13 Señales de que has tenido Padres Narcisistas

El padre/madre narcisistas cuestionan la sanidad de sus hijos desde que son pequeños, les hacen creer que están “locos” o que son “tontas”. De adultos tienen muchos problemas de autoestima y de autoconfianza.

Aquí tienes 13 signos de que has tenido una madre y/o padre narcisista (para que salgas de dudas). A lo largo del artículo hablo de los “padres narcisistas”. Esto debe entenderse como el padre, la madre o ambos.

  1. Intentaban controlarte a través de la codependencia

    En otras palabras, tus padres te dijeron: “No me dejes. Te necesito. No puedo vivir sin ti “. Esto hizo imposible para ti vivir una vida autónoma o establecer prioridades independientes que no sean satisfacer las necesidades de tus padres.

  2. Utilizaban la culpa para manipularte

    Otro método de control fue hacerte sentir constantemente culpable por hacer lo que querías. Es posible que te hayan dicho: “He hecho tanto por ti, he sacrificado todo por ti”. Como resultado, te sentiste en deuda con ellos y como si “debieras” una completa obediencia. Te sientes como si tuvieses una enorme deuda con ellos y que, hagas lo que hagas, es impagable.

  3. Te sometían a un chantaje emocional

    Tu padre/madre o ambos retiraban el amor o lo retenían muy fácilmente. Si no hacías lo que querían, te castigaban severamente o te ignoraban. Siempre tenías la impresión de que sólo te querían cuando hacías exactamente lo que ellos querían.

  4. Les gustaba “vengarse” de ti

    Cuando hacías algo “incorrecto” o en contra de su voluntad, incluso de la manera más pequeña, se aseguraban de castigarte. Esta manera mezquina e infantil de “vengarse” puede haber sido sutil o muy obvia. Por ejemplo, pueden haber saboteado deliberadamente algo que te importaba, romper o esconder algo tuyo, decir algo que sabían que te hacía daño,…

  5. No te permitían poner límites ni decir que no

    Si decías que no a algo que te pedían, demandaban o reclamaban, te castigaban de una forma muy severa o te minaban hasta que lo cambiabas por un sí. No respetaban tu privacidad, te controlaban e interrogaban y te decían constantemente lo que tenías que hacer.

  6. Nunca escucharon (o se preocuparon) por tus sentimientos

    Nunca podías compartir tus sentimientos con tus padres porque se burlaban de ti o cambiaban de tema para hablar sobre ellos mismos. Las emociones eran algo prohibido, que no podías expresar y que cuando lo intentabas, las reprimían de forma muy dura.

  7. Te insultaron/mintieron/menospreciaron

    Tus padres te reprendían constantemente, incluso cuando no había ninguna causa para ello, te menospreciaban burlándose de ti y te acosaban para que hicieras algo o te comportases de una forma determinada.

  8. Te hacían “gaslighting”

    Para controlarte, usaban una táctica de manipulación psicológica conocida como gaslighting. De forma deliberada, te hacían dudar de tus propias opiniones o criterios o cuestionaban tu sanidad mental o nivel intelectual para tener ventaja sobre ti.

  9. Te han “parentificado” o “infantilizado”

    Cuando eras niño, se esperaba que tú “criaras” a tus padres, o te comportaras como un padre sustituto para atender sus necesidades, en lugar de atender las tuyas. O bien se te trataba como a una niña cuando ya no lo eras, no permitiéndote asumir ningún tipo de responsabilidad ni compromiso en la familia y dirigiéndose siempre a ti como si estuviesen hablando con una niña de siete años.

  10. Proyectaban su comportamiento en ti

    Por ejemplo, te decían que eras “muy sensible” o “difícil” o “egoísta” cuando eran ellos los que tenían estas cualidades.

  11. Una falta total de empatía

    La forma de tratarte, de dirigirse a ti, de abusar de su posición de superioridad, el gusto por humillarte o hacerte sentir mal, la constante búsqueda de un conflicto.. denotaban una enorma falta de empatía.

  12. Siempre tenían la razón

    Incluso cuando cometían un error de forma obvia o te trataban mal, nunca se disculpaban por su comportamiento. Cuando los confrontabas al respecto, negaban todas las acusaciones y te echaban la culpa a ti.

  13. Les gustaba presentar una imagen familiar perfecta a los de fuera

    Tus padres hacían todo lo posible para asegurarse de que los demás os percibían como una familia amorosa/exitosa/envidiable. Cuando había gritos en casa, estaban más preocupados por qué pensarían los vecinos que por el conflicto que estaba ocurriendo en la familia.

Cómo confirmar que eres el hijo/la hija de un(a) narcisista

Si eres hijo/hija de un(a) narcisista, es probable que tengas problemas como estos:

  • Codependencia en otras relaciones
  • Un sentido de ti mismo muy débil
  • Límites pobres e incapacidad para decir “no”
  • Culpa crónica o vergüenza tóxica
  • Autodesprecio
  • Sensación de vacío existencial permanente
  • Problemas de autoconfianza
  • Incapacidad para expresar o gestionar las emociones
  • Tener de forma permanente o intermitente ansiedad y/o depresión
  • Ser una persona complaciente

Si estás seguro de que uno o ambos padres son narcisistas, es probable que todavía tengan mucha influencia en tu vida. Ahora que lo sabes, tú decides el grado del vínculo que quieres tener con ellos. Si quieres porque todavía te hacen daño, puedes reducir el contacto o incluso llegar al contacto cero si la relación es muy tóxica y crees que eso es lo mejor para ti.

Fuente: https://lonerwolf.com

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¿Eres una Persona Perfeccionista?

Cómo se modela el Perfeccionismo en los niños

Desde que los hijos de padres/madres narcisistas son pequeños, comienzan a creer que se les quiere sólo si demuestran que son perfectos. Se les da el mensaje de que necesitan ser “tolerados”, que son “una carga” o que son “una posesión”  del padre/la madre.

Si no cumplen con un cierto estándar de comportamiento, se sienten inútiles. El mensaje que reciben de la narcisista es:

Tu valor está en lo que haces y no en quién eres. No me importa quién eres sino en cómo me dejas quedar delante de otras personas.

¿Sufres de Perfeccionismo?

Si has crecido con padres narcisistas poco realistas que han establecido estándares absurdos de comportamiento para ti, entonces puede que tengas dificultades con el perfeccionismo.

Date cuenta si crees que eres digna de amor incondicional sin importar lo que hayas hecho en la vida. ¿El amor incondicional es algo que debe ganarse? ¿O para ti es solo un regalo que se nos da libremente?

Hay otras preguntas que puedes hacerte:

¿Crees que eres digno de vivir una vida feliz? ¿Eres digna de una relación satisfactoria dejando que alguien esté cerca de ti?

9 Señales de que eres una persona Perfeccionista

  1. Piensas en términos de todo/nada, blanco/negro. Algo está bien o mal, es bueno o malo, perfecto o un desastre. Tiendes a pensar en un extremo o el otro, más que en las características de las personas y las situaciones existentes en un contexto de grises. Por ejemplo, tiendes a pensar: “Ella es mala”, en lugar de “A veces puede ser mala”.
  2. Piensas, y luego actúas en extremos. ¿Alguna vez te has sentido así, más de una vez ?: “Me comí una galleta y una arruinó mi dieta.”
  3. No puedes confiar en que los demás hagan una tarea correctamente, por lo que rara vez delegas. Otras personas ven que haces micro-managing o que eres un(a) control freak, pero para ti todas tus acciones están encaminadas a que el trabajo esté bien hecho.
  4. Tienes estándares muy exigentes para ti y para los demás. Crees en dar siempre lo mejor de uno mismo en todo momento y esperas que las otras personas hagan lo mismo. Tienes miedo de parecer una persona fracasada.
  5. Tienes problemas para completar un proyecto porque siempre crees que se puede hacer mejor. Estás obsesionada con no compartir con otras personas tu libro, proyecto, comida, invitación, tarjeta de visita, sitio web, artículo o discurso. Quieres asegurarte de que tu trabajo sea lo mejor posible antes de revelarlo. Le das vueltas y vueltas a las cosas y te cuesta mucho estar satisfecho con el resultado final.
  6. Usas mucho las expresiones “debería hacer esto” o “tengo que lo otro”. Te mueves por unas reglas rígidas que crees que las demás personas también deberían seguir, sino no estás satisfecho.
  7. La confianza en ti misma depende de tus logros y cómo reaccionan los demás frente a ti. Te esfuerzas mucho para obtener la excelencia y necesitas la validación de los demás para sentirte bien. Además, una vez que has logrado un objetivo que te has propuesto, pasas rápidamente al siguiente.
  8. Tiendes a fijarte en algo que, muchas veces según tú, has hecho mal. Es posible que hayas hecho algo muy bien, pero aún así te centrarás en el único error que has cometido.
  9. Procrastinas o evitas situaciones en las que crees que no puedes sobresalir. Puede parecer contradictorio, pero muchas personas que postergan o evitan hacer algo son en realidad perfeccionistas: temen fallar, cometer un error. Lo que suelen pensar es: ¿No puedo hacerlo perfecto? ¿Entonces para qué molestarme? Y simplemente no hacen nada.

Cómo sanar el Perfeccionismo

En primer lugar, debes darte cuenta de que no importa lo que hagas, nunca podrás cambiar a tus padres narcisistas. Del mismo modo en el que ellos intentan “arreglarte” a ti, es lo que haces tú intentando que cambien para que sean lo que necesitas ahora y lo que necesitabas en tu infancia. Acepta que eso no va a ocurrir y acéptalos tal y como son.

Ahora bien, esto no quiere decir que no puedas ponerles límites y decirles que no. Su tendencia, de forma inconsciente, será la de buscar formas de reducir tu confianza para que no puedas cambiar y sigas representando los roles que te asignaron ellos en la infancia atendiendo a las necesidades del sistema familiar y no a las tuyas.

Entiende que actúan porque no se quieren a sí mismos. Alguien que no tiene autoestima no puede dar amor a otras personas. Constantemente, aunque lo escondan, se dicen a sí mismos que no son dignos en la esencia y proyectan esa indignidad en sus hijos, pretendiendo que cambien, perfeccionándolos.

No caigas en la trampa de ser perfecta para que tus padres/madres narcisistas u otras personas con las que te relacionas te acepten o te quieran. La perfección es un ideal. Vivir pretendiendo ser perfecta es autodestructivo y es una enorme carga vivir pretendiendo ser perfecta.

Consejos prácticos para sanarte de la esclavitud del perfeccionismo con el que vives:

  1. Haz consciente que la razón por la que quieres ser perfecto es para conseguir validación, amor o apoyo de otras personas. Buscas fuera lo que ya tienes dentro de ti.
  2. Haz terapia. Busca un(a) terapeuta que pueda hacerte el mirroring que tus padres narcisistas no pudieron y deja que su mirada compasiva hacia ti te demuestre que no necesitas ser perfecta para que te quieran, sino simplemente ser tu misma.
  3. Pon límites a tus padres/madres narcisistas y diles que no. Si siguen teniendo dinámicas tóxicas en las que te exigen perfección, critican todo lo que haces o encuentran siempre la manera de minusvalorarte, pon distancia. No es posible recuperarse del perfeccionismo siguiendo las dinámicas tóxicas de la infancia que las generaron. Quizás con poner límites ellos entiendan que ya eres un adulto al que ya no pueden tratar como quieran, si no es así, quizás tengas que empezar el contacto cero.
  4. Practica la meditación para aceptarte. Tienes derecho a que te quieran siendo tal y como eres.

Fuente: https://www.psychologytoday.com

9 Signos de que has crecido en una Familia Tóxica

El problema al tratar de descubrir si un padre o una madre o ambos padres tóxicos te ha afectado en tu vida es que requiere la capacidad de autorreflexión. Probablemente creciste pensando que el comportamiento de tu familia era normal y no pudiste reconocer que algo estaba “mal” en casa.

Desafortunadamente, el camino hacia la sanación es a menudo largo y solitario porque ningún padre/madre o ambos padres tóxico(s) quieren admitir que tienen problemas psicológicos y/o emocionales. El hijo de este tipo de familias disfuncionales debe reunir la fuerza y el valor para reconocer la situación de abuso/negación que sufrió, levantarse y hacer un cambio.

La buena noticia es que los estudios demuestran que a través de la terapia se puede superar una infancia abusiva, abandonar los roles rígidos que te asignaron en el sistema familiar tóxico y convertirte en un adulto que descubre quién es realmente y que prospera en la vida. El primer paso es reconocerlo.

9 Signos de que has tenido un padre/madre o ambos padres tóxico(s)/narcisistas

Sus sentimientos, de forma implícita o explícita, siempre van antes que los tuyos

Un buen padre considerará cómo todos en la familia se verán afectados por las decisiones que toma. El padre narcisista considerará sólo sus sentimientos y cómo las decisiones le afectan exclusivamente a él, ya que esos son los que más cuentan.

¿Tu padre te decían frases como éstas?: “Sólo piensas en ti. Eres un egoísta” “Nos mudamos mañana a otra ciudad. Es lo mejor”. “Mira cómo haces sufrir a tu madre con tu comportamiento” .

No reconocen ni respetan tus Límites

Los padres normales pueden estar interesados y ser curiosos, pero un una madre tóxica lo llevará demasiado lejos y pisará los límites saludables que establece una niña porque cree tiene derecho a ello. Las madres narcisistas ven a sus hijas como extensiones de sí mismas. No entienden que son seres humanos independientes, con su propia personalidad, que no tienen porqué parecerse a ellas y que no les pertenecen.

Comportamientos como escuchar conversaciones telefónicas, controlar cuentas bancarias, hacer llamadas y enviar mensajes constantemente y enfadarse si no se contestan al momento, son comportamientos inadecuados que violan los límites de sus hijas.

Te controlan utilizando la Culpa

Un poco de culpabilidad es parte de la crianza normal, pero infundir mucha culpa de forma irracional es un problema. El padre narcisista está interesado en mantener el dominio sobre sus hijos. Quieren controlar sus acciones y sus decisiones, y usarán cualquier medio para asegurarse de estar al mando de sus vidas. Esto a menudo incluye el uso de la culpa para conseguir que sus hijos hagan lo que ellos quieren.

Esto es muy grave porque hace que el hijo que ha crecido en este tipo de familia desarrolle lo que se denomina vergüenza tóxica y la arrastre en su vida adulta hasta que empieza a tratarla en terapia. La vergüenza tóxica produce un estado en el que la persona que la padece se siente defectuosa como persona, sin nada que pueda hacer para cambiar esto. La vergüenza tóxica no la causa lo que uno ha hecho sino lo que uno es. Tiene que ver con la identidad

¿Te han dicho a menudo a cuánto han renunciado por ti? ¿Te han hecho sentir continuamente que molestabas en casa? ¿Te han dado mensajes directos o indirectos de que como “mejor te portas” es “haciéndote invisible”, o sea, haciendo que tu presencia se notase lo menos posible?

Demandan tu Atención

Es normal que los padres esperen que las niñas respondan a tiempo, pero los padres narcisistas demandan atención constante y gratificación instantánea. Se sienten amenazados por cualquier persona que amenace el control férreo que ejercen sobre sus hijos.

¿Han interrumpido tus llamadas telefónicas y han actuado de manera irrespetuosa? ¿Te obligan a escucharles desatendiendo cualquier tema tuyo y te acusan de “egoísta” si quieres hacer otra cosa? ¿Te fuerzan a estar siempre disponible para ellos haciéndote sentir culpable si no lo haces?

No te hablan

Una relación sana implica discutir temas abiertamente, lo que genera sentimientos de seguridad. Muchas veces, la madre narcisista cerrará de forma inmadura la comunicación, ignorándote, para obtener lo que quiere. Entre estas formas de comunicación pasivo-agresiva están cerrarse en banda y el tratamiento de silencio.

¿Alguna vez has intentado comunicarte con tu madre después de una discusión y te ha ignorado abiertamente? ¿Tu madre se ha encerrado en su habitación en respuesta a algo que hiciste o dijiste?

Retienen el Amor

En una relación saludable entre padres e hijos, el amor es incondicional y no se utiliza como moneda de cambio, se condiciona o se retiene para chantajear. El padre tóxico usará el amor como una herramienta de negociación para hacer que un niño se comporte como él quiere.

¿Has sentido que si no actuabas de cierta manera tus padres dejarían de cuidarte? ¿Alguna vez te has sentido amenazado en la forma que tus padres tenían de pedirte algo?

Son muy críticos

Los padres sanos quieren lo mejor para sus hijas y los ayudan a guiarlo, los apoyan y les permiten cometer errores, entiendo que forma parte del proceso natural de aprender.

Los padres/ narcisistas “ayudan” a sus hijos a evitar errores criticándoles de forma muy severa, creyendo que esto “ayuda” a sus hijas a alcanzar la perfección. La perfección no existe, por lo que es una trampa en la que las críticas no tienen fin y los padres obligan a sus hijas a ser “poco humanas”.

¿Tienes miedo de mostrarle a tu madre tu nuevo vestido por miedo a que lo critique y te haga sentir mal? ¿Has dudado en probar algo nuevo por miedo a fallar a los ojos de tu padre?

Compiten Contigo

Los padres narcisistas tienen un ego que se alimenta a través de la comparación con los demás. Tienen una baja autoestima, por eso necesitan compararse con los demás y salir mejor parados en esa comparación como sea.

Por esta razón, en las familias narcisistas los padres compiten con los hijos, necesitan sentirse superiores. Esta competición es insana y afecta de forma muy negativa a sus hijos, que o bien los convierte en personas muy competitivas, que no saben trabajar en equipo y se sienten constantemente amenazadas por los demás; o bien en personas inseguras, que se sienten inferiores a los demás porque en la competición con su padre siempre salían perdiendo (algo de lo que se encargaba el padre/la madre mintiendo, manipulando, haciendo trampas,…).

La competencia amistosa en una relación es divertida y saludable y puede contribuir a una buena autoestima. Los padres narcisistas pueden volver la competencia poco saludable cuando ven los logros de su hijo como una amenaza para su propio valor. Se ponen celosos.

¿Alguna vez tu madre te ha dicho: “Eres guapa, pero la verdad es que yo a tu edad lo era más”? ¿Has oído de tu padre: “Estás cerca, pero nunca serás tan rápido como yo”?

Te hacen responsable de su Felicidad y Bienestar

La crianza normal implica momentos felices y tristes, con una jerarquía clara en la que los padres cuidan de las niñas. Una madre narcisista convertirá a su hijo en su amigo o padre para atender sus necesidades físicas y emocionales.

Hacen exigencias poco razonables a sus hijos, a menudo obligándoles a elegir entre ellos y sus relaciones con sus amigos o con otras personas significativas. A menudo les hacen sacrificar actividades e intereses saludables haciéndoles sentir culpa para que los cuiden.

Los padres narcisistas suelen crear vínculos con los que convierten a sus hijos en personas codependientes, no permitiendo que desarrollen su propia personalidad de forma saludable e independiente.

¿Alguna vez te ha dicho tu madre: “¿Por qué vas a salir con tus amigos? Pensaba que los fines de semana eran para nosotros”.O te ha dicho tu padre: ¿Te gusta más tu novio que yo??”

Esto es incesto emocional.

Todavía te dan (consciente o inconscientemente) Miedo

En una relación familiar sana, una debería ser capaz de ser una misma sin temor a las críticas, las burlas, los ataques o los menosprecios.

Los padres narcisistas utilizarán tácticas dañinas como las mencionadas más arriba para mantener el control. Especialmente cuando piensan que sus hijos están creciendo y “los están perdiendo”. Como resultado, los niños aprenden a temer a sus padres, a menudo esperando algún tipo de castigo emocional, físico, psicológico o financiero.

Aprenden a controlar su comportamiento para complacer al padre tóxico/la madre tóxica. Muchas personas que han crecido en una familia narcisista/tóxica describen su comportamiento en la casa como el de “caminar sobre huevos”, intentando siempre agradar, en estado de hipervigilancia y sin poder ser ellos mismos.

¿Tienes miedo de expresar tu opinión por miedo a que te falten al respeto o se burlen de ti? ¿Aún hoy caminas por tu casa (en la que no viven tus padres) como si tuvieras que esconderte de algo?

Fuente: https://www.healthyway.com

12 Señales de que Eres Codependiente

  1. Vergüenza y Baja Autoestima

    Sentir que no eres lo suficientemente buenx o compararte con otros es una señal de baja autoestima. Lo que puede ser engañoso acerca de la autoestima es que algunas personas piensan o hablan muy bien de sí mismas, pero en realidad sólo es una tapadera para los sentimientos que tiene de no ser dignas de amor o inadecuadas. Debajo de eso, normalmente a un nivel no consciente, hay sentimientos de vergüenza tóxica. Normalmente, unidos a la baja autoestima hay sentimientos de culpa y un tema con el perfeccionismo. Si todo es perfecto, esas personas no se sienten mal sobre sí mismas.

  2. Agradar a los demás

    Es normal querer agradar a alguien que te importa, pero los codependientes normalmente sienten que no tienen otra opción. Decir que “no” les produce ansiedad. Algunos codependientes lo pasan muy mal cuando dicen “no” a quien sea. Sacrifican sus propias necesidades para que otras personas cumplan las suyas.

  3. Límites pobres

    Los límites son como una línea imaginaria entre tú y los demás. Hace una división entre lo que es tuyo y de otro, esto se aplica no sólo a tu cuerpo, a tu dinero, a tus pertenencias, sino también a tus pensamientos, sentimientos y necesidades. Los codependientes tiene unos límites débiles o borrosos entre ellos y los demás. Se sienten responsables por los sentimientos y problemas de los demás o culpan a otros de los suyos.

    Algunos codependientes tienen límites muy rígidos. Son cerrados e inaccesibles, poniéndoselo difícil a la gente que se les acerca.

    Otros codependientes tienen límites demasiado pobres. Los demás tienen la percepción de que “pueden hacer con ellos lo que quieran”.

  4. Reactividad

    Una consecuencia de tener límites pobres es que los codependientes reaccionan frente a los pensamientos y sentimientos de todo el mundo. Si alguien dice algo sobre ellos con lo que no están de acuerdo, o se lo creen sin cuestionarlo o se ponen a la defensiva. Absorben sus palabras porque no hay un límite. Con un límite, se darían cuenta de que sólo es una opinión y no un reflejo de lo que ellxs son y no se sentirían amenazadxs.

  5. Cuidar de los demás

    Si alguien tiene un problema, lo quieren ayudar hasta el punto de sentirse culpables si no renuncian a ellxs mismxs en el proceso. Es natural sentir empatía y simpatía por alguien, pero los codependientes ponen a los demás por delante de sí mismxs. De hecho, necesitan ayudar y pueden sentirse rechazadxs si la otra persona no quiere de su ayuda.

    Es más, siguen intentando ayudar y arreglar a la otra persona incluso cuando esa persona ha rechazado claramente su ayuda y no está siguiendo sus consejos. Para los codependientes, su valor esencial depende de ser necesitados por otras personas.

  6. Control

    El control ayuda a los codependientes a sentirse a salvo y seguros. Todo el mundo necesita algún control sobre lo que ocurre en sus vidas, nadie quiere vivir en una constante incertidumbre y caos, pero para los codependientes el control limita su habilidad para tomar riesgos y compartir sentimientos. A veces tienen una adicción que o bien les ayuda a desinhibirse, como el alcohol o que les ayuda a reprimir sus sentimientos, como al trabajo. Así no se sienten fuera de control en relaciones cercanas e íntimas.

    Los codependientes también necesitan controlar a los que tienen cerca porque necesitan que la gente se comporte de una forma determinada con la que ellos se sientan bien. De hecho, complacer y cuidar de los demás los pueden usar para controlar y manipular a la gente. Alternativamente, pueden ser mandones y decirles a los otros qué es lo que deberían o no hacer. Esto supone una violación del límite de alguien.

  7. Comunicación Disfuncional

    Los codependientes tienen dificultades para comunicar sus pensamientos, sentimientos y necesidades. Desde luego, si no sabes lo que piensas, sientes o necesitas, esto se convierte en un problema. Otras veces lo saben pero no quieren reconocer la verdad. Tienen miedo de ser auténticos porque no quieren “disgustar” a otra persona. En lugar de decir “No me gusta eso”, fingen que están bien.

    La comunicación se vuelve deshonesta y confusa cuando intentamos manipular a la otra persona a causa de nuestro propio miedo

  8. Obsesiones

    Los codependientes tienen una tendencia a pasar su tiempo pensando en otras personas o relaciones. Muchas veces intentan descifrar lo que otra persona siente o piensa y porqué. Esto se debe a la dependencia de otros y a la ansiedad y el miedo a ser rechazados, a causa de la vergüenza. Por la misma razón, se pueden obsesionar cuando piensan que han cometido o pueden cometer un “error”.

    A veces puedes fantasear sobre cómo te gustaría que fuesen las cosas o alguien a quien quieres como una forma de evitar el dolor del presente. Es una forma de mantenerte en la negación, pero no te permite vivir tu vida.

  9. Dependencia

    Los codependientes necesitan gustarle a otras personas para sentirse bien sobre sí mismos, y tienen miedo de ser rechazados o abandonados. Esto hace que les resulte muy difícil terminar una relación, incluso cuando la relación es dolorosa o abusiva. Acaban sintiéndose atrapados en ella.

  10. Negación

    Uno de los problemas a los que se enfrentan las personas para buscar ayuda acerca de la codependencia es que la niegan. Esto es, no hacen frente al problema. Normalmente piensan que el problema es de la otra persona o de la situación. Se siguen quejando o intentan arreglar a la otra persona o van de una relación o trabajo en otra u otro y nunca se hacen cargo del hecho de que tienen un problema.

    Los codependeintes también niegan sus sentimientos y necesidades. Muchas veces no saben lo que sienten y en lugar de ello se centran en lo que los otros sienten. Lo mismo ocurre con sus necesidades. Se centran en las necesidades de los demás en lugar de en las suyas propias. Con frecuencia, viven en la negación de su necesidad por espacio y autonomía. Algunos/algunas codependientes parecen necesitados/necesitadas. Otros se comportan como autosuficientes en lo relativo a la necesidad de ayuda. No la piden y se les hace difícil recibirla. Viven en la negación de su propia vulnerabilidad y necesidad de amor e intimidad.

  11. Problemas con la Intimidad

    Con esto no me refiero al sexo, aunque muchas veces una disfunción sexual es un reflejo de un problema de intimidad. Se trata de ser abierto y cercano alguien en una relación íntima. A causa de la vergüenza y los límites pobres, es posible que un codependiente tema que va a ser juzgado, rechazado o dejado. Por otro lado, es posible que tenga miedo a mezclarse demasiado en una relación y perder la autonomía. Es posible que niegue su necesidad de cercanía y sienta que su pareja quiere demasiado.

  12. Emociones dolorosas

    La codependencia genera estrés y lleva a emociones dolorosas. La vergüenza y la baja autoestima generan ansiedad y miedo sobre:

    • Ser juzgado
    • Ser rechazado o abandonado
    • Cometer errores
    • Ser un fracaso
    • Estar solo

    Y todos estos síntomas llevan a sentimientos de rabia y resentimiento (que es rabia en exceso), depresión, desesperanza y falta de fe en uno mismo.

Si te identificas como una persona codependiente ya has dado el paso más importante porque lo más duro es dejar de negarlo. Se puede superar pero necesitas ayuda. Búscala en:

  • Un psicoterapeuta o terapeuta Gestalt.
  • En grupo CoDA de Codependientes Anónimos. Son gratuitos, los hay en muchas ciudades y tienen un programa de 12 Pasos.

Fuente: whatiscodependency.com

Las Banderas Rojas para Identificar a un(a) Narcisista

Los narcisistas son personas complejas, que no son lo que parecen, que llevan máscaras y se comportan de una manera determinada para conseguir de la gente lo que ellos quieren. Este artículo está escrito para alertarte del peligro. Cuando veas algunas o muchas de estas señales en tu pareja o potencial pareja, muy probablemente se trate de un(a) narcisista.

  1. Bombardeo de amor (Love Bombing)

Este bombardeo se produce durante la fase de idealización. El/la narcisista querrá estar en contacto contigo cada día, durante horas, a través de Facebook, whatsapp, llamadas telefónicas,… decirte halagos, estar ahí para ti, protegerte,… todo esto en el fondo es humo. Lo que está haciendo en realidad es intoxicar tu cerebro de oxitocina para que te vuelvas adicto a la comunicación con él/ella.

  1. Prisa por la Intimidad

Esta prisa está relacionada con que quieren establecer un vínculo contigo muy rápido, para que te conviertas en una fuente de suministro narcisista. El/la narcisista te contará cosas muy íntimas sobre él/ella: la muerte de un familiar, un(a) ex que le rompió el corazón, un problema médico,… todo ello, si lo miras con perspectiva, es mucha información demasiado personal y privada para el tiempo que hace que conoces a esa persona (probablemente sólo días). Hacen esto para que tú también les des información sobre ti y para generar la idea falsa de que puedes confiar en ellas.

  1. Relación de Cuento de Hadas

Al principio todo será como en una película de Disney (más tarde, en la fase de devaluación, esa película se vuelve de terror). Él/ella parece como de cuento de hadas: atento, encantador(a), sexy, amable, cariñoso, será todo lo que siempre habías soñado. Todo parece demasiado bueno para ser verdad. Efectivamente, no es verdad. Toda la relación está prefabricada por el/la narcisista de antemano.

  1. Escucha demasiado Atenta

Te escuchará con muchísima atención, como poca gente lo había hecho antes. Querrá saber todo sobre ti, tu vida, tus pensamientos, tus sueños. En relaciones sanas, las compañeras muestran su vulnerabilidad para darse apoyo mutuo y fortalecer el vínculo. En una relación con un(a) narcisista, toda la información que recaban sobre ti, más tarde será utilizada para controlarte y someterte.

  1. Encanto

Muchos de ellos tienen una parte superficial y a la gente que no les conoce mucho les parecerán encantadores. Divertidos, interesantes, buenos conversadores, amantes de la música, el cine, el arte,… son buenos con las palabras y hacen uso de ello para conquistar a los demás. Tiene un lado natural muy atractivo que explotan para meterse en el bolsillo a la gente.

  1. Falso Espejo

Las narcisistas son camaleones que se adaptan a lo que tienen delante. Te harán pensar que sois almas gemelas, el uno para el otro, que sois un “match made in heaven”. ¿Tu sueño siempre ha sido viajar a Perú a  ver el Macchu Picchu? ¡El de él/ella también! ¿Estás pensando en apuntarte a clases de claqué? Eso es justo lo que él/ella lleva pensando unas semanas. Últimamente te ha dado con que quieres aprender italiano. Él/ella se acaba de bajar una app para eso mismo.

  1. Una cantidad inusual de Locos en su Pasado

Todas las historias que te cuente sobre sus ex dejarán claro que esa persona “estaba mal” o “era bipolar” o “perdió el norte”. A veces no te lo contará con frases tan explícitas sino más bien con relatos en los que “casualmente” él/la narcisista hizo las cosas de forma perfecta y su ex pareja perdió el control, no supo manejar la situación, se le fue todo de las manos.

  1. Relaciones fragmentadas

Cuando te hable de su pasado, sentirás que hay algo que no encaja, son como trozos de retal que no encajan los unos con los otros. Habrá una historia, y de repente, un hueco enorme en su vida en el que se supone que no ha ocurrido nada, y de repente, otra historia,… Casualmente, el/la narcisista no tiene ni el más mínimo contacto con ninguna de esas personas, es como si se las hubiese tragado la tierra a todas.

  1. Hiper-sexualidad

El sexo es uno de los cebos que más utilizan para enganchar a sus parejas. Los narcisistas somáticos (soma significa “cuerpo” en griego) están bastante obsesinados con el sexo, lo practican mucho, por lo que son muy buen@s amantes. Querrán saber qué es lo que te gusta, se preocuparán por que tengas orgasmos, harán de la conexión sexual una prioridad en la relación. El buen sexo es un arma muy poderosa. Una vez estés enganchado lo utilizarán para controlar la relación: habrá temporadas que te lo den a cuentagotas, para que seas tú el/la que inicie el contacto, no te lo proporcionarán a pesar de que lo pidas para castigarte por algo,… en definitiva, algo tan bonito y tan natural como el sexo lo convertirán en un recurso para ejercer el control.

  1. Ego Inflado

Todas las narcisistas tienen un ego desmedido, este ego inflado se debe a una falta de autoestima, el ego desproporcionado es lo que compensa esa baja autoestima. Buscan su validación en el exterior, en las otras personas. En las narcisitas descubiertas esto es muy obvio. Quieren que la gente les dé un trato preferente, continuamente hacen afirmaciones en las que se sienten superiores a los demás, si no les das lo que quieren, se pueden enfadar de una forma obvia e histriónica. En las narcisistas encubiertas es más difícil de percibir pero está ahí. Te explicarán, por ejemplo, planes laborales que no son muy realistas, por ejemplo, si es un(a) música, tocar en el “Royal Albert Hall”, si trabaja en la banca, llegar a Wall Street,..

  1. Irresponsabilidad

Los narcisistas son irresponsables, no se arrogan la responsabilidad de sus acciones mediante el mecanismo neurótico de defensa de la proyección. Mediante este mecanismo, lo que hacen es echarle la culpa a los demás de sus propios comportamientos para así no tener que responsabilizarse de sus conductas, por ejemplo, un(a) narcisista que tenga frecuentes ataques de rabia frente a una persona, le dirá que “es que tu actitud me pone nervioso” y con eso justificará su comportamiento abusivo.

  1. Bajadas momentáneas de la Máscara

Las narcisistas, excepto cuando ya empiezan a tener confianza y en la intimidad, llevan siempre una máscara puesta, interpretan un personaje para conseguir lo que quieren de otras personas. Llevar la máscara todo el tiempo es algo que agota a el/la narcisista, consume mucha de su energía. Con el paso de los días o las semanas, la máscara empieza a caerse en algunos momentos concretos. De repente, te dirán una frase fuera de tono que no encaja con el resto de su discurso “la verdad es que te sobran unos kilos”, te amenazarán de forma solapada “mi paciencia tiene un límite” o se les escapará hablarte de ellas de verdad “yo es que en realidad estoy loca”.

  1. Mucha Introspección sobre Ti

Quieren saberlo todo sobre ti, cavan profundo para llegar a tus entrañas y conocerte muy bien. Te darás cuenta de que te ven desde perspectivas desde las que tú nunca te habías visto a ti mismo.

  1. Modo de vida Parasitario

Muchos de ellos no trabajan o lo hacen de forma esporádica, tienden a vivir de una forma parasitaria, aprovechándose de los demás. Si te vas a vivir con él/ella es muy probable que a las pocas semanas “casualmente” pierda su trabajo y quiera que viváis con tu sueldo unos meses… alargará esta situación todo lo que pueda, hasta que tú no se lo permitas más.

  1. Tienes la Sensación de que algo va Mal

No es nada y es todo, hay algo que no encaja, se trata de una sensación, tu intuición te dice que esa persona no es lo que parece. Muchas veces no hacemos caso de nuestra intuición por prejuicios mentales, por pensar que se trata de paranoias,… no es así. Si tienes la sensación de que algo va mal, es probable que realmente haya algo que va mal.

  1. Dependencia Excesiva de sus Parejas

Encadena a sus parejas una tras otra. No parece que pueda vivir sin una. También tendrás la sensación de que sus parejas han ejercido más el papel de “madres” o “padres” que de compañeras. Es como si en realidad buscasen un(a) sustituta de su padre o madre que una relación de pareja.

  1. No Tiene en cuenta las Reglas ni las Leyes

Muchas narcisistas son “outsiders”, gente que cuestiona las normas, lo establecido, las leyes, algunas viven muy apartadas de todo eso, como si el sistema no fuese mucho con ellas. Suelen ser extravagantes y peculiares en ciertas cosas: la forma en la que visten, dónde viven, a dónde se van de vacaciones.

  1. Una Demanda de Confianza muy rápida que no se han Ganado

Querrán que confíes en ellos muy rápidamente, sin embargo no se ganarán esa confianza con actos sino con palabras que sólo son vacías. “Puedes confiar en mí” no es suficiente. Fíjate en lo que hacen y no en lo que dicen.

  1. La Velocidad a la que se Mueven

Se mueven muy rápido, mucho más de lo que lo hace la gente que tiene relaciones sanas. En cuestión de semanas querrán irse a vivir contigo, casarse contigo,… esa prisa les delata. Si quieres postponerlo sólo lo harán a regañadientes. El apuro viene porque te necesitan para que les proporciones el suministro narcisista. Cuanto antes te “atrapen”, ahí es cuando ellos toman el control y tú empezarás a pasarlo mal. No dejes que te metan prisa para tomar decisiones tan importantes como irte a vivir con alguien. Tienes derecho a tomarte tu tiempo y también a decir que no.

Si ves varias de estas banderas rojas en la persona con la que estás iniciando o teniendo una relación, es más que probable que sea un(a) narcisista. Da un par de pasos hacia atrás para tomar perspectiva y saber con quién estás tratando de verdad. Lo más sano para ti, si se trata de un(a) narcisista es que dejes de tener contacto, la regla del “contacto cero”.

Si quieres información ampliada sobre este tema, la youtuber Dana Morningstar, del canal Thrive After Abuse tiene una serie dedicada a las banderas rojas donde explica éstas y otras de forma muy detallada.

8 Señales De Que Estás Discutiendo Con Un(a) Psicópata

Aunque los datos muestran que al menos un tres por ciento de la población podría ser catalogado correctamente como psicópata, muchos de ellos son personas funcionales, incluso con éxito.

La mayor parte del tiempo te resultará difícil identificar a una, pero si por lo que sea, acabas enfrascado en una discusión – o un debate aparentemente amistoso – ahí es cuando de repente se te hará obvio con quién estás hablando en realidad.

8 Signos Claros de que con Quien estás hablando es un(a) Psicópata.

  1. Mentiras Patológicas

Cuando la conversación gira en torno a los eventos y vivencias pasadas de esta persona, te encontrarás con una ola de mentiras, negación y fantasía que no tiene absolutamente nada que ver con la realidad tal y como tú la conoces.

Negarán que han hecho las cosas mal, culparán a otros, te dirán que no les estás entendiendo, y utilizarán todo tipo de humo y espejos para proyectar su propia versión de los hechos.

Incluso cuando les des pruebas que evidencian de forma clara la verdad, te lanzarán más mentiras para desorientarte hasta el punto de que ya desconfíes de tu propia percepción.

  1. Rechazo a Asumir la Responsabilidad

Utilizan la proyección como mecanismo de defensa para evitar cualquier responsabilidad sobre sus actos. Siempre le echarán la culpa de sus acciones a otras personas.

No importa lo grande o pequeña que sea la cuestión. Negarán cualquier responsabilidad porque esto podría menoscabar la grandiosa visión delirante que tienen de sí mismas.

  1. No admitir Nunca Que El Otro/La Otra Tiene la Razón

No importa lo bien fundamentado que esté tu argumento, o lo claro que dejes un punto o un hecho, un(a) psicópata nunca reconocerá que quizás, aunque sea un poco, tú tienes la razón.

Rechazarán concederte hasta el gesto más ínfimo de concesión. Al contrario, utilizarán información falsa y detalles irrelevantes para infundir confusión sobre lo que has dicho y darle la vuelta para poder mantener la superioridad.

  1. Enfoque y Tono Condescendientes

Los psicópatas, cuando les conviene, pueden ser capaces de una forma bastante increíble de mantener su exterior tranquilo y sereno. Pueden estar tranquilos cuando tú estás perdiendo la compostura, y cuando finalmente llegas a tu límite y reaccionas con ira, lo utilizan para denostarte por ello.

Parte de sus acercamientos incluyen meterse contigo, picarte para forzar una reacción en ti. Saben exactamente lo que están haciendo: ponerte una trampa para que reacciones emocionalmente y esto les permita tener ventaja sobre ti.

  1. Lenguaje Corporal Que No Encaja Con Sus Palabras

Son maestras detectando lo que sientes, pero las psicópatas tienen problemas para traducir esto en sus propios sentimientos. Tienen empatía cognitiva, pero no empatía emocional. En otras palabras, cognitivamente son perfectamente conscientes de lo que te hacen pero emocionalmente son incapaces de sentir empatía por ti.

El resultado de esto es que pueden patinar fácilmente cuando intentan transmitir emociones que son notorias precisamente por su ausencia. Lo que les delata especialmente es su lenguaje corporal, sobre todo sus ojos, la mirada, es una mirada muy desconectada, como la de un robot, sin profundidad.

  1. Cambios de Humor Súper Bruscos

Su apariencia tranquila y calmada es una ficción como medio para controlar, un(a) narcisista es vulnerable a cambios de humor severos y muy rápidos.

Por dentro, están muy desregulados emocionalmente, ya que no saben gestionar sus emociones. Esto lleva a que, de repente, puedan tener ataques de ira o se vuelvan bruscos o huraños en cuestión de minutos.

Si tú  haces notar ese cambio, te harán culpable de él. Algo así como “Me he puesto así por tu culpa” para justificar su comportamiento.

  1. Una Brutal Falta de Empatía 

Cuando la discusión es en torno a personas o cualquier otra criatura viviente, la posición del/de la narcisista normalmente carecerá de todo tipo de empatía.

Quizás estéis hablando sobre el sufrimiento de personas en países destrozados por la guerra, víctimas de crímenes, o incluso las desgracias de un amigo, el psicópata mostrará una increíble falta de empatía hacia todas estas personas.

  1. Una Visión Fantasiosa Que No Se Corresponde Con La Realidad

A medida que hablas con un(a) psicópata, te das cuenta de hasta qué punto tienen una visión distorsionada del mundo. Normalmente ven las cosas de forma muy diferente al resto de la gente y esta visión retorcida va a ser la base para muchas de las discusiones que tienen.

No sólo crean visiones del mundo que son puras fantasías sino que asimilan información igual de distorsionada para reforzar lo que creen.

Generalmente parecerá como una actitud de negación que se puede ver entre escépticas acérrimas, teóricas de conspiraciones y grupos por el estilo.

Si te das cuenta de que estás tratando con alguien de estas características, sólo hay una forma posible de obrar: deja de hablar, date la vuelta y aléjate. Quizás no te sientas genial haciendo algo así, pero es la única opción para preservar tu sanidad mental. Si el/la psicópata o narcisista ya te ha considerado un potencial objetivo para obtener suministro narcisista, cuanto más tardes en dejar el contacto, más difícil te resultará después. Son personas muy pegajosas y muy tenaces.