25 Cosas que Haces como Adulto cuando has experimentado Abuso Emocional en la Infancia

Cuando crecemos, la forma que tienen de educarnos tiene mucho que ver con los mecanismos que desarrollamos para movernos por la vida como adultos. Las personas que en su infancia han sido víctimas de abuso emocional y/o psicológico tienen ciertas características y comportamientos diferentes de los de los demás.

Si tú o alguna persona que conoces ha sido víctima de abuso emocional y/o psicológico, esta información te será de utilidad. Entender de dónde viene otra persona o entenderte mejor a ti mismx, puede representar una enorme diferencia en tu vida.

  1. Hacer Preguntas cuando sabes la Respuesta

    Si te han cuestionado mucho, tiendes a dudar de ti mismx, incluso cuando sabes que tienes la razón. Debido a esto, es posible que te encuentres haciendo miles de preguntas sobre muchas cosas que, en el fondo, ya sabes la respuesta pero dudas.

  2. Decir constantemente “Lo siento”

    Lxs niñxs que han sufrido abuso se suelen sentir de adultos como si no fuesen capaces de hacer nunca nada bien. Por eso, tienden a pedir perdón, muchas veces cuando no han hecho nada malo ni han cometido ningún error.

  3. Cuestionarlo todo

    Cuando has vivido en el mundo caótico del abuso emocional, no crees realmente nunca en nada. En lugar de eso, es posible que vivas con el miedo (consciente o inconscientemente) de que algo malo va a pasar.

  4. Eres Duro/Dura pero también Sensible

    Durante una infancia difícil en la que sufres constantes ataques por parte de tu madre y/o padre disfuncionales, aprendes a hacerte durx tú también para sobrevivir en un ambiente tan hostil. Sin embargo, estar sometidx durante años a este ambiente tan perjuidicial y en el que se te atacaba, criticaba o juzgaba de una forma regular, ha hecho de ti un adulto muy sensible a las críticas. También llevas mal que te señalen errores.

  5. Eres Indecisa/Indeciso

    Es más difícil tomar decisiones si te has pasado la infancia oyendo que no eras “lo suficientemente bueno/buena”, que eras “un desastre” o que lo hacías “todo mal”.

  6. Eres Disciplinado/Disciplinada

    Para combatir a un padre y/o madre que estaba constantemente buscando lo que no habías hecho o lo que habías hecho mal, es muy probable que te hayas convertido en un(a) perfeccionista. Eres puntual, limpio/limpia y muy organizado/organizada. Todo esto tiene que ver con el control, crees que si lo tienes todo bajo control, estás a salvo.

  7. Es posible que seas Sensible a los Ruidos Altos

    Si te has criado con miedo, en la infancia era muy común que te gritasen y por eso no te gusta el ruido, lo asocias a los gritos de entonces.

  8. Las Víctimas de Abuso Emocional Pueden Ser Personas Introvertidas

    Muchas víctimas de abuso emocional pueden tener miedo al contacto con la gente y a veces son distantes porque sólo se sienten seguras en soledad.

  9. Tienes una Naturaleza Defensiva

    Es posible que percibas a la gente de forma negativa u ofensiva a causa del abuso previo. A veces te defiendes de ataques que no existen.

  10. Tienes Problemas con el Apego

    Tienes miedo a que los otros te rechacen o te abandonen o no te quieran lo suficiente. Esto es porque tu padre y/o madre disfuncional te hacía sentir rechazadx, abandonadx y no queridx constantemente. Es más que probable que el tipo de apego que hayas desarrollado sea disfuncional, es el mecanismo de defensa que has desarrollado inconscientemente para protegerte de los terribles sentimientos que esto te produce.

  11. No te sientes Cómoda/Cómodo con el Contacto Visual

    Cuando hablas con alguien te sientes incómoda/incómodo hasta el punto de bajar los ojos porque te cuesta mantener el contacto visual.

  12. Huyes del Conflicto

    En lugar de afrontar el conflicto, que te da mucha ansiedad, te parece una mejor idea simplemente evitarlo a toda costa.

  13. Te Tratas Mal a Ti Mismo/Misma

    En tu infancia cuando tu padre y/o madre disfuncionales consideraban que hacías algo “mal”, esto tenía consecuencias negativas para ti. Igual que lo hacía él/ella, te atacas a ti mismx constantemente. Este tipo de pensamientos fueron puestos ahí por tu padre y/o madre narcisista y ahora como adulto te los repites a ti mismx.

  14. Problemas con la Intimidad

    Al haber sufrido abuso emocional, vives con miedo a que vuelva a ocurrir, por lo que te cuesta mucho acercarte y confiar en las otras personas.

  15. Eres Callado/Callada

    Te sientes como si no tuvieras voz después de que te hayan hecho sentir tan pequeñx y defectuosx toda tu vida. Crees que tu voz no cuenta y tiendes a guardarte tu opinión sobre cualquier tema.

  16. Te Cuesta mucho encajar los Cumplidos

    Cuando alguien te dice algo bonito, dudas de sus palabras y las minimizas porque no te ves a ti mismx de esa manera.

  17. No tienes Autoestima

    Las críticas, las continuas faltas de respeto, los insultos han hecho tanta mella en ti que te has creído todo eso que tu padre y/o madre disfuncional te dijo durante años.

  18. “No Soy Capaz” y “No sé” son tus frases favoritas

    Da igual de qué se trate, desde aprobar un master hasta hacer una tarta, dudas de que puedas ser capaz de hacerlo.

  19. Siempre estás Preocupado/Preocupada

    Todo te preocupa. Incluso con la más leve señal de un mínimo problema tu pensamiento va en cascada y te ves en la mayor de las catástrofes.

  20. Sientes Rabia

    Dentro de ti sientes rabia. Te has pasado muchos años aguantando cómo una persona que decía que te quería (tu padre y/o madre y/o cuidador(a) disfuncional) y que en realidad te trataba fatal. Eso no se va de buenas a primeras. Puede que tengas rabia en el día a día que está soterrada (de repente le contestas mal a un cliente en el trabajo o cierras un cajón de la cocina de golpe) o quizás en momentos concretos de una pelea con alguien, tengas accesos de rabia que sale fuera de control.

  21. Comportamientos Autolesivos

    Muchxs niñxs que han sufrido abuso emocional y/o psicológico, acaban sintiendo que se lo merecen y de adultos pueden tener comportamientos temerarios o lesionarse a sí mismxs.

  22. Cambios de Humor Radicales

    Vivir con un padre y/o madre abusivos y tóxicos te lleva a tener un sinfín de emociones que vienen a ti de forma caótica e imprevista. Te tendrás por un(a) lunáticx que no es capaz de controlar sus emociones. En realidad estás emocionalmente desreguladx y esto es algo normal tras haber crecido con una persona que tenía mucho poder e influencia sobre ti y muchas carencias emocionales que volcaba en ti.

  23. Vivir en Piloto Automático

    Es probable que te des cuenta de que te pierdes conversaciones enteras o eventos, simplemente porque en lugar de estar ahí en el momento presente, estás dentro de tu cabeza. Este mecanismo de defensa se llama disociación. De niño/niña aprendiste que para soportar el dolor que suponía una situación tan traumática era una “solución” para, de algún modo, “no estar allí”.

  24. Tienes algún problema de Adicción

    Dentro de tu cabeza la mayor parte del tiempo no te sientes bien, no sabes qué es pero tienes un enorme malestar continuamente. Muchos adultos se vuelven adictos a algo porque lo que sea a lo que se enganchan les produce una alteración de su estado emocional, Se sienten mejor momentáneamente. Se pueden vuelven adictos a las drogas, el alcohol, al juego, a la comida, las compras, el sexo,…

  25.  Ideaciones Suicidas

    Hay un malestar tan grande dentro de ti que a veces juegas con la idea de suicidarte para acabar con ese malestar. Esto es una ideación suicida pasiva, ya que simplemente se trata de un recurso mental para evadir tu enorme sufrimiento. Desgraciadamente, algunas víctimas de abuso emocional y/o psicológico lo que tienen son ideaciones activas e intentan realmente suicidarse.

Si estas 25 cosas te describen como persona, eres superviviente de abuso emocional y/o psicológico.

Para más información sobre el abuso emocional y/o psicológico en la infancia, visita la web de NSPCC

Fuente: awarenessact.com

 

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El Abuso Verbal en la Infancia puede causar Ansiedad Severa

Qué es el Abuso Verbal

El abuso sufrido por un(a) niño/niña en su infancia puede alterar el desarrollo de su cerebro. La palabra abuso en este contexto tiene que ser entendida de forma amplia, esto es, incluyendo el abuso emocional (dentro del cual está el abuso verbal) y/o psicológico, no sólo el físico y/o sexual.

El abuso no sólo consiste en pegar de forma habitual a un(a) niña/niño. Las formas de abuso verbal tales como insultar, gritar, desvalorizar, culpabilizar, insultar, humillar y ridiculizar a un(a) niño/niña de forma continuada durante años puede alterar la estructura de su cerebro y llevarle a problemas de comportamiento.

Ésta es la conclusión a la que llegaron los investigadores del hospital McLean, un centro psiquiátrico afiliado a la Escuela de Medicina de Harvard, en Massachussets, la cual cuestiona muchos de los preceptos básicos del cuidado de niñxs y de la psiquiatría ortodoxa.

El Dr Martin Teicher, que lideró el estudio, declaró que había evidencias de que el trauma emocional en la infancia podía causar alteraciones en partes importantes del cerebro, que podían dar lugar a depresión, ansiedad y otras secuelas.

“El cerebro se va esculpiendo con nuestras experiencias. Una experiencia adversa prolongada en el tiempo en su época de desarrollo, esculpirá nuestro cerebro de forma distinta” ha dicho Teicher.

Su equipo hizo cientos de escáneres del cerebro de niñas/os que habían sido ingresados en el hospital tras sufrir abuso verbal, abuso físico o sexual y los compararon con escáneres de personas jóvenes que no habían sufrido nada similar. Encontraron que en niños/as que habían sido rechazadas y/o abusados/as el cuerpo calloso de su cerebro era hasta un 40% más pequeño de lo normal.

Qué es el Cuerpo Calloso del Cerebro y qué le pasa cuando hay Trauma de Infancia

El cuerpo calloso es el haz de nervios cuya función es conectar los dos hemisferios del cerebro, el izquierdo y el derecho, y actuar como el puente principal entre ellos. Un cuerpo calloso que no está completamente desarrollado inhibe la comunicación entre los dos hemisferios. Como resultado de ello, los niños pueden terminar “residiendo” o “enganchadxs” en un hemisferio en lugar de moverse de forma rápida y ágil del uno al otro, que es lo que ocurre en las personas que no han sufrido ningún trauma de infancia.

El hemisferio izquierdo del cerebro es el de la parte racional, el uso de la lógica, los pensamientos, el lenguaje, las matemáticas. El hemisferio derecho es el de la parte emocional, la intuición, la creatividad, la imaginación, la espiritualidad. “Muchas personas que han sobrevivido a un trauma de infancia residen en la parte izquierda de forma habitual. Pero cuando les sobrevienen pensamientos traumáticos, se repliegan a la parte derecha. Pueden ponerse muy emocionales, sin ninguna lógica de la parte izquierda para guiarles”, ha declarado Teicher.

Esto que describe Teicher es un flashback emocional, típico de las personas con síndrome de estrés post-traumático complejo. Cuando un adulto se ve envuelto en una situación que le recuerda al trauma vivido en la infancia (por ejemplo, un jefe que grita, una novia que mira mal, un amigo que se burla de forma dura) hace que el adulto reviva la situación traumática como si fuese esx niñx de nuevo. No puede “hacer uso” de la parte racional porque se queda como en “off” durante ese tiempo. Los flashbacks emocionales pueden durar desde minutos hasta días. Con terapia y otras técnicas, éstos se pueden reducir, tanto respecto a  las situaciones en las que aparecen como en su duración e intensidad.

Posibles secuelas del Abuso a Corto Plazo

  • Problemas de comunicación
  • Sobreanálisis de situaciones
  • Baja autoestima y falta de entusiasmo por la vida
  • Problemas para la toma de decisiones (aunque sean muy pequeñas)

Posibles secuelas del abuso a Largo Plazo

  • Migrañas
  • Dolores crónicos
  • Desórdenes de alimentación
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo (cuyo componente principal son los flashbacks emocionales)
  • Ideaciones Suicidas/auto-lesiones

Qué hacer: la Clave está en tu Niña/Niño Interior

El cerebro, según la neurociencia moderna, es plástico y está sujeto a cambios en base a los estímulos que recibe en sus años primeros años de desarrollo. Los siete primeros años de vida son los más importantes.

Para los adultos que hayan sufrido algún tipo de abuso en su infancia y que se vean reflejados en este artículo tengo dos buenas noticias:

  1. Ahí está la explicación a las numerosas veces que te sentías en una especie de agujero negro del que era imposible salir. Se llama flashback emocional.
  2. Los flashbacks emocionales, así como el resto de los componentes del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, descritos algunos de ellos en la parte de las secuelas a corto y a largo plazo, pueden revertirse en una gran parte con terapia (como terapia Gestalt, terapia de Sistemas Familiares Internos o terapia psicomotora) y otras técnicas (como yoga, teatro, EMDR o neurofeedback). Una de las claves es sanar a ese niñx interior que sufre cuando sientes que te vuelven a hacer lo mismo que en tu infancia. Tú, el adulto, desapareces y ya sólo queda ese/esa niño/niña que sufre.

Pete Walker, psicoterapeuta estadounidense, en “Complex PTSD: From Surviving to Thriving” explica cómo tratar el Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo.

John Bradshow, psicoterapeuta estadounidense, en “Volver a casa” explica muchos ejercicios prácticos para sanar a tu niñx interior.

Bessel Van Der Kolk, en su libro “El Cuerpo Lleva la Cuenta” explica todas las técnicas y terapias más arriba mencionadas.

Fuente:

theguardian.com