Qué ocurre cuando dejas de seguirle la corriente a un(a)Narcisista

dejas de seguir la corriente a narcisista

El Daño Narcisista se produce cuando dejas de seguirle la corriente al Narcisista

Cuando dejas de seguirle la corriente al narcisista se produce lo que se llama el «daño narcisista», que es lo que experimenta el narcisista cuando cree que «ha perdido» o se siente abandonado o criticado. Según el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM):

“La vulnerabilidad en la autoestima hace que las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad sean muy sensibles al ‘daño’ por la crítica o la derrota. Aunque es posible que no lo demuestren externamente, la crítica puede perseguir a estas personas y dejarlas sintiéndose humilladas, degradadas, huecas y vacías. Pueden reaccionar con desdén, rabia o un contraataque desafiante”.

Los narcisistas que han vivido alguna situación que les ha hecho sentirse de esta manera tardan mucho en superarlo. Guardan rencor y quieren vengarse de la persona que perciben que les ha hecho daño; buscan venganza, tratan de causar problemas a quien creen que les ha atacado y parecen no perdonar ni olvidar nunca.

Todos nos hemos sentido abandonados o rechazados alguna vez, y la mayoría de nosotros lo superamos con un poco de tiempo y procesando nuestros sentimientos. Seguimos adelante. Pero el narcisista no. Los narcisistas no están lo suficientemente en contacto con sus propias emociones para procesar emocionalmente lo ocurrido y seguir adelante.

Cuando dejas de seguirle la corriente a un narcisista y tienes una visión más propia de las cosas, rebates sus criterios u opiniones y dejas de idealizarle, se siente muy confundido y se lo toma como un ataque personal. La situación permanece en su cabeza como «Todo es culpa tuya» o «¿Cómo pudiste hacerme esto?» Normalmente, quieren devolver el daño y buscan vengarse.

El Ego de la Narcisista

Si bien pueden actuar de manera arrogante y altiva y dar la impresión de que nada les molesta, esta fachada dificulta que los demás vean su autodesprecio interno. No tienen un sentido de sí mismas sólido y desarrollado, por lo que suelen tener cambios de humor muy bruscos y contrastes en su autoconcepto de sentirse como diosas a sentirse como si no fueran nada.

Las narcisistas, por su ego desmesurado que compensa una falta de autoestima, se sienten por defecto merecedoras de éxito, amor, poder, privilegios,… y hacen todo lo que pueden para conseguir esto, sin responsabilizarse de su comportamiento si en ese camino de conseguir lo que quieren, pisan o hacen daño a otras personas. Carecen de un compás moral.

Si no consiguen eso por lo que se sienten merecedoras porque sí, culparán a las personas que tienen a su alrededor, en especial si esas personas tienen un relación cercana con la narcisista, y que normalmente suelen ser codependientes.

Su presentación engaña a la mayoría de las personas hasta que llegan a conocer más profundamente a la narcisista. Cuando la fachada de encanto, seducción y engaño se cae, muchas personas se alejan o empiezan a tener conflictos con la narcisista donde antes sólo había armonía.

Cuando dejas de seguirle la corriente a la narcisista, la relación suele dar un giro inesperado y muy brusco: del blanco al negro.

Qué ocurre cuando dejas de seguirle la corriente al Narcisista

Mientras estés de acuerdo con el narcisista, le des la razón, hagas las cosas a su manera y le admires, todo irá bien. Pero si empiezas a discrepar, a tener tu propia voz o a centrar tu atención en otras personas o temas, es muy probable que la relación dé un giro, muchas veces de 360 grados y muy brusco, donde y sientas su desprecio y una necesidad de castigarte o de vengarse de ti.

Esto puede ocurrir en cualquier vínculo con un narcisista: si es familiar, amigo, jefe o pareja. La situación cambia como del blanco al negro y todo lo que el narcisista utilizaba para manipularte y generar dependencia emocional, será utilizado en tu contra.

Al carecer de empatía, el narcisista hará todo lo posible por humillarte, difamarte, complicarte la vida en el trabajo, si tenéis alguna propiedad o hijos en común,… utilizará toda la información o influencia que tiene sobre ti para hacerte daño.

Darse cuenta de esto y padecerlo puede ser traumático, especialmente si estabas cerca del narcisista en una relación laboral, familiar, de amistad o amorosa. Sus acciones pueden afectar a tu autoestima y quebrar tu capacidad de confiar en los demás.

En vínculos saludables, podemos estar en desacuerdo con alguien y ponerlo encima de la mesa sin que se convierta en un drama o en un conflicto.

El ego tan desmesurado de la persona narcisista no le permite hacer introspección, reconocer errores o asumir responsabilidades. Por ello, si empiezas a tener desacuerdos o desencuentros con él, se lo tomará de forma personal, se sentirá herido o traicionado e intentará devolver esto con creces.

Es por esto que una relación aparentemente idílica porque hay idealización, se puede ver realmente tormentosa, pasando al otro extremo y donde antes había halagos o apoyo, ahora lo que hay son críticas y un comportamiento muy destructivo y abusivo hacia ti.

Esto puede ocurrir incluso en las familias, donde por ejemplo el hijo que era el niño dorado, pasa a ser el chivo expiatorio del padre o la madre narcisista.

Cómo darte cuenta de porqué empezaste la relación con una Narcisista

La clave para recuperarse de este comportamiento abusivo es nuestro propio trabajo interno, dándonos cuenta de que no somos nosotros ni es nuestra culpa. Debemos separarnos del comportamiento abusivo y enfocarnos en nuestro propio bienestar.

Hay muchas personas que al darse cuenta de que han tenido una relación con una narcisista, se culpabilizan, sienten mucha rabia hacia sí mismas y mucha vergüenza. Se dicen cosas del tipo: “Tenías que haberte dado cuenta antes”.

La realidad es que no es fácil desenmascarar a una narcisista y darse cuenta rápidamente de que lo que está haciendo es utilizar, manipular y mentir de forma patológica. En muchos momentos, se creen sus propias mentiras, por eso su actuación es tan perfecta.

Y también por eso, cuando dejas de seguirle la corriente a la narcisista, se vuelven más obvias la manipulación y las mentiras.

En mi opinión, lo que es realmente sanador es darte cuenta de cuáles han sido los “ganchos” que te han mantenido en la relación con ela narcisista. Para descubrir esos ganchos emocionales, puedes hacerte las siguientes preguntas:

  • ¿Tengo falta de autoestima?
  • ¿Siento dependencia emocional con la narcisista?
  • ¿Esto es la repetición de una relación similar vivida en la infancia?
  • ¿Confundo la intensidad con el amor o la intimidad?
  • ¿Tengo el amor, la amistad, las relaciones de familia o de trabajo idealizados en lugar de un concepto más realista?
  • ¿Estaba en una etapa de mucha vulnerabilidad cuando conocí a la narcisista?

Alguno de estos factores o la combinación de varios de ellos es lo que suele llevar a establecer una relación con un(a) narcisista. Mantener la relación tiene ver con estos factores y con el cóctel hormonal que se da en un sube y baja de cortisol, adrenalina, oxitocina y dopamina que se vuelve adictivo. Como una droga. En el fondo ya sabes que no es saludable para ti esa droga pero no encuentras la manera de dejarla.

Si te encuentras en una relación con una narcisista, ya sea de pareja, amistad, laboral o familiar, busca ayuda. Se puede salir de una relación así e incluso reforzada pero se necesita la ayuda de una profesional de la salud mental que entienda de narcisismo y pueda acompañarte a encontrar el camino de salida y hacia ti misma.

¡Hay vida después de la narcisista!

Imagen de Chuttersnap en Unsplash.

0 comentarios

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: