terapia de pareja en relación abusiva

Por qué la terapia de pareja no sirve para personas en relaciones abusivas con narcisistas

El terapeuta familiar y matrimonial autorizado Albert J. Dytch comenta que:

“Un error que encuentro con frecuencia preocupante es que los terapeutas de pareja no evalúan adecuadamente el abuso de pareja. Por abuso de pareja me refiero al uso de la fuerza, la intimidación o la manipulación (o la amenaza de utilizar cualquiera de esos métodos) para controlar, herir o asustar a una pareja íntima. La definición se puede cumplir incluso si no hay violencia física involucrada. Las tácticas verbales y psicológicas son más comunes. Con frecuencia, también son más eficaces para controlar, herir o asustar a otra persona y, a largo plazo, pueden ser más dañinas emocionalmente. Me he reunido con parejas cuyos terapeutas experimentados, a lo largo de varios años de tratamiento, no percibieron el alcance y la gravedad del abuso emocional que se estaba produciendo en la pareja”.

Hay cinco formas comunes en que la terapia de pareja daña a las víctimas de abuso narcisista. Si eres superviviente de abuso, te invito a darte cuenta de qué ejemplos resuenan con tus experiencias:

Muchas terapeutas de pareja intentan abordar las respuestas de la víctima al abuso en lugar del abuso en sí

Una terapeuta de pareja a menudo tiene que permanecer neutral para ver “ambos lados” y “ambas perspectivas” para evitar asignar culpas.

Sin embargo, una relación abusiva simplemente no es igual para ambas personas, no está equilibrada. El abusador tiene control y poder sobre la víctima, después de haber pasado años coaccionando, menospreciando y engañando a la víctima haciéndole creer que no vale nada, volviéndose loca e imaginando cosas. El abuso debe reconocerse y nombrarse, no endulzarse ni negarse.

Aceptar la información proporcionada por la pareja al pie de la letra corre el riesgo de ignorar información importante. Es posible que se centre demasiado en la forma en que se comportó la víctima reaccionando frente a un incidente de abuso verbal, en lugar de abordar el abuso en sí.

La terapeuta, inintencionadamente, puede entrenar a la víctima para que intente “comprender mejor” la perspectiva del abusador narcisista, que probablemente ya sea el punto central de la relación, dejando a la víctima sintiéndose aún más sin voz que cuando inició la terapia. Entrenar a alguien que ya es empático para que lo sea aún más con un abusador que usa esa empatía en su contra, es muy dañino.

La terapeuta de pareja debe saber tomar perspectiva y ver lo que realmente ocurre a partir de los testimonios de ambas personas pero sin tomárselos al pie de la letra. De este modo, podrá darse cuenta de si es una relación en la que hay una víctima y un abusador, y en ese caso, lo sano para la víctima es salir de la relación, no trabajar para quedarse en ella.

Los abusadores manipuladores a menudo fingen una fachada encantadora ante el terapeuta, haciéndole creer que son las víctimas. Los narcisistas utilizarán la terapia como un lugar para manipular más a sus víctimas

La terapia de pareja está diseñada para ayudar a ambos a resolver patrones no deseados en su relación y mejorar su comunicación. Este concepto puede resultar útil cuando ambas personas pueden mostrar empatí, están comprometidas con la mejora y están abiertos al feedback. Sin embargo, cuando una persona es altamente narcisista, poco empática, muy sensible a lo que se le dice y con tendencia a ponerse a la defensiva, este modelo no sirve.

El abusador suele utilizar las mismas tácticas que utilizan en la relación en el espacio de terapia para mantener el status quo de poder y control. No es raro que las parejas abusivas narcisistas culpen, proyecten y minimicen los episodios de abuso en un esfuerzo por mantener su imagen como la pareja inocente que se siente agraviada por las quejas de la parte abusada.

No todos los terapeutas están preparados para discernir la verdadera naturaleza de una personalidad narcisista. Hay muchos terapeutas de pareja que se dejan seducir fácilmente por la pareja narcisista haciéndoles creer que el abusador es en realidad la víctima.

Es importante que los terapeutas de pareja estén capacitados y sean conscientes del hecho de que un abusador narcisista puede ser bastante encantador y convincente, pero que esto no significa que las experiencias de abuso de la víctima no sean válidas.

Si una de las personas de la pareja está tranquila, sonriente, seductora y la otra está triste, irritable, enfadada o irascible, esto es una bandera roja que un buen terapeuta de pareja ha de identificar.

Las terapeutas que no conocen las dinámica del vínculo traumático corren el riesgo de meter a las víctimas más en las dinámicas de abuso o maltrato

Todas las terapeutas deben ser conscientes y conocedoras no sólo de las tácticas manipuladoras que las personalidades narcisistas y sociópatas utilizan para controlar a sus víctimas, sino también del vínculo traumático o trauma bonding que puede resultar de dicho abuso: el profundo apego y la lealtad que las víctimas desarrollan hacia sus abusadores.

En una relación abusiva no suele haber abuso todo el tiempo, sino que se intercala con situaciones de paz y momentos de expresión de cariño, esto es lo que se conoce como el refuerzo intermitente, que mantiene a la víctima en la ilusión y la esperanza de que los momentos positivos aumenten y los negativos se reduzcan. Por ello, es muy posible que la víctima ya haga esfuerzos enormes para evitar el abuso, aunque éste se termine repitiendo una y otra vez.

Si la terapeuta no detecta esto, es posible que retraumatice a la víctima, haciéndola sentir culpable de lo que ocurre en la relación y dándole el mensaje de que tiene que trabajar en sí misma para cambiar lo que sucede en la relación y metiéndola todavía más en las dinámicas de abuso.

Hay un desequilibrio de poder en la relación. Mientras el abusador controle a la víctima fuera de la sala de terapia, existe una amenaza de daño y represalias por cualquier tema que surja en las sesiones de terapia

La terapia de pareja tiene que ver con la transparencia, la empatía mutua y la comprensión. Puede ser muy beneficioso cuando ambas partes se sienten iguales en poder que y no sienten miedo a las represalias cuando comparten sus sentimientos más íntimos.

Sin embargo, en una relación abusiva, es muy posible que las sesiones de terapia puedan intensificar el abuso fuera de la sala de terapia. Las víctimas pueden llegar a ser castigadas por cosas que revelan al terapeuta de pareja. Nunca hay una verdadera libertad cuando se trata de una relación abusiva, sino que el comportamiento de la víctima será represaliado antes o después, de una manera más descubierta o más encubierta.

Por eso es tan importante que los terapeutas de pareja ejerciten la atención plena cuando vean signos de esto dentro de las sesiones de terapia. Hay cuestiones que el abusador a menudo no querrá reconocer y quedará claro en cómo intenta cerra las conversaciones, evadir la responsabilidad o intentar darle la vuelta. Incluso hay muchos gestos corporales que le pueden delatar, como moverse mucho en la silla, echar miradas penetrantes a su pareja, no mirar al terapeuta de forma directa,…

Cuanto más en el extremo se encuentre alguien en el espectro narcisista, es menos probable que cambie a largo plazo

Toda terapia se basa en la idea de un cambio beneficioso, incluso si no ocurre de inmediato. Sin embargo, la terapia de pareja no puede funcionar cuando hay un abusador narcisista que no va a hacer ningún cambio profundo.

Las terapeutas deben ser conscientes de que hay personas que se encuentran tan en el extremo del espectro narcisista que es poco probable que cambien a lo largo de su vida, y mucho menos dentro de una relación íntima. Esto no tiene nada que ver con la víctima y sí con el abusador.

Para ello, es preciso que la terapeuta de pareja detecte rasgos de narcisismo extremo, como una falta absoluta de empatía, delirios de grandeza o una necesidad de admiración constante.

Conclusiones finales sobre la terapia de pareja en las relaciones abusivas

Si te estás planteando hacer terapia de pareja, es importante que tengas consciencia del grado de narcisismo de tu pareja, ya que si es extremo, es muy probable que la terapia de pareja te perjudique más que beneficiarte.

Imagen de Mathieu Stern en Unsplash.

relación abusiva

Porqué es difícil dejar una relación abusiva

Si quieres dejar un relación abusiva pero te está resultando difícil, no estás sola

Dejar una relación abusiva es un proceso que puede resultar complicado y abrumador. Es muy común que la persona pueda intentar dejar a su pareja varias veces antes de que finalmente pueda terminar la relación de forma definitiva.

Gran parte tiene que ver con el miedo, la dependencia y los patrones de control. En este artículo, analizamos las razones por las que es difícil irse y brindamos algunas ideas útiles si tú te encuentras en una situación similar.

Razones por las que es difícil dejar una relación abusiva

  • Tener la esperanza en que las cosas mejorarán: es muy común que a la persona que está siendo abusada, su pareja le haya prometido que cambiará y le haya pedido otra oportunidad. El abuso suele ser cíclico y a una fase de abuso le sigue otra más amable, hay un refuerzo intermitente. La persona abusada cree que si complace a su pareja, el abuso terminará.
  • Experimentar un trauma pasado: las personas que han vivido una situación de abuso en la infancia, la han normalizado. Se da entre la víctima y el agresor lo que se denomina trauma bonding o vínculo traumático, donde se recrea en la etapa adulta lo vivido en la infancia. El trauma bonding se ha relacionado con el síndrome de Estocolmo, donde la víctima se siente vinculada con la persona que le hace daño y cuyo comportamiento justifica, permite e incluso habilita.
  • Estar siendo manipulada o engañada: en las relaciones de abuso siempre hay un componente importante de manipulación, donde el abusador le ha hecho dudar a la víctima de su valía, cualidades,.. y mina su autoestima hasta el punto de hacerla creer que sin él/ella, no podría salir adelante. La víctima termina creyéndose esa narrativa y por ello le es muy difícil romper un vínculo sin el cual cree que no podrá sobrevivir.
  • Sentirse aislada: las personas que abusan a menudo aíslan a sus parejas de sus amigos y familiares, de forma tal que, poco a poco, las hacen dependientes emocionales. No contar con un sistema de apoyo, dificulta dar el paso de dejar la relación abusiva.
  • Tener hijos juntos: dejar a uno de los padres puede ser difícil porque es posible que la víctima no quiera alterar la vida de los niños, romper la familia y alejarlos del otro padre. Esto puede ser especialmente difícil si la persona es un buen padre pero una pareja abusiva. La víctima también puede tener miedo de perder a sus hijos, especialmente si el otro padre ha amenazado con esto de forma directa o indirecta.
  • Ser dependiente financieramente: la víctima puede no tener trabajo y depender económicamente de su pareja abusiva o ésta puede tener el control de sus finanzas.
  • Sufrir amenazas: La persona agresora puede haber amenazado con hacer daño a la víctima si intenta irse. Las amenazas pueden incluso extenderse a sus familiares, amigos o mascotas. También es posible que la amenace con hacerse daño ella misma, infundiendo mucha culpa y miedo frente a la decisión de dejar la relación.
  • No querer admitir haber sido abusado: alguien que ha sido abusado puede tener miedo o vergüenza de admitirlo ante los demás. El hecho de que a menudo se culpe a las víctimas por haber sido abusadas no ayuda. Puede ser aún más difícil para la persona nombrar a su abusador si éste es una persona poderosa o resulta ser muy querido en la comunidad.

Sobre la decisión de dejar la relación abusiva

Si te encuentras en una relación abusiva y estás valorando dejarla pero tienes dudas, éstos son algunos factores que es importante que tengas en cuenta:

No es culpa tuya y no eres responsable del comportamiento de tu pareja abusiva: Es posible que tu pareja abusiva haya intentado convencerte de que eres de alguna manera responsable de la situación o de que te mereces el trato que te está dando. Puedes pensar que depende de ti arreglar las cosas o que todo estará bien si de alguna manera eres capaz de ser una mejor pareja. Esto no es así, la persona abusiva es responsable de su comportamiento y tú puedes irte en cualquier momento porque no eres la responsable de “arreglarla”.

El abuso no es amor: Tu pareja puede intentar convencerte de que el abuso, los celos o el control son su forma de mostrarte amor o pasión. Sin embargo, una relación abusiva no es saludable. El amor implica cuidado y respeto mutuos.

El abuso a menudo escala: el comportamiento abusivo suele empezar por pequeñas cosas, como frases del tipo “No sé qué harías sin mí” y puede terminar incluso con violencia física. No permanece estático sino que suele aumentar en intensidad y frecuencia. Quedarte  supone exponerte a más comportamiento pobre y dañino para tu salud.

Aprende a practicar la honestidad contigo: ¿te sientes apreciada y querida por tu pareja? ¿Cómo te sientes cuando pasas tiempo con tu pareja? ¿Eres tú mismo o te sientes más bien que tienes que andar como pisando huevos? ¿La emoción del miedo cómo de presente está en tu relación con tu pareja?

Es normal que lleve tiempo dejar a tu pareja de forma definitiva. Si ya has dejado a tu pareja abusiva y al final has vuelto a la relación, esto es algo normal. Se trata de vínculos con componente complejos que no son fáciles de romper. Lo habitual es romper varias veces hasta conseguir dejar la relación por completo.

Haz terapia. Dejar una relación abusiva es algo que se puede facilitar con un acompañamiento que te ayude a elevar tu autoestima, a cambiar tus patrones de comportamiento y a averiguar qué te ha llevado, seguramente de forma inconsciente, a terminar en una relación abusiva. Si no haces el trabajo personal, incluso aunque consigas dejar le relación, es muy probable que la siguiente sea muy parecida.

Conclusiones finales

Si te has dado cuenta de que estás en una relación abusiva, busca ayuda. Una vida más sana, plena y satisfactoria es algo a lo que tienes derecho y puedes conseguir si das los pasos necesarios para sanarte.

Imagen de Alexei Maridashvili en Unsplash.

cierre abuso narcisista

Cómo hacer el cierre de una relación de Abuso Narcisista

En la mayoría de los casos, el abuso narcisista es perpetrado por un ser querido o cercano, lo que dificulta a la persona que está siendo abusada ser consciente del abuso. De forma muy general, se produce en las relaciones de pareja pero esto no es exclusivo, ya que también puede darse en relaciones familiares, con amigos o relaciones de trabajo.

Tipos de Abuso Narcisista en las Relaciones

Comúnmente, el abuso en general se asocia únicamente con el abuso físico, cuando en realidad hay otras forma de abuso que también son muy dañinas. Más abajo tienes una descripción de las principales:

  • Emocional: el tratamiento de silencio, hacer luz de gas o gaslighting, ignorar o despreciar tus emociones, cosificarte, pegar golpes a tu alrededor para asustarte,…
  • Físico: pegar golpes, patadas, coscorrones, pellizcar, empujar, zarandear, pisar,…
  • Verbal: poner apelativos degradantes, insultar,…
  • Sexual: infligir coerción para tener sexo, negarse a utilizar anti-conceptivos, utilizar el sexo para manipular o controlar,…
  • Espiritual: burlarse de tus creencias espirituales o no tenerlas en cuenta, utilizar tu espiritualidad para manipularte,…
  • Financiero: limitar tu acceso a los recursos, tomar decisiones unilaterales sobre los recursos compartidos,…
  • Digital: exigencia de contraseñas o acceso a tus dispositivos digitales sin tu permiso,…
  • Laboral: no apoyar tu carrera profesional, sabotear o no reconocer tus logros laborales,…

Es importante que, si tienes dudas acerca de si estás en una relación de abuso narcisista, te des cuenta a qué tipo de abuso estás siendo sometida con o sin tu consentimiento.

Secuelas muy frecuentes al finalizar una relación de Abuso Narcisista

Cuando has finalizado una relación de abuso narcisista, es común experimentar algunas (o incluso todas) de las siguientes secuelas:

  • Disonancia cognitiva: donde todo lo invertido en la relación, puede empujarte a querer volver a ella a través de una manipulación a ti misma.
  • Sentirte solo o aislado: sobre todo si no cuentas con una persona o personas de confianza que entiendan y te apoyen sobre lo ocurrido.
  • Sentirte insegura o incapaz de tomar decisiones por ti misma.
  • Síntomas de ansiedad o depresión.
  • Hipervigilancia.
  • Pensamientos paranoicos.
  • Síntomas del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, que puede incluir miedo a estar sola, tener flashbacks emocionales, experimentar muchos detonantes, no sentirte segura en tu propio cuerpo, tener la sensación de estar en peligro todo el tiempo,…

Qué es el cierre de una relación de abuso narcisista

El cierre se refiere a tener un sentido de comprensión, paz y finalidad aceptada de la relación, ya sea que haya terminado debido a la pérdida, el rechazo o el distanciamiento.

Todas las personas experimentamos pérdidas en las relaciones a lo largo de la vida, y algunos cierres son más complejos, dolorosos o confusos que otros. En el caso de las relaciones de abuso narcisista no suele ser fácil. No sólo por las secuelas más arriba comentadas sino también porque el/la narcisista no suele facilitar el cierre, donde si ambas personas colaboran, el cierre es más llevadero.

Esto significa que si estás haciendo el cierre de una relación de abuso narcisista, ya se sea de pareja, de un familiar, amigo, jefe,… es muy probable que tengas que hacerlo sin la colaboración del narcisista, que se negará a hacerlo, podrá excusas, desaparecerá,… Por ello, es muy posible que tengas dificultades para hacer un cierre real de tu relación de abuso narcisista.

5 Señales de que no has hecho el cierre de tu relación de Abuso Narcisista

A veces luchamos por soltarnos por completo y el final natural de la relación se prolonga durante meses o incluso años. Otras veces, el final ha sido tan abrupto que luchamos por darle sentido a lo que sucedió o aceptar que la relación ha terminado. En otros casos, albergamos intensos sentimientos de culpa, vergüenza, confusión o dolor que son difíciles de superar.

Rumiación: no puedes dejar de pensar en la relación

Rumiar y obsesionarse con la narcisista y lo que sucedió son señales claras de que aún no has encontrado el cierre. Todavía hay un enredo energético, mental o emocionalmente con la narcisista.

Esto puede presentarse en forma de tener pensamientos intrusivos, tener dificultades para dormir o completar las tareas diarias o revisar continuaente sus redes sociales.

No puedes entender lo que pasó

Comprender por qué la relación ha terminado de la manera que lo ha heccho trae una sensación de paz interna. Si te cuesta entender cómo terminaron las cosas, esto puede atormentarte y hacerte sentir que el capítulo aún no se ha cerrado. Esto es muy habitual en las relaciones de abuso narcisista, ya que el cierre suele ser abrupto, sin explicaciones, caótico o directamente un ghosting. Esto dificulta mucho que puedas entender qué es lo que ha ocurrido realmente y porqué se ha tomado la decisión de que la relación termine.

Tienes dificultades para soltar al narcisista

La dificultad para soltar al narcisista y experimentar las emociones asociadas a un cierre como de dolor, angustia, vacío, vergüenza,… puede llevarte a la auto-trampa de intentar mantener a la persona en calidad de, por ejemplo, amigo. Esto es algo que no suele funcionar y que sólo dificulta el cierre y poder estar disponible para una nueva relación.

Confundes lo que ha pasado en la relación con tu valor como persona

Cuando termina una relación importante, es natural experimentar dolor y tristeza. Esto es universal y parte de la experiencia de vida de todas las personas. Sin embargo, si a través de acusaciones de tu ex narcisista, como “No eres suficiente” o pensamientos propios tuyos como “No soy digna de amor” pueden prolongar el proceso de duelo y trasladarse como un pesado bagaje emocional de una relación a otra.

Te estás aferrando a la rabia o al resentimiento

Si las cosas terminaron mal o abruptamente, podrías tener una profunda sensación de rabia, frustración o resentimiento. Si estos sentimientos persisten mucho, es posible que te estés aferrando a ellos porque inconscientemente, te parecen mejores o estás más acostumbrado a ellos que a emociones como el dolor a la tristeza. Esto, a la larga, es muy perjudicial para ti porque estás arrastrando emociones intensas durante demasiado tiempo y porque para que haya un cierre real es necesario sentir tristeza y dolor. No son agradables pero se terminan pasando y, después de esto, estarás emocionalmente disponible para tu siguiente relación.

Cómo conseguir el cierre de una relación de abuso narcisista

Sentir que no hay un cierre puede causar angustia y malestar y dificultar que puedas estar disponible emocionalmente para tu próxima relación u otras partes de tu vida. Aquí hay algunas maneras en las que puedes soltar, recuperarte y seguir adelante.

Deja de buscar el permiso de la narcisista para dejar la relación

Para muchos de nosotros es un acto radical abandonar una relación, especialmente cuando tenemos que hacerlo sin que la otra persona haga lo mismo. Es importante dejar de intentar que la narcisista te ‘de’ esto sino que te lo des tú a ti misma. Esto por sí solo te liberará de inmediato, y es muy fortalecedor.

Observa tu relación como si no fueras una parte integrante de ella

Esto te permitirá verte más objetivamente a ti misma y a tu pareja y quizás dejar de hacer eso de “pedirle peras al olmo”. Cómo una persona ha estado en una relación es un indicativo importante de cómo la va a dejar. Si el narcisista no ha estado disponible emocionalmente durante la relación, no lo va a estar para cerrarla. Esto puede ayudarte a soltar un cierre ideal y aplicar por ti misma un cierre más realista.

Acepta y gestiona un periodo de “síndrome de abstinencia”

En las relaciones de abuso narcisista suele haber una subida y bajada de hormonas como cortisol, adrenalina, endorfinas y dopamina muy constante y abrupta que termina siendo adictiva. Cuando una relación de este tipo termina, es normal tener un síndrome de abstinencia a estas subidas y bajadas de hormonas. Saber y aceptar que eso es lo que ocurre en tu cerebro y tu cuerpo, puede ayudarte a pasarlo de la mejor manera posible.

Construye una red de apoyo para atravesar el cierre

Si bien hay poder en navegar las cosas por tu cuenta, apoyarte en la ayuda de otros es una señal de fortaleza. Comunícate con amigos y familiares en los que confías y apóyate en ellos para poder sobrellevar el cierre de la relación de abuso narcisista de la mejor manera posible.

Busca una terapeuta experta en narcisismo que te acompañe en el cierre

El cierre es complejo y no es una línea recta. No hay un camino establecido que te lleve a la línea de meta, y es posible que te encuentres con momentos de ir hacia adelante y hacia atrás. Tener una terapeuta que te acompañe en este camino, te puede ayudar a gestionar tus emociones, elaborar lo que tengas pendiente y facilitarte darle, por fin, un cierre digno a tu relación de abuso narcisista.

Imagen de Radu Florin en Unsplash

Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Lo que tienen en común las Relaciones Abusivas y las Sectas

Las relaciones abusivas tienen mucho en común con las sectas. En ambos, las víctimas se sienten completamente desmoralizadas y atrapadas.

Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te interesará saber que tu relación ha sido muy similar a la de las sectas.

Tanto en las relaciones abusivas como en las sectas se produce un lavado de cerebro, que da lugar a que las personas pierdan su sentido del poder. Se sienten atrapadas y tienen miedo de irse, porque creen que les pasará algo horrible si lo hacen.

En ambas hay un líder que ofrece “amor” pero que en realidad lo que hay debajo es control, manipulación, utilización y, si la persona no muestra una obediencia ciega y completamente sumisa, son objeto de abuso/maltrato. Cualquier acto de autonomía o independencia, como tener criterio propio o cuestionar, es considerado por el “líder” como una forma de desobediencia que es severamente castigada. Como si esa persona fuese un niño/una niña.

Características de las Sectas

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”, de acuerdo con la cual hay una idea general de “nosotros contra ellos”, donde “ellos” es el mundo exterior, que se considera algo “peligroso” de lo que es necesario protegerse y apartarse.
  3. Hay un férreo control sobre las personas. Si hacen lo que se les dice, se las “quiere” o “premia”. Si no lo hacen, se las castiga.
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida.

En una relación abusiva, el abusador/la abusadora narcisista exigirá lealtad a SUS necesidades. Dependiendo de los casos, puede ofrecer una estabilidad (emocional, económica, …) pero ésta o bien no es real o bien tiene el precio de que si la víctima no obedece, da lugar a un abuso emocional y/o psicológico, y/o físico y/o sexual. Incluso en el caso de una obediencia absoluta que lleve a la víctima a una pérdida de identidad, autoestima, límites personales,.. es más que probable que haya abuso igualmente. El abusador narcisista es una persona con una falta de gestión emocional, inestable, que, antes o después, proyecta este malestar en la víctima para después justificar el maltrato/abuso.

Lo mismo ocurre en una Relación Abusiva

  1. Primero, generalmente hay un líder carismático (o “maestro”) que atrae a las personas a la secta. La abusadora narcisista a menudo es muy convincente. se preocupa por la víctima, está muy pendiente de ella y le ofrece protección, la víctima siente una inusual conexión desde el principio. En realidad, esto es una estrategia (consciente o inconsciente) por parte de la abusadora narcisista que hace a la víctima dependiente de una forma que le hace daño.
  2. A continuación, se establece una premisa “dentro del grupo” vs “fuera del grupo”. En una relación abusiva, a la víctima se la separa progresivamente de sus vínculos externos (familia, amigos, compañeras de trabajo). El objetivo final es volverla completamente dependiente de la abusadora narcisista. Como si fuera un niño.
  3. Hay un férreo control de las personas. En una relación abusiva, se le llama “amor” a lo que en realidad es control y dominación. El abusador narcisista controla a la víctima: qué hace, con quién se relaciona, cómo se viste, cómo tiene que pensar,..
  4. Salir de la secta supone que la persona es repudiada para siempre e incluso que puede ver amenazada su seguridad y su vida. Si una persona deja una relación abusiva en contra de la voluntad del abusador narcisista, esto puede ser peligroso para ella. El abusador narcisista intentará impedirlo por todos los medios. Esto puede incluir amenazas, acoso y/o agresiones físicas. El abusador narcisista, si ya no puede impedirlo, tomará todas las represalias que pueda: con campañas de desprestigio hacia la víctima con personas que hayan tenido en común, difamándola en ambientes como su lugar de trabajo, solicitando la custodia sin derecho a visitas de los hijos que tengan en común,.. Es por esta razón, por la que en muchas situaciones, es recomendable, establecer contacto cero o un contacto mínimo en la medida que la víctima pueda. Cuanto menos sepa el/la abusador(a) narcisista sobre ella, menos daño podrá hacerle.

¿Y por qué la Víctima no se Va?

Tanto las víctimas de relaciones abusivas como de sectas son personas que, sean conscientes de ello o no, fueron abusadas/maltratadas por sus padres/cuidadores en la infancia. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, lo primero es comprender que el primer narcisista en tu vida ha sido tu padre o tu madre o ambos.

El fenómeno que se da con estas personas es en ambos casos el mismo: están hambrientas de amor, validación y, en general, perdidas en sus vidas porque en su infancia no obtuvieron nada de esto. El abusador narcisista sabe esto, con lo que les da, en una fase inicial de idealización, ese amor incondicional que tanto necesitan. Pero ese amor no es gratis.

Poco a poco, el abusador/gurú se apodera de estas personas a todos los niveles. Les dice lo que tienen que pensar, cómo tienen que vivir, en lo que tienen que creer y a quién tienen que querer de forma incondicional, les pida lo que les pida.

En realidad, se repite la situación que han vivido en la infancia, donde su padre/madre era igual de autoritario, rígido y radical en nombre del “amor”.

Son los niños/niñas interiores heridos de estas personas, que quieren resolver un conflicto de infancia, los que llevan a los adultos a permanecer sumisos, atrapados y abusados/maltratados. Se sienten como niños indefensos, con miedo a salir al mundo. En realidad son adultos con recursos personales, competentes, con derechos para hacer lo que quieran con sus vidas y vivir en plena libertad y autonomía. Pero sufren tal alienación y falta de autoestima que viven en un estado regresivo de infancia, como cuando eran niñas completamente dependientes de sus padres.

La inseguridad generada por el abusador narcisista les hace sentir y pensar que no podrán vivir sin el abusador narcisista, o que va a ir tras ellas si se van, que no estarán seguras. Otras se responsabilizan del abusador, se sienten culpables porque creen que le “abandonarían”.

La ironía es que el miedo y la culpa que subyacen a estos pensamientos han sido generados por el abusador narcisista. El peligroso para su salud mental y emocional es el abusador narcisista y no el mundo y todo de lo que se les prometió que se les iba a proteger, se les ha hecho por él mismo, especialmente en cualquier situación en la que no hay una obediencia absoluta.

Las relaciones de abuso requieren de ayuda externa. Si estás aguantando una relación de este tipo sin buscar ayuda, conviene que sepas que estás atrapado en un mundo similar al de una secta. Si quieres saber cómo sanar después de una relación con un(a) narcisista, te conviene buscar ayuda.

La ayuda de una terapeuta especializada en relaciones abusivas, te devolverá la confianza y la seguridad que necesitas para quererte a ti en lugar de a una persona que te dice que te quiere pero que en realidad lo que hace es utilizarte, explotarte y maltratarte.