El Apego Desorganizado

Cómo se genera el Apego Desorganizado

El Apego Desorganizado es el menos frecuente y el más disfuncional de todos los tipos de apego.

Cuando un niño/una niña tiene apego seguro, lo que ocurre es que el padre/la madre/el/la cuidador(a) provee al niño/a la niña con una base segura para que el niño/la niña pueda aventurarse a explorar el mundo de forma independiente pero siempre volver al lugar seguro que le proporciona el padre/la madre/el/la cuidador(a).

En el caso del apego desorganizado no ocurre esto. Cuando el niño/la niña acude al padre/a la madre/ el/la cuidador(a), éste/ésta no siempre le ofrece seguridad y soporte, en ocasiones lo/la asusta o lo/la rechaza. No tiene un comportamiento coherente sino caótico y errático con el niño/la niña. El comportamiento abusivo es experimentado por el niño/la niña como amenazante para su vida, ya que es completamente dependiente de su padre/madre/cuidador(a). Así, el niño/la niña se encuentra con un dilema horrible: sus instintos de supervivencia lo que le dicen es que huya para estar a salvo pero resulta que la seguridad sólo la puede tener de la persona que le está asustando. Es por esto por lo que Mary Main llama a este tipo de apego el “miedo sin solución”.

Bajo estas circunstancias, la angustia por la que pasa el niño/la niña nunca es reconocido ni reflejado por el padre/la madre. En lugar de eso, transmite señales contradictorias de acercamiento/evitación, por ejemplo, intentando calmar al niño/la niña pero permaneciendo fuera de su alcance o riéndose del niño/la niña al mismo tiempo que intentando calmarle. Esto, a su vez, induce más confusión al niño/la niña, que responde a esa situación de una forma desorganizada, lo cual aumenta la comunicación disfuncional del padre/la madre. Es una espiral de respuestas erróneas a situaciones naturales y de comunicación equívoca y disfuncional.

Las figuras parentales que generan este tipo de apego en sus hijos/hijas muchas veces los asustan de forma inconsciente. Normalmente tienen comportamientos abusivos y/o de negación y rechazo hacia el niño/la niña y esto se suele deber a que ellos mismos/mismas tienen un trauma de infancia no resuelto que pasan a la siguiente generación sin ser conscientes de ello.

Los adultos con Apego Desorganizado

Las personas con apego desorganizado viven en un estado ambivalente, en el cual sienten miedo tanto de estar demasiado cerca como demasiado lejos de los demás. Intentan mantener sus sentimientos bajo control pero no son capaces. Sienten ansiedad y tratan de escapar de sus propios sentimientos. Muchas veces se sienten abrumados/abrumadas por sus propias reacciones y experimentan de vez en cuando tormentas emocionales. Suelen ser impredecibles y estar confundidos/confundidas sobre sus emociones y sentimientos. Les cuesta identificarlos y se avergüenzan de ellos.

El modo en el que estas personas ven las relaciones es el siguiente: buscan a los demás para satisfacer sus necesidades porque creen que esto no lo pueden hacer por sí mismos/mismas pero creen que si se acercan demasiado a otras personas, si hay demasiada intimidad, se harán daño. Es decir, la persona a la que acuden en busca de seguridad es la misma de la que tienen miedo a acercarse demasiado. Como resultado de esto, su comportamiento es caótico, ya que se acercan y se alejan de forma periódica, teniendo un patrón inestable de comportamiento.

Las personas con apego desorganizado en su etapa como adultos tienden a tener relaciones problemáticas o dramáticas, con muchos altibajos. Son como montañas rusas. A menudo tienen miedo de ser abandonadas pero al mismo tiempo también les cuesta la intimidad. Es probable que se hagan muy dependientes de sus parejas cuando se sientan rechazadas, pero también se sientan atrapadas cuando están muy cerca emocionalmente de ellas. Pareciera que no hubiese una sincronización entre ellos/ellas y sus parejas. Es probable que en algún momento de su vida acaben en relaciones abusivas sin ser conscientes de ello.

Cómo Sanar el Apego Desorganizado

El tipo de apego que hayas desarrollado en la infancia, basado en tu relación con tu padre/madre o cuidador(a) no tiene que definir para siempre el modo en el que te relacionas con los que quieres en tu etapa adulta. Si averiguas cuál es tu tipo de apego, podrás entender los mecanismos de defensa que has desarrollado para protegerte de un dolor que ya no está en la actualidad sino que pertenece a la infancia, a una época de tu vida que ya pasó.

Lo más aconsejable es que te busques una pareja con apego seguro y trabajes en desarrollarte a ti mismo/misma con las referencias de alguien con ese tipo de apego. El primer paso es darte cuenta del tipo de apego que tienes, de este modo tú y tu pareja podréis hacer frente a las inseguridades y miedos en que se apoya tu patrón de comportamiento basado en situaciones pasadas y construir y desarrollar apego sano y funcional, para tener una relación satisfactoria.

En concreto, para el caso del apego desorganizado la terapia Gestalt puede ser muy efectiva para enseñas habilidades sociales, formas de entender y gestionar las emociones y diferentes enfoques para liberar y sanar la tristeza y la rabia que esconden el trauma de infancia.

Si quieres saber más sobre el tipo de apego que tienes, te recomiendo el libro “Maneras de Amar”, de Amir Levine y Rachel Heller.

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