Los Secretos de las Familias Disfuncionales

En las familias disfuncionales suele haber secretos, cosas que no se nombran, que tienen que ver con miembros vivos o muertos y que suponen una carga y una vergüenza para la familia. En la familia o bien no se habla de estos temas, como si no existieran, o se cuentan como un secreto que nadie más debe saber de una persona a otra. Si quieres saber cómo salir del abuso narcisista, quizás puedes empezar por los secretos que hay en tu familia.

John Bradshaw, terapeuta estadounidense especializado en familias disfuncionales, en su libro «Secretos de Familia» descubrió cuatro tipos de secretos que pueden darse en las familias disfuncionales:

  1. Los secretos sobre acciones que involucran actividad criminal son secretos de primer grado. El robo, el incendio provocado o los delitos sexuales son ejemplos de secretos de primer grado.
  2. Los secretos de segundo grado son las adicciones. Disminuyen la  calidad de vida de una persona y afectan a las personas que tiene a su alrededor. El abuso de sustancias, los trastornos alimentarios, el juego o la adicción al trabajo son algunos tipos de secretos de segundo grado.
  3. Los secretos de tercer grado son aquellos en los que hay que mirar el contexto. Los problemas de enredo familiar, como el de que una persona es el chivo expiatorio o el «problema» en la familia como los secretos maritales, las infidelidades, las enfermedades mentales, los abortos, los suicidios pertenecen a esta categoría.
  4. Los secretos de cuarto grado son sobre secretos individuales que no lastiman a nadie más, pero pueden estar disminuyendo la libertad de una persona. Los problemas de vergüenza tóxica, la culpa, la ansiedad y la depresión, y la vergüenza cultural, incluidos los problemas relacionados con el trasfondo étnico o el estado socioeconómico, se encuentran en esta categoría. Los secretos de cuarto grado no van a causar dolor a nadie más que a ti misma.

¿Cuál es la diferencia entre Secreto y Privacidad?

Bradshaw comenta que tenemos una cobertura natural que usamos. Se llama modestia, se llama vergüenza natural. La vergüenza natural protege la privacidad. Cuando alguien está violando nuestra privacidad, nos sonrojamos. Es decir, cuando estamos descubiertos y necesitamos estar protegidos, nos sonrojamos, y esa es una señal innata del organismo que dice:

«Oye, me estás exponiendo y no estoy listo para exponerme».

Si hay un evento traumático en la familia, como un suicidio o un escándalo y nadie habla de eso, eso va a impactar a la familia y continuará durante generaciones, siempre y cuando nadie lo hable.

En «Secretos de Familia», Bradshaw habla acerca de cómo los patrones o secretos que tenemos pueden provenir de nuestros padres, sus padres u otras generaciones anteriores. Y al descubrir este tipo de patrones, se puede realizar una gran cantidad de sanación para las personas de la familia.

El Genograma que descubre los Secretos de Familia

Existe un sistema de mapeo familiar desarrollado por el psiquiatra estadounidense Murray Bowen llamado Genograma. Los terapeutas de sistemas familiares usan este mapa familiar porque es una forma de obtener una imagen bastante rápida del contexto generacional de los síntomas o problemas de una persona.

Bowen se dio cuenta de que la mayoría de los fracasos en las familias se debían a las carencias e inmadurez en el desarrollo de los padres, de modo que funcionarían como un adulto en algunas áreas y más como un niño en otras.

Bowen descubrió que las personas a menudo llevaban las proyecciones de la propia inmadurez de sus padres. Podía rastrearlo hasta la generación anterior. Y vio que esa generación no había tenido una crianza saludable porque sus padres pueden haber sido extremadamente inmaduros.

El genograma te ayuda a ver a tu familia en un contexto más amplio. Y esto ayuda a reducir la culpa, porque ves que tienes muchos problemas que tu madre y tu abuela también tuvieron. Son problemas transgeneracionales, que se pasan de una persona a la descendiente de forma inconsciente. En el árbol de la familia hay algunas personas que están llamadas o predestinadas a sanar esos temas del sistema familiar.

El valor es que puedo ver claramente que no se trata solo de mi «maldad» o «bondad». Se trata de algo más grande de lo que soy parte. Y cuando me doy cuenta de ello, puedo hacer algo para cambiar los patrones.

Por ejemplo, a veces una niña es usada por el sistema familiar para ejercer el rol del chivo expiatorio. Todos los temas con los que los padres o al menos uno de ellos no pueda lidiar, los proyectará inconscientemente en esta niña. Algunos de estos temas pueden ser su incapacidad para gestionar sus propias emociones, como el miedo o la rabia, sus inseguridades,…. Al usar el mapa familiar, puedes darte cuenta del rol ejercido asignado por la familia y trascenderlo, dejarlo atrás.

De repente, todos estos problemas que crees que son tuyos, los ves ven bajo luz más amplia. Es difícil culpar a nadie por ello. Ves que tu madre lo tenía y tu abuela la tenía y luego, Dios sabe, cuántas generaciones antes la tenían. Nos hace darnos cuenta de que nos enfrentamos a algo muy profundo.

En el lado positivo, nos hace darnos cuenta de que las fortalezas en nuestra vida son el fruto de muchas otras personas también. Cuanto más te pelees con la idea de que te habría gustado tener otra familia o no aceptes tu propia infancia, más estará presente el reflejo de esto en tu vida de adulta. Cuanto más lo aceptes y lo sueltes, que has nacido donde tenías que nacer y que todo esto es el destino, más libre serás de tu pasado y más dueña de tu presente y tu futuro.

Los secretos que haya en tu familia y de los que te hayas dado cuenta, es sano que los compartas con una persona de confianza de tu entorno o con tu terapeuta. Lo que se reconoce es lo que se puede liberar, lo que se esconde, persiste. Hay una profunda vergüenza inconsciente en tu familia por ser quiénes son, que se ha ido pasando de generación en generación.

Si quieres salir del abuso narcisista, no dejes que lo que sea que tu familia haya escondido, te destruya por dentro a ti también. Reconocer algo y darle un lugar es lo que os liberará por fin a ti y a tus descendientes de las secuelas del secreto.

Fuente :https://www.randypeyser.com

Imagen de Kristina Flour en Unsplash.

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9 Signos de que has crecido en una Familia Tóxica

El problema al tratar de descubrir si un padre o una madre o ambos padres tóxicos te ha afectado en tu vida es que requiere la capacidad de autorreflexión. Probablemente creciste pensando que el comportamiento de tu familia era normal y no pudiste reconocer que algo estaba «mal» en casa.

Desafortunadamente, el camino hacia la sanación es a menudo largo y solitario porque ningún padre/madre o ambos padres tóxico(s) quieren admitir que tienen problemas psicológicos y/o emocionales. El hijo de este tipo de familias disfuncionales debe reunir la fuerza y el valor para reconocer la situación de abuso/negación que sufrió, levantarse y hacer un cambio.

La buena noticia es que los estudios demuestran que a través de la terapia se puede superar una infancia abusiva, abandonar los roles rígidos que te asignaron en el sistema familiar tóxico y convertirte en un adulto que descubre quién es realmente y que prospera en la vida. El primer paso es reconocerlo.

9 Signos de que has tenido un padre/madre o ambos padres tóxico(s)/narcisistas

Sus sentimientos, de forma implícita o explícita, siempre van antes que los tuyos

Un buen padre considerará cómo todos en la familia se verán afectados por las decisiones que toma. El padre narcisista considerará sólo sus sentimientos y cómo las decisiones le afectan exclusivamente a él, ya que esos son los que más cuentan.

¿Tu padre te decían frases como éstas?: «Sólo piensas en ti. Eres un egoísta” “Nos mudamos mañana a otra ciudad. Es lo mejor”. “Mira cómo haces sufrir a tu madre con tu comportamiento” .

No reconocen ni respetan tus Límites

Los padres normales pueden estar interesados y ser curiosos, pero un una madre tóxica lo llevará demasiado lejos y pisará los límites saludables que establece una niña porque cree tiene derecho a ello. Las madres narcisistas ven a sus hijas como extensiones de sí mismas. No entienden que son seres humanos independientes, con su propia personalidad, que no tienen porqué parecerse a ellas y que no les pertenecen.

Comportamientos como escuchar conversaciones telefónicas, controlar cuentas bancarias, hacer llamadas y enviar mensajes constantemente y enfadarse si no se contestan al momento, son comportamientos inadecuados que violan los límites de sus hijas.

Te controlan utilizando la Culpa

Un poco de culpabilidad es parte de la crianza normal, pero infundir mucha culpa de forma irracional es un problema. El padre narcisista está interesado en mantener el dominio sobre sus hijos. Quieren controlar sus acciones y sus decisiones, y usarán cualquier medio para asegurarse de estar al mando de sus vidas. Esto a menudo incluye el uso de la culpa para conseguir que sus hijos hagan lo que ellos quieren.

Esto es muy grave porque hace que el hijo que ha crecido en este tipo de familia desarrolle lo que se denomina vergüenza tóxica y la arrastre en su vida adulta hasta que empieza a tratarla en terapia. La vergüenza tóxica produce un estado en el que la persona que la padece se siente defectuosa como persona, sin nada que pueda hacer para cambiar esto. La vergüenza tóxica no la causa lo que uno ha hecho sino lo que uno es. Tiene que ver con la identidad

¿Te han dicho a menudo a cuánto han renunciado por ti? ¿Te han hecho sentir continuamente que molestabas en casa? ¿Te han dado mensajes directos o indirectos de que como “mejor te portas” es “haciéndote invisible”, o sea, haciendo que tu presencia se notase lo menos posible?

Demandan tu Atención

Es normal que los padres esperen que las niñas respondan a tiempo, pero los padres narcisistas demandan atención constante y gratificación instantánea. Se sienten amenazados por cualquier persona que amenace el control férreo que ejercen sobre sus hijos.

¿Han interrumpido tus llamadas telefónicas y han actuado de manera irrespetuosa? ¿Te obligan a escucharles desatendiendo cualquier tema tuyo y te acusan de “egoísta” si quieres hacer otra cosa? ¿Te fuerzan a estar siempre disponible para ellos haciéndote sentir culpable si no lo haces?

No te hablan

Una relación sana implica discutir temas abiertamente, lo que genera sentimientos de seguridad. Muchas veces, la madre narcisista cerrará de forma inmadura la comunicación, ignorándote, para obtener lo que quiere. Entre estas formas de comunicación pasivo-agresiva están cerrarse en banda y el tratamiento de silencio.

¿Alguna vez has intentado comunicarte con tu madre después de una discusión y te ha ignorado abiertamente? ¿Tu madre se ha encerrado en su habitación en respuesta a algo que hiciste o dijiste?

Retienen el Amor

En una relación saludable entre padres e hijos, el amor es incondicional y no se utiliza como moneda de cambio, se condiciona o se retiene para chantajear. El padre tóxico usará el amor como una herramienta de negociación para hacer que un niño se comporte como él quiere.

¿Has sentido que si no actuabas de cierta manera tus padres dejarían de cuidarte? ¿Alguna vez te has sentido amenazado en la forma que tus padres tenían de pedirte algo?

Son muy críticos

Los padres sanos quieren lo mejor para sus hijas y los ayudan a guiarlo, los apoyan y les permiten cometer errores, entiendo que forma parte del proceso natural de aprender.

Los padres/ narcisistas «ayudan» a sus hijos a evitar errores criticándoles de forma muy severa, creyendo que esto “ayuda” a sus hijas a alcanzar la perfección. La perfección no existe, por lo que es una trampa en la que las críticas no tienen fin y los padres obligan a sus hijas a ser “poco humanas”.

¿Tienes miedo de mostrarle a tu madre tu nuevo vestido por miedo a que lo critique y te haga sentir mal? ¿Has dudado en probar algo nuevo por miedo a fallar a los ojos de tu padre?

Compiten Contigo

Los padres narcisistas tienen un ego que se alimenta a través de la comparación con los demás. Tienen una baja autoestima, por eso necesitan compararse con los demás y salir mejor parados en esa comparación como sea.

Por esta razón, en las familias narcisistas los padres compiten con los hijos, necesitan sentirse superiores. Esta competición es insana y afecta de forma muy negativa a sus hijos, que o bien los convierte en personas muy competitivas, que no saben trabajar en equipo y se sienten constantemente amenazadas por los demás; o bien en personas inseguras, que se sienten inferiores a los demás porque en la competición con su padre siempre salían perdiendo (algo de lo que se encargaba el padre/la madre mintiendo, manipulando, haciendo trampas,…).

La competencia amistosa en una relación es divertida y saludable y puede contribuir a una buena autoestima. Los padres narcisistas pueden volver la competencia poco saludable cuando ven los logros de su hijo como una amenaza para su propio valor. Se ponen celosos.

¿Alguna vez tu madre te ha dicho: «Eres guapa, pero la verdad es que yo a tu edad lo era más”? ¿Has oído de tu padre: «Estás cerca, pero nunca serás tan rápido como yo»?

Te hacen responsable de su Felicidad y Bienestar

La crianza normal implica momentos felices y tristes, con una jerarquía clara en la que los padres cuidan de las niñas. Una madre narcisista convertirá a su hijo en su amigo o padre para atender sus necesidades físicas y emocionales.

Hacen exigencias poco razonables a sus hijos, a menudo obligándoles a elegir entre ellos y sus relaciones con sus amigos o con otras personas significativas. A menudo les hacen sacrificar actividades e intereses saludables haciéndoles sentir culpa para que los cuiden.

Los padres narcisistas suelen crear vínculos con los que convierten a sus hijos en personas codependientes, no permitiendo que desarrollen su propia personalidad de forma saludable e independiente.

¿Alguna vez te ha dicho tu madre: «¿Por qué vas a salir con tus amigos? Pensaba que los fines de semana eran para nosotros».O te ha dicho tu padre: ¿Te gusta más tu novio que yo??»

Esto es incesto emocional.

Todavía te dan (consciente o inconscientemente) Miedo

En una relación familiar sana, una debería ser capaz de ser una misma sin temor a las críticas, las burlas, los ataques o los menosprecios.

Los padres narcisistas utilizarán tácticas dañinas como las mencionadas más arriba para mantener el control. Especialmente cuando piensan que sus hijos están creciendo y «los están perdiendo». Como resultado, los niños aprenden a temer a sus padres, a menudo esperando algún tipo de castigo emocional, físico, psicológico o financiero.

Aprenden a controlar su comportamiento para complacer al padre tóxico/la madre tóxica. Muchas personas que han crecido en una familia narcisista/tóxica describen su comportamiento en la casa como el de «caminar sobre huevos», intentando siempre agradar, en estado de hipervigilancia y sin poder ser ellos mismos.

¿Tienes miedo de expresar tu opinión por miedo a que te falten al respeto o se burlen de ti? ¿Aún hoy caminas por tu casa (en la que no viven tus padres) como si tuvieras que esconderte de algo?

Fuente: https://www.healthyway.com

La Imagen que Da (y cómo es de Verdad) una Familia Narcisista

La experiencia clínica y las investigaciones muestran que a los adultos que han crecido en el seno de familias narcisistas les resulta muy difícil señalar porqué se sienten tan mal. Esto es porque la negación de lo que realmente ocurre es rampante en el sistema familiar narcisista.

«El adulto típico de una familia narcisista está lleno de rabia de la que no es consciente, se siente como una persona vacía, se siente inadecuado/inadecuada y defectuoso/defectuosa, sufre de ansiedad crónica y en muchas ocasione de depresión, y no tiene ni idea de porqué está así”- Pressman y Pressman, La Familia Narcisista.

Es común para los adultos que han crecido en familias narcisistas empezar la terapia con síntomas emocionales y problemas en sus relaciones. Además, simultáneamente muestran una falta de conciencia de cuál es la causa de todos esos problemas en sus vidas.

La Familia Narcisista esconde un profundo dolor

Estas familias tienden a operar de acuerdo con una serie de reglas de las que nunca se habla. Los niños aprenden a vivir bajo esas reglas, pero nunca dejan de sentirse confundidos y de hacerse daño por culpa de estas reglas, ya que las mismas bloquean el acceso emocional a sus padres. Básicamente, se convierten invisibles. No se les oye, ve o alimenta emocionalmente. En el otro lado, estas reglas permiten a los padres no tener límites con los niños y usarles o abusarles a su conveniencia.

Éstas son las dinámicas más comunes del sistema familiar disfuncional narcisista. Ten en cuenta que hay diferentes grados de disfunción en el espectro dependiendo del nivel de narcisismo de los padres:

  1. Hay Secretos

En las Familias Narcisistas hay secretos que tienen que ver con temas tabú como el incesto o la adicción de uno de sus miembros. El mensaje que se da a los a las niñas que ven o señalan ese secreto es: “No se lo digas a nadie. Finge que todo va bien.”

No se lo digas a nadie. Finge que todo va bien.

  1. Dar una Imagen

La familia narcisista se preocupa mucho por su imagen. El mensaje es “Nosotros somos mejores, no temenos problemas y debemos mostrar que somos una familia perfecta.» A la familia le importa más la imagen que dan a las demás personas que lo pasa realmente entre sus miembros.

Los niños de la familia reciben mensajes como “¿Y qué pensarían los vecinos?””¿Y qué pensarían otros familiares?””¿Y qué pensarían nuestros amigos?” Éste es un temor común en la familia narcisista: “Pon siempre una sonrisa en esa carita que tienes”.

Pon siempre una sonrisa en esa carita que tienes.

  1. Mensajes Negativos

A las niñas se les transmiten mensajes que son internalizados. Estos mensajes, típicamente, son:

  • Al/a la hija que el/la narcisista escoge como el “Chivo Expiatorio”: “No eres lo suficientemente buena”, “No estás a la altura”, “Lo haces mal”, ”Nunca harás gran cosa en la vida”.
  • Al/a la hija que el/la narcisista escoge como el “Golden Boy”: “Te valoro por lo que haces, no por quién eres”, “Lo haces bien pero puedes hacerlo mejor”, “Tienes que hacer las cosas como te digo yo porque sino te equivocarás”.

No eres lo suficientemente buena. No estás a la altura. Lo haces mal.

  1. Falta de Jerarquía Parental

En familias sanas hay una jerarquía parental fuerte, donde son los padres los que están al mando y proveen de amor, luz, guía y dirección a sus hijos.

En las Familias Narcisistas esta jerarquía no existe. Los niños están ahí para servir las necesidades emocionales de los padres, esto se denomina incesto emocional. En muchos casos se da la “parentificación”, en donde hay una inversión de papeles y los padres actúan como los hijos y viceversa. En otros casos, a los hijos se les «infantiliza» para cubrir necesidades emocionales de los padres/madres, tratándolos ya de adultos, como si todavía fuesen niños. Sin dejarles crecer e independizarse emocional y psicológicamente de una forma sana.

  1. Falta de Conexión Emocional

Los padres narcisistas no saben conectar emocionalmente con sus hijas, entre otra razones, porque tampoco saben conectarse emocionalmente consigo mismos. No pueden sentir empatía (o muy poca) ni amor incondicional. Por lo general son muy críticos y juzgan a sus hijas, les tratan de forma muy dura. No saben querer ni tener compasión. Tampoco apoyan a sus hijas ni les hacen de espejo. Más bien compiten con ellas y las consideran extensiones de sí mismas.

  1. Falta de Comunicación directa y efectiva

El medio más común de comunicación en las Familias Narcisistas es la triangulación. La información no se comunica de forma directa sino a través de una de las partes con la intención de que llegue a una tercera parte (la que en realidad es el objetivo del mensaje). Los miembros de la familia hablan los unos de los otros a las espaldas, sin ser directos. Esto da lugar a un comportamiento pasivo-agresivo, tensión y desconfianza. Las pocas veces en las que la comunicación es directa, se confrontan de forma muy agresiva y destructiva. En una Familia Narcisista no hay una comunicación sana y orientada a soluciones que contenten a todos. Más bien la comunicación es un conjunto de técnicas confusas y donde hay la idea de que «divide y vencerás».

  1. Límites que No están claros

En la familia narcisista no hay muchos límites. Los sentimientos de las niñas no se consideran importantes. No se respetan los límites físicos (son frecuentes las amenazas físicas, aunque no se lleguen a perpetrar o acciones como coscorrones, empujones, zarandeos,…), ni las puertas cerradas. Tampoco se respetan los límites emocionales, son frecuentes frases como “¿Y ahora por qué lloras?” o “Aquí sólo me enfado yo.” Los padres ven a las hijas como extensiones de sí mismas, por lo que creen que pueden hacer con ellos, básicamente, lo que quieran.

  1. Un(a) Padre/Madre Narcisista y el otro/la otra orbitando alrededor de él/ella

Si uno de los padres es narcisista, es frecuente que el otro orbite alrededor de él/ella para mantener el matrimonio intacto, éste segundo padre/madre suele ser un(a) codependiente. Con frecuencia, el que orbita tiene cualidades naturales sanas para ofrecer a los niños protección y cuidado emocionales pero está atado, cubriendo las necesidades emocionales de su pareja narcisista, sacrificando las necesidades emocionales de sus hijos, que no se cubren.

Inconscientemente, muchos codependientes sienten que están «atrapados» en la relación con el/la narcisista. Esto se debe a que sienten indefensión aprendida. No se sienten con los recursos suficientes para sobrevivir sin el/la narcisista. El resultado de esto es que un(a) tirano con la edad emocional de un niño de tres años es el que manda sobre todos los miembros de la familia.

  1. A las Hermanas se les enfrenta para Competir entre Ellas

En familias sanas, se anima a las niñas a ser amorosas y estar cerca las unas de las otras. En las Familias Narcisistas, a las niñas se les pincha para que compitan y no haya armonía entre ellas. Hay una constante competición sobre «quién lo hace bien” y «quién lo hace mal” basado en el criterio subjetivo del/de la narcisista. Normalmente, a una se le asignará el papel de “Golden Boy”, el/la favorita del/de la narcisista y al otro/otra el del “Chivo Expiatorio”, sobre el que el/la narcisista proyectará sus sentimientos negativos. Las hermanas de las Familias Narcisistas raramente crecen sintiéndose conectadas las unas a las otras.

  1. Negación de los Sentimientos

Los sentimientos se niegan y no se habla de ellos. A los niños se les obliga a guardarse y reprimir sus emociones y sentimientos y se les impone la idea de que son algo “malo” que es mejor no tener o fingir no tener. Los padres narcisistas normalmente no están conectados con sus propios sentimientos y los proyectan en otros. Esto causa una falta de responsabilidad y honestidad, por no mencionar otros desórdenes psicológicos. Si no conectamos y procesamos nuestros sentimientos acaban saliendo de otras maneras (la rabia en manifestaciones de comportamiento pasivo-agresivas, la tristeza en forma de depresión,…)

  1. Mensajes de “No eres Suficiente”

Estos mensajes se emiten claro y alto en la Familia Narcisista. A las niñas no sólo se les anima a competir entre ellos/ellas si no que reciben constantes mensajes de que “no son suficiente (bueno/buena, guapo/guapa, listo/lista)”. Al/a la que ejerce el rol de «Chivo Expiatorio» se le dice que es defectuosa, que siempre está cometiendo errores, que es demasiado egoístas y/o sensibles. Al/a la que ejerce el rol del «Chico Dorado», se le hacen llegar los mensajes de que «lo haces bien pero lo puedes hacer mejor», «las cosas te van bien cuando haces lo que yo te digo», «puedes esforzarte un poco más».

  1. Disfuncionalidad obvia o encubierta

En las Familias Narcisistas las dinámicas o bien son abiertas y se ven de forma obvia o se encubren. En muchas Familias Narcisistas el abuso es obvio, ya que hay una agresividad que no se esconde, es más, se hace gala de ella como forma de poder y de dominación. En otras muchas, el abuso emocional y/o psicológico y/o la negación severa de los niños/las niñas se esconde y se niega, dándole la vuelta, acusándoles de “estar locos”, negando lo evidente, aludiendo de forma directa o indirecta que es el niño/la niña el/la que tiene un “problema” y no el sistema familiar.

Si reconoces a tu familia en estos patrones, te gustará saber que una recuperación que es posible.

Puedes crear una nueva vida que te hará fluir hacia el futuro y dejar atrás el patrón de amor distorsionado y disfuncional aprendido en la familia narcisista. Si escoges la sanación, te espera una nueva vida.

  • Busca ayuda, hay libros de muchos autores y autoras especializados en narcisismo: Alice Miller, Pete Walker, John Bradshow son algunos muy buenos de una larga lista.
  • Haz terapia. Individual con un(a) terapeuta Gestalt o con un grupo CoDA (Codependientes Anónimos).
  • Habla de tu infancia y tu trauma con gente de confianza (amigos/amigas, otros miembros de la familia,…) simplemente sacarlo a la luz y hablarlo con naturalidad tiene un poder sanador.
  • Cree en ti. Si fuiste el chivo expiatorio de la familia narcisista, debes tener un ego muy pequeño, pesando siempre muy mal de ti mismo/misma y con la autoestima destrozada. Desmonta ese ego, no es verdad porque no tiene una base sana ni real. Descúbrete porque lo que te dijeron que eras es mentira.
  • Si después de leer este artículo todavía tienes dudas sobre si tu familia es narcisista o no, puedes hacer el test sobre padres y/o madres narcisistas.

 

Fuente: Psychologytoday.com

5 Señales de que Eres el/la Portador(a) del Karma Familiar

El Karma de la línea de sangre ancestral es lo que se llama el Karma Familiar. Las personas que están espiritualmente más desarrolladas en la familia llevarán estos «bloqueos energéticos» del Karma Familiar desde su nacimiento todas sus vidas, a menos que se liberen.

Este «pasar» de la energía se pudo haber hecho físicamente, verbalmente, energéticamente o de forma subconsciente. No llevarte bien con tus padres a veces tiene que ver con ataduras energéticas a experiencias pasadas.

Tú y tus padres habéis podido tener experiencias de crecimiento kármicas en el pasado haciendo daño a otra persona o rechazando aprender una lección.

Los patrones de familia han sido transmitidos por antepasados y heredados por tus tatarabuelxs, bisabuelxs, abuelxs, padres/madres y finalmente a ti. Como hijx de tus padres, llevas el ADN kármico que te han pasado, el cual puede ser liviano o intenso.

Un ejemplo de esto sería que, por ejemplo, tu abuela fue una persona muy buena. Cuidó de todo el mundo hasta el punto de que fue usada y explotada por todos, incluido tu abuelo alcohólico. Esta energía de sacrificio se pasa a tu madre, a la que le falta atención y amor hacia sí misma, y que encadena varias parejas que abusan emocional y económicamente de ella. Esa energía llega a ti, que a menos que hagas un trabajo personal y de karma, eres potencial objetivo de nuevos abusos y explotación por parte de otras personas.

Estas tradiciones se pasan de padres/madres a hijxs de la misma forma que lo hace la opresión, perpetuando el sistema y manteniendo la consciencia a un nivel muy bajo.

5 Señales de que eres el/la Portador(a) del Karma Familiar

El/la portador(a) del karma familiar tiene las siguientes características:

  • Eres el/la más evolucionadx espiritualmente de la familia y el/la más consciente entre tus padres y hermanxs.
  • Sientes que eres muy diferente del resto de los miembros de tu familia.
  • Eres muy sensorial, percibes las cosas de una forma más profunda que muchas personas.
  • Cuando has entendido la historia de tu familia, te has entendido a ti mismx.
  • Has reconocido un patrón de familia recurrente en tus padres, abuelos,.. y quieres cambiarlo.

¿Cómo cortar las Cuerdas Energéticas?

Para liberarte de los lazos de la energía familiar, primero tienes que liberarlos de tu propia mente y emociones. Mira dentro y averigua hasta qué punto aún vives bajo las reglas de tus padres. Entiende que la mayoría de ellas están basadas en el miedo y el juicio y que ahora eres libre para vivir bajo tus propias reglas, para «dejar la casa de tus padres» mentalmente.

Tomar el control y la responsabilidad de tu propia vida. Reconstruirte completamente a ti mismx y fortalecerte interiormente hará que vivas tu propia vida con un karma nuevo, sin arrastrar el de tu familia.

Decir NO a los miedos y juicios de tus padres equivale a verles no sólo como idénticos a sus miedos y juicios. Como tú, ellos también son viajeros cósmicos intentando cumplir su misión en la vida.

Quizás en tu infancia hayas sido la víctima del comportamiento inconsciente de tus padres (a lo mejor siendo abusivos sin ser conscientes de ello), con su karma familiar, y puede ser que durante la vida hayas continuado adoptando esta postura de la víctima de forma inconsciente. Trascender el papel de la víctima, para pasar a la fase del/de la superviviente y finalmente alcanzar todo tu potencial es algo que te puedes dar a ti mismx.

Transforma los Patrones Energéticos de tu Familia

  • Medita y haz introspección para llegar al fondo de los problemas recurrentes que tienes.
  • Entiende los patrones de comportamiento que tiene tu familia y cámbialos para ti.
  • Elige ser tu propix maestrx, tu propia alma de energía y tu propix portador(a) de karma.

Este artículo está basado en el original de http://educateinspirechange.org