Los cambios de humor bruscos. Cómo tener Equilibrio Emocional.

Los cambios de humor, o cambios rápidos en el estado emocional pueden ocurrir como una reacción a las circunstancias o al entorno, como resultado de una condición de salud física o mental o sin razón aparente. Estar “de mal humor” de vez en cuando es algo que ocurre a la mayoría de las personas, pero en algunas circunstancias, los cambios en el estado emocional pueden ser muy extremos, causando problemas a la persona para tener una vida funcional o para no abrumarse con esas oscilaciones tan radicales.

¿Qué causa los Cambios de Humor?

Las personas que han crecido en familias narcisistas/disfuncionales han estado sometidas a cambios de humor bruscos de su padre, su madre o de ambos, provocándoles altos niveles de estrés durante años. Esto provoca que estas personas, ya de adultos arrastren esta desregulación emocional, en la que experimentan bajadas y subidas del ánimo profundas y radicales.

Los cambios de humor de los hijos de padres/madres narcisistas son una desregulación orgánica, en el cuerpo, producida por circunstancias externas vividas en la infancia. Estos cambios de humor se pueden cambiar haciendo un trabajo terapéutico de lo que la terapia Gestalt llama autorregulación organísmica. Es decir, tu cuerpo ya contiene la solución adecuada al problema que fue causado por causas exógenas (externas). Sólo tienes que “ajustarlo” de nuevo y volverá a su estado natural de regulación autónoma. La naturaleza es sabia. Sólo deja que siga su curso y confía.

Cuando los cambios de humor no son tratados en terapia, pueden contribuir a que las supervivientes tengan ideaciones/tentativas suicidas, pensamientos/tentativas de autolesión, comportamientos de riesgo, falta o exceso de sueño, fatiga, migrañas, problemas con la comida u otros efectos negativos sobre la salud y el bienestar.

También es posible tratar estos cambios de humor con fármacos. Aunque es cierto que los medicamentos ayudan a estar más estable, también lo es que lo “adormecen” todo. Es decir, la persona que los toma siente menos estrés pero también menos placer. Además, muchos de estos fármacos son altamente adictivos y sólo surten efecto mientras la persona se los toma.

Gestión de los Cambios de Humor 

Los cambios de humor los puedes gestionar con las siguientes estrategias:

  • El seguimiento de los estados de ánimo puede ayudar a facilitar una mayor comprensión. Empieza un diario. Si anotas en él los cambios bruscos sobre los estados de ánimo, puede ayudarte a identificar patrones en tus cambios de humor, así como los factores desencadenantes, los detonantes que pueden afectar a tu estado de ánimo.
  • El yoga te ayudará a equilibrarte. Los altibajos emocionales tienen que ver con un desequilibrio en el sistema nervioso y las funciones que cumplen sus sistemas: el simpático y el parasimpático. Las supervivientes de familias narcisistas/disfuncionales tienen el sistema simpático hiperactivado porque fue excesivamente estimulado en la infancia. El yoga te ayudará a que el sistema parasimpático, que se encarga del sueño, la relajación y el descanso, esté más presente.
  • Mantener un horario regular. Hacer cosas a la misma hora todos los días puede ayudar a regular los altibajos emocionales.
  • El sueño puede ayudar a mejorar el estado de ánimo. La falta de sueño, que puede afectar el apetito y el nivel de energía, también puede contribuir a la tristeza, irritabilidad y el malestar general.
  • La nutrición se considera un componente vital para el manejo del estado de ánimo. Obtener suficientes nutrientes y evitar el consumo de grandes cantidades de azúcar, alcohol y cafeína puede ayudar a reducir la frecuencia de los cambios de humor.

Terapia para los Cambios de Humor

Tus cambios de humor es posible que sean un síntoma del Síndrome de Estrés Post-Traumático Complejo, un(a) terapeuta que sepa del tema te puede ayudar a darle luz a esto.

En la terapia también puedes desarrollar métodos para obtener control sobre los cambios repentinos en el estado de ánimo. Una vez que esto se logra, a menudo a través de técnicas como el diario, la meditación, la atención plena o los ejercicios de respiración, puede ser más fácil abordar los problemas subyacentes.

La terapia también te puede ayudar a desarrollar estrategias de afrontamiento para enfrentar los factores estresantes a medida que surgen. Por ejemplo, conflictos con tu jefe, un exceso de carga de trabajo, una discusión con tu pareja, hacer algo nuevo,.. pueden resultar abrumadores con un ánimo fluctuante. Aprender a respirar o técnicas como las autoafirmaciones pueden ayudar mucho a llevar estas situaciones con estabilidad emocional.

Fuente: https://www.goodtherapy.org

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