9 Signos de que has crecido en una familia tóxica

El problema al tratar de descubrir si un padre o una madre o ambos padres tóxicos te ha afectado en tu vida es que requiere la capacidad de autorreflexión. Probablemente creciste pensando que el comportamiento en tu casa era normal y no pudiste reconocer que algo estaba “mal” en casa.

Desafortunadamente, el camino hacia la sanación es a menudo largo y solitario porque ningún padre/madre o ambos padres tóxico(s) quieren admitir que tienen problemas psicológicos y/o emocionales. El hijo/la hija de este tipo de familias disfuncionales debe reunir la fuerza y el valor para reconocer la situación de abuso/negación que sufrió, levantarse y hacer un cambio.

La buena noticia es que si has sido criado/criada en una familia disfuncional por un padre/madre o ambos padres tóxico(s), puedes ser feliz. Los estudios demuestran que a través de la terapia se puede superar una infancia abusiva, abandonar los roles rígidos que te asignaron en el sistema familiar tóxico y convertirte en un adulto que descubre quién es realmente y que prospera en la vida. El primer paso es reconocerlo.

9 Signos de que has tenido un padre/madre o ambos padres tóxico(s)/narcisistas

Sus sentimientos, de forma implícita o explícita, siempre van antes que los tuyos

Un(a) buen(a) padre/madre considerará cómo todos en la familia se verán afectados/afectadas por las decisiones que toma. El padre tóxico/la madre tóxica/narcisista considerará sólo sus sentimientos y cómo las decisiones le afectan exclusivamente a él/ella, ya que esos son los que más cuentan.

¿Tu padre/madre te decían frases como “Sólo piensas en ti. Eres un(a) egoísta?” “Nos mudamos mañana a otra ciudad. Es lo mejor”. “Mira cómo haces sufrir a tu padre/madre con tu comportamiento” . Son banderas rojas.

No reconocen ni respetan tus Límites

Los padres normales pueden estar interesados y ser curiosos, pero un padre tóxico/una madre tóxica/narcisista lo llevará demasiado lejos y pisará los límites saludables que establece un niño /una niña porque cree tiene derecho a ello. Los padres/madres narcisistas/disfuncionales ven a sus hijos/hijas como extensiones de sí mismos/mismas. No entienden que son seres humanos independientes, con su propia personalidad, que no tienen porqué parecerse a ellos/ellas y que no les pertenecen.

Comportamientos como escuchar conversaciones telefónicas, controlar cuentas bancarias, hacer llamadas y enviar mensajes constantemente y enfadarse si no se contestan al momento, son comportamientos inadecuados que violan los límites de sus hijos/hijas.

Te controlan utilizando la Culpa

Un poco de culpabilidad es parte de la crianza normal, pero infundir mucha culpa de forma irracional es un problema. El padre/la madre narcisista está interesado en mantener el dominio sobre sus hijos/hijas. Quieren controlar sus acciones y sus decisiones, y usarán cualquier medio para asegurarse de estar al mando de sus vidas. Esto a menudo incluye el uso de la culpa para conseguir que sus hijos/hijas hagan lo que ellos/ellas quieren.

Esto es muy grave porque hace que el hijo/la hija que ha crecido en este tipo de familia desarrolle lo que se denomina vergüenza tóxica y la arrastre en su vida adulta hasta que empieza a tratarla en terapia. La vergüenza tóxica produce un estado en el que la persona que la padece se siente defectuosa como persona, sin nada que pueda hacer para cambiar esto. La vergüenza tóxica no la causa lo que uno/una hecho sino lo que uno/una es. Tiene que ver con la identidad

¿Te han dicho a menudo a cuánto han renunciado por ti? ¿Te han hecho sentir continuamente que molestabas en casa? ¿Te han dado mensajes directos o indirectos de que como “mejor te portas” es “haciéndote invisible”, o sea, haciendo que tu presencia se notase lo menos posible?

Demandan tu Atención

Es normal que los padres esperen que los niños/las niñas respondan a tiempo, pero los padres/las madres narcisistas demandan atención constante y gratificación instantánea. Se sienten amenazados/amenazadas por cualquier persona que amenace el control férreo que ejercen sobre sus hijos/hijas.

¿Han interrumpido tus llamadas telefónicas y han actuado de manera irrespetuosa? ¿Te obligan a escucharles desatendiendo cualquier tema tuyo y te acusan de “egoísta” si quieres hacer otra cosa? ¿Te fuerzan a estar siempre disponible para ellos/ellas haciéndote sentir culpable si no lo haces?

No te hablan

Una relación sana implica discutir temas abiertamente, lo que genera sentimientos de seguridad. Muchas veces, el padre tóxico/la madre tóxica/narcisista cerrará de forma inmadura la comunicación, ignorándote, para obtener lo que quiere. Entre estas formas de comunicación pasivo-agresiva están cerrarse en banda y el tratamiento de silencio.

¿Alguna vez has intentado comunicarte con tu padre después de una discusión y te ha ignorado abiertamente? ¿Tu madre se ha encerrado en su habitación en respuesta a algo que hiciste o dijiste?

Retienen el Amor

En una relación saludable entre padres e hijos, el amor es incondicional y no se utiliza como moneda de cambio, se condiciona o se retiene para chantajear. El padre tóxico/la madre tóxica usará el amor como una herramienta de negociación para hacer que un niño/una niña se comporten como él/ella quiere.

¿Has sentido que si no actuabas de cierta manera tus padres dejarían de cuidarte? ¿Alguna vez te has sentido amenazado/amenazada en la forma que tus padres tenían de pedirte algo?

Son muy críticos/críticas

Los padres sanos quieren lo mejor para sus hijos y los ayudan a guiarlo, los apoyan y les permiten cometer errores entiendo que forma parte del proceso natural de aprender.

Los padres/las madres narcisistas “ayudan” a sus hijos a evitar errores criticándoles de forma muy severa, creyendo que esto “ayuda” a sus hijos/hijas a alcanzar la perfección. La perfección no existe, por lo que es una trampa en la que las críticas no tienen fin y los padres/las madres obligan a sus hijos/hijas a ser “poco humanos” /“poco humanas”.

¿Tienes miedo de mostrarle a tu madre tu nuevo vestido por miedo a que lo critique y te haga sentir mal? ¿Has dudado en probar algo nuevo por miedo a fallar a los ojos de tu padre?

Compiten Contigo

Los padres/las madres narcisistas tienen un ego que se alimenta a través de la comparación con los demás. Tienen una baja autoestima, por eso necesitan compararse con los demás y salir mejor parados/mejor paradas en esa comparación como sea.

Por esta razón, en las familias narcisistas los padres compiten con los hijos/las hijas, necesitan sentirse superiores. Esta competición es insana y afecta de forma muy negativa a sus hijos/hijas, que o bien los/las convierte en personas muy competitivas, que no saben trabajar en equipo y se sienten constantemente amenazadas por los demás; o bien en personas inseguras, que se sienten inferiores a los demás porque en la competición con su padre/madre siempre salían perdiendo (algo de lo que se encargaba el padre/madre mintiendo, manipulando, haciendo trampas,…).

La competencia amistosa en una relación es divertida y saludable y puede contribuir a una buena autoestima. Los padres narcisistas pueden volver la competencia poco saludable cuando ven los logros de su hijo como una amenaza para su propio valor. Se ponen celosos/celosas.

¿Alguna vez tu madre te ha dicho: “Eres guapa, pero la verdad es que yo a tu edad lo era más”? ¿Has oído de tu padre: “Estás cerca, pero nunca serás tan rápido como yo”?

Te hacen responsable de su Felicidad y Bienestar

La crianza normal implica momentos felices y tristes, con una jerarquía clara en la que los padres/las madres cuidan de los niños/las niñas. Un padre tóxico/una madre tóxica/narcisista convertirá a su hijo/hija en su amigo/amiga o padre/madre para atender sus necesidades físicas y emocionales.

Hacen exigencias poco razonables a sus hijos/hijas, a menudo obligándoles a elegir entre ellos/ellas y sus relaciones con sus amigos/amigas o con otras personas significativas. A menudo les hacen sacrificar actividades e intereses saludables haciéndoles sentir culpa para que los/las cuiden.

Los padres/las madres narcisistas suelen crear vínculos con los que convierten a sus hijos/hijas en personas codependientes, no permitiéndoles que desarrollen su propia personalidad de forma saludable e independiente.

¿Alguna vez te ha dicho tu madre: “Por qué vas a salir con tus amigos? Pensaba que los fines de semana eran para nosotros? “¿O te ha dicho tu padre,” ¿Te gusta más tu novio que yo? “

Esto es incesto emocional.

Todavía te dan (consciente o inconscientemente) Miedo

En una relación familiar sana, uno/una debería ser capaz de ser uno mismo/una misma sin temor a las críticas, las burlas, los ataques o los menosprecios.

Los padres tóxicos/narcisistas utilizarán tácticas dañinas como estas, incluso adultos, para mantener el control. Especialmente cuando piensan que sus hijos/hijas están creciendo y “los/las están perdiendo”. Como resultado, los niños/las niñas aprenden a temer a sus padres, a menudo esperando algún tipo de castigo emocional, físico, psicológico o financiero.

Aprenden a controlar su comportamiento para complacer al padre tóxico/la madre tóxica. Muchas personas que han crecido en una familia narcisista/tóxica describen su comportamiento en la casa como el de “caminar sobre cáscaras de huevo”, intentando siempre agradar, en estado de hipervigilancia y sin poder ser ellos mismos/ellas mismas.

¿Tienes miedo de expresar tu opinión por miedo a que te falten al respeto o se burlen de ti? ¿Aún hoy caminas por tu casa (en la que no viven tus padres) como si tuvieras que esconderte de algo?

Fuente: https://www.healthyway.com

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