Última actualización: 27 septiembre, 2024

chivo expiatorio

El tema inherente de las Familias Disfuncionales

Aclaración: casi todas las familias son disfuncionales en mayor o menor grado. En este artículo y los del resto del blog, cuando hablo de “familia disfuncional” me refiero a una familia en la que al menos uno de los padres tiene un trastorno mental, diagnosticado o no.

Las familias disfuncionales por definición tienen una visión pobre de sus propios comportamientos y problemas y harán casi cualquier cosa para proyectar “lo normal”. En realidad, estas familias están frecuentemente secuestadas por sus miedos, adicciones, desórdenes mentales e inseguridades mal gestionadas.

En esta versión distorsionada de la vida familiar a lo “Alicia en el país de las maravillas”, los padres disfuncionales a menudo evitan los problemas obvios y muy reales dentro de ellas y eligen a un niño o niña  para desempeñar el rol del chivo expiatorio, sobre el cual se vuelcan todos los fallos, problemas de la familia, la mayoría de las veces de forma inconsciente.

Este papel del chivo expiatorio es asignado por la persona dominante en la familia, a menudo temprano en la vida.

La proyección de la culpa y lo que “está mal” en el Chivo Expiatorio por la Familia Disfuncional

Una niña o un niño naturalmente sensible que crece en el hogar con padres y otras personas que no pueden estar “equivocados”, se le culpan por los comportamientos que ellos mismos han hecho y que se niegan a asumir. El niño o la niña comienza a empatizar para después culparse y finalmente identificarse con todos los temas no resueltos o conflictivos en la familia.

Los niños y niñas buscan de forma natural espejos que les definan, ya que se están forjando una identidad. Si el único espejo es uno que define como culpable, un niño o niña sensible, que anhela la conexión, comenzará a definirse a sí misme acorde a eso que le dicen que es, sobre lo que la familia proyecta, y que no es real.

A medida que crezca, tenderá a perpetuar esta dinámica con otras personas. Asumirá de forma constante la responsabilidad por los comportamientos de los demás, las emociones y los “pecados”. Se preocupará mucho por los demás, como una parte natural de su autenticidad, pero este cuidado se ha distorsionado, por esta identidad definida, en llevar a cuestas, cargar, “aguantar” el peso de algo que no le corresponde.

Su don de la empatía lo volverá en su contra. No utilizará su empatía como reconocimiento de lo que otros sienten y la capacidad de reflejar eso (lo que se conoce como mirroring, hacer de espejo) para que luego puedan usar esa información para su propio crecimiento. Usará su don de la  empatía para llevar la carga de la culpa, y de sentirse responsable sobre cómo se sienten los demás.

Cómo son los Chivos Expiatorios

Los niños o niñas que crecen como chivos expiatorios en una familia pueden desarrollar problemas de confianza, resentimiento y baja autoestima.  Se culpan por cómo les tratan y buscan encontrar razones lógicas que justifiquen su maltrato. Tienden a sentirse inútiles, feos, estúpidas y/o incompetentes.

Pueden tener dificultades académicas y evitar situaciones u oportunidades competitivas. Suelen intentar guardar un bajo perfil. Se pelean con los demás con ira explosiva. Son pesimistas y guardan resentimiento en las relaciones personales. Creen que se les debe algo porque ellos mismos tratan de generar esa deuda, consciente o inconscientemente, cargando con los problemas de los demás. 

A menudo buscan la validación que nunca tuvieron fuera de la familia, por lo que pueden ser vulnerables a los grupos depredadores y las personas que buscan aprovecharse, como los cultos religiosos, las bandas criminales, las organizaciones terroristas  y los depredadores emocionales y/o sexuales, que a menudo les atraen al ofrecer gratis y muy rápido esa validación que el chivo expiatorio tanto anhela.

Eso es precisamente lo que ocurre en un contexto romántico, con el bombardeo de amor o love bombing, donde la persona narcisista “baña” al chivo expiatorio de falsa validación. Es por esto que el vínculo que se crea entre ellos es tan poderoso para el chivo expiatorio. Porque su niña interior por fin tiene el amor incondicional que tanto anheló y no obtuvo en su infancia.

Qué No hacer si Eres el Chivo Expiatorio

  • No te culpes ni pienses que hiciste algo para merecer la forma en que te trataron. Muy probablemente, tus padres también tienen un trauma y han repetido lo que les hicieron a ellos.
  • No aceptes el rol del chivo expiatorio como algo normal en tu vida ni le des espacio en tu vida a la gente que te trata como tal.
  • No persigas a alguien que está siendo el chivo expiatorio. Eso es participar en el abuso.
  • No lo ignores cuando alguien más está siendo el chivo expiatorio. Eso es tolerar el abuso.
  • No intentes justificar tu valía convirtiéndote en un(a) triunfador(a). No trabajes más duro para ganarte el amor de un padre, un miembro de la familia, un amigo o una pareja. El amor verdadero es un regalo, una entrega. No requiere que las personas hagan esfuerzos sobrehumanos, tengan que probar su valía con lo que hacen o “pasen por el aro” de todo lo que se les hace.
  • No confíes inmediatamente en las personas u organizaciones de cualquier tipo que te ofrecen validación. Guarda tu confianza para las personas que te traten bien y que no tengan una agenda oculta propia. Identifica si hay una aceptación radical e inmediata de esa persona u organización. Si la hay, es una bandera roja.
  • No pierdas tu tiempo y energía tratando de cambiar la opinión de otra persona sobre ti. Es difícil admitirlo, pero la verdad es que casi no tienes poder ni control sobre los pensamientos, palabras y acciones de las otras personas.
  • No tomes represalias ni trates de lastimar a una persona o personas que te trata(n) como el chivo expiatorio. Intenta, lo mejor que puedas, desvincularte de ella(s). Entrar en una lucha de quién es el más fuerte, en una guerra emocional, sólo te hará engancharte a emociones y sentimientos displacenteros y te descentrará de ti. No tienes que demostrar nada. Sólo aléjate de un comportamiento que es tóxico y dañino para ti.

Qué Hacer si Eres el Chivo Expiatorio

  • Termina la conversación y retírate de la habitación o de la casa si es posible cada vez que alguien te trate mal.
  • Llama a la policía si alguien te hace daño físicamente, te amenaza o te intimida.
  • Trata de basar tu propia opinión sobre ti en función de tus méritos, tus fortalezas y debilidades únicas, y no en las emociones y opiniones de los demás.
  • Crea una red de apoyo. Busca amistades y relaciones validadoras y saludables donde la gente te valore y saque lo mejor de ti.
  • Si te encuentras en una situación de empleo, ejerce tu autoridad como empleado o empleada haciendo las tareas que se te encomiendan pero también pon límites si se cometen abusos. Exprésate de forma asertiva. Si el comportamiento no cambia, busca otro puesto de trabajo.

Cualidades y Potencialidades del Chivo Expiatorio

  • Resiliencia
  • Independencia
  • Inteligencia
  • Empatía
  • Un fuerte sentido del Yo
  • Espíritu Crítico
  • Fuerza

Conclusiones finales sobre el Chivo Expiatorio

Si te asignaron el rol del Chivo Expiatorio, no lo has tenido fácil. Has tenido que aguantar abusos y maltrato y una carga emocional muy grande de tu familia que en realidad no te correspondía. Sin embargo, ese rol también te ha hecho ser la persona que eres hoy en día, con cualidades como las que se mencionan más arriba.

El rol del Chivo Expiatorio es algo de lo que se puede salir con terapia, que te orientará en comportamientos tales como:

  • Poner límites y decir que no.
  • Sustituir sentirte culpable por sentirte responsable y distinguir entre tus responsabilidades y las de la otra persona.
  • No permitir faltas de respeto, burlas, insultos, sean hechos de forma descubierta o encubierta.
  • Cuidarte, protegerte y darte espacio en las relaciones con los demás.
  • Quererte por quien eres y no por lo que das a otras personas.
  • Comunicarte de forma asertiva cuando lo necesites, sin explotar ni agredir a otras personas.
  • Identificar cuándo alguien te está manipulando para intentar que te sientas culpable y no permitirlo.

Imagen de Jose Francisco Morales en Unsplash.