¿Tienes comportamientos Autolesivos? Empieza a Sanar.

Las personas que se autolesionan sufren mucho dolor emocional. Las autolesiones son una vía de escape maladaptativa a ese dolor. 

¿Qué son las Autolesiones?

El corte es la forma más frecuente de autolesión. Pero puede hacerse de muchas formas. Es cualquier comportamiento auto-agresivo que sea dañino, que se usa para lidiar con el dolor emocional. Algunos ejemplos específicos son:

  • Cortes con cuchillos, cuchillas, objetos punzantes
  • Romper huesos intencionalmente
  • Perforar la piel con alfileres u otros objetos
  • Quemaduras
  • Sacarse el cabello, las uñas o pedazos de piel
  • Golpearse la cabeza, las manos, los pies, las rodillas o las extremidades contra superficies duras
  • Darse puñetazos

¿Por qué algunas personas tienen un Comportamiento Autodestructivo?

El comportamiento autodestructivo es para algunas personas un mecanismo de autocastigo. A veces las personas lesionan las partes de sí mismas que les parecen “malas”. Es como si esas partes pudieran ser “castigadas” para ayudarles a sentirse menos avergonzadas de sí mismas.

Otras personas usan el comportamiento autolesivo como una distracción. Duele, y esa es la intención. El dolor físico ayuda a una persona a disociarse del dolor emocional que les abruma y les sobrepasa. Cuando se autolesionan, se sienten con más control sobre sus propias emociones.

Sanación de la persona que se autodaña

No te juzgues ni te culpes ni te avergüences por tu comportamiento. Adopta una actitud de autocompasión. Al fin y al cabo, tú no has elegido esto. Es más que probable que el dolor emocional provenga de una situación anterior y/o actual de abuso o maltrato por parte de otra persona y que tú repitas ese comportamiento hacia ti mismo/misma en forma de autolesión.

Estás usando el comportamiento autolesivo para lidiar con una ansiedad o un dolor emocional que están fuera de tu umbral de tolerancia. El dolor físico se ha convertido en tu forma de calmar el dolor emocional, ya sea abrumador por hiperexcitación (hipervigilancia) o hipoexcitación (insensibilización, disociación) estando siempre en un estado de inestabilidad.

Para acabar con esa sensación de inestabilidad, puedes hacer ejercicios como los siguientes:

  • La toma de tierra: es un ejercicio corporal energético que te ayuda a anclarte, a dejar de estar tanto en tu cabeza, con pensamientos negativos obsesivos. Puedes ver ejercicios como éste y otros en la web de la fundación de Alexander Lowen, el creador de la bioenergética.
  • Otro ejercicio que va muy bien es el de la sensación sentida. Se trata de sentarte una silla en un rato y escanear tus sensaciones corporales, como el roce de la camiseta que llevas en tu piel, el aire que entra y sale por tu nariz,.. La sensación sentida está explicada con mucho detalle por Peter Levine en su libro: “Despertando al Tigre. Sanando el Trauma”.
  • En general, todo el trabajo corporal está muy recomendado por los expertos en trauma para que recuperes la sensación de sentirte segura en tu propio cuerpo y para que lidies con emociones displacenteras como el dolor, que una vez son transitadas, te devuelven al equilibrio. Busca un centro de Terapia Corporal.
  • También es importante que puedas poner tu historia en palabras y que un(a) terapeuta que sepa de trauma, la valide. Frases como

    “en mi familia lo llamaban disciplina pero era abuso”, “mi madre me tocaba de forma inapropiada cuando era niño” “mi novio me decía que era tonta, fea, que estaba loca y después lo negaba”

    dejan de ser tan graves cuando puedes reconstruir tu historia y llamar a las cosas por su nombre. En las familias narcisistas/disfuncionales hay una negación y/o justificación de lo que pasa en ellas y es importante que puedas contar tu historia a una persona que empatice contigo y no te cuestione.

  • El EMDR es una técnica de Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares, que está recomendada por expertos en trauma, como Vessel Van Der Kolk en “El Cuerpo lleva la Cuenta” para integrar las experiencias traumáticas como algo que sucedió en el pasado y que dejen de formar parte de tu presente.
  • El Neurofeedback es un tratamiento neurólogico no invasivo. Consiste en entrenar al cerebro para que cree caminos neuronales diferentes de patrones que ya tienes, que seguramente son maladaptativos.

La importancia del autocuidado en la Sanación

El comportamiento autolesionante no suele ser un acto suicida. Las personas que se autolesionan tienen problemas de autoestima y para gestionar sus propias emociones, pero esto no quiere decir que pretenda quitarse la vida.

Como persona que has sido maltratada, empezar a tratarte bien a ti misma será el comienzo de la sanación. Quiérete y busca apoyo en tus seres queridos. La atención y la comprensión de un ser querido pueden ayudar a reducir el riesgo de muerte accidental o un daño más serio.

Y también..

  • Aliméntate bien
  • Duerme el número suficiente de horas
  • Practica yoga (te dará equilibrio)
  • Aleja a las personas tóxicas de tu vida
  • Dedica tiempo a hacer actividades que disfrutes

Si quieres a una persona que se autolesiona

Si quieres a alguien que tiene un comportamiento autodestructivo, intenta no ser reactivo, no alarmarte o no decirle cosas como “¡Ya lo has hecho otra vez!””¡¿Estás loco?!. Esto seguramente le provocará más estrés o más dolor y lo volverá a hacer con más frecuencia o más intensidad.

Muéstrate compasiva con él. Si te ve tranquila y calmada al lidiar con la situación, le estarás enseñando a auto-calmarse de una manera saludable. Esto es un regalo para él, especialmente cuando sus emociones son tan abrumadoras.

Con el tiempo, la regulación que una vez trataron de encontrar a través de la autolesión, la acabarán encontrando en conexiones saludables y el autocuidado personal.

Conclusión

Si te autolesionas, no es necesario que vivas así. Tú no tienes la culpa de lo que te ha pasado pero sí la responsabilidad de quererte, cuidarte, vivir disfrutando de la vida y prosperando en ella, no sufriéndola y sobreviviendo. Pide ayuda. Tu sanación es posible y puede empezar hoy.

Fuente: https://brickelandassociates.com

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¿Eres Reactivo? Estrategias para cambiarlo.

¿Por qué las supervivientes tienen hipervigilancia?

Estar hiper-activada es una experiencia común para lss supervivientes adultos. Puede incluir:

• Tener dificultades para quedarse o estar dormida.

• Sentirse más irritable o tener arrebatos de ira.

• Tener dificultad para concentrarse.

• Sentirse constantemente “en guardia” o como el peligro acecha en cada esquina.

• Ser “nerviosa” o sobresaltarse con facilidad.

Un estado de hiper-activación es una respuesta natural a una situación o amenaza peligrosas.

Muchos supervivientes de trauma y abuso permanecen en un constante estado de alarma porque la respuesta de lucha/huida se desencadena repetidamente y sin un propósito concreto. La ira también puede ser una característica de la respuesta de un superviviente al trauma y el abuso, ya que es un componente central de la respuesta de supervivencia. La ira ayuda a las personas a enfrentar las adversidades de la vida al proporcionar mayor energía frente a los obstáculos.

La ansiedad es común entre los supervivientes de trauma, ya que normalmente se genera por experiencias que son impredecibles, incontrolables o desconocidas, es decir, las características de trauma, abuso o peligro. La ansiedad asegura la preparación para enfrentar un peligro no identificado y tiene una función adaptativa.

Esto puede deberse a que existen múltiples recordatorios de trauma no identificados en el ambiente que desencadenan ansiedad (lo que se denomina detonantes o “triggers”) o porque el trauma hace que los supervivientes se adapten psicológica y biológicamente a “vivir en un mundo potencialmente peligroso”.

La exposición temprana al estrés crea cambios moleculares y neurobiológicos, alterando el desarrollo neuronal para que el cerebro adulto pueda sobrevivir en un mundo peligroso. En situaciones de trauma y abuso en la primera infancia, el trauma y el choque interfieren con la capacidad de regular las emociones, causando frecuentes episodios de emociones extremas/fuera de control, que incluyen ira y rabia. Tener herramientas para reducir la excitación puede ayuda a los supervivientes adultos a sobrellevar mejor el problema y, en última instancia, a sanar.

Estrategias de tolerancia al Estrés

Es importante que las supervivientes aprendan cómo calmarse.

Las alteraciones en la producción de cortisol, la hormona del estrés, que está asociada con el trauma y el abuso infantil, pueden dificultar que muchas sobrevivientes toleren la angustia.

La cuestión reside en que no aprenden a auto-calmarse en la infancia. Sus padres a menudo no saben cómo calmarse a sí mismos y, en consecuencia, no saben enseñar a sus hijos a calmarse a sí mismos. La falta de experiencias enriquecedoras y favorables en la infancia, y de que no se les enseñe cómo cuidarse a sí mismos o “auto-calmarse” también contribuye a las dificultades para tolerar la angustia. Adquirir estrategias de tolerancia a la angustia y técnicas para auto-calmarse son habilidades importantes para los supervivientes.

Puede ser útil hacer una lista de algunos pros para tolerar la angustia (es decir, no actuar impulsivamente):

  • Concéntrate en los objetivos a largo plazo, la luz al final del túnel. Recuerda los momentos en que has tolerado tu angustia (sin actuar siendo autodestructivo o actuando impulsivamente) y el dolor ha terminado.
  • Piensa en las consecuencias positivas de tolerar la angustia. Imagina lo bien que puedes sentirte si no actúas impulsivamente.
  • Observa los pensamientos que te llevan a actuar de forma desproporcionada a lo mindfulness, es decir, déjalos pasar, sabiendo que son algo temporal y que no te definen.

Haz otra lista de los contras de no tolerar la angustia, es decir, de lidiar con lastimarte, abusar del alcohol, las drogas, las compras, el sexo, el juego,.. o hacer algo impulsivo. Piensa en las posibles consecuencias negativas de no tolerar tu angustia actual y busca ayuda si te resulta difícil gestionar tu angustia.

Técnicas de Respiración

El aumento de la respiración es una de las respuestas de lucha/huida del cuerpo. Los supervivientes de trauma tienden a respirar de una forma superficial y acelerada, debido a que la frecuencia respiratoria normalmente aumenta en presencia de una amenaza percibida, causando hiperventilación. Suelen respirar así de una forma automática, sin ser conscientes de ello.

Las técnicas de respiración controlada reducen la velocidad de la respiración. Nuestra frecuencia respiratoria tiene un impacto en nuestro ritmo cardíaco, presión arterial y el resto de nuestro cuerpo. Respirar a la velocidad correcta ralentiza los procesos corporales, disminuye la excitación y, a su vez, reduce la tensión y el estrés. Disminuir la frecuencia respiratoria es un método efectivo para desactivar la respuesta de lucha/huida.

Es útil usar técnicas de respiración controlada al primer signo de ansiedad, miedo o pánico. En este artículo te explico la técnica de la respiración profunda, que puedes empezar a practicar cinco minutos al día y después aumentarlo poco a poco. En pocas semanas, verás que cambiar la respiración te cambia la forma de ver la vida.

El proceso “Observa, Piensa, Actúa”

Qué y cómo piensas influye en tus sentimientos. Los pensamientos positivos te hacen sentir feliz y te dan energía, mientras que los pensamientos negativos te hacen sentir triste y drenan tu energía. Miles de pensamientos entran y salen de nuestra mente todos los días. No prestamos atención a muchos de ellos. Podemos controlar nuestros pensamientos y ubicarlos conscientemente dentro o fuera de nuestra mente. La cantidad de tiempo y espacio que le das a un pensamiento en tu mente es tu elección y decisión.

El componente central de un modelo de trabajo en grupo para trabajar con adultos supervivientes de abuso infantil desarrollado por van Loon y Kralik se centra en el proceso ‘Observa, Piensa, Actúa’:

  1. Observa: ¿Qué está pasando en el exterior? ¿Qué está pasando dentro de ti? ¿Cuáles son tus respuestas? ¿Cuáles son las circunstancias? Describe el contexto: ¿Cuáles son tus pensamientos? ¿Cuánto tiempo reflexionaste sobre el evento después?
  2. Piensa: ¿Cómo me siento al respecto? ¿Cuál es el problema principal? ¿Por qué está pasando esto? ¿Cuál fue el desencadenante o la causa (por ejemplo, actitudes, creencias, experiencias pasadas)? ¿Cuáles son las consecuencias? ¿Cómo me estoy comportando (por ejemplo, mis respuestas están a la defensiva, basadas en mi pasado)? ¿Con qué área puedo avanzar? ¿Cuándo puedo comenzar? ¿Cómo debería hacerlo?
  3. Actúa: Actuar significa responder al evento, a las circunstancias que te rodean. Responder no es lo mismo que reaccionar ni que evitar o eludir. Responder significa contar con los recursos adecuados para hacer frente a la situación que sea y que te permitan gestionarla de la mejor forma posible. Pregúntate: ¿Cómo puedo responder a esta situación en un equilibrio que no sea ni reaccionar ni evitar?

Las supervivientes suelen ser personas muy reactivas, y con una actitud defensiva frente al mundo. En ocasiones, las respuestas que dan frente a determinadas situaciones pueden ser respuestas reactivas, que surgen de las experiencias del trauma pasado. Cada respuesta, tiene una consecuencia, y estas consecuencias afectan a otras personas y situaciones, o a nosotras mismas. Algunas consecuencias pueden anticiparse, mientras que otras son imprevistas e involuntarias. Este proceso impregna todo lo que hacemos todos los días.

El proceso “Observa, Piensa, Actúa” informa nuestras elecciones y nos ayuda a determinar qué es lo que queremos modificar en nuestros pensamientos, sentimientos, actitudes o comportamientos y elegir las respuestas más cuidadosamente. Incluso fingir que nada está sucediendo, no responder o huir, es una elección que tiene consecuencias. Retirarse para pensar o reagruparse también es una opción válida y puede ser seguro y útil. Sin embargo, ignorar o pretender que nada está pasando disminuye nuestra capacidad de influir en el resultado, mientras nos deja con las consecuencias de no hacer nada.

Por ejemplo, si tu jefa te ataca porque tiene un mal día, es agresiva, te llama la atención sin razón, intenta avergonzarte,… es posible que normalmente actúes de forma reactiva frente a una situación así. Pero es más que probable que la consecuencia de reaccionar sea que ella lo convierta en una batalla (ya que empezó atacando) en la que tú tienes las de perder, ya que esa persona tiene una posición jerárquica superior a la tuya en ese contexto. Sin embargo, ignorarlo tampoco es una buena estrategia, ya que así le estás dando el mensaje a tu jefa, tus compañeras de trabajo y, lo más importante, a ti mismo, que eres una persona sin límites a la que se le puede faltar al respeto y que por lo tanto no se respeta a sí misma. Quizás quieras explorar la acción de no reaccionar en el momento, esperar uno o dos días a que la rabia haya bajado y hablar con ella para expresarle tu de forma clara y asertiva cómo te has sentido y poner un límite claro.

Cuanto más uses el proceso de “Observa, Piensa, Actúa”, mejor controlarás tus reacciones a la respuesta de otra persona. Dejarás de tomártelo todo tan personalmente y entenderás que tu niño interior lo que en realidad necesita no es que actúes de forma defensiva, que es como lo haría él sino que respondas como un adulto que a través de su acción le muestra su amor incondicional.

En última instancia, tu capacidad para tolerar el comportamiento de las personas aumentará y te sentirás más en paz con independencia de lo que las otras personas hagan.

Fuente: https://www.blueknot.org.au

Las personas con Hipervigilancia viven en un estado de estrés permanente. ¡Cambia esto!

¿Qué es la Hipervigilancia?

La hipervigilancia es un estado elevado de excitación, estrés o sensibilidad a ciertos estímulos sensoriales. Puede causar intensas reacciones emocionales, ansiedad y patrones impulsivos de comportamiento. Nos hace sentir atentos a los peligros ocultos: una sensación primaria de amenaza, una sensación de andar sobre cáscaras de huevo sin saber porqué. O la creencia de que necesita permanecer alerta en caso de un desastre inminente. En otros momentos, puede ser una sensación de incertidumbre que no puede tolerarse. A menudo, sin embargo, la fuente de la amenaza no se puede identificar y su reacción se siente desproporcionada con respecto a la realidad.

A menudo, las personas que experimentan hipervigilancia pueden ser susceptibles a sus propios sentimientos de impotencia, vulnerabilidad e inutilidad. Pueden sentirse incapaces de hacer frente a las tareas o responsabilidades más simples. Y constantemente le temen a la crítica o tratan de agradar a los demás, son personas complacientes. También son muy sensibles a la aprobación o validación de los demás. Muchas veces reaccionan de forma muy reactiva, agresivamente, para defenderse de la amenaza percibida.

¿Por qué ocurre la Hipervigilancia?

Este arraigado estado de vigilancia suele ser consecuencia de un trauma, una pérdida o un conflicto continuo. La Hipervigilancia es uno de los síntomas que se engloban dentro del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, sufrido por muchos Niños Adultos Supervivientes de Familias Narcisistas/Disfuncionales.

O puede deberse a haber crecido con un padre excesivamente ansioso y preocupado, un entorno familiar agresivo (de forma obvia o con un contexto pasivo-agresivo), con padres emocionalmente ausentes, que negaban e ignoraban al niño de forma severa y continuada o con padres emocional y/o psicológicamente abusivos (o uno de ellos con el consentimiento expreso o tácito del otro).

Si una niña no ha aprendido a procesar las emociones intensas, sus padres no le han hecho ningún mirroring o no se le permitía expresarse con normalidad, de adultas, se convierten en muy susceptibles a las emociones y al comportamiento de los demás.

Los estímulos sensoriales y las emociones generadas al interactuar en relaciones cercanas pueden ponerlo en alerta y causar un estrés excesivo. La ansiedad que desencadenan estas situaciones no puede ser procesada o regulada por completo y da lugar a sensaciones crónicas de hipervigilancia: exploración, observación y espera de que ocurra un desastre.

Estímulos sensoriales que pueden desencadenar Hipervigilancia

  • Sentirse atrapado, como en un ascensor o en un autobus
  • Dificultades para respirar
  • Ruidos repentinos y fuertes
  • Gritos y discusiones
  • Un sentimiento de abandono (real o imaginado)
  • Anticipación y miedo a la incertidumbre, por eso mucha gente con hipervigilancia son control freaks
  • Sentimiento de ser avergonzado o criticado (esto a veces no es real, sólo imaginado por la persona)
  • Dolores físicos
  • Las pesadillas
  • Las demandas y expectativas competitivas de los demás
  • El comportamiento aleatorio, repentino y caótico de los demás

En su mayor parte, la hipervigilancia es una sensación de tensión e inquietud continua. El cuerpo está bajo tensión, causando temblores, rigidez y agotamiento, con una respiración insuficiente y superficial que crea una sensación de asfixia y de estar atrapada. Una vez activada, la hipervigilancia puede provocar respuestas emocionales intensas, que pueden elevarse hasta el pánico, activando una respuesta de lucha o huida.

Respuestas emocionales que produce la Hipervigilancia

  • Ansiedad, miedo o pánico
  • Ira o violencia
  • Preocupación incesante
  • Un profundo sentido de injusticia
  • Pensamiento blanco/negro
  • Miedo al juicio de los demás
  • Una espiral de pensamiento negativo
  • Aborrecerse a una misma
  • Estados disociativos o de desapego
  • Cierre en banda, la persona construye un muro alrededor y se convierte en emocionalmente inaccesible para los demás.

Comportamientos de evitación de la Hipervigilancia

  • Soñar despierto
  • No participar, se mantienen al margen de todo lo que les sucede, es como mirar la vida a través de un escaparate en lugar de vivirla.
  • Evitar tener una vida social
  • Huir de las cosas
  • Escaneo de posibles amenazas
  • Miedo a situaciones nuevas
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Procrastinación y no cumplir con los plazos establecidos
  • Evitar la cercanía o la intimidad emocional
  • Rechazo de tomar decisiones o aceptar responsabilidades
  • Comportamientos que incluyen la torpeza, el fracaso y el auto-sabotaje
  • Controlar las conductas que se centran en no dejar que los otros se expresen

Comportamientos de confrontación y agresivos cuando hay Hipervigilancia

  • Asunción temeraria de riesgos
  • Paranoia
  • Actitud a la defensiva
  • Racionalización
  • Cambios de humor drásticos
  • Agresividad
  • Sentimientos arraigados de venganza
  • Una necesidad excesiva de orden
  • Una necesidad excesiva de hacerlo todo perfecto
  • Miedo de que te echen la culpa o te avergüencen
  • Una necesidad excesiva de buscar la verdad y la evidencia
  • Una necesidad excesiva de confrontar a otros y resolver discusiones
  • Controlar comportamientos que se enfocan en corregir a otros o forzarlos a aceptar los puntos de vista propios
  • Conductas obsesivo-compulsivas para provocar el orden, la claridad y la certeza

Actividades para reducir tu Hipervigilancia

  • Quedarte completamente quieto unos minutos al día, simplemente observando tu respiración
  • Hacer las cosas más lentamente
  • Siendo escuchada con atención y compasión
  • Validando tus emociones, sin sentir vergüenza por tenerlas
  • Observando tus sensaciones corporales
  • Tomarte un tiempo para responder a los demás en lugar de reaccionar
  • Ejercicios de autoconomiento, como la terapia o empezar un diario personal
  • Empatía no verbal, a través de la expresión corporal, para esto puedes hacer terapia corporal o bailar
  • Poner la atención en tu respiración, podrías empezar por meditar cinco minutos al día
  • Practicar la comunicación asertiva, que te hará darte cuenta de que se pueden decir cosas que no son agradables sin herir ni ser agresiva
  • Autorregulación de las emociones, a través de la terapia Gestalt
  • Crea tu propia rutina diaria de autocuidado, por ejemplo, dedica unos minutos al día a hidratar tu cuerpo con una crema que te guste mucho o a ponerte frente al espejo y decirte cosas bonitas a ti mismo
  • Aprende a tolerar emociones difíciles, como el miedo. Las emociones son temporales y la única forma de gestionarlas adecuadamente es sintiéndolas, no ignorándolas
  • Buscar datos objetivos que confirmen lo que estás pensando para evitar la paranoia
  • Expresar tus estados emocionales
  • Poner límites a los demás
  • Disfrutar momentos de placer sensual
  • Escuchar a los demás sin prejuicios y sin críticas
  • Mostrar amabilidad y generosidad hacia uno mismo
  • Ser abierta y honesta sobre las emociones displacenteras. Dejar esa postura de “Yo siempre estoy bien” que te obligaron a adoptar de niño

Una vez que seas más consciente de cuáles son tus detonantes de la hipervigilancia y tus respuestas emocionales, puedes reducir los síntomas, autorregulando tus estados emocionales y expresando tu vulnerabilidad a otras personas que tengan empatía, compasión y que te acepten tal y como eres. Si por ahora no tienes a nadie así en tu vida, puedes empezar por una terapeuta o un grupo terapéutico como el CoDA.

Fuente: www.counselling-directory.org.uk

 

Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo

El Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo es la forma más severa de desorden de estrés post-traumático. Las cinco características que lo definen como el síndrome de un trauma son las siguientes: flashbacks emocionales, vergüenza tóxica, abandono de uno mismo, un crítico interno muy duro y ansiedad social.

Los flashbacks emocionales son quizás la característica más salientable del CPTSD (por sus siglas en inglés). Los supervivientes de padres/madres disfuncionales (narcisistas o psicópatas la mayoría) son extremadamente susceptibles a dolorosos flashbacks emocionales.

Los flashbacks emocionales son repentinas y a veces prolongadas retrocesiones  en el tiempo, a los abrumadores estados del sentimiento de ser un(a) niño abusado/abandonado. Estos estados suelen incluir miedo, vergüenza, alienación, ira, pena y depresión. Es importante entender que los flashbacks emocionales, como casi todo en la vida, no son una cuestión de todo o nada. Su intensidad puede variar de sutil a muy intensa. También pueden variar en su duración, cubriendo desde minutos a semanas, estos últimos deveniendo en lo que muchos terapeutas llaman una regresión.

Lista de síntomas comunes del Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo de las supervivientes de Abuso Narcisista

Es posible que las supervivientes no los experimenten todos. Las variaciones de los mismos son comunes. Los factores que afectan a esto es el tipo de respuesta defensiva al trauma que hayas desarrollado y tu patrón de abuso/negación en la infancia.

Flashbacks Emocionales

Lo que experimentan los supervivientes durante un flashback emocional es lo que se llama “secuestro de la amígdala”. La amígdala se encuentra en el sistema límbico, la parte del cerebro que regula las emociones. Entre sus funciones, está la de alertar de un peligro. Cuando hay un secuestro de la amígdala, lo que ocurre es que ante dicha situación que al/a la superviviente le parece peligrosa, la amígdala aumenta de tamaño “secuestrando el cerebro”, ya que los bajos niveles de cortisol (el sistema está agotado, en la infancia se agotó), y la función a la baja del neocórtex (esta parte racional del cerebro se queda como en “off”) hacen que la amígdala provoque oleadas de noradrenalina y adrenalina, resposables del flashback emocional.

Cuando las supervivientes experimentan un flashback emocional, su subconsciente, que no entiende de tiempo, las retrotrae a una situación de abuso/negación emocional de su infancia y les hace revivir esa escena emocionalmente en su cerebro como si no hubiese pasado el tiempo. Se sienten exactamente igual que en su infancia, en peligro e indefensas. Síntomas de un flashback emocional son sentirse pequeña, indefensa y defectuosa.

Situaciones en las que las supervivientes experimentan flashbacks emocionales suelen ser, entre otras, cuando alguien les dice que han cometido un error (tienen la fantasía de que tienen que ser perfectas para que las quieran), alguien se ríe o se burla de ellas, les grita o les habla sin respeto o de forma humillante, las critica (aunque se trate de cuestiones mínimas y que son verdad).

Un Tirano Interno y/o un Crítico Externo

Ese tirano y/o crítico son en realidad las voces del padre y/o madre del/de la superviviente, que están tan internalizadas que se han vuelto propias. Este tirano y crítico hace que los supervivientes sean exigentes, crueles (consigo mismos y con los demás) y poco compasivos. Una de las claves para la recuperación es recuperar esa compasión, tanto hacia uno mismo como hacia los demás.

Vergüenza Tóxica

La vergüenza, que sienten de forma desproporcionada y por casi todo lo que hacen, está relacionada con la culpa que durante su infancia les echaban encima con todo su peso sus padres (padre o madre o los dos) narcisistas.

La vergüenza es culpa vuelta contra uno misma. Parte de la recuperación para los supervivientes consistirá en devolver esa culpa a quien corresponde: a sus padres que la implantaron en ellas de forma injusta.

Autoabandono

No ayudarse a uno mismo, no apoyarse a uno mismo, no creer en uno mismo; descuidar el aseo personal, la apariencia física, la alimentación, el ejercicio saludable.

Ansiedad Social

Muchas supervivientes no se sienten seguras en situaciones sociales con otras personas a las que no conocen, se sienten en peligro, en un constante estado de hipervigilancia.

Sentimientos de Soledad y Abandono

Muchos supervivientes tienen problemas para relacionarse con los demás y aún haciéndolo, se pueden llegar a sentir muy solos aunque estén rodeados de gente.

El abandono es una herida de infancia profunda para ellos debido a la negación severa sufrida durante años por sus padres. Es muy frecuente que se sientan abandonados en situaciones en las que la gente “normal” no se sentiría: cuando un(a) amigo se va a otra ciudad, empieza con una pareja, cuando no son el objeto constante de atenciones,…

Autoestima Frágil

Personas muy guapas y atractivas que se ven como en un espejo de feria, deformadas. Muchas supervivientes, que han conseguido muchos éxitos profesionales, siguen sintiendo que “no valen para nada”. Cualquier pequeña crítica la sobredimensionan, se la toman como un ataque feroz.

Desorden de Apego

Muchos supervivientes sufren de apego inseguro, evitativo o desorganizado en sus relaciones porque crecieron con al menos un progenitor disfuncional, que no estableció con ellos un vínculo afectivo saludable y nutriente para ellos.

Detenciones en el Desarrollo

Muchas de los supervivientes se sienten como en un bucle en uno o varios aspectos de sus vidas. No hay ni una progresión ni un avance, sino más bien la repetición de un patrón.

Dificultad en las Relaciones

Dificultades para confiar en los demás, para comprometerse, para mostrar su vulnerabilidad, para poner límites y decir “no”, para tener intimidad con otras personas.

Cambios de Humor Radicales

Es típico en los supervivientes tener cambios de humor muy bruscos que pueden rozar la ciclotimia, hay una desregulación bioquímica en su cerebro que produce este desequilibrio.

Desencadenamiento de la respuesta Vuelo/Lucha

En este post  se explican un poco más los cuatro tipos de respuesta que adquieren los supervivientes para lidiar con el trauma: las 4 Fs.

Hipersensibilidad a Situaciones Estresantes

Todas las supervivientes han estados sometidos a una situación de estrés y peligro continuado durante años en su infancia, esto provoca que tengan una hiperactivación del sistema simpático. El sistema parasimpático regula las actividades que hacen recuperar la energía del cuerpo en los momentos de descanso. Es un sistema de conservación y recuperación de la energía. El sistema simpático prepara al organismo para las situaciones de emergencia. Está relacionado con procesos que requieren de gasto de energía, se ve estimulado por emociones como el miedo, la vergüenza o la ira. Las supervivientes sufrieron una hiperestimulación del sistema simpático en su infancia, por lo que éste se activa con más facilidad que con las “personas normales” ante situaciones de estrés.

Ideaciones Suicidas (Activas o Pasivas)

Muchos supervivientes, hasta que inician su recuperación, tienen pensamientos radicalizados a lo blanco/negro y muy catastróficos (no hay esperanza, ni fe, ni confianza). Se sienten atrapados en sus propias vidas, igual que en la infancia ante el abuso/negación perpetrado durante años por sus padres narcisistas.

Esto les lleva a tener ideas suicidas como escape metal a su situación. La mayoría de ellas son pasivas, es decir, es un recurso mental para escapar de una situación dolorosa sin que llegue a tener consecuencias en la realidad. Sin embargo, sí que hay casos de víctimas que han llegado a suicidarse a causa del abuso narcisista.

Este artículo está basado en el Capítulo 7 del libro “Complex PTSD: From Surviving to Thriving”, del psicoterapeuta estadounidense Pete Walker.

Si crees que tienes Síndrome de Estrés Post-traumático Complejo, el proceso de recuperación es posible con terapia. Pete Walker, el autor del libro en el que está basado este post recomienda la psicoterapia, la terapia gestalt y el psicodrama para revivir las situaciones traumáticas de la infancia, llorar y enfadarse por ellas y así, por fin, superarlas.