familia narcisista/disfuncional

El impacto de haber crecido en una familia narcisista/disfuncional y cómo empezar a sanar

Crecer en una familia narcisista/disfuncional, esto es, con un padre o madre narcisista o con algún otro trastorno mental no es fácil y puede dejar un impacto duradero en muchas áreas de tu vida. En un familia de estas características se crean patrones de interacción, comunicación y comportamiento que no son saludables.

En su libro “Nunca me pasará a mí”, Claudia Black describe las tres reglas de las familias disfuncionales como: no hables, no confíes, no sientas.

Elementos clave de la dinámica familiar narcisista/disfuncional

Mala comunicación: en familias narcisistas/disfuncionales, la comunicación a menudo se caracteriza por malentendidos, malinterpretaciones y una falta de comunicación abierta y honesta. Los miembros tienen dificultades para transmitir sus pensamientos y sentimientos de manera efectiva, lo que genera frustración y distancia emocional.

Falta de apoyo emocional: En familias narcisistas/disfuncionales, las personas no tienen espacio para expresar sus emociones, recibir empatía o sentirse validados en sus experiencias. Esta falta de apoyo puede contribuir a sentimientos de aislamiento y soledad.

Límites no saludables: Esto puede manifestarse en la forma de una fusión, donde las identidades individuales se confunden, por ejemplo, una esposa que se comporta como si su marido fuera una extensión de sí misma, como un brazo o una pierna, o en el extremo, límites muy rígidos que inhiben las conexiones saludables y la intimidad emocional.

Cuestiones de control: Ciertos miembros de la familia narcisista/disfuncional pueden ejercer un control excesivo sobre otros, lo que lleva a una falta de autonomía e independencia. Por el contrario, otros pueden resistirse a la autoridad, lo que lleva a conflictos y luchas de poder.

Confusión de roles: la dinámica familiar narcisista/disfuncional puede asignar a los individuos roles rígidos que no son naturales. Por ejemplo, un niño puede verse obligado a asumir una función de cuidador de sus padres, lo que altera el orden natural de las relaciones familiares y obstaculiza su propio crecimiento emocional.

Falta de rendición de cuentas: los miembros de la familia evitan abordar los problemas o asumir la responsabilidad de sus acciones, perpetuando dinámicas de culpa, negación y evasión.

Abuso de sustancias: El abuso de sustancias tapa cuestiones emocionales que hay de fondo, como la falta de autoestima. También conduce a cambios de roles, por ejemplo, una hija que tiene que cuidar de su madre por su adicción al alcohol.

Crecer con dinámicas familiares disfuncionales puede tener un impacto profundo y duradero en tu salud emocional, psicológica y afectar a tus relaciones.

El impacto de haber crecido en una familia narcisista/disfuncional

Dificultad para gestionar  emociones: tras haber crecido en un contexto donde no se pueden expresar las emociones ni se han aprendido a gestionarlas, de adultos, hay dificultades para hacer esto y una tendencia a sentirlas como abrumadoras.

Formación de creencias: las dinámicas familiares moldean creencias fundamentales de una persona sobre sí misma y el mundo. Como por ejemplo, “Yo soy tonta” o “El mundo es peligroso”. Reconocer y desafiar estas creencias se convierte en un aspecto crucial del proceso de recuperación.

Impacto en las relaciones: Las personas pueden afrontar desafíos para formar y mantener relaciones saludables, experimentando dificultades con la confianza, la vulnerabilidad y la intimidad.

Desarrollo de mecanismos de afrontamiento: Crecer en un entorno familiar narcisista/disfuncional puede conducir al desarrollo de mecanismos de afrontamiento que han servido para sobrevivir en el pasado, pero que se suelen volver desadaptativos en la edad adulta. Por ejemplo, patrones de alimentación desordenados, disociarse viendo mucho la televisión, las RRSS o los videojuegos, abuso de sustencias, etc.

Problemas de autoestima y de identidad: las dinámicas familiares disfuncionales pueden contribuir a la erosión de la autoestima y a un sentido distorsionado de una mismo. Es posible que tengas dificultades para aceptarte a ti misma y tener creencias arraigadas de que “soy defectuosa” o “hay algo que está mal en mí”.

Dificultad para establecer límites: la falta de límites saludables en familias narcisistas/disfuncionales puede resultar en desafíos cuando se trata de establecer y mantener límites en las relaciones de adulto. Es posible que tengas dificultades para decir que no y temer el rechazo o el conflicto.

Dificultades con la confianza y la intimidad: las dinámicas familiares disfuncionales pueden crear una base de desconfianza, ya que los padres no son coherentes, o tienen comportamientos abusivos, agresivos y/ caóticos. Esto puede manifestarse en dificultades en la edad adulta para formar amistades cercanas, relaciones románticas y colaboraciones profesionales.

Afrontar los efectos de crecer en una familia con dinámicas narcisistas/disfuncionales es un proceso que generalmente implica autodescubrimiento, autocompasión y esfuerzos intencionales para trabajar hacia la sanación.

Puedes empezar por los pasos que comento más abajo.

Pasos para empezar a sanar los efectos de haber crecido en una familia narcisista/disfuncional

Aprende a poner límites: los límites están destinados a protegerte y a sentir libertad y seguridad dentro de las relaciones. Si has crecido en una familia narcisista/disfuncional, es muy probable que no se te haya permitido hacer esto, pero es algo que se puede aprender y que cambiará por completo las dinámicas en tus relaciones.

Practica la atención plena: La atención plena es una herramienta poderosa para gestionar emociones intensas y liberarte de patrones automáticos y reactivos que pueden ocurrir después de haber experimentado trauma.

Construye una red de apoyo: busca una red social de apoyo fuera de la familia. Las conexiones significativas con amigos, grupos de apoyo o compañeros en el camino hacia la recuperación pueden brindar la comprensión y el apoyo necesarios para la sanación.

Averigua y cuestiona tus creencias propias negativas: la terapia enfocada en el trauma puede ayudarte a sanar partes de ti mismo que tienen creencias negativas y a construir nuevas creencias que estén alineadas con tu nuevo yo.

Date cuenta de las estrategias que has adoptado para sobrevivir, como desórdenes en la comida, abuso de sustancias, disociación con la televisión o las rrss,…Estos comportamientos son síntomas que te ayudarán a profundizar en los temas emocionales que necesitas atender para aprender a autorregularte emocionalmente sin depender de nada externo.  

Abraza la autocompasión: empieza por tratarte a ti mismo con la misma amabilidad y comprensión que le ofrecerías a un amigo. La autocompasión puede ser un poderoso antídoto contra el duro juicio sobre uno mismo que a menudo surge de dinámicas familiares disfuncionales.

Explora el impacto que el trauma ha tenido en ti: comprender la conexión entre las experiencias pasadas y las luchas actuales puede dar mucho sentido a las cosas y ser empoderador al darte cuenta de las consecuencias en tu cuerpo y cerebro de lo que has vivido.

Establece rituales de autocuidado: ya sea tomarte un tiempo para relajarte, realizar actividades que disfrutas o priorizar el sueño, estos rituales pueden convertirse en anclas importantes en tu proceso de recuperación.

Reclama tu identidad: Date espacio para explorar valores, intereses y metas personales que te iluminen. Diferencia lo que te hace sentir bien y alineada contigo misma de lo que te enseñaron o te dijeron que debería hacerte sentir así.

Encuentra la ayuda profesional adecuada para ti:  Todos los pasos nombrados más arriba son muy difíciles de hacer en soledad. Es necesario el acompañamiento de una terapeuta que entienda de trauma y familias disfuncionales que pueda darte guía y apoyo en tu proceso de sanación.

Haber crecido en una familia/narcisista disfuncional ha tenido un gran impacto en ti pero hay ayuda disponible y cambios vitales muy grandes son posibles y te llevarán a la vida que has venido a vivir de verdad.

Imagen de Aditya Saxena en Unsplash.