Técnicas de Abuso Verbal que Narcisistas, Psicópatas y Sociópatas Utilizan para Silenciar(te)

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, puedes empezar por identificar comportamientos de abuso verbal para silenciarte que han podido afectar a tu autoestima.

  1. Generalizaciones

En lugar de tomarse el tiempo para considerar una perspectiva diferente, narcisistas, psicópatas y sociópatas generalizan cualquier frase que digas, no reconociendo los matices de tus argumentos o no teniendo en cuenta tu perspectiva sobre el tema.  Mejor aún, ¿por qué no ponerte una etiqueta que descarta por completo tu perspectiva?

Las generalizaciones se utilizan para mantener el status quo. Esto es algo que ocurre en las interacciones con narcisistas, psicópatas y sociópatas, que te otorgan un rol (que, por otra parte, tú aceptas y ejerces de forma consciente o inconsciente) con el que se sienten cómodos y, si te comportas de una forma diferente para salir de ese rol, utilizarán las generalizaciones para ponerte una etiqueta e intentar que no salgas de él. Estas dinámicas son las que se dan en las familias narcisistas, donde los roles son rídigos y, cuando un miembro intenta salir de un rol, como por ejemplo el del chivo expiatorio, los demás miembros intentarán que no lo haga con tácticas como la generalización. Ejemplos de generalizaciones que se le dicen en la familia narcisista al chivo expiatorio:

“Las personas como tú nunca llegan a nada”; “Las mujeres son débiles”.

Estas generalizaciones ocurren en forma de microagresiones cotidianas en las relaciones tóxicas. Si le dices a una abusadora narcisista que su comportamiento es inaceptable, a menudo hará una generalización sobre tu hipersensibilidad o sentenciará con frases como “Nunca estás satisfecho” o “Siempre eres muy sensible” en lugar de abordar los problemas reales en la relación y responsabilizarse de su comportamiento. Es posible que a veces seas demasiado sensible, pero también es posible que la abusadora también sea insensible y cruel la mayoría de las veces.

“Nunca estás satisfecho”;”Siempre eres muy sensible”.

Las palabras “siempre” y “nunca” contribuyen a la rigidez de esas frases, y representan una forma de pensamiento a lo blanco/negro, ya que no permiten apreciar la riqueza total de las experiencias y las limitan con una visión muy estrecha, que no es realista.

Al mismo tiempo, no permiten ningún tipo de cambio, ni en el presente ni en el futuro. Señalan una predisposición del narcisista a ver las cosas desde su enfoque estrecho y que satisface las necesidades de su propio ego.

  1. Tergiversar tus Pensamientos y Sentimientos

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata, conviene que tengas en cuenta que interactúas con una de ellas, tus opiniones, emociones y experiencias de vida se traducen en defectos de carácter.

Los narcisistas lían la madeja para replantear lo que realmente estás diciendo como una manera de hacer que tus opiniones parezcan absurdas. Digamos que mencionas el hecho de que no estás contento con la forma en que un amigo tóxico te está hablando. En respuesta, él puede responder al trato que te da diciendo: “Oh, ¿así que ahora eres perfecto?” O “Así que soy una mala persona, ¿eh?” Cuando lo que has hecho es expresar tus sentimientos. Esto le permite invalidar tu derecho a tener pensamientos propios y emociones sobre su comportamiento inapropiado y te inculca un sentimiento de culpa cuando intentas establecer límites.

“Oh, ¿así que ahora eres perfecto?”; “Así que soy una mala persona, ¿eh?”.

Ésta es también una forma popular de desviación y distorsión cognitiva que se conoce como “lectura de mente”. Las personas tóxicas a menudo suponen que saben lo que estás pensando y sintiendo y utilizan esto para manipularte. Es frecuente, por ejemplo, que utilicen la culpa a la que saben que eres proclive para que hagas lo que el narcisista, psicópata o sociópata quiere.

  1. Puyas Agresivas disfrazadas de Bromas

Las narcisistas, psicópatas y sociópatas disfrutan haciendo comentarios maliciosos a expensas de los demás. Es una forma inconsciente de proyectar el odio que tienen hacia sí mismas. Normalmente se excusan en que “sólo era una broma” para poder decir cosas espantosas mientras mantienen una actitud inocente. Cada vez que te indignas por un comentario insensible y áspero, te acusan de no tener sentido del humor.

“¿Vas a salir a la calle así vestida?”; “¿Eso era una broma?”; “Lo debiste de pasar muy mal en el colegio”; ”Tú muy listo no eres”.

  1. Tono Condescendiente y Paternalista

Las dinámicas de relación de un narcisista, psicópata o sociópata son de posicionarse por encima de ti, sea esto algo obvio o encubierto. En esa posición de superioridad, tenderán a infantilizarte, a tratarte como a una niña en lugar de la adulta que eres. Por ello, serán frecuentes conductas en las que te habla con un tono infantil, invalida hasta la cosa más ínfima que hagas o minusvalora cualquier logro tuyo personal.

Mientras te traten como a un niño y te desafíen constantemente por expresarte, comenzarás a desarrollar un sentido de hipervigilancia acerca de expresar tus pensamientos y opiniones. Esta autocensura permite al abusador hacer menos trabajo para silenciarte, porque comienzas a silenciarte tú a ti misma.

“Si quieres, te la dejo para que juegues un rato”(refiriéndose a una tarjeta de crédito); “No me obligues a echarte la bronca”; “Hoy te dejo llegar más tarde a casa”.

Fuente: https://thoughtcatalog.com

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es identificar comportamientos abusivos como estos para poder poner límites  en tus siguientes relaciones.

Anuncios

¿Estás en una Relación Emocionalmente Abusiva? 40 Señales de Abuso Emocional (Parte 1)

Nada es más perjudicial para tu confianza y autoestima que estar en una relación emocionalmente abusiva.

A diferencia del abuso físico, que es muy evidente, el abuso emocional puede ser más insidioso y elusivo.

En algunos casos, ni el/la abusador(a) ni la víctima son plenamente conscientes de lo que está sucediendo.

El abuso emocional puede ocurrir en cualquier relación: de pareja, entre padres/madres e hijos/hijas, en amistades y con parientes.

A lo largo del artículo me referiré al abuso en el contexto de una relación de pareja, entendiendo que se puede extrapolar a todas las mencionadas.

¿Qué es el Abuso Emocional?

El abuso emocional es una forma de lavado de cerebro que erosiona lentamente el sentido de la autoestima, seguridad y confianza de la víctima en sí misma y en los demás.

En muchos sentidos, es más perjudicial que el abuso físico porque desintegra lentamente el sentido de una misma y el valor personal. Corta llegar al núcleo de tu ser esencial, lo que te impide reconocer tus deseos y necesidades. Causa heridas emocionales y psicológicas.

Implica un patrón de ofensas verbales, amenazas, control financiero y críticas constantes, así como tácticas más sutiles como la intimidación, infundir vergüenza y culpa tóxicas y la manipulación.

El abuso emocional se usa para controlar y dominar a la otra persona, y con frecuencia ocurre porque el/la abusador(a) tiene heridas e inseguridades de infancia que no ha tratado, como resultado de haber sido abusado y que repite consciente o inconscientemente.

Las abusadoras tienden a tener altas tasas de trastornos de la personalidad que incluyen el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), el Trastorno Narcisista de la Personalidad (TNP) y el Trastorno de la Personalidad Antisocial (ASPD), entre otros.

Muchos supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales crecen en familias en las que el padre o la madre o ambos tienen uno de estos trastornos. Normalmente en la familia hay una negación y/o minimización del problema, de que alguien tenga un trastorno y de que el trato entre los miembros sea abusivo.

Aunque el abuso emocional no siempre conduce al abuso físico, el abuso físico casi siempre va precedido y acompañado de abuso emocional.

La víctima del abuso a menudo no ve el maltrato como abusivo. Desarrollan mecanismos de defensa de negación y/o minimización porque como han crecido en ese ambiente, para ellas, el trato abusivo es lo “normal”, es lo que conocen e, inconscientemente, ya de adultos, se relacionan con personas abusivas, igual que lo eran/son su padre/madre o ambos.

Los efectos del abuso emocional a largo plazo pueden causar un trauma emocional grave, que incluye depresión (grave o leve, llamada distimia), ansiedad (crónica o intermitente) y Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo.

Si no estás seguro de si estás en una relación abusiva, lee la lista de señales más abajo. Dentro del Abuso Emocional están la dominación y el control, el abuso verbal, las expectativas demandantes y de control, el chantaje emocional, el comportamiento impredecible, la creación de caos y crisis, el asesinato del carácter y el gaslighting.

60 Signos de Abuso Emocional en una Relación

Signos de Dominación y Control

  1. Dice cosas que te molestan o te asustan.

Tu pareja abusiva ha encontrado tu talón de Aquiles y lo utiliza contra ti. Si no obedeces o te esfuerzas por llevarte bien, tu pareja te amenazará y te asustará con lo que sabe que te da miedo, por ejemplo, te amenazará con dejar la relación si no haces exactamente lo que él/ella quiere.

  1. Se vuelve inapropiadamente celosa de tu atención o tu conversación con los demás.

A tu pareja no le gusta la idea de compartirte con nadie, incluso en las situaciones más inocuas e inocentes. Le molestan situaciones como que envíes un whatsapp a tu madre o salgas unos minutos tarde del trabajo.

  1. Monitorea tu tiempo y tu ubicación.

Tu pareja te interroga constantemente si no estás con ella sobre dónde estás, con quién y a qué hora vas a volver a casa. Si tu pareja no está satisfecha con el tiempo que pasas con otras personas, te hará sentir culpable. Como resultado, te sientes bajo libertad condicional, teniendo que dar innumerables explicaciones de lo que haces.

  1. Supervisa tu teléfono y tu mail.

Es otra forma de control de todas tus relaciones y contactos con otras personas. Te hace sentir como en la infancia, cuando tenías que justificar tu comportamiento. Eres un adulto con derecho a la privacidad y derecho a contactar a quien desees sin interferencias.

  1. Toma decisiones que afectan tanto a ti como a la familia sin consultarlo o llegar a un acuerdo contigo.

Un(a) abusador(a) emocional intentará colocarte en una posición inferior, al descuidar o negarse a incluirte en la toma de decisiones importantes. No te ve como un igual a la hora de tomar decisiones. Finalmente, olvidas cómo tomar decisiones y dependes de tu abusador(a) para prácticamente todo. Por ejemplo, puede decidir que os mudáis de residencia sin consultarlo contigo.

  1. Controla las finanzas y cómo gastas el dinero.

No sabes cómo acceder a tus cuentas bancarias porque tu pareja no te da las contraseñas. No puedes hacer una compra sin pedir permiso. Todo lo que haces financieramente pasa antes por su supervisión y aprobación.

  1. No respeta tus límites e ignora lo que le pides.

Cuando dices que no, consigue la forma de que acabes cediendo y se convierta en un sí, ya sea para hacer un plan que no te apetece o para tener sexo.

Puedes pedirle cosas de forma explícita que te molestan o que son importantes para ti, como que no deje la ropa tirada por el suelo o no te dé besos delante de otras personas. Si no le apetece hacerlo o simplemente para oponerse, hará caso omiso, lo ignorará o te dirá alguna excusa, como “vaya, no me he acordado”. 

Señales de Abuso Verbal 

  1. Muestra completa indiferencia y falta de respeto.

Te ignora a propósito a veces, comportándose como si no hubieses oído lo que te ha dicho o haciendo bromas sobre tu ropa o sobre cómo cocinas. Si le reclamas, te dirá que “estás exagerando” o que “eres muy sensible y no se te puede decir nada”.

  1. Ignora tus opiniones, ideas, sugerencias o necesidades.

Tu punto de vista y tus necesidades emocionales no son importantes para el/la abusador(a). A él o ella realmente no le importa cómo te sientes o cuál es tu opinión. Si intentas expresarte, te ignorará o te hará sentir como una persona demasiado demandante o que tus pensamientos y sentimientos son “incorrectos”, no válidos.

  1. Utiliza sarcasmo o la burla para desanimarte o hacerte sentir mal.

Utiliza el sarcasmo a través de palabras que significan lo contrario de lo que realmente quiere decir para insultarte, degradarte o mostrar irritación. El sarcasmo puede ser un comportamiento pasivo-agresivo que le permite al/a la abusador(a) fingir que sus palabras en realidad eran broma. Es un intento de mantenerte en desequilibrio e incómodo. Por ejemplo, “estás precioso hoy” (y estás en pijama) o “me encanta tu aliento” cuando acabas de comer ajo).

  1. Te llama nombres.

No se trata de palabras afectuosas como “cariño” o “cosita”. Se trata más bien de palabras que van sobre temas sobre los que sabe que tú eres susceptible, como “canija” si eres pequeña o “gordito” o “gordo” si te sobran unos kilos.

  1. Crea conversaciones circulares e interminables.

El/la abusador(a) hace esto con técnicas como la ensalada de palabras. El objetivo es confundir. ¿Para qué? Para no tener que darte la razón en algo o para evitar hablar de un tema que no les interesa. Es una táctica de desgaste. El/la abusador(a) juega con ventaja porque sabe lo que está haciendo. Su comunicación no es sincera ni orientada a una solución que satisfaga a ambas partes.

  1. Señala regularmente tus defectos, errores o deficiencias.

Todas las personas cometen errores y tienen defectos. Es algo inherente a la condición humana. El/la abusador(a) señalará los tuyos de una forma obvia y para hacerte sentir vergüenza (esta vergüenza normalmente ya es tóxica de infancia, por la cantidad de veces que te sometieron a ella de forma intensa). Sin embargo, él/ella se esforzará por mantener una imagen de perfección irreal ante ti y los demás, no reconociendo nunca un defecto ni un error. Su intención es quedar siempre y en cualquier circunstancia por encima de ti, tanto frente a ti como frente a los demás.

El Abuso Verbal en la Infancia puede causar Ansiedad Severa

Qué es el Abuso Verbal

El abuso sufrido por un(a) niño/niña en su infancia puede alterar el desarrollo de su cerebro. La palabra abuso en este contexto tiene que ser entendida de forma amplia, esto es, incluyendo el abuso emocional (dentro del cual está el abuso verbal) y/o psicológico, no sólo el físico y/o sexual.

El abuso no sólo consiste en pegar de forma habitual a un(a) niña/niño. Las formas de abuso verbal tales como insultar, gritar, desvalorizar, culpabilizar, insultar, humillar y ridiculizar a un(a) niño/niña de forma continuada durante años puede alterar la estructura de su cerebro y llevarle a problemas de comportamiento.

Ésta es la conclusión a la que llegaron los investigadores del hospital McLean, un centro psiquiátrico afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard, en Massachussets, la cual cuestiona muchos de los preceptos básicos del cuidado de niñxs y de la psiquiatría ortodoxa.

El Dr Martin Teicher, que lideró el estudio, declaró que había evidencias de que el trauma emocional en la infancia podía causar alteraciones en partes importantes del cerebro, que podían dar lugar a depresión, ansiedad y otras secuelas.

“El cerebro se va esculpiendo con nuestras experiencias. Una experiencia adversa prolongada en el tiempo en su época de desarrollo, esculpirá nuestro cerebro de forma distinta” ha dicho Teicher.

Su equipo hizo cientos de escáneres del cerebro de niñas/os que habían sido ingresados en el hospital tras sufrir abuso verbal, abuso físico o sexual y los compararon con escáneres de personas jóvenes que no habían sufrido nada similar. Encontraron que en niños/as que habían sido rechazadas y/o abusados/as el cuerpo calloso de su cerebro era hasta un 40% más pequeño de lo normal.

Qué es el Cuerpo Calloso del Cerebro y qué le pasa cuando hay Trauma de Infancia

El cuerpo calloso es el haz de nervios cuya función es conectar los dos hemisferios del cerebro, el izquierdo y el derecho, y actuar como el puente principal entre ellos. Un cuerpo calloso que no está completamente desarrollado inhibe la comunicación entre los dos hemisferios. Como resultado de ello, los niños pueden terminar “residiendo” o “enganchadxs” en un hemisferio en lugar de moverse de forma rápida y ágil del uno al otro, que es lo que ocurre en las personas que no han sufrido ningún trauma de infancia.

El hemisferio izquierdo del cerebro es el de la parte racional, el uso de la lógica, los pensamientos, el lenguaje, las matemáticas. El hemisferio derecho es el de la parte emocional, la intuición, la creatividad, la imaginación, la espiritualidad. “Muchas personas que han sobrevivido a un trauma de infancia residen en la parte izquierda de forma habitual. Pero cuando les sobrevienen pensamientos traumáticos, se repliegan a la parte derecha. Pueden ponerse muy emocionales, sin ninguna lógica de la parte izquierda para guiarles”, ha declarado Teicher.

Esto que describe Teicher es un flashback emocional, típico de las personas con síndrome de estrés post-traumático complejo. Cuando un adulto se ve envuelto en una situación que le recuerda al trauma vivido en la infancia (por ejemplo, un jefe que grita, una novia que mira mal, un amigo que se burla de forma dura) hace que el adulto reviva la situación traumática como si fuese esx niñx de nuevo. No puede “hacer uso” de la parte racional porque se queda como en “off” durante ese tiempo. Los flashbacks emocionales pueden durar desde minutos hasta días. Con terapia y otras técnicas, éstos se pueden reducir, tanto respecto a  las situaciones en las que aparecen como en su duración e intensidad.

Posibles secuelas del Abuso a Corto Plazo

  • Problemas de comunicación
  • Sobreanálisis de situaciones
  • Baja autoestima y falta de entusiasmo por la vida
  • Problemas para la toma de decisiones (aunque sean muy pequeñas)

Posibles secuelas del abuso a Largo Plazo

  • Migrañas
  • Dolores crónicos
  • Desórdenes de alimentación
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo (cuyo componente principal son los flashbacks emocionales)
  • Ideaciones Suicidas/auto-lesiones

Qué hacer: la Clave está en tu Niña/Niño Interior

El cerebro, según la neurociencia moderna, es plástico y está sujeto a cambios en base a los estímulos que recibe en sus años primeros años de desarrollo. Los siete primeros años de vida son los más importantes.

Para los adultos que hayan sufrido algún tipo de abuso en su infancia y que se vean reflejados en este artículo tengo dos buenas noticias:

  1. Ahí está la explicación a las numerosas veces que te sentías en una especie de agujero negro del que era imposible salir. Se llama flashback emocional.
  2. Los flashbacks emocionales, así como el resto de los componentes del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, descritos algunos de ellos en la parte de las secuelas a corto y a largo plazo, pueden revertirse en una gran parte con terapia (como terapia Gestalt, terapia de Sistemas Familiares Internos o terapia psicomotora) y otras técnicas (como yoga, teatro, EMDR o neurofeedback). Una de las claves es sanar a ese niñx interior que sufre cuando sientes que te vuelven a hacer lo mismo que en tu infancia. Tú, el adulto, desapareces y ya sólo queda ese/esa niño/niña que sufre.

Pete Walker, psicoterapeuta estadounidense, en “Complex PTSD: From Surviving to Thriving” explica cómo tratar el Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo.

John Bradshow, psicoterapeuta estadounidense, en “Volver a casa” explica muchos ejercicios prácticos para sanar a tu niñx interior.

Bessel Van Der Kolk, en su libro “El Cuerpo Lleva la Cuenta” explica todas las técnicas y terapias más arriba mencionadas.

Fuente:

theguardian.com