Última actualización: 14 mayo, 2024

Qué es el refuerzo intermitente
Flores después de días del tratamiento de silencio. Lágrimas de cocodrilo después de semanas de insultos. Un regalo inesperado después de un ataque de ira. Un momento repentino de ternura después de horas de comentarios críticos. ¿Qué tienen todos estos gestos en común? En el contexto de una relación abusiva, todas son demostraciones de refuerzo intermitente, una peligrosa táctica de manipulación utilizada por el abusador(a), generalmente narcisista, psicópata o sociópata, para mantener el vínculo con la víctima.
El psicólogo B.F. Skinner descubrió que si bien el comportamiento a menudo está influenciado por recompensas o castigos, hay una manera específica en la que se otorgan recompensas que pueden causar que ese comportamiento persista durante largos períodos de tiempo, haciendo que sea menos vulnerable a la extinción. Las recompensas periódicas y predecibles para un cierto comportamiento en realidad producen menos de ese comportamiento en el tiempo que un calendario incoherente e impredecible de recompensas.
Este psicólogo hizo experimentos con ratas a las que se les recompensaba con alimentos. Resultó que las ratas presionaban una palanca para obtener alimentos de manera más constante cuando no sabían cuándo vendría el siguiente comprimido de alimento que cuando siempre recibían el comprimido después de presionar la palanca, lo que se conoce como refuerzo continuo.
En términos sencillos, cuando sabemos la recompensa después de tomar una determinada acción, tendemos a trabajar menos por ella. Sin embargo, cuando el momento de la recompensa o la certeza de que lo obtendremos es impredecible, tendemos a repetir ese comportamiento con aún más entusiasmo, con la esperanza del resultado final. Se trata del mismo mecanismo que se pone en marcha en el cerebro de las personas que son adictas al juego. No saber cuándo llegará el premio es lo que termina generando un comportamiento adictivo, que se vuelve obsesivo-compulsivo.
El abuso y el refuerzo intermitente
Casi siempre hay refuerzo intermitente cuando se trata de una relación con una persona narcisista, psicópata y/o sociópata porque el abuso generalmente se mezcla con afectos recurrentes en momentos impredecibles. El refuerzo intermitente funciona precisamente porque las recompensas (que pueden ser cualquier cosa, desde la efímera normalidad del afecto hasta la exhibición del remordimiento de la persona abusadora, se dan esporádicamente a la víctima durante todo el ciclo de abuso. Esto hace que la víctima trabaje más para mantener la relación porque desea desesperadamente volver a la “fase de luna de miel” del ciclo de abuso.
El refuerzo intermitente junto con los efectos del trauma aseguran que las personas se vuelvan “adictas” a la esperanza de cosechar su recompensa, a pesar de la evidencia de que están arriesgando su propia seguridad y bienestar psicológico, emocional y quizás también físico.
La inestabilidad de la abusador(a) conduce irónicamente a sus víctimas a convertirse en una fuente de constante estabilidad para ellas
El Refuerzo Intermitente causa adicción
El refuerzo intermitente funciona a nivel bioquímico. Cuando los momentos agradables son pocos y están muy espaciados en el tiempo, fusionados con la crueldad, los circuitos de recompensa del cerebro se ven alterados.
Cuando el placer es predecible, nuestros circuitos de recompensa se acostumbran a él y, de hecho, nuestro cerebro libera menos dopamina y serotonina a lo largo del tiempo cuando estamos con una pareja que nos trata bien. El rechazo y el caos por parte de una pareja tóxica crea una adicción que es mucho más potente que la calidad predecible del amor “estable”.
La dopamina es un poderoso neurotransmisor que hace que los cerebros de la personas enamoradas (especialmente en relaciones dominadas por la adversidad) se asemejen a los cerebros de los adictos a la cocaína. Hay una privación de la hormona y una imprevisibilidad sobre cuándo y cómo volverá a “chutar” al cerebro. Esto hace que se convierta en algo muy preciado y que se persigue como sea. Viene a convertirse en la gasolina que mantiene la máquina.
“La dopamina realmente fluye mucho más fácilmente cuando las recompensas son intermitentes. Así, o cuando ves a X, él/ella es amable contigo a veces, pero no siempre. Su gran falta de fiabilidad pone en marcha tus neuronas de dopamina”. Esto es lo que describe la Dra. Susan Carnell, Profesora Asistente en el Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Universidad Johns Hopkins, en su artículo, “Bad Boys, Bad Brains”.
La percepción de pequeña amabilidad y porqué la víctima se queda
Las personas abusadoras usan pequeños actos de bondad en su beneficio. Al emplear tácticas de dar lástima o dar a sus víctimas algo de afecto, un regalo, o simplemente la ausencia de su abuso de vez en cuando, su comportamiento positivo se amplifica a los ojos de sus víctimas.
La víctima se aferra a la esperanza de que estos pequeños actos de bondad son evidencia de la capacidad de la persona abusadora de cambiar. La realidad es que se trata de excusas y juegos, no señales de un verdadero cambio. Estos períodos intermitentes de bondad rara vez duran. Están integrados en el ciclo de abuso como una forma de explota a la víctima de abuso y manipularla para que se quede.
El refuerzo intermitente fortalece el trauma bonding o vínculo traumático
Las personas abusadoras pueden hcer daño a la víctima deliberadamente sólo para después ir a su rescate. Actúan tanto de villano como de héroe. Con toda la manipulación y las mentiras y el refuerzo intermitente, se crea el delirio en la cabeza de la víctima de “Hemos pasado por tanto juntos…” cuando la realidad es que l abusador y la víctima no han pasado por nada juntos sino que ha sido la persona abusadora la que ha ejercido el maltrato y la víctima lo ha aguantado, muchas veces racionalizándolo, minimizándolo o justificándolo.
Hemos pasado por tanto juntos…
El refuerzo intermitente se usa para fortalecer el vínculo traumático, un vínculo creado por la intensa experiencia emocional de la víctima que lucha por la supervivencia y busca la validación del/de la abusador(a). La víctima suele estar desgastada, aislada y programada para necesitar la validación del abusador para tener falsa autoestima.
Para cortar el vínculo traumático es esencial que la víctima de abuso busque apoyo y le quite espacio al abusador, ya sea en forma de Contacto Cero o Contacto Bajo en los casos de coparentalidad.
Conclusiones sobre el refuerzo intermitente
La manera más poderosa de sanar de la incertidumbre creada a partir del refuerzo intermitente es encontrarlo con la certeza de que se trata de un abuso que es muy perjudicial para la salud mental y emocional de la víctima.
Las víctimas del abuso y el refuerzo intermitente pueden beneficiarse si empiezan terapia con una terapeuta que sepa sobre el vínculo traumático para conectar de forma segura con su rabia por el abuso, lo que les permitirá mantenerse alejadas de la persona abusadora y pisar el suelo sobre la realidad del abuso que han experimentado. Aprender a identificar el patrón ayuda a interrumpir el círculo vicioso antes de que comience nuevamente.
Sólo cuando las víctimas de abuso se permiten dar un paso hacia atrás, poner la relación en perpectiva y ser conscientes del comportamiento que están soportando sin justificarlo, pueden reconocer plenamente que su inversión en la relación tieene demasiado poco retorno positivo. En todo caso, ese retorno no es el que se merecen, como personas que son, dignas de amor verdadero, sincero y sano.
Fuente: thoughtcatalog.com


Tremendo aporte, muchas gracias
Gracias por tus palabaras, Cecilia. Saludos!
Sé lo que estoy viviendo y por esa razón soy consiente de que valgo mas que la rabia repentina de mi esposo y sus miradas frías. no me quiero separar, tenemos un hijo y mi esposo adora a mi hijo y viceversa y yo también he sido muy feliz en esta relación, entonces mi pregunta es, cómo proceder sin divorciarme?
Hola Sindy, ¿has pensado en la posibilidad de hacer terapia de pareja?