
Muchas personas están familiarizadas con los comportamientos de los narcisistas y los riesgos de tener una relación con una persona con rasgos narcisistas. Esta consciencia genera mucho interés entre las personas que son más vulnerables a los narcisistas, con la suposición común de que las personas empáticas son especialmente vulnerables a los narcisistas. Sin embargo, esto es falso, ya que son las personas codependientes las que en realidad son más vulnerables a las narcisistas.
Veamos entonces cuáles son las diferencias entre una persona empática y una codependiente.
¿Qué es la codependencia?
El concepto de codependencia se populrarizó por Melody Beattie en su libro “Codependent No More“, que se publicó por primera vez en 1986. Originariamente, se determinó que una persona tenía una alta probabilidad de volverse codependiente como resultado directo de tener un vínculo estrecho con otra persona dependiente esta última de una sustancia. La persona que abusaba de la sustancia se consideraba “dependiente de la sustancia”, mientras que la persona que vivía más estrechamente con ella era “co-dependiente” de la persona adicta.
“Una persona codependiente es aquella que ha dejado que el comportamiento de otra persona le afecte y que está obsesionada con controlar el comportamiento de esa persona”.
Melody Beattie
Con el tiempo, el término se ha ampliado, pudiendo darse la codependencia no sólo en relaciones donde una de las personas es adicta a una sustancia. Puede desarrollarse en cualquier relación en la que la persona dependiente no funciona como un adulto sano autosuficiente. Esto puede deberse a una adicción, como a sustancias, el juego o las compras compulsivas, o a una enfermedad física o mental crónica, como el Trastorno Narcisista de la Personalidad. Vivir con un adulto que no funciona plenamente como un adulto independiente y autosuficiente puede llevar a las personas que tienen un vínculo estrecho con ella a volverse codependientes.
¿Cómo se desarrolla la codependencia? ¿Qué las hace vulnerables a los narcisistas?
Los expertos en salud mental coinciden en que ciertas experiencias durante la primera infancia predisponen a una persona a volverse codependiente. El comportamiento codependiente generalmente se aprende en la infancia cuando se crece en una familia en la que se debe ayudar, cuidar, proteger,.. a sus padres o padre o madre para sentirse querido. Una niña que siente que debe ganarse constantemente el amor y la aprobación de sus padres, en lugar de recibirlos incondicionalmente, será más propensa convertirse en una adulta que busca y necesita la aprobación y validación de los demás.
Como hay esa necesidad muy importante de aprobación y validación por otras personas, un codependiente tiende a fusionarse en sus vínculos, especialmente en los más íntimos, como el de pareja, sintiéndose responsable por el bienestar de la otra persona y con una necesidad muy grande de controlarla para que dependa de ella. Sin esa dependencia, la persona codependiente se siente sin valía, porque hay una autoestima muy baja y unos patrones de comportamiento aprendidos en la infancia que se repiten en la edad adulta.
Y ahí radica la vulnerabilidad hacia la narcisista, que detectará esta necesidad de aprobación y validación, y la utilizará para controlar, manipular y utilizar al codependiente como necesite.
¿Qué es una persona empática?
Una persona empática tiene una capacidad excepcional para percibir y comprender las experiencias y sentimientos de otras personas, incluso cuando no está pasando por esas mismas experiencias.
Ser empático no es un comportamiento aprendido como lo es la codependencia sino una característica innata. Se ha demostrado científicamente que las personas empáticas tienen muchas neuronas espejo (células cerebrales) que responden a las acciones y emociones de los demás. Son las neuronas espejo las que nos pueden hacer llorar al ver a alguien llorando o disgustarnos al ver el sufrimiento de un animal.
Las personas empáticas tienden a ser personas afectuosas y compasivas debido a su aguda conciencia de las experiencias de los demás. Su capacidad de profunda empatía los lleva a actuar de manera muy compasiva y amable con quienes les rodean.
¿Cómo es una persona empática menos vulnerable a una persona narcisista?
Una persona empática sana tiene un sólido sentido de sí misma que no está definido por los demás. No necesitan ni buscan la aprobación de otras personas más de lo que la haría la persona promedio. Tienen seguridad de su propia valía independientemente del comportamiento de los demás.
Una persona empática sana es capaz de escuchar y estar presente sin asumir la responsabilidad de solucionar el problema que le cuenta otra persona. Es capaz de regular sus propias emociones para no sentirse obligada a asumir la responsabilidad del bienestar físico o emocional de otro adulto.
Otra forma de pensar en las diferencias entre un empático y un codependiente en términos de su vulnerabilidad ante un narcisista es que el empático tiene un sentido claro de sus límites personales. En otras palabras, un empático no se ve obligado a actuar de la misma manera que un codependiente ante las exigencias, demandas o manipulaciones de una persona narcisista.
El empático se daría cuenta de que las demandas del narcisista no son realistas y no se sentiría obligado a complacer al narcisista. Sería capaz de establecer límites claros de lo que haría o no haría por el otro. Ésta es la diferencia entre sentir empatía por otra persona y sentirse responsable del comportamiento de la otra persona.
Sin embargo, una persona codependiente tiene dificultades para establecer límites y distinguir dónde termina ella y dónde empieza la persona narcisista, a la que considera (de forma inconsciente) como una extensión de sí misma. Un codependiente comprometerá su salud emocional y hasta física por complacer a una persona narcisista. Su baja autoestima y falta de límites le llevará a utilizar su empatía tanto hacia el narcisista que podrá su empatía en su contra.
Esto es, no todas las personas empáticas son codependientes, pero sí todos los codependientes son personas con mucha empatía.
Conclusiones finales
No todas las personas empáticas son codependientes, pero sí todos los codependientes son personas con mucha empatía.
La vulnerabilidad de los codependientes radica en su extremo sentido de responsabilidad hacia los demás, su necesidad de aprobación y validación externa y su dificultad para establecer límites claros. Estas características son las que explotan los narcisistas.
Si estás leyendo esto, te invito a que te preguntes: ¿Soy una persona empática? ¿Cómo uso mi empatía: a mi favor o en mi contra? ¿Dónde aprendí a gestionar mi empatía y cómo? ¿Cuánta empatía tienen las personas que me rodean? ¿Qué busco de los demás cuando me relaciono? ¿Me siento responsable de los comportamientos de las personas de mi entorno? ¿Cuándo y cómo pongo límites a los demás?
Si tienes rasgos codependientes y es algo que quieres cambiar, esto es posible. Como la codependencia es un comportamiento aprendido, se puede desaprender en terapia por conductas y actitudes más saludables para ti. Con la terapia puedes:
- Aumentar tu autoestima
- Aprender a poner límites y decir que no
- Aprender a darte validación y aprobación en lugar de buscarla en los demás
- Aprender a gestionar tu empatía
Esto te permitirá dejar de ser vulnerable a personas narcisistas y tener relaciones más saludables y satisfactorias.
Imagen de Ester Marie Doysabas en Unsplash


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