9 Diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una Persona Egocéntrica

Recuperarse de una relación narcisista no es algo fácil. Requiere de mucho esfuerzo y trabajo personal pero la sanación es posible. Los cambios profundos y vitales como el que buscas no se dan de forma rápida sino que requieren de tiempo y paciencia con una misma.

Durante ese tiempo, hay personas que se irán cruzando en tu camino. Quiénes son esas personas y qué tipo de vínculo quieren contigo es un termómetro de cómo te encuentras tú internamente. Sobre todo en los primeros tiempos de tu recuperación de una relación narcisista, todavía te encontrarás con personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad. O quizás te relaciones con personas que son también narcisistas, pero no con Trastorno Narcisista de la Personalidad sino simplemente personas egocéntricas, muy centradas en sí mismas.

Este artículo muestra las diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una persona Egocéntrica. Las diferencias a veces pueden parecer sutiles pero están ahí.

A lo largo del artículo, la palabra “narcisista” se refiere a una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y “egocéntrico” a una persona con tendencias narcisistas pero que no tiene el Trastorno.

9 Diferencias entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y una persona Egocéntrica

  1. El estado de ánimo de un Narcisista está muy ligado a su entorno

    Como los narcisistas no reconocen ni saben gestionar sus emociones, en especial la rabia, suelen utilizar a una persona cercana (pareja, amigo, socio) para “vomitársela” y así sacársela de encima.

    Además, como los narcisistas son niños adultos, necesitan la misma atención que un niño, por lo que se encargan de buscar a personas que les proporcionen esa atención. Dependen en extremo de estas personas, de las que normalmente también abusan y/o maltratan. Si, por cualquier razón el vínculo termina (algo que intentarán por todos los medios que no ocurra a menos que hayan encontrado a otra persona que les interese más) buscarán rápidamente a otra persona que le sustituya en ese papel.

    Una persona que es meramente egocéntrica no tiene esta dependencia extrema de otros, le gusta la atención pero no la busca de forma desesperada. Lo que sí suele ocurrir que es que se sienta superior a los demás con los que se relaciona, pero no lo manifiesta de una forma tan obvia.

  2. Las Narcisistas carecen de empatía

    Las personas con Trastorno Narcisista de la Personalidad no sienten empatía por los demás. Las personas que tienen una relación cercana con ellas pueden hacerse mucho daño por esta razón. Es por esto por lo que una relación con una persona con este trastorno es extremadamente tóxica y perjudicial. Si tienes dudas acerca de si puedes estar en una relación con una narcisista, busca banderas rojas en su comportamiento.

    Alguien que es egocéntrico siempre va a priorizar sus propios intereses pero tiene una cierta empatía por los sentimientos de otras personas.

  3. Los Narcisistas se creen mejores que los demás

    Los narcisistas creen que son más inteligentes, más importantes o mejores que los demás.

    Alguien que es egocéntrico puede anhelar atención y encontrar maneras de atraer la atención de los demás hacia sí mismo, pero también es capaz de escuchar a los demás. Una persona egocéntrica puede querer ser notada, pero un narcisista quiere ser notado y dejar claro las formas en las que es superior a los demás.

  4. Las Narcisistas creen tener más derechos

    Las narcisistas suelen creer que merecen un trato especial al que las demás personas no tienen derecho. Una persona narcisista cree que a ella no se le aplican las reglas y suelen culpar a otros por sus acciones y comportamientos, sin asumir ninguna responsabilidad.

    Una persona egocéntrica puede comportarse de forma que deje claro que quiere un buen trato y hará lo mismo con las otras personas, al menos de forma visible. De forma encubierta pueden tener comportamientos egoístas que sabe que harían daño a otros si salieran a la luz pero intentan que no sea así, que su comportamiento pase desapercibido, por debajo del radar. Las personas egocéntricas pueden no responsabilizarse de todas sus acciones pero no suelen echar la culpa a los demás de sus comportamientos.

  5. Las Narcisistas son menos conscientes de sí mismas

    La gente que es egocéntrica puede tener conciencia de sí misma y tener más facilidad para ser conscientes de cómo impactan a otros. Si se les da el feedback adecuado o la oportunidad de reflexionar, son capaces de reconocer las formas en que el ser egocéntrico podría ser problemático y trabajar activamente para hacer cambios.

    Las narcisistas no son capaces de hacer esta introspección e integrar cambios. O si lo hacen, es siempre sin reconocerlo frente a los demás y porque el cambio les beneficia a ellas, no porque entiendan que hacen daño a otras personas.

  6. Las relaciones de los Narcisistas son puramente por interés personal

    Un narcisista busca en las demás personas que le proporcionen lo que se denomina “suministro narcisista”, que, dependiendo de la persona, puede tratarse de amor, sexo, admiración, estatus, dinero, cobijo,.. Son relaciones puramente utilitarias, donde la narcisista da muy poco, sobre todo al principio para crear el vínculo y lo hace fundamentalmente como una inversión para después sólo recibir. Para el narcisista lo importante es lo que le dan, no quién se lo da. Por eso tienen mucha facilidad para cambiar de persona a persona en las relaciones.

    Una persona egocéntrica también se centrará más en recibir que en dar pero sí que dará en la relación y le importará también la persona con la que tiene el vínculo, no sólo lo que le da.

  7. Las Narcisistas no se sienten culpables cuando hacen daño a otros

    Una persona narcisista no tiene empatía, es decir, son mentalmente conscientes del daño que hacen pero son emocionalmente incapaces de ponerse en el lugar de la persona a la que hacen daño. Como creen que siempre tienen la razón, justifican un comportamiento dañino y tóxico a los demás con excusas y mecanismos de defensa como la proyección. No suelen pedir perdón por su comportamiento y, si lo hacen, no es de una forma sincera sino buscando mantener el vínculo aunque no lo sientan de verdad. Las que son sádicas, directamente disfrutan/sienten alivio haciendo daño a los demás. Les da una vía de escape para no tener que lidiar con su mundo interior.

    Una persona egocéntrica tiende a mirar más su propio interés y puede llegar a hacer daño a otras personas con su actitud egoísta. Sin embargo, puede pedir perdón de una forma sincera y si hace algo que sabe que puede hacer daño, intentará que la persona no se entere.

  8. Los Narcisistas son más propensos a fingir interés en ti

    Tanto para los narcisistas como las personas absortas en sí mismas su tema favorito de conversación son ellos mismos, pero es más probable que una persona egocéntrica muestre interés en lo que estás diciendo. La diferencia es que la persona absorta en sí misma puede estar interesada en lo que dices, pero tendrá dificultades para mantener ese interés.

    El que el narcisista finja interés o cambie de tema depende de lo que espera ganando al escucharte. Generalmente mantienen la atención en lo que otra persona dice para recabar información con la que posteriormente poder manipular y utilizarla en contra de la persona para así tener el control sobre la relación, no porque tengan un interés genuino por la persona.

  9. Las Narcisistas tienden a reaccionar de manera exagerada

    Las narcisistas son personas resentidas y vengativas. Cualquier mínimo gesto o acción por tu parte puede ser considerada como una ofensa, un ataque o un desafío a su autoridad y en tal caso, te atacarán o te castigarán. Puede que hagan esto a a veces de forma encubierta y otras de manera obvia y agresiva. Harán todo lo que sea necesario para devolver el daño que han percibido, por muy desproporcionada que sea su reacción.

    Las personas egocéntricas pueden molestarse con algo que haces o dices y dejártelo claro, pero sus reacciones no son tan extremas.

A veces la línea divisoria entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y otra egocéntrica puede ser muy fina. Depende en gran medida de en qué punto del espectro se encuentre la persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y si la persona egocéntrica es consciente o no de sus comportamientos neuróticos.

Es importante que escuches a tu cuerpo. Si estás en presencia de una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad tendrás la extraña sensación de que “algo va mal” en algunos momentos, veas muchas incoherencias en su comportamiento o, directamente, te entre ansiedad.

Si estás frente a una persona egocéntrica, percibirás una tendencia a que todo gire en torno a ella y te percatarás de comportamientos egoístas, que no tienen en cuenta cómo te hacen sentir. En cualquier caso, no tendrás esa sensación de nudo en el estómago cuando estés frente a una persona egocéntrica.

Si quieres saber cómo recuperarte de una relación narcisista, es probable que necesites tiempo para estar contigo mismo, hacer introspección y terapia y mucha sanación de tu niño interior. Si te encuentras ya con ánimo para tener una nueva relación, este artículo puede ayudarte a distinguir entre una persona con Trastorno Narcisista de la Personalidad y otra simplemente egocéntrica.

Fuente: https://www.bustle.com

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Diferencias entre un Cuidador(en el sentido Tradicional) y un Codependiente

La muleta de ayudar a los demás

Cuando una persona es codependiente, se define a sí misma a través de la ayuda que le dan a la otra parte en la relación. El cuidado que brindan es lo que les da significado de su vida. Dependen de la otra persona y su papel como cuidadora da forma a la muleta sobre la cual se basa su existencia.

Una cuidadora hace una elección consciente cuando ayuda a alguien. No necesitan ayudar a otros, pero lo hacen porque quieren lo ven como lo correcto. Estas personas pueden describirse como afectuosas, pero no permiten que esto se convierta en su razón de ser.

La necesidad de sentir que te necesitan

Los codependientes ponen mucho énfasis en ayudar a otra persona porque tienen un deseo insaciable de sentirse necesitados. A menudo confunden la dependencia de la otra persona con una relación amorosa y comprometida.

No les importa si la responsabilidad en relación es totalmente unilateral o si se basa en ciclos de angustia y salvación, lo ven como un vínculo sano e íntimo.

Cuando un cuidador forma una relación, les guste sentirse amados y queridos por lo que son, pero también respetan la autonomía de la otra persona. Creen que hay muchos beneficios al compartir una vida con alguien pero son completamente capaces de vivir sin esa relación.

Falta de límites

Las personas propensas a un comportamiento codependiente no tienen claros los límites entre ellas mismas y la otra persona. En su concepción de las cosas, ellas y la otra persona forman un ente indisoluble, como si la otra persona fuese sus brazos o sus piernas.

El resultado tóxico de esto es que no saben distinguir entre lo que es suyo y lo que no lo es. Permiten que los sentimientos de la otra persona dicten los suyos propios. Renuncian a tener pensamientos y criterios propios, se amoldan al otro por completo e incondicionalmente, les haga lo que les haga.

Las cuidadoras distinguen perfectamente entre ellas y los demás. Son capaces de establecer límites personales claros y firmes y conservar su carácter y pensamientos propios. Pueden ser influenciadas por terceras personas, pero nunca dejan que su sentido del yo se confunda con el otro.

Actuando en tu mejor interés

A los codependientes les gusta pensar que están ayudando a otra persona, salvándola, pero a menudo sucede que simplemente están permitiendo la continuación de conductas no deseadas.

Ya sea para mantener a alguien con una salud física o mental deficiente, promover su bajo rendimiento o apoyar su adicción, los codependientes no necesariamente actúan en el mejor interés de la otra persona. De hecho, están haciendo lo correcto para ellos manteniendo la relación y, por lo tanto, el significado que le dan.

Los cuidadores adoptan un enfoque diferente porque son más capaces y están más dispuestos a ver los problemas que enfrenta la otra parte. No tienen una intención inconsciente de perpetuar los problemas de la otra persona sino el propósito verdadero de ayudarla para que supere algo o solucione algún problema.

Poniendo a la otra persona primero

Las codependientes tienden a anteponer las necesidades de la otra persona a las suyas propias. Sacrificarán su disfrute, su tiempo e incluso su bienestar si eso significa que pueden proporcionar satisfacción. Darán y darán siempre y cuando no se les obligue a sacrificar la relación en su totalidad.

Una cuidadora estará dispuesta a hacer algunos sacrificios para ayudar a la otra persona, pero habrá límites a lo que harán. Valoran sus propias necesidades y no las dejan de lado por completo.

Lidiar con el rechazo

Cuando a alguien con una personalidad codependiente se le rechaza su oferta de ayuda, o cuando no recibe un reconocimiento, siente una gran cantidad de dolor emocional.

Esto se remonta a su necesidad de sentirse necesitados por los demás. Sin la apreciación de los demás, se sienten inútiles y perdidos porque es lo que realmente les trae paz.

Un cuidador no estará tan disgustado si sus esfuerzos pasan desapercibidos. Pueden estar satisfechos por cualquier agradecimiento que se les presente, pero principalmente se deben a su deseo de hacer el bien.

Obsesión

La base de la vida de una codependiente es su relación con otra persona y esto lleva a un nivel relacional poco saludable. Llegan a un punto en el que casi todos los pensamientos del día involucran a la otra parte.

Se preguntan qué están pensando, cómo se sienten, mientras intentan prever todos los deseos y necesidades de la otra persona. Son tan emocionalmente dependientes y se vuelven tan ansiosas por perder a la otra persona, que se obsesionan.

Una cuidadora puede experimentar cierta ansiedad e inseguridad, pero esto es perfectamente normal, mientras que sea algo esporádico. Suelen comunicar estos sentimientos a su pareja, lo que ayuda a resolver el problema antes de que pueda crecer en sus cabezas.

La incapacidad de liberarse

Incluso si una relación llega a un punto en el que ambas partes son infelices, un codependiente tendrá dificultades para terminar las cosas debido a la abrumadora culpa que sienten. Además, a menos que puedan reemplazar rápidamente a la otra parte con un nuevo dependiente, se verán obligados a estar solos un tiempo, lo que para ellos es algo muy difícil de sobrellevar.

Un cuidador sabe que, incluso si resulta en una gran cantidad de dolor temporal, a veces es mejor ir por caminos separados cuando una relación ya no da más de sí. No tienen miedo a estar solos y no necesitan estar en una relación para darle sentido a sus vidas.

La recompensa de habilitar

Una codependiente es recompensada por su comportamiento habilitante con una relación estable que proporciona significado y propósito a su vida. Sus razones para ser cuidadora son principalmente de naturaleza egoísta, encerrar a otra persona en la esclavitud de necesitarles, incluso si no es lo mejor para ellas. Esto ocurre muchas veces de forma inconsciente, ya que la codependiente es muy posible que no entienda esto hasta que empiece a hacer terapia.

Una persona genuinamente cuidadora puede sentirse bien cuando ayuda a otros pero brindarían igualmente la ayuda si en lugar de sentirse bien les hiciera sufrir un poco. Muestran un verdadero altruismo y sólo buscan promover el bienestar de la otra persona.

Fuente: https://www.aconsciousrethink.com

Narcisistas vs Sociópatas. Similitudes y Diferencias

¿Cuál es la diferencia entre un(a) Narcisista y un(a) Sociópata?

En el Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Desórdenes Mentales (DSM-V), el libro que utilizan los profesionales de la salud mental para el diagnóstico de desórdenes mentales, no hay un desorden llamado desorden sociópata ni tampoco desorden psicópata, ambos estarían englobados dentro del Desorden Antisocial de la Personalidad. Tanto éste como el Desorden Narcisista de la Personalidad están recogidos en lo que se llama el Grupo B, el cual está compuesto por cuatro desórdenes:

  • Trastorno Antisocial de la Personalidad
  • Trastorno Narcisista de la Personalidad
  • Trastorno Histriónico de la Personalidad
  • Trastorno Límite de la Personalidad

Los trastornos de personalidad del Grupo B se caracterizan por ser impulsivos, dramáticos, altamente emocionales y erráticos, haciendo que una relación sana con ellos sea imposible.

Tanto los Narcisistas como los Sociópatas hacen daño a sus parejas, familia y amigos. Por lo que a esto respecta, si con quien tuviste una relación fue con un(a) Narcisista o un(a) Sociópata, no cambia en absoluto el resultado. Pero si eres de esas personas a las que les gusta llegar al fondo de las cosas, necesitas entender para pasar página y quieres saber las diferencias entre los dos desórdenes, te doy unas claves para saber cuáles son las diferencias.

La Sociopatía está asociada con una falta de conciencia y un patrón perverso por no tener en cuenta los derechos ni los sentimientos de las otras personas, lo cual puede llegar a manifestarse en un comportamiento criminal. El Trastorno Narcisista de la Personalidad está asociado con una falta de empatía y un patrón perverso de relaciones conflictivas, grandiosidad y una necesidad excesiva de atención y admiración.

Hay muchas similitudes entre los Narcisistas y los Sociópatas, sin embargo, la motivación que está detrás de este comportamiento es lo que marca la diferencia entre ellos. Los Narcisistas normalmente necesitan recibir la admiración de otras personas, mientras que los Sociópatas no. Por esta razón, los Sociópatas suelen volar bajo nuestro radar sin que los detectemos en absoluto, porque son mucho menos obvios que los Narcisistas.

Similitudes entre las Narcisitas y las Sociópatas

  1. Ambas son encantadoras y carismáticas.
  2. Ambas tienden a ser muy intuitivas, buenas observando y leyendo a la gente.
  3. Ambas son egocéntricas y únicamente interesados en sí mismas.
  4. Ninguna de las dos se responsabiliza o siente culpa por sus acciones y comportamientos. Sin embargo, aceptarán de buen grado el mérito por alguna acción positiva.
  5. Ambas tienen una visión inflada de sí mismas.
  6. Ambas creen que nunca están equivocadas.
  7. Ambas carecen de empatía, sentimientos de culpa o de remordimientos.
  8. Ambas carecen de una percepción de sus propias emociones y son incapaces de hacer auto-reflexiones.
  9. Ambas pueden imitar de forma convincente las emociones pero en realidad no sienten. Las emociones las perciben de una forma cognitiva pero no son capaces de sentirlas.
  10. Ambas tienen una necesidad importante de poder y control.

Diferencias entre los Narcisitas y los Sociópatas

  1. Los Sociópatas te darán una disculpa que no es sincera pero sí convincente, si beneficia al propósito que tienen contigo. Un(a) Narcisista no lo hará.
  2. Los Sociópatas parecerán más humildes y menos chulos. Los Narcisistas se enteran menos de la imagen que tienen los demás de ellos, y la mayoría de las veces presumirán y se chulearán de sus logros y éxitos ad nauseam.
  3. Los Sociópatas, desde el momento en el que los conoces te harán muchas preguntas, es como si quisieran entrar en tu cerebro. Los Narcisistas centrarán la conversación en sus intereses y ellos mismos.
  4. Los Sociópatas son calculadores y manipuladores y explotan a otras personas para cumplir con su propia agenda, que normalmente es secreta. Los Narcisistas usan a otras personas, cada una de las que hay en su vida, para un propósito concreto.
  5. Los Sociópatas ignoran las normas sociales y los límites, no sólo porque se creen legitimados para ello, sino también para manipular situaciones en su favor. Los Narcisistas también se sienten legitimados para ignorar las normas pero lo harán más desde la importancia que creen tener.
  6. Los Sociópatas están interesados en ganar y tener la razón como sea. Los Narcisistas también están interesados en ganar, pero más desde la necesidad de ser admirados y de sentirse superiores. Cuando ganan, disfrutan sometiendo a otra persona.
  7. Los Sociópatas son más proclives al aburrimiento, y muchos de ellos son yonquis de adrenalina. Los Narcisistas pueden necesitar o no este tipo de estímulo.
  8. Los Sociópatas pondrán una trampa con meses de antelación si perciben que estás obstruyendo sus planes, y esperarán pacientemente hasta derribarte. Los narcisistas son menos calculadores pero mentirán, intimidarán o intentarán destruirte si creen que estás obstaculizando sus planes.
  9. Los Sociópatas manipularán a otros para que ellos puedan verse económicamente benificiados haciendo el menor trabajo posible con el menor esfuerzo invertido (esto aunque ellos dispongan de recursos que harían que no tuviesen que comportarse de esa manera). A los Narcisistas no les importa esforzarse y trabajar duro si esto les lleva finalmente a ser admirados y a recibir elogios.
  10. Los Sociópatas suelen abandonar a sus parejas más fácilmente si su máscara se destapa o si sus tácticas de manipulación ya no funcionan. Los Narcisistas tienen un patrón solapando relaciones que terminan de una forma muy pobre.

Recuerda que el comportamiento humano no es blanco o negro, es tan variado como el número de personas que pisan el planeta. Hay algunas personas que muestran características de ambas categorías, pero la mayoría de sus rasgos de carácter encajarán más en una categoría que en la otra. Por esta razón, es útil pensar sobre esto en términos de un continuum de comportamiento y un espectro, más que intentar encasillar el comportamiento de una persona en una de las dos categorías.

Tanto las Narcisistas como las Sociópatas hacen mucho daño a sus parejas, familias y amigas. Tener un diagnóstico no oficial no cambia mucho este panorama. Pero tener un término para describir el comportamiento irracional, de locas, impredecible, perverso, tóxico, agotador que has tenido que experimentar, puede darte muchas respuestas y liberarte para pasar página.

Es importante que recuerdes que tú no tienes la culpa de que te hayan tratado así, ya que de lo que estas personas sufren es un trastorno e infligen este comportamiento destructivo a quienes se lo permiten. Lo que sí es importante que tengas en cuenta es que si has permitido este abuso, muchas veces sin ni siquiera identificarlo cuando estaba ocurriendo, es más que probable que ya lo hayas sufrido en la infancia por parte de tus padres/abuelas/cuidadoras. Las niñas creen que lo que le pasa en sus casas y en sus familias es lo “normal”, lo que vive todo el mundo. Desgraciadamente, en estos casos, no es así.

Tanto Narcisistas como Sociópatas tienen el objetivo principal de explotar, controlar y dominar a otras personas sin la carga de sentimientos de culpa o los remordimientos. La dominación y el control no permiten una conexión genuina, un vínculo sano ni llevan a una reciprocidad emocional.

Tu sanidad mental y tu felicidad son lo que cuentan al final y cuanto más tiempo estés en una relación con un(a) Narcisista o con un(a) Sociópata, más riesgos corres de tener una depresión, sufrir ansiedad severa, y/o desarrollar Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo.

Este artículo está basado en el original de freefromtoxic.com.