¿Crees que te están haciendo Gaslighting o Luz de gas? Claves para responder

En qué consiste el Gaslighting o Luz de Gas

Si alguna de las frases más abajo te resulta familiar esprobable que te estén haciendo gaslighting o luz de gas.

“Debes estar volviéndote loco. Eso no es lo que pasó».

«No sabes de lo que estás hablando».

«Estás imaginando cosas».

“No hay necesidad de ser tan sensible. Sólo estaba bromeando.»

El gaslighting o luz de gas es una técnica muy peligrosa e insidiosa de manipulación, hecha para que dudes de tus sentimientos y emociones y de tu percepción de la realidad en general. Se trata de un comportamiento que tiene el objetivo de confundirte y hacerte dudar de ti misma para que hagas lo que la otra persona quiere.

Ejemplos de Gaslighting o Luz de gas

  • Trivializar. Minimizar tus sentimientos o sugerir que tus emociones no importan o acusarte de reaccionar de forma exagerada. “Ay, es que eres tan sensible que no se te puede decir nada.”
  • Contrarrestar. Cuestionar tu memoria, inventar nuevos detalles o directamente negar que haya sucedido algo.“No te estás acordando bien de aquello, yo no llegué tarde, creo que tu memoria te juega malas pasadas.”
  • Retener. Ignorar tus intentos de tener una conversación o de aclarar algo que ha sucedido. “Ahora no puedo hablar”; “No tengo tiempo para cosas como ésta”.
  • Olvidar o negar. Cuando mencionas un evento específico o algo que la persona ha dicho, contesta diciendo que no puede recordarlo o que nunca ha sucedido. “No me acuerdo”; “No sé de qué me hablas”.
  • Desprestigio. Sugerir a otras personas que no puedes recordar las cosas correctamente, que te confundes fácilmente o que inventas cosas. Esto puede amenazar tu carrera profesional cuando sucede en el trabajo. «Creo que está perdiendo la cabeza»; «Se pone muy nerviosa y no sabe lo que dice.»

De una forma genérica, que alguien te haga gaslighting o luz de gas de una forma continuada te lleva a:

  • Dudar y cuestionarte a ti mismo y tu percepción de la realidad
  • Afirmar de forma constante directa o indirectamente que eres demasiado sensible, o tonto, o débil, o pesado o…
  • Disculparte con frecuencia
  • Tener dificultades para tomar decisiones
  • Sentirte confundido o perdido con mucha facilidad
  • Evitar hacer preguntas sobre algo o rebatir cuando crees que alguien no tiene la razón por miedo a estar equivocado o creer que dices “una tontería”.

Aunque las parejas emocionalmente abusivas y los miembros de la familia son los que más suelen utilizar esta táctica, el gaslighting o luz de gas también se da en las amistades o en las relaciones de trabajo. Si no hay conciencia de lo que es y se empieza a frenar, puede tener un impacto grave en tu salud mental y autoestima.

Aquí tienes algunos consejos para responder al gaslighting y recuperar el control.

Aprende a sentirte y validar tus emociones y percepciones

El gaslighting o luz de gas no suele ser fácil de reconocer, especialmente porque a menudo comienza con algo pequeño, como comentarios a los que no les damos mucha importancia, y poco a poco, comienza a escalar hasta que se convierte en un patrón de manipulación.

La persona que te hace gaslighting o luz de gas quiere que dudes de ti mismo y dependas de su versión de la realidad.

A menudo, las personas que llegan a mi consulta, dudan de sí mismas y de la versión de las cosas que me plantean. Suelen utilizar frases como: “A lo mejor estoy exagerando”, “Quizás no lo esté viendo bien” o “¿Y si esto en realidad me lo estoy inventando?”. Estas frases son señales muy claras de que han sufrido luz de gas. No sólo dudan de un situación o evento en concreto sino de toda su historia.

En el fondo, su cuerpo les está dando mensajes de lo que pasa a través de sus emociones y sensaciones corporales pero han aprendido a ignorarlo por estar metidas en esta dinámica durante mucho tiempo.

Al considerar si alguien te está haciendo gaslighting o luz de gas, te invito a poner la atención en tus emociones y sensaciones corporales. Cuando estás en la presencia de esta persona, ¿cómo te sientes? ¿Sientes miedo, rabia y/o asco? ¿Aprietas las mandíbulas o los glúteos? ¿Sientes una presión en el estómago?

Todas ellas son señales de que la persona te está manipulando y está intentando que no confíes en ti mismo. Si empiezas a poner la atención en tu cuerpo cuando interactúas con esta persona, podrás observar las señales que te da.

Esto te ayudará a poner la atención en ti y no en la otra persona y empezar a validarte a ti mismo y dejar de buscar la validción en la otra persona.

Toma distancia de la situación

Es comprensible experimentar muchas emociones intensas cuando una persona te esté haciendo gaslighting o luz de gas.

Ira, frustración, preocupación, tristeza o miedo: estos sentimientos, y cualquier otro, son completamente válidos, pero trata de no dejar que guíen tu reacción inmediata. Mantener la calma puede ayudarte a manejar la situación de manera más efectiva.

Es posible que desees rebatir lo que ha dicho la persona que está tratando de hacerte gaslighting. Si embargo, es posible que esta respuesta haga la otra persona no retroceda sino al contrario. Detectar tu reacción emocional, puede alentar a la persona que te hace gaslighting a seguir tratando de manipularte.

Mantener la calma también puede ayudarte a concentrarte en tu verdad, lo que hace que sea menos probable que la versión de la persona que te hace gaslighting influya en tu confianza en ti misma.

Normalmente, las personas que hacen gaslighting tienen dificultades para respetar los límites de la otra persona, por lo que conseguir algo de espacio físico te puede ayudar a poner ese límite. Puedes sugerir tomar un descanso y volver a hablar sobre el tema más tarde. Salir a caminar o salir brevemente puede ayudarte a despejar tu mente y reenfocarte.

Si no puedes salir físicamente, puedes hacer esto en su lugar para evitar reaccionar y así entrar en un bucle conflictivo:

  • Respirar de forma profunda varias veces
  • Contar lentamente hasta 10
  • Repetir para tus adentros un mantra afirmativo como: “Yo tengo mi verdad” o “Nadie me tiene que validar porque yo me valido a mí misma”.

Cuando más te separes emocionalmente de la situación, menos te engancharás en ella a la necesidad de tener la razón o de que la persona que hace gaslighting reconozca lo que está haciendo. No es muy probable que esto ocurra, pero ahí es donde está el secreto, si no necesitas probarle nada a esta persona y simplemente estar contigo, te alejarás de forma natural, dejándole con su “locura”.

Lleva un registro del Gaslighting o Luz de gas

Documentar tus interacciones con alguien que intenta hacerte gaslighting, puede ayudarte a ganar objetividad sobre lo que realmente está sucediendo. Te puede ayudar a ver la manipulación con más claridad o si, por ejemplo, la persona niega que se ha llevado a cabo una conversación o un evento, puedes comprobarlo y verificar la verdad por ti mismo.

Más abajo tienes algunas ideas sobre cómo llevar ese registro:

  • Guarda o toma capturas de pantalla de mensajes de texto y correos electrónicos.
  • Toma fotografías de cualquier objeto dañado.
  • Anota las fechas, horas de las conversaciones y frases o acciones del/de la gaslighter en ellas.
  • Utiliza tu teléfono para grabar conversaciones. Es posible que legalmente no puedas usar estas conversaciones en un juicio, pero te permitirá tener pruebas del comportamiento de esta persona y también puedes, si quieres, informar a otras personas sobre la situación.

Contar con pruebas palpables puede ser de gran ayuda para restaurar tu paz mental y contribuir a tu bienestar emocional.

Mientras haces todo esto, es conveniente que la persona que te está haciendo gaslighting o luz de gas no lo sepa, ya que si se lo comentas, es más que probable que intente utilizarlo en tu contra.

La recolección de pruebas ya sirve por sí misma para reafirmarte y experimentar que no es necesario que la persona que te hace el gaslighting lo reconozca sino que verlo por ti mismo es suficiente para no cuestionarte, validar tu realidad y crecer en confianza.

Estar sometido al gaslighting de otra persona con la que hay un vínculo cercano puede ser una experiencia muy abrumadora y angustiante. Por ello, y hasta qua puedas poner fin o alejarte de la persona que te hace gaslighting, recuerda tratarte con respeto, compasión y amabilidad.

El gaslighting o luz de gas es un asunto serio de salud mental y emcional. Si lo estás experimentando, es conveniente que busques la ayuda adecuada para que darte cuenta de qué es lo que te ha llevado a esta situación y sanar las heridas que necesites para no volver a caer en una dinámica tan tóxica y dañina para ti.

Imagen de Apollo Reyes en Unsplash.

¿Estás siendo víctima de Luz de Gas o Gaslighting?

“Estás locx, eso no ha pasado nunca”

“Eres demasiado sensible”

“Te lo estás inventando”

“Eres muy difícil”

¿Qué es el Gaslighting?

¿Has oído alguna vez estas frases de tu pareja/padre y/o madre/amigx que te han hecho cuestionarte a ti mismx? Si es así, es más que probable que estés siendo víctima de Gaslighting, una forma de abuso emocional y psicológico que hace que la persona que es objeto de ella se cuestione sus propios sentimientos, instintos, pensamientos y sanidad mental, dando a la persona abusiva (generalmente un(a) narcisista) el poder y el control.

El término tiene su origen en la película británica “Gaslight” de 1940, dirigida por Thorold Dickinson, basada en la obra teatral “Gas Light”, (conocida como “Angel Street” en USA), de 1938, escrita por Patrick Hamilton. En la película, un hombre manipula a su mujer para convencerla de que está loca y así poder robarle una fortuna que ésta tiene escondida. Esconde cosas como cuadros, joyas,.. haciéndole pensar que ella es la responsable de esas pérdidas pero que no lo recuerda. El término se refiere a las luces de gas que el marido utiliza en el ático mientras busca la fortuna escondida. La mujer ve las luces pero el marido insiste en que está desvariando.

Una vez que el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) ha utilizado el “gaslighting” para quebrar la habilidad de la víctima para confiar en sus propias percepciones y creencias, hay más probabilidades de que la víctima se quede en la relación abusiva, porque él/ella empezará a creer que no puede vivir sin el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).

El “gaslighting” normalmente ocurre en una relación de forma gradual – tanto que al principio las acciones del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) parecerán inofensivas. Con el paso del tiempo, la víctima acaba padeciendo ansiedad, aislamiento, confusión, depresión,.. perdiendo una total noción de lo que está ocurriendo en realidad.

El «gaslighting» es de las formás más abusivas y agresivas que hay de abuso emocional y psicológico. Estar expuestx a ella durante un periodo largo de tiempo puede ser psicológicamente devastador para la víctima, destrozándole la autoestima y haciéndole dudar de su propia sanidad mental.

10 Señales de que te están haciendo Gaslighting

En cuanto a ti, hay señales en tu cuerpo y en tu cabeza que te avisan de que algo no está bien. De acuerdo con el autor y psicoanalista Robert Stern, las siguientes son señales de que te están haciendo “Gaslighting”:

  1. Te cuestionas a ti mismx constantemente.
  2. Empiezas a preguntarte si eres demasiado sensible.
  3. Te sientes confusx la mayor parte del tiempo y te cuesta mucho tomar decisiones, aunque sean muy simples.
  4. Te pasas el día disculpándote ante esa persona.
  5. No puedes entender porqué la mayor parte del tiempo te encuentras triste.
  6. Te excusas a menudo ante los demás por el comportamiento de esa persona.
  7. Te sientes como si no pudieses hacer nada bien.
  8. Te sientes como si no fueses lo “suficientemente buenx” para las otras personas.
  9. Tienes la sensación de que antes de esta relación eras una persona con más confianza en sí misma, más relajada y más feliz.
  10. Ocultas información a tus amigxs y a tu familia para no tener que explicar lo que pasa con esta persona.

 Acciones relacionadas con el Gaslighting

  1. Retención: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que no te entiende o se niega de forma radical a escucharte. Puede que diga algo como “No quiero oír nada sobre esto nunca más”.
  2. Oposición: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cuestiona tu memoria, incluso aunque estés muy segurx de lo que ha pasado. Te dicen cosas como “Te equivocas, nunca recuerdas bien las cosas” o “Eres un(a) mentirosx, eso no ha pasado nunca” o “Te lo estás inventando, a veces creo que estás locx”.
  3. Bloqueo/Desvío: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) cambia el tema de conversación para silenciarte o para cuestionarte, diciendo frases como “Es otra idea locx/desafortunada/disparatada de tu (amigx/ miembro de tu familia)».
  4. Trivialización: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) minimiza tus necesidades o sentimientos, diciéndote constantemente que eres demasiado sensible o una persona difícil o frases como “¿Te vas a enfadar por una tontería como ésa? ¡Pero si era broma!».
  5. Negación/Olvido: el/la narcisista (u otro tipo de persona abusiva) finge que se ha olvidado de lo que ha pasado realmente o niega de forma flagrante las promesas que te ha hecho. “No sé de qué me hablas” o “Te lo estás inventando”.

 

El gaslighting es una forma de abuso emocional y psicológico. Si crees que estás siendo objeto de gaslighting (tu pareja, padre y/o madre, amigx), es importante que busques ayuda. Sus efectos pueden ser muy perjudiciales para ti y no tienes porqué tolerar esta clase de comportamiento. Haz lo necesario para mantenerte sanx mentalmente y salvo del/de la narcisista (u otro tipo de persona abusiva).

6 Expresiones para Entender el Comportamiento de los Narcisistas

El mundo de los narcisistas es complejo. El desorden que padecen confunde a la gente sobre qué es lo que realmente está pasando. El comportamiento que desarrollan es tan particular que hay un vocabulario específico para entenderlo y estar prevenido. Éstos son seis términos para entender el particular “idioma Narciso”.

Ensalada de palabras

Se trata de una serie de palabras que no tienen conexión entre ellas dentro del contexto de la frase o el discurso y que no tienen sentido con la pregunta o la conversación de la que provienen. El origen del término está en la psiquiatría, bautizando así al modo de hablar de las personas con esquizofrenia. Intentaban hacer frases para expresarse y hacerse entender pero su cerebro no era capaz de procesar y aplicar de forma correcta la sintaxis.

Las narcisistas la usan, entre otros motivos, para que parezca que han respondido a la pregunta. Yo hablo, tú hablas. Aunque no sepan la respuesta. Así dicen la última palabra. Es hipercompetitividad, los narcisistas pueden convertir prácticamente todo en una competición. Es como jugar al ping-pong, no dos adultos teniendo una conversación.

Monos voladores

El término proviene de una escena de la película “El Mago de Oz”, donde la bruja malvada envía a los monos voladores para molestar a Dorothy.

Los monos voladores son esas personas utilizadas por el/la narcisista como si fueran objetos para conseguir sus objetivos. Si, por ejemplo, lo que el/la narcisista quiere es lanzar una campaña de desprestigio contra la víctima (algo que antes o después es muy probable que haga), manipulará a los monos voladores para que hagan el trabajo sucio por él/ella como decir mentiras sobre la víctima, calumniarla, acosarla, hacerle bullying, aislarla,..

Hay dos clases de monos voladores: el/la que es ingenuo y cree ciegamente las mentiras del/ de la narcisista y el/la cínico que planea sacar algún tipo de beneficio del/de la narcisista. Normalmente son familia, amigos o conocidos del narcisista.

Disonancia cognitiva

El psicólogo Leon Festinger fue el que le dio nombre a este término. Significa la percepción de una incompatibilidad entre dos pensamientos simultáneos que pueden impactar de forma negativa sobre actitudes o comportamientos. Las víctimas sufren una tensión permanente en su cerebro por recibir dos mensajes al mismo tiempo que son contradictorios entre sí. Por un lado, la parte emocional del cerebro (previamente intoxicada por el/la narcisista con una sobredosis de oxitocina con la táctica del bombardeo de amor) dice que el/la narcisista es una persona buena, amable y digna de amor. Por otra parte, una serie de hechos hacen que la persona piense racionalmente (con la parte izquierda del cerebro) que el/la narcisista está mintiendo, engañándoles, manipulándoles y humillándoles.

Las consecuencias de la disonancia cognitiva suelen ser estrés, ansiedad, culpa, ira, frustración y/o vergüenza. Muchas veces las víctimas terminan autoengañándose para dejar de sentir esa tensión. Cuanto más grande sea la inversión en tiempo y en sentimientos con el/la narcisista (por ejemplo, digamos que la víctima está casada y tiene un hijo con el/la narcisista) más proclive será la víctima al autoengaño para justificar su comportamiento y parar la disonancia cognitiva. Lo que harán será generar de forma inconsciente nuevos pensamientos (mentiras a sí mismo) para compensar por los que son un impedimento para continuar con la relación con el/la narcisista.

El Chivo Expiatorio y el Chico Dorado

Los padres y/o madres narcisistas no ven a sus hijos como seres independientes que deben desarrollar su propia personalidad. Los ven como extensiones de sí mismos, acaban siendo “cosificados” para satisfacer las necesidades emocionales de sus padres. Los hijos de una familia narcisista no reciben amor, sino más bien tiranía disfrazada de aprobación o desaprobación. En una familia con un(a) padre y/o madre narcisista(s) los hijos normalmente desempeñarán los siguientes roles, que serán asignados por el/la narcisista: el chico de oro y el chivo expiatorio.

El chico de oro es el/la hija predilecta del/ de la narcisista, que será un reflejo de él/ella mismo. Para el/la padre/madre narcisista, el chico de oro es perfecto, lo hace todo siempre bien, nunca comete errores y está predestinado al éxito. El/la narcisista mima, protege y defiende al chico dorado, sin tener realmente en cuenta si se porta mal. El chico dorado aprende, desde la infancia, a demandar un tratamiento especial, a culpar a otros por sus errores, a manipular y mentir, sabiendo que no se le castigará por este comportamiento siempre y cuando obedezca y complazca al/a la narcisista.

El chivo expiatorio es el/la niña al que el narcisista le tiene manía, el/la que él/la narcisista convierte en la “oveja negra” de la familia. El chivo expiatorio es el que tiende a cuestionar más el comportamiento del/ de la narcisista, a “contestarle”, a retar su autoridad. El/la narcisista tiene la idea de que este/a niña lo hace todo mal, es rebelde, maleducada e ingrata. Cuando el/la narcisista tenga enfrentamientos abiertos con este/a niña, intentará poner al resto de los miembros de la familia en su contra, como si fuera “el enemigo”. El/la padre y/o madre narcisista criticará, humillará y desaprobará al chivo expiatorio, incluso aunque éste no haya hecho nada mal. El chivo expiatorio es utilizada en el/la narcisista para volcar en él/ella su vergüenza y su rabia.

Hoovering

El término “hoovering” proviene de la marca americana de aspiradoras “Hoover”, haciendo referencia a lo que intenta hacer el/la narcisista con esta técnica de manipulación, intentando “aspirar” a sus víctimas para que vuelvan a tener relación con él/ella. Si has tenido una relación con un(a) narcisista es más que probable que intente hacer “hoovering” contigo para que vuelvas a ser una fuente de suministro narcisista para él/ella. Esto puede tardar desde semanas hasta meses o incluso años. Los narcisistas son gente tenaz y persistente, que sabe esperar y que pueden tener una inmensa paciencia cuando se trata de conseguir lo que quieren.

Éstos son algunos ejemplos de hoovering. Detrás de todos ellos lo que hay es siempre lo mismo: manipulación y mentiras para reanudar el contacto interrumpido:

  • Un mensaje preocupado por ti: Quiere saber cómo estás, cómo te sientes, si estás deprimido, triste,… Finge preocuparse por ti para ver si caes de nuevo y vuelves con él/ella.
  • Se pone en contacto de nuevo contigo como si no hubiese pasado nada: “¿Cómo estás? ¿Qué tal? Te cuenta cosas que le han pasado a él/ella como si no hubiese pasado nada entre vosotros. Te llama o te escribe por tu cumpleaños o por navidad.
  • Manipulación utilizando a terceras personas, por ejemplo, niños: “Ya sé que me odias, pero dile a tu sobrino que no podré ir a su cumpleaños pero que le quiero mucho”.
  • Tiene cáncer/le ha dado un ataque/planea suicidarse. El/la narcisista comprueba hasta qué punto todavía te importa, si corres a ayudarle. Es como un(a) niño con una pataleta, comprueba si lo de gritar y/o patalear funciona o no contigo.
  • Mensajes que se supone que son para otra persona. Te envían mensajes “por error” , que “presuntamente” iban dirigidos a otra persona (su nueva pareja, por ejemplo) para provocarte celos y ver cómo reaccionas.
  • Almas gemelas: Te contactan para decirte que se han dado cuenta de que tú eres su alma gemela, que tenéis que estar juntos, que siempre serás el amor de su vida, que nunca vas a encontrar a alguien que te quiera como él/ella.

Luz de gas (=Gaslighting)

Es un patrón de abuso emocional utilizado por el/la narcisista para manipular a la víctima para hacer que dude de su propia percepción, juicio o memoria. Esto normalmente hace sentir a la víctima ansiedad, confusión y tristeza.

El término tiene su origen en la película británica “Gaslight” de 1940, dirigida por Thorold Dickinson, basada en la obra teatral “Gas Light”, (conocida como “Angel Street” en USA), de 1938, escrita por Patrick Hamilton. En la película un hombre manipula a su mujer para convencerla de que está loca y así poder robarle una fortuna que ésta tiene escondida. Esconde cuadros, joyas,.. haciéndole pensar a ella que es la responsable de esas pérdidas pero que no lo recuerda. El término se refiere a las luces de gas que el marido utiliza en el ático mientras busca la fortuna escondida. La mujer ve las luces pero el marido insiste en que está desvariando.

Algunos ejemplos de gaslighting son:

  • Fingir no entender lo que la víctima dice o negarse a escucharla.
  • Negación de lo que la víctima ha dicho, incluso aunque lo haya dicho unos minutos antes. Después, culpar a la víctima por no escuchar nunca lo que el/la narcisista dice.
  • Cambiar de tema diciendo que “no quiere hablar de eso” en situaciones en las que nunca han hablado de eso antes.
  • Acusar a la víctima de tener una imaginación desbordante y de “estar siempre viviendo en las nubes”.
  • Acusa a la víctima de ser posesiva, celosa, demandante,… cuando intenta dar la vuelta a la tortilla en una conversación para que no se les pregunte por algo que han hecho y que no es correcto.
  • Hacer de menos a la víctima diciéndole que sus opiniones son ridículas e infantiles.
  • Intentar aislar a la víctima diciéndole que cree más en lo que “otra gente” dice (siendo esta gente normalmente la familia y amigos de la víctima) que en lo que él/ella dice. El/la narcisista busca el aislamiento para que la persona dependa completamente de él/ella.

Si empiezas a percibir esta clase de comportamiento en alguien cercano a ti (en el trabajo, tu pareja, un(a) amiga, un ligue,…) mejor toma un poco de distancia y dedica algo de tu tiempo a observar a esta persona, no por lo que dice sino por lo que hace y por cómo te sientes cuando estás cerca de él/ella. Tu cuerpo te avisará de que hay un peligro en la forma de ansiedad, falta de sueño, sensación de vacío, agotamiento, ganas de llorar a todas horas,.. Si esta persona es realmente un(a) narcisista, estás tratando con alguien que está actuando de forma activa contra ti y que intentará de convencerte de lo contrario por todos los medios.