La Limerencia: Estado Involuntario de profunda Obsesión y Encaprichamiento con otra Persona

Qué es la Limerencia

En 1979 la psicóloga Dorothy Tennov acuñó por primera vez el término “limerencia” en su libro ‘Amor y Limerencia: La experiencia de estar enamorado’ para describir un estado involuntario de profunda obsesión y encaprichamiento con otra persona. Entrevistó a 500 personas en medio de un amor obsesivo, a veces a un nivel poco saludable. La limerencia incluye la sensación de ser emocionalmente dependiente del objeto de tus afectos, la devastación si estos sentimientos no son recíprocos y fantasías acerca de la otra persona que pueden ser extremas.

La limerencia no gira en torno al compromiso y la intimidad con otra persona sino que se trata de una obsesión. Una persona en estado de limerencia exagera los atributos positivos del objeto de su afecto y minimiza sus defectos. Una persona limerente puede sufrir de un enfoque tan intenso en la otra persona que comienza a perder el control sobre su propia vida y hace girar su día entero en torno a la interacción con esa otra persona.

Si quieres sanar del abuso narcisista, has de saber que la limerencia la suelen sentir los/las codependientes en los primeros pasos de su relación con un(a) narcisista, psicópata o sociópata. Se sienten poderosamente atraídos, de una forma que no pueden controlar y que tiene que ver con su trauma de infancia.

11 Señales de Limerencia

Puedes estar sufriendo de limerencia si tienes los siguientes comportamientos:

  1. Aunque la relación con la otra persona es inexistente, superficial o apenas en sus primeras etapas, te encuentras fantaseando constantemente sobre cómo sería vuestro futuro juntos.
  2. Tienes muchas fantasías sobre la otra persona, desde lo típico hasta lo excéntrico. Tus fantasías tienden a tener un elemento “heroico” en el que incluso te imaginas “salvando la relación” de situaciones peligrosas.
  3. Te sientes particularmente ansioso cuando estás esperando una llamada de esa persona o un mensaje o simplemente para quedar con ella. Es posible que tengas palpitaciones cardíacas cuando estés a punto de llamarla o que tartamudees en su presencia.
  4. Imaginas escenarios que te permitirían encontrarte “accidentalmente” con esta persona o hablar con ella. Ya sea que eso signifique “rondar” el barrio en el que vive o visitar el bar al que sabes que va a menudo.
  5. Idealizas a esa persona y la pones en un pedestal. Todo lo que hace, desde lo torpe hasta lo encantador, lo interpretas como la evidencia de que es un ser humano adorable y perfecto.
  6. Estás excesivamente centrada en esa persona y en todo lo que está haciendo: con quién está hablando, qué hace con los días, qué necesita, sus reacciones frente a ti (o la falta de ellas). Todo el día tiende a girar en torno a esta persona, ya sea en tu cabeza o en tus acciones.
  7. Sientes una conexión especial y poderosa, casi como un imán. Crees que es tu alma gemela, aunque apenas le conoces.
  8. Tienes celos, incluso aunque no tengas una relación ni un pacto de compromiso. Te sientes irracionalmente celoso de potenciales pretendientes, ex parejas,… Tampoco puedes fantasear o salir con alguien más porque te sientes “atado” a esa persona, incluso si no hay un compromiso real y tangible.
  9. Cuando la persona se retira de ti, te hundes en una profunda depresión y experimentas una sensación general de desesperanza. Experimentas cambios de humor muy drásticos, que van desde altos de euforia cuando estás con esta persona a bajos insoportables cuando te sientes rechazada o ignorada. Es casi como si estuvieras enganchada a una droga.
  10. Analizas muy profundamente sus palabras y acciones, reviviendo cada momento para encontrar pistas de que esta persona siente lo mismo por ti. Cualquier cosa que hace, por pequeña que sea, te afecta mucho.
  11. Sientes que no puedes vivir sin ella. Experimentas un anhelo enorme y desproporcionado por su afecto, atención y aprobación.

Para sanar del abuso narcisista, es importante que distingas si simplemente sientes atracción por una persona a la que no conoces mucho o en realidad se trata de limerencia.

Cómo se Sana la Limerencia

La limerencia puede desaparecer con el tiempo si el objeto de afecto no devuelve el interés o pasa a otra relación, pero no hay garantía de que no se fortalezca por el desinterés de la otra persona en algunos casos. Hay ocasiones en la que  cuanto más “desafiante” parezca la situación para conseguir a esta potencial pareja, más atractiva resultará inevitablemente esa persona para ti.

Dado que el estado de limerencia puede llevar a comportamientos bastante dañinos y disfuncionales, mantener la fantasía bajo control es importante. Incluso aceptar el hecho de que se trata de una obsesión puede ser útil para volver a la realidad.

En la era de las redes sociales, es más fácil que nunca crear una fantasía elaborada de quién es la persona que te interesa y cómo cubrirá tus necesidades. Tomarse esto como fuente de información a para alimentar una fantasía es algo peligroso e ingenuo, ya que en las redes sociales las personas proyectan una imagen concreta de cómo quieren que se las perciba. Si se trata de un(a) narcisista, psicópata o sociópata esto se da en extremo, ya que utilizan las redes sociales para esto de forma expresa.

Si crees que estás sufriendo de limerencia, observa con cierta distancia por qué te sientes tan atraído por esta persona. ¿Qué es lo que representa? ¿Qué es lo que fantaseas que te va a dar? ¿Crees que tienen que ver con una situación de tu infancia que intentas resolver a través de esta persona?

Quizás tu limerencia tenga que ver con tu indisponibilidad emocional. Tener una relación de fantasía, después de todo, puede resultar más atractivo que tener que lidiar con los problemas de tener una relación real, no una quimera. Quizás sea tu niña interior la que idealiza un amor incondicional que no tuvo y que intenta resolver a través de la limerencia con esta persona. La ironía es que es más que probable que esta persona en realidad se parezca a tu padre/madre, con lo que tampoco te va a poder dar el amor que tu niña interior busca, sino repetir el trauma vivido en la infancia en tu edad adulta.

Es importante que tengas en cuenta que la limerencia puede existir en un espectro que va desde algo moderado hasta algo patológico. Puedes evaluar si se trata de un enamoramiento o si se ha convertido en un problema que requiere de ayuda profesional. La desintoxicación de un apego como éste requiere que mires en tu interior y descubras las heridas, inseguridades, vulnerabilidades y traumas que te han llevado a sentirte “atrapado” en una situación límite y tóxica para ti. Éste es uno de los primeros pasos para sanar del abuso narcisista.

Fuente: https://thoughtcatalog.com

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