Última actualización: 17 noviembre, 2025

Cuando se crea un vínculo traumático con otra persona, se siente como que no hay una salida. Además, en el caso de conseguir salir, se suelen experimentar síntomas de abstinencia. La buena noticia es que estos síntomas desaparecen con el trabajo personal y el tiempo.
En este artículo, te damos más información sobre el vínculo traumático, los síntomas de abstinencia y cómo sanar el trauma y seguir adelante con una vida más saludable.
¿Qué es un vínculo traumático?
Un vínculo traumático es una conexión emocional que se forma a raíz del abuso. Una relación abusiva se caracteriza por un ciclo de afecto y abuso. Esto crea lo que se llama el refuerzo intermitente y provoca que la víctima del abuso forme una intensa conexión emocional con la persona abusiva.
El refuerzo intermitente supone que la persona abusiva se comporta de un modo poco coherente con la víctima, teniendo comportamientos de abuso que intercala con comportamientos amorosos. Esto genera un caos en la relación donde la víctima intenta comportarse lo mejor posible para obtener los comportamientos amorosos. Con el tiempo, cuando la víctima obtiene cariño, que suele ser de una forma muy escasa, hace que libere hormonas placenteras como serotonina o dopamina de una forma my breve e intensa, y esto genera una adicción. Esta dinámica es muy similar a la de una persona que es adicta al juego y que está enganchada a la liberación de estas hormonas placenteras cuando consigue un premio, siendo la clave que nunca sabe cuándo va a suceder esto.
Si experimentaste un vínculo traumático en la infancia con uno de tus padres o cuidadores o con ambos, hay más probabilidades de entablar una relación romántica con un vínculo traumático en la edad adulta, sobre todo si no te has dado cuenta sobre el trauma infantil y por lo tanto no lo has sanado.
Algunas señales de un vínculo traumático incluyen sentir una conexión intensa, actuar con miedo a estar cerca de la pareja, baja autoestima y descuidar las propias necesidades.
El síndrome de abstinencia que se genera al dejar el vínculo traumático
Anhelo intenso por la persona abusiva
El cerebro de la víctima asocia a la persona con la que ha un vínculo traumático con la liberación de hormonas placenteras que le generaban bienestar. Al estar lejos de la persona abusiva, hay una carencia muy intenrsa de esta liberación de hormonas, lo que hace anhelarla de forma intensa, incluso aunque la víctima entienda a un nivel racional que la relación no es sana para ella.
Por esto puede autoengañarse con argumentos como “sólo quiero verle una última vez” o “sólo es para despedirnos” o justificaciones por el estilo para obtener el “chute” de hormonas que necesita.
Este anhelo intenso suele aparecer durante los primeros días después de la separación y disminuye con el tiempo. El cuerpo necesita tiempo para adaptarse y encontrar otras fuentes de liberación de hormonas como dopamina o serotonina y que hay una costumbre de obtenerlas a través del vínculo con a persona abusiva.
Disonancia cognitiva
El término “disonancia cognitiva” se refiere a la confusión y el malestar que se siente cuando una persona tiene dos afirmaciones en su cerebro que se consideran ambas ciertas y se contradicen entre sí. En el caso de un vínculo traumático, el cerebro tiene dificultades para reconciliar el hecho de que la misma persona sea abusiva y otra veces, cariñosa y atenta.
Una vez finalizada la relación, para evitar la disonancia cognitiva es posible que se tienda a favorecer la explicación más positiva. Se tiende a elegir el lado cariñoso y atento de la ex pareja como verdadero y el lado abusivo como falso. Para combatir esto, es importante recordar que ambas cosas pueden ser ciertas y que lo bueno no justifica lo malo.
Pensamientos obsesivos e intrusivos
Cuando se está intentando romper un vínculo traumático, es muy frecuente que aparezcan pensamientos obsesivos, y a veces intrusivos, sobre el/la ex. Esto tiene su explicación porque en las relaciones abusivas hay mucho control y falta de límites y esto acaba haciendo mella en el cerebro.
Del mismo modo en el que cuando está en la relación, la víctima se siente como que no hay salida, esto se reproduce al dejarlo con los pensamientos obsesivos e intrusivos: ahora donde no hay salida es en el propio cerebro. Para que los pensamientos vayan desapareciendo, es importante practicar técnicas como la meditación o el mindfulness.
Retraimiento y aislamiento
Los vínculos traumáticos a menudo implican que la persona abusiva aísle a su víctima de amigos y familiares para que se vuelva dependiente. Puede suceder que después de la relación haya dificultad para salir del aislamiento por sentir vergüenza o culpa de lo que ha sucedido.
Si ocurre esto, puede ayudar compartir lo sucedido en terapia, que es un espacio seguro donde hablar de las emociones que la relación ha dejado. Y si es posible, es importante volver a generar redes de apoyo, reconectar con seres queridos y buscar apoyo para este momento delicado en el que se está rompiendo el vínculo traumático.
Estrategias para dejar atrás un vínculo traumático
Contacto cero
Intenta no contactar con tu ex en absoluto: ni llamadas, ni whatapss, ni redes sociales. Si tenéis personas en común también ayuda dejar de verlas. Asimismo, puede facilitarte el proceso los objetos que tengas en tu casa que te recuerden a la relación.
Apóyate en amistades y familiares
Como hemos comentado más arriba, es importante que te hagas con una red de personas que te ofrezcan apoyo o fuerza en este momento vital delicado para ti. Queda con ellos, déjate mimar, rodéate sólo de personas que te iluminen y sientas que te aprecian. Poco a poco, la liberación de hormonas de bienestar que provenían de la relación de abuso, lo harán de otras relaciones más sanas. La liberación no será tan intensa pero sí más equlibrada, estable y consistente.
Habla con un(a) terapeuta
Los/las terapeutas cuentan con muchas herramientas y recursos que pueden ayudarte a procesar el trauma que has experimentado y a sanar para que puedas superarlo y tener relaciones sanas en el futuro.
Asegúrate de elegir una terapeuta especializado en trauma que tenga experiencia trabajando con personas en una situación similar a la tuya, ya que estará más capacitada para ayudarte.
Empieza un diario emocional
Salir de una relación traumática genera muchas emociones intensas y complejas, algunas contradictorias entre sí. En lugar de reprimirlas o fingir que estás bien, permítete conectar con tus emociones y sentirlas plenamente. También puedes intentar escribir un diario sobre tus sentimientos, como una forma segura de expresarlos sin preocuparte por lo que piensen los demás.
Practica el autocuidado
Intenta mantener tu mente enfocada en el presente y cuídate con intención. Esto podría incluir comer alimentos saludables, hacer ejercicio, mantener buenos hábitos de sueño, estar en contacto con la naturaleza, dedicar tiempo a actividades que te hagan sentir bien,…
Cuánto tiempo lleva superar un vínculo traumático
Varía de persona a persona y que puede estar entre unas semanas, meses o incluso años. Es importante que te tengas paciencia y compasión todo lo que puedas durante el proceso.
También es muy frecuente tener recaídas de retomar el contacto durante el proceso, o incluso de volver a la relación por un tiempo. Los estudios muestran que, de promedio, se necesitan entre 7 y 9 intentos para terminar de forma definitiva con una relación abusiva.
En definitiva, superar un vínculo traumático puede llevar tiempo, pero la buena noticia es que es posible sanar. No tienen por qué consumirte ni definir tu vida.
Fuente: wikihow.com
Imagen de Christopher Ott en Unsplash


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