo son. ¿Cómo es de poderosa una persona que tiene que recurrir a la histeria, la manipulación o la violencia para satisfacer sus necesidades? ¿Cómo es de poderosa una persona que no puede satisfacerse sus propias necesidades básicas? ¿Que necesita de otrx para que le de amor, admiración, dinero, sexo, poder,..que no encuentra dentro de sí mismx? Lxs narcisistas son dependientes por naturaleza.

Conclusión

Cuando lxs narcisistas se  enfadan, no tiene sentido tratar de razonar con ellxs. No te están escuchando. Ni siquiera pueden escucharte realmente. Todo lo que pueden escuchar es el grito de sus propias emociones. O el de su propia voz interna con la que se mienten, se autoengañan y se excusan de su comportamiento constantemente.

El/la narcisista no va a cambiar. Da igual las promesas que te haya hecho o los esfuerzos que parece que haga. Antes o después volverá a repetir el abuso o el maltrato porque su comportamiento es cíclico. Tiene temas irresueltos dentro de él/ella que proyecta en el exterior y que, si estás leyendo esto, puede ser que seas tú quien ha escogido para esas proyecciones.

Hazte las siguientes Preguntas

¿Por qué el/la narcisista me ha escogido a mí como víctima/dominadx?

¿Qué puedo hacer para salir del rol de víctima/dominadx?

¿Espero que en el fondo el/la narcisista cambie a pesar de que llevamos años en la misma dinámica?

¿Para qué me quedo en esa relación? ¿Qué obtengo?

¿Me respeto a mí misma/o y los demás también lo hacen?

¿Cómo sería mi vida si el/la narcisista no estuviese en ella?

Fuente: https://pairedlife.com

Las Exigencias, el Control y el Chantaje emocional forman parte de una Relación Emocionalmente Abusiva

(continuación del post 45 Señales de Abuso Emocional)

Exigencias y Control 

  1. Te ordena y te trata como a un(a) sirviente.

Ya sea de buenas maneras, manipulando o de malas maneras, a gritos, el/la abusador(a) te pide que hagas muchas cosas en un tono de orden, como si hubiese una jerarquía entre vosotros/vosotras y estuviese muy claro quién es el que manda y quién el mandado/la mandada. Es una relación de dominación-sumisión. Cuando él/ella dice “salta”, tú saltas.

  1. Se enfada si no cumples con sus demandas.

Si no cumples con sus demandas, esto tiene consecuencias negativas para ti. El comportamiento vengativo pueden incluir gritos, amenazas, golpes a cosas, pucheros, humillaciones, chantaje emocional, tratamiento de silencio,..

Te pondrá tan ansioso/ansiosa o incómodo/incómoda muchas veces  cumplir con las demandas, por muy injustas o desproporcionadas que te parezcan, es la mejor alternativa para evitar una guerra emocional.

18. Te trata como si fueras un niño/una niña e intenta controlarte.

Tu abusador(a) no te ve como un(a) igual. Te ve como a un(a) niño/niña que necesita que alguien le diga lo que tiene que hacer y le controle. Tiene comportamientos como el de hablarte como si tuvieras 7 años o darte “premios” como se hace con los niños/las niñas cuando se portan bien. 

19. Se comporta como un niño mimado/una niña mimada.

A veces te sientes como si tuvieras una relación con un niño pequeño/una niña pequeña o un(a) adolescente enfurruñado/a en vez de un adulto. Rabietas, gritos, pucheros, quejas y malas caras son frecuentes.

Intenta culparte, avergonzarte o frustrarte lo suficiente como para que hagas lo que él/ella quiere. 

En realidad, así es, estás teniendo una relación con una persona que, emocionalmente, es como un niño/una niña. Él/ella también tuvo una infancia difícil y emocionalmente no ha sabido/podido madurar. No tienes una relación con el adulto que tienes delante sino con su niño interior herido/niña interior herida. 

20. Tiene una incapacidad para reírse de sí mismo/misma y no puede tolerar que otras personas se rían de él/ella.

Tu abusador(a) no tiene humildad ni humor autocrítico. Si comete un error, es mejor fingir que no ha sucedido. Si te ríes, de ál/ella, aunque sea sin mala intención, antes o después, se lo “cobrará”.

Se toma a sí mismo/misma muy en serio. Pero es la ley del embudo, ya que a veces se comporta como si tú fueras un chiste andante.

21. Le faltan empatía y compasión por ti y por los demás.

Puedes estar enfermo/a o deprimida/o, pero a tu abusador(a) no parece importarle, especialmente si stus problemas interfieren con lo que quiere o necesita.

Hay una sorprendente falta de empatía y compasión cuando estás pasando por algo difícil, y no puedes contar con que él o ella esté ahí para ti. Puede ver esta falta de empatía con vuestras/os hijos/as y otras personas también.

22. Te ve como una extensión de ella/él y no como una persona independiente.

Si no haces lo que él/ella quiere, lo ve como una traición completa e intentará castigarte por ello. No importa tanto quién seas tú como persona sino lo que le das. Si dejas de dárselo, dejará de verte como una extensión y para él/ella pasarás a dejar de “tener importancia” en su vida.

Chantaje Emocional

23. Escala el lenguaje o el comportamiento abusivos si no respondes.

Deja de hablarte, te ignora de forma obvia, te hace feos,.. cuando dejas de hacer caso a sus demandas. Si quieres que la relación vuelva a su estado “normal” tienes que “pasar por el aro” de hacer todo lo que él/ella quiere, por muy injusto o abusivo que sea.

24. Utiliza la culpa y/o la vergüenza para salirse con la suya.

Se hace la víctima con frases como “Lo hago porque me preocupo por ti” o “Si me quisieras, lo harías” Cualquier negativa por tu parte se posiciona como un defecto de carácter o una crueldad por tu parte.

“Lo hago porque me preocupo por ti”.“Si me quisieras, lo harías”

No tienes derecho a decir “No” sin sentirte mal por ello. Tu abusador(a) sabe exactamente qué es lo que te hace sentir tan mal que te acabarás cediendo.

25. Se comporta dramáticamente en público hasta que aceptas hacer lo que él o ella quiere.

Nada es más vergonzoso que ventilar los trapos sucios de la relación en público. Pero tu compañero/a abusivo/a no parece incómodo/a con eso.

De hecho, no tiene ningún problema en tener una rabieta en un restaurante o una reunión familiar para salirse con la suya. No le importa tener una pelea frente a los vecinos si eso significa que cederás.

26. Retiene el sexo o el afecto para salirse con la suya.

Anhelas su afecto físico y abrazos. Anhelas la intimidad y la conexión que solo puedes encontrar durante el sexo. Tu abusador(a) ha encontrado la manera de convertir el afecto y el sexo en una herramienta para presionarte. Los retiene a voluntad.

Cuando no te sometes a sus deseos, rechaza tus abrazos y tu contacto. A menos que le pidas perdón tras esa pelea que habéis tenido, no vais a tener relaciones sexuales.

27. Es emocionalmente distante o está emocionalmente no disponible.

Con frecuencia te encuentras diciendo: “¿Qué pasa?” “¿Está todo bien?” Tu abusador(a), de repente, y sin ningún motivo aparente, se ha vuelto tan frío/a como Siberia contigo, y sus conversaciones se han convertido en declaraciones de una sola palabra sin ningún esfuerzo de su parte para mostrar amabilidad o cercanía.

“¿Qué pasa?” “¿Está todo bien?”

Tiene un comportamiento errático que no responde a nada de lo que tú le haces y que te hace sentirte como “pisando huevos” cuando estás con él/ella. Te pasas el día hipervigilante.

28. Te da una apariencia desaprobadora o despectiva o un lenguaje corporal para hacerte sentir mal.

Tu abusador(a) no tiene que decir nada. Él o ella pueden simplemente mirarte de forma amenazante o poner cara de disgusto o de asco. Sabes que el mensaje implícito de esos gestos es de desaprobación, o de rechazo.

Es como si fueses constantemente a examen y da igual lo que hagas, muchas veces tu abusador(a) te suspende porque sí, porque le da la gana. Sientes con frecuencia vergüenza y/o culpa tóxicas a causa de este comportamiento abusivo.

¿Estás en una Relación Emocionalmente Abusiva? 45 Señales de Abuso Emocional

Nada es más perjudicial para tu confianza y autoestima que estar en una relación emocionalmente abusiva.

A diferencia del abuso físico, que es muy evidente, el abuso emocional puede ser más insidioso y elusivo.

En algunos casos, ni el/la abusador(a) ni la víctima son plenamente conscientes de lo que está sucediendo.

El abuso emocional puede ocurrir en cualquier relación: de pareja, entre padres/madres e hijos/hijas, en amistades y con parientes.

A lo largo del artículo me referiré al abuso en el contexto de una relación de pareja, entendiendo que se puede extrapolar a todas las mencionadas arriba.

¿Qué es el Abuso Emocional?

El abuso emocional es una forma de lavado de cerebro que erosiona lentamente el sentido de la autoestima, seguridad y confianza de la víctima en sí mismo/misma y en los demás.

En muchos sentidos, es más perjudicial que el abuso físico porque desintegra lentamente el sentido de una misma/uno mismo y el valor personal. Corta llegar al núcleo de tu ser esencial, lo que te impide reconocer tus deseos y necesidades. Causa heridas emocionales y psicológicas.

Implica un patrón de ofensas verbales, amenazas, control financiero y críticas constantes, así como tácticas más sutiles como la intimidación, infundir vergüenza y culpa tóxicas y la manipulación.

El abuso emocional se usa para controlar y dominar a la otra persona, y con frecuencia ocurre porque el/la abusador(a) tiene heridas e inseguridades de infancia que no ha tratado, como resultado de haber sido abusado/abusada y que repite consciente o inconscientemente.

Los abusadores y las abusadoras tienden a tener altas tasas de trastornos de la personalidad que incluyen el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), el Trastorno Narcisista de la Personalidad (NPD) y el Trastorno de la Personalidad Antisocial (ASPD), entre otros.

Muchos/muchas supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales crecen en familias en las que el padre o la madre o ambos tienen uno de estos trastornos. Normalmente en la familia hay una negación y/o minimización del problema, de que alguien tenga un trastorno y de que el trato entre los miembros sea abusivo.

Aunque el abuso emocional no siempre conduce al abuso físico, el abuso físico casi siempre va precedido y acompañado de abuso emocional.

La víctima del abuso a menudo no ve el maltrato como abusivo. Desarrollan mecanismos de afrontamiento de negación y minimización porque como han crecido en familias disfuncionales, para ellos/ellas, el trato abusivo es lo “normal”, es lo que conocen e, inconscientemente, ya de adultos, se relacionan con personas abusivas, igual que lo eran/son su padre/madre o ambos.

Los efectos del abuso emocional a largo plazo pueden causar un trauma emocional grave, que incluye depresión (grave o leve, llamada dystimia), ansiedad (crónica o intermitente) y Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo.

Si no estás seguro/segura de si estás en una relación abusiva, lee la lista de señales más abajo. Dentro del Abuso Emocional están la dominación y el control, el abuso verbal, las expectativas demandantes y de control, el chantaje emocional, el comportamiento impredecible, la creación de caos y crisis, el asesinato del carácter y el gaslighting. Los veremos todos divididos en tres posts. El de hoy es el primero.

60 Signos de Abuso Emocional en una Relación

Signos de Dominación y Control

  1. Dice cosas que te molestan o te asustan.

Tu pareja abusiva ha encontrado tu talón de Aquiles y lo utiliza contra ti. Si no obedeces o te esfuerzas por llevarte bien, tu pareja te amenazará y te asustará con lo que sabe que te da miedo, por ejemplo, te amenazará con dejar la relación si no haces exactamente lo que él/ella quiere.

  1. Se vuelve inapropiadamente celosa de tu atención o tu conversación con los demás.

A tu pareja no le gusta la idea de compartirte con nadie, incluso en las situaciones más inocuas e inocentes. Le molestan situaciones como que envíes un whatsapp a tu madre o salgas unos minutos tarde del trabajo.

  1. Monitorea tu tiempo y tu ubicación.

Tu pareja te interroga constantemente si no estás con ella sobre dónde estás, con quién y a qué hora vas a volver a casa. Si tu pareja no está satisfecha con el tiempo que pasas con otras personas, te hará sentir culpable. Como resultado, te sientes bajo libertad condicional, teniendo que dar innumerables explicaciones de lo que haces.

  1. Supervisa tu teléfono y tu mail.

Es otra forma de control de todas tus relaciones y contactos con otras personas. Te hace sentir como en la infancia, cuando tenías que justificar tu comportamiento. Eres un adulto con derecho a la privacidad y derecho a contactar a quien desees sin interferencias.

  1. Toma decisiones que afectan tanto a ti como a la familia sin consultarlo o llegar a un acuerdo contigo.

Un(a) abusador(a) emocional intentará colocarte en una posición inferior, al descuidar o negarse a incluirte en la toma de decisiones importantes. No te ve como un igual a la hora de tomar decisiones. Finalmente, olvidas cómo tomar decisiones y dependes de tu abusador(a) para prácticamente todo. Por ejemplo, puede decidir que os mudáis de residencia sin consultarlo contigo.

  1. Controla las finanzas y cómo gastas el dinero.

No sabes cómo acceder a tus cuentas bancarias porque tu pareja no te da las contraseñas. No puedes hacer una compra sin pedir permiso. Todo lo que haces financieramente pasa antes por su supervisión y aprobación.

  1. No respeta tus límites e ignora lo que le pides.

Cuando dices que no, consigue la forma de que acabes cediendo y se convierta en un sí, ya sea para hacer un plan que no te apetece o para tener sexo con él/ella.

Puedes pedirle cosas de forma explícita que te molestan o que son importantes para ti, como que no deje la ropa tirada por el suelo o no te dé besos delante de otras personas. Si no le apetece hacerlo o simplemente para oponerse, hará caso omiso, lo ignorará o te dirá alguna excusa, como “vaya, no me he acordado”. 

Señales de Abuso Verbal 

  1. Muestra completa indiferencia y falta de respeto.

Te ignora a propósito a veces, comportándose como si no hubieses oído lo que te ha dicho o haciendo bromas sobre tu ropa o sobre cómo cocinas. Si le reclamas, te dirá que “estás exagerando” o que “eres muy sensible y no se te puede decir nada”.

  1. Ignora tus opiniones, ideas, sugerencias o necesidades.

Tu punto de vista y tus necesidades emocionales no son importantes para el/la abusador(a). A él o ella realmente no le importa cómo te sientes o cuál es tu opinión. Si intentas expresarte, te ignorará o te hará sentir como una persona demasiado demandante o que tus pensamientos y sentimientos son “incorrectos”, no válidos.

  1. Utiliza sarcasmo o la burla para desanimarte o hacerte sentir mal.

Utiliza el sarcasmo a través de palabras que significan lo contrario de lo que realmente quiere decir para insultarte, degradarte o mostrar irritación. El sarcasmo puede ser un comportamiento pasivo-agresivo que le permite al/a la abusador(a) fingir que sus palabras en realidad eran broma. Es un intento de mantenerte en desequilibrio e incómodo/incómoda. Por ejemplo, “estás preciosa/preciso hoy” (y estás en pijama) o “me encanta tu aliento” cuando acabas de comer ajo).

  1. Te llama nombres.

No se trata de palabras afectuosas como “cariño” o “cosita. Se trata más bien de palabras que van sobre temas sobre los que sabe que tú eres susceptible, como “canija” si eres pequeña o “gordito” o “gordo” si te sobran unos kilos.

  1. Crea conversaciones circulares e interminables.

El/la abusador(a) hace esto con técnicas como la ensalada de palabras. El objetivo es confundir. ¿Para qué? Para no tener que darte la razón en algo o para evitar hablar de un tema que no les interesa. Es una táctica de desgaste. El/la abusador(a) juega con ventaja porque sabe lo que está haciendo. Su comunicación no es sincera ni orientada a una solución que satisfaga a ambas partes.

  1. Señala regularmente tus defectos, errores o deficiencias.

Todas las personas cometen errores y tienen defectos. Es algo inherente a la condición humana. El/la abusador(a) señalará los tuyos de una forma obvia y para hacerte sentir vergüenza (esta vergüenza normalmente ya es tóxica de infancia, por la cantidad de veces que te sometieron a ella de forma intensa). Sin embargo, él/ella se esforzará por mantener una imagen de perfección irreal ante ti y los demás, no reconociendo nunca un defecto ni un error. Su intención es quedar siempre y en cualquier circunstancia por encima de ti, tanto frente a ti como frente a los demás.

Continuará..

6 Señales de que una persona en tu vida es un(a) Fanático/Fanática del Control (Y cómo cambiar esto)

Todos/todas conocemos a personas que son “fanáticos/fanáticas del control”. Parece que no pueden dejar de dar consejos no solicitados o decirte qué hacer y cómo hacerlo. Al principio, es posible que realmente te lleves bien con él/ella, pero seguramente al poco tiempo te darás cuenta de que la actitud de “¡Hazme caso, que yo sé más que tú y te lo digo por tu bien!” parece impregnar la mayoría de sus interacciones, y terminará por alejar a la gente.

Los fanáticos/las fanáticas del control se sienten obligados/obligadas a orquestar y manipular personas y situaciones para asegurarse de que todo salga “a su manera”, y aunque sus intenciones sean benignas, pueden causar mucho dolor.

El psicólogo Thomas J. Schumacher describe así la lucha de un(a) controlador(a):

“Ten en cuenta que los fanáticos/las fanáticas del control no intentan hacerte daño sino que están tratando de protegerse. Recuérdate a ti mismo/misma que su comportamiento hacia ti no es personal. La compulsión estaba allí antes de que te conocieran, y estará allí toda su vida a menos que hagan terapia. Comprende que son muy manipuladores/manipuladoras, mentirosos/mentirosas, rápidos/rápidas a la hora de debatir para defender sus intereses como sea y excelentes en distorsionar la realidad “.

Puede ser fácil confundir a los fanáticos/las fanáticas del control con los/las narcisistas, y si bien puede haber cierta superposición de características y comportamientos, no todos los fanáticos/todas las fanáticas del control son también narcisistas. El Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) es una enfermedad mental que al menos el 6.3% de la población experimenta, que puede ser altamente tóxica y a menudo no tratable con terapia.

Si bien ser un(a) “fanático /fanática del control” no suele considerarse una enfermedad mental o un trastorno psiquiátrico, los psiquiatras tienden a diagnosticar casos muy extremos como una forma de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

Si no estás seguro/segura, sigue leyendo.

6 signos de que alguien en tu vida es un(a) fanático/fanática del control

  1. Los fanáticos/las fanáticas del control afirman saber lo que es mejor para ti y emplearán diversas estrategias de manipulación para convencerte de que tienen razón.

Su comportamiento puedes llegar a sentirlo como terriblemente sofocante debido a las intensas tácticas de manipulación usan para convencerte de que tienen razón, como por ejemplo:

  • Microorganizarán tu comportamiento para que se ajuste a sus expectativas (generalmente poco realistas)
  • Emplean la repetición al señalar obsesivamente algo que necesitas cambiar una y otra vez, bajo la apariencia de que te están “ayudando”.
  • Te harán un juicio silencioso como una forma de retención pasiva-agresiva de la energía cuando perciban que tu comportamiento es “incorrecto” o no está alineado con sus expectativas.
  • Te harán sentir miedo presentando los “peores escenarios posibles” en un intento de alejarte de ciertos comportamientos y y/o de otras personas.
  • Intentarán intervenir en tu nombre con otras personas y tratarán de justificar o desestimar tus comportamientos frente a otras personas.
  • Ofrecerán críticas “constructivas” (normalmente no solicitadas) en un intento de provocar cambios de comportamiento que esperan o quieren ver, de nuevo, con la excusa de que “les importa” o están “tratando de ayudar”.
  • Te harán un cumplido o un obsequio y, acto seguido, te pedirán algo de forma sutil.
  1. Quizás sus vidas o una parte de ellas puede estar fuera de control … Pero los fanáticos/las fanáticas del control intentarán implacablemente controlar a todos los demás.

La mentalidad del fanático/la fanática del control a menudo implica proyectar su propia falta de control sobre las personas que los/las rodean.

A menudo son ellos los que parecen no poder lograrlo en alguna área importante de sus vidas (como sus trabajos, relaciones, salud, etc.) pero son los primeros en tratar de dominar y dictar cómo otras personas viven sus vidas.

Este tipo de búsqueda de control puede surgir de un lugar de su propia infelicidad y su inseguridad / incapacidad para afrentar sus propios problemas personales.

  1. Los fanáticos/fanáticas del control constantemente intentan dominar los planes de otras personas.

 Cuando pasas tiempo con un(a) fanático/fanática del control, comenzarás a notar su necesidad de dominar y mandar no sólo en sus propios planes, sino también los planes de todos los/todas las que los/las rodean.

Esto se convierte en algo muy patente en un entorno de grupo donde varias personas hacen planes juntas. El fanático/la fanática del control será quien demande que todos/todas sigan sus planes e ideas, incluso cuando sea evidente que la mayoría quiere hacer otra cosa.

Todo es un juego justo para los fanáticos/las fanáticas del control, desde lo que llevas puesto, hasta cómo estás conduciendo, a dónde vas a cenar o qué estás ordenando.

   4. Los fanáticos/fanáticas del control a menudo carecen de espontaneidad y la diversión que conlleva.

Una de las cosas más trágicas de ser un(a) fanático/fanática del control es la incapacidad de divertirse haciendo cosas espontáneas, porque todo debe planificarse y controlarse.

Mientras que para muchas personas, un viaje o unas vacaciones “sorpresa” suena como una aventura divertida, la mayoría de los fanáticos/las fanáticas del control simplemente no pueden soportar la ambigüedad o no saber sobre el plan.

Así que, en lugar de entusiasmarse con un viaje sorpresa en el que pueden simplemente sentarse y controlarse, pueden preocuparse por cada detalle, hacer un millón de preguntas o, en casos más extremos, tener un ataque de ansiedad completo o simplemente negarse a ir.

  1. Los fanáticos/fanáticas del control son muy obstinados/obstinadas y creen que sus opiniones son objetivamente, universalmente “correctas”.

Tienen una asombrosa tendencia a creer que sus sentimientos y creencias son, de alguna manera, universalmente ciertas, razón por la cual puede resultar muy difícil estar en desacuerdo con ellos/ellas, ya que debatirán hasta la extenuación contigo hasta que les des la razón.

Al creer que sus opiniones son un hecho, los fanáticos/las fanáticas del control pueden alienar fácilmente a las personas y/o rechazarlas, lo que habla de su propia dificultad para aceptar que tienen limitaciones y no son perfectos/perfectas, como todos los seres humanos.

  1. Los fanáticos/fanáticas del control pueden ser perfeccionistas dominantes.

Los fanáticos/las fanáticas del control a menudo son los primeros en juzgar o decir que ellos/ellas saben más que tú, y por lo general aplican el mismo nivel de juicio rígido a sí mismos/mismas.

A menudo intentarán hacer todo lo posible para asegurarse de que las cosas se hagan a su manera, bajo el lema de “si quieres hacer algo bien, ¡hazlo tú mismo/misma!”.

Como resultado, se encargan de mucho más de lo que pueden abarcar, lo que puede llevar a un círculo vicioso de fracasar y decepcionar a la gente, creando más autojuicio, perfeccionismo e intentos de controlar aún más sus sentimientos y actuaciones.

Intentar hacerlo todo y siempre perfecto puede ser una fuente importante de estrés y problemas de salud.

Los fanáticos/fanáticas del control también son frecuentemente adictos/adictas al trabajo, fanáticos/fanáticas de aficiones como el deporte o dietistas obsesivos, por ejemplo.

Cómo lidiar con alguien que es un(a) fanático del control

  1. DEJA de ser una víctima.

Según la psiquiatra Judith Orloff MD, los fanáticos/fanáticas del control a menudo se sienten atraídos/atraídas por personas con baja autoestima o mentalidad de víctima, porque enérgicamente hablando, podrán ejercer su voluntad, manipular y ganar poder en la situación.

Acepta que puedes estar ELEGIENDO para permitir que esta energía entre en tu vida, reflejando una creencia inconsciente de que tú no es digna de que te traten con empatía, amor y respeto.

Tú eres digno/digna de buenos amigos/amigas, parejas, compañeros/compañeras de trabajo, jefes/jefas, compañeros/compañeras de piso y buenas personas que te apoyan a ti y a tus sueños y proyectos, que también te empoderan y te dan espacio para tomar tus propias decisiones. Recuerda, tienes el 100% de control sobre las energías que eliges dejar en tu vida, y cómo elegir RESPONDER (acción distinta de reaccionar) a estas energías.

  1. ¡Sé asertivo/asertiva PERO no juegues sus juegos!

Sé firme y exprésate, pero trate de evitar decirle a los fanáticos/fanáticas del control qué hacer. Si lo haces, estarías haciendo con ellos/ellas, lo mismo que rechazas. Y es muy probable que esto lleve a una lucha de poder en la que sientan la necesidad de demostrar que tienen razón. Así que escoge y elige tus batallas sabiamente para evitar ser arrastrado/arrastrada a un conflicto innecesario.

Asertividad significa emplear comunicación compasiva siempre que sea posible, como “Agradezco tu opinión, pero también me gustaría expresar mis opiniones” con la esperanza de concienciar sobre sus comportamientos, reconocerán que pueden estar cruzando líneas que no corresponde y se detendrán (o en al menos, se relajarán).

  1. Establece límites y aprende a alejarte.

¿Qué pasa si la persona no se detiene? ¿Es posible seguir teniendo una relación(del tipo que sea) con un(a) fanático/fanática del control cuando rechazas su comportamiento de control? Posiblemente. A veces, tendrás que alejarte porque la persona se niega a responsabilizarse de su propio comportamiento.

Si la relación es importante para ti, o si es alguien que ESTARÁ presente en su vida de forma permanente o quizás temporal(como un familiar o un compañero de trabajo), es imperativo establecer límites al comunicar los problemas que estás teniendo con él/ella.

Si la persona está dispuesta a hacer esfuerzos para ajustar su comportamiento, entonces dale un tiempo para ver si los cambios realmente suceden.

Recuerda que continuar rodeado/rodeada de personas que no respetan tus límites personales y que buscan controlar tu vida a través de métodos de manipulación NO TE SIRVE. Bloquea tu energía, entorpeciendo la oportunidad de que relaciones de apoyo y respeto entren en tu espacio (esto es, por supuesto, exactamente lo que el fanático/la fanática del control quiere consciente o inconscientemente).

Cortar el apego, en términos de proximidad física, comunicación, conexión emocional y también el cordón energético que os une, son partes importantes para liberar tu espacio y dar entrada a otro tipo de vínculos más sanos y nutrientes para ti.

4. Mira dentro de ti para entender tu patrón de comportamiento / condicionamiento.

Hazte la pregunta: ¿qué energía o percepciones sobre mí mismo/misma tengo que hacen que este tipo de personas el universo me las siga poniendo delante? ¿qué patrones de conducta tengo yo que hacen que un(a) fanático/fanática del control encaje o crea que encaja conmigo?

Probablemente (al menos ése es mi caso personal) el origen está precisamente en tu familia de origen, con personas con este tipo de perfil y tú jugando el papel de la víctima/controlado/controlada/persona con baja autoestima. En tu infancia muy probablemente no tuviste mucha elección de encajarte en el rol rígido que tu familia disfuncional te otorgó. Ahora sí. Poco a poco, tú tienes el poder para ir cambiando viejos comportamientos y patrones de conducta que ya no te sirven. Así darás paso a relaciones más sanas para ti en tu vida. Si no lo haces, el universo te pondrá delate una y otra vez a personas con este tipo de perfiles, para recordarte que hay algo sobre ti que puedes cambiar para crecer personalmente y darte a ti mismo/misma una vida mejor. La que mereces.

Fuente: https://thelucidplanet.com

¿Eres un(a) control freak?

Las personas que han experimentado una infancia traumática en la que se sintieron frecuentemente bajo amenaza, en peligro, vulnerables, impotentes y en una absoluta incapacidad de controlar lo que les estaba pasando, es muy posible que, como adultos, desarrollen un mecanismo de defensa psicológico que toma la forma de estar en una enorme necesitada de tener el control todo el tiempo. Hacen esto para protegerse de sentir más daño emocional y para evitar ser victimizados/victimizadas por otras personas.

Esto es, la persona que tiene una necesidad excesiva de control normalmente está activando de forma inconsciente ejercer un total control sobre su entorno en un intento de evitar la angustia que experimentaron durante periodos muy largos de tiempo en su infancia.

Estas personas son perfeccionistas y se les puede denominar coloquialmente como “control freaks”. Hay estudios que sugieren que tienen tendencia a involucrarse en relaciones codependientes.

¿El control es interno o externo?

Las personas tienden a pensar que la localización del control es interna, externa o una mezcla de ambas. Más abajo explico lo que quieren decir estos términos.

El control interno y el control externo

Los que creen que tienen control interno piensan que:

  • Tienen que intentar ejercer un control directo de todas las situaciones de su vida.
  • Tiene el poder de conseguir un cambio pase lo que pase.
  • Pueden obtener los resultados deseados a través de acciones concretas.

Los que creen que tienen un control externo piensan que:

  • Los eventos que les suceden están completamente fuera de su control.
  • Lo que les pasa a ellos/ellas es resultado de acciones de otras personas o situaciones que están completamente fuera de su control.
  • Están a expensas de la suerte y el azar.

Hay algunas cosas que podemos controlar, otras sobre las que podemos tener influencia y otras muchas sobre las que no tenemos ningún tipo ni de control ni de influencia. Visualmente se representa del siguiente modo:

 

control

 

La cuestión es que hay algunas cosas que podemos controlar, otras que podemos influenciar y  una tercera esfera sobre la que no tenemos ni control ni influencia, que son sobre las que nos preocupamos.

Osho: “La preocupación es como el movimiento de una mecedora. Nos mueve de un lado a otro pero no nos lleva a ningún sitio”

Las personas que tienen una necesidad abrumadora de control interno siempre y a cualquier precio acaban teniendo problemas porque esto es una quimera. Es simplemente imposible.

Estas personas es probable que experimenten:

  • Pensamientos del tipo Blanco/Negro: si no están en un completo control de la situación piensan que serán vulnerables y esto llevará a que les hagan daño, les exploten, se aprovechen de ellos/ellas.
  • Hipervigilancia: a causa de que en su infancia se vieron sometidos a muchas situaciones de estrés y angustia, están en un estado de permanente hipervigilancia, en una sobreestimulación del sistema simpático, estando alerta de forma inconsciente de potenciales peligros que vienen de todas las personas con las que interactúan.
  • Frustración y rabia: esa necesidad de control absoluto que, como hemos comentado, es imposible, les lleva a sentir muchas situaciones que les ocurren con frustración y rabia, derivadas de la brecha que hay entre lo que ellas creen cómo deberían ser las cosas y cómo son en realidad.

 Efectos del control mental en el cuerpo

El Control Secundario como herramienta para bajar los niveles de control y conseguir un mayor bienestar emocional

Aquellas personas que tienen una necesidad excesiva de ejercer un control directo (también conocido como control primario) se pueden beneficiar de los efectos de hacer un uso mayor del control secundario. Este control secundario incluye:

  • Cambiar el comportamiento para adaptarse a la situación.
  • Delegar el control directo o primario a otros que tengan más influencia sobre la situación de que se trate.
  • Aceptación de las situaciones que no se pueden cambiar.

 También recordar que: 

  • Mientras que hay algunas situaciones que no pueden controlarse, es posible controlar nuestra respuesta a ellas.
  • Siempre es mejor “dejar ir”, aceptar aquello que no podemos cambiar.
  • Es mucha la cantidad de energía que se pierde preocupándonos por situaciones que no se pueden controlar y que podríamos invertir en actividades más saludables y que incrementarán nuestro bienestar.

 Recomendaciones:

Tratar con un(a) “control freak”: audio de hipnosis descargable.

Deja de ser un(a) “control freak”: audio de hipnosis descargable.