Si quieres dejar un relación abusiva pero te está resultando difícil, no estás sola

Dejar una relación abusiva es un proceso que puede resultar complicado y abrumador. Es muy común que la persona pueda intentar dejar a su pareja varias veces antes de que finalmente pueda terminar la relación de forma definitiva.

Gran parte tiene que ver con el miedo, la dependencia y los patrones de control. En este artículo, analizamos las razones por las que es difícil irse y brindamos algunas ideas útiles si tú te encuentras en una situación similar.

Razones por las que es difícil dejar una relación abusiva

  • Tener la esperanza en que las cosas mejorarán: es muy común que a la persona que está siendo abusada, su pareja le haya prometido que cambiará y le haya pedido otra oportunidad. El abuso suele ser cíclico y a una fase de abuso le sigue otra más amable, hay un refuerzo intermitente. La persona abusada cree que si complace a su pareja, el abuso terminará.
  • Experimentar un trauma pasado: las personas que han vivido una situación de abuso en la infancia, la han normalizado. Se da entre la víctima y el agresor lo que se denomina trauma bonding o vínculo traumático, donde se recrea en la etapa adulta lo vivido en la infancia. El trauma bonding se ha relacionado con el síndrome de Estocolmo, donde la víctima se siente vinculada con la persona que le hace daño y cuyo comportamiento justifica, permite e incluso habilita.
  • Estar siendo manipulada o engañada: en las relaciones de abuso siempre hay un componente importante de manipulación, donde el abusador le ha hecho dudar a la víctima de su valía, cualidades,.. y mina su autoestima hasta el punto de hacerla creer que sin él/ella, no podría salir adelante. La víctima termina creyéndose esa narrativa y por ello le es muy difícil romper un vínculo sin el cual cree que no podrá sobrevivir.
  • Sentirse aislada: las personas que abusan a menudo aíslan a sus parejas de sus amigos y familiares, de forma tal que, poco a poco, las hacen dependientes emocionales. No contar con un sistema de apoyo, dificulta dar el paso de dejar la relación abusiva.
  • Tener hijos juntos: dejar a uno de los padres puede ser difícil porque es posible que la víctima no quiera alterar la vida de los niños, romper la familia y alejarlos del otro padre. Esto puede ser especialmente difícil si la persona es un buen padre pero una pareja abusiva. La víctima también puede tener miedo de perder a sus hijos, especialmente si el otro padre ha amenazado con esto de forma directa o indirecta.
  • Ser dependiente financieramente: la víctima puede no tener trabajo y depender económicamente de su pareja abusiva o ésta puede tener el control de sus finanzas.
  • Sufrir amenazas: La persona agresora puede haber amenazado con hacer daño a la víctima si intenta irse. Las amenazas pueden incluso extenderse a sus familiares, amigos o mascotas. También es posible que la amenace con hacerse daño ella misma, infundiendo mucha culpa y miedo frente a la decisión de dejar la relación.
  • No querer admitir haber sido abusado: alguien que ha sido abusado puede tener miedo o vergüenza de admitirlo ante los demás. El hecho de que a menudo se culpe a las víctimas por haber sido abusadas no ayuda. Puede ser aún más difícil para la persona nombrar a su abusador si éste es una persona poderosa o resulta ser muy querido en la comunidad.

Sobre la decisión de dejar la relación abusiva

Si te encuentras en una relación abusiva y estás valorando dejarla pero tienes dudas, éstos son algunos factores que es importante que tengas en cuenta:

No es culpa tuya y no eres responsable del comportamiento de tu pareja abusiva: Es posible que tu pareja abusiva haya intentado convencerte de que eres de alguna manera responsable de la situación o de que te mereces el trato que te está dando. Puedes pensar que depende de ti arreglar las cosas o que todo estará bien si de alguna manera eres capaz de ser una mejor pareja. Esto no es así, la persona abusiva es responsable de su comportamiento y tú puedes irte en cualquier momento porque no eres la responsable de “arreglarla”.

El abuso no es amor: Tu pareja puede intentar convencerte de que el abuso, los celos o el control son su forma de mostrarte amor o pasión. Sin embargo, una relación abusiva no es saludable. El amor implica cuidado y respeto mutuos.

El abuso a menudo escala: el comportamiento abusivo suele empezar por pequeñas cosas, como frases del tipo “No sé qué harías sin mí” y puede terminar incluso con violencia física. No permanece estático sino que suele aumentar en intensidad y frecuencia. Quedarte  supone exponerte a más comportamiento pobre y dañino para tu salud.

Aprende a practicar la honestidad contigo: ¿te sientes apreciada y querida por tu pareja? ¿Cómo te sientes cuando pasas tiempo con tu pareja? ¿Eres tú mismo o te sientes más bien que tienes que andar como pisando huevos? ¿La emoción del miedo cómo de presente está en tu relación con tu pareja?

Es normal que lleve tiempo dejar a tu pareja de forma definitiva. Si ya has dejado a tu pareja abusiva y al final has vuelto a la relación, esto es algo normal. Se trata de vínculos con componente complejos que no son fáciles de romper. Lo habitual es romper varias veces hasta conseguir dejar la relación por completo.

Haz terapia. Dejar una relación abusiva es algo que se puede facilitar con un acompañamiento que te ayude a elevar tu autoestima, a cambiar tus patrones de comportamiento y a averiguar qué te ha llevado, seguramente de forma inconsciente, a terminar en una relación abusiva. Si no haces el trabajo personal, incluso aunque consigas dejar le relación, es muy probable que la siguiente sea muy parecida.

Conclusiones finales

Si te has dado cuenta de que estás en una relación abusiva, busca ayuda. Una vida más sana, plena y satisfactoria es algo a lo que tienes derecho y puedes conseguir si das los pasos necesarios para sanarte.

Imagen de Alexei Maridashvili en Unsplash.