Cómo evitar ser Manipulada en una Relación

Las Personas Manipuladoras

La manipulación consiste en influir o intentar influir en el comportamiento o las emociones de los demás para fines propios.

Por qué un manipulador te manipula tiene una respuesta sencilla:  porque puede salirse con la suya contigo. Todos los narcisistas, psicópatas y sociópatas son personas extremadamente manipuladoras.

Las manipuladoras son expertas en convencer a los demás de darles más de lo ellas dan. Puede hacerte sentir bien, al principio, tener un amigo, pareja, familiar que te escuche, te aliente a abrirte, compartir tus pensamientos y revelar tus debilidades y vulnerabilidades. Alguien que nos escucha cuando estamos deprimidos es de valorar. Sin embargo, alguien que usa lo que sabe sobre nosotros durante esos momentos débiles para manipularnos… no tanto.

Estas personas manipuladoras conocen sus necesidades y cómo satisfacerlas a un bajo costo para ellos, pero a un costo significativo para los demás. Los maestros manipuladores conocen muchas formas de forzar tu asistencia que pueden dejarte confundido, desconcertado y/o enfadada o resentida. Si ya te encuentras en este punto y crees que puedes estar necesitando recuperarte de una relación narcisista, la pregunta es…

¿Por qué te has dejado manipular?

Una razón puede ser que tienes tanta hambre de atención (porque no la recibiste de niño o no la recibes de una relación actual importante), que cuando el manipulador te presta atención y te dice cosas positivas, te enganchas a la relación. Esto prepara el escenario para sentir que le debes algo a cambio o que te sentirías culpable si le decepcionaras.

Pero una razón psicológica más profunda puede ser que realmente no sabes lo que es sentirse realmente querida o valorada por ti misma, por lo que has decidido (inconscientemente) que un lugar segundo cercano es lograr que la gente te necesite. Y luego crees que puedes controlar la relación simplemente dando a las personas lo que necesitan. Esto puede ser un territorio conocido para ti. Con el tiempo, sin embargo, te das cuenta de que, aunque te gusta sentirte necesitada, no te gusta sentirte utilizada y comienzas a sentirte resentida.

Pero puedes pasar mucho tiempo dejando que la gente te necesite y sintiendo que eres especial antes de que te des cuenta de que estás siendo utilizado y/o explotado en diferentes sentidos.

¿Cómo saber cuándo hay un problema con la manipulación?

Aquí hay algunas señales de que estás siendo manipulado:

  • Cuando sientas un desequilibrio en el nivel de información personal que se comparte entre tú y la otra persona.
  • Cuando sientes que siempre estás «de guardia» para ayudar a esa persona, pero ella no está cuando la necesitas.
  • Cuando te das cuenta de que sus necesidades tienen prioridad sobre las tuyas.
  • Cuando otros amigos comienzan a hacer observaciones puntuales sobre la equidad en tu relación con esta persona en particular.
  • Cuando sientes enfado o rencor hacia la otra persona y no sabes explicar muy bien a qué se debe.
  • Cuando tienes la sensación de que no puedes ser tú mismo con esta persona pero al confrontarla sobre esto, lo niega.

Desafortunadamente, terminar o salir de una relación manipuladora, ya sea amistad o de pareja, es probablemente más fácil que tratar de realinearla. Los manipuladores pasan una gran cantidad de tiempo creando un mundo en el que sus necesidades son satisfechas por otros sobre quienes mantienen el control.

Cómo no volver a ser manipulado

La única persona a la que puedes cambiar es a ti mismo. La mejor manera de manejar a las personas manipuladoras es volverse menos susceptible a ellas. Somos tan fácilmente manipulables como elegimos serlo. Los manipuladores nos hacen sentir bien cuando nos inclinamos por sus necesidades, pero podemos aprender a darnos cuenta de que hay mejores formas de desarrollar nuestra autoestima que ceder ante ellas.

Si quieres recuperarte de una relación narcisista o con un psicópata o sociópata, puedes empezar por reflexionar de qué formas has permitido que esta persona te manipulase y aceptar tu responsabilidad por ello.

La mejor manera de manejar a las personas manipuladoras es volverse menos susceptible a ellas.

Conductas que te ayudarán a no volver a ser manipulada

  • Darte cuenta de cuándo te están halagando demasiado y muy pronto. Esta fase es la que en una relación de pareja se llama love bombing.
  • Darte de cuenta de que una persona a la que apenas conoces tiene la intención de formar parte de tu vida demasiado rápido y de una forma muy intensa.
  • Dejar de hacer cosas por los demás.
  • Aumentar tu autoestima por quién eres, no por lo que das a las otras personas.
  • Tener claro lo que quieres de los demás, de cada relación que tienes en tu vida. Si tú tienes claro el tipo de relación que quieres con alguien, ninguna persona podrá meterte en una dinámica que no quieres.
  • Observar a esa nueva persona en tu vida: ¿su comportamiento cómo te hace sentir? ¿Dónde lo sientes en el cuerpo? ¿Hay coherencia entre lo que esta persona dice y lo que hace? Por ejemplo, ¿te llama porque dice que le apetece hablar contigo pero después se pasa todo el tiempo hablando de sí misma?
  • Decir que no. Si no quieres hacer algo, simplemente dilo. Es algo a lo que tienes derecho y que nadie te puede quitar si no le dejas. Practica decir: «No, no estoy disponible para ayudarte con eso», incluso delante del espejo si esote ayuda.
  • Si te sientes culpable por no ceder a lo que esta persona quiere, sostén esa culpa. Poco a poco, se irá volviendo menos intensa. Generalmente, esos sentimientos de culpa fueron insertados ahí en la infancia por un padre o madre que te manipulaba para que hicieras lo que él o ella quería.
  • Crear límites que puedas mantener. Decide lo que quieres/puedes hacer por las personas y lo que no. Escucha a tu cuerpo para poner un límite a alguien. Recuerda que del mismo modo que los demás tienen derecho a pedirte lo que quieran, tú tienes el mismo derecho a decir que no si no quieres hacerlo.

Las relaciones saludables incluyen dar y recibir, y que hay un límite para lo que incluso los mejores amigos, pareja,.. deberían pedirse mutuamente. Las relaciones rara vez son totalmente iguales en lo que se da y se recibe en un momento específico. Sin embargo, con el tiempo, una relación saludable proporciona a ambos miembros un sentido de compromiso y apoyo del otro.

Si no te quieres de verdad y tiendes a ayudar o estar disponible para los demás de forma compulsiva, serás un objetivo fácil para una persona manipuladora.

La autoestima es un tema clave en las relaciones en las que hay manipulación. Tener una autoestima sana te permitirá ir a los demás desde un lugar en el que te permites que te quieran por quién eres, no por lo que haces por ellas ni por cubrir únicamente sus necesidades ignorando las tuyas.

Si quieres recuperarte de una relación narcisista, la autoestima es un tema clave.

Fuente: https://psychologytoday.com

Imagen de Sagar Dani en Unsplash

El Hoovering o «Técnica de la Aspiradora» : métodos que utilizan las Narcisistas para que vuelvas a una relación tóxica

Qué es el Hoovering o Técnica de la Aspiradora

El término «hoovering» en inglés procede de la conocida marca de aspiradoras americana llamada «Hoover». Se acuñó así a este comportamiento por la tendencia que tiene de intentar «aspirar» o «succionar» a una persona para que vuelva a una relación que ya está finalizada y que ha sido tóxica.

Digamos que estás fuera de la ciudad cuando de repente recibes un mensaje repentino de tu ex que dice «Te echo de menos». Ha pasado más de un año desde que dejasteis la relación y no habéis tenido contacto desde entonces, ¿qué es lo que está pasando en realidad?

Si este tipo de mensaje te deja con una sensación de hundimiento en la boca del estómago, es posible que se trate de “hoovering”. Si bien es fácil confundirlo con sinceros intentos de reconciliación, el “hoovering” o «técnica de la aspiradora» es una táctica de manipulación que un narcisista usa para arrastrarte nuevamente a una relación tóxica.

Es posible que un texto aleatorio no sugiera necesariamente algo malicioso por sí solo, pero ten cuidado si hay antecedentes de toxicidad en el pasado.

Aquí hay un vistazo a algunos de los signos distintivos que indican que alguien está intentando que vuelvas a una relación tóxica.

11 Señales de que te están haciendo Hoovering

Contactarte de la nada

Como he mencionado, el envío de mensajes de texto, la comunicación por whatasapp, a través de RRSS,.. de la nada puede ser una forma de intentar que vuelvas a una relación que es tóxica para ti.

Ten cuidado con los mensajes de nostalgia o preguntas aparentemente benignas. El objetivo que tienen no es saber la respuesta a lo que pregunta la narcisista sino que vuelvas a poner la atención en ella.

Aquí hay algunas frases que podría probar:

«Estoy viendo nuestra película, pensando en nosotros».

«¿Todavía tienes esa camisa roja que solías usar?»

«He soñado contigo.»

Comportarse como si hubiera arrepentimiento

Es posible que se disculpe demasiado por los eventos pasados y trate de convencerte de que ha cambiado. Cuando se usan como táctica de aspiración o “hoovering”, estas disculpas  tienen un subtexto manipulador.

Si de repente escuchas palabras que deseaste oír durante años de relación, y te parece que hay un cambio radical en la actitud de esta persona, su «perdón» podría no ser sincero.

Contacto en fechas señaladas

Ponerse en contacto durante la navidad o tu cumpleaños puede ser una forma de hacer que respondas a sus mensajes de texto o llamadas telefónicas.

También puede enviarte mensajes como «¡Felicitaciones por el nuevo trabajo!» para que bajes la guardia y hacerte creer que se interesa sinceramente por ti.

Declaraciones de Amor Eterno

Hacer profundas declaraciones de amor puede ser una forma de enternecerte y hacerte recordar los buenos tiempos. Estas declaraciones repentinas pueden ser aún más impactantes si no conseguías que tu pareja narcisista dijese «Te quiero» cuando estabais juntos.

Podría decir cosas como:

«Eres el compañero perfecto para mí».

«Eres mi alma gemela y tenemos que estar juntas».

«Nadie más me hace sentir como tú».

Agasajarte con muchos regalos

Puede ser que la persona ya hiciera esto en la fase de «love bombing» o bombardeo de amor enviando regalos a tu casa o tu trabajo. A veces estos regalos también pueden ser pretendidos guiños de complicidad, como un libro del que hablasteis cuando estabais juntos.

Si bien estos regalos no solicitados parecen gestos extraordinarios, son otra táctica manipuladora destinada a hacerte sentir en deuda con el narcisista o para conectar contigo de forma rápida.

Prometerte la luna

Pueden prometerte llevarte a unas vacaciones exóticas, comprar la casa de tus sueños o incluso casarse contigo, sabiendo perfectamente que nunca lo cumplirán.

Aquello que se negaba a darte cuando estabais juntos y que sabía que era importante para ti, te lo ofrecerá en bandeja, como si hubiera tenido un cambio de decisión radical.

Utilizar a otras personas para llegar a ti

Esto puede suceder cuando tu ex narcisista se hace la víctima e intenta que otras personas se comuniquen contigo en su nombre.

Algunos de estos comportamientos incluyen:

  • Chatear o hablar regularmente con tus padres y decirles lo mucho que te echa de menos.
  • Decirles a amigos mutuos lo genial que eres y cómo se arrepiente de haber dejado la relación o de que las cosas no funcionaran entre vosotros.
  • Usar a  vuestro hijo común como intermediario haciendo que te transmita mensajes.

Necesitar ayuda desesperadamente

Podría tener alguna crisis o emergencia, como un susto de salud. O podría tratar de ablandarte el corazón diciendo que han tenido una muerte en la familia.

El objetivo es atraer tu atención de forma drástica haciendo que te preocupes por la narcisista y su situación.

Difundir chismes falsos

Si sospecha que quieres abandonar la relación o que te estás alejando, armará el drama al difundir rumores falsos sobre ti a amigos y conocidos mutuos.

También pueden hacer afirmaciones que están diseñadas para provocar que te defiendas. Esto le da una sensación de control sobre tus reacciones y quizá haga que vuelvas a la relación sólo para defender tu posición.

Hacer como que no ha pasado nada

Aparecer aleatoriamente en tu lugar de trabajo o frente a tu casa y hacerse la encontradiza para iniciar una conversación casual y hacer como si nada hubiera pasado entre vosotros es otra táctica de hoovering.

También puede enviarte mensajes de texto o whatsapps del tipo “Cómo ha ido tu día” como si todavía fuerais una pareja.

Amenazar con hacerse daño a sí mismo

Uno de los mayores signos de hoovering es el de las amenazas de autolesión.

Un narcisista manipulador intentará forzarte a responder diciéndote que se hará daño a menos que respondas sus mensajes de texto o llamadas. Incluso puede amenazar con suicidarse.

Si crees que esta persona en peligro inmediato, puedes llamar a tu número local de servicios de emergencia. En todo caso, tú no eres responsable de la vida de esta persona y contactar a alguien amenazando con un suicidio es una táctica de manipulación y chantaje emocional.

El Límite en el Hoovering

Puede parecer inofensivo en la superficie, pero el hoovering es un comportamiento pernicioso que puede escalar rápidamente a un territorio más peligroso.

¿La clave para responder? No lo hagas. Limita tu exposición a esta persona bloqueando su número, dirección de correo electrónic, RRSS,.. Deja claro a tus amigos y familiares que no estás interesado en saber nada de la narcisista.

Si los mensajes son frecuentes en tu bandeja de entrada o aparece en tu casa sin invitación cada dos días o te envía regalos con de forma constante, es una señal de que el comportamiento se ha vuelto abusivo y ha escalado al acoso.

En última instancia, si pones un poco de distancia al comportamiento del narcisista, te darás cuenta de que en realidad es un comportamiento infantil, de alguien que no quiere afrontar lo que ha pasado y que no tiene ninguna intención de tener una relación diferente contigo, sino exactamente la misma que antes: de abuso.

Muchas personas que han nacido en familias disfuncionales, donde este tipo de comportamientos abusivos, de acoso,.. eran hechos por el padre o la madre o ambos, tienden a normalizarse y a pensar que “eso es lo normal” o que “eso es el amor”. No lo es. Es importante que aprendas qué comportamientos no son dignos, no te dan libertad o respeto o vulneran tus derechos dentro de una relación.

Más que nada, es importante que hagas eso que no se te permitió hacer de niño. Esto es, escucharte a ti mismo. Escucha tu instinto, esa sensación de hundimiento en la boca del estómago de la que hablaba al principio del artículo. Si algo dentro de ti te dice que “algo está mal” o que “todo esto es muy raro”, simplemente escúchalo. Confiar en lo que sientes dentro de ti sin la necesidad de que nadie más lo valide, es un buen primer paso para aumentar la confianza en ti misma.

Fuente: https://www.healthline.com/health/hoovering

Imagen de The Creative Exchange en Unsplash

La única forma en que le puedes ganar a una Persona Tóxica es no jugando. 8 Formas de Tratar con Personas Tóxicas.

Cuando se trata de personas tóxicas, como narcisistas, psicópatas y sociópatas, es conveniente reconocerlas temprano para evitarte problemas. Estas personas están heridas, no tienen una clara percepción sobre sí mismas y los demás, se mueven desde la manipulación, la dominación, la mentira y el control y usan los juegos mentales para obtener lo que quieren. Si quieres obtener recuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia.

¿La única forma en que puedes ganar en su juego? Negarte a jugar.

Si te sientes así, probablemente te encuentres cerca de una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Tienes miedo cuando estás cerca de ellas, estás constantemente enfada y te sientes agotada, sientes que siempre tienes que “andar con pies de plomo» cuando están cerca, no aceptan el ‘no’ como respuesta, sientes que tienes que demostrar constantemente lo que eres o que eres válida y te sientes negativa con respecto a ti misma.

Necesitas ser inteligente para no dejar que te alcancen. Pueden dejarte herido emocionalmente si te involucras en su juego.

Si por tu situación personal, aún no puedes tener contacto cero con alguna persona tóxica, aquí tienes 8 formas efectivas de cómo tratarlas.

  1. Pon Límites

    A las personas tóxicas les gusta hablar de forma infinita sobre sí mismas. “Vomitan” de forma incesante. No es un diálogo. Es un monólogo. Buscan receptores humanos que les escuchen indefinidamente. Se comportan de forma abusiva en esa necesidad de que se les escuche. Muchas veces ni siquiera dicen nada o son todo mentiras o conversaciones en bucle.

    Si crees que la conversación está siendo abusiva y te está dejando agotada, permítete levantarte e irte. Lo mejor es una excusa para que no intenten retenerte del tipo “Me tengo que ir”.

  2. Ignóralas

    A las personas tóxicas les encanta ser el centro de atención. Cuando están en una fiesta, en la oficina, en cualquier reunión social,…  les gusta que se enfoquen en ellos. La mejor manera de tratar con ellas es no darles lo que quieren. Es decir, ignóralas. Ignora su necesidad y no les prestes atención en absoluto. Si ven que no cubres su necesidad, simplemente cambiarán de objetivo y se buscarán a otra persona que le preste atención.

    Las personas tóxicas a menudo tienden a insultar o menospreciar a los demás para sentirse por encima y mejores que los demás. Critican mucho. Dicen frases como:

    Nunca me vestiría así. Vaya mal gusto. La organización es un desastre.

    Simplemente, ignóralas.

  3. No intentes Descubrirlas o Exponerlas

    Si estás en presencia de una persona tóxica y sabes que te está mintiendo, déjala que mienta. Nunca funcionaría tratar de convencerlas de lo contrario y exponer sus mentiras.

    Lo mejor es no preocuparse por sus mentiras. Tú sabes tu verdad, déjalos tener sus mentiras. No pierdas tu tiempo y energía confrontándolas. Te meterás en una guerra emocional sin fin. Es mejor seguir la corriente “como a los locos”.

  4. No Confíes en Ellas 

    Toda la información personal que le das a una persona tóxica es material que utilizará para manipularte. Puede hacerlo “de buen rollo”, para generara dependencia. Por ejemplo, sabe que tienes falta de autoestima y de vez en cuando te halaga, o “de mal rollo”, es decir, sabe cuáles son tus debilidades o puntos flacos y es justo a donde irá cuando quiera hacerte daño. Es decir, en el mismo caso de la autoestima, lo utilizará para bajarte la moral con frases del tipo:

    No vales para nada o ¿A ti quién te va a querer?

  5. No asumas la Culpa de lo que no te corresponde

    Las personas tóxicas son maestras en culpar a los demás. Justifican sus acciones como sea, sacándose la culpa de encima y buscan a un objetivo al que echársela.

    Con una persona tóxica no hables de culpa sino de responsabilidad. Si te corresponde asumir la responsabilidad por algo, hazlo, pero no dejes que te manipulen para asumir la culpa por temas o acciones que no te corresponden.

  6. No intentes Complacerlas

    Es natural que las personas tóxicas sean un día amorosas contigo, y al día siguiente te dejen preguntándote qué has hecho mal porque han dejado de hablarte de forma repentina. Se trata de un juego mental en el que es mejor no entrar. Sino acabarás intentando complacer a una persona que es imposible de complacer porque es eso a lo que juega.

    Cuando le preguntes qué le pasa, si responde «nada» o se niega a responderte, déjala. Las personas tóxicas normalmente cambian su forma de tratarte para que entres en su juego de manipulación. No les dejes.

  7. No Participes en su Drama

    Las personas tóxicas buscan pelea de forma consciente o inconsciente para poder descargar su rabia en ti. Buscarán la excusa que sea para justificar su enfado contigo. Sin embargo, es peligroso entrar en esta dinámica porque son personas sin empatía y que no se responsabilizan del daño que le hacen a los demás.

    La mejor solución es no involucrarse en la pelea en absoluto. Si de alguna manera te encuentras en esa situación, simplemente distánciate o manifiesta cómo te sientes con esa situación de una forma asertiva.

  8. No entres en su Juego

    No puedes ganarle en el juego a una persona tóxica, simplemente porque tú sí tienes empatía y no te interesa relacionarte con los demás con dinámicas de poder y control. Entonces, lo más sano que puedes hacer para ti es distanciarte física y emocionalmente de ellas. Así evitarás que te dañen emocionalmente.

Esto se aplica en el caso de que aún tengas contacto con una persona tóxica (narcisista, psicópata o sociópata). Si lo que buscas es unarecuperación después del abuso narcisista, lo más sano es hacer terapia. En la terapia verás cuáles son tus patrones para acabar interactuando con este tipo de personas y podrás sanar.

Fuente: https://curiousmindmagazine.com

Qué es el Control Coercitivo en una Relación

Qué es el Control Coercitivo

Aislamiento. Amenazas. Humillación. Éstas son las armas del control coercitivo, una estrategia utilizada por algunas personas contra sus parejas, amigos o empleadas. Una relación que debe involucrar apoyo amoroso termina como una trampa diseñada para la dominación y el control. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, reconocer que has sido sometida a control coercitivo es un buen primer paso.

Las personas sujetas a control coercitivo se vuelven ansiosas y temerosas. El control coercitivo les quita su independencia, el sentido de sí mismas y derechos básicos, como el derecho a tomar decisiones sobre su propio tiempo, amigos, apariencia, tiempo libre, trabajo,.. en definitiva, sobre su vida. El maltrato psicológico que practica una persona que ejerce el control coercitivo es similar a un lavado de cerebro y al que practican los líderes de sectas o cultos.

Muchas personas que usan el control coercitivo también abusan física o sexualmente de sus parejas, pero otras muchas usan el control coercitivo sin violencia física. Es posible que las personas que conocen a la pareja/familia no puedan ver los signos de control coercitivo. Las personas que lo usan suelen proyectar una imagen de carismáticas y encantadoras. El control coercitivo, el abuso y el maltrato es algo que se da siempre de puertas hacia dentro, en la intimidad, no de puertas hacia afuera, donde los demás lo pueden ver.

Comportamientos de Control Coercitivo

¿Te estás preguntando si en tu relación hay control coercitivo? Aquí tienes una lista de ejemplos de control coercitivo para averiguar si estás siendo objeto de control coercitivo:

  • Aislarte de amigos y familiares.
  • Monitorear tu tiempo.
  • Control a través del teléfono, el e-mail, redes sociales,..
  • Tomar control sobre aspectos de tu vida diaria, como a dónde puedes ir, a quién puedes ver, qué puedes ponerte y cuándo puedes dormir.
  • Privarte de acceso a servicios de apoyo, como servicios médicos.
  • Ningunearte de forma repetida, como decirte que “eres inútil”, “tonto/tonta”, “no vales para nada”, “estás loca/loco”.
  • Humillarte, degradarte o deshumanizarte.
  • Controlar tus finanzas: mirar tus cuentas del banco, no permitirte tener un dinero (que te has ganado tú) para ti, decidir en qué puedes gastar o no tu dinero.
  • Amenazarte o intimidarte:»Si te vas, me suicido»; «Si haces esto, te dejo»; «Si no haces lo que yo te digo, te mato».

Cómo se Siente una persona bajo Control Coercitivo

Las víctimas del control coercitivo a menudo se sienten como rehenes. Con el tiempo, ser criticada, acosada y monitoreada puede parecer rutinario e ineludible. Las víctimas a menudo se culpan a sí mismas ya que se sienten desesperadas y desorientadas. Es fácil para una persona en esta posición perder la confianza y aceptar la visión de la realidad de la persona que ejerce el control coercitivo. Pueden sentirse confundidas cuando se les dice una y otra vez que ellas mismas han desencadenado los comportamientos de su pareja/jefe/amigo al hacer algo «incorrecto». Al mismo tiempo, para “mantener la paz”, las víctimas pueden reprimir sus necesidades, silenciar sus voces y distanciarse de sus seres queridos. Muchas veces las víctimas no ven la conexión entre el control coercitivo al que están siendo sometidas y su propio aislamiento hasta que el tiempo ha pasado y se dan cuenta de su dependencia y su falta de autoestima. Perder la confianza en una misma es algo que puede resultar paralizante y que perpetúa la situación de control coercitivo en la que se encuentran. Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, es más que probable que te suene este patrón de relación.

Las personas que se quedan atrapadas en la red de una persona controladora suelen empezar esta situación en un momento de vulnerabilidad en sus vidas. La diferencia es que alguien que ha crecido en una familia funcional, con referentes más sanos, se da cuenta mucho antes de que “algo está mal” y suele abandonar la relación y con ella el control coercitivo. Las personas que han crecido en familias disfuncionales pueden no darse cuenta de esto, ya que se trata de patrones que les son familiares. Por eso es más que probable que, o bien tarden más en abandonar la relación, o bien no lleguen a hacerlo, quedándose con la persona que las maltrata o abusa de ellas. En este tipo de relaciones las víctimas de control coercitivo se sobreadaptan a lo que les pide/exige la persona que ejerce el control coercitivo, en nombre del “amor”. En este tipo de relaciones se le llama amor a lo que en realidad es control, dominación y poder.

Una vez que una persona controladora atrapa a otra en su red, hará todo lo posible para prolongar la relación. A veces la amenazará, la acosará o la asaltará si se va o sospecha que está intentando irse. Por esta razón, incluso si no hay violencia física, es importante que una persona que está siendo sometida a control coercitivo busque ayuda y confeccione un plan para sentirse sana y segura.

* Si no te gusta la palabra «víctima», puedes sustituirla por «superviviente».

Si  quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, o todavía estás en ella, y te das cuenta de que estás siendo sometido a control coercitivo, pide ayuda. Tienes derecho a vivir de forma libre y autónoma y nadie tiene porqué privarte de él. 

Fuente: https://www.psychologytoday.com

Cómo liberarte de ser Emocionalmente Manipulado

¿Alguna vez te has preguntado cómo alguien te hizo hacer algo que tú realmente no querías? ¿O cómo acabaste envuelta en una situación que tú tienes la sensación de que no la escogiste?

Si te sientes así con frecuencia con respecto a tu pareja actual, anteriores parejas, amigos íntimos o algún familiar cercano, entonces quizá sea hora de que consideres si estás siendo emocionalmente manipulado. Hay algunas personas que son realmente buenas manipulando. Lo han aprendido como una habilidad de supervivencia para conseguir lo que quieren en la vida. Lo han aprendido de sus padres/madres, que conseguían lo que quería de ellos cuando eran niños manipulándolos.

En su edad adulta estas personas siguen repitiendo este patrón de manipulación (consciente o inconscientemente), cuando en realidad ya no lo necesitan. Viene de una idea de baja autoestima y de que sólo van a conseguir lo que quieren/necesitan manipulando el medio, no siendo ellas mismos ni manifestando sus necesidades a través de una comunicación directa, sana y asertiva.

 ¿Qué es la Manipulación Emocional?

La manipulación supone tener una agenda encubierta y actuar «bajo el radar» para conseguir que otra persona o personas hagan lo que el manipulador quiere. Esto puede ocurrir de una forma consciente o inconsciente, tanto por parte del manipulador como de la persona manipulada.

Hay que dejar claro que todas las personas (o casi todas) manipulamos en un cierto grado para conseguir nuestras metas y objetivos. Esto es parte de un comportamiento sano y natural. Es lo que hacemos cuando mostramos nuestra cara más profesional en una entrevista de trabajo o la más seductora cuando estamos con una persona a la que queremos conquistar. La manipulación es dañina y tóxica cuando conlleva una tendencia a explotar a los otros o a no sentir culpa por cualquier daño que se les pueda causar a las personas manipuladas.

¿Quién es más vulnerable a la Manipulación Emocional?

Todas las personas son susceptibles de ser manipuladas por aquéllas que son realmente buenas manipulando. Sin embargo, hay algunas características que son compartidas por las personas que son más susceptibles de ser emocionalmente manipuladas. ¿Te sientes identificado?

  • Sólo te sientes útil y/o querida cuando satisfaces las necesidades de otras personas en lugar de las tuyas. Esto va más allá de ser simpática. En este caso, tu sentido de valía está ligado a hacer cosas para otras personas hasta el punto de llegar a comprometer tu propio bienestar.
  • Tienes miedo a expresar tus emociones. Haces casi lo que sea para evitar las confrontaciones y eres lo que se conoce como una “persona complaciente”. Crees que si expresas lo que quieres de alguien o cómo te sientes, la relación con las personas que quieres se va a deteriorar hasta el punto de terminar y ese pensamiento te angustia mucho, por lo que guardas silencio.
  • Dificultad para poner límites y para decir que no. Te cuesta mucho poner límites a las personas, mirando más por que estén bien los demás en lugar de estarlo tú. Muchas veces dices que sí a propuestas, planes, órdenes,… a las que en realidad te gustaría decir que no.
  • Un Sentido Débil de Ti Mismo. Normalmente proyectas una imagen de ti a los demás que no se corresponde con tu Yo Auténtico. Si quieres agradar a alguien, te acabas esforzando por proyectar la imagen de que lo que crees que esa persona quiere en lugar de ser tú mismo. Sin tener un sentido claro de ti mismo, es difícil que confíes en tu criterio y que tomes decisiones en tu propio beneficio.

Características de las Personas Manipuladoras

 La lista no es exhaustiva pero éstas son algunas de las características comunes que presentan las personas que son manipuladoras emocionales:

  • Les da igual lo que Quieran los Demás. Puede que se comporten como si sí que les importa lo que quieren los demás, e incluso puede que estas personas piensen que realmente les preocupa (son personas complejas que tienden a hacerse lavados de cerebro a sí mismas), pero lo cierto es que al final intentan que todo gire en torno a ellas sin que se note mucho.
  • Son encantadoras para Gustar a todo el mundo. Cuando quieren conseguir algo de otra persona, son realmente encantadoras: amables, educadas, divertidas, aduladoras. Sin embargo, esto es sólo una fachada. Al mismo tiempo suelen tener comportamientos completamente faltos de empatía con otras personas, como por ejemplo, alguien con quien estás teniendo una cita y te llena de halagos pero que después trata muy mal al camarero que os sirve la cena.
  • Saben cuáles son los temas que te Afectan a ti. Utilizarán tus vulnerabilidades como si fuera la munición para atacarte. Una vez sepan tus secretos y tus miedos, los utilizarán para hacerte sentir una persona inestable y poco razonable (cuando en realidad es al revés).
  • Parecen conseguir siempre lo que quieren de los demás. Son muy buenos utilizando la culpa ajena para evitar asumir responsabilidades o para hacer que los demás sientan pena por ellos y hagan lo que ellos quieren.

Cómo tratar con una persona Manipuladora Emocional

Sólo un cambio profundo en ti misma hará que seas consciente de si alguien te manipula o intenta hacerlo. Aquí te doy algunas claves sobre cómo responder a una persona que es emocionalmente manipuladora:

  • Sé Consciente. Pon una cierta distancia entre tú y esa persona y analiza lo que dice de una forma objetiva. Es como poner un filtro a lo que te dicen sin tragártelo sin más. ¿Esa persona parece auténtica? ¿Tienes la sensación de que quiere algo concreto de ti?
  • Haz Caso de tus Sensaciones y de tus Pensamientos. Si te sientes confuso, que te están haciendo de menos o dudas mucho de ti mismo, hazte caso. Ni estás exagerando ni estás loco.
  • Encuentra la causa de tus Sentimientos. Si te sientes siempre culpable después de hablar con una persona concreta, “rebobina” la conversación en tu cabeza e intenta descubrir qué palabras o qué tono te llevaron a ese sentimiento. Si haces esto cada vez que ocurre, seguramente te lleve a descubrir un patrón de comportamiento tanto en ti como en la persona que te manipula.
  • Mira si sus Palabras son coherentes con sus Acciones. No te dejes engatusar rápido por unas cuantas palabras bonitas. Toma un poco de distancia y mira si hay coherencia entre lo que esa persona dice y lo que hace.
  • Ten claro que el Problema lo tiene esa persona, no Tú. No es tu culpa haber crecido en una familia disfuncional y por ello ser susceptible de manipulación, pero sí es responsabilidad tuya trabajarte hoy en día para que no se siga repitiendo este patrón de infancia. Lo bueno es que tú puedes trabajarlo. Las personas que son muy manipuladoras no, porque no creen que tengan un problema.
  • Empieza a ser Asertiva. Esto empieza con responder (no reaccionar) de una forma diferente frente a la persona manipuladora. Dices que “no” si no quieres y expresas lo que quieres o lo que te molesta o lo que te hace daño, aunque sepas que no les va a gustar. Al principio sentirás miedo y culpa haciendo esto. Es normal. Cuanto más lo hagas, saldrá con más naturalidad. Hay una cosa que tienes que tener muy clara, y es que tienes que estar dispuesta a perder la relación con esa persona (sea cual sea el vínculo) para poder cambiar la relación de forma profunda. Si la relación no resiste a tu nuevo Yo, entonces podrás buscar a otra. No merece la pena mantener una relación con alguien que no te respeta y que te quiere principalmente porque haces lo que él o ella quiere.

Si quieres saber más sobre las técnicas que utilizan las personas manipuladoras emocionales, en este artículo hay información sobre técnicas de manipulación.

Fuente: monikahoyt.com

Técnicas de Manipulación que Utilizan las Psicópatas

De acuerdo con el psiquiatra George K. Simon, autor del famoso libro «In Sheep´s Clothing», la manipulación psicológica exitosa supone que el/la manipulador(a):

  1. Esconde comportamientos e intenciones agresivas.
  2. Conoce las vulnerabilidades psicológicas y emocionales de la víctima para determinar qué tácticas son las más efectivas.
  3. Tiene el nivel suficiente de crueldad para no sentir culpa sobre el daño que le puede causar a la víctima.

Por ello, la manipulación es un comportamiento que normalmente es encubierto: relacional agresivo o pasivo-agresivo. A continuación, hago una exposición de las técnicas de manipulación más comunes. A lo largo de todo el artículo hablo del/de la psicópata porque es el tipo de personalidad más proclive a utilizar estas tácticas, pero también las usan las sociópatas y narcisistas. En realidad, casi todos los seres humanos podemos llegar a ser manipuladoras de una forma u otra. Las técnicas que aquí se describen son específicas de personas con una patología, que las usan de forma habitual para dañar, explotar, usar,… a otras personas.

Técnicas de Manipulación de los Psicópatas

Mentira

Es difícil decir si alguien te está mintiendo en el momento en el que lo hace. Sin embargo, muchas veces la verdad sale a relucir cuando ya es demasiado tarde. Una manera de minimizar las posibilidades de que te mientan es entender que hay algunos tipos de personalidad (sobre todo los psicópatas) que son expertos en mentir, haciéndolo de forma frecuente y muchas veces de forma sutil. Te mentirán mirándote a los ojos, sin pestañear. Una forma de detectarlo es ver esa frialdad desconectada en sus ojos, como de robot. Los ojos es la única parte del cuerpo con la que el ser humano no puede mentir.

Mentira por omisión

Es una forma muy sutil de mentir, ocultando una parte significante de información que, de saberse, haría que el otro modificase su comportamiento y su forma de interactuar con el/la psicópata. Esta técnica es usada en la propaganda.

Negación

El/la psicópata se niega a admitir que ha hecho algo malo.

Racionalización

Una excusa que el/la psicópata pone para justificar su comportamiento inapropiado. La racionalización está muy ligada a generar confusión.

Minimización

Es un tipo de negación combinada con racionalización. El/la psicópata afirma que su comportamiento no es tan dañino o irresponsable como otra persona le sugiere, por ejemplo, decir que un insulto en realidad era sólo una broma.

Inatención o atención selectivas

El/la psicópata se niega a prestar atención a cualquier cosa que no le interese, diciendo frases como “No quiero oír eso” “Ahora no tengo tiempo” o “No quiero volver a hablar de eso”, esta última a pesar de que el tema no ha sido tratado nunca antes.

Distracción

El/la psicópata no da una respuesta clara a una pregunta clara y en lugar de eso se va por las ramas, dirigiendo la conversación deliberadamente hacia otro tema.

Evasión

Similar a la distracción pero dando respuestas irrelevantes, vagas, incoherentes, palabras vacías.

Intimidación encubierta

El/la psicópata obliga a que la víctima adopte una postura defensiva mediante el uso  (sútil, indirecto o implícito) de amenazas veladas.

Activación de la culpa

Una clase especial de intimidación. El/la psicópata sugiere a la víctima que él/ella no se preocupa lo suficiente o es demasiado egoísta o lo ha tenido demasiado fácil en la vida. Esto suele generar en la víctima sentirse mal, manteniéndola en un estado de ansiedad, en la duda sobre sí misma o en una posición sumisa.

Avergonzar

El/la psicópata utiliza el sarcasmo y el menosprecio para aumentar el miedo y la duda respecto de sí misma en la víctima. Las manipuladoras utilizan esta táctica para hacer que los demás se sientan poco valiosos y así necesitarles. Esta técnica puede ser muy sutil, como una mirada atemorizante, un tono de voz desagradable, comentarios retóricos, sarcasmo sutil. Las manipuladoras pueden hacer avergonzar a una persona que se ha atrevido a retarles (muchas veces este “reto” está en su imaginación, sin que en realidad haya ninguna intención de esto por parte de la víctima). Es una forma efectiva de forjar un sentimiento de inadecuación en la víctima.

Jugar el papel de la víctima

El/la psicópata se retrata a sí mismo como la víctima de las circunstancias o del comportamiento de otra persona para ganarse la simpatía, lástima o compasión de la víctima.  A la gente empática le cuesta mucho ver a alguien sufrir sin ayudarles, así el/la manipulador(a) lo tiene más fácil jugando ese papel para después solicitar colaboración por parte de la víctima.

Difamación

Más que cualquier otra, esta táctica es un medio poderoso para poner a la víctima a la defensiva mientras que simultáneamente el/la psicópata tapa su maniobra agresiva.

Jugar el papel del/de la sirviente

Encubrimiento de una agenda de interés personal disfrazado de servicio a una causa más noble, por ejemplo, un artista que está pintando un cuadro que tiene pocas expectativas de que ninguna galería de arte lo exhiba y dice que lo quiere exponer en los centros cívicos para “acercar el arte al ciudadano”.

Seducción

El/la psicópata utiliza el encanto, los halagos, la adulación, o el apoyo hacia la otra persona de una manera exagerada para que baje las defensas y confíen en él/ella y le sean leales.

Proyección de la culpa 

El/la psicópata manipula haciendo de otra persona su chivo expiatorio, muchas veces de una forma sutil, que sea difícil de detectar.

Fingimiento de inocencia

El/la psicópata intenta dar a entender/sugerir que el daño causado ha sido sin una intención concreta o que no han hecho algo de lo que se les acusa. El/la manipulador(a) puede fingir una cara de sorpresa o de indignación. Esta táctica hace que la víctima se cuestione su propio juicio y posiblemente su sanidad mental.

Fingimiento de confusión

El/la psicópata se hace el/la tonto, fingiendo que no sabe de lo que la otra persona le está hablando o que está confuso sobre una cuestión sobre la que se le pregunta.

Exhibición de la ira

El/la psicópata utiliza la ira para mostrar intensidad emocional para asustar a la víctima y que se vuelva sumisa. «Sube el volumen» de la emoción para asustar.

“Ocultar información es la esencia de la tiranía. El control del flujo de información es la herramienta de una dictadura”. Bruce Coville.