El rol del/ de la Perseguidor(a). Claves para abandonarlo.

Creencia y actitud: “Me siento seguro y bien conmigo misma cuando hiero o menosprecio a los demás”.

Características del/de la Perseguidor(a)

El perseguidor(a) es un rol que con frecuencia toman personas que han sufrido abuso psicológico y/o emocional y/o físico en la infancia. A menudo están furisos/furiosas en secreto por el abuso que se les hizo, al mismo tiempo que experimentan vergüenza por la creencia de que de alguna manera provocaron el abuso o lo merecieron.

Al sentir rabia y sentimientos profundamente arraigados de indignidad, los perseguidores ocultan su dolor detrás de una fachada de arrogancia y desapego indiferente hacia los demás.

Algunas perseguidoras de adultas se convierten en abusadoras ellas mismas, haciendo a los demás lo que se les hizo a ellas en la infancia. Al repetir este comportamiento aprendido, experimentan una falsa sensación de poder y fuerza.

La persona que en la infancia ha sido constantemente ridiculizada y reprimida por sus padres, y que en la edad adulta asume el papel de perseguidor, terminará degradando y abusando de los demás.

Los perseguidores tienden a adoptar una actitud que se traduce en: “El mundo es duro y cruel, sólo los duros sobreviven, así que seré uno de ellos”. Se protegen utilizando métodos autoritarios, manipuladores y castigos en sus relaciones con los demás para sentirse en control de sus vidas.

“El mundo es duro y cruel, sólo los duros sobreviven, así que seré uno de ellos”

En última instancia, este papel que desempeñan los convierte en personas aisladas y miserables.

Las perseguidoras tienden a compensar los sentimientos internos de inutilidad mediante la emisión de aires de grandiosidad (que es una de las características de los/las narcisistas). La grandiosidad viene de la vergüenza, es un encubrimiento de profundos sentimientos de inferioridad.

Para un perseguidor es difícil asumir la responsabilidad sobre cómo hacen daño a los demás. En su cabeza, lo que se dicen a sí mismas para justificar lo que hacen es que las otras personas se merecen lo que les hacen.

La actitud de la perseguidora es que la vida es una lucha constante por la supervivencia. Desde su punto de vista, tienen que luchar para protegerse de las muchas amenazas que hay en un mundo que es hostil.

La mayoría de los perseguidores no pueden admitir que han adoptado actitudes que son, objetivamente hablando, hostiles, agresivas y abusivas. Más bien, racionalizan su hostilidad, justificándola como la única alternativa a la victimización. Es decir, en su cabeza sólo puedes ser el que hace daño o el que lo sufre, no hay más posturas frente a la vida.

Por regla general, las perseguidoras siempre necesitan tener alguna situación o persona en su vida a la que puedan culpar para justificar su rabia y sobre la que pueden descargarla.

Esa otra persona es más que probable que está adoptando a su vez el rol neurótico de la víctima. Si una de las dos personas, abandona ese rol, la otra es posible que lo haga también o se aleje en busca de otra persona que le permita perpetuar el rol. La persona que es más probable que abandone el rol es la víctima porque aunque esté repitiendo un rol de infancia, le hace sufrir.

Mantenerse en su perpetuo enfado, aunque sea algo doloroso, que les convierte en personas muy rígidas y muy neuróticas y en la búsqueda de otros/otras en quienes descargar esa ira, les permite negarse a reconocer y experimentar el dolor de haber sido maltratados o abusados ​​cuando eran niños.

Rasgos de una persona que adoptado el rol del perseguidor/la perseguidora

o Inconscientemente, utiliza la superioridad, la ira y la confrontación para mantenerse en negación sobre el dolor de una infancia disfuncional o abusiva.
o Necesita tener el control y usa la fuerza verbal o física para mantenerse en el poder.
o Incapaz de sentirse vulnerable y niega tener dolor y debilidades.
o Utiliza la culpa, las críticas y los ataques a los demás para negar la ira y el estrés propios.
o Fuerte necesidad de tener razón y no tener su autoridad desafiada.   Encuentra formas rebuscadas y absurdas de afirmar que los demás están equivocados como excusa para debilitarlos, humillarlos o someterlos.
o Fuerte sentido de derecho – actitud de “me debes” – y dispuesto a usar la fuerza verbal o física para obtener lo que quiere.
o Personalidad grandiosa, creyendo que son superiores a los demás y que otros merecen ser maltratados, abusados o castigados.
o Es más que probable que hayan tenido un padre/madre/pariente cercano que les enseñó el comportamiento agresivo y el tema de vencer a través de la fuerza.
o Es más que probable que hayan tenido un padre/madre/pariente cercano que los/las mimó, sembrando sentimientos de derecho y superioridad.

Herramientas de recuperación/sanación para un(a) perseguidor(a) hacia la autenticidad y las relaciones más saludables 

  1. Reconoce que tu comportamiento hacia otros ha sido abusivo o castigador.
  2. Reconoce tu actitud de superioridad o de autojustificación debido a su falta de autoestima.
  3. Reconoce que tu rol de perseguidor(a) fundamentalmente te deja herido y aislada.
  4. Aprende a sentirte vulnerable o con emociones que no son cómodas para ti (como la trsiteza) en lugar de explotar con ira cuando te sientas estresado o amenazada.
  5. Reconoce cómo tu rol de perseguidor(a) te da una falsa sensación de empoderamiento y pregúntate si deseas continuar viviendo tu vida sobre esta base.
  6. Encuentra formas sanas y seguras para liberar tu rabia: practica un deporte como el kick boxing para deshacerte de la energía tóxica o descarga tu ira con técnicas como darle puñetazos a un cojín o al aire frente a un espejo.
  7. Procesa tus sentimientos, dolor y resentimiento por criarte en una familia disfuncional o abusiva y reconozca cómo te está afectando en su comportamiento como adulto. Tienes el poder de elegir si deseas continuar viviendo tu vida como perseguidor(a) o no.

 

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La Posición de “la Víctima” (y Cómo Salir de Ella)

Muchas/muchos de las/los Supervivientes de Familias Disfuncionales fueron víctimas de los abusos de su familia de origen durante años en la infancia y como adultos siguen repitiendo esta postura frente a los demás de forma inconsciente. ¿Te ves reconocida/reconocida en esta descripción? 

Creencia y Actitud

“Me siento seguro/segura y bien conmigo misma/mismo cuando soy sumiso/sumisa y hago lo que me dicen los demás”

Lo que Piensan las Víctimas de Sí Mismas

  • Las personas que han adoptan el rol de víctimas generalmente creen que están intrínsecamente dañadas, que son defectuosas e incapaces de lidiar con la vida. Proyectan una actitud de ser débil, frágil o carente de inteligencia. Su actitud puede resumirse así: “No puedo hacerlo solo/sola”. Su mayor temor es tener que lidiar con la vida por sí mismas/mismos, en lugar de depender de la ayuda de otros/otras para cuidarlas. Están convencidas de que son personas inadecuadas, frágiles, impotentes o defectuosas que necesitan que otros/otras los/las rescaten. Se niegan a sí mismas que tienen el poder y el potencial para resolver sus propios problemas. Esperan que los demás se ocupen de ellos. La ironía es que la mayoría de las personas que desempeñan el papel de víctimas terminan resintiendo a las personas que intentan ayudarlas. La persona que la “arregla” o “rescata” le recuerda a la víctima su sentido de inutilidad e inadecuación.
  • Al final, las personas que desempeñan el papel de víctimas en la vida se cansan de ser tratadas “menos que”. Lo que sucede entonces es que comienzan a encontrar formas de sentirse iguales mediante alguna forma de “vengarse”, lo que generalmente significa encontrar fallos en los esfuerzos de quienes intentan ayudarlos. Un escenario típico puede ser que un(a) rescatador(a) haya ofrecido ayudar a una víctima, pero la víctima rechaza cualquier solución que el/la rescatador(a) le ofrezca como inadecuada o impracticable. Comentarios como “sí, pero eso no funcionará porque …” o “tu sugerencia podría ayudar a otros, pero en realidad no comprende mi problema”. La víctima está decidida a demostrar que su problema es irresoluble, invalidando con ello al/la rescatador(a), haciéndole sentirse tan impotente como se sienten ellos/ellas.
  • Convencidas de su incompetencia intrínseca, las personas que han adoptado el papel de víctimas en la vida a menudo recurren a algún tipo de adicción para sentirse adecuadas y sentirse bien consigo mismas. Las drogas, el alcohol, la comida, el juego o las compras son algunas de las adicciones a las que recurren las víctimas como medio de escape y para lidiar con la vida. 

Características de las Víctimas

  • Tienen baja autoestima y una sensación de ser indignos/indignas y “menos que” los demás.
  • Creen que si son sumisos/sumisas, serán bien tratados/tratadas y escaparán de los abusos.
  • Creen que las necesidades y deseos de otras personas tienen prioridad sobre los suyos propios.
  • Tienen la actitud de que la vida es “un valle de lágrimas”, algo que se debe sufrir y soportar.
  • No se dan cuenta de que tienen el poder de elegir asumir la responsabilidad de una vida de mejor calidad.
  • Se mueven entre la lástima a sí mismos/mismas y el comportamiento pasivo- agresivo. Culpan a los demás de su estado de ánimo y su calidad de vida.
  • No saben cómo hacerse responsables de sus propios sentimientos, pensamientos y acciones.
  • Son Incapaces de defenderse a sí mismos/mismas y evitan los conflictos siendo complacientes.
  • Hacen frente a las amenazas cediendo, para sentirse seguros/seguras y no puede ser asertivos/asertivas cuando otros/otras actúan de manera inapropiada.
  • Pueden ser demasiado sensibles, difusos/difusas e incapaces de tomar decisiones y mantenerlas.
  • Tienen mucha ansiedad, miedo y vergüenza, y se mueven en la vida desde esas emociones.
  • Se sienten atrapados/atrapadas en sus propias vidas e insatisfechos/insatisfechas con todo.

Herramientas de Recuperación para las Víctimas

  1. Eres responsable de tu propia vida, tu bienestar y tu felicidad.
  2. La postura de su víctima puede funcionar por un tiempo, pero en última instancia conduce al abuso, el resentimiento y la desigualdad en tus relaciones.
  3. Hazte consciente de que ya no eres un niño necesitado/una niña necesitada, sino un adulto que tiene valor y poder sobre sí mismo.
  4. Determina tus deseos y necesidades y exprésalas de forma asertiva lo mejor que puedas.
  5. Comprende que en cualquier situación de la vida tienes opciones y derechos.
  6. No permitas que nadie te rescate. Aunque puede ser tentador regresar a ese viejo rol porque es cómodo para ti, te quita la dignidad y tu poder personal.
  7. Sé honesto/honesta contigo mismo/misma y con los demás. Ten la valentía de decir tu verdad con claridad.
  8. Es tu responsabilidad y tú eliges sobre cómo piensas, sientes o actúas.
  9. Aprende las sensaciones y reacciones del cuerpo que indican que estás a punto de caer en el rol de víctima y sentirte impotente. Tu cuerpo te alerta cuando no eres auténtica/auténtico o no te valoras a ti mismo/misma.
  10. Desafía cualquier creencia o pensamiento que diga que eres indigna/indigno y que no puedes cuidar de ti misma/ti mismo. Pregúntate si es la voz de tu infancia, en lugar de la del adulto capaz y poderoso que eres hoy en día.
  11. Deja de culparte a ti misma/mismo o a los demás de las cosas que te pasan.
  12. Pon límites y di que no a comportamientos inaceptables y practica mantenerlos.
  13. Practica actividades que te lleven alegría y te auto-fortalezcan. Esto alimentará tu capacidad para ocuparte de tus propias necesidades.
  14. Rodéate de gente positiva y que te acepte tal y como eres y haz afirmaciones diarias de tu capacidad de poder e independencia.
  15. Procesa tus sentimientos, dolor y resentimiento por criarte en una familia disfuncional o abusiva y hazte consciente de cómo está impactando tu comportamiento hoy como adulto. Tienes el poder de elegir si deseas continuar viviendo tu vida como una víctima.
  16. Los nuevos comportamientos requieren tiempo y práctica. Ten paciencia contigo mismo/misma. Si caes en viejos comportamientos o conductas, no seas dura/duro contigo misma/misma ni te juzgues, simplemente obsérvalo. Observar y poner consciencia es el primer paso para cambiar.
  17. Reconócete a ti mismo/misma como “el salvador”/”la salvadora” que llevas esperando toda la vida. Tú te salvas a ti mismo/misma. Es así de sencillo.

Fuente: hamra.co

25 Cosas que Haces como Adulto cuando has experimentado Abuso Emocional en la Infancia

Cuando crecemos, la forma que tienen de educarnos tiene mucho que ver con los mecanismos que desarrollamos para movernos por la vida como adultos. Las personas que en su infancia han sido víctimas de abuso emocional y/o psicológico tienen ciertas características y comportamientos diferentes de los de los demás.

Si tú o alguna persona que conoces ha sido víctima de abuso emocional y/o psicológico, esta información te será de utilidad. Entender de dónde viene otra persona o entenderte mejor a ti mismx, puede representar una enorme diferencia en tu vida.

  1. Hacer Preguntas cuando sabes la Respuesta

    Si te han cuestionado mucho, tiendes a dudar de ti mismx, incluso cuando sabes que tienes la razón. Debido a esto, es posible que te encuentres haciendo miles de preguntas sobre muchas cosas que, en el fondo, ya sabes la respuesta pero dudas.

  2. Decir constantemente “Lo siento”

    Lxs niñxs que han sufrido abuso se suelen sentir de adultos como si no fuesen capaces de hacer nunca nada bien. Por eso, tienden a pedir perdón, muchas veces cuando no han hecho nada malo ni han cometido ningún error.

  3. Cuestionarlo todo

    Cuando has vivido en el mundo caótico del abuso emocional, no crees realmente nunca en nada. En lugar de eso, es posible que vivas con el miedo (consciente o inconscientemente) de que algo malo va a pasar.

  4. Eres Duro/Dura pero también Sensible

    Durante una infancia difícil en la que sufres constantes ataques por parte de tu madre y/o padre disfuncionales, aprendes a hacerte durx tú también para sobrevivir en un ambiente tan hostil. Sin embargo, estar sometidx durante años a este ambiente tan perjuidicial y en el que se te atacaba, criticaba o juzgaba de una forma regular, ha hecho de ti un adulto muy sensible a las críticas. También llevas mal que te señalen errores.

  5. Eres Indecisa/Indeciso

    Es más difícil tomar decisiones si te has pasado la infancia oyendo que no eras “lo suficientemente bueno/buena”, que eras “un desastre” o que lo hacías “todo mal”.

  6. Eres Disciplinado/Disciplinada

    Para combatir a un padre y/o madre que estaba constantemente buscando lo que no habías hecho o lo que habías hecho mal, es muy probable que te hayas convertido en un(a) perfeccionista. Eres puntual, limpio/limpia y muy organizado/organizada. Todo esto tiene que ver con el control, crees que si lo tienes todo bajo control, estás a salvo.

  7. Es posible que seas Sensible a los Ruidos Altos

    Si te has criado con miedo, en la infancia era muy común que te gritasen y por eso no te gusta el ruido, lo asocias a los gritos de entonces.

  8. Las Víctimas de Abuso Emocional Pueden Ser Personas Introvertidas

    Muchas víctimas de abuso emocional pueden tener miedo al contacto con la gente y a veces son distantes porque sólo se sienten seguras en soledad.

  9. Tienes una Naturaleza Defensiva

    Es posible que percibas a la gente de forma negativa u ofensiva a causa del abuso previo. A veces te defiendes de ataques que no existen.

  10. Tienes Problemas con el Apego

    Tienes miedo a que los otros te rechacen o te abandonen o no te quieran lo suficiente. Esto es porque tu padre y/o madre disfuncional te hacía sentir rechazadx, abandonadx y no queridx constantemente. Es más que probable que el tipo de apego que hayas desarrollado sea disfuncional, es el mecanismo de defensa que has desarrollado inconscientemente para protegerte de los terribles sentimientos que esto te produce.

  11. No te sientes Cómoda/Cómodo con el Contacto Visual

    Cuando hablas con alguien te sientes incómoda/incómodo hasta el punto de bajar los ojos porque te cuesta mantener el contacto visual.

  12. Huyes del Conflicto

    En lugar de afrontar el conflicto, que te da mucha ansiedad, te parece una mejor idea simplemente evitarlo a toda costa.

  13. Te Tratas Mal a Ti Mismo/Misma

    En tu infancia cuando tu padre y/o madre disfuncionales consideraban que hacías algo “mal”, esto tenía consecuencias negativas para ti. Igual que lo hacía él/ella, te atacas a ti mismx constantemente. Este tipo de pensamientos fueron puestos ahí por tu padre y/o madre narcisista y ahora como adulto te los repites a ti mismx.

  14. Problemas con la Intimidad

    Al haber sufrido abuso emocional, vives con miedo a que vuelva a ocurrir, por lo que te cuesta mucho acercarte y confiar en las otras personas.

  15. Eres Callado/Callada

    Te sientes como si no tuvieras voz después de que te hayan hecho sentir tan pequeñx y defectuosx toda tu vida. Crees que tu voz no cuenta y tiendes a guardarte tu opinión sobre cualquier tema.

  16. Te Cuesta mucho encajar los Cumplidos

    Cuando alguien te dice algo bonito, dudas de sus palabras y las minimizas porque no te ves a ti mismx de esa manera.

  17. No tienes Autoestima

    Las críticas, las continuas faltas de respeto, los insultos han hecho tanta mella en ti que te has creído todo eso que tu padre y/o madre disfuncional te dijo durante años.

  18. “No Soy Capaz” y “No sé” son tus frases favoritas

    Da igual de qué se trate, desde aprobar un master hasta hacer una tarta, dudas de que puedas ser capaz de hacerlo.

  19. Siempre estás Preocupado/Preocupada

    Todo te preocupa. Incluso con la más leve señal de un mínimo problema tu pensamiento va en cascada y te ves en la mayor de las catástrofes.

  20. Sientes Rabia

    Dentro de ti sientes rabia. Te has pasado muchos años aguantando cómo una persona que decía que te quería (tu padre y/o madre y/o cuidador(a) disfuncional) y que en realidad te trataba fatal. Eso no se va de buenas a primeras. Puede que tengas rabia en el día a día que está soterrada (de repente le contestas mal a un cliente en el trabajo o cierras un cajón de la cocina de golpe) o quizás en momentos concretos de una pelea con alguien, tengas accesos de rabia que sale fuera de control.

  21. Comportamientos Autolesivos

    Muchxs niñxs que han sufrido abuso emocional y/o psicológico, acaban sintiendo que se lo merecen y de adultos pueden tener comportamientos temerarios o lesionarse a sí mismxs.

  22. Cambios de Humor Radicales

    Vivir con un padre y/o madre abusivos y tóxicos te lleva a tener un sinfín de emociones que vienen a ti de forma caótica e imprevista. Te tendrás por un(a) lunáticx que no es capaz de controlar sus emociones. En realidad estás emocionalmente desreguladx y esto es algo normal tras haber crecido con una persona que tenía mucho poder e influencia sobre ti y muchas carencias emocionales que volcaba en ti.

  23. Vivir en Piloto Automático

    Es probable que te des cuenta de que te pierdes conversaciones enteras o eventos, simplemente porque en lugar de estar ahí en el momento presente, estás dentro de tu cabeza. Este mecanismo de defensa se llama disociación. De niño/niña aprendiste que para soportar el dolor que suponía una situación tan traumática era una “solución” para, de algún modo, “no estar allí”.

  24. Tienes algún problema de Adicción

    Dentro de tu cabeza la mayor parte del tiempo no te sientes bien, no sabes qué es pero tienes un enorme malestar continuamente. Muchos adultos se vuelven adictos a algo porque lo que sea a lo que se enganchan les produce una alteración de su estado emocional, Se sienten mejor momentáneamente. Se pueden vuelven adictos a las drogas, el alcohol, al juego, a la comida, las compras, el sexo,…

  25.  Ideaciones Suicidas

    Hay un malestar tan grande dentro de ti que a veces juegas con la idea de suicidarte para acabar con ese malestar. Esto es una ideación suicida pasiva, ya que simplemente se trata de un recurso mental para evadir tu enorme sufrimiento. Desgraciadamente, algunas víctimas de abuso emocional y/o psicológico lo que tienen son ideaciones activas e intentan realmente suicidarse.

Si estas 25 cosas te describen como persona, eres superviviente de abuso emocional y/o psicológico.

Para más información sobre el abuso emocional y/o psicológico en la infancia, visita la web de NSPCC

Fuente: awarenessact.com