Última actualización: 25 noviembre, 2024

4 pasos para dejar de ser codependiente

Guía de 4 Pasos para Dejar de ser Codependiente

Qué es la Codepencia: La Codependencia y la Adicción

La codependencia supone tener una adicción a una relación con una persona que, a su vez, tiene una adicción a una sustancia o actividad o una enfermedad mental, como el Trastorno Narcisista de la Personalidad. Las personas codependientes tienen un muy bajo concepto de sí mismas, no reconocen sus necesidades, derechos ni sentimientos y no se sienten en general bien ni completas si no están en una relación con alguien a quien quieren “arreglar”, “ayudar”, “salvar” o “cambiar”. Esto es en realidad una proyección de sí mismas. Ellas son las que necesitan ayuda por sentirse tan vacías y dependientes pero lo proyectan en el exterior para no tener que lidiar con ello de forma interna.

La codependencia subyace en las adicciones. Las personas codependientes que no son adictas a las relaciones disfuncionales, suelen serlo a una sustancia o una actividad, como el juego, las compras o el sexo. En lugar de tener una relación sana consigo mismas, con su comportamiento, hacen que algo o alguien más sea más importante. Con el tiempo, sus pensamientos, sentimientos y acciones giran en torno a esa otra persona, sustancia o actividad, y cada vez más abandonan la relación consigo mismas.

Por debajo de una adicción ya sea a alguien o a algo, lo que hay es una sensación de malestar y vergüenza tóxica. Una persona que tiene vergüenza tóxica se siente defectuosa como ser humano, tiene la creencia de que “hay algo que está mal en mí”, sin saber exactamente qué es y que hace que esconda su Verdadero Yo. Utiliza la adicción como un regulador emocional, que le hace sentirse mejor de forma temporal. La adicción en realidad le distrae de sentimientos incómodos y dolorosos con los que no quiere/puede lidiar. La adicción no es la solución sino un parche que aísla a la persona y la mete en un bucle a través de la obsesión-compulsión. Con el tiempo, la adicción tiende a agudizarse y la persona necesita repetir el comportamiento con más frecuencia, ya no para sentirse mejor sino directamente para poder funcionar.

La vergüenza sana es necesaria porque nos muestra nuestros límites. Supone poner un freno en situaciones concretas que potencialmente nos pueden dañar a nosotros o a los demás.

Las personas que tienen la vergüenza tóxica como base de sí mismas, aún no siendo conscientes de ello, es porque ha sido transmitida por su familia de origen. Es algo que se pasa de generación en generación. Como no se sienten bien consigo mismas, esconden y asfixian su Verdadero Yo. En su infancia no fueron aceptadas por ser quienes eran y como las personas que tenían como referentes, las avergonzaban, aprendieron a ponerse máscaras y desempeñar roles en sus relaciones con los demás para sentirse aceptadas.

Recuperación para Dejar de Ser Codependiente

La recuperación implica una inversión de 180 grados de este patrón para reconectar contigo, cuidarte y actuar desde tu esencia. La reparación supone un desarrollo de las siguientes características:

  • Autenticidad
  • Autonomía
  • Capacidad para intimar a nivel emocional
  • Tus valores, pensamientos, sentimientos y acciones están en coherencia. Esto quiere decir que en tu vida hay coherencia entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces.

El cambio implica los siguientes cuatro pasos:

Abstinencia

La abstinencia es necesaria para recuperarse de la codependencia. El objetivo es atraer tu atención hacia ti para tener una referencia interna, en lugar de externa. Esto significa que tus acciones están motivadas principalmente por tus valores, necesidades y sentimientos, no por los de otra persona. Aprendes a satisfacer esas necesidades de manera saludable.


La abstinencia perfecta no es necesaria para el progreso, y es imposible con respecto a la codependencia con las personas. Necesitas a los demás y, por lo tanto, puedes dar y comprometerte en las relaciones. En lugar de abstenerte, aprendes a no apegarte y a no controlar, complacer u obsesionarte con otras personas. Tienes más autonomía y una dirección propia.

Consciencia (Awareness)

La negación es el sello distintivo de la adicción. Las personas codependientes no sólo niegan su propia adicción, ya sea a una sustancia, a una actividad o a una persona, sino que también niegan sus sentimientos y necesidades, especialmente las necesidades de nutrirse emocionalmente y de verdadera intimidad.


Si estás leyendo esto, seguramente has crecido en una familia en la que no te nutrieron emocionalmente, tus opiniones y sentimientos no fueron respetados y tus necesidades emocionales no fueron satisfechas adecuadamente. Con el tiempo, en lugar de arriesgarte al rechazo o la crítica, aprendiste a ignorar sus necesidades y sentimientos, creyendo que “erran erróneos”.


Todo esto lleva a una baja autoestima. Para revertir estos hábitos destructivos, primero debes tomar conciencia de ellos. El obstáculo más perjudicial para la autoestima es el diálogo interno negativo. La mayoría de las personas no son conscientes de sus voces internas que las maltratan y las critican. Esa voz interior no es otra que la voz interiorizada de tus padres que, de forma inconsciente, has hecho tuya. No lo es. Puedes aprender a gestionarla y cambiarla por la tuya propia.

Aceptación

La curación esencialmente implica la autoaceptación. Las personas vamos a la terapia para cambiarnos a nosotras mismas, sin darse cuenta de que parte del trabajo personal consiste en aceptarse a sí mismas. Irónicamente, antes de que puedas cambiar, tienes que aceptar la situación. Lo que resistes, persiste. Lo que aceptas, te libera.


En la recuperación, descubrirás muchas cosas acerca de ti que requerirán de aceptación. La vida misma presenta limitaciones y pérdidas a aceptar. Esto es madurez. Aceptar la realidad abre las puertas de la posibilidad. El cambio sucede entonces. No en la resistencia a la realidad sino en la aceptación de la misma. Surgen nuevas ideas y energías que antes estaban estancadas por la auto-inculpación y la lucha contra la realidad. Por ejemplo, cuando te sientes triste o culpable, en lugar de castigarte o juzgarte por ello, tienes autocompasión, te consuelas y tomas medidas para sentirte mejor.


La autoaceptación significa que no tienes que complacer a todos por temor a no caer bien. Honras tus necesidades y tus sentimientos displacenteros (tristeza, rabia, miedo) y te perdonas a ti y a las demás personas. Esta buena voluntad hacia ti te permite ser auto-reflexión, sin autocrítica. Tu autoestima y confianza aumentan y, en consecuencia, no permites que otros abusen de ti ni te digan lo que tienes que hacer. En lugar de manipular, adquieres autenticidad y asertividad.

Acción

La toma de conciencia de todo esto sin acción no te llevará muy lejos. Para crecer, la autoconciencia y la autoaceptación deben ir acompañadas de un nuevo comportamiento. Esto implica asumir riesgos y salir de tu zona de confort.


Puede implicar expresarte (cuando normalmente te callas), probar algo nuevo, ir en soledad a algún sitio o poner un límite a alguien o a algo. También significa ponerte límites internos, manteniendo un compromiso contigo o diciendo “no” a tu voz interior crítica u otros hábitos que quieras cambiar. En lugar de esperar a que los demás satisfagan todas tus necesidades y te hagan feliz, aprendes a tomar medidas para satisfacerlas tú y a hacer cosas que te den plenitud y satisfacción en tu vida.


Cada vez que pruebas un nuevo comportamiento o te arriesgas, aprendes algo nuevo sobre ti y tus sentimientos y necesidades. Estás creando un sentido más fuerte de ti, así como de autoestima y confianza. Esto se construye sobre sí mismo en un circuito de retroalimentación positiva frente a la espiral descendente de la codependencia, que genera más miedo, depresión y baja autoestima.


Las cuatro As son una hoja de ruta. Aprende todo lo que puedas sobre la recuperación. Si quieres que te acompañe en tu recuperación, puedes contactarme en este formulario o enviar un whatsapp al número que encontrarás en la cabecera de esta página web. Por favor, recuerda que tu recuperación es un viaje, en el que hay altibajos y a veces dos pasos hacia adelante y uno hacia atrás, pero es posible. Sólo requiere de una cosa una vez sabes el camino: voluntad. No te olvides de ser amable contigo en tu viaje. Para dejar de ser codependiente, sólo tienes que comprometerte contigo.

Fuente: www.whatiscodependency.com

Imagen de Oleksii Bocharov en Unsplash.