¿Estás Emocionalmente Quemado/Quemada?

¿Qué significa estar emocionalmente quemado/quemada?

Es un estado de estrés crónico que lleva a:

  • Cansancio físico y emocional.
  • Cinismo y desapego.
  • Sentimientos de inefectividad y de falta de realización personal.

En última instancia supone no ser capaz de ser funcional en tu vida profesional y/o personal. Sin embargo, no ocurre de una forma repentina. No te levantas un día y de repente te dices a ti mismo/misma: “Uy, creo que estoy un poco quemado/quemada”. Su naturaleza es más profunda e insidiosa, a veces gestándose de una forma paulatina y, en el caso de los que han crecido en una familia disfuncional, con padres narcisistas, es algo que seguramente estés arrastrando desde la infancia y has continuado alimentando de forma inconsciente durante tu edad adulta. Es difícil de reconocer. Sin embargo, tu mente y tu cuerpo te avisan de esto. Quizás estás seguro/segura de que algo te pasa con esos avisos pero no has podido hasta ahora juntar las piezas de tu propio rompecabezas personal. Pues bien. Llegó la hora.

Las personas que han crecido en familias disfuncionales, muchas de ellas con padres/madres narcisistas, a causa del trato que reciben, crecen ya estando quemados/quemadas emocionalmente, la mayoría de las veces sin saberlo. Llegan a adultos con muchos temas emocionales no resueltos y con obstáculos en su desarrollo vital.

Normalmente, a los hijos/hijas de familias narcisistas no se les permite mostrar sus emociones, se les reprimen porque hay el juicio de que son algo “malo” o de personas “débiles”. Esto les lleva a bloquear sus emociones y a anestesiarse a sí mismos/mismas para no sentir. El problema es que las emociones no desaparecen por mucho que las ignoremos. Finalmente, llevan a ese estado de estar permanentemente quemado/quemada emocionalmente, que es muy doloroso y perjudicial.

¿Quieres averiguar si estás emocionalmente quemada/quemado?

Señales de Cansancio Físico y Emocional

  • Fatiga crónica: sientes falta de energía, incluso a primera hora de la mañana después de haber dormido bien, te sientes casi siempre cansado/cansada. Te sientes exhausto/exhausta, drenado/drenada y es posible que sientas miedo por el futuro sin que haya una amenaza particular para ello.
  • Insomnio: Normalmente tienes problemas para dormir, te vas tarde cada noche y es algo te cuesta mucho. No consigues descansar adecuadamente a pesar de lo cansado/cansada que estás.
  • Falta de concentración y de atención. Te cuesta mucho concentrarte en las tareas diarias, tener una atención en el momento presente, a lo “mindfulness”, sueles estar distraído/distraída, como soñando despierto/despierta.
  • Síntomas físicos: pueden incluir dolor de pecho, palpitaciones en el corazón, respiración entrecortada, dolor grastrointestinal, mareos, desmayos y/o dolores de cabeza.
  • Más proclive a ponerte enfermo/enferma: debido a que tu cuerpo está agotado, tu sistema inmune está debilitado también, lo que te hace más vulnerable a infecciones, resfriados, gripes y otras enfermedades relacionadas con el sistema inmune.
  • Pérdida de apetito: te cuesta comer, normalmente no tienes hambre y tienes que hacer un esfuerzo para alimentarte correctamente. Es posible que, por esta razón, pierdas peso con facilidad.
  • Ansiedad: Supone experimentar tensión, preocupación y agitación. Con estos síntomas, es más que posible que normalmente te cueste relajarte y simplemente disfrutar.
  • Depresión: Si es leve, es posible que te sientas con frecuencia triste, en ocasiones falto/falta de esperanza y que esto te lleve a experimentar sentimientos de culpa y de inutilidad. Si es grave, puede que te cueste levantarte de la cama y encontrar sentido a tu existencia y tengas ideaciones suicidas.
  • Rabia: En su estado leve supone tener tensión e irritabilidad. En su estado grave, puede suponer tener estallidos de ira y peleas graves con seres queridos. En ocasiones como la rabieta de un niño/una niña que no puedes contener.

Señales de Cinismo y Desapego

  • Falta de disfrute: en su estado leve puede tratarse de síntomas como no querer ir a trabajar o no tener muchas ganas de hacer planes con amigos. Sin trabajarlo en terapia, la falta de disfrute puede extenderse a todas las áreas de tu vida, convirtiéndote en una persona que sufre de anhedonia .
  • Pesimismo: en su estado leve, se presentará en forma de un diálogo negativo contigo mismo/misma y una actitud de ver el vaso siempre medio vacío. Si esto va a más, se acaba produciendo lo que se denomina “profecía autocumplida”, haciendo que esos pensamientos negativos creen tu realidad.
  • Aislamiento: en sus primeras manifestaciones puede ser una resistencia (consciente o inconsciente a socializar, por ejemplo, no querer quedar con un(a) amigo/amiga para comer o tener tu puerta siempre cerrada para mantener a los demás alejados. Si se agrava, puede ser que el mero hecho de salir de casa para algo que no sean gestiones se convierta en algo que no haces nunca o casi nunca.
  • Desapego: El desapego es una sensación general de sentirse desconectado/desconectada de los demás y/o del entorno. Supone vivir de una manera “ermitaña” emocionalmente hablando, sin sentir una conexión con nada de lo que te rodea, como si en el mundo estuvieses sólo tú.

Si estás experimentando alguno de estos síntomas, es un aviso de que estás pisando una senda peligrosa. Te aconsejo que te tomes un tiempo para ver qué cambios puedes hacer en tu vida para recuperar un estado emocional sano.

Estos son algunos consejos de acciones a realizar para dejar de estar emocionalmente quemado/quemada (la lista no es exhaustiva).

  • Sé compasivo contigo misma/mismo y con los demás. No te juzgues ni les juzgues.
  • Busca tiempo en tu agenda para hacer cosas que disfrutas, como por ejemplo, pasear por la montaña, ir en bicicleta, jugar a padel,..
  • Dedica unos minutos al día a meditar y/o hacer yoga.
  • Mima tu cuerpo de vez en cuando bañándote con sales aromáticas o hidratándolo con tu crema favorita.
  • Ríete. Es terapéutico.
  • Busca ayuda. Si crees que no puedes tú solo/sola con ello, busca un terapeuta y/o grupo terapéutico que te acompañe en tu recuperación.
  • Prioriza tu bienestar. Cuando sea necesario, di que no, pon límites y diles a los demás de forma asertiva lo que te hace daño de su comportamiento.
  • Da besos y abrazos a tus seres queridos (familia, amigos,..) y déjate abrazar y besar.
  • Agradece al Universo todo lo bueno que hay en tu vida y pídele y trabaja por lo que quieres cambiar.
  • Apúntate a ese curso que siempre has querido pero nunca has encontrado el tiempo.
  • Respira.Ya sé que parece tonto pero no lo es. La mayoría de nosotros respiramos de forma superficial (hasta el tórax en lugar del abdomen) porque así nos anestesiamos de sentir. Una respiración completa, desde la nariz hasta el abdomen, hará que te tomes la vida con más calma.
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