El Umbral del Dolor Emocional en los Hijos de Narcisistas

El Umbral del Dolor Emocional en los Hijos de Narcisistas

Si  te has criado en una familia narcisista, necesitarás ayuda para sobrevivir a tus padres narcisistas. Si has crecido en una familia narcisista, en tu familia de origen al menos uno de tus padres tenía/tiene Trastorno Narcisista de la Personalidad (muy probablemente no diagnosticado), te hicieron daño con frecuencia. Si reaccionabas, eras rápida y severamente castigada. Así que aprendiste a tragarte todo el dolor, a aguantarlo. Seguramente, utilizaste mecanismos de defensa inconscientes para aguantar todo ese dolor, como la disociación, la negación, la desensibilización, el entumecimiento,..

En tu infancia no te quedó más remedio que hacer esto para sobrevivir al abuso narcisista, tu umbral alto del dolor te permitió llegar hasta donde estás pero ya no es necesario que lo utilices más porque en tu vida de adulto te hace daño y ya no es necesario que pases tanto dolor.

Seguramente ni te des cuenta en el momento en el que te hacen daño física o emocionalmente, por ejemplo, reírte con la persona que se está riendo de ti hasta no darte cuenta más tarde que te ha dicho algo que es ofensivo, que te parezca normal que te pongan nombres o motes que son ridículos, que alguien te pise o te de un golpe y tú ni te muevas.

Las frases que te decían cuando alegabas que tu padre/madre narcisista o algún hermano o hermana te había hecho daño era que “Eres muy sensible”, “No se te puede decir nada”, “¿Y ahora por qué lloras?”. Te lo creíste. Normal. Sólo eras una niña que se creía lo que le decían (aunque el mirroring fuese incorrecto) y aprendiste a callarte y aguantar.

“Eres muy sensible”, “No se te puede decir nada”, “¿Y ahora por qué lloras?”

Si eres la superviviente de abuso narcisista, seguro que eres una actriz fantástica. Como no se te permitía expresar el dolor al que se te sometía, a menos que trates esto en terapia, tendrás un piloto automático de fingir a toda costa que no te duele lo que sea que te hagan. Y es más que probable que te hayas dejado hacer burradas si en tu infancia no te dejaban poner límites ni decir que no y has mantenido esto hasta tu edad adulta.

Seguramente, tu historia está inundada de todo tipo de heridas, desaires y escenarios tomados a la ligera. Una vez el umbral del dolor es traspasado, mucho después de aguantar un dolor “normal”, tiendes a dejar de hablar con la persona, sin explicaciones, en un comportamiento blanco/negro (primero te dejas hacer de todo y cuando traspasas al umbral alto del dolor, dejas de tener contacto con la persona de una forma drástica). Como no das salida a ese dolor porque no te sueles permitir llorar, hacer duelos y soltar, acumulas rabia, lo que da lugar a un resentimiento hacia esas personas.

Parte de la ayuda para sobrevivir a padres narcisistas consiste en, precisamente, dejarte sentir tu dolor. No aguantar demasiado pero sí cuando sientas dolor, gestionarlo. Llorar. El dolor, si no le das una salida, se queda en tu cuerpo y hará que te encuentres melancólica o deprimida con facilidad.

Actualizar para no generar Resentimiento

Es importante que te acostumbres a actualizar en tus relaciones con los demás. Actualizar consiste en expresar de forma clara pero respetuosa y asertiva a una persona lo que sea que haya hecho que te ha causado daño o rabia, que te ha incomodado o no te ha gustado.

Los supervivientes de narcisistas suelen tratar con los demás desde su máscara, no desde su verdadero yo, importándoles más la imagen que dan a la otra persona que protegerse, quererse y mostrarse vulnerables si es necesario. Por ello, aguantan que les hagan de todo, no manifiestan lo que sienten y cuando alcanzan el umbral del dolor alto con esa persona o bien se retiran o bien explotan de forma desproporcionada.

Para romper con ese patrón de comportamiento, tendrás que hacer una introspección de qué te duele y qué no. Al principio es probable que no te des cuenta de una forma inmediata o que si te das cuenta, lo expreses de una forma agresiva o reactiva. Es normal. Poco a poco, verás cómo notarás a tiempo real cuándo algo te hace daño o te molesta y aprenderás a comunicarlo de una forma asertiva a la otra persona. Empezará a importante más estar bien tú que mantener el vínculo con la otra persona a toda costa o fingir que no te duele nada, que eres sobrehumano.

Tu Umbral del Dolor Emocional

  • Entonces, ¿cómo es de alto el umbral de tu dolor emocional? ¿Qué dolor te has tragado o has aguantado en un esfuerzo por mantener una amistad o una relación de pareja? ¿Cuántas de esas veces al final le has cogido manía a esa persona y al final has dejado de hablarle?
  • ¿Estás en una relación con alguien que te hiere con frecuencia? Si es así, ¿por qué?
  • ¿Puedes expresar tu dolor a tu pareja sin que se ponga a la defensiva y se haga la inocente?

Decir “me has hecho daño” “me molesta” o “no me hagas esto más” al principio asusta y te dará angustia porque harás sinapsis con escenas de infancia en las que te castigaban duramente y te hacían todavía más daño por expresarte. Ya no estás en tu infancia. Tienes todo el derecho a protegerte, decir que no y decirle a alguien con quien quieres mantener un vínculo que deje de hacer algo que te hace daño.

“Me has hecho daño” “Me molesta” o “No me hagas esto más”

No hay relaciones perfectas, eso forma parte del pensamiento mágico. Los conflictos, los desacuerdos y el dolor forman parte de la vida, por lo que se trata de que aprendas a gestionarlos de una forma sana. Ya no vives en tu infancia. El mundo en el que te mueves ahora es diferente. En él tienes derechos, derecho a cuidarte, a protegerte y a demandar un buen trato por parte de todas las personas con las que te relacionas.

El dolor en tu vida es uno de los elementos claves en la ayuda para sobrevivir a tus padres narcisistas. Ya no tienes que fingir que no lo sientes, ya no tienes que aguantarlo hasta límites demasiado altos y ya no tienes que quedártelo dentro para mantener una imagen frente a los demás y frente a ti mismo.

El dolor forma parte de la vida pero no tienes que aguantar más dolor del necesario. ¿Dónde quieres poner tu umbral del dolor emocional?

Fuente: https://blogs.psychcentral.com

¿Tienes comportamientos Autolesivos? Empieza a Sanar.

Las personas que se autolesionan sufren mucho dolor emocional. Las autolesiones son una vía de escape maladaptativa a ese dolor. 

¿Qué son las Autolesiones?

El corte es la forma más frecuente de autolesión. Pero puede hacerse de muchas formas. Es cualquier comportamiento auto-agresivo que sea dañino, que se usa para lidiar con el dolor emocional. Algunos ejemplos específicos son:

  • Cortes con cuchillos, cuchillas, objetos punzantes
  • Romper huesos intencionalmente
  • Perforar la piel con alfileres u otros objetos
  • Quemaduras
  • Sacarse el cabello, las uñas o pedazos de piel
  • Golpearse la cabeza, las manos, los pies, las rodillas o las extremidades contra superficies duras
  • Darse puñetazos

¿Por qué algunas personas tienen un Comportamiento Autodestructivo?

El comportamiento autodestructivo es para algunas personas un mecanismo de autocastigo. A veces las personas lesionan las partes de sí mismas que les parecen “malas”. Es como si esas partes pudieran ser “castigadas” para ayudarles a sentirse menos avergonzadas de sí mismas.

Otras personas usan el comportamiento autolesivo como una distracción. Duele, y esa es la intención. El dolor físico ayuda a una persona a disociarse del dolor emocional que les abruma y les sobrepasa. Cuando se autolesionan, se sienten con más control sobre sus propias emociones.

Sanación de la persona que se autodaña

No te juzgues ni te culpes ni te avergüences por tu comportamiento. Adopta una actitud de autocompasión. Al fin y al cabo, tú no has elegido esto. Es más que probable que el dolor emocional provenga de una situación anterior y/o actual de abuso o maltrato por parte de otra persona y que tú repitas ese comportamiento hacia ti mismo/misma en forma de autolesión.

Estás usando el comportamiento autolesivo para lidiar con una ansiedad o un dolor emocional que están fuera de tu umbral de tolerancia. El dolor físico se ha convertido en tu forma de calmar el dolor emocional, ya sea abrumador por hiperexcitación (hipervigilancia) o hipoexcitación (insensibilización, disociación) estando siempre en un estado de inestabilidad.

Para acabar con esa sensación de inestabilidad, puedes hacer ejercicios como los siguientes:

  • La toma de tierra: es un ejercicio corporal energético que te ayuda a anclarte, a dejar de estar tanto en tu cabeza, con pensamientos negativos obsesivos. Puedes ver ejercicios como éste y otros en la web de la fundación de Alexander Lowen, el creador de la bioenergética.
  • Otro ejercicio que va muy bien es el de la sensación sentida. Se trata de sentarte una silla en un rato y escanear tus sensaciones corporales, como el roce de la camiseta que llevas en tu piel, el aire que entra y sale por tu nariz,.. La sensación sentida está explicada con mucho detalle por Peter Levine en su libro: “Despertando al Tigre. Sanando el Trauma”.
  • En general, todo el trabajo corporal está muy recomendado por los expertos en trauma para que recuperes la sensación de sentirte segura en tu propio cuerpo y para que lidies con emociones displacenteras como el dolor, que una vez son transitadas, te devuelven al equilibrio. Busca un centro de Terapia Corporal.
  • También es importante que puedas poner tu historia en palabras y que un(a) terapeuta que sepa de trauma, la valide. Frases como

    “en mi familia lo llamaban disciplina pero era abuso”, “mi madre me tocaba de forma inapropiada cuando era niño” “mi novio me decía que era tonta, fea, que estaba loca y después lo negaba”

    dejan de ser tan graves cuando puedes reconstruir tu historia y llamar a las cosas por su nombre. En las familias narcisistas/disfuncionales hay una negación y/o justificación de lo que pasa en ellas y es importante que puedas contar tu historia a una persona que empatice contigo y no te cuestione.

  • El EMDR es una técnica de Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares, que está recomendada por expertos en trauma, como Vessel Van Der Kolk en “El Cuerpo lleva la Cuenta” para integrar las experiencias traumáticas como algo que sucedió en el pasado y que dejen de formar parte de tu presente.
  • El Neurofeedback es un tratamiento neurólogico no invasivo. Consiste en entrenar al cerebro para que cree caminos neuronales diferentes de patrones que ya tienes, que seguramente son maladaptativos.

La importancia del autocuidado en la Sanación

El comportamiento autolesionante no suele ser un acto suicida. Las personas que se autolesionan tienen problemas de autoestima y para gestionar sus propias emociones, pero esto no quiere decir que pretenda quitarse la vida.

Como persona que has sido maltratada, empezar a tratarte bien a ti misma será el comienzo de la sanación. Quiérete y busca apoyo en tus seres queridos. La atención y la comprensión de un ser querido pueden ayudar a reducir el riesgo de muerte accidental o un daño más serio.

Y también..

  • Aliméntate bien
  • Duerme el número suficiente de horas
  • Practica yoga (te dará equilibrio)
  • Aleja a las personas tóxicas de tu vida
  • Dedica tiempo a hacer actividades que disfrutes

Si quieres a una persona que se autolesiona

Si quieres a alguien que tiene un comportamiento autodestructivo, intenta no ser reactivo, no alarmarte o no decirle cosas como “¡Ya lo has hecho otra vez!””¡¿Estás loco?!. Esto seguramente le provocará más estrés o más dolor y lo volverá a hacer con más frecuencia o más intensidad.

Muéstrate compasiva con él. Si te ve tranquila y calmada al lidiar con la situación, le estarás enseñando a auto-calmarse de una manera saludable. Esto es un regalo para él, especialmente cuando sus emociones son tan abrumadoras.

Con el tiempo, la regulación que una vez trataron de encontrar a través de la autolesión, la acabarán encontrando en conexiones saludables y el autocuidado personal.

Conclusión

Si te autolesionas, no es necesario que vivas así. Tú no tienes la culpa de lo que te ha pasado pero sí la responsabilidad de quererte, cuidarte, vivir disfrutando de la vida y prosperando en ella, no sufriéndola y sobreviviendo. Pide ayuda. Tu sanación es posible y puede empezar hoy.

Fuente: https://brickelandassociates.com