Aceptación vs Resignación

Hay un error común en torno a la idea de “Aceptación”. Es común asociar la palabra aceptación con la palabra resignación. Explicaré la palabra aceptación desde una perspectiva budista y relacionada con la meditación y el mindfulness.

La aceptación es como sentarse en un campo, mirar al cielo y ver pasar las nubes. No hay resistencia a la experiencia de momento a momento, sólo hay observación y aceptación. Sería una tontería mirar las nubes y enfadarnos porque no se están formando en las formas específicas que queremos. Eso es exactamente lo que hacemos en la vida.

Voy a comparar la experiencia de estar vivx con la experiencia de jugar un juego de Tetris. Si jugaste al Tetris, sabes que el objetivo del juego es esperar y ver qué forma aparecerá a continuación, y luego debes trabajar con él para posicionarlo de la mejor manera posible … para seguir jugando. ¿No es ése el verdadero juego de la vida? Imagina por un minuto que estás viendo a alguien jugar Tetris … y cada vez que aparece una nueva figura, entra en una rabieta y grita en el juego y dice: “ESA NO ES LA FORMA QUE ESTABA ESPERANDO” .”” ESO ES NO ES LA FORMA QUE Y QUERÍA “. ¿No es así exactamente como tendemos a jugar el juego de la vida? La aceptación es como jugar el juego de Tetris y no resistir las piezas a medida que aparecen. La vida es la misma. La aceptación es estar abiertxs a los sentimientos reales que estamos teniendo en la experiencia de la vida momento a momento y estar dispuestxs a sentir eso. Lo que sea … rabia, felicidad, miedo, celos, ansiedad, alegría … Podemos aprender a simplemente SER con nuestra experiencia o podemos tratar de controlar la experiencia … controlarla es lo opuesto a la aceptación. Cada vez que intentamos manipular nuestra experiencia interna, hacemos todo lo contrario de aceptarla. Piensa en la imagen de la persona que juega al Tetris y grita en el juego … verás cómo la reactividad restringe la capacidad de aceptar. La reactividad nos impide responder. La aceptación es una forma de responder en lugar de reaccionar. La resignación sería un ejemplo de reacción, mientras que la aceptación sería un ejemplo de cómo elegimos responder. La aceptación no significa no responder, al contrario, acepto lo que está pasando y eso me da el poder de responder de una manera u otra.

Entonces, ¿cómo podemos aprender a romper el ciclo de reactividad habitual que experimentamos en este juego de la vida? ¿Cómo dejamos de gritar en el juego? ¿Cómo podemos detener nuestro deseo de lanzar la consola de juegos y romperla cada vez que aparece una nueva forma que no queríamos o no esperábamos? Lo hacemos desarrollando el coraje para aceptar el momento presente. Ésta es la verdadera esencia del budismo, para obtener la libertad ,la libertad de la reactividad. Es nuestra capacidad para aceptar cualquier forma que aparezca próximamente en el juego que se convierta en la clave de nuestra libertad para simplemente disfrutar del juego tal como es. ¡Es lo mismo con la vida! Es nuestra capacidad de aprender a aceptar lo que sea que la vida nos trae … ése es el camino hacia la libertad. ¡La aceptación es la clave de la libertad! Es simple en la teoría pero difícil de llevar a cabo en la práctica, en la vida.

Cuando nos sentamos a meditar, aprendemos a observar nuestros pensamientos, de forma muy similar a observar las nubes en el cielo. No estamos tratando de controlar la experiencia, sólo estamos aceptando y observando. La aceptación es hacernos presentes en la experiencia de observación momento a momento. Es lo que sucede ANTES de que elijas actuar. La aceptación es lo que le permite responder sabiamente frente a reaccionar impulsivamente. La aceptación no es resignación o negación o derrota o ignorar … es lo que tiene que suceder antes de que pueda haber alguna acción o comportamiento. Es la clave para poder responder a una situación dada y ya no estar atrapadx por la reactividad.

La comprensión budista de la aceptación no alienta ni tolera de ninguna manera la resignación o la desconexión. Si estás en una relación abusiva, la aceptación NO es de ninguna manera una actitud de decir, bueno, no voy a hacer nada al respecto. Es simplemente reconocer, esta es la situación en la que estoy, ahora veré lo que hago con eso. Es ver la nueva pieza de Tetris e inmediatamente reconocer, OK, esta es la pieza que tengo ahora mismo, ahora qué hago con ella. Si no quieres pasar por la vida en un estado de constante reactividad, debes aprender a aceptar lo que es y luego tienes la libertad de responder.

Cuando estamos experimentando algo, sea lo que sea, y pensamos para nosotrxs mismxs “está bien, esto es lo que es …” pero realmente no lo decimos en serio, esto es resignación, no aceptación. Cuando practicamos la meditación, comenzamos a experimentar nuestra resistencia a todo lo que sucede dentro de nosotros y al quedarnos con esa experiencia de momento a momento, independientemente de lo difícil que sea la experiencia comenzamos a desarrollar la capacidad de hacer una pausa y responder con algo diferente que nuestra reactividad condicionada típica.

Espero que esta explicación de aceptación haya sido útil como una aclaración de la diferencia entre la aceptación y la resignación. Sinceramente espero que nunca te sientas obligadx a simplemente renunciar o rendirte cuando la vida te presente circunstancias adversas o cuando el juego Tetris arroje una nueva forma que no estabas esperando.

Volviendo al ejemplo de una relación de abuso, si ahora mismo estás en una relación de este tipo, ya sea de pareja, en el trabajo, con un(a) amigx o de familia, reaccionar sería resignarte, sería sentirte atrapadx en ella y resignarte a que no hay una salida. Aceptarla tal cual es, te dará las herramientas para responder, se esto poner límites de forma asertiva, decir que no, hablar para llegar acuerdos o terminar la relación para tener un contacto cero.

“Porque después de todo, lo mejor que se puede hacer cuando llueve es dejar que llueva”

Henry Wadsworth Longfellow

Mecanismos y Comportamientos de Control en las Familias Narcisistas

Existen varios mecanismos de control que lxs padres/madres narcisistas pueden emplear para que sus hijxs satisfagan sus necesidades.

  1. Control impulsado por la Culpa

Este tipo de control dice:

“He entregado mi vida por ti. He sacrificado todo por ti. Y ahora te toca a ti”

Crea un sentido de obligación en lxs niños y lxs hace sentir como si ‘debieran’ a sus padres y debe mostrar su agradecimiento haciéndolos felices o cumpliendo con sus deseos. Lxs convierte en personas complacientes, que viven para los demás y que dan las gracias y se disculpan por todo.

  1. Control Codependiente

Este tipo de control dice:

“Te necesito. No puedo vivir sin ti. Y tú también me necesitas. No puedes vivir sin mí”

Con frecuencia, se impide que los niños tengan sus propias relaciones o amistades porque amenaza su posición en la vida de los padres/las madres, que ponen demasiado en ellxs.

De esta manera, se les infantiliza, no dejándoles crecer e “imponiéndoles” que la atención y el cuidado hacia sus padres/madres esté por encima de su desarrollo personal, de su propia vida.

  1. Control dirigido por la meta

Este tipo de control dice:

“Debemos trabajar juntos para lograr un objetivo común”

Desafortunadamente, estos objetivos generalmente son los sueños y las pasiones de los padres/las madres, que quieren materializar a través de sus hijxs.

Lxs niñxs sienten que decepcionarán a sus padres/madres o lxs defraudarán si no cumplen con las expectativas, y creen que alcanzar la meta les hará ganar el amor y la aceptación que tanto desean.

  1. Control Explícito

A menudo, los padres/las madres narcisistas encubiertxs utilizarán medios de control y manipulación más sutiles o menos obvios, pero lxs narcisistas descubiertxs dirán muy explícitamente:

“Obedece o te castigaré”

Se espera que lxs niñxs hagan lo que se les dice, sin preguntar nada, sin cuestionarlo y se comporten de acuerdo con muchas reglas que son muy estrictas. Si no  hacen esto, se les castigará de forma obvia o no obvia con la ira, el silencio, la culpa, la vergüenza o la agresividad.

  1. Control a través de la Retención del Amor

Este tipo de control dice:

“Eres dignx de mi amor porque te comportas de acuerdo con mis expectativas”

Los padres/las madres son cariñosxs siempre y cuando los niños permitan el control total y una falta absoluta de límites, pero retirarán ese amor cuando lxs niños se nieguen a obedecer.

Lxs niñxs son reacixs a expresar sus emociones o sentimientos por temor a que se les abandone, se les rechace, se les señale o se les humille, por lo que entierran o niegan sus necesidades, lo que resulta en una falta de autoconciencia e independencia.

Básicamente, para ganarse el amor, encuentran necesario convertirse en lo que sus padres/madres quieren que sean y viven de forma acorde a esta imagen, que confunden con su Verdadero Yo.

  1. Control a través del Incesto Emocional

Los padres/las madres narcisistas a menudo utilizan a sus hijxs para satisfacer las necesidades que no son cubiertas por otras relaciones en sus vidas. Es lo que se llama incesto emocional.

De hecho, a menudo se espera que lxs niñxs afronten asuntos de adultos dando apoyo emocional a los padres/madres, encargándose de tareas de responsabilidad en la familia o intentando resolver conflictos entre sus padres/madres.

Este tipo de control dice:

“Tú eres mi verdadero amor, mi única pasión, la persona más importante en mi vida, y juntxs podemos enfrentarnos al mundo”

Esto lleva al/a la niñx a crecer confundidx con los conceptos de amor, de cuánto dar y cuánto recibir en las relaciones y qué es una pareja.

10 Razones para Agradecer tu Familia Disfuncional

Sé que a veces no es fácil no darle vueltas a la idea de cómo habría sido tu vida si no hubieses tenido una familia disfuncional. El problema es que esto es una fantasía y si bien las fantasías te han ayudo en su momento para poder sobrevivir a situaciones muy difíciles en tu infancia, ésta en concreto es mejor que la sueltes. Darle vueltas a lo que no ha podido, no puede y no podrá ser sólo te desgasta y consume tu energía, que estará mucho mejor invertida en quererte y en tu sanación. Lo que retienes, te esclaviza, lo que sueltas, te libera y es transformador.

Lo que retienes, te esclaviza. Lo que sueltas, te hace libre y es transformador.

Por si aún sientes resistencia a esto, que estoy segura, no es fácil para ti, te doy…

10 Razones para Agradecer tu Familia Disfuncional

  1. Has aprendido con el ejemplo. Tienes ejemplos conmovedores de lo que no te gustó y lo que no quieres repetir dentro de tu propia vida.
  2. Ya has conectado con la rabia y la ira, y aunque has pasado por una etapa de resentimiento antes y te das cuenta de que la culpa no crea cambio y acción, sino que perpetúa tus proyecciones y te mantiene en la posición emocional de tu niño/niña interior heridx. Asumir la responsabilidad personal y adaptar un plan de acción es mucho más efectivo y sanador para tu crecimiento personal.
  3. Te has dado cuenta de que tú eres más que lo que te ha pasado. Ese pasado es parte de ti y no hay nada que pueda cambiarlo. Sin embargo, a medida que sanas tus heridas de infancia y vas hacia tu recuperación, te das cuenta de que eso no tiene porqué definirte en absoluto ni en el presente ni en el futuro. Tú no eres lo que te ha pasado, tú eres en quien decides convertirte.
  4. Te has dado cuenta de tus ciclos y patrones de comportamiento que han sido destructivos y tóxicos de ti (porque, debido al trauma, repetías tu infancia una y otra vez, mediante la repetición-compulsión, tratando de darle el final feliz que no tuvo) y reconoces que tienes el poder personal de poner fin a estos ciclos y patrones en el presente y el futuro.
  5. Has pasado por situaciones en tu infancia que muchas personas ni se imaginan y que no vivirán nunca. Esto te ha dado una fortaleza y una resiliencia que ya son parte de ti y que puedes aprovechar en tu favor en el presente y en el futuro. Siempre teniendo en cuenta que también tienes derecho a ser frágil y vulnerable a veces.
  6. Te has dado cuenta de que es contraproducente compararte con los demás. Ver a las personas de forma neurótica por encima por debajo de ti hace que tengas relaciones de control y dominación/sumisión. Compararse es irreal porque cada uno de nosotrxs partimos de una situación, de una familia distinta y recorremos un camino diferente en la vida. Nadie puede vivir tu experiencia vital por ti y tú no puedes vivir la de otra persona. Como seres humanos nuestras vidas fluyen, se mueven y siempre hay espacio para el crecimiento y el cambio.
  7. Si estás leyendo este blog, es más que probable que a ti te tocasen los roles del/de la “niño perdido/niña perdida”/chivo expiatorio/rebelde en tu familia de origen. Si ése es tu caso, tienes un enorme don que es un diamante en bruto: la empatía. Si la desarrollas, expandirá enormemente tu compasión por hacia ti mismo/misma y los demás. La compasión no es más que abrazar el amor a un nivel transpersonal (sin estar atado a tu ego), la espiritualidad y la idea de que eres un ser con limitaciones, que hay un poder superior a ti que es el que te guía.
  8. El hecho de tener que separarte mucho de tu familia de origen para poder sanar, te ha dado una visión más amplia del mundo y de las cosas. Tienes mucho criterio para decidir qué quieres y qué no y te sientes más libre a la hora de tomar decisiones sobre cómo vivir tu vida, qué valores tienes o qué es importante o superfluo para ti, sin estar sujetx a convencionalismos o estándares.
  9. Aprecia tu enorme resiliencia. Pasaste de gravitar entre los estados de confusión y autoculpa a un estado de iluminación y alivio al darte cuenta de que nunca has tenido la culpa de lo que te ha pasado y de que entonces no podrías haber hecho nada mejor. De hecho, eras sólo un(a) niñx indefensx haciendo un buen trabajo, sobreviviendo y lidiando con el maltrato/abuso de tus padres disfucionales. Tú no tenías la culpa de lo que te ocurrió, aunque tu familia disfuncional justificase así el maltrato/abuso, pero sí que eres responsable hoy en día, como adulto, de ejercer tu poder personal y de tomar el control sobre tu vida. Tu familia disfuncional tampoco tiene la culpa. Sólo han repetido lo que se les hizo a ellxs por no tener consciencia de ello. El trauma se pasa de generación en generación si no se sana con terapia.
  10. El tema de la perfección estuvo muy presente en tu infancia. Se te condicionaba el amor a cambio de ser “perfectx”. Esa perfección dependía del criterio subjetivo de tu familia disfuncional. Ya puedes soltar eso. No eres perfectx, nadie lo es. Es una fantasía. Ya puedes relajarte y simplemente ser tú mismx. Eso es un enorme regalo. ¡Disfrútalo!

Fuente: http://www.michellemaidenberg.com

¿Eres una Persona Paranoica? 8 Características de la Paranoia

En el lenguaje cotidiano, el término paranoia se refiere a alguien que  siente excesiva sospecha de los demás, sin justificación, y/ o que cree que otras personas están conspirando contra él/ella.

Leen demasiado entre líneas todo lo que dice la gente y critican rápidamente, pero no están abiertxs a la crítica.

El estado emocional general de una persona que es paranoica es negativo (estado de ánimo deprimido, ansiedad y baja autoestima).

Lxs supervivientes de familias disfuncionales son personas con tendencia a la paranioa. De forma neurótica tienen muchos pensamientos anticipatorios sobre lo que la gente les va a hacer o a decir. Creen de antemano que lxs otrxs les van a atacar, juzgar, criticar, humillar si son figuras de autoridad,… la mayoría de estos pensamientos son fantasías catastróficas que no llegan a ocurrir en la realidad y que impiden que lxs supervivientes pasen a la acción porque ya se han dicho a sí mismxs lo que va a ocurrir, teniendo un final horrible.

Lxs supervivientes son más tendentes a la paranoia (aunque está presente en sus vidas de un modo u otro, sobre todo cuando interactúan con personas a las que no conocen) cuando se encuentran en situaciones de estrés o ansiedad, cuando están en una situación conflictiva o de tensión con otrx o cuando se enfrentan a una situación nueva que supone un reto.

¿Eres una persona paranoica?

8 Características del Pensamiento Paranoico

  1. Sesgo de Confirmación

    Las personas paranoicas tienen algo en mente y buscan intensamente la confirmación de sus expectativas. No prestará atención a los argumentos racionales, excepto para encontrar en ellos algún La atención de una persona paranoica es intensa y extremadamente estrecha en su enfoque. Por ejemplo, una persona con baja autoestima es muy sensible a que otras personas lxs ignoren. Monitorean constantemente en busca de indicios de que no gustan a los demás.

  2. Sesgo de Atención

    La atención de una persona paranoica es intensa y extremadamente estrecha en su enfoque. Por ejemplo, una persona con baja autoestima es muy sensible a que otras personas lxs ignoren. Monitorean constantemente en busca de indicios de que no gustan a los demás.

  3. Trastornos del Razonamiento

    Una vez que una persona paranoica acepta una creencia basada en alguna evidencia, es reacia a renunciar a ella. Al escuchar nuevas pruebas, es menos probable que revise sus juicios originales sobre la posibilidad de explicaciones alternativas.

  4. Realidad Distorsionada

    Una persona paranoica tiene una visión parcial sobre el mundo real. Sus procesos de pensamiento van de la creencia a la evidencia. Generalmente, escucha y observa sólo las pistas específicas que le interesan, que se relacionan con creencias sospechosas. Por ejemplo, en una conversación con un compañero de trabajo que ha ido a hablar con el jefe y que la persona paranoica cree que ha sido para criticarle, pasa por alto los matices y la verdadera intención del/de la compañerx , que en realidad el/la compañerx criticaba la dinámica de trabajo de todo su departamento para intentar mejorarla, ya que no lee entre líneas y sólo se centra en lo que quiere ver.

  5. Delirio Persecutorio

    Las personas paranoicas explican los acontecimientos de su vida culpando a los demás. Explican los eventos negativos (por ejemplo, perder un trabajo) atribuyéndolos a las intenciones maliciosas de los demás (por ejemplo, lxs jefxs me tenían manía) en lugar de analizar qué han hecho ellas que les ha llevado a esa situación (por ejemplo, me despidieron porque contesté mal a un cliente).

    La otra cara del engaño persecutorio es la grandiosidad, que sirve para defenderse de las ansiedades y las vulnerabilidades. En un intento de lidiar con la baja autoestima y el temor a que nadie lxs quiera, se convencen a sí mismxs de que lxs quiere todo el mundo.

  6. La Proyección Paranoica

    La proyección es la sustitución de una amenaza o tensión interna que nos negamos a nosotrxs mismxs por una externa, la proyectamos fuera para no tener que lidiar con ella porque no sabemos cómo hacerlo, no tenemos los recursos personales para gestionarlo. Por ejemplo, “Le odio” se convierte en “Me odia” o “Me gusta estar con él/ella” se convierte en “Le gusta estar conmigo”. Este mecanismo mental es fundamental en el pensamiento paranoico. Por ejemplo, una persona paranoica que ha cometido un pequeño error en el trabajo buscará pistas de desaprobación (o aversión) en el comportamiento de su superior. Cuando encuentra ese signo, la anticipación parcial se convierte en una convicción de desaprobación. O sea “Cree que no valgo, que lo hago mal, me va a despedir” cuando en realidad la lucha que hay dentro es “creo que no valgo, lo hago mal, merezco que me despidan”.

  7. Ideas Sobrevaloradas

    Una idea sobrevalorada es una idea simple que se asemeja a un engaño y, a menudo, guía el comportamiento específico. Un ejemplo son las supersticiones, como por ejemplo, golpear la madera para protegerse contra la desgracia o pensar que si te cruzas con un gato negro, vas a tener mala suerte. Un aspecto de la superstición es la idea del pensamiento mágico: que tienes el control sobre todo. El control es en realidad una fantasía. Nadie puede controlar nada. Aprender eso y fluir con la vida es fundamental para la sanación de un(a) superviviente. Lo más importante es lo que tú piensas y sientes a nivel interno. Es decir, que si tú piensas que estás “gafadx” por el gato negro o cualquier otra cosa, atraerás eso hacia fuera. Si tú crees que eres afortunadx y una persona con suerte, lo mismo, eso es lo que se reflejará en el exterior, lo que te traerá el Universo.

  8. Darle un Sentido Erróneo a las Cosas

La presión para justificar las acciones propias refleja la operación de “un sistema de intérprete” en el cerebro del hemisferio izquierdo (analítico). El intérprete (el “yo”) está motivado para generar explicaciones e hipótesis independientemente de las circunstancias. En otras palabras, el cerebro sólo percibe lo que desea. ¡Deséate lo mejor!

Fuente: https://www.psychologytoday.com

El Yoga

El yoga está recomendado por muchos expertos en trauma para supervivientes de abuso emocional, psicológico, físico y/o sexual.

Equilibra el sistema nervioso, dando más espacio al sistema parasimpático, el que se encarga del reposo del cuerpo. Lxs supervivientes sufrimos de hipervigilancia por tener el sistema simpático hiperactivado, por eso tenemos tendencia a la ansiedad.

El yoga aporta relajación, equilibrio, flexibilidad, fuerza y te permite respirar más profundamente.

Pero… ¿qué es en realidad el yoga?

Podemos hablar sobre los Sutras, los textos védicos, la historia del linaje.

O podemos hablar de las poses aparentemente inalcanzables, y tal vez absurdas.

La mano que probablemente nunca llegará al pie en esa posición.

Respirar hasta la barriga. Sólo eso.

La vida no puede ser así de simple.

Te pones sobre el mat.

El lenguaje es extraño.

La apertura es incómoda.

Quieres correr.

Pero, en cambio, respiras.

Respiras sin prisa, te concentras en tu respiración.

Puedes luchar contra la respiración.

O puedes abrazar la respiración.

De cualquier manera, algo ha cambiado.

Comienzas el trabajo.

Duele. Te quieres ir. Pero te quedas.

Oyes al/a la profesor(a). Parece que se le hace súper fácil.

Te cae mal.

Llegas al final de la clase.

De repente, estás flotando en una nube.

Vuelves a un mundo que parece ligeramente diferente.

No estás segurx de porqué.

Diez minutos después, vuelves a ti.

Te dices a ti mismx que quizás lo dejas.

Pero no lo haces.

Tienes  muchas, muchas, muchas, muchas horas de sudor, dolor, desaliento, odio, limitaciones, aburrimiento e inquietud.

Aparecen durante los próximos años.

Y no quieres. Pero lo haces.

Al final, tal vez, finalmente empiezas a conseguirlo.

Crees. Confías.

Las posturas se vuelven más tangibles y posibles.

Hay grandes saltos hacia adelante y una caída suave.

La fuerza y ​​la flexibilidad finalmente han llegado, y estás orgullosx de ti,

¡Finalmente todo ha valido la pena!

Pero no. Eres sólo un(a) principiante.

Entonces, el secreto comienza a desarrollarse en pequeños y fugaces destellos.

Los momentos “ajá” comienzan a suceder un poco más a menudo.

Y luego, con suerte, finalmente comienza a amanecer sobre ti.

Te das cuenta de que todos los progresos no han sido por intentarlo.

Se trataba de dejar ir. ¿Cómo dejas ir? No tengo ni idea.

Pero sucede, y tú lo haces.

Despacio.

Y no todo a la vez, pero con suerte, finalmente te das cuenta.

El yoga realmente era todo, no la respiración, sino la quietud entre esas respiraciones.

Ese lugar mágico donde el tiempo se detiene.

Incluso esos segundos breves, y tal vez minutos, fue donde sucedió toda la sanación.

Donde sucedió todo el crecimiento.

Todo lo que tenías que hacer todo el tiempo era dejar de intentarlo.

Para simplemente estar quietx.

Maldición.

Quería decírtelo al principio.

Pero nunca me hubieras creído.

Si quieres empezar a practicar yoga en tu casa, te recomiendo este canal de Kassandra. Las clases son en inglés.

En su libro “El Cuerpo Lleva la Cuenta” Bessel Van Der Kolk recomienda el yoga entre otras muchas actividades físicas que lxs supervivientes podemos practicar para sanar, como Pilates, qi gong, aikido, tai chi,..

La Venganza

“Antes de embarcarte en un viaje de venganza, cava dos tumbas” Confucio.

Cuando muchxs supervivientes entienden su historia y conectan por fin con la emoción de la rabia, la mayoría pasa por una fase de sed de venganza, a la que dedico este post.

¿Qué pasa con la venganza? ¿Deberíamos tomar venganza? ¿Deberíamos perdonar? ¿Qué opción es mejor para el bienestar?

Perdonar, soltar, dejar ir

Lxs que están a favor de perdonar / olvidar dicen: “Avanza, deja que mienta, déjalo ir”.

Problema: Descartar una transgresión importante es un objetivo elevado, pero es más fácil decirlo que hacerlo. No preocuparse más es una buena idea, pero el desapego verdadero puede ser difícil de lograr.

La inacción después del abuso, psicológico o de otro tipo, puede provocar depresión y mantener a la persona en una situación de indefensión aprendida.

Además, en algunos casos, el perdón puede no ser apropiado si la persona que inflige el abuso/maltrato no han mostrado remordimiento, se ha disculpado sinceramente o no se han responsabilizado por sus acciones. No es recomendable en absoluto si el comportamiento abusivo continúa y no se le ha puesto fin por parte de la víctima.

La Venganza

Aquellas personas con alto nivel de neuroticismo, es decir, que utilizan mucho mecanismos de defensa como la proyección, son más proclives a la venganza.

La venganza es un acto agresivo y estas personas se preocupan y rumian la mayor parte del tiempo, son propensas a la autocrítica y tienen problemas para establecer objetivos y alcanzarlos. La venganza es un producto de su incapacidad para manejar las emociones negativas, particularmente la rabia/ira. En muchas ocasiones, no son conscientes de su propia rabia/ira y la manifiestan de una forma pasivo-agresiva.

Esto vale tanto para ti, que estás leyendo esto, como para el/la narcisista en tu vida. Si tienes comportamientos como los de dar pequeños golpes a las cosas, ser reactivo/a ante comportamientos cotidianos de los demás, a veces te dicen que tienes la cara muy seria, o cada vez que te enfadas, tiendes a esconderte, es más que probable que tengas un tema con la rabia. La terapia Gestalt es una de las terapias recomendadas para una buena gestión de las emociones. Las emociones son algo natural, se encuentran en el sistema límbico, en el cerebro y son como guías que nos van indicando lo que nos molesta, lo que nos gusta o lo que puede ser un potencial peligro. Lo ideal es no reprimirlas ni ignorarlas pero tampoco “vomitarlas” a otras personas o expresarlas en un contexto que es socialmente inapropiado para ti y que te puede causar problemas, como el trabajo. En este post te enseño varias técnicas para apoderarte de tu rabia y gestionarla de forma sana.

Además, las personas que hemos crecido en familias disfuncionales, también podemos tender a “engancharnos” en los conflictos con otra persona con la que tenemos un vínculo cercano y “empezar una guerra” en la que al final hay venganza y un deseo de tener la última palabra en el conflicto. Así es como se gestionaban los conflictos en nuestra familia disfuncional de origen, por lo que, inconscientemente, creeemos que “eso es amor también” o que “es normal”. No es amor y no es normal. Es muy dañino para ambas personas.

La venganza es como un boomerang que hace daño al objetivo y al/a la que la lleva a cabo. No sólo porque lleva a pensamientos rumiantes tóxicos (plenear qué haré, cómo lo haré,…) sino también porque todo lo que le hacemos a las demás personas también nos lo hacemos a nosotrxs mismxs. La venganza habla de una falta de compasión, un excesivo criticismo y una actitud de lucha con nosotrxs mismxs.

Dicho esto, también quiero aclarar que actos vengativos para no caer en la indefensión aprendida creo que son entendibles en la fase de recuperación/sanación de un(a) superviviente.

Si ni la venganza, ni el perdón te convencen, hay otra acción que puedes hacer.

Crear. Crear. Crear.

Es terapéutico volver a la(s) experiencia(s) traumática(s), sentir, experienciar en el cuerpo completamente lo que sucedió (por muy doloroso que sea) y convertirlo, sanarlo.

Puedes recuperarte creando algo, cualquier cosa y sacándolo de ti. Deshazte de la historia. Hay muchas acciones que son terapéuticas:

  • Escríbelo
  • Píntalo
  • Constrúyelo
  • Respíralo

No tienes que hacerlo bien y no tiene que ser bonito. Cuando completas en tu cuerpo la experiencia que en su momento quedó inacabada, esto te sana. Te libera por fin del trauma, que es algo que está en tu cuerpo, tu mente y tu espíritu.

En palabras del psicoanalista D.W. Winnicott, la acción creativa “hace que valga la pena vivir la vida”.

Comienza teniendo una conversación curativa con unx amigx o con unx terapeuta de confianza. Esto te ayudará a abrirte, conectarte y comenzar a sanar.

Puedes empezar desde ahí. Tómatelo con calma. Sé curiosx. Date un respiro. Confía en que cuando tomes medidas y te pongas en movimiento, pueden surgir fortalezas, talentos o energías que reemplacen lo que pensabas que tenías/eras.

Al final del proceso serás una persona diferente, la que hay debajo de la rabia y el dolor. No querrás vengarte, sólo vivir y disfrutar de la vida.

¿Estás en una relación con un(a) Narcisista?

Este post es para aquellas personas que duden de si la persona con la que están en una relación es un(a) narcisista. Si estás confundido/a, descontento/a y te sientes devaluado/a en tu relación, además te encuentras en un sube y baja emocionalmente agotador, continúa leyendo. Este post te puede sacar de dudas.

 Características de los Hombres y Mujeres Narcisistas

  • Irritable.
  • Dan mensajes contradictorios a sus parejas.
  • Culpan a sus parejas por sus confusos patrones de comunicación y sus arrebatos. De alguna manera, siempre pareces tener “tú” culpa que estén endados/as o descontentos/as aunque a menudo sientas que estás “caminando sobre cáscaras de huevo” y haciendo todo lo posible para hacerlos/as felices.
  • Impredecible y temperamental. Sin embargo, un(a) narcisista encubierto/a, un psicópata o un(a) sociópata son extremadamente fríos/as y calculadores/as.
  • Comportamientos pasivo-agresivos, iracundos/as y pueden ser abusivo/as verbal, emocional y/o físicamente. Esto último no sólo se refiere a agredir físicamente sino a comportamientos como cerrar el paso cuando intentas pasar, acercarse demasiado en momentos de una discusión, alzar el puño, dar golpes a los muebles.
  • Insolidaria/o e incapaces de aceptar a sus parejas y sus sentimientos. Para justificar esta incapacidad suelen decir la frase “Eres demasiado sensible/necesitado/a, difícil o que estás loco/a, hormonal,..”.
  • No es capaz de expresar empatía y calidez hacia ti, pero puede ser considerado/a como “agradable” y “encantador/a” por los demás. Puede que otras personas te digan lo afortunado/a que eres de estar con una persona tan adorable, lo cual es muy confuso y puede hacerte dudar de ti mismo/a y de tu juicio.
  • Puede ser agradable y afectuoso/a a veces, y parece perseguirte cuando estás herido/a y te distancias. Esto sirve para aumentar tus esperanzas, pero el comportamiento positivo no dura mucho. Su comportamiento es cíclico, con lo que unos días o semanas después de esto, volverá a minusvalorarte y/o menospreciarte, y/o insultarte y/o rechazarte y/ despreciarte.
  • Controlador(a) y manipulador(a).
  • Comunicación confusa y no fluida.
  • Falta de expresión de emociones, excepto la rabia. Si es un(a) narcisista encubierto/a, psicópata, sociópata no la expresa claramente sino de forma pasivo-agresiva.
  • Celoso/, inseguro/a y competitivo/a.
  • Crítico/a y prejuicioso/a.
  • Retención de amor, afecto, sexo y elogios hacia ti excepto cuando los utiliza para manipularte.
  • Muestra poca comprensión y remordimiento o culpa cuando sabe o les expresas que te ha hecho daño con su comportamiento.
  • No te escucha mucho, incluso cuando lo necesitas de verdad. Sin embargo, está constantemente hablando de sí mismo/a y pretende tener toda tu atención, compañía y admiración.
  • Incapaz de tener intimidad contigo. No puede compartir con los demás si no es a través de su máscara, ya que es demasiado inseguro/a y miedoso/a, aunque de cara a ti y los demás intente aparentar justo lo contrario.
  • Emocionalmente necesitado/a. Te agota. Necesita mucha atención y elogios para enmascarar su inseguridad.

Si estás en una relación con un(a) Narcisista..

Si estás en una relación con un(a) narcisista, puedes reconsiderar si quieres o no permanecer en esta relación. Puede ser perjudicial para tu salud mental, emocional y física.

El problema es que una persona que está en una relación con un(a) narcisista con frecuencia se siente desgastado/a, emocionalmente drenada/a o asfixiado/a, carente de confianza en sí mismo/a, con ansiedad y con dolor emocional, lo que hace que sea más difícil para esa persona comunicar sus necesidades, cambiar su propio comportamiento, empoderarse o incluso actuar y terminar la relación no saludable.

La autoestima y la confianza en ti mismo/a pueden erosionarse, especialmente si has estado en la relación durante mucho tiempo. La perspectiva de la persona puede estar distorsionada, y puedes estar tan acostumbrado/a a la relación, que no se das cuenta de lo poco saludable y negativa que es.

Recuerda que la versión del amor de un(a) narcisista está distorsionada. No es la definición de amor que tiene una persona saludable, no tóxica. Puede decirte que te quiere, pero de alguna manera nunca te sientes realmente querida/o ni acompañado/a. Así es, no saben querer bien porque él/ella tampoco fue nutrido de amor saludable en su infancia.

El/la narcisista tiene una agenda oculta, que nunca va a compartir contigo porque te utiliza para llevarla a cabo. Lo que tiene en su agenda es manipularte, controlarte, utilizarte para que le des admiración, atención, sexo, dinero, para ponerte por debajo de él/ella para sentirse con poder,…

Es útil recordar que, en el fondo, un(a) narcisista es una persona muy insegura y miedosa. La mentira que vivís los dos es que ambos creéis que tú le necesitas. En realidad es al revés. Es él/ella el/la que te necesita a ti y tu vida en realidad sería mucho mejor, más saludable, más feliz y más próspera con una pareja diferente.

Si estás en una relación y te identificas con mucho de lo anterior, te recomiendo que te informes sobre narcisismo, busques apoyo emocional de familiares o amigos/as que te quieran de forma verdadera y auténtica y consideres hacer terapia con un(a) terapeuta que sepa sobre narcisismo.

Otra vida para ti es posible. ¡Empieza a caminar hacia ella hoy!