Los Siete Chakras y los Siete Anillos Corporales y su relación con las emociones

Alexander Lowen, padre de la bioenergética dijo:

“No tenemos un cuerpo. Somos un cuerpo”

Para tu proceso de recuperación, además de hacer terapia individual y/o en grupo, es fundamental que cuides y le prestes atención a tu cuerpo. El trauma se fija sobre todo de forma fisiológica y por ello el cuerpo ocupará un papel fundamental en tu sanación.

En este post vamos a hablar de los chakras corporales y espirituales, según las filosofías orientales y veremos su conexión con las terapias corporales que se practican hoy en día en occidente.

Los Siete Chakras de la filosofía oriental

Chakra es una palabra en sánscrito que significa “Rueda de Luz”. De acuerdo con muchas filosofías orientales, las personas tenemos siete chakras, que son centros de energía de nuestros cuerpos. Se representan como vórtices de energía pura en forma de rueda y algunas veces se los denomina “lotos”. Cuando estamos profundamente conectados en un nivel espiritual, pueden convertirse en esferas de energía radiante. Jung se refirió a los chakras como puertas de la conciencia. Cada chakra tiene su propio propósito, asociación y conexión, y es importante que estén equilibrados y en armonía los unos con los otros.

La forma en que nos sentimos a nivel emocional se vincula con nuestro sistema de chakras. Cada chakra está vinculado a diferentes estados emocionales, esto puede afectar nuestra sensación general de bienestar físico. Cuando uno o más de nuestros chakras está desequilibrado, esto afectará a todo nuestro sistema.

Chakra Raíz  (Muladhara, naranja)

Sirve como nuestra base para evolucionar y construir nuestra personalidad. Nuestro vínculo con el mundo físico, la tierra, nuestras raíces, el “ser” arraigado, nuestros instintos de supervivencia.

Cuando estamos en equilibrio nos sentimos seguras/seguros, conectadas/conectados, apoyadas/apoyados, fuertes, seguras/seguros.

Cuando estamos desequilibrados/desequilibradas nos sentimos inseguros/inseguras, molestos, irritadas y preocupados/preocupadas por nuestras necesidades básicas, como dinero, comida y alojamiento.

Chakra del Sacro (Svadhisthana, rojo)

Es el centro de la energía sexual y la creatividad. Equilibra la entrega gratuita y la recepción de sentimientos y emociones.

Cuando está en equilibrio, nos sentimos valientes, apasionadas, enérgicas, extrovertidas, seguras, creativas, espontáneas, abiertas, amables y felizmente conectadas con la vida.

Cuando está en desequilibrio, nos sentimos inseguros de nosotros mismos en las relaciones, la vulnerabilidad y el miedo a expresar verdades que nos llevan a suprimir necesidades, a sentirnos traicionados, adictos, frustrados, arrepentidos, ansiosos, estresados y culpables.

Chakra del Plexo Solar (Manipura, amarillo)

Donde se forma la personalidad. Se relaciona con nuestros sentimientos de integración en el crisol de aspectos espirituales y terrenales. Este es nuestro chakra instinto.

Cuando está en equilibrio, nos sentimos positivos, con compasión, autoestima, poder personal, confianza, esperanza y asertividad.

Cuando está en desequilibrio, nos sentimos impotentes, inútiles, autocríticas, temerosas, avergonzadas, rechazadas. Hay una necesidad de dominar y controlar por miedo a la confianza en el flujo natural.

Chakra del Corazón (Anahata, verde)

Se relaciona con nuestro centro de amor, espiritualidad, humanidad y sanación. Nuestro chakra del corazón es el centro neurálgico de todos los sentimientos y emociones.

Cuando está en equilibrio, sentimos alegría, gratitud, amor, unidad de lo divino, compasión, fe, orgullo, aceptación, inspiración, perdón y empatía.

Cuando está en desequilibrio, sentimos celos, abandono, ira, amargura, miedo, rechazo, envidia y amor condicional.

Chakra de la Garganta (Visuddha, azul)

Se relaciona con expresar nuestra verdad, comunicar nuestras necesidades y asumir la responsabilidad de las decisiones que tomamos. También se conecta con nuestras habilidades para manifestar nuestra creatividad.

Cuando está en equilibrio sentimos que podemos relajarnos, comunicarnos libremente, expresarnos, ser lo que somos, ser honestas, veraces y congruentes.

Cuando está en desequilibrio nos sentimos impotentes para hablar, tenemos miedo de ser juzgados o rechazados y esto puede llevarnos a sentirnos fuera de control, heridos, tristes, negativos y resentidos.

 Chakra del Tercer Ojo(Ajna, lila)

Se relaciona con nuestra visión interna, perspectiva, entendimiento e intuición.

Cuando está en equilibrio, nos sentimos claros, concentrados, podemos diferenciar entre la realidad y la fantasía. Estamos abiertos a recibir sabiduría, perspicacia e inteligencia. Hay una conciencia de un reino de conexión espiritual más allá de lo físico.

Cuando está en desequilibrio, rechazamos las ideas de los aspectos espirituales de la vida, podemos temernos a nosotras mismas y a los demás, exagerar las verdades, sentirnos volátiles y no podemos reflexionar. Solo vemos lo obvio, negro y blanco de la vida.

Chakra de la Corona (Sahasrara, añil)

Nos conecta con la conciencia de la UNIDAD con la fuente, la integración del todo, la vida en el ahora, es decir, la devoción. Una alineación consciente de conocimiento más allá de las palabras o el intelecto.

Cuando está en equilibrio nos sentimos empoderadas, tranquilas, valoradas, presentes en el momento, confiando en nosotras mismas y en el flujo de la vida. Nos vemos como un reflejo de lo divino. Podemos abandonar el ego para un propósito universal superior.

Cuando está en desequilibrio, sentimos confusión, miedo, alienación, depresión. Podemos tener pensamientos muy fijos sobre la religión y la espiritualidad, ser pensadores rígidos que no son capaces de fluir.

La relación entre oriente y occidente: Los Anillos Corporales de Wilhelm Reich

Wilhelm Reich fue un psicoterapueta austriaco. Estudió en la Escuela de Viena y fue alumno de Freud y después se separó de él. Entre las teorías desarrolladas por Reich está la de los segmentos corporales. Su incorporación a las teorías humanistas como la Gestalt es de un enorme valor, ya que hasta entonces, sólo se tenía en cuenta a la mente, no al cuerpo, como en el psicoanálisis.

Según esta teoría de Reich,  existen siete segmentos en el  cuerpo donde tienen lugar tensiones musculares o bloqueos. Estas tensiones o bloqueos, que cumplen una función de “armadura” se han generado como mecanismos de defensa frente a experiencias de vida angustiosas. Cada segmento está relacionado con unos sentimientos concretos.

Los siete segmentos o anillos corporales de Reich  tienen una correlación con los siete chakras de la filosofía oriental. Los siete anillos corporales son:

  1. Ocular
  2. Oral
  3. Cervical
  4. Torácico
  5. Diafragmático
  6. Abdominal
  7. Pélvico

Si quieres alinear tus chakras, haz yoga.

Si quieres trabajar los bloqueos o tensiones corporales, únete a un grupo de Terapia Corporal.

Fuente: http://www.themoodcards.com

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