Última actualización: 28 mayo, 2025

luz de gas o gaslighting

“No estás bien de la cabeza”

“Eres demasiado sensible”

“Eso no ha pasado, no sé de qué me estás hablando”

“Eres muy difícil”

Qué es el Gaslighting

¿Has oído alguna vez estas frases de una persona cercana a ti, como tu pareja, miembro de la familia o amistad que te han hecho cuestionarte? Si es así, es más que probable que estés siendo víctima de luz de gas o gaslighting, la forma de manipulación emocional y psicológica más agresiva que hay que hace que la persona que es objeto de ella se cuestione sus propios sentimientos, instintos, pensamientos y salud mental, dando a la persona abusiva (muy a menudo una persona narcisista) el poder y el control.

El término tiene su origen en la película británica “Gaslight” de 1940, dirigida por Thorold Dickinson, basada en la obra teatral “Gas Light”, (conocida como “Angel Street” en USA), de 1938, escrita por Patrick Hamilton. En la película, un hombre manipula a su mujer para convencerla de que está loca y así poder robarle una fortuna que ésta tiene escondida. Esconde cosas como cuadros, joyas,.. haciéndole pensar que ella es la responsable de esas pérdidas pero que no lo recuerda. El término se refiere a las luces de gas que el marido utiliza en el ático mientras busca la fortuna escondida. La mujer ve las luces pero el marido insiste en que está desvariando.

Una vez que la persona narcisista u otro tipo de persona abusiva ha utilizado el gaslighting para quebrar la habilidad de la víctima para confiar en sus propias percepciones y creencias, hay más probabilidades de que esta última se quede en la relación abusiva, ya que va generando cada vez más dependencia hacia la persona que la está enfermando a base de sembrarle dudas e inseguridades.

El gaslighting normalmente ocurre en una relación de forma gradual – tanto que al principio las acciones de la persona narcisista u otro tipo de persona abusiva parecerán inofensivas y menores. Con el paso del tiempo, la víctima acaba padeciendo ansiedad, aislamiento, confusión, depresión,.. perdiendo una total noción de lo que está ocurriendo en realidad y de la manipulación severa a la que está siendo sometida sin su consentimiento.

El gaslighting es de las formás más abusivas y agresivas que hay de abuso emocional y psicológico. La exposición al gaslighting durante un periodo largo de tiempo tiene efectos y consecuencias graves en la salud mental, destrozando la confianza y la autoestima y haciendo que una persona dude de sí misma constantemente.

10 Señales de que te están haciendo Gaslighting

Hay señales en tu cuerpo y en tu cabeza que te avisan de que algo no está bien. De acuerdo con el autor y psicoanalista Robert Stern, las siguientes son señales de que te están haciendo gaslighting:

  1. Te cuestionas constantemente.
  2. Empiezas a preguntarte si eres demasiado sensible.
  3. Sientes confusión la mayor parte del tiempo y te cuesta mucho tomar decisiones, aunque sean muy simples.
  4. Te pasas el día disculpándote ante esa persona.
  5. No puedes entender porqué la mayor parte del tiempo te encuentras triste.
  6. Te excusas a menudo ante los demás por el comportamiento de esa persona.
  7. Te sientes como si no pudieses hacer nada bien.
  8. Te sientes como si no fueses lo “suficientemente buene” para las otras personas.
  9. Tienes la sensación de que antes de esta relación eras una persona con más confianza en sí misma, más relajada y más feliz.
  10. Ocultas información a tus amistades y a tu familia para no tener que explicar lo que pasa con esta persona.

¿Te has sentido o sientes así en alguna relación?

 Acciones relacionadas con el Gaslighting

La persona que ejerce la manipulación del gaslighting suele tener los siguientes comportamientos:

  1. Retención: la persona narcisista u otro tipo de persona abusiva finge que no te entiende o se niega de forma radical a escucharte. Puede que diga algo como “No quiero oír nada sobre esto nunca más”.
  2. Oposición: cuestiona tu memoria, incluso aunque estés muy segure de lo que ha pasado. Te dice cosas como “Te equivocas, nunca recuerdas bien las cosas” o “Es mentira, eso no ha pasado nunca” o “Te lo estás inventando, a veces creo que no estás bien de la cabeza”.
  3. Bloqueo/Desvío: cambia el tema de conversación para silenciarte, diciendo frases como “No me apetece hablar de eso ahora” o “Siempre estás con lo mismo”.
  4. Trivialización: minimiza tus necesidades, emociones y/o sentimientos, diciéndote constantemente que eres demasiado sensible o una persona difícil o frases como “¿Te vas a enfadar por una tontería como ésa? ¡Pero si era broma!“.
  5. Negación/Olvido: finge que se ha olvidado de lo que ha pasado realmente o niega de forma flagrante las promesas que te ha hecho. “No sé de qué me hablas” o “Te lo estás inventando”.

¿Te relacionas de forma cercana con alguna persona que suele expresarse de esta manera hacia ti?

Acciones para empezar a superar el Gaslighting

Una manipulación tan agresiva como el gaslighting experimentada durante tiempo te hace dudar de absolutamente todo. Algo que puede ayudar es empezar a escribir las acciones y comportamientos de la persona que te hace gaslighting: puedes apuntar la fecha en la que ha sucedido, describir el comportamiento de la forma más objetiva posible. El hecho de tenerlo por escrito te puede ayudar a empezar a tener un apoyo cuando dudes de ti.

Pasa tiempo en silencio, respirando y dándote cuenta de cuáles son tus emociones y sensaciones corporales en el momento. El gaslighting hace que te desconectes de ti y, poco a poco, delegues más en la persona que te lo está haciendo para que te diga quién eres o cómo estás. Es necesario que los puntos de referencia que tenemos para movernos por la vida sean internos, no externos. Si te sientas en una silla durante unos minutos y te das cuenta de que estás sintiendo rabia, ésa es tu emocion y nadie tiene el derecho a cuestionarla porque sólo tú estás dentro de ti y sabes lo que sientes.

Busca ayuda profesional de una terapeuta que sepa de gaslighting. Para recuperarse de una manipulación tan agresiva es importante contar con una compañamiento de una profesional que entienda lo que te está sucediendo, que te pueda ir guiando para volver a ti y que te pueda dar recursos parra superar el gaslighting.

Imagen de Immo Wegmann en Unsplash.