Última actualización: 21 mayo, 2024

abuso

Pete Walker es un psicoterapeuta estadounidense que está especializado en el tratamiento de supervivientes que han sufrido trauma abuso continuado en su infancia. Este abuso puede ser físico, sexual, emocional y/o psicológico. Normalmente, cuando se habla de abuso, tendemos a pensar que se trata de un abuso sexual o físico. Sin embargo, también existe abuso emocional y/o psicológico por parte de los padres (ambos o uno de ellos con el consentimiento expreso o tácito del otro), otros familiares, profesores o cualquier otro adulto que se encargue de la educación y cuidado en la infancia durante años. El abuso no sólo consiste en insultar, gritar, oprimir, humillar,..  sino también en rechazar, abandonar o negar de forma severa y continuada.

Hay cuatro tipos de respuesta defensiva al trauma por abuso, que se desarrollan como respuestas del sistema nervioso frente a una situación que abruma demasiado, frente a la que no contamos con los recursos emocionales necesarios para gestionar, que es lo que genera el trauma: Fight (Lucha), Flight (Huida), Freeze (Congelación) y Fawn (Fusión), lo que Pete Walker llama las 4 Fs.

Las variaciones en la infancia dependiendo del patrón de abuso/negación, el orden de nacimiento y predisposiciones genéticas, son lo que hacen que los supervivientes escojan de forma inconsciente especializarse en una de las 4 Fs o en variantes mixtas de dos de ellas.

La respuesta de lucha (Fight)

Las personas con respuesta de lucha inconscientemente creen que teniendo el poder y el control pueden sentirse seguros, mitigar el abandono y asegurar el amor. Los niños a los que se mima mucho y no se les pone los suficientes límites (un tipo de abandono muy doloroso) y los niños a los que se les permite imitar el bullying de un padre o madre narcisista suelen desarrollar esta respuesta de lucha. Aprenden a responder a sus sentimientos de abandono con rabia y consecuentemente, utilizan el desprecio y la ira para intimidar y avergonzar a otras personas. Este tipo, que se siente legitimado a ello, normalmente utiliza a los otros como una audiencia para sus incesantes monólogos, y puede que trate a un tipo Congelación o Fusión “capturado” como un/a esclavo o prisionero en una relación de dominación-sumisión.

La respuesta de huida (Flight)

Las personas con respuesta de huida parece que tengan el botón de “encendido” atascado siempre en esa posición. Los mueve obsesiva y compulsivamente la creencia inconsciente de que la perfección los mantendrá seguras y les hará ser amadas. Huyen incansablemente del dolor interior de su abandono y falta de apego estando permanentemente ocupadas. Cuando no están haciendo, están planeando sobre lo que van a hacer. Estas personas son proclives a volverse adictas a su propia adrenalización, y muchas de ellas persiguen de forma temeraria y regular actividades peligrosas y arriesgadas para mantener su nivel de adrenalina alto. Otras de sus adicciones más frecuentes son estar ocupadas o a trabajar incansablemente.

La respuesta de congelación (Freeze)

Muchas personas con la respuesta de congelación creen de forma inconsciente que la gente y el peligro son sinónimos y que cuando están seguros es en soledad. Fuera de las fronteras de una mera fantasía, muchas se rinden a la posibilidad de tener amor en sus vidas. Este tipo, también conocido como la respuesta camuflaje, a menudo lleva a la persona a esconderse, aislarse y evitar el contacto humano lo máximo posible. Este tipo puede estar tan congelado en el modo retirada que es como si estuviesen enganchados en el botón de “off”. Normalmente es el hijo más abandonado, el cual suele ser forzado a “escoger” y habituarse a la respuesta de congelarse (la más primitiva de las cuatro respuestas).

Las defensas de la respuesta de congelación suelen girar en torno a la disociación, lo que le permite desconectarse de experimentar su dolor de abandono, y les protege de interacciones sociales potencialmente peligrosas, ya que le podría hacer revivir sentimientos de abandono. Buscan refugio y confort en rachas prolongados de sueño, en soñar despiertos y con actividades que involucran a la zona derecho del cerebro como la televisión, el ordenador y los videojuegos. Son expertos en el arte de desenchufar el botón interno cuando la experiencia interior se vuelve incómoda.

La respuesta de fusión (Fawn)

Las personas con respuesta de fusión buscan la seguridad mediante la fusión de sus deseos, necesidades y demandas con otra persona. Se comportan como si creyesen que el precio por la admisión a cualquier relación fuese la renuncia de todas sus necesidades, derechos, preferencias y límites. Son hijos de por lo menos un/a padre o madre narcisista que usa el desprecio para presionarles a estar a su servicio, asustándolas y avergonzándolas para que no desarrollen un autoconcepto sano: un espacio egoico para la autoprotección, el autocuidado y la autocompasión. Esta dinámica es explorada en profundidad por Pete Walker en su artículo: “Codependency, Trauma and The Fawn Response”.

Conclusiones sobre la respuesta defensiva al trauma por abuso

Como hemos comentado más arriba, el trauma altera el sistema nervioso y la tendencia es a vivir la vida en alguna de las cuatro respuestas de lucha, huida, congelación y fusión o en una combinación de varias de ellas, muchas veces de forma inconsciente. Sin embargo, es posible reeducar poco a poco al sistema nervioso para vivir con un sentimiento mayor de paz y de seguridad internas. El libro de la psicoterapeuta y autora Deb Dana “La teoría poligaval en terapia” contiene numerosos ejercicios para poner consciencia en cuáles son tus respuestas automáticas y para aprender a vivir más en el presente conectando tu sistema nervioso a sensaciones de paz y seguridad interiores.

Muchos supervivientes viven con Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo (PTDS, por sus siglas en inglés), sin saberlo. Si quieres profundizar sobre el tema, te recomiendo el libro de Pete Walker “Complex PTSD: From Surviving to Thriving”.

También hay otros recursos que puedes utilizar para reeducar a tu sistema nervioso, como la respiración, la meditación o la terapia.

¿Te sientes identificado o identificada con alguna de las respuestas? Si quieres compartir tu experiencia, puedes dejar un comentario.