4 Tipos de Comportamientos de las Personas Pasivo-Agresivas

El comportamiento pasivo-agresivo es un patrón de expresión indirecta de sentimientos negativos en lugar de abordarlos de forma abierta. Existe una desconexión entre lo que dice una persona pasivo-agresiva dice y lo que hace. Son personas que están desconectadas de su propia rabia, que proyectan en los demás con diferentes estrategias.

Muchas personas con este comportamiento son codependientes que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales y en cuya infancia no se les permitía expresar la rabia o se les castigaban muy severamente por ello, con lo que de adultos se han acostumbrado a negarla y a proyectarla en otras personas con estrategias pasivo-agresivas cuando tienen un conflicto. Para ellas, apropiarse y expresar su rabia rompería con su auto-imagen de “buena persona” o de “persona que tiene un comportamiento correcto”. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, quizás este artículo te sirva de ayuda para identificar comportamientos pasivo-agresivos que tengas y que te causen problemas en tu vida.

Para el que tiene que lidiar con una persona con este tipo de comportamientos pasivo-agresivos puede resultar difícil, ya que no suelen responsabilizarse de su comportamiento cuando se les habla sobre él de forma clara y abierta. Una estrategia pasivo-agresiva es infantil, supone que la persona se sienta por encima de la otra u otras con la que está teniendo el conflicto (no de igual a igual) y no sirve para la resolución de conflictos sino para escalarlos o congelarlos.

Aquí hay cuatro categorías de comportamientos pasivo-agresivos, hechas por Preston Ni M.S.B.A. autor de los libros “Cómo Lidiar Existosamente con Personas Pasivo-Agresivas” y “Guía Práctica para cambiar la Pasivo-Agresividad por un Yo Elevado“.

Categoría Uno: Hostilidad Verbal Encubierta

– Chismes negativos:

“¿Has visto las pintas que tiene la vecina?” ”Mis compañeros de trabajo son unos incompetentes.”

– Sarcasmo:

“Pensaba que intentabas ser gracioso.” “Hace mucho tiempo que no oía algo tan inteligente.”

– Ataques hostiles velados disfrazados de bromas:

“¿Vas a salir así?” “¿Ese jarrón de verdad es para adornar?

– Burlas repetitivas: con temas como la forma de hablar, de vestir, la educación, la alimentación, el estilo de vida,…

– Orientación negativa hacia los demás:

“Ya lo hago yo porque tú no vas a saber”. “Esto mejor que lo haga otra persona porque tú no te aclaras”.

– Una actitud crítica y perfeccionista hacia todo:

“La fiesta podía haber estado mejor organizada”. “Te voy a enseñar a planchar las camisas”. “La muy impresentable llegó 10 minutos tarde a la reunión”.

Categoría Dos: Hostilidad Relacional Encubierta

  • Estrategias de desgaste: hacer algo de forma deliberada sabiendo que se trata de un comportamiento que enfada a la otra persona, como por ejemplo un compañero de piso que pone la música alta sabiendo que esto es algo que molesta a los otros o un compañero de trabajo que espera hasta el último momento para entregar algo a otro que a su vez tiene un plazo para hacerlo llegar al jefe.
  • El tratamiento de silencio: supone guardar silencio frente a un conflicto, como una estrategia de desgaste o de “castigo” frente a la otra persona, negándose a reabrir la comunicación y al mismo tiempo negando el silencio cuando la persona es confrontada acerca del mismo.
  • Negligencia deliberada, por ejemplo, un trabajador que es muy eficiente y comienza a ser pasivo y cometer muchos errores a propósito para que le echen de la empresa.
  • Dobles mensajes. Es una estrategia para confundir a la otra persona y donde hay una necesidad concreta que el que lanza los mensajes quiere cubrir. Por ejemplo, una persona que a veces da a entender a otra que lo que tienen es una relación de amistad y otras se comporta como si quisiera una relación sentimental. La necesidad que está debajo de este comportamiento es la de que se le preste atención y sentirse deseado sin tener intimidad real.
  • Sorpresas negativas o incómodas: por ejemplo, la pareja que invita a casa a los padres de la otra sabiendo que hace años que no se hablan.
  • Dañar algo o alguien de importancia para la persona objetivo. Por ejemplo, un amigo que se mete con el aspecto del perro de otro porque sabe que ese perro es muy importante para él/ella.

Hostilidad Encubierta en la Gestión de Tareas

  • Procrastinación de las tareas asignadas o a las que la persona se ha comprometido. Por ejemplo, un compañero de piso que, a raíz de un conflicto, no limpia más las zonas comunes y cuando se le pregunta sobre ello, lo niega. O un marido que es el que se encarga de pagar las facturas y deliberadamente lo retrasa.
  • Retener recursos o información. Por ejemplo, un jefe que, de forma deliberada, no contesta los e-mails, los mensajes ni las llamadas de un empleado.
  • Romper un acuerdo al que se ha llegado sobre algo de forma deliberada. Por ejemplo, no cumplir con los acuerdos de la custodia compartida para hacer daño a la ex pareja.
  • No completar o arruinar una tarea. Por ejemplo, un padre que tiene que ayudar a su hijo a estudiar para un examen y no lo hace de forma deliberada para hacer daño a la madre, de la que está divorciado.

Categoría Cuatro: Hostilidad hacia otros a través del auto-castigo (Actitud “Yo te enseñaré”)

  • Dejar la relación sin avisar y sin dar explicaciones, lo que se denomina descartar en el ciclo de abuso.
  • Exagerar o imaginar temas de salud.
  • Hacerse la víctima.
  • Debilidad deliberada para obtener simpatía y cuidados.
  • Autolesiones.

Muchas personas pasivo-agresivas sufren reveses personales a lo largo de sus vidas por este comportamiento. Las consecuencias negativas de la agresión pasiva pueden incluir algunas de los siguientes:

  • Múltiples problemas de comunicación y relación debido a la falta de voluntad o la incapacidad de la persona para participar en un diálogo constructivo.
  • Enajenación personal y/o profesional de otros, sintiéndose desilusionados, decepcionados, traicionados, manipulados o saboteados.
  • Mala reputación personal por falta de confianza, credibilidad, confiabilidad y autenticidad.
  • La persona pasivo-agresiva puede experimentar “infelicidad silenciosa pero persistente” en la vida por la negación de los problemas, la supresión de las emociones y la falta de voluntad para manejar los problemas.

La sanación de los comportamientos pasivo-agresivos de una persona incluye reconocer y gestionar su rabia, aprender a comunicarse de forma asertiva y responsabilizarse de su comportamiento en lugar de proyectarlo en los demás. Estas cuestiones, que se pueden sanar con psicoterapia, pueden llevar tiempo y requieren de paciencia y compasión con uno mismo. Si quieres saber cómo dejar de ser codependiente emocional, identificar tus comportamientos pasivo-agresivos y cambiarlos puede ser un excelente primer paso.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

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Mecanismos y Comportamientos de Control en las Familias Narcisistas

Existen varios mecanismos de control que los padres/madres narcisistas pueden emplear para que sus hijos satisfagan sus necesidades.

  1. Control impulsado por la Culpa

    Este tipo de control dice:

    “He entregado mi vida por ti. He sacrificado todo por ti. Y ahora te toca a ti”

    Crea un sentido de obligación en las niñas y las hace sentir como si ‘debieran’ a sus padres y deben mostrar su agradecimiento haciéndolos felices o cumpliendo con sus deseos. Las convierte en personas complacientes, que viven para los demás y que dan las gracias y se disculpan por todo.

  2. Control Codependiente

    Este tipo de control dice:

    “Te necesito. No puedo vivir sin ti. Y tú también me necesitas. No puedes vivir sin mí”

    Con frecuencia, se impide que los niños tengan sus propias relaciones o amistades porque amenaza su posición en la vida de las madres, que ponen demasiado en ellos.

    De esta manera, se les infantiliza, no dejándoles crecer e imponiéndoles que la atención y el cuidado hacia sus padres esté por encima de su desarrollo personal, de su propia vida.

  3. Control dirigido por la Meta

    Este tipo de control dice:

    “Debemos trabajar juntos para lograr un objetivo común”

    Desafortunadamente, estos objetivos generalmente son los sueños y las pasiones de las madres, que quieren materializar a través de sus hijos.

    Los niños sienten que decepcionarán a sus padres o los defraudarán si no cumplen con las expectativas, y creen que alcanzar la meta les hará ganar el amor y la aceptación que tanto desean.

  4. Control Explícito

    A menudo, las madres narcisistas encubiertas utilizarán medios de control y manipulación más sutiles o menos obvios, pero las narcisistas descubiertas dirán muy explícitamente:

    “Obedece o te castigaré”

    Se espera que las niñas hagan lo que se les dice, sin preguntar nada, sin cuestionarlo y se comporten de acuerdo con muchas reglas que son muy estrictas. Si no  hacen esto, se les castigará de forma obvia o no obvia con la ira, el silencio, la culpa, la vergüenza o la agresividad.

  5. Control a través de la Retención del Amor

    Este tipo de control dice:

    “Eres digno de mi amor porque te comportas de acuerdo con mis expectativas”

    Los padres narcisistas son cariñosos siempre y cuando los niños permitan el control total y una falta absoluta de límites, pero retirarán ese amor cuando los niños se nieguen a obedecer.

    Los niños son reacios a expresar sus emociones o sentimientos por temor a que se les abandone, se les rechace, se les señale o se les humille, por lo que entierran o niegan sus necesidades, lo que resulta en una falta de autoconciencia e independencia.

    Básicamente, para ganarse el amor, encuentran necesario convertirse en lo que sus madres quieren que sean y viven de forma acorde a esta imagen, que confunden con su Verdadero Yo.

  6. Control a través del Incesto Emocional

    Las madres narcisistas a menudo utilizan a sus hijas para satisfacer las necesidades que no son cubiertas por otras relaciones en sus vidas. Es lo que se llama incesto emocional.

    De hecho, a menudo se espera que las niñas afronten asuntos de adultos dando apoyo emocional a loas madres, encargándose de tareas de responsabilidad en la familia o intentando resolver conflictos entre sus padres.

    Este tipo de control dice:

    “Tú eres mi verdadero amor, mi única pasión, la persona más importante en mi vida, y juntas podemos enfrentarnos al mundo”

    Esto lleva a la niña a crecer confundiendo los conceptos de amor, de cuánto dar y cuánto recibir en las relaciones y qué es una pareja.  Estas niñas, de adultas, tenderán a buscarse parejas similares a sus madres, dándolo todo sin esperar mucho a cambio y pensando que su pareja es como una extensión de ellas mismas, no otra persona diferente e individual con la que tienen un vínculo.

Patrones de Conducta en las Familias Disfuncionales

Las tres reglas principales de una Familia Disfuncional

  1. No confíes
  2. No cuentes
  3. No sientas

Patrones de comportamiento de las Familias Disfuncionales

  1. Inconsistencia e Imprevisibilidad

Los padres no tienen un patrón sólido que le sirva de guía al niño para saber a qué atenerse o para entender cuándo hace algo bien o mal. Este tipo de padres asustan a los niños porque su comportamiento es caótico y errático y nunca saben qué esperar de ellos. Este tipo de comportamiento por parte de los padres genera apego desorganizado en el niño.

  1. Reversión de los Roles

Los padres actúan como niñas, por lo que las niñas tienen que actuar como padres. Los padres pueden ser tan inmaduros e irresponsables que sus hijas terminan realizando muchas de las funciones de crianza. Las niñas pueden llegar a cocinar para la familia, cuidar a hermanas a una edad muy temprana, “subrogarse” como pareja de uno de los padres, cargar con los problemas emocionales de los padres,… en definitiva, asumir roles adultos para crear estabilidad en la familia. Esto se denomina “parentificación”.

  1. Sistema Familiar Cerrado

Los extraños a la familia son temidos y los padres desalientan las relaciones con los demás. Esto interrumpe el proceso de socialización normal y de amistades importante en el desarrollo de un niño.

  1. Falta de Empatía

Los sentimientos y las emociones no están permitidos. Si la niña llora, se enfada o se ríe, recibe el mensaje, directo o indirecto, de que eso no está bien, o es algo que no está permitido. En este tipo de familias las emociones se consideran de “débiles”, por lo que la niña se ve obligada a escoderlas, negarlas y asfixiarlos. Esto tiene consecuencias en su salud emocional en el medio-largo plazo, ya que las emociones no desaparecen por el hecho de que las ignoremos.

  1. Mensajes Contradictorios

Los padres emiten una cantidad enorme de reglas y de normas que sus hijos tienen que cumplir pero de los que ellos están exentos. Les dicen cosas como “¡Relájate!” con un tono amenazante. Les permiten hacer algo y a los cinco minutos les castigan por hacer eso mismo cambiando la versión de lo que está permitido.

  1. Retención

Los padres de este tipo de familias tienen problemas con “dar”, quieren recibir pero no dar. Como ellos mismos en su infancia se vieron privados de amor, dinero, atenciones , elogios,…hacen lo mismo con sus hijos, retienen sin ser capaces de dar. Este “amor condicional” confunde a los niños y los hace sentir no queridos y no importantes para sus padres.

Tipos de Sistemas Familiares Disfuncionales

La Dra. Janet Kizziar habla de cuatro tipos de sistemas familiares con problemas, que son “caldo de cultivo para la codependencia”:

  1. El Sistema Familiar Alcohólico o Químicamente dependiente.
  2. El Sistema Familiar Emocional o psicológicamente perturbado.
  3. El Sistema Familiar de Abuso físico o sexual.
  4. El Sistema Familiar fundamentalista religioso o rígidamente dogmático.

La Codependencia se expresa en estas familias disfuncionales a través de cuatro estrategias:

  • Minimizar supone reconocer que puede haber un problema, pero se ignora.
  • La proyección culpa del problema a los demás, y puede designar a un chivo expiatorio para soportar la vergüenza de la familia.
  • La intelectualización trata de explicar el problema, creyendo que al ofrecer una excusa o explicación conveniente, el problema se resolverá.
  • La negación exige que las personas en la familia crean que no hay ningún problema.

Sistemas Familiares Codependientes

Estos sistemas familiares desalientan la comunicación sana de problemas y sentimientos entre los miembros de la familia. Destruyen la capacidad de los miembros para confiar en sí mismos y confiar en otras personas para tener una relación íntima. Congelan a los miembros de la familia en roles anti-naturales, lo que dificulta el cambio constructivo.

Las reglas que fomentan los patrones antinaturales de relación en estos sistemas familiares codependientes incluyen:

  • No hablar de los problemas.
  • No expresar tus sentimientos abiertamente u honestamente.
  • Comunicarte indirectamente, a través de la actuación o mal humor, o a través de otro miembro de la familia (esto se denomina triangulación).
  • Tener expectativas poco realistas sobre lo que los miembros de la familia harán por otro.
  • No ser “egoísta”. Supone mirar siempre por los otros miembros primero, no decir que no y negar tus propias necesidades.
  • No tomar a tus padres como un ejemplo, “haz lo que digo, no lo que hago”.
  • No te diviertas.
  • No agites la coctelera, mantén el status quo pase lo que pase.
  • No hables sobre sexo.
  • No desafíes las creencias religiosas de tus padres o estas reglas familiares.

¿Te has criado en una Familia Disfuncional y eres una Adulta Codependiente? Puedes acudir a un grupo terapéutico para sanar: 

coda.org

www.acaspain.org